Poemas

  • 3 Poemas de Johanna Devadayavu, poeta suiza

    3 Poemas de Johanna Devadayavu, poeta suiza

    Johanna Devadayavu es suiza y vive en la India desde hace 40 años. En 2014 publicó su primera antología de poemas titulada «La llamada de la tórtola por la paz universal», a la que siguieron «El vuelo de una tórtola» y «Esperanza más allá de la perplejidad» en 2022.Ha sido publicada en varias antologías y revistas, escribiendo por la paz, el amor y la armonía más allá de todas las fronteras.Como CHRO, forma parte integrante de la Fundación Internacional Capital de Escritores, apoyando sus fines y objetivos. También es miembro de la Asociación de Artistas y Escritores del mundo SAPS, que apoya la causa de la Unidad, la Igualdad y la Paz.

    Una palabra por la paz

    Desde la infancia se enseña

    el sentido del bien y del mal;

    Moral, principios, valores, normas,

    la lista es interminable.

    ¿Donde permanece la inocencia,

    la claridad en los ojos de un niño

    que no sabe de credo o ética,

    con un corazón inmaculado?

    En la actitud sin prejuicios,

    donde la sensibilidad supera a la conciencia,

    en la atención y el amor,

    la sensibilidad da conocimiento.

    Si todos nuestros pensamientos y acciones

    brotan de la fuente pura del Amor,

    olvidando el concepto del bien y del mal,

    alcanzar la Paz Universal es seguro.

    Asciende

    Despierta asciende

    desprecia el sueño

    es una suposición

    o nos elevamos

    más allá de los cielos

    con los ojos abiertos

    sin adioses

    sin porqués

    sin llantos

    sin suspiros.

    Ascendemos

    siempre de pie

    corta los lazos

    desprecia

    toda apariencia

    vanos gritos

    Oh sorpresa

    no es conjetura

    que se ajusta

    a una repetición

    una repetición

    por las mentiras

    el ejercicio

    de incisión

    y de excisión.

    Es hora de ascender

    más allá de los cielos

    elevarse siempre

    acepta un consejo

    sé sabio

    paga el precio

    gana el premio

    ahora asciende

    en conciencia

    y perdón

    asciende

    Ahora

    En este momento – ahora

    vivo – respiro

    estoy viva – percibiendo

    el flujo de la Vida – ahora.

    Estoy siempre en el ahora

    disfrutando – cantando

    en mi corazón – elogiando

    la serenidad – ahora.

    La clave de la vitalidad – ahora

    contemplando – entregándome

    dentro de la fuente – relajándome

    en la dicha tranquila – ahora.

    Constante en la Presencia – ahora

    amando – abrazando

    este momento – regocijándome

    en la esencia del ser – ahora.

    En este momento – ahora

    sabiendo – comprendiendo

    todos estamos definitivamente necesitando

    Gracia Divina – ahora.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Gregory Hills, poeta estadounidense

    3 Poemas de Gregory Hills, poeta estadounidense

    Gregory Hills, de 67 años, ha trabajado como terapeuta de adicciones los últimos 30 años. Antiguo batería y cantante en un club nocturno, cambió de profesión a los 37 años.  Además de ejercer como terapeuta a tiempo completo, asesora a magistrados de los tribunales locales en materia de adicciones y rehabilitación. Escribe poesía de forma constante desde 2017. Vive solo en el estado de Michigan, Estados Unidos.

    Por nacer

    Estoy a punto de nacer.

    Un monje me guía hacia el sueño; suavemente

    advirtiéndome que recuerde

    “susurrar amor a altas horas de la madrugada”,

    como medicina para antojos de todo tipo,

    enredos en redes de materia gris, o:

    cuando me encuentro con mis enemigos.

    Luego sueño con colibríes. Especialmente

    los últimos en irse, al llegar el otoño.

    Pierdo la cuenta de ellos contra el infinito, hasta que estoy

    inhalando mayo de nuevo; mezclando energías

    con la primera llegada a mi ventana abierta

    -y por un tiempo;

    me convierto en un oyente de lo más piadoso

    Ocúltame

    En la anatomía del aire

    el tejido conectivo

    de las nubes

    En el espacio aterciopelado, entre

    un callo y las cuentas de oración

    de una madre

    En el fuego del amor divino, cayendo

    en nieve rosa sobre

    ciudades de cristal

    En los ojos brillantes de un ángel

    celebrando el renacimiento

    de un ser perdido.

    Musa secreta

    Cuando lea mi libro en voz alta

    serás la primera en escucharlo.

    y no le contaré ni a un alma sobre nosotros,

    más allá de esta pequeña flor

    Y cómo podría sentirme solo, o incluso triste

    sabiendo que cada mañana

    tus poemas están a salvo

    dentro del altar de mi corazón

    contándole al mundo entero de ti.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Nermin Delić, poeta bosnio

    3 Poemas de Nermin Delić, poeta bosnio

    Nermin Delić es un reconocido poeta y doctor en medicina de Bosnia y Herzegovina. Nació en 1995, tras el fin de la guerra en su país natal. Ha ganado numerosos premios internacionales de poesía y por su compromiso con la promoción del diálogo intercultural entre artistas. Además, es el cerebro de Mili Dueli, el concurso de poesía más popular del sudeste de Europa según la revista estadounidense Forbes.

    vida

    (toda mi apoptosis)

    al final te recuerdan

    sólo cuando naciste

    y cuando moriste

    por lo tanto se nace y se muere

    tanto como sea posible

    corazón mojado

     llueve sobre mi corazón

    y  derrama d

                            o

                             l

                             o

                             r

    te busco

    en mis venas.

    para ti – para morir

     

    si las plantas fueran radiactivas

    las flores se darían mucho más

    todo el mundo llevaría una

    en sus manos

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Maria Errico, poeta italiana

    3 Poemas de Maria Errico, poeta italiana

    Maria Errico. Licenciada con honores en Filosofía. Miembro del FISD CONI. Ha publicado: Poemas, novela, cuentos, obras poéticas colectivas, video-poemas recitados por personalidades célebres: Alessandro Quasimodo y Hafez Haidar. Finalista en diversos Concursos, Placas al Mérito, Medallas, Diplomas de Honor, etc. Traducida al polaco (antología), ruso, serbio (antología) y chino. Premio al Poeta Excelente 8º Festival de Primavera de Poesía China.

    Sidérea

    Hechizada por una música sublime,

    íntegra vuelo desde el remolino del océano,

    alejada por el campo engañaso

    estructurador de formas.

    Temerosa luciérnaga, transfigurada

    en criatura intergaláctica,

    música sideral para los Océanos del Tiempo…

    El efluvio del amor

    en el cielo nocturno

    engulle todo Agujero Negro maligno.

    Ashra

    Criatura alienígena,

    Estrella de galaxias lejanas

    aquí descendió…

    Dama errante

    de enigmática extra Entidad,

    del Centro del Cielo,

    en Super Sextil,

    anagramas astrológicos

    Compones, mientes ad hoc

    en prados de trigo dorado,

    para saturar de asombro

    a los hijos de la «pérfida Albión».

    Muerte De Afrin

    No te dejes engañar por sus sonrisas

    Que encuentras en la web, en macabro diferimiento.

    Están muertos, ¡todos están muertos!

    Son los combatientes kurdos,

    que murieron en Afrin,

    en los sangrientos días de aquel marzo de 2018

    ¡que negaron a la Tierra el florecimiento de las violetas!

    Pero… lastimosamente, esas violetas alzaron el vuelo

    Para cubrir de luto el Cielo

    que, desconsolado, miraba a sus hijas,

    preciosas píxides profanadas

    por mutilaciones horribles, en la indiferencia

    del mundo que se quedó mirando

    ¡mientras los milicianos se burlaban de ellos filmándolos!

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • Mabel, poesía que respira

    Mabel, poesía que respira

    Mabel apareció en Poémame en septiembre de 2022, pero no fue hasta este diciembre que comenzó a regalarnos su poesía.

    Hay tantas formas de poesía como poetas. Creo que no hay dos iguales, cado uno siente y escribe como solo él o ella saben. Somos únicos y tenemos un sello propio y distinguible.

    A menudo hablamos de quien nos influenció o quien nos influye, pero no escribimos igual que nadie. Solo son eso, influencias.

    Mabel es ella en sus versos, es única como solo ella puede escribir. Tiene un trazo en verso que pinta la vida clara, transparente y preciosa. Algunas veces amarga. Se puede decir que su poesía respira.

    El verso que incluyo en la foto de portada de este breve artículo, es el primer verso que leí de un poema suyo.

    «En aquella esquina

    donde duerme la línea recta

    se curva mi corazón esperándote»

    Y ya desde ahí me atrapó. Su poesía es así, una vez que empiezas a leer te agarra y ya no te suelta.

    Adorna el verso con palabras sencillas y profundos matices. No apaga el sentido del lector con retórica hueca.

    Dice en su poema “Metamorfosis”

    Tienes que saber

    cambiar el color del hilo

    que cose tu vida a otra.

    Un día te amaron

    y otro dejaron de bordar corazones

    para bordar amapolas.

    Ya no te aman y lo sabes.

    Duele por profundo y cierto, y esa profundidad y certeza, es la que te dice que necesitas saber más de ese “bordado en constante cambio de color”.

    En el siguiente poema, describe unos gustos personales con los que me identifico:

    Te invito a un café

    Te invito a mi vida

    a darte la mano y un café muy cargado

    escuchando música de jazz.

    A charlar de libros que ya están descatalogados

    a echar unas risas mirando unas fotos antiguas

    con ridículos peinados.

    Te invito a quererte

    a que dejes que te quiera, un rato nada más

    sin tocarte, sin compromiso.

    A ser como tú seas

    a fumar o beber, aunque yo ni fumo ni bebo.

    No te leeré un poema

    ni intentaré estúpidamente enamorarte

    ni tu ibas a querer ni yo podría.

    Te invito a un café

    sentadas en un sofá o en el suelo

    de mi corazón, eso si

    sin decirte ni un TE QUIERO

    no vayas a pensar que al invitarte a un café

    es algo más lo que pretendo.

    Te invito a un café

    luego, si tenemos tiempo y estamos a gusto

    El Jazz, los libros, el café…la vida y un TE QUIERO que se quedó pendido en la comisura de los labios. Así es como yo lo veo y lo entiendo.

    Pero para conocer mejor su poesía, te invito a visitar su rincón en Poémame .

  • 3 Poemas de  Eduard Harents, poeta armenio

    3 Poemas de Eduard Harents, poeta armenio

    Eduard Harents es licenciado por la Universidad Estatal de Ereván, la Facultad de Estudios Orientales y el Centro de Lengua y Cultura Árabes de la Universidad de El Cairo. Es autor de 10 poemarios y ha publicado en numerosas revistas y antologías armenias y extranjeras. Eduard es el poeta armenio más traducido de todos los tiempos, con su obra traducida a más de 70 idiomas. En 2007, 2009, 2011 y 2013, fue galardonado en las nominaciones a la mejor serie poética y a la mejor traducción, y en 2013, con el primer premio de poetas jóvenes por el libro «Vigilia letárgica». Entre los galardones también figuran: el Premio Literario Internacional de Poesía 2015 y 2019, y el Premio Internacional de Literatura Panorama 2020 (India-Italia).

    ***

    En todos mis lugares de ausencia

    siembro mi reticencia

    de ti…

    Sin embargo, ¿quién puntuó

    entre los aromas de mi palabra?

    Cicatrices absolutas,

    dentro de mi frente de un sueño de vigilia…

    Cuando desees traducir

    mi sangre

    recoge las piedras de Job

    de mis poemas…

    Son células secretas

    del dolor guionizado.

    de tu Hijo

    ***

    Lo sé, algún día despertaré

    de la cena mística,

    llevaré los pasos dañados

    de mi padre

    como pequeños bolsillos

    llenos de amor inconmensurable…

    ¿Pueden mis días -me pregunto-

    escalar esa insoportable

    ligereza?

    ***

    Mi nombre

    es una piedra en el sueño de Dios

    con tallas ornamentales

    de espejos torcidos.

    A través de los huesos de las costillas

    de luz

    la catarata de mi padre

    está tintineando en mi lengua.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • Poemas de Sanda Ristić Stojanović , poeta serbia.

    Poemas de Sanda Ristić Stojanović , poeta serbia.


    Sanda Ristić Stojanović es una poeta y esteticista nacida en Belgrado, en 1974. Publicó más de 15 libros de poesía y es la autora de más de 10 textos filosóficos publicados en colecciones de la sociedad estética de Serbia. Se licenció en filosofía por la universidad de filosofía de Belgrado. Está representada en colecciones de poesía contemporánea y algunas antologías de poesía del siglo XXI. En su juventud vivía en Australia con su abuela. Le gusta viajar y ha visitado numerosos países europeos. Sus poemas están traducidos al francés e inglés y están publicados en libros: Art Poesie Poetry, Draslar, 2019 ( French / English / Serbian )
    This is the 21st century, Draslar, 2021 ( English / Serbian )
    Su poesía está publicada en el sitio de la poesía mundial “Poetas del mundo”. Es miembro de la Sociedad literaria de Serbia, Asociación de escritores de Serbia y Sociedad estética de Serbia.

    EL BANDIDO DE SU TIEMPO

    Soy la curva de la realidad
    salgo volando hacia las consignas de la libertad
    doy discurso vestido de los cuatro puntos cardinales
    doy discurso vestido de la intimidad de la libertad y de mi sangre
    doy discurso en la unidad penitenciaria de todas las injusticias

    doy discurso vestido de mi vida
    doy discurso en el interior de la libertad mía y la tuya
    doy discurso equiparado con nuestra vida
    y nuestra existencia
    doy discurso que salió volando del volcán
    creado por los puntos cardinales del coraje
    doy discurso creado
    por la sangre de nuestra presencia.

    FRUTO DE LA INTIMIDAD

    En la costa del mar de nuestros parecidos,
    el cielo registra nuestros retornos a la realidad,
    la arena expresa varias civilizaciones de nuestro
    retorno a nosotros mismos.

    El día chapotea como el pez de nuestro pasado,
    arraigado entre dos orillas de nuestro reconsiderar.

    No obstante, agarramos el fruto de intimidad
    como la no vilolencia de las formas del mundo que
    nos vuelven a formar,
    como la violencia de la flor de la realidad que brota
    de las grietas de nuestra penetración
    al propio cuerpo de la audacia.

    Sí, el cuerpo de la audacia
    para recoger el fruto de intimidad
    y en el paraíso de nuestras voces Adán y Eva cantan
    su pecado,
    con la madeja de sus miradas.

    SOL XXI

    El Sol juega al ajedrez
    con las manos de las sombras,
    con las palomas de nuestra conciencia,
    con lo incompartible de las decisiones del mundo.

    El sol estigmatiza
    todas las confesiones de la ciudad,
    todas las pasiones de lo inaprensible
    y arrebuja nuestras pleamares y bajamares
    con sus palabras.

    ACTORES

    En el escenario de los bordes de consciencia
    las palabras actúan ser nosotros,
    los corazones se agarran a la videncia de los días alados.
    La vida escoge papeles
    sellados en el arca de las partidas.
    La noche visita sus teatros de la realidad
    y reparte los papeles principales
    a los ojos de nuestros pasos.

    Traducciones de Viktor Stojanović y Dragana Bajić.

  • 3 Poemas de Daniel Quintero, poeta argentino

    3 Poemas de Daniel Quintero, poeta argentino

    Daniel Quintero Buenos Aires 3 de diciembre de 1959. Tiene diversas publicaciones en poesía y prosa. Participó en actividades literarias en Uruguay, Chile, Ecuador, Bolivia, Cuba, España y EE.UU. Es uno de los gestores del Fip de Parque Chas LUIS LUCHI 100 Años. 

    ///////////

    Vuelvo a poner en bosque cada hoja de papel que malgasté

    como quien devuelve cardumen

    o deja a merced de las tempestades cada uno de sus naufragios

    cada sorbo de fuego

    viento sobre toda naturaleza

    aquellos otros poemas 

    que tuve que traer a la rastra para que vuelvan a ser madera a flote 

    barcos de una sola raíz.

    Mi versión de las cosas muertas

    Una hoja al caer es lo que deja

     el otoño cuando pasa

    la esperanza que sin ser su religión

    reconoce que en las noches expuestas al silencio 

    hay más oscuridad

     que en cualquier otra latitud. 

    Saldrá el sol 

    por si acaso alcanzará a ser 

    una manera cierta de resurrección. 

    Aprendo a diario este milagro de escribir. 

    ///////////


    Cambio de poema

    a la mitad de la hoja

    porque si es como

    estar cruzando un río

    a mí siempre me gusta

    dudar antes de

    llegar a la otra orilla.

  • Poemas de Luis Gilberto Caraballo

    Poemas de Luis Gilberto Caraballo

    Luis Gilberto Caraballo es un poeta y artista plástico nacido en Caracas, Venezuela en 1962. Caraballo ha publicado siete  poemarios y tiene unos 19 poemarios más inéditos. Además su obra poética ha sido difundida en diversas publicaciones literarias y ha participado en numerosos encuentros internacionales de escritores. Con su poesía Caraballo ha obtenido reconocimientos internacionales de importancia como obtener el primer lugar en el Premio Internacional de Poesía en São Paulo, 2004; así como el máximo galardón en el XXV Congreso Mundial de Poetas en Los Ángeles, California, 2005; una mención honrosa, en el Premio Mundial de Literatura, “Municipalidad de Aguas Verdes”, versión poesía 2009  por el poemario Noches, mares, fragmentos del poema; Mención honorífica en el 1er Premio Mundial Andrés Bello de Poesía 2009 por el poemario, Poemas de números y series infinitas.

    Sus poemarios  publicados son Encuentros con el Sur (Venezuela, 2007), El árbol de las casas vacías (España, 2008), Los caminos del tiempo (España, 2009), Poemas de números y series infinitas (Portugal, 2012), que salió en edición bilingüe en español y portugués; Arpa Invisible (Letras Salvajes, Puerto Rico, 2020); Es tiempo de volver destellos de un regreso (Del Sur a Sur Editores, España, 2021) y La Gruta del Ávila (Letras Salvajes, 2021). Su libro Celajes de noche se gesta y su publicación está pautada para diciembre de este año. Su poesía puede relacionarse con movimientos como el simbolismo, el surrealismo, el trascendentalismo estadounidense e incluso con la poesía mística española pero Caraballo ha sabido crear su propio universo poético.

    En cuanto a su pintura, Luis Gilberto Caraballo ha hecho exposiciones indivisibles como Hollywood-Hábitat Aurico, Venezuela; AVAP, Las imágenes del rostro, 1996; Salón Michelena. Los de la psique, Venezuela, 1996; Galería Montemar de Chile, Tropos del Inconsciente, 1999-2000. Caraballo ha participado en importantes muestras colectivas en Venezuela, Ecuador y Uruguay y trabaja para realizar exposiciones próximamente en su país natal y también en la realización de una muestra de su arte en China, proyecto que se cuaja desde el 2005. Ha realizado dibujos para sus libros Encuentro con el Sur, El árbol de las casas vacías y su libro Poemas de números y series infinitas. Su pintura abarca diversas expresiones como el arte figurativo, neocubismo, neoexpresionismo y arte abstracto. 

    Poemas leídos en el 15 Festival Virtual de Poesía, Poesía por La Paz, de Dois Corrego  en Usiha de Sohno en Brasil, 26 de noviembre de 2022

    I

    Aprendí algoritmos que me explicaron parcialmente algunas cosas y no pude tomar nunca en ellas un tren sin que sintiera que habían muchos asientos vacíos como si no hubiesen suficientes pasajeros mirando la ventana pasar como si hubiese elegido un racimo de palabras y estas estuviesen en un lugar mostrando la soledad de sus jardines el esplendor de su viaje el río de sus sílabas el sentido de su alarido el silencio de sus letras no pude mirar en el tren sin escrutar su silencio la voz de aquella distancia el sentido de la imagen en mis ojos clavaron los algoritmos el tiempo inexistente nació de aquella soledad prendo su arcoíris el silencio que azotan la mirada que busca entender aprender a conocer sus hebras la lluvia y sus acordes de guitarra.

    II

    En mi abismo en mi vacío nace un árbol de raíces difíciles de ubicar por más que busco encontrarlas en el fondo de la tierra en las vasijas de la memoria en los acantilados subterráneos las voces no sé de dónde provienen me hilvanan en mis silencios me ata más allá de las venas de un mundo inalcanzable por mis ojos inaudible el hallazgo es de lo más efímero de una rotura de pasadizos desconocidos y puertas imaginarias esa ventana que calca abre que urde y sueña entreabierta a la realidad tiene un profundo arraigo a lo inasible a la noche a la realidad del sueño que en canoas navega por más que busco son posos profundos y espejos de origen sideral de puertas de maderas interminable mar con un oleaje ciega su voz como si contuviera en la mano el camino hacia su raíz un árbol crecido de sílabas de árboles y bosques de sueños y un delirio inagotable me lleva a sorber en sus copas las nubes y el canto de brisas que en mi yacen es el verdor de sus hojas es la noche interminable de letras y silencios de pausas y esperas me ahondan en mi. Me mantiene en pie en aromas del corazón desconocido en el latido de temblor en la quebradiza página llegó a ver su corteza de una rara tierra y de frutos de un imaginar el cielo en vuelo en exilio el otro que apenas logro palpar ciego.

    III

    En círculos intentando alcanzar la noche en el cielo de la memoria y cuán lejana y distante tan adentro en mi latir tus letras como soplos de mar olorosas a tempestad de estrellas círculos aromada de luna  tan diluida en cada sílaba tan íntegra en el poema de tu oscurana semblante de astros ardiente tu voz en el epígrafe tu rio griego dejado por las escrituras del que hablaba Pitágoras en su geometría de cielos en su niñez trazaba un cubo en la ciudad de Atenas en su silencio cada arista un epígrafe en la mirada de aquellos ojos tomado de algún cometa en el árbol veo sus porvenires como metáforas plateadas de hojas lúcidas los espejos de algún planeta dejado en  órbita del poema calando con sus giros versos volviendo el canto en el ramaje del árbol un lugar una jaula abierta y en tu corteza la que se dibuja en arameo en alguna voz distinguida de orquídeas quienes me escriben con sus labios sus besos aromados en mis manos mis yemas tintan de letras el muro de la noche un eco en el latir de mis pasos.

    IV

    Mi pecho se ha hecho un amasijo de silencios a la espera de la tarde con sus ojos de lluvia quieta carga en el bosquejo nubes de atajos y una frente de aire poblada con olores a brasas dolientes viene en medio del tiempo intentando bailar con la brisa cae con un lirismo de espanto en el árbol se abren las jaulas de los recuerdos y vuelan los pájaros a los matorrales lejanos con ojos de empeño y deudas en el pico el canto abierto en el cielo como pincel de piel limpia y corteza de abrigo aromado para la noche secreta de una Caracas sedienta mi pecho ha subido hasta el último escalón se ha vuelto un cielo sin regreso parece un sueño una hamaca mecida en la montaña azul que vuela entre las nubes y el árbol me trae de vuelta con su rostro de abadía a sus raíces en la memoria canoas de río venas de horas que pasan muy adentro en la selva del alma y van mirando el espejo de su silencio van con las gotas lloviznado el camino de recados que traen consigo el vuelo de los pájaros ni se siente se fueron a otro tiempo a volar sus alas de obsequios y su canto con la noche.

    V

    Cuando el mundo era mundo y el muro era de esclavos y tabúes de tierras en sed asoleadas hasta el silencio nacieron poemas de esencia en el arraigo en el grito de un puñal adosado en el vientre del vacío en la pulpa de la mirada la luna había crecido hasta los confines del cielo era habitada por duendes y sangres eran las venas de la noche que en silencio se habían convertido en versos en el ramaje de un árbol nacido de una tierra fértil era la esgrima del suelo entre un animal primitivo y el eco de un espejo volviéndose rostro en el pozo del estanque brotaron las palabras brotaba el delirio de un cielo tomado de pasión y sangre avezada un torrente de cantos y metáforas de mares y adagios se hicieron en la noche la poesía era el silencio de la memoria el hilo mágico del río que el corazón guarda en arraigo de una tierra desnuda en la intemperie del cielo adeuda un cauce que se ha ido a otro lugar a enjuagarse de idiomas a volver la mirada en la elegancia de sus letras se siente venir palabras y destinos destierros y sentires amaneceres y noches con un brote tomado por la noche arqueada por la flecha de un infinito enclavado en lo difuso en lo inconcluso en la intolerancia de lo salvado en la herradura de un alazán sin rumbo por el llano temido de espantos y nubes destinadas a volverse espejo de otra tierra distinta indescifrable viaje que en versos cala en la penumbra.

    VI

    Vi gemir con sutileza el humo de una cafetera puesta sobre los troncos de una vieja rama del árbol y el sol durmiente había alzado su ardor hasta hacer gemir la tapa del camino parecía un frasco de acertijos así entre aquel cielo poblado de motas blancas desnudas y sin destino cierto y el andar sobre un cemento lleno de césped brotado de hierbas y flores del tiempo el doliente amor de la tierra pulsando el cielo desde lo más febril crecieron en silencio y desde los recuerdos se hizo el aroma en sílabas en los ojos caían los labios en el sabor en las palabras del café el tiempo bailaba sus horas y al lado en las ramas yacía un pájaro de copete amarillo brillando con su linaje de estatua patria mis ojos se encendieron cayeron en el puerto donde el azulejo posa sus patas en el árbol tañido de relojes y horas desconocidas y el encuentro se hace llama bramas de un sueño que asoma sus nubes y el cielo se puebla de versos mis ojos temblaron y desaparecieron en la visión del ramaje quedaron aquellas letras colgadas del iris mientras mis pasos seguían al parque en su delirio.

  • 3 Poemas de Jennifer García Acevedo, poeta colombiana

    3 Poemas de Jennifer García Acevedo, poeta colombiana

    Jennifer García Acevedo Medellín, Colombia, 1995. Poeta, gestora cultural y tallerista. Sus poemas han sido publicados en diversas revistas, periódicos y antologías nacionales e internacionales. Obtuvo el Premio Nacional de Poesía José Santos Soto (2019) y el Premio Internacional IFLAC WORLD Emprendimiento y Poesía, Argentina (2022). Participó en festivales internacionales de cine y literatura.  Ha publicado Estaciones de lo invisible (Sakura ediciones, 2019) Escribir lo invisible (antología personal, nuevas voces editores, 2021) e Incertidumbre del nombrar (Sakura ediciones, 2021). Sus poemas han sido traducidos al inglés, vietnamita, árabe, francés y creole haitiano. Es directora del Festival internacional de Poesía Fredonia. 

    INSISTENCIA EN LO INVISIBLE

    Es preciso insistir en lo invisible, eso que crece más allá del estallido. En la voz terrible de un Dios que abarca todo sin tocarlo, en la imagen detenida detrás de la máscara, en la vibración del objeto a punto de caer. Entre los acontecimientos más tristes que suceden al hombre, está el no poder manipular lo incorpóreo, darle un molde y sostenerlo a su gusto. ¿Qué resultaría de asignarle un rostro al aire, de reunir todas las palabras que se dicen afuera del mundo, o de tomar una fracción de vacío y saltar? Nadie puede extraer lo que está en el fondo de su propia sombra y tal vez por esto, permanecemos a salvo. Pero hay cierta predisposición al peligro, cierta inquietud rodeando lo visible, un lenguaje incierto para nombrar cuanto no vemos, pero presentimos. Algo en nosotros no se resigna, busca, imagina, indaga, extiende su mano abierta, sabe que nunca alcanzará nada, pero aun así la cierra para no perder lo desconocido.

    LLUVIA DE HOMBRES

    Pienso en una pintura de Rene Magritte en la que un grupo de hombres vestidos con trajes idénticos permanecen suspendidos en el aire, sin que sea posible reconocer en sus formas un indicio de ascensión o caída. Pienso en sus pies separados de Dios y de la tierra, en sus voces reveladas a otros e incomprensibles para mí. Pienso que más allá de ese paisaje, donde nadie lanza un grito y todos asumen su destino de animal misterioso, estamos nosotros, tratando de develar el enigma, parados frente a la lluvia de hombres que nos desconoce, preguntándonos si como aquí, allí también las banderas se levantan y ondean sobre un campo de animales heridos.

    CAMILLE CLAUDEL

    Temprano moldeo el barro, y con él, anticipo la palabra puesta en el centro de la miseria, la sombra del ángel condenado al hurto y el exilio, el soplo de los amantes que sobreviven al golpe del hierro. Es medio día y el calor hace brillar las paredes del taller. Junto a un cúmulo de piedras cinceladas, un grupo de hombres inventa la farsa de mi desnudez y prende fuego a mis manos. Giro en desacuerdo, lanzo frases a la muchedumbre, mientras sacudo el vestido hecho harapos, pero ellos revocan el mudo testimonio de mis dedos en llamas. Me avientan a la cama de púas, rodeada por puertas que no se abren. Ahora comprendo que nunca estuve en ningún sitio, siempre fui en otros, y cuando pronuncié las palabras conocidas, eran ellos los que hablaban.