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  • Huir, de Xavi Rossell (Ed. Lastura)

    Huir, de Xavi Rossell (Ed. Lastura)

    Entrar en Huir es adentrarse en un viaje hacia adentro, observando detenidamente hacia afuera. Exterior e interior parecen unirse en una especie de vacío e incertidumbre que se ven plasmados en los poemas de una manera que, de entrada, pueden parecer algo críptíca, pero lo cierto es que los poemas que configuran este magnífico poemario de Xavi Rossell, si algo tienen, es que son directos, claros e incluso me atrevería a decir empíricos. Uno los lee, pero también siente que los puede ver (cada poema casi una pequeña postal, a veces decolorada, en blanco y negro, casi grisáceas), puede parecer que se puede tocar (esas calles, la humedad de la niebla, la aspereza de las manos nudosas, el aire denso), e incluso sentir en la boca un ligero sabor a sal.

    Prefacio

    anterior al capricho de viajar

    soñar era un verbo propiedad de vanidosos

    cuando nos quitamos la venda

    conocemos las cosas por su nombre

    El poemario se nos aparece como una ventana desde la que vemos un exterior marcado por ciudades vacías, calles grises, silencios en el aire, que a su vez, conecta con el vacío en el pecho y en las manos del poeta. Un poemario sobre el que planean dudas y preguntas, y la búsqueda, casi vana, de respuestas.

    Se nos presenta dividido en cuatro partes que configuran un todo gracias al hilo conductor que de manera sutil las relaciona; el viaje, la huida, la observación, el frío.

    Cartapacio de Cabina – parte primera

    Un cartapacio, funda donde se guardan papeles o libros, o conjunto de papeles reunidos en una carpeta. De cabina, lo que llevamos en las manos durante el viaje. Lo que no se deja aparte, lo que no se puede perder porque va con nosotros. El título de esta primera parte nos lleva de viaje, pero a uno mismo, y nos llevamos a nosotros mismos en nuestras manos. Nos convertimos en esa funda donde queremos guardar esos papeles que, en cierto modo, nos hacen, nos configuran, nos hacen ser. Pero antes de guardarlos, hay que encontarlos. Esos papeles que podrían bien ser las emociones, los sentimientos (entiéndase también el vacío como un sentimiento), y también aquellas cosas intangibles que son esenciales para la vida individual, para la vida en general, para comprendernos.

    Esta primera parte, dejando a un lado el Prefacio, se abre con con Expectativas, un poema que en el que se nos dice que todo aquello que tenemos dentro, crece a medida que nos vamos haciendo personas; a medida que la vida nos va ‘ganando terreno’, nosotros debemos intentar hacer crecer esa parte de nosotros que es nuestra esencia, y debería, por consiguiente, ser nuestra máxima creencia.

    la espera es lenta como es el baile del archipiélago

    recuperando sus propiedades al atardecer

    lo invisible crece:

    es aquello en lo que creo

    Fragmento Expectativas

    El lenguaje usado en los poemas nos transporta a algo puro, básico y esencial; palabras como desnudez, reflexionar, mochila invisible, bajo la carne no suele haber secretos… ¿cómo engañar a aquello que se encuentra dentro de nosotros mismos? Saber escoger y quedarnos con lo que realmente importa, pero ¿qué es lo que realmente importa? Lo esencial es invisible a los ojos, que decía Saint-Exupéry.

    Hay cierta sensación de vacío que rodea los versos; el silencio, el pecho vacío, la madrugada en un aeropuerto… esa sensación tan dolorosa de estar perdido en uno mismo y no tener otra salida que huir, huir de nosotros mismos hacia nosotros mismos, y quedarse con lo que realmente vale. Y lograrlo.

    adquirí la vejez retenida bajo la tierra arcillosa

    mientras imponía mi voz

    sobre los dogmas de los cirujanos del desánimo

    en la guerra de la piel contra la piedra,

    allí decidí esconder el triunfo de mis dedos

    Enseña a huir

    Portada Huir

    Fuga de Capitales – parte segunda

    Desde el interior al que se ha llegado en la fase anterior, se observan ciertos lugares del mundo desde una relativa distancia, desde cierto vacío interior.

    me llaman maestro,

    desconocen que mis manos están vacías

    Fragmento Nacidos en Ruinas

    Esta observación nos lleva a lugares como un parque de Rumanía, un lago en Irlanda, una villa de un cantón en Luxemburgo o una línea amurallada en Francia. Lugares que aparecen con cierto frío, grisáceos, brumosos, con algunas presencias solitarias que son observadas, que aportan un mínimo ápice de vida al entorno, fundiéndose esa postal plomiza con el ánimo del poeta.

    un anciano recoge cuñas de platanero;

    hay entre sus dedos el susurro del éxodo

    y un pozo negro bajo sus pies

    Fragmento Herâstrâu

    El lenguaje nos sigue llevando a una introspección íntima, un observador lejano dibujando cuadros silenciosos con contienen cierta vida pálida y, a su vez, configura otra imagen de un invierno solitario y dudosos, donde a menudo intentamos llenar un vacío, quizás de manera engañosa

    siempre interpretamos palabras que no conocemos

    así creemos llenar de significado el vacío

    Fragmento Silencios

    Una vea más se nos hace presente el vacío que no somos capaces de llenar siquiera observando un mundo cuya imagen puede llegar a ser incluso dudosa.

    Cais das Columnas – parte tercera

    Esta tercera parte nos traslada directos a Lisboa ya desde su título; ese guiño delicado al Muelle de las columnas, donde una añeja escalinata se adentra en el Río Tajo, y dos columnas parecen atraer el agua hacia su centro.

    En esta parte, los poemas aparecen sin título, salvo por una numeración ordenada, y aportan, además, el lugar que los hizo surgir. Así nos encontramos lugares como una estación, Braço de Prata, Ponte, Rua Primeiro de Maio…

    Hay cierto aroma de fado, por la belleza de los versos, por eses sabor a nostalgia, por el paseo que nos lleva de la mano por lugares portugueses ya desde el título.

    Persiste en estos poemas la idea del vacío, del intimismo y, en cierto modo, de la solitud.

    hay veces donde todo es insuficiente,

    incluso el orden que resiste al polvo cuando marchas

    Fragmento Poema II

    Esta segunda parte me aporta cierta dosis de ternura, quizás por Lisboa y el significado que tiene para el poeta ese lugar, quizás por la presencia de un más definido. Lisboa es una ciudad presente e importante en la vida del poeta, una ciudad que parece querida, y ese amor, en cierto modo, se traslada a los versos dotándoles de una belleza que esconde, aunque pueda no parecerlo, cierta calidez y, a mi parecer, cierta añoranza.

    A su vez, hay un sutil aroma a resurgimiento, a iniciar una nueva vida a la vez que una desconocida coge las manos del poeta y, en ese contacto, vuelven las amapolas y así, empieza otra vida. Me parece importante este poema, se me presenta como un punto de inflexión que puede aportar cierta paz, un rayo luminoso de esperanza entre el gris, que quizás puede llegar a llenar el pecho vacío del poeta, sus manos vacías se llenan, por esa presencia, y aporta una nota de color que rompe con el gris plomizo que tiñe todos los poemas.

    Si bien nos siguen apareciendo vagos personajes lejanos, un tranvía recoge a dos ancianos, por ejemplo, la percepción es que no parecen tan fríos, sino más bien desolados y algo más tristes, quizás no es todo tan ajeno, hay cierto acercamiento y de alguna manera se percibe cierta conexión.

    Xavi Rossell

    Suite final – parte final

    La parte más breve del poemario, sólo tres poemas que siguen la numeración de la parte segunda. Tres poemas intimistas que, a pesar de contar con un , ya esbozado en la parte anterior, que se nos hace ahora más presente y más necesario, no dejan de estar pendientes de la llegada del frío.

    Todo es cíclico, parece decirnos, hay un frío que puede llegar a desvanecerse, pero los días grises han de regresar. Se puede huir, pero siempre se acaba por regresar, hasta la próxima huida.

    una catarata escupiendo silencios amenaza

    en hacernos de hielo

    es el invierno aullando todavía lejano sus intenciones

    sobre tu nuca

    Fragmento Trece

    Termina el viaje. El poeta esparce su equipaje en el comedor, pero es consciente de la necesidad de otro cuerpo que cierre la puerta. Probablemente el viaje no ha terminado, probablemente sólo sea una pausa hasta que empiece de nuevo.

    Huir es un poemario intenso, profundo y con aroma a sal (a sal en las heridas quizás…). De manera magristal, Xavi Rossell describe estados de soledad, paisajes que comulgan con el espacio interior. Un poemario que nos recuerda el frío, el gris, el vacío, pero con sutiles rayos de luz. Un poco lo que viene siendo el viaje de la vida.

    Xavi Rossell, nacido en Badajoz pero residente desde hace años en Tarragona, está estrechamente vinculado al mundo literario. Publicó su primer poemario, La forja del elefante (LeTour ediciones) en el año 2018. Ha formado parte de diversas antologías, sus poemas han sido difundidos en numerosas publicaciones de índole literaria y edita, junto a Leonor López de Carrión, el fanzine literario Cafuné. Huir es su segundo poemario y altamente recomendable. A veces hay que huir para poder volver.

  • Cinco poemas de Patti Smith

    Cinco poemas de Patti Smith

    Cuando uno oye el nombre de Patti Smith, no puede evitar asociarlo con el mundo de la música, pero lo cierto es que puede ser considerada una artista tremendamente completa, puesto que aparte de la música, ha cultivado géneros como la pintura, la fotografía y la literatura. Hoy nos vamos a dar un pequeño paseo por ese lado suyo quizás menos conocido. Hoy nos adentramos un poquito en la poesía de Patti Smith.

    Nació en Chicago, en el año 1946, en el seno de una familia religiosa (su madre era testigo de Jehová), cosa que hizo que recibiera una educación basada en fundamentos religiosos; sin embargo, acabó por abandonar la religión, puesto que le parecía, y más teniendo en cuenta que Patti siempre fue una mujer de mente abierta, demasiado restrictiva y encorsetada.

    Patti Smith y Robert Mappelthorpe, en el Chelsea Hotel

    Se graduó en 1964, pero debido a dificultades económicas familiares, se puso a trabajar en una fábrica y, poco después, se mudó a Nueva York, donde conoció al que sería su amante, su pareja y su amigo hasta el momento de su muerte, Robert Mappelthorpe, fotógrafo con el que convivió una temporada en el mítico Chelsea Hotel. De hecho, las fotos de las portadas de sus discos fueron hechas por Mappelthorpe. Fue en el Chelsea Hotel donde también se produjo su acercamiento a la llamada Generación Beat, donde conoció los poemas de Ginsberg, que a su vez se convirtió también en uno de sus autores favoritos.

    Es a principios de los años 70 que se introduce en el panorama musical, escribiendo como periodista sobre rock en algunas revistas del género.

    Paralelamente, ya cultivaba su faceta literaria, ofreciendo lecturas públicas de sus poemas en el mítico barrio Greenwich Village, de Nueva York, en clubs y en alguna iglesia incluso, a la vez que, de manera esporádica, realizaba las funciones de redactora para publicaciones como Rolling Stones o Cream. De hecho, Patti no tenía intención de dedicarse a la música como cantante, le atraía más el tema de la escritura, y durante esa época se editaron sus primeros libros: Seventh Heaven, Useless Death (un poema largo publicado en capítulos) o Kodak. Sin embargo, su primer disco, Horses, no apareció hasta el año 1975, y fue el que la catapultó a la fama, aunque el año anterior ya hizo algunas actuaciones con la que entonces era su banda, la llamada Patti Smith Group.

    Centrándonos, pero, en su faceta literaria, diremos que Patti adora la poesía desde bien joven. «Escribimos porque no podemos limitarnos a vivir», afirma. La literatura, según ella misma afirma, ha sido siempre el eje principal en el que su vida se sostiene; de muy joven ya devoraba los libros de poesía, y se dice que se introdujo en este género gracias en parte a un libro de Rimbaud llamado Les Iluminations, que recoge diversos poemas del poeta francés; un libro que le trajo en parte cierta salvación, y marcó de algún modo sus letras, introduciendo elementos de la poesía francesa en las almas estadounidenses. De hecho, Rimbaud es un autor que la acompañó toda su vida y el que más la marcó.

    Manuscrito del poema Devotions, de Patti Smith

    No en vano hay numerosas influencias literarias en su música, como por ejemplo su disco Banga (2013), llamado así por el perro que aparece en la novela El Maestro y Margarita, de Mikhaïl Bulgàkov. O el personaje de Jo, de la novela Mujercitas, de Louisa May Alcott, que le llama la atención por ser distinta a sus hermanas, por su sed ávida de literatura y su apariencia, menos femenina de lo que era habitual en la época en la que se centra la novela.

    Cabe destacar un momento importante en la trayectoria de Patti Smith que tuvo lugar durante su estancia en París, con su hermana, antes de instalarse en el Chelsea Hotel, a principios de los 70, y es que en una visita al cementerio de Père Lachaise, estuvo dos horas sentada frente a la tumba de Jim Morrison, y allí, afirma, tuvo una especie de revelación que le descubrió su ritmo e universo interior, y le marcó hacia dónde quería dirigirse. (Fuente: Jotdown Magazine).

    La producción literaria de Patti está constituida por más de una veintena de libros, de entre los que destaca Just kids, editado en el año 2010, donde relata la etapa, a modo de memorias, en la que convivió con Mappelthorpe.

    En su mayoría libros de poemas, sus libros también recogen, en algunos casos, relatos, dibujos e incluso pequeñas autobiografías, como sería el caso de Woolgathering, de la década de los 90, o Devotion, publicado en el 2017, o recopilaciones de letras (Patti Smith Complete, 1998).

    Son tantos los matices que engloba su poesía, que toda su obra constituye un universo propio e inmenso. En cierto modo, la poesía de Patti es luchadora, humana y justa, basándose en una realidad escrita que busca abrir los ojos y causar un golpe de efecto en el lector.

    Pero también cuenta con un lado fantástico. De joven, tuvo varias temporadas de enfermedad con altas fiebres, que le provocaban alucinaciones. Esto quedó, de algún modo, en su modo poético, junto con su desbordante imaginación, de manera que a veces sus poemas pueden verse como ensoñaciones oníricas, basadas en realidad.

    Transmite con gran maestría el dolor del mundo y la humanidad, marcada por hechos concretos que se expanden en el poema, tocando las emociones y provocando, en cierto modo, una reflexión íntima en el lector.

    […]

    Así es como

    vagamos por el campo helado

    descalzos y con las manos vacías

    apenas humanos.

    Sorteando un desierto

    que aún no conocemos;

    aquí es donde el tiempo se detiene

    y no tenemos adónde ir.

    Pero también se muestra su faceta más tierna. La poesía de Patti Smith es potente en cuanto a sentimiento y emoción se refiere, pasional e intensa, especialmente en los poemas que dedicó a su amigo Mappelthorpe:

    ¿Pero quién cantará de él?

    ¿Quién cantará su bienaventuranza?

    El ojo irreverente, la sonrisa radiante.

    Porque él, su propio mensajero, se ha ido.

    Ha saltado a través del cristal órfico

    para vagar eternamente

    en busca de la pefección.

    Sus tobillos azules tatuados con estrellas.

    Por otro lado, su poesía tiene el poder de ser vital, defiende la juventud como una actutid, no como una etapa de la vida; una postura, puesto que la juventud no tiene que ver con la edad, sino con el espíritu.

    Patti, fotografiada por Sara Kulwrich

    En sus poemas, se puede sentir la influencia de algunos de su autores favoritos, como el ya mencionado Rimbaud, quizás su influencia más notable y el autor que más la ha marcado, pero también Blake, Bolaño, Wilde o Parra entre muchos otros. Sus versos no escapan de esa etiqueta que suele caracterizar la poesía más ‘oscura’, el llamado malditismo, pero lo cierto es que su poesía, a pesar de parecer críptica y oscura, puede llegar a ser transparente y convertirse en una ventana a través de la cual, en ocasiones, podemos ver el lado más oscuro del mundo y la humanidad, en versos de gran belleza.

    Poesía marcada, también, en algunos casos por la muerte de personalidades influyentes para ella, e incluso amigos, como Janis Joplin con la que coincidió en el Chelsea Hotel, Jim Morrison, para ella inspirador y revelador, Frida Kahlo o Jimy Hendrix.

    […]

    Diario. Domingo. 8 de abril. 1973.

    Muere Picasso

    Abril es el mes más cruel etc. ¿Qué queda?

    Los husos de Brian Jones. El amigo Jim Morrison. La bandana

    de Jimy Hendrix. El ángel de la cinta de la frente. La guirnalda de Judie.

    El cuello almidonado de Baudelaire. El birrete

    esculpido de Voltaire. El yelmo de los cruzados como

    un templo en sí mismo. El bolso de viaje de Rimbaud. Su genuflexión

    artificial. Espacio surrealista. Cerebro de pájaro de Brancusi.

    Fragmento de Picasso riendo.

    En líneas generales, es una poesía descarnada y cruda, que no tiene tendencia a dar rodeos, sino que tiene un mensaje directo, con un lenguaje desnudo que deja al descubierto emociones y heridas, sentimientos y vida.

    Para terminar esta pequeña introducción a su poesía, os dejo cinco poemas de Patti. Espero que los disfrutéis y os abra la puerta, si no la conocéis, a su amplio universo poético. Hay mucho, muchísimo por descubrir y disfrutar.

    El muchacho que amaba a Miguel Ángel (A Robert Mappelthorpe)

    El muchacho que amaba a Miguel Ángel

    decían tenía el rostro de un Dios

    otros veían un demonio con sandalias de esparto

    y un zarcillo de vid enredado en los rizos

    venas fluían por su brazos de mármol que cantaban

    esculpiendo montañas como niebla cubriendo

    una grieta en el corazón y la áurea honda

    creaba de una manera que ni soñamos

    cuchilla que raspa el dorso del deseo

    músculo expuesto de un amor no cosechado

    somos el búfalo una raza moribunda

    remolcados en carros huesos augustos

    vergüenza un éxtasis que nadie puede poseer

    esclavos abrazados mientras clama la sapiencia

    volúmenes de nada escritos en piedra

    Al Dalai Lama

    Una pequeña súplica

    puede que no sea nada

    excepto la cáscara de un loto

    llenando de papel la distancia

    para la planta de tus pies

    una piel solitaria

    para levantar y transformarse

    en una gorra para acunar

    tu cabeza reverente

    un oído para oír

    el gran cuerno

    una zapatilla para montar

    los escalones del templo

    una piel solitaria

    desnudando este deseo

    que tus manos

    se llenen de nada

    que tu juguete

    se esparza por el cielo

    pequeños ramilletes amarillos

    explotando estrellas

    como sonrisas

    y la risa de una campana

    Mariposas

    No puedo caminar

    no puedo ver

    más allá de lo que está

    frente a mí

    me recuesto

    pero no lloro

    transportada en el espacio

    por las mariposas

    Sobre mi cama

    otro cielo

    con las alas que enviaste

    a mi vista

    todo el dolor se disuelve

    en otra luz

    transportada a través del tiempo

    por la mariposa

    Me llegó esta cancioncita

    como un pequeño regalo

    mientras me paré

    junto a la cama de Frida

    se las regalo

    con mucho

    amor

    Escrito en su visita a la casa de Frida Kalho

    Arte en el cielo

    Navegando por el terreno cubierto de plumas dejando caer frases como

    he estado en sitios peores

    he estado en mejores

    he andado por ahí…

    Y todo lo que deseas es una mano amiga

    que te saque del lodazal,

    de la belleza,

    que te levante…

    Dejo que las ventanas vuelen, sobre los ríos, el campo y la rama que se dobla.

    A lo largo de la orilla del río unas mujeres cogen agua; otras golpean las camisas de sus maridos con una piedra. Niños medio desnudos muerden frutas extrañas, delicadamente dulces, y cantan.

    Un día todos estaremos muertos.

    Pero los que se siguen moviendo

    rastreando y volviendo sobre sus pasos

    nunca morirán

    Se llamarán

    Rembrandt, Colón,

    Soñé que era una misionera

    Soñé que era una mercenaria

    Mi mochila era un corte de lino

    atado como un globo a un palo.

    Arriba las nubes se forman una y otra vez. Parecen -un embrión, un amigo que se ha ido y descansa horizontal. Sobre un gran brazo, compasivo como un resorte que recibiera la orden de alcanzar y agarrar ese bolso de lino y todo lo que lleva dentro, aunque sólo fuera el alma de una idea- el color del agua, el peso de una colina.

    Devociones. A Arthur Rimbaud

    Él era joven. Él era muy joven.

    Era demasiado maldito.

    Se emborrachó con la sangre de jóvenes muñecas.

    Con el poder de esas risas locas.

    Corriendo codo a codo

    con la visión de su propio demonio.

    Rápidamente penetró a las jóvenes muñecas.

    Clavó alfileres en inocentes cabezas.

    Su tristeza dorada producía una mala semilla.

    Ja ja. Fue el último en reírse.

    Cabellos rubios enredados con tu aliento vital.

    Hidrógeno blanco. Rimbaud.

    Salvador de los científicos olvidados: los alquimistas.

    La alquimia de la palabra.

    El poder de la palabra.

    Los disparos de los rayos del amor

    en las ceremonias obscenas

    no dejan marcas doradas de prueba.

    Detrás, Rimbaud,

    bendito Rimbaud herido Rimbaud

    ángel con mangas de cabello azul (NO) luz sin sombra.

    Rimbaud,

    ¿fue una piedra rodante

    perseguida como todos los profetas?

    Fue un joven demasiado maldito.

  • La Mala Sangre, Poe Afónico. (Letras Cascabeleras, 2018).

    La Mala Sangre, Poe Afónico. (Letras Cascabeleras, 2018).

    Lupus est homini, non homo, quom qualis sit non novit. Esta frase de Plauto nos abre la puerta de La mala sangre; un poemario en el que nos vamos a encontrar con la parte más oscura del mundo y de la sociedad y, a su vez, en cierto modo aporta entre líneas una pequeña lección para conseguir que la vida no sea un camino de amargura y espinas.

    El poemario es un conjunto de veinte poemas sin título, de una profundidad abrumadora, escritos en verso libre, entre los que se intercalan ilustraciones de Cynthia Uceda, que se unen a la crítica que a lo largo del libro se nos va mostrando de una manera afilada, cruda y directa. De hecho, los poemas son pequeños aguijones que se clavan, mostrando en parte el lado más oscuro, a veces el más real, del mundo y la vida.

    […]

    No se percatan que la enfermedad más mortal es la vida.

    Poema VII

    El libro en sí me trae a la mente aquella frase de Schopenhauer que reza lo siguiente: «La vida del hombre no es más que una lucha por la existencia, con la certidumbre de resultar vencido.» Es cierto, ya estamos condenados desde el mismo instante en que nacemos, pero de nosotros depende hacer de ese camino, hasta la sentencia final, lo más agradable posible. Y creo que esta es la idea principal del poemario.

    De hecho, esta idea me sobrevuela a medida que voy avanzando en el libro; la muerte, la vileza humana, el fanatismo desmesurado, se dan cita en estos poemas para darnos a entender que la parte más oscura es parte de la vida y, a veces, prevalece sobre otros sentimientos y actuaciones porque, de algún modo, ya estamos contaminados en cuanto abrimos los ojos. Y aunque pueda parecer de un extremo pesimismo, más bien lo catalogaría de un cruel y cierto realismo, pero a su vez, con la certeza que podemos hacer que esto sea quizás un poquito más leve. Quizás pensar que en nosotros mismos hay unas mínimas claves que aportan una ligera luz.

    […]

    Ahora sólo soy un charco de sesos, huesos, sangre.

    Mi viente se esparce por el infierno de escarcha y lava;

    el estómago se traga el orgullo que nace del corazón aún cautivo

    de las costillas de mi cadáver.

    Poema VI
    Ilustración de Cynthia Uceda

    […]

    Sangro la dignidad que vuelve a mí;

    aunque desnudo y muerto,

    esta libertad

    no pueden quitármela.

    Poema XIX

    Abrázate a ti mismo,

    resucita.

    Poema XX

    De alguna manera, nos está avisando que nosotros somos los que podemos cambiar la oscuridad, que nosotros podemos cicatrizar nuestras heridas, que son inevitables, con nuestra propia saliva. Saber superarnos, ser capaces de ir más allá de la negrura y hallar «nuestra felicidad»a través de la reflexión y de nuestros propios actos.

    En cierto La mala sangre nos invita a reflexionar a través de la muestra cruda y directa de lo más oscuro de la sociedad y de las personas, para hacernos ver que hay cosas que no se están haciendo bien. Esta invitación viene complementada por algunas preguntas que de manera discreta aparecen en algunos poemas, que, inevitablemente, marcan al lector. Veamos por ejemplo el Poema XII.

    Estrechas calles, pequeños pasos.

    Fila india hasta llegar

    al extremo más oeste

    de la vida.

    ¿Hace cuánto que no te sientes libre?

    Amplias calles, cómodos pasos,

    formamos un perfecto círculo

    aún mucho más dorado que el sol.

    ¿Hace cuánto que dejaste de sentir?

    No existe ahora campo más santo

    que el que aquí fundamos:

    libres, seguros,

    con este pensamiento tan nítido y tan certero.

    Los cuervos negros vienen,

    aterrizan en el nido de nuestras costillas,

    arrancan nuestras almas,

    regresan con la intención de volver a su color original,

    como cuervos blancos

    por un camino directo al sol

    y aún con esto,

    los vivos se regocijan en lo que llaman libertad

    a costa de los demás,

    a costa de los desintereses de la existencia,

    mientras los cementerios permanecen vacíos de las flores prometidas.

    La muerte, tan presente en el poemario, la idea que ya estamos condenados a muerte desde el instante de nacer, la idea que la muerte nos acompaña porque al fin y al cabo, La muerte es lo que da sentido a la vida, es lo que le da el verdadero valor a esta. Sin muerte, no habría vida.

    A pesar de poder parecer, a primera vista, un poemario digno del llamado «Malditismo», un poemario donde se muestra la bajeza humana, la crueldad de la sociedad y de la vida, me atrevería a decir que hay algo positivo en todo ello, y es el hecho de abrirnos los ojos, de mostrarnos que existen la felicidad y la amargura, y que el truco es saber escoger bien y a tiempo. Y esto nos viene dado a lo largo de los poemas y, de una manera más clara, en el Epílogo:

    […]

    La dirección depende de cada uno.

    ¿Hacia la felicidad o hacia la amarugura?

    Elijamos lo que elijamos: o tomas una decisión o la decisión te toma a ti (y con un batallón detrás).

    Fragmento del Epílogo.

    Como nota curiosa, decir que el Poemario cuenta con tu propia banda sonora que recomiendo encarecidamente escuchar, mientras hacemos su lectura.

    Poe Afónico empezó pubicando en su blog Poeta Afónico Cuatro o cinco poemas de amor y mil canciones desesperadas, ha publicado de manera periódica en la revista de la Asociación de Empresarios de Villafranca de los Barros, y en el años 2015 formó parte de la Antología Homenaje a Gustavo Adolfo Bécquer, con el poema Desnudez. También forma parte del grupo de poetas extremeños Versarte. La mala sangre es su primer poemario.

    Actualmente se encuentra trabajando ya en el que será su segundo poemario, La mala sombra, que está concebido como una continuación a La mala sangre. Y aquí, en primicia, os adelantamos uno de los poemas que configurará este nuevo libro.

    Admiro cara a cara a Vida

    busco una recompensa en su mirada vacía,

    pero me devuelve el rostro hacia el otro lado.


    Cambia su cara por mi cruz.

    Le devuelvo la respuesta ante su desdén

    de virgen consentida

    con un golpe de realidad en su otra mejilla.

    Vuelve su inmaculado rostro cárdeno

    hacia mí, airada.

    Ha cambiado su cruz por mi cara.

    Ahora Muerte me mira,

    cara a cara.

  • Reverso, de Neus Gili Massagué (Ed. Olé Libros)

    Reverso, de Neus Gili Massagué (Ed. Olé Libros)

    Neus Gili es una deportista y amante de la naturaleza. Esto no escapa a sus poemas, que se encuentran tintados de colores brillantes, agua, sueños ocres, aromas… salpicado de elementos naturales que, de alguna manera, se entremezclan con los sentimientos, haciendo de su poesía un paraíso emocional e idílico. Pero no todo es paraíso, hay otro lado en todo esto, un lado ligeramente más oscuro, que se debe tener en cuenta…

    Reverso se presenta ante nosotros, en parte, como una ventana abierta al mundo y a la humanidad, poniendo de manifiesto la parte más brillante y la parte más oscura de ambos.

    Se contraponen la belleza natural del mundo, de los paisajes, incluso de las mismas personas, con el mal hacer de la humanidad que poco a poco va destruyendo lo que encuentra a su paso.

    El poema Abalorios es un buen ejemplo de una de las idea que sobrevuela el poemario: la importancia que se da a las cosas materiales, a aquello que se adquiere con dinero, cuando lo esencial es todo lo contrario, aquellas cosas que el mundo nos regala, aquellas cosas que no se pueden comprar y, a veces, ni ver ni tocar:

    Abalorios

    Collares, collares,

    de cuentas incontables.

    Colores, colores,

    lucía abalorios a montones

    Pulseras, pulseras,

    superpuestas en las muñecas.

    Pendientes, pendientes,

    con aros pendejos en sus orejas.

    Anillos, anillos,

    lleva la señora hasta en los nudillos.

    El bolso del mismo tono que los zapatos,

    de negro, el color que combina con todo.

    Su cara igual que una estampa,

    la mujer vestía ropaje floreado

    de amapolas y rosas, rojos los labios,

    como sus mejillas sin ser pintadas.

    Ni plata de ley, como una reina

    de ausencia su oro deslumbrara

    bajo ningún quilate, ¡qué disparate!

    Le pesaba más su caduca chatarra barata,

    que todo lo que tenía de valor humano en la casa.

    Queda de manifiesto una de las grandes ideas del poema, los auténticos valores de la vida que se dejan de lado, que se pierden, que se olvidan.

    Siguiendo esta línea de crítica, podemos encontrar poemas realmente duros como Rompehielos, donde expone temas lamentablemente tan en auge hoy en día como el racismo, el valorar las personas por su origen, la poca solidaridad de muchos frente a otros muchos:

    Un blanco pulcro descansado, la nieve,

    sobre azul marino de frío, helada,

    donde el agua clara yace encerrada

    y sobrevive pura, sabiendo que no hay nada.

    A la vista no divisa horizontes, ni límites,

    ni alcances, ni ningún monte donde subir a su alto.

    Solo un gran llano cautivo al baldo, bajo un cielo

    espejo de su espejismo, del reflejo de lo idéntico.

    […]

    Y no fue Dios, ¡fue la Humanidad!

    que de maldad quiso exterminar las especies, a una tierra

    donde el color nunca quiso confundir a otros;

    un rompehielos abre brecha.

    Al fijarse a fondo en los poemas que configuran el libro, una se da cuenta que están llenos de esas pequeñas cosas tan importantes que a veces escapan a los ojos, perdidos en el propio egoísmo y las rutinas diarias.

    Reverso, de Neus Gili Massagué

    Asimismo, se convierte a su vez en una defensa poética de las buenas acciones, de la parte más sana de la vida, del dar en lugar de recibir, de la empatía que tanta falta hace… En definitiva, es un poemario que a primera vista ofrece paisajes, historias, escenas de la vida, pero detrás van cargados de valores que a veces olvidamos y que son los que realmente hacen que la vida y el mundo funcionen.

    Tomemos como ejemplo el poema El pan nuestro:

    Si el trabajo al hombre y mujer dignifica,

    quienes de mucho bregar se creen de oro

    por un sin vivir de horas que mortifica,

    se olvidan que es la familia el gran tesoro.

    De nuevo hallamos en estos versos una crítica feroz hacia el valor que se suele dar a las cosas materiales.

    Reverso es un poemario que defiende la vida, defiende el mundo y su propia belleza ante los actos destructivos de la humanidad. En ese sentido, llama mucho la atención el poema Géiser, donde nos deja ver que, de alguna manera, la naturaleza intenta llamar nuestra atención, produciendo actos en defensa propia. Eso lo vemos muy claro en los últimos versos del poema:

    […]

    Aun así siempre será justicia,

    cuando la naturaleza estalla sin malicia,

    en su clamar por la existencia.

    Para hacernos una idea genérica del poemario, podríamos decir que muestra el lado más precioso de la vida y que más olvidado parece estar. Defensa de la naturaleza, de la pureza de los sentimientos, de los buenos actos, y crítica hacia todo aquello negativo que nos va tragando poco a poco, del valor desmesurado que se da a las cosas materiales frente a aquello intangible que, al fin y al cabo, sostiene la vida.

    Todo ello nos aparece escrito en cincuenta poemas que son capaces de emocionar por las verdades que cuentan, por la sensibilidad emocional que destilan.

    Si queréis abrir los ojos por dentro, si queréis encontrar historias que enseñan que hay que dejar el mundo en su paz, convivir con él y no masacrarlo, si queréis llenaros la mirada de la belleza real de la naturaleza y de las más sensibles emociones, del sentimiento más puro, sin duda Reverso es un libro necesario, que abre una ventanita a otra manera de ver la vida; a pausar el tiempo, a recapacitar y darnos cuenta de lo que realmente necesitamos para vivir.

    Neus Gili Massagué (Vallbona d’Anoia, 1966) ha sido galardonada en diversos certámenes de relatos cortos, colabora de manera habitual en la revista local El Xop y, en el año 2018, obtuvo el Premio Sant Jordi en su localidad. También aparece en la antología solidaria 50 Poetes de la terra. Reverso es su segundo poemario, después de Depulla’m a versos, en lengua catalana, que incluye también un audio de sus poemas, puesto que Neus es una rapsoda destacada, como podréis comprobar en su propio canal de Youtube Veu en vers.

  • Día Internacional de la Poesía

    Día Internacional de la Poesía

    Para conmemorar el Día Internacional de la Poesía, este año nos ha parecido bonito hacer un pequeño homenaje a nuestros poetas favoritos. Para eso, hemos publicado la propuesta en la web de Poémame, solicitando a los poetas que nos dejaran sus dos o tres versos favoritos.

    Con todo esto, hemos tejido un precioso ‘hilo’ hecho con versos de diversos autores a quienes, en cierto modo, les debemos que hoy estemos aquí escribiendo y compartiendo poesía.

    Pasen, lean y disfruten

    Pero sucede que oigo a la noche llorar en mis huesos.

    Su lágrima inmensa delira

    y grita que algo se fue para siempre.

    Alejandra Pizarnik

    Desenlace

    Yo vivo solo

    al borde de un agua sin esposa ni hijos.

    Derek Wallcot

    Día uno sin ti; te echo tanto de menos, que en el reloj aún es ayer…

    Día siete sin ti: mi madre me ha besado las orejas y he salido del ataúd que es mi cama sin ti, dejando al lado de la almohada una nota de resurrección…

    Día once sin ti: no eres tú, es la poesía.

    Elvira Sastre

    Desperté de ser niño:

    nunca despiertes.

    Triste llevo la boca:

    ríete para siempre.

    Miguel Hernández

    Yo amo los mundos sutiles

    ingrávidos y gentiles

    como pompas de jabón.

    Antonio Machado

    Soy un alma desnuda en estos versos,

    alma desnuda que angustiada y sola

    va dejando sus pétalos dispersos.

    Alfonsina Storni

    Para saber de amor, para aprenderle,

    haber estado solo es necesario.

    Gil de Biedma

    Yo no sé de pájaros,

    no conozco la historia del fuego.

    Pero creo que mi soledad debería tener alas.

    Alejandra Pizarnik.

    Me espanta las palabras de los hombres.

    Dicen todo con harta claridad:

    esto se llama perro, aquello casa,

    y aquí está el principio y allí el fin.

    Rainer Maria Rilke

    Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

    Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

    Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.

    Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

    Pablo Neruda

    Cuando contemplo el roble solitario,

    este patriarca de los bosques pienso

    sobrevivió al cruel siglo de mis padres

    y sobrevivirá a este siglo nuestro.

    Alexandr Pushkin

    Y la gente se quedó en casa.

    Y leyó libros y escuchó.

    Y descansó y se ejercitó.

    E hizo arte y jugó.

    Y aprendió nuevas formas de ser.

    Y se detuvo…

    K. O’Meara

    Cielo desnudo desde un navío. Campo desde los cerros.

    Tu recuerdo es de luz, de humo

    de estanque en calma!

    Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.

    Hojas secas de Otoño giraban en tu alma.

    Pablo Neruda

    No soy nada.

    Nunca seré nada.

    No puedo querer ser nada.

    Aparte de eso, tengo en mí todos los sueños del mundo.

    Fernando Pessoa

    De la vida cotidiana

    de fuera a dentro

    penetra por mi piel

    cada momento.

    Gloria Fuertes

    Para mi corazón basta mi pecho,

    para tu libertad bastan mis alas.

    Pablo Neruda

    Dos cuerpos frente a frente

    son a veces navajas

    y la noche relámpago.

    Octavio Paz

    Muchas gracias a todos los que nos habéis ayudado a llenar de versos esta pequeña pantalla. Salud, poetas!

  • Seis poemas de Idea Vilariño

    Seis poemas de Idea Vilariño

    En el hogar donde nació Idea Vilariño (Montevideo, 1920 – 2009) se respiraba arte. Sus padres, Leandro Vilariño y Josefina Romaní, tenían pasión por la literatura y el arte, y siempre fomentaron la faceta más artística de sus cinco hijos, inculcándoles el amor por la poesía y la cultura en general. De hecho, a sus cinco hijos les pusieron nombres que delatan esa inclinación poética, pues los hermanos de Idea se llamaron Numen, Alma, Azul y Poema.

    Poeta, ensayista, traductora, Idea, aunque también se acercó a la música, componiendo algunas piezas y tocando el piano y, posteriormente el violín, siempre se vio atraída por las letras. Su primera obra poética, La suplicante, sale a la luz en el año 1945, cuando ella tiene veinticinco años, aunque sus primeros poemas aparecen cuando sólo cuenta diecisiete años, siendo ya poemas maduros y profundos, que muestran una intensidad y una madurez extraordinarios.

    […]

    Sola,

    sola y triste, lejos de todas las almas,

    de todo lo tierno, de todo lo suave.

    Silencio, tristeza, la muerte más cerca

    en el marco triste y sin luz de la tarde.

    Estos versos datan de 1937, y son una muestra clara de los elementos que marcarán su poesía a lo largo de su vida: la soledad, la tristeza, el desencanto, el desgarro, la muerte.

    Fue profesora de literatura a la vez que tomaba parte en diversos proyectos literarios, como la fundación, junto con otros literatos y artistas, de las revistas Clinamen, durante su época de estudiante, y Número, junto a Manuel Arturo Claps (escritor Argentino que se afincó en Uruguay) y Emir Rodríguez Monegal (profesor, crítico, literario y ensayista). De hecho, Emir Rodríguez fue quien ideó el nombre de Generación del 45, también llamada Generación Crítica, de la que Idea también formaba parte, para englobar a una serie de escritores uruguayos, a raíz del abandono que, en cierto modo, la literatura sufría en ese país. Sin duda, esta Generación fue tremendamente creativa y crítica. Carlos Maggi, escritor, historiador y dramaturgo, perteneciente a este grupo explica que por entonces no había ni editoriales, y este grupo sirvió para dar un empuje y marcar un camino que, a día de hoy, todavía permanece muy presente en la cultura uruguaya.

    La infancia de Idea fue una época feliz, pero la temprana muerte de su padre y su hermano mayor, hicieron que su vida se cubriera por un espeso velo de tristeza y desgarro emocional que nunca la abandonó. Estos dos hechos vitales se sumaron a los problemas de salud que sufrió durante toda su vida, pues padecía asma y eccemas que le afectaban la piel: «La piel se me necrosaba todos los días. Entonces me metían en una bañera llena de agua con no sé qué producto hasta que la piel se ablandaba. Esa piel caía y yo quedaba con una piel tan frágil que si me movía se rompía.” (Vilariño, en Gilio y Domínguez, 1993: 230).

    Como consecuencia, su poesía siempre aparece teñida de ese aire depresivo y triste que jamás puedo eliminar. La vida carecía de sentido, la vida era simplemente un esperar la muerte, mientras los días iban sangrando el dolor y el sufrimiento incansable. Afortunadamente, Idea canalizó ese sufrimiento con la poesía, dejando tras de sí gran cantidad de poemas que, para ella, probablemente fueron su salvación.

    Su obra también aparece marcada por la relación de amor-odio que tuvo con Juan Carlos Onetti, escritor y periodista al que conoció en una de las reuniones de la revista Número. Se veían de manera esporádica, se amaban intelectualmente, se juntaban, se separaban… en definitiva, un amor intenso, poético e inolvidable para ambos. Esta relación dejó una imborrable marca en los versos de Idea, en los que el dolor y el amor se entremezclan, y uno de los poemas más hermosos de la poeta, Ya no:

    Ya no seá

    ya no

    no viviremos juntos

    no criaré a tu hijo

    no coseré tu ropa

    no te tendré de noche

    no te besaré al irme

    nunca sabrás quién fui

    por qué me amaron otros.

    No llegaré a saber

    por qué ni cómo nunca

    ni si era verdad

    lo que dijiste que era

    ni quién fuiste

    ni qué fui para ti

    ni cómo hubiera sido

    vivir juntos

    querernos

    esperarnos

    estar.

    Ya no soy más que yo

    para siempre y tú

    ya

    no serás para mí

    más que tú. Ya no estás

    en un día futuro

    no sabré dónde vives

    con quién

    ni si te acuerdas.

    No me abrazarás nunca

    como esa noche

    nunca.

    No volveré a tocarte.

    No te veré morir.

    Idea falleció el 28 de Abril de 2009, dejando tras de sí más de diez poemarios, intercalados con numerosos ensayos y traducciones, de entre las que cabe destacar las traducciones que hizo de Shakespeare, e incluso algunas piezas musicales compuestas por ella misma.

    A su funeral acudieron diez personas, y ella dejó escritas las instrucciones:

    Nada de cruces

    Nombre: Idea Vilariño

    Llamar a Forestier Pose o a Martinelli y decir allí:

    Murió Idea Vilariño

    Socia Agadu 3540

    Socia de Coop. Magisterial 3114

    Cuidar nada de cruces (en los avisos, etc.)

    No morí en la paz de ningún señor, etc.

    Cremar

    Os dejamos a continuación una pequeña selección de sus poemas. No dudéis en bucear por su maravillosa obra, no os dejará indiferentes.

    El amor

    Amor, amor

    jamás te apresaré

    ya no sabré cómo eras.

    No habré vivido un día

    una noche de amor

    una mañana

    no conocí jamás

    no tuve a nadie

    nunca nadie se dio

    nada fue mío

    ni me borró del mundo con su soplo.

    Lo que hubo fue dolor

    lo solo que hubo

    que fue colmado atestiguó fue cierto

    pero dónde quedó

    qué consta ahora.

    Hoy el único rastro es un pañuelo

    que alguien guarda olvidado

    un pañuelo con sangre semen lágrimas

    que se ha vuelto amarillo.

    Eso es todo. El amor

    dónde estuvo

    cómo era

    por qué entre tantas noches no hubo nunca

    una noche un amor

    un amor

    una noche de amor

    una palabra

    No

    No debiera escribirlo

    no debiera quedarme

    sufriendo aquí

    sintiendo

    el horror del vacío

    dejando que yo

    que esto

    se haga vértigo

    náusea.

    Tendría que volverme

    tendría que reírme

    y de una vez

    dejarlo.

    *

    Tuve que ir

    sin dudas

    sin reproches

    y entregada

    sin nombre

    ya sin mí

    ya sin nada

    poner de buena gana

    la cabeza en el tajo.

    Se está solo

    Solo como un perro

    como un ciego loco

    como una veleta girando en su palo

    solo solo solo

    como un perro muerto

    como un santo casto

    como una violeta

    como una oficina de noche

    cerrada

    incomunicada

    no llegará nadie

    ya no vendrá nadie

    no pensará nadie en su especie de muerte

    no llamará nadie

    nadie escucharía sus gritos de auxilio

    nadie nadie nadie

    no le importa a nadie.

    Como una oficina o un santo o un palo

    incomunicado

    solo como un perro en su caja doble

    golpeando la tapa y aullando

    y en casa

    los deudos ingieren neurosom y tilo

    y por fin se acuestan

    y al otro la muerte le tapa la boca

    se calla como un muerto como un perro como

    una veleta girando en su palo

    solo solo solo

    Qué fue la vida

    Qué fue la vida

    qué

    qué podrida manzana

    qué sobra

    qué deshecho.

    Si era una rosa

    si era

    una nube dorada

    y debió florecer

    liviana

    por el aire.

    Si era una rosa

    si era

    una llama feliz

    si era cualquier cosa

    que no pese

    que no duela

    que se complazca en ser

    cualquier cosa

    cualquier

    que sea fácil

    fácil.

    No pudo consistir en corredores

    en madrugadas sórdidas

    en asco

    en tareas sin luz

    en rutinas

    en plazos.

    No pudo ser

    no puedo.

    No eso

    lo que fue

    lo que es

    el aire sucio de la calle

    el invierno

    las faltas varias las

    miserias

    el cansancio

    en un mundo desierto.

    El reloj

    Nada dice el violín

    nada la flauta

    nada las lanzaderas

    rumorosas del agua

    ni el mar sonando entero

    ni el viento por las ramas.

    Tampoco esas porfiadas

    patitas sin sosiego

    que hace tanto

    hace tanto

    pisotean el tiempo.

  • Bacs de vidre, de Carles Alòs (Ed. Germania, 2012)

    Bacs de vidre, de Carles Alòs (Ed. Germania, 2012)

    Bacs de vidre és un poemari viu que alhora explica la vida de manera transparent i senzilla; cada poema, una petita perla quotidiana i interna que esdevenen, en conjunt, un paisatge global i únic que configura un mapa emocional i sensible, que arriba a tocar l’ànima amb una suavitat paradoxalment intensa i sacsejadora.

    Els instants s’asseuen amb calma en cadascun dels seus versos, mostrant diferents emocions que hom pot arribar a sentir al llarg de la vida, en cada vivència que potser podria passar desapercebuda en una rutina massa accelerada, però en Carles sap agafar aquests instants i eternitzar-los en el bagul de les emocions i els sentiments.

    XIX

    Els abellons regolfaven aigua.

    Duiem el parabrisa trencat.

    Arribaren els veïns amb una estranya tendresa.

    La pedra queia amb violència,

    el vent xiulava indecís.

    La porta estava junta,

    ens era difícil entrar.

    Dúiem les mans plenes de pecats;

    la luxúria i la ira destacaven.

    Les mans plenes de fang,

    quina gran dissort!

    No érem nosaltres els que reflectia l’espill.

    L’hivern arribava a la seua fi,

    el sol entrava amb timidesa.

    Posàrem unes flors a l’estació d’Algemesí,

    mai més no tornaríem a veure’t.

    Malgrat semblar potser a primer cop de vista un poemari de records o instants, les emocions en els poemes más molt més enllà; entren dins la pell fins arribart a acariciar l’ànima amb una suavitat serena i a la vegada intensa. Versos com Els teus cabells, els teus dits, els teus pits. Tot cabia a les meues butxaques, ens mostren una tendresa i una immensitat que apareix de manera recurrent en tot el poemari.

    La importància del tacte, dels sentits, pren forma de manera subtil però amb una magnificència que arribar a esborronar l’ànima: El collar era un pretexte per acaronar-te el coll, per afonar els dits al fang primigeni, perquè sovint el tacte gairebé imprecís pot arribar a eriçar la pell.

    Observem, per exemple, en el poema XXI, com un petit mos engloba la magnitud de l’amor en un gest, en un petit mos:

    XXI

    Em vaig pegar la volta, sense adonar-me em pegares un mos.

    Em xorrava un riuet de sang, símptoma de la meva vivesa.

    Els claudàtors s’obriren, la rosada fou molt suau.

    Em pegares un mos i et vaig demanar que me’n pegares un altre,

    tots els camins de la vida en un bri de sang.

    Tots els itineraris.

    Sensualitat, desig, tacte, sentits, amor… tot això es dóna cita en aquest poema de sis versos. Una mostra de la destresa del poeta a l’hora de mostrar els sentiments i les emocions.

    Bacs de vidre. Germania, 2012

    Una cosa que em crida l’atenció, i crec que cal destacar, és la barreja de temps que es produeix en alguns dels poemes; passat i present es donen la mà a través del vincle dels sentiments i la part més humana de la persona:

    […]

    La teua cara reflectia el pesar,

    l’enyorança,

    la por a la partida.

    Què m’espera més enllà,

    què ens espera a tots!

    (Fragment del poema XXII)

    […]

    El vespre estava a punt d’arribar,

    ens vàrem adormir.

    Sabíem que no estàvem destinats a estar junts,

    una llàgrima es vessava pel teu rostres.

    Mai tornarem a ser com abans.

    (Fragment del poema XVII)

    Temps en passat i temps en present es barregen en els poemes, marcant la continuïtat del sentiment. I afegiria aquí, la connexió entre l’autor i el lector, i la resta dels humans, que podria venir donada pel canvi de la primera persona del singular a la primera del plural: tots sentim, tots sabem què se sent, l’autor introduiex al lector en el poema. Potser això és part de la màgia de la seva poesia, que ens hi veiem identificats i, poc a poc, anem fent irremeiablement, una mica nostres els poemes.

    La bellesa dels versos és innegable, les paraules justes voltades d’un lirisme que no decau al llarg del poemari, ans al contrari, ens va captivant poema a poema, fent-nos entendre que la vida està feta de petits tresors emocinals que, a vegades, poden portar-nos un somriure melancòlic, però també un deix de tristor o amargura. Això ens ho mostra de manera magistral en el poema LII, el poema que tanca el llibre:

    LII

    El parabrisa s’havia trencat,

    els cristalls plens de petites gotes.

    La tronada ens engolia;

    l’aire humit, el cel tapat.

    Un presagi, tal volta?

    El nostre amor surava enlaire,

    anava avalotat, violent.

    Les sureres immòbils,

    la boira espessa.

    L’atmosfera carregada,

    les agulles elèctriques.

    On és tot el que he deixat enrere?

    Barrancas, verdolagues, mots, pitets.

    La meua mà s’acomiada.

    Adéu-siau. Camins, pedres,

    caixons, fanals, cistells.

    No me’n puc estar de tancar aquesta petita ressenya amb dos dels poemes que més m’han captivat del llibre on, d’alguna manera, es pot sentir lleugerament tot el que el poemari té per oferir.

    II

    Tenia molta febre,

    el metge no arribava.

    Estàveu tots al meu dormitori,

    una cerimònia de defunció.

    Era menut, pregava

    amb totes les meues forces.

    M’entrareu un got de llet calenta,

    algunes galetes.

    Aquell hivern

    la mort vingué a visitar-me.

    Els llavis unflats,

    la cara enverdida.

    No tot degué ser silenci,

    un fosc presagi,

    la tensió trepidant.

    Em vaig posar de costa

    perquè no m’abastaren

    els vostres ulls.

    La tensió es mastegava,

    ploraven les parets.

    Ni una pedra, ni un bagul,

    ni una espasa.

    Ningú a qui adreçar-me,

    ningú que m’eixugarà les llàgrimes.

    XXXVI

    Arribava la tardor,

    amb el su estol de fulles caigudes.

    Fórem els monarques dels carrers,

    els arbres ens guarien.

    Un dit sobre l’altre, un amor pagà.

    Les nostres passes espantaven els anhels

    (la foscúria dormitava)

    Una mà sobre un cor,

    una matança impune.

    Bacs de vidre, en definitva, és un poemari madur, sincer, obert, i sentit que recomano sense cap mena de dubte. No us quedeu amb aquest article, el llibre va molt més enllà.

    Carles Alòs és professor de valencià, poeta i traductor. Bacs de vidre va ser el seu primer poemari. Regularment publica interessants entrades sobre poesia en el seu blog. No deixeu de visitar-lo.

  • Los versos de Rraffa: Poesía en sueños, sueños en poemas

    Los versos de Rraffa: Poesía en sueños, sueños en poemas

    Cuando entro en la poesía de Rraffa, tengo la sensación de atravesar un bosque de niebla con luces que aparecen y desaparecen. Estar roedada de una soledad fría y húmeda, pero a su vez, sentir el tacto suave de una mano cálida.

    Rraffa nos lleva hacia su territorio de lluvias, océanos y sueños con poemas terriblemente intensos, creando ambientes que traspasan el papel, rodean nuestro espacio sin darnos cuenta degradando las luces, activando la noche, y abrazando con todo el sentimiento que un poema puede guardar.

    Ya sea en verso libre, ya sea adoptando alguna forma de poesía clásica, incluso métrica japonesa, todos sus poemas cuentan con una cadencia en los versos que parece involuntaria, pero que los dota de una musicalidad y un ritmo que los hace realmente agradables al oído.

    Vientos de olvido

    Una puerta cerrada entre los dos,
    retumba el golpe.
    La escalera se hace eco de tus pasos
    que resuenan con sabor a olvido
    en mis pulmones. Duele la memoria,
    tiemblan los cimientos de la casa.

    Abro la ventana ¿dónde el aire?
    ¿Dónde están las luces de la plaza?
    ¿Dónde las voces de la gente?
    ¿Dónde el mar?
    Sobre todo ¿dónde el mar?

    Burocracia del poema, letra estéril,
    palabras que vuelven al silencio,
    cenizas esparcidas por el suelo
    -se apagó el fuego-

    Al cerrar la puerta del olvido
    se lo llevó todo
    el viento de tus pasos.

    Muerte más allá del amor

    “… polvo serán, mas polvo enamorado”
    Quevedo

    Sí, bien rara es la vida que vivimos,
    no pagamos por sueños ni esperanzas,
    tardamos en armarla y en amarla,
    nada más aprender nos despedimos.

    Ya sé que somos longitud y tiempo,
    dependemos de fuerzas y de masas,
    sabemos que las horas siempre pasan
    y así evitamos todo contratiempo.

    No nos sirven lisonjas ni medallas
    pues seremos materia sin presencia
    en cuanto llegue a buscarnos la parca;

    al menos podremos decir bien alto:
    que la vida vivir hemos vivido
    si un día somos polvo enamorado.

    Algo recurrente en su poesía son los elementos que suelen asociarse al romanticismo, el mar, la lluvia, los sueños, la oscuridad, la nostalgia… pero, a su vez, siempre suelen aparecer con algo contrario que les arroja la luz necesaria; podríamos decir que a pesar de la melancolía que a menudo los suele rodear, siempre hay un pequeño asomo de esperanza, algo que nos dice que todo pasa.

    Así mimo, hay cierta comunión en algunos de sus poemas, entre el paisaje exterior y el estado interior. En este sentido, me parece precioso y muy significativo el poema Nubes, en el que, al leerlo, el lector puede acabar confundiendo el ambiente de fuera con el sentimiento de dentro; llega un momento que se produce tal fusión, que las nubes de fuera pasan a poblarnos por dentro:

    Esos días en que una nube
    anida en tu corazón
    se hace allí un hueco
    y acaba asomando por los ojos.
    No sabes que viento la ha traído;
    alguna melancolía del pasado
    que se escondió entre los pliegues
    de tu vida, espiral de recuerdos
    mal cosidos. Como esa piedra
    que espera en el zapato a qué comiences
    el camino y no te explicas
    como pudo entrar en él.
    Quizás es nube agazapada
    de una tormenta, que escondida,
    asoma al horizonte y la presientes,
    un aire frío recorre tu mirada.
    Esos días en que todo queda lejos.
    Esos días no te mueves,
    en silencio te acurrucas
    en tu mundo adoquinado
    de tristeza,
    a ver si escampa,
    si la nube no derrama
    mucha agua,
    si deja de oprimirte el corazón,
    si el vacío que sientes
    se vacía

    Antes de terminar, me gustaría destacar la capacidad de crear que guarda su poesía: una imagen, una atmósfera, que nos permite casi ver lo que cuenta el poema, a la vez que juega con los sonidos, dejando en sus versos sutiles aliteraciones, para hacernos casi tangibles las emociones que se describen. Pongo como ejemplo los dos primeros versos del poema Soledades: Por las calles vacías, sol, soledad; en los soportales: sombra, oscuridad. El sonido de la s aparece de manera reiterada, marcando cómo el tiempo se arrastra por el suelo en soledad.

    Por calles vacías: sol, soledad;
    en los soportales: sombra, oscuridad.
    Aire irrespirable de mitad de agosto,
    corazón sin agua, paisaje desierto.
    Esquinas, aceras, algún paseante
    llevando tristezas a ninguna parte.
    Pasan autobuses vacíos de aire,
    sin chofer, sin gente, destino al pasado.
    Árboles cansados ya no dan su sombra,
    nadie se cobija, no se ven sus hojas.
    El sol en lo alto al caos no lo ordena,
    cansar su mirada pides a la noche.
    El futuro allá lejos no sabes qué espera:
    está el mar oculto tras un baluarte.
    Buscando otros ojos no encuentras a nadie,
    contienes el caos con cadenas de sueños
    y vives de noche por no ver el cielo.
    Podrías volar, superar las cadenas…
    pero Ícaro es frágil, sus alas de cera

    Si bien su poesía tiene un sello muy personal, creo que marcado en parte por el vocabulario que usa, por la atmosfera que las palabras crean, cabe decir que en toda su poesía podemos encontrar diversidad temática; desde pequeñas lecciones encapsuladas en pequeños poemas:

    Ambición

    Una palabra, henchida de sí misma,
    fue sumando letras orgullosa,
    quiso decirlo todo,
    llegó muy alto…
    y al final calló,
    sin ruido,
    en el silencio.

    poemas inspirados por la propia poesía, en este caso, por un verso de Rilke: «Son como el viento que roza la rama y dice: mi árbol.»

    «Hechuras extrañas» (Rilke)

    ¿Quién dice mío?
    Los que tropiezan con las manos extendidas,
    avaros de sí mismos a pedestal subidos;
    de hechuras extrañas y patrias pequeñas.
    ¿Acaso hay algo nuestro?
    El viento no dice mía
    a la rama que mueve.

    Instantes descritos en los que, una vez más, encontramos cierta conexión entre el ánimo del autor y lo que este contempla:

    Desde mi ventana

    La lluvia esparce su sonido,
    gotas que repican en el agua,
    sonoro silencio repetido.
    Sin sonido se mueven
    las copas de los pinos;
    entre sus ramas, el mar
    y una gaviota bailan
    al son de una canción
    que dibuja en el aire
    melodías transparentes.
    El mar le cuenta historias
    de otras costas, con ríos
    y arenas en la orilla.
    La gaviota sueña,
    imagina nuevos vientos,
    caminos, libertad, otros paisajes.
    Un día partirá,
    verá mares turquesas,
    un aire cálido en sus alas
    sustentará su vuelo;
    otros cielos recogerán
    sus huellas, sus sonidos.
    No volverá…
    Y yo me quedaré
    mirando el mar,
    escuchando el repicar
    silencioso de la lluvia.

    En sus versos, siempre encontraréis complicidad emocional; sin daros cuenta, posando la lectura tras los versos, estaréis asimilando sutiles consejos para lidiar con algunos sentimientos, e incluso con la vida misma, o sintiendo una mano empática y amiga que, de alguna manera, reconforta el alma y hace que nos sintamos un poquito menos solos.

    De todas formas, la mejor manera de sentir la poesía de Rraffa es adentrándonos en ella. A tal objeto, dejamos aquí una pequeña selección de cinco poemas no sin antes, como siempre, recomendaros que deis un paseo por su perfil en la web de Poémame Poesía, Rraffa; pues allí encontraréis herida y cura, soledad y abrazo, caricia, sol y lluvia. Que lo disfrutéis.

    Nostalgia

    Un lagarto,
    desde lo alto de una piedra
    te mira con tristeza,
    reflejo de tus ojos en los suyos;
    la piedra, quemada por el sol,
    certifica la nostalgia.

    Melancolía

    La larga y sutil mano de la niebla
    surge del mar y aprieta mi garganta.
    Olas grises se agitan por la sangre
    y una nube anida en mis pestañas.
    Ya el horizonte es lo que fue,
    un punto en una esfera que se aleja.

    Dureza de las rocas en la orilla
    que hablan de naufragios muy antiguos,
    restos de otras vidas,
    de un tiempo adormecido.

    Del fondo de las aguas
    retornan recuerdos del pasado,
    sueños rotos cubiertos por las algas,
    almas atadas a tablones.
    Melancolía derramada por la playa
    … todo llora con el mar.

    Poesía en Otoño

    Me gusta el comienzo del otoño,
    no es tiempo para poetas malditos
    de calles apagadas y bares de absenta.
    Atrás quedaron ardientes arenas del verano,
    horizontes con sol que no se esconde.
    Lejos se ven inviernos infinitos
    con un frío de nieblas y de mármol.

    El espejo te pregunta ¿tú quién eres?
    olvidando las huellas de tu vida.
    Ya no eres ayer, aún no eres nada;
    ya no tienes frente a ti toda una vida,
    se acabó la incertidumbre del futuro,
    que ahora sabes ( ¿aceptas? ) lo que espera.

    Los relojes caminan con paso tranquilo
    por poemas que te hablan de sueños,
    por sueños que conviertes en poemas.

    Haiku

    El sol, tan grande,
    se pliega en una línea,
    llega la noche.

    Tanka

    Quisiste volar,
    ¡tristes tus alas rotas!
    queda el llanto.
    Recoges las lágrimas,
    haces nubes con ellas.

  • #PoémameBcn, festival poético: 16 enero 2020

    #PoémameBcn, festival poético: 16 enero 2020

    Una noche más #PoémameBcn tuvo lugar en el Paral.lel de Barcelona. Lo que parecía que iba a ser una noche poética más, acabó siendo un festival alegre, musical y multitudinario que vistió la noche barcelonesa de poesía multilingüe y multicultural haciendo pequeña la sala del Ateneu La Base.

    Kymm Coveney

    El recital, presentado por José L. Regojo (Poémame) y Rafa Aranda (Escribe Conmigo), reunió a unas 60 personas para escuchar la poesía en inglés de Kymm Coveney, poeta nacida en Boston (EE.UU), traductora y escritora. Nos leyó poemas que podéis encontrar en su blog BetterLies.

    Jordi Montaner

    A continuación, el poeta catalán, Jordi Montaner Maragall nos leyó poesía de sus tres poemarios inacabados. Montaner, poeta multidisciplinar, ha trabajado de periodista (radio, televisión y prensa escrita), guionista, traductor, monologuista… Ha escrito el guión de Una flama al cor, el documental biográfico sobre el poeta Joan Maragall, su bisabuelo.

    Felipe Sérvulo

    En castellano, Felipe Sérvulo de Jaén, nos deleitó con sus comentarios y poesía. Miembro de la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña. Presidente del colectivo de escritores El Laberinto de Ariadna y editor del pliego de poesía del mismo nombre. Ha sido cofundador de los grupos y revistas de literatura Alcudia, Gavina y Alga. Colabora en medios radiofónicos y escritos como comentarista cultural y ha publicado en revistas especializadas de literatura de América y España. Ha obtenido diversos premios de poesía de ámbito nacional. 

    Kris Gómez

    Con la segunda parte del recital, llegó la revolución poético musical directamente desde Málaga con la música y poesía de Kris Gómez, conocido como Hotel K. Poeta visceral, urbano, dinámico, ágil y transgresor que no decepcionó. Nos sorprendió con poemas de su libro Los zapatos del no volver y además presentó las novedades de dos poemas que había musicado de nuestra plataforma poética Poémame. Uno de la poeta de Leganés (Madrid), Rebeca Tejedor, que también vino expresamente al recital y otro poema de Pequenho_Ze que estaba entre los asistentes.

    La última parte, el micro abierto, fue apoteósica. 10 poetas, algunos de ellos conocidos entre los asistentes al recital, como Raúl Cristián Aguirre, Álex Richter-Boix o Albert Planelles, nos deleitaron con sus novedades. El momento más emotivo fue, quizá, cuando la poeta Georgina Mitchel apareció con su bebita a recitar y la reacción del público aceptando y entreteniendo a la bebita mientras su madre recitaba.

    Interculturalidad, integración, anonimato, sin etiquetas,… libertad poética y artística absoluta: la esencia de #PoémameBcn.

    La libertad y frescura que durante décadas ha ofrecido la sala de El Molino (a escasos 100 metros de La Base) son las que impregnaron la noche poética del Paral.lel con #PoémameBcn.

    Si te perdiste este recital, todavía tienes dos oportunidades más esta temporada: 19 marzo y 21 mayo, siempre a las 20h.

    Antes de despedirnos, aquí tienes el resumen de los recitales de octubre y de noviembre de la temporada 2019/20.

    Aquí puedes ver las sesiones de #PoemameBcn de la temporada 2018/19.