Categoría: Poeta del mes

  • Vida palpitante y sonora en los versos de Ray Pérez

    Vida palpitante y sonora en los versos de Ray Pérez

    Hace poco se cumplió un año de mi aterrizaje poético en este hermoso lugar de versos que es Poémame. Casi desde el principio, quedé cautivada por la lectura de unos bellos poemas sonoros, vibrantes, pasionales, de rico lirismo y exótico lenguaje poético. Eran sus versos, los bellos versos de Ramón Pérez, Ray Pérez para todos los que formamos parte de esta bella comunidad de poetas. Poeta madurado, intenso, de raza… Un escritor prolífico, con más de cuatrocientos poemas en su perfil. Venezolano que presume de serlo; de Cabimas, a la orilla del Caribe que tanto ama.

    Más adelante, descubrí que no solo eran así sus versos, que así era también su propia persona, su talante: generoso, amigable, soñador, apasionado, desgarrado a veces…con un gran corazón.

    Sus poemas vibran y hablan por él a través de los sentimientos y las emociones que le van embargando en cada momento.

    Así se refiere a sí mismo en su propio perfil: 

    Un poeta nace en la clandestinidad como hierro fundido en el éter. En las vértebras de huesos indolentes clavados en el cuerpo del imaginativo, idealista, soñador e incomprendido nauta.”

    Se declara admirador y lector asiduo de Rubén Darío, de Neruda o Benedetti; seguidor también de algunos de los poetas simbolistas franceses más representativos, como Baudelaire y Rimbaud. 

    “En la hondura del terraplén azul
    me acosté a ver las estrellas.”

    Y su influencia se hace sentir en su poesía utilizando un lenguaje musical, sonoro, brillante, en el que abundan los símbolos, los adjetivos, los vocablos exóticos, numerosas metáforas y sinestesias; bellas imágenes poéticas que sugieren y evocan todo tipo de sensaciones.

     “Acércate…
    Más cerca de mis sentidos
    empápame con tus labios
    rayo dilatador.
    Colores…
    Prismas…
    Luz…
    Brillos…
    Destellos…
    Tengo esperanza y miedo.
    Luz…
    Sol…
    Luna…
    Sombras…
    Volverás a fundir
    el incandescente hierro
    en la manta blanca
    que cobija mis manos de labriego
    y caminaremos por el valle de fuego
    entre estatuas medievales,
    castillos y dragones azules en vuelo.

    Ella es el universo…
    Estrella brillante
    que gravita en la ensenada crepuscular
    por donde se funde cielo y trópico…
    Sirena de mar.”

    Pero no se queda solo en la forma, pues aborda, así mismo, su mundo interior, personal e íntimo; reflejando sus diferentes estados de ánimo con imágenes o realidades que sugieren un significado profundo de las cosas.

    “La vida es corta y con altibajos 
    tan corta como el suspiro
    del atardecer.
    Somos pequeñas ménsulas
    ondeando en el mar.

    Quiero volver a pisar el peligro
    que alborota mis miedos
    es un grito de ayuda
    es un salto al vacío
    donde se esconden…
    mis penas
    donde amanezco perdido
    en este cielo,
    en este infierno.”

    Y ambos mundos coexisten en su poesía formando un todo.

    “¿Dónde estás inspiración?
    Divino elixir
    que emana de lo invisible
    como manantial dulce
    ¿Alma por qué huyes?
    En esta hora no me abandones.
    Soy tu existir
    soy un fardo de músculos
    y huesos…
    Y tú… el radal misterioso
    que mueve los hilos.”

    El hermoso mar Caribe (que él personaliza refiriéndose a él en minúscula) está imbricado y enhebrado en su poesía como un elemento más de su vida.

     “EL MAR”

    El mar me trae un suave susurro
    lo pensé perdido en tierra firme
    Yo… un desacoplado soñador
    del bajo mundo oceánico
    aspirante a capitán en un navío
    cargado de sombras y sueños inconclusos.
    Oh, ninfa del mar desapareciste
    dejándome en medio de este mar bravío
    a merced de feroces peces y despiadados
    monstruos marinos.

    Mirando el atardecer en su plenitud
    una banda de gaviotas pasa
    aullando su tedio y las aguas agolpadas
    en este caribe mar
    se reúnen y le dicen adiós
    a ese tropel de aves
    que rayan el cielo azul celeste.
    Más siempre ese susurro
    ha estado ahí como aguijoneando mi carne
    sin proferir palabras solo permitiendo
    que el crepúsculo tueste
    mi rostro de quimeras y estíos pesares.

    Así como Rimbaud se embarcó
    en su barco ebrio.
    Así… lo hago yo en esta barcaza
    solo que mi navío permanece amarrado
    en esta orilla del terraplén.
    Solo la alquitrana luna,
    en vez en cuando se asoma
    y deja caer sobre mis pertrechos
    sus anclas de tornasol
    y sus hilos de plata.
    Sigo absorto a través de las batientes olas
    escuchando ese suave susurro
    esperando a que no se desvanezcan
    los sueños.

    El amor fluye mágicamente en sus versos; a veces apasionado; calmado, sereno y maduro, otras…

    “TU MÁGICA SONRISA”

    Lucero argento
    que en delirante cascada
    rueda por tus cabellos negros
    y se impulsa como alerta centinela
    por un valle de azul sereno


    Tengo la fortuna y el aval
    de palpar tu cúspide planetaria.
    Cristal de cuarzo~~
    Jaspe rosado~~
    Roca amatista~~
    Petrificados en el ombligo
    del bosque eterno.
    Haz que esta noche no acabe
    y que el plenilunio de tus ojos
    no se cierre.
    Barbacoa del silencio
    este mar embravecido
    en tu boca de algas
    abre cauces y torrenteras.
    Mi barco acorazado
    rompe los helechos,
    tritura el granito del deseo
    y la alambrada gótica
    sostiene las paredes del olvido
    y explora
    tu mágica sonrisa.

    Sus versos se cubren con la pátina nostálgica y melancólica del paso implacable del tiempo, que hace estragos en el cuerpo y en el alma… Y en ellos, busca respuestas a sus dudas existenciales.

    “EL TIEMPO EN MIS PUPILAS
    SE AMONTONA”


    El tiempo en mis pupilas
    se amontona
    el viento desplomado
    atraviesa arando los surcos de mi piel;
    de mi rostro senil.
    las manecillas del reloj de arena
    el mar las borra…

    Ya no soy capaz
    de echar andar los veleros
    en esta tibieza soledad
    anclado
    en el muro lacustre
    de la lobreguez.

    Ya no soy capaz
    de doblegar el claroscuro
    de la embriaguez.  
    Navego
    por el sórdido océano azul,
    descalzo y sin vértebras.

    Los años caen
    humedeciendo el alba.
    Envejecemos
    tan de prisa
    que el viento
    en retorno nos trae pisando.

    Las nociones del tiempo
    nos muestran
    una paradoja existencial
    ¿El tiempo es lineal
    o da vuelta en círculos?

    De algo estoy seguro
    el tiempo es eternal.
    Los años pasan
    como suenan
    las guitarras del olvido
    y el aroma de sándalo
    diluido
    en la estancia se ha ido.

    Los años pasan
    lo supe esta mañana
    cuando te besé
    en la cama.
    Que importan los años
    si a esta edad
    todavía puedo endulzar
    de miel tus labios.

    No perdamos la calma,
    el tiempo corre de prisa.
    Mejor que sea la portátil lluvia
    que nos haga florecer;
    siempre juntos
    y así tomar el café
    mirando la puesta de sol
    más brillante desde la ventana.

    Descripción: https://www.notilogia.com/wp-content/uploads/2015/06/Simbolos-naturales.jpg

    Y para terminar, estos tres poemas que dibujan magníficamente la tristeza del destierro, la ausencia…el amor y el dolor de su hermosa tierra venezolana…

    “LEJOS”

    Lejos de mi país
    recojo el fruto del exilio
    solo el silencio
    me da abrigo.

    Alma taciturna no
    pierdas el arco iris
    que te alumbra…

    “LA CALLE ESTÁ VACÍA”

    La calle está vacía…
    Hace rato…
    No se ven las hojas del tardío otoño.
    Las hojas tardan en caer
    aturdiendo el silencio del mediodía.

    Los hijos se han ido a otras latitudes
    en busca de sus sueños…
    Se han desplazado
    de su terruño de algodón.
    La calle está vacía…
    De esperanza y una sordera de cigarras
    que taladran los tímpanos
    con su áspero cantar.

    Y la espada del sol
    como Damocles se encima como arma hiriente.
    Por la calzada la luna espera para brillar.
    Estelas brillantes
    se vierten en el posadero
    del colibrí rayado
    que no quiere despertar.

    “ALGÚN DÍA VOLVEREMOS A TI”

    Algún día volveremos a la tierra dulce
    donde el crepúsculo amontona los rayos de luz.
    Venezuela siempre Venezuela…
    Mi mariposa de colores.

    Navegas en un mar de brumas y en tu dulce aroma
    de mujer infinita quiero fundirme.

    Habitas en mis sueños, en mi almohada
    y en lo más hondo de mis entrañas;
    me acechas como el viento cuando
    cose las pestañas de los nevados picos perpetuos
    de la majestuosa montaña.

    Venezuela la de ojos tristes y lágrimas rotas
    cargadas de esperanza por un nuevo tiempo.

    Llenas mi alma de suavidad y frescura
    cada vez que el cóndor pasa
    rayando las paredes del monte andino.
    Aguanta y soporta estos vaivenes que
    el mar con sus olas nunca te abandona.

    Oh, mi país bajo tu suelo corren venas partidas
    y un alud de rocas sutiles refrescan tu choza
    levantada con barro pulido oculto entre
    alambradas de rocas por donde las bestias
    pasan descalzas a tumbarse en las puertas
    del caribe mar.

    Venezuela siempre Venezuela
    donde las montañas se abrazan
    con el frondoso Araguaney
    y los espinos secos vuelan hasta tocar
    la gravedad del firmamento.

    En la molicie bóveda nocturnal

    un enjambre de estrellas socava
    el manto graficado de tu diamantino suelo.

    Algún día volveremos a ti…

    ………………………………………

    Fue difícil para mí hacer esta selección entre tanto poema hermoso. Espero que, como yo, disfrutaran de su bella poesía.

  • Carmen Cantos: Amante de las letras y los mundos paralelos

    Carmen Cantos: Amante de las letras y los mundos paralelos

    Carmen  Cantos (@Carmen) lleva con nosotros en Poémame, desde febrero de 2018, y ya forma parte importante de la familia “poemaniania”. El título de esta pequeña reseña es la frase de presentación de su rinconcito, y la define a la perfección.

    “Amante de las letras y los mundos paralelos…”

    Solo siendo amante de las letras se puede entender esa forma tan amable y generosa a la hora de escribir. Solo sabiendo viajar por mundos paralelos se puede regalar al lector un viaje en cada poema.

     Aunque la mayoría de sus escritos son poemas, también nos ha deleitado con algún relato:

                    En efecto, ella contaba historias para no enloquecer….

    Lo hacía despacio, acariciando cada estrofa

    hecha de átomos y mareas…

    sintiéndose diosa

    de grandes pájaros rojos devoradores de nubes,

    de pequeños seres de luz temerosos del invierno…

    (fragmento de su relato Contaba Historias )

    Amable, atenta, siempre tiene un momento para leer y comentar.

    Su poesía es suave y dulce, con un lirismo cuidado y exquisito.

    Acaricia las palabras, las une y después las suelta en una sucesión de versos que te envuelve.

    Generosa en metáforas que adornan y engrandecen los poemas.

    A veces sutil y suave, pero con mensaje profundo:

    Sobre la tarde disuelta en lejanía halló una brisa distinta…

    rosadamente liberada de alguna historia de silencios.

    Entonces ella recordó.

    Y fue que una lágrima de abismo y perpetuidad

    recorrió su piel de nácar…

    (fragmento de su poema Sujetando )

    Carmen se desliza por entre las palabras, uniendo con hilo de luz los versos. Los moldea y da forma a su antojo, regalando un poema al poema, y un placer al lector:

    Brilla!

    Las nubes entre versos

    están sedientas…

    libres son las palabras

    que hacen y deshacen,

    que desgarran piedras,

    que se funden

    en pequeñas historias etéreas

    que esculpen emociones.

    Brilla…

    poesía!

    *********************

    —Quizás al otro lado

    esté la luz…

    pueda tocar su esencia…

    se ilumine al fin la noche

    y los días se escurezcan…

    (fragmento de su poema Piensa )

    Solo se conoce al poeta leyendo su poesía, empapándose de ella, por ello no quisiera acabar esta breve reseña sin dejar, para vuestro disfrute, alguno de sus poemas, y ahora que la conocéis un poquito más, os ánimo a que paséis por su rincón y os regaléis los sentidos con su poesía.

    Larga distancia

    Aire y materia,

    voluptuosa tarde

    enmarcada en trance,

    que no despierta…

    Solo acontece lo que es,

    en un trémulo balanceo

    de un árbol y su sombra.

    Cercano está el ocaso

    y el frescor anhelado…

    Larga es aun la distancia

    al punto de no retorno.

    No quiero desistir

    Cuando el alma sobrevive herida,

    se estrechan los confines

    del brillo perseguido,

    alcanzan los desiertos

    los mares más profundos,

    se desvanecen los soles

    cual seres enlutados.

    Todo es borrado

    de adentro hacia afuera,

    todo es apresado…

    rehén de un raciocinio

    que no me atrevo a nombrar…

    pero yo ansío resplandores

    a pesar de tanta realidad

    impresa en las entrañas

    y no quiero desistir de la luna…

    ni del bosque que idolatra su secreto.

    Niebla en tus ojos

    Niebla en tus ojos

    mientras te adentras

    en caminos que te llevan,

    que te alejan,

    que no esperan.

    Denso mundo interior

    que lastima hacia afuera,

    que captura momentos

    y disecciona estrellas.

    Historia no expresada .

    con atisbos de irrealidad pasajera.

    Circunstancias que barajan

    trayectorias estudiadas,

    decisiones concretas,

    percepciones desajustadas.

    Niebla en tu mirada,

    ocaso de realidades banales,

    de deseos carnales,

    de espacios y recorridos trascendentales.

    Penumbra en tus ojos

    solo acariciadas por lenguas de fuerza

    que no atraen tempestades.

    Culto a tus ojos

    en lo alto de una colina solitaria

    que expone recuerdos

    y corazones rotos.

    Devoción por ti…

    por más que me esfuerce

    en buscar el sol

    que no conoces ni pospones

    por no tener ansias de él.

    Borbotones… de momentos únicos,

    de locuras interiores.

    Os invito a conocer un poco más a esta poeta generosa y amable.

  • @raffadurand: Transeúnte volador

    @raffadurand: Transeúnte volador

    Soy de las que disfruta paseando de puntillas por los versos de los recién aterrizados en Poémame, dar la bienvenida (a todo el que puedo) y como a todo el mundo le pasa seguro, unos me llegan, otros no alcanzo y algunos me dan un mazazo en el estómago del alma y me erizan la piel… entonces ahí me paro, me deleito y disfruto del viaje.

    Esto es lo que me pasó con la poesía de @raffadurand:

    Mira cómo cae hoy día la lluvia.
    Cae como nuestra saliva ácida y oscura.

    Es negra y bruta.

    Fragmento de su poema Blanco y negro.

    Aterrizó en nuestro bar de poesía el mes pasado (Septiembre) y con sólo veinticinco poemas publicados, ha creado un universo personal y único.

    No te deja indiferente, es intensa, profunda, oscuramente bella… una ráfaga de vendaval más que viento.

    En otras ocasiones es suave y sutil, dejando un regusto amable y dulce en el paladar de la mente, pero con un mensaje contundente y profundo.

    Hoy palpé los sueños de la luz en una ventana, dorado amanecer en un cuadro rodeado de la incandescencia de una pared tan antigua como mi asombro, polen extasiado en su viaje, encierro de musa, cartas diminutas que se escriben a sí mismas hasta alcanzar, quizás, a un lector sin anteojos, sin manos, traficante de ensoñaciones…

    Fragmento de Luz de la Tarde.

    Algunos poemas son todo un viaje de sensaciones, sentidos, mundos reales mezclados con mundos oníricos. Un tobogán de emociones que deleita los sentidos:

    AMARTE DE DÍA

    Amanecí en Nepal,

    con gafas tornasoladas

    para encontrarme

    escuchando la cascada solar

    de tu cabellera…

    Hace muchos años,

    creyéndome muerto,

    hilvanando mis pasos

    por el tuerto relieve

    de ciertas calles… caí de bruces.

    «Me encontrarás

    siguiendo la ruta del Inca,

    siempre hacia el Sol.»

    Amarte quise

    con el glóbulo infinito

    de una mañana abrasadora,

    líquenes al viento,

    en el desnudo palpitar

    de un sueño

    que permanece

    lo que permanece

    un profundo suspiro.

    Y los peces meando burbujas

    hablaron con la lengua exótica

    de las aguas de oro,

    múltiple cáliz en el pecho,

    azorado encanto,

    sinfonía celeste

    que abarcaba

    todo el espectro cromático.

    Mágicos y distantes panoramas

    daban cauce a nuestro encuentro,

    locas las almas untándose

    una a la otra sin medida,

    piedra de toque de los dioses,

    sin Olimpo,

    viajando en barcas de silicio

    sobre un mar verde,

    húmero licor de mansas frutas.

    Se me hacía realidad

    lo que desde niño vislumbraba,

    atónito y poseído

    por una especie

    de exaltada serenidad,

    en aquella colina que veía

    mientras me alejaba

    de los juegos y los ruidos,

    escondido en un embudo de mallas

    sin pesar en nada,

    sólo «viendo».

    Decidí amarte ante la luz,

    aún masticando los colmilloos

    de las infaustas noches…

    Volverme perfume,

    ansioso recolector de semillas

    en esa tierra que no ha sido

    regada todavía.

    Así.

    Os invito a conocer un poco más a este poeta de mirada en verso profundo y penetrante en su rinconcito de Poémame.

  • De lunas, sueños y primaveras otoñales

    De lunas, sueños y primaveras otoñales

    Nitsuga_Amano, o lo que es lo mismo, Agustín Esequiel, es una de las almas más vivas y atentas de Poémame. Hace poco más de un año que aterrizó en el bar y ha acabado por hacerse oír por todo el Parnaso, participando activamente y compartiendo sus versos.

    Adentrarse en su poesía es entrar en un universo lleno de imágenes, de sueños, de agua, de silencios, de ilusiones, de lunas… de historias. Pues si algo podemos destacar de sus versos, es la maravillosa variedad de temas que descansan en ellos, vistos todos a través del prisma de su inspiración, y pasado por el tamiz de los sentimientos, cosa que hace que todos sus poemas tengan un componente emocional intenso que no deja indiferente.

    En sus versos, las pequeñas cosas de la vida brillan con luz propia, y acaban por dar luz a su entorno y, a su vez, iluminar todo el poema; un instante tan mínimo como despertar por la mañana puede convertirse en cuatro preciosos versos:

    Al  despertar en sus ojos
    Se deslumbra
    El paraíso que guardas
    Bajo llave

    Fragmento del poema Bajo Llave

    Pero a pesar de esa casi innata capacidad de hacer grandes los pequeños detalles, sin embargo, encontramos también en Nitsuga a un gran contador de historias, donde siempre los sentimientos tienen un papel destacado, pero sitúa al lector en un entorno, en el contexto en el que se dan las emociones, y eso hace que a veces los poemas puedan parecer preciosos cuentos relatados en verso:

    EL ILUSIONISTA Y LA CAMARERA

    Era solitario
    Como el sol
    Sin una luna
    O una estrella que ilumine
    Su camino

    Decepcionado
    De sí mismo
    Inundado en un abismo
    Sin retorno
    Adornado
    De laureles
    Marchitos
    Bañado
    De agua de lluvia

    Llego hasta un restaurante
    Pidiendo
    Un trabajo que pudiera
    Llenar el vacío
    Que sentía
    Por dentro

    Pudo conseguirlo
    Luego de una difícil entrevista
    Fue cuando su mirada
    Se reflejo
    En aquella
    Doncella

    Que en ella
    Se desprendía una centella
    De esperanza
    En ese día gris
    Que para su asombro
    De sus ojos era la más bella

    Tenía una mirada perdida
    Llena de dolor
    Y desgracia
    Llena de melancolía
    Entre sus rojos
    Labios

    Un llanto que se vuelve moribunda
    Quebradiza
    Como un cristal
    Un dolor que oculta
    Detrás de esa mirada
    Tímida
    A través de esa felicidad
    Vestida de soledad

    Camarera
    De ojos
    Color
    Canela
    Que solo
    En ella
    Se refleja
    Lo tanto que se aleja
    De sí misma

    Se menos precia
    Pero para este corazón
    Es más que menos
    Sin duda
    Lo es todo
    Para mis moribundos
    Pensamientos

    Daría lo que fuera
    Para quitarle ese
    Dolor
    De su pecho
    Decirle
    Con franqueza
    Lo hermosa
    Que es

    Sin duda es la camarera
    Que conquisto
    Mi corazón
    A pesar de todo
    Para mi es más que menos

    Si tuviera que decir en pocas palabras lo que más destaca de su poesía diría, sin duda, la delicadeza y la suavidad. Sus versos pueden hablarnos de emociones dolorosas y tristes, pero tiene ese mágico don de aportar belleza con las imágenes que usa en sus poemas. Tomemos como ejemplo este pequeño fragmento de su poema Balada de un violín ausente:


    La tristeza
    se desenvaina en este violín
    mientras una lagrima recorre
    su piel marmolada
    su caja torácica
    Aun resiste
    A pesar de las cicatrices
    Que conlleva
    Consigo misma

    Mayoritariamente en verso libre, la poesía de Nitsuga nos deja entrever que detrás del papel, se esconde un alma sensible que tiene a emocinonarse y a dejarse llevar por los sentimientos y las emociones y, lo que quizás aporta una dosis especial de ternura a sus versos, es esa añoranza que a veces podemos intuir de la infancia, y la importancia que otorga a los sueños y la fantasía:

    Sumérgete entre los mares
    Soñador que te transformaste
    En pescador de tus sueños
    Un seguidor del destino

    Fragmento inicial de su poema Mar de Sueños

    Pero, no podía ser de otro modo, su poesía no escapa a quizás el más noble de los sentimientos, el amor; interesantes pinceladas de amor a corazón abierto, de dolor por la ausencia, aparecen en sus versos:

    Por dios, cómo me deshago el desahogo que llevo por dentro,

    cómo hago para olvidarte y dejarte en el pasado
    Si ya no estás por qué me atormentas
    Por qué será que pienso en ti cuando no debo?
    Por qué me siento tan lleno pero a la vez tan vació?
    Por qué vacilo? si acepté con tanta firmeza

    aquella idea de dejarte ir
    por qué ahora me arrepiento?”

    Fragmento del poema Corazón Penitente

    En contraposición un poco a ese matiz emocional, podemos encontrar algunos poemas que invitan a la reflexión, que se acercan al existencialismo, a los viajes internos para enfrentarnos a nuestros propios demonios, a conocernos pero, eso sí, siempre desde un punto de vista lírico y poético:

    La bestia estaba preparada
    Para este combate
    Armado
    Con filosas garras
    Poderosas fauces
    Llenas
    Con un arsenal de colmillos.

    Yo le mire de frente ante su
    Atenuante mirada
    Fija a hacia su presa
    El cual más desprecia
    En este rincón profundo
    De este gran coliseo

    Fragmento del poema Lucha interna contra el León

    Algo que llama la atención en su poesía, y que en cierto modo encaja con el Romanticismo que destilan a veces sus versos, es la importancia que cobran las estaciones del año y la lluvia en sus poemas; cómo a veces aparecen como una extensión del ánimo del poema, como una muestra de la tristeza interior. En su poema En plena soledad, por ejemplo, nos dice «Es Primavera que se volvió Otoño«, o «Tengo que decir que se siente como un Otoño en plena Primavera«, de su poema Otoño en Primavera.

    Y junto a las estaciones encontramos los paisajes, pequeños instantes que quedan inmortalizados casi como una emoción más, como acuarelas hechas con letras donde el autor nos describe un lugar, pero a través de detalles que, en los ojos del lector, acaban configurando un todo:

    CAMPO

    En tus extensas llanuras,
    El ventoso viento pasa presuroso.
    Los paisanos pasan a pasos sigilosos
    Atreves de tus arenosos
    Suelos, llevan cubierta la cabeza por los artesanales
    Sombreros de paja,
    Los callados perros caminan a su lado
    Se detienen cansados y sedientos
    Después de un largo trabajo
    Se paran al costado
    Del sauce a descansar
    Deparándoles sombra y frescura
    Del caluroso sol
    Comienzan a recorrer tus extensos
    Caminos de piedra
    Hasta llegar a casa.

    No quiero terminar este artículo si hacer una mención especial a ese pequeño espacio de su poesía que, un poco ligado a la fantasía que comentábamos con anterioridad, se reserva para seres mitológicos, para pequeños pedacitos de historia donde los dioses tiene un protagonismo especial a través de personajes como Mefistófeles, Zeus, Minverva o Pandora:

    PANDORA

    En esta caja
    Se esconden
    Los males
    Que jamás deben
    Desatarse
    Bajo ninguna
    Circunstancia
    Librarles
    Porque desataran
    Un sin fin
    De males
    Profanados
    De
    Condenados
    Que Zeus
    Escondió
    Para que nadie
    La pudiera encontrar

    Sin duda
    Una joven doncella
    Dotada por los dioses
    De una gran belleza
    Capaz de enamorar un inmortal
    Y conquistar un corazón mortal

    Sin duda ella
    Recibiría
    Esta mortal
    Caja
    Que contenía
    Allí contenida
    Los males
    Y por la curiosidad
    Fue que desato la maldad
    Nadie pudo
    Frenar el mal
    Que fue desatado

    Entre lagrimas
    Llorando Pandora
    Se lamentaba
    Por lo que hizo
    Mas un leve murmullo
    Callo el llanto
    Era un joven llena
    De luz
    Que se le acerco
    Le dijo
    Que era la esperanza
    Lo único que prevalece en los momentos
    Difíciles y lo Último que se pierde
    Dándole una razón por la que seguir
    una vez que caes

    Para terminar este repaso a la poesía de Nitsuga, os dejo una selección de algunos de sus poemas publicados en su parcelita de Poémame. Que lo disfrutéis!

    VERSOS LIBRES

    Antes del amor
    Existió la palabra
    Que le dio forma
    La hizo a su semejanza
    Le dejo la enseñanza
    Al poeta
    Para expresarla sobre sus versos
    Darle vida a su significado.

    Antes del poeta existió el amor
    Como un flechazo
    Atacando en el centro
    Del pecho haciendo latir un corazón de tinta
    Y dos desconocidos bajo la mirada de luna
    Bajo el resguardo de sus astros
    Mientras su boca expresa sus sentimientos
    Entre sus rimas una verdad oculta

    Es amor que el amante aclama a su dama
    Entre estrofas y oraciones
    Ambos se miraron
    Detenidamente
    Hasta perderse en sus miradas
    Quieren declararse al uno al otro
    Pero no hay oportunidad.

    POETAS

    Entre sus manos hilan
    Las letras
    Entre versos escriben poemas
    Gloriosos

    Llenos de amor por este arte
    Con una gran creatividad
    Y mucha creatividad
    Al escribir con tinta y un trozo de papel
    Lo que sienten

    Llenas de sentimientos
    Que marcan el antes y el después
    De edenes lejanos
    Y dunas áridas
    Como la crisálidas
    De Una mariposa
    Hecha de cristal

    Una pequeña ilusión
    llena de pasión
    una razón
    por la que escriben
    Es que por dentro son unas
    De las grandes poetas
    Llenas
    De sueños
    Y esperanzas

    Ellas son poetas
    Que demuestran que los poemas
    Son más que letras…

    REFUGIADOS EN EL OLVIDO

    Aquí es donde los recuerdos
    Yacen olvidados
    Sobre sus sepulcros
    Donde los pensamientos lloran
    Los sueños yacen rotos
    Como cristales reluciendo
    Como un manto de estrellas
    Sobre el asfalto
    Oscuro de la noche

    Incompletos
    Sin una razón de ser
    Golpeados por la realidad
    Abandonados
    Por sus dueños que los dejaron
    Aquí en este callejón
    Que yace vació

    Quedando inconclusa
    Los abandonan
    Y se venden la esperanzas
    Que alguna vez algún mantuvo
    Vivo.

    Aquellas ilusiones
    Que no pudo concretar
    En concreto
    Se volvieron.

    Las dejaron ir
    Porque las hirieron
    Tantas veces con palabras
    De impotencia
    Que solo querían clemencia
    De tantos intentos
    Sin victoria
    Recorriendo a la amarga derrota.

    Quedando las ideas anonadadas
    Las ilusiones siendo un simple truco
    Un sueño sin alcanzarse
    Dejándose desvelarse por la verdad
    Una mentira piadosa

    Querían ser mas que un puñado de palabras
    Ser un verbo no un sustantivo concreto
    No ser una simples cosas
    Que puedas guardar y luego dejar marchar
    Dejándolos abandonados
    En este mar náufragos

    Siendo esperanzas que se transformaron en ceniza
    Para que el ruiseñor las tome con sus manos
    Los deje allí en el lúgubre callejón
    Donde la luna no se asoma
    Mientras la única luz que existe es aquel lucero
    Pobre que dejo de brillar

    Como un viejo dicho dice:
    Si te rindes pierdes
    Sino arriesgas no ganas…

    Pero en este callejón viven
    Y se venden los recuerdos
    Que los dueños dejaron a su suerte…

    AL DESPERTAR VES UN OCASO

    Las luces del norte
    Te envuelven en su canto
    Melódico, mientras miras
    Con ojos curiosos
    La danza de los astros

    Castaños son tus ojos
    Como el ocaso
    Que cae sobre tu regazo
    Como hoja marchita sobre tu vestido
    Blanco

    El alba tiñe de naranja
    El cielo celeste
    Como si una alfombra se tratara
    Mientras te admira desde lo alto

    A tan bella dama
    Mirando desde la ventana
    Desde su cama
    Acostada soñando que algún príncipe
    Con un beso pueda despertarla
    Despertándote por la mañana despertando
    Tan radiante y cálida
    Cada mañana

    Por Las Mañanas Todo Sigue Igual

    La oscuridad se mece entre las sombras
    La luz se alza en el oeste

    El sol sale en el mismo oeste
    Yendo siempre en la misma trayectoria
    Todo sigue igual
    Las estrellas desaparecen sin dejar huella
    Los pájaros cantan cuando ven llegar tu silueta
    Los días se vuelven más claros cuando te ven llegar

    YO, EL GATO Y LA LUNA

    Sus ojos
    Verdosos
    Cuelgan en el umbral
    Mientras desde la penumbra
    La silueta juguetona
    Se pasea
    Iluminando su pelaje azabache
    Recorriendo la casa

    Esa noche
    La luz desapareció
    Fugazmente
    De la casa
    La sala quedó a oscuras
    Las ventanas
    Tapaban aquella luz blanca
    Tan cÁlida y suave

    Al abrir las cortinas
    Se dejó entre ver
    El espacio
    Que la ciudad
    Ocultaba
    Con la incandescente
    Velo brillante

    Aquel Lucero
    Llamó la atención del gato
    Que desde la ventana
    Sus ojos la reflejaban
    Junto con las estrellas
    Formándose en ellos
    Las constelaciones

    Que ambos mirábamos
    Desde aquella ventana
    Me acerqué más al gato
    Lo acurruque entre mis brazos
    Nos quedamos
    Juntos
    Apreciando
    El hermoso paisaje
    Nocturno
    Deslumbrante
    Con aquellas luciérnagas
    Volando sobre el mar
    Y de aquella dama
    Mirándonos desde la distancia
    Con aquéllos ojos
    De lucero

    Y uno de sus poemas más desgarradores, intenso y fuertes:

    GOLPES CONTRA LA PARED

    Se oyen leves
    Golpes
    Detrás de la pared
    Se oye detrás fondo gritos
    Y murmullos

    Se oyen los golpes
    Atravesando el silencio
    Que reinaba
    Por la noche

    Se oyen leves
    Tropezones
    Junto
    Con un gritó
    Que desgarra hasta el alma más pura
    Se siente los llantos

    Las lágrimas
    Cayendo
    Como lluvia
    En aquel
    Sitio
    Donde se desentraña

    La paz que alguna vez
    Reino
    Se desentraño
    El daño
    En destruir
    Con violencia
    Y malos gestos
    El cuarto

    Se notan las cicatrices
    Del dolor
    Encarnados
    Como espinas
    En la piel
    El desgarrador
    Infortunio
    Que debió sufrir
    Aquella
    Voz. ..

  • Mente y alma en la poesía de Pablo Mata

    Mente y alma en la poesía de Pablo Mata

    Hay cierta poesía que a veces puede pasar desapercibida a primera vista, que aparece discreta y sin hacer apenas ruido, pero que, sin darnos cuenta, nos queda resonando de algún modo, agujereando poco a poco la conciencia y el alma, y al final, nos hace regresar a ella de nuevo. Algo así me ocurrió con la poesía de Pablo Mata; empecé a leerla y me encontré en general con poemas breves, algunos casi como una fotografía de tan gráficos, y otros con una profundidad abismal. Entonces me di cuenta; si nos damos el tiempo de adentrarnos en ella, de quedarnos unos minutos en sus versos, encontramos un paraíso de emociones y una invitación a la reflexión (crítica en parte) que es imposible que dejen indiferentes.

    Podemos encontrar pequeñas cápsulas que hacen que nuestra mente se detenga un instante para centrarse en las letras y llegar a preguntarnos si, estamos realmente viviendo nuestra vida, o estamos siguiendo lo que nos mandan seguir. Sus versos pueden abrirnos los ojos y obligarnos, aunque no queramos, a despertar y tomar conciencia de nuestros propios pasos:

    Si andas el camino de otro,

    a cada paso,

    tu destino está más lejos.

    Pero, a su vez, podemos encontrarnos con una poesía de instantes que quedan plasmados en breves poemas, como si de un cuadro se tratara, que crean una imagen muy clara en la mente del lector, una brevedad que condensa un momento, tanto física como emocionalmente:

    Fumando solo

    la madrugada me acoge

    disfraz de noche.

    A medida que una se va introduciendo en su poesía, se va dando cuenta de cuántos matices esconde, si hablamos de invitación a la reflexión, por ejemplo, lo podemos enlazar con ese punto de crítica hacia el mundo actual, hacia la sociedad que estamos construyendo poco a poco; una magistral denuncia en un pequeño poema que es como un puñetazo a nuestras propias conciencias, a través de un mensaje directo y claro que no necesita más que sus propias palabras:

    SED

    En este lado del mundo

    la abundancia se desborda

    y el estómago de la suculencia

    no tiene fin.

    Hay un paladar insaciable engullendo novedades

    con dientes de acero.

    Todo dura poco y lo nuevo ya es viejo.

    ¿No es abrumadora

    esta continua sed de poseer?

    Pero, dando un giro en la temática, si algo podemos destacar de los versos de Pablo es la variedad, pues después de un poema que nos hace pensar y analizar, de manera racional, hacía dónde estamos andando como humanos y como sociedad, nos podemos topar con poemas con cierto lirismo y un aire más etéreo; observamos, por ejemplo, su poema Poesía, donde el autor nos explica de manera emocional y visceral, no racional, qué es la poesía:

    Poesía

    cordón umbilical que une almas,

    gotas de una lluvia

    a veces sedientas

    a veces heridas en su caída.

    Poesía

    el crepitar de un fuego,

    la sutil caricia

    de los dedos del viento,

    un campo

    aliviado por el sol.

    Poesía

    ladrón de blancos entre palabras,

    lápiz que rompe texturas

    y silencia paisajes.

    Poesía

    canción del insomne,

    soledad salpicada de ausencias.

    Del toro bravo

    su querencia.

    Poesía

    la atroz caída de un dios

    demasiado valiente para suplicar.

    Avinagrada seda.

    Poesía

    el aplauso del corazón

    a la vida.

    o también dejarnos llevar por la delicadeza luminosa de unos breves versos que nos dibujan un precioso atardecer ante nuestros ojos:

    ESTA LUZ

    Es esta luz

    esta inconfundible luz.

    Luz que dibuja formas en su mirada,

    luz que orilla

    con dulzura

    a un mar cansado.

    Es en este atardecer de mayo

    el sol bosteza

    y en todas las cosas

    esta luz.


    Pues a pesar de la dureza que algunos de sus versos más reflexivos pueden mostrar, hay una parte tierna, emocional, que nos habla de sentimientos, de recuerdos y memoria y, si con algunos poemas nos abría los ojos a la realidad, con otros nos los cierra con una caricia.

    Creo interesante, después de exponer a grandes rasgos su poesía más crítica y más lírica, nombrar las pequeñas perlas de poesía japonesa que Pablo nos regala. Es cierto que a veces se concede la licencia de modificar ligeramente la métrica, alterando el número de sílabas que estríctamente configurarían una poesía concreta japonesa, pero sí suele condensar en los tres versos exigidos por algunas estructuras, respetando la temática, incluso mostrando kireji si es necesario, como sería en el caso de los hokkus, o centrándose más en la existencia humana, como sería el caso de los Senryu.

    HOKKU

    El viento barre

    añoranzas de otoño.

    El bosque desnudo.

    SENRYU

    A ciertas horas

    en el sol y sombra de la espesura

    leo versos.

    HOKKU

    Risas lejanas

    abanicadas al sol.

    El verano vive.

    SENRYU

    Como un bocado

    la palabra se adentra

    y te alimenta.

    Dicho esto, os dejo algunos de sus poemas que podéis encontrar, junto con otros, en su página de Poémame (elpableras), no sin antes recomendaros también que os dejéis caer por su cuenta de Twitter (dicenquetecalles), donde podréis encontrar pequeñas perlas poéticas, a veces incluso ilustrando imágenes, que os harán sentir y pensar.

    LA PIEL DE LA MEMORIA

    Hay recuerdos que se cincelan

    en la piel de la memoria,

    y aunque lluevan miles de días

    y despiertes siendo otro,

    la arena de ese recuerdo

    se macera en tu mirada.

    PIEDRAS

    Dicen de las piedras

    que son cosa muerta.

    Pero en un mundo tentacular

    asoman los rostros de su obstinación.

    Un ojo de color

    en la roca imprimido,

    esa nariz derrotada,

    un codo que se defiende

    de injurias,

    grietas en la vieja faz.

    Dicen de las piedras

    que son cosa muerta.

    Pero hay labios acongojados,

    la redondez de una cabeza

    de bella adolescente.

    Las lágrimas

    de otra eternidad.

    PASADO HABITADO

    Dibujar sueños con palabras,

    atrapar el fugaz aleteo de un instante

    y mantenerlo escondido

    entre los dedos de la memoria.

    Recuperar estancias que ya no existen

    y volver a respirar aquel aire,

    aquel sabor de vida,

    aquella mirada tan niña.

    Ya entonces añorabas

    el sueño que ahora dibujas.

  • Jorge Inojosa: la crudeza en los versos de un no poeta

    Jorge Inojosa: la crudeza en los versos de un no poeta

    Él mismo lo dice: Poetas, escritores… No soy uno de ellos,/ los respeto mucho como para decir eso. Sin embargo, hemos podido encontrar en los poemas de Jorge Inojosa (@JTricker) un mundo de reflexiones que, a veces, dan la impresión de dejar sobre nosotros un toque agrio, creciente, conforme avanzan los versos (Aferrado y sin acción,/meditando mi contexto, mi situación,/no veo la mano indolente acercándose a mí,/aplastándome y haciéndome incapaz de sufrir./Un charco de sangre que ni siquiera era mía, sino de muchos otros,/es lo que queda de mí, lo que permanece para otros ojos.); y otras veces, nos sacuden la conciencia como para hacernos despertar. Esto último lo vemos en su poema La red:

    Estamos todos dentro de esta bien llamada red,
    como un cardumen de peces sin rostro. 
    Como delata su humanidad esta red, 
    al ser tan versátil, tan sabia, tan útil, y tan perversa. 
    Que pintura tan diversa de la humana naturaleza. 
    Ayer alguien opinó igual que yo, 
    jamás lo conoceré. 
    Hoy jugué con alguien, 
    jamás lo conoceré.
    Mañana veré una mujer hermosa, 
    jamás la conoceré.

    El poeta se muestra crítico consigo mismo, pero también con el resto y nos invita a adoptar esa actitud, a no creernos todo lo que tradición nos pone sobre los ojos. Así los versos: “más vale pájaro en mano, que cien volando”. /Frase derrotista, cobarde, asquerosa y conformista; /no vayas por nada más, aun si las oportunidades vuelan ante ti por cientos, /no vaya a ser que pierdas lo poco que tienes como sustento. Podría parecer que guarda pocas esperanzas, que impregna de negatividad su poesía. Nada más lejos para alguien que ve una nueva oportunidad hasta en un día gris: A muchos les parece triste o deprimente, /mi estado favorito del ambiente. /No hay calor que me moleste. /No hay brillo que me encandile.

    O también, su poema La muerte, una declaración de intenciones y, por qué no, un desafío a la vida. Con él os dejo, a la espera de nuevos versos que nos arrastren a lo más profundo de nuestras inquietudes, de nuestros deseos y nuestros miedos. 

    “Al fin va a descansar”.
    “Tal vez fue lo mejor”. 
    “Lo mejor es aceptarlo”. 
    “No hay que temer, es natural”. 
    “La muerte no es el final”. 
    Todas frases de consolación, 
    mentiras que nos decimos para lidiar con la muerte, 
    mentiras que incluso yo mismo he dicho y creído alguna vez. 
    La verdad es que pocas cosas generan tanto ruido en mi ser, como ella. 
    Un ruido escandaloso, triste, amargo e iracundo. 
    Estaría mintiendo si digo que no le temo a la muerte, 
    pero sin pretender ser fuerte, no es mi mayor emoción. 
    Son la angustia y la ira las que más invaden mi corazón, 
    pues palidece el temor ante la preocupación y la frustración. 
    Preocupación de no lograr la miseria que como humano puedo permitirme ambicionar. 
    Frustración de que sea una miseria lo que mi condición de humano me permite ambicionar. 
    ¿Qué son cien años o menos? En este mundo de límites tan extremos y de tortuoso avanzar. 
    La muerte hace que mis oportunidades sean más preciosas, para las más importantes cosas podré dos o tres veces fallar. 
    La muerte me separa de mis seres queridos, y personas que admiro, todo me quiere arrebatar. 
    Por esto y muchas cosas más, te odio, maldita muerte, y lo haré hasta mi amargo final.

  • Los colores y los aromas en la lírica de Yaneth Hernández

    Los colores y los aromas en la lírica de Yaneth Hernández

    Todos tenemos más o menos claro lo que nos gusta de la poesía, a veces un poema es profundo, otras veces matizado, penetrante, colorido y lleno de metáforas y de una lírica que nos hace volar en cada letra que leemos de un verso.

    Yaneth nos lleva con sus poemas a lugares lejanos, a sabores exóticos, a sentimientos profundos de una manera tan rica y llena de matices y colores que cuesta trabajo escoger un poema o extracto de un poema para sobresaltarse de los demás.

    Latinoamérica y Sudamérica ha sido a través de los años un nicho de poetas de habla hispana, grandes contadores de historias, grandes forjadores del idioma; los matices y el sentimiento en el americano es algo sin comparación. Yaneth es un ejemplo de ello.

    La poesía es y seguirá siendo un extraordinario vehículo para expresar lo que sentimos, con matices y maravillosas maneras de describir sentimientos y sazones.

    Muchas gracias Yaneth por hacerme amar la retórica, la metáfora y la lírica.

    Deleitémonos con algunos extractos de sus mejores poemas y disfrutemos de la lectura.


    MALABARES

    Hay tantas rocas en el fondo de mis manos

    que mis tendones se doblan,

    no pretendo librarme de ellas

    sería sucumbir en vano.

    Acaso tendré que desangrarme para que entiendas

    cada lágrima vertida por los días

    que pienso en los poros de tu piel

    en tus latidos ajenos

    y en las frases inconclusas de tu mirada,

    no te prometo continuar haciendo

    malabares mientras decides matarme o dejarme con vida.

    Quizá alguna madrugada lance las rocas

    al mar para ahogar

    los kilómetros de ternura

    que se resisten a desaparecer

    o tal vez huya para no compartir

    las mismas agonías que una vez nos unieron.

    INQUIETUDES

    La melancolía es una leyenda

    para los estoicos,

    para mis días es una canción que pareciera emerger

    del último teclado de Chopin

    al compás de un par de recuerdos inútiles

    que abren zanjas a mi costado,

    pero la necedad del inconsciente

    tiene más temple que la razón

    al insistir arrancarte a dentelladas

    de mis pensamientos.

    Con cada amanecer se afianza

    la necesidad de escuchar tus estrépitos

    el contoneo de tus dudas

    y esa caricia malhumorada de tus manos.

    AL MEJOR ESTILO DE BUKOWSKI

    Si nada de lo que se cuenta y se siente

    de ambos lados de la orilla no tiene ningún

    tinte real y honesto, qué sentido tendría

    seguir en la cuerda floja para saber

    lo que de antemano conocemos.

    Nos seguiremos encontrando bajo diferentes

    armaduras, con historias distintas

    con la maldición de escondernos detrás de una inusitada,

    oscuridad para intentar que la una capture a la otra,

    un juego de mucha seducción psicológica que nos mantendrá

    al filo de lo intangible y con final nada predecible.

    Y el amor aquí no tiene cabida,

    sería morir en masoquista lentitud.

    ¿QUÉ OPRIME AL MUNDO?

    ¿Qué oprime al mundo?

    ¿La egocéntrica sed de poder?

    ¿El individualismo?

    ¿La carencia de una conciencia más coherente?

    ¿El desuso de los valores?

    ¿La pleitesía que se le rinde a la vileza?

    El infinito cobija una bandera

    clama por alianzas que desarticulen

    a los enemigos y por otro lado

    las grandes potencias

    en silencio, escalofriante,

    ignoran los cuervos que extirpan ojos.

    Los grandes portadores de la salvación

    desgarran sus vestiduras piden

    unión a los pueblos, cadenas de plegarias

    a un cielo que hace mutis y ¿qué aportan

    ellos cuando tienen en sus manos

    la guerra o la conciliación?

    NO SABÍA

    No sabía

    que tus ojos lloraban

    luciérnagas.

    No sabía

    que el lenguaje

    de tus manos, era triste. 

    No sabía

    que tu sonrisa

    vivía en duelo.

    No sabía

    que tu soledad

    era una bastilla

    en muerte flemática.

    Aspirabas salvación

    y un planeta de sueños desnudos.

    No sabía

    que a tu mundo le faltaran mariposas

    un campo de dulces aromas

    y una mañana sin lluvia.

    No sabía

    cuando, acaricie tu pelo

    la demencia que destilabas.

    No sabía

    qué hablabas con las sombras

    del amor que me profesas.

    DÍAS DE LLUVIA SOLITARIA

    Siempre que pronuncio tu nombre

    las luces se espantan

    y una suerte de enjambre,

    enreda mi garganta, supongo que haber sido,

    abandonada no podría producir

    otro efecto en mis cuerdas vocales.

    Me siento a contemplar los graznidos

    del silencio y una cofradía de mariposas azules

    alientan mis labios a sonreír

    la realidad es que mi ánimo

    está distorsionado y concebir

    un ápice de alegría es imposible.

    A veces quisiera, entender esos amores

    que andan en derrumbe sin embargo

    cada noche sus pieles se bautizan

    de saliva y lenguas sumariales

    maúllan como gatos poseidos

    mientras yo me conformo con Mendelssohn.

    CREO ESCUCHAR LA OCTAVA SINFONÍA DE TU DISTANTE BESO

    En una noche escrita por Benedetti mis lágrimas corrían.

    Caminé bajo la luna preñada de luz y me desnudé de melancolía.

    Te encontré en un templo llamado estrella parecías lúcida

    como un cristal que gira en el fondo de un joyero dormías.

    Abrace el silencio que en tus ojos agonizaba

    tenías la piel de nácar y una mirada que espantaba el alba

    sentí la lluvia de tu aliento, la tesitura de tus cabellos,

    comprendí que era un espejismo una lastimosa agonía.

    Me vacié el alma de aquello que me ahogaba

    y al escuchar el latido del viento en las gárgolas

    y la señal mustia de una sombra en la enredadera

    dejé volar el último sonido de mi respiro.

    Es de noche de nuevo y Benedetti la conjuga con un verso lejos.

    Tú ya no apareces, sólo un par de luciérnagas sin dueño.

    Aún creo escuchar la octava sinfonía de tu distante beso.

    EL SILENCIO DEJA SUS SANDALIAS

    De repente la noche se hace hiedra

    en los bordes de tu respiro

    y la canela de tus labios,

    aromatiza mi aliento,

    en volutas de miel.

    El lucero busca el tálamo

    en la luna nupcial,

    espera ver las corolas de tus ojos

    como lámparas que acompañan los desiertos.

    Y tu pecho, exhala una rosa púrpura

    mezclada con el fuego

    que germina en tus arterias.

    POR TI SERÉ…

    Cascadas de astros sobre

    un lago de perla marroquí;

    el zazen de una mañana sánscrita;

    el molino quieto en el numen de los cielos;

    la sabiduría de una lágrima mártir.

    Por ti seré…

    el pincel del Greco deslizándose

    en el mítico tiempo de la oscuridad;

    templos a orillas del mundo;

    el sudario de los caídos.

    Por ti seré…

    ánforas en el Universo;

    el destino de la luz;

    la paz que reposa en las comisuras

    eternas de Gibrán.

    Por ti seré…

    una franquicia del Paraíso;

    sonetos calcados en cometas de espejos;

    la tibieza de unas alas de arcángel

    y un remanso perpetuo de alabanzas.

  • La poesía surrealista de Moh

    La poesía surrealista de Moh

    El surrealismo, contrariamente a lo que se suele entender, no es el reflejo artístico de lo irreal sino, antes bien, de lo que está por encima de la realidad. El término lo acuño el escritor francés Guillaume Apollinaire en 1917 y el movimiento, que alcanzó su apogeo en los años 20 y 30 del pasado siglo y se extendió a otras artes, como la pintura o la escultura, se inspiraba en técnicas como el psicoanálisis, la transcripción de los sueños o la escritura automática para trascender esta realidad.

    Que Moh tenga @nombredeusuarionotengo como nombre de usuario es quizá una declaración de intenciones. Su poesía es una rareza literaria que oscila sobre esa línea que separa la realidad de la súper-realidad de los surrealistas.

    Estamos leyendo tranquilamente uno de sus poemas y, de repente, un verso rasga el espacio-tiempo y nos traslada a otra dimensión. Como el Upside Down de Stranger Things. Inquietante, sí, porque descubrimos una nueva realidad que desconocíamos y que, sin embargo, subyace en nuestra cotidianidad. Como dice Moh en uno de sus poemas, «lo real, lo palpable por todos, está sobrevalorado».

    Son versos aparentemente sencillos, directos, pero que revelan su complejidad cuando los releemos desde distintos ángulos: cordura y locura, depresión, angustia y temor pero también ilusión y toma de consciencia, toda una gama de claroscuros que no os dejarán indiferentes.

    No tendrá nombre de usuario pero su poesía sí, y es de la buena.


    MOH

    Eme, o, hache
    Moh.
    Me oxido
    me oxido hoy
    ayer me oxidé también
    pero quién sabe mañana,
    espero no oxidarme mañana.

    Necesito pulidora y sequía
    pulidora y refugio
    pulidora y quietud.

    17-10

    Este ansia
    este nerviosismo 
    que me provocan (que me provoco)
    al controlar cualquier interacción con el resto de seres humanos
    temor a que me vean de verdad
    porque en mi subfondo encuentro cosas que no supe defender cuando mostraba
    y ahora me da miedo 
    y no las enseño normalmente
    y me limito.
    ¡A la mierda! A la mierda los auto-ocultismos 
    soy yo quien me conozco y me valido.

    VIEHO

    El viejo está vieho
    está cansado
    está gastado
    está deshinchado y medio roto
    el viejo está en mí
    y en todos lados en verdad
    el viejo es desidia, apatía
    el viejo no aprecia ni se interesa
    el viejo está vieho porque ya no busca, ya no ve, ya no aprende ni se pregunta
    al viejo hay que matarlo o bañarlo en aceites para eliminar las arrugas, sacarlo a pasear, ponerle música y leerle mucho, 
    pero no cosas mundanas, al viejo hay que sacarlo de esta realidad 
    el viejo necesita sentir chisporroteos de algo en el cuerpo, pero al viejo lo mundano ya no le sirve,
    lo que viva el viejo debe ser invención,
    porque ver lo real, lo palpable por todos, está sobrevalorado y no le sirve al viejo, no seáis pesados que ya os lo he dicho.
    El viejo tiene que volverse loco o morir (matarlo).

    MₒᵥₑDᵢZₐₛ

    Esa soga que os ata
    cordura es mentira

    El cuerdo vaga vagabundo 
    y no vuela

    Nada es

    Todo es ambiguo

    02


    Miedo asusta
    miedo duerme
    miedo se cansa y me mima
    padre de mis lágrimas
    padre de mi consciencia,
    me pegas
    y me arrastras
    por los recuerdos de mis muertes,
    se hace presencia permanente,
    padre, tu ausencia puede matarme
    de tí soy cuerpo vivo
    de tí no son hombres muertos
    y manos mías con sangre,
    pero de ti soy consciencia enferma
    ¿Cuál es tu origen, infeccioso?
    Y cuál tu final.
    No se si te amo
    o me resigno a aceptarte.
    Miedo, padre.

    REAL INTERNA

    Y si no consigues destaparte conmigo,
    si no te quitas la interpretación,
    si no consigo quitar la mía para que tú te la despellejes,
    podemos aceptar el acto y vivirlo todo por dentro,
    debajo de las máscaras y túnicas.
    Prefiero eso a la livianez de la no-acción en esto.

    • •°°°

    Claro-oscuro
    son dos
    o son uno de distinta forma

    se reducen, se intensifican
    son plásticos
    nada es

    nada es estático
    nada es, 
    todo es un no ser nada,
    sopa de cúmulos reducidos
    que al mezclarse ya son otra

    nada es nada 
    porque moldearse es su naturaleza
    nada es malo porque todo es deslizante
    más amplio de lo que tu cuerpo entero procesa
    más rápido en transformarse que tu capacidad para clasificarlo.

  • Nostalgia, emoción y vida desde una esquina soleada en los versos de Karlos V

    Nostalgia, emoción y vida desde una esquina soleada en los versos de Karlos V

    Llegó de puntillas, despacito, sin hacer mucho ruido. Como cuando vas caminando por una calle y de repente encuentras una esquina donde da el sol Otoñal, y te quedas ahí, con los ojos cerrados y aun así, mirando esa cegadora luz que te calienta la piel; y esa esquina es casi poética. Ahí se encuentra nuestro compañero Carlos Bernabeu, con una mesita y una pluma, dispuesto a regalarnos sus versos. Y es que a Karlos V le gusta escribir desde su esquina soleada, pues sus ideas nunca se detienen, ni siquiera en esos momentos de paz:

    Aparece un rayo de sol en la ventana sur,
    la tarde se colma de gracia, las manos y los pies se calientan,
    las ideas siguen su curso y duermen

    Hablar de su poesía es hablar de emoción, de nostalgia, de vida. Y todo con una profundidad casi imperceptible, pero sus versos tienen la capacidad de adentrarse mucho más adentro, no quedarse únicamente en la belleza, en la cadencia o el ritmo, sino que intenta adentrarse hasta llegar a aquellas zonas más oscuras, que no siempre nos gusta visitar de nosotros mismos, y dejarnos con el alma en suspense.

    También cabría destacar cierta melancolía sutil que a veces impregna sus versos. Da valor al pasado, a los recuerdos, es como si el pasado estuviera detrás de nuestra espalda, dispuesto a sacar la cabeza cuando más lo hayamos olvidado. Da importancia a los recuerdos (el presente es una fábrica de recuerdos, afirma) y a veces hay cierta tristura empañando sus versos, el pasado a veces sobrevuela su poesía muy suavemente, a veces con nostalgia, a veces con dolor, pero siempre de una manera sutil, como si no quisiera darle la importancia que realmente le da.

    Esta idea se puede ver por ejemplo en su poema Orígenes,

    Orígenes

    Tu lugar es la suma
    de muchos lugares superpuestos,
    como las calles de tu pueblo
    cuarenta años después,

    tu lugar quedó para siempre enmascarado
    por un arroyo de tiempo, ignorancia y sordera,

    ahora ya es tarde
    para sentir aquel calor olvidado
    que te acecha obstinadamente,

    imagina lo que tendrás que escarbar para llegar a reconocer algún vago
    recuerdo, para orientarte entre la nada,

    imagina el tiempo que te llevará reconocer algún rostro
    que te llevará a otro rostro y este a otro más,

    llegarás a un rostro final
    que son trazos de sombras que anidan en tu memoria,

    buscarás hasta que comprendas que se puede comprender
    lo mismo de otra manera, hasta que el frío y la oscuridad
    te desalienten,

    mirarás fijamente a los ojos de la gente
    queriendo imaginar lo que ocurrió en tu ausencia,
    pero nunca podrás entender lo que nació entre humo,

    no podrás dar significado a las palabras que entonces
    no quisiste oír,
    a todas aquellas tardes que pasaste con los ojos cerrados
    esperando despertar en otro mundo.

    Se considera un alma rebelde en un cuerpo domesticado, y esta idea indirectamente se ve plasmada en sus versos: verso libre, no se adapta a una métrica fijada, sino que deja que las palabras tengan vida propia. Sin embargo, sus poemas están cuidadosamente escritos, de manera que tienen una belleza y un ritmo que parecen innatos. Son como preciosos pedazos de vida o emoción que el autor decide compartir.

    Al leer sus poemas, una tiene la sensación que le están hablando directamente, hay una cercanía entre lector y autor, quizás por empatía, quizás por la emoción que sus versos esconden, sin caer en una sensiblería innecesaria; de hecho, sabe jugar con las emociones y el sentimiento en su justa medida. De ahí que muchos de sus versos calen hondo sin saber muy bien por qué.

    Noches y olvido

    I

    Cae la noche
    sobre los rostros que el sol
    había tatuado en tus ojos,
    baña la tierra
    el manto frío que habita el cielo,
    goza la hierba
    y el matorral que todo lo admite,
    el silencio también acaba cubierto de oscuridad,
    las piedras ocultan
    su color
    el hombre acerca sus manos al fuego
    y aprende a aceptar
    su suerte.

    II

    Los minutos son bocados
    de tiempo
    sobre tu cuello blanco
    y brilla tu rostro mientras
    tu alegría se refugia
    en un rincón desolado
    a la espera del sol, de la música de un barco,
    de la sal que el mar
    le regala al viento,
    la muerte no existe en este mundo
    salado,
    la luz de tus manos
    gana la eternidad y la sombra de tu cuerpo
    es ya un extraño
    que habita en ti
    cuando acaba el día,
    el brillo de tus ojos
    atraviesa el espejo al que se rinde tu rostro,
    así todas las noches de lluvia, cada domingo
    encharcado de ausencias,
    la harina que el tiempo
    ierte en tu cuerpo
    acaba entre los dientes de todos los seres
    que ocupan para siempre
    tu imaginación.

    III

    Toda la sal que habita en tu piel
    son residuos de madrugadas rotas y amores
    perdidos.

    IV

    La noche es una mujer
    desconocida en el tiempo,
    con su oscuridad nos anuncia el fin,
    el minúsculo adiós, el ocaso que a todos
    nos espera,
    será una noche, una solitaria sin la mirada azul
    de la luna, nos abrazará en silencio,
    lentamente hasta presentarnos
    al último frío.

    V

    Sé que ya han comenzado a enfriarse
    las paredes
    de mi nuevo destino, allí
    comenzaré a desvestir
    lo que hasta hoy me empeñé
    en ocultar,
    todos los vicios que hacían mal
    ya no son nada,
    todo el temor al dolor
    y a vivir en soledad
    es ya una broma,
    ahora
    el frío final está cada día más cerca,
    ese abrazo fraternal que tanto añoré
    ya no puede con esta furia, con la
    templanza y seguridad que da
    el saberse perdido
    al perder el miedo a abrazar
    de cuerpo entero
    el olvido.

    Ah, pero no todo se queda ahí…. el amplio abanico emocional de sus poemas también pasa por el amor.

    volver a verte, a tocarte
    y sentir que todo cobra sentido
    deliberadamente

    Como todo poeta, ama, y ese amor se ve en pequeños versos que a veces se cuelan, en pequeños instantes que por un momento acarician el latido y hacen que el corazón nos tiemble un poquito.

    Leamos por ejemplo su poema Fragmento:

    Fragmento

    Entre las sábanas sucias de un otoño olvidado
    se desliza tímido el invierno,

    he regado las plantas
    y quitado el polvo de los libros que aún me quedan
    por leer,

    he buscado información contrastada y advertido que
    norte y sur no tienen la misma piel,

    febril voz la mía
    que trata de frenar el ímpetu del viento,
    que espanta las respuestas y desgarra el silencio,

    recuerdo el sonido de tus pasos
    aquel último domingo camino de la estación,
    nuevos mundos en la retina, ritmos internos que revivirían
    nuestros cuerpos,

    sin saliva te dije adiós,
    en mi interior surgía una voz que me rogaba
    que todo fuera mentira,

    cuando se adivina un error
    tiembla el terreno por el que se camina,

    volví a casa
    perdido ya de inviernos
    y recorrí uno a uno todos nuestros secretos:

    aquel banco de madera blanca bajo el olmo,
    la vieja taberna y su dueña temblorosa,
    el paseo junto al río, la luz
    apagada de tu ventana, el mercado cerrado y la barca oxidada
    desde la que inventábamos las noches de marea alta
    un idioma que nos impidiera recordar,

    te dije adiós con la boca seca
    y guardaré silencio hasta que vuelvas.

    Es un amor suave, una nostalgia delicada que acaricia el poema entero, pero con ese velo triste y nostálgico que disparan la emoción por dentro, pero a su vez, sus versos aportan una paz emocional que es difícil explicar con palabras.

    Me gustaría que os adentrárais en su maravilloso universo poético y os dejéis envolver por su emoción, su vida, su nostalgia, su paz.

    Los años que nos pasan

    La vida te pide amar,
    pero el miedo es hierba mala
    que no se deja intimidar
    por sombras ni colores,
    que no se combate con la química
    de unos ojos, de unos labios
    o con millones de promesas.

    Las noches de luna fría
    buscan asustar tu piel
    y hacer temblar tu corazón,

    la luna
    es una hoz de plata afilada,
    una guadaña sonriente
    que te amenaza con su luz.

    Hay noches que propician el encuentro
    de todas esas armas rutilantes,
    son madrugadas que se graban en la frente
    al juntarse dolor y placer
    abrazos, sudor y lágrimas,
    pies descalzos entre el fuego
    y el hielo,
    madera y acero.

    Esas noches disueltas, perdidas
    en el éter,
    sin memoria,
    que albergan cuerpos
    destruyéndose en su roce,
    amor que se evapora,
    que huye por las grietas
    dejando en el suelo el áspero puñal
    de los años que nos pasan.

    Alentejo

    Los días gotean sus horas
    sobre este mar tan amplio como seco,
    entre el granito y las cicatrices de unas casas
    que viven por viejas,

    sólo el pájaro
    rompe el inmenso silencio
    de una paz que cuesta asimilar,

    la tierra de este sur
    revela sus ausencias
    y ordena,
    bajo su capa de calor,
    las imágenes de un tiempo
    destinado a perdurar
    más allá de nuestros huesos.

    El sol del poeta

    Los días se escurren entre las manos como alimento extraño
    por el paladar de un hambriento,
    se vive aguardando la llegada
    de algún hecho, un cambio,
    esperamos, sin sabernos dormidos
    que algo nos despierte, nos ilumine,
    algo que no está en ninguna página
    ni en ninguna canción,

    creemos
    en el brillo de una mirada, en alguna
    sombra pasajera, sin embargo somos incapaces
    de retener la alegría,

    se inunda el jardín lleno de flores
    antes de que aparezca la lluvia, deseamos sin
    identificar nuestro anhelo, y por ello
    todo pasa y seguimos atendiendo, subidos al
    carro del tiempo, pretendiendo que no seguimos
    su curso, que él no pasa por nosotros,

    nosotros, que perdimos tanto en el camino, que
    no supimos nunca descifrar más de un idioma,
    porque nuestra verdadera lengua siempre fue
    la que usamos en los sueños, en esas aventuras que luego
    tratamos de entender y transformamos en luces, estrellas, vientos,
    brisas, abrazos o besos,

    por eso la palabra es la herramienta que mejor
    rastrea el futuro, la que ayuda con sus destellos
    a iluminar los escondrijos donde se cobija
    lo que nos preocupa, lo que no conocemos y sin embargo
    late dentro, muy dentro de nosotros sin saberlo,

    por eso el poeta sabe que algo va a acontecer y viaja
    subido en el río de la palabra, en el aura
    que emite una mirada, en el silencio que cabalga
    cada noche en el interior de su pecho, en un más allá
    que aparece en el sonido de una radio, en el aroma que escapa
    de un balcón, en la fuerza protectora
    que fluye por sus venas
    y en el sol que nunca lo abandona.

    Abandono

    Un día abandonas
    la sensación de soga al cuello,
    los restos mohosos de tantos sueños
    devorados,
    la corbata impronunciable,

    abrigado sólo por la luna
    bordeas la cuneta de la vida
    y sientes en la nuca el roce de la paz,

    una vez el abandono comienza su conquista
    existe el riesgo
    de querer succionar todo demasiado rápido,
    aligeras el equipaje y deambulas por aceras sucias,
    mercados callejeros, las suelas de los
    zapatos empapadas de fruta podrida y grasientas tripas de pescado,

    la libertad es un vapor
    que ofrece su alcohol entre dolores de cabeza
    y estómagos vacíos,

    el abandono tiene por bandera una camisa sucia
    y arrugada al viento de un mundo pasajero,
    unos ojos que miran sin pedir nada,
    una frente cansada, un silencio tan amplio
    que te persigue cuando paras,

    el abandono es un perro que ladra sólo para ti,
    la sombra que te huye, los pies que duelen antes de andar
    mientras la vida se diluye al fondo de los parques,

    ahora,
    cuando todos tus bienes son casi todo males,
    buscas el calor entre cartones,
    nadie conoce el orden en ese rincón oscuro del puerto
    donde seres en vela celebran su eterno verano,

    mañana es un arco iris en blanco y negro
    que despide migas de una hogaza caliente y pura,
    las migajas que aún concede la vida
    a quienes abandonaron su miedo
    a tiempo.

    Y para terminar, os dejo con uno de mis poemas favoritos de Carlos, donde podemos encontrar justo los elementos más característicos de su poesía: la nostalgia, belleza y emoción. No sin antes invitaros a dar un paseo por su perfil de Poémame o por su blog, Mi esquina soleada.

    Volver

    Volver a casa, regresar de una prolongada ausencia,
    encontrar entre el silencio de las paredes
    el eco de aquellos días lluviosos,
    aquellas tardes grises
    que batían sin saber nuestra distancia,

    ver entre la penumbra mi figura, aquel joven
    inquieto libro en mano, buscando palabras que explicaran algo
    que ya sabía inexplicable,

    dejar entrar de nuevo la luz y el viento
    para que limpien el poso de tantos lamentos,
    lloros y risas acumuladas en estos pasillos
    donde por primera vez
    roce tu mano,

    volver a verte, a tocarte
    y sentir que todo cobra sentido
    deliberadamente,

    sé que sólo seré sombra sin la luz de tu mirada, esa luz
    que me trajo hasta aquí, hasta el principio, para intentar recobrar
    entre el tiempo todas las caricias perdidas,
    para saber que mi lengua necesita ser hablada
    y mis ojos advertir tu piel,

    uno no recoge todo lo que siembra
    y a veces sufre con las cosechas ajenas,
    uno mira siempre al frente tratando de olvidar un dolor
    que ya no duele,
    un peso que se agolpa en la espalda como si el pasado
    fuera una herida sin rostro,
    una deuda impagable que adquirimos al nacer.

  • Savia viva en los versos de María Prieto

    Savia viva en los versos de María Prieto

    Una de las últimas incorporaciones a nuestro parnaso, llega con olor a salitre y a tierra húmeda. María Prieto Sánchez consigue que la naturaleza palpite en sus versos y retrata con maestría la belleza de una callejuela, de un caserón y hasta del propio olvido. Ya en la biografía de su perfil nos deja claro que la poesía le sirve, sobre todo, para entenderse, para poner en orden su caos y desorden interior. No lo duda: Por eso escribo. ¿Quieren pruebas?

    Con ojos de otoño

    Como fruta madura de final de verano,
    voy mirando la vida
    con los ojos de otoño.
    Soy octubre templado derramando semilla
    en parda sementera,
    despejando silencios; deambulando
    entre mis surcos con los ojos
    cerrados.
    Evocando primaveras…
    Voy tomando la sazón del áspero
    membrillo.
    Rosa abierta de sangre de granada.
    Son mis manos
    sarmientos de las vides del tiempo.
    Es mi piel
    vino añejo, entre soles dorados.
    Mi perfume,
    el aroma de la tierra mojada.
    Soy amiga del aire que estremece mi pelo
    y salgo a los caminos a extender mis alas
    contra la húmeda brisa que
    presagia la lluvia.
    A veces,
    estoy triste y me visto de niebla
    y me escondo en su manto y me vuelvo brumosa
    como el cielo en el alba.
    A ratos, luminosa,
    como sol de mañana
    o silente y profunda
    como noche
    cerrada.
    Soy el fuerte aguacero que me inunda
    por dentro,
    esas gotas primeras que levantan
    el polvo,
    la llovizna suave que te cala
    en el alma
    o el torrente feroz de amarga
    dentellada.
    Soy noviembre que arrastra torbellinos de oro…
    Me pierdo por senderos tranquilos y enredados.
    (Crujidos de hojas secas
    son mis pasos…)
    Me diluyo lentamente entre las frondas,
    con el pálido sol de la tarde.
    Y me miro en el agua…y me siento lejana…
    Y remonto
    a lo más alto – blanca soledad de nubes –
    en el vuelo triangular de las aves.
    Unas veces me río. Otras veces me callo.
    Y acumulo recuerdos del cajón
    de mi olvido,
    de batallas ganadas y de guerras perdidas.

    Tiembla aún la mirada de la niña
    que fui,
    guardando mil secretos
    entre los pliegues del sueño.
    Y tirita mi cuerpo a la luz de la luna
    irremediablemente inmerso
    en los ciclos vitales de las estaciones.
    Ese ritmo inclemente…
    de inicios y finales…
    Devenir eterno de
    los días
    y las noches.
    Luego vendrá
    el invierno
    con su capa de armiño
    y abrigaré mi corazón
    (suspiro de madroño anaranjado).
    Y volaré con las grullas a remotos lugares.
    Más cálidos…

    Partiré con el alba. Cuando nadie me vea…
    (Y ese día
    mis ojos
    lloverán
    estrellas.)

    La poeta se transforma con el paso del tiempo, su cuerpo, su voz y sus versos sirven de recipiente a todo cuanto acontece, ya sea cálido, ya sea gélido. Su sensibilidad a la hora de transmitirnos las emociones que la embargan, es enorme y hace magia y cosquillas en cada fibra del alma que llegan a tocar sus letras. ¿No me creen? Les invito a dar un paseo con ella a través de sus Retazos del verano, justo en el momento que nos dice:

    Y camino persiguiendo mi sombra, cada vez más alargada con el caer de la tarde, entre el agua fría y transparente y el albo nácar de las conchas que crujen bajo mis pies. Acompasar mis pasos a ese ritmo sonoro, cadencioso, continuo y ancestral de las olas y mareas estrellándose, incansables, contra las rocas.

    ¿No es hermoso? Por ahora, siete maravillosos poemas ha dejado en la palestra de Poémame. Dejo abiertas las ventanas de mis ojos a lo que quiera seguir susurrándonos su poesía. No se la pierdan.