Categoría: Poemas

  • Unica Zürn

    Unica Zürn

    Unica Zürn escritora y pintora alemana famosa por su poesía anagramática. Comenzó su carrera como guionista para la compañía cinematográfica alemana UFA. Tras la guerra sobrevive vendiendo sus relatos y novelas por entregas.

    A partir de 1957 debió ingresar varias veces en centros psiquiátricos para superar sus crisis de esquizofrenia, especialmente tras ser fotografiada desnuda y encadenada por Bellimer para la portada del número 4 de surrealismo meme.

    La fama de Unica se debe sobre todo a sus dos novelas póstumas.

    El hombre jazmín y Primavera sombría.

    Primavera  sombría

    En Primavera sombría, nos encontramos con Unica Zürn niña, en la que ella aparece como el objeto de estudio, corporal y emocional.

    [… Ella piensa dónde puede encontrar su propio complemento. Se lleva a la cama todos los objetos duros y alargados que encuentra en su cuarto y se los introduce entre las piernas: unas tijeras frías y relucientes, una regla, un peine y el mango de un cepillo. Mirando la luz de la ventana, busca su propio complemento masculino .Se monta en la fría barandilla de metal de su cama blanca. Se quita la cadena de oro que lleva en el cuello y la pasa por entre las piernas. Se  frenéticamente hasta hacerse daño.]

    Confesiones, declaraciones de esta naturaleza en las que el secreto se comunica, sin asomo de pudor.

    [… El juego se hace peligroso, y eso es lo que a ella le gusta. Le vendan los ojos. Encienden fuego, tan cerca que su vestido empieza arder. Le tiran del pelo. La pellizcan y la golpean. Ella no deja oír ni una queja. Sufre en silencio, perdida en ensueños  masoquistas en los que no caben pensamientos de venganza o de desquite. Ella tira de sus ligaduras y siente con gusto cómo se le clavan en la carne.]

    Retrata su masoquismo, su papel de victima y Bellmer ejerce sobre ella su sádica creatividad.

    [La vida sin las desgracias es insoportable]

    Después de publicar El trayecto del destino y otros cuentos, y la estremecedora novela corta Primavera sombría, recupera el lugar que merece en la literatura del s.XX. Y como una delicada joya se recupera este sobrecogedor testimonio autobiográfico:

    El hombre jazmín

    [¡Oh, he oído a un gran poeta recitar una poesía dentro de mi vientre]

    De poesía están hechas las digestiones de Unica Zürn y solo con los poetas y a los poetas habla.

    El hombre jazmín es el diario de una poeta atrapada entre dos mundos, el de la vigilia y el sueño. Un espacio en el que todo es posible: lo  maravilloso y lo terrible, lo oscuro y lo luminoso, la vida creadora y la muerte

    [El que tema a la muerte que no juegue a ese juego. El que tema a la vida que no juegue a ese juego. El deseo de morir y la alegría de vivir se entremezclan de un modo horrible a los ojos de los enamorados sin futuro.]

    Unica Zürn se enamoró de la locura, de ese estado que le permitía tener tantas vidas, vivir en tantos cuerpos diferentes, ser mujer, nube o sonrisa pura.

    [Alguien me recorre en un viaje a través de mi ser. Me he convertido en su casa. Fuera en los negros paisajes en los que muge la vaca, alguien finge ser. Desde esta perspectiva, se cierra el círculo en torno a mí. El corre por dentro y me rodea desde fuera. Esta es mi nueva situación. Y me gusta]

    << yo deseaba seguir dibujando más allá de los límites del papel, hasta el infinito…>>

    Fuentes: Libro Primavera Sombría Ediciones Siruela Libro El hombre jazmín Ediciones Siruela

  • 3 Poemas de Ariel Maceo Tellez,poeta cubano

    3 Poemas de Ariel Maceo Tellez,poeta cubano

    Ariel Maceo Tellez (1986, La Habana) es Escritor y fotógrafo.Graduado del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardozo.Miembro del grupo de poesía Demóngeles.Ceo de la editorial independiente Oncritika Ediciones.Ha publicado Último cumpleaños (Bruma ediciones, Argentina) ¿Sabes quiénes son los monstruos? (Editorial Guantanamera, España

    1

    La desconocida entra en la sala

    Ensucia sus manos con el polvo del mueble

    Tose.

    Sonríe a sus muñecas rusas

    a las viejas arañas.

    La brisa del mar acaricia su pelo

    eriza sus pezones.

    Recoge su violín del suelo

    olvidado

    oxidado.

    Despierta a los que viven en la sombra:

    En la cafetería de enfrente una mujer llora.

    Dos chicas se besan en la acera.

    Un padre fuma antes de empezar la misa.

    La música brota del violín inundando sus manos de sangre.

    Le humedece el vestido

    cierra los párpados

    cae.

    Por ahora no abrirá los ojos

    dejará que la brisa la acaricie

    la abrace

    la muerda

    la bese.

    Por ahora no abrirá los ojos

    sabe desde su niñez que la irreverencia es una mujer indecente

    que no cierra las piernas

    y que esta Habana

    es un tren que siempre se descarrila a la misma hora.

    2

    Lo siento por ustedes

    pero es odio

    no otra cosa.

    Es odio por el sol

    los goles en contra

    las lentejas

    los que dictan

    las mariposas.

    Es un odio detestable y sucio

    Por los que esperan

    los que no quieren ver

    las balsas

    La frontera.

    A veces ese odio desaparece

    cuando mis dedos se humedecen entre las piernas

    de la mujer que ahora miro

    desaparece

    cuando sin desperdiciar nada

    mi lengua saborea los jugos de ese espacio caliente

    que voy a penetrar con toda mi enormidad

    que voy a penetrar despacio

    con ganas.

    Y todo para olvidarme del odio

    que siento cuando escucho aquella canción

    que no cito por vergüenza

    o porque pierdo mi erección si me desconcentro

    o simplemente

    no la cito porque la revolución si lo hace

    y yo no quiero problemas.

    3

    Viaja en el autobús un monstruo.

    Está sentado en el fondo

    escribiendo un poema mientras escucha la radio.

    De vez en cuando la mujer mira por la ventanilla

    se cruza con algo que motiva sus letras.

    Se ve que es un monstruo alejado de todo

    que pasa las noches sola en esa cama

    donde durmió otro monstruo que ya no va a regresar

    porque los sueños no son para siempre y se rompen.

    Como se rompen las promesas

    como se rompen las fuentes.

    La mujer saborea el aire que entra por la ventanilla

    mientras el autobús avanza adentrándose en esa otra ciudad

    que le pasa la lengua por la cara a la gente.

    Y el monstruo escribe:

    “Alguienes se desnudan en un cuarto de hotel,

    junto al mar cascarriento que ha venido

    con más huesos de ahogados este domingo”

    Eso escribe la mujer mientras el aire la humedece entre las piernas.

    El monstruo cierra su cuaderno.

    Deja que el aire se cuele por debajo del vestido.

    Abre las piernas para que la brisa le acaricie su sexo

    para que saboree su humedad

    para que la penetre despacio

    mientras el autobús avanza inundándose con los gemidos

    de esa mujer que viaja excitada

    y no le importa que el autobús

    vaya dejando una franja roja en la calle.

    Lo más terrible de todo

    es que no es de pintura.

    Estos poemas pertenecen al libro «¿Sabes quiénes son los monstruos?»

  • El poder de un poema

    El poder de un poema

    La excelente revista y editorial argentina Buenos Aires Poetry publicó el pasado mes de marzo un artículo escrito por pipa passes que nos sorprendió agradablamente por dos motivos y por eso lo hemos querido compartir con todos nuestros lectores.

    En primer lugar, el nombre o apodo del o la periodista. Pippa Passes es un poema escrito por Robert Browning que expresa el sentimiento de amor puro hacia la humanidad. Es un drama en verso publicado en 1841 como el primer volumen de su serie Bells and Pomegranates.

    En segundo lugar, el artículo mismo: El poder de un poema | Lu Ji 陸機 que podéis leer directamente en el enlace original o a continuación:

    Lu Ji, (nacido en 261, Wu [ahora Suzhou, provincia de Zhejiang], China — fallecido en 303, China), fue un reconocido crítico literario chino y el primer escritor importante en salir de El reino de Wu (222-280).
    Nieto del gran Lu Xun, uno de los fundadores del reino de Wu, y cuarto hijo de Lu Kang, el comandante en jefe de Wu, Lu Ji permaneció en la oscuridad durante nueve años después de que el reino de Wu fue subyugado por la dinastía Jin (265– 317). En 289, Lu viajó a Luoyang, la capital imperial, donde fue recibido calurosamente por la élite literaria y nombrado presidente de la universidad nacional. Eventualmente ascendió a altos cargos oficiales y se convirtió en miembro de la nobleza, pero fue ejecutado bajo un falso cargo de traición.
    Además de poeta, fue autor del texto Wen Fu (文賦), una pieza de crítica literaria sobre los principios de la composición.

    El poder de un poema

    La función de la literatura es
    expresar la naturaleza de la naturaleza.
    No puede ser bloqueada por más que viaje por el espacio
    y navegue por cien millones de años.
    Mirando hacia la proa, dejo modelos para los venideros;
    mirando a popa, aprendo de mis antepasados.
    Puede salvar tambaleantes gobiernos y débiles ejércitos;
    puede dar voz al agonizante viento de la virtud humana.
    No importa cuán lejos, este camino te llevará hasta allí;
    expresará el punto más sutil.
    Riega el corazón como nubes y lluvia;
    y los rumbos se forman como un espíritu cambiante.
    Inscrita en piedra y metal, difunde la virtud.
    Entre instrumentos de cuerda y viento, la poesía es nueva cada día.

    The Power of a Poem

    The function of literature is
    to express the nature of nature.
    It can´t be barred as it travels space
    and boat across one hundred million years.
    Gazing for the fore, I leave models for people to come;
    looking aft, I learn from my ancestors.
    It can save teetering governments and weak armies;
    it gives voice to the dying wind of human virtue.
    No matter how far, this road will take you there;
    it will express the subtlest point.
    It waters the heart like clouds and rain;
    and shifts form like a changeable spirit.
    Inscribed on metal and stone, it spreads virtue.
    Flowing with pipes and strings, each day the poem is new.

    Extraído de The Anchor Book of Chinese Poetry  – From Ancient to Contemporary, The Full 2000-Year Tradition | Edited by Tony Barnstone and Chuo Ping | Anchor Books, New York, 2005 | Traducción de Juan Arabia, Buenos Aires Poetry, 2020. 

  • Zenobia Camprubí Aymar, mucho más que la mujer de un poeta

    Zenobia Camprubí Aymar, mucho más que la mujer de un poeta

    Zenobia Camprubí Aymar (Malgrat de Mar, 31 de agosto de 1887-San Juan de Puerto Rico, 28 de octubre de 1956) fue una escritora, traductora y lingüista española. Perteneció a la edad de plata de las ciencias y las letras españolas. Fue la primera traductora hispánica de Rabindranath Tagore y llegó a traducir veintidós volúmenes, ​ al tiempo que desarrolló múltiples actividades, entre ellas la de docente.

    Su familia tenía una buena posición económica. Su abuelo era un comerciante norteamericano y su abuela pertenecía a una familia de corsos afincados en Puerto Rico. Su padre era catalán, ingeniero de caminos, y conoció a su madre en Puerto Rico durante una estancia allí por razones de trabajo.

    Como escritora se estrenó con un cuento que aparecido en una revista neoyorquina en 1901. Durante los primeros años del siglo XX, la familia realizó varios traslados y mudanzas. Mientras vivió en  Valencia, donde se hace cargo de la casa familiar, publica varios trabajos literarios y obtiene un premio. Durante esa etapa se separan sus padres y ella se marcha a vivir a Estados Unidos donde se matricula en la Universidad de Columbia. Regresa a España con su padre en 1909 y se instalan en La Rábida, en Palos de la Frontera, Huelva, donde trabaja como maestra de niños.

    En 1913 coincide con Juan Ramón en una conferencia de José María de Cossío organizada por la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones. En 1914 empiezan a colaborar en distintos proyectos. El 12 de febrero de 1916 se casa con Juan Ramón Jiménez.

    Durante su vida, ya como mujer de Juan Ramón Jiménez,  Zenobia sigue traduciendo y publicando sus propios textos y colaborando con su marido en la versión española de la obra de Rabindranath Tagore. Funda en Madrid en 1918 la asociación La Enfermera a Domicilio junto a otras voluntarias como María de Maeztu o Rafaela Ortega y Gasset. También funda el Comité para la concesión de becas a mujeres españolas en el extranjero.

    En la Residencia conoció a Federico García Lorca, con quien el matrimonio emprendió un viaje a Granada en el verano de 1924. Años después y ya en el exilio Juan Ramón Jiménez transformó en libro aquel viaje: Olvidos de Granada.

    Miembro destacada del Lyceum Club Femenino junto a Victoria Kent, desde el que reivindicó una mayor presencia de la mujer en todos los ámbitos de la sociedad,  es considerada como una de las pioneras del feminismo español.

    En 1926 Zenobia es nombrada secretaria del Lyceum Club Femenino Español. Durante la Guerra Civil mantiene su compromiso social con los desfavorecidos  acogiendo a menores huérfanos de guerra. Ante el  empeoramiento de la situación política, el matrimonio abandona España y comienza un exilio que será definitivo. Recorrerán Cuba, Estados Unidos, Buenos Aires y Puerto Rico.  Trabaja haciendo traducciones, artículos, publicaciones y conferencias. En Puerto Rico consigue  un contrato como profesora en la Universidad. Fueron años difíciles, en los que  Zenobia sigue atendiendo su trabajo y colaborando sin descanso con Juan Ramón. En 1951 es operada de cáncer en Boston, una enfermedad que reaparecerá años después. Muere en Puerto Rico el 28 de octubre de 1956, tres días después de que Juan Ramón recibiera el Premio Nobel.

    ____________

    Zenobia dejó un pequeño legado poético, 27 poemas inéditos.

    “Brindo por ti, amor

     Brindo por mi amor por ti, amor

     Brindo por las hazañas que haré, amor

     Para mostrar que mi amor es verdadero amor”.

    ***********

    “Es el actor no la acción,

    lo que cuenta en cada actuación.

    Los poetas en este mundo son más raros

    que los artistas aunque los últimos sean más bellos.

    No soy un poeta, como ves

    sino

     Zenobita Camprubí”.

    *****************

    El centinela muerto

    Con tu cuerpo, centinela,

    estás la puerta guardando.

    Cuerpo tendido y sonrisa,

    parece que esté soñando.

    Cara de niño y sonrisa,

    pareces un ángel blanco.

    Por los caminos del sol,

    ya no volverás cantando.

    ****************

    Con los pies desnudos

    Con los pies desnudos

    y el cabello suelto,

    oía la música

    en mi pensamiento.

    Sentía la música

    latiéndome dentro

    y también latía

    mi corazón muerto.

    *Imagen de cabecera: Retrato de Zenobia pintado por Sorolla y fotografía del día de su boda con Juan Ramón Jiménez

  • 3 Poemas de Julio Bolívar #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Julio Bolívar #PoesíaVenezolana

    Foto de José Amador Martín

    Julio C. Bolívar. Escritor, editor independiente. Docente en Literatura (UPEL) y Estudios de Maestría en Literatura Hispanoamericana Contemporánea U.S.B. Maestría en Estudios Literarios en la UCV. Especialización en gestión de proyectos (Universidad Monte Ávila). Es autor de Guía del promotor de la lectura. Ensayos. (Varios autores). (1994). Lectura y censura en la Literatura para niños y jóvenes. (1995). Catálogo, poemas (1998). Poesía. Cuaderno Literario El Arco y la Flecha. Fundador y Miembro del Comité Editorial de la Revista Cuadernos Nuevo Sur. (SUDACA). Lo Bello y lo útil de Lara. (ensayos sobre el estado Lara) Imaginar la distancia. (Antología) Poesía larense del siglo XX. Compilación Yeo Cruz. Ediciones de la Asociación de escritores del Edo: Lara (ASELA) Desarrollo cultural y gestión en centros históricos. Editor: Fernando Carrión. (Varios autores.) Ciudadanía, democracia cultural y gestión de políticas en centros históricos. Las identidades cinéticas. (2000). El libro de Adrián. Antología de Maltiempo editores. (2011) Corazones de paso. (2012). Premio de la Bienal José Rosa Acosta en Pampatar Isla de Margarita, 2017 con el Libro Tocar la puerta (2017). Hay vida más allá de los polos. (Conversación sobre otra Venezuela). Josu Landa/ Julio Bolívar. (2019).

    Nocturno en el hospital

    A César Panza

    Lenta, en gris

    con tormenta adentro

    llega la noche

    con luna en Cáncer y

    Marte en las mareas

    mi sangre

    sube hacia el corazón

    en la suave y eterna vigilia del insomnio

    Un pez ebrio nada en el vino

    cabalga sobre los cristales

    del accidente escrito

    del fin de los días

    en la tierra y en el cielo deseado

    Ya no habrá más albas

    ni cantos de gallos

    solo, conmigo y las manos torpes

    Las tinieblas torcidas de la postración

    y la silla de ruedas.

    Almas suspendidas

    Los queridos difuntos

    deudos y finados que quisiste

    viven sentados en la esquina de la cama

    Cuentan sin parar

    su viaje imposible

    Dicen que no pueden vivir bajo tierra

    que no pueden dormir en paz

    Lentamente

    se inclinan sobre nuestro pecho

    para oír esta canción

    que no deja de sonar

    Que los encadena

    a los vivos

    demorando su viaje.

    Variaciones sobre enero

    I

    Otro mes nació dentro del año

    y sucedió el nacimiento del alma

    despertó una luna y otro sol

    Las piedras solas en la tierra

    sin la fuerza de la sangre

    y la otra piedra tallada

    en el dolor del error y la ilusión

    No había nada, solo la respiración lenta del día

    solo el aire envenenado

    del pozo oscuro del poder

    anidado en la piedra

    II

    Un universo pensado 

    en el corazón de la niebla

    sucedió un día

    Había días despiertos

    y días dormidos

    Oscuras rocas, tierra y árboles

    Un cielo diario de vida y muerte

    de piedras talladas

    para dormir sin el aire del cielo

    III

    Llegó otro mes y otro poblador.

    y sucedió después el alma

    con sus cuentas y sus signos para poder leer de nuevo

    piedras acompañadas de las manos 

    2019, Los Chaguaramos, enero.CCS

  • 3 Poemas de Lidice Megla, poeta cubana

    3 Poemas de Lidice Megla, poeta cubana

    Lidice Megla (1968) Camajuaní, Villa Clara, Cuba. Reside en Canadá desde 1999.Licenciada en Educación, especialidad Lengua Inglesa. Máster en Traducción (VCC). Ganadora del Primer Lugar del Décimo Concurso Internacional de Poesía, “El mundo lleva alas” 2018, Editorial Voces de Hoy, Miami, Florida y Primer Lugar del Concurso Internacional de Poesía “Arte con palabras”, Art Emporio, Miami. Educadora, traductora y poeta. Miembro del Registro de Escritores Hispanistas Canadienses, sus poemas aparecen en revistas y antologías internacionales. Ha publicado: Tú la Bestia, 2018. Totémica Insular, 2019. Mujer Sin Paredes, 2020.

    Omni

    Dejéme amontonar entre los rayos

    entre las manadas infra rojas del calor

    entre el plumaje de la clorofila,

    con los peces tibios sin grieta sobre su lomo

    respirando el día

    hasta quedar hinchada como

    un bote junto al sol.

    Misterio                  

    A los entrañables bosques canadienses, y del mundo…

    Sé que los bosques guardan en sus sombras

    el secreto escondido de la Tierra,

    que bajo sus cáscaras duermen ríos de raíces

    viajeras.

    Sé que los bosques se hablan.

    Ignoro su lenguaje como ignoro todo lo demás,

    pero sé, cual sea el nombre de dios, está en sus bocas.

    Sakura
    Escucho estremecida de la ola al tronco ir el golpe:

    es el mar que parte con tu belleza
    Frente a ti me veo al fondo de un teatro banal,
    espíritu semejante a un torreón que sucumbe,

    corazón: un bloque rojo,
    cráneo: una termita silenciosa…
    Dulce Sakura, hoy eres la fiesta que viste de lujosa gasa,
    mañana recuerdos…hojarasca…

    Del poemario Totémica Insular, 2019.

  • 3 Poemas inéditos de María Luisa Lázzaro #PoesíaVenezolana

    3 Poemas inéditos de María Luisa Lázzaro #PoesíaVenezolana

    María Luisa Lázzaro Caracas (1950). Profesora Titular, Esc. Letras, ULA. Magíster, Licenciada Letras (1978) y Lic. Bioanálisis (1971). Profesora Cátedra Histología, Facultad de Medicina (1972-1978). Premio Alfonsina Storni, Buenos Aires,1978. Mención Concurso Cuentos El Nacional (1981). PremioEl cuento feminista latinoamericano” (Chile, 1988). Finalista Concurso novela Planeta Latinoamericana “Miguel Otero Silva” (Tantos Juanes o la venganza de la Sota) 1990. Premio Nacional Canción inédita con “Atrincherada” en XIII Festival Nacional de la Voz Universitaria (Valencia, 2000). Premio Poesía y Narrativa Seccional Profesores Jubilados APULA 2003 y 2005. Mención de Honor Resurrección del ángel, Premio “Reinaldo Arenas, Creatividad Internacional, Miami, 2017. Invitada a universidades: Complutense (Madrid), Puerto Rico (Mayagüez), El Salvador, Bucknell (Bloomsburg Pennsylvania) y Northridge (Los Ángeles, California. Publicaciones: Poemas de agua (1978), Fuego de tierra (1981), Árbol fuerte que silba y arrasa (1988), Nanas a mi hombre para que no se duerma (2004), Escarcha o centella, bebe conmigo (2004). Del agua al fuego (2012). Miniguerra tarea de los cuerpos (LectorCómplice, 2013). Novelas; Habitantes de tiempo subterráneo (Pomaire, 1990) y Tantos Juanes o la venganza de la Sota (Planeta, 1993). Crítica literaria: (Viaje inverso: sacralización de la sal (1985), La inquietud de la memoria en el caos familiar (1995), Dos lecturas, una novela Mis parientes, de Hernando Track (2016). Narrativa: ¿Cómo contarlo? (2006) y Junta de hijas y otras peri-especias (2008). Infanto-juvenil: Mamá cuéntame un cuento que no tenga lobo (1984), El niño, el pichón y el ciruelo (1990); Parece cuento de Navidad, Darlinda (1994), Para qué sirven los versos (1995), Una mazorca soñadora (1995), Un pajarito, una pajarita y la casualidad (1995), La almohada muñeca (1996), Cuentos para el sofá (2011). Autora de 5 “poemas musicalizados” (Atrincherada, Licor de amor, No duermas ahora, Llueve amor, Ixtlán).


    Tiempo de Brote

    La capuchina azulada está pudriendo sus hojas,

    sólo tengo que darle tiempo

    a que rebroten sus raíces y se enrame.

    Es el temblor mismo que brota de las ventanas de la piel.

    No son lancetas,

    son restos tímidos de follaje aún verde… 

    anhelando.

    Reconstituida la palabra

    La palabra también se enferma, y enferma.

    Le da viruela y carcinoma, hace pústulas y costras.

    Alguna emotividad le carcome las líneas expresivas,

    sus nervios se alteran, y alteran.

    Sus simientes se socavan,

    su balaustre deja de movilizar las vértebras,

    adelgaza, se va haciendo almagre,

    se desploma, empalidece,

    entra en agonía sin óleos mágicos que consuelen

    amable su fin.

    Velada, sollozada,

    se acomoda en la caja de herramientas en desuso. 

    Intenta resurgir de los silencios,

    renacer simple, alma.

    Tener un ángel es bueno.

    Es bueno tener un ángel

    que no tenga rostro ni boca, ni voz que retumbe

    como la conciencia hecha de mármol y leyes.

    Silencioso y crudo como el espejo

    deja que transcurra el devenir equivocado o no,

    pero creciendo.

    Observa cómo se afinan o desafinan

    las cuerdas de la vida o de la muerte cotidiana.

    Y no interviene…

    No juzga, no exige; acompaña, espera.

    Sabe que en cualquier momento…

    una ráfaga… lleva a perder ganando o viceversa.

    Silencioso espejo de todos los días.

    Los poemas pertenecen al libro inédito Resurrección del ángel

  • 3 Poemas de Ender Rodríguez #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Ender Rodríguez #PoesíaVenezolana

    Ender Rodríguez (San Cristóbal – Venezuela. 1972). Escritor y artista multidisciplinario. Licenciado en Educación Integral. Ha publicado: Cantos del origen (2001, CONAC); El sofá de Beatrice (2006, CENAL); Primavera cero (IPASME, 2007); Creactivo I (BARIQUÍA , 2007); Rabo de Pez Nuevos idiomas en la creación formato e-book (FEUNET, 2014), Entrecruzamientos (EAE Editorial Académica Española, 2015), Ex sesos y asa res Borrones para textos no tan perversos (CENAL, 2016), El Blues de la Parca –  cuentos grotescos (AMAZON, 2017), Creactivo II (AMAZON, 2017), Poemas Absurdos (LP5 Chile, 2020), y VISO Poesía visual, objetual y collages en Venezuela (SABERULA, 2020),  entre otros libros publicados en internet, y en físico como coautor.

    Bitácora de día

                                                                                      A Yahn por siempre

    Conocí a un hombre que no moría

    se llamaba cabeza volcán

    porque en vidas pasadas

    se volaba la sien

    en faenas pirotécnicas

    Conocí a una mujer con agujeros en los dedos

    le llamaban aguacero

    por lo líquido de su alma rota

    en forma de equis

    Conocí a un anciano que se convertía en tigre

    saltando levitaba entre piedras

    y curaba la enfermedad de trocar el olvido en pus

    Una vez caminé mutilado sobre agua

    y salían burbujas rojas de mis manos de venas de navaja

    al igual que las de mi madre y la suya

    Una vez no logré conocer a un niño brujo que nació en una alberca

    con barbas grises y juncos secos en sus piernas,

    él era un ser que hacía chasquear sus huesos con solo juntar los brazos

    Una vez morí y no fue tan divertido

    no se detenía el espíritu

    y giraba muy extrañamente lanzando bocanadas de luz verde

    al parecer radioactiva

    Cuando sé que volveré a morir

    ato un rayo del techo de la casa

    hasta que se desvanezca el silbido

    No he vuelto a morir

    como antes

    cuando no sabía que no dolía morirdespierto

    en las almas huecas que esconde el espejosin nombre

    donde no sé volver

    como los niños perdidos

    que habitan la nada como nadie.

    Como Pessoa

    A Daniel Arella

    Como Pessoa

    me pongo

    a pensar en una piedra,

    veo la piedra

    y me acuesto a su lado

    Le miro por el rabillo del ojo,

    le hablo

    y espero a que me hable

    No lo hace la muy piedra

    Y me percato que quizá no tenga deseos de hablar pistoladas

    como otras piedras que sí hablan pistoladas

    o como algunas que cuentan historias vulgares muy divertidas

    Pienso en cómo se sentirá

    o cuanto frío o calor tendrá la piedra en su alma

    me pregunto ¿cómo hará el amor?

    si beberá wiskie o si deseará ser una famosa piedra

    que se dedica al espectáculo para piedras

    Pienso en que su lengua debe ser rugosa

    y tendrá piedras enemigas y depresión

    o querrá irse a vivir lejos

    y comprar un auto, un perro, y debe imaginar

    que puede sembrar mucha marihuana

    y de repente no querrá trabajar más nunca esta piedra

    que no me habla

    No soy esquizofrénico

    bueno tal vez, un poco

    en cambio soy algo pesado como Pessoa

    pensando en piedras

    Certeza

    Los hombres vaca saben

    que la tierra es redonda.

    como las olas impúdicas

    de Peter Pan

    ¿Quién puede asegurar que los reptilianos

    nos tendrían atrapados en máquinas mentales

    para convertirnos

    en sexo gratis y coca cola?

    Yo en cambio

    después de morir sin la matrix

    pienso en levitar

    como las piedras de orín

    de un marsupial

    sin antes tener que

    orar a Zeus

    -Los niños son más feroces

    que los dioses

    y no son tragamonedas-

    le dije a mi padre

    -La historia no sabe

    lo que otros tampoco

    y nadie

    puede engañarla tanto como

    un agujero blanco en una parca-

    recalcó mi padre

    Yo prefiero declarar que

    hay demasiada ceguera

    dentro de las locomotoras del alma

    de un vidente poeta cojo

    que no sabe ni firmar

    con rimas

    Todo pasará

    igual que el tren de las 5 o las 6

    -No sufras por el ocaso-

    lo dijeron a Marilim

    y se agrietó

    como una tumba sin flores

    en Alaska

    Me volteé a escuchar el olvido

    y entonces

    Marilim me dijo

    susurrando:

    -Siempre alguien

    nos engaña la razón

    justo al pasar el último tren-

    Me cambié de vagón

    vehementemente

    para esperar a los hombres vaca

    con boleto en mano

    hacia donde solo llega

    el absurdo.

  • ¿Viajamos a Pessoa? (IV y final)

    ¿Viajamos a Pessoa? (IV y final)

    ¿Viajamos a Pessoa? (I)

    ¿Viajamos a Pessoa? (II)

    ¿Viajamos a Pessoa? (III)

    Cuarta y última entrega de los artículos dedicados a Fernando Pessoa.

     Que la muerte nos acompaña desde que nacemos (hay quien dirá que nos acecha) es algo que ignoramos a conciencia, sobre todo, cuando la juventud reina en la piel y cubre con vitalidad la mirada hacia un futuro lleno de anhelos. Entonces, parece que la vida no ha empezado, no del todo, todavía. Aunque siempre hay excepciones y Pessoa no era ajeno a la muerte, cercana e indudable. Será por eso que nos invita a vivir el momento, a través de Ricardo Reis: 

    Nada nos falta porque nada somos.

    No esperamos nada

    Y sentimos frío al sol.

    Mas tal como es, gocemos el momento,

    Solemnes en la alegría levemente,

    Y aguardando la muerte como quien la conoce.

    Para este último artículo, me he sumergido más que nunca en sus letras, buscando registro, constancia, lo que fuera que pudiera contarme cómo vivió sus últimos años un hombre entregado a la escritura, dueño de proyectos inacabados, de montones de historias atrapadas en un baúl. Todos esos folios quedaron huérfanos de obra, y algunos de ellos, se han incorporado a publicaciones póstumas; pero solo tres libros fueron publicados en vida del poeta: Antinous e 35 sonetsEnglish Poems I-II-III, en inglés; Mensagem, en portugués. Miles de papeles dejan constancia de su huella literaria y, sin embargo, poco nos queda del hombre que fue. El 30 de noviembre de 1935, a los 47 años, fallecía en el Hospital de los franceses. Se dice que una cirrosis hepática fue la causante, algo que no me extraña si tengo en cuenta su famosa amistad con el alcohol, tan estrecha que llegaba a fundirse con su existencia, como contaba Bernardo Soares: 

    Cada cual tiene su alcohol. Tengo alcohol suficiente con existir. Borracho de sentirme, vagabundeo y voy seguro. 

    Pero, volviendo a la pregunta que me hacía al inicio , ¿cómo vivió la última etapa de su vida? Porque sabemos que la relación con Ophélia Queiroz tuvo un segundo intento, nueve años después de la ruptura en 1920; pero también sabemos que fue algo efímero, abocado al fracaso desde el principio. Pessoa, solo podía estar comprometido con su obra literaria… y ni eso:

    Manufacturamos ideales. La materia prima sigue siendo la misma, pero la forma, que el arte le ha dado, la aleja de continuar siendo efectivamente la misma. Una mesa de pino es pino pero también es mesa. Nos sentamos a la mesa y no al pino. Un amor es un instinto sexual, pero no amamos con el instinto sexual, sino con la presuposición de otro sentimiento. Y esa presuposición es ya, en efecto, otro sentimiento.

    También nos dice:

    Nunca amamos a nadie. Amamos, tan solamente, a la idea que nos hacemos de alguien. Es a un concepto nuestro —en suma, a nosotros mismos— a lo que amamos. 

    Así, abrazado a la escritura, fumando sin descanso y bebiendo a la par, fue consumiendo los días este “hombre-envoltorio” de una pluralidad de poetas. Diría Sophia de Mello en uno de sus versos a Fernando Pessoa:

    Tu afanoso atreverse a no ser nadie.

    Era todos y ninguno. Dedicado a muchas cosas sin concluir nada. Mediocre y excelente. Joven y viejo. Sencillo y complejo. Un fracasado y, a la vez, un prodigio de las letras portuguesas. Raro, como él solo. He querido zambullirme en la ficción creada por Antonio Tabucchi en la que recrea cómo fueron los tres últimos días de la vida de Pessoa, partiendo de algunos datos bibliográficos. Acompañado en todo momento de sus heterónimos, el poeta reconoce: 

    …vivir mi vida ha sido vivir miles de vidas, estoy cansado, mi vela se ha consumido

    Sabía que su muerte estaba cerca y nos ayuda en un poema a resumir lo que fue:

    Si, después que yo muera, se quisiera escribir mi biografía,

    Nada sería más simple.

    Exactamente poseo dos fechas -la de mi nacimiento y

    la de mi muerte.

    Entre una y otra todos los días me

    pertenecen.

    Soy fácil de describir.

    He vivido como un loco.

    He amado a las cosas sin ningún sentimentalismo.

    Nunca tuve un deseo que no pudiera colmar, pues nunca anduve ciego.

    Incluso escuchar para mí fue nada más que un complemento del ver.

    Comprendí que las cosas son reales y totalmente diferentes una de otra:

    Lo comprendí con los ojos, jamás con el pensamiento.

    Comprenderlo con el pensamiento hubiera sido encontrarlas

    todas iguales.

    Un día me sentí dormido como un niño.

    Cerré los ojos y dormí.

    Y, a propósito, yo era el único poeta de la Naturaleza.

    Un día antes de su muerte, dicen que pidió sus gafas, papel y lápiz y escribió: I know not what tomorrow will bring (No sé lo que el mañana me traerá). 

    Un séquito de admiradores, Fernando, eso es lo que te sigue trayendo el mañana desde el día en que te fuiste.

    Lecturas consultadas:

    • Antonio Tabucchi (1994). Sueños de sueños y Los últimos días de Fernando Pessoa. Anagrama.
    • Fernando Pessoa (traducción de Ángel Campos Pámpano, 1999). Odas de Ricardo Reis. Unidad Editorial.
    • Fernando Pessoa (traducción de Juan José Álvarez Galán, 2008). Diarios. Gadir editorial S.L.
    • Fernando Pessoa (traducción de Ángel Campos Pámpano, 2013 ). Un corazón de nadie. Antología poética (1913-1935). Galaxia Gutenberg.
    • Fernando Pessoa (traducción de Perfecto E. Cuadrado, 2013). Libro del desasosiego. Acantilado.
    • Fernando Pessoa (traducción de Alejandro García, 2016). Cartas a Ophélia. Libros del zorro rojo.
    • Sophia de Mello Breyner Andresen (traducción de Ángel Campos Pámpano, 2019). Lo digo para ver. Galaxia Gutenberg.
  • 3 Poemas de H S Shiva Prakash, poeta indio.

    3 Poemas de H S Shiva Prakash, poeta indio.

    H S Shiva Prakash (n.1954) es un poeta, dramaturgo, traductor, columnista y crítico literario kannada. Su obra es conocida por su compromiso espiritual, social y político. Ha publicado 9 poemarios, 13 obras de teatro y  también ha publicado varios libros en inglés, que incluyen un libro de haikus. Su traducción al inglés de Kannada vachanas, ‘I Keep Vigil of Rudra’, fue publicado en la editorial Penguin, Colección de clásicos. Su obra ha sido traducida a múltiples idiomas de la India, además de inglés, francés, español e italiano. Fue galardonado con el Premio Sahitya Akademi (2012) y el Premio Sangit Natak Akademi (1997).

    Atenuación.

    La nube que se escondía detrás

    De esa colosal colina

    Comenzó a nadar en el cielo azul

    Las aguas doradas del Tunga,

    La arena bruñida de la orilla,

    La cúpula del templo bañándose en la luz del sol…

    Todo esto está en calma, atenuado

    Las vastas sombras de las nubes

    En una tarde de sol

    Me recordaron a la oscuridad subterránea

    Cuando una inmensa nube

    Comenzó a nadar en el cielo azul

    La oscuridad cubrió mi mundo

    (1999)

    Despedida.

    La gran ciudad -la guarida de los insomnes-

    estaba en la cama

    Con la diosa del sueño oscuro

    Medio cubierta por el sari

    de las farolas encendidas

    Me despedí de mi amada prisión

    Para entrar

    En la impenetrable jungla de

    rugientes torrentes de lluvia

    Donde me encontré

    Con las flores relampagueantes

    Y los frutos del trueno

    (2003)

    Metamorfosis

    La buganvilla roja

    Yacía en la cerca de alambre de púas

    Como un asceta hastiado del verano

    Sólo una hoja verde se rebeló y maldijo:

    ‘Al diablo con tu ascetismo estéril ’

    Transformándose en una mariposa verde

    Se fue volando

    Hacia la libertad

    (2007)

    Traducción al español por Mariela Cordero.