María Antonieta Flores. (Caracas, 1960). Poeta, escritora. Magister en Literatura Latinoamericana. Ha publicado los poemarios: El señor de la muralla (1991), Canto de Cacería (1995. Premio de Poesía de la I Bienal de Literatura Municipal «Augusto Padrón» 1994), Presente que no en ausencias (1995), Agar (1996), criba de abril (1998), Los trabajos interminables (1998. Mención Premio Municipal de Literatura en 1999), índigo (2001. Premio Anual Fundación para la Cultura Urbana), limaduras (2005), la voz de mis hermanas (2005), regresaba a las injurias (2009), madera de orilla (2013), temples (2014), deletérea (2015). En ensayo, obtuvo el Premio Municipal de Literatura «Rafael Angel Insausti» mención Ensayo 1996 (Barinas) con Sophia y Mythos de la pasión amorosa editado en 1997 y la el premio Ensayo Literario de la IV Bienal de Literatura «Mariano Picón Salas» 1997 con Espiral sonora. Lectura de Ida Gramcko (inédito). Autora del monólogo Como una mariposa, estrenado en 2018. Honor prizes (for complete work) Naji Naaman’s Literary Prizes 2016, otorgado por la Naji Naaman’s Foundation for Gratis Culture, de Líbano, por su trayectoria completa. Su poesía, incluida en más de 20 antologías nacionales e internacionales, ha sido traducida al portugués brasileño, rumano, inglés, italiano y alemán. Ha participado como poeta invitada en distintos festivales y encuentros internacionales en Colombia, Brasil, Argentina, México, Romania, Austria, Costa Rica, Nicaragua, Panamá, Perú.
rejoneada padezco bajo las palabras la astuta vida de los insectos en las rendijas y los pájaros buscando rumbo mientras sucede todo porque adentro es más exacto en el corredor de la sangre erecta me detengo a respirar tu deseo que me alumbra
auspicioso buenas hierbas de olivo el mortero sal que alimenta mi tierra coronas que mis manos arman y alejan los espantos de las puertas la templanza llega con sus dones con paciencia se trituran los aromas mientras oro por ganancia
la parsimonia de mis hombres sembrados en mis huesos que a decir horadan crueles y generosos de los torpes me aparté antes de darse ellos cuenta.
Estos poemas pertenecen a Temples (2014) publicado por editorial Kalathos.
Algunas personas confunden poesía con poemas exclusivamente amorosos. Nada más lejos de la realidad. Mi poesía, sin ir más lejos, es de denuncia, es social, política y, a veces, de amor.
Hoy os quiero mostrar un ejemplo de poesía dura y real. Poesía que, si tuviera eco, podría ser la chispa que encendiese una revolución, un deseo de cambio y que, por otro lado, nos muestra la cara más despreciable de nuestra sociedad: el silencio, el no-va-conmigo.
Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio, porque yo no era comunista.
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata.
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté, porque yo no era sindicalista.
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no protesté, porque yo no era judío.
Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.
Hoy, os hablo de un poeta chino: el poeta suicida Xu Lizhi, que trabajaba en la fábrica donde se ensambla el iPhone.
Este joven de 24 años resume en su lamento poético la realidad de una joven y no tan joven generación explotada y alienada por la sociedad de hoy en día.
Xu Lizhi se quitó la vida el 30 de septiembre de 2014 al arrojarse por la ventana de su dormitorio en Shenzhen. De forma premonitoria, ya en 2010 escribió un poema en el que resumía su frustración:
Un tornillo cayó al suelo
en su negra noche de horas extras.
Cayó vertical y tintineante
pero no atrajo la atención de nadie,
igual que aquella última vez,
en una noche como ésta,
en la que alguien se lanzó al vacío.
Quiero acabar este breve artículo con las mismas palabras que utilicé en el artículo de enero de 2018:
¿No será que buena parte de nosotros, de nuestra sociedad, ha cedido y continua cediendo su libertad por comodidad?
Tareq Samin (1977) es un poeta, escritor y editor bengalí. Editor de la revista Sahitto. Autor de dos poemarios, una novela y un libro de cuentos. Sus poemas han sido traducidos al inglés, al español, al alemán, eslovaco,portugués y húngaro. Los temas centrales en su obra literaria son la naturaleza, el amor y el humanismo.
¿Por qué escribo?
Cuando la gente ama algo en este mundo viven para llevar esa carga mueren por eso. Hoy revelaré mis pensamientos más profundos ¡mátenme, no me importa! prefiero morir con valor ¿por qué vivir con miedo? si fuiste elegido para esto. No temas nada considera todo como un don divino. Si algo te enardece ¿por qué temes? ¡oh alma! vives por ello o mueres por ello ¿qué serías sin la pasión?
La diferencia entre tú y yo
Tu profundidad tan prodigiosa y también tú asombrosa agitación perduran en mí. Qué serena eres, amorosa y realista y mucho más. ¡Qué idealista y místico soy! cuando te expandes como el cielo te busco en las profundidades del océano, revolución, rebelión y la ruptura de las fronteras forman mi moral la hipnosis de las ataduras y las fascinaciones son tus costumbres. yo quiero destruir para reconstruir yo quiero morir para resucitar tú quieres certeza y quieres amar.
La tierra
Esta tierra turbulenta es el fin ilimitado en cada momento nacen miles de millones de vidas y miles de millones de vidas se reducen a la muerte ¿quién mantiene esto en las noticias? ella es como una madre otorga dones a cada descendiente y a cada vida y los cuida con esmero desmedido el hombre no se preocupa por su madre tala árboles y crea fronteras esparce contaminación cargada de polietileno, en la guerra y en la aventura hace sufrir a su mórbida madre.
“Mientras vivamos, mientras no llegue la catástrofe final, la poesía va a sobrevivir”
Ida Vitale es una escritora uruguaya quien conocemos por haber recibido el Premio de Literatura Miguel de Cervantes 2018,.
La poeta actualmente tiene 95 años de edad y es un referente para poetas de todas las generaciones.
Nacida en Montevideo, Uruguay, en 1923. Vitale es una de las grandes poetas latinoamericanas.
A sus 95 años sigue lúcida y con el cuerpo ágil y sano. Sus poemas nos muestran un lenguaje preciso, lleno de ironías y palabras sutiles.
Vitale califica el libro de Cervantes como el de su «vida», un «tratado de psicología» que le sirvió para «escoger a los amigos».
«Empecé a buscar a Quijotes y Sanchos: ahora me parece más fácil encontrar a Sanchos en vida que a Quijotes».
La poesía de Ida Vitale es inteligente, llena de humor.
“El humor es esencial para sobrevivir, y no me refiero a los chistes: a veces el humor se refleja simplemente en una actitud de tolerancia que debe empezar por uno mismo”.
La obra poética de Ida es un cuerpo coherente en la actual poesía latinoamericana gracias a una doble actitud crítica que pone bajo la lente de la sospecha al lenguaje y al mundo.
Para Ida la poesía tiene música y a veces es algo privado que terminará siendo universal, pero que nace de un proyecto personal.
‘‘Hay poetas a los que les interesa o les obsesiona un tema y se centran más en eso. Entendí que de repente hay distintas caras, facetas, rumbos y que si el poeta trabaja mucho y logra un libro muy unitario en el tiempo, es probable que ese libro tenga un único tema: la obsesión del momento que puede o no repetirse. Hay poesía que depende también de lo que uno observa. Los temas podrán ser diferentes, pero la voz es la misma”.
Leamos algunos poemas que he seleccionado de Ida, desde mi perspectiva y gusto personal.
Reunión Érase un bosque de palabras, una emboscada lluvia de palabras, una vociferante o tácita convención de palabras, un musgo delicioso susurrante, un estrépito tenue, un oral arcoíris de posibles oh leves leves disidencias leves, érase el pro y el contra, el sí y el no, multiplicados árboles con voz en cada una de sus hojas. Ya nunca más, diríase, el silencio.
Para bajar a tierra Se calza uno las botas de la lluvia, los ojos de la lluvia y el pesimismo del posible granizo, acepta la encandilada taza de la mañana, barrunta el barro, el frío contra la piel caliza, urde planes contrarios, apostrofa y desmanda, supone el ronroneo del poema cobijado en la cama, como un gato. Pero transige poco a poco, baja, y entra al campo del radar de la muerte, como todos los días, natural, tautológicamente.
No llores vanamente tu fortuna No llores vanamente tu fortuna* Las escaleras turbias suben a la esperanza del amor, descienden a raudales de soledad, miseria, a esa sombra en la que viejo, te gustará sentarte, graduándola: entreabrir un postigo, apagar o encender una vela, otra vela, para alumbrar la seda de una frente, el cigarrillo consumido a medias, epílogos, epílogos. No entiendes esas grandes cosas inmóviles, egipcias, y prefieres vivir sobre un burdel, cerca la iglesia, el hospital. También tu voz bajó por escaleras, llegó a la sombra, al cáncer, durante el largo viaje tuyo a Ítaca, a nosotros, al milagro sencillo: eres el derrotado, el triste, el solo —no importa de qué tribu— que trueca el duelo en canto. * Constantino Cavafis.
Libro Aunque nadie te busque ya, te busco. Una frase fugaz y cobro glorias de ayer para los días taciturnos, en lengua de imprevistas profusiones. Lengua que usa de un viento peregrino para volar sobre quietudes muertas. Viene de imaginaria estación dulce; va hacia un inexorable tiempo solo. Don que se ofrece entre glosadas voces, para tantos equívoco, se obstina en hundirse, honda raíz de palma, convicto de entenderse con los pocos.
Mi homenaje Mi homenaje al que plantó cada árbol sin pensar, para siempre. O acaso imaginando al desunido que un día lo convoca, lo celebra. A lo que no obstante el mediodía, se da en glorioso atardecer. A todo lo que ocurre sin ser más que eso: algo. Al conductor del ómnibus, cumplido, sonriente, que levanta una tarde con su simple saludo. Al pájaro que pía. A quien en su país desvencijado ose decir su parecer riesgoso. Al que en el valle recuerda que hay montañas y en una gota de agua, olvidando la niebla, tiembla ante la sequía y el desierto ofrecido. Al banco cuya húmeda madera me acoge y me refresca, mientras el tormentoso verano no da tregua. Al hueco que busca colmarse pese al vértigo y a la gaita que llama a soledades desde un acantilado. Al que se acuerda de mí. Al que me olvida
Estos son los libros de Poesía de Ida Vitale
La luz de esta memoria (1949). Fieles (1976 y 1982). Jardín de sílice (1980). Procura de lo imposible, (1988). Jardines imaginarios (1996). La luz de esta memoria (1999). Mella y criba (2010). Sobrevida (2016). Mínimas de aguanieve (2016). Poesía reunida. 2017.
Estos son sus premios y reconocimientos.
Premio Octavio Paz (2009). Doctora honoris causa por la Universidad de la República (2010). Premio Alfonso Reyes (2014). Premio Reina Sofía (2015). Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca (2016). Premio Max Jacob (2017). Premio FIL de la Literatura en Lenguas Romances (Feria del libro de Guadalajara, 2018). Premio Cervantes (2018).
“Libro a libro, Ida Vitale ha erigido un cosmos impar en el que el lenguaje se yergue, vivo, precisamente como un animal que nos estudiará a nosotros, los lectores”, declaró Trujillo poeta nicaraguense, y con eso nos quedamos.
La poesía es letra viva y por paradójico que parezca, han sido los poetas y sus poesías los que marcan el pulso de la humanidad.
Carmen Cantos (@Carmen) lleva con nosotros en
Poémame, desde febrero de 2018, y ya forma parte importante de la familia
“poemaniania”. El título de esta pequeña reseña es la frase de presentación de
su rinconcito, y la define a la perfección.
“Amante de las letras y los mundos
paralelos…”
Solo siendo amante de las letras se puede entender
esa forma tan amable y generosa a la hora de escribir. Solo sabiendo viajar por
mundos paralelos se puede regalar al
lector un viaje en cada poema.
Aunque la mayoría de sus escritos son poemas,
también nos ha deleitado con algún relato:
En efecto, ella contaba historias para no enloquecer….
Carmen se desliza por entre las palabras, uniendo con hilo de luz los versos. Los moldea y da forma a su antojo, regalando un poema al poema, y un placer al lector:
Solo se conoce al poeta leyendo su poesía, empapándose de
ella, por ello no quisiera acabar esta breve reseña sin dejar, para vuestro
disfrute, alguno de sus poemas, y ahora que la conocéis un poquito más, os
ánimo a que paséis por su rincón y os regaléis los sentidos con su poesía.
Larga distancia
Aire y materia,
voluptuosa tarde
enmarcada en trance,
que no despierta…
Solo acontece lo que es,
en un trémulo balanceo
de un árbol y su sombra.
Cercano está el ocaso
y el frescor anhelado…
Larga es aun la distancia
al punto de no retorno.
No quiero desistir
Cuando el alma sobrevive herida,
se estrechan los confines
del brillo perseguido,
alcanzan los desiertos
los mares más profundos,
se desvanecen los soles
cual seres enlutados.
Todo es borrado
de adentro hacia afuera,
todo es apresado…
rehén de un raciocinio
que no me atrevo a nombrar…
pero yo ansío resplandores
a pesar de tanta realidad
impresa en las entrañas
y no quiero desistir de la luna…
ni del bosque que idolatra su secreto.
Niebla en tus ojos
Niebla en tus ojos
mientras te adentras
en caminos que te llevan,
que te alejan,
que no esperan.
Denso mundo interior
que lastima hacia afuera,
que captura momentos
y disecciona estrellas.
Historia no expresada .
con atisbos de irrealidad pasajera.
Circunstancias que barajan
trayectorias estudiadas,
decisiones concretas,
percepciones desajustadas.
Niebla en tu mirada,
ocaso de realidades banales,
de deseos carnales,
de espacios y recorridos trascendentales.
Penumbra en tus ojos
solo acariciadas por lenguas de fuerza
que no atraen tempestades.
Culto a tus ojos
en lo alto de una colina solitaria
que expone recuerdos
y corazones rotos.
Devoción por ti…
por más que me esfuerce
en buscar el sol
que no conoces ni pospones
por no tener ansias de él.
Borbotones… de momentos únicos,
de locuras interiores.
Os invito a conocer un poco más a esta poeta generosa y amable.
Sylvia
Plath, considerada como una de las mejores poetas del siglo XX, nació
un 27 de octubre y es por ello que, en Poémame, hemos querido rendirle
homenaje.
Plath
nació en octubre, en el mes del almacenaje, como expresaba en uno de
sus versos. Desde muy joven se interesó por la escritura, su primer
poema lo escribió a los 8 años. La educaron para ser una mujer
complaciente y moderada. Ella quería cumplir con su papel, hacía lo
posible para contentar las expectativas del resto, evitando mostrar sus
debilidades, pero también, sus inquietudes. Esa careta de vigorosidad,
perfección y alegría, dejaba tras de sí la frustración y el agotamiento
que arrastraba.
La chica que quería ser Dios, como su diario rezaba, destacaba, poseía una brillantez innegable, constantemente deseaba superarse y solía abarcar tantas ocupaciones que acababa sobrecargada, procurando además, ser la esposa y madre ideal. Amante del arte, dibujaba para desarrollar su creatividad, a instancias de su marido.
Se
suicidó muy joven y se convirtió en un mito. Se le atribuye un
trastorno bipolar. Se hablaba de sus depresiones, de sus crisis, de la
desesperanza ante la muerte de su padre, de los problemas en su
matrimonio, de la soledad y el vacío que la embargaba.
En
el último periodo de su vida incrementa su productividad, aunque en
vida solo publicó la primera recopilación de su poesía The colossus. A
título póstumo, recibió el Premio Pulitzer (1982).
Decía
en uno de sus poemas que intentó no pensar demasiado, trató de ser
natural y amorosa como las demás mujeres. ¿Lo consiguió? ¿Acaso era
necesario?
Os dejamos con un par de poemas.
Soy vertical
Pero preferiría ser horizontal. No soy un árbol con las raíces en la tierra absorbiendo minerales y amor maternal para que cada marzo florezcan las hojas, ni soy la belleza del jardín de llamativos colores que atrae exclamaciones de admiración ignorando que pronto perderá sus pétalos. Comparado conmigo, un árbol es inmortal y una flor, aunque no tan alta, es más llamativa, y quiero la longevidad de uno y la valentía de la otra. Esta noche, bajo la luz infinitesimal de las estrellas, los árboles y las flores han derramado sus olores frescos. Camino entre ellos, pero no se dan cuenta. A veces pienso que cuando estoy durmiendo me debo de parecer a ellos a la perfección— oscurecidos ya los pensamientos. Para mí es más natural estar tendida. Es entonces cuando el cielo y yo conversamos con libertad, y así seré útil cuando al fin me tienda: entonces los árboles podrán tocarme por una vez, y las flores tendrán tiempo para mí.
Nacidos muertos
Estos poemas no viven: el diagnóstico es triste. Los dedos de manos y pies crecieron bastante, sus pequeñas frentes se abombaron por la concentración. Si no caminaron por ahí como personas no fue por falta de amor materno. ¡No puedo entender lo que les ocurrió! Tienen la forma, el número, los miembros precisos. ¡Se ven tan bien ahí en su líquido de adobo! Sonríen, sonríen, sonríen, me sonríen a mí. Pero los pulmones no se hinchan y el corazón no bombea. No son cerdos, ni siquiera son peces, aunque tienen un cierto aire de cerdo y de pez, sería mejor que estuvieran vivos, y así es como estaban. Pero están muertos, y su madre, casi muerta de enajenación, y miran como estúpidos, y no hablan de ella.
”En mi verso soy libre: él es mi mar. Mi mar ancho y desnudo de
horizontes… Ando en mi verso; respiro, vivo, crezco en mi verso y en él
tienen mis pies camino y mi camino rumbo y mis manos qué sujetar y mi esperanza
qué esperar y mi vida su sentido».
Dulce María Loynaz nacida y fallecida en La Habana (1902-1997) Poeta y novelista cubana.
Escribió poesía desde muy joven con 16 años. En 1919 ya publicaba sus primeros poemas en varios periódicos de La Habana. Después de Doctorarse en Derecho, colaboró con las más importantes publicaciones de su país y viajó muchas veces por Europa, Asia y América, dedicándose paralelamente a la literatura. Recibió numerosos premios y reconocimientos, entre los que destacan el Premio Nacional de Literatura en Cuba (1987) y el Premio Cervantes en España (1992). También fue miembro de la Real Academia Española de la Lengua.
En la década de los 30 su casa
de La Habana, El Vedado, se convierte en centro de la vida cultural de la
ciudad, acogiendo en las llamadas “juevinas” a diversos intelectuales y
artistas como García Lorca, Juan R. Jiménez, Gabriela Mistral o Alejo
Carpentier. Fue siempre lugar de acogida para los escritores españoles que
llegaban a Cuba.
En el estilo de sus primeros
escritos fue fundamental la influencia de Juan Ramón Jiménez. En esos versos de
sus inicios, se puede encontrar una ternura, melancolía y lirismo intimista,
que recuerdan a la prosa poética de Platero y yo, obra del poeta onubense.
Su poesía, según algunos estudiosos
de su obra, tiene ciertos tintes impresionistas. Fuerte, enérgica, intensa,
nada retórica… pero al mismo tiempo, delicada, desnuda, con mucha sensibilidad,
escrita con el alma… A veces, una mezcla de realidad y fantasía en la que
resulta difícil establecer una línea divisoria.
Su vida era el verso. Y es que
ella era tan sencilla y clara como su propia poesía. Sin embargo fue muy
crítica y exigente consigo misma y con su obra. (Su novela “Jardín” la escribió
siete veces buscando la perfección…)
Su consejo a los jóvenes
poetas era: «No se apresuren a
publicar antes de tiempo, dejen que la fruta madure en la rama, porque si esto
se adelanta nunca sale bien, oigan esto, porque la juventud es muy impaciente y
se cree que no le va a alcanzar el tiempo… dejen madurar la fruta en el árbol,
que así tiene luego más sabor».
En sus primeros libros la influencia
del modernismo se hizo notar; más adelante, su poesía no dejó de evolucionar
hacia la sencillez y el intimismo.
Poeta del agua. Sus “Juegos de
agua” (1951) fueron un reflejo de la fugacidad del tiempo, de la nostalgia que
nos invade…
En sus versos se funde con su
isla, con su soledad; con sus otras islas, las Canarias, que fueron su
referente en su libro “Un verano en Tenerife”.
“Nadie escucha mi voz, si rezo o grito: soy isla asida al tallo de los
vientos.”
Una gran mujer que se
autoexilió en su propia casa para no participar en el proceso revolucionario de aquellos años en
Cuba, revolución que no apoyaba, según ella, para no contribuir al deterioro, a
la vulgarización de la cultura y la identidad nacional cubana que tanto
defendía.
Y tal vez, por ello, se quería
recluir en el silencio callado del estanque: «Yo no quisiera ser más que un estanque / verdinegro, tranquilo,
limpio y hondo. / Uno de esos estanques / que en un rincón obscuro / del
silencioso bosque, / se duermen a la sombra tibia y buena / de los
árboles».
En resumen, una poeta humilde, sencilla y activa, que se dedicó por entero
a la literatura hasta alcanzar los 95 años de edad y que llegó a convertirse en
figura de referencia mundial, una de las representantes femeninas más ilustres
de la poesía latinoamericana del siglo XX.
“¿Quién toca el
arpa de la lluvia?
Mi corazón mojado
se detiene a escuchar
la música del agua.
Mi corazón se ha
puesto a escuchar
sobre una rosa…”
En estos 5 poemas que he seleccionado, creo que están
representadas las principales características, ya citadas, de su bella poesía,
de su lirismo sencillo y delicado, sin adornos innecesarios.
JUEGOS DE AGUA
Los juegos de agua brillan a la luz de la luna
como si fueran largos collares de diamantes:
Los juegos de agua ríen en la sombra…Y se enlazan
y cruzan y cintilan dibujando radiantes
garabatos de estrellas…
Hay que apretar el agua
para que suba fina y alta…Un temblor de espumas
la deshace en el aire; la vuelve a unir…desciende
luego, abriéndose en lentos abanicos de plumas…
Pero no irá muy lejos…Esta es agua sonámbula
que baila y que camina por el filo de un sueño,
transida de horizontes en fuga, de paisajes
que no existen…Soplada por un grifo pequeño.
¡Agua de siete velos desnudándote y nunca
desnuda! ¡Cuándo un chorro tendrás que rompa el broche
de mármol que te ciñe, y al fin por un instante
alcance a traspasar como espada, la Noche!
POEMA CXIV
El mundo entero se me ha quedado vacío, dejado por los
hombres que se olvidaron de llevarme.
Sola estoy en esta vasta tierra, sin más compañía que los
animales que tampoco los hombres necesitan, que los árboles
que no creen necesitar.
Y mañana, cuando les falte el canto de la alondra o el perfume
de la rosa, se acordarán de que hubo una flor y que hubo un
pájaro. Y pensarán acaso que era bueno tenerlos.
Pero cuando les falte mi verso tímido, nadie sabrá que alguna
vez yo anduve entre ellos.
YO TE FUI
DESNUDANDO…
Yo te fui desnudando de ti mismo,
de los «tús» superpuestos que la vida
te había ceñido…
Te arranqué la corteza —entera y dura—
que se creía fruta, que tenía
la forma de la fruta.
Y ante el asombro vago de tus ojos
surgiste con tus ojos aun velados
de tinieblas y asombros…
Surgiste de ti mismo; de tu misma
sombra fecunda — intacto y desgarrado
en alma viva…
DIVAGACIÓN
Si yo no hubiera sido…, ¿qué sería
en mi lugar? ¿Más lirios o más rosas?
O chorros de agua o gris de serranía
o pedazos de niebla o mudas rocas.
De alguna de esas cosas- la más fría…-
me viene el corazón que las añora.
Si yo no hubiera sido, el alma mía
repartida pondría en cada cosa
una chispa de amor…
Nubes habría
– las que por mí estuvieran – más que otras
nubes, lentas… (¡La nube que podría
haber sido!…)
¿En el sitio, en la hora
de que árbol estoy, de qué armonía
más asequible y útil? Esta sombra
tan lejana parece que no es mía…
Me siento extraña en mi ropaje; y rota
en las aguas, en la monotonía
del viento sobre el mar, en la paz honda
del campo, en el sopor del mediodía…
¡Quién me volviera a la raíz remota
sin luz, sin fin, sin término y sin vía!…
ETERNIDAD
En mi jardín hay rosas:
Yo no te quiero dar
las rosas que mañana…
Mañana no tendrás.
En mi jardín hay pájaros
con cantos de cristal:
No te los doy, que tienen
alas para volar…
En mi jardín abejas
labran fino panal:
¡Dulzura de un minuto…
no te la quiero dar!
Para ti lo infinito
o nada; lo inmortal
o esta muda tristeza
que no comprenderás…
La tristeza sin nombre
de no tener que dar
a quien lleva en la frente
algo de eternidad…
Deja, deja el jardín…
no toques el rosal:
Las cosas que se mueren
no se deben tocar.
SU BIBLIOGRAFÍA
POÉTICA:
Versos (1950) Juegos de agua (1951) Poemas sin nombre
(1953) Últimos días de una casa (1958) Poemas escogidos (1985) Poemas náufragos
(1991)
Bestiarium (1991) Finas redes (1993) La novia de Lázaro (1993) Poesía completa
(1993) Melancolía de otoño (1997) La voz del silencio (2000) El áspero sendero
(2001)
Maestra de Primaria de profesión y poeta aficionada desde la adolescencia. Ello, se reflejó también en mi actividad docente desarrollando y trabajando la creación poética con mis alumnos. Aficionada a la literatura (poesía y narrativa), al arte, a los viajes y a la naturaleza, muy presente en mis poemas. Publico mis escritos en mi blog: https://lamardeversosazules.blogspot.com/
Cuando el lector se introduce en Versos al margen, lo que realmente queda al margen es la vida. Uno entra en un mundo brillante de emociones y sentimientos que, de algún modo, envuelven y atrapan el alma para no soltarla.
El poemario, en su mayoría poemas breves y concisos que concentran en pocas líneas una esencia pura y emotiva, está estructurado en tres partes o capítulos que la propia autora nos presenta al inicio del libro, en una breve introducción:
I. Más que amor, donde los poemas se centran en amor y desamor.
II. Inspiración, donde la poesía parece fluir por sí misma.
III. Mis versos al margen, donde encontramos una parte más oscura, más esencial y quizás más íntima, son esos poemas que parecen salir desde algún recóndito pliegue del alma.
I. MÁS QUE AMOR
«Y es cuando sus palabras tropiezan
con su corazón,
que todo se derrumba…»
Marta deja unos pequeños versos al inicio de cada capítulo a medida de introducción, que ya nos ponen en pre-aviso de lo que vamos a encontrarnos: palabras, corazón y derrumbe. Tres vocablos que marcan la línea de este primer capítulo.
Veintiocho poemas, algunos de una intensidad abrumadora, y otros delicados como un susurro al oído, que nos muestran en pequeños matices todas las emociones que podría englobar el enamoramiento: fascinación, entrega, sentimiento y casi devoción. Pero también nos habla de tristeza, ausencias, e incluso de puede llegar a vislumbrar una parte oscura de la relación:
En el vaivén del tiempo Calidez su dentellada Y tu esposa me resuelvo Frágilmente subyugada.
-Fragmento del poema Mi Contraluz
…el consuelo De esta tristeza Abrigándome Con tus frías ausencias
-Fragmento del poema Zona de confort
A su vez, y casi ligado al tema menos plácido del amor, el que conlleva heridas, en el que hay batallas, entrevemos ese lado positivo que a veces suele rodear la poesía de Marta, y podemos ver esa parte femenina más fuerte, la de la mujer incansable que ama con todas sus fuerzas, a pesar de las heridas; la que siempre renace y se sobrepone. Veamos, por ejemplo el poema Guerrera, donde a pesar de perder, de arder y reducirse a cenizas, siempre vuelve, con más fuerza si cabe, dándole la vuelta a la situación y acabando convertida en su heroína:
Resurjo de sus cenizas En cada batalla perdida Anudando en mi brazo Las heridas recibidas Y aun dándome él Por vencida Siempre seré su heroína…
La sensación de plenitud sentimental también tiene su espacio, más grande que el dolor si cabe en este primer capítulo, y nos llega casi acompañada de música y estrellas, pues el lenguaje que usa Marta nos acerca inevitablemente a una magnífica atmósfera de destelles y sueños, todo envuelto en un fino velo de delicadeza y suavidad:
BESOS DE SEDA
Vuelan sus besos Que en mí se quedan
Como caricias Envueltas en seda
Y evoco sus labios Prendidos en ella
Arrullo de amante Para que duerma.
Un poema que casi parece que lo podemos tocar, y sentir su tacto sedoso entre nuestros dedos.
La intensidad en los versos de Marta es algo innegable; hay versos que son prácticamente sentencias, firmes sentencias-promesas que son absoluta entrega, amores que ni la muerte puede romper:
Si has de hacerlo Muere en mí Y vivirás En mis adentros.
-Fragmento del poema Eternidad
Yo me quedaré en ti Apartando tus espinas Para que me hieran a mí.
-Fragmento del poema Para los restos
La poeta Marta Garrós.
II. INSPIRACIÓN
«Buscaba inspiración en las estrellas
sin saber que ya era polvo de estrellas.»
Los siguientes diecisiete poemas nos llevan a otro ámbito, otro tipo de emociones como la timidez, la resignación, y sensaciones como el tacto o el aroma, se dan cita y se entrelazan con elementos mágicos y estelares, creando un universo o un único mundo que une la emocional con lo real y el imaginario.
En este sentido, llama la atención del poema Hada Verde. Muchas veces, la poesía de Marta transmite ese ambiente mágico y como de fantasía y, en este poema, por primera vez nos aparece un ser mágico que esparce traviesa su narcótico elixir, la musa de la absenta, la poesía. Ahí es donde el lector, sin darse cuenta, se ve por un instante en la Francia del siglo XIX, y trae a la mente la imagen de Verlaine con su vaso de absenta entre las manos. Entonces se comprende que a menudo, lo que la autora intenta hacer en y con su poesía, es unir ese imaginario literario tan precioso con la realidad, la vida.
HADA VERDE
Esparce traviesa Su narcótico elixir
Saciando poetas Malditos de ella
Susurra en sus labios Ebrios de absenta
Batiendo sus alas Sin dejar de reír.
Sucede en este segundo Capítulo que nos aparece, al fin, la poesía japonesa, de la que Marta es Haijin y Senpai, en un Sedoka quem siguiendo la estructura de seis líneas seguidas 5-7-7-5-7-7, nos presenta un instante, como un cuadro, un sonrojo escondido detrás de un abanico y dedos temblorosos, en seis versos de gran belleza:
SONROJO
Un abanico Como frágil guardián Cubre su timidez La suave de seda Es baile entre los dedos Palpitando el sonrojo.
Y le sigue otro llamado Shouganai, donde encontramos otro guiño hacia esa cultura en esa expresión japonesa que expresa la sensación de saber que hay cosas que no se pueden cambiar, y que son porque han de ser, ni más ni menos.
Poeta retoma esa atmósfera suave y delicada, casi lírica podríamos decir, en un poema que se nos presenta como aromático.
Y atesoran mis ojos Quimeras preciosas Cual rosa en un libro Perfumando sus hojas
-Fragmento del poma Poeta
Y eso se repite en otro poema de este Segundo Capítulo. Si en el capítulo anterior teníamos un poema que casi se podía tocar, Besos de seda, ahora nos encontramos un poema que casi se puede oler, Préndeme Claveles, y nos percatamos que definitivamente, la poesía de Marta tiene tintes sensoriales, haciendo de un sentido, el eje del poema junto con los sentimientos:
Róndame con flores
Que de penas voy sobrada
Róndame esta noche
En mi reja perfumada
-Fragmento del poema Préndeme claveles
Y de esa sensación empírica, volvemos de nuevo, entrelazando realidad e imaginación, a la fantasía con Ondida, que nos evoca aquellas perversas ninfas del mar, que son capaces de embrujar con su risa. Así lo cuenta Marta, casi ahogada en la inspiración:
ONDINA
Canto un canto de sirenas Me arrastró hacia su mar
Embriagada por su esencia Besaba espumas y sal
Y aun sabiendo Que me ahogaba Me olvidé de respirar.
III. MIS VERSOS AL MARGEN
“Sólo el loco en su cordura, logra ver brillar, el lado oscuro de la luna”
Veintiún poemas que de repente oscurecen las estrellas anteriores. Se abre con Réquiem, un poema oscuro, lúgubre, que supone un alto contraste con la luz del capítulo anterior, las ninfas parece que se van apagando. Sería como entrar, quizás, en la parte más profunda del alma:
RÉQUIEM
Lágrimas muerde Tras las cortinas
El borroso murmullo Por despedida
Letras doradas En comitiva
Perfilan el trono Con letanías
Abunda en este Tercer Capítulo, un vocabulario que transporta a la oscuridad y a la tristeza: velas, cenizas, letanías, rosas negras, sangre, sombra, pozo, jirones, lluvia, duelo, llantos, lluvias, silencios… todo aparece un poco más crudo, un poco más áspero, un poco más triste.
Desde un corazón que se va diluyendo, a llantos que rompen –Me quedo como una nube que enjaulada va rompiéndose hasta llorar-, de tormentas que rugen a dolorosas despedidas:
DESPIDIÉNDOTE
Nunca sabré Dejarte ir del todo Mi amor
Por eso Me despido de ti Poco a poco
Para que no duela Tanto el adiós
Prefiero ir Soltándote a trozos
Danza Inmortal llama la atención en este tercer capítulo porque, en medio de tanta oscuridad y dolor y tristeza, aporta un punto de luz, la línea general del capítulo hace un giro puntual, y de repente se llenan los ojos de luz y brillos:
Bailaré entre tules Vaporoso incienso Ritual de altares Donde está tu cielo
-Fragmento del poema Danza Inmortal
Para cerrar el poemario, Marta nos deja un poema precioso que aparece como el cierre de un círculo, es lluvia por dentro y parece que el alma anegada sólo desea volver a ser tierra, a la pureza, al origen:
SOY LLUVIA
Lluevo por dentro Y por fuera Quiero llover Esta nube Que se aferra
Quiero llorar Y confundirme Hacerme agua De la Madre Tierra
Versos al margen es el primer
poemario de Marta Garrós Badal (Barcelona, 1966), publicado por Punto Rojo
Editorial (2019). Sentimientos y emociones se entremezclan con esos tintes
modernistas del imaginario y la realidad en más de sesenta poemas que
configuran un poemario emotivo, mágico y auténtico.
Soy de las que disfruta paseando de puntillas por los versos de los recién aterrizados en Poémame, dar la bienvenida (a todo el que puedo) y como a todo el mundo le pasa seguro, unos me llegan, otros no alcanzo y algunos me dan un mazazo en el estómago del alma y me erizan la piel… entonces ahí me paro, me deleito y disfruto del viaje.
Esto es lo que me pasó con la poesía de @raffadurand:
Mira cómo cae hoy día la lluvia. Cae como nuestra saliva ácida y oscura.
Es negra y bruta.
Fragmento de su poema Blanco y negro.
Aterrizó en nuestro bar de poesía el mes pasado (Septiembre) y con sólo veinticinco poemas publicados, ha creado un universo personal y único.
No te deja indiferente, es intensa, profunda, oscuramente bella… una ráfaga de vendaval más que viento.
En otras ocasiones es suave y sutil, dejando un regusto amable y dulce en el paladar de la mente, pero con un mensaje contundente y profundo.
Hoy palpé los sueños de la luz en una ventana, dorado amanecer en un cuadro rodeado de la incandescencia de una pared tan antigua como mi asombro, polen extasiado en su viaje, encierro de musa, cartas diminutas que se escriben a sí mismas hasta alcanzar, quizás, a un lector sin anteojos, sin manos, traficante de ensoñaciones…
Fragmento de Luz de la Tarde.
Algunos poemas son todo un viaje de sensaciones, sentidos, mundos reales mezclados con mundos oníricos. Un tobogán de emociones que deleita los sentidos:
AMARTE DE DÍA
Amanecí en Nepal,
con gafas tornasoladas
para encontrarme
escuchando la cascada solar
de tu cabellera…
Hace muchos años,
creyéndome muerto,
hilvanando mis pasos
por el tuerto relieve
de ciertas calles… caí de bruces.
«Me encontrarás
siguiendo la ruta del Inca,
siempre hacia el Sol.»
Amarte quise
con el glóbulo infinito
de una mañana abrasadora,
líquenes al viento,
en el desnudo palpitar
de un sueño
que permanece
lo que permanece
un profundo suspiro.
Y los peces meando burbujas
hablaron con la lengua exótica
de las aguas de oro,
múltiple cáliz en el pecho,
azorado encanto,
sinfonía celeste
que abarcaba
todo el espectro cromático.
Mágicos y distantes panoramas
daban cauce a nuestro encuentro,
locas las almas untándose
una a la otra sin medida,
piedra de toque de los dioses,
sin Olimpo,
viajando en barcas de silicio
sobre un mar verde,
húmero licor de mansas frutas.
Se me hacía realidad
lo que desde niño vislumbraba,
atónito y poseído
por una especie
de exaltada serenidad,
en aquella colina que veía
mientras me alejaba
de los juegos y los ruidos,
escondido en un embudo de mallas
sin pesar en nada,
sólo «viendo».
Decidí amarte ante la luz,
aún masticando los colmilloos
de las infaustas noches…
Volverme perfume,
ansioso recolector de semillas
en esa tierra que no ha sido
regada todavía.
Así.
Os invito a conocer un poco más a este poeta de mirada en verso profundo y penetrante en su rinconcito de Poémame.
Charles Chaplin es mayormente conocido por su faceta cinematográfica, pero más allá del cine, también fue una persona muy interesada en transmitir valores en todos los aspectos de su vida. Compartimos hoy un magnífico poema suyo para reflexionar un rato.
¡Vive! Ya perdoné errores casi imperdonables. Traté de sustituir personas insustituibles, de olvidar personas inolvidables. Ya hice cosas por impulso. Ya me decepcioné con algunas personas, mas también yo decepcioné a alguien. Ya abracé para proteger. Ya me reí cuando no podía. Ya hice amigos eternos. Ya amé y fui amado pero también fui rechazado. Ya fui amado y no supe amar. Ya grité y salté de felicidad. Ya viví de amor e hice juramentos eternos, pero también los he roto y muchos. Ya lloré escuchando música y viendo fotos. Ya llamé sólo para escuchar una voz. Ya me enamoré por una sonrisa. Ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia y… Tuve miedo de perder a alguien especial y terminé perdiéndolo ¡pero sobreviví! ¡y todavía vivo! No paso por la vida y tú tampoco deberías sólo pasar… ¡Vive! Bueno es ir a la lucha con determinación abrazar la vida y vivir con pasión. Perder con clase y vencer con osadía, porque el mundo pertenece a quien se atreve y la vida es mucho más para ser insignificante.
El mundo pertenece a quien se atreve– Charles Chaplin