H S Shiva Prakash (n.1954) es un poeta, dramaturgo, traductor, columnista y crítico literario kannada. Su obra es conocida por su compromiso espiritual, social y político. Ha publicado 9 poemarios, 13 obras de teatro y también ha publicado varios libros en inglés, que incluyen un libro de haikus. Su traducción al inglés de Kannada vachanas, ‘I Keep Vigil of Rudra’, fue publicado en la editorial Penguin, Colección de clásicos. Su obra ha sido traducida a múltiples idiomas de la India, además de inglés, francés, español e italiano. Fue galardonado con el Premio Sahitya Akademi (2012) y el Premio Sangit Natak Akademi (1997).
Carmina ( ophelia.riu ) lleva en Poémame desde agosto de 2017. Escritora tanto en lengua catalana como en castellano.
No suele escribir diariamente en nuestro espacio, pero con solo un poema nos regala un ramillete de sensaciones que da para mucho sentir y mucho pensar. Desde que comienzas a leer atrapa y engancha.
De lenguaje ágil, versátil y locuaz. Su poesía es un regalo para los sentidos.
Metáforas hermosas y sencillas casi siempre, que se despliegan y te dejan un regusto a poesía desperezada. Verso fluido.
Hay un bosque vistiendo palabras
y enhebrando pistilos sin prisa,
su atavío se nutre de trajes
de un color entre hisopo y glicina…
Describe un submundo de sensaciones que engrandece la lectura y arrastra.
Ningún poema, de los que he leído, me ha dejado indiferente. Cuando lees un poema, este te invita a leer de nuevo, una sola lectura es poco. Quieres volver a leer para volver a sentir.
com un astre rebel…
errívol de la llum,
el prisma transparent
travessa en siena pur
el llenç del firmament…
—————
Como un astro rebelde,
equívoco de la luz,
el prisma transparente
atraviesa en siena puro
el lienzo del firmamento
Es fácil viajar con sus versos y ver un poco más allá de lo que las palabras dicen. Es ver no solo lo que sus palabras dicen, lo que ella quiere decir. Escritura desplegada, abierta y en vuelo.
Vengan las mujeres de brillo infugaz…
Lleguen con las mieses las hijas de Mab,
Vengan del desorden aquellas hermanas…
expectantes dríadas batiéndose aladas
a robar, acróbatas, al astro derviche
que espía las aguas…
Aquí os dejo algunos de sus poemas. No dejéis de pasar por su rinconcito :
paraula…
paraula que respira…
de vegades la paraula porta ira
paraula que suplica un copet a l’espatlla
o una infusió de sàlvia
paraula que s’asfixia
paraula de la euga quan renilla,
paraula de gavina
paraula degollada
per la ploma assassina
que mai no van ser prou
aquells vint anys i un dia
que no hi ha més oprobi
que gàbia dins un foli
una presó prohibida
amb barrots de quartilla
l’escoliosi aguda
de llengua compulsiva
de llengua que s’enterca
que s’enfila
trífida i desabrida
com un infaust trident
a reventar esclatant
tot el ventre del cel
i de la boca maconda
diluvi aiguat superb
de totes les paraules
que son fruita del temps
i anar deletrejant
la veu de la sement
——————-
Palabra…
palabra que respira…
a veces la palabra lleva ira
palabra que suplica una palmadita en la espalda
o una infusión de salvia
palabra que asfixia
palabra de la yegua cuando relincha,
palabra de gaviota
palabra degollada
por la pluma asesina
que nunca fueron suficientes
esos veinte años y un día
que no hay más oprobio
que jaula en un folio
una cárcel prohibida
con barrotes de cuartilla
la escoliosis aguda
de lengua compulsiva
de lengua que se atiesa,
que trepa
trífida y desabrida
como un infausto tridente
a reventar explotando
todo el vientre del cielo
y de la boca maconda
diluvio aguado soberbio
de todas las palabras
que son fruto del tiempo
e ir deletreando
la voz de la simiente
Por el altocerro
Por el altocerro
humillado de rosas
balbucea el viento
un amor sumergido…
secreto idiolecto
el de las mariposas
que aletea tierno
corazón herido…
Por el caminito
de las amapolas
huera la quebrada
soñando sonido,
sobrevuela el baile
que hermana las Somas
párvula de ecos
la hembra que cimbro,
-ahogada niebla
que acuna las hojas-
la bruñe de eclipse,
pezuña y cuchillo…
Por la aldaba boca
del reino perdido
maldita la puerta
que selló destinos,
dónde los desvanes
han guardado antiguos
detrás de los sueños
los versos que escribo…
.
.
(Traducción del catalán al castellano @ze_pequenho)
Aleisa Ribalta. (La Habana, 1971). Nacida en Cuba. Reside en Suecia desde 1998. Es poeta y coordinadora cultural. Ha publicado Talud (ekelecuá ediciones, 2018), Talús / Talud (bokeh, 2018) y Tablero (Verbo desnudo, 2019). Tiene en proceso de edición el poemario Cuaderna, bao y regala, y los cuadernos inéditos Poemas Intersexuales y Los hijos de Gengis Kan. Coordina la bitácora digital La libélula vaga, donde se publica poesía de todo el mundo.
En su cabeza se oía el mar
”A veces aún puedo escuchar batir el mar
la extensión de los campos
¡inmensos!”
Chus Pato
En su cabeza se oía el mar
como una daga
como el grito
como la última mano
que separa, dice adiós
no devuelve los préstamos
no recuerda que un día
fueron siameses
y jugaron
una partida
a ganar
los dos
perdiendo
allí, juntos.
(observa cómo los animales plásticos de la granja
se colocan a su antojo ya sin poder evitar el caos)
En su cabeza se oía el mar
como un suspiro
como el sueño
como lo que regresa
de muy lejos
cargado de misterios
se revela
deja cubierto
de una inescrutable
nata de artilugios
varios
desconocidos
toda la costa.
(viste por primera vez la coca-cola en forma
de botellas vacías flotando hacia la nada)
En su cabeza se oía el mar
como un diluvio
como el llanto
como el que llega
por fin de donde nunca
partió, sigue las invisibles
huellas de
lo imaginado.
(ves al niño que fuiste que pregunta
quién nos va a devolver estos años)
Y allí, del otro lado
de ti mismo
solo quieres
una vuelta
en bote
por los cayos
vacíos
del recuerdo.
(y cruje el pargo que se quedó intacto
sin freír en la nevera de qué tiempo)
Ojo de agua
Un rumor peregrino, el percolar del tiempo,
por debajo iba el río, silencioso, certero,
buscando la llamada del curso de la vida
La montaña sabía, los hombres no aceptaban
la presencia muda de aquel fantasma vivo,
como un gorgoriteo de lluvia en la memoria
venido de muy lejos. ¿Y qué traía consigo?
¿Por qué tan cantarina la entrega de lo andado?
Esto no puede ser, dijeron,
el pueblo necesita un acueducto
y no este tintinear sin fin de los demonios.
Lo tapiaron, consiguieron los fondos
y tuvieron por fin, esplendor y acueducto.
Un día, de las entrañas mismas de la tierra
vieron salir rugiendo al fantasma,
el Ojo de agua, cerrado al Tiempo, reventó,
grieta tras grieta se rajó la mentira.
En aquel pueblo hoy corre, sin poder detenerla,
el agua de una sed nunca saciada.
La montaña lo supo, los hombres no entendieron.
A tiras y embadurnada
(Del libro Tablero)
«y ahora alumbra tu oficio
con su silencio fugitivo,
en son sereno como de agua a mediodía.»
Claudio Rodríguez
¡Que Catarina ésa, la Fagunda! No se lo creería ni Dios.
Decían los marineros que iban a verle los tersos muslos
¡que hembra, cómo arponea la bestia, menudas ancas
pero que pobres brazos!, ¿cómo es posible tanta fuerza?
Ballenas surcan los mares de Terranova,
ahí va la hija de Joao, arpón de la casa Álvarez Fagundes,
mano tibia y púber, de casi niña,
hasta que entierra dura, y el lomo sangra…
Dicen que la ballena herida se hunde
mientras se desangra muy despacio
que sale varias veces a respirar,
y que el soplo es tenebroso.
Sola entre mozos, embadurnada de aquella sangraza
con manteca, dentro de una chalupa que se bandea
y se va a pique. Toda vida de mar es sin garante, dice el padre,
y lo sabe pues está a punto de sucumbir en un charco rojo.
La Fagunda cierra los ojos, entierra más,
piensa en los tres hijos que un día tendrá,
en cuántas bocas pueden comer de una tira de carne,
en el aceite de la cámara que necesita más lumbre,
en su padre que viaja de punta a punta
del océano fundando islas con su nombre.
Cierra los ojos porque sabe que la derrota
es del que suelte el arpón
esta vez no será ella, se dice, a oscuras…
sola con la voz de un poeta del que le separan siglos.
Louise Glück. Fuente: Louise Glück, Premio Nobel de Literatura 2020, artículo de El Cultural.
“Miramos el mundo una vez, en la infancia. El resto es memoria”. Louise Glück.
La ganadora del Premio Nobel de Literatura 2020 ha sido la poeta estadounidense Louise Glück.
La estadunidense fue seleccionada por delante de otros favoritos como la francesa Maryse Condé, la rusa Liudmila Ulítskaya, la canadiense Margaret Atwood o el japonés Haruki Murakami. También a la estadounidensecaribeña Jamaica Kincaid, el keniano Ngugi wa Thiong’o, la poetisa canadiense Anne Carson, el húngaro Peter Nadas o el francés Michel Houellebecq.
Nacida en 1943 en Nueva York, vive en Cambridge, Massachusetts y es profesora de inglés en la Universidad de Yale (New Haven, Connecticut). Las obras de Glück, que ha publicado doce colecciones de poesía y algunos volúmenes de ensayos sobre poesía, se caracterizan por un esfuerzo por la claridad, según destacó la Academia Sueca.
La edición de 2020 no tendrá ceremonia de entrega de premios por primera vez desde 1944, debido a la pandemia de coronavirus, que mantiene sumida a Europa en una segunda ola menos mortífera que la primera, hace seis meses, pero con casos en aumento. Louise Glück fue, no obstante, directamente invitada a la ceremonia que se celebrará el año que viene.
Leamos una muestra de su poesía.
EL DILEMA DE TELÉMACO
“Nunca me decido sobre qué poner en la tumba de mis padres. Sé lo que él quiere: él quiere amado, lo que ciertamente resulta muy exacto, sobre todo si contamos a todas esas mujeres. Pero eso dejaría a mi madre en la intemperie. Ella me dice que en realidad no le importa lo más mínimo; ella prefiere ser descrita por sus logros. No tendría yo mucho tacto si les recordara que uno no honra a sus muertos perpetuando sus vanidades, sus auto-proyecciones. Mi propio criterio me recomienda exactitud sin palabrería; son mis padres y, en consecuencia, los visualizo juntos, a veces me inclino por marido y mujer, a veces por fuerzas contrarias “
Para mi padre
Voy a vivir sin ti como aprendí una vez a vivir sin mi madre. ¿Crees que no lo recuerdo? Toda la vida he pasado intentando recordar. Ahora, después de tanta soledad, la muerte no me asusta, ni tu muerte, ni aun la mía. Y esas palabras, la última vez, no tuvieron poder sobre mí. Lo sé el amor intenso siempre lleva al duelo. Por una vez, tu cuerpo no me asusta. De vez en cuando, paso mi mano por tu cara ligeramente, como un paño sobre el polvo. ¿Qué me puede sorprender ahora? No siento ninguna frialdad que no pueda explicarse. Contra tu mejilla, mi mano está tibia y llena de ternura.
Un mito sobre la inocencia
Un verano sale al campo, como de costumbre, se para un momento en el estanque donde suele mirarse para ver si detecta algún cambio. Ve a la misma persona, la túnica horrible de su condición de hija aún sobre sus hombros.
En el agua el sol parece estar al lado. Ella piensa: Otra vez mi tío que me espía. Todo en la naturaleza es, de algún modo, su pariente. Piensa: Nunca estoy sola y hace del pensamiento una plegaria. La muerte viene así, como respuesta a una plegaria.
Nadie puede ya entender lo hermoso que él era. Perséfone sí lo recuerda, y que él la abrazaba allí, delante de su tío. Recuerda el reflejo del sol en sus brazos desnudos.
Eso es lo último que recuerda claramente. Después el dios oscuro se la llevó.
Recuerda también, de un modo menos claro, la terrible intuición de que ya jamás podría vivir sin él.
Amante de las flores
En nuestra familia, todos aman las flores. Por eso las tumbas nos parecen tan extrañas: sin flores, sólo herméticas fincas de hierba con placas de granito en el centro: las inscripciones suaves, la leve hondura de las letras llena de mugre algunas veces… Para limpiarlas, hay que usar el pañuelo.
Pero en mi hermana, la cosa es distinta: una obsesión. Los domingos se sienta en el porche de mi madre a leer catálogos. Cada otoño, siembra bulbos junto a los escalones de ladrillo. Cada primavera, espera las flores. Nadie discute por los gastos. Se sobreentiende que es mi madre quien paga; después de todo, es su jardín y cada flor es para mi padre. Ambas ven la casa como su auténtica tumba.
No todo prospera en Long Island. El verano es, a veces, muy caluroso, y a veces, un aguacero echa por tierra las flores. Así murieron las amapolas, en un día tan sólo, eran tan frágiles…
Mari Kashiwagi es una poeta, curadora de arte y escritora japonesa. Recibió el prestigioso premio Gendaishi Techo para jóvenes poetas emergentes en 1995. Los poemas de su segundo libro La raízdel néctar hasta donde llega su resonancia (2008) también se publicaron en la web de Poetry International (www.poetryinternational.org).En 2015 publicó Amber canciones infantiles. Participó en el festival Struga Poetry Evenings (Macedonia, 2014), InterLese (Alemania, 2016) y The Princeton Festival (Estados Unidos, 2018). Su nueva colección de poemas Mariposa fue publicada en japonés junto a una traducción al inglés de Takako Lento. Actualmente vive en Tokio.
Mariposa
Mariposa avanza colapsando el espacio entre
lo audible y lo inaudible
*
Mariposa es
el tiempo floreciendo profusamente al borde del tiempo
*
Mariposa es tan etérea que no puede soportar el peso de saber
*
Mariposa es Tiempo girando después de que ella exista
*
Mariposa vino a predecir todavía se encuentra libre de toda memoria
*
Mariposa se ha ido dejando atrás solo tiempo en forma de mariposa
*
Mariposa
que ella se irá
está sellado en su ser
*
Lluvia, estrella y luna.
Lluvia escucha a una mariposa
*
Para una mariposa
el día amanece más cálidamente
*
Estrella no está dispuesta a dejar a Mariposa
*
Mariposa cautiva a la luz lunar
*
Una mariposa a punto de emerger atada a una estrella
Stefan Bohdan vive en Orlando, Florida, EE. UU. Está retirado del mundo de la arquitectura / ingeniería / construcción. Ahora se dedica a escribir poemas y novelas. Sus poemas han sido incluidos en múltiples libros, antologías, revistas, publicaciones electrónicas a nivel internacional. Su poesía ha sido traducida al persa (farsi), árabe, urdu, nepalí, hindi, bengalí, estonio, francés, español, japonés antiguo y holandés.
Mariposa
El vino y el hachís
abren mis ojos
me muestran señales en el cielo:
ella es como una mariposa
revoloteando por todos lados
sin cesar
la perseguimos, pero no podemos atraparla
va de jardín en jardín todos los días
para visitar sus flores predilectas
va de fuente en fuente todos los días
y sumerge sus alas en muchas aguas
nos habla en la lengua del amor
nos devora como néctar
y nos esparce como el polvo
ella enciende nuestras almas
y nuestros cuerpos se incendian
nuestro deseo por ella
es desmedido
sólo somos locos
tratando de capturar
algo tan libre:
Creo que
Dios y sus ángeles
pueden ver todo
incluso a la mariposa
y la aman
sin principio ni fin.
El amanecer se convierte en el atardecer
Cuando tu alma se canse
de lo que fue y de lo que es
y tus viejas alas ya estén demasiado débiles para volar
cuando las flores de tus jardines agonicen
cuando las aguas de tus fuentes se sequen
cuando tu amanecer se convierte en atardecer
cuando el calor se vuelva frío
cuando la felicidad se vuelva desconsuelo
cuando quieras algo real, no imaginario.
cuando desees amor verdadero, no lujuria
cuando quieras descansar en tu nido
busca a tu pobre hombre
cuyos ojos florecen en tu sol
cuya única posesión es la luz de Dios
y cien mil ángeles resplandecientes para tu goce.
Cuando quieras ser ilimitada, libre
y feliz
ven a mí, mi mariposa
yo soy
el último grano de arena
en tu reloj
esperando por ti
para siempre.
Me parto en dos.
No existe el día
o la noche
solo la Luz acechando a las tinieblas
solo la Luz dispersando a las tinieblas
como el agua refleja el sol
como las estrellas giran en llamas
como una visión cegadora de Dios
veo sombras infinitas
cercando eternamente
a una llama perpetua
hay cosas dulces de otro mundo,
detrás de ese velo de fuego
más sutil que un sueño
en un espacio de alma blanca
vacío de ruido y sombra
donde los ángeles bailan y hablan musicalmente
mi herido corazón vive
sintiendo ambos lados
sintiendo ambos reinos
mi corazón se ha roto
para este mundo poseído
mi corazón se ha perdido
no hay cielo sin ella
mi corazón late lánguido
tan frío y vacío
sin ella
tengo sed
grito
rezo
sin ella
y me parto
en dos.
Estos poemas pertenecen al libro bilingüe To my muse
Hace cuarenta y ocho años se apagaba, tal día como hoy, la voz de Flora Alejandra Pizarnik, pero no hemos dejado de escuchar a la poeta, si cabe, con más fuerza que antes. Hablábamos de ella en nuestra revista de Poémame, unos años atrás: 5 poemas de Alejandra Pizarnik y más tarde, con el artículo: 8 poemas de Alejandra Pizarnik. Un ave de las emociones. Hoy volvemos a cogernos de la mano de poemas y diarios, sus palabras, prosa y verso, para refrescar lo que sabemos o para servir de humilde estímulo a los que aún no la conocen.
Nacida en la primavera de 1936, con Argentina como hogar —aunque pasara una corta etapa en París (1960-1964)—, nuestra poeta se ha convertido en un mito que ha ido creciendo con los años, con no pocas alusiones a su infancia, temores, depresión y muerte, en artículos, libros, documentos audiovisuales y demás análisis de su vida y de su obra. Aquí no pretendo dar más allá de unos cuantos brochazos que resuman, malamente, las emociones que me quedan tras leer distintos libros sobre ella. Porque hay tantas Pizarnik que sería imposible por mi parte retratarla toda, completa. Hay quienes destacan los complejos infantiles que acarreaba tras las continuas comparaciones con su hermana, las adicciones, su obsesión con el lenguaje, los altibajos emocionales, la orientación sexual, los intentos de suicidio… Yo me quedo con lo que ella decía y que cada uno interprete como le apetezca. De su diario, la tormenta rutinaria:
Lo de siempre. Sensación de estar pagando lo que tengo y lo que espero. Mi insomnio y mi fatiga corroboran.
Y la necesidad de huir de sí misma:
La sensación inigualada de estar de más, de estar de sobra en mí, porque yo no me necesito para vivir, no me pertenezco, no sé qué hago en mí, para qué me sirvo.
Incluso, un resquicio para la esperanza:
Aún no rechazo íntegramente el mundo. Aún me aferro a los engaños gestadores de ilusiones fantásticas. Aún sopla en mí la optimista esperanza de hallar el puente transitable entre los límites y el infinito. Aún no tengo conciencia de la total impotencia del hombre.
En sus poemas he encontrado versos maravillosos, destilando sensualidad:
Debajo de mi vestido ardía un campo con flores alegres como los niños de la medianoche;
pero también he vivido su miedo:
Sé del miedo cuando digo mi nombre. / Es el miedo, / el miedo con sombrero negro / escondiendo ratas en mi sangre, / o el miedo con labio muertos / bebiendo mis deseos.
Y me he dormido en su tormenta:
Mi sueño es un sueño sin alternativas y quiero morir al pie de la letra del lugar común que asegura que morir es soñar.
Poseída por la poesía de Pizarnik, me quedo en La palabra del deseo:
Esta espectral textura de la oscuridad, esta melodía en los huesos, este soplo de silencios diversos, este ir abajo por abajo, esta galería oscura, oscura, este hundirse sin hundirse.
¿Qué estoy haciendo? Está oscuro y quiero entrar. No sé que más decir. (Yo no quiero decir, yo quiero entrar.) El dolor en los huesos, el lenguaje roto a paladas, poco a poco reconstituir el diagrama de la irrealidad.
Posesiones no tengo (esto es seguro; al fin algo seguro). Luego una melodía. Es una melodía plañidera, una luz lila, una inminencia sin destinatario. Veo la melodía. Presencia de una luz anaranjada. Sin tu mirada no voy a saber vivir, también esto es seguro. Te suscito, te resucito. Y me dijo que saliera al viento y fuera de casa en casa preguntando si estaba.
Paso desnuda con un cirio en la mano, castillo frío, jardín de las delicias. La soledad no es estar parada en el muelle, a la madrugada, mirando el agua con avidez. La soledad es no poder decirla por no poder circundarla por no poder darle un rostro por no poder hacerla sinónimo de un paisaje. La soledad sería esta melodía rota de mis frases.
Nicoleta Crăete nació el 11 de septiembre de 1980 en Rumania. Ha ganado numerosos premios literarios, principalmente de poesía, entre ellos: Primer Preremio en la sección de poesía y el trofeo del Festival de literatura Moştenirea Văcăreştilor en Târgovişte, Primer Premio en el Concurso de poesía Tudor Arghezi en Tg.-Jiu, en la sección Bilete de Papagal, entre otros. Su primer libro de poemas, «La mujer con cuerpo de cera», se publicó en febrero de 2019, en la editorial Grinta, en la colección Poezia 9, por obtener el premio en la sección de manuscritos del Festival Internacional de Poesía de Sighetu Marmației. El poemario también fue galardonado con el Premio Libro del Año en el Ion Cănăvoiu Festival de Literatura en octubre de 2019. Sus poemas han sido traducidos al inglés, checo, español, francés, árabe y hebreo.También es traductora y Editora en Athanor.
Sueño volcado
El amor es un andamio donde dormimos.
mientras que nuestro sueño tiene vistas hacia los pájaros
no te hagas una cuna con los cabellos mojados de una mujer
un pájaro ha construido un nido en ella
para que pudiera morir
vas a plantarla al día siguiente
y sabrás que no sabes nada de lo que sabes
mientras lees en los cuerpos
con tus manos ciegas.
Todo lo que te queda es enlazar a los árboles boca abajo.
Para que la tierra los refleje cuando te llamen.
con un nombre extraño.
Poema iluminado
el miedo se ha sentado en la base del mundo para descansar
por encima de su cabeza algunas hormigas han estado rompiendo semillas
una dos
siete nueve
y así es como desde el oído derecho surgió una religión
sostenida por largas patas
los devotos del medio la adorarían
los devotos de la izquierda también la adorarían
incluso los adorados también le rendirían culto
y demasiada concordia habría existido en el mundo
si hubiera sido
pero desde el oído izquierdo la rabia crecía desde el final
Tibisay Vargas Rojas (Caracas, Venezuela, 1961). Escritora venezolana, licenciada en Educación, mención Lengua y Literatura, por la Universidad de Carabobo. Ha publicado en revistas y periódicos (físicos y virtuales) nacionales e internacionales. Poemarios: Llana palabra (1993), Pasollano (1993), De humo y sal (1998), Tachaduras (2000), Tema de miseria (2002, reedición 2019), De un patio aotro (2005), Tercera Persona (2008) y Poemas (2009). Premios: Poesía Ipasme (1992); Poesía Infantil «Rafael Rivero Oramas» (1997); 3er lugar en el Concurso Nacional Interuniversitario de Poesía (1998); 1er Premio del Concurso Interuniversitario de Poesía Cuam (2001), finalista en el IX Concurso Nacional de Literatura Infantil «Miguel Vicente Patacaliente» de la Fundación Cultural Barinas (2003).
*
Esta es una ciudad de cinco costados aunque el vaticinio ha hecho arder cuatro entre páginas desde la margen del río hasta su desembocadura en los mares que limita ha debutado la historia dentada del hombre devorado por la culpa de sus decisiones sólo el quinto se perfila como llaga paciente a merced de incrédulos dedos que por ver y creer llegaron tarde.
Cada esquina me depara un recuerdo con el peso exacto y la medida que empuño tal una roca tiene la prestancia de lo utilitario atado al cuello permite el fondo sin demora lanzado con tino abolla en lugares recónditos con la puntualidad de lo irrecuperable si paso de largo estático y gris será sólo referencia en una calle o guijarro golpeado con el pie de lo ignorado.
(A los morros de San Juan)
Salgo a menudo a recoger guijarros en esta playa cenozoica abro mi lectura sobre cada espiral petrificado cada concha preservó el aliento de tiempos inocentes bajo un cielo amarillo ajeno a lo humano su mirada sobre esta isla de la ciudad descansa con la suficiencia de lo eterno motas de polvo al viento todos pasamos.
Estos poemas pertenecen al libro inédito Ciudad perdida
Li Qingzhao (1083-c. 1151) Escritora china de la Dinastía Song.*
*(La dinastía Song fue una dinastía gobernante en China entre los años 960 y 1279; que sucedió al periodo de las Cinco Dinastías y los Diez Reinos y fue sucedida por la dinastía Yuan).
Nació en Shandong alrededor del año 1083 y pasó su infancia en Licheng —actual Jinan— en el seno de una familia culta y de militares, su padre era amigo de Su Shi. (Fue uno de los grandes escritores chinos e importante pintor y calígrafo).
Estudió en profundidad historia antigua y literatura china, y creció en un entorno donde destacaba la inspiración lírica. De niña era capaz de recitar más de cien poemas. En su juventud también sobresalió en la interpretación con la lira, el ajedrez, la caligrafía y la pintura.
Su padre la había animado a escribir poesía desde muy joven y a asistir a encuentros de hombres poetas, (estos encuentros eran exclusivos para hombres, las mujeres podían asistir pero no estaba bien visto que ellas escribieran poesía,). Se reunían en torno a una mesa con vino e iban diciendo dos versos por poeta, y así componían sus poemas.
Las mujeres podían participar, pero eran las cortesanas las que lo hacían, las “mujeres respetables” no estaba bien visto que lo hicieran. Muy pocos poemas de mujeres se conservan, ya que solo los hombres solían poder publicar.
Imágenes sacadas del programa de televisión «La historia de China» en TVE2 de televisión española
A los 17 años ya había publicado y era conocida.
Fue muy criticada en la época, no solo por escribir poesía, además por decir determinadas cosas no muy bien aceptadas.
Esta fue una era de grandes contradicciones. Voces de mujeres comenzaron a alzarse, pero al mismo tiempo, por ejemplo, se pone de moda el vendaje en los pies para que el pie femenino no creciera mucho.
Las mujeres podían ser cultas, pero debían cultivar la lealtad al padre, al hermano y después al marido.
En 1101, se casó con Zhao Mingcheng, hijo de un importante funcionario con quien compartía un gran interés por las colecciones de arte y la epigrafía. Se mudaron a Kaifeng. Al comenzar su marido su carrera de oficial, se ausentaba mucho y esto le inspiró para sus poemas, de hecho los dos se escribieron poesía sobre su añoranza, su cariño. Además de poemas sobre sus hijos.
La caída de los Song de Norte (1126) y la creación de la Dinastía Jin (1115-1234), hizo que la pareja se instalara en Nankín en 1128, perdiendo gran cantidad de sus colecciones de bronce— difícilmente transportables — y pinturas vendidas para sobrevivir. Su marido falleció a los cuarenta y cuatro años (1129), por problemas de salud.
Desesperada acabó por refugiarse con su hermano en Hangzhou (1132), donde la Corte acababa de fijarse. Este le consigue un segundo matrimonio casi a sus cincuenta años que resultó ser nefasto, ya que su marido la maltrataba y no se preocupaba de ella, por lo que no dudó en pedir el divorcio a las pocas semanas.
Los grandes cambios y las vicisitudes en su vida le dieron a los poemas de Li Qingzhao una riqueza temática, una verdad y una madurez artística muy hermosa. Sus poemas ganaron la admiración. en los poemas de la vejez y de la muerte, correspondiente a la última etapa de la vida de Li Qingzhao, ya viuda, la voz de la poetisa está cargada de soledad, tristeza y aflicción, porque es consciente de que los días de la juventud ya se han ido y que los sueños felices se han perdido para siempre.
“Tonos lentos” (poemas de la vejez y la muerte)
busco
busco y busco
pero sólo frío y soledad
sólo frío
tristeza y aflicción
Incluso un sol templado, repentino,
haría más difícil mi consuelo
tres o cuatro copas de vino
¿qué pueden contar una larga noche
contra el furioso viento que se acerca?
ahora que pasan los gansos salvajes
me duele más mi corazón
y es que somos, ellos y yo,
viejos conocidos de antaño
sobre la tierra se amontonan
los crisantemos tristes
ya marchitos y ajados
¿es que nadie ha querido recogerlos?
vigilo la tarde en mi ventana
yo sola
¿cómo podré resistir la oscuridad?
además, de los árboles, una lluvia fina
va cayendo
gota a gota
hasta el anochecer
¿tantas cosas…, tantas,
caben en una sola palabra:
tristeza?
El resto de su vida la pasó sola, encontrando refugio en una poesía jalonada de una desesperación cada vez más honda y la melancolía del amor perdido y la patria martirizada.
“Quince años ha, bajo la luna,
me dedicaste un poema,
improvisado entre las flores.
Ahora, de nuevo estoy aquí.
Las flores, parecen las de antes
y la luna, es siempre la misma
Más, ¡qué distinto es lo que siento¡”
L.Q.
*************
En la era Song (año 1065) ya existía una Universidad donde se estudiaba principalmente a Confucio, el acceso no era universal, ya que las mujeres estaban excluidas.
Curiosamente fue a través de los escritos que dejó L.Q., como las mejores descripciones de está era han llegado hasta nuestros días.
En la Universidad de Kaifeng, hoy en día se estudia su obra para conocer aquella era.
Brillante observadora de su tiempo, se dedicaba a salir a la puerta de su casa y observar a la gente y la vida cotidiana. Esto estaba mal visto en una mujer de la alta sociedad en su tiempo.
Únicamente se conservan alrededor de cien poemas en formato ci y unos pocos en shi.
Recibió su nombre un cráter de Venus.
Karol Beffa puso música a cuatro de sus poemas: Fragments of China (Klarthe).
Una de las primeras publicaciones en lengua española es Poesía completa (60 poemas) de Li Qingzhao, noviembre 2010 – editorial Ediciones del oriente y del mediterráneo. Traducción de Pilar González España