Poemas

  • 3 Poemas de Murat Yurdakul, poeta turco

    3 Poemas de Murat Yurdakul, poeta turco

    Murat Yurdakul nació en Adana (1983). Sus poemas, relatos cortos y traducciones se publicaron en varias revistas.  Fue nombrado mejor traductor en el British Journal of Modern Poetry Translation (2018).  Recibió el XIII premio internacional de poesía Premio Vitruvio en Italia (2018), y el VI premio internacional de relato literario Città Del Galateo en Italia (2018).  Participó en la colección de relatos Casa Editrice Cento Verba en Italia (2019).  Homer Literature Awards Tarık Dursun K. Premio de relato 3er premio (2020).  Participó en la antología poética del Centro Internacional de Traducción e Investigación de Poesía en China (2020).  Fue galardonado con el premio internacional Poeta del Año (2022) por el Consejo Ejecutivo Internacional del Centro de Traducción e Investigación de Poesía IPTRC en la República Popular China.  PEN Asia Internacional [Egipto] participó en la selección de poesía «Literatura de la Ruta de la Seda» (2022).

    Pájaros muertos en mí

    ¿Tenemos frío mientras tiemblan las flores de granada?

     Si te vas, ¿quién regará la albahaca?

     ¿Dónde se refugian los pájaros por la noche?

     en todas las floristerías se venden pájaros muertos

     las violetas son pájaros muertos en lugar de narcisos

     un sonido de agua un aroma de albahaca ahora lejos

     recuerda los incendios a los jóvenes muertos ahora

     Paso por los cafés del boulevard

     intelectuales ebrios, penas arabescas

     un mentiroso en la página de un periódico

     Te conviertes en un largo silencio cuando miro las montañas

     Tu corazón se retuerce como cartas no correspondidas.

    Invierno

     

    Escribo en las ventanas el sonido de los pájaros

     El invierno está una corriente de aire, los rieles perforan la noche

     En el balcón se está secando la albahaca

     Así extraño el patio que dejaste

     Los ángeles olvidaron la ciudad, lloré por los dos

     Una mañana visible desde los fríos muros esa arboleda azul, el viejo parque

     El sonido del pájaro que lanza el cielo cansado cae dentro de mí

     Un problema tarde en la noche en mi cara

     La vida es una grosella

     Estamos desnudos, tu cuerpo es arena, tu boca es carta, tu palma es adiós

     Estoy en la sombra de una herida de un corte

     El invierno sangra en mis muñecas

     La tarde dejó sus últimos colores en su cabello desordenado

     Ya no había pozos que gritar

    ¡Sonidos de perros callejeros se acumulan en mi rostro!

     Hay cosas que no olvido mientras observo la lluvia

     Gotas golpeando el cristal, un movimiento…

    en el camino

     

    Tu más hermosa sonrisa se queda una mañana de vacaciones

     en los ojos de los niños

     Se puede decir de las fotos

     Una carta escrita en el agua

     que contiene todo el pasado perdido

     Este amor es un viaje que fluye de mí hacia ti

     Vi pájaros haciendo el amor en tu pecho

      Aprendí en ti que el amor no empieza en la piel sino en el corazón

     Hubo tejados donde guardé tu voz, pájaros encontrados

     Se olvidaron de migrar tras el sonido de las cigüeñas

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Miladis Hernández Acosta, poeta cubana

    3 Poemas de Miladis Hernández Acosta, poeta cubana

    Miladis Hernández Acosta (Guantánamo, Cuba, 1968). Poeta, editora, crítica y ensayista. Licenciada en Historia por la Universidad de Oriente. Ha publicado el ensayo: Las náufragas porfías (Ed. Primigenios. Miami, 2020 y Ediciones Loynaz, Pinar del Río, 2016). Los poemarios: Los blancos territorios. Antología creciente (Ed. Primigenios, 2021), Bosque de Tárnow ( Ilíada Ediciones, Berlín, 2021); La niebla del paraíso (Ed. DMcPherson.Cuba, 2021); Viento de cenizas (Antología Mínima. Ed Primigenios, 2021)  El oro del imperio (Ed. Siglo 21.  España. 2020); La confesión infinita (LP5. Chile, 2020); El fuego del ángel (segunda edición. Ed. Primigenio, 2020), Al sur de los páramos (tercera edición. Ed Primigenios, 2020), La sombra que pasa (Segunda edición. Ed. Primigenios, Miami. 2020); entre otros.Ha obtenido los premios Tomás Savignón 1992 y 1993, Regino E. Boti en poesía 1993, 1995 y 2000 y mención en ensayo en el 2000, Manuel Navarro Luna 1993, José María Heredia (premio 1995 y mención en el 2006), primer accésit en el 6to Concurso Internacional La Puerta de los Poetas (Francia, 1998), premio Santiago 1994; premio Ángel Escobar 2002, mención especial en el Encuentro Iberoamericano sobre la poeta Dulce María Loynaz (2000), mención en el concurso Palma Real (Torino, Italia, 2003) y mención Alcorta 2009. Primera mención certamen Hermanos Loynaz 2016.

    Nigeria/ matanza de cristianos

    Habrá que buscar las pieles o el suelo ennegrecido

    Sin calderas que ofrecen el zumo temerario

    Para que el hambre o el crimen no ocupen la razón.

    Habrá que ajustarse. Asimilar es un acto temerario

    Como el caldo hirviendo dentro del hierro esplendente

    Sin que logre brotar una nueva existencia

    Sustancia progresiva para levantarme

    O darme por vencida cuando ya lo hice

    Antes de que el fuego se prendiera y salieran los sebos

    De cristianos que oraban.

    Solo soy el que se desvive o busca en otra parte

    Lo que no ofrece un ningún mercado.

    Habrá que volver hacia la honda gruta

    Evitar un cisma sin que nada sea tomado por las fuerzas.

    Despedir los efectos de esa hoja insípida

    Con sabor extraño que encuentro en el fondo de una cisterna.

    Habrá que salir del hueco o del rocío

    Sedarse como la nube se deshace

    Sin absorber el agua

    Que no es insular ni sirve solo a los creyentes.

    No soy quien se solaza

    Simplemente no sé dónde se obtiene el pasto más fértil

    Ni una llanura para la nieve

    Ni esa alegría que nunca tuve en mis arterias.

    Cuál es en cuestión el estado natural de un hombre

    [que sobrevive

    Para rastrear el alimento. Sobradas onzas que van

    Por el río o por el camino de las olas

    Hacia esa carpa de los sirvientes

    Donde todos estamos en marchas guerreras

    U otra forma de resquemores

    Contra el pavimento o el contrapeso de esos corazones

    Ajo finisecular o masa de hígados nigerianos

    Como panes cortados en la balanza.

    Hay un hueso viril dentro de la tabla y unas cebollas.

    Alrededor de los mercaderes encuentro ese algodón.

    Café. Aspirinas. Maní tostado

    Restos del sabor que cuece la carestía. Carne viva rebotando

    Resquebraduras brutales o pesca de cosas mortuorias.

    ¿Cómo reiniciarme con esos rayos de sol que envejecen

    [mi cara?

    ¿Cómo sustituir una cabeza de ovejo colgada de un gancho

    Filtrando su última lágrima?

    Cabeza de ovejo que enterramos en la tierra cuando creemos

    Que así sumimos aquello

    Que después de haber dado todo

    En polvo trigo o carnada para los orantes

    Nos han traicionado.

    Libro: La niebla del paraíso.

    Ed. Dmcpherson. 2021.

    De Vancouver a Río de Janeiro

    Siempre le di cierta importancia al hecho de nacer en enero

    Dado que algunas revoluciones comienzan en este mes

    Y crecen como yo bajo el rigor o la amenaza

    En ese raro letargo que producen los domingos

    Donde busco el engranaje de una fábrica

    De extracción de alcohol de caña y no de trigo inflamable

    Un día del cual se denomina: inicio del día ordinario.

    Yo no soy ordinaria ni consumo lágrimas cúpricas

    Pero sí obstinadas como las revoluciones de lágrimas más reales

    Que hacen los dioses. Cangrejos que palpo mientras pasan

    [los días

    Más crueles o menos digerido según el tramo de la cadeneta

    Sobre la zanja que drena han de brotar mosquitos tropicales.

    Supongo que alguien siempre llega con exóticos alcoholes

    A aliviarme en medio de la tormenta y pasa su mano

    [por mi espalda

    O mi ombligo queriendo quitar o poner lo que me falta

    [por x motivos.

    Mi hija me explica cómo un río de otra nación de lengua

    [portuguesa

    Nace en enero y se escapa queriendo unir ese río conmigo

    Como mismo se escapa una bala o una virgen bajan de la tablilla

    Cuando el mundo no es más

    Que una castrante procesión aldeana

    Clamando de un lado a otro

    Por formas comunes de supervivencia

    Ni en el Tíbet ni en Camboya

    Ni en el surco de aldea correctiva

    De insectos o casillas de mis dolores.

    Tengo mis propias doctrinas y un calabazar

    De flores hermafroditas y armazones

    De cosas o cicatrices pegados en los remos cuando espero

    Que las cosas ocurran en ese tramo consentido

    Oraciones o paja de miel silvestre para no descalcificarme

    Ser más puro como flores que se adhieren

    Sobre losas resbaladizas del patio o de esa montaña

    Que subo para hallar al monje que viaja por el río

    Con verdad corpulenta y huesos descalcificados

    Como los míos transitando por ese otro río donde

    Navegaron los vietnamitas con serpientes de aguas dulces

    Como esas que encuentro en el panal de zánganos rojos

    En isla caribeña donde escucho: nada niña en plato llano.

    A lo lejos están los bárbaros y yo me escandalizo

    Por las dobles apariciones del libro que en el Tíbet descubro

    Para lograr que un moribundo desaparezca

    Sin importarme las razones del hilo que se va cortando.

    Yo he hecho esa vigilia con cruces y azul metileno

    Para luego arrepentirme por pedir que una vida se apague

    O las gentes cambien los rumbos concebidos.

    Después que el moribundo alcanza la paz que trae la muerte

    U otras reencarnaciones por no decir estados de putrefacciones

    Como yo me he pasado por conveniencias

    De un lado a otro como el muerto según el monje

    Con uñas duras en forma de hueso. Vuelve a nacer

    Sin saberlo.

  • 3 Poemas de Valbona Jakova, poeta albanesa

    3 Poemas de Valbona Jakova, poeta albanesa

    Valbona Jakova es una poeta y traductora albanesa nacida en Tirana, hija de Frano Jakova, compositor, nieta del dramaturgo Kolë Jakova y de los políticos Tuk y Filip Jakova. Ha traducido del italiano a Pablo Neruda, Giuseppe Ungaretti, Umberto Bellintani, Beppe Costa, Jack Hirschman y algunos textos teológicos del padre Livio Fanzaga en albanés: «¿Por qué creo en Medjugorje?», «El falsificador». En 2010, publicó la colección de poesía «La Tempesta Delle Ore» en Italia, con Albatros Il filo, libro que ganó el segundo premio en el concurso AlberoAndronico 2011, como autor de lengua materna no italiana para libros publicados entre (2005 – 2010). En 2019, ‘Veliero Editrice’ publicó el libro infantil ‘I tre Porcellini e i Porcellini emigranti’. En 2020, publicó el libro de poemas ‘Calling to the Good’ Gilgamesh Edizioni. En Italia, es ganadora de numerosos premios en concursos internacionales. Sus poemas se han publicado en numerosas antologías.

    Cae

    No es un sol inmóvil,

    suspendido en el horizonte,

    un corazón que ralentiza sus latidos

    un cuerpo destripado

    de su ser

    por encima de su cabeza

    un alma que exhala

    dejando el cuerpo atrás.

    Es un amor

    que poco a poco,

    sin lágrimas disminuye

    sin ninguna esperanza de volver

    tropieza, no se levanta,

    sobrepasa el horizonte

    cae y en ese instante

    muere.

    Los venenos del mundo

    Veneno para los que sonríen con los ojos,

    porque ven el azul,

    veneno para los que sonríen con los labios,

    porque hablan un idioma diferente,

    veneno para los que sonríen con todo su ser,

    porque experimentan la alegría,

    veneno a quien sonríe con el alma,

    porque un sol se derrama sobre sus rostros,

    veneno para los que no tienen cara para mostrar,

    porque le han cortado la cabeza,

    veneno para los que hacen el bien,

    pues deben cortarle las manos,

    veneno, mucho veneno para el amor,

    porque inventó la libertad.

     

    El después

    El después fue sólo el largo

    silencio del conquistador.

    Estaba inmerso en el aliento culpable

    anunciado por una razonable

    predicción, ese silencio persistente

    atravesado por días que se remuerden

    sin cansarse y sin romperse,

    dando la razón a la razón.

    pero el tiempo es el enemigo de la vanidad.

    Cegado buscabas a toda costa

    un trofeo, mi dolor, lo alcanzaste,

    lo tocaste y escurrido

    se te escapó de las manos

    como un bálsamo untuoso

    que contiene el principio

    pero no el milagro.

    Tú, odiabas los milagros,

    tú, no querías curarte.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Gloria Mindock, poeta estadounidense

    3 Poemas de Gloria Mindock, poeta estadounidense

    Gloria Mindock es editora de Cervena Barva Press. Es autora de seis libros de poesía, el más reciente, Ceniza, que ganó seis premios de libros. Gloria ha sido traducida y publicada en once idiomas. Su obra ha aparecido en Gargoyle, KGB Lit, The James Dickey Review, 10 X 10, Growth: Journal of Literature, Culture, & Art (Macedonia) y otras. Fue poetisa laureada de Somerville, MA (EEUU) en 2017 y 2018.

    Un día en Ucrania

    Rastrillando las hojas caídas y formando un montón,

    Estoy deseando saltar en ellas,

    lanzarlas al aire.

    Pisarlas, escuchar el crujido,

    el sonido empuja el frescor hacia el suelo.

    Anidan en la tierra,

    encuentran suelo de una manera diferente

    Esto siempre me hace pensar en ti-

    Donde tú estás.

    ¿Ves los colores como

    cambian y caen?

    Casi coinciden con tu uniforme.

    ¿Me observarás mientras envejezco y declino

    hasta que esté en la tierra?

    ¿Habrá alguien que me visite?

    ¿Me encontrarás mientras espero?

    Falso

    No te he visto desde hace años

    Eras sólo una imagen, desvaneciéndose…

    Tu corazón late por la fama.

    El fracaso está ligado a ti.

    No lo vi.

    Estaba todo ahí pero enterrado.

    Rompí nuestras fotos en el baúl.

    Los recuerdos como los sueños se olvidan.

    Se desintegran en el aire.

    Solo brisas que pasan

    sin detenerse en la piel.

    Pérdida

    Hoy, me he tirado

    a la basura.

    Trozos de mí, recuerdos…

    Todo terminará en la basura de todos modos.

    Debo ser yo quien diga adiós.

    Enviar todo en un viaje al incinerador.

    Estoy de luto por los pedazos de mí

    quema

    como si nunca hubiera estado aquí.

    Tal vez me escuches

    llorar por todo lo que dejé ir.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Ching-Fa Wu, poeta taiwanés

    3 Poemas de Ching-Fa Wu, poeta taiwanés

    Ching-Fa Wu, (Taiwán) novelista, poeta, prosista y crítico, nació en Meilnung, Kaohsiung, en 1954. Fue comentarista de noticias de «The Common Man’s Daily», Vicepresidente del Comité de Cultura y Director de los Servicios de Cultura del Condado de Pingtung. Ha publicado los siguientes libros: La casa de té de mi madre春秋茶室,Autumn Helenium秋菊,Three Steps人間三步(novelas ). We Human 我族,The Wind風起 Y más de diez libros de poesía.Es un famoso presentador de radio. Su novela, La casa de té de mi madre 春秋茶室 fue llevada a la pantalla en formato de película y una serie de televisión.

    Una confesión sobre las malas hierbas

    Hijo, debes aprender de las malas hierbas.

    Como las malas hierbas

    que se sienten a gusto mientras son despreciadas.

    Hijo, debes aprender de las malas hierbas.

    cuando llegue un viento feroz

    agáchate,

    pero no te rompas.

    Hijo, debes aprender de las malas hierbas.

    Cuando arda un gran fuego

    esconde las raíces profundamente en la tierra

    y nunca crezcas encima de un muro.

    Si alguien te pisotea a tu izquierda

    permite que también pise

    a la derecha, por delante y por detrás.

    Pero no olvides preservar la vitalidad de tus raíces

    el pisoteo es una oportunidad

    para que las malas hierbas se propaguen.

    Designado entre cientos de flores,

    hijo mío-

    la mayor gracia para los Elegidos

    es convertirte en una hierba tenaz.

    Es mi última voluntad-

    hijo, que nunca te rindas

    o vaciles.

    Espera, o haz que un enemigo

    se derrumbe mientras se jacta.

    Tú, hijo mío,

    tendrás la ventaja en ese momento,

    ocupando la tumba del enemigo.

    Hijo, deseo que te conviertas en una hierba

    que, sobre la tumba del enemigo cada noche

    escucha el canto de los grillos.

    Hijo, debes aprender de las malas hierbas.

    Ombligo

    Después de visitar a mi madre en el hospital,

    me miré el ombligo

    mientras me bañaba.

    En trance escuché el llanto de un bebé

    desde lo profundo del ombligo,

    El Centro del Universo-

    Contemplando la insondable Oscuridad,

    llorando en silencio

    Llevo una flor

    Llevo una flor,

    no para ti,

    que eres tan voluble como una nube.

    Llevo una flor

    no para ti,

    que eres tan frágil como el hierro fundido.

    Llevo una flor,

    no para los demás;

    Llevo una flor

    para mí.

    Inmutable, indestructible,

    y que difícilmente será arrebatada por alguien-

    mi sueño.

    Es hora de partir-

    en mi cabello

    llevo una flor blanca de sueños.

    Nota: Este poema está inspirado en una amiga cercana, Miao-yi Tu, que llevaba una flor detrás de la oreja, mostrando su determinación de terminar una relación.

    Traducción al español por Mariela Cordero.

  • 3 Poemas de Felipe Ezeiza #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Felipe Ezeiza #PoesíaVenezolana

    Felipe Ezeiza (Los Teques, Venezuela, 1999). Integrante del grupo Habitantes de la Calima. Ha diseñado y aplicado talleres de escritura creativa enfocados en la construcción de bestiarios, y haikú. Mención publicación en el 6to y 7mo concurso nacional de poesía joven Rafael Cadenas. Ganador del 6to concurso de poesía Descubriendo Poetas. Ganador del 5to concurso nacional de poesía joven Hugo Fernández Oviol. Mención honorifica en la primera edición del Premio internacional de poesía Bruno Corona Petit, y ganador en su segunda edición. Ha publicado Osario (Ediciones Petalurgia, 2022), y  Bestiario del viento (Buscadores de libros, 2022).

    Epitafio

    Liviano

    para acariciarnos       

    a través de la llovizna.

    El hombre del trono de hueso

    El resplandor que guía la historia de nuestra vida

    no alcanzó lo alto de sus copas

    qué solitario animal

    se posa en este árbol antiguo y seco

    del que arrancamos la corteza en el final del páramo

    mascamos sus raíces para extraer

    todo el amargo de la existencia

    intranquilos

    barrancos amarillos y sonoros

    de íntima tristeza

    ramas osificadas que no dan frutos

    que no dan      sombra     ni flores

    un árbol     nada más

    aún crecen sus cabellos

    supremo de fragilidad

    canta en secreto

    una voz

    tal vez     un coro de gargantas iridiscentes

    vibran

    tan livianas

    en el fondo de la tierra    

    como una herida

    oculta en una bandada de pájaros

    ¿los oyes?

    estos son los latidos de mis ancestros.

    Pluma negra / arte poética

    El lenguaje

    nace de la carencia

    en el camino

    algún ser alado

    lo bautiza

    emerge de las sombras

    en los solares de la niñez

    nos atrapa

    y así

    curtido por el hastío

    como un verso de Drummond de Andrade

    cruza los lindes del pensamiento

    toma posesión de los símbolos

    apresura el alcance de su melodía

    limpia    de la pipa    la sangre de un faro

    por supuesto

    ante la primera imagen de tormenta

    la agudeza despliega su sed

    gallo contrahecho

    torcido desde la médula en una nueva figura

    para que el trazo diga más

    el lenguaje

    nos da pistas para aprender a morir

    maleable    cargado de instinto    huidizo

    aconseja:

    escribe     pero no te quedes solo

    pues

    escaso

    el lenguaje

    murmura y murmura hasta pudrirse.


  • 3 Poemas inéditos de Cristina Gálvez Martos #PoesíaVenezolana

    3 Poemas inéditos de Cristina Gálvez Martos #PoesíaVenezolana

    Cristina Gálvez Martos (Caracas, Venezuela, 1987). Licenciada en Letras por la UCV. Ha publicado: Psicopompa (Monte Ávila Editores, 2015); Bicorne (Casa de las Letras Andrés Bello, 2016); Fauna de Cal (Casa de los Escritores del Uruguay, 2020) y Animal más oscuro (plaquette antológica digital, Fundarte, 2022). En 2017 obtuvo una mención honorífica en el Concurso Internacional de Poesía Castello di Duino. En 2019 obtuvo el segundo lugar en el Concurso de Narrativa de la Asociación Uruguaya de Escritores, con su cuento “El niño del agua”. Actualmente se desempeña como docente y traductora. Cursa la Maestría en inglés como lengua extranjera de la UCV.

    Circular

    Circular y concéntrica me buscaba

    sin saber dónde me había dejado.

    Acaso quedé en un café o una vidriera

    o nunca cumplí el trayecto de un punto al otro

    o llevaba una carga pesada y me senté

    u observaba a los paseantes

    o estaba allí como un tótem

    junto a ella, en la otra casa.

    Yo me buscaba y la verdadera

    era la extraviada.

    Celeste

    Nunca estuve más triste y más viva que en el frío del otoño,

    cuando engendré una semilla que regaba al no haber nadie en casa

    cuando fui secretamente amada

    y cortaba en dos la tarde limpia, el pasto verde, el cielo

    con el filo de mi cuerpo.       

    Nunca encontré más horizonte o me sentí más sola

    en esta parte del mundo:

    era invisible, mas todo me miraba

    y la palabra del mar venía hasta mi oído

    y la mano del mar me sujetaba.

    Y el corazón del mar, celeste, se iba tras de mí

    por todas partes.

    Ciudad Río

    Tras la vidriera

    polvo sobre libros apilados

    un gato sucio, hecho ovillo

    olor a moho y humedad en cada recinto:

    en los viejos edificios, cúpulas, balcones.

    Hallé una fuente de palabras

    que guardé en la claridad del papel,

    alguien que llevó la muerte adentro, aun así

    fue a encontrarme.

    Yo he pretendido olvidarla

    mientras,

    su tentáculo me hizo bajar al río.

    En el borde

    retumba

    un cuerpo de agua.

  • 3 Poemas de Ana Stjelja, poeta serbia

    3 Poemas de Ana Stjelja, poeta serbia

    Ana Stjelja nació en 1982 en Belgrado (Serbia). En 2005 se licenció en la Facultad de Filología en el Departamento de Lengua y Literatura Turca. En 2009 obtuvo un máster en Sufismo. En 2012 se doctoró en literatura serbia (con la tesis sobre la vida y la obra de una de las primeras escritoras serbias y viajeras del mundo, Jelena J. Dimitrijevic). Es una galardonada poeta serbia, escritora, traductora, periodista, investigadora científica independiente y editora. Ha publicado más de 30 libros de diferentes géneros literarios. Es autora de numerosos trabajos de investigación y ensayos sobre literatura, feminismo y diversas culturas. En 2021 completó con éxito el taller de escritura creativa de ONU Mujeres Awake Not Sleeping – Reimagining Fairy Tales for a new generation y obtuvo un Certificado de Apreciación. En julio de 2022, completó con éxito el curso de Introducción a la Psicología en la Universidad estadounidense de Yale, donde su profesor fue el catedrático y mundialmente famoso psicólogo (canadiense-estadounidense) Paul Bloom. Vive en Belgrado. En 2018 creó la Asociación Alia Mundi para promover la diversidad cultural. Es miembro de la Asociación de Escritores de Serbia, la Asociación de Traductores Literarios de Serbia, la Asociación de Periodistas de Serbia y la Federación Internacional de Periodistas (FIP)

    El viaje

    A la lejana tierra de Oriente

    quiero navegar

    en un barco de seda pura

    y terciopelo dorado

    para contemplar la alegría de las flores

    y a la brumosa montaña danzando

    al ritmo de las campanas del templo.

    La luna, como el rostro más brillante

    me guía por los oscuros túneles

    de vastos mares y océanos.

    Mis maletas están cargadas

    de recuerdos,

    mi corazón tiene curiosidad

    por los lugares no descubiertos

    de las tierras lejanas, muy lejanas…

    Estoy lista.

    Mi viaje puede comenzar.

    Danza extática

    El reloj está corriendo.

    Se nos acaba el tiempo.

    Las horas, los minutos y los segundos

    se funden en el fuego de la vida.

    Las manecillas del reloj cuelgan

    agotadas por las batallas.

    Debemos forjar una nueva espada,

    hecha de luz pura,

    para que podamos usarla como linterna,

    o antorcha que nos muestre el camino,

    mientras bailamos como chamanes,

    o artistas extáticos

    en el oscuro escenario del nuevo reino.

    Última vez

    Sol, qué hermoso eres

    ¿Te acuerdas de mí?

    tus brillantes rayos

    antes calentaron mi corazón.

    Estrella, qué lejos estás

    ojalá pudiera atraparte

    ojalá pudiera meterte en mi bolsillo

    pero todo es en vano, eres intocable.

    Tierra, negra como la noche, pesada como un pecado

    estás muy cerca; incluso puedo tocarte

    puedo sentir tu voz

    llamas a las almas perdidas, por última vez.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Francis Kurkievicz, poeta brasileño

    3 Poemas de Francis Kurkievicz, poeta brasileño

    Francis Kurkievicz es poeta, escritor y profesor, nacido en Paranaguá/PR. Vivió durante 20 años en Curitiba/PR donde se licenció en FILOSOFÍA – UFPR/2002, también hizo una especialización en YOGA – UNIBEM/2010 y recibió un MBA en Producción RTVC, UTP/2011. Publicó, en diciembre de 2020, por la Editora Patuá, el libro de poemas B869.1 k96. En 2019 fundó Ayatori Editora, a través de la cual reeditó su libro de cuentos infantiles Meninices. Tiene poemas publicados en las revistas Acrobata, Hiedra, Mallarmargens, Arara, Estrofe y en el sitio web escritas.org – traducciones en la revista Zunái, Escamandro, Letra & Fel, Aboio, Life & Legends – artículos en el periódico Memai. En 2022 se publicaron sus poemas en las dos mayores antologías de poesía del mundo: World Poetry Tree, organizada por Adel Khosan – Dubai/EA, y Living Anthology of Writers of the World, organizada por Margarita Al – Rusia.

    | Distraído |

    Distraído por el mundo

    Seguí con mi vida.

    Fue cuando el destino me llamó.

    Con desatino le respondí:

    – ¿Qué quieres, mendigo?

    | Verbo

    Para el tonto

    mil palabras no son suficientes.

    Para un buen entendedor

    media palabra es suficiente.

    Pero para el poeta

    hasta el silencio es sabio.

    | Poema

    El poema es lo que es,

    A pesar de la intención del autor,

    A pesar de la interpretación del lector,

    el poema es siempre lo que es.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • Ellas cuentan la guerra. Las poetas españolas y la guerra civil (II)

    Ellas cuentan la guerra. Las poetas españolas y la guerra civil (II)

    Ellas cuentan la guerra. Las poetas españolas y la guerra civil.(Antología 1936-2013). Edición de Reyes Vila-Belda. Ed. Renacimiento, 2021

    (Segunda parte)

    Tal como comentamos en la primera parte, Ellas cuentan la guerra es una antología, coordinada por Reyes Vila-Belda, de diversas escritoras españolas represaliadas y olvidadas del siglo XX. Una selección de poemas que intenta ser un eslabón más en la recuperación de las escritoras olvidadas y sus obras. Mujeres poetas discriminadas por el hecho de ser mujeres libres que se oponían a la concepción paternalista que creía que escribir sobre la guerra era cosa de hombres. Sus vidas se vieron afectadas por la guerra civil y sufrieron muertes, penurias y, algunas de ellas, exilio. Algunas tuvieron que utilizar pseudónimo para poder publicar, e incluso durante la posguerra, sus poemas fueron censurados.

    Tras haber analizado la primera sección, Las poetas del destierro, a continuación, vamos a comentar la segunda parte del libro, Las poetas que permanecieron en España. Una selección de poemas que detallan escenas vividas que se repetían en la capital asediada, los horrores de la guerra y la nostalgia de la patria abandonada, así como la muerte de seres queridos. Se demuestra el reconocimiento progresivo de los derechos de las mujeres durante la Segunda República hasta el fin de la guerra civil, momento en el cual se implantaron los valores conservadores del Régimen confinando, nuevamente, a las mujeres al hogar. La mayoría de estas poetas escribieron desde el exilio o bajo el anonimato del espacio doméstico.

    Las poetas que permanecieron en España

    Pilar de Valderrama (1889-1979). Madrid. De familia conservadora de la alta burguesía. Guiomar, el amor secreto de Antonio Machado. Casada con el intelectual Rafael Martínez Romarate. La muerte de su hijo, que luchó en el bando nacional, por enfermedad, afectó a su poesía.

    Lucía Sánchez Saornil (1895-1970). Madrid. Telefonista, poeta en las filas del ultraísmo vanguardista y escritora autodidacta. Vivió en Valencia de incógnito. Pareja de América Barroso.

    Ángela Figuera (1902-1984). Bilbao. La principal característica de la poesía de Ángela es su sinceridad durante los duros años del franquismo. Una mujer en un mundo de hombres, madre y abuela que reivindica un papel más activo para la mujeres, una vasca en Madrid. Casada con Julio Figuera.

    Porque es lo cierto que me da vergüenza,

    que se me pare el pulso y la sonrisa

    cuando contemplo el rostro y el vestido

    de tantos hombres con el miedo al hombro,

    de tantos hombres con el hambre a cuestas,

    de tantas frentes con la piel quemada

    por la escondida rabia de la sangre.

    (Fragmento de Belleza cruel)

    Concha Lagos (1907-2007). Córdoba. Editora, escritora y miembro de la Real Academia de Córdoba. Está considerada escritora total, por haber publicado tanto poesía como narrativa, teatro y ensayo. Casada con el arquitecto y fotógrafo Mariano Lagos.

    Carmen Conde (1907-1996). Cartagena (Murcia). Poeta, prosista, dramaturga, ensayista y maestra española, una de las voces más significativas de la generación poética del 27. Primera mujer elegida como miembro de la Real Academia de la Lengua Española. Fundó, con su marido, el poeta Antonio Oliver, la primera Universidad Popular de Cartagena.

    Pino Ojeda (1916-2002). El Palmar de Teror (Gran Canaria). Escritora y artista plástica que abarcó el campo de la novela, la poesía y la pintura. Fue la primera mujer que fundó una galería de arte en Canarias. Se casó con Domingo Doreste. Su muerte le produjo una depresión y marcó su vida y su poesía.

    Gloria Fuertes (1917-1998). Madrid. Escritora de narrativa, poesía, teatro y prolífica autora de literatura infantil y juvenil. Pertenece al movimiento poético denominado Postismo. El conjunto de su obra se caracteriza por la ironía con la que trata temas tan universales como el amor, la soledad, el dolor o la muerte.

    María Beneyto (1925-2011). Valencia. Escribe en castellano y valenciano. Su carrera profesional tuvo dos etapas separadas por un silencio creativo de casi veinte años: desde  finales de los 70 hasta mediados de los 90 no escribió. Cultivó una sensibilidad muy especial hacia la cuestión de género.

    Acacia Uceta (1925-2003). Madrid. Los bombardeos, el dolor, el hambre y el sufrimiento fueron tema recurrente de su poesía. Directora de la sección de literatura del Ateneo de Madrid; fundadora y vicepresidenta de la Asociación de Escritores de Castilla-La Mancha y miembro numerario de la Real Academia Conquense de  Artes y Letras (RACAL). Se casó con el periodista Enrique Domínguez Millán.

    Angelina Gatell (1926-2017). Barcelona. Poeta, traductora, actriz de doblaje y mujer comprometida y luchadora que trabajó activamente en la defensa de diversas causas tanto políticas como sociales y culturales. Se casó con el actor Eduardo Sánchez Lázaro.

    Francisca Aguirre (1930-2019). Alicante. Hija Predilecta de Alicante en 2012 y Premio Nacional de las Letras Españolas en 2018. Su poesía se mueve como testigo del mundo en el que vive y tiene un marcado carácter existencial. Se casó con el poeta Félix Grande.

    Mariluz Escribano (1935-2019). Granada. Profesora, poeta y narradora. La gran poeta del perdón y la memoria siguiendo la estela de Antonio Machado. Recibió el Premio Andalucía de la Crítica, el Premio de las Letras Andaluzas y la Bandera de Andalucía por su trayectoria y compromiso ético.

    En la fosa donde pudren sus cadáveres

    se habían puesto a fumar, se habían sentado…

    Llegaron a creer que no hubo muertos,

    llegaron a creer que todo es campo.

    (…)

    Vestidos de soldados, no de ideas,

    vestidos de obediencia a otro mandato,

    sonríen y se van… No van contentos,

    tampoco se rebelan: son rebaño.

    (Carmen Conde. Fragmento de En un mundo de fugitivos)

    Para finalizar, tal como se indica en la introducción, «recuperar los nombres y la escritura de estas poetas supone reconocer su pasado y su puesto en la historia».

    Recuerda comprar y leer esta antología, no te defraudará.

    Si quieres consultar la base de datos de víctimas de la Guerra civil española y el franquismo de la asociación sin ánimo de lucro Innovación y Derechos Humanos, haz click aquí.