Categoría: Poemas

  • 3 Poemas de Ana Stjelja, poeta serbia

    3 Poemas de Ana Stjelja, poeta serbia

    Ana Stjelja nació en 1982 en Belgrado (Serbia). En 2005 se licenció en la Facultad de Filología en el Departamento de Lengua y Literatura Turca. En 2009 obtuvo un máster en Sufismo. En 2012 se doctoró en literatura serbia (con la tesis sobre la vida y la obra de una de las primeras escritoras serbias y viajeras del mundo, Jelena J. Dimitrijevic). Es una galardonada poeta serbia, escritora, traductora, periodista, investigadora científica independiente y editora. Ha publicado más de 30 libros de diferentes géneros literarios. Es autora de numerosos trabajos de investigación y ensayos sobre literatura, feminismo y diversas culturas. En 2021 completó con éxito el taller de escritura creativa de ONU Mujeres Awake Not Sleeping – Reimagining Fairy Tales for a new generation y obtuvo un Certificado de Apreciación. En julio de 2022, completó con éxito el curso de Introducción a la Psicología en la Universidad estadounidense de Yale, donde su profesor fue el catedrático y mundialmente famoso psicólogo (canadiense-estadounidense) Paul Bloom. Vive en Belgrado. En 2018 creó la Asociación Alia Mundi para promover la diversidad cultural. Es miembro de la Asociación de Escritores de Serbia, la Asociación de Traductores Literarios de Serbia, la Asociación de Periodistas de Serbia y la Federación Internacional de Periodistas (FIP)

    El viaje

    A la lejana tierra de Oriente

    quiero navegar

    en un barco de seda pura

    y terciopelo dorado

    para contemplar la alegría de las flores

    y a la brumosa montaña danzando

    al ritmo de las campanas del templo.

    La luna, como el rostro más brillante

    me guía por los oscuros túneles

    de vastos mares y océanos.

    Mis maletas están cargadas

    de recuerdos,

    mi corazón tiene curiosidad

    por los lugares no descubiertos

    de las tierras lejanas, muy lejanas…

    Estoy lista.

    Mi viaje puede comenzar.

    Danza extática

    El reloj está corriendo.

    Se nos acaba el tiempo.

    Las horas, los minutos y los segundos

    se funden en el fuego de la vida.

    Las manecillas del reloj cuelgan

    agotadas por las batallas.

    Debemos forjar una nueva espada,

    hecha de luz pura,

    para que podamos usarla como linterna,

    o antorcha que nos muestre el camino,

    mientras bailamos como chamanes,

    o artistas extáticos

    en el oscuro escenario del nuevo reino.

    Última vez

    Sol, qué hermoso eres

    ¿Te acuerdas de mí?

    tus brillantes rayos

    antes calentaron mi corazón.

    Estrella, qué lejos estás

    ojalá pudiera atraparte

    ojalá pudiera meterte en mi bolsillo

    pero todo es en vano, eres intocable.

    Tierra, negra como la noche, pesada como un pecado

    estás muy cerca; incluso puedo tocarte

    puedo sentir tu voz

    llamas a las almas perdidas, por última vez.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Francis Kurkievicz, poeta brasileño

    3 Poemas de Francis Kurkievicz, poeta brasileño

    Francis Kurkievicz es poeta, escritor y profesor, nacido en Paranaguá/PR. Vivió durante 20 años en Curitiba/PR donde se licenció en FILOSOFÍA – UFPR/2002, también hizo una especialización en YOGA – UNIBEM/2010 y recibió un MBA en Producción RTVC, UTP/2011. Publicó, en diciembre de 2020, por la Editora Patuá, el libro de poemas B869.1 k96. En 2019 fundó Ayatori Editora, a través de la cual reeditó su libro de cuentos infantiles Meninices. Tiene poemas publicados en las revistas Acrobata, Hiedra, Mallarmargens, Arara, Estrofe y en el sitio web escritas.org – traducciones en la revista Zunái, Escamandro, Letra & Fel, Aboio, Life & Legends – artículos en el periódico Memai. En 2022 se publicaron sus poemas en las dos mayores antologías de poesía del mundo: World Poetry Tree, organizada por Adel Khosan – Dubai/EA, y Living Anthology of Writers of the World, organizada por Margarita Al – Rusia.

    | Distraído |

    Distraído por el mundo

    Seguí con mi vida.

    Fue cuando el destino me llamó.

    Con desatino le respondí:

    ¿Qué quieres, mendigo?

    | Verbo

    Para el tonto

    mil palabras no son suficientes.

    Para un buen entendedor

    media palabra es suficiente.

    Pero para el poeta

    hasta el silencio es sabio.

    | Poema

    El poema es lo que es,

    A pesar de la intención del autor,

    A pesar de la interpretación del lector,

    el poema es siempre lo que es.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • Ellas cuentan la guerra. Las poetas españolas y la guerra civil (II)

    Ellas cuentan la guerra. Las poetas españolas y la guerra civil (II)

    Ellas cuentan la guerra. Las poetas españolas y la guerra civil.(Antología 1936-2013). Edición de Reyes Vila-Belda. Ed. Renacimiento, 2021

    (Segunda parte)

    Tal como comentamos en la primera parte, Ellas cuentan la guerra es una antología, coordinada por Reyes Vila-Belda, de diversas escritoras españolas represaliadas y olvidadas del siglo XX. Una selección de poemas que intenta ser un eslabón más en la recuperación de las escritoras olvidadas y sus obras. Mujeres poetas discriminadas por el hecho de ser mujeres libres que se oponían a la concepción paternalista que creía que escribir sobre la guerra era cosa de hombres. Sus vidas se vieron afectadas por la guerra civil y sufrieron muertes, penurias y, algunas de ellas, exilio. Algunas tuvieron que utilizar pseudónimo para poder publicar, e incluso durante la posguerra, sus poemas fueron censurados.

    Tras haber analizado la primera sección, Las poetas del destierro, a continuación, vamos a comentar la segunda parte del libro, Las poetas que permanecieron en España. Una selección de poemas que detallan escenas vividas que se repetían en la capital asediada, los horrores de la guerra y la nostalgia de la patria abandonada, así como la muerte de seres queridos. Se demuestra el reconocimiento progresivo de los derechos de las mujeres durante la Segunda República hasta el fin de la guerra civil, momento en el cual se implantaron los valores conservadores del Régimen confinando, nuevamente, a las mujeres al hogar. La mayoría de estas poetas escribieron desde el exilio o bajo el anonimato del espacio doméstico.

    Las poetas que permanecieron en España

    Pilar de Valderrama (1889-1979). Madrid. De familia conservadora de la alta burguesía. Guiomar, el amor secreto de Antonio Machado. Casada con el intelectual Rafael Martínez Romarate. La muerte de su hijo, que luchó en el bando nacional, por enfermedad, afectó a su poesía.

    Lucía Sánchez Saornil (1895-1970). Madrid. Telefonista, poeta en las filas del ultraísmo vanguardista y escritora autodidacta. Vivió en Valencia de incógnito. Pareja de América Barroso.

    Ángela Figuera (1902-1984). Bilbao. La principal característica de la poesía de Ángela es su sinceridad durante los duros años del franquismo. Una mujer en un mundo de hombres, madre y abuela que reivindica un papel más activo para la mujeres, una vasca en Madrid. Casada con Julio Figuera.

    Porque es lo cierto que me da vergüenza,

    que se me pare el pulso y la sonrisa

    cuando contemplo el rostro y el vestido

    de tantos hombres con el miedo al hombro,

    de tantos hombres con el hambre a cuestas,

    de tantas frentes con la piel quemada

    por la escondida rabia de la sangre.

    (Fragmento de Belleza cruel)

    Concha Lagos (1907-2007). Córdoba. Editora, escritora y miembro de la Real Academia de Córdoba. Está considerada escritora total, por haber publicado tanto poesía como narrativa, teatro y ensayo. Casada con el arquitecto y fotógrafo Mariano Lagos.

    Carmen Conde (1907-1996). Cartagena (Murcia). Poeta, prosista, dramaturga, ensayista y maestra española, una de las voces más significativas de la generación poética del 27. Primera mujer elegida como miembro de la Real Academia de la Lengua Española. Fundó, con su marido, el poeta Antonio Oliver, la primera Universidad Popular de Cartagena.

    Pino Ojeda (1916-2002). El Palmar de Teror (Gran Canaria). Escritora y artista plástica que abarcó el campo de la novela, la poesía y la pintura. Fue la primera mujer que fundó una galería de arte en Canarias. Se casó con Domingo Doreste. Su muerte le produjo una depresión y marcó su vida y su poesía.

    Gloria Fuertes (1917-1998). Madrid. Escritora de narrativa, poesía, teatro y prolífica autora de literatura infantil y juvenil. Pertenece al movimiento poético denominado Postismo. El conjunto de su obra se caracteriza por la ironía con la que trata temas tan universales como el amor, la soledad, el dolor o la muerte.

    María Beneyto (1925-2011). Valencia. Escribe en castellano y valenciano. Su carrera profesional tuvo dos etapas separadas por un silencio creativo de casi veinte años: desde  finales de los 70 hasta mediados de los 90 no escribió. Cultivó una sensibilidad muy especial hacia la cuestión de género.

    Acacia Uceta (1925-2003). Madrid. Los bombardeos, el dolor, el hambre y el sufrimiento fueron tema recurrente de su poesía. Directora de la sección de literatura del Ateneo de Madrid; fundadora y vicepresidenta de la Asociación de Escritores de Castilla-La Mancha y miembro numerario de la Real Academia Conquense de  Artes y Letras (RACAL). Se casó con el periodista Enrique Domínguez Millán.

    Angelina Gatell (1926-2017). Barcelona. Poeta, traductora, actriz de doblaje y mujer comprometida y luchadora que trabajó activamente en la defensa de diversas causas tanto políticas como sociales y culturales. Se casó con el actor Eduardo Sánchez Lázaro.

    Francisca Aguirre (1930-2019). Alicante. Hija Predilecta de Alicante en 2012 y Premio Nacional de las Letras Españolas en 2018. Su poesía se mueve como testigo del mundo en el que vive y tiene un marcado carácter existencial. Se casó con el poeta Félix Grande.

    Mariluz Escribano (1935-2019). Granada. Profesora, poeta y narradora. La gran poeta del perdón y la memoria siguiendo la estela de Antonio Machado. Recibió el Premio Andalucía de la Crítica, el Premio de las Letras Andaluzas y la Bandera de Andalucía por su trayectoria y compromiso ético.

    En la fosa donde pudren sus cadáveres

    se habían puesto a fumar, se habían sentado…

    Llegaron a creer que no hubo muertos,

    llegaron a creer que todo es campo.

    (…)

    Vestidos de soldados, no de ideas,

    vestidos de obediencia a otro mandato,

    sonríen y se van… No van contentos,

    tampoco se rebelan: son rebaño.

    (Carmen Conde. Fragmento de En un mundo de fugitivos)

    Para finalizar, tal como se indica en la introducción, «recuperar los nombres y la escritura de estas poetas supone reconocer su pasado y su puesto en la historia».

    Recuerda comprar y leer esta antología, no te defraudará.

    Si quieres consultar la base de datos de víctimas de la Guerra civil española y el franquismo de la asociación sin ánimo de lucro Innovación y Derechos Humanos, haz click aquí.

  • 3 Poemas de Jeanette Tiburcio, poeta mexicana

    3 Poemas de Jeanette Tiburcio, poeta mexicana

    Jeanette Esmeralda Tiburcio Márquez. Poeta y escritora, arquitecta de formación egresada de la Universidad Nacional Autónoma de México y pedagoga del Centro de Estudios Superiores de Veracruz, con numerosos libros publicados en los géneros de poesía y narrativa, tiene más de 20 títulos de posgrado en diversos campos, estudios de Maestría en Educación Lingüística y en Innovación e Investigación. Recibió ‘El Sol de Oro’ por su destacada contribución a la educación y la cultura. En India ha sido reconocida tres veces con el Premio Internacional Madre Teresa, el Premio de la Paz Mahatma Gandhi  y la Orden de los Héroes Verdaderos, allí también se la llama embajadora de la paz. Es fundadora y presidenta internacional de Mil Mentes por México Internacional, y vicepresidenta del Consejo de Derechos Humanos y Anticorrupción de los Consejos Mundiales de India. Obtuvo el Premio Mundial “César Vallejo” a la Excelencia cultural, Perú, 2021.

    Hamaca

    A la merced de un recuerdo

    Nos colgamos en el tiempo,

    Divisando los momentos

    Luminosos del ayer,

    Donde se tejió la historia

    Esculpida con dolor,

    Donde se vivió la gloria

    Luminosa en el amor Maridada con café.

    Veracruz tierra de Dios

    Templo de mi suspirar

    A pesar del devenir

    Y el camino por fraguar,

    Tu sigues con tu vaivén

    Resistiendo las suradas,

    Tu sigue con tu sonrisa

    Y alegría mi tierra amada,

    Creando lazos de acción

    Con aroma de naranja,

    La poesía de Agustín,

    La propuesta de Zardain

    Y la magia de Papantla.

    Corazón al fuego.

    Dedicada a mi Padre.

    Aprendo a confundirme

    Con la noche y sus silencios

    Abrazando las historias 

    Resilientes del ayer

    Buscando tus ojos

    A las 3 de la mañana

    Me sumerjo en los misterios…

    Y creo… y dudo… recuerdos dogmáticos

    Argumentum ad Verecundiam

    Viviendo la verdad que desconozco.

    Muriendo en las falacias heredadas

    Me aferro a lo que se y recuerdo

    Tratando de anclarme en transparencias del hacer

    Y creo y dudo, 

    Memorias tatuadas

    -No podrás recordar a los muertos

    Si no te queda memoria- decías… 

    Y así dejo un lugar,

    Al final de cada cosa,

    Al final de cada día, 

    Buscando tu presencia Poderosa, 

    Dudando lo Que vivo,

    Te busco en mí,

    Te miro en él…

    Y me pregunto

    ¿Quién arrojó mi corazón al fuego?

    Mujer sin sombra

    Me intercambiaron la dulzura

    Por coraza

    Para proteger mi pecho 

    Y cubrir mi espalda,

    En estos tiempos inciertos

    De malignos celos

    Y tierra infértil,

    De asesinos de cadáveres

    Confundidos, mendigantes

    Que entienden el ser

    A través del poseer.

    Me intercambiaron la rudeza

    Por bondad y entendimiento,

    Para soportar los tiempos

    Y resguardar mi nombre, entendiendo…

    Que nadie puede tener buena reputación

    Cuando pasa el juicio, por la boca de un parlero

    Que perfuma el ego con bálsamo de veneno y ámbar gris.

    Me desplazo en este mundo

    Dejando pasar la luz

    Sin las ansias materiales

    Consciente de la misión,

    Y expectante de los tiempos,

    Confiando, sólo confiando

    En la Física de Dios.

  • Ellas cuentan la guerra. Las poetas españolas y la guerra civil (I)

    Ellas cuentan la guerra. Las poetas españolas y la guerra civil (I)

    Ellas cuentan la guerra. Las poetas españolas y la guerra civil.(Antología 1936-2013). Edición de Reyes Vila-Belda. Ed. Renacimiento, 2021

    Ellas cuentan la guerra es una antología, coordinada por Reyes Vila-Belda, de diversas escritoras españolas represaliadas y olvidadas del siglo XX. Una selección de poemas que intenta ser un eslabón más en la recuperación de las escritoras olvidadas y sus obras. Mujeres poetas discriminadas por el hecho de ser mujeres libres que se oponían a la concepción paternalista que creía que escribir sobre la guerra era cosa de hombres. Sus vidas se vieron afectadas por la guerra civil y sufrieron muertes, penurias y, algunas de ellas, exilio. Algunas tuvieron que utilizar pseudónimo para poder publicar, e incluso durante la posguerra, sus poemas fueron censurados.

    Un ejemplo de esta invisibilización nos la cuenta Vila-Belda en el prólogo: Entre quienes acompañaban a Antonio Machado en su exilio “figuraba la poeta catalana Clementina Arderiu. Ella y su familia integraban el grupo que cruzó a pie la frontera francesa con Machado la noche fría y lluviosa del 27 de enero de 1939. Arderiu ya había publicado tres colecciones de poesía. Viajaba con su marido, Carles Riba, también poeta y republicano comprometido (…) Pero mientras que los nombres de otros acompañantes de Machado, como Tomás Navarro Tomás o Corpus Barga, figuran en los relatos que narran el éxodo del poeta español, el de Arderiu apenas aparece en las listas de quienes integraban esta dolorosa marcha”.

    Ellas cuentan la guerra es una recopilación dividida en dos grandes secciones: Las poetas del destierro y Las poetas que permanecieron en España con un poema, a modo de preámbulo, de una poeta desconocida, Isabel. Publicamos la reseña en dos partes, que coinciden con las secciones del libro. Presentaremos brevemente a cada poeta y os dejamos a vosotros y vosotras la libertad de elegir el poema o poemas que más os gusten, una vez hayáis comprado y leído la antología.

    Mención especial hay que hacer a Reyes Vila-Belda, compiladora de esta antología y catedrática de Literatura Española Contemporánea en Indiana University (EEUU). Autora de diversos libros, entre los que destacamos aquellos dedicados a las figuras de Antonio Machado y Gloria Fuertes.

    El año 1936 marca el inicio de la guerra y también el de la publicación del poema ¡Alarma! de Rosa Chacel sobre los bombardeos, el primero que se conoce sobre el conflicto.

    Sus alas, rojas o negras,

    veloces el cielo surcan

    con maléficos destellos,

    son claras estelas puras.

    Sus fragorosos alientos

    con ira pasando zumban.

    Lanzas de fuego se arrojan,

    que encendidas se entrecruzan;

    meteoros de la tierra

    brotan, siguiendo su ruta.

    (Fragmento de ¡Alarma! de Versos prohibidos)

    Las poetas del destierro

    Clementina Arderiu (1889-1976). Barcelona. Cruzó la frontera con el grupo de Antonio Machado en 1939. Escribió siempre en catalán poemas que idealizan la vida cotidiana. Se casó con el poeta catalán Carles Riba.

    Rosa Chacel (1898-1994). Valladolid. Más conocida como novelista. Ayudó como enfermera los primeros meses de la guerra. Su poesía se puede catalogar como intelectual, clásica y neoclásica. Se casó con Timoteo Pérez, responsable del traslado de los cuadros del Museo del Prado a Suiza.

    Concha Méndez (1898-1986). Madrid. Mujer moderna, deportista, independiente y creadora de su identidad. Trabajó como maestra en Londres. Su poesía es directa, sincera, sensual, perdurable y romántica. Se casó con el poeta y editor Manuel Altolaguirre en 1932, quien la abandonó en 1944.

    Ernestina de Champourcin (1905-1999). Vitoria-Gasteiz. Única mujer incluida en la antología de Poesía Española Contemporánea de Gerardo Diego, pero en su segunda edición, por lo que su nombre se ha ninguneado como parte de la Generación del 27. Trabajó como enfermera en la retaguardia. Se casó con el poeta Juan José Domenchina, secretario personal de Manuel Azaña.

    Ana Mª Martínez Sagi (1907-2000). Barcelona. Deportista, independiente y feminista luchadora por el voto femenino. Primera mujer miembro de la junta directiva del FC Barcelona en 1934. Corresponsal en la columna Durruti. Poeta calificada como heredera de Rosalía de Castro. Mantuvo una relación con la escritora Elisabeth Mulder.

    María Enciso (1908-1949). Almería. Maestra y delegada del gobierno republicano para recoger niños españoles en los campos de concentración franceses. Poesía que reivindica la libertad e interés por mantener viva la memoria histórica. Divorciada de Francisco del Olmo en 1937. Pareja de Ramón Costa, izquierdista catalán.

    Concha Zardoya (1914-2004). Nacida en Chile de padres españoles. Hablaba en catalán con su madre, a pesar de no ser catalanas. Traductora del inglés, crítica literaria y la poeta que más ha escrito sobre la guerra civil española. Poesía con tono propio basado en la poetización de las cosas sencillas, como forma de indagación en los problemas de la condición humana.

    Es mi única patria la palabra.

    Es el único pan que como a diario.

    ¡Corteza dura masco, miga blanda,

    Dorado candeal que besa el labio!

    (Fragmento de Corral de vinos y muertos)

    Mada Carreño (1914-2000). Madrid. Escritora, periodista y ensayista. Su poesía muestra la voz inconfundible de una mujer libre. Se casó con el periodista y editor Eduardo de Ontañón.

    Julia Uceda (1925). Sevilla. Se exilió en 1959 cuando, viajando a París, se dio cuenta del ambiente opresivo de la posguerra. Ganó el Premio Nacional de Poesía 2003. Sus poemas nos conducen a la reflexión sobre el origen y a la búsqueda en el presente de la herencia del pasado remoto. En la actualidad reside en el valle ferrolano de Serantes.

    Nuria Parés (1925-2010). Barcelona. Poeta, ensayista y traductora. Su poesía, de corte intimista, muestra los problemas de la cuestión identitaria y el reproche hacia sus adultos por no asumir un destierro definitivo, lo que dificultó la plena integración de los más jóvenes en el país de acogida. Se casó con el médico exiliado Carlos Parés.

    Aurora de Albornoz (1926-1990). Luarca (Asturias). Poeta, crítica literaria, profesora y ensayista. Sus poemas insisten en referirse a un pasado infantil marcado por el conflicto civil y las penurias de una posguerra vivida. Su tío abuelo, Álvaro de Albornoz, presidió el gobierno republicano en el exilio.

    Algunas de estas poetas fueron conocidas como Las Sinsombrero, mujeres que, al quitarse el sombrero, símbolo de libertad y de rechazo al papel de esposa y madre que se esperaba de ellas, participaron de tú a tú en la vida intelectual española entre los años veinte y treinta del siglo XX.

    De todas las poetas que se exiliaron se puede destacar un rasgo común, la dificultad de adaptación al volver a España por los cambios políticos y culturales sufridos a consecuencia de la dictadura.

    Espérame en tu cruz, España mías.

    Yo volveré cuando las hojas caigan.

    Espérame en tu blanca luz de nardos,

    y en tu viento amarillo de retamas.

    Que si yo no volviera, como sueño,

    El mar, te llevaría mi esperanza.

    (Fragmento de  De mar a mar, María Enciso)

    Si quieres consultar la base de datos de víctimas de la Guerra civil española y el franquismo de la asociación sin ánimo de lucro Innovación y Derechos Humanos, haz click aquí

  • 3 Poemas inéditos de Yhonais Lemus #PoesíaVenezolana

    3 Poemas inéditos de Yhonais Lemus #PoesíaVenezolana

    Yhonais Lemus, escritora venezolana (1988), profesora universitaria. Ha publicado La trascendencia de los insectos (2008) El Perro y la Rana; Caracas, Hilos Celestes (2013) Editorial Torino; Caracas, Entre el rostro/rastro de Clarice Lispector (2018) Editorial Académica Española; Madrid, Destellos Acuosos (2019) Halley Ediciones; Buenos Aires, Memorias de la piel (2020) Halley Ediciones; Buenos Aires. Ha sido merecedora del Primer Premio “Metafórica Revista” (2022) con el libro Nagapushpa  que será publicado por la editorial Vuelo de Quimera.Su poesía ha sido traducida al inglés, francés y alemán. Cursó una Maestría en Literatura Latinoamericana en la Universidad Simón Bolívar, institución de la que ha sido parte del equipo docente. Facilita talleres de escritura creativa y colabora en múltiples proyectos editoriales.

    *

    te siento como un mecanismo polisémico que me libera. Se me escapa la lengua, me atraviesa como un río. En este momento entiendo que la verdad se centra en el abismo y que la carne que soy oscila entre el vacío y el éxtasis. En “el aquí”; en este pobre espacio, pasa la palabra conjurando el pasado y el futuro. Entiendo que este rompecabezas es el ensamble de lo que aún no veo y excede mis sentidos. La lengua, incierta, escurridiza, me está envolviendo ahora, como una serpiente que lleva días sin engullir a alguna presa, se apropia de lo negado, del significante. Mi ser está llegando a la palabra y voy descifrando el enigma: lo bello de cada cosa esta detrás del asombro,

                                  la mirada fulgurante –esa misma,  la de la infancia- ante lo habitual re/significa, da vida.

    *

    , ella intenta escribir para saborear la pregunta sobre ¿qué hay entre el mundo y su horizonte? se encuentra en busca de algún develamiento, de alguna nueva articulación, pero siente cómo se va cerrando en cada paso toda posibilidad. Debe darse prisa, confiar en el instinto; creer y crear. Confiesa aquí, en el instante previo a estas palabras, que ya había decidido no tomárselo tan en serio, en ser vaga e imprecisa, en volver al origen de cada palabra porque las respuestas sobre lo real y lo poderoso vienen a cuentagota. Tiene que estar atenta, lo sabe, dejar que la mirada salga y flote, como un ojo centinela sobre todas las cosas para entender lo que limita y excede a cada pieza; eso que se muestra y oculta entre el plano claro y el abismo.

    *

    ahora te percibo pálida, distante, con todas esas palabras siendo simple palabras y con todas esas palabras siendo más que simples palabras, dándote un hogar;  viviendo en el eterno poema encarnado. La frustración ante el silencio se aproxima con tu pérdida,

                                                                   , me paralizo, padre, cuando tu ser elige arrancarse de lo que sí. 

  • 3 poemas de Lindsey Royce, poeta estadounidense

    3 poemas de Lindsey Royce, poeta estadounidense

    Lindsey Royce (Estados Unidos). Sus poemas han aparecido en publicaciones periódicas y antologías, como las antologías Aeolian Harp #8, #7 y #5; Cutthroat: A Journal of the Arts (publicaciones periódicas y antologías); The Hampton-Sydney Review; The New York Quarterly, Poet Lore, The Washington Square Review y Altazor. Sus poemas han sido nominados a los premios Pushcart de 2019, 2020 y 2021. La primera colección de poesía de Royce, Bare Hands, fue publicada por Turning Point en septiembre de 2016, y su segunda colección, Play Me a Revolution, publicada por Press 53 en septiembre de 2019, ganó el segundo lugar de poesía en los premios Independent Publishers Book Awards de 2020. Su tercera colección, The Book of John, está bajo contrato en Press 53. Royce vive y enseña en la universidad en Steamboat Springs, Colorado.

    Nuestros delicados huesos

                       en memoria de mi madre

    Viendo cómo el cielo se inclina para besar la cresta de la montaña,

    respiro el incienso de anís que quemo para los muertos.

    Su humo se enrosca en la ventana polvorienta, y el helecho de mi escritorio

    que lo ha oído todo, pregona mis faltas, descarado.

    Sin embargo, la planta se despliega, aliso una fronda contra mi mejilla,

    más suave que nuestro amor, que me hizo sangrar.

    ¿Cuántas veces me hiciste daño? ¿Cuántas veces te

    te hice daño? ¿Cuántas veces la incomprensión de doble filo,

    esa hoja de separación, cortó el amor de sí mismo y la pena del amor?

    Espero soñar con la paz que encontramos antes de tu muerte

    sostener una vez más, incluso en el sueño, los delicados huesos de tu mano,

    para respirar tu jabón de manos de lavanda

    tus cebollas y tu salsa de carne, tu cera naranja para el suelo.

    Mamá, lavaría esas horas perdidas, años de ira si pudiera.

    Mi camioneta estacionada fuera, el azul era tu color favorito, el blues

    mi música favorita, azul la sombra que proyectaba bajo su rueda el atardecer.

    Fiebre en mí

                en memoria de mi esposo

    No te quería íntegro, socialmente

    aceptado, un apropiado

    acompañante que me tomara del brazo,

    un tipo correcto con frac encima de

    un pastel de bodas. Quería que me consumieras

    que me tomaras entera en tus manos desnudas, 

    afiebrándome como el agua que purifica…

    y luego se evapora. Pero las manos de la muerte

    pulieron nuestro lamento, lo dejaron                  

    brillante como un coro de sombreros de copa

    y ningún número de vodka martinis

    puede convencerme de que tal engaño perdona al conejo.

    Hoy, la niebla es espesa, y yo deambulo por el interior,

    encuentro consuelo en la quietud del camuflaje.

    Allí, puedo imaginar que estoy en la muerte contigo,

    sellada en ese sobre a ninguna parte,

    vacía de espíritu, sin dirección legible.

    El hambre

    A los diecisiete años, creía que viajar era algo interno,

    que la riqueza de la mente y las emociones

    podía tocarse como los instrumentos tradicionales de cualquier país

    Desde entonces, he cenado yak tibetano

     y té con mantequilla y he visto la Torre Eiffel encendida 

    al anochecer. Ansiosos por asimilarlo todo, mis amigos y yo caminamos

    por los campos de lavanda franceses, por los campos de nieve de los Alpes,

    todo bajo el mismo cielo movedizo del mundo.

    Un museo, no recuerdo cuál, ofrecía austeras paredes blancas

    y un techo abovedado con pequeñas ventanas

    que dejaban entrar un mosaico azul: uno de los buenos humores del cielo.

    En casa, mi marido, en nuestra cabaña de madera astillada

     y techo de metal, miraba el amplio 

    cielo azul de Colorado, la naturaleza es su museo,

    no le impresionaba el Louvre. Cuando volvía

    de los viajes, él y yo nos sentábamos al aire libre en sillas de lona,

    esperando la puesta de sol, con cervezas frías en las manos,

    nuestros perros corrían y ladraban en campos de lentejuelas verdes

    cuyas colinas se arqueaban para besar el cielo que se oscurecía.

    El sol empezaba a dejar caer su abrigo de muchos colores:

    Yo llamaba a su barba el abrigo de Jacob por

    la mezcla de rojo, marrón, rubio y blanco-

    hermosa y exótica, no existe barba igual.

    El forense me dio los recortes en un Ziploc,

    así que, aún puedo pasar mis dedos por

    el pelo áspero en el recuerdo. Ahora, miro el cielo,

    una canción de blues, y veo, a lo lejos, camiones

    que van a toda velocidad por la autopista, quizás

    tan rápido como se lo llevó el cáncer. Haría autostop

    si pudiera viajar lejos de mí misma. En cambio, cuento

    sólo los camiones mientras van a toda marcha hacia el vívido atardecer.

    Los cuento con los dedos: sola, sola, sola.

    Pero-

    ¿Hay alguien solo? Cuando nuestros perros galopan

    a través de las altas hierbas de verano y los cardos se enganchan

    en sus pelajes, cuando la memoria recuerda el olor exacto

    en nuestros cuerpos cuando él y yo hacíamos el amor,

    cuando puedo cocinar y servir sus favoritos…

    filete a la pimienta, macarrones con bechamel…

    Y ustedes, amigos, sí, ustedes, guisos dados, condolencias de cordero degollado,

    ustedes, viajeros que se aventuran en nuestra historia todo el tiempo.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Maid Čorbić , poeta bosnio

    3 Poemas de Maid Čorbić , poeta bosnio

    Maid Corbic de Tuzla, Bosnia y Herzegovina. Tiene 22 años y en su tiempo libre escribe poesía que ha sido publicada y disntiguinda en diversos lugares del mundo. También ayuda desinteresadamente a los que le rodean, y es moderador del Foro Mundial de Literatura WLFPH (World Literature Forum Peace and Humanity) por la humanidad y la paz en el mundo en Bután.

    Meditación en denso azul

    Medito aquí contra la gente infame

    porque quiero ser libre

    y me considero un héroe de la ciudad.

    porque vivo con mis propios pensamientos.

    Creo que soy bueno.

    porque disfruto de todo.

    Mi vida vuelve a tener algún sentido

    cuando medito con el sonido de la música

    Mi meditación es necesaria

    para darme una perspectiva nueva de todo

    y no ser como los demás

    que están de mal humor durante casi dos días

    Creo que mi serenidad me ha dado felicidad

    para mi, somos alegres y amorosos

    podemos compartir con todos

    medito sobre los malos estados y los malos genes

    Porque los tiempos de hoy se han vuelto malos

    y solo busco el sentido de la existencia

    que todas las bellezas y todos los límites en ella

    me conviertan en algo más brillante de lo que puedo ser

    porque abro espacio para la meditación

    para un nuevo amor y espacios tuyos.

    Si la tierra fuera tan bella

    No vemos todo cada día

    a la gente se le ha vuelto esto un hábito extraño

    no logran percibir lo sagrado de su día

    y buscan problemas en los demás

    Sé que el mundo sólo necesita lo mejor

    y que cada día es especial para nosotros

    que el sentido de la felicidad está en las pequeñas cosas.

    que el amor  tiene su propia gramática

    Que el amor nazca de cada sueño

    la tierra que lo da todo es mía.

    y tenemos que creer con fe

    que fue creada sólo para nosotros

    Que el amor brille ahora con toda su gloria

    la eternidad es vasta para que el planeta se manifieste

    necesitamos entender que necesitamos todo

    que tenemos nuestros límites y comportamientos

    Que la gente entienda y yo también

    Sí, la naturaleza es mi único santuario.

    Sin ella, sería un hombre muerto.

    sé que hay un tiempo para todo.

    Todo estará bien algún día.

    Sólo las esperanzas serán especiales

    Porque el planeta necesita ser cuidado con esmero

    El tiempo está de mi lado.

    La verdad es que el país es grande

    debo reciclar y no contaminar

    porque el clima global se ha enrarecido

    y sólo busco una solución para todos

    Explorando Viena a pie

    En esa mágica ciudad de Viena

    donde sonaba la música y Mozart

    estuve allí durante una excursión.

    mi viaje de bautismo comienza desde aquí.

    Consciente de que Viena era entonces fría

    septiembre, como si todo se fuera ido

    la gente usa chaquetas y fuman hierba

     y observo la vivacidad de los transeúntes

    Algunos se rieron de mí

    debido a esa experiencia en Viena

    me di cuenta de que lo que importa es

    que la música y la esencia mueven el mundo entero

    Un paseo por Viena, el castillo de Schoburn

    es mi refugio para mirar varios cuadros

    esculturas y ese gran jardín de mi vida

    ¿Quién me dio todas las bellezas del mundo?

    Aunque el baile de Mozart cuesta seis euros

    No me quejé porque me gustaba

    Ese sabor a chocolate que había en ellos

    se emborrachó de camino al primer café

    donde se ofrecía una buena Coca-Cola

    y bellas mujeres estaban alrededor de mi mesa

    Y fui consciente de que la etnografía

    es un fenómeno de la vida que he sentido

    durante siete días en una gran ciudad

    donde hablamos con los transeúntes sobre la vida

    Y todos decían que les gustaban los turistas

    y caminé por la ciudad como un extraño

    hasta Deichmann y la plaza cercana

    donde la libertad defendió con honor a Alemania

    La fría Viena, pero las emociones siguen siendo puras

    mi corazón se torna inmenso y luminoso cuando

    desde la distancia en el mirador más grande

    contemplo toda esa ciudad en una lúgubre penumbra.

    Observo y pienso en una sola cosa

    ¿Tiene Viena poetas?

    porque las más grandes personalidades nacieron allí

    allí en el mismo lugar, donde mi corazón late con fuerza

    Viena es mi boleto a la eternidad.

    donde la gente de oro en la plaza se congela

    son una alegría para mis ojos soñadores

    porque allí se vivió una juventud

    Traducción al español Mariela Cordero

  • Mundos Susurrantes: tres poemas

    Mundos Susurrantes: tres poemas

    La ciencia ficción es un género asociado a la narrativa ( corta y larga) con el pasar del tiempo hemos podido leer grandes novelas como 2001: una odisea en el espacio, la esfinge de hielo, la naranja mecánica entre otras. La brevedad también ha sido tema donde la ciencia ficción ha dejado una fecunda labor, títulos como La Caída de la Casa de Usher, Asfalto y el sonido del infinito dan fe de ello.

    ¿ Pero qué hay de la poesía? ¿ Es posible escribir poesía con esta temática?

    La respuesta es sí, y debemos destacar que en lengua inglesa tenemos numerosos ejemplos.

    A continuación, se presenta la traducción de 3 poemas pertenecientes a una antología poética cuya temática gira entorno a los fantasmas, brujas, desapariciones, conjuros y mundos alternativos cuyo nombre es Mundos susurrantes editado por David Bain en 1998 y tres años después publicado como ebook

    CUANDO CORRES TU DEDO A TRAVÉS DE UN MURO CREMATORIO

    Tu dejas un pulgar impreso

    Un residuo de basura orgánica

    En las memorias

    De carne (pasion)

    De huesos (estructura)

    Y tendón (acciones)

    Es fácil frustrado

    fuera

    Kevin L. Donne

    AWE

    Esa noche

    Tarde solitaria en su patio

    El miro arriba, preocupado

    Pero el espeso firme estado o Big Bang

    Mi dios, que cielo

    Walter Kuchinsky

    DESAPARECIDO

    Esa noche cuando el hombre dejó de trabajar

    El condujo fuera de la ciudad

    El carro desapareció

    El desapareció

    Su familia comenzó a buscarlo

    Su esposa lloró

    Sus hijos estaban desconcertados

    Su hermano hablo

    Con la policía

    Ellos nunca lo consiguieron

    Y tras algún tiempo ellos olvidaron

    Sobre el

    Y ese es el final de la historia

    Excepto que

    Una vez en el tiempo

    El llamo a otros también

    Shirley Powelll

    REFERENCIAS

    Poemario: Mundos Susurrantes

    El A/A/ Producciones

    Horror/ Fantasia/ Ciencia Ficcion

    Antologia poetica

    Editado por David Bain

    Publicación:

    Papel: 1998

    Ebook: 2001

  • 3 Poemas de Melissa Nungaray, poeta mexicana

    3 Poemas de Melissa Nungaray, poeta mexicana

    Melissa Nungaray (Guadalajara, Jalisco, 29 de septiembre de 1998) es escritora, poeta y periodista. Estudió Lengua y Literatura Hispánicas en la Universidad Autónoma del Estado de México. Es autora de los libros de poesía Raíz del cielo (Secretaría de Cultura de Jalisco/Literalia, 2005), Alba-vigía (La Zonámbula, 2008), Sentencia del fuego (La Cartonera, Cuernavaca, 2011) y Travesía: Entidad del cuerpo (La Zonámbula, 2014). En 2014 ganó el segundo lugar del IV Premio Nacional de Poesía Joven Jorge Lara. Fue becaria del Festival Interfaz ISSSTE-Cultura Los Signos en Rotación San Luis Potosí 2017. Ha colaborado como reportera y locutora en los programas de radio Dimensión colorida, Teleférico, De pico picorendo y Jalisco en la hora nacional.

    I

    Sólo el nombre, quemándose,

    adentro del tren que ya ha partido,

    bosque abierto a la deriva

    que resuena entre los muros.

    El temblor de la revelación crece

    en réplicas opiáceas y cumbres lejanas.

    En la noche jaguar palabras invisibles

    tocan la superficie alcalina del deseo,

    insomnio precoz de transparencia

    que se abandona en los silencios.

    II

    Vuelvo al principio de una mirada que desdice

    un infinito desierto, sed que recomienza

    en la palma del mundo, en los astros

    de un mapa aún desconocido

    y no hay fuego que calme

    el canto mismo de los cielos.

    Todo vuelve a presentirse

    muy por debajo del crepúsculo:

    flor que refleja los encantos de la nada,

    herida que gobierna

    desde siempre y antes de nacer.

    III

    Levántate y anda hacia ti que ya es tarde,

    sumérgete en esta agua silente que te mira.

    Déjate fluir hasta que goces y sientas

    su alumbramiento, ascua de aerolito,

    resiliente raíz lanzada por el aire.

    Ven a mí y dime quién soy, conjúrame.