Categoría: Sábado con un librero

  • Sábado con una librera: Carola Martínez (Lib. Donde viven los libros)

    Sábado con una librera: Carola Martínez (Lib. Donde viven los libros)

    Hoy vamos a charlar con Carola Martínez Arroyo, formadora de lectoras y lectores, librera, editora y escritora. Nació en Santiago de Chile en 1972. Estudió Psicología y trabaja como especialista en literatura infantil y juvenil. Autora del blog www.dondevivenloslibros.com, recibió el Premio Pregonero a Publicación Digital en 2012. Es una activa promotora del libro y la lectura y coordinó el Plan de Lectura de la ciudad de Buenos Aires durante seis años.

    ¿Cómo decidiste hacerte librera?, ¿acaso eres una romántica sin esperanza como el protagonista de Farenheit 451?

    Decidir, creo que no decidí. Me pasó. Y fui siguiendo ese destino. Cuando llegué a Argentina mi segundo trabajo fue hacerme cargo de una librería pequeña en Palermo. Así que casi diría que me ocurrió. De todas maneras es un oficio que me fascina. 

    Cuéntanos brevemente la historia de tu librería, ¿qué tiene de especial?

    La librería Donde viven los libros nació naturalmente de un recorrido personal. Fui librera y luego comencé a trabajar de mediadora, más tarde empecé a trabajar en gestión de políticas públicas, tenía un blog y un grupo con el que reflexionamos sobre los libros para niños y niñas y naturalmente necesité poner a disposición de otros esos libros que seleccionaba y recomendaba todo el tiempo.

    Nació como una librería online en el 2016, una de las primeras que era en la nube y que por el público al que estaba orientada necesitó tener un lugar físico para que las clientas (son mayoritariamente mujeres y mayoritariamente docentes, maestras, bibliotecarias) pudieran tocar el material. Así que físicamente está en el garaje de mi casa. Y es por eso que no publicamos la dirección por todos lados y hacemos citas con las clientas. Pasamos por momentos en los que creímos que no daba para más. Comercialmente las librerías tienen muy poco margen de ganancias. Pero la pandemia nos dio un nuevo aire. Al contrario de las librerías físicas que se tuvieron que adaptar a las nuevas condiciones, teníamos la expertis de la venta online, de la virtualidad, del envío a domicilio, así que rápidamente pudimos ponernos a trabajar.

    Y ¿qué tiene de especial? Es hermosa (y no solo porque es mía) es hermosa y tiene un acervo muy cuidado, elegimos cada libro. Es una librería especializada en libros para niños, niñas y adolescentes. Tenemos mucho material para docentes y bibliotecarios/as y mucho material para pensar la didáctica y la pedagogía de la lectura. Todo el tiempo estamos pensando en lo que Genevieve Patte llama “los libros imprescindibles para crecer”.

    ¿Cuántos títulos tenéis aproximadamente?

    Es una librería mediana, tenemos unos 1500 títulos. Y manejamos mucho material de fondo de las editoriales. No ponemos especial atención en las novedades.

    ¿Cómo es el cliente tipo de la librería?

    Acá va a responder Javiera que es quién hace esta tarea cotidianamente.

    Con el tema de que es online tenemos muy claro cuál es el perfil de nuestras clientas. Son mujeres de entre 30 y 50 años. Por un lado nuestras clientas son docentes, bibliotecarias, mediadoras de lectura. Y por otro, somos la librería de la familia que acompaña a los niños y niñas mientras crecen. De hecho conocemos a los niños y niñas y guardamos sus preferencias que cuando llega un libro que puede que les guste les escribimos. Son esas clientas a las que todo el tiempo les estamos hablando.

    Hay un montón de librerías especializadas que surgieron con la pandemia y que están pensando en otros públicos. Nosotros con el tipo de curación que tiene nuestro material podemos llegar a una clienta que quiere comprar los regalos para los cumpleaños y también a una biblioteca escolar que necesita libros para ampliar su acervo.

    ¿Cuánto tienes de comerciante y cuánto de agente cultural?

    0% comerciante. Creo que haría todos los cursos que existen que puedan convencerme de que esto tiene que ser un negocio.

    Dime tres requisitos imprescindibles para ser librera.

    Imprescindible solo uno: Leer. Y ¿puede ser uno más? Leer críticamente.

    Más allá de las dotes comerciales lo más importante es conocer el material que estamos ofreciendo.

    ¿Cómo haces para recomendar libros?, ¿tus gustos?, ¿la vestimenta de quien te pregunta?, …

    Hago una pregunta que para mí siempre ilustra qué tipo de lectora es la persona: ¿Qué fue lo último que leíste y te gustó mucho?

    Y yo hago de recomendar una parte de mi trabajo. Yo recomiendo lo que me gusta y dejo de recomendar lo que me parece olvidable. Creo que no recomendar también es decir algo al respecto.

    ¿Tienes alguna receta para incentivar la lectura?

    No hay recetas para incentivar la lectura. Tampoco es un hábito. Si me siguen en Instagram van a encontrar varios post sobre el tema. Lo mismo si leen mi último libro que es sobre selección de libros que publicó la Biblioteca Nacional del Perú. Porque otra de mis tareas es trabajar con políticas públicas de lectura y escritura.

    Pero volviendo, no hay recetas. Quizás forzándome a decir algo al respecto pueda señalar que lo más importante es el acceso. Poner a disposición.

    ¿Crees que los libros digitales están cambiando el mercado?

    Sí, totalmente. Y somos lentísimas para entender el cambio. Creo que lo único que realmente me preocupa es que los libros en papel se conviertan en un lujo. El resto que cada uno encuentre el soporte que lo acomode.

    ¿Cuál es el rasgo diferencial de tu librería respecto a otras de la ciudad?

    Mi librería es especial porque es fruto de un trabajo que vengo haciendo desde hace más de 20 años. Porque me dedico a esto desde muchos lugares. Soy escritora, formadora de lectoras y lectores, me dedico a las políticas públicas de lectura, estudio bibliotecología y la librería es un lugar natural en el que vuelco todo eso que hago. Es una librería donde quien la visita va a encontrar libros que realmente amamos y que estamos convencidas que pueden hacer una diferencia. 

    ¿Cuál ha sido tu momento más dulce o la anécdota más divertida que has vivido como librera?

    Los más dulces cuando nos piden elegir el primer libro para un/a bebé. O cuando en medio del aislamiento de 2020 nos mandaban los videos de las reacciones cuando llegaban sus libros. 

    ¿Qué es lo que más odias de un cliente y de tu profesión?

    Lo más difícil ahora es el impacto de los precios de los libros. Lo que más odio es el problema del acceso y cuántas personas, cuántos niños y niñas se quedan sin libros. No me gusta nada cuando el cliente o la cliente asume que los libros deberían tener descuento. Los descuentos están prohibidos por la ley del libro. Y cuando hacemos descuentos especiales estamos entregando al cliente nuestra ganancia. Y eso muy poca gente lo entiende.

    Y ya que me estoy quejando, aprovecho de quejarme de la carga administrativa que tiene una librería, entre ingresar, guardar, contar y devolver libros nos pasamos gran parte del tiempo.

    Para terminar me gustaría que nos recomendases los tres libros que más te han apasionado y el que nunca volverías a leer. 

    Los que más me han apasionado y que puedo decirle a todo el mundo que los niños y niñas deben leer son:

    Donde viven los monstruos

    En el arca a las ocho

    El verano que mi madre tuvo los ojos verdes.

    El que menos:

    El monstruo de los colores y las antiprincesas. No los vendemos en la librería y sí nos perdemos muchas ventas. Pero es así, tengo que ser fiel a lo que predico.

  • Sábado con una librera, Susana Quiñonero: Llibreria Sa Catòlica, Maó (Menorca)

    Sábado con una librera, Susana Quiñonero: Llibreria Sa Catòlica, Maó (Menorca)

    Hace años que visito y paso temporadas en Menorca y la librería de referencia cada vez que voy a Maó es Sa Catòlica. De hecho, ahí he hecho dos presentaciones de libros: la traducción al catalán del poemario de Gary Snyder, Les muntanyes són la teva ment y el poemario Fronteras. Así conocí a Susana, siempre dispuesta a ayudar y a facilitar la tarea del cliente y del lector.

    ¿Cómo decidiste hacerte librera?

    No lo decidí. Buscaba trabajo y me seleccionaron.

    ¿Acaso eres una romántica sin esperanza, como el protagonista de Farenheit 451?

    No, para nada. Te vas enamorando, como muestra …

    Cuéntanos brevemente la historia de tu librería. ¿Qué tiene de especial?

    Yo trabajaba en BCN, en una librería-papelería, en Plaza Molina. Y tenía un cliente. A raíz de él estoy aquí hace 28 años: 23 de asalariada y casi 5 de propietaria. La librería está en el centro de Maó y es del año 1943 y se la conoce por tener publicaciones menorquinas.

    ¿Cuántos títulos tenéis aproximadamente?

    No lo sé, pero creo que son bastantes.
    De todo un poco, porque hay clientes mayores y niños, los adolescentes son menos… Menos clientes en invierno. En verano, al estar de vacaciones, hay más…

    ¿Cuánto tienes de comerciante y cuánto de agente cultural?

    Tengo un poco de ambas. De comercial la visión de la compraventa, y de agente cultural tengo un club de cultura y en la librería se hacen presentaciones y talleres tanto de adultos como infantiles.

    Dime tres requisitos imprescindibles para ser librera.

    Te tiene que gustar trabajar de cara al público, la lectura y todo lo que conlleva el escaparate; saber comprar, cómo y cuánto y saber cuándo un cliente necesita tu ayuda.

    ¿Cómo haces para recomendar libros?, ¿tus gustos?, ¿la vestimenta de quien te pregunta?, …

    Yo siempre he dicho lo mismo, todo depende del estado emocional de cada persona. El momento de un libro es como un perfume, depende de la piel.
    Mis gustos dependen de mi estado emocional, pero normalmente son de intriga, de amor, de historia y cuentos.
    No tiene nada que ver. Hay gente que viste deportiva o informal y saben lo que quieren y otras personas no, para mí eso no influye. En verano es cuando más gente tengo.

    ¿Tienes alguna receta para incentivar la lectura?

    Depende. Si son niños les pregunto qué tipo de libros desean: de aventuras, cómics… Yo tengo dos hijos y siempre les he dicho que eligieran ellos, pero mirando que fueran apropiados. Leer no es una obligación, es un hobby. Obligación es ir al colegio y aprender. En adultos les pregunto y les ofrezco alguna narrativa corta y ligera para que se entretengan y tengan ganas de leer otro.

    ¿Crees que los libros digitales están cambiando el mercado?

    Sí, pero no para todo el mundo. Hay de todo y lo que te transmite un libro de papel no lo hace el digital.

    ¿Cuál es el rasgo diferencial de tu librería respecto a otras de la ciudad?

    Yo estoy en una isla y aquí más o menos nos conocemos todos en invierno. Y sé por lo que me van a preguntar y el trato con el cliente es personal.

    ¿Cuál ha sido tu momento más dulce o la anécdota más divertida que has vivido como librera?

    Cada día, porque nunca sabes que pasará y quien entrará y lo que te van a preguntar… Abrir cajas de novedades, el escaparate, las presentaciones, los talleres, el club de lectura…

    ¿Qué es lo que más odias de un/una cliente y de tu profesión?

    De un cliente no me gusta cuando hace comentarios gratuitos que son ofensivos, y de mi profesión el contenerme y no contestar al cliente.

    Para terminar me gustaría que nos recomendases los tres libros que más te han apasionado y el que nunca volverías a leer.

    Recomendaría los siguientes:
    “La amaba” . Autora: Anna Gabaldá. Editorial Seix-Barral.
    “El señor Ibrahim y las flores del Corán”. Autor: Eric-Emmanuel Schmitt. Editorial Booket.
    “Travesuras de una niña mala”. Autor: Mario Vargas Llosa. Editorial De Bolsillo.
    “La uruguya”. Autor: Pedro Mairal. Editorial Libros del Asteroide.
    El que no acabé y no volvería a leer es: “Veronica decide morir”. Autor: Paulo Coelho Editorial Booket.

    Muchas gracias Susana por habernos dedicado un rato a contestar las preguntas y te deseamos mucha suerte en el futuro. Y a vosotros, lectores, no olvidéis pasaros por la calle de Hannover 14, en Maó para saludar a Susana.

    Esperamos que hayáis disfrutado y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • Sábado con un librero, Eric del Arco: Llibreria Documenta, Barcelona

    Sábado con un librero, Eric del Arco: Llibreria Documenta, Barcelona

    En 1975, Documenta abrió sus puertas dispuesta a ser una librería diferente, especializada en literatura, arte y ciencias humanas. Era una ventana de aire fresco a la libertad para muchos que nos adentramos en la adolescencia en aquella época. Era de las pocas librerías donde se podían encontrar libros en catalán, castellano, inglés y francés. Además, la localización de la librería era inmejorable: junto a las Rambles. Con los años, la especulación inmobiliaria y la conversión de Barcelona en un parque temático turístico, librerías como Documenta y otros espacios emblemáticos tuvieron que huir del centro histórico de la ciudad para trasladarse a otras zonas de Barcelona, la calle Pau Claris 144.

    A finales del año 2013, la librería logró lo que parecía imposible, reunir en menos de dos meses más de 80.000 euros, 40.000 de ellos gracias a las donaciones de particulares que se volcaron con la causa, empujados tan solo por el amor hacia su librería.

    Desde 1980, convocan el Premi Documenta, actualmente en colaboración con L’Altra Editorial, destinado a autores y autoras jóvenes, menores de 35 años.

    En los últimos años decidí hacer mis reservas y compras de libros por correo electrónico y siempre me sorprendió que el librero de Documenta, Eric del Arco, firmase sus mails como ‘aprenent de llibreter’ o ‘aprendiz de librero’. Por ello, me animé a entrevistarle.

    ¿Cómo decidiste hacerte librero?, ¿acaso eres un romántico sin esperanza como el protagonista de Farenheit 451?

    Fue una reacción instantánea a un anuncio que vi en Facebook. Josep Cots anunciaba, via Albert Forns, que una librería histórica buscaba un librero joven. No se qué quería decir por joven, porque yo tenia en 2013… 38 años. Pero yo lo leí como una señal. Yo estaba trabajando como ingeniero y nunca había pensado en dedicarme a librero. Pero fui a la Documenta, de la que ya era cliente y le comenté a Cots que estaba interesado. Me explicó que no sólo buscaba un socio para continuar con la librería; era necesario trasladar la Documenta! El proyecto era en sí mismo una inconsciencia, porque si no funcionaba nos podía dejar a los dos en una situación difícil a nivel económico y personal. Pero nos lanzamos a ello y tanto en aquel momento como ahora, pasados cinco años, solo podemos decir que por suerte los clientes nos han acompañado y que no estábamos equivocados.

    Cuéntanos brevemente la historia de tu librería, ¿qué tiene de especial?

    La Documenta nace con la transición, en 1975. En su momento fue la librería más moderna de la ciudad y transgredió muchas tradiciones no escritas. La cantidad de mesas para novedades, la situación junto a la Rambla, la total accesibilidad a los libros no eran una cosa tan normal hace cuarenta y cinco años. Desde ese momento hasta 2013 la librería pasó de ser la más moderna a ser un pequeño clásico de la ciudad, sin dejar de ser la misma Documenta, con Josep Cots y Ramon Planas al frente. Otras librerias recogieron el testigo de ser las más modernas, como Laie o la Central. Pero la Documenta se mantuvo como la más pequeña de las grandes librerías de Barcelona o la mas grande de las pequeñas librerías.

    Este mismo espíritu se ha mantenido tras el traslado a l’Eixample. De la misma manera que la librería Jaimes se movió y se mantuvo igual, nosotros hemos conseguido que la Documenta sea la misma y a la vez nueva.

     ¿Cuántos títulos tenéis aproximadamente?

    Depende del momento del año, entre 20.000 y 15.000 títulos, que no ejemplares.

    ¿Cómo es el/la cliente tipo de la librería?

    No creo que tengamos un cliente modelo. Hay muchos clientes en la Documenta y esa diversidad nos hace fuertes. Evidentemente, es un público lector. Y por la distribución de la librería, con una preferencia por el ensayo, aunque si miras los números de final de año, la narrativa es lo más vendido en volumen. Pero lo principal es que tenemos desde vecinos del barrio a visitantes puntuales que vienen a Barcelona a pasar el domingo y tienen la Documenta como su librería de cabecera.

    ¿Cuánto tienes de comerciante y cuánto de agente cultural?

    Yo creo que lo principal en el trabajo de llevar la librería es el espíritu de comerciante. Elegir bien los libros, valorar lo que se queda en las mesas y de fondo, rotar los libros, cambiar los escaparates, buscar acciones que den visibilidad a la librería… Y luego viene la labor de dinamización cultural. Es cierto que el simple hecho de hacer de comerciante de libros, que es lo que significa ser librero, implica un trabajo de agente cultural, porque situar los libros de una manera u otra, y elegir los libros según un criterio propio, es lo que nos hace agentes culturales. 

    Dime tres requisitos imprescindibles para ser librero.

    Paciencia, capacidad de trabajar en continua multitarea y la capacidad de disfrutar leyendo en cualquier lugar que no sea la libreria, donde casi nunca se puede leer.

    ¿Cómo haces para recomendar libros?, ¿tus gustos?, ¿la vestimenta de quien te pregunta?, …

    Yo solo recomiendo los libros que he leído. Y comento las intuiciones o los comentarios recibidos de otros clientes o de reseñas, programas de radio, periódicos. Por suerte, mis gustos son variados y disfruto leyendo aquello que considero que está bien escrito, sin importar, inicialmente el tema.

    ¿Tienes alguna receta para incentivar la lectura?

    No. En realidad, yo lo comparo con el deporte. A mí me gusta leer y no me gusta hacer ningún deporte. Andar y pasear a lo sumo. Pero no se porqué soy así. Simplemente, los condicionantes iniciales y un cúmulo de circunstancias me hacen así. Pero conozco gente que es feliz haciendo deporte y que no lee. Y conozco otros que leen y hacen deporte y son felices con las dos actividades. Por tanto, no tengo una respuesta coherente. 

    ¿Crees que los libros digitales están cambiando el mercado?

    No. No realmente. Han conseguido una parte, por su parte práctica en el tema del peso. Pero hay que valorar cuantos libros digitales que se leen son comprados y cuantos son descargados. No dejan de ser bibliotecas. Y el hecho que tengamos bibliotecas no se ve como algo malo para la librería. El libro es un objeto mágico que nos acompaña en la vida. No es solo leerlo. Es poseerlo. Forma parte de una manera de ser.

    ¿Cuál es el rasgo diferencial de tu librería respecto a otras de la ciudad?

    Que es de una medida humana sin dejar de ser una librería que aspira a tener todas las novedades de las secciones de ficción y de no-ficción. Y como medida humana entendemos que todos los que trabajamos en la librería sabemos donde encontrar cada libro y también sabemos lo que tenemos y lo que probablemente no tenemos. Esto nos permite ser muy dinámicos.

    ¿Cuál ha sido tu momento más dulce o la anécdota más divertida que has vivido como librero?

    Hay muchas pequeñas historias que soy incapaz de recordar. Pero sí que me quedo con muchas caras de felicidad cuando alguien encuentra el libro que busca. Hay libros que son tesoros para una persona y cuando los encuentra, la vida le da un momento de emoción máxima que nos llega a nosotros, que le vendemos ese tesoro.

    ¿Qué es lo que más odias de un/a cliente y de tu profesión?

    Mas que odiar, me sorprende que algunas veces aparezca alguien pidiendo un libro con una seguridad absoluta en el tono de voz que indica que el libro que pide es conocido en el mundo entero. Pero a mí no me suena de nada y eso me genera una sensación de inferioridad que no me quito de encima hasta comprobar que es un libro o bien jamás publicado aquí o bien que se publicó hace más de treinta años y que lleva 20 descatalogado. Antes de pedir un libro así y destruir mi amor propio, deberían advertir que ya saben, porque lo saben, que el libro es antiguo o no está traducido.

    Para terminar me gustaría que nos recomendases los tres libros que más te han apasionado y el que nunca volverías a leer.

    Dublineses, de Joyce; Vida y destino de Grosmann y El señor de los anillos de Tolkien.

    El libro que no volvería a leer lo he olvidado. No dejo espacio para recordar aquello que es malo.

    Muchas gracias Eric por habernos dedicado un rato a contestar las preguntas y te deseamos mucha suerte en el futuro. Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado y gracias por haber llegado hasta aquí, solo nos queda recomendaros que no dejéis de pasar por la calle Pau Claris 144 y visitar la librería Documenta y disfrutar con una breve charla con su aprendiz de librero.

  • Sábado con un librero, Jordi Cubiró: Llibreria Alibri, Barcelona

    Sábado con un librero, Jordi Cubiró: Llibreria Alibri, Barcelona

    Conocí a Jordi Cubiró en la librería Alibri de Barcelona cuando participé en un recital poético y posteriormente intenté organizar una presentación de un libro. De entrada me sorprendió su trato afable y cómo intentaba encontrar soluciones simples y acertadas a las dudas que le planteaba. Eso es muy de agradecer.

    Jordi Cubiró, es Diplomado en Biblioteconomía y Documentación por la Universidad de Barcelona. Graduado en la primera promoción de la Escuela de Librería de la UB (2012-2013). Ha trabajado como bibliotecario en varios museos (MNAC, Museo Etnológico, etc.), en empresas de gestión documental (DOC6, etc.), en la Biblioteca Episcopal del Seminario de Barcelona (BPEB) y en la librería Díaz de Santos (Barcelona) . Actualmente es librero en Alibri desde 2008 y desde 2012 ejerce, entre otros, de responsable de eventos y difusión. Actualmente ocupa el cargo de vocal en el Gremio de Libreros de Cataluña.

    Le propusimos iniciar un nuevo apartado, Sábado con un librero, en la sección de entrevistas de la revista y aceptó. Aquí tenéis sus respuestas.

    – ¿Cómo decidiste hacerte librero?, ¿acaso eres un romántico sin esperanza como el protagonista de Farenheit 451?
    Siempre he sentido cierta devoción por los libros y la lectura y por ello estudié Biblioteconomía y Documentación. Afortunadamente acabé ejerciendo de librero , lo que me ha permitido estar rodeado de libros.

    – Cuéntanos brevemente la historia de tu librería, ¿qué tiene de especial? 
    Alibri fue fundada el 1925 bajo el nombre de Herder. Por diferentes motivos en 1999 se cambió el nombre a Alibri pero se mantiene bajo la misma propiedad fundadora de la librería.

    La librería fue fundada el año 1925 por una iniciativa de la editorial Herder de Freiburg (Brisgovia, Alemania). La librería fue desarrollando su actividad a lo largo de los años con total normalidad, hasta que estalló la Guerra Civil Española(1936). En aquella época, la librería tuvo que interrumpir su actividad cuando una organización republicana la expropió. Superada esta etapa, empezaron de nuevo los problemas dado que la librería era de propiedad alemana, los conflictos con la Comisión Interaliada eran constantes, sufriendo además las dificultades propias de la posguerra de la Guerra Civil, y de la Segunda Guerra Mundial.

    Una vez acabada la Segunda Guerra Mundial la librería recuperó su estabilidad lo que permitió ir creciendo y evolucionando constantemente. Así en el 1941 la Universidad de Barcelona da a la librería el título de Librería Universitaria como reconocimiento a la calidad de su fondo editorial y al servicio que ofrecía al mundo de la docencia y la cultura. 

    1999 fue un año importante pues fue entonces cuando la librería cambió su nombre pasando a llamarse Alibri Llibreria en vez de Herder, y desde entonces hasta ahora.

    – ¿Cuántos títulos tenéis aproximadamente?

    Aproxímadamente 100.000 ejemplares, unos 80.000 títulos diferentes.

    – ¿Cómo es el cliente tipo de la librería?

    La mayoría de nuestros clientes son universitarios (docentes o alumnos) y clientes asiduos con un alto nivel cultural y adquisitivo.

    – ¿Cuánto tienes de comerciante y cuánto de agente cultural?
    Me gusta pensar que tengo las dos almas a partes iguales. 

    No se puede olvidar que la librería es un negocio al mismo tiempo que vendemos y difundimos cultura. 

    Sin leer y sin cultura no se puede ser un buen librero y sin vender tampoco se es buen librero.

    – Dime tres requisitos imprescindibles para ser librero.
    Leer, tener varios intereses culturales y saber gestionar, económica y administrativamente, un negocio (estoc, novedades, selección, etc.)

    – ¿Cómo haces para recomendar libros?, ¿tus gustos?, ¿la vestimenta de quien te pregunta?, …
    Pregunto cuáles han sido las lecturas que más les han gustado y marcado. También que libro desearían o les apetece leer y cual es el último que han leído y disfrutado, Una mezcla de todas estas preguntas.

    – ¿Tienes alguna receta para incentivar la lectura?
    Dependiendo del libro si la sinopsis no les atrae seguro que no leerán el libro,  que no tengan prisa y se dejen seducir por un argumento o sinopsis. Cada libro tiene su lector y viceversa, el secreto y dificultad está en encontrarse y descubrirse mutuamente.

    – ¿Crees que los libros digitales están cambiando el mercado?
    No mucho, tanto es así que nosotros no vendemos libro digital.

    Lo que creemos que cambia el mercado son las nuevas formas de ocio (TV, Internet, telefonia móvil, plataformas multimedia (Netflix, etc..) y de compra (Amazon, etc.)

    – ¿Cuál es el rasgo diferencial de tu librería respecto a otras de la ciudad?
    La calidad de nuestro fondo y el trato y atención de las compañeras. Sin olvidar nuestra situación privilegiada en el centro de la ciudad y frente a la Universidad durante más de 95 años.

    – ¿Cuál ha sido tu momento más dulce o la anécdota más divertida que has vivido como librero?
    El día de Sant Jordi (23 de abril). Mi trabajo de coordinación en la firma de autores de este día me permite el contacto directo con autores, editores y público en un ambiente festivo y de felicidad.

    Quizás como anécdota recuerdo con especial cariño el día que un cliente me confundió con un escritor y me pidió que le firmara su libro. Intenté hacerle entrar en razón pero creyó que estaba bromeando y no cesó en su empeño por lo que

    finalmente tuve que firmarle el libro como si yo fuera el escritor. A veces todavía viene a la tienda y me comenta cada novedad que saca el «auténtico» escritor sin yo poder llevarle la contraria.

    – ¿Qué es lo que más odias de un cliente y de tu profesión?

    Qué digan, con mala cara, que un libro es carísimo (la mayoría son de menos de 20 euros) sin dar valor a su producción (editor, impresor, etc..) y al tiempo de uso y disfrute. 

    Muchas gracias Jordi por habernos dedicado un rato a contestar las preguntas y te deseamos mucha suerte en el futuro. Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado y gracias por haber llegado hasta aquí.