Categoría: Poetas del mundo

  • 3 Poemas de Stephan Bohdan, poeta estadounidense

    3 Poemas de Stephan Bohdan, poeta estadounidense

    Stefan Bohdan vive en Orlando, Florida, EE. UU. Está retirado del mundo de la arquitectura / ingeniería / construcción. Ahora se dedica a escribir poemas y novelas. Sus poemas han sido incluidos en múltiples libros, antologías, revistas, publicaciones electrónicas a nivel internacional. Su poesía ha sido traducida al persa (farsi), árabe, urdu, nepalí, hindi, bengalí, estonio, francés, español, japonés antiguo y holandés.

    Mariposa

    El vino y el hachís

    abren mis ojos

    me muestran señales en el cielo:

    ella es como una mariposa

    revoloteando por todos lados

    sin cesar

    la perseguimos, pero no podemos atraparla

    va de jardín en jardín todos los días

    para visitar sus flores predilectas

    va de fuente en fuente todos los días

    y sumerge sus alas en muchas aguas

    nos habla en la lengua del amor

    nos devora como néctar

    y nos esparce como el polvo

    ella enciende nuestras almas

    y nuestros cuerpos se incendian

    nuestro deseo por ella

    es desmedido

    sólo somos locos

    tratando de capturar

    algo tan libre:

    Creo que

    Dios y sus ángeles

    pueden ver todo

    incluso a la mariposa

    y la aman

    sin principio ni fin.

    El amanecer se convierte en el atardecer

    Cuando tu alma se canse

    de lo que fue y de lo que es

    y tus viejas alas ya estén demasiado débiles para volar

    cuando las flores de tus jardines agonicen

    cuando las aguas de tus fuentes se sequen

    cuando tu amanecer se convierte en atardecer

    cuando el calor se vuelva frío

    cuando la felicidad se vuelva desconsuelo

    cuando quieras algo real, no imaginario.

    cuando desees amor verdadero, no lujuria

    cuando quieras descansar en tu nido

    busca a tu pobre hombre

    cuyos ojos florecen en tu sol

    cuya única posesión es la luz de Dios

    y cien mil ángeles resplandecientes para tu goce.

    Cuando quieras ser ilimitada, libre

    y feliz

    ven a mí, mi mariposa

    yo soy

    el último grano de arena

    en tu reloj

    esperando por ti

    para siempre.

    Me parto en dos.

    No existe el día

    o la noche

    solo la Luz acechando a las tinieblas

    solo la Luz dispersando a las tinieblas

    como el agua refleja el sol

    como las estrellas giran en llamas

    como una visión cegadora de Dios

    veo sombras infinitas

    cercando eternamente

    a una llama perpetua

    hay cosas dulces de otro mundo,

    detrás de ese velo de fuego

    más sutil que un sueño

    en un espacio de alma blanca

    vacío de ruido y sombra

    donde los ángeles bailan y hablan musicalmente

    mi herido corazón vive

    sintiendo ambos lados

    sintiendo ambos reinos

    mi corazón se ha roto

    para este mundo poseído

    mi corazón se ha perdido

    no hay cielo sin ella

    mi corazón late lánguido

    tan frío y vacío

    sin ella

    tengo sed

    grito

    rezo

    sin ella

    y me parto

    en dos.

    Estos poemas pertenecen al libro bilingüe To my muse

    Traducción al español por Mariela Cordero.

  • Li Qingzhao : ¿tantas cosas…, tantas, caben en una sola palabra:           tristeza?

    Li Qingzhao : ¿tantas cosas…, tantas, caben en una sola palabra: tristeza?

    Li Qingzhao (1083-c. 1151) Escritora china de la Dinastía Song.*

    *(La dinastía Song  fue una dinastía gobernante en China entre los años 960 y 1279; que sucedió al periodo de las Cinco Dinastías y los Diez Reinos y fue sucedida por la dinastía Yuan).

    Nació en Shandong alrededor del año 1083 y pasó su infancia en Licheng —actual Jinan— en el seno de una familia culta y de militares, su padre era amigo de Su Shi. (Fue uno de los grandes escritores chinos  e importante pintor y calígrafo).

    Estudió en profundidad historia antigua y literatura china, y creció en un entorno donde destacaba la inspiración lírica. De niña era capaz de recitar más de cien poemas. En su juventud también sobresalió en la interpretación con la lira, el ajedrez, la caligrafía y la pintura.

    Su padre la había animado a escribir poesía desde muy joven y a asistir a encuentros de hombres poetas, (estos encuentros eran exclusivos para hombres, las mujeres podían asistir pero no estaba bien visto que ellas escribieran poesía,). Se reunían en torno a una mesa con vino e iban diciendo dos versos por poeta, y así componían sus poemas.

    Las mujeres podían participar, pero eran las cortesanas las que lo hacían, las “mujeres respetables” no estaba bien visto que lo hicieran.  Muy pocos poemas de mujeres se conservan, ya que solo los hombres solían poder publicar.

    Imágenes sacadas del programa de televisión «La historia de China» en TVE2 de televisión española

    A los 17 años ya había publicado y era conocida.

    Fue muy criticada en la época, no solo por escribir poesía, además por decir determinadas cosas no muy bien aceptadas.

    Esta fue una era de grandes contradicciones. Voces de mujeres comenzaron a alzarse, pero al mismo tiempo, por ejemplo, se pone de moda el vendaje en los pies para que el pie femenino no creciera mucho.

    Las mujeres podían ser cultas, pero debían cultivar la lealtad al padre, al hermano y después al marido.

    En 1101, se casó con Zhao Mingcheng, hijo de un importante funcionario con quien compartía un gran interés por las colecciones de arte y la epigrafía. Se mudaron a Kaifeng. Al comenzar su marido su carrera de oficial, se ausentaba mucho y esto le inspiró para sus poemas, de hecho los dos se escribieron poesía sobre su añoranza, su cariño. Además  de poemas sobre sus hijos.

    La caída de los Song de Norte (1126) y la creación de la Dinastía Jin (1115-1234), hizo que la pareja se instalara en Nankín en 1128, perdiendo gran cantidad de sus colecciones de bronce— difícilmente transportables — y pinturas vendidas para sobrevivir. Su marido falleció a los cuarenta y cuatro años (1129), por problemas de salud.

    Desesperada acabó por refugiarse con su hermano en Hangzhou (1132), donde la Corte acababa de fijarse. Este le consigue un segundo matrimonio casi a sus cincuenta años que resultó ser nefasto, ya que su marido la maltrataba y no se preocupaba de ella, por lo que no dudó en pedir el divorcio a las pocas semanas.

    Los grandes cambios y las vicisitudes en su vida le dieron a los poemas de Li Qingzhao una riqueza temática, una verdad y una madurez artística muy hermosa.  Sus poemas ganaron la admiración. en los poemas de la vejez y de la muerte, correspondiente a la última etapa de la vida de Li Qingzhao, ya viuda, la voz de la poetisa está cargada de soledad, tristeza y aflicción, porque es consciente de que los días de la juventud ya se han ido y que los sueños felices se han perdido para siempre.

    “Tonos lentos” (poemas de la vejez y la muerte)

    busco

             busco y busco

    pero sólo frío y soledad

        sólo frío

            tristeza y aflicción

    Incluso un sol templado, repentino,

    haría más difícil mi consuelo

    tres o cuatro copas de vino

    ¿qué pueden contar una larga noche

    contra el furioso viento que se acerca?

    ahora que pasan los gansos salvajes

    me duele más mi corazón

    y es que somos, ellos y yo,

           viejos conocidos de antaño

    sobre la tierra se amontonan

    los crisantemos tristes

             ya marchitos y ajados

    ¿es que nadie ha querido recogerlos?

    vigilo la tarde en mi ventana

    yo sola

        ¿cómo podré resistir la oscuridad?

    además, de los árboles, una lluvia fina

       va cayendo

                 gota a gota

                              hasta el anochecer

    ¿tantas cosas…, tantas,

    caben en una sola palabra:

                                     tristeza?

    El resto de su vida la pasó sola, encontrando refugio en una poesía jalonada de una desesperación cada vez más honda y la melancolía del amor perdido y la patria martirizada.

    “Quince años ha, bajo la luna,

    me dedicaste un poema,

    improvisado entre las flores.

    Ahora, de nuevo estoy aquí.

    Las flores, parecen las de antes

    y la luna, es siempre la misma

    Más, ¡qué distinto es lo que siento¡”

    L.Q.

    *************

    En la era Song (año 1065)  ya existía una Universidad donde se estudiaba principalmente a Confucio, el acceso no era universal, ya que las mujeres estaban excluidas.

    Curiosamente fue a través de los escritos que dejó L.Q.,  como las mejores descripciones de está era han llegado hasta nuestros días.

    En la Universidad de Kaifeng, hoy en día se estudia su obra para conocer aquella era.

    Brillante observadora de su tiempo, se dedicaba a salir a la puerta de su casa y observar a la gente y la vida cotidiana. Esto estaba mal visto en una mujer de la alta sociedad en su tiempo.

    Únicamente se conservan alrededor de cien poemas en formato ci y unos pocos en shi.

    Recibió su nombre un cráter de Venus.

    Karol Beffa puso música a cuatro de sus poemas: Fragments of China (Klarthe).

    Una de las primeras publicaciones en lengua española  es Poesía completa (60 poemas) de Li Qingzhao, noviembre 2010 – editorial Ediciones del oriente y del mediterráneo. Traducción de Pilar González España

  • 3 poemas de Nikola Yozgof-Orbach, poeta israelí

    3 poemas de Nikola Yozgof-Orbach, poeta israelí

    Nikola Yozgof-Orbach nació el 08/06/1984 en Safed, al norte de Israel. Yozgof-Orbach es poeta, editor, periodista, investigador, doctor en demografía y literatura. Es miembro del cuerpo docente de la Universidad de Safed y en el instituto Herzl de la Universidad de Haifa. Ha publicado  8 libros de poesía, 5 libros académicos y diversos de artículos académicos, artículos profesionales y artículos de revisión en los campos de Geografía, Demografía, Literatura e Historia.

    En medio del monte Carmelo

    Hay un pequeño erizo

    Oculto entre las hojas revueltas.

    Duerme

    El eterno sueño invernal

    Entre los tocones de los árboles chamuscados.

    ¿Quién lo despertará cuando se extinga el fuego?

    ¿Quién se acordará de él anhelando que llegue la primavera?

    Renovación

    Desviste el lenguaje.

    Quita todo el antiguo decorado

    de las letras extenuadas.

    Deja que el lenguaje bíblico

    respire

    después de 2.500 años.

    Por favor, vuelve a desnudar al hebreo.

    Suprime esos diacríticos innecesarios.

    Frente al espejo

    Ojalá estuvieras aquí

    me digo a mí mismo

    ojalá me conocieras mejor

    ojalá pudieras abrazarme

    mientras ambos nos hundimos

    en un océano de soledad

    sin notarnos el uno al otro

    como si

        nosotros

            fuésemos

               solo

                    una persona.

         

    Traducción por Mariela Cordero.

  • 3 poemas de José Luis Ochoa #PoesíaVenezolana

    3 poemas de José Luis Ochoa #PoesíaVenezolana

    José Luis Ochoa (Valle de La Pascua, Venezuela, 1965). Poeta, ensayista, psiquiatra, y docente universitario. Ha publicado los libros De viajes y Encuentros (Fondo Editorial Pequeña Venecia – Fundación CELARG, 1994), Poemas (Editorial La Tinta del Alcatraz, México, 1994), Cantos hiperrealistas (Editorial Eclepsidra, 1997) y Ruinas vivas (Editorial Eclepsidra, 2013). Fue ganador del Premio de Poesía “Fernando Paz Castillo” otorgado por el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG) en 1992. Sus poemas y ensayos han aparecido en diarios y revistas literarias nacionales y extranjeras. Su obra poética ha sido incluida en varias antologías de poesía venezolana e internacional. Fue miembro del Grupo literario Eclepsidra, de Caracas y de Maltiempo Editores, Grupo literario y editorial de Barquisimeto. Es profesor de la Universidad Nacional Experimental del Yaracuy (UNEY)

    Contorsionista

         Brazo sobre brazo

         cabeza con espalda

         el cuerpo es un ovillo

                              una flor

         que se oculta y se abre

         en el movimiento de sus músculos

         y del mundo.

         En el rostro asombrado

         de los que observan

         se dibuja el paso de la tarde.

         Entre el público me pregunto:

         ¿conocerá el contorsionista

         cómo se vive

         cómo se siente

         el dominio de este músculo

         llamado intemperie

         desasosiego

         alma?

         Cae el día

         aplauden

         y su cabeza se inclina

         en un suave gesto.

                           (De viajes y encuentros, 1994) 

    Mártires.

    Sostienen sus cuerpos

    con la angustia de las flores rotas

     -los mártires de hoy y de siempre-

    dicen palabras mutiladas bajo la intemperie

     de este paisaje esculpido por los golpes

      de un martillo renegrido.

     “Ya no hay más orgullo que mostrar

       sólo el trofeo de nuestros despojos

        la vida imposible arrojada a los pies

        de ídolos que tratan con desdén”

        -piensan los mártires de hoy y de siempre-

        cuando ocultan sus rostros

        tras máscaras pétreas

        como actores de reparto en el teatro

        diario de oropeles.

        Después inundan sus habitaciones

        con lágrimas de silencio

        elevan plegarias inconstantes

        -estos mártires de hoy y de siempre-

        cuando la noche los convierte en espectadores

        obsesivos de sus historias anónimas.

                                                            (Ruinas vivas, 2013)

    Ciudad con lluvia y melancolía.

     Esta ciudad áspera

      viste sus trajes de harapos

       en los días con lluvia

       muestra el rostro

        de su tiempo de pájaros

        que buscan cobijo en los balcones

        de las casas blancas y en ruinas.

        Esta ciudad de seres exiliados

        en la orfandad de los lugares enfermos

        respira el viento que brota de sus entrañas.

        Parece suplicar con la voz callada

        de los desamparados

        a los dioses ausentes

        en estas horas del frío

        en estos años de la gran ira

        resiste nuestra ciudad tantas veces sitiada

        susurra unas oraciones sin destino

        en los días de piedra de hierro

        que llevamos sobre nuestros dorsos heridos

        como si fuésemos Sísifo o Atlas

        caminando cabizbajos por las calles mojadas.

                                                                              (Ruinas vivas, 2013)

  • 3 poemas inéditos de Hernán Zamora Rapale #PoesíaVenezolana

    3 poemas inéditos de Hernán Zamora Rapale #PoesíaVenezolana

    Fotografía: Nelson Garrido

    Hernán Zamora Rapale Arquitecto (USB, 1988). MSc en Diseño Arquitectónico (UCV, 2011). Doctor en Arquitectura (UCV, 2013). Profesor Asociado en la Escuela de Arquitectura Carlos Raúl Villanueva, de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo en la Universidad Central de Venezuela, donde también es Coordinador y profesor de la Maestría en Diseño Arquitectónico.Ganador del XIII premio de poesía Fernando Paz Castillo y autor de diez poemarios publicados, entre ellos: Desde el espejo del baño (Maracay: La liebre libre, 2000), No somos nuestros (Caracas: La nave va, 2003), La casa de las hormigas (Caracas: El pez soluble, 2004), 39 grados de cielo en la tierra (Caracas: OT Editores, 2015; y Orfeado insilio (OT Editores y Amazon KDP, 2019; disponible en amazon.com ).

    CRISIS

    Dice que atraviesan una tempestad


    Se sujeta con fuerza al mástil
    del navío en el que se prometieron

    La escucha en silencio


    No le confiesa su embeleso
    por el canto lunar que le serena
    por la voz que sin amarras le atrae


    ¡Que la tempestad no lo dirija hacia esa gruta!


    ¡Que no se arroje a su oscuridad para alcanzarla!

    TODA LA AMARGURA DEL MUNDO

    Se detiene frente a él

    Trae

    toda la amargura del mundo

    Vomita

    Moriría

    si no lo hiciese

    En sus miasmas

    él se disuelve

    Apolo niño

    se acerca

    La abraza

    Ella se vuelve silencio

    La besa

    Hechos luz se alejan

    Huirán hacia el sueño

    donde él no los refleja.

    SALUDOS


    La alegría se detuvo un rato sobre mi mesa
    plegada  blanca
    vuelta garabatos  besos y saludos


     
    Un hallazgo desde entonces
    me tiene tonto de tan dichoso

     
    Descubrí que para pronunciar su nombre
    mis labios deben sonreír

    Estos poemas pertenecen a la selección inédita Devaneos.

  • El habla extremeña en la poesía: «El miajón de los castúos» de Luis Chamizo

    El habla extremeña en la poesía: «El miajón de los castúos» de Luis Chamizo

    “Porque semos asina, semos pardos,
    del coló de la tierra”

    Mi primer contacto con este hermoso libro, tuvo lugar en la clase de Lengua y Literatura Española en el instituto de Enseñanza Media de Badajoz, donde cursaba el bachillerato. Y fue el profesor que impartía esta asignatura, el que me enseñó a amarlo, a entenderlo, a descubrir la ternura, la belleza y el lirismo que encerraban sus poemas, escritos en ese habla o dialecto extremeño que a mí no me sonaba extraño, por haber nacido y transcurrrido mi infancia, en un pequeño pueblo del sur de la provincia. Desde entonces, lo conservo como si fuera un pequeño tesoro que releo de vez en cuando para no olvidarme de mis raíces castúas.

    Corrían los primeros años del siglo XX cuando este poeta extremeño, Luis Chamizo Trigueros, trasladó al papel las vivencias, costumbres y sentimientos de la gente de su tierra, reproduciendo en sus poemas el habla popular característica y propia de aquella época en un entorno campesino y humilde. Con ello inauguraba un nuevo estilo de belleza en las letras con el decir de la gente de Extremadura. Volcó en sus poemas todo un caudal de ideas, sueños, sentimientos… Y nos dejó escrito en verso, un patrimonio lingüístico que de otra manera hubiera quedado en el olvido.

    C:\Users\Casa\Documents\Descargas\www.kizoa.app_luis chamizo.jpg

    Luis Chamizo nació en1894 en Guareña (Badajoz) en el seno de una familia humilde y trabajadora de Extremadura. Muy joven se trasladó a Madrid para cursar el bachillerato. Se licenció en Derecho en la Universidad Central de Madrid y en la de Murcia. En esos años de estudiante, asistió con asiduidad a las numerosas tertulias literarias de los cafés y dio sus primeros e importantes pasos en el mundo de la poesía.

    Contactó con el movimiento modernista a través de algunos poetas como Salvador Rueda, Francisco Villaespesa o Amado Nervo. Conoció a Federico García Lorca, probablemente a Rafael Alberti y a otros intelectuales y poetas de entonces. Coetáneo de la generación del 27 prefirió quedarse en el camino de la poesía regionalista, siguiendo los pasos del poeta José María Gabriel y Galán.

    En 1818, la muerte de su padre, tinajero en su pueblo natal, le obligó a volver a su tierra de origen para proseguir con el negocio familiar y ese contacto con la gente humilde de su tierra le hizo profundizar en el conocimiento de la idiosincrasia y la forma de hablar extremeña.

    En 1921 publica el libro de poesía por el que fue más conocido: “El Miajón de los Castúos”, en el que intentaba reflejar y transcribir el habla rural. Pronto, el libro se convirtió en un verdadero fenómeno literario y Chamizo en un poeta de referencia en el mundo literario de Extremadura.

    C:\Users\Casa\Documents\Descargas\www.kizoa.app_luis-chamizo-miajon-castuos.jpg

    El poeta llama al conjunto de sus versos “el miajón de los castúos”.

    Dos vocablos muy característicos de la tierra:

    “Miajón”: la esencia, la miga, el jugo…del pueblo extremeño.

    “Castúo”: voz derivada de “castizo”, lo genuino, lo más auténtico.

    A partir de su publicación, se generalizó la palabra “Castúo”. Y con el tiempo, dicha denominación, se hizo popular para denominar las hablas regionales extremeñas en general.

    (…) Vusotros qu’atendéis a las lerturas
    y séis tan sabijondos de las cencias
    que quizás nus larguéis de carrerilla
    y en romances jazañas extremeñas
    que los nuestros ejaron sin contaglas
    endispués de jaceglas.


    Y sus dirá tamién cómo palramos
    los hijos d’estas tierras,
    porqu’icimos asina: jierro, jumo
    y la jacha y el jigo y la jiguera.(…)

    En esta obra, supo trasladar al verso toda la fuerza expresiva del lenguaje autóctono, que transmite el saber popular de generación en generación. Y en sus versos, canta a la vida cotidiana del hombre extremeño, que habita un medio rural, que ama y a la vez le condiciona. Todo ello en medio de difíciles circunstancias, avatares políticos y sociales y unas duras y precarias condiciones de vida propias de los comienzos del siglo XX, con el campo extremeño en manos de las oligarquías terratenientes y caciquiles. Sin embargo en sus versos, no hay una denuncia social explícita como tal, seguramente por la censura de aquellos años, más bien llevan implícitos cierta resignación y fatalismo vital.

    (…)“Y tamién sus dirá que semos güenos,
    que nuestra vida es güena
    en la pas d’un viví lleno e trebajos
    y al doló d’un viví lleno e miserias:
    ¡el miajón que llevamos los castúos
    por bajo e la corteza!”(…)

    Los temas del libro son los propios del regionalismo: la nostalgia de un pasado mejor, la vida rural y campesina, los oficios tradicionales, las costumbres de los ancestros, la vivencia de la naturaleza y el paisaje sometido por la mano del hombre…Y dan lugar a descripciones de gran lirismo y fuerza expresiva.

    Las características de su poesía se corresponden con la Extremadura que él redescubre al volver: sencillez, austeridad, gravedad, reciedumbre, ternura y sentido dramático.

    Según el académico José Ortega Bonilla, que escribe el prólogo “Todo es grande, fuerte, potentísimo…El libro de Chamizo no es de los que se dejan dormir en la estantería de la biblioteca. Quien comience la lectura, la continuará y la dará fin y no se olvidará más de ella.”

    El libro está integrado por once extensos poemas y uno inicial que hace de introducción: “Compuerta”

    Dada su larga extensión, solo dejo de muestra este poema sobre el nacimiento de un hijo de un matrimonio de campesinos, en mitad del campo. Todo un bello canto lírico a la Vida, a la Madre Naturaleza, que aunque sea recia, hostil, dura…también es acogedora y muy hermosa.

    C:\Users\Casa\Documents\Descargas\www.kizoa.app_la nacencia.jpg
    Monumento a La Nacencia. Parque de la Legión. Badajoz.

    LA NACENCIA

    I
    Bruñó los recios nubarrones pardos
    la lus del sol que s’agachó en un cerro,
    y las artas cogollas de los árboles
    d’un coló de naranja se tiñeron.

    A bocanás el aire nos traía
    los ruíos d’allá lejos
    y el toque d’oración de las campanas
    de l’iglesia del pueblo.
    Íbamos dambos juntos, en la burra,
    por el camino nuevo;
    mi mujé, mu malita,
    suspirando y gimiendo.
    Bandás de gorrïatos montesinos
    volaban, chirrïando, por el cielo,
    y volaban pal sol, qu’en los canchales
    daba relumbres d’espejuelos.

    Los grillos y las ranas
    cantaban a lo lejos,
    y cantaban tamién los colorines
    sobre las jaras y los brezos;
    y, roändo, roändo, de las sierras
    llegaba el dolondón de los cencerros.

    ¡Qué tarde más bonita!
    |Qu’anochecer más güeno!
    ¡Qué tarde más alegre
    si juéramos contentos!…


    —No pué ser más —me ijo—, vaite, vaite
    con la burra pal pueblo,
    y güérvete de prisa con l’agüela,
    la comadre o el méico.
    Y bajó de la burra poco a poco,
    s’arrellanó en el suelo,
    juntó las manos y miró p’arriba,
    pa los bruñíos nubarrones recios.


    ¡Dirme, dejagla sola,
    dejagla yo a ella sola com’un perro,
    en metá de la jesa,
    una legua del pueblo…
    eso no!   De la rama
    d’arriba d’un guapero,
    con sus ojos reondos
    me miraba un mochuelo;
    un mochuelo con ojos vedriaos
    como los ojos de los muertos…

    ¡No tengo juerzas pa dejagla sola;
    pero yo de qué sirvo si me queo!


    La burra, que roía los tomillos
    floridos del lindero,
    careaba las moscas con el rabo;
    y dejaba el careo,
    levantaba el jocico, me miraba
    y seguía royendo.
    ¡Qué pensará la burra
    si es que tienen las burras pensamientos!


    Me jui junt’a mi Juana,
    me jinqué de röillas en el suelo,
    jice po recordá las oraciones
    que m’enseñaron cuando nuevo.
    No tenía pacencia
    p’hacé memoria de los rezos…
    ¡Quién podrá socorregla si me voy!
    ¡Quién va po la comadre si me queo!


    Aturdío del tó gorví los ojos
    pa los ojos reondos del mochuelo;
    y aquellos ojos verdes,
    tan grandes, tan abiertos,
    qu’otras veces a mí me dieron risa,
    hora me daban mieo.
    ¡Qué mirarán tan fijos
    los ojos del mochuelo?


    No cantaban las ranas,
    los grillos no cantaban a lo lejos,
    las bocanás del aire s’aplacaron,
    s’asomaron la luna y el lucero,
    no llegaba, roando, de las sierras
    el dolondón de los cencerros…
    ¡Daba tanta quietú, mucha congoja!
    ¡Daba yo no sé qué tanto silencio…!

    M’arrimé más pa ella:
    l’abrasaba el aliento,
    le temblaban las manos,
    tiritaba su cuerpo…
    y a la lus de la luna eran sus ojos
    más grandes y más negros.
    Yo sentí que los míos chorreaban
    lagrimones de fuego.
    Uno cayó roando,
    y, prendió d’un pelo,
    en metá de su frente
    se queó reluciendo.
    ¡Qué bonita y qué güeña,
    quién pudiera ser méico!


    Señó: tú que lo sabes
    lo mucho que la quiero.
    Tú que sabes qu’estamos bien casaos,
    Señó, tú qu’eres güeno;
    tú que jaces que broten las simientes
    qu’echamos en el suelo;
    tú que jaces que granen las espigas,
    cuando llega su tiempo;
    tú que jaces que paran las ovejas,
    sin comadres ni méicos…
    ¿por qué, Señó, se va morí mi Juana,
    con lo que yo la quiero,
    siendo yo tan honrao
    y siendo tú tan güeno?…


    ¡Ay! qué noche más larga
    de tanto sufrimiento:
    ¡qué cosas pasarían
    que decilas no pueo!
    Jizo Dios un milagro;
    ¡no podía por menos!

    II

    Toíto lleno de tierra
    le levanté del suelo;
    le miré mu despacio, mu despacio,
    con una miaja de respeto.
    Era un hijo, ¡mi hijo!,
    hijo de dambos, hijo nuestro…
    Ella me le pedía
    con los brazos abiertos.
    ¡Qué bonita qu’estaba
    llorando y sonriendo!


    Venía clareando;
    s’oían a lo lejos
    las risotás de los pastores
    y el dolondón de los cencerros.
    Besé a la madre y le quité mi hijo;
    salí con él corriendo,
    y en un regacho d’agua clara
    le lavé tó su cuerpo.
    Me sentí más honrao,
    más cristiano, más güeno,
    bautizando a mi hijo como el cura
    bautiza los muchachos en el pueblo.


    Tié que ser campusino,
    tié que ser de los nuestros,
    que por algo nació baj’una encina
    del caminito nuevo.


    Icen que la nacencia es una cosa
    que miran los señores en el pueblo:
    pos pa mí que mi hijo
    la tié mejor que ellos,
    que Dios jizo en presona con mi Juana
    de comadre y de méico.


    Asina que nació besó la tierra,
    que, agraecía, se pegó a su cuerpo;
    y jue la mesma luna
    quien le pagó aquel beso…
    ¡Qué saben d’estas cosas
    los señores aquellos!


    Dos salimos del chozo;
    tres golvimos al pueblo.
    Jizo Dios un milagro en el camino:
    ¡no podía por menos!

    Aquí pueden ver y escuchar el poema, recitado en castúo por Fernando González:

    Espero que lo hayan disfrutado.

    REFERENCIAS:

  • 3 poemas inéditos de Néstor Mendoza #PoesíaVenezolana

    3 poemas inéditos de Néstor Mendoza #PoesíaVenezolana

    Néstor Mendoza (Mariara, Venezuela, 1985). Estudió la carrera de Educación en la Universidad de Carabobo, en Valencia, y cursó estudios de Literatura Latinoamericana en el Instituto Pedagógico de Maracay. Poemas suyos han aparecido en distintos medios de Latinoamérica y España. Ha publicado los poemarios Ombligo para esta noche (2007); Andamios (2012), merecedor del IV Premio Nacional Universitario de Literatura 2011; Pasajero (2015) y Ojiva (2019), libro que cuenta con una edición alemana: Sprengkopf (Hochroth Heidelberg, 2019), con traducción de Michael Ebmeyer. Algunos de sus poemas también han sido traducidos al italiano, inglés y francés. Forma parte de la antología Nubes. Poesía hispanoamericana, publicada en 2019 por la editorial Pre-Textos de España.

    SIMULACRO

    I

    Pasífae

    Dédalo, apresúrate. En ti confío. En ti reside mi seducción. Necesito cuero y ubres: hocico y orificio conveniente para su embestida. Madera y carne. No puede fallar el simulacro. Me urge, Dédalo; siento que mis piernas se endurecen y en mis pies resuena ese sonido áspero de cascos. Anatomía salvaje para él, olor de su familia para él. Mis dedos se acomodan a estos pares de pezuñas. Entro en la vestidura. Calzo. Nadie diría que no soy animal. Lo he engañado. Allí viene. Siento el trote en mi quietud inclinada. Me huele, Dédalo. El toro me huele. Sus cuadro patas, bajan; su testa erguida, sube. La unión sucede.

    II

    Dédalo

    Las piezas están dispuestas. He tallado cada hueso. Aquí la tienes: la superficie de vaca, casi de vaca. Se ve como vaca. Sacrifiqué a un animal para retirar su piel. Fino tallado, clavos. Un golpe de martillo te acerca al órgano del toro. Entrarás en esta ropa hecha para la confusión y el acople. Yo comprendo el secreto de la bestia. Tan perfecta es mi creación que casi trota y pasta en el paisaje. Tanto se asemeja a la vaca que un pastor la confundiría en su rebaño. Una vaca sin tripas ni estómagos. Tú serás las entrañas; tu desnudez blanca, disimulada en esa ropa, lo recibirá.

    CONTEMPLACIÓN

    I

    Narciso

    Desconozco mi perfección, la ignoro: solo algunas noches, en siestas entrecortadas, acaricio repetidamente la piel de mis manos y mi cara, en un vano intento de comprender la fascinación de los otros. Ellos me ven y desean tocarme como si tocaran la sábana nupcial de los dioses. Este es mi cuerpo, pretendido cuerpo que vaga entre estos campos y no logra impedir que muchos ojos se posen y traten de adueñarse de él. ¿Por qué tantos me observan? ¿Saben que no soy hombre sino un retrato de carne? Ha llegado la contemplación y el engaño de la fuente. Lo que busco no existe. Amo una ansiedad sin cuerpo, una nariz líquida, empozada, cabellos que se pierden con cada manotazo que doy. Lo que deseo está en mí.

    II

    Eco

    Cuerpo todavía soy, no voz. Lo que mi boca pronuncia se instala en los oídos de quienes me escuchan. Una acción mía me quitará este privilegio —el castigo es rutina entre los dioses—; de pronto, mi lengua pierde la fluidez del arroyo; llega la antorcha que interrumpe el discurso, se va mi canto diario de palabras. Ahora poseo la intermitencia de los finales pronunciados. Lo veo en el bosque, a Él, a la bella criatura que no puede verse a sí misma, que no conoce la elegancia de sus perfiles. Cumplo mi tarea fija de observación: desde este lado tapado del árbol sigo sus pasos. El amor se va abultando con el ojo; se infla, hinchado se eleva. Mis sonidos quieren entrar como carne y como besos. Mis ruidos aspiran a ser matriz tibia, dispuesta, para Narciso. Se avecina el rechazo, lo sé, el ocultamiento y mi inevitable transformación. El aire no me consuela y su fuerza me desliza por vías y montañas. Estoy en todos lados. Mi cuerpo adelgaza —se ha perdido ya— y gobierna el sonido. En el aire, los jugos del cuerpo, todos se pierden.

    LABERINTO

    I

    Minotauro

    Soy mitad hombre, mitad rebaño. Por ahí debe existir mi doble con pies de ganado y rostro de varón. Mi contrario y mi complemento. Soy hermoso de la garganta para abajo. La fealdad está en mi cabeza y en la violencia de mis cuernos. O solo es el encierro y su repetida soledad. Voy y me desplazo y creo en dioses o en la sangre de los sacrificados. Es lo mismo. Pienso en mí, en el hambre que no se termina o declina. Mato en cada embestida, pero en dos patas. Camino como hombre pero soy bestia y pienso como bestia. Ese es mi castigo.

    II

    Teseo

    Estiro el abismo hasta la ruptura de ambos extremos. No se debe romper, solo desplegar. No le exijo profundidad  pero sí extensión. Es una cuerda larguísima, que sube y que baja de mi mano a tu mano. Allí empieza la transformación: ahora es un mecate que frota la polea para extraer agua del pozo. Ya lo había visto antes: ladrillos enmohecidos que rodean el agua. Como no se ve la cara interna de los ladrillos nadie se entristece por ellos; no hay inmolación o sacrificio. La extensión, como las ideas, se ve al salir a flote. También es una cuerda de la infancia junto a los hermanos que no saben saltar. La cuerda de los juegos, el giro de dos manos. Los dos tenemos una punta tensa. Me enseñaron a temerle al abismo, a lo hondo, pero no a la extensión. He crecido y existe el miedo a los acantilados pero no al desierto. No puedo olvidar las cuerdas vocales que me permiten hablar despacio o rápido, según la ocasión; alto o bajo, según el lugar. Así voy atando objetos inútiles a este gran hilo para salir del laberinto y burlar al minotauro.

    Dípticos (inéditos, 2016)

    Fotografía: José Antonio Rosales

  • 3 poemas de Đặng Thân, poeta vietnamita

    3 poemas de Đặng Thân, poeta vietnamita

    Đặng Thân es un poeta bilingüe, escritor de ficción y ensayista de Vietnam. Como «la típica figura de la literatura Post-Doi Moi», es también «el mejor humorista de todos los tiempos». Lamentablemente, sus obras fueron consideradas «perjudiciales» por las organizaciones de publicación gubernamentales. Entre sus numerosas antologías de poesía, sólo se publicó una titulada No Sense (2014). La revista Poets & Writers, con sede en Nueva York, escribió: «Dang es alabado por su prosa idiosincrática y su estilo rebelde». Sus obras de varios géneros literarios, han creado el punto de inflexión importante en el estilo de escritura de la literatura vietnamita. Como representante de una forma completamente nueva de discurso con recursos léxicos alternativos. Es pionero en la poesía de aliteración vietnamita y en un nuevo estilo llamado «phac-nhien» que puede significar en parte lo verdaderamente natural.

    Madre

    ¡Madre! cómo fluyen mis lágrimas cuando  

    recorres mi mente

    distingo el sudor de toda una vida de trabajo

    que fluye al costado del tiempo

    día tras día, nada era nuevo para ti –

    una extenuante rutina… –

    ¡te marchaste antes de vivir lo mejor!

    ¿cómo puedo derramar suficientes lágrimas dulces

    para igualar el sudor del sacrificio de tus cincuenta años?

    1989

     

    Nueva Primavera

    La primavera llega, la primavera se va, y aquí llega la primavera otra vez

    muchas cosas han perecido, y otras permanecen

    en invierno el frío es tan afilado como un cuchillo

    tan silencioso, tan ensordecedor como el fluir de la vida

    hombres, ustedes queman lo que alguna vez adoraron

    rinden culto a lo que quemaron – nadie se los reveló

    así es como eligen – sin piedad

    adoradores sin creatividad

    deseaba ser un pintor colorido

    pero nací bajo revestimientos negros y fríos

    así que no pude hallar la alegría en mi arte

    lo que me dejó sin un lugar para comenzar

    busco verdes de armonioso timbre

    para llevar conmigo al espacio -tiempo púrpura

    nuestras vidas son tan profundas como los mares son fríos

    como los agujeros negros-  y la enorme materia que contienen

    1990

     

    El primero de los primeros.

    Veo el primer rocío

    en la hoja

    de tu ojo

    que llora por las víctimas de los tsunamis ordenados por el creador

    tal como lo prometió

    escucho la primera canción

    desde el corazón

    de tu lengua

    que disminuye el poder de la oscuridad antes del surgimiento de Eva

    en este día de año nuevo

    ahora siento el cambio

    en mis células

    a profundidad

    algo empuja el primer vuelo de mi elección por vivir con autenticidad

    el primero de los primeros.

    Traducción del inglés al español por Mariela Cordero.

  • 3 poemas de Alejandro Rodríguez Morales #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Alejandro Rodríguez Morales #PoesíaVenezolana

    Alejandro Rodríguez Morales (Caracas, Venezuela) ha publicado los libros de poemas “Mapa de vuelo” (CreateSpace Publishing, 2016), “La suma de todos los elementos” (CreateSpace Publishing, 2015), “Te habías secado el pelo y empezó a llover” (Editorial Luhu, 2014) y “Oración errante” (Ediciones Publicarte, 2013), así como el chapbook “Las ventajas de ser un fantasma” (El sótano del cielo ediciones, 2012). Ganador del I Concurso de Aproximación al Haikú organizado por la Revista de Literatura Círculo de Poesía (2013). Sus poemas han aparecido en diferentes publicaciones y antologías, entre ellas la Revista Literaria “The Hoot and Hare Review” No. 2 (2013) y la antología “La Voz de la Ciudad” (Ediciones Publicarte, 2012). En Internet ha publicado poemas y traducciones en Cráneo de Pangea, Revista Letralia, Los Poetas del Cinco, QueLeer, Mala Digestión Fanzine, Por Qué Tiemblan Fanzine, Despolarizadas, Zoozobra Magazine, Guayoyo en Letras y Círculo de Poesía.

    Releer

    “Releo, lúcido, lentamente, trecho a trecho,

    todo cuanto he escrito. Y creo que todo es nulo

    y más valiera que no lo hubiese hecho”

    Bernardo Soares (heterónimo de Fernando Pessoa)

    Vuelvo una y otra vez

    al párrafo 94

    del libro de Bernardo Soares,

    sé que estas palabras

    y todas las palabras anteriores

    que me atreví a escribir

    son meras divagaciones;

    apenas dicen

    que no tuve el temple necesario

    para dejarlas intactas

    hermosas

    libres

    eternas,

    fuera de las páginas.

    Cuando todavía no se ha escrito

    Cuando todavía no se ha escrito

    el poema es canción

    que escuchamos dentro de nosotros

    y, a veces, durante tanto tiempo

    que no podemos evitar

    tocar su partitura

    de modo que otros

    también la escuchen;

    cuando todavía no se ha escrito

    el poema es la cabeza de un fósforo

    y el papel en que se escribirá, lija,

    quien lo lee lo enciende en el mismo acto

    y entonces sus palabras iluminan;

    cuando todavía no se ha escrito

    el poema vuela y canta

    y comparte con otros pájaros

    que también vuelan y cantan

    de manera rítmica,

    si llega a escribirse

    es sólo que ha decidido posarse,

    en un instante eterno,

    sobre la página;

    cuando todavía no se ha escrito

    el  poema es suspiro posible,

    abrazo futuro,

    hallazgo repentino;

    cuando todavía no se ha escrito

    el poema es el único vacío repleto

    capaz de llenar a quien lo lea

    luego de que otro lo escriba;

    cuando todavía no se ha escrito

    el poema es todos los poemas,

    todas las lenguas, todos los sonidos,

    todos los acentos,

    todas las herencias,

    todos los afectos,

    todas las nostalgias,

    todos los silencios,

    todos los estruendos,

    toda la poesía.

    Dolor alarma

    Luego de que mi hermana me contara sobre

    la importancia neurológica del dolor.

    Si lo que pasa es lo mejor

    por qué el dolor,

    por qué la nostalgia

    que se torna dolor,

    por qué las hipótesis

    que se tornan dolor,

    por qué los planes

    todavía no cumplidos

    que se tornan dolor,

    por qué los sueños

    que se tienen despierto

    y que se tornan dolor.

    Porque sólo el dolor es golpe,

    sólo el dolor, aullido,

    sólo el dolor, alarma.

    Si hay dolor, todavía se está vivo,

    de lo contrario

    quizá ni siquiera

    notaríamos la cortada,

    moriríamos inevitablemente

    desangrados.

    Estos poemas pertenecen al libro “Pájaros y drones” (de próxima publicación por Ediciones El Drago, España)

  • 3 poemas de Zachariah Rapola, poeta sudafricano

    3 poemas de Zachariah Rapola, poeta sudafricano

    Zachariah Rapola es un escritor y cineasta sudafricano. Sus cuentos cortos y poemas han sido publicados en Tribute Magazine, The Boston Review, Serendipity, Opbrud, Witness y Discovering Home. Sus críticas de películas y libros aparecieron en los principales periódicos como Mail & Guardian, Sowetan, City Press.  Ha publicado literatura para jóvenes adultos: Stanza on the Edge, Stanza and the Jive Mission y Stanza’s Soccer World Cup, Maskew Miller Long Man. Su drama televisivo ¡Hola Mpiniji! fue inspirado en su serie de novelas Stanza. Obtuvo el Premio Noma de Publicación en África en 2008. Actualmente es mentor de jóvenes escritores emergentes en zonas rurales de Sudáfrica. «The Passport that does not Cross Boarder» una antología de viajes africanos que coeditó con la profesora Isabel Balseiro será publicada en el verano de 2020 por Michigan State University Press.

    Diálogo con el sol

    las lágrimas que derramo vienen

    menos saturadas de trazas de cloruro

    entre mis poros escapan del sudor

    rinden homenaje a la vejez

    nacemos cuando queremos

    y barajamos las sombras circundantes

    para perfeccionar nuestro diálogo con el sol

    el ciclo de la vida es tedioso

     el amanecer y el atardecer

    son sílabas monótonas.

    Sueños

    los soñadores han venido y se han ido

    mucho antes del alba del capital

    mucho antes de la marea de la servidumbre

    los soñadores han venido y se han ido

    campesinos soñadores de los sueños

     largos y fugitivos

    he compartido sus anhelos

    cuando las pesadillas sacudían sus pensamientos arrebatados

    campesinos soñadores de sueños largos y fugitivos

    los soñadores han venido y se han ido

    un compañero

    nutrido por el patriotismo

    he sido testigo de su

    viaje centenario   

    los soñadores han venido y se han ido

    yo también he llorado y anhelado

    cuando ellos soñaban con océanos y vientos

    porque yo también soy un soñador

    un soñador

    de sueños largos y fugitivos

    (Inspirado en el poema de Langston Hughes ‘El negro habla de los ríos’)

    El nacimiento es…

    los inicios de un sueño

    una postura meditativa sobre caballeros y  reinas

    esforzándose por interpretar el prodigio del hombre

    maravillas a través del laberinto del minotauro

    el nacimiento es

    una estrella fugaz que surca los cielos oscuros

    en una inmersión suicida para

    pronunciar el desenlace de una gran vida

    y luego ser suspendida en una amnesia perpetua

    el nacimiento es

    siluetas del tiempo que se extinguen

    con cada minuto que pasa

    cantando obituarios a ambiciones no alcanzadas

    y a corazones rotos por el amor no correspondido

    El nacimiento es

    una danza y fusión entre

    el esperma y el óvulo condenados a librar intensas

    batallas por el dominio

    para definir el género del feto.

    Traducción por Mariela Cordero.