Poemas

  • 3 poemas de María Antonieta Flores. #PoesíaVenezolana.

    3 poemas de María Antonieta Flores. #PoesíaVenezolana.

    María Antonieta Flores. (Caracas, 1960). Poeta, escritora. Magister en Literatura Latinoamericana. Ha publicado los poemarios: El señor de la muralla (1991), Canto de Cacería (1995. Premio de Poesía de la I Bienal de Literatura Municipal «Augusto Padrón» 1994), Presente que no en ausencias (1995), Agar (1996), criba de abril (1998), Los trabajos interminables (1998. Mención Premio Municipal de Literatura en 1999), índigo (2001. Premio Anual Fundación para la Cultura Urbana), limaduras (2005), la voz de mis hermanas (2005), regresaba a las injurias (2009), madera de orilla (2013), temples (2014), deletérea (2015). En ensayo, obtuvo el Premio Municipal de Literatura «Rafael Angel Insausti» mención Ensayo 1996 (Barinas) con Sophia y Mythos de la pasión amorosa editado en 1997 y la el premio Ensayo Literario de la IV Bienal de Literatura «Mariano Picón Salas» 1997 con Espiral sonora. Lectura de Ida Gramcko (inédito). Autora del monólogo Como una mariposa, estrenado en 2018. Honor prizes (for complete work) Naji Naaman’s Literary Prizes 2016, otorgado por la Naji Naaman’s Foundation for Gratis Culture, de Líbano, por su trayectoria completa. Su poesía, incluida en más de 20 antologías nacionales e internacionales, ha sido traducida al portugués brasileño, rumano, inglés, italiano y alemán. Ha participado como poeta invitada en distintos festivales y encuentros internacionales en Colombia, Brasil, Argentina, México, Romania, Austria, Costa Rica, Nicaragua, Panamá, Perú.

    rejoneada
    padezco bajo las palabras
    la astuta vida de los insectos
    en las rendijas
    y los pájaros buscando rumbo
    mientras sucede todo
    porque adentro es más exacto
    en el corredor de la sangre erecta
    me detengo a respirar
    tu deseo que me alumbra

    auspicioso
    buenas hierbas
    de olivo el mortero
    sal que alimenta mi tierra
    coronas que mis manos arman
    y alejan los espantos de las puertas
    la templanza llega con sus dones
    con paciencia se trituran los aromas
    mientras oro por ganancia

    la parsimonia de mis hombres
    sembrados en mis huesos
    que a decir horadan
    crueles y generosos
    de los torpes me aparté
    antes de darse ellos cuenta.

    Estos poemas pertenecen a Temples (2014) publicado por editorial Kalathos.

  • La fuerza de la poesía: el poeta suicida Xu Lizhi

    La fuerza de la poesía: el poeta suicida Xu Lizhi

    Algunas personas confunden poesía con poemas exclusivamente amorosos. Nada más lejos de la realidad. Mi poesía, sin ir más lejos, es de denuncia, es social, política y, a veces, de amor.

         Hoy os quiero mostrar un ejemplo de poesía dura y real. Poesía que, si tuviera eco, podría ser la chispa que encendiese una revolución, un deseo de cambio y que, por otro lado, nos muestra la cara más despreciable de nuestra sociedad: el silencio, el no-va-conmigo.

         Ya hace tiempo publicamos en estas páginas algo similar respecto a la polémica de la evolución de un poema de Alves da Costa, Maiakovski, Brecht o Niemöller.

         Os recuerdo una versión de aquel poema:

    Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,

    guardé silencio, porque yo no era comunista.

    Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,

    guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata.

    Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,

    no protesté, porque yo no era sindicalista.

    Cuando vinieron a buscar a los judíos,

    no protesté, porque yo no era judío.

    Cuando vinieron a buscarme,

    no había nadie más que pudiera protestar.

         Hoy, os hablo de un poeta chino: el poeta suicida Xu Lizhi,  que trabajaba en la fábrica donde se ensambla el iPhone.

         Este joven de 24 años resume en su lamento poético la realidad de una joven y no tan joven generación explotada y alienada por la sociedad de hoy en día.

         Xu Lizhi se quitó la vida el 30 de septiembre de 2014 al arrojarse por la ventana de su dormitorio en Shenzhen. De forma premonitoria, ya en 2010 escribió un poema en el que resumía su frustración:

    Un tornillo cayó al suelo

    en su negra noche de horas extras.

    Cayó vertical y tintineante

    pero no atrajo la atención de nadie,

    igual que aquella última vez,

    en una noche como ésta,

    en la que alguien se lanzó al vacío.  

         Quiero acabar este breve artículo con las mismas palabras que utilicé en el artículo de enero de 2018:

    ¿No será que buena parte de nosotros, de nuestra sociedad, ha cedido y continua cediendo su libertad por comodidad?

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    Podéis encontrar más información:

  • 3 poemas de Tareq Samin, poeta bengalí

    3 poemas de Tareq Samin, poeta bengalí

    Tareq Samin (1977) es un poeta, escritor y editor bengalí. Editor de la revista Sahitto. Autor de dos poemarios, una novela y un libro de cuentos. Sus poemas han sido traducidos al inglés, al español, al alemán, eslovaco,portugués y húngaro. Los temas centrales en su obra literaria son la naturaleza, el amor y el humanismo.


    ¿Por qué escribo?

    Cuando la gente ama
    algo en este mundo
    viven para llevar esa carga
    mueren por eso.
    Hoy revelaré mis pensamientos más profundos
    ¡mátenme, no me importa!
    prefiero morir con valor
    ¿por qué vivir con miedo?
    si fuiste elegido
    para esto.
    No temas nada
    considera todo como un don divino.
    Si algo te enardece
    ¿por qué temes? ¡oh alma!
    vives por ello
    o mueres por ello
    ¿qué serías sin la pasión?

    La diferencia entre tú y yo

    Tu profundidad tan prodigiosa
    y también tú asombrosa agitación
    perduran en mí.
    Qué serena eres, amorosa y realista
    y mucho más.
    ¡Qué idealista y místico soy!
    cuando te expandes como el cielo
    te busco en las profundidades del océano,
    revolución, rebelión y la ruptura de las fronteras
    forman mi moral
    la hipnosis de las ataduras y las fascinaciones
    son tus costumbres.
    yo quiero destruir para reconstruir
    yo quiero morir para resucitar
    tú quieres certeza
    y quieres amar.

    La tierra

    Esta tierra turbulenta
    es el fin ilimitado
    en cada momento
    nacen miles de millones de vidas
    y miles de millones de vidas se reducen a la muerte
    ¿quién mantiene esto en las noticias?
    ella es como una madre
    otorga dones a cada descendiente y a cada vida
    y los cuida con esmero desmedido
    el hombre no se preocupa por su madre
    tala árboles y crea fronteras
    esparce contaminación cargada de polietileno,
    en la guerra y en la aventura hace
    sufrir a su mórbida madre.


    Traducción por Mariela Cordero.

  • La voz  sutil de Ida Vitale

    La voz sutil de Ida Vitale

    “Mientras vivamos, mientras no llegue la catástrofe final, la poesía va a sobrevivir”

    Ida Vitale es una escritora uruguaya quien conocemos  por haber recibido el Premio de Literatura Miguel de Cervantes 2018,.

    La poeta actualmente tiene 95 años de edad y es un referente para poetas de todas las generaciones.

    Nacida en Montevideo, Uruguay, en 1923. Vitale es una de las grandes poetas latinoamericanas.

    A sus 95 años sigue lúcida y con el cuerpo ágil y sano. Sus poemas nos muestran un lenguaje preciso, lleno de ironías y palabras sutiles.

    Vitale califica el libro de Cervantes como el de su «vida», un «tratado de psicología» que le sirvió para «escoger a los amigos».

    «Empecé a buscar a Quijotes y Sanchos: ahora me parece más fácil encontrar a Sanchos en vida que a Quijotes». 

    La poesía de Ida Vitale es inteligente, llena de humor.

    “El humor es esencial para sobrevivir, y no me refiero a los chistes: a veces el humor se refleja simplemente en una actitud de tolerancia que debe empezar por uno mismo”.

    La obra poética de Ida es un cuerpo coherente en la actual poesía latinoamericana gracias a una doble actitud crítica que pone bajo la lente de la sospecha al lenguaje y al mundo.

    Para Ida la poesía tiene música y a veces es algo privado que terminará siendo universal, pero que nace de un proyecto personal.

    ‘‘Hay poetas a los que les interesa o les obsesiona un tema y se centran más en eso. Entendí que de repente hay distintas caras, facetas, rumbos y que si el poeta trabaja mucho y logra un libro muy unitario en el tiempo, es probable que ese libro tenga un único tema: la obsesión del momento que puede o no repetirse. Hay poesía que depende también de lo que uno observa. Los temas podrán ser diferentes, pero la voz es la misma”.

    Leamos algunos poemas que he seleccionado de Ida, desde mi perspectiva y gusto personal.

    Reunión
    Érase un bosque de palabras,
    una emboscada lluvia de palabras,
    una vociferante o tácita
    convención de palabras,
    un musgo delicioso susurrante,
    un estrépito tenue, un oral arcoíris
    de posibles oh leves leves disidencias leves,
    érase el pro y el contra,
    el sí y el no,
    multiplicados árboles
    con voz en cada una de sus hojas.
    Ya nunca más, diríase,
    el silencio.

    Para bajar a tierra
    Se calza uno las botas de la lluvia,
    los ojos de la lluvia
    y el pesimismo del posible granizo,
    acepta la encandilada taza de la mañana,
    barrunta el barro,
    el frío contra la piel caliza,
    urde planes contrarios,
    apostrofa y desmanda,
    supone el ronroneo del poema
    cobijado en la cama, como un gato.
    Pero transige poco a poco,
    baja, y entra al campo del radar de la muerte,
    como todos los días,
    natural, tautológicamente.

    No llores vanamente tu fortuna
    No llores vanamente tu fortuna*
    Las escaleras turbias
    suben a la esperanza del amor,
    descienden a raudales de soledad,
    miseria, a esa sombra
    en la que viejo, te gustará sentarte,
    graduándola:
    entreabrir un postigo,
    apagar o encender una vela,
    otra vela,
    para alumbrar la seda de una frente,
    el cigarrillo consumido a medias,
    epílogos, epílogos.
    No entiendes
    esas grandes cosas inmóviles, egipcias,
    y prefieres vivir sobre un burdel,
    cerca la iglesia, el hospital.
    También tu voz bajó por escaleras,
    llegó a la sombra, al cáncer,
    durante el largo viaje tuyo a Ítaca,
    a nosotros, al milagro sencillo:
    eres
    el derrotado, el triste, el solo
    —no importa de qué tribu—
    que trueca el duelo en canto. * Constantino Cavafis.

    Libro
    Aunque nadie te busque ya, te busco.
    Una frase fugaz y cobro glorias
    de ayer para los días taciturnos,
    en lengua de imprevistas profusiones.
    Lengua que usa de un viento peregrino
    para volar sobre quietudes muertas.
    Viene de imaginaria estación dulce;
    va hacia un inexorable tiempo solo.
    Don que se ofrece entre glosadas voces,
    para tantos equívoco, se obstina
    en hundirse, honda raíz de palma,
    convicto de entenderse con los pocos.

    Mi homenaje
    Mi homenaje
    al que plantó cada árbol
    sin pensar, para siempre.
    O acaso imaginando al desunido
    que un día lo convoca,
    lo celebra.
    A lo que no obstante el mediodía,
    se da en glorioso atardecer.
    A todo lo que ocurre
    sin ser más que eso: algo.
    Al conductor del ómnibus,
    cumplido, sonriente,
    que levanta una tarde
    con su simple saludo.
    Al pájaro que pía.
    A quien en su país desvencijado
    ose decir su parecer riesgoso.
    Al que en el valle
    recuerda que hay montañas
    y en una gota de agua,
    olvidando la niebla,
    tiembla ante la sequía
    y el desierto ofrecido.
    Al banco cuya húmeda madera
    me acoge y me refresca,
    mientras el tormentoso verano
    no da tregua.
    Al hueco que busca
    colmarse pese al vértigo
    y a la gaita que llama a soledades
    desde un acantilado.
    Al que se acuerda de mí.
    Al que me olvida

    Estos son los libros de  Poesía de Ida Vitale

    La luz de esta memoria (1949). Fieles (1976 y 1982). Jardín de sílice (1980). Procura de lo imposible, (1988). Jardines imaginarios (1996). La luz de esta memoria (1999). Mella y criba (2010). Sobrevida (2016). Mínimas de aguanieve (2016). Poesía reunida. 2017.

    Estos son sus premios y reconocimientos.

    Premio Octavio Paz (2009). Doctora honoris causa por la Universidad de la República (2010). Premio Alfonso Reyes (2014). Premio Reina Sofía (2015). Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca (2016). Premio Max Jacob (2017). Premio FIL de la Literatura en Lenguas Romances (Feria del libro de Guadalajara, 2018). Premio Cervantes (2018).

    “Libro a libro, Ida Vitale ha erigido un cosmos impar en el que el lenguaje se yergue, vivo, precisamente como un animal que nos estudiará a nosotros, los lectores”, declaró Trujillo poeta nicaraguense, y con eso nos quedamos.

    La poesía es letra viva y por paradójico que parezca, han sido los poetas y sus poesías los que marcan el pulso de la humanidad.

    Más sobre Ida Vitale en Poémame: 7 poemas de Ida Vitale, premio Cervantes 2018

  • Carmen Cantos: Amante de las letras y los mundos paralelos

    Carmen Cantos: Amante de las letras y los mundos paralelos

    Carmen  Cantos (@Carmen) lleva con nosotros en Poémame, desde febrero de 2018, y ya forma parte importante de la familia “poemaniania”. El título de esta pequeña reseña es la frase de presentación de su rinconcito, y la define a la perfección.

    “Amante de las letras y los mundos paralelos…”

    Solo siendo amante de las letras se puede entender esa forma tan amable y generosa a la hora de escribir. Solo sabiendo viajar por mundos paralelos se puede regalar al lector un viaje en cada poema.

     Aunque la mayoría de sus escritos son poemas, también nos ha deleitado con algún relato:

                    En efecto, ella contaba historias para no enloquecer….

    Lo hacía despacio, acariciando cada estrofa

    hecha de átomos y mareas…

    sintiéndose diosa

    de grandes pájaros rojos devoradores de nubes,

    de pequeños seres de luz temerosos del invierno…

    (fragmento de su relato Contaba Historias )

    Amable, atenta, siempre tiene un momento para leer y comentar.

    Su poesía es suave y dulce, con un lirismo cuidado y exquisito.

    Acaricia las palabras, las une y después las suelta en una sucesión de versos que te envuelve.

    Generosa en metáforas que adornan y engrandecen los poemas.

    A veces sutil y suave, pero con mensaje profundo:

    Sobre la tarde disuelta en lejanía halló una brisa distinta…

    rosadamente liberada de alguna historia de silencios.

    Entonces ella recordó.

    Y fue que una lágrima de abismo y perpetuidad

    recorrió su piel de nácar…

    (fragmento de su poema Sujetando )

    Carmen se desliza por entre las palabras, uniendo con hilo de luz los versos. Los moldea y da forma a su antojo, regalando un poema al poema, y un placer al lector:

    Brilla!

    Las nubes entre versos

    están sedientas…

    libres son las palabras

    que hacen y deshacen,

    que desgarran piedras,

    que se funden

    en pequeñas historias etéreas

    que esculpen emociones.

    Brilla…

    poesía!

    *********************

    —Quizás al otro lado

    esté la luz…

    pueda tocar su esencia…

    se ilumine al fin la noche

    y los días se escurezcan…

    (fragmento de su poema Piensa )

    Solo se conoce al poeta leyendo su poesía, empapándose de ella, por ello no quisiera acabar esta breve reseña sin dejar, para vuestro disfrute, alguno de sus poemas, y ahora que la conocéis un poquito más, os ánimo a que paséis por su rincón y os regaléis los sentidos con su poesía.

    Larga distancia

    Aire y materia,

    voluptuosa tarde

    enmarcada en trance,

    que no despierta…

    Solo acontece lo que es,

    en un trémulo balanceo

    de un árbol y su sombra.

    Cercano está el ocaso

    y el frescor anhelado…

    Larga es aun la distancia

    al punto de no retorno.

    No quiero desistir

    Cuando el alma sobrevive herida,

    se estrechan los confines

    del brillo perseguido,

    alcanzan los desiertos

    los mares más profundos,

    se desvanecen los soles

    cual seres enlutados.

    Todo es borrado

    de adentro hacia afuera,

    todo es apresado…

    rehén de un raciocinio

    que no me atrevo a nombrar…

    pero yo ansío resplandores

    a pesar de tanta realidad

    impresa en las entrañas

    y no quiero desistir de la luna…

    ni del bosque que idolatra su secreto.

    Niebla en tus ojos

    Niebla en tus ojos

    mientras te adentras

    en caminos que te llevan,

    que te alejan,

    que no esperan.

    Denso mundo interior

    que lastima hacia afuera,

    que captura momentos

    y disecciona estrellas.

    Historia no expresada .

    con atisbos de irrealidad pasajera.

    Circunstancias que barajan

    trayectorias estudiadas,

    decisiones concretas,

    percepciones desajustadas.

    Niebla en tu mirada,

    ocaso de realidades banales,

    de deseos carnales,

    de espacios y recorridos trascendentales.

    Penumbra en tus ojos

    solo acariciadas por lenguas de fuerza

    que no atraen tempestades.

    Culto a tus ojos

    en lo alto de una colina solitaria

    que expone recuerdos

    y corazones rotos.

    Devoción por ti…

    por más que me esfuerce

    en buscar el sol

    que no conoces ni pospones

    por no tener ansias de él.

    Borbotones… de momentos únicos,

    de locuras interiores.

    Os invito a conocer un poco más a esta poeta generosa y amable.

  • 2 poemas de Sylvia Plath, la poeta que quería ser Dios

    2 poemas de Sylvia Plath, la poeta que quería ser Dios

    Sylvia Plath, considerada como una de las mejores poetas del siglo XX, nació un 27 de octubre y es por ello que, en Poémame, hemos querido rendirle homenaje. 

    Sobre su persona hay opiniones para todos los gustos y su figura se ha visto mercantilizada y frivolizada hasta la saciedad.

    Hoy queremos, simplemente, hacernos eco de la poeta en relación con su persona, de su trayectoria, de la influencia que tenía el mundo sobre sus letras. En el artículo publicado el año pasado nos acercábamos a ella con un poema. Hoy nos aproximaremos a su vida y a su obra.

    Plath nació en octubre, en el mes del almacenaje, como expresaba en uno de sus versos. Desde muy joven se interesó por la escritura, su primer poema lo escribió a los 8 años. La educaron para ser una mujer complaciente y moderada. Ella quería cumplir con su papel, hacía lo posible para contentar las expectativas del resto, evitando mostrar sus debilidades, pero también, sus inquietudes. Esa careta de vigorosidad, perfección y alegría, dejaba tras de sí la frustración y el agotamiento que arrastraba. 

    La chica que quería ser Dios, como su diario rezaba, destacaba, poseía una brillantez innegable, constantemente deseaba superarse y solía abarcar tantas ocupaciones que acababa sobrecargada, procurando además, ser la esposa y madre ideal. Amante del arte, dibujaba para desarrollar su creatividad, a instancias de su marido. 

    Se suicidó muy joven y se convirtió en un mito. Se le atribuye un trastorno bipolar. Se hablaba de sus depresiones, de sus crisis, de la desesperanza ante la muerte de su padre, de los problemas en su matrimonio, de la soledad y el vacío que la embargaba. 

    En el último periodo de su vida incrementa su productividad, aunque en vida solo publicó la primera recopilación de su poesía The colossus. A título póstumo, recibió el Premio Pulitzer (1982).

    Decía en uno de sus poemas que intentó no pensar demasiado, trató de ser natural y amorosa como las demás mujeres. ¿Lo consiguió? ¿Acaso era necesario?

    Os dejamos con un par de poemas.


    Soy vertical

    Pero preferiría ser horizontal.
    No soy un árbol con las raíces en la tierra
    absorbiendo minerales y amor maternal
    para que cada marzo florezcan las hojas,
    ni soy la belleza del jardín
    de llamativos colores que atrae exclamaciones de admiración
    ignorando que pronto perderá sus pétalos.
    Comparado conmigo, un árbol es inmortal
    y una flor, aunque no tan alta, es más llamativa,
    y quiero la longevidad de uno y la valentía de la otra.
    Esta noche, bajo la luz infinitesimal de las estrellas,
    los árboles y las flores han derramado sus olores frescos.
    Camino entre ellos, pero no se dan cuenta.
    A veces pienso que cuando estoy durmiendo
    me debo de parecer a ellos a la perfección—
    oscurecidos ya los pensamientos.
    Para mí es más natural estar tendida.
    Es entonces cuando el cielo y yo conversamos con libertad,
    y así seré útil cuando al fin me tienda:
    entonces los árboles podrán tocarme por una vez, y las flores tendrán tiempo para mí.

    Nacidos muertos

    Estos poemas no viven: el diagnóstico es triste.
    Los dedos de manos y pies crecieron bastante,
    sus pequeñas frentes se abombaron por la concentración.
    Si no caminaron por ahí como personas
    no fue por falta de amor materno.
    ¡No puedo entender lo que les ocurrió!
    Tienen la forma, el número, los miembros precisos.
    ¡Se ven tan bien ahí en su líquido de adobo!
    Sonríen, sonríen, sonríen, me sonríen a mí.
    Pero los pulmones no se hinchan y el corazón no bombea.
    No son cerdos, ni siquiera son peces,
    aunque tienen un cierto aire de cerdo y de pez,
    sería mejor que estuvieran vivos, y así es como estaban.
    Pero están muertos, y su madre, casi muerta de enajenación,
    y miran como estúpidos, y no hablan de ella.

  • 5 poemas de Dulce María Loynaz

    5 poemas de Dulce María Loynaz

    ”En mi verso soy libre: él es mi mar. Mi mar ancho y desnudo de horizontes… Ando en mi verso; respiro, vivo, crezco en mi verso y en él tienen mis pies camino y mi camino rumbo y mis manos qué sujetar y mi esperanza qué esperar y mi vida su sentido».

    Dulce María Loynaz nacida y fallecida en La Habana (1902-1997) Poeta y novelista cubana.

    Escribió poesía desde muy joven con 16 años. En 1919 ya publicaba sus primeros poemas en varios periódicos de La Habana. Después de Doctorarse en Derecho, colaboró con las más importantes publicaciones de su país y viajó muchas veces por Europa, Asia y América, dedicándose paralelamente a la literatura. Recibió numerosos premios y reconocimientos, entre los que destacan el Premio Nacional de Literatura en Cuba (1987) y el Premio Cervantes en España (1992). También fue miembro de la Real Academia Española de la Lengua.

    En la década de los 30 su casa de La Habana, El Vedado, se convierte en centro de la vida cultural de la ciudad, acogiendo en las llamadas “juevinas” a diversos intelectuales y artistas como García Lorca, Juan R. Jiménez, Gabriela Mistral o Alejo Carpentier. Fue siempre lugar de acogida para los escritores españoles que llegaban a Cuba.

    En el estilo de sus primeros escritos fue fundamental la influencia de Juan Ramón Jiménez. En esos versos de sus inicios, se puede encontrar una ternura, melancolía y lirismo intimista, que recuerdan a la prosa poética de Platero y yo, obra del poeta onubense. 

    Su poesía, según algunos estudiosos de su obra, tiene ciertos tintes impresionistas. Fuerte, enérgica, intensa, nada retórica… pero al mismo tiempo, delicada, desnuda, con mucha sensibilidad, escrita con el alma… A veces, una mezcla de realidad y fantasía en la que resulta difícil establecer una línea divisoria.

    Su vida era el verso. Y es que ella era tan sencilla y clara como su propia poesía. Sin embargo fue muy crítica y exigente consigo misma y con su obra. (Su novela “Jardín” la escribió siete veces buscando la perfección…)

    Su consejo a los jóvenes poetas era: «No se apresuren a publicar antes de tiempo, dejen que la fruta madure en la rama, porque si esto se adelanta nunca sale bien, oigan esto, porque la juventud es muy impaciente y se cree que no le va a alcanzar el tiempo… dejen madurar la fruta en el árbol, que así tiene luego más sabor».

    En sus primeros libros la influencia del modernismo se hizo notar; más adelante, su poesía no dejó de evolucionar hacia la sencillez y el intimismo.

    Poeta del agua. Sus “Juegos de agua” (1951) fueron un reflejo de la fugacidad del tiempo, de la nostalgia que nos invade…

    En sus versos se funde con su isla, con su soledad; con sus otras islas, las Canarias, que fueron su referente en su libro “Un verano en Tenerife”.

    “Nadie escucha mi voz, si rezo o grito: soy isla asida al tallo de los vientos.”

    Una gran mujer que se autoexilió en su propia casa para no participar en el  proceso revolucionario de aquellos años en Cuba, revolución que no apoyaba, según ella, para no contribuir al deterioro, a la vulgarización de la cultura y la identidad nacional cubana que tanto defendía.

    Y tal vez, por ello, se quería recluir en el silencio callado del estanque: «Yo no quisiera ser más que un estanque / verdinegro, tranquilo, limpio y hondo. / Uno de esos estanques / que en un rincón obscuro / del silencioso bosque, / se duermen a la sombra tibia y buena / de los árboles».

    En resumen, una poeta humilde, sencilla y activa, que se dedicó por entero a la literatura hasta alcanzar los 95 años de edad y que llegó a convertirse en figura de referencia mundial, una de las representantes femeninas más ilustres de la poesía latinoamericana del siglo XX.

    “¿Quién toca el arpa de la lluvia?

    Mi corazón mojado se detiene a escuchar

    la música del agua.

    Mi corazón se ha puesto a escuchar

    sobre una rosa…”

    En estos 5 poemas que he seleccionado, creo que están representadas las principales características, ya citadas, de su bella poesía, de su lirismo sencillo y delicado, sin adornos innecesarios.

    JUEGOS DE AGUA

    Los juegos de agua brillan a la luz de la luna
    como si fueran largos collares de diamantes:
    Los juegos de agua ríen en la sombra…Y se enlazan
    y cruzan y cintilan dibujando radiantes
    garabatos de estrellas…
    Hay que apretar el agua
    para que suba fina y alta…Un temblor de espumas
    la deshace en el aire; la vuelve a unir…desciende
    luego, abriéndose en lentos abanicos de plumas…

    Pero no irá muy lejos…Esta es agua sonámbula
    que baila y que camina por el filo de un sueño,
    transida de horizontes en fuga, de paisajes
    que no existen…Soplada por un grifo pequeño.

    ¡Agua de siete velos desnudándote y nunca
    desnuda! ¡Cuándo un chorro tendrás que rompa el broche
    de mármol que te ciñe, y al fin por un instante
    alcance a traspasar como espada, la Noche!

    POEMA CXIV

    El mundo entero se me ha quedado vacío, dejado por los
    hombres que se olvidaron de llevarme.
    Sola estoy en esta vasta tierra, sin más compañía que los
    animales que tampoco los hombres necesitan, que los árboles
    que no creen necesitar.
    Y mañana, cuando les falte el canto de la alondra o el perfume
    de la rosa, se acordarán de que hubo una flor y que hubo un
    pájaro. Y pensarán acaso que era bueno tenerlos.
    Pero cuando les falte mi verso tímido, nadie sabrá que alguna
    vez yo anduve entre ellos.

    YO TE FUI DESNUDANDO…

    Yo te fui desnudando de ti mismo,
    de los «tús» superpuestos que la vida
    te había ceñido…

    Te arranqué la corteza —entera y dura—
    que se creía fruta, que tenía
    la forma de la fruta.

    Y ante el asombro vago de tus ojos
    surgiste con tus ojos aun velados
    de tinieblas y asombros…

    Surgiste de ti mismo; de tu misma
    sombra fecunda — intacto y desgarrado
    en alma viva…

    DIVAGACIÓN

    Si yo no hubiera sido…, ¿qué sería
    en mi lugar? ¿Más lirios o más rosas?
    O chorros de agua o gris de serranía
    o pedazos de niebla o mudas rocas.
    De alguna de esas cosas- la más fría…-
    me viene el corazón que las añora.
    Si yo no hubiera sido, el alma mía
    repartida pondría en cada cosa
    una chispa de amor…

    Nubes habría
    – las que por mí estuvieran – más que otras
    nubes, lentas… (¡La nube que podría
    haber sido!…)

    ¿En el sitio, en la hora
    de que árbol estoy, de qué armonía
    más asequible y útil? Esta sombra
    tan lejana parece que no es mía…
    Me siento extraña en mi ropaje; y rota
    en las aguas, en la monotonía
    del viento sobre el mar, en la paz honda
    del campo, en el sopor del mediodía…

    ¡Quién me volviera a la raíz remota
    sin luz, sin fin, sin término y sin vía!…

    ETERNIDAD

    En mi jardín hay rosas:
    Yo no te quiero dar
    las rosas que mañana…
    Mañana no tendrás.

    En mi jardín hay pájaros
    con cantos de cristal:
    No te los doy, que tienen
    alas para volar…

    En mi jardín abejas
    labran fino panal:
    ¡Dulzura de un minuto…
    no te la quiero dar!

    Para ti lo infinito
    o nada; lo inmortal
    o esta muda tristeza
    que no comprenderás…

    La tristeza sin nombre
    de no tener que dar
    a quien lleva en la frente
    algo de eternidad…

    Deja, deja el jardín…
    no toques el rosal:
    Las cosas que se mueren
    no se deben tocar.

    SU BIBLIOGRAFÍA POÉTICA:

    Versos (1950) Juegos de agua (1951) Poemas sin nombre (1953) Últimos días de una casa (1958) Poemas escogidos (1985) Poemas náufragos (1991)
    Bestiarium (1991) Finas redes (1993) La novia de Lázaro (1993) Poesía completa (1993) Melancolía de otoño (1997) La voz del silencio (2000) El áspero sendero (2001)

    REFERENCIAS:

    Datos extraídos de la biografía de la autora:

    – Revista Digital Isla Bahía.

    – Monografías.com. Lengua y Literatura.

    – Instituto Cervantes. Cervantes.es. Bibliotecas y documentación.

    – Escritores.org.

    Autora: María Prieto

    Maestra de Primaria de profesión y poeta aficionada desde la adolescencia. Ello, se reflejó también en mi actividad docente desarrollando y trabajando la creación poética con mis alumnos. Aficionada a la literatura (poesía y narrativa), al arte, a los viajes y a la naturaleza, muy presente en mis poemas. Publico mis escritos en mi blog: https://lamardeversosazules.blogspot.com/

  • Versos al margen, de Marta Garrós. (Punto Rojo Libros, 2019)

    Versos al margen, de Marta Garrós. (Punto Rojo Libros, 2019)

    Cuando el lector se introduce en Versos al margen, lo que realmente queda al margen es la vida. Uno entra en un mundo brillante de emociones y sentimientos que, de algún modo, envuelven y atrapan el alma para no soltarla.

    El poemario, en su mayoría poemas breves y concisos que concentran en pocas líneas una esencia pura y emotiva, está estructurado en tres partes o capítulos que la propia autora nos presenta al inicio del libro, en una breve introducción:

    I. Más que amor, donde los poemas se centran en amor y desamor.

    II. Inspiración, donde la poesía parece fluir por sí misma.

    III. Mis versos al margen, donde encontramos una parte más oscura, más esencial y quizás más íntima, son esos poemas que parecen salir desde algún recóndito pliegue del alma.

    I. MÁS QUE AMOR

    «Y es cuando sus palabras tropiezan

    con su corazón,

    que todo se derrumba…»

    Marta deja unos pequeños versos al inicio de cada capítulo a medida de introducción, que ya nos ponen en pre-aviso de lo que vamos a encontrarnos: palabras, corazón y derrumbe. Tres vocablos que marcan la línea de este primer capítulo.

    Veintiocho poemas, algunos de una intensidad abrumadora, y otros delicados como un susurro al oído, que nos muestran en pequeños matices todas las emociones que podría englobar el enamoramiento: fascinación, entrega, sentimiento y casi devoción. Pero también nos habla de tristeza, ausencias, e incluso de puede llegar a vislumbrar una parte oscura de la relación:

    En el vaivén del tiempo
    Calidez su dentellada
    Y tu esposa me resuelvo
    Frágilmente subyugada.

    -Fragmento del poema Mi Contraluz

    …el consuelo
    De esta tristeza
    Abrigándome
    Con tus frías ausencias

    -Fragmento del poema Zona de confort

    A su vez, y casi ligado al tema menos plácido del amor, el que conlleva heridas, en el que hay batallas, entrevemos ese lado positivo que a veces suele rodear la poesía de Marta, y podemos ver esa parte femenina más fuerte, la de la mujer incansable que ama con todas sus fuerzas, a pesar de las heridas; la que siempre renace y se sobrepone. Veamos, por ejemplo el poema Guerrera, donde a pesar de perder, de arder y reducirse a cenizas, siempre vuelve, con más fuerza si cabe, dándole la vuelta a la situación y acabando convertida en su heroína:

    Resurjo de sus cenizas
    En cada batalla perdida
    Anudando en mi brazo
    Las heridas recibidas
    Y aun dándome él
    Por vencida
    Siempre seré su heroína…

    La sensación de plenitud sentimental también tiene su espacio, más grande que el dolor si cabe en este primer capítulo, y nos llega casi acompañada de música y estrellas, pues el lenguaje que usa Marta nos acerca inevitablemente a una magnífica atmósfera de destelles y sueños, todo envuelto en un fino velo de delicadeza y suavidad:

    BESOS DE SEDA

    Vuelan sus besos
    Que en mí se quedan
     
    Como caricias
    Envueltas en seda
     
    Y evoco sus labios
    Prendidos en ella
     
    Arrullo de amante
    Para que duerma.

    Un poema que casi parece que lo podemos tocar, y sentir su tacto sedoso entre nuestros dedos.

    La intensidad en los versos de Marta es algo innegable; hay versos que son prácticamente sentencias, firmes sentencias-promesas que son absoluta entrega, amores que ni la muerte puede romper:

    Si has de hacerlo
    Muere en mí
    Y vivirás
    En mis adentros.

    -Fragmento del poema Eternidad

    Yo me quedaré en ti
    Apartando tus espinas
    Para que me hieran a mí.

    -Fragmento del poema Para los restos
    La poeta Marta Garrós.

    II. INSPIRACIÓN

    «Buscaba inspiración en las estrellas

    sin saber que ya era polvo de estrellas.»

    Los siguientes diecisiete poemas nos llevan a otro ámbito, otro tipo de emociones como la timidez, la resignación, y sensaciones como el tacto o el aroma, se dan cita y se entrelazan con elementos mágicos y estelares, creando un universo o un único mundo que une la emocional con lo real y el imaginario.

    En este sentido, llama la atención del poema Hada Verde. Muchas veces, la poesía de Marta transmite ese ambiente mágico y como de fantasía y, en este poema, por primera vez nos aparece un ser mágico que esparce traviesa su narcótico elixir, la musa de la absenta, la poesía. Ahí es donde el lector, sin darse cuenta, se ve por un instante en la Francia del siglo XIX, y trae a la mente la imagen de Verlaine con su vaso de absenta entre las manos. Entonces se comprende que a menudo, lo que la autora intenta hacer en y con su poesía, es unir ese imaginario literario tan precioso con la realidad, la vida.

    HADA VERDE

    Esparce traviesa
    Su narcótico elixir
     
    Saciando poetas
    Malditos de ella
     
    Susurra en sus labios
    Ebrios de absenta
     
    Batiendo sus alas
    Sin dejar de reír.

    Sucede en este segundo Capítulo que nos aparece, al fin, la poesía japonesa, de la que Marta es Haijin y Senpai, en un Sedoka quem siguiendo la estructura de seis líneas seguidas 5-7-7-5-7-7, nos presenta un instante, como un cuadro, un sonrojo escondido detrás de un abanico y dedos temblorosos, en seis versos de gran belleza:

    SONROJO

    Un abanico
    Como frágil guardián
    Cubre su timidez
    La suave de seda
    Es baile entre los dedos
    Palpitando el sonrojo.

    Y le sigue otro llamado Shouganai, donde encontramos otro guiño hacia esa cultura en esa expresión japonesa que expresa la sensación de saber que hay cosas que no se pueden cambiar, y que son porque han de ser, ni más ni menos.

    Poeta retoma esa atmósfera suave y delicada, casi lírica podríamos decir, en un poema que se nos presenta como aromático.

    Y atesoran mis ojos
    Quimeras preciosas
    Cual rosa en un libro
    Perfumando sus hojas

    -Fragmento del poma Poeta

    Y eso se repite en otro poema de este Segundo Capítulo. Si en el capítulo anterior teníamos un poema que casi se podía tocar, Besos de seda, ahora nos encontramos un poema que casi se puede oler, Préndeme Claveles, y nos percatamos que definitivamente, la poesía de Marta tiene tintes sensoriales, haciendo de un sentido, el eje del poema junto con los sentimientos:

    Róndame con flores

    Que de penas voy sobrada

    Róndame esta noche

    En mi reja perfumada

    -Fragmento del poema Préndeme claveles

    Y de esa sensación empírica, volvemos de nuevo, entrelazando realidad e imaginación, a la fantasía con Ondida, que nos evoca aquellas perversas ninfas del mar, que son capaces de embrujar con su risa. Así lo cuenta Marta, casi ahogada en la inspiración:

    ONDINA

    Canto un canto de sirenas
    Me arrastró hacia su mar
     
    Embriagada por su esencia
    Besaba espumas y sal
     
    Y aun sabiendo
    Que me ahogaba
    Me olvidé de respirar.

    III. MIS VERSOS AL MARGEN

    “Sólo el loco en su cordura,
                    logra ver brillar,
                    el lado oscuro de la luna”

    Veintiún poemas que de repente oscurecen las estrellas anteriores. Se abre con Réquiem, un poema oscuro, lúgubre, que supone un alto contraste con la luz del capítulo anterior, las ninfas parece que se van apagando. Sería como entrar, quizás, en la parte más profunda del alma:

    RÉQUIEM

    Lágrimas muerde
    Tras las cortinas
     
    El borroso murmullo
    Por despedida
     
    Letras doradas
    En comitiva
     
    Perfilan el trono
    Con letanías

    Abunda en este Tercer Capítulo, un vocabulario que transporta a la oscuridad y a la tristeza: velas, cenizas, letanías, rosas negras, sangre, sombra, pozo, jirones, lluvia, duelo, llantos, lluvias, silencios… todo aparece un poco más crudo, un poco más áspero, un poco más triste.  

    Desde un corazón que se va diluyendo, a llantos que rompen –Me quedo como una nube que enjaulada va rompiéndose hasta llorar-, de tormentas que rugen a dolorosas despedidas:

    DESPIDIÉNDOTE

    Nunca sabré
    Dejarte ir del todo
    Mi amor
     
    Por eso
    Me despido de ti
    Poco a poco
     
    Para que no duela
    Tanto el adiós
     
    Prefiero ir
    Soltándote a trozos

    Danza Inmortal llama la atención en este tercer capítulo porque, en medio de tanta oscuridad y dolor y tristeza, aporta un punto de luz, la línea general del capítulo hace un giro puntual, y de repente se llenan los ojos de luz y brillos:

    Bailaré entre tules
    Vaporoso incienso
    Ritual de altares
    Donde está tu cielo

    -Fragmento del poema Danza Inmortal

    Para cerrar el poemario, Marta nos deja un poema precioso que aparece como el cierre de un círculo, es lluvia por dentro y parece que el alma anegada sólo desea volver a ser tierra, a la pureza, al origen:

    SOY LLUVIA

    Lluevo por dentro
    Y por fuera
    Quiero llover
    Esta nube
    Que se aferra
     
    Quiero llorar
    Y confundirme
    Hacerme agua
    De la Madre Tierra

    Versos al margen es el primer poemario de Marta Garrós Badal (Barcelona, 1966), publicado por Punto Rojo Editorial (2019). Sentimientos y emociones se entremezclan con esos tintes modernistas del imaginario y la realidad en más de sesenta poemas que configuran un poemario emotivo, mágico y auténtico.

  • @raffadurand: Transeúnte volador

    @raffadurand: Transeúnte volador

    Soy de las que disfruta paseando de puntillas por los versos de los recién aterrizados en Poémame, dar la bienvenida (a todo el que puedo) y como a todo el mundo le pasa seguro, unos me llegan, otros no alcanzo y algunos me dan un mazazo en el estómago del alma y me erizan la piel… entonces ahí me paro, me deleito y disfruto del viaje.

    Esto es lo que me pasó con la poesía de @raffadurand:

    Mira cómo cae hoy día la lluvia.
    Cae como nuestra saliva ácida y oscura.

    Es negra y bruta.

    Fragmento de su poema Blanco y negro.

    Aterrizó en nuestro bar de poesía el mes pasado (Septiembre) y con sólo veinticinco poemas publicados, ha creado un universo personal y único.

    No te deja indiferente, es intensa, profunda, oscuramente bella… una ráfaga de vendaval más que viento.

    En otras ocasiones es suave y sutil, dejando un regusto amable y dulce en el paladar de la mente, pero con un mensaje contundente y profundo.

    Hoy palpé los sueños de la luz en una ventana, dorado amanecer en un cuadro rodeado de la incandescencia de una pared tan antigua como mi asombro, polen extasiado en su viaje, encierro de musa, cartas diminutas que se escriben a sí mismas hasta alcanzar, quizás, a un lector sin anteojos, sin manos, traficante de ensoñaciones…

    Fragmento de Luz de la Tarde.

    Algunos poemas son todo un viaje de sensaciones, sentidos, mundos reales mezclados con mundos oníricos. Un tobogán de emociones que deleita los sentidos:

    AMARTE DE DÍA

    Amanecí en Nepal,

    con gafas tornasoladas

    para encontrarme

    escuchando la cascada solar

    de tu cabellera…

    Hace muchos años,

    creyéndome muerto,

    hilvanando mis pasos

    por el tuerto relieve

    de ciertas calles… caí de bruces.

    «Me encontrarás

    siguiendo la ruta del Inca,

    siempre hacia el Sol.»

    Amarte quise

    con el glóbulo infinito

    de una mañana abrasadora,

    líquenes al viento,

    en el desnudo palpitar

    de un sueño

    que permanece

    lo que permanece

    un profundo suspiro.

    Y los peces meando burbujas

    hablaron con la lengua exótica

    de las aguas de oro,

    múltiple cáliz en el pecho,

    azorado encanto,

    sinfonía celeste

    que abarcaba

    todo el espectro cromático.

    Mágicos y distantes panoramas

    daban cauce a nuestro encuentro,

    locas las almas untándose

    una a la otra sin medida,

    piedra de toque de los dioses,

    sin Olimpo,

    viajando en barcas de silicio

    sobre un mar verde,

    húmero licor de mansas frutas.

    Se me hacía realidad

    lo que desde niño vislumbraba,

    atónito y poseído

    por una especie

    de exaltada serenidad,

    en aquella colina que veía

    mientras me alejaba

    de los juegos y los ruidos,

    escondido en un embudo de mallas

    sin pesar en nada,

    sólo «viendo».

    Decidí amarte ante la luz,

    aún masticando los colmilloos

    de las infaustas noches…

    Volverme perfume,

    ansioso recolector de semillas

    en esa tierra que no ha sido

    regada todavía.

    Así.

    Os invito a conocer un poco más a este poeta de mirada en verso profundo y penetrante en su rinconcito de Poémame.

  • Reflexiona con un poema de… Charles Chaplin

    Reflexiona con un poema de… Charles Chaplin

    Charles Chaplin es mayormente conocido por su faceta cinematográfica, pero más allá del cine, también fue una persona muy interesada en transmitir valores en todos los aspectos de su vida. Compartimos hoy un magnífico poema suyo para reflexionar un rato.


    ¡Vive!
    Ya perdoné errores casi imperdonables.
    Traté de sustituir personas insustituibles,
    de olvidar personas inolvidables.
    Ya hice cosas por impulso.
    Ya me decepcioné con algunas personas,
    mas también yo decepcioné a alguien.
    Ya abracé para proteger.
    Ya me  reí cuando no podía.
    Ya hice amigos eternos.
    Ya amé y fui amado pero también fui rechazado.
    Ya fui amado y no supe amar.
    Ya grité y salté de felicidad.
    Ya viví de amor e hice juramentos eternos,
    pero también los he roto y muchos.
    Ya lloré escuchando música y viendo fotos.
    Ya llamé sólo para escuchar una voz.
    Ya me enamoré por una sonrisa.
    Ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia y…
    Tuve miedo de perder a alguien especial
    y terminé perdiéndolo
    ¡pero sobreviví!
    ¡y todavía vivo!
    No paso por la vida
    y tú tampoco deberías sólo pasar… ¡Vive!
    Bueno es ir a la lucha con determinación
    abrazar la vida y vivir con pasión.
    Perder con clase y vencer con osadía,
    porque el mundo pertenece a quien se atreve
    y la vida es mucho más para ser insignificante.

    El mundo pertenece a quien se atreve– Charles Chaplin