Categoría: Poemas

  • 2 poemas de Santos López #PoesíaVenezolana

    2 poemas de Santos López #PoesíaVenezolana

    Santos López (Mesa de Guanipa, Venezuela, 1955) ha publicado los poemarios: Otras costumbres (1980), Alguna luz, alguna ausencia (1981), Mas doliendo ya (1984), Entre regiones (1984), Soy el animal que creo (1987), El libro de la tribu (1992), Los buscadores de agua (1999), El cielo entre cenizas (2004), Le Ciel en cendres, edición bilingüe español-francés (2004), Soy el animal que creo. Antología (2004), I cercatore d’acqua, edición bilingüe español-italiano (2008), El libro de la tribu (reedición 2014), La Barata (2015), Del fluir. Poesía escogida (2016), Azar de almendra (2016) y Canto de luz negra (2018).

    Recibió el Premio Municipal de Poesía de Caracas en 1987 y en 2001 y sus poemas han sido traducidos al inglés, alemán, francés, chino, coreano e italiano. Ha participado como poeta y conferencista invitado en festivales y encuentros literarios en España, Portugal, Francia, Colombia, Cuba, México, Chile, Bélgica, Benin, Austria y Estados Unidos de Norteamérica.

    Editor, periodista y gerente cultural, es director-fundador de la Casa de la Poesía Pérez Bonalde (fundada en 1990), institución con la que realizó 12 ediciones de la Semana Internacional de la Poesía de Caracas; y también director y creador del Festival Internacional de Tradiciones Afroamericanas (FITA), Asociación Civil sin fines de lucro con la que cristalizó 5 ediciones del festival.


    Mandamiento

    Hágase la luz negra de mis antepasados lobos
    Que se bañaban en el mar y copularon con culebras;
    Íntimos vivieron en el abismo, en la leche,
    En la noche de su agujero fulminado e inmenso.

    Ninguna luz brilla en la cara de lo profundo del mar,
    Pero las aguas ceden y los pedazos de tierra
    Al sexto día buscan el hálito de los dioses:
    (Cuanta más leña hay, más fuerte es el fuego)

    Manchas nebulosas circulares con rehiletes,
    Espirales y anillos. Estrellas y más estrellas
    Como puntos de cielo punzó. El cuerpo nada
    Hace por sí mismo, basta ver un cadáver.

    Hágase la luz negra sobre la puerta de Occidente,
    Aquí, cuando Hércules y Equidna ensoñaron
    Y dieron a luz siete angípedos gigantes, razas
    De ojos llameantes y resolución firme.

    Así comenzó esta nativa desgracia, este vértigo,
    Donde sólo encuentras noche y más noche.
    Y pasamos por alto la embriaguez del trance,
    El temblor del mundo, esa su armonía

    Es un goteo que insiste hasta el infinito.
    Hágase la luz negra de mis antepasados equinos,
    De patas rojas que recorrieron cielo y cementerio:
    Piramidal, funesta de la tierra nacida sombra;

    Y circular, dichosa del sol como un sonido.
    La cabeza del caballo es el amanecer, su lomo
    Es el día empinado y su relincho, un relámpago.
    Antepasados míos, canten ahora para mí…

    Pájaro Azafrán

    I

    mi corazón ha visto
    el menos visto
    el más vistoso pájaro
    allá arriba
    su poder para cantar
    en silencioso clamor
    no es deleite encima
    de vida ni de nada
    ¿qué oigo?
    ¿qué quieres decirme?
    si es capullo o calavera
    pétalo o médula con miel
    tu amor deshuesado mestizo
    rosa enferma con gusano
    anda y dilo de una vez
    en gerundio o presente
    deja ese barrido de hojas secas
    sin vocales
    cúbreme de arcilla
    con tus alas
    entretanto
    veo la burbuja de la infancia
    flotar
    he visto lo que no puede verse
    para no decirlo con lengua
    ni con gagueo
    pero sí sobre los filos
    con hojillas curvas
    con flores pintadas en paredes
    contra toda lluvia de junio
    boca lamosa
    para pedir y mendigar amor
    y amparo

    he amado este pájaro
    sin razón
    lo mismo da
    -por las noches
    por oscuro
    por oír el mundo delante-
    sin preguntar si es jaguar
    si rosa o negrísimo
    con gozo y con rabia
    como niño
    desamparado en un hilo
    mientras mi madre envejecía
    mi madre fue también un pájaro
    que abanicó sus alas
    sin barullo ni indecible amargo
    con susurro
    titilo suave
    y con un beso en la frente
    gorjeo que dice y bendice
    con venenoso cantar
    pájaro
    azafrán
    canta
    toda
    la noche
    al amor
    escondido
    del amor

    II

    mi corazón ha visto
    un pájaro desnudo allá arriba
    balanceado en una rama
    de la aurora
    la entonces acacia
    con sus largos tires de hojas
    -mi corazón no desmiente
    lo que ha visto-
    erguido en majestad
    en su aire de mañana
    recién salido del sueño
    en luz azafrán
    este pájaro joven
    con años de deseos
    llamado mujer de veintisiete
    pura
    inocente
    con sed
    traza su augurio en mi destino
    es así como yo temía su canto
    garganta de sol rarísima
    se podría decir
    la lengua tibia de una santa
    que pasa su cuchillo
    como boca en mi boca
    y lame mi borracho beso
    babea y fulmina
    mis portales y ventanas
    ¿qué cantaba con vicio
    este pájaro
    haciendo público su amor?
    ¿era su propósito
    regresarme a mi destino?
    ojalá sea yo de nombre alguien
    pescador en tierra
    o cualquier otro desconocido

    años de deseos tiene
    este pájaro desnudo
    buscándome
    ha esperado en esta acacia
    y me seduce sin miserias
    bebe en mi brisa de pulmón
    saca engrudo de mis entrañas
    complaciente en cuerpo joven
    pellizca párpados
    ahora me lleva en su aleteo
    en una muerte fina y doble
    así almendra
    sicigia que vuela y revuela
    de uno a otro oriente

    (Incompleto)


    Estos poemas pertenecen al poemario Canto de luz negra (2018)

  • De lunas, sueños y primaveras otoñales

    De lunas, sueños y primaveras otoñales

    Nitsuga_Amano, o lo que es lo mismo, Agustín Esequiel, es una de las almas más vivas y atentas de Poémame. Hace poco más de un año que aterrizó en el bar y ha acabado por hacerse oír por todo el Parnaso, participando activamente y compartiendo sus versos.

    Adentrarse en su poesía es entrar en un universo lleno de imágenes, de sueños, de agua, de silencios, de ilusiones, de lunas… de historias. Pues si algo podemos destacar de sus versos, es la maravillosa variedad de temas que descansan en ellos, vistos todos a través del prisma de su inspiración, y pasado por el tamiz de los sentimientos, cosa que hace que todos sus poemas tengan un componente emocional intenso que no deja indiferente.

    En sus versos, las pequeñas cosas de la vida brillan con luz propia, y acaban por dar luz a su entorno y, a su vez, iluminar todo el poema; un instante tan mínimo como despertar por la mañana puede convertirse en cuatro preciosos versos:

    Al  despertar en sus ojos
    Se deslumbra
    El paraíso que guardas
    Bajo llave

    Fragmento del poema Bajo Llave

    Pero a pesar de esa casi innata capacidad de hacer grandes los pequeños detalles, sin embargo, encontramos también en Nitsuga a un gran contador de historias, donde siempre los sentimientos tienen un papel destacado, pero sitúa al lector en un entorno, en el contexto en el que se dan las emociones, y eso hace que a veces los poemas puedan parecer preciosos cuentos relatados en verso:

    EL ILUSIONISTA Y LA CAMARERA

    Era solitario
    Como el sol
    Sin una luna
    O una estrella que ilumine
    Su camino

    Decepcionado
    De sí mismo
    Inundado en un abismo
    Sin retorno
    Adornado
    De laureles
    Marchitos
    Bañado
    De agua de lluvia

    Llego hasta un restaurante
    Pidiendo
    Un trabajo que pudiera
    Llenar el vacío
    Que sentía
    Por dentro

    Pudo conseguirlo
    Luego de una difícil entrevista
    Fue cuando su mirada
    Se reflejo
    En aquella
    Doncella

    Que en ella
    Se desprendía una centella
    De esperanza
    En ese día gris
    Que para su asombro
    De sus ojos era la más bella

    Tenía una mirada perdida
    Llena de dolor
    Y desgracia
    Llena de melancolía
    Entre sus rojos
    Labios

    Un llanto que se vuelve moribunda
    Quebradiza
    Como un cristal
    Un dolor que oculta
    Detrás de esa mirada
    Tímida
    A través de esa felicidad
    Vestida de soledad

    Camarera
    De ojos
    Color
    Canela
    Que solo
    En ella
    Se refleja
    Lo tanto que se aleja
    De sí misma

    Se menos precia
    Pero para este corazón
    Es más que menos
    Sin duda
    Lo es todo
    Para mis moribundos
    Pensamientos

    Daría lo que fuera
    Para quitarle ese
    Dolor
    De su pecho
    Decirle
    Con franqueza
    Lo hermosa
    Que es

    Sin duda es la camarera
    Que conquisto
    Mi corazón
    A pesar de todo
    Para mi es más que menos

    Si tuviera que decir en pocas palabras lo que más destaca de su poesía diría, sin duda, la delicadeza y la suavidad. Sus versos pueden hablarnos de emociones dolorosas y tristes, pero tiene ese mágico don de aportar belleza con las imágenes que usa en sus poemas. Tomemos como ejemplo este pequeño fragmento de su poema Balada de un violín ausente:


    La tristeza
    se desenvaina en este violín
    mientras una lagrima recorre
    su piel marmolada
    su caja torácica
    Aun resiste
    A pesar de las cicatrices
    Que conlleva
    Consigo misma

    Mayoritariamente en verso libre, la poesía de Nitsuga nos deja entrever que detrás del papel, se esconde un alma sensible que tiene a emocinonarse y a dejarse llevar por los sentimientos y las emociones y, lo que quizás aporta una dosis especial de ternura a sus versos, es esa añoranza que a veces podemos intuir de la infancia, y la importancia que otorga a los sueños y la fantasía:

    Sumérgete entre los mares
    Soñador que te transformaste
    En pescador de tus sueños
    Un seguidor del destino

    Fragmento inicial de su poema Mar de Sueños

    Pero, no podía ser de otro modo, su poesía no escapa a quizás el más noble de los sentimientos, el amor; interesantes pinceladas de amor a corazón abierto, de dolor por la ausencia, aparecen en sus versos:

    Por dios, cómo me deshago el desahogo que llevo por dentro,

    cómo hago para olvidarte y dejarte en el pasado
    Si ya no estás por qué me atormentas
    Por qué será que pienso en ti cuando no debo?
    Por qué me siento tan lleno pero a la vez tan vació?
    Por qué vacilo? si acepté con tanta firmeza

    aquella idea de dejarte ir
    por qué ahora me arrepiento?”

    Fragmento del poema Corazón Penitente

    En contraposición un poco a ese matiz emocional, podemos encontrar algunos poemas que invitan a la reflexión, que se acercan al existencialismo, a los viajes internos para enfrentarnos a nuestros propios demonios, a conocernos pero, eso sí, siempre desde un punto de vista lírico y poético:

    La bestia estaba preparada
    Para este combate
    Armado
    Con filosas garras
    Poderosas fauces
    Llenas
    Con un arsenal de colmillos.

    Yo le mire de frente ante su
    Atenuante mirada
    Fija a hacia su presa
    El cual más desprecia
    En este rincón profundo
    De este gran coliseo

    Fragmento del poema Lucha interna contra el León

    Algo que llama la atención en su poesía, y que en cierto modo encaja con el Romanticismo que destilan a veces sus versos, es la importancia que cobran las estaciones del año y la lluvia en sus poemas; cómo a veces aparecen como una extensión del ánimo del poema, como una muestra de la tristeza interior. En su poema En plena soledad, por ejemplo, nos dice «Es Primavera que se volvió Otoño«, o «Tengo que decir que se siente como un Otoño en plena Primavera«, de su poema Otoño en Primavera.

    Y junto a las estaciones encontramos los paisajes, pequeños instantes que quedan inmortalizados casi como una emoción más, como acuarelas hechas con letras donde el autor nos describe un lugar, pero a través de detalles que, en los ojos del lector, acaban configurando un todo:

    CAMPO

    En tus extensas llanuras,
    El ventoso viento pasa presuroso.
    Los paisanos pasan a pasos sigilosos
    Atreves de tus arenosos
    Suelos, llevan cubierta la cabeza por los artesanales
    Sombreros de paja,
    Los callados perros caminan a su lado
    Se detienen cansados y sedientos
    Después de un largo trabajo
    Se paran al costado
    Del sauce a descansar
    Deparándoles sombra y frescura
    Del caluroso sol
    Comienzan a recorrer tus extensos
    Caminos de piedra
    Hasta llegar a casa.

    No quiero terminar este artículo si hacer una mención especial a ese pequeño espacio de su poesía que, un poco ligado a la fantasía que comentábamos con anterioridad, se reserva para seres mitológicos, para pequeños pedacitos de historia donde los dioses tiene un protagonismo especial a través de personajes como Mefistófeles, Zeus, Minverva o Pandora:

    PANDORA

    En esta caja
    Se esconden
    Los males
    Que jamás deben
    Desatarse
    Bajo ninguna
    Circunstancia
    Librarles
    Porque desataran
    Un sin fin
    De males
    Profanados
    De
    Condenados
    Que Zeus
    Escondió
    Para que nadie
    La pudiera encontrar

    Sin duda
    Una joven doncella
    Dotada por los dioses
    De una gran belleza
    Capaz de enamorar un inmortal
    Y conquistar un corazón mortal

    Sin duda ella
    Recibiría
    Esta mortal
    Caja
    Que contenía
    Allí contenida
    Los males
    Y por la curiosidad
    Fue que desato la maldad
    Nadie pudo
    Frenar el mal
    Que fue desatado

    Entre lagrimas
    Llorando Pandora
    Se lamentaba
    Por lo que hizo
    Mas un leve murmullo
    Callo el llanto
    Era un joven llena
    De luz
    Que se le acerco
    Le dijo
    Que era la esperanza
    Lo único que prevalece en los momentos
    Difíciles y lo Último que se pierde
    Dándole una razón por la que seguir
    una vez que caes

    Para terminar este repaso a la poesía de Nitsuga, os dejo una selección de algunos de sus poemas publicados en su parcelita de Poémame. Que lo disfrutéis!

    VERSOS LIBRES

    Antes del amor
    Existió la palabra
    Que le dio forma
    La hizo a su semejanza
    Le dejo la enseñanza
    Al poeta
    Para expresarla sobre sus versos
    Darle vida a su significado.

    Antes del poeta existió el amor
    Como un flechazo
    Atacando en el centro
    Del pecho haciendo latir un corazón de tinta
    Y dos desconocidos bajo la mirada de luna
    Bajo el resguardo de sus astros
    Mientras su boca expresa sus sentimientos
    Entre sus rimas una verdad oculta

    Es amor que el amante aclama a su dama
    Entre estrofas y oraciones
    Ambos se miraron
    Detenidamente
    Hasta perderse en sus miradas
    Quieren declararse al uno al otro
    Pero no hay oportunidad.

    POETAS

    Entre sus manos hilan
    Las letras
    Entre versos escriben poemas
    Gloriosos

    Llenos de amor por este arte
    Con una gran creatividad
    Y mucha creatividad
    Al escribir con tinta y un trozo de papel
    Lo que sienten

    Llenas de sentimientos
    Que marcan el antes y el después
    De edenes lejanos
    Y dunas áridas
    Como la crisálidas
    De Una mariposa
    Hecha de cristal

    Una pequeña ilusión
    llena de pasión
    una razón
    por la que escriben
    Es que por dentro son unas
    De las grandes poetas
    Llenas
    De sueños
    Y esperanzas

    Ellas son poetas
    Que demuestran que los poemas
    Son más que letras…

    REFUGIADOS EN EL OLVIDO

    Aquí es donde los recuerdos
    Yacen olvidados
    Sobre sus sepulcros
    Donde los pensamientos lloran
    Los sueños yacen rotos
    Como cristales reluciendo
    Como un manto de estrellas
    Sobre el asfalto
    Oscuro de la noche

    Incompletos
    Sin una razón de ser
    Golpeados por la realidad
    Abandonados
    Por sus dueños que los dejaron
    Aquí en este callejón
    Que yace vació

    Quedando inconclusa
    Los abandonan
    Y se venden la esperanzas
    Que alguna vez algún mantuvo
    Vivo.

    Aquellas ilusiones
    Que no pudo concretar
    En concreto
    Se volvieron.

    Las dejaron ir
    Porque las hirieron
    Tantas veces con palabras
    De impotencia
    Que solo querían clemencia
    De tantos intentos
    Sin victoria
    Recorriendo a la amarga derrota.

    Quedando las ideas anonadadas
    Las ilusiones siendo un simple truco
    Un sueño sin alcanzarse
    Dejándose desvelarse por la verdad
    Una mentira piadosa

    Querían ser mas que un puñado de palabras
    Ser un verbo no un sustantivo concreto
    No ser una simples cosas
    Que puedas guardar y luego dejar marchar
    Dejándolos abandonados
    En este mar náufragos

    Siendo esperanzas que se transformaron en ceniza
    Para que el ruiseñor las tome con sus manos
    Los deje allí en el lúgubre callejón
    Donde la luna no se asoma
    Mientras la única luz que existe es aquel lucero
    Pobre que dejo de brillar

    Como un viejo dicho dice:
    Si te rindes pierdes
    Sino arriesgas no ganas…

    Pero en este callejón viven
    Y se venden los recuerdos
    Que los dueños dejaron a su suerte…

    AL DESPERTAR VES UN OCASO

    Las luces del norte
    Te envuelven en su canto
    Melódico, mientras miras
    Con ojos curiosos
    La danza de los astros

    Castaños son tus ojos
    Como el ocaso
    Que cae sobre tu regazo
    Como hoja marchita sobre tu vestido
    Blanco

    El alba tiñe de naranja
    El cielo celeste
    Como si una alfombra se tratara
    Mientras te admira desde lo alto

    A tan bella dama
    Mirando desde la ventana
    Desde su cama
    Acostada soñando que algún príncipe
    Con un beso pueda despertarla
    Despertándote por la mañana despertando
    Tan radiante y cálida
    Cada mañana

    Por Las Mañanas Todo Sigue Igual

    La oscuridad se mece entre las sombras
    La luz se alza en el oeste

    El sol sale en el mismo oeste
    Yendo siempre en la misma trayectoria
    Todo sigue igual
    Las estrellas desaparecen sin dejar huella
    Los pájaros cantan cuando ven llegar tu silueta
    Los días se vuelven más claros cuando te ven llegar

    YO, EL GATO Y LA LUNA

    Sus ojos
    Verdosos
    Cuelgan en el umbral
    Mientras desde la penumbra
    La silueta juguetona
    Se pasea
    Iluminando su pelaje azabache
    Recorriendo la casa

    Esa noche
    La luz desapareció
    Fugazmente
    De la casa
    La sala quedó a oscuras
    Las ventanas
    Tapaban aquella luz blanca
    Tan cÁlida y suave

    Al abrir las cortinas
    Se dejó entre ver
    El espacio
    Que la ciudad
    Ocultaba
    Con la incandescente
    Velo brillante

    Aquel Lucero
    Llamó la atención del gato
    Que desde la ventana
    Sus ojos la reflejaban
    Junto con las estrellas
    Formándose en ellos
    Las constelaciones

    Que ambos mirábamos
    Desde aquella ventana
    Me acerqué más al gato
    Lo acurruque entre mis brazos
    Nos quedamos
    Juntos
    Apreciando
    El hermoso paisaje
    Nocturno
    Deslumbrante
    Con aquellas luciérnagas
    Volando sobre el mar
    Y de aquella dama
    Mirándonos desde la distancia
    Con aquéllos ojos
    De lucero

    Y uno de sus poemas más desgarradores, intenso y fuertes:

    GOLPES CONTRA LA PARED

    Se oyen leves
    Golpes
    Detrás de la pared
    Se oye detrás fondo gritos
    Y murmullos

    Se oyen los golpes
    Atravesando el silencio
    Que reinaba
    Por la noche

    Se oyen leves
    Tropezones
    Junto
    Con un gritó
    Que desgarra hasta el alma más pura
    Se siente los llantos

    Las lágrimas
    Cayendo
    Como lluvia
    En aquel
    Sitio
    Donde se desentraña

    La paz que alguna vez
    Reino
    Se desentraño
    El daño
    En destruir
    Con violencia
    Y malos gestos
    El cuarto

    Se notan las cicatrices
    Del dolor
    Encarnados
    Como espinas
    En la piel
    El desgarrador
    Infortunio
    Que debió sufrir
    Aquella
    Voz. ..

  • 5 poemas de Anne Sexton

    5 poemas de Anne Sexton

    No pretendo hablar de Anne Sexton como si la conociera, como si hubiera registrado cada libro, cada folio de lo que se ha dicho y escrito sobre ella. Ni siquiera me atrevería a juzgarla. Sin embargo, he querido investigar su vida y su obra y traeros un trocito de todas las impresiones, de la información que he ido recabando. Ojalá sirva para aumentar vuestra curiosidad, en el caso de aquellos que no la conocierais. Ojalá sirva de pequeños trazos de recuerdo para los que ya sabíais de su existencia.

    Anne Sexton (1928-1974) nació el seno de una familia burguesa y vivió su infancia y adolescencia aprendiendo a desempeñar el papel de una mujer de su clase. Ella mismo explicó que se sentía víctima del sueño americano, casada a los veinte años, ama de casa, a los veinticinco su primera hija, a los veintisiete la segunda. La armonía y la estabilidad aparente frente a su depresión posparto, los intentos de suicidio, las hospitalizaciones… Alentada por su médico, comenzó a escribir como terapia, un método que le ayudaría a explicar y desahogar los traumas que la atormentaban. “Creen que me he curado, pero solo me he hecho poeta”. Su poesía confesional sirvió de voz rebelde frente a los convencionalismos de la época, rompiendo el silencio y tabúes ante la drogadicción, el aborto, la masturbación, la menstruación, el suicidio… 

    Tumba de Anne Sexton, en el cementerio de Forest Hills, a las afueras de Boston. Foto: David Bruce (Flickr/CC BY-NC-ND 2.0)

    Ganó el premio Pulitzer de poesía en 1967. Consiguió suicidarse (tras repetidos y fallidos intentos) a los 45 años, un cuatro de octubre. Tachada de egoísta, de loca, de no saber qué hacer con su vida de madre y esposa. Lejos de las atribuciones de otros, cinco poemas para empezar a conocerla. Solo cinco. Una delicia.

    DESCALZA

    Amarme sin zapatos
    significa amar mis piernas largas y bronceadas,
    queridas mías, buenas como cucharas;
    y mis pies, estos dos chicos
    que se escaparon a jugar desnudos. Intrincados nudos,
    mis dedos. Libres ya de sujeción.
    Y todavía más, miren las uñas y
    cada una de las diez etapas, tubérculo a tubérculo.
    Vehementes y alocados, todos ellos, este cerdito
    fue al mercado y este otro se
    quedó. Largas piernas bronceadas, y largos y bronceados dedos.
    Más arriba, cariño, la mujer
    confiesa sus secretos, pequeñas casas
    y pequeñas lenguas que te lo cuentan todo.

    No hay nadie más que tú y yo
    en esta casa de la península.
    El mar lleva un cencerro en el ombligo
    y yo soy tu sirvienta descalza
    por una semana entera. ¿Quieres un poco de salame?
    No. ¿Quieres un whisky, a lo mejor?
    Tampoco. Tú no eres de beber. Tú
    me bebes a mí. Las gaviotas persiguen a los peces
    gritando como chicos de tres años.
    Las olas son narcóticas, me llaman
    Yo soy, yo soy, yo soy
    toda la noche. Descalza
    te camino por la espalda.
    A la mañana corro por la cabaña,
    de una puerta a otra, jugando a perseguirnos.
    Ahora me agarras por los tobillos.
    Ahora vas trepando por mis piernas
    hasta que atraviesas la marca de mi anhelo.

    JOVEN

    Hace mil puertas
    cuando yo era una chiquilla solitaria
    en una gran casa con cuatro
    garajes y era verano
    según creo recordar,
    yacía por la noche sobre la hierba,
    los tréboles cedían bajo mi peso,
    las estrellas sabias fijas por encima de mí,
    la ventana de mi madre un embudo
    por el que escapaba un calor amarillo,
    la ventana de mi padre, a medio cerrar,
    un ojo por donde pasaban durmientes,
    y las tablas de la casa,
    suaves y blancas como la cera
    y probablemente un millón de hojas
    se mecían sobre sus extraños tallos
    mientras los grillos cantaban al unísono
    y yo, en mi cuerpo recién estrenado,
    que aún no era el de una mujer,
    interrogaba a las estrellas
    y pensaba que Dios realmente podía ver
    el calor y la luz pintada,
    codos, rodillas, sueños, buenas noches.

    AMAS DE CASA

    Algunas mujeres se casan con casas. 
    Es otra especie de piel; tiene un corazón, 
    una boca, un hígado y movimiento de intestinos. 
    Las paredes son estables y rosadas. 
    Mirad cómo se pasa el día hincada de rodillas, 
    lavándose fielmente. 
    Los hombres penetran a la fuerza, retrocediendo como Jonás 
    dentro de sus gordas madres. 
    Una mujer es su madre.
    Eso es lo más importante.

    LA BALADA DE LA MASTURBADORA SOLITARIA

    Al final del asunto siempre es la muerte.
    Ella es mi taller. Ojo resbaladizo,
    fuera de la tribu de mí misma mi aliento
    te echa en falta. Espanto
    a los que están presentes. Estoy saciada.
    De noche, sola, me caso con la cama.
    Dedo a dedo, ahora es mía.
    No está tan lejos. Es mi encuentro.
    La taño como a una campana. Me detengo
    en la glorieta donde solías montarla.
    Me hiciste tuya sobre el edredón floreado.
    De noche, sola, me caso con la cama.

    Toma, por ejemplo, esta noche, amor mío,
    en la que cada pareja mezcla
    con un revolcón conjunto, debajo, arriba,
    el abundante par espuma y pluma,
    hincándose y empujando, cabeza contra cabeza.
    De noche, sola, me caso con la cama.

    De esta forma escapo de mi cuerpo,
    un milagro molesto, ¿Podría poner
    en exhibición el mercado de los sueños?
    Me despliego. Crucifico.
    Mi pequeña ciruela, la llamabas.
    De noche, sola, me caso con la cama.

    Entonces llegó mi rival de ojos oscuros.
    La dama acuática, irguiéndos en la playa,
    en la yema de los dedos un piano, vergüenza
    en los labios y una voz de flauta.
    Entretanto, yo pasé a ser la escoba usada.
    De noche, sola, me caso con la cama.

    Ella te agarró como una mujer agarra
    un vestido de saldo de un estante
    y yo me rompí como se rompen las piedras.
    Te devuelvo tus libros y tu caña de pescar.
    El periódico de hoy dice que os habéis casado.
    De noche, sola, me caso con la cama.

    Muchachos y muchachas son uno esta noche.
    Se desabotonan blusas. Se bajan cremalleras.
    Se quitan zapatos. Apagan la luz.
    Las criaturas destellantes están llenas de mentiras.
    Se comen mutuamente. Están más que saciadas.
    De noche, sola, me caso con la cama.

    LA VERDAD QUE LOS MUERTOS CONOCEN

    Se acabó, digo, y me alejo de la iglesia,
    rehusando la rígida procesión hacia la sepultura,
    dejando a los muertos viajar solos en el coche fúnebre.
    Es junio. Estoy cansada de ser valiente.
    Conducimos hasta el Cabo. Crezco
    por donde el sol se derrama desde el cielo,
    por donde el mar se mece como una cancela
    y nos emocionamos. Es en otro país donde muere la gente.
    Querido, el viento se desploma como piedras
    desde la bondadosa agua y cuando nos tocamos
    nos penetramos por completo. Nadie está solo.
    Los hombres matan por ello, o por cosas así.
    ¿Y qué ocurre con los muertos? Yacen sin zapatos
    en sus barcas de piedra. Son más parecidos a la piedra
    de lo que lo sería el mar si se detuviera. Rehusan
    ser bendecidos, garganta, ojo y nudillo.

    Para saber más

    • BEGOÑA CALLEJÓN (2018) Hijas de la melancolía: mujeres que rompen su jaula. Verbum.
    • ANNE SEXTON (1996). El asesino y otros poemas. Icaria editorial.
    • ANNE SEXTON (2013). Poesía completa. Linteo.
  • 3 poemas de Isaac Cohen, poeta israelí

    3 poemas de Isaac Cohen, poeta israelí

    Isaac Cohen es un poeta, narrador, traductor y artista israelí. Nació en Beer Sheva. Su madre Mazal Cohen era una narradora de historias populares. Se graduó con distinción en los estudios de Historia de la Universidad Ben Gurion. Ha publicado El momento del silencio (1983). Estudió con Amos Oz, Yehuda Amichai y Dan Tzalka.Ha obtenido diversas distinciones y premios, entre ellos una mención honorable en  Miriam Lindberg Competition for Peace.


    Mi lágrima

    Mi lágrima es bonita

    como su vestido manchado.

    Riendo hacia la luz brillante.

    Mi lágrima habla

     al lado del dios

    y solo tú

    estás deshonrado.

    Paz

    Bebí cuarenta vasos de guerra

    como un borracho

    por favor dame

    una botella de paz

    para curar este mal.

    Paz

    A mi padre Víctor Cohen

    La paloma se alimentó

    con los granos de tranquilidad

    que he dispersado

    por el mundo,

    y voló para

    augurar la paz.

  • 3 poemas inéditos de Gabriela Rosas #PoesíaVenezolana

    3 poemas inéditos de Gabriela Rosas #PoesíaVenezolana

    Gabriela Rosas es poeta y ha publicado los poemarios La mudanza (1999) y Agosto interminable (2008) en Editorial Eclepsidra; Blandos (2013) en Editorial El Pez Soluble, y Quebrantos (2015) en Ediciones del Movimiento. Ganadora del Primer Premio Nacional de Poesía para Jóvenes Juan Antonio Pérez Bonalde (1995) y del Primer Premio de la Bienal Nacional de Literatura Lydda Franco Farías (2014) mención poesía, ha sido incluida en antologías en Venezuela y otros países, así como traducida al francés, italiano, griego, inglés, catalán, alemán y portugués. Colabora con medios impresos y digitales de Venezuela y otros países. Desde el año 2015 lleva adelante el programa Poesía en el aula, iniciativa sin fines de lucro que busca promover la lectura de poesía en las aulas venezolanas desde temprana edad como eje transformador en la educación. Es editora del Stand Up Poetry del portal Inspirulina y de la sección de Joven Poesía de Venezuela de Letralia.

    La poeta venezolana Gabriela Rosas. Foto: Miguel Díaz

    Pusiste dentro tus hormigas

    cerraste las manos en lo blanco de la voz

    escuché una palabra parecida al amor

    no pude quedarme.

    Las mentiras,  la ropa, las viejas palabras.

    Todo lo que fue, se quedó sin manos.

    Para amar de nuevo tuve que vaciarme.

    Objetos personales

    I

    Un paraguas

    dos años sin flores

    un diario sin terminar

    un recuerdo donde eras mío sin balcones

    toda la ternura que era entre tus brazos

    tuve que olvidar que las palabras

    son carroña para la gente herida

    y  no pude salvarme

    nos  amamos

    pero estábamos muertos desde el principio.

    II

    Te recuerdo como a una escalera

    un botón de apagado

    un lápiz sin punta

    un libro enfermo

    una hoja rayada

    te recuerdo en lo pequeño de las cosas

    pero haciéndome daño.

    III

    No sé cómo arrastrar a la gente vacía

    debes enseñarme

    cómo lo hace ella.

    IV

    Mientes como un marido.

  • 4 poemas de Sandrine Davin, poeta francesa

    4 poemas de Sandrine Davin, poeta francesa

    Sandrine Davin (1975) es autora de poesía contemporánea, haikus y tankas. Ha publicado 11 poemarios, el más reciente se titula Entre ciel et terre, y fue publicado en TheBookEdition. Sandrine trabaja habitualmente sus libros con estudiantes de clases de primaria y secundaria. Tiene ese gusto de compartir poesía con el público joven y motivarles a escribir. Recibió un diploma de la Société des Poètes Français por su poema Lettre d’un soldat.


    El cielo se desgarra

    bajo la luna que vacila

    en un envoltorio de sombras.

    La ruta aún es larga

    dentro de sus palmas.

    Lienzo perforado

    por un estallido de estrellas.

    Cielo de noviembre

    carcomido por las pesadas

    nubes, rascando el horizonte.

    En el fondo del granero

    las sombras bailan en silencio

    y se aferran a los lienzos

    del tiempo que se deshilacha

    bajo las pupilas mojadas.

    Mordedura de invierno

    en el silencio de las piedras

    las sombras corroen

    la herrumbre de otra parte

    traspasada con fuego y hielo.


    Traducción por Mariela Cordero

  • 3 poemas de Kira Kariakin #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Kira Kariakin #PoesíaVenezolana

    Kira Kariakin (Caracas, 1966) ha formado parte de los talleres de poesía de Armando Rojas Guardia, Edda Armas, Cecilia Ortiz, Santos López e Igor Barreto, así como del de traducción literaria de Luis Miguel Isava. Es co-fundadora y co-organizadora del Jamming Poético, realizado desde el 2011 en el Ateneo de Caracas, en ferias de libros y en otros centros culturales.

    Ha publicado los poemarios Nuevos Arbitrios (Taller editorial «El pez soluble», 2011), y En medio del blanco (OT Editores, 2014). El sol de la ceguera, su próximo poemario, está en proceso de publicacion.

    Fue parte del equipo editor de 102 poetas Jamming (OT editores, 2014) y Cien mujeres contra la violencia de género (Fundavag, 2015) así como autora del blog k-minos.com desde el 2001. Poemas, cuentos y crónicas de su autoría pueden encontrarse en distintas publicaciones digitales.


    Luego de comprobar

    las ataduras

    de consolidarlas

    escapo

    mis huidas

    no esquivan nada

    ni me alejan

    huyo

    por adicción

    y por ello

    sin resistencia

    regreso

    siempre

    Tengo un hueco en el corazón

    es seco y oscuro

    si introduzco un dedo

    siento la aspereza

    de la arena oculta

    de mis sequías

    y la negrura densa

    que aprieta

    como una boa

    insomne e insatisfecha

    mi corazón

    es tuerto de sentimiento

    el viento en él no encuentra nido

    ni la luz reposo

    yo vivo con un hueco ciego

    en el pecho

    Mi día es denso

    está lleno de adioses

    porque la muerte

    se asoma

    sin pausas

    es un veneno

    la savia de la hiedra del insomnio

    la piedra en el corazón de mis miedos

    huyo de ella

    intentando ser solar

    mientras retengo en mis manos

    alientos

    que me empujan

    tajantes

    y me curan


    Estos poemas pertenecen al libro En medio del blanco (OT editores, 2014).

  • 3 poemas de Mark L. Levinson, poeta israelí

    3 poemas de Mark L. Levinson, poeta israelí

    Mark L. Levinson (1948) nació cerca de Boston, Massachusetts, y se mudó a Israel en 1970. Es poeta, escritor y traductor. Se ha desempeñado principalmente como escritor de material instructivo y promocional para compañías de software, y más recientemente como traductor del hebreo al inglés. Sus poemas, artículos de opinión y otros escritos han sido publicados en Israel, y ocasionalmente en otros lugares.

    Mark L. Levinson, poeta israelí

    Ajo

    Al principio estaba la naranja,

    perdida en el borde del árbol, una naranja sin cosechar

    y más allá nada más que la luna.

    Por la noche la naranja practicaba tonalidades de gris,

    protuberancias sombrías, y finalmente rostros,

    bajo la agotadora instrucción de la luna

    hasta que los segmentos debajo de su cáscara

    se endurecieron y  prestaron su forma al exterior

    como músculos, lunas crecientes en la piel nacarada,

    y entonces la antigua naranja,

    se encogió, arremetió contra la tierra no resistente

    y, una vez dentro, alzó un periscopio

    de verdor dúctil, para que hoy el sol

    de nuevas instrucciones a un tallo de ajo.

    – Publicado en The Last Stanza (Stanzaviv, 2011)

    Alcanzando el pasado

    No compres la leche de la parte delantera de la estantería.

    El frente es para lo que o se vende hoy o se estropea.

    Es en la parte de atrás donde se encuentran las cosas frescas.

    No compres el bote de desodorante que está al frente.

    Alcanza un bote por encima de los clientes

    no sea que tomes el de muestra.

    No bebas el agua hasta dejarla correr un rato

    o beberás óxido. Toma cualquier carta

    de las que el mago te extiende

    excepto las últimas cartas y las intermedias,

    y no compres el boleto de lotería que está más expuesto.

    No vivas donde el nacimiento te hizo predecible.

    En otro lugar tienes la oportunidad de flanquear

    la versión local de la preparación.

    Regreso

    Mi abuela inclinó la cabeza hacia mí

    con sus rizos grises de Anita la huerfanita, bajando

    la voz, me dijo «La suerte lo es todo».

    Le dije que pensaba que la preparación era todo.

    En la escuela lo era, y la suerte era impotente:

    Los proyectos programados de antemano avanzaron en el

    calendario, pruebas demostraron lo que buscaban probar.

    En el próximo siglo, cuando vuelvan las guerras, veo

    al Rey Suerte condenando a algunos, perdonando a otros,

    y mi abuela trabaja en lo alto

    con las otras dogmáticas damas que

    componen los días variados como boletines informativos.

    A veces, cuando mi propia fecha límite me presiona,

    ella me susurra una palabra antigua pero todavía aprovechable.


    Traducción: Mariela Cordero.

  • 3 poemas de Victoria Benarroch #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Victoria Benarroch #PoesíaVenezolana

    Victoria Benarroch (Venezuela, 1962) es educadora con estudios en psicología y psicoanálisis. Tiene estudios igualmente de fotografía y dibujo a plumilla. Ha sido fundadora y directora del prematernal Tip-Tipot de Hebraica (Caracas, 1992-2001) y directora de la prueba piloto de la primera metodología para libros de vida dirigidos a infantes de casas hogares en Venezuela, creando un método innovador que se publica en Panamá en el libro Mi libro de vida – Un espacio para cada historia (Ediciones Grupo Tei). Actualmente se desempeña como asesora psicoeducativa a nivel individual, familiar e institucional.

    Participó en el taller de poesía del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg, 2001-2002) dictado por la poeta María Antonieta Flores. Realizó estudios de especialización de escritura en el Instituto de Escritura Creativa (Icrea) en 2002 y 2003. Poemas suyos acompañaron el trabajo de J. J. Castro en la exposición Apuntes para una retrospectiva 1954-2003, realizada en el Hotel Tamanaco Intercontinental de Caracas (Mes de la Fotografía, 2004). Una selección de sus poemas aparece en la antología Voces nuevas (2001-2002), del Celarg. Ha publicado el poemario Entretejido (Editorial Eclepsidra, 2007). Es miembro de la Asociación de Escritores de Lengua Castellana de Israel (Aielc).

    Muestras de su obra poética han aparecido en varias revistas venezolanas e internacionales y ha participado en varias lecturas de poesía. En 2015 publicó La memoria de los trenes (Eclepsidra) y la segunda edición de Entretejido (Ediciones Grupo Tei). Participó en el Festival internacional de poesía Ars Amandi 2018 y en el festival de poesía del Salvador en la ciudad de Panamá 2018.


    A la memoria de las montañas de mi pueblo
    desciende
    una letra del salmo
    protégeme
    de la quietud de los pájaros
    del olvido de la piel
    que me hace rezar mientras transito.

    Desde el silencio de cada vagón
    deshojas la ternura
    nombras la tristeza
    elevas la sombra de una perla
    que teje la ausencia
    y descubre el misterio de su luz.

    A la orilla y cubierta de noches
    agradecí el éxodo
    y todos los silencios sembrados
    en cada estación
    donde el tren no se detuvo
    para poder continuar
    en el vagido de los rieles
    y salvar su memoria cada amanecer.

    Poemas contenidos en el poemario De La memoria de los Trenes, Editorial Eclepsidra (2015)

  • 3 poemas de Obren Ristic, poeta serbio

    3 poemas de Obren Ristic, poeta serbio

    Obren Ristic (1960) es un poeta, escritor, cuentista y antólogo serbio, graduado en Economía. Sus poemas se han publicado en numerosas revistas literarias e incluido en varias colecciones y antologías. Recientemente ha sido incluido en Eight Centuries of Serbian Poetry / Von A bis Z (2017) traducido y editado por Johann Lavundi. Sus poemas han sido traducidos a varios idiomas.

    El poeta serbio Obren Ristic

    Ha recibido los premios Zmaj Ognjeni Vuk (2010), Milan Rakic (2010) y Zlatna struna (2011). Miembro de la Asociación de Escritores Serbios, ha publicado los siguientes libros de poesía: Reflexionando sobre las impresiones (1996), En el este, en Serbia (2002), Enojados son los Guerreros Sagrados (2006), El Señor es un gran bardo (2009), Guirnalda para el Creador (2009), Los bárbaros del mañana (2015).


    Larga noche, muy larga

    ¡Nos han llevado a una larga noche!

    Los bosques de la patria están detrás de nosotros.

    Y todos los secretos.

    Los ancestros envolvieron sus cabezas bajo los brazos.

    en el este de Serbia

    En el nido más alto de un águila.

    Durante innumerables veranos

    mi padre y yo

    hemos caminado en silencio alrededor del fuego

    cabizbajos

    esperando que las águilas bebé

    salgan del cascarón.

    La noche del gran engaño

    dura demasiado tiempo

    los perros están ladrando,

    ni una sola palabra de los mensajeros

    Los perros ladran

           Otra carta de Serbia,

           Primavera de 1999.

    ¡Y esta agua ha fluido!

    Cada esfuerzo es infructuoso.

    sólo para comprender el sonido.

    Y los pájaros negros descienden

    Mordiendo el concreto de los puentes

    que cada vez son menos.

    La primavera ha alcanzado nuestros lugares.

    y del cielo caen los cerezos.

    justo en el rio.

    La gente sale masivamente a la naturaleza,

    Del cielo se recogen los dones:

    anatemas, conceptos erróneos, beleños y maldiciones.

    (Hacen arados, domestican a las bestias).

    ¡Ebrios de locura todos son felices!

    Ni el hirsuto Marks, ni el avaro Lenin

    Estarían mejor aquí

    ¿Pero el malnacido?

    Y el mal nacido …

    Los perros ladran para volvernos locos

    Hoy somos descritos por Yesenin de nuevo.

    Sólo por vacaciones

    Uno debe esforzarse hasta los límites más extremos.

    Para ser un optimista se debe mojar la pluma en la tinta

    desechar todo lo demás

    y escribir, escribir por todos los medios

    ver el mundo

    oh, qué maravilloso es, casi poético

    orinar desde la cima de la muralla china

    es lo único que se ve desde el universo

    y de allí descender entre los viejos.

    que están como siempre bastante confundidos cuando se trata

    de la poesía

    en su mayoría pueden distinguir la muralla china

    de los muros ordinarios

    o algunas pirámides y grandes maravillas del mundo

    pueden distinguir a los emperadores de los faraones

    pero gobernante es gobernante dicen

    desafortunadamente, oscilan los recuerdos de Srem y otros frentes

    y besan a las medallas en la misma forma en que besan a las mujeres

    y las conservan sólo para las vacaciones.