Etiqueta: josé luis regojo

  • Poemareflexiona con …. W.S.Merwin (II)

    Poemareflexiona con …. W.S.Merwin (II)

    De la misma manera que vamos publicando la sección 13 preguntas y un poeta, queremos darte las gracias por haber llegado a los trece  Poemareflexiona con… y la mejor manera de hacerlo es con un poema de W.S.Merwin a quien ya le dedicamos una reflexión hace unas semanas.

    Con este poema queremos destacar la importancia de agradecer a las personas que nos rodean toda la atención que nos prestan, por pequeña que ésta sea.

    Listen

    with the night falling we are saying thank you

    we are stopping on the bridges to bow from the railings

    we are running out of the glass rooms

    with our mouths full of food to look at the sky

    and say thank you

  • Manifiesto, de Nicanor Parra (in memoriam)

    Manifiesto, de Nicanor Parra (in memoriam)

    Nicanor Parra

    Señoras y señores
    Ésta es nuestra última palabra.
    -Nuestra primera y última palabra-
    Los poetas bajaron del Olimpo.

    Para nuestros mayores
    La poesía fue un objeto de lujo
    Pero para nosotros
    Es un artículo de primera necesidad:
    No podemos vivir sin poesía.

    A diferencia de nuestros mayores
    -Y esto lo digo con todo respeto-
    Nosotros sostenemos
    Que el poeta no es un alquimista
    El poeta es un hombre como todos
    Un albañil que construye su muro:
    Un constructor de puertas y ventanas.

    Nosotros conversamos
    En el lenguaje de todos los días
    No creemos en signos cabalísticos.

    Además una cosa:
    El poeta está ahí
    Para que el árbol no crezca torcido.

    Este es nuestro mensaje.
    Nosotros denunciamos al poeta demiurgo
    Al poeta Barata
    Al poeta Ratón de Biblioteca.
    Todos estos señores
    -Y esto lo digo con mucho respeto-
    Deben ser procesados y juzgados
    Por construir castillos en el aire
    Por malgastar el espacio y el tiempo
    Redactando sonetos a la luna
    Por agrupar palabras al azar
    A la última moda de París.
    Para nosotros no:
    El pensamiento no nace en la boca
    Nace en el corazón del corazón.

    Nosotros repudiamos
    La poesía de gafas obscuras
    La poesía de capa y espada
    La poesía de sombrero alón.
    Propiciamos en cambio
    La poesía a ojo desnudo
    La poesía a pecho descubierto
    La poesía a cabeza desnuda.

    No creemos en ninfas ni tritones.
    La poesía tiene que ser esto:
    Una muchacha rodeada de espigas
    O no ser absolutamente nada.

    Ahora bien, en el plano político
    Ellos, nuestros abuelos inmediatos,
    ¡Nuestros buenos abuelos inmediatos!
    Se retractaron y se dispersaron
    Al pasar por el prisma de cristal.
    Unos pocos se hicieron comunistas.
    Yo no sé si lo fueron realmente.
    Supongamos que fueron comunistas,
    Lo que sé es una cosa:
    Que no fueron poetas populares,
    Fueron unos reverendos poetas burgueses.

    Hay que decir las cosas como son:
    Sólo uno que otro
    Supo llegar al corazón del pueblo.
    Cada vez que pudieron
    Se declararon de palabra y de hecho
    Contra la poesía dirigida
    Contra la poesía del presente
    Contra la poesía proletaria.

    Aceptemos que fueron comunistas
    Pero la poesía fue un desastre
    Surrealismo de segunda mano
    Decadentismo de tercera mano,
    Tablas viejas devueltas por el mar.
    Poesía adjetiva
    Poesía nasal y gutural
    Poesía arbitraria
    Poesía copiada de los libros
    Poesía basada
    En la revolución de la palabra
    En circunstancias de que debe fundarse
    En la revolución de las ideas.
    Poesía de círculo vicioso
    Para media docena de elegidos:
    «Libertad absoluta de expresión».
    Hoy nos hacemos cruces preguntando
    Para qué escribirían esas cosas
    ¿Para asustar al pequeño burgués?
    ¡Tiempo perdido miserablemente!
    El pequeño burgués no reacciona
    Sino cuando se trata del estómago.

    ¡Qué lo van a asustar con poesías!

    La situación es ésta:
    Mientras ellos estaban
    Por una poesía del crepúsculo
    Por una poesía de la noche
    Nosotros propugnamos
    La poesía del amanecer.
    Este es nuestro mensaje,
    Los resplandores de la poesía
    Deben llegar a todos por igual
    La poesía alcanza para todos.

    Nada más, compañeros
    Nosotros condenamos
    -Y esto sí que lo digo con respeto-
    La poesía de pequeño dios
    La poesía de vaca sagrada
    La poesía de toro furioso.

    Contra la poesía de las nubes
    Nosotros oponemos
    La poesía de la tierra firme
    -Cabeza fría, corazón caliente
    Somos tierrafirmistas decididos-
    Contra la poesía de café
    La poesía de la naturaleza
    Contra la poesía de salón
    La poesía de la plaza pública
    La poesía de protesta social.

    Los poetas bajaron del Olimpo.

    Ha partido el poeta chileno Nicanor Parra (1914-2018), el Antipoeta.

  • 13 preguntas y un poeta, Lluís Calvo i Guardiola: «La poesía es la incógnita, aquello que me lleva a un lugar desconocido»

    13 preguntas y un poeta, Lluís Calvo i Guardiola: «La poesía es la incógnita, aquello que me lleva a un lugar desconocido»

    Lluís Calvo i Guardiola (Zaragoza, 27 de mayo de 1963) es un poeta, escritor y ensayista catalán que vive en Sant Cugat del Vallès. Trabaja como técnico cultural y colabora habitualmente en medios de comunicación y en revistas culturales (como el Diari de Barcelona, Avui, El País, Descobrir Catalunya, Caracters y Rels). Se define como ecléctico, y entiende la poesía como una manera de entenderse a sí mismo, de experimentarse y de reinventarse constantemente. Su obra ha sido traducida al español, italiano, francés, portugués y al polaco. Ha escrito novela, ensayo y 16 libros de poesía. Ha ganado diversos premios literarios.

    En 2003 inició, junto a Pedro Valdeolmillos, la página web Epímone, dedicada a la ciberpoesía, que se ha convertido en un referente internacional en lo que respecta a la exploración de nuevos lenguajes y escrituras.

    La poesía de Calvo es, a veces, dura, áspera. Reflexiona sobre el papel del lenguaje; la naturaleza también es otro de los temas centrales en su poética.

    El crítico Joan Triadú calificó a Calvo como un “faro del siglo XXI y representante de la vanguardia que continuamente vuelve a comenzar y se vuelve a hacer en cada obra”. También el crítico y estudioso Jordi Marrugat ha hablado de la obra calviana como una poesía que va desde la llamada poesía de la experiencia hasta el collage brossiano, el juego visual y la experimentación, siendo el principio de diversidad artística el fundamento de su poética.

    Un poeta muy interesante y no suficientemente conocido fuera de Catalunya. Poémame, en su afán por dar a conocer la poesía sin fronteras os recomienda su lectura. Para saber más de Lluís Calvo i Guardiola.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Publico desde el 1987, por lo tanto son treinta años de trayectoria literaria. Este otoño ha aparecido Llum a l’arsenal, una antología que recoge cien poemas de toda mi producción literaria. David Jiménez i Cot se ha encargado de la selección y Jordi Marrugat ha escrito el prólogo. También he escrito ensayos y novelas. Mi vida se alimenta de la literatura y al revés, son núcleos que se anudan, crean ecos y se confunden. Todo esto crea un rastro en forma de texto, de discurso.

    Com un roc o una efígie:

    així em veus, així em jutges

    ran dels cirerers.

     Però més aviat

    sóc el riu que flueix, …

    -‘Ran dels cirerers’ , del llibre Talismà (LaBreu, 2017)-

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    De niño no me gustaba la poesía, la encontraba afectada y cursi. Mis primeras lecturas poéticas se centraron en la generación de los 70, con autores como Maria Mercè Marçal, Miquel de Palol, Miquel Desclot, Jaume Creus… También Brossa y Foix. Y autores castellanos: Machado, Guillén, Hernández, Alonso, Aleixandre, Salinas… Salinas fue una influencia muy grande en mis inicios.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    El día que pueda definirla dejará de ser poesía. Porque la poesía es la incógnita, aquello que me lleva a un lugar desconocido, al idiolecto, a lo escondido y sorprendente de uno mismo. Por lo tanto, la definición siempre está en el interrogante.

    Cap altra funció,

    cap altre èxtasi,

    cap estètica retuda als lladregots del cor.

    Ni cap elevació que no ens taqui

    la pell amb el polsim del viure.

    -Fragments del poema ‘Al castell de Quermançó retrobàrem l’albada’. Del llibre Talismà (LaBreu, 2017)-

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Digamos que he viajado desde un cierto realismo y simbolismo hacia formas experimentales y crípticas. Pero como ha subrayado el crítico Jordi Marrugat estas tendencias están continuamente revisitando mis poemas, no son formas que se abandonan y a las que no se vuelve jamás. Me gusta el tránsito entre las referencias muy directas y el territorio en que el lenguaje es la única realidad. De hecho cualquier forma de realismo ya implica una mirada en cierto modo autoreferencial, ya que somos nosotros mismos quienes construimos la realidad. No existe substancia sin observación.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    El primer esbozo del poema siempre es rápido, muy instintivo. Dejo que el poema me lleve donde él quiere. Después hay un trabajo muy intenso de corrección. Escribo en libretas y corrijo en ordenador o en papeles impresos.

    Vàrem penjar poemes

    enmig dels murs

    i hi meditàrem.

    -Fragments del poema ‘Al castell de Quermançó retrobàrem l’albada’. Del llibre Talismà (LaBreu, 2017)-

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    El fin siempre es dialéctico. Se anda andando.

    El poema exerceix la funció del batall

    que desperta els veïns a l’alta nit.

    -Fragments del poema ‘Al castell de Quermançó retrobàrem l’albada’. Del llibre Talismà (LaBreu, 2017)-

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    En Cataluña ha habido un auge de los recitales, tenemos rapsodas impresionantes, slamers buenísimos. Yo hago lo que puedo, desde un estilo propio de decir los poemas, en que no importa tanto la técnica, que no poseo, sino la intensidad y la individualidad de la voz. En este sentido soy punk: tres acordes y basta, no aspiro a florituras técnicas que no domino. Me gusta recitar en público, pero sigo pensando que la lectura íntima es el acto primordial de la comprensión y del goce poético.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc.?

    Me parece un aspecto fundamental. A mí me han facilitado mucho las cosas, no solo desde el punto de vista de la difusión, sino también del contacto con otros poetas y del conocimiento de otras voces. La poesía se mueve en lo subterráneo –si exceptuamos los poetas de supermercado-, por lo tanto defiendo una literatura hacker, infiltrada en el sistema con el fin de subvertirlo.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Cualquiera de Poteaux d’angle de Henri Michaux. Pero la lista sería muy larga: Foix, Vinyoli, Ashbery, Ferrater, Quasimodo, Montale, Eliot, Hac Mor, Rilke, Tomaz Salamun, Charles Simic, Manoel de Barros, Bishop, Stevens, Novalis… En castellano, con motivo de un viaje reciente a Perú y Bolivia, he leído autores muy interesantes, como el chileno Héctor Hernández Montecinos, el peruano Odi Gonzales o el chileno-boliviano Fernando van de Wyngard.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    He acabado Informatique celeste del filósofo francés Mark Alizart y he comenzado Jardí vora el mar de Mercè Rodoreda, en la edición original de 1967.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    El mismo que daba Foix: leer mucho. Y ser valiente, hacer lo que te dé la gana. Porque solo la singularidad, el nominalismo del discurso único, dará paso a la creación de la propia voz.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Veo editoriales independientes, que actúan con valentía y criterio literario. Y veo también grandes empresas que destruyen la cultura, con su búsqueda del éxito fácil, de los libros de consumo, conectados con la moda y la actualidad, libros de los que nadie se acuerda al cabo de unos meses y que responden al más rastrero oportunismo. Hay lectores que buscan la ratificación de lo conocido. No me dirijo a ellos.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Justamente ésta. Pero la acaba de formular. Y en cualquier caso muchas gracias por la entrevista.

    Acabamos la entrevista con dos lecturas de dos poemas de Lluís Calvo i Guardiola leídas en momentos diferentes en la sala Horiginal de Barcelona. La primera, ‘L’hort de la reina i l’hort del cant, por el cineasta Albert Serra y la segunda por el propio poeta, Rondalla de su libro Llegat rebel.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

    BIBLIOGRAFÍA POÉTICA

    Veïnatge d’hores (1987)
    A contrallum (1989)
    Vida terrenal (1991)
    Jardí d’una ciutat deserta (1992)
    La llunyania (1993)
    El món que respirava pels ulls (1996)
    L’estret de Bering (1997)
    Opus spicatum (2000)
    Omissió: l’u de la u. (2001)
    El buit i la medusa (2002)
    La tirania del discurs: protoversos i electropoemes (2003)
    Andrómeda espiral: els bumerangs de Villa Chigi (2005)
    Al ras (2007)
    Última oda a Barcelona (2008)
    Cent mil déus en una cau fosc (2008)
    Col·lisions (2009)
    Estiula (2011)

    PREMIOS POÉTICOS

    Amadeu Oller de poesia, 1987
    Miquel Martí i Pol de poesia, 1988
    Miquel de Palol de poesia, 1990
    Salvador Espriu de poesia de Calafell, 1991
    Mercè Bayona de poesia, 1992
    Josep M. López Picó de poesia, 1995
    Joan Alcover de poesia, 1996:
    Maria Mercè Marçal, 2000
    Flor Natural als Jocs Florals de Barcelona, 2002
    Rosa Leveroni de poesia, 2007
    Vicent Andrés Estellés de poesia, 2009
    Premi Crítica Serra d’Or de poesia, 2012

  • Poemareflexiona con… Matilde Campilho

    Poemareflexiona con… Matilde Campilho

    Habla de una astrolírica nostalgia …

    … de unos años anteriores al 2017 cuando la libertad de expresión en España era mucho mayor que la que tenemos ahora.

    Es un poema más o menos de exilio …

    … palabra silenciada y oculta con la que finaliza la España del 2017 y comienza la del 2018.

    … interior, silencioso y mudo, al que un sector de la población que opina de forma diferente se ve abocado.

    Una España negra que el año 2017:

    • Condena a un año de cárcel y a siete de inhabilitación a una tuitera murciana, Cassandra.
    • Condena a un año de cárcel al cantante madrileño de Def con dos, César Strawberry.
    • Condena a un año de cárcel al tuitero bilbaíno Alfredo Remírez por tuitear unos versos del rapero Los Chikos del Maíz.
    • Condena a tres años y medio de cárcel por el contenido de sus canciones al rapero mallorquín Valtonyc.
    • Condena a 2 años y un día a los raperos de Zaragoza de La insurgencia, por enaltecimiento del terrorismo.
    • Mantiene en prisión provisional y sin fianza a los líderes de asociaciones ciudadanas catalanas como ANC y Òmnium Cultural, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart.
    • Sanciona económicamente al vocalista de la banda Rokavieja tras pronunciar la frase ‘mucha policía, poca diversión‘ del grupo Eskorbuto durante la intervención de agentes municipales en uno de sus conciertos en Yecla (Murcia).
    • Sanciona a la fotógrafa Esther Yáñez por fotografiar una cacerolada promovida por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) ante la sede del Partido Popular en Madrid, en protesta por la negativa del PP a la ley catalana antidesahucios.
    • Sanciona a Axier López, fotógrafo y reportero de la revista Argia porque compartió en su cuenta de Twitter unas instantáneas de la detención en Eibar de la activista Naroa Ariznabarreta.
    • Sanciona a Mercè Alcocer, periodista de Catalunya Radio, por presunta desobediencia a la autoridad, cuando cubría la entrada de Jordi Pujol y Marta Ferrusola en la Audiencia Nacional.

    Estos son solo unos pocos ejemplos de atentados contra la poesía rap, la poesía fotográfica o la poesía de la expresión no violenta que se han dado por toda la geografía española.

    No son casos aislados, también la periodista Cristina Fallarás fue multada con 600 euros cuando participaba en una protesta por el asesinato de reporteros en México; el Colegio de Periodistas de Galicia denunció amenazas policiales a la prensa que cubría un desalojo policial en Santiago de Compostela de un Centro Social Ocupado; y Raúl Solís fue el primer periodista en Sevilla sancionado mientras trabajaba cubriendo una protesta contra el autobús ‘ultra’ de Hazte Oír.

    Es un poema más o menos de exilio … 

    … algo intrínseco a la poesía y que han sufrido multitud de poetas: Benedetti, Gelman, Neruda, Alberti, Emilio Prados, Ramón Gómez de la Serna, Cernuda, Juan Ramón Jiménez, Guillén, Machado, … más los que añadáis en los comentarios de esta entrada.

  • 13 preguntas y una poeta, Ángela Pradelli: «La poesía está, y los poetas a veces pueden captarla, entenderla, trasladarla a la escritura»

    13 preguntas y una poeta, Ángela Pradelli: «La poesía está, y los poetas a veces pueden captarla, entenderla, trasladarla a la escritura»

    La poeta argentina Ángela Pradelli.

    Ángela Pradelli (Buenos Aires, Argentina, 1957) es escritora y poeta. Profesora de secundaria y coordinadora del Plan Nacional de Lectura en la Región de la Provincia de Buenos Aires, actualmente es también coordinadora de la Cátedra Latinoamericana y del Caribe de Lectura y Escritura.

    Ha dado conferencias y talleres para escritores en la Argentina y en varias ciudades de otros países: Cuba, Venezuela, Suiza, Alemania, Italia, los Estados Unidos de Norteamérica, China. Ha colaborado en diferentes medios periodísticos argentinos y para el periódico La Liberté, de Fribourg (Suiza) y la Jornada semanal, de México y también ha sido seleccionada como escritora residente en diversas partes del mundo: EUA, Suiza, Italia, China. De hecho Poémame ya ha publicado dos artículos suyos en los que Ángela Pradelli ha compartido sus impresiones poéticas durante su estancia en China:

    De su obra poética queremos destacar el poemario Un día entero (Ediciones del dock, 2008). Ha sido galardonada tanto en Argentina como en el extranjero y ha llegado a ser finalista del Premio Casa de las Américas en poesía en 1994 y obtenido el premio Concurso Nacional de Poesía Miguel Ángel Bustos, Roberto Santoro, Francisco Urondo (1996). Algunos de sus libros se han traducido al alemán y al inglés, y en parte, al italiano y al francés. Entre las diversas obras que ha escrito queremos destacar el libro de cuentos Las cosas ocultas, Amigas mías, Turdera y El lugar del padre. Fue galardonada con los premios Emecé de Novela en 2002 y Clarín de Novela en 2004.

    En febrero de 2018, la editorial Emecé publicará su próxima novela La respiración violenta del mundo, cuya historia se desarrolla en escenarios de la zona sur de Argentina (Adrogué, Burzaco, Longchamps, Lomas de Zamora).

    Pradelli es una escritora que siente la escritura como una necesidad y puede tardar horas en encontrar un par de palabras, pasar la tarde para cambiar un párrafo para que suene mejor, o acomodar las frases una y mil veces hasta alcanzar a oír la música que desprenden.

    Como pueden comprobar nuestros lectores, estamos ante una grande de las letras argentinas. Además, también coordina junto con Alejandra Correa un proyecto social y colectivo muy interesante que recoge testimonios de mujeres víctimas de violencia: ¿Por qué llora esa mujer?

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Empecé escribiendo poesía y tardé un tiempo en escribir narrativa. Escribo también crónicas. Pero tengo que decir que, en cualquier género que leo o escribo, necesito encontrar poesía, no puedo leer un texto en el que no encuentre poesía.

    ¿Cúales fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Cuando era adolescente, descubrí a Neruda, fue una recomendación de un librero que tenía su local en una galería a la que concurría poca gente, tal vez porque estaba un poco escondida. La librería estaba en el fondo del pasillo, desde la puerta de entrada, se podía ver al librero, sentado en una silla en la puerta del local, leyendo. Tengo esa imagen muy grabada. Mientras esperaba que llegaran sus clientes, el librero leía. Yo no tenía plata para comprar pero mientras iba haciendo mis ahorros, me gustaba pararme frente a la vidriera a leer títulos y autores. Hasta que un día vi al librero leer con más concentración que otras veces y quise leer esa mismo libro. Eran los Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Unas semanas después volví con mi ahorros a comprar el libro. A los 18 años leí por primera vez a Chejov, y descubrí mucha poesía en sus cuentos. Hace algunos años, el escritor Raymond Carver publicó un libro de poemas, eran los subrayados que fue haciendo en los cuentos del escritor ruso y que, extraídos del relato, funcionan como poemas.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Creo que podría decir que es la poesía que habita en las pequeñas cocinas de las casas, en los jardines sencillos, en el instante que se disgrega un mundo pero queda también para siempre.

    A veces, cuando se cierra el sol de los días, el sonido del agua llega
    desde una respiración de la infancia

    y nos salva;
    ¿es ahí donde quedaron las palabras?, ¿encerradas en la luz de los frutales?

    voy hacia ese sol que vive detrás del limonero.

    «El sol detrás del limonero» (voz de Ángela Pradelli)

    ¿Cree que una poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    La idea de evolución no me parece muy cercana a los cambios en la escritura. Creo que la poesía está, y que los poetas a veces pueden captarla, entenderla, trasladarla a la escritura. En esa línea, creo que leer y escribir desarrollan la sensibilidad a través de la cual podemos escribir la poesía del mundo.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Corrijo mucho, muchísimo, tratando siempre de que cuidar en ese proceso el corazón del texto, el lugar en el que se aloja el poema. A veces tardo en darme cuenta de que el poema está terminado.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    La emoción.

    Mundos rotos rupturas roturas rompimientos

    las caídas
    los agujeros
    el fracaso
    la desintegración el derrumbe
    el hundimiento la destrucción ciertas ruinas una demolición

    no es nostalgia
    es dolor…

    «El dolor» (voz de Ángela Pradelli)

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Me gusta mucho leer en voz alta, para otros. Di clases de literatura en la escuela secundaria durante muchos años. Siempre leíamos en voz alta, nos íbamos turnando. Mis alumnos y yo. La voz, su música, puede darle un cuerpo al texto, una atmósfera.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc?

    Las celebro, me parecen espacios muy valiosos para difundir a los poetas, para que los que no están publicados aun puedan dar a conocer su poesía

    Algunos días llegan esos instantes
    en los que un fuego conocido me trae fragmentos de una poesía que me rodea desde la infancia. Son como soplos que me devuelven al pasado
    y a una felicidad sin condiciones, libre de todo.

    En esos recortes encuentro el sentido, en las limaduras,
    en la pizca de una voz,
    allí están las primeras palabras,

    en la fruta acidulada,
    en el vestigio de los olores;

    (mientras un fulgor leve se agita en mis manos) la lengua viene a mí para salvarme.

     «La lengua viene hasta mí para salvarme» (voz de Ángela Pradelli)

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho? 

    «La buena vida», de Mark Strand

    Estás parado junto a la ventana.
    Afuera hay una nube de vidrio que parece un corazón.
    Los suspiros del viento son como cuevas entre tus palabras.
    Sos el fantasma en ese árbol de afuera.

    La calle está en silencio.
    El tiempo, de la misma manera en que el mañana y que tu vida,
    parcialmente está acá, parcialmente en el aire.
    No podés hacer nada.

    La buena vida llega sin aviso:
    erosiona los climas de la desesperación
    y se presenta, a pie, de incógnito, sin ofrecerte nada,
    y vos estás ahí.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Estoy leyendo Voces de Chernóbil, de Svetlana Alexiévich. Es una cronista maravillosa, que casi nunca se despega de la poesía.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/a que se inicia en este camino de la poesía?

    Leer, leer mucho, y tener un buen oído, sobre todo para distinguir la cadencia en la lengua.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    La verdad es que no tengo herramientas para opinar sobre la industria

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Muchas veces los lectores preguntan: ¿y usted, por qué escribe, cómo empezó, cuándo. La infancia, ese territorio tan poderoso, tiene respuestas a muchas preguntas que nos costaría responder de otro modo.

    Es que nosotros pasábamos los veranos en Río Negro, en la casa de mis abuelos, y los domingos íbamos al río con mi abuela. Mi abuelo nunca quería ir y solo algunos días, pero recién cuando la tarde estaba por terminar y el sol ya casi se había puesto detrás de las sierras, él bajaba a buscarnos. Ni bien llegaba, se sentaba sobre el tronco de algún árbol pero no aguantaba mucho ahí quieto y enseguida quería que volviéramos todos juntos a la casa. En cambio mi abuela siempre quería quedarse en el río un poco más. Le gustaba estar ahí y escuchar el rumor que el viento formaba en el agua o entre las ramas más altas de los álamos. Apenas llegábamos, mi abuela se descalzaba, anudaba el ruedo del vestido por encima de las rodillas y se metía en el río. Tenía la piel muy blanca y a mí me gustaba acariciarle la humedad de los brazos desnudos. Cada tanto, formando un cuenco con las manos, juntaba agua y se mojaba la cabeza. Las gotas de agua dulce se deslizaban por la piel blanca y lisa de la cara y se perdían en el cuello. Se quedaba casi toda la tarde metida en el río, con el agua por encima de la rodilla y no le importaba volverse a casa con el vestido tan mojado que se le pegaba a las piernas. Casi siempre por las noches, cuando ya todos dormían, yo cruzaba el pasillo ancho que llevaba a los cuartos y entraba a la habitación de mi abuela. El pasillo estaba oscuro pero yo caminaba segura, guiada por la luz que se filtraba por debajo de la puerta de su cuarto. Mi abuela dormía tan poco que a veces, cuando amanecía, ella estaba todavía despierta, pero nunca la oí quejarse por eso. En verano dejaba la ventana abierta toda la noche y a veces, cuando entraba a su cuarto, la encontraba con los brazos apoyados sobre el marco oscuro de madera barnizada.

    Usaba una enagua de breteles finitos que, en las noches calurosas, a causa de la transpiración, se le adhería a los pechos y al vientre.

    –¿Qué pasa? –me preguntaba cuando yo abría la puerta.

    Otras veces la encontraba sentada sobre la cama. Era una cama tan alta que las piernas le quedaban colgando y ella hacía un balanceo casi imperceptible con los pies. Mi abuelo dormía de espaldas, abrazado a la almohada, mientras ella revolvía una caja de zapatos llena de papeles, escritos casi todos en italiano. Cartas que ella desdoblaba y me leía en ese susurro espeso en el que hablábamos para no despertar a mi abuelo. Tarjetas. Fotos que tenían una dedicatoria al dorso. Estampitas de comunión de sus parientes en Italia. Ella me leía y hacía crecer un murmullo en ese calor pesado del cuarto. Después volvía a guardar todo en la caja y la escondía abajo del ropero.

    –El abuelo no sabe, eh –me decía.

    Y aunque nunca terminé de conocer del todo esos secretos, yo los guardé para siempre. Y a veces cuando escribo me parece que es eso lo que vuelve. El susurro de un idioma que entiendo a medias dentro de un cuarto caluroso; apenas un puñado de palabras para contar lo que está oculto. Voces de gente que no conozco, y que hablan ahí, encerrados en una caja de zapatos escondida debajo del ropero. Y una luz que algunas noches se filtra por debajo de la puerta y alcanza para alumbrar la oscuridad mientras camino.

    Gracias por habernos concedido esta entrevista y por la lectura de sus poemas.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • Poemareflexiona con… Ángel González

    Poemareflexiona con… Ángel González

    Cierto, pero por otro lado, el olvido está lleno de memoria. A los 10 años de la muerte de Ángel González, Poémame no te olvida.

  • Alves da Costa, Maiakovski, Brecht o Niemöller, ¿quién es el autor?

    Alves da Costa, Maiakovski, Brecht o Niemöller, ¿quién es el autor?

    Poema «No Caminho, com Maiakóvski» por Eduardo Alves da Costa

    La poesía, guste o no, es, como todo en la vida, política. Eso debieron pensar tanto Alves da Costa, Maiakovski, Brecht o Niemöller cuando se vieron envueltos en la turbulencia del poema o poemas que vamos a comentar a continuación.

    El tiempo ha hecho que un poema que se viene repitiendo a lo largo de los años tenga diversos títulos, autores y versiones. Investigas y cada vez la autoría se complica más, pero lo que aquí nos interesa es el mensaje que nos transmite el poema. Después, la elección de su autor y título es del lector.

    Empezamos por el que parece que es el original del poema polémico, un fragmento a su vez del poema “No caminho com Maiakovski”, de Eduardo Alves da Costa, (Niterói, Rio de Janeiro, 6 de marzo de 1936):

    […]

    Na primeira noite eles se aproximam

    e roubam uma flor

    do nosso jardim.

    E não dizemos nada.

    Na segunda noite, já não se escondem;

    pisam as flores,

    matam nosso cão,

    e não dizemos nada.

    Até que um dia,

    o mais frágil deles

    entra sozinho em nossa casa,

    rouba-nos a luz, e,

    conhecendo nosso medo,

    arranca-nos a voz da garganta.

    E já não podemos dizer nada.

    […]

    El hecho de que aparezca el nombre de Mayakovski en el título del poema anterior es un primer paso hacia la confusión y hace creer que el poema titulado Libertad de expresión, es de Vladímir Vladímirovich Mayakovski, (Baghdati, Georgia 1893, Moscú 1930), poeta y dramaturgo y una de las figuras más relevantes de la poesía rusa de comienzos del siglo XX:

    La primera noche,

    ellos se acercan

    y toman una flor de nuestro jardín.

    No decimos nada.

    La segunda noche

    ya no se esconden,

    pisan las flores,

    matan a nuestro perro

    y no decimos nada.

    Hasta que un día,

    el más frágil de ellos,

    entra solo a nuestra casa,

    nos roba la luna,

    y conociendo nuestro miedo,

    nos arranca la voz de la garganta.

    Y porque no dijimos nada,

    ya no podemos decir nada.

    A partir de esta versión original aparece el poema titulado “Ellos vinieron” cuya autoría se le asigna a Bertolt Brecht, (Augsburgo 1898 – Berlín 1956), dramaturgo y poeta alemán, uno de los más influyentes del siglo XX, creador del llamado teatro épico:

    Primero se llevaron a los negros

    Pero no me importó

    Porque yo no era negro

    En seguida se llevaron algunos obreros

    Pero no me importó

    Porque yo no era obrero.

    Después prendieron a los miserables

    Pero no me importó

    Porque yo no era miserable

    Después agarraron algunos desempleados

    Pero como yo tengo mi empleo

    Tampoco me importó

    Ahora me están llevando a mí

    Pero ya es tarde

    Como yo no me preocupé por nadie

    Nadie se preocupa por mí.

    Si no había suficiente con esta versión, Martin Niemöller (1892-1984), pastor luterano alemán, parece ser que escribió otra diferente. Niemöller reaccionó contra el nazismo en 1933 cuándo Hitler impuso sobre las iglesias protestantes el párrafo ario que excluiría de la iglesia a todo creyente con antepasados judíos.

    Un día vinieron y se llevaron a mi vecino que era judío

    Como yo no soy judío, no me molestó

    El día siguiente vinieron y se llevaron a mi otro vecino que era comunista

    Como yo no soy comunista, no me molestó

    Al tercer día, vinieron y se llevaron a mi vecino que era católico

    Como yo no soy católico, no me molestó

    Al cuarto día vinieron y me llevaron

    Ya no quedaba nadie para protestar…

    A partir de aquí ya hay multitud de versiones, adaptaciones o traducciones, incluso Poémame publicó un Poemareflexiona con… Martin Niemöller hace unas semanas:

    Primero se llevaron a los comunistas,

    pero a mi no me importó porque yo no lo era;

    enseguida se llevaron a unos obreros,

    pero a mí no me importó porque yo tampoco lo era;

    después detuvieron a los sindicalistas,

    pero a mí no me importó porque yo no soy sindicalista;

    luego apresaron a unos curas, pero como yo no soy religioso,

    tampoco me importó.

    Ahora me llevan a mí, pero ya es demasiado tarde.

    Algunos dicen que la cita auténtica parte de un sermón de Martín Niemöller en la Semana Santa de 1946 en Kaiserslautern (Alemania) que dice así:

    Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,

    guardé silencio, porque yo no era comunista.

    Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,

    guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata.

    Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,

    no protesté, porque yo no era sindicalista.

    Cuando vinieron a buscar a los judíos,

    no protesté, porque yo no era judío.

    Cuando vinieron a buscarme,

    no había nadie más que pudiera protestar.

    Como curiosidad y para finalizar el relato de esta historia, hemos encontrado una noticia según la cual, en un espacio reservado a la memoria del horror, como es el Museo del Holocausto en Washington, la presentación del poema tiene una particularidad, se le ha eliminado/censurado nada menos que su primera frase, aquella con la que Niemöller invariablemente iniciaba su exposición:

    Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.

    Sea como sea, la realidad se empeña en que este poema sea hoy más actual que nunca.

    El ‘no decir nada’ de la versión original, o el ‘no me importó’ de Brecht, o el ‘no me molestó’ o ‘no era’ de Niemöller son un espejo frente a nosotros que nos muestra lo que somos realmente y hace que la poesía, como arma cargada de futuro que es, nos haga cuestionarnos a nosotros mismos:

    ¿No será que buena parte de nosotros, de nuestra sociedad, ha cedido y continua cediendo su libertad por comodidad?

  • Poemareflexiona con… Luca Argel (II)

    Poemareflexiona con… Luca Argel (II)

    «Me olvidé de fijar el grafito», Luca Argel (Kriller71 ediciones, 2015)

    Estamos con un nuevo año por delante, lo miramos y, con lo rápido que pasa el tiempo, es como si ya empezásemos a despedirlo.

    La versión original en portugués de estos versos de Luca Argel (a quien ya dedicamos un poemareflexiona ) es:

    olhar

    já seria uma espécie de despedida

  • El poeta Ovidio y España dos mil años después

    El poeta Ovidio y España dos mil años después

    Roma ha revocado la condena al exilio del poeta Ovidio (Sulmona, 43 a.C.) dos mil años después. El Movimiento 5 Estrellas de Beppe Grillo prometió en su programa electoral que uno de sus objetivos era corregir los errores de las administraciones pasadas… ¡y tan pasadas! Su revisión ha llegado hasta el emperador Augusto.

    Augusto mandó a Ovidio al exilio a Tomis, la ciudad romana que después se convertiría en Constanza (Rumanía). Se dice que uno de los motivos del exilio pudo ser porque Ovidio descubrió las relaciones ilícitas del emperador, aunque hay una segunda versión según la cual al emperador no le gustaba la notoriedad de Ovidio como cantor del amor por excelencia. Un poeta que ha marcado la historia de la literatura con sus «Metamorfosis», poema en quince libros que narra la historia del mundo desde su creación hasta la deificación de Julio César.

    En realidad, la rehabilitación de Ovidio se inició el año 2012 en su ciudad natal, Sulmona, cuando el ayuntamiento aprobó por unanimidad enviar a Roma la sentencia de absolución emitida por un tribunal de juristas, solicitando que se procediera a la rehabilitación de Ovidio. El texto aprobado el 15 de diciembre de 2017 especifica que «se debe rehabilitar al poeta restituyéndole la libertad, la dignidad cívica y el arte universal, además de involucrar a las nuevas generaciones en el conocimiento de su vida para favorecer la participación activa en la ceremonia de absolución».

    El asesor de Cultura y vicealcalde, Luca Bergamo, ha declarado que «la rehabilitación de Ovidio es un símbolo importante, ya que habla del derecho de los artistas a expresarse libremente en la sociedad».

    Grupo de rap «La insurgencia»

    Es curioso que mientras que en Italia se rehabilita a los poetas con 2000 años de retraso apelando a su derecho a expresarse libremente, el gobierno del Partido Popular en la España del 2017 y 2018 recién estrenado parece volver a la época de Augusto encarcelando a aquellos músicos, como a los integrantes del grupo de rap La insurgencia de Zaragoza, por el contenido de las letras de sus canciones. Estos son los versos (fuera de contexto) por los que son acusados.

    #LIBERTADLAINSURGENCIA

  • Leer y escribir en Shanghai, por Ángela Pradelli (II)

    Leer y escribir en Shanghai, por Ángela Pradelli (II)

    En una entrada anterior, os presentamos la primera parte del artículo escrito por la escritora y poeta argentina Ángela Pradelli en Shanghai para el diario argentino Clarín:  Leer y escribir en Shanghai: entre masajistas ciegos y cultores de la poesía efímera.

    En el artículo de hoy, un encuentro de escritores en Shanghai,  ciudad de más de 20 millones de habitantes, acerca a Ángela Pradelli a historias entrañables.

    “Yo quiero escribir la historia de mi abuela, dijo el alumno, pero no sé cómo hacer, y quería preguntarle a la escritora argentina cómo hizo ella para contar la historia de su abuelo italiano, por dónde empezó, y si puede que me diga que tengo que hacer para contar la historia de mi abuela.” Qué hubiese dicho mi nonno si hubiera sabido que, muchos años después de haber partido de esta tierra, en Shanghai, en un mundo que seguramente él no imaginó, un joven se interesaría en su pequeña vida en las montañas italianas; qué hubiese pensado si escuchara que este estudiante, en China, más de noventa años después, quería saber sobre su vida de inmigrante, y que la tomaría como guía para escribir el relato de su propia historia familiar…

    Sobre el cielo -que es también un límite- todos los sueños de la humanidad. Un campo de manzanillas, una ráfaga conocida, esas flores silvestres que rozan el borde de los días…

    Un día antes de regresar a la Argentina, fui al Fuxing Park a despedirme de Wenye Pu, el maestro de Di Shu….