El jueves 19 de abril se hizo la presentación del poemario Versos de acogida / Versos d’acollidaeditado por Poémame y Barcelonactua en la sede de la Fundación Barcelonactua. Este poemario cuenta con un prólogo de Óscar Camps, Proactiva Open Arms y un epílogo de Nadia Ghulam, Ponts per la pau, afganesa que vivió 10 años vestida de hombre entre los talibanes para poder mantener a su familia.
Es un poemario en el que han participado 57 poetas de tres ámbitos diferentes, pero todos ellos unidos por un único fin: apoyar a las personas refugiadas y migrantes que habitan entre nosotros.
Los tres ámbitos son los siguientes:
Poetas con libros publicados.
Poetas finalistas del concurso de Poémame.
Alumnos de poesía de la Escuela de Escritura que previamente se habían reunido con refugiados y migrantes y compartieron unas horas juntos.
La presentación del acto se desarrolló en una sala a rebosar con casi un centenar de personas que tuvieron que seguirlo de pie porque el aforo estaba lleno.
Laia Serrano, presidenta de la Fundación Barcelonactua, agradeció la presencia de los asistentes, explicó los objetivos de la Fundación y tuvo palabras de agradecimiento a Poémame por haber facilitado la edición de este libro a través del premio.
A continuación Albert Planelles y Anna Martínez leyeron sus poemas. Los poetas Rafa Aranda y José Luis Regojo, coordinador del proyecto, explicaron el nacimiento de la idea y cómo se pudo llevar a cabo, finalizando con una lectura de poemas por parte de José L. Regojo y Anna Pedrola.
A continuación el Catedrático de Lingüística y Teoría de la Comunicación de la Universidad de Barcelona Sebastià Serrano dirigió unas palabras muy interesantesal público que las siguió con gran atención. Posteriormente, Kymm Coveney y Dick Edelstein leyeron sus poemas de que sirvieron de introducción a Belen Montoya, coordinadora de la actividad de alfabetización, que nos presentó a Alahassane de Guinea Conakry y a Mory, cuya historia aparece en el libro. Ambos agradecieron la presencia de los allí presentes, a los poetas que han ofrecido sus textos y a los que participaron en el concurso de Poémame, a la acogida que han tenido desde el primer día en que llegaron a Barcelona e invitaron al público a comprar el libro.
A continuación, Alahassane comentó que «cada uno tiene su propia historia. Este libro de poemas contiene algunos trozos de las nuestras. Son historias que empiezan en lugares lejanos y terminan en destinos inciertos. Historias todas distintas pero todas llenas de esperanza, de ilusión, de encuentros y de desencuentros. Este libro nos acerca a quienes nos reciben».
El acto finalizó con la lectura final por parte de José Luis Mielgo y la hija del poeta peruano Carlos Rojas Sifuentes, uno de los ganadores del concurso de Poémame. Las lecturas dieron paso a un brindis conjunto con cava gentileza de Juvé i Camps con lo que se dio por finalizado el evento.
Poémame estuvo representada por Ze Pequeño y José Luis Regojo.
Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Barcelona, Rafa Aranda Valles ha desarrollado diversas profesiones en el ámbito empresarial combinándolas con su auténtica vocación: la literatura. Dicha vocación queda reflejada tanto en sus poemas como en sus relatos cortos y cuentos para niños.
Como es habitual en nuestras entrevistas, antes de pasar a las preguntas vamos a ver y oír a Rafa Aranda.
¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?
Escribo desde siempre. Me di a conocer como poeta hace unos veinte años y como novelista hace tres. Tengo publicadas dos novelas “Descanse en paz” (Barcelona. Ed. Círculo Rojo, 2015), “¿Quién cuidará de ti? (Barcelona. Ed. Cronos, 2016) y el poemario “Poemas de amor malditos” (Barcelona. Editorial Hijos del Hule, 2017).
Imparto un curso de poesía en Aula de Escritores, donde llegan poetas cargados de inseguridad. Mi trabajo es quitarles ese miedo para que su poesía se abra al mundo.
Esos días grises
En esos días grises
en que parece que el mundo acaba.
En esos momentos tristes
en que solo llorar nos calma.
Cuando el corazón te dice
que escucha la queja de tu alma.
Piensa en el último beso que diste
y recuerda que alguien te ama.
¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?
En general, más que autores, me gustan determinados poemas. Aquellos que al leerlos me despiertan alguna sensación. Aunque siempre tuve debilidad por Gloria Fuertes. De ella aprendí que no hace falta ser un virtuoso de la palabra para crear poemas demoledores cargados de contenido.
¿Cómo definiría a su poesía?
Un amigo me dijo que yo era un poeta de palabras sencillas. Me gusta emocionar con un poema. Me preocupa el sentimiento que se transmite y que se me entienda. Huyo de metáforas y símbolos. Los recursos que empleo son los que la mayoría de poetas utiliza sin conocer que existen como tal.
¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?
Por supuesto. Vivimos en continua evolución tanto en la forma de escribir, como los temas que nos preocupan. La vida es evolución y la poesía, ser poeta, es una forma de vida.
Huida
Porque miras sin mirarme.
Porque no sonríes como antes.
Porque no me coges de la mano,
ni me abrazas como amante.
¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?
Cuando ya no se me ocurre una forma mejor de decir lo que quiero transmitir con el poema. Suelo corregir poco. Me gusta la espontaneidad de las primeras palabras que surgen. Aquellas que no están muy pensadas. Que son puro sentimiento.
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
Que el lector sienta lo mismo que yo al escribir mis versos. Y si es posible, remover un poco las conciencias.
¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?
Tengo muy poca experiencia, pero las ocasiones en las que he participado han sido positivas. No soy un buen rapsoda, pero seguiremos practicando.
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc.?
Me parece perfecto. Todo lo que implique popularizarla y dejar de entender la poesía como algo propio de unos elegidos irá en beneficio de todos. Es lo mismo que ocurrió el siglo pasado con la música. Son evidentes las diferencias entre Mozart y Justin Bieber. Pero nadie duda que ambos sean música.
¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?
Mujer fenomenal de Maya Angelou.
¿Qué libro está leyendo en la actualidad?
“Siete maneras de decir manzana”. Un ensayo sobre poesía de Benjamín Prado.
¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?
Que se quitara de encima el miedo. Ese especial complejo que tenemos muchos al iniciarnos de que la poesía que hacemos no es buena. Que no se justifiquen. He tenido en mis manos poemas de poetas supuestamente novatos que me han erizado la piel.
¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?
Como casi todo en esta vida: un negocio. Y es normal. Por suerte internet y la autoedición permiten dar visibilidad a miles de autores que hubieran quedado en el olvido.
¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?
¿Por qué no escribes en catalán?
Vida
Tu mirada,
mi pasión.
Tu cuerpo,
mis cadenas.
Tus caricias,
bendición.
Tu dolor,
mi pena.
Tu palabra,
mi oración.
Tus deseos,
mi condena.
Tu aroma,
mi adicción.
Tu vida,
mi vida entera.
Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.
El 18 de abril de 1941 se encontró el cuerpo de Virginia Woolf en el río Ouse. Decidió suicidarse días antes, el 28 de marzo, llenando de piedras los bolsillos de su abrigo antes de tirarse al río que se encuentra cerca de la que era su casa.
Quien nos roba los sueños nos roba la vida / He who robs us of our dreams robs us of our life
Cambian las circunstancias de la vida, surgen problemas o no, pero la vida sigue por encima de todo.
Lo bueno y lo bello permanece no por encima o por debajo de lo malo y lo feo sino que con ellos permanece. Es sobre ellos, sobre lo bello y lo bueno, lo malo y lo feo que podemos construir: vivir.
Asistimos al espectáculo de poesía multi-indisciplinada de las Hermanas del Desorden, también llamado Polipoesía & Rock’n’roll en el Espai Poe(tic) de Barcelona (España) el pasado tres de abril. De ellas solo sabíamos lo que habíamos leído en la entrevista que nuestra colaboradora Iris Almenara les hizo para la revista y lo que habíamos visto en este video promocional. Eso fue suficiente para querer ir a verlas y escucharlas. Pasamos un buen rato.
En su espectáculo, Ale Oseguera, Belén Berlín, Mad Pirvan, Laura Tomás en el bajo y Víctor Pérez, ‘El Becario’, en la percusión experimentan con los poemas que ellas mismas escriben con música original, teatro, danza y otros elementos escénicos. Nos gustó la puesta en escena efectista y el impactante uso del maquillaje. Un ejemplo de los poemas que escuchamos es ‘Jugando a la ouija con el dymo‘.
Ale es la más polivalente de las cuatro; Mad me recordó a Helena Bonham Carter en Alicia en el país de las maravillas; Belén con su ukelele y un arrojo increíble a la hora de ponerse a cantar en inglés es quizás la que mejor representa la definición de ‘unidad en el caos absoluto’. Junto con la inicialmente hierática Laura, al bajo, todas nos hicieron pasar unos 90 minutos muy divertidos. Aquí una muestra de sus versiones.
Es un espectáculo construido con poemas que nos transportan entre risas a la complejidad del ser humano y la crítica social a través de voces muy distintas. La parte melódica y musical le da otra capa de significado. Son poemas y música honestos, que emocionan, hieren, cabrean y enamoran. Esta frescura, en un entorno donde la política nacionalista hispano-catalana parece haberlo inundado todo, pues la verdad se agradece. Estas chicas son un huracán de aire fresco que se lleva volando los malos rollos. Estos desaparecen en cuanto piden que el público interactúe con ellas cantando sus versiones de Rata de dos patas´ (Paquita la del Barrio), ´Like a virgin´ (Madonna) y La Llorona (Chavela Vargas).
A pesar de la precariedad en el que vive el mundo cultural honesto de nuestro entorno, las Hermanas del Desorden se merecen un puesto destacado.
La fiesta acabó como un auténtico desorden del mundo con la palabra entre multitud de vítores y aplausos. ¿Qué más se puede pedir?
Queridos lectores de Poémame, hoy volvemos a estar de enhorabuena. Si hace unas semanas pudimos entrevistar a la poeta-calígrafa Tere Vila Matas, hoy nos encontramos con la otra poeta-calígrafa española, Paloma Fadón Salazar.
Dentro de la cultura china la pintura, la poesía y la caligrafía son consideradas disciplinas artísticas en sí mismas. Esta particular vinculación responde a la idea de concebir a las tres artes reunidas en una sola pieza. Así, a la integración inicial entre pintura y caligrafía se sumaría, durante la dinastía Song (960–1279), la idea de incorporar la poesía como un valor añadido a la obra. Y es a partir de esta dinastía cuando los entendidos concebirán la pintura como un arte integrado por la pintura, la poesía y la caligrafía. Este nuevo enfoque artístico se profundizará luego con los llamados pintores letrados de la dinastía Yuan (1271–1368).
Paloma Fadón, doctora en arte chino, se ha formado en las facultades de Bellas Artes de Bilbao y Madrid en España y Hangzhou en la R. P. China.
Ha escrito seis libros, siempre con la intención de transmitir sus conocimientos del arte y su propia experiencia con una intención didáctica y de reflexión dialogada consigo misma. Ha expuesto su obra buscando siempre la complicidad del espectador, pues sin la mirada del espectador no hay obra de arte. En la actualidad vive en Granada.
¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad caligráfica?
MI vida está centrada y dirigida por el arte. Con 16 años entré en la Facultad de Bellas Artes de Bilbao y acabé en Madrid. Aterricé con 21 años en Nueva York donde visité una exposición de Arte Chino en el Metropolitan Museum of Art y me impactó más que cualquiera vista hasta el momento, corría el año 1981 y ese era un arte del que en España ni siquiera se oía hablar. No entendía nada, desconocía la técnica y el pensamiento me era totalmente ajeno pero a la vez me atraía hasta el punto de tener que volverla a ver y empezar a comprar libros y buscar con quien aclarar conceptos. Por eso a mi vuelta a Madrid y ya cursando las asignaturas de doctorado solicité las becas del Ministerio de Asuntos Exteriores para estudiar en China y me fui en el año 1986. Nada más llegar y sin palabras que poder decir en el Instituto de Lenguas de Beijing encontré un maestro que daba clases de caligrafía y entré en su clase, con gestos me sentó ante un papel y puso un pincel chino entre mis dedos de una forma tan extraña que mi mano no dejaba de dolerme tras las horas que allí pasaba repitiendo y repitiendo caracteres sin decir nada y quizás ahí estuvo la clave, al no poder decir ni escuchar, potencié la capacidad de observación hasta tal punto que las palabras me estorbaban, sólo quería mirar, aprender a ver.
Agua que al agua vuelve, de luz orlada, la ola se abre en espuma. Movimiento perpetuo, arco perfecto, que se alza, retumba y se recoge, ola del mar que el mismo mar sostiene, amor que de sí mismo se alimenta. (J. Saramago)
¿Cuáles fueron sus primeras influencias?
Sin duda París y aquellos veranos en los que me sumergía en sus calles recorriendo lo que leía en los libros de arte, aquel deambular por museos, salas plagadas de obras y calles donde imaginaba a los artistas de principio del siglo XX con su pensamiento a cuestas y su hacer rompedor en los estudios. Allí aprendí ese deambular y observar que tanto me enseñó en China durante los tres años que invertí en escribir la tesis que luego leería en la Universidad de Granada.
¿Cómo definiría a su pintura?
Mi pintura está basada en el Arte del Trazo. Hay un Tratado de Pintura Chino que es sin duda el más significativo: el SHITAO o Discurso acerca de la Pintura por el Monje Calabaza Amarga. Está escrito a principios del siglo XVIII y nos introduce de lleno en el Trazo como base y sustento del Arte, en él está la ética, la estética, el pensamiento y la técnica tanto de la composición como de los materiales que son y están en la expresión artística. Tanto este tratado como el libro de los Cambios o I Ching definen mi obra. Una obra que se aleja del concepto de perspectiva única que hemos heredado del Renacimiento y que aún tenemos muy presente en nuestra forma de ver y componer, si bien es cierto que lo damos por concluido y que desde el Impresionismo las diferentes corrientes artísticas que han tenido lugar en Europa fundamentalmente trabajan la salida de ese punto de vista que aglutina una obra artística hasta llegar al performance que se desarrolla en el tiempo e incluso desaparece con él. A pesar de ello, seguimos teniendo muy presente una forma de ver que pide ser superada y para mí fue precisamente la comprensión del Arte Chino la que me sacó a una composición que hay que recorrer y nunca ver de un solo golpe de vista. El Trazo exige encontrar su inicio y seguirlo a lo largo de la obra como un camino, el camino de la vida, el tao, cuya perspectiva va cambiando según se adentra uno en el camino. No hay un único punto de vista, hay un desarrollo y en él tenemos que entrar para visualizar la obra.
¿Cree que una calígrafa o pintora “evoluciona” en su pintura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético-caligráfico a lo largo de los años?
Calígrafa es un término que rechazo. El término caligrafía fue utilizado como traducción del término chino que nada tiene que ver. Viene esta traducción, sin duda errónea, de cuando se hablaba igualmente de la chinoiserie para referirse a lo chino pero sin una comprensión real, hoy hemos investigado y comprendido mejor lo que es chino aunque tengamos que seguir recorriendo el camino. En China, el Trazo es la base y fundamento del Arte y para adentrarse en él, para llegar a su esencia pintan los caracteres de su escritura con el trazo, y lo hacen porque en ellos pueden abstraerlo hasta llegar a su máxima pureza, pureza del Trazo. El carácter es un ejercicio del pensamiento que si bien puede en su origen tener una mayor carga visual, es sobre todo una escritura que evoluciona desde la razón y para ella. Los caracteres son para escribir pero se da un desarrollo artístico de los mismos basado en el movimiento, el movimiento de la vida cuya energía llevamos cada ser humano en nuestras entrañas, comprender ese movimiento es estar en sintonía con la vida misma en la naturaleza y cuanta mayor sintonía mayor capacidad para vivirla en plenitud. Lo más importante que debemos entender de un carácter es el orden de su trazado, se traza siguiendo un orden que es único y que genera un movimiento que lo hacemos nuestro hasta llevarlo incluso a la abstracción, es decir que llega a no poderse leer, a ser puro movimiento y esto es lo más difícil porque parte de algo. Es imprescindible entender que se parte de algo, en este caso de un carácter concreto o de varios, para hacerse libre de todo apoyo, liberarlo, aprender a soltar. La evolución en la Pintura de Palabras está en consonancia con la evolución en la vida, llegar a Pintar una Poesía es lo más arduo. Hay que sentir la poesía, su presencia y su hacer bien dentro. Es una gran experiencia que te coge por sorpresa.
¿Cómo siente que una obra está terminada y cómo la corrige?
Mi agua lustral, mi claro río, mi barca de sueños y verdades, mi piedra de cielo y roca madre, mi regazo azul al caer la tarde. (J. Saramago)
Se corrige cogiendo otro papel y dejando que el movimiento se libere de ataduras, no se puede corregir en la obra como tampoco en la vida podemos volver al momento del error, tan sólo podemos elegir otro momento para enmendar algo que no nos gusta, corregir un trazo que no nos convence exige coger otro papel y otro momento en el que dejar fluir el trazo.
La doy por terminada cuando siento que el flujo del trazo es limpio de principio a fin, tan limpio como ese momento me lo permite, sin detenciones generadas por el miedo, el control, querer sujetarlo a lo conocido, lo resultón o lo fácil…
Una obra terminada responde al momento en el que se realiza, en él sin duda elegimos una de tantas posibilidades que conocemos porque las hemos trabajado previamente en los ejercicios de horas practicando con una poesía o una simple palabra.
Esto es aceptar el yin y el yang, los opuestos como complementarios, sin elegir uno en detrimento del otro, aceptando la alternancia del silencio y la voz, del trazo rotundo y el sereno, del torbellino y la pausa, no enfocamos en uno, permitimos el desarrollo, el camino. Podemos pintar la misma poesía toda una vida sin repetirnos, ya que entramos en el cambio constante de parámetros en la vida vivida de forma abierta, sin dejarnos atrapar en una posibilidad anquilosando el movimiento.
Porque no hay dos sin tres, es yin-yang-tao, el camino que nos lleva constantemente de lo yin a lo yang y viceversa. Se trata de dar con el camino en el que ir dando paso a lo uno y lo otro porque cada cosa tiene su momento en la vida y también en la obra. Si dejamos que el trazo camine soltando en cada espacio lo suyo daremos con la obra terminada, a sabiendas que ese simple acto ya ha puesto en la vida nuevas coordenadas con las que llegar a otra composición, sólo queda retomar el aliento y seguir con la que ya está llamando para ser pintada, sin aferrarnos a la definitiva, sólo es un paso que hay que dar previo al siguiente, pero que sin él no hay el siguiente.
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su pintura?
Que el trazo conecte con lo más entrañable, lo más entrañado en mí, porque verlo me permite crecer como ser humano, caminar la vida con mayor plenitud. Sentir que la poesía tiene vida propia en ese momento concreto en que la sueltas desde dentro es crear, crear vida en el arte.
¿Qué lugar ocupa, para una pintora calígrafa como usted, las sesiones de pintura rápida o pintura al aire libre?
Curiosidad, distracción. La pintura al aire libre se basa en la observación que practico andando ya sea en la ciudad o en el campo, observar aprendiendo a ver. La rapidez ha de basarse en la capacidad para coger el pincel sin dominarlo o dirigirlo, dejarlo libre sin controlarlo confiados en lo que llevamos dentro, y así dejarlo salir para verlo y aprender, siempre aprender de la vida. Porque nada está definido a priori, la vida tiene demasiados factores que desconocemos y que sin embargo son concluyentes formando parte de decisiones cruciales, se resumen en esa expresión “de haber sabido hubiera hecho otra cosa” pero lo cierto es que no sabemos y ahí entra a formar parte la intuición, la capacidad de ver más allá de lo que tenemos delante. Confiar en la técnica, en el pensamiento, en la sensibilidad que nos acerca a una poesía es primordial para poder acallarlo todo en el momento de coger el pincel y dejar que surja lo que ni tan siquiera sabemos es parte ya de nosotros, por eso el primer sorprendido ante una obra es el propio artista. Si no hay sorpresa hay control y en vez de abrir el camino lo cerramos. La pintura al aire libre es un buen ejercicio para dejar que lo que es sea, sin interferencias.
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la pintura/caligrafía, ya sea en páginas de Internet, foros cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?
Pues es muy positivo para hacerla cercana y despertar la curiosidad que es el primer paso para aprender.
¿Podría recomendarnos un poema/caligrafía de otro pintor que le haya gustado mucho?
Me costaría elegir, pero el monje calígrafo, pintor de poesía diría yo, más célebre de la historia, Huaisu (725-785) es mi debilidad, un gran representante de la escuela Chan, más conocida en Europa por el término japonés Zen.
¿Qué libro está leyendo en la actualidad?
“Sufismo y Taoísmo” Ibn ´Arabi vol. I y Laozi y Zhuangzi vol. II de Toshihiko Izutsu
Me interesa mucho la Pintura de la Poesía Árabe.
¿Qué consejos le daría a un/a joven pintor/a que se inicia en este camino de la caligrafía/pintura?
Que lo haga sin miedo, con mucha curiosidad, dispuesto a poner en duda lo aprendido para renovarlo con otros puntos de vista que si en principio puedan parecer contradictorios o incluso excluyentes, son. Sólo valorándolos encontrará la complementariedad y enriquecerá su comprensión.
¿Cómo ve usted actualmente la industria de la pintura?
La encuentro miedosa, aferrándose a lo conocido, asegurándose con el marketing institucional, insegura en su caminar hacia delante por la incomprensión reinante en un mundo del arte en el que parece que todo vale y no es así, hay miedo al ridículo, a parecer un ignorante… hay demasiada industria y poca pintura.
¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?
¿Son los caracteres chinos indispensables para Pintar Palabras o Poesía?
Pues no, sin duda toda escritura puede ser liberada de su cometido. La artesanía tiene un cometido al que dar respuesta sin embargo el Arte se caracteriza por su inutilidad, es en sí mismo y no para algo concreto. El Arte del Trazo parte de algo, de los caracteres escritos por ejemplo y se puede desarrollar una artesanía bella y espectacular como lo muestran excelentes caligrafías que tienen un cometido claro e ineludible: poder ser leídas. Si bien es cierto que partiendo de esos mismos caracteres podemos ir más allá, porque el Arte siempre tiene que ir más allá, dejar atrás la posible lectura para poseídos del contenido hacerlas bailar en estiramientos o piruetas hasta imprimir una visibilidad nueva a la poesía o palabra en cuestión. Ejemplo maravilloso de este hacer arte lo encontramos en el periodo Heian (794-1185) de Japón que siendo un país ágrafo encontró en los caracteres chinos un inicio a su escritura que transformó hasta llegar a sus silabarios o Kanas en los cuales depositaron un Arte no sólo de su expresión poética sino de la vida misma digna de estudiar con cautela y admiración. En mi caso pinto en castellano la poesía de Saramago por ejemplo, objeto de mi última exposición o las palabras y sentencias de María Zambrano de su libro Claros del Bosque en la actualidad. Está siendo una aventura increíble dejar que se exprese la grafía que utilizo para escribir. Sentí que así debía ser cuando observé que los caracteres chinos por muy aprendidos y bien memorizados que llegara a tenerlos no llegaban a lo más profundo de mí, el Trazo no se soltaba del todo, no llegaba a su total independencia conmigo, dependía aunque fuera mínimamente de mi consciencia, cosa que no ocurre cuando recurro a la escritura propia que puedo dejarla libre cuando ensimismada cojo el pincel y lo dejo actuar, ser en plenitud, o al menos de la que soy capaz.
Muchas gracias por la entrevista, realmente ha sido un lujo poder haberla entrevistado. Ahora, un último favor, ¿nos enseñaría su estudio?
En todos los continentes de este mundo la historia es falsa. Solo la cuentan los vencedores.
Hay un proverbio africano que dice: «Mientras que los leones no tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.»
El poeta catalán Jaume Subirana, del cual ya publicamos un artículo sobre su cotraducción de L’ocell matiner i altres poemes, de Ted Kooser, nos ha hecho llegar esta reflexión publicada en su blog Flux, ‘Heaney i el terrorisme’, y que hemos traducido para los lectores de Poémame:
Antes de morir, en 2013, las últimas palabras que Heaney escribió a su esposa fueron noli timere (no tengas miedo). Pensando en el nuevo año, sería malo no recordarlas. Porque cuánto más temamos, más ganan ellos». Así finaliza un buen artículo del periodista Xavier Greenwood («My family escaped the Manchester attack. Seamus Heaney’s words kept fear at bay») en el Guardiansobre cómo Seamus Heaney (es decir, la poesía) le ayudó después de un atentado, y nos puede ayudar a nosotros, a poner palabras al miedo y a la vergüenza. Por ejemplo.
PD. ¿Cuándo volverá a haber un editor dispuesto a publicar a Heaney en catalán?
«Abans de morir, al 2013, les darreres paraules que Heaney va escriure a la seva esposa van ser noli timere (no tinguis por). Pensant en el nou any, seria dolent no recordar-les. Perquè com més temem, més guanyen ells». Així es clou una bona peça del periodista Xavier Greenwood («My family escaped the Manchester attack. Seamus Heaney’s words kept fear at bay») al Guardian sobre com Seamus Heaney (és a dir, la poesia) el va ajudar després d’un atemptat, i ens pot ajudar a nosaltres, a posar paraules a la por i a la vergonya. Per exemple.
PD. Quan tornarà a haver-hi un editor disposat a publicar Heaney en català?
Bonus track
Para aquell@s amantes de la poesía de Seamus Heaney, aquí os enlazamos una entrevista realizada en 1997 y publicada en The Paris Review.
¿Puede la belleza, lo bello, incluir lo feo?, ¿es toda obra de arte bella en sí misma?, ¿se puede considerar arte todo lo que se etiquete como tal?, ¿es exclusivamente un negocio?, ¿y la política, influye en el arte?
¿Cuánto de lo que hoy consideramos arte será recordado dentro de 100 años?
Apunte de una casa con torreón coronado por una luna de Joan Miró -para que no parezca «demasiado musulmán», anota-. Fundación Miró de Palma de Mallorca.