Verónica Yattah nació en 1987 en Buenos Aires, donde reside actualmente. Ha publicado Ella salta la espuma de las olas (2009), Allá es mañana (2013) Los perros también se van (2014) y Piedra grande sin labrar (primera edición en 2018 por Zindo & Gafuri). Es licenciada y profesora en Letras (UBA). Es tallerista desde hace años en la Universidad Nacional de las Artes y en distintos espacios. Realiza entrevistas y escribe reseñas especializadas en poesía contemporánea argentina. Poemas suyos integran antologías en Centro América. Hizo varias colaboraciones para muestras de fotografía y artes plásticas. En 2020 participó en charlas y lecturas de Ecuador y Brasil.
Piedra grande sin labrar es un poemario en el que la palabra es un ritual: pienso en la piedra donde imprimieron las manos de las antiguas pinturas rupestres, no para ganarle al tiempo sino para entrar en él. Para eso, su estilo es suave, preciso y sugerente: Los poemas se parecen más a una puerta entornada y quiero seguir mirando eso que apenas muestran.
Cada poema de Verónica Yattah es como una piedra que se encuentra a sí misma y confirma lo que los lectores ya sabemos, que estamos en su propio río.
Elisa Díaz Castelo (Ciudad de México, 1986) ha ganado el Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2020 por El reino de lo no lineal, el Premio Nacional de Poesía Alonso Vidal 2017 por Principia y el Premio Bellas Artes de Traducción Literaria 2019 por Cielo nocturno con heridas de fuego, de Ocean Vuong. Ha estudiado una maestría en Creative Writing en la Universidad de Nueva York y ha sido becaria del FONCA (Jóvenes Creadores), de la Fundación Para las Letras Mexicanas y de la Fulbright.
Principia es un poemario dividido en los apartados “Sobre el sistema del mundo” y “Sobre el movimiento de los cuerpos”. Elisa Díaz Castelo utiliza los lenguajes de la biología y de la física para construir un poemario íntimo y sensual, puesto que apela a lo sensitivo en el cuerpo y en la memoria. La terminología científica es la adecuada y se mezcla perfectamente con el lenguaje poético. Términos y referencias de diversas disciplinas, como la astrofísica, la biología y la medicina, se unen y abrazan en sus poemas.
Ahora, tocada por el diámetro del cañón imagino mi cuerpo encendido como una alberca en la noche. Sólo entonces, con la luz adentro, toma forma el agua, se sostiene a sí misma, es algo más que vidrio disuelto. Quizá solamente visto, desgranado en vericuetos y órganos, el cuerpo existe plenamente…
Radiografías
Exquisito poemario que encuentra lo sublime en la oscuridad. Poemas oscuros, cósmicos y deliciosos. que fluyen, aunque a ratos se entrecortan.
El universo es una alberca vacía, forma en descanso, cuatro esquinas falsamente azules que no contienen nada. En resumen, un despropósito, eso, y un querer estar ahí, pero en otro sitio, adentro, pero bajo otras reglas…
Alberca vacía
Vamos a finalizar con el poema “Acta de defunción”. En él, un documento burocrático se transforma en una exploración interior entre el yo poético y la muerte, en este caso la de su abuela:
Marcamos tu muerte con su momento dado referimos los datos de fallecida y fallecimiento hora y minuto como se escriben las coordenadas de una tierra fantástica una isla a la deriva
Elisa Díaz Castelo nos susurra al oído que ‘cada minuto ha sucedido sin sucederse’, como la lectura de este poemario que se lee sin haber sido leído. ‘El espacio es tiempo que no pasó en ningún sitio’ y este es un libro que está sin ocupar, llena sin desbordare interroga sin cuestionar.
Principia es un viaje arriesgado en el que el lector se estrella contra las palabras y se encuentra frente a una verdad revelada que de pronto se transforma en otra cosa y te lleva a cuestionarlo todo. Un poemario que se aprovecha de la belleza de los conceptos científicos para enmarcarlos en versos que abrazan ciencia y poesía, como ya hicieran en una foto para la historia, Einstein y Chaplin.
En la búsqueda de la forma se me distrajo el cuerpo. Es eso, nada más, asimetría. La errata vertebral, el calibraje óseo, la rotación espinada. Es el hueso mal conjugado. Es una forma de decir que a los doce años ya se ha cansado el cuerpo. Es la puntería errada de mis huesos, la desviada flecha. No es lo que debiera, mi esqueleto quiso escapar un poco de sí mismo. Se le dice escoliosis a esa migración de vértebras, a estos goznes mal nacidos, hueso ambiguo. A esa espina dorsal bien enterrada. A los doce años se me desdijo el cuerpo. Porque árbol que crece torcido, nunca. Porque mis huesos desconocen el alivio de la línea, su perfección geométrica.
Me creció adentro una curva, onda, giro de retorcido nombre: escoliosis. Como si a la mitad del crecimiento dijera de pronto el cuerpo mejor no, olvídalo, quiero crecer para abajo, hacia la tierra. Como si en mi esqueleto me dudara la vida, asimétrica, desfasada de anclas o caderas, mascarón desviado, recalante.
Mi columna esboza una pregunta blanca que no sé responder. Y en esta parábola de hueso. De esta pendiente equivocada. De lo que creció chueco, de lado, para adentro. Se me desfasan el alma y los rincones. Mi cuerpo: perfectamente alineado desde entonces con el deseo de morir y de seguir viviendo. Si las vértebras, si la osamenta quiere, se desvive, rota por no dejar el suelo. Si se quiere volver o se retorna, retoño de la tierra rancia, deseo aberrante de dejar de nacer pronto, de pronto, con la malnacida duda esbozada bajo la piel, reptante. Paralelamente. No es eso, no es eso no eso no, no es ahí, donde ahí acaba, donde empieza el dolor empieza el cuerpo. Si se duele, si tiembla, al acostarse un dolor con sordina, un daltónico dolor vago. Si el agua tibia y la natación, si la faja como hueso externo, cuerpo volteado. Si los factores de riesgo y el desuso, si el deslave de huesos. Es minúsculo el grado de equivocación, cuyo ángulo. A los doce años se me desdijo el cuerpo, lo que era tronco quiso ser raíz. Es eso, el cuarto menguante, la palabra espina, la otra que se curva al fondo: escoliosis. Es el cuerpo que me ha dicho que no.
El canto de la mujer iraquí es un género poético que pertenece a la canción folklórica, de autor anónimo, y siempre ligado a la mujer iraquí. Es un canto melodramático, emocionante, está más cerca de un canto triste y melancólico. Los temas que destacan son los cantos de amor y el sufrimiento por el abandono y la dura vida social.
La poesía popular es un hecho real e influyente en la sociedad iraquí, igual o más que las letras clásicas, dependiendo de la situación y del nivel cultural de la sociedad. Es la mejor portavoz de la gente y la lengua de expresión a todos los niveles. La poesía de la mujer es una parte importante en este campo, y su estudio es clave para entender muchos aspectos de la vida de la sociedad iraquí tanto de ayer como de hoy.
Una larga tradición, ya con más de siglo y medio, nos hace identificar cultura popular con eso que los sabios llaman folklore, lo que supone que sus documentos y monumentos se transmitan por vía oral. Son de autores anónimos e implícitamente iletrados, que actúan cuando la inspiración los habita, por mera imitación de formas precedentes que, a lo sumo, varían con ligeras variantes; formas breves, se entiende, pues les falta la técnica, el hábito e incluso las ideas para desarrollar una obra larga y de gran aliento sostenido.
Por ese motivo, el estudio en El canto y la herida del canto popular de la mujer en todo Irak es una necesidad, ya que a pesar de su importancia, no encontramos estudios pormenorizados sobre este género poético que es el sello de la identidad de la mujer iraquí por excelencia. Son escasos los ensayos tanto en el mundo árabe como en Occidente que se han acercado a la poesía popular iraquí en general y a la de la mujer iraquí en particular. Prácticamente, apenas encontramos estudios en árabe o lenguas occidentales, por lo tanto se puede considerar que este libro es pionero en su campo.
También hay que recordar que toda poesía popular es un canto colectivo, en el sentido de que su texto, aunque se remite a un individuo, siempre está expuesto a sufrir cambios, rectificaciones y añadidos. Muchas de estas canciones populares son más bien melodramas, y en algunas resuena la dureza y la amargura de la vida, incluso sus miserias. Y sobre todo es profundamente emotiva, si bien tal característica se evidencia desde la simplicidad, libre de complejidades, con un estilo igualmente sencillo.
La poesía de la mujer iraquí anónima y no anónima jugó en la poesía popular iraquí un papel muy conmovedor y los ejemplos estudiados durante el largo análisis de este trabajo, acercan al lector más y más a la sociedad donde crecieron y dibujan escenas completas de emociones y testimonios vitales de la sociedad iraquí y su gente. En este aspecto nos encontramos con una tradición arraigada en la tradición popular iraquí. Muchos cantos escogidos y analizados en este ensayo lo demuestran.
Abdul Hadi Sadoun se ha centrado en el poema breve popularmente conocido con el Darmi. Las muestras estudiadas y escogidas, traducidas y analizadas para este trabajo son de máxima importancia. En primer lugar, por su novedoso alcance en el canto popular y en segundo lugar, por ser el punto de reflexión para entender a la mujer árabe, sus hábitos y sus formas de expresión en una sociedad estricta y un mundo versátil. Este ensayo, propone construir un primer paso, en el ámbito del arabismo español, hacia unos estudios en el tema de la literatura popular y la mujer árabe actual.
* Abdul Hadi Sadoun: El canto y la herida; aproximación a la poesía popular de la mujer iraquí
Editorial Verbum, 134 p., 2020.
10 cantos de la mujer iraquí (escogidos del libro 116-117p.)
En contra de mi voluntad
me trajo el alma a verte,
tú dale más y más golpes
ojalá se convenza de olvidarte.
Como una escalera es tu vida,
un peldaño siempre más alto que otro
¿Quien esté bajo el sol,
tendrá tiempo de estar en la sombra?
No creas que la muerte
es solo pisar fuerte,
¿Viste alguna vez a alguien muriendo
antes de que llegase su hora?
¿Qué más quieres de mí,
oh cuervo que graznas?
Nos dejaste solamente el recuerdo
ya que no podemos ver al amado.
¿Qué más quieres de mí
oh cuervo que graznas?
Ya que el funerario y el burro
se llevaron a mi amado.
Ojalá te quedases ciego, ay ojo mío
para que parases de parpadear,
deja que pase la tarde,
luego llora cuanto quieras.
Está defraudado con ellos
mi desesperado corazón,
acércame la tinta negra
para que tiña mi ropa.
Dime, ¿cómo estás? ¿Y nuestra casa?
¿Cómo están sus gentes?
Tristes todos, ¡oh amado!
Porque dejaste de visitarlos.
Me preguntaron quién es aquel.
Es mi amado, les dije,
qué señal lleva para distinguirle;
mis riñones y mi corazón tiemblan al verle.
Abdul Hadi Sadoun, (Bagdad – Irak, 1968). Escritor e hispanista. Doctor en filosofía y letras por la universidad Autónoma de Madrid. Es autor de una larga lista de libros, tanto en árabe como en castellano, entre sus últimas publicaciones en castellano destacan: Siempre Todavía (Zaragoza, 2010) Campos del extraño (Granada, 2011), Memorias de un perro iraquí (Barcelona, 2016) y Todos escriben sobre el amor menos tú (Madrid, 2018). Es traductor de más de 30 libros del español al árabe de destacados autores hispanos, entre ellos; Machado, Lorca, Borges, Alberti, Bécquer, Vila-Matas y Javier Marías. Es editor de las siguientes antologías de poesía iraquí en lengua español: La Maldición de Gilgamesh, Antología de poesía iraquí contemporánea (Tempestad, Barcelona, 2004). A las orillas del Tigris, Antología de poesía iraquí contemporánea (Caracas, 2005). Otros mesopotámicos raros, Antología de poesía iraquí contemporánea (Córdoba, 2009) y No son versos lo que escribo: Breve antología del canto popular de la mujer iraquí, (Zaragoza, 2018). Su trabajo poético ha sido reconocido de diversas maneras: II Beca Antonio Machado (Fundación Antonio Machado, Soria, España, 2009), Huésped distinguido de ciudad de Salamanca (2016), y IX Distinción Poetas de otros mundos (Fondo Poético Internacional, 2016).
Horacio Warpola (México,1982) vive en Querétaro desde hace más de veinte años. Realizó el diplomado en Creación Literaria en la Escuela de Escritores de Querétaro, SOGEM; al terminar, viajó a Madrid, donde vivió cuatro años para estudiar un máster en Creación Literaria. Ganó el VII Concurso de cuento de Villaviciosa, en España. En 2011 publicó el libro de poesía Lago Corea. Ha colaborado en revistas de España y México, así como en múltiples webs de cultura y literatura, y ha coordinado un par de talleres de creación literaria. Es cofundador del proyecto Ciudad Q / Inventario Territorial y creador del colectivo «Laboratorio Muriciélago».
300 versos para la construcción de un protocyborg orgánico es, literalmente, una serie de 300 versos sobre el verso que repiensan las diversas versiones con las que conversa la poesía.
Este verso es intuitivo y sabe que hoy no te sientes bien
1. Este verso es el primero de una serie de versos que con una marcada atemporalidad irá cobrando sentido como unidad independiente.
2. Este verso no tiene nada que ver con la tradición y la autoridad, es una ilustración simbólica del universo.
3. Este verso es la unidad manifestada en la dualidad, y así sucesivamente.
4. Este verso es la verdadera doctrina mágica, un absoluto misterio.
5. Este verso es como una asamblea de rabinos eruditos que calcularan todo tipo de combinaciones de letras y números.
6. Este verso es una idea individual independiente, una cosa en sí misma, una substancia espiritual, moral e intelectual.
7. Este verso tuvo un alto grado francmasón.
8. Este verso se divide en dogma y ritual.
9. Este verso centra su interés en las religio-nes antiguas y en sus tradiciones iniciáticas y taumatúrgicas.
10. Este verso da continuas muestras de que conoce las atribuciones correctas y es evi-dente que intentó utilizarlas.
11. Este verso es el guardián de una tradición de verdad.
12. Este verso debe emplear sus poderes mágicos para contactar con los creadores del cosmos (este es, casualmente, un modo de proceder completamente normal y tradicional).
Lorena Huitrón (Xalapa, Veracruz, 1982) es una poeta, traductora y editora mexicana. Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas. Ha sido beneficiaria del Programa de Estímulos a la Creación Artística en el Estado de Veracruz en las categorías de poesía (2009-2010) y novela (2013-2014). En 2008, obtuvo el tercer lugar del V Premio al Estudiante Universitario en la categoría Jorge Cuesta de poesía y en ese mismo año ganó el primer lugar del Premio de Poesía del Colegio Mayor Isabel de España, en Madrid. En 2015, obtuvo el Premio Nacional de Poesía Experimental Raúl Renán. Ha participado en revistas impresas y electrónicas como Letras Libres, Latin American Literature Today, Círculo de Poesía, La Otra, Transtierros y Otro Páramo, entre otras. Algunos de sus poemas han sido traducidos al inglés y al italiano.
Wintu es un libro que piensa, una historia que explora a la mujer y la diversidad del lenguaje, en los diferentes roles sociales.
Efémeride doméstica uno: la soledad de la casa es ropa sucia que sobresale del cesto.
(deer don’t want to die for me)
Madre, en el wintu no hay plural, ni singular. El mundo existe aparte de los hombres. No la afirma, la deja intacta a los sentidos. Mueles tu realidad, como la cal con el agua, la estrujas, te preguntas “por qué a mí”. Te afligen los no toques, no hagas, no grites, no patees, no destruyas, no, no toques, no hice caso. Al wintu no le inquieta lo deshecho, las palabras mal formadas. Es la naturaleza quien decide el curso de las cosas. Nada es suyo. Si un cazador pierde la suerte, no dice “soy incapaz de matar venados”, dice “el venado no quiere, no muere para mí”. Como tú, como ese cazador al que le falta suerte, miro al animal que escapa ileso del disparo. ¿Y si sólo nos prestamos ese rifle, esa lanza esperando la destreza y la suerte, si la frustración es el animal que ha decidido morir?
Desde las páginas de la Revista Abierta de Poesía, Poémame, siempre hemos denunciado aquellas violaciones de derechos humanos que han sufrido poetas a lo largo y ancho de este mundo.
Hoy nos hacemos eco del libro de prosa poética Sin más amigos que las montañas, del poeta kurdo Behrouz Boochani. Un testimonio descarnado de las torturas y malos tratos sufridos en una prisión australiana por el único delito de ser un ser humano sin papeles. Aparte del valor literario del libro, hay que destacar que el autor fue enviando los textos por WhatsApp y mensajes de móvil a sus contactos en el exterior.
El autor: Behrouz Boochani
Boochani es poeta, periodista y escritor y también ha creado y producido varios documentales. Tuvo que huir de Irán a causa de su trabajo como periodista y de su actividad cultural. El día que encarcelaron a once de sus compañeros en febrero de 2013, él no estaba en la oficina, consiguió huir sin saber lo que el futuro le iba a deparar.
Como defensor de los derechos humanos, ha sido ganador de un Media Award de Amnistía Internacional de Australia, y se le han otorgado también los premios del Diaspora Symposium Social Justice Award, del Liberty Victoria 2018 Empty Chair Award, del Anna Politkovskaya de periodismo y del premio Veu Lliure PEN Català 2020.
El año 2013 Behrouz Boochani fue ilegalmente detenido en la isla de Manus, un centro de detención de inmigrantes cerca de la costa de Australia. En la cárcel, donde ha pasado seis años, Boochani escribió este libro desde su móvil mediante WhatsApps y mensajes de texto.
Estamos ante un libro en el que el autor narra de forma dura, pero poética, la violencia y las injusticias que se cometen en nuestro nombre con la excusa de la ley, sobre las condiciones en que vivía en la cárcel de Manus como (no) refugiado, y también sobre cómo había llegado hasta allí.
Después de dar forma a la obra y traducirla al inglés, Boochani y su traductor, Omid Tofighian, ganaron los dos premios literarios más importantes de Australia, el Victorian Prize for Literature y el Victorian Premier’s Prize for Nonfiction, además del National Biography Award.
Su nombre, Behrouz, significa ‘buen/mejor’, próspero o afortunado. Un nombre sin connotaciones religiosas, a diferencia del nombre de sus hermanos. Es como si su madre hubiera intuido que él era diferente.
En las profundidades de la oscuridad,
a punto de perder toda esperanza,
uno todavía conserva un pequeño atisbo de esperanza,
muy adentro.
Una luz diminuta,
del tamaño de una mota,
como una estrella distante,
destaca en el horizonte en esta negra noche.
La editorial
La editorial Rayo Verdede Barcelona merece especial atención por lo atrevido de su catálogo tanto en catalán como en castellano. Empezó con una colección de narrativa, Rayos Globulares, para novelas, libros de relatos y biografías y otra de narrativa breve, Relámpagos. En 2016 iniciaron una colección de ensayo, Ciclogénesis, que responde a la necesidad de abrir al campo de la no ficción las vías formales de exploración de Rayo Verde. Finalmente, en la colección Singulares agrupa aquellas obras que, de algún modo, experimentan con el formato o que, por las características particulares de su diseño o su edición, no encajan en el resto de colecciones de la editorial.
Una editorial comprometida que ya en la página de créditos nos avisa: Una vez leído el libro, si no lo quieres conservar, lo puedes dejar al acceso de otros, pasárselo a un compañero de trabajo o a un amigo al que le pueda interesar. En el caso de querer tirarlo (algo impensable), hazlo siempre en el contenedor azul de reciclaje de papel.
Desde que Janet Galbraith y Arnold Zable informaran al PEN Internacional del encarcelamiento de Behrouz Boochani, su caso cruzó fronteras hasta llegar a Cataluña de la mano del PEN Català, que le ha otorgado el XI Premi Veu Lliure-PEN Català con motivo de la celebración del Día Internacional del Escritor Perseguido el 15 de novembre.
Hay una batalla.
Las olas lanzan mi cuerpo cansado,
agonizante bajo las olas.
La muerte reina sobre la vida,
una realidad demasiado dura de aceptar,
desconcertado.
Traducción
Las primeras conversaciones entre el traductor, Omid Tofighian, y el autor fueron vía Facebook, posteriormente por WhatsApp debido a la pobreza de la conexión en Manus. Los textos a veces, también le llegaban a través de otra traductora y defensora de los derechos humanos, Moones Mansoubi, que los pasaba a PDF.
La traducción empezó en diciembre de 2016 y contó con la ayuda de un grupo reducido de personas: Janet Galbraith (Writing Through Fences), Arnold Zable (escritor que informó al PEN Internacional del caso de Behrouz), Kirrily Jordan (académica y artista de la Universidad Nacional de Australia), Picador (la editorial que vio la necesidad de publicar la obra), Najem Weysi, Farhad Boochani y Toomas Askari (amigos de Irán), Moones Mansoubi y Sajad Kabgani (asesores en la traducción del farsi al inglés).
Al principio del libro, el traductor nos comenta las dificultades para poder transcribir al inglés las imágenes poéticas, la utilización de la puntuación de forma creativa, el paralelismo, aliteración y sinónimos que utiliza el autor; cómo hacer llegar al lector la paradoja y la yuxtaposición, rasgos definitorios del estilo de Behrouz; el uso de antónimos, del oximorón, el flashback (analepsis), el flashforward (prolepsis), …. Según el traductor, uno de los rasgos exclusivos del libro es que la planificación, la redacción y la traducción fueron simultáneas.
Omid Tofighian, el traductor, nos confirma que el libro sirve para instigar a los lectores a combatir la mentalidad colonial que rige el régimen de detenciones australiano e inspirar la autorreflexión, la investigación profunda y la acción directa. Este es un proyecto filosófico compartido que no ha concluido, es una llamada abierta a la acción.
La luna se esconde tras la piel oscura de la noche.
Atrapado en la desesperación, también experimento alegría.
Mira, con la desaparición de la luna me siento más seguro.
A veces, ignorar la verdad aporta sosiego.
El libro: Sin más amigos que las montañas
Sin más amigos que las montañas es un libro escrito en farsi, la lengua de sus opresores, por un poeta kurdo, Behrouz Boochani, bajo el miedo y la tortura. No se escribió en ordenador, sino con un teléfono móvil, y sacado de contrabando de la isla de Manus en forma de miles de mensajes de texto y Whatsapp. Finalmente, traducido al inglés, la lengua de sus carceleros y torturadores.
Es un libro en el que la prosa se convierte súbitamente en verso y luego vuelve a ser prosa. La decisión del traductor al traducir la prosa como poesía ha sido un acierto. El uso de símbolos de la naturaleza, del antropomorfismo y de la personificación da luz a las interpretaciones personales de Behrouz.
El texto afirma que si los refugiados no hubieran establecido una relación de respeto con el entorno y los animales, la fuerza opresiva de la prisión los habría matado; la naturaleza se alió con los prisioneros para combatir al sistema.
Sin más amigos que las montañas es un texto descolonial que representa una forma descolonial de pensar y de hacer debido, precisamente, a la educación colonial, entendida desde un punto de vista histórico, filosófico y visceral, bajo la que el autor fue instruido. El autor fusiona intencionadamente la literatura con los comentarios políticos y el lenguaje perteneciente a diferentes discursos eruditos para presentar la prisión como un experimento neocolonial.
Cada capítulo tiene al menos dos títulos que subrayan los aspectos diferentes que nos encontraremos en cada uno de ellos. Unas historias que transmiten desesperación, reflexión, rabia y revelación, con un refinado sentido del humor en ciertos momentos.
Como bien dice su amigo Sajad: Todo lo que necesitas saber sobre su vida en Irán se resume en su relato del primer viaje en barco. Todo lo que necesitas saber sobre opresión y discriminación en Irán está ahí, en el océano. Toda la convulsión política queda narrada cuando describe las olas. Toda la represión del estado se explica cuando describe un torbellino en el mar.
No me puedo creer lo que me está ocurriendo,
toda esta desgracia,
todo este deambular de un sitio a otro,
toda esa hambre que he tenido que soportar,
todo ello…,
para poder llegar a suelo australiano.
No puedo creer que ahora me destierren a Manus,
una isla diminuta en medio del océano.
Conclusión
La publicación de este libro ha sido posible gracias a los mecenas de Goteo.org, a los suscriptores de Aixeta y a las librerías La Memòria, Nollegiu y Casa Usher.
Es una obra que se ha convertido en una denuncia y ha visibilizado una vergüenza internacional. Es un grito de resistencia y un extraordinario testimonio de un refugiado. Con este libro, Behrouz Boochani denuncia y visibiliza una de las mayores vergüenzas del primer mundo: no acoger a las personas refugiadas necesitadas de asilo y encarcelarlas.
Un gemido que no expresa palabras ni sentido;
gemido, quizá lamento incluso,
y quizá también sollozo,
y quizá todo junto:
Grito. Gemido. Lamento. Lloro.
Para finalizar, queremos hacer nuestras las palabras que la editorial dirige a los lectores en la última página: Aunque parezca que has llegado al final del libro, solo es el principio. El principio de la lucha por los derechos de los refugiados, aquí y en todo el mundo. Este libro propone tres actos: investigación, reflexión y acción. No nos detendremos en la defensa de los derechos humanos. Para todos.
¿Quién era ese que llamaba a su madre desde esta prisión remota,
que la llamaba desde esta isla,
que la llamaba desde esta jungla,
que la llamaba en esta noche?
El 14 de noviembre de 2019 (hace poco más de un año) Behrouz Boochani fue liberado y acogido en Nueva Zelanda.
El título de esta entrada es el regalo que nos hace la Editorial Liliputienses a todas las personas seguidoras de la revista.
Nos regala un largo poema de Javier Raya, Ciudad de México, 1985. Historiador de literatura ninja. Tiene publicados El libro de Pixie (2010), Por los rasgos una bayoneta (2011), Ordalía (2011), La balada de Mr. P Mosh o 7 sonidos para peluquerías (2012), Los miembros fantasmas (2012, inédito).
Es un alegato, tal como dice el crítico literario Javier Gallego desde su blog Profundamente superficial, contra las patrias y las influencias beat y de Bukowski en el estilo y la combatitividad de las letanías. Tenemos un espíritu rebelde, incómodo con las convenciones suicidas de una sociedad complaciente, que no se amedranta por la cercanía al panfleto, que dota a la denuncia de una cualidad poética y épica de quien se encara, a título individual pero con voz colectiva, a todas esas asunciones imaginarias que el poder aprovecha para cubrir los sueños con la patria.
“y tú eres mi país, y tú eres mi país, y tú eres mi país,
y de este metro cuadadro me hago cargo yo,
este metro cuadrado será también mi tumba
/…/
no pasarán, no pasarán,
no pasarán”
El texto del poema hace hincapié en los sufrimientos del movimiento estudiantil de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, de fuerte componente campesino e indígena, situada en el Estado mexicano de Guerrero. El 26 de setiembre de 2014, 43 alumnos de esa escuela fueron reprimidos y desaparecidos brutalmente, lo cual originó una ininterrumpida protesta civil de carácter nacional y con repercusiones internacionales.
Este regalo de la editorial Liliputienses podéis leerlo gratuitamente en el blog del propio autor: Cuaderno de Raya. También podéis escucharlo en la voz del autor en este potentísimo vídeo que os adjuntamos en este enlace.
Gracias a José María Cumbreño, director de Ediciones Liliputienses, una editorial independiente que aspira a difundir en España la mejor poesía latinoamericana actual. Su sede se encuentra en la Isla de San Borondón, un lugar que existe sólo a veces, aunque, como el nulo sentido del humor de las administraciones no admite las identidades intermitentes, cuentan con una humilde morada en Cáceres, ciudad fantasma que los mapas sitúan en ese atolón interior llamado Extremadura.
Recordad, una buena forma de agradecerle este regalo es acceder a su página webpara comprarte algún libro y regalar varios. Gracias por leer.
Rafael García-Godos Salazar (Lima, 1979) es autor de viruspop/raggs (Divino Niño, 2004), ETO (2005), queridolucía (EstaNoEsUnaPutaEditorial, 2007), MVX0 música para monstruos (Paracaídas Editores, 2017 y en España 2020) y Reality Nuggets (Perverso Editorial, 2020).
Obtuvo dos años consecutivos el premio Dorian Arts a la poesía transgenérica y de diversidad sexual (Lima 2006 y 2007). Por su experimentación con la visualidad, el diseño y la plástica, recibió el premio Poema-Objeto Oquendo de Amat (Lima, 2005), de la Municipalidad Metropolitana de Lima. Ha escrito guiones y dirigido El sendero de Pedro, premiado como el mejor cortometraje en el concurso convocado por la agencia creativa de publicidad mundial DDB (Panamá, 2000).
Ha sido incluido en las antologías: Generación del 2000? (Círculo Abierto Editores, 2006), Poesía Perú S. XXI 60 Poetas Peruanos Contemporáneos (Escuela de Lima de la Fundación Yacana Arte & Rock, 2007), 2+ No antología No contemporánea de los poetas amigos (EstaNoEsUnaPutaEditorial, 2008), 4M3R1C4 Novísima Poesía Latinoamericana (Ventana Abierta Editorial, 2010), Rito Verbal muestra de poesía peruana 2000 – 2010 (Elefante editores – Vagón azul editores, 2011), Versos Diversos (Fundación Editorial El perro y la rana, 2012) y en el dossier poético Mil Novecientos Setenta y Nueva: Once poetas de Latinoamérica (Lapsus, 2009), entre otras revistas y publicaciones impresas y digitales nacionales e internacionales (México, Chile, Guatemala, Argentina, Estados Unidos y Ecuador).
En Música para monstruos, García-Godos nos muestra una obra singular de un poeta singular que aprovecha muchos recursos tipográficos que la palabra ofrece. Es un poemario valiente, transgresor y marginal que puede escandalizar a muchas personas, sobre todo en los poemas donde reivindica el mundo queer.
El autor dice de su libro:
los monstruos, dentro del tema literario, dan mucho para hablar. En lo personal son básicamente los miedos. En mi libro hablo también de los malos amigos, de las drogas o de las party monsters. Si bien este tema abarca demasiadas cosas, son básicamente el motor que, dentro del sujeto poético, impulsa su búsqueda.
García Godos cree que cada lector encontrará en el libro su propia clave de acceso a un universo poético especial y único. Ya sabes, si quieres encontrar la tuya, puedes intentarlo aquí.
metal & sabrosura
La moderación es una cosa fatal,
nada triunfa tanto como el exceso
Óscar Wilde
Esta no ha sido idea mía
no me siento macho
no me siento hembra soy un mixer
no me siento el único que hace todo el ruido
en la Noche Irreversible
no me siento la luz de mi generación
la luz de la patria zombi
ni macho ni hembra soy un mixer
quizá
yo quiero un mundo mejor
como la miss simpatía
un mundo mejor sería
un mundo vacío
una palabra sin sonido único
una luz tenue antes de dormirse
uno escribe para despedirse
es decir
yo escribo para despedirme de
este rincón donde se guarda la culpa
un corazón avergonzado
un corazón azul
marciano que nadie necesita
que se ha equivocado tantas veces
yo quiero un mundo mejor
que las drogas liberen más mentes
y dejen ver su verdad interior vacía
sin razón sin conciencia
la conciencia limita la creación
la meditación y las drogas la expanden
yo quiero un mundo mejor
me dijo una vez una rosa y yo también
quiero un mundo mejor y que
el olor a mal sexo se quite con un baño de esponja
iluminarse
digo
ESTA NO HA SIDO IDEA MÍA.
el sonido de los autos en retroceso
a Diego Pacheco
Mejor limpiemos este desorden
paremos la búsqueda
por lugares no revelados
mejor limpiemos el desorden que hicimos
con el pasado el futuro el descontrol
junto al hombre corazón mandarina
mejor escuchemos
el sonido de los autos en retroceso
como lenguas en una cinta magnetofónica en retroceso
Tamara Domenech nació en La Plata, Provincia de Buenos Aires, en 1976. Vive y trabaja en la Ciudad de Buenos Aires. Es Licenciada en Comunicación Social (UNLP), Diplomada en Gestión Cultural (UNSAM), Profesora del Nivel Superior (UTN), escritora, editora y artista visual. Entre otros libros, ha publicado Una burbuja en el pico de una botella (Eloísa Cartonera, 2020), En tu día (Nebliplateada, 2019), Posibilidad (Editorial Maravilla, 2019), Ilusión (Biblioteca Popular Ambulante, 2016), Recolección (Zindo & Gafuri, 2015), Poemas en el jardín (Zorra Poesía, 2010), Las elegidas y Ropero (Ediciones Belleza y Felicidad, 2009), Familiares (Zorra Poesía, 2009) y ¡Yapa! Antología de pesadillas con finales felices (Capitán Minerva, 2008). Actualmente se desempeña como docente universitaria y dirige Ediciones Presente.
La escuela, el castillo es un poemario escrito durante el año 2015 a partir de conversaciones que Tamara Domenech tuvo con otras madres desde la puerta del colegio donde van sus hijos. Visiones de un grupo de madres con experiencias duras, dolorosas, amorosas y con los pies en la tierra. Una charla compartida de confesiones de mujeres que crían, trabajan, tienen ilusiones y parejas que no las acompañan. Charlas, poemas que muestran la fuerza de una comunidad.
En estos más de 200 poemas, Tamara Domenech consigue que las voces de otras madres se mezclen con la suya y cuestionen sus respectivas realidades desde diversas ópticas sin juicio moral alguno. Es un retrato objetivo, sin aditivos, que muestra la fuerza de las mujeres.
Un libro de mujeres escrito por una mujer y que deberían leer muchos hombres para plantearse la relación que tienen con sus parejas.
…Un hombre no es un comprobante…
se parece más a una estampita
yo no quiero pedirle
que me quiera
que me explique
yo lo quiero sin quererlo más
yo no lo quiero más queriéndolo.
Tengo un hijo.
lo voy a tener que ver toda la vida con otra.
Si yo hice todo bien
si él me dejó
no quiero pagar con mi vida su error.
Un libro que una vez lo hayas leído tú, mujer, deberías dejárselo a un hombre y después comentarlo entre los dos. Inténtalo, lo encontrarás aquí.
MATERNAL Martes 14 de julio de 2015
La tristeza se me va cuando veo el cuchillo.
Corto la torta para mi hijo y reparto.
Cortar es repartir y me toca un pedazo.
No como nunca.
Podría vivir sin comer.
Pero hoy me sirvo una porción y la disfruto sentada.
Con este cuchillo de filo plateado y mango azul defiendo.
Mi paz.
Mi paladar.
La paz de mi paladar.
El paladar de mi paz.
No me lastima.
Me protege.
De mí.
Voy a probar moverme con un cuchillo invisible en la mente.
En mi corazón.
En el bolsillo de la campera.
No voy a dejarme sin comida.
Una torta.
Son doce porciones de amor.
Mi hijo me regala la oportunidad de quererme.
FÉRTIL
Martes 8 de septiembre de 2015
De los treinta años que tengo llevo veinte de fertilidad.
Un total de doscientos cuarenta óvulos.
Menos tres hijos.
Vi doscientas treinta y siete veces una parte de mi cuerpo irse por un inodoro
o estancada en un algodón en un tacho de basura.
A mí me llegó tarde.
A los dieciocho recién cumplidos.
No tuve susto ni nada.
Mis amigas me lo habían anticipado desde la primaria.
Mi mamá no.
Ella nunca me dijo que un hijo era la unión de lo que yo veía caer
y una célula que el varón tenía o se sacaba.
A mí eso me sigue llamando la atención.
Los colores.
Rojo y blanco.
Cuando estoy con mis hijos los veo en rosa por definición fisiológica.
Ashle Ozuljevic, poeta, ensayista y narradora chilena. Estudió Literatura en Santiago de Chile y Yoga en Buenos Aires (Argentina). En la actualidad, trasplanta hiedras cerca de Barcelona (España). Ha publicado en narrativa Vidas robadas (2011) y la novela experimental Anteojos de sal (2013); en ensayo El silencio final: Representación y gesto en Diario de muerte, (2015); y en poesía Tres (2016) y Botánica (2020). Este año se publicarán Cartografía (narrativa) y una reedición ampliada de Tres con ilustraciones de la autora.
Botánica fue concebido durante el verano en un jardín asolado por la sequía de La Serena, comenzó a escribirse en invierno de ese año en Porvenir, capital chilena de Tierra del Fuego, y fue desarrollado en una ciudad a las afueras de Barcelona, lugar donde la existencia de un balcón en el que quepan algunos maceteros es motivo de agradecimiento.
Botánica es un libro curioso, bellamente editado, y acompañado de ilustraciones botánicas. El poemario se divide en dos partes, la primera, Taxonomía, en la que cada poema está dedicado a una planta. La segunda, Cuidados de un jardín, comienza con una cita de B. Brecht.
Un libro que hay que leer, en el que sus largos poemas de verso libre van al ritmo del viento que mueve las plantas, van y vienen. Poemas que van fluyendo a medida que los vamos leyendo. Plantas como excusa para mostrar emociones.Termina el poemario con una confesión autobiográfica de su “primera relación con una planta”, para afirmar a continuación que nos está mintiendo y seguir con los recuerdos, y de nuevo “miento”, retrotrayéndose en el recuerdo, y el de sus padres, su abuela.
Finaliza con una afirmación contundente:
Entonces
comencé
a comer
plantas.
¿Te intriga?, puedes comprarlo aquí y empezar a regarlo con tu lectura.
Lathyrus odoratus
En las paredes de esta casa
cuelgan venenos tan hermosos
coloridos y perfumados
como las peores ponzoñas
el amor
y todos sus jugos
neurolatirismo o seducción
odoratismo o calentura
agonías lentas de neurotoxinas
por la boca muere el pez
del lathyrus, latirismo
del amor, enamoramiento
de la vaina
un incrustarse:
la entrada perfecta
es con fricción
no saben mis clarines
que
no se toca nada de lo que se toca
los colores son impresiones producidas por la luz
toda percepción es una mentira
penetrar
no es una penetración.
Dice Mati que Nancy dice
que entrar es tocar por dentro:
y es tan profundo el toque de la semilla
del lathyrus en tu garganta
que lo sigues sintiendo
mientras agonizas.
El agua que no se mueve
se congela
en Tierra del Fuego
se llena de sales
quienes pueden escucharla
terminan por comprenderlo
y se van
la lenga
tiene todas las ramas mortificadas
también le obedecen
algunas
y no saben cómo salir del calambre
que no hallan dónde empieza
pudo
papá
caminar por la estepa patagónica
reconociendo hierbitas empecinadas
que su madre no usaba para sanar los dolores
pudo su sangre
crecer en la hostilidad
caminar por la llanura
recordar el lugar exacto del cerco de madera que el tiempo ha despintado