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  • Huir, de Xavi Rossell (Ed. Lastura)

    Huir, de Xavi Rossell (Ed. Lastura)

    Entrar en Huir es adentrarse en un viaje hacia adentro, observando detenidamente hacia afuera. Exterior e interior parecen unirse en una especie de vacío e incertidumbre que se ven plasmados en los poemas de una manera que, de entrada, pueden parecer algo críptíca, pero lo cierto es que los poemas que configuran este magnífico poemario de Xavi Rossell, si algo tienen, es que son directos, claros e incluso me atrevería a decir empíricos. Uno los lee, pero también siente que los puede ver (cada poema casi una pequeña postal, a veces decolorada, en blanco y negro, casi grisáceas), puede parecer que se puede tocar (esas calles, la humedad de la niebla, la aspereza de las manos nudosas, el aire denso), e incluso sentir en la boca un ligero sabor a sal.

    Prefacio

    anterior al capricho de viajar

    soñar era un verbo propiedad de vanidosos

    cuando nos quitamos la venda

    conocemos las cosas por su nombre

    El poemario se nos aparece como una ventana desde la que vemos un exterior marcado por ciudades vacías, calles grises, silencios en el aire, que a su vez, conecta con el vacío en el pecho y en las manos del poeta. Un poemario sobre el que planean dudas y preguntas, y la búsqueda, casi vana, de respuestas.

    Se nos presenta dividido en cuatro partes que configuran un todo gracias al hilo conductor que de manera sutil las relaciona; el viaje, la huida, la observación, el frío.

    Cartapacio de Cabina – parte primera

    Un cartapacio, funda donde se guardan papeles o libros, o conjunto de papeles reunidos en una carpeta. De cabina, lo que llevamos en las manos durante el viaje. Lo que no se deja aparte, lo que no se puede perder porque va con nosotros. El título de esta primera parte nos lleva de viaje, pero a uno mismo, y nos llevamos a nosotros mismos en nuestras manos. Nos convertimos en esa funda donde queremos guardar esos papeles que, en cierto modo, nos hacen, nos configuran, nos hacen ser. Pero antes de guardarlos, hay que encontarlos. Esos papeles que podrían bien ser las emociones, los sentimientos (entiéndase también el vacío como un sentimiento), y también aquellas cosas intangibles que son esenciales para la vida individual, para la vida en general, para comprendernos.

    Esta primera parte, dejando a un lado el Prefacio, se abre con con Expectativas, un poema que en el que se nos dice que todo aquello que tenemos dentro, crece a medida que nos vamos haciendo personas; a medida que la vida nos va ‘ganando terreno’, nosotros debemos intentar hacer crecer esa parte de nosotros que es nuestra esencia, y debería, por consiguiente, ser nuestra máxima creencia.

    la espera es lenta como es el baile del archipiélago

    recuperando sus propiedades al atardecer

    lo invisible crece:

    es aquello en lo que creo

    Fragmento Expectativas

    El lenguaje usado en los poemas nos transporta a algo puro, básico y esencial; palabras como desnudez, reflexionar, mochila invisible, bajo la carne no suele haber secretos… ¿cómo engañar a aquello que se encuentra dentro de nosotros mismos? Saber escoger y quedarnos con lo que realmente importa, pero ¿qué es lo que realmente importa? Lo esencial es invisible a los ojos, que decía Saint-Exupéry.

    Hay cierta sensación de vacío que rodea los versos; el silencio, el pecho vacío, la madrugada en un aeropuerto… esa sensación tan dolorosa de estar perdido en uno mismo y no tener otra salida que huir, huir de nosotros mismos hacia nosotros mismos, y quedarse con lo que realmente vale. Y lograrlo.

    adquirí la vejez retenida bajo la tierra arcillosa

    mientras imponía mi voz

    sobre los dogmas de los cirujanos del desánimo

    en la guerra de la piel contra la piedra,

    allí decidí esconder el triunfo de mis dedos

    Enseña a huir

    Portada Huir

    Fuga de Capitales – parte segunda

    Desde el interior al que se ha llegado en la fase anterior, se observan ciertos lugares del mundo desde una relativa distancia, desde cierto vacío interior.

    me llaman maestro,

    desconocen que mis manos están vacías

    Fragmento Nacidos en Ruinas

    Esta observación nos lleva a lugares como un parque de Rumanía, un lago en Irlanda, una villa de un cantón en Luxemburgo o una línea amurallada en Francia. Lugares que aparecen con cierto frío, grisáceos, brumosos, con algunas presencias solitarias que son observadas, que aportan un mínimo ápice de vida al entorno, fundiéndose esa postal plomiza con el ánimo del poeta.

    un anciano recoge cuñas de platanero;

    hay entre sus dedos el susurro del éxodo

    y un pozo negro bajo sus pies

    Fragmento Herâstrâu

    El lenguaje nos sigue llevando a una introspección íntima, un observador lejano dibujando cuadros silenciosos con contienen cierta vida pálida y, a su vez, configura otra imagen de un invierno solitario y dudosos, donde a menudo intentamos llenar un vacío, quizás de manera engañosa

    siempre interpretamos palabras que no conocemos

    así creemos llenar de significado el vacío

    Fragmento Silencios

    Una vea más se nos hace presente el vacío que no somos capaces de llenar siquiera observando un mundo cuya imagen puede llegar a ser incluso dudosa.

    Cais das Columnas – parte tercera

    Esta tercera parte nos traslada directos a Lisboa ya desde su título; ese guiño delicado al Muelle de las columnas, donde una añeja escalinata se adentra en el Río Tajo, y dos columnas parecen atraer el agua hacia su centro.

    En esta parte, los poemas aparecen sin título, salvo por una numeración ordenada, y aportan, además, el lugar que los hizo surgir. Así nos encontramos lugares como una estación, Braço de Prata, Ponte, Rua Primeiro de Maio…

    Hay cierto aroma de fado, por la belleza de los versos, por eses sabor a nostalgia, por el paseo que nos lleva de la mano por lugares portugueses ya desde el título.

    Persiste en estos poemas la idea del vacío, del intimismo y, en cierto modo, de la solitud.

    hay veces donde todo es insuficiente,

    incluso el orden que resiste al polvo cuando marchas

    Fragmento Poema II

    Esta segunda parte me aporta cierta dosis de ternura, quizás por Lisboa y el significado que tiene para el poeta ese lugar, quizás por la presencia de un más definido. Lisboa es una ciudad presente e importante en la vida del poeta, una ciudad que parece querida, y ese amor, en cierto modo, se traslada a los versos dotándoles de una belleza que esconde, aunque pueda no parecerlo, cierta calidez y, a mi parecer, cierta añoranza.

    A su vez, hay un sutil aroma a resurgimiento, a iniciar una nueva vida a la vez que una desconocida coge las manos del poeta y, en ese contacto, vuelven las amapolas y así, empieza otra vida. Me parece importante este poema, se me presenta como un punto de inflexión que puede aportar cierta paz, un rayo luminoso de esperanza entre el gris, que quizás puede llegar a llenar el pecho vacío del poeta, sus manos vacías se llenan, por esa presencia, y aporta una nota de color que rompe con el gris plomizo que tiñe todos los poemas.

    Si bien nos siguen apareciendo vagos personajes lejanos, un tranvía recoge a dos ancianos, por ejemplo, la percepción es que no parecen tan fríos, sino más bien desolados y algo más tristes, quizás no es todo tan ajeno, hay cierto acercamiento y de alguna manera se percibe cierta conexión.

    Xavi Rossell

    Suite final – parte final

    La parte más breve del poemario, sólo tres poemas que siguen la numeración de la parte segunda. Tres poemas intimistas que, a pesar de contar con un , ya esbozado en la parte anterior, que se nos hace ahora más presente y más necesario, no dejan de estar pendientes de la llegada del frío.

    Todo es cíclico, parece decirnos, hay un frío que puede llegar a desvanecerse, pero los días grises han de regresar. Se puede huir, pero siempre se acaba por regresar, hasta la próxima huida.

    una catarata escupiendo silencios amenaza

    en hacernos de hielo

    es el invierno aullando todavía lejano sus intenciones

    sobre tu nuca

    Fragmento Trece

    Termina el viaje. El poeta esparce su equipaje en el comedor, pero es consciente de la necesidad de otro cuerpo que cierre la puerta. Probablemente el viaje no ha terminado, probablemente sólo sea una pausa hasta que empiece de nuevo.

    Huir es un poemario intenso, profundo y con aroma a sal (a sal en las heridas quizás…). De manera magristal, Xavi Rossell describe estados de soledad, paisajes que comulgan con el espacio interior. Un poemario que nos recuerda el frío, el gris, el vacío, pero con sutiles rayos de luz. Un poco lo que viene siendo el viaje de la vida.

    Xavi Rossell, nacido en Badajoz pero residente desde hace años en Tarragona, está estrechamente vinculado al mundo literario. Publicó su primer poemario, La forja del elefante (LeTour ediciones) en el año 2018. Ha formado parte de diversas antologías, sus poemas han sido difundidos en numerosas publicaciones de índole literaria y edita, junto a Leonor López de Carrión, el fanzine literario Cafuné. Huir es su segundo poemario y altamente recomendable. A veces hay que huir para poder volver.

  • «Escardillo» de Salo Mochon (Ed. Liliputienses)

    «Escardillo» de Salo Mochon (Ed. Liliputienses)

    Salo Mochon, México 1985, es, según su propia definición un ‘aborto de rabino, coautor de Escardillo, psicoanalista’ cuya ‘incapacidad lo ha forzado al frugal lirismo de la cita (My previous incarnations: a melón, a lobster, a lémur, a bottle of wine, Epicurus).

    En otras palabras, y siguiendo con el plagio poemático, nos encontramos ante un poemario que intenta ‘fortalecer el intelecto a través de nunca llegar a una conclusión’. ‘El lector se ve obligado a hacer un ejercicio de combinatoria; las diferentes tipografías lo guían y lo confunden al mismo tiempo’.

    EL EMISOR Y EL RECEPTOR hablan
    sobre algo importante.
    Jack dice A
    y Jill escucha X.
    Jill responde Y
    y Jack escucha B.
    Es decir, se entienden.
    Jack y Jill se intercambian, por turnos,
    los lugares de emisor y receptor:
    el ciclo se repite hasta que deciden
    reconocer algo terrible
    o salir a comer atún.



    ———————————
    A = mensaje del emisor.
    X = mensaje del emisor de acuerdo al receptor.
    Y = respuesta del receptor consecuente con aquello que creyó escuchar.
    B = respuesta del receptor de acuerdo al emisor y consecuente con lo que creyó decir en un principio.

    Escardillo es un viaje alucinógeno/lisérgico en el que las palabras no saben qué hacer entre ellas. Escardillo es el primer libro de este joven poeta que con un poco de tiempo, puede acabar convirtiéndose en el Fernando Arrabal mexicano: autor inclasificable que se mueve como pez en el agua entre los avatares del surrealismo no surrealista, o sí.

    ¿Quién debe comprar este libro?

    Todo aquel que no sepa responder a la pregunta que Salo Mochon nos hace:

    ¿Cuántos pelos blancos puede tener una vaca roja sin dejar de ser una vaca roja?

    ¿Por qué hay que comprar este libro?

    Sencillamente por el valor demostrado por el poeta/escritor Salo Mochon y el editor/provocador cultural José María Cumbreño al editar un libro de estas características. Un poemario que ha conseguido obtener la mención honorífica en el VII Certamen Internacional de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz. Escardillo, Salo Mochon, Liliputienses.

    Acabaremos esta reseña con un poema que sirve tanto para la reseña como para el poemario.

    Si alguien se ha tomado el trabajo de leer con alguna atención lo precedente, tal vez le haya sobrevenido involuntariamente el pensamiento de que algo debía de andar mal en el propio Dios.

  • ‘El vaquero sin agua en la cantimplora’ de Rafael Espinosa (Ed. Liliputienses, 2018)

    ‘El vaquero sin agua en la cantimplora’ de Rafael Espinosa (Ed. Liliputienses, 2018)

    Rafael Espinosa (Lima, Perú, 1962) ha publicado once colecciones de poesía con la que reseñamos hoy, El vaquero sin agua en la cantimplora, publicada en España por Ediciones Liliputienses en abril de 2018.

    Gracias a esta editorial estamos conociendo la poesía peruana de estos últimos años. Una poesía que nos ha sorprendido  no solamente por su juventud y vitalidad sino también por sus poetas Rafael Espinosa o Kevin Castro.

    Un poemario con un titulo singular, poco habitual que sorprende y descoloca al lector.

    Afuera ocurre literalmente todo.
    Lo menos ruidoso es el agujero 
    de ozono recibiendo el alma
    de David Bowie. Quien decide
    respirar debe atenerse al destino
    de un bombardero, ver gente muerta
    convirtiéndose en hongos alucinógenos
    y agradecer con un altar de escombros
    descubrir juntos la náusea y la piedad.
    Adentro hay una mezcladora de cemento
    y adentro habito yo. Pero llegó
    borracho mi hijo, que anda sin trabajo
    y pasa las noches en discotecas de ambiente,
    y me pidió guardar silencio, ser un amante
    en su sueño. Pensando que la vida
    es real, me puse a dibujar ciruelas
    en este cuaderno. Sería hermoso
    comerlas o acomodarlas con cuidado
    en una canasta. No tengo a quién
    regalársela, si la compasión es irreal.

    Gorros de mapache

    Un poema que nos ha recordado poemas de Turtle Island, poemario mítico del poeta beat norteamericano Gary Snyder, del cual ya nos hemos referido en estas mismas páginas.

    Espinosa, ya en su primer poema ‘Un caballo árabe‘ nos indica el origen de su escritura: hago poemas de la descomposición.

    Un vaquero sin agua en su cantimplora es como un gran paraguas poético del que cuelgan poemas que plantean preguntas de sus varillas:

    ¿En realidad distingues entre

    un pensamiento y segregar cera?

    ¿En serio crees que los viejos aman

    y el perdón no nace

    de ser insaciables en el sexo?

    Las importaciones

    ¿Por qué no te conviertes en el traductor de las flores?

    Agricultura de terraza

    ¿Por qué los árboles no proyectan una arrogancia vertical

    cuando a las claras no son seres horizontales?

    Transpuesto (Homenaje a Robert Hass)

    En este último poema que hemos citado, “Transpuesto (Homenaje a Robert Hass)”, Espinosa confiesa:

    Yo miraba los árboles como se mira a las personas,

    con reproche, creyéndose en secreto mejor, con ternura

    y ganas de tocarlos; yo miraba su presente,

    lleno de estrategias de flores y comunidades que quieren vivir,

    como un hombre con mala fortuna …

    ¿Quién es Robert Hass?

    Robert Hass es un poeta estadounidense nacido en San Francisco, California que en los años 50 estuvo en la órbita de los poetas beat Gary Snyder y Allen Ginsberg.

    Un vaquero sin agua en su cantimplora es un poemario que no te deja escapar. Entre sus páginas, el poeta observa, retrata su realidad y toca todo lo que tiene a su alrededor.

    … Es

    como si me echaran de mi vida

    pero no de mi mirada. Puedo discernir, puedo

    sentir cómo la soledad toca unas facciones

    mejor que un ciego y ver que las quemas de basura

    peregrinan en dirección a la costa.

    Felicidad del notario

    Antes de finalizar, no podemos dejar de destacar que la mayoría de los poemas guarda una fuerte influencia estadounidense en contenido y estilo.

    Compradlo y leedlo. Este poemario es una muestra más de esa lucha de David contra Goliat que lleva a cabo José M. Cumbreño a favor de la poesía desde su editorial Liliputienses.

    No tengo que cubrirme de sangre 
    para seducir al oráculo.
    Conozco los secretos. 
    En el pasado demoler,
    en el presente dispersar,
    en el futuro morir
    junto a otro hombre que agoniza
    bajo un arte de tubos.
    Es fácil. Solo necesitas 
    contar hasta tres. Y
    ciertos días de pestañas terráqueas 
    también conozco una ruta
    de la piedad extendida 
    entre Jr. Lampa y Jr. Torrico.
    Está llena de piojos sacros y pordioseros:
    toxicómanos, quemados, cojos
    e invidentes que nunca aprendieron 
    la virtud de contemplar.
    Aun así hay veces que como un hurón, 
    un pez-cueva o un ácaro que sueña, 
    quisiera tener mala vista.
    Pese a todo, los hombres trabajan
    por la visibilidad. Se iluminan 
    las playas 400 m aguas adentro,
    se fotografían las estrellas
    que colapsaron hace más tiempo
    y los sentimientos toman en los monitores 
    figuras de rosa o copa.
    No importa la piedad, 
    se trata de desaparecer la penumbra
    para que pasee un miembro fantasma.
    Es difícil tomar aire de esa manera.
    Es difícil contar hasta tres 
    y más difícil que dos se amen. Miro perplejo.
    Como un rencor, la primavera
    se va y reaparece, algunas parejas 
    derrotan al cáncer y la dulzura
    de la hierba deja el pie tumefacto.

    ESTILOS DE LAS CATEDRALES

    Es enternecedor por las abejas
    y su música evangélica
    pero al cabo resulta tonto
    alegrarse porque se incrementaron
    las ventas de miel al extranjero.

    ¿En verdad crees que valga la pena
    otra hiperproductividad que la del sexo?

    Yo lo veo así. La vida es como una interminable helada y un deshielo breve,
    donde se pasa del bloqueo creativo a los pensamientos y la idea voladora
    siempre se dirige a acariciar otra anatomía.

    Entonces nacen los sentimientos, 
    semejantes a escuchas telefónicas 
    donde espiamos al mundo:
    sentimos a los árboles ser derribados,
    los sentimos caer sobre las poblaciones
    como bombas de racimo 
    y al viento guardar esos infantes.

    Puede ser terrible esperar al cuerpo
    a tocar sin descanso. Hace frío
    y podemos refugiarnos en cualquier vertedero,
    hasta confundirnos con papelería.
    El juego de la orquídea y la abeja
    por multiplicar las plantas epífitas 
    no nos despertará.

    A mí me ocurrió que aguardando
    arrojé tantos guijarros por los farallones
    que terminé por hacer una vida.
    Mientras, Pietro se camuflaba 
    tras la oferta respiratoria 
    soñando con los muslos de los corredores
    sudorosos en los parques.

    ¿En realidad distingues entre
    un pensamiento y segregar cera?

    ¿En serio crees que los viejos aman
    y el perdón no nace 
    de ser insaciables en el sexo?

    Un poema y su lector son insaciables.

    LAS IMPORTACIONES

    Una idea es opcional. Crecen
    en nuestro interior estupores de un viaje relámpago
    solo rara vez capaces de producir forma.
    Lo que sí generan es a la vez melancolía y lujuria,
    porque les gustan los chistes, las sombras,
    además de ira y odio.
    Ni las plantas carnívoras, con sus miles de receptores 
    para capturar moscas, atrapan entonces en el aire mejor un humano.
    Y cuando sufrimos, sin saber qué virtud aplastamos, nuestro cuerpo
    pesa más que un contenedor de celos llorosos.

    Una idea es opcional. Por ejemplo
    la idea de ser peruano
    o de que los peruanos somos lo que comemos y excretamos
    luego de haber practicado en las mesas la integración social (¡?)
    con cerveza producida en casa. 
    Cuando murió Fedra, mi perra de origen suizo,
    me recluí y no hablé con un peruano en seis meses.
    Cuando los lagos de altura sean aeropuertos
    y el ganado no pueda llamarle pan a la tierra
    y los telares dejen de ser hilados mientras pace
    sin sentido del tiempo, y gustándolo,
    Cielo, muestra generosidad, perdónanos.
    Nazcan de tu crucifixión restituciones.
    Contesta con bondad, no destruyas a los peruanos abyectos.
    No crearon ellos las praderas.

    LOS NENÚFARES DE MONET
  • PATRICK.M.  2019 BORIA EDICIONES

    PATRICK.M. 2019 BORIA EDICIONES

    David Matuska Olzin, 1976, Karvini, Silesia, República Checa nació entre el carbón y la cerveza detrás del muro de Berlín, en Silesia, en la antigua Checoslovaquia. Recorrió diferentes países europeos donde cursó con más o menos éxito estudios universitarios de traducción e interpretación y filología inglesa. Desde  hace tiempo está afincado en Elche, España, donde trabaja como artista, filólogo, traductor, y profesor de idiomas. Ha publicado nueve poemarios de los cuales hoy nos centraremos en PATRICK.M.  2019 BORIA EDICIONES .

    PATRIK.M. “Es una experiencia literaria musical y dramática, que ha sido puesta en escena por Matuska Project como parte de un proyecto multidisciplinar poesía escrita y visual; una sinopsis artística para espíritus libres capaces de volar en la palabra, la imagen y la música como un todo”

    CASAS DE PIEDRA  Primera Parte .

    DE NUEVO

    Ella es la bruja

    Con el vientre húmedo

    y allí dos capullos de amapolas

    para que todo esto pueda empezar de nuevo>>

    LUZ

    la noche se va

    y yo aquí solo

    intento atraer los rayos del sol

    e ignorar el odio oscuro que me  penetra

    GRITÓ MI NOMBRE

    Gritó mi nombre,

    Y yo mantuve el viento y la lluvia

    Me lavé las manos,

    Pero me siguen temblando

    <<Yo toco el bajo- explica nuestro autor-

    El bajo es un instrumento que une la parte rítmica con la parte melódica de cualquier conjunto musical. Mi poema puede nacer con el ritmo del bajo, basándose en la línea musical y en la palabra, o en las dos cosas al mismo tiempo. El bajo es la espina dorsal que me permite jugar con la melodía, el ritmo y la palabra. Escribo con el ritmo del bajo, que es ritmo del corazón, los latidos.>>

    PATRICK

    Bastidores de un infierno, Segunda Parte

    RETORNO

    Ahora ¿qué?

    Intentaré respirar.

    Me afeitaré la barba

    Que me acariciaba

    Quiero odiarte .

    ¿Quiero odiarte?

    ¡Amar!

    De repente no me acuerdo de tu esencia.

    No recuerdo

    Cómo sobrevivir a esto

    Aterrante tribulación.

    Solo en una cueva.

    Solo con el eco de las palabras y las miradas.

    Sueño y pérdida de conciencia.

    Que dure la noche insomne.

    No se busca la arena en el desierto.

    Y la música, que  suene, que perdure[…]

    MAPA DE L

    El rollito con el mapa de L,

    En el bolsillo de mi abrigo.

    Como si la hubiese encontrado otra vez.

    Como si hubiese encontrado el vértigo

    de aquellos momentos y los viviese una vez más.

    HABLAR

    Me pueden decir lo que quieran

    Me puedes decir lo que quieras

    Sin embargo, lo que haces y lo que no,

    es en este tablero más importante.

    Lo que queríamos no cuenta.

    <<la oscuridad, la muerte –explica el poeta–, es un tema recurrente en mis poemas, pero la muerte es parte de la vida. No puedo fingir, no puedo escribir sobre sentimientos que no experimentado.>>

    UN POCO DE PAZ Tercera Parte

    UN POCO DE PAZ (Preludio)

    A veces creo

    Que me he inventado todo.

    Toda mi vida.

    –Cada día es un bonus para ti–

     dijo una amiga mía,

    Cuando resucité y pude ver el sol.

    –Lo más importante eres tú– añadió

    Y los poemas antiguos renacen

    Y cobran sentidos nuevos.

    –Cada día es importante,

    ¿Lo puedes vivir? -Preguntó.

    Y no me abren las puertas

    y cada uno lucha en su propio frente .

    Ajedrez, sin saber si eres el blanco o el negro.

    Lo he arruinado todo

    Y las mujeres me vuelven a cortejar.

    ARRUGAS

    Arrugas en la cara.

    Una ola en el mar.

    En el agua,

    Un círculo.

    POR FIN LA PAZ

    Por fin lo sé

    Sé que una ves encontraré la paz,

    Pero no ahora,

    ahora no.

    Aún tardaré

    El mar está embravecido.

    Doliéndose a sí mismo, apartado del mundo, aislado, vulnerable y ajeno a todo exterior –<<Estuve a punto de morir –relata. Descubrí que debía cambiarlo todo o dejar de vivir.

    Resucite, dejé de buscar la felicidad fuera de mí y la encontré en mi interior. Ha sido un trabajo muy duro. Hay esperanza,<<Aunque cuesta encontrarla. He tardado cuarenta años en conseguirlo>>

  • La Mala Sangre, Poe Afónico. (Letras Cascabeleras, 2018).

    La Mala Sangre, Poe Afónico. (Letras Cascabeleras, 2018).

    Lupus est homini, non homo, quom qualis sit non novit. Esta frase de Plauto nos abre la puerta de La mala sangre; un poemario en el que nos vamos a encontrar con la parte más oscura del mundo y de la sociedad y, a su vez, en cierto modo aporta entre líneas una pequeña lección para conseguir que la vida no sea un camino de amargura y espinas.

    El poemario es un conjunto de veinte poemas sin título, de una profundidad abrumadora, escritos en verso libre, entre los que se intercalan ilustraciones de Cynthia Uceda, que se unen a la crítica que a lo largo del libro se nos va mostrando de una manera afilada, cruda y directa. De hecho, los poemas son pequeños aguijones que se clavan, mostrando en parte el lado más oscuro, a veces el más real, del mundo y la vida.

    […]

    No se percatan que la enfermedad más mortal es la vida.

    Poema VII

    El libro en sí me trae a la mente aquella frase de Schopenhauer que reza lo siguiente: «La vida del hombre no es más que una lucha por la existencia, con la certidumbre de resultar vencido.» Es cierto, ya estamos condenados desde el mismo instante en que nacemos, pero de nosotros depende hacer de ese camino, hasta la sentencia final, lo más agradable posible. Y creo que esta es la idea principal del poemario.

    De hecho, esta idea me sobrevuela a medida que voy avanzando en el libro; la muerte, la vileza humana, el fanatismo desmesurado, se dan cita en estos poemas para darnos a entender que la parte más oscura es parte de la vida y, a veces, prevalece sobre otros sentimientos y actuaciones porque, de algún modo, ya estamos contaminados en cuanto abrimos los ojos. Y aunque pueda parecer de un extremo pesimismo, más bien lo catalogaría de un cruel y cierto realismo, pero a su vez, con la certeza que podemos hacer que esto sea quizás un poquito más leve. Quizás pensar que en nosotros mismos hay unas mínimas claves que aportan una ligera luz.

    […]

    Ahora sólo soy un charco de sesos, huesos, sangre.

    Mi viente se esparce por el infierno de escarcha y lava;

    el estómago se traga el orgullo que nace del corazón aún cautivo

    de las costillas de mi cadáver.

    Poema VI
    Ilustración de Cynthia Uceda

    […]

    Sangro la dignidad que vuelve a mí;

    aunque desnudo y muerto,

    esta libertad

    no pueden quitármela.

    Poema XIX

    Abrázate a ti mismo,

    resucita.

    Poema XX

    De alguna manera, nos está avisando que nosotros somos los que podemos cambiar la oscuridad, que nosotros podemos cicatrizar nuestras heridas, que son inevitables, con nuestra propia saliva. Saber superarnos, ser capaces de ir más allá de la negrura y hallar «nuestra felicidad»a través de la reflexión y de nuestros propios actos.

    En cierto La mala sangre nos invita a reflexionar a través de la muestra cruda y directa de lo más oscuro de la sociedad y de las personas, para hacernos ver que hay cosas que no se están haciendo bien. Esta invitación viene complementada por algunas preguntas que de manera discreta aparecen en algunos poemas, que, inevitablemente, marcan al lector. Veamos por ejemplo el Poema XII.

    Estrechas calles, pequeños pasos.

    Fila india hasta llegar

    al extremo más oeste

    de la vida.

    ¿Hace cuánto que no te sientes libre?

    Amplias calles, cómodos pasos,

    formamos un perfecto círculo

    aún mucho más dorado que el sol.

    ¿Hace cuánto que dejaste de sentir?

    No existe ahora campo más santo

    que el que aquí fundamos:

    libres, seguros,

    con este pensamiento tan nítido y tan certero.

    Los cuervos negros vienen,

    aterrizan en el nido de nuestras costillas,

    arrancan nuestras almas,

    regresan con la intención de volver a su color original,

    como cuervos blancos

    por un camino directo al sol

    y aún con esto,

    los vivos se regocijan en lo que llaman libertad

    a costa de los demás,

    a costa de los desintereses de la existencia,

    mientras los cementerios permanecen vacíos de las flores prometidas.

    La muerte, tan presente en el poemario, la idea que ya estamos condenados a muerte desde el instante de nacer, la idea que la muerte nos acompaña porque al fin y al cabo, La muerte es lo que da sentido a la vida, es lo que le da el verdadero valor a esta. Sin muerte, no habría vida.

    A pesar de poder parecer, a primera vista, un poemario digno del llamado «Malditismo», un poemario donde se muestra la bajeza humana, la crueldad de la sociedad y de la vida, me atrevería a decir que hay algo positivo en todo ello, y es el hecho de abrirnos los ojos, de mostrarnos que existen la felicidad y la amargura, y que el truco es saber escoger bien y a tiempo. Y esto nos viene dado a lo largo de los poemas y, de una manera más clara, en el Epílogo:

    […]

    La dirección depende de cada uno.

    ¿Hacia la felicidad o hacia la amarugura?

    Elijamos lo que elijamos: o tomas una decisión o la decisión te toma a ti (y con un batallón detrás).

    Fragmento del Epílogo.

    Como nota curiosa, decir que el Poemario cuenta con tu propia banda sonora que recomiendo encarecidamente escuchar, mientras hacemos su lectura.

    Poe Afónico empezó pubicando en su blog Poeta Afónico Cuatro o cinco poemas de amor y mil canciones desesperadas, ha publicado de manera periódica en la revista de la Asociación de Empresarios de Villafranca de los Barros, y en el años 2015 formó parte de la Antología Homenaje a Gustavo Adolfo Bécquer, con el poema Desnudez. También forma parte del grupo de poetas extremeños Versarte. La mala sangre es su primer poemario.

    Actualmente se encuentra trabajando ya en el que será su segundo poemario, La mala sombra, que está concebido como una continuación a La mala sangre. Y aquí, en primicia, os adelantamos uno de los poemas que configurará este nuevo libro.

    Admiro cara a cara a Vida

    busco una recompensa en su mirada vacía,

    pero me devuelve el rostro hacia el otro lado.


    Cambia su cara por mi cruz.

    Le devuelvo la respuesta ante su desdén

    de virgen consentida

    con un golpe de realidad en su otra mejilla.

    Vuelve su inmaculado rostro cárdeno

    hacia mí, airada.

    Ha cambiado su cruz por mi cara.

    Ahora Muerte me mira,

    cara a cara.

  • ‘Norcorea’ de Kevin Castro (Ed. Liliputienses, 2018)

    ‘Norcorea’ de Kevin Castro (Ed. Liliputienses, 2018)

    Kevin Castro (Lima, 1993) tiene publicados Los tiempos jurásicos (C.A.C.A. Editores, 2013) y Norcorea (2016). Es editor de la revista Mutantres y C.A.C.A. Editores.

    Hoy celebramos que los talleres microscópicos de Ediciones Liliputienses lo haya podido editar en España en agosto de 2018.

    Soy víctima de un dios

    frágil, temperamental

    que en vez de rezar por mí

    se fue a bailar

    Babasónicos

    Con esta cita de la banda de rock argentina comienza el poemario Norcorea de Kevin Castro.

    Norcorea es un libro arriesgado de un poeta que forma parte de la joven generación de poetas peruanos. Este libro se nos muestra como una catarata de imágenes, textos, palabras y sugerencias unidas todas ellas en larguísimos textos que mucha gente dudaría si catalogarlos como poemas, pero ¿qué es poesía?

    En este aspecto, su escritura tiene cierta influencia Beat por su estilo rompedor y antisistema lo que le da una frescura difícil de encontrar en otros poetas de su generación.

    Leamos Mi vida ya no es lo de antes

    hay una mesa en mi cuarto
    encima de la mesa hay una plato lleno de hormigas
    encima del plato hay un monumento en honor a una batalla que aún no se ha peleado con estatuas de héroes que aún no han caído
    encima del monumento hay un coliseo y en el coliseo hay un concierto de rock donde tocan arctic monkeys & the strokes & the deathset & white stripes
    encima del coliseo hay 3 edificios: uno se llama ‘yo soy el hombre del clima’ / otro se llama ‘los niños todos deben ser sacrificados’ / otro se llama ‘cesárea tinajero’ o ‘meg white’
    encima de los edificios hay un campo de fútbol donde juegan ‘los amigos del sr presidente’ contra ‘los amigos de la excma sra primera ministra’ y el score parcial es 1969 a 476
    encima del campo de fútbol hay 1 pagoda de 19 pisos dentro de la cual hay 19 orgías (1 por c/ piso) que constan básicamente de 1 hombre heterosexual + 1 hombre bisexual + 1 mujer homosexual + 1 lagarto por c/ orgía
    encima de la pagoda de 19 pisos hay una piscina inmensa cuya agua negrísima no es oro negro sino el llanto o la meada de los niños del futuro  (los niños del futuro lloran por sus abuelos que somos nosotros)
    encima de la piscina hay una antena de 1km de altura que provee de tecnología digital a todo el continente de laurasia
    encima de la antena hay un planeta llamado ‘todos mis amigos han muerto y yo he venido a ti para besar tus piernas’
    encima del planeta hay niño tiritando en la más profunda y mierdosa de las soledades
    todo en perfecto equilibrio

    Los poemas en Norcorea se rebelan contra el sistema y la uniformidad del día a día. De ahí su título, porque ¿dónde mejor que en Corea del Norte para reivindicar la libertad? Poemas que nos zambullen en un mundo distópico.

    Admiro el trabajo de José María Cumbreño desde esta pequeña gran editorial, pero me ha costado entrar en este poemario. El último verso del poemario me iluminó y liberó después de su lectura

    por favor no trates de entender este poema

    A estas alturas sí quiero recomendarte que leas una fantástica reseña que hizo Javier Gallego sobre Norcorea y que le hace más justicia que lo que yo pueda escribir desde estas páginas.

    De todas maneras, antes de finalizar, te dejo un poema más: Voy a escribir la historia más jodida del mundo. Será un film de 1h 30m.

    Opening: Kultura Babylon, Laguna Pai

    I. Fin de semana

    La primera parte irá de un tipo universitario que adora el cine ‘experimental’ y que odia todo lo que se ha producido en Hollywood después de los 90s. El tipo en cuestión vive despotricando contra todas las películas comerciales de Hollywood (y en general, en contra de cualquier película comercial que pueda ser vista en Cineplanet). En una de las escenas el tipo está intentando ligarse a una chica, hasta que comienzan a discutir de cine, porque a ella le aburre y asquea Viva la muerte de Arrabal y prefiere Saturday Night Fever con John Travolta. La discusión se torna innecesariamente ruda, así que la chica se va molesta y deja que él pague la cuenta. En otra escena el tipo está intentando ligarse a otra chica, pero vuelven a discutir porque ella quiere ver una comedia romántica en el cine y él una película de Woody Allen en un cineclub. Finalmente no se ponen de acuerdo y ella se va. El tipo pasa cada vez más tiempo mirando cine experimental raro y leyendo crítica de cine raro. Hasta que un día, mientras lee una revista de cine independiente, se da cuenta de que se ha quedado ciego. El tipo se asusta y acude a todas las clínicas caras de Lima a buscar un doctor u oftalmólogo o cirujano que le devuelva la visión. Pero todos los cirujanos y oftalmólogos de Lima han desaparecido misteriosamente, así que el tipo se deprime y decide pasarse el fin de semana durmiendo. El primer día del fin de semana sueña con su madre. En el sueño su madre es niña y ha matado un alacrán echándole desinfectante de baños encima. Le tiemblan las rodillas. El segundo día del fin de semana sueña que está solo en medio de un desierto en cuyo horizonte se avista el mar. Él camina rumbo al mar, pero luego de mucho tiempo caminando, el mar parece encontrarse a la misma distancia. Entonces desiste y abraza un cactus. El último día del fin de semana el tipo sueña con un cerdo gigante que come pastillas rosadas acumuladas en una montaña gigante de pastillas rosadas. El tipo lo espía con cuidado de no ser visto, pero sin darse cuenta patea una cucharita de metal mientras retrocede. Cuando el cerdo se da cuenta de que el tipo lo está mirando, corre hacia él para comérselo, entonces el tipo, asustado, comienza a correr hacia ningún lugar. Cuando el tipo despierta está empapado en sudor y ha recuperado un 20% de la visión, por lo que puede distinguir ciertas formas y colores, aunque sin nitidez. El tipo se emociona y va a la cocina a servirse un trago, pero descubre que en la cocina hay formas humanas con armas. Desesperado, trata de esconderse, pero las formas humanas descubren que ha despertado, sacan sus armas y le disparan por todos lados. El tipo muere.

    II. El desquite

    La segunda parte del film irá de la misma historia desde la perspectiva de uno de los matones, el jefe, que es en realidad un poderoso narcotraficante de cocaína que acaba de ser estafado a lo grande —lo que es considerado más que una afrenta en el mundo del narcotráfico—, y quiere vengarse del afrentador, pero por algún motivo es imposible, así que decide desquitarse de todos modos con alguien inocente. Al tipo afrentador lo llama Afrentador. Hay una escena algo larga (aprox. 3’ 30’’)  del narcotraficante rabiando mientras viaja en su auto por una carretera X. La música que suena de fondo es Fuck you de Lily Allen. Al final de esta larga escena el tipo llega a un grifo y se encuentra con otros cuatro tipos bien vestidos y con buenos carros, todos se saludan, encienden sus cigarrillos, conversan largo rato sobre ‘el desquite’. Al parecer todos ya han planeado algo que hacer para ejecutar ese desquite, así que hablan de algo que no se llega a entender del todo. Luego de esto, se suben a sus autos y manejan rumbo a Lima. En una de las escenas en los autos uno de los cuatro tipos colegas del narcotraficante principal le cuenta un chiste a su copiloto: ‘—¿Cómo terminas con tu esposa luego de diez años de matrimonio sin hacerla llorar ni perder tus propiedades? —¿Cómo? —Le disparas en las tetas. —¿…? —Sí, en las tetas. —… —¡Claro! Nadie le dispara en las tetas a su esposa. —… —¿…?’. Cuando todos llegan a Lima se encuentran con un quinto tipo que tiene cara de oriental. El tipo oriental saca un teléfono móvil en el cual ha instalado una aplicación de desarrollo propio. Les explica que la aplicación se llama Kill the clone y es un juego que tiene dos funcionalidades principales: Primero, contrasta la cara de Afrentador con la base de datos de fotos del DNI de todos los ciudadanos limeños. El sistema elige a los cinco más parecidos y los asigna a los teléfonos móviles de cada uno de los cinco tipos que han acudido donde el tipo oriental, que funge de árbitro. Luego, los cinco tipos deben enfrentar a su personaje contra los otros (lanzando ataques mágicos, aplicando llaves, usando armas, etc.) hasta que uno solo quede vivo. Cuando esto sucede, el sistema revela los datos del sujeto de la foto del DNI para que los tipos narcotraficantes vayan a su casa y acometan su venganza. El tipo oriental ejecuta el programa en su teléfono, el sistema asigna a los teléfonos de los cinco sujetos un personaje y todos se ponen a competir. Mientras se desarrolla el juego, el primer narcotraficante se da cuenta que sienta placer al ver a su personaje recibir golpes, pero como se ha ensañado con su personaje no quiere perder, quiere ganar para matarlo en la vida real, entonces se desarrollan varios minutos de escenas de lucha virtual en la que uno de los personajes animados gana todas las peleas no sin antes dejarse atestar unos cuantos ataques brutales. La música de fondo de esta escena es No games de Rick Ross & Future. Cuando el jefe narcotraficante gana, enciende un cigarrillo y deja que el sistema le muestre los datos de su ahora víctima. El personaje corresponde al tipo ‘cinéfilo’ que odia el cine comercial. Luego de ver sus datos, los narcotraficantes se dirigen a su casa y lo encuentran dormido. El jefe narcotraficante decide que no es divertido matarlo si está dormido, así que ordena esperar a que despierte. Todos los narcotraficantes toman un café en la cocina esperando a que esto suceda. Cuando el tipo despierta y ellos se dan cuenta, todos le disparan en todos lados y muere.

    III. El congreso

    La tercera y última parte de la película va de unos médicos que viajan en bus rumbo a algo así como un congreso nacional de médicos. Como ese, hay siete buses más llenos de médicos yendo en la misma dirección. Con el pasar de los minutos se hace más visible que se trata de un congreso de cirujanos oftalmólogos. Todos hablan de distintas cosas profesionales excepto uno de los grupos de médicos, sentados en la fila de asientos de atrás, que habla del negocio de la pornografía mientras el médico más joven de todos los escucha muy atento. Todos los de este grupo están de acuerdo en que, a diferencia de otras artes, la pornografía se mueve básicamente en torno al dinero, y que tonterías como el post-porno o el porno artístico o el porno mormón son puras mierdas o a lo mucho mierdas secundarias comparadas con el tipo de porno que mueve realmente la industria pornográfica. Todos coinciden en que la pornografía básicamente se ha quedado en lo mismo: rubias tetonas, enfermeras, colegialas, dancing bears y similares. Sin embargo, añaden, los videos caseros o amateur se han ido ganando el corazón de los espectadores hasta volverse las búsquedas más populares. El oftalmólogo cirujano más joven (veinticuatro años) pregunta si en realidad el Congreso es lo que todos le han dicho: rubias tetonas, enfermeras, colegialas, etc. Los médicos mayores que hablaban de la industria pornográfica ríen. Uno de ellos le dice: ‘Vas a tener que ponerte hielo allí abajo’. Lo que sigue a esta escena es una serie de extractos de conferencias de oftalmólogos filmados con una cámara casera. Los extractos resumen el día uno y dos del congreso de oftalmólogos cirujanos. La siguiente escena es de los médicos en una discoteca enorme repleta de prostitutas desnudas bailando electro pop. Todos los médicos se están divirtiendo, especialmente el médico joven, que se ha prendido a una de las prostitutas y le toca los pechos. Lo siguiente que sucede es que decenas de tipos irrumpen en el local y empiezan a dispararles a las putas en las tetas y a los médicos que se interponen. Uno de los agresores es el jefe narcotraficante. Los médicos mayores sacan armas de sus bolsillos y comienzan a dispararles a los agresores, que se muestran sorprendidos. Todo se convierte en una gran balacera en la que muere mucha gente, aunque es obvio que los agresores son muchos más, así que se supone que matarán a todas las putas y médicos. En el piso hay muchos muertos. Uno de los caídos es el jefe narcotraficante. El médico joven se arrastra por el suelo tratando de esquivar los disparos y logra refugiarse en un rincón junto a una de las prostitutas que, llorando, le hace la señal de ‘shhh’ con el dedo índice en la boca. Se acurruca junto a ella y se abrazan y lloran hasta que la imagen se va desvaneciendo mientras empieza a sonar La Calor de Bareto y aparecen los créditos.

    Fin de la película.

  • ‘Cosas comunes’ de Zel Cabrera (Ed. Liliputienses, 2020)

    ‘Cosas comunes’ de Zel Cabrera (Ed. Liliputienses, 2020)

    Zel Cabrera es una joven poeta mexicana nacida el seis de febrero de 1988 en Iguala de la Independencia, Guerrero.

    Licenciada como periodista por la Escuela Carlos Septién, obtuvo el Premio Estatal de Poesía Joven en el 2013, convocado por la Secretaría de Cultura del Estado de Guerrero. Fue becaria de la Fundación para las Letras Mexicanas, en el área de poesía, durante el periodo 2014-2015 y becaria del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico de Guerrero, durante el 2012-2013. En 2019, obtuvo el Premio Nacional de Poesía Tijuana.

    Cuando abrí su poemario Cosas Comunes, publicado por Ediciones Liliputienses en su colección Centrifugados en enero de 2020, la cita de Sharon Olds, poeta californiana, me dio muy buena impresión. De Olds conservo un grato recuerdo que proviene del año 2005: la Primera Dama Laura Bush la invitó al Festival Nacional del Libro en Washington, D.C. Olds le contestó en una carta abierta publicada el 10 de octubre de 2005, donde le dijo a Bush: Muchísimos estadounidenses que sintieron orgullo por nuestro país, ahora sienten angustia y vergüenza por este régimen vigente de sangre, heridas y fuego. Pienso en el lino limpio de tu mesa, los cuchillos brillantes y las llamas de las velas, y no podría digerirlo.

    Cosas comunes es el tercer poemario de Zel Cabrera tras Una jacaranda en medio del patioLa arista que no se toca. Empieza a ser una poeta relevante entre la nueva generación de jóvenes poetas mexicanas que reivindican y defienden su presencia en un mundo eminentemente masculino.

    En este poemario, Cabrera destaca lo doméstico, la memoria familiar y las pequeñas tragedias de lo cotidiano a pesar de estar lleno de soledades, silencios, miradas hacia atrás…

    Cabrera tiene un estilo sencillo que hace que su poesía sea atractiva. Entre más sencilla, mejor. Para muestra, aquí tenéis el poema con el que comienza:

    Mi madre dice que mujeres como yo

    sin traza para labores hogareñas

    nunca encontrarán marido

    con corbata y mancuernillas.

    Varias veces me ha dictado

    instrucciones de cómo preparar atún a la vizcaína,

    cómo quitarle el sarro al inodoro,

    también me recuerda

    que levante mi cabello después de la ducha.

    Una y otra vez, insiste en hacerme a su forma;

    soy el molde en el que amasa sus virtudes.

    Pero yo demoro el proceso,

    dejo secar las pequeñas plantas

    que compro para adornar mi departamento,

    recojo un mes después los abrigos que dejo en la tintorería,

    pago el gas en días extemporáneos

    y pocas veces como ensalada.

    Porque es muy probable que no tenga un marido

    que acuda con puntualidad

    a las liturgias del domingo.

    Porque las mujeres como yo se casan con sombras

    y polvo que se consuela entre los libros,

    porque no sé tejer bufandas,

    ni rebanar pimientos

    y hasta hace un día, aprendí a usar la lavadora. (Instrucciones maternas)

    Aunque escritos cronológicamente antes que Una jacaranda en medio del patio o La arista que no se toca, la voz de Zel muestra una prosa poética que revela lo obvio “porque no es bueno pronunciar amor / cuando el silencio es la palabra” (Garabato).

    Escribo que tengo 27 años y todavía le temo

    a las escaleras sin barandal, todavía

    dejo prendida la luz de la sala,

    por las noches, todavía

    me aferro a las costumbres

    de las palabras sobre el papel. (Bitácora de nada)

    Y es que la poeta sabe que, a fin de cuentas, «Somos pasajeros / que lloramos en el autobús / porque el autobús / no para, no transpira preocupaciones /…/ Volvemos a casa / con el olor del aire acondicionado / en el abrigo / … / Mintieron al decir / que los viajes enriquecen: / nadie se vuelve millonario / viajando en tercera clase/ … / A veces la luz se apaga / y todos los pasajeros somos accidentes.» (El camino)

    Cosas comunes de Zel Cabrera, otra pequeña gran joya extraída de la mina extremeña Ediciones Liliputienses el 16 de enero de 2020.

  • Mercedes Halfon – Lámparas ideales (Ed.Liliputienses)

    Mercedes Halfon – Lámparas ideales (Ed.Liliputienses)

    Mercedes Halfon nació en Buenos Aires en 1980.

    Se dedica a la práctica e investigación de artes escénicas y literatura. Es Licenciada en Artes (UBA), Magíster en Escritura creativa (UNTREF), periodista cultural, crítica de teatro y poeta. Escribe en el suplemento Radar de Página/12. Ganó el Premio Estímulo de Tea al periodismo gráfico. Fue becada para perfeccionarse en escritura por la Fundación Gabriel García Márquez de Colombia en 2008, en Artes Vivas por Goethe Institut en Bogotá en 2015 y por el centro de creación contemporánea Matadero Madrid en 2017. Es curadora del ciclo teatral Invocaciones, en el Centro Cultural San Martín. Actualmente filma un documental sobre la poesía en Buenos Aires. Ha publicado textos breves de narrativa, una novela en colaboración y poesía. En 2017 salió su primera novela, El trabajo de los ojos, por Editorial Entropía.

    También ha publicado:

    Dormir con lo puesto (Zorra Poesía, 2008), Un paisaje que nunca vi (Color pastel 2010), en formato Epub “Tres Islas” (Determinado rumor 2011), Hebilla de pasto (vox 2012) y Un fuego cualquiera (Editorial Neutrinos de Santa Fe, 2015)

    Esta es una breve biografía de la persona que está detrás de este precioso libro de poemas, que lleva por título “Lámparas Ideales” editorial Liliputiense.

    Empezaré dejando aquí el poema con el que comienza su libro:

    No voy a ningún lugar en especial

    sólo salí a mira el color del cielo

    no es un momento hecho para durar

    es la hora en que los bebés  empiezan a llorar

    y los perro pasean con sus dueños.

    Veo el papel de un alfajor

    arrastrado por el viento

    por el viento, por el viento.

    Poema de palabras y versos sencillos que nos cuenta un momento único y mil veces repetido en la vida. Este poema tiene la fuerza de la palabra asequible al servicio de una poesía sin adornos literarios, para ceder el puesto al claro y limpio concepto de un momento único y múltiple al mismo tiempo.

    En general la poesía de este libro es así, de palabras y versos naturales,  con metáforas muy contadas y cuidadas. Dejándonos ver la imagen del día a día de la poeta, en momentos muy comunes y reales.

    Así comienza otro de sus poemas.

    Estoy tomando nafta con una amiga

    es normal

    es algo que la gente hace en un país como este…

    Y unos versos más abajo nos dice

    …los bolsillos son sigilosos

    no recuerdo donde guardé

    las plantas que estaban vivas…

    Mercedes nos regala una imagen real y muy poética al mismo tiempo.

    Yo digo que la vida es poesía, está en cada rincón, en cada parque y en la próxima esquina, si queremos verla. Ella la ve, le lleva pegada en la retina de los ojos, y nos la regala con elegancia.

    Versos de mirada profunda, mostrándonos ese mundo que los poetas vemos más allá de la superficie de las cosas.

    Trazos melancólicos en algunas ocasiones, que traspasan piel, se mezclan con la cotidianidad del ser humano.

    Llevo un año triste

    sin escribir un solo poema

    entre las piernas tres bolsas

    en una verdura, en otra las cosas del trabajo

    en la última un cuaderno y una bombacha

    resiste la imagen del palacio de cristal…

                    (fragmento de un poema)

    Utiliza lo tangible, lo asequible y lo convierte en una hermosa metáfora.

    El poemario tiene dos partes (aunque apenas son 40 páginas). La primera son 19 poemas  y en la segunda parte llamada “II Richter”, los temblores se propagan por todos los versos, siendo el propio temblor un poema más.

    Nos tiemblan los pilotes de la casa

    con la fuerza del río en su corriente

    tiemblan los cubiertos en el cajón

    y se afilan, nos tiembla el corazón…

                    ********

    …La escala de Richter se mide

    en la cabeza del bóxer que sigue

    al chico que corre en la plaza

    percibe el temblor y decide

    volver corriendo a casa…

    Un libro bonito, una poesía que acaricia y toca, una lectura muy recomendable.

  • Reverso, de Neus Gili Massagué (Ed. Olé Libros)

    Reverso, de Neus Gili Massagué (Ed. Olé Libros)

    Neus Gili es una deportista y amante de la naturaleza. Esto no escapa a sus poemas, que se encuentran tintados de colores brillantes, agua, sueños ocres, aromas… salpicado de elementos naturales que, de alguna manera, se entremezclan con los sentimientos, haciendo de su poesía un paraíso emocional e idílico. Pero no todo es paraíso, hay otro lado en todo esto, un lado ligeramente más oscuro, que se debe tener en cuenta…

    Reverso se presenta ante nosotros, en parte, como una ventana abierta al mundo y a la humanidad, poniendo de manifiesto la parte más brillante y la parte más oscura de ambos.

    Se contraponen la belleza natural del mundo, de los paisajes, incluso de las mismas personas, con el mal hacer de la humanidad que poco a poco va destruyendo lo que encuentra a su paso.

    El poema Abalorios es un buen ejemplo de una de las idea que sobrevuela el poemario: la importancia que se da a las cosas materiales, a aquello que se adquiere con dinero, cuando lo esencial es todo lo contrario, aquellas cosas que el mundo nos regala, aquellas cosas que no se pueden comprar y, a veces, ni ver ni tocar:

    Abalorios

    Collares, collares,

    de cuentas incontables.

    Colores, colores,

    lucía abalorios a montones

    Pulseras, pulseras,

    superpuestas en las muñecas.

    Pendientes, pendientes,

    con aros pendejos en sus orejas.

    Anillos, anillos,

    lleva la señora hasta en los nudillos.

    El bolso del mismo tono que los zapatos,

    de negro, el color que combina con todo.

    Su cara igual que una estampa,

    la mujer vestía ropaje floreado

    de amapolas y rosas, rojos los labios,

    como sus mejillas sin ser pintadas.

    Ni plata de ley, como una reina

    de ausencia su oro deslumbrara

    bajo ningún quilate, ¡qué disparate!

    Le pesaba más su caduca chatarra barata,

    que todo lo que tenía de valor humano en la casa.

    Queda de manifiesto una de las grandes ideas del poema, los auténticos valores de la vida que se dejan de lado, que se pierden, que se olvidan.

    Siguiendo esta línea de crítica, podemos encontrar poemas realmente duros como Rompehielos, donde expone temas lamentablemente tan en auge hoy en día como el racismo, el valorar las personas por su origen, la poca solidaridad de muchos frente a otros muchos:

    Un blanco pulcro descansado, la nieve,

    sobre azul marino de frío, helada,

    donde el agua clara yace encerrada

    y sobrevive pura, sabiendo que no hay nada.

    A la vista no divisa horizontes, ni límites,

    ni alcances, ni ningún monte donde subir a su alto.

    Solo un gran llano cautivo al baldo, bajo un cielo

    espejo de su espejismo, del reflejo de lo idéntico.

    […]

    Y no fue Dios, ¡fue la Humanidad!

    que de maldad quiso exterminar las especies, a una tierra

    donde el color nunca quiso confundir a otros;

    un rompehielos abre brecha.

    Al fijarse a fondo en los poemas que configuran el libro, una se da cuenta que están llenos de esas pequeñas cosas tan importantes que a veces escapan a los ojos, perdidos en el propio egoísmo y las rutinas diarias.

    Reverso, de Neus Gili Massagué

    Asimismo, se convierte a su vez en una defensa poética de las buenas acciones, de la parte más sana de la vida, del dar en lugar de recibir, de la empatía que tanta falta hace… En definitiva, es un poemario que a primera vista ofrece paisajes, historias, escenas de la vida, pero detrás van cargados de valores que a veces olvidamos y que son los que realmente hacen que la vida y el mundo funcionen.

    Tomemos como ejemplo el poema El pan nuestro:

    Si el trabajo al hombre y mujer dignifica,

    quienes de mucho bregar se creen de oro

    por un sin vivir de horas que mortifica,

    se olvidan que es la familia el gran tesoro.

    De nuevo hallamos en estos versos una crítica feroz hacia el valor que se suele dar a las cosas materiales.

    Reverso es un poemario que defiende la vida, defiende el mundo y su propia belleza ante los actos destructivos de la humanidad. En ese sentido, llama mucho la atención el poema Géiser, donde nos deja ver que, de alguna manera, la naturaleza intenta llamar nuestra atención, produciendo actos en defensa propia. Eso lo vemos muy claro en los últimos versos del poema:

    […]

    Aun así siempre será justicia,

    cuando la naturaleza estalla sin malicia,

    en su clamar por la existencia.

    Para hacernos una idea genérica del poemario, podríamos decir que muestra el lado más precioso de la vida y que más olvidado parece estar. Defensa de la naturaleza, de la pureza de los sentimientos, de los buenos actos, y crítica hacia todo aquello negativo que nos va tragando poco a poco, del valor desmesurado que se da a las cosas materiales frente a aquello intangible que, al fin y al cabo, sostiene la vida.

    Todo ello nos aparece escrito en cincuenta poemas que son capaces de emocionar por las verdades que cuentan, por la sensibilidad emocional que destilan.

    Si queréis abrir los ojos por dentro, si queréis encontrar historias que enseñan que hay que dejar el mundo en su paz, convivir con él y no masacrarlo, si queréis llenaros la mirada de la belleza real de la naturaleza y de las más sensibles emociones, del sentimiento más puro, sin duda Reverso es un libro necesario, que abre una ventanita a otra manera de ver la vida; a pausar el tiempo, a recapacitar y darnos cuenta de lo que realmente necesitamos para vivir.

    Neus Gili Massagué (Vallbona d’Anoia, 1966) ha sido galardonada en diversos certámenes de relatos cortos, colabora de manera habitual en la revista local El Xop y, en el año 2018, obtuvo el Premio Sant Jordi en su localidad. También aparece en la antología solidaria 50 Poetes de la terra. Reverso es su segundo poemario, después de Depulla’m a versos, en lengua catalana, que incluye también un audio de sus poemas, puesto que Neus es una rapsoda destacada, como podréis comprobar en su propio canal de Youtube Veu en vers.

  • ‘Gàngsters, ploma i vaudeville’ de Marta Pérez i Sierra (Ed.Gregal 2018)

    ‘Gàngsters, ploma i vaudeville’ de Marta Pérez i Sierra (Ed.Gregal 2018)

    La solapa del poemari, té un text biogràfic escrit per en Gabriel Sicilia que diu així: «En Pere i la Marta són els Bonnie i Clyde de la literatura del Raval i el Gòtic. Ella, llicenciada en filologia catalana, es va fer amb el Premi Jordi Pàmias 2010 de poesia i no para d’editar poemaris si l’un bo, l’altre millor. Els últims han estat Un segon fora del dubte, Ostatge i Llavors, els peixos. Ell, amb estudis teatrals i musicals, presenta el seu espectacle Hoy tu pluma brillará el 2010 a l’Artèria Paral·lel, que passa després pel Llantiol i la Sala Fènix. És molt esmunyedís, ja que tant el pots trobar en un teatre, en una editorial (il·lustra llibres infantils i juvenils encara que a les nits dibuixa vedets, pits i cuixes), en una sala d’exposicions, fent classe o produint un festival. La seva vida és un veritable vodevil. 

    La Marta i en Pere van començar les seves trifulgues junts de ben joves amb l’autoedició del conte infantil El senyor de la clenxa i en l’àmbit editorial aquesta és la segona col·laboració, essent la primera Sexe Mòbil singular, SMS il·lustrat. També són els artífexs del Contrapunt Poètic, unes trobades líriques de petit format tan eclèctiques com ells.» 

    Pere Cabaret és l’il.lustrador del llibre de la poeta Marta Pérez i Sierra que ressenyem avui, Gàngsters, ploma i vaudeville, editat per l’editorial de Maçanet de la Seva, Gregal l’any 2018.

    De la Marta Pérez i Sierra ja n’hem parlat a la revista. El poeta Albert Planelles va ressenyar el seu poemari Un segon fora del dubte, també de l’editorial Gregal.

    Gàngsters,… està dividit en tres parts: Gàngsters, Ploma i Vaudeville. A la primera, la noia té el poder, il.lustrat amb una pistola (amb la seva simboligia fàlica incorporada), i decideix sobre la seva vida privada. Ella és la gàngster del Bronx novaiorquès.

    A Ploma, la segona part, la gàngster és la vedet amb les seves plomes i la seva intimitat sexual. La vedet de la postguerra espanyola que havia de suportar una lluita clandestina i anònima fora del glamour ‘polític’ i de saber que si eres artista, homosexual o trans, segur que acabaries a la presó en qualsevol moment.

    Finalment, les vedets del Paral·lel barceloní ens mostren la seva soledat a Vaudeville. Són persones que se situen fora dels tòpics i ens mostren la vedet que tots portem dins.

    És un poemari poc convencional i això és el que li dona valor i gràcia. Amb unes atrevides i provocadores il.lustracions que combinen tres colors, blanc, negre i vermell, i que el fan més atractiu. És un poemari vodevil, “aquest subgènere dramàtic que consisteix en una comèdia frívola, lleugera i picant que dóna lloc a situacions còmiques, en les quals s’alternen parts cantades amb números musicals”, tal i com ens indiquen a l’inici del llibre.

    Quan arribem al final del llibre, en un epíleg la Marta Pérez i Sierra ens informa de la història, real, sembla ser, de la Lizza (1903-1982) que ha inspirat el tríptic Gàngsters, ploma i vaudeville.

    Sigui veritat o no, el cert és que la Marta i en Pere ens mostren un treball literari molt imaginatiu, inèdit i arriscat que és un cant a viure i estimar-se amb tolerància malgrat la combinació de solituds, dols i sentiments de pèrdua amb alegries, goig i imaginació que això comporta.

    Recordeu, és un llibre únic que s’ha de comprar, llegir i gaudir.

    Totes les flors eren altes, Lizza.
    Acaronaven els núvols
    perquè volien ser blanques.
    I amb el seu pol·len maquillar-te.
    Ets una d’elles,
    tija espigada,
    corol·la d’aigua vermella.
    Mans i rostre talment de pètals.

    No sap amb qui se les heu,
    el tafur de mots enrogallats
    de qui t’has enamorat.

    M’he vestit amb guants

    de pell, fins a mig braç,

    per llevar-te la vida.

    La que volies tenir

    amb bocins de mi.

    Encaix. La pell s’obre

    sense dolor.

    Que n’hem fet, de bestieses!

    Fes-me un altre petó!

    Empassa’t tot el mar violeta

    colgat en el meu melic,

    que jo desfaig els nusos

    de les algues del teu estómac

    i allibero els crustacis

    de les roques dels fons del teu cos.

    Encaix de sorra i sal,

    de mar i amor, encaix.

    T’he besat la memòria.