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  • ‘El vaquero sin agua en la cantimplora’ de Rafael Espinosa (Ed. Liliputienses, 2018)

    ‘El vaquero sin agua en la cantimplora’ de Rafael Espinosa (Ed. Liliputienses, 2018)

    Rafael Espinosa (Lima, Perú, 1962) ha publicado once colecciones de poesía con la que reseñamos hoy, El vaquero sin agua en la cantimplora, publicada en España por Ediciones Liliputienses en abril de 2018.

    Gracias a esta editorial estamos conociendo la poesía peruana de estos últimos años. Una poesía que nos ha sorprendido  no solamente por su juventud y vitalidad sino también por sus poetas Rafael Espinosa o Kevin Castro.

    Un poemario con un titulo singular, poco habitual que sorprende y descoloca al lector.

    Afuera ocurre literalmente todo.
    Lo menos ruidoso es el agujero 
    de ozono recibiendo el alma
    de David Bowie. Quien decide
    respirar debe atenerse al destino
    de un bombardero, ver gente muerta
    convirtiéndose en hongos alucinógenos
    y agradecer con un altar de escombros
    descubrir juntos la náusea y la piedad.
    Adentro hay una mezcladora de cemento
    y adentro habito yo. Pero llegó
    borracho mi hijo, que anda sin trabajo
    y pasa las noches en discotecas de ambiente,
    y me pidió guardar silencio, ser un amante
    en su sueño. Pensando que la vida
    es real, me puse a dibujar ciruelas
    en este cuaderno. Sería hermoso
    comerlas o acomodarlas con cuidado
    en una canasta. No tengo a quién
    regalársela, si la compasión es irreal.

    Gorros de mapache

    Un poema que nos ha recordado poemas de Turtle Island, poemario mítico del poeta beat norteamericano Gary Snyder, del cual ya nos hemos referido en estas mismas páginas.

    Espinosa, ya en su primer poema ‘Un caballo árabe‘ nos indica el origen de su escritura: hago poemas de la descomposición.

    Un vaquero sin agua en su cantimplora es como un gran paraguas poético del que cuelgan poemas que plantean preguntas de sus varillas:

    ¿En realidad distingues entre

    un pensamiento y segregar cera?

    ¿En serio crees que los viejos aman

    y el perdón no nace

    de ser insaciables en el sexo?

    Las importaciones

    ¿Por qué no te conviertes en el traductor de las flores?

    Agricultura de terraza

    ¿Por qué los árboles no proyectan una arrogancia vertical

    cuando a las claras no son seres horizontales?

    Transpuesto (Homenaje a Robert Hass)

    En este último poema que hemos citado, “Transpuesto (Homenaje a Robert Hass)”, Espinosa confiesa:

    Yo miraba los árboles como se mira a las personas,

    con reproche, creyéndose en secreto mejor, con ternura

    y ganas de tocarlos; yo miraba su presente,

    lleno de estrategias de flores y comunidades que quieren vivir,

    como un hombre con mala fortuna …

    ¿Quién es Robert Hass?

    Robert Hass es un poeta estadounidense nacido en San Francisco, California que en los años 50 estuvo en la órbita de los poetas beat Gary Snyder y Allen Ginsberg.

    Un vaquero sin agua en su cantimplora es un poemario que no te deja escapar. Entre sus páginas, el poeta observa, retrata su realidad y toca todo lo que tiene a su alrededor.

    … Es

    como si me echaran de mi vida

    pero no de mi mirada. Puedo discernir, puedo

    sentir cómo la soledad toca unas facciones

    mejor que un ciego y ver que las quemas de basura

    peregrinan en dirección a la costa.

    Felicidad del notario

    Antes de finalizar, no podemos dejar de destacar que la mayoría de los poemas guarda una fuerte influencia estadounidense en contenido y estilo.

    Compradlo y leedlo. Este poemario es una muestra más de esa lucha de David contra Goliat que lleva a cabo José M. Cumbreño a favor de la poesía desde su editorial Liliputienses.

    No tengo que cubrirme de sangre 
    para seducir al oráculo.
    Conozco los secretos. 
    En el pasado demoler,
    en el presente dispersar,
    en el futuro morir
    junto a otro hombre que agoniza
    bajo un arte de tubos.
    Es fácil. Solo necesitas 
    contar hasta tres. Y
    ciertos días de pestañas terráqueas 
    también conozco una ruta
    de la piedad extendida 
    entre Jr. Lampa y Jr. Torrico.
    Está llena de piojos sacros y pordioseros:
    toxicómanos, quemados, cojos
    e invidentes que nunca aprendieron 
    la virtud de contemplar.
    Aun así hay veces que como un hurón, 
    un pez-cueva o un ácaro que sueña, 
    quisiera tener mala vista.
    Pese a todo, los hombres trabajan
    por la visibilidad. Se iluminan 
    las playas 400 m aguas adentro,
    se fotografían las estrellas
    que colapsaron hace más tiempo
    y los sentimientos toman en los monitores 
    figuras de rosa o copa.
    No importa la piedad, 
    se trata de desaparecer la penumbra
    para que pasee un miembro fantasma.
    Es difícil tomar aire de esa manera.
    Es difícil contar hasta tres 
    y más difícil que dos se amen. Miro perplejo.
    Como un rencor, la primavera
    se va y reaparece, algunas parejas 
    derrotan al cáncer y la dulzura
    de la hierba deja el pie tumefacto.

    ESTILOS DE LAS CATEDRALES

    Es enternecedor por las abejas
    y su música evangélica
    pero al cabo resulta tonto
    alegrarse porque se incrementaron
    las ventas de miel al extranjero.

    ¿En verdad crees que valga la pena
    otra hiperproductividad que la del sexo?

    Yo lo veo así. La vida es como una interminable helada y un deshielo breve,
    donde se pasa del bloqueo creativo a los pensamientos y la idea voladora
    siempre se dirige a acariciar otra anatomía.

    Entonces nacen los sentimientos, 
    semejantes a escuchas telefónicas 
    donde espiamos al mundo:
    sentimos a los árboles ser derribados,
    los sentimos caer sobre las poblaciones
    como bombas de racimo 
    y al viento guardar esos infantes.

    Puede ser terrible esperar al cuerpo
    a tocar sin descanso. Hace frío
    y podemos refugiarnos en cualquier vertedero,
    hasta confundirnos con papelería.
    El juego de la orquídea y la abeja
    por multiplicar las plantas epífitas 
    no nos despertará.

    A mí me ocurrió que aguardando
    arrojé tantos guijarros por los farallones
    que terminé por hacer una vida.
    Mientras, Pietro se camuflaba 
    tras la oferta respiratoria 
    soñando con los muslos de los corredores
    sudorosos en los parques.

    ¿En realidad distingues entre
    un pensamiento y segregar cera?

    ¿En serio crees que los viejos aman
    y el perdón no nace 
    de ser insaciables en el sexo?

    Un poema y su lector son insaciables.

    LAS IMPORTACIONES

    Una idea es opcional. Crecen
    en nuestro interior estupores de un viaje relámpago
    solo rara vez capaces de producir forma.
    Lo que sí generan es a la vez melancolía y lujuria,
    porque les gustan los chistes, las sombras,
    además de ira y odio.
    Ni las plantas carnívoras, con sus miles de receptores 
    para capturar moscas, atrapan entonces en el aire mejor un humano.
    Y cuando sufrimos, sin saber qué virtud aplastamos, nuestro cuerpo
    pesa más que un contenedor de celos llorosos.

    Una idea es opcional. Por ejemplo
    la idea de ser peruano
    o de que los peruanos somos lo que comemos y excretamos
    luego de haber practicado en las mesas la integración social (¡?)
    con cerveza producida en casa. 
    Cuando murió Fedra, mi perra de origen suizo,
    me recluí y no hablé con un peruano en seis meses.
    Cuando los lagos de altura sean aeropuertos
    y el ganado no pueda llamarle pan a la tierra
    y los telares dejen de ser hilados mientras pace
    sin sentido del tiempo, y gustándolo,
    Cielo, muestra generosidad, perdónanos.
    Nazcan de tu crucifixión restituciones.
    Contesta con bondad, no destruyas a los peruanos abyectos.
    No crearon ellos las praderas.

    LOS NENÚFARES DE MONET