Đặng Thân es un poeta bilingüe, escritor de ficción y ensayista de Vietnam. Como «la típica figura de la literatura Post-Doi Moi», es también «el mejor humorista de todos los tiempos». Lamentablemente, sus obras fueron consideradas «perjudiciales» por las organizaciones de publicación gubernamentales. Entre sus numerosas antologías de poesía, sólo se publicó una titulada No Sense (2014). La revista Poets & Writers, con sede en Nueva York, escribió: «Dang es alabado por su prosa idiosincrática y su estilo rebelde». Sus obras de varios géneros literarios, han creado el punto de inflexión importante en el estilo de escritura de la literatura vietnamita. Como representante de una forma completamente nueva de discurso con recursos léxicos alternativos. Es pionero en la poesía de aliteración vietnamita y en un nuevo estilo llamado «phac-nhien» que puede significar en parte lo verdaderamente natural.
Madre
¡Madre! cómo fluyen mis lágrimas cuando
recorres mi mente
distingo el sudor de toda una vida de trabajo
que fluye al costado del tiempo
día tras día, nada era nuevo para ti –
una extenuante rutina… –
¡te marchaste antes de vivir lo mejor!
¿cómo puedo derramar suficientes lágrimas dulces
para igualar el sudor del sacrificio de tus cincuenta años?
1989
Nueva Primavera
La primavera llega, la primavera se va, y aquí llega la primavera otra vez
muchas cosas han perecido, y otras permanecen
en invierno el frío es tan afilado como un cuchillo
tan silencioso, tan ensordecedor como el fluir de la vida
hombres, ustedes queman lo que alguna vez adoraron
rinden culto a lo que quemaron – nadie se los reveló
así es como eligen – sin piedad
adoradores sin creatividad
deseaba ser un pintor colorido
pero nací bajo revestimientos negros y fríos
así que no pude hallar la alegría en mi arte
lo que me dejó sin un lugar para comenzar
busco verdes de armonioso timbre
para llevar conmigo al espacio -tiempo púrpura
nuestras vidas son tan profundas como los mares son fríos
como los agujeros negros- y la enorme materia que contienen
1990
El primero de los primeros.
Veo el primer rocío
en la hoja
de tu ojo
que llora por las víctimas de los tsunamis ordenados por el creador
tal como lo prometió
escucho la primera canción
desde el corazón
de tu lengua
que disminuye el poder de la oscuridad antes del surgimiento de Eva
en este día de año nuevo
ahora siento el cambio
en mis células
a profundidad
algo empuja el primer vuelo de mi elección por vivir con autenticidad
el primero de los primeros.
Traducción del inglés al español por Mariela Cordero.
Zel Cabrera es una joven poeta mexicana nacida el seis de febrero de 1988 en Iguala de la Independencia, Guerrero.
Licenciada como periodista por la Escuela Carlos Septién, obtuvo el Premio Estatal de Poesía Joven en el 2013, convocado por la Secretaría de Cultura del Estado de Guerrero. Fue becaria de la Fundación para las Letras Mexicanas, en el área de poesía, durante el periodo 2014-2015 y becaria del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico de Guerrero, durante el 2012-2013. En 2019, obtuvo el Premio Nacional de Poesía Tijuana.
Cuando abrí su poemario Cosas Comunes, publicado por Ediciones Liliputienses en su colección Centrifugados en enero de 2020, la cita de Sharon Olds, poeta californiana, me dio muy buena impresión. De Olds conservo un grato recuerdo que proviene del año 2005: la Primera Dama Laura Bush la invitó al Festival Nacional del Libro en Washington, D.C. Olds le contestó en una carta abierta publicada el 10 de octubre de 2005, donde le dijo a Bush: Muchísimos estadounidenses que sintieron orgullo por nuestro país, ahora sienten angustia y vergüenza por este régimen vigente de sangre, heridas y fuego. Pienso en el lino limpio de tu mesa, los cuchillos brillantes y las llamas de las velas, y no podría digerirlo.
Cosas comunes es el tercer poemario de Zel Cabrera tras Una jacaranda en medio del patio y La arista que no se toca. Empieza a ser una poeta relevante entre la nueva generación de jóvenes poetas mexicanas que reivindican y defienden su presencia en un mundo eminentemente masculino.
En este poemario, Cabrera destaca lo doméstico, la memoria familiar y las pequeñas tragedias de lo cotidiano a pesar de estar lleno de soledades, silencios, miradas hacia atrás…
Cabrera tiene un estilo sencillo que hace que su poesía sea atractiva. Entre más sencilla, mejor. Para muestra, aquí tenéis el poema con el que comienza:
Mi madre dice que mujeres como yo
sin traza para labores hogareñas
nunca encontrarán marido
con corbata y mancuernillas.
Varias veces me ha dictado
instrucciones de cómo preparar atún a la vizcaína,
cómo quitarle el sarro al inodoro,
también me recuerda
que levante mi cabello después de la ducha.
Una y otra vez, insiste en hacerme a su forma;
soy el molde en el que amasa sus virtudes.
Pero yo demoro el proceso,
dejo secar las pequeñas plantas
que compro para adornar mi departamento,
recojo un mes después los abrigos que dejo en la tintorería,
pago el gas en días extemporáneos
y pocas veces como ensalada.
Porque es muy probable que no tenga un marido
que acuda con puntualidad
a las liturgias del domingo.
Porque las mujeres como yo se casan con sombras
y polvo que se consuela entre los libros,
porque no sé tejer bufandas,
ni rebanar pimientos
y hasta hace un día, aprendí a usar la lavadora. (Instrucciones maternas)
Aunque escritos cronológicamente antes que Una jacaranda en medio del patio o La arista que no se toca, la voz de Zel muestra una prosa poética que revela lo obvio “porque no es bueno pronunciar amor / cuando el silencio es la palabra” (Garabato).
Escribo que tengo 27 años y todavía le temo
a las escaleras sin barandal, todavía
dejo prendida la luz de la sala,
por las noches, todavía
me aferro a las costumbres
de las palabras sobre el papel. (Bitácora de nada)
Y es que la poeta sabe que, a fin de cuentas, «Somos pasajeros / que lloramos en el autobús / porque el autobús / no para, no transpira preocupaciones /…/ Volvemos a casa / con el olor del aire acondicionado / en el abrigo / … / Mintieron al decir / que los viajes enriquecen: / nadie se vuelve millonario / viajando en tercera clase/ … / A veces la luz se apaga / y todos los pasajeros somos accidentes.» (El camino)
Cosas comunes de Zel Cabrera, otra pequeña gran joya extraída de la mina extremeña Ediciones Liliputienses el 16 de enero de 2020.
Alejandro Rodríguez Morales (Caracas, Venezuela) ha publicado los libros de poemas “Mapa de vuelo” (CreateSpace Publishing, 2016), “La suma de todos los elementos” (CreateSpace Publishing, 2015), “Te habías secado el pelo y empezó a llover” (Editorial Luhu, 2014) y “Oración errante” (Ediciones Publicarte, 2013), así como el chapbook “Las ventajas de ser un fantasma” (El sótano del cielo ediciones, 2012). Ganador del I Concurso de Aproximación al Haikú organizado por la Revista de Literatura Círculo de Poesía (2013). Sus poemas han aparecido en diferentes publicaciones y antologías, entre ellas la Revista Literaria “The Hoot and Hare Review” No. 2 (2013) y la antología “La Voz de la Ciudad” (Ediciones Publicarte, 2012). En Internet ha publicado poemas y traducciones en Cráneo de Pangea, Revista Letralia, Los Poetas del Cinco, QueLeer, Mala Digestión Fanzine, Por Qué Tiemblan Fanzine, Despolarizadas, Zoozobra Magazine, Guayoyo en Letras y Círculo de Poesía.
Releer
“Releo, lúcido, lentamente, trecho a trecho,
todo cuanto he escrito. Y creo que todo es nulo
y más valiera que no lo hubiese hecho”
Bernardo Soares (heterónimo de Fernando Pessoa)
Vuelvo una y otra vez
al párrafo 94
del libro de Bernardo Soares,
sé que estas palabras
y todas las palabras anteriores
que me atreví a escribir
son meras divagaciones;
apenas dicen
que no tuve el temple necesario
para dejarlas intactas
hermosas
libres
eternas,
fuera de las páginas.
Cuando todavía no se ha escrito
Cuando todavía no se ha escrito
el poema es canción
que escuchamos dentro de nosotros
y, a veces, durante tanto tiempo
que no podemos evitar
tocar su partitura
de modo que otros
también la escuchen;
cuando todavía no se ha escrito
el poema es la cabeza de un fósforo
y el papel en que se escribirá, lija,
quien lo lee lo enciende en el mismo acto
y entonces sus palabras iluminan;
cuando todavía no se ha escrito
el poema vuela y canta
y comparte con otros pájaros
que también vuelan y cantan
de manera rítmica,
si llega a escribirse
es sólo que ha decidido posarse,
en un instante eterno,
sobre la página;
cuando todavía no se ha escrito
el poema es suspiro posible,
abrazo futuro,
hallazgo repentino;
cuando todavía no se ha escrito
el poema es el único vacío repleto
capaz de llenar a quien lo lea
luego de que otro lo escriba;
cuando todavía no se ha escrito
el poema es todos los poemas,
todas las lenguas, todos los sonidos,
todos los acentos,
todas las herencias,
todos los afectos,
todas las nostalgias,
todos los silencios,
todos los estruendos,
toda la poesía.
Dolor alarma
Luego de que mi hermana me contara sobre
la importancia neurológica del dolor.
Si lo que pasa es lo mejor
por qué el dolor,
por qué la nostalgia
que se torna dolor,
por qué las hipótesis
que se tornan dolor,
por qué los planes
todavía no cumplidos
que se tornan dolor,
por qué los sueños
que se tienen despierto
y que se tornan dolor.
Porque sólo el dolor es golpe,
sólo el dolor, aullido,
sólo el dolor, alarma.
Si hay dolor, todavía se está vivo,
de lo contrario
quizá ni siquiera
notaríamos la cortada,
moriríamos inevitablemente
desangrados.
Estos poemas pertenecen al libro “Pájaros y drones” (de próxima publicación por Ediciones El Drago, España)
Se dedica a la práctica e investigación de artes escénicas y
literatura. Es Licenciada en Artes (UBA), Magíster en Escritura creativa
(UNTREF), periodista cultural, crítica de teatro y poeta. Escribe en el
suplemento Radar de Página/12. Ganó el Premio Estímulo de Tea al periodismo
gráfico. Fue becada para perfeccionarse en escritura por la Fundación Gabriel
García Márquez de Colombia en 2008, en Artes Vivas por Goethe Institut en
Bogotá en 2015 y por el centro de creación contemporánea Matadero Madrid en 2017.
Es curadora del ciclo teatral Invocaciones, en el Centro Cultural San Martín.
Actualmente filma un documental sobre la poesía en Buenos Aires. Ha publicado
textos breves de narrativa, una novela en colaboración y poesía. En 2017 salió
su primera novela, El trabajo de los ojos, por Editorial Entropía.
También ha publicado:
Dormir con lo puesto (Zorra Poesía, 2008), Un paisaje que
nunca vi (Color pastel 2010), en formato Epub “Tres Islas” (Determinado rumor
2011), Hebilla de pasto (vox 2012) y Un fuego cualquiera (Editorial Neutrinos
de Santa Fe, 2015)
Esta es una breve biografía de la persona que está detrás de este precioso libro de poemas, que lleva por título “Lámparas Ideales” editorial Liliputiense.
Empezaré dejando aquí el poema con el que comienza su libro:
No voy a ningún lugar en especial
sólo salí a mira el color del cielo
no es un momento hecho para durar
es la hora en que los bebés empiezan a llorar
y los perro pasean con sus dueños.
Veo el papel de un alfajor
arrastrado por el viento
por el viento, por el viento.
Poema de palabras y versos sencillos que nos cuenta un momento único y mil veces repetido en la vida. Este poema tiene la fuerza de la palabra asequible al servicio de una poesía sin adornos literarios, para ceder el puesto al claro y limpio concepto de un momento único y múltiple al mismo tiempo.
En general la poesía de este libro es así, de palabras y
versos naturales, con metáforas muy
contadas y cuidadas. Dejándonos ver la imagen del día a día de la poeta, en
momentos muy comunes y reales.
Así comienza otro de sus poemas.
Estoy tomando nafta con una amiga
es normal
es algo que la gente hace en un país como este…
Y unos versos más abajo nos dice
…los bolsillos son sigilosos
no recuerdo donde guardé
las plantas que estaban vivas…
Mercedes nos regala una imagen real y muy poética al mismo
tiempo.
Yo digo que la vida es poesía, está en cada rincón, en cada parque y en la próxima esquina, si queremos verla. Ella la ve, le lleva pegada en la retina de los ojos, y nos la regala con elegancia.
Versos de mirada profunda, mostrándonos ese mundo que los poetas
vemos más allá de la superficie de las cosas.
Trazos melancólicos en algunas ocasiones, que traspasan
piel, se mezclan con la cotidianidad del ser humano.
Llevo un año triste
sin escribir un solo poema
entre las piernas tres bolsas
en una verdura, en otra las cosas del trabajo
en la última un cuaderno y una bombacha
resiste la imagen del palacio de cristal…
(fragmento de un poema)
Utiliza lo tangible, lo asequible y lo convierte en una
hermosa metáfora.
El poemario tiene dos partes (aunque apenas son 40 páginas). La primera son 19 poemas y en la segunda parte llamada “II Richter”, los temblores se propagan por todos los versos, siendo el propio temblor un poema más.
Nos tiemblan los pilotes de la casa
con la fuerza del río en su corriente
tiemblan los cubiertos en el cajón
y se afilan, nos tiembla el corazón…
********
…La escala de Richter se mide
en la cabeza del bóxer que sigue
al chico que corre en la plaza
percibe el temblor y decide
volver corriendo a casa…
Un libro bonito, una poesía que acaricia y toca, una lectura
muy recomendable.
Neus Gili es una deportista y amante de la naturaleza. Esto no escapa a sus poemas, que se encuentran tintados de colores brillantes, agua, sueños ocres, aromas… salpicado de elementos naturales que, de alguna manera, se entremezclan con los sentimientos, haciendo de su poesía un paraíso emocional e idílico. Pero no todo es paraíso, hay otro lado en todo esto, un lado ligeramente más oscuro, que se debe tener en cuenta…
Reverso se presenta ante nosotros, en parte, como una ventana abierta al mundo y a la humanidad, poniendo de manifiesto la parte más brillante y la parte más oscura de ambos.
Se contraponen la belleza natural del mundo, de los paisajes, incluso de las mismas personas, con el mal hacer de la humanidad que poco a poco va destruyendo lo que encuentra a su paso.
El poema Abalorios es un buen ejemplo de una de las idea que sobrevuela el poemario: la importancia que se da a las cosas materiales, a aquello que se adquiere con dinero, cuando lo esencial es todo lo contrario, aquellas cosas que el mundo nos regala, aquellas cosas que no se pueden comprar y, a veces, ni ver ni tocar:
Abalorios
Collares, collares,
de cuentas incontables.
Colores, colores,
lucía abalorios a montones
Pulseras, pulseras,
superpuestas en las muñecas.
Pendientes, pendientes,
con aros pendejos en sus orejas.
Anillos, anillos,
lleva la señora hasta en los nudillos.
El bolso del mismo tono que los zapatos,
de negro, el color que combina con todo.
Su cara igual que una estampa,
la mujer vestía ropaje floreado
de amapolas y rosas, rojos los labios,
como sus mejillas sin ser pintadas.
Ni plata de ley, como una reina
de ausencia su oro deslumbrara
bajo ningún quilate, ¡qué disparate!
Le pesaba más su caduca chatarra barata,
que todo lo que tenía de valor humano en la casa.
Queda de manifiesto una de las grandes ideas del poema, los auténticos valores de la vida que se dejan de lado, que se pierden, que se olvidan.
Siguiendo esta línea de crítica, podemos encontrar poemas realmente duros como Rompehielos, donde expone temas lamentablemente tan en auge hoy en día como el racismo, el valorar las personas por su origen, la poca solidaridad de muchos frente a otros muchos:
Un blanco pulcro descansado, la nieve,
sobre azul marino de frío, helada,
donde el agua clara yace encerrada
y sobrevive pura, sabiendo que no hay nada.
A la vista no divisa horizontes, ni límites,
ni alcances, ni ningún monte donde subir a su alto.
Solo un gran llano cautivo al baldo, bajo un cielo
espejo de su espejismo, del reflejo de lo idéntico.
[…]
Y no fue Dios, ¡fue la Humanidad!
que de maldad quiso exterminar las especies, a una tierra
donde el color nunca quiso confundir a otros;
un rompehielos abre brecha.
Al fijarse a fondo en los poemas que configuran el libro, una se da cuenta que están llenos de esas pequeñas cosas tan importantes que a veces escapan a los ojos, perdidos en el propio egoísmo y las rutinas diarias.
Reverso, de Neus Gili Massagué
Asimismo, se convierte a su vez en una defensa poética de las buenas acciones, de la parte más sana de la vida, del dar en lugar de recibir, de la empatía que tanta falta hace… En definitiva, es un poemario que a primera vista ofrece paisajes, historias, escenas de la vida, pero detrás van cargados de valores que a veces olvidamos y que son los que realmente hacen que la vida y el mundo funcionen.
Tomemos como ejemplo el poema El pan nuestro:
Si el trabajo al hombre y mujer dignifica,
quienes de mucho bregar se creen de oro
por un sin vivir de horas que mortifica,
se olvidan que es la familia el gran tesoro.
De nuevo hallamos en estos versos una crítica feroz hacia el valor que se suele dar a las cosas materiales.
Reverso es un poemario que defiende la vida, defiende el mundo y su propia belleza ante los actos destructivos de la humanidad. En ese sentido, llama mucho la atención el poema Géiser, donde nos deja ver que, de alguna manera, la naturaleza intenta llamar nuestra atención, produciendo actos en defensa propia. Eso lo vemos muy claro en los últimos versos del poema:
[…]
Aun así siempre será justicia,
cuando la naturaleza estalla sin malicia,
en su clamar por la existencia.
Para hacernos una idea genérica del poemario, podríamos decir que muestra el lado más precioso de la vida y que más olvidado parece estar. Defensa de la naturaleza, de la pureza de los sentimientos, de los buenos actos, y crítica hacia todo aquello negativo que nos va tragando poco a poco, del valor desmesurado que se da a las cosas materiales frente a aquello intangible que, al fin y al cabo, sostiene la vida.
Todo ello nos aparece escrito en cincuenta poemas que son capaces de emocionar por las verdades que cuentan, por la sensibilidad emocional que destilan.
Si queréis abrir los ojos por dentro, si queréis encontrar historias que enseñan que hay que dejar el mundo en su paz, convivir con él y no masacrarlo, si queréis llenaros la mirada de la belleza real de la naturaleza y de las más sensibles emociones, del sentimiento más puro, sin duda Reverso es un libro necesario, que abre una ventanita a otra manera de ver la vida; a pausar el tiempo, a recapacitar y darnos cuenta de lo que realmente necesitamos para vivir.
Neus Gili Massagué (Vallbona d’Anoia, 1966) ha sido galardonada en diversos certámenes de relatos cortos, colabora de manera habitual en la revista local El Xop y, en el año 2018, obtuvo el Premio Sant Jordi en su localidad. También aparece en la antología solidaria 50 Poetes de la terra. Reverso es su segundo poemario, después de Depulla’m a versos, en lengua catalana, que incluye también un audio de sus poemas, puesto que Neus es una rapsoda destacada, como podréis comprobar en su propio canal de Youtube Veu en vers.
Juana Castro Muñoz es una poeta viva que todavía quiere seguir
naciendo, como explica en uno de sus versos. Se podría decir que el
primero de sus nacimientos fue en Villanueva de Córdoba, el 20 de
febrero de 1945. Tuvo una infancia apegada a la vida del pueblo, al
entorno rural que describió en algunos de sus poemas, donde destapa la
conciencia del papel que representaba la mujer del campo, silenciada y
oprimida. A esas mujeres les leía ella de pequeña, en verano y en voz
alta, mientras cosían en el cortijo. Galardonada en numerosas ocasiones,
traducida a varios idiomas, hay un premio de poesía en su honor.
La
vida de los poetas se descubre a partir de sus obras o, dicho de otro
modo, en sus obras están contenidas las experiencias y emociones que
conforman su existencia. Por eso, en la poesía de Juana Castro aparece
el dolor del fallecimiento de su hijo; el autoritarismo de su padre, la
gratitud hacia su madre y las consecuencias del Alzheimer que ambos
padecieron; la vida de los campesinos, sobre todo, de las campesinas; la
maternidad, el amor, la reflexión feminista.
Cinco poemas, solo cinco poemas para comenzar, para descubrir, para conocer a Juana Castro.
Amor mío
Antonia buena chica ingresó ya cadáver, Carmen muy educada vaqueros blusa beis y Raquel silenciosa es el amor.
Amor de amoratarse amor que es amoldar y amancillar. Amor de amenazar amor de amurallar amor de amartillar y de amasijo.
Amor de amortajar. Rosa Lola María Inés Luisa mi amor. Compañero mi amigo mi enemigo.
Rafael veinte años arma blanca su novia en una calle, José Pablo dos hijos divorciado y Raúl empresario gran sonrisa el amor.
Es el amor que amengua que amuralla que amortece y amarra. Amor de amuñecar amor que es amputar amor de amilanar y de ambulancia.
Amor de amordazar.
Manuel Félix Cristóbal Jaime Isidro mi amor.
Mi señora mi dueña mi rehén.
Amor mío mi amor.
El anillo no sabe no sabía. El anillo. El cuchillo.
Alicia desposada
Era blanca la boda: un milagro de espuma, de azahar y de nubes. Cenicienta esperaba. Las muchachas regaban cada día los frágiles cristales de su himen. Blancanieves dormía. Al galope un azul redentor doraba la espesura y la Bella Durmiente erguía su mirada. Las vestales danzaban. Y las viejas mujeres, en las noches de invierno, derramaban sus cuentos de guirnaldas, de besos y de príncipes. Era largo el cabello, eran frías las faldas por las calles de hombres. Las fotos de las bodas irradiaban panales de violines y era dulce ser cóncava para el brazo tajante y musculoso. La boda les cantaba por el cuerpo como un mar de conjuros.Y a la boda se fueron una tarde con su mística plena. Y cambiaron la hora de su brújula por el final feliz de los cuentos de hadas.
Disyuntiva
La tentación se llama amor o chocolate. Es mala la adicción. Sin paliativos. Si algún médico, demonio o alquimista supiera de mi mal cosa sería de andar toda la vida por curarme. Pues tan sólo una droga, con su cárcel del olvido me salva de la otra. Y así, una vez más, es el conflicto: O me come el amor, o me muero esta noche de bombones.
La era
Mi padre y yo dormimos en la era, y la paja nos es lecho de estrellas. Se sienten las culebras cruzar toda la noche los haces de cebada, y ratas como gatos nos roban en el trigo. Me estremezco y no grito, porque mi padre ronca bebiéndose la luna, y en el aire cantan grillos de arena.
Retablo de maravillas
Los cien grillos cantando por la lluvia —el sol, motos, mi frente— y un gamo de colores corriendo la pizarra. Mi jaula de mil pájaros, mi retablo sin fin de maravillas, mi ciempiés enredado, y yo sin poder darle puerta al campo ni flor a la llovizna.
Lecturas consultadas
CASTRO, JUANA. Cóncava mujer (1978), Alada mía (1996), Del color de los ríos (2000), La jaula de los mil pájaros (2004).
HERMOSILLA ÁLVAREZ, Mª ÁNGELES (2017). Juana Castro o la voluntad de una escritura femenina. Tropelías, revista de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, número extraordinario 1.
SÁNCHEZ GARCÍA, M.R., LANSEROS SÁNCHEZ, R. (2017). La construcción identitaria en la poesía de Juana Castro. Compromiso e indagación, claves para una educación literaria. Lectura y signo, revista de literatura, número 12.
VALVERDE OSÁN, ANA (2017). Juana Castro: el pensamiento de la diferencia o la política de lo simbólico. Revista de la Anle, número 11, volumen 6.
La solapa del poemari, té un text biogràfic escrit per en Gabriel Sicilia que diu així: «En Pere i la Marta són els Bonnie i Clyde de la literatura del Raval i el Gòtic. Ella, llicenciada en filologia catalana, es va fer amb el Premi Jordi Pàmias 2010 de poesia i no para d’editar poemaris si l’un bo, l’altre millor. Els últims han estat Un segon fora del dubte, Ostatge i Llavors, els peixos. Ell, amb estudis teatrals i musicals, presenta el seu espectacle Hoy tu pluma brillará el 2010 a l’Artèria Paral·lel, que passa després pel Llantiol i la Sala Fènix. És molt esmunyedís, ja que tant el pots trobar en un teatre, en una editorial (il·lustra llibres infantils i juvenils encara que a les nits dibuixa vedets, pits i cuixes), en una sala d’exposicions, fent classe o produint un festival. La seva vida és un veritable vodevil.
La Marta i en Pere van començar les seves trifulgues junts de ben joves amb l’autoedició del conte infantil El senyor de la clenxa i en l’àmbit editorial aquesta és la segona col·laboració, essent la primera Sexe Mòbil singular, SMS il·lustrat. També són els artífexs del Contrapunt Poètic, unes trobades líriques de petit format tan eclèctiques com ells.»
Pere Cabaret és l’il.lustrador del llibre de la poeta Marta Pérez i Sierra que ressenyem avui, Gàngsters, ploma i vaudeville, editat per l’editorial de Maçanet de la Seva, Gregal l’any 2018.
De la Marta Pérez i Sierra ja n’hem parlat a la revista. El poeta Albert Planelles va ressenyar el seu poemari Un segon fora del dubte, també de l’editorial Gregal.
Gàngsters,… està dividit en tres parts: Gàngsters, Ploma i Vaudeville. A la primera, la noia té el poder, il.lustrat amb una pistola (amb la seva simboligia fàlica incorporada), i decideix sobre la seva vida privada. Ella és la gàngster del Bronx novaiorquès.
A Ploma, la segona part, la gàngster és la vedet amb les seves plomes i la seva intimitat sexual. La vedet de la postguerra espanyola que havia de suportar una lluita clandestina i anònima fora del glamour ‘polític’ i de saber que si eres artista, homosexual o trans, segur que acabaries a la presó en qualsevol moment.
Finalment, les vedets del Paral·lel barceloní ens mostren la seva soledat a Vaudeville. Són persones que se situen fora dels tòpics i ens mostren la vedet que tots portem dins.
És un poemari poc convencional i això és el que li dona valor i gràcia. Amb unes atrevides i provocadores il.lustracions que combinen tres colors, blanc, negre i vermell, i que el fan més atractiu. És un poemari vodevil, “aquest subgènere dramàtic que consisteix en una comèdia frívola, lleugera i picant que dóna lloc a situacions còmiques, en les quals s’alternen parts cantades amb números musicals”, tal i com ens indiquen a l’inici del llibre.
Quan arribem al final del llibre, en un epíleg la Marta Pérez i Sierra ens informa de la història, real, sembla ser, de la Lizza (1903-1982) que ha inspirat el tríptic Gàngsters, ploma i vaudeville.
Sigui veritat o no, el cert és que la Marta i en Pere ens mostren un treball literari molt imaginatiu, inèdit i arriscat que és un cant a viure i estimar-se amb tolerància malgrat la combinació de solituds, dols i sentiments de pèrdua amb alegries, goig i imaginació que això comporta.
Recordeu, és un llibre únic que s’ha de comprar, llegir i gaudir.
Totes les flors eren altes, Lizza. Acaronaven els núvols perquè volien ser blanques. I amb el seu pol·len maquillar-te. Ets una d’elles, tija espigada, corol·la d’aigua vermella. Mans i rostre talment de pètals.
No sap amb qui se les heu, el tafur de mots enrogallats de qui t’has enamorat.
Zachariah Rapola es un escritor y cineasta sudafricano. Sus cuentos cortos y poemas han sido publicados en Tribute Magazine, The Boston Review, Serendipity, Opbrud, Witness y Discovering Home. Sus críticas de películas y libros aparecieron en los principales periódicos como Mail & Guardian, Sowetan, City Press. Ha publicado literatura para jóvenes adultos: Stanza on the Edge, Stanza and the Jive Mission y Stanza’s Soccer World Cup, Maskew Miller Long Man. Su drama televisivo ¡Hola Mpiniji! fue inspirado en su serie de novelas Stanza. Obtuvo el Premio Noma de Publicación en África en 2008. Actualmente es mentor de jóvenes escritores emergentes en zonas rurales de Sudáfrica. «The Passport that does not Cross Boarder» una antología de viajes africanos que coeditó con la profesora Isabel Balseiro será publicada en el verano de 2020 por Michigan State University Press.
Diálogo con el sol
las lágrimas que derramo vienen
menos saturadas de trazas de cloruro
entre mis poros escapan del sudor
rinden homenaje a la vejez
nacemos cuando queremos
y barajamos las sombras circundantes
para perfeccionar nuestro diálogo con el sol
el ciclo de la vida es tedioso
el amanecer y el
atardecer
son sílabas monótonas.
Sueños
los soñadores han venido y se han ido
mucho antes del alba del capital
mucho antes de la marea de la servidumbre
los soñadores han venido y se han ido
campesinos soñadores de los sueños
largos y fugitivos
he compartido sus anhelos
cuando las pesadillas sacudían sus pensamientos arrebatados
campesinos soñadores de sueños largos y fugitivos
los soñadores han venido y se han ido
un compañero
nutrido por el patriotismo
he sido testigo de su
viaje centenario
los soñadores han venido y se han ido
yo también he llorado y anhelado
cuando ellos soñaban con océanos y vientos
porque yo también soy un soñador
un soñador
de sueños largos y fugitivos
(Inspirado en el poema de Langston Hughes ‘El negro habla de
los ríos’)
El nacimiento es…
los inicios de un sueño
una postura meditativa sobre caballeros y reinas
esforzándose por interpretar el prodigio del hombre
maravillas a través del laberinto del minotauro
el nacimiento es
una estrella fugaz que surca los cielos oscuros
en una inmersión suicida para
pronunciar el desenlace de una gran vida
y luego ser suspendida en una amnesia perpetua
el nacimiento es
siluetas del tiempo que se extinguen
con cada minuto que pasa
cantando obituarios a ambiciones no alcanzadas
y a corazones rotos por el amor no correspondido
El nacimiento es
una danza y fusión entre
el esperma y el óvulo condenados a librar intensas
Una de las voces más recientes y rompedoras de la poesía dominicana. Utiliza el sarcasmo y la simplicidad de las cosas sencillas. Mujer nacida el año 1994 y, como ella dice, varada en Santo Domingo, República Dominicana, una isla que por suerte tiene internet. Estudió Comunicación Publicitaria para no dedicarse a ello.
Es poeta, editora y artista visual. Su trabajo poético tiende a centrarse en documentar el mundo (interior y exterior) para luego digerirlo y entenderlo. Edita y diseña zines desde su pequeñísima editorial, Hacemos Cosas. Es una experta catadora de mandarinas que cuando tenía siete años casi se ahoga en el Atlántico y, según ella misma dice, la gota de agua salada que le entró por la oreja todavía le regala poemas. Publica intermitentemente en su blog, https://saltedeaqui.wordpress.com/
Su poesía muestra su única filosofía de vida: el surrealismo punk. Así, este libro de poemas, ¿Tienes quien te cuide la mula?, es otra de esas gratas sorpresas con la que José María Cumbreño y su editorial Liliputienses nos deleita, esta vez desde la colección Fundación Obra Pía de los Pizarro. Poesía de alto voltaje que abarca desde la violencia machista y la sexualidad disidente, hasta la sororidad y la rabia. Unos poemas que nos despiertan las normalizadas neuronas a lo políticamente correcto.
Thaís Espaillat es energía pura que pasa de la palabra y las normas escritas en sus poemas. En este, su tercer libro, no se pierdan los poemas que, en palabras de la propia poeta, nacieron de una serie de eructos en su hipocampo.
Escribí esto ayer
Hola mundo cruel, te escribo para decirte que te hice un bizcocho que le da vueltas a la Tierra aproximadamente tres veces y un cuarto con su suspiro de plata y su relleno de sal azul.
Lo partí en veinte pedazos desiguales en forma de bote gris. Todos se llaman Dolores y cuentan hasta el Infinito
Que es una ciudad que dejé en el horno
También te escribo para decirte que todo se siente tan vacío como muela de cangrejo desmembrada que baila y baila en sol como edificio suicida.
Ojalá no hayas cambiado de dirección porque esto es un secreto y de llegar a las manos equivocadas el bizcocho se comería todas mis playas. Y no quiero.
Telegrama
Pequeña lista de imágenes en orden aleatorio:
Una fuente que se desborda en un parque con luces naranjas,
una funda roja huyendo de los carros en medio de la carretera (nota al margen: parece un ramo de rosas),
un jardín que crece en un techo rojo, al lado de una pared casi blanca,
una muralla morada y verde del lado derecho, siempre del derecho, que no deja salir al Sol,
unos insectos intentando besarse en la luz de una lámpara,
unas manos que buscan algo en una mesa,
unas alas cayendo en el agua,
una mano que agarra un papel que dice: “esto todavía me hace sentir sola.”
Esta almohada no es lo suficientemente grande para taparme toda la cara
La brisa no hace otra cosa que no sea traerme preguntas que no puedo responder. Como, por ejemplo, por qué sigo haciendo estas cosas. No sé, si te soy sincera. Me gusta mirar las luces doradas en las hojas y pretender que tengo esas mismas luces dentro, que esas son las cosas que suben bajan van a todos lados. No sólo reacciones químicas malpuestas por la evolución, la falta de cueva, de fuegomaderaceniza, de autocontrol.
Te pregunto, brisa viento sereno, ¿quién inventó el control? ¿Dónde hemos firmado todos para saber que hay cosas que sólo se hacen para poder sentirnos culpables? La culpa como recordatorio de que me siguen importando las cosas. ¿De que estoy viva? De que la crianza católica no se va jamás.
¿Eres tú, Dios, el que me habla en la brisa? El Papa manda un fax en una nube desde tan lejos hasta aquí. Las luces doradas son reflejos de su trono.
Guillem Gavaldà (Cerdanyola del Vallès, 1997)
es un joven escritor, autor de dos celebrados libros de poesía en catalán: Fam bruta (AdiA Edicions, LaBreu
Edicions y Cafè Central, 2016) y Brànquies
(AdiA Edicions, 2017). Graduado en Estudios Clásicos por la Universitat
Autònoma de Barcelona, su poesía está muy influida por la lectura de autores
universales como Homero, Safo o Hesíodo, además de clásicos catalanes como
Mercè Rodoreda, Víctor Català o Blai Bonet.
La calidad y originalidad de su poesía ha sido
reconocida de forma unánime: ambos libros publicados por Gavaldà han sido
premiados con dos relevantes galardones de la poesía catalana: el Premi
Francesc Garriga, por Fam bruta, y el
Miquel Bauçà, por Brànquies.
Su poesía también ha aparecido en la antología de
poesía LGTB+ catalana Amors sense casa
(Angle Editorial, 2018), coordinada por Sebastià Portell, donde comparte
espacio con poetas tan relevantes como Maria Mercé Marçal, Blai Bonet, Francesc
Garriga, Mireia Calafell o Pau Vadell. Poemas suyos han sido traducidos al
castellano, al inglés, al turco y al griego.
Ofrecemos aquí la traducción al castellano* de
varios poemas de su primer libro, Fam
bruta (Hambre sucia):
Se sacian las raíces
sobre el bocado llenísimo de nuestros
cuerpos que han crecido
cuando tú te doblegas. La hiedra trepa por la espalda
escapando de la sequía.
Dame sed a este apetito
y déjame morir
deshidratado.
***
Vibro dentro de la cueva
violenta de los
cuerpos; las rocas,
los fósiles,
el sexo:
el estómago.
***
Vacíame la tierra
umbría del tórax, las entrañas
que han carcomido tus labios en mitad de la
comida. Aquí en el invierno;
mi piel, sangrándote
polen.
***
SÍSMICO
Y estamos
así, embistiéndonos,
abiertos, de golpe; dos bestias
vulnerables.
Muriendo.
***
DERIVA
Aprietas
las ortigas
contra tus mejillas, te masticas las
encías. Mi cuerpo
son baldosas que en las manos
se te agrietan.
***
Que tu vientre
lleno de insectos
sea perforado por las langostas. Que
te habiten todo el hígado, como
quien habita una cueva.