Categoría: Poemas

  • Versos al margen, de Marta Garrós. (Punto Rojo Libros, 2019)

    Versos al margen, de Marta Garrós. (Punto Rojo Libros, 2019)

    Cuando el lector se introduce en Versos al margen, lo que realmente queda al margen es la vida. Uno entra en un mundo brillante de emociones y sentimientos que, de algún modo, envuelven y atrapan el alma para no soltarla.

    El poemario, en su mayoría poemas breves y concisos que concentran en pocas líneas una esencia pura y emotiva, está estructurado en tres partes o capítulos que la propia autora nos presenta al inicio del libro, en una breve introducción:

    I. Más que amor, donde los poemas se centran en amor y desamor.

    II. Inspiración, donde la poesía parece fluir por sí misma.

    III. Mis versos al margen, donde encontramos una parte más oscura, más esencial y quizás más íntima, son esos poemas que parecen salir desde algún recóndito pliegue del alma.

    I. MÁS QUE AMOR

    «Y es cuando sus palabras tropiezan

    con su corazón,

    que todo se derrumba…»

    Marta deja unos pequeños versos al inicio de cada capítulo a medida de introducción, que ya nos ponen en pre-aviso de lo que vamos a encontrarnos: palabras, corazón y derrumbe. Tres vocablos que marcan la línea de este primer capítulo.

    Veintiocho poemas, algunos de una intensidad abrumadora, y otros delicados como un susurro al oído, que nos muestran en pequeños matices todas las emociones que podría englobar el enamoramiento: fascinación, entrega, sentimiento y casi devoción. Pero también nos habla de tristeza, ausencias, e incluso de puede llegar a vislumbrar una parte oscura de la relación:

    En el vaivén del tiempo
    Calidez su dentellada
    Y tu esposa me resuelvo
    Frágilmente subyugada.

    -Fragmento del poema Mi Contraluz

    …el consuelo
    De esta tristeza
    Abrigándome
    Con tus frías ausencias

    -Fragmento del poema Zona de confort

    A su vez, y casi ligado al tema menos plácido del amor, el que conlleva heridas, en el que hay batallas, entrevemos ese lado positivo que a veces suele rodear la poesía de Marta, y podemos ver esa parte femenina más fuerte, la de la mujer incansable que ama con todas sus fuerzas, a pesar de las heridas; la que siempre renace y se sobrepone. Veamos, por ejemplo el poema Guerrera, donde a pesar de perder, de arder y reducirse a cenizas, siempre vuelve, con más fuerza si cabe, dándole la vuelta a la situación y acabando convertida en su heroína:

    Resurjo de sus cenizas
    En cada batalla perdida
    Anudando en mi brazo
    Las heridas recibidas
    Y aun dándome él
    Por vencida
    Siempre seré su heroína…

    La sensación de plenitud sentimental también tiene su espacio, más grande que el dolor si cabe en este primer capítulo, y nos llega casi acompañada de música y estrellas, pues el lenguaje que usa Marta nos acerca inevitablemente a una magnífica atmósfera de destelles y sueños, todo envuelto en un fino velo de delicadeza y suavidad:

    BESOS DE SEDA

    Vuelan sus besos
    Que en mí se quedan
     
    Como caricias
    Envueltas en seda
     
    Y evoco sus labios
    Prendidos en ella
     
    Arrullo de amante
    Para que duerma.

    Un poema que casi parece que lo podemos tocar, y sentir su tacto sedoso entre nuestros dedos.

    La intensidad en los versos de Marta es algo innegable; hay versos que son prácticamente sentencias, firmes sentencias-promesas que son absoluta entrega, amores que ni la muerte puede romper:

    Si has de hacerlo
    Muere en mí
    Y vivirás
    En mis adentros.

    -Fragmento del poema Eternidad

    Yo me quedaré en ti
    Apartando tus espinas
    Para que me hieran a mí.

    -Fragmento del poema Para los restos
    La poeta Marta Garrós.

    II. INSPIRACIÓN

    «Buscaba inspiración en las estrellas

    sin saber que ya era polvo de estrellas.»

    Los siguientes diecisiete poemas nos llevan a otro ámbito, otro tipo de emociones como la timidez, la resignación, y sensaciones como el tacto o el aroma, se dan cita y se entrelazan con elementos mágicos y estelares, creando un universo o un único mundo que une la emocional con lo real y el imaginario.

    En este sentido, llama la atención del poema Hada Verde. Muchas veces, la poesía de Marta transmite ese ambiente mágico y como de fantasía y, en este poema, por primera vez nos aparece un ser mágico que esparce traviesa su narcótico elixir, la musa de la absenta, la poesía. Ahí es donde el lector, sin darse cuenta, se ve por un instante en la Francia del siglo XIX, y trae a la mente la imagen de Verlaine con su vaso de absenta entre las manos. Entonces se comprende que a menudo, lo que la autora intenta hacer en y con su poesía, es unir ese imaginario literario tan precioso con la realidad, la vida.

    HADA VERDE

    Esparce traviesa
    Su narcótico elixir
     
    Saciando poetas
    Malditos de ella
     
    Susurra en sus labios
    Ebrios de absenta
     
    Batiendo sus alas
    Sin dejar de reír.

    Sucede en este segundo Capítulo que nos aparece, al fin, la poesía japonesa, de la que Marta es Haijin y Senpai, en un Sedoka quem siguiendo la estructura de seis líneas seguidas 5-7-7-5-7-7, nos presenta un instante, como un cuadro, un sonrojo escondido detrás de un abanico y dedos temblorosos, en seis versos de gran belleza:

    SONROJO

    Un abanico
    Como frágil guardián
    Cubre su timidez
    La suave de seda
    Es baile entre los dedos
    Palpitando el sonrojo.

    Y le sigue otro llamado Shouganai, donde encontramos otro guiño hacia esa cultura en esa expresión japonesa que expresa la sensación de saber que hay cosas que no se pueden cambiar, y que son porque han de ser, ni más ni menos.

    Poeta retoma esa atmósfera suave y delicada, casi lírica podríamos decir, en un poema que se nos presenta como aromático.

    Y atesoran mis ojos
    Quimeras preciosas
    Cual rosa en un libro
    Perfumando sus hojas

    -Fragmento del poma Poeta

    Y eso se repite en otro poema de este Segundo Capítulo. Si en el capítulo anterior teníamos un poema que casi se podía tocar, Besos de seda, ahora nos encontramos un poema que casi se puede oler, Préndeme Claveles, y nos percatamos que definitivamente, la poesía de Marta tiene tintes sensoriales, haciendo de un sentido, el eje del poema junto con los sentimientos:

    Róndame con flores

    Que de penas voy sobrada

    Róndame esta noche

    En mi reja perfumada

    -Fragmento del poema Préndeme claveles

    Y de esa sensación empírica, volvemos de nuevo, entrelazando realidad e imaginación, a la fantasía con Ondida, que nos evoca aquellas perversas ninfas del mar, que son capaces de embrujar con su risa. Así lo cuenta Marta, casi ahogada en la inspiración:

    ONDINA

    Canto un canto de sirenas
    Me arrastró hacia su mar
     
    Embriagada por su esencia
    Besaba espumas y sal
     
    Y aun sabiendo
    Que me ahogaba
    Me olvidé de respirar.

    III. MIS VERSOS AL MARGEN

    “Sólo el loco en su cordura,
                    logra ver brillar,
                    el lado oscuro de la luna”

    Veintiún poemas que de repente oscurecen las estrellas anteriores. Se abre con Réquiem, un poema oscuro, lúgubre, que supone un alto contraste con la luz del capítulo anterior, las ninfas parece que se van apagando. Sería como entrar, quizás, en la parte más profunda del alma:

    RÉQUIEM

    Lágrimas muerde
    Tras las cortinas
     
    El borroso murmullo
    Por despedida
     
    Letras doradas
    En comitiva
     
    Perfilan el trono
    Con letanías

    Abunda en este Tercer Capítulo, un vocabulario que transporta a la oscuridad y a la tristeza: velas, cenizas, letanías, rosas negras, sangre, sombra, pozo, jirones, lluvia, duelo, llantos, lluvias, silencios… todo aparece un poco más crudo, un poco más áspero, un poco más triste.  

    Desde un corazón que se va diluyendo, a llantos que rompen –Me quedo como una nube que enjaulada va rompiéndose hasta llorar-, de tormentas que rugen a dolorosas despedidas:

    DESPIDIÉNDOTE

    Nunca sabré
    Dejarte ir del todo
    Mi amor
     
    Por eso
    Me despido de ti
    Poco a poco
     
    Para que no duela
    Tanto el adiós
     
    Prefiero ir
    Soltándote a trozos

    Danza Inmortal llama la atención en este tercer capítulo porque, en medio de tanta oscuridad y dolor y tristeza, aporta un punto de luz, la línea general del capítulo hace un giro puntual, y de repente se llenan los ojos de luz y brillos:

    Bailaré entre tules
    Vaporoso incienso
    Ritual de altares
    Donde está tu cielo

    -Fragmento del poema Danza Inmortal

    Para cerrar el poemario, Marta nos deja un poema precioso que aparece como el cierre de un círculo, es lluvia por dentro y parece que el alma anegada sólo desea volver a ser tierra, a la pureza, al origen:

    SOY LLUVIA

    Lluevo por dentro
    Y por fuera
    Quiero llover
    Esta nube
    Que se aferra
     
    Quiero llorar
    Y confundirme
    Hacerme agua
    De la Madre Tierra

    Versos al margen es el primer poemario de Marta Garrós Badal (Barcelona, 1966), publicado por Punto Rojo Editorial (2019). Sentimientos y emociones se entremezclan con esos tintes modernistas del imaginario y la realidad en más de sesenta poemas que configuran un poemario emotivo, mágico y auténtico.

  • @raffadurand: Transeúnte volador

    @raffadurand: Transeúnte volador

    Soy de las que disfruta paseando de puntillas por los versos de los recién aterrizados en Poémame, dar la bienvenida (a todo el que puedo) y como a todo el mundo le pasa seguro, unos me llegan, otros no alcanzo y algunos me dan un mazazo en el estómago del alma y me erizan la piel… entonces ahí me paro, me deleito y disfruto del viaje.

    Esto es lo que me pasó con la poesía de @raffadurand:

    Mira cómo cae hoy día la lluvia.
    Cae como nuestra saliva ácida y oscura.

    Es negra y bruta.

    Fragmento de su poema Blanco y negro.

    Aterrizó en nuestro bar de poesía el mes pasado (Septiembre) y con sólo veinticinco poemas publicados, ha creado un universo personal y único.

    No te deja indiferente, es intensa, profunda, oscuramente bella… una ráfaga de vendaval más que viento.

    En otras ocasiones es suave y sutil, dejando un regusto amable y dulce en el paladar de la mente, pero con un mensaje contundente y profundo.

    Hoy palpé los sueños de la luz en una ventana, dorado amanecer en un cuadro rodeado de la incandescencia de una pared tan antigua como mi asombro, polen extasiado en su viaje, encierro de musa, cartas diminutas que se escriben a sí mismas hasta alcanzar, quizás, a un lector sin anteojos, sin manos, traficante de ensoñaciones…

    Fragmento de Luz de la Tarde.

    Algunos poemas son todo un viaje de sensaciones, sentidos, mundos reales mezclados con mundos oníricos. Un tobogán de emociones que deleita los sentidos:

    AMARTE DE DÍA

    Amanecí en Nepal,

    con gafas tornasoladas

    para encontrarme

    escuchando la cascada solar

    de tu cabellera…

    Hace muchos años,

    creyéndome muerto,

    hilvanando mis pasos

    por el tuerto relieve

    de ciertas calles… caí de bruces.

    «Me encontrarás

    siguiendo la ruta del Inca,

    siempre hacia el Sol.»

    Amarte quise

    con el glóbulo infinito

    de una mañana abrasadora,

    líquenes al viento,

    en el desnudo palpitar

    de un sueño

    que permanece

    lo que permanece

    un profundo suspiro.

    Y los peces meando burbujas

    hablaron con la lengua exótica

    de las aguas de oro,

    múltiple cáliz en el pecho,

    azorado encanto,

    sinfonía celeste

    que abarcaba

    todo el espectro cromático.

    Mágicos y distantes panoramas

    daban cauce a nuestro encuentro,

    locas las almas untándose

    una a la otra sin medida,

    piedra de toque de los dioses,

    sin Olimpo,

    viajando en barcas de silicio

    sobre un mar verde,

    húmero licor de mansas frutas.

    Se me hacía realidad

    lo que desde niño vislumbraba,

    atónito y poseído

    por una especie

    de exaltada serenidad,

    en aquella colina que veía

    mientras me alejaba

    de los juegos y los ruidos,

    escondido en un embudo de mallas

    sin pesar en nada,

    sólo «viendo».

    Decidí amarte ante la luz,

    aún masticando los colmilloos

    de las infaustas noches…

    Volverme perfume,

    ansioso recolector de semillas

    en esa tierra que no ha sido

    regada todavía.

    Así.

    Os invito a conocer un poco más a este poeta de mirada en verso profundo y penetrante en su rinconcito de Poémame.

  • Reflexiona con un poema de… Charles Chaplin

    Reflexiona con un poema de… Charles Chaplin

    Charles Chaplin es mayormente conocido por su faceta cinematográfica, pero más allá del cine, también fue una persona muy interesada en transmitir valores en todos los aspectos de su vida. Compartimos hoy un magnífico poema suyo para reflexionar un rato.


    ¡Vive!
    Ya perdoné errores casi imperdonables.
    Traté de sustituir personas insustituibles,
    de olvidar personas inolvidables.
    Ya hice cosas por impulso.
    Ya me decepcioné con algunas personas,
    mas también yo decepcioné a alguien.
    Ya abracé para proteger.
    Ya me  reí cuando no podía.
    Ya hice amigos eternos.
    Ya amé y fui amado pero también fui rechazado.
    Ya fui amado y no supe amar.
    Ya grité y salté de felicidad.
    Ya viví de amor e hice juramentos eternos,
    pero también los he roto y muchos.
    Ya lloré escuchando música y viendo fotos.
    Ya llamé sólo para escuchar una voz.
    Ya me enamoré por una sonrisa.
    Ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia y…
    Tuve miedo de perder a alguien especial
    y terminé perdiéndolo
    ¡pero sobreviví!
    ¡y todavía vivo!
    No paso por la vida
    y tú tampoco deberías sólo pasar… ¡Vive!
    Bueno es ir a la lucha con determinación
    abrazar la vida y vivir con pasión.
    Perder con clase y vencer con osadía,
    porque el mundo pertenece a quien se atreve
    y la vida es mucho más para ser insignificante.

    El mundo pertenece a quien se atreve– Charles Chaplin

  • “Otra cosa de la agonía”, poema inédito de Jacqueline Goldberg #PoesíaVenezolana

    “Otra cosa de la agonía”, poema inédito de Jacqueline Goldberg #PoesíaVenezolana

    Jacqueline Goldberg nació en Maracaibo, Venezuela, en 1966. Es Doctora en Ciencias Sociales y Licenciada en Letras. Poeta, narradora, ensayista, editora y autora de libros infantiles y testimoniales, sus primeros trece poemarios fueron recogidos en Verbos predadores. Poesía reunida 2006-1986 (2007). Luego vendrían Postales negras (2011), Limones en almíbar (2014); Nosotros, los salvados (2015) y Las bellas catástrofes (2018). Algunos de estos libros y uno inédito, Aguardar la claridad, fueron reunidos en Previedad. Poesía reunida 2018-1988, que será publicado en España por Amargord Ediciones. En 2013 apareció la novela Las horas claras, que obtuvo en Venezuela el XII Premio Transgenérico de la Sociedad de Amigos de la Cultura Urbana (2012) y que a su vez ganó en 2013 el Premio Libro del Año de los Libreros Venezolanos, la Medalla Internacional “Lucila Palacios”, que otorga el Círculo de Escritores de Venezuela y fue finalista en el Premio de la Crítica a la Novela del año en Venezuela. Fue reeditada en 2018 por la Universidad Metropolitana de Monterrey. En 2018 se publicó el libro de autoficción El cuarto de los temblores.

    Ha recibido en Venezuela, entre otros reconocimientos, Premio Tenedor de Oro a la Publicación Gastronómica que otorga la Academia Venezolana de Gastronomía (2015); Premio Regional de Literatura Jesús Enrique Lossada (2008); Premio de Poesía de la Bienal Mariano Picón Salas (2001); Premio de Ensayo de la Bienal de Crítica y Ensayo Roberto Guevara (2001); Premio Nacional de Literatura Infantil Miguel Vicente Pata Caliente (1993).  En 2018 fue residente en el International Writing Program de la Universidad de Iowa. Su poesía aparece incluida, reseñada y traducida en antologías en España, Italia, Inglaterra, Rumania, Corea del Sur, Puerto Rico, Estados Unidos, Perú, Brasil, México, Chile, Colombia, Argentina y Venezuela.


    Otra cosa de la agonía

    Tantas muertes la muerte.
    Tantos cuerpos los cuerpos.

    La agonía es otra cosa.

    Túnel, goteo.
    Sordo abatimiento.

    Entre arder y ser gemelo
    hay apenas un cartílago malogrado,
    diminutivo sin azul.

    El convencimiento es blando.
    Los episodios de la mudez
    guardan cierta inútil resonancia.

    Hay conjugaciones para el párpado,
    un doblez para cada sangre.

    No es lo mismo naufragar en el lecho nupcial
    que en el lecho marino.

    No es igual cuello que estirpe.

    Caben, eso sí,
    pasados compuestos,
    escozor en el apellido marital.

    La agonía es otra cosa.

    Los ahogados —se ha escrito—
    son muertos hermosos.
    Los más hermosos del mundo.
    Dentro del agua lucen erguidos,
    con las manos levemente empuñadas,
    como si hubiesen intentado asirse
    a una escalera invisible.

    No es muerte dolorosa.
    El pánico viene de una cabeza
    que no se concibe fuera,
    que debe escoger
    entre la bocanada y el grito.

    Tras el sumergimiento final,
    el aire alcanza para un minuto, no más.

    El que pronto se llamará ahogado
    tose y respira mar, río, lago encumbrado.

    La sensación es de desgarramiento,
    de quemadura e inmediatamente de calma.

    Luego el corazón se detiene.

    El corazón del ahogado
    es un corazón ahogado.

    El corazón del desangrado
    es también un corazón ahogado.

    La agonía es otra cosa, se sabe.
    Ruido de clavículas,
    mirar lejos y no verse,
    no verse y ya nunca estar.

    Se confunde corazón roto
    con cansancio, calambre,
    insomnio e indigestión.

    Duele el pecho, obvio.
    Duelen mandíbula, garganta, dignidad.

    A veces un corazón se salva,
    aunque estallar es su deber.

    La agonía es otra cosa.
    Petunias en trampas desalojadas,
    vigilias que han perdido el miedo al fracaso,
    miedo a otras vastas agonías.

    Vamos hacia el ruido natal.
    Todo son suposiciones
    de retornados, salvados, médicos,
    enfermeras locuaces.

    Nada sabemos.

    Agonía: palabra sin brecha.
    No absuelve.
    No resucita.
    No limpia de ofuscamientos.
    No salva de desgarros.
    Casi nada puede.
    No tiempla.
    No restaura el perdón.
    No reconvierte los duelos.

    Es agonía.
    Todo es agonía.
    Pura y terca agonía.


    Poema incluido en la antología «Ruido de clavículas», publicado por El Taller Blanco Ediciones (Bogotá, agosto de 2019).

    Fotografía de Jacqueline Goldberg por Umar Timol.

  • 6 poemas de Wislawa Szymborska

    6 poemas de Wislawa Szymborska

    Es difícil condensar en un pequeño artículo toda la esencia de Wislawa Szymborska, poeta conocida por su afilado sentido de la ironía, según dicen, prácticamente irrepetible en la literatura polaca. Aun así, intentaremos dibujar unas pequeñas pinceladas sobre su vida y obra, y al final dejaremos seis de sus poemas para que los disfrutéis.

    María Wislawa Anna Szymborska, nació en Kórnik, en el año 1923. Su vida se vio inevitablemente marcada por acontecimientos políticos tales como la ocupación nazi de Polonia o la Segunda Guerra Mundial (que la llevó a tener que concluir parte de su formación en la clandestinidad).

    Crecida en un entorno familiar cultural, de bien joven ya escribía relatos cortos y versos; su padre la animaba dándole una moneda cada vez que ella le presentaba un escrito que era de su agrado.

    De hecho, la obra de Wislawa no se limita solamente a la poesía, pues también fue ensayista, traductora, cuentos  y autora de múltiples reseñas de libros e incluso ilustradora, especialmente durante la época de la Segunda Guerra Mundial.

    Su primer poema publicado fue Sukam Slowaw (Buscando la palabra), que apareció en el periódico polaco Dziennik Polski, en el año 1945, pero su primer poemario propiamente dicho no apareció hasta el año 1952, Dlatego żyjemy (Por eso vivimos), que son básicamente poemas sobre su ideología política, así como el segundo, aparecido en 1954 Pytania zadawane sobie (Preguntas hechas a una misma), donde se siente una marcada ideología Comunista.

    Pero Wislawa se desencantó. En Polonia se vivió una especie de intenso rechazo de la presión soviética, y ella abandonó su marcada ideología comunista, y llegó incluso a rechazar sus dos primeros libros tras la publicación, en 1957, de Wołanie do Yet (Llamada al Yeti), quizás uno de los más intensos, donde se ve la insatisfacción y el desencanto de la autora llegando incluso en algún momento a comparar al líder soviético Stalin con el Yeti.

    A lo largo de su carrera, publicó más de una veintena de poemarios, cuentos e incluso una recopilación de las reseñas de libros que escribió. Su trabajo literario se vio reconocido con la obtención de diversos premios entre los que destacan el Premio Nobel, 1966, el Premio Goethe, 1991, y el Premio del Club Le PEN de Polonia 1996.

    Figura de Wislawa Szymborska en Kórnik, su ciudad natal.

    La poesía de Wislawa se caracteriza, principalmente, por el uso de un lenguaje coloquial, cosa que a veces hace que el trabajo de traducir sus versos sea relativamente complicado. Eso se traducía en una poesía cercana y accesible que pretendía hacer reflexionar, a menudo con un punto muy suyo de ironía y humor, pero un humor que podríamos calificar de serio, puesto que está muy bien trabajado y, a su vez, consigue lograr cierta complicidad o cercanía con el lector.

    Así mismo, no es una poesía exenta de tintes políticos, y más teniendo en cuenta la realidad histórica de su país. Pero también se centra en el individualismo, la realidad intelectual y espiritual del ser humano y el existencialismo.

    Y, como no, el amor y los sentimientos también juegan un papel importante en sus versos, destacando la serie de poemas que escribió cuando perdió a su compañero, de entre los que destaca Un gato en un piso vacío; poema con el que he decidido empezar esta pequeña recopilación, puesto que, en mi opinión, es uno de los más hermosos.

    Antes de pasar a su poesía, un último apunte; puesto que por el lenguaje cercano y a coloquial que Wislawa solía usar en sus poemas, como hemos comentado anteriormente,  hacía relativamente complicadas las traducciones de sus versos, he creído justo y necesario nombrar a la persona que ha traducido cada poema.

    Y ahora sí, os dejo aquí seis preciosos poemas de Wislawa Szymborska. Espero que los disfrutéis.

    UN GATO EN UN PISO VACÍO

    Morir, eso no se le hace a un gato.
    Porque qué puede hacer un gato
    en un piso vacío.
    Trepar por las paredes.
    Restregarse entre los muebles.
    Parece que nada ha cambiado
    y, sin embargo, ha cambiado.
    Que nada se ha movido,
    pero está descolocado.
    Y por la noche la lámpara ya no se enciende.
     
    Se oyen pasos en la escalera,
    pero no son ésos.
    La mano que pone el pescado en el plato
    tampoco es aquella que lo ponía.
     
    Hay algo aquí que no empieza
    a la hora de siempre.
    Hay algo que no ocurre
    como debería.
    Aquí había alguien que estaba y estaba,
    que de repente se fue
    e insistentemente no está.
     
    Se ha buscado en todos los armarios.
    Se ha recorrido la estantería.
    Se ha husmeado debajo de la alfombra y se ha mirado.
    Incluso se ha roto la prohibición
    y se han desparramado los papeles.
    Qué más se puede hacer.
    Dormir y esperar.
     
    Ya verá cuando regrese,
    ya verá cuando aparezca.
    Se va a enterar
    de que eso no se le puede hacer a un gato.
    Irá hacia él
    como si no quisiera,
    despacito,
    con las patas muy ofendidas.
    Y nada de saltos ni maullidos al principio.

    Trad. Abel A. Murcia Serrano

    NUBES

    Con la descripción de las nubes
    debería darme mucha prisa,
    en una milésima de segundo
    dejan de ser ésas y empiezan a ser otras.
     
    Es propio de ellas
    no repetirse nunca
    en formas, matices, posturas y orden.
     
    Sin la carga de ningún recuerdo
    se elevan sin problemas sobre los hechos.
     
    ¡De qué van a ser testigos!,
    en un segundo se disipan en todas direcciones.
     
    En comparación con las nubes
    la vida parece tener los pies sobre la tierra,
    se diría que es inmutable y prácticamente eterna.
     
    Frente a las nubes
    hasta una piedra parece un hermano
    en el que se puede confiar
    y las nubes, nada, primas lejanas y frívolas.
     
    Que exista la gente si quiere,
    y después que se muera uno tras otro,
    poco les importan a las nubes
    esas cosas
    tan curiosas.
     
    Sobre toda Tu vida
    y también la mía, aún incompleta,
    desfilan pomposas igual que desfilaban.
     
    No tienen la obligación de morir con nosotros.
    No necesitan ser vistas para poder pasar.

    Trad. Abel A. Murcia Serrano

    ANUNCIOS POR PALABRAS

    CUALQUIERA que conozca el paradero
    de la compasión (fantasía del alma),
    —¡que avise! , ¡que avise!
    Que lo cante a voz en grito
    y baile como si perdiera la razón
    jubiloso bajo el frágil sauce
    eternamente a punto de romper en llanto.

    ENSEÑO a callar
    en todos los idiomas
    con un método de contemplar
    del cielo estrellado,
    las mandíbulas del sinantropus,
    el plancton,
    el copo de nieve.

    DEVUELVO el amor.
    ¡Atención! ¡Ganga!
    En la hierba de antaño,
    cuando, bañados de sol hasta el cuello,
    yacéis mientras baila el viento
    (maestro del baile de vuestros cabellos).
    Ofertas a “Sueño”.

    SE BUSCA persona
    para llorar
    a los ancianos que en los asilos
    mueren. Sírvanse
    presentarse sin referencias
    ni solicitudes por escrito.
    Los papeles serán destruidos
    sin acuse de recibo.

    POR LAS PROMESAS de mi esposo
    —que os engañaba con los colores
    del populoso mundo, con su jaleo,
    con una copla desde la ventana, con un perro
    detrás de la pared—
    de que nunca estaríais solos
    en penumbra, en silencio y sin aliento.
    —responder no puedo.
    La Noche, viuda del Día.

    Trad. Elzbieta Bortkiewicz

    LA REALIDAD

    La realidad no se desvanece
    como se desvanecen los sueños.
    Ni ruidos ni timbres
    la dispersan,
    ni gritos ni estruendos
    la interrumpen.

    Las escenas en los sueños
    son equívocas y ambiguas,
    lo que se puede explicar
    de muy distintas maneras.
    Lo real representa lo real,
    por eso es mayor su misterio.
     
    Para los sueños hay llaves.
    La realidad se abre sola
    y no se deja cerrar.
    Por el resquicio se asoman
    certificados y estrellas,
    se derraman mariposas
    y almas de viejas planchas,
    gorros sin sus cabezas
    y los cráneos de las nubes.
    De esto surge un acertijo
    que no tiene solución.

    Sin nosotros no habría sueños.
    Aquel sin quien no habría realidad
    no es conocido,
    y el producto de su insomnio
    se contagia a todo el que despierta.

    No deliran los sueños,
    delira la realidad
    aunque sea por la insistencia
    con que se aferra
    al curso de los acontecimientos.

    En los sueños aún vive
    nuestro difunto reciente,
    goza de buena salud,
    se ve incluso más joven.
    La realidad tiende ante nosotros
    su cuerpo sin vida.
    No retrocede ni un paso.

    Los sueños son tan ligeros
    que la memoria se los quita de encima fácilmente.
    La realidad no tiene que temerle al olvido.
    Es un hueso duro de roer.
    Nos trae de cabeza,
    nos pesa en el alma,
    se nos enreda en los pies.

    No hay escapatoria,
    la realidad nos acompaña en cada huida.
    Y no hay una estación
    de nuestro itinerario
    en la que no nos espere.

    Trad. Gerardo Beltrán

    CAYENDO DEL CIELO

    Pasa la magia, aunque las grandes fuerzas
    tal como eran, siguen siendo. En las noches más bellas
    no sabes si es una estrella y otra cosa lo que cae.
    No sabes si es eso lo que tiene que caer.
    Y no sabes si es oportuno entretenerse en deseos.,
    ¿adivinar? ¿Por un malentendido estelar?
    ¿Cómo si constantemente nuestro siglo fuera el no-veinte?
    Qué brillo te juramenta: soy una chispa, una chispa auténtica,
    una chispa de la cola de un cometa,
    nada salvo una chispa, que suavemente desaparece,
    no soy yo la que cae en los periódicos de mañana,
    es esa otra, justo a mi lado, que tiene el motor estropeado.

    Trad. David Carrión Sánchez

    ELOGIO DE LA MALA CONCIENCIA DE UNO MISMO

    El ratonero no tiene nada que reprocharse.
    Los escrúpulos le son ajenos a la pantera negra.
    No dudan de loa  apropiado de sus actos las pirañas.
     EL crótalo se acepta sin complejos a sí mismo.
     
    No existe un chacal autocrítico.
    El tábano, la langosta, la tenia y el caimán
    viven como viven y así están satisfechos.
     
    De cien kilos es el corazón de la orca,
    pero no le pesa.
     
    Nada más animal
    que una conciencia limpia
    en el tercer planeta del Sol.

    Trad. Abel A. Murcia Serrano
  • 2 poemas de Le Ngoc Ninh, poeta vietnamita

    2 poemas de Le Ngoc Ninh, poeta vietnamita

    Le Ngoc Ninh (Vietnam, 1969) es doctor en ciencias mineras. Vive en Hanoi y trabaja en el Departamento General de Medio Ambiente.

    Su seudónimo es Ngoc Le Ninh y es miembro de la asociación de escritores de Hanoi. Sus poemas han sido publicados en Vietnam, Estados Unidos, Bélgica y España. Obtuvo el Premio de Poesía 2019 de la Asociación Internacional de Escritores de Vietnam.


    Un amante vegetariano

     (Para: DM)

    Desde hace mucho

    Mi corazón gritaba

    ¿Dónde estabas?

    ¿Por qué me has dejado solo en la intemperie?

    El signo de interrogación se transformó en una guadaña

    Abatió mi corazón y lo arrancó.

    En el desarreglo de mi corazón

    Tu cara emergió y se desvaneció.

    Soy un amante vegetariano

    Sin ti, mi vida se ha vuelto insípida.

    La solitaria vida del celibato

    Me arrojó al santuario de Buda.

    El corazón se rapó la cabeza

    La sangre tejió la túnica kashaya

    ¡Toc! ¡Toc! y ¡Toc! ¡Mi amor!

    ¿Te rezo a Ti? ¿O rezo a Buda?

    Las mil manos y los mil ojos de Buda

    Florecen en la fragancia del incienso

    Él me mira adusto:

    «¿Por qué tu corazón no es honesto?»

    Avergonzado, bajé la cabeza…

    La tercera noche

    En la primera noche

    En silencio, estábamos uno al lado del otro

    Queríamos decir tantas cosas

    ¿Por qué las mantuvimos ocultas en nuestros corazones?

    En la segunda noche, silenciosa y silencioso

    Los ojos se querían encontrar, los corazones querían decir

    Sólo una cosa,

    Desde el primer día, cuando ambos estábamos confundidos

    ¿Por qué no lo dijimos de una vez?

    Dudaba, pero luego conté apresuradamente la luna y las estrellas.

    Y tú fingías arrancar  hojas de hierba

    En la mitad de una noche de luna y fulgor

    La palabra Amor seguía ocultándose

    ¿Cómo podíamos permanecer en silencio?

    ¿Engañábamos a nuestros limpios corazones?

    Tantos pensamientos se agolpaban

    Desbordándonos

    Te amaba tanto, pero no me atrevía a decirlo en voz alta.

    Lo sabías, por supuesto, pero eras una mujer.

    La tercera noche, súbitamente, me senté muy cerca de ti.

    La noche palpitaba tan fuerte como el pulso de nuestros corazones

    No sabía por qué me aferraba desesperado a tu cuerpo.

    Con furor, hundiste tu cuerpo en el mío.

    Nuestros mil poros se despertaron

    La noche giraba y giraba a lo largo de la hierba enredada a nuestros pies.

    El viento se llevó suavemente la túnica

    Exponiendo

    A la blanda y vaporosa luna

    Y a dos pájaros mansamente

    Acurrucados en una profusión de hojas

    Que escuchaban a la felicidad llover en la zona de paz.

    El amor siguió floreciendo después del primer instante.


    Traducción al inglés: Linh Vu

    Traducción al español: Mariela Cordero.

  • Tríptico coloquial de Alejandro Sebastiani Verlezza #PoesíaVenezolana

    Tríptico coloquial de Alejandro Sebastiani Verlezza #PoesíaVenezolana

    Alejandro Sebastiani Verlezza (Caracas, 1982) es poeta, con incursiones en las artes visuales. Ha publicado una plaquette: Posdatas (El Pez Soluble, 2009), el diario Derivas (bid & co, 2013) y dos poemarios: Canción de la encrucijada (Editorial Eclepsidra, 2016) y Partir (OT Editores, 2018); aparece en las siguientes compilaciones: Voces nuevas 2005-2006 (Celarg, narrativa), Voces nuevas  2006-2007 (Celarg, ensayo), 102 Poetas. Jamming (OT Editores, 2014), Tiempos grotescos (UNAM, México, 2015) y Nuevo país de las letras (Banesco, Caracas, 2016); ha preparado la antología poética Del fluir de Santos López (Madrid, Kalathos Ediciones, 2016) y la compilación de ensayos La otra locura de Armando Rojas Guardia (bid & co, 2017); en coautoría con Adalber Salas Hernández ha preparado dos antologías de poesía venezolana: Tramas cruzadas, destinos comunes (Común Presencia Editores, 2013) y Destinos portátiles (Vallejo & Co, 2015).


    Tríptico coloquial

    Sobre un epigrama de Ernesto Cardenal:
    y la que no se dejó amar
    pues se quedó sin ser amada

    e basta!

    Antonio y Cleopatra (fragmento)

    –ah, mi oscura tumba, ningún amigo me verá yacer.
    –tendrás que vértelas con el tesorero.
    –dime: dónde está ella ahora.
    –los dioses te abandonan, ¿qué te dice el cuerpo?
    –¡oh!

    Con Emily Dickinson
    (a truly love call)

    te lo quiero recordar
    solo por si acaso:

    en ocasiones con el corazón
    rara vez con el alma
    muy poco con la fuerza del cuerpo
    casi nadie puede amar con Todo

    y qué le vamos a hacer

    sino recoger los guijarros
    y dejarlos otra vez en su andar

    tan lentísimo
    y proclive al i n f i n i t o

  • 4 poemas de Moinak Dutta, poeta indio

    4 poemas de Moinak Dutta, poeta indio

     Moinak Dutta (1977), es un escritor, ensayista, editor y poeta indio. Sus poemas y otros escritos se han publicado en antologías y revistas nacionales e internacionales y también en diarios como Madras Courier y The Statesman. Algunas de las revistas que han publicado sus poemas son: SETU, Riding and Writing, The Indian Periodical, Pangolin Review, Tuck Magazine, Duane’s Poetree and Nature Writing.

    Ha publicado Online @ Offline, ( 2014) y En busca de la radio (2017). Fue editor de Whispering Poeisis (2018), antología de poesía compuesta por más de cien poemas de sesenta poetas de diferentes partes de la India y el mundo. Actualmente se desempeña como editor ejecutivo de la revista  de literatura y arte The Kolkata Review.


    Vals de primavera

    Después de muchos días a partir de ahora

    cuando tengamos tiempo libre

    seguramente te preguntarás como

    nuestras palabras fueron medidas;

    Yo quizás diría

    todo sucedió como esa canción

    cuando tocaste el vals de Chopin

    y me llevaste a donde pertenecía.

    Especias y curry

    Como la mayoría de los indios

    soy aficionado a las especias,

    olor a cilantro, cardamomo, cúrcuma, jengibre y hojuelas de chile,

    ¿Es lo que me otorga vigor?

    si no hay fragancia de especias

    ¿Cuál es la utilidad de un hogar indio?

    Una carta de ella

    Después de veintiocho días y siete horas

    de su última llamada,

    recibo una carta de ella,

    me escribe desde una ciudad portuaria,

    donde el clima es hermoso,

    se pasa todo el día mirando a las gaviotas.

    y al atardecer se sienta en la cubierta,

    para ver al sol bañarse desnudo como un niño,

    por la noche se transforma en un territorio plagado de algas

    y sueños de caballos y corderos pastando en silencio.

    Una vez en nuestro camino a Khwai

    Una vez en nuestro camino a Khwai

    fuimos encantados por la primavera,

    el sendero de los sueños nos mintió

    una vez en nuestro camino a khwai;

    fuimos besados por el cielo

    y sentimos la belleza que nos consagraba

    una vez en nuestro camino a khwai

    poseímos la rima de la primavera.

  • 4 poemas inéditos de Belkys Arredondo Olivo #PoesíaVenezolana

    4 poemas inéditos de Belkys Arredondo Olivo #PoesíaVenezolana

    Belkys Arredondo Olivo nació en Caracas, Venezuela. Poeta, periodista y editora, formó parte de talleres literarios del Celarg (Centro de estudios latinoamericano Rómulo Gallegos) y perteneció al grupo literario Tokonoma.

    Ha publicado Sagita (1998), Abecedario roto (1999), De un grano de arena saldrá un pájaro (2001), Cóncavo (2005) a ras del vidrio con el cual obtuvo el 1er Premio Latinoamericano José Rafael Pocaterra (2006), El llamado de los grillos (2010) y Cayenas (2016). Galardonada con la Medalla internacional de poesía Vicente Gerbasi 2012 otorgada por el Círculo de Escritores de Venezuela por su trayectoria.

    La poeta venezolana Belkys Arredondo

    Ha coordinado talleres de poesía en el Centro de Estudios Latinoamericano Rómulo Gallegos y participado en diferentes ámbitos y encuentros internacionales de poetas. Su obra ha sido publicada en México, Salvador, España, Brasil y EEUU en antologías de poesía venezolana. 


    Abierta

    Este corazón insaciable
    que se pega a los árboles
    y se pone sus ramas

    este corazón insaciable
    de ojos abiertos
    que oye la caída del fruto

    Este corazón insaciable
    que no se mira
    atento a los llamados

    me ha dado desnudez
    cuando mi frente se inclina.

    Advertencia

    Descubre que los violines no son rojos
    que los metálicos no escupen fuego
    que las puertas siempre prohíben
    que el frío incinera
    que el hambre se olvida
    que matan, que pueden matar

    Escucha el artilugio en las costillas de los árboles
    que la violencia es un encargo, la de galápagos verdes
    que las puertas sin dinteles protegen las heridas
    las del amor también
    que matan, que pueden matar.

    El agujero

    Se acerca sin el abrazo,
    sin la voz suave en los bordes
    sin la sonrisa y el cariño simple.

    No es posible, le dice
    y una música amanecida la envuelve
    con la misma canción de los trenes y sus estaciones
    la misma de las carreteras y los aeropuertos.

    Debajo de las rodillas todavía la ternura
    la que ovilla el amor.
    Se lo imagina noble para que vuelva
    y detenga lo oscuro que la nombra.

    (No expliques)

    No me amas.

    El desarraigo
    no tiene recuerdos
    es
    una caja blanca
    por dentro
    y por fuera.

  • 3 poemas de Mike Stone, poeta estadounidense

    3 poemas de Mike Stone, poeta estadounidense

    Mike Stone (1947) nació en Columbus, Ohio, EE.UU. Se graduó en la Universidad Estatal Ohio Licenciatura en Psicología. Sirvió en el ejército de los EEUU y en las Fuerzas de Defensa de Israel. Mike ha estado escribiendo poesía desde que era un niño. Ha publicado cuatro libros de poesía, un libro de ensayos y  cuatro novelas de ciencia ficción. Se mudó a Israel en 1978 y actualmente vive en Raanana.

    El poeta Mike Stone

    Sábado por la mañana

    *Raanana, 6 de enero de 2018*

    Sábado por la mañana

    lavado por la lluvia y deslumbrado por el sol

    un día tan fresco como cualquier otro que puedas encontrar.

    Camino con Daisy en la tierra prometida,

    América aún duerme plácidamente en su noche.

     Aquí tienes la misma probabilidad de encontrarte con Dios que con cualquiera.

    A lo largo de los senderos arbóreos

    (Sólo ten cuidado de no mirarlo a los ojos).

     Los gatos en el patio forman un minyan

     Por sus oraciones murmuradas en la tibieza del silencio

     Y no le pido a nadie en particular

    ¿Quién necesita todas las sinagogas,

     Iglesias y catedrales?

    El Testigo

    *Raanana, 14 de enero de 2018*

     ¿Qué has presenciado hoy?

     ¿Fue un día excepcional o fue como cualquier otro día?

     ¿Qué tenía el día que te pareció excepcional?

     ¿Habrías preferido que durara para siempre?

     ¿Habrías preferido que nunca hubiera ocurrido?

     ¿Fue adorable más allá de las palabras?

    ¿Fue doloroso? ¿Más de lo que podías soportar?

    ¿Quisiste morir?

     ¿Había un árbol involucrado?

     ¿Qué tipo de árbol? ¿Alto o rugoso? ¿Recto o cimbrado?

    ¿Colgaba de él una fruta pesada y suculenta?

     ¿Un hombre que ya no necesitaba la vida?

     ¿Era de día o de noche?

     ¿Había nubes en el cielo?

     ¿Llovió? ¿Las gotas eran lúgubres?

     ¿Había hombres y mujeres caminando lentamente por la calle?

     ¿Fue un canto de júbilo o un lamento?

     ¿Había muchos animales también?

     ¿Eran feroces?

     ¿Eran perros falderos?

     ¿Y los pájaros? ¿Cantaban o eran águilas?

     ¿Había una sola flor o un campo lleno de flores?

     ¿Qué tipo de flor?

     ¿Qué tipo de flor?

    Oda a un amante

    (inspirado en un poema de Mahmoud Darwish, 1941-2008)

    *Raanana, 15 de marzo de 2019*

     Alguna vez leí un poema entre el amanecer y el café;

     hablaba de un hombre cuyos amados ojos

     traspasaban su corazón con espinas

    una vez conocí ojos así.

    Su amado lo abandonó por otro.

     y mi corazón también sabía lo que había sentido

     pero su amado de alguna manera se convirtió en tierra,

     una pequeña franja de tierra insignificante

     en el gran boceto de las cosas,

    pero la tierra que amaba no era menos

     que la vida misma,

     una tierra muy parecida a la tierra a la que amo

     recorrer sus sinuosos senderos con Daisy.

     Pero entonces su tierra resultó ser mi tierra

     que lo había abandonado por mí

     y mi país lo contaba entre nuestros enemigos.

     Entonces entendí cómo una tierra

     no puede abandonar a sus poetas

    y cuando abre su vientre

    acepta a sus hijos pródigos,

    lo hace en el amor.


    Traducción: Mariela Cordero.