Martha Vaskantira nació en 1977 en Grecia. Se han publicado once de sus libros. Es miembro de la Sociedad Internacional de Escritores y Artistas Griegos (D.E.E.L.),de la UNESCO de Grecia. Algunos de sus poemas han sido traducidos a catorce idiomas y se han publicado en numerosos países. Ha sido reconocida y galardonada en concursos literarios tanto en Grecia como en el extranjero. En enero de 2025, obtuvo el primer lugar en poesía, en la categoría griega, en el Concurso Literario Internacional celebrado en Kazajistán de poesía y prosa, en diversos idiomas. El presidente del jurado fue el escritor y poeta Dimitris P. Kraniotis.
Profundamente
En lo más profundo, no viví
simplemente me dieron una identificación.
Soy un paquete de cigarrillos que pasa de mano en mano
Cuando lo fuma un sobreviviente, cuando lo fuma otro.
La superficie nos cubrió.
Pequeños diamantes se pierden en el fondo del mar.
Los años se han ido.
Solo quedaron las noches.
Contábamos las horas, pero nos perdíamos los atardeceres.
La vida negocia momentos.
Nosotros, mientras tanto, buscamos caminos largos.
La belleza no vive por sí sola, también desea un alma.
Pasamos mucho tiempo deletreando
y al final olvidamos lo que decía el verso.
Pero esta fina ignorancia creó la civilización.
Y la muerte exige una razón para venir.
Ni siquiera ella quiere llevarse
solo un caparazón sin vida.
En el fondo me gustaría bailar llena de dinamita
y hacerme explotar en el momento zeimpekiko. Para irme más libre.
Nota de la traductora:
El zeimpekiko es una danza tradicional griega, profundamente íntima y de ritmo introspectivo, que se baila en solitario como un acto de catarsis.
Amor
Hombre, no me golpees.
Soy tu hermano.
Los dos lloramos cuando nacimos.
No me hagas daño…
Todos hemos sentido el dolor.
No arruines mi risa.
La alegría de la vida te sostiene.
No me cortes las manos.
Estas te abrazarán cuando caigas.
No me traiciones.
Tú también buscas una caricia en la penumbra.
No te burles de mi vida.
Muchos has trabajado por la tuya.
Déjame morar en tu lágrima,
en tu risa,
en tu sueño…
Para que tu humanidad encuentre un hogar…
No luches contra mí.
Para que tu bondad no pierda la batalla.
No me des la espalda…
Para que tu alma pueda ver a través de las ventanas abiertas.
La sombra de las personas
es el umbral hacia la luz del Universo,
es la mano de Dios que une al mundo
para traer el milagro del amor.
No le cierres la puerta al amor.
La vida es una huérfana sin amor…
Ella nos dio a luz.
Sostenme
No me dejes…
Sostenme… en la encrucijada en la que me encuentro…
Y si mis hojas caen,
no permitas que corten mi tronco.
Y si todo se pierde a nuestro alrededor,
tú siempre debes existir.
Debes existir,
para reducir a cero la penumbra.
Y si mis pensamientos se amarillean con el paso de los años,
dame la tinta de tu amor
para dar vida a mis cuentos de hadas…
¡Qué pequeño es este mundo!
No cabe en las ventanas abiertas de tu alma.
La primavera crece en la yema de tus dedos.
Tus manos, jardines colgantes en el desierto,
dos magos en la eternidad…
Sostenme
Quédate aquí…
Quédate siempre aquí.
Para escuchar el «buenos días» del mundo…
Traducción al español por Mariela Cordero.

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