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  • Fallo del IV Premio de Poesía en línea “Realismo Bastardo”

    Fallo del IV Premio de Poesía en línea “Realismo Bastardo”

    El jurado -compuesto por los poetas Abel Santos, Angi Expósito y Ze Pequeño- ha seleccionado, de entre los más de 80 textos presentados, a 1984, un poema de Jesús de Castro, como ganador del premio de poesía. ¡Felicidades!

    El poema ganador destaca, según el jurado, «por su originalidad, el sarcasmo mordaz de sus imágenes y su carácter crítico hacia la sociedad».

    El jurado también quiere hacer mención especial por su calidad al poema A ras de tierra, de María Prieto.

    Sin más, os invitamos a disfrutar de la lectura del poema ganador:

    1984

    El Papa corre desnudo por el Vaticano
    cantando “Imagine” con los dedos llenos de oro.
    Sigue siendo la era de Herodes y los Santos Inocentes
    sepultados en torno a su trono de huesos.
    Todo está a la venta, incluso Rocinante.
    Ahora están de moda los tractores de combate,
    las verdades post modernas y los viajes a la luna
    en cómodos plazos mensuales.
    1984 sigue siendo un buen año para Orwell
    exclaman viejos dictadores satisfechos en sus tumbas.
    No le busques un sentido al poema o la vida,
    nunca fue esa la intención del poeta-constructor.
    Tal vez el acto más noble de la creación
    sea al mismo tiempo su propia destrucción.

    ¡Muchas gracias por vuestra participación!

  • «Hábitats», de Belén Olavarría (Ed. CatorceBis)

    «Hábitats», de Belén Olavarría (Ed. CatorceBis)

    Todos tenemos lugares, ambientes donde nos sentimos seguros, ese lugar donde nos quedamos y desde el que establecemos lazos hacia otros espacios. Nuestro hábitat conecta con los hábitats de nuestros semejantes para configurar lo que podríamos llamar nuestro mundo. Estos lugares, instantes, sentimientos y emociones se dan cita en Hábitats (Belén Olavarría, Editorial CatorceBis, 2018) para ofrecernos una visión más profunda de todos los pequeños mundos que configuran el mundo, desde uno mismo en su propio hábitat, hasta diferentes y diversos habitantes, con sus emociones y sus suertes.

    El poemario se nos presenta dividido en tres partes, Nuestro Hábitat, Habitantes de un lugar llamado Tierra y Un habitáculo para el romanticismo.

    PRIMERA PARTE: ESTE ES NUESTRO HÁBITAT

    […]

    Y la niebla,

    que anega el paisaje con su tupido manto,

    sólo recula ante la insistencia

    de la luz,

    el brillo,

    el sol,

    esa alegría inesperada

    que te sobrecogió por un instante.

    (Fragmento del poema Niebla en el Camino)

    Esta primera parte parece querer acercarnos al hábitat personal, donde quizás se encuentra la esencia de la persona. Es como si fuera nuestro primer período, nuestra introducción a la vida y las emociones que ello conlleva. Se nos presenta un lugar lleno de brillos, sonidos y cierto asomo de alegría mezclado con tintes nostálgicos de recuerdos. La brisa suave del verano parece abrir la cortina de flecos que nos da acceso a ese hábitat íntimo y personal:

    CORTINAS DE PLÁSTICO

    ¿Te acuerdas de cuando las puertas eran de flecos de

    plástico?, ¿y el aire caliente tocaba la escala completa

    de notas musicales sobre ellas? Esa era la brisa de la

    siesta.

    Luego estaba el viento del atardecer, nada que ver

    tenía con el anterior,

    cuando las cortinas eran atravesadas por una

    corriente melancólica y reconfortante

    que anunciaba el final del verano.

    Una brisa descarada, que penetraba por unas ventanas

    de cielo violáceo

    y jugaba a abombar solamente los flecos del centro,

    como si una señora encinta

    fuera a entrar de improviso.

    No puedo evitar leer este poema y pensar en el origen, la llegada al mundo, la naturaleza de nuestro nacimiento. Como si a partir de ese momento, entráramos en lo que será nuestro propio e íntimo hábitat y, día a día, empecemos a construir, mediante experiencias, instantes, emociones, el que será nuestro lugar en el mundo.

    Paralelamente, nos encontramos con cierta calma, con la pereza propia de las tardes calurosas, donde el aire caliente mece con calmada quietud los flecos de cualquier cortina de cualquier hogar, de nuestro hogar, para quebrarse de improviso por la entrada de una mujer encinta; quizás nuestro propio nacimiento.

    A lo largo de los poemas de esta primera parte, nos encontramos con variedad de emociones, de sentimientos, pero la gran mayoría aparecen arropados por el calor y la luz del sol, de destellos; eso la convierte en brillante, le da luminosidad y fuerza, pero de manera magistral, Belén de repente nos adentra en cierta tristeza, la melancolía de un ocaso en el que una se convierte, de nuevo, en charco en la arena.

    FUI CASTILLO DE ARENA

    Fui castillo de arena.

    En un corolario naviero

    una mañana de junio

    tuve forma de agujero.

    Una zanja anti-invasores

    de crecidas que uno no espera,

    mejor preverse ante cambios en los corazones.

    Y piscina instantánea,

    poza,

    o enterradora de los que se dejan.

    Pero al caer la tarde

    volví a ser charco de arena.

    Este poema, uno de los más preciosos del libro, creo que engloba emoción, sentimientos, imaginación, tristeza, recuerdos… es casi como una vida condensada en unas pocas líneas.

    SEGUNDA PARTE: HABITANTES DE UN LUGAR LLAMADO TIERRA

    […]

    Ahora que lo pienso

    creo haberte visto antes, allá por mi adolescencia.

    Puede que fuéramos grandes amigas

    de esas que comparten confesiones.

    Salimos a la luz del día,

    pero tú te has marchado ya.

    (Fragmento del poema El Reflejo.)

    En esa segunda parte, quizás la más intensa del libro, salimos de nuestro hábitat particular para adentrarnos en el mundo. Perdemos nuestro ‘yo’ más puro y avanzamos hacia adelante. Quizás es esa la manera de adentrarnos en la madurez, pero inevitablemente, combatiendo a veces ese deseo de mirar hacia atrás para ver si logramos vernos de nuevo.

    Es en esta parte central del libro donde encontramos poemas que presentan una mayor profundidad. Se adentra en diferentes universos o pequeños hábitats que configuran el mundo, regalándonos pequeñas ventanas desde las que podemos observar -y sentir- otros hábitats, otras emociones diferentes, más adultas, más maduras, más intensas, más fuertes.

    Vemos, por ejemplo, el poema Hábitats, que precisamente da nombre el libro; un poema intenso, con una profundidad densa que, a su vez, mezcla fuerza y ternura, y que Belén nos presenta Dedicado a todos aquellos que tienen Síndrome de Asperger, a los que tienen cualquier discapacidad y, en especial, a Laura.

    HÁBITATS

    Habitas en la luz de personas dormidas,
    ciudadanos de un hogar, llamado Tierra,
    que siempre sujetan una mano amiga.

    Habitas en los dientes de león propulsados por el aire,
    en las lanas tejidas por insectos
    que resplandecen al sol,
    en el agua de lluvia que recogen las aceras
    y que no es más que un espejo,
    en las fórmulas complejas que recoge tu libro
    y que tan poco te cuestan recordar.

    Habitas en tu armario y en tu ropa,
    la que odias elegir cada día,
    en el cepillo que peina tu pelo y al que tampoco
    gustas visitar.
    Habitas en tus virtudes y flaquezas,
    en la fragilidad de tus evidencias,
    en la posibilidad de que yo también tenga debilidades,
    en el ocultismo de mi realidad.

    Compañero incansable que devora mis días,
    soy habitante de tu reino.

    Habitas en la luz de personas dormidas.

    Diferentes hábitats nos son expuestos, enseñándonos que hay muchos mundos que confluyen en ese lugar llamado Tierra. Sin embargo, son poemas que no escapan del realismo y de la actualidad, tocando temas tan en auge hoy como la inmigración; en el poema ¿Dónde está mi hogar?, un poema desgarrador, sutil e intenso, expone la soledad, el dolor, la valentía y a menudo el desconcierto que supone el verse sin hogar, en lugares extraños y con gente extraña:

    […]

    Sin embargo, el tiempo pasó

    y en las pieles de otros observé la soledad.

    Crecía como una ortiga en un arriate de petunias,

    y me pregunté cómo ellos sobrevivían a aquello,

    dónde estaría su hogar;

    si ya no les quedaba nada en este mundo,

    si no había un espacio,

    un momento, persona o rutina

    que el tiempo no les hubiera arrebatado.

    <<Sólo se tienen a sí mismos>>, pensé.

    Y ese es su verdadero hogar.

    (Fragmento del poema ¿Dónde está mi hogar?)

    TERCERA PARTE: UN HABITÁCULO PARA EL ROMANTICISMO

    LA CUEVA

    Debajo de tus hombros hay una cueva.

    Justo entre tu nuca y tu columna,

    donde sólo a media tarde accede el sol

    y el color de una toalla turquesa bajo tu piel

    imita los reflejos que el agua cubierta proyecta sobre

    la piedra,

    y la piedra eras tú.

    Esta tercera parte se nos presenta más suave y más, quizás, emocional que las otras dos. Sentimientos como la identidad, la memoria, la nostalgia más tierna, se encuentran en estos poemas para, como dice el título, constituir un habitáculo para el romanticismo. Y es que sentimientos los hay casi en todas partes, en todas las emociones, y a veces quizás sólo debemos querer sentirlos:

    […]

    A veces la felicidad se encuentra en los momentos,
    en las circunstancias que les dieron paso:
    una ilusión,
    un pensamiento,
    un deseo.

    (Fragmento del poema Veinticuatro de Diciembre)

    Encontramos recuerdos, encontramos princesas, encontramos poesía, encontramos fecha navideñas, encontramos alma, aromas, sentimientos… ganas de sentir, de vivir, de amor:

    HABLÁBAMOS DE AMOR

    Algún día hablábamos de amor
    y fue primavera,
    que abandonó la estación
    más lúgubre del año.

    Estábamos en plena era del milenio,
    veríamos los vientos por ser diferentes y peculiares,
    adorábamos perdernos entre la gente desconocida
    y ser “otros”,
    beber del cielo
    que nació fundente en la mañana con carne de juerga,
    desplomarse en la piel del sofá,
    y robar momentos a la vida
    perenne por llegar.

    Hablábamos de amor
    y el futuro era presente.
    Lo único que amé en la vida eras tú,
    la única razón de existencia
    que encontré para quedarme.

    Dijimos que brindaríamos
    por nuestra permanencia al momento,
    por no sucumbir al instante,
    al miedo fugaz que a veces nos amenaza.

    Tuve que amar antes la idea de mi vida
    para encontrar en ti la paz,
    y fue tan cierto como bello
    que cuando más me quise a mí misma
    más difícil me supo amar.

    Este pequeño habitáculo para el romanticismo esconde aquellas cosas que, aun sin poderse ver ni tocar, casi sostienen el mundo. Es un final emotivo, sentido y bonito para un libro que nos pasea por multitud de emociones, de personas, de lugares, de hábitats que, al final, configuran el mundo.

    «Hábitats» (Editorial CatorceBis, 2018), es el segundo poemario de la sevillana Belén Olavarría. Y lo recomiendo.

  • Cuestionario de los 100: Ze Pequeño

    Cuestionario de los 100: Ze Pequeño

    Esta semana tenemos el cuestionario de Ze Pequeño. Ya sabes, si has superado los 100 poemas publicados en nuestra web, escríbeme al correo interno de la revista y me pondré en contacto para publicar vuestras respuestas. Gracias.

    El libro que estoy leyendo

    Luz de Agosto, de William Faulkner, y releyendo Todos Nosotros, poemas reunidos de Raymond Carver.

    El primer libro que recuerdo haber leído

    La Historia Interminable, de Michael Ende.

    El libro que cambió mi vida

    Rimas, de G. A. Bécquer

    El libro que más ha influido en mi manera de escribir

    En mi manera de escribir El Árbol de Diana, de Alejandra Pizarnik, en mi manera de sentir a la hora de escribir, que creo que en poesía también es interesante, las Rimas de Bécquer.

    El libro que me gustaría haber escrito

    De poesía Deseo, de Zagajewski y Trilce de Vallejo. De novela, Pedro Páramo, de Rulfo.

    El libro que está (según su criterio) más sobrevalorado

    La sombra del viento, de Ruíz Zafón. No debería opinar porque ni siquiera fui capaz de terminarlo, pero me pareció terrible. Según mi criterio, eso lo remarco.

    El libro que está (según su criterio) más infravalorado

    El Maestro y Margarita, de Míjail Bulgákov. Creo que es una pequeña gran obra de arte

    El último libro que me hizo llorar

    La biografía de Tom Petty, escrita por Warren Zanes.

    El último libro que me hizo reír

    Pues hace poquito releí un libro pequeñito escrito por Àngel-O. Brunet i Joan Reig, batería del grupo catalán Els Pets, llamado Gratia Reig. Y la verdad es que tiene algunos pasajes que consiguieron alegrarme un poco el día.

    El libro que no pude acabar de leer

    Antes lo he nombrado, La sombra del viento.

    El libro que me avergüenza no haber leído

    Cualquiera de Gabriel García Márquez.

    ‘Ese’ libro que me encanta y leo a escondidas

    Los tres mosqueteros, de Dumas.

    El libro que regalo

    La ladrona de libros. Me parece un maravilloso ejemplo de buena literatura.

    El poema por el que me gustaría ser recordada

    Por el último que escriba antes de morir.

  • Crónica del recital poético Poémame en el Raval de Barcelona (18 de octubre de 2018)

    Crónica del recital poético Poémame en el Raval de Barcelona (18 de octubre de 2018)

    El pasado 18 de enero desde estas mismas páginas nos hicimos eco del evento organizado por Poémame, de la mano de Dick Edelstein y José Luis Regojo, en el Raval de Barcelona con motivo del lanzamiento de la campaña irlandesa Fired! cuyo objetivo era dar mayor visibilidad a las mujeres poetas irlandesas.

    Han pasado nueve meses desde entonces y el 18 de octubre Poémame ha vuelto a organizar un recital poético en el Cafè de les Delícies del Raval de Barcelona. Evento que ya anunciamos desde esta revista. Este recital también ha tenido eco en Irlanda desde las páginas de la web de Fired!

    Además de invitar a Geraldine Mitchell y a Christine Murray de Fired! para que nos recitaran en inglés sus poemas, aprovechamos el Día de las escritoras rebeldes y transgresoras, iniciativa de la Biblioteca Nacional de España, para invitar a dos poetas más, Ma. Antònia Massanet (Palma Mallorca) para recitar en catalán y Gemma Rabaneda (Ze Pequeño) de Barcelona para recitar en castellano.

    Hemos de reconocer que no contábamos con el virus que atraviesa Europa y que ha afectado directamente a este recital y tanto Christine Murray como Ma. Antònia Massanet han sido víctimas del mismo y excusaron su asistencia. José Luis Regojo, presentador del acto, explicó al público asistente cómo se iba a desarrollar el recital a pesar de las dos ausencias.

    Este recital trilingüe: castellano, catalán e inglés contó con una primera parte en la que escuchamos a Gemma Rabaneda (Ze Pequeño), recitando en castellano y catalán, a Geraldine Mitchell, en inglés, y a José L. Regojo, en castellano. A continuación, Dick Edelstein, Ann King y la propia Geraldine Mitchell leyeron poemas de mujeres poetas irlandesas contemporáneas. La primera parte finalizó con la lectura por parte de José Luis Regojo del Manifiesto de las mujeres escritoras del Pen Club internacional presentado aquí por sus homólogas del Pen Club catalán.

    La segunda parte fue un recital de micrófono abierto en el que una decena de poetas salieron a recitar entre dos y tres poemas cada uno. El último poeta que recitó fue el que será el invitado británico a la próxima sesión de Poémame en el Raval, Michael Bunn, lo que le dio un cálido y entrañable punto final al recital.

    Al final nos encontramos cuatro seguidores de Poémame que nos conocimos durante el recital: @Pequenho_Ze, Guille Diez, @LaraenREM y @Jose_Luis_Regojo .

    Antes de finalizar el artículo no podemos dejar de agradecer a los asistentes su generosidad con la Caja de Solidaridad a favor del trabajo con las personas refugiadas y migrantes de la Fundación BarcelonActua con la que colaboramos los organizadores de este recital poético.

    Os convocamos al tercer recital poético ‘Poémame en el Raval‘ que tendrá lugar el próximo 13 de diciembre a las 20h en el Café de las Delícies. ¡Hasta pronto!

  • Día de las escritoras

    Día de las escritoras

    Aprovechando que esta semana es el Día de las Escritoras, hemos pensado que es un buen momento para recordar y conocer un poco mejor a las mujeres escritoras que han sido entrevistadas en la Revista de Poémame:

    Iris Almenara

    http://152.228.140.20/2017/03/21/iris-almenara-concibo-la-poesia-como-un-desahogo-pero-tambien-como-una-lucha/

    Alicia Plante

    http://152.228.140.20/2017/12/27/alicia-plante-el-oficio-de-escribir-es-como-un-musculo-que-se-fortalece-con-el-uso-con-la-exigencia/

    Angela Pradelli

    http://152.228.140.20/2018/01/18/13-preguntas-y-una-poeta-angela-pradelli-la-poesia-esta-y-los-poetas-a-veces-pueden-captarla-entenderla-trasladarla-a-la-escritura/

    Tere Vila Matas

    http://152.228.140.20/2018/02/06/13-preguntas-y-una-poeta-tere-vila-matas-poesia-caligrafia-pintura-y-musica-forman-parte-de-un-arte-completo-mediante-el-cual-se-expresan-distintas-dimensiones-de-sensibilidad/

    Victoria Ash

    http://152.228.140.20/2018/02/21/13-preguntas-y-una-poeta-victoria-ash-la-poesia-es-instinto-de-supervivencia/

    Raquel Lanseros

    http://152.228.140.20/2018/03/21/13-preguntas-y-una-poeta-raquel-lanseros/

    Paloma Fadon

    http://152.228.140.20/2018/04/04/13-preguntas-y-una-poeta-paloma-fadon-salazar-llegar-a-pintar-una-poesia-es-muy-arduo-hay-que-sentir-su-presencia-y-su-hacer-bien-dentro

    Pequenho_Ze

    http://152.228.140.20/2018/05/23/13-preguntas-y-una-poeta-ze-pequeno/

    Hortensia Márquez

    http://152.228.140.20/2018/06/28/13-preguntas-y-una-poeta-hortensia-marquez-nunca-he-buscado-ningun-fin-escribo-por-necesidad-y-por-satisfaccion

    Aurora Reyes

    http://152.228.140.20/2018/10/10/13-preguntas-y-una-poeta-aurora-reyes-busquen-y-alimenten-su-poesia-con-las-letras-de-otros-autores-y-aprendan-todo-lo-que-puedan/

  • 13 preguntas y tres poetas de Poémame… (V)

    13 preguntas y tres poetas de Poémame… (V)

    Mes de agosto, mes de calor y de relajo. Tanto que los y las poetas ya no quieren contestar a nuestras preguntas, por eso hemos decidido resumir las que hemos hecho estos últimos meses por si os habéis perdida alguna.

    Mes de agosto, buena oportunidad para leer aquellas que os perdisteis:

    13 preguntas y un poeta, Santiago Arroyo: “Tengo un único fin, erizar los sentidos”

    13 preguntas y una poeta, Hortensia Márquez: “Nunca he buscado ningún fin: escribo por necesidad y por satisfacción”

    13 preguntas y una poeta, Ze Pequeño: “Cuando escribo, siento cierta sensación de liberación”

  • 13 preguntas y una poeta, Hortensia Márquez: «Nunca he buscado ningún fin: escribo por necesidad y por satisfacción»

    13 preguntas y una poeta, Hortensia Márquez: «Nunca he buscado ningún fin: escribo por necesidad y por satisfacción»

    De la generación de poetas descubiertos entre las publicaciones de Poémame, esta es la tercera entrevista que publicamos después de haber conocido mejor a Ze Pequeño, y a Santiago Arroyo. Hoy conoceremos a Hortensia Márquez.

    Hortensia tiene un libro publicado, Derramando palabras, del que vamos a destacar algunos versos sueltos y le oiremos recitar un par de poemas que no son de este poemario:

    Para ponernos en situación, vamos a escuchar cómo Hortensia nos recita su poema Pacto tácito.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Nací en El Barco de Ávila (Ávila) hace 51 años. La cuarta de 6 hermanos (5 chicas y un chico). Mi padre mecánico de maquinaria agrícola y mi madre ama de casa (empezó a trabajar con 8 años y ya no pudo estudiar). Escribo desde que tenía unos 13 o 14 años (aún conservo aquellos primeros poemas de adolescencia). Leer siempre ha sido para mí una necesidad (literatura y poesía), aunque con etapas de menos actividad debido al trabajo y otras ocupaciones. He trabajado en muchas cosas, aunque mi actividad más larga fue de Administrativa en una multinacional. Pero la que recuerdo con más cariño fue un año en una librería. Aprendí, descubrí y me enamoré por completo de la escritura en todos sus géneros. Mi primera colección de libros la hice con el dinero que me daba mi madre los domingos. Siempre hay un libro que estoy leyendo y una larga lista (cada vez más) de libros por leer.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas poéticas fueron las que incluía el libro de literatura en el cole. Ya entonces descubrí el placer al leer poesía. Sin lugar a dudas me gustaban muchos poetas (Lorca, Machado, Rosalía de Castro, Teresa de Jesús, Celaya, …), pero destacaba Miguel Hernández. Conecté con su poesía desde el primer momento, yo tenía entonces unos 13 o 14 años. Pero el libro que me marcó y por el que decidí que quería seguir escribiendo fue “Azul” de Rubén Darío. El autor que más me ha influido ha sido Joaquín Sabina. A día de hoy sigo pensando que es el poeta que más me emociona.

    No siempre hay luz

    Inseguridad fugaz, que llegas a veces,

    desordenas mi mundo de palabras

    y me haces nadar sin otros peces.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Difícil definirme…. sencilla, visceral, personal, muy de sentidos y sentimientos.

    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Sí, sin lugar a dudas. Madurar es evolucionar y la vida es posiblemente la maestra que más enseña. Mi poesía actual, aunque le quede poso, no es la misma de hace 20 años. Creo que ni la de hace 10. Mi lenguaje poético se ha enriquecido a lo largo de la vida de leer, de sentir, de absorber todo lo que me emociona o eriza la piel, y eso se transmite en mi poesía. Es una escritura más madura y más segura. Aunque mi peor enemigo sigo siendo yo. Supongo que nunca estaré del todo satisfecha con lo que escribo.

     ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Cuando comienzo a escribir un poema es casi como un impulso. De pronto me surge una palabra o una frase y ahí empiezo. Escribo un pequeño párrafo y leo comprobando que transmito y se entiende lo que quiero decir. Y continúo hasta que siento que ya no quiero decir más. Después releo un par de veces o tres, buscando posibles errores ortográficos y modificando alguna palabra que no sea la que buscaba. Pero tengo que reconocer que los toco poco. Lo que escribo es lo que en ese momento siento que quiero contar y procuro no cambiar mucho. Escribo todos los días, igual que leo todos los días. Esto creo que también me ayuda para escribir.

    Mariposa efímera

    Reivindico mi derecho

    a ser yo, para mí, por mí

    y dejar que el mundo siga viviendo

    como mariposa efímera.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Nunca he buscado ningún fin. Escribo por necesidad y por satisfacción. Si me reporta algo más, bienvenido sea. Pero mi finalidad principal es sólo escribir.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Pues no demasiado importante, no más que la lectura intima. Reconozco que soy más de leer para mí y conmigo. No la descarto y me gusta escuchar cuando alguien sabe leer bien (o cantar bien, que no quiero decir tener buena voz, cantar con sentimiento). Pero lo considero una forma más de transmitir poesía.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Que son la voz de los pequeños escritores. De los que no llegamos a los grandes medios. Para mí ha sido la forma de poder publicar un libro, ya que fue a través de mi blog, como la editorial que me ha publicado me descubrió y por lo que contactó conmigo. Literatura y poesía al alcance de todos y a disposición de todos. Muy a favor.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho?

    El poema de un autor desconocido (hasta ahora). Se ha hecho famoso por ganar un programa televisivo de talentos. Lo cual ya dice mucho, que alguien recitando poesía propia gane un concurso de ese tipo, ya es meritorio. Se llama César Brandon, “La relación de amor entre 0 y 1”.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Tengo empezados dos de poesía y una novela. «Sin Coraza» de Javier Hortal, un viaje a través del amor y el dolor de un padre que perdió a su hijo adolescente de cáncer. Muy emotivo el libro y el autor. Al cual tengo el inmenso placer de conocer personalmente. Poeta muy recomendable. «La esencia está en el aire» de nuestra querida compañera de poémame Rebeca Tejedor Díaz. Una maravilla de persona y de libro.

    Una novela que acabo de terminar  es «Las montañas azules» de Begoña Ruiz Hernández. En una época como ésta tan reivindicativa por los derechos de la mujer, este libro habla del papel de la mujer en el medio rural, en torno al año 1932 más o menos. Libro muy recomendable, la dedicatoria es “A mi madre, que no pudo estudiar por ser mujer”. Nos damos cuenta a donde hemos llegado, de dónde venimos y todo lo que aún nos queda por hacer. Y el que empezaré hoy es “La chica de la niebla” de Donato Carrisi.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Ninguno. No me gusta nada dar consejos. La poesía es visceral. Hay que escribir si se siente y se quiere, sin esperar mucho más.

    (Silencio)

    Susurro

    incesante que

    lame despacio y

    eternamente la

    nuca fría,

    curvada del

    instante en que yo

    olvidé vivir.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    La verdad es que no sabría que decirte. Hay mucha gente escribiendo mucho, pero siempre oímos hablar de los mismos, y no siempre (para mi) son los mejores.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Ninguna en especial, creo que las preguntas hechas están bien. Gracias.

    Siembra poeta

    el terreno vacío

    con versos frescos.

    Gracias a usted. Pero antes de acabar vamos a escuchar a Hortensia recitando un nuevo poema, Rayito que ya no está.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.
  • 13 preguntas y una poeta, Ze Pequeño: «Cuando escribo, siento cierta sensación de liberación»

    13 preguntas y una poeta, Ze Pequeño: «Cuando escribo, siento cierta sensación de liberación»

    Ze Pequeño, también conocida como Gemma Rabaneda Sureda, nacida una fría Nochebuena de hace algunos años en Barcelona, se considera aprendiz de poeta y confiesa no poder vivir sin literatura, aunque no se dedique profesionalmente a ello. Autora del poemario escrito en catalán ‘Poetitzant-te’ (Ed. Neopàtria).

    Este libro es una pequeña gran historia de amor. Una alma cautivada por unos ojos que un día pasaron frente a una puerta. En ese momento y a través de palabras y sonrisas todo se fue ligando hasta que los ojos se encontraron… y se desencontraron. Como la vida misma.

    La autora ha colaborado en dos antologías de poemas promovidas por la Associació de Relataires en Català y también en la exposición de poemas ilustrados para la Marató de TV3, la radiotelevisión catalana.

    Aquí podemos ver unas páginas de su poemario antes de entrar de lleno en la entrevista.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    No he estudiado nada relacionado con la literatura. No soy ninguna experta en eso. Mi actividad literaria es muy casera y simple. Me dedico básicamente a escribir por el puro placer de hacerlo desde muy joven. Alguna vez he participado en algún recital, y me muevo mucho por las redes y mi blog, donde comparto poemas, ya en castellano como en catalán.

    Hace cuatro años publiqué mi primer poemario Poetitzant-te (Neopàtria, 2014) y el segundo, esta vez en castellano, está en proceso ahora mismo.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Me introduje en el mundo de la Poesía de la mano de Gustavo Adolfo Bécquer y Miquel Martí i Pol. A esos dos poetas les debo mi primer amor por los versos. Con ellos aprendí que hay una manera de sacar lo que me sobra y llenarme de lo que falta. Posteriormente, llegaron otras lecturas como Pedro Salinas, Ricard Creus, Jaime Sabines, Gil de Biedma, Ángel González o Adam Zagajewski, por nombrar a unos pocos.

    Creo que mis influencias más notables, salvando las distancias por supuesto, serían precisamente Bécquer y Martí i Pol (puesto que me calaron muy hondo) y creo que le debo mucho también a Sabines y Alejandra Pizarnik, una de mis autoras de cabecera.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Soy incapaz de definir mi propia poesía. Para mí es como un pequeño espejo en el que me veo por dentro a lo largo de los días vividos. Creo que siento en voz escrita. Y de ahí me sale la poesía.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Lo creo. De hecho, creo que todo, poco a poco, evoluciona y cambia. Leer a diferentes autores me ha ayudado mucho a ir aprendiendo y definiendo poco a poco un asomo de estilo poético; creo que leer ayuda mucho y enseña.

    M’adono de l’errada:
    he tornat a parar taula per dos.

    Por supuesto, el ir escribiendo constantemente hace que una cada vez se sienta más ligada a sus letras, y por ende, más exigente con las mismas. Creo que así como la vida avanza y cambia, la poesía (para mí estrechamente relacionada con las emociones y los sentimientos) cambia a su vez.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Cuando escribo algo y siento cierta sensación de liberación, entonces me digo que el poema ya ha dicho todo lo que tenía que decir, o ya he sacado lo que tenía que sacar. La verdad es que no suelo corregir mucho mis escritos. A lo sumo cambiar alguna palabra por otra por temas de cadencia o sonoridad, pero no suelo modificar.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Si sirve para que las personas ahonden en sí mismas, se sientan identificadas, vean en palabras emociones que sienten y no sabían cómo explicar, ya es mucho para mí. No persigo grandes fines poéticos, básicamente, con conseguir que las almas se emocionen y sientan algo con lo que escribo me siento contenta.

    Se m’enganxa a la pell
    l’aire amarg d’aquest diumenge
    i no aconsegueixo asserenar
    aquesta eterna deferència.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Si te soy sincera, he participado en un par de recitales, como decía al principio, pero he de admitir que me aterran. No me veo leyendo mis poemas ante la gente. Quizás con el tiempo me anime un poco más, pero así de entrada la verdad es que no me motivan mucho las lecturas en vivo, disfruto mucho más asistiendo a lecturas poéticas que no haciéndolas.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Creo que las redes e internet en general han ayudado mucho a difundir la poesía. A su vez, creo también que son un arma de doble filo. Es muy difícil definir qué es poesía y qué no, pero en Internet cualquier cosa se puede catalogar como ‘poesía’, quizás por desconocimiento del género.

    De todas formas, como he dicho, mi valoración es positiva en general. Ayuda a la difusión, a darse a conocer, a conocer autores nuevos e incluso a saber también si lo que una escribe vale la pena.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Ufff… qué difícil escoger uno… Me decanto por “Con ganas de llorar”, de Jaime Sabines, básicamente porque me siento muy identificada; especialmente con los últimos versos del poema, y lo hice un poco mío….

    Con ganas de llorar, casi llorando,
    traigo a mi juventud, sobre mis brazos,
    el paño de mi sangre en que reposa
    mi corazón esperanzado.

    Débil aquí, convaleciente, extraño,
    sordo a mi voz, marcado
    con un signo de espanto,
    llego a mi juventud como las hojas
    que el viento hace girar alrededor del árbol.

    Pocas palabras aprendí
    para decir el raro
    suceso de mi estrago:
    sombra y herida,
    lujuria, sed y llanto.

    Llego a mi juventud y me derramo
    de ella como un licor airado,
    como la sangre de un hermoso caballo
    como el agua en los muslos
    de una mujer de muslos apretados.

    Mi juventud no me sostiene, ni sé yo
    lo que digo y lo que callo.
    Estoy en mi ternura
    lo mismo que en el sueño están los párpados,
    y si camino voy como los ciegos
    aprendiéndole todo por sus pasos.

    Dejadme aquí. Me alegro. Espero algo.
    No necesito más que un alto
    sueño, y un incesante fracaso.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Estoy leyendo los Diarios, de Alejandra Pizarnik, que creo que es un libro que siempre iré leyendo, junto con su poesía completa. Paralelamente estoy releyendo Narcissus and Golmund, de Hermann Hesse. Me gusta repetir los libros que me han dejado huella de algún modo, y hacía tiempo que este no lo cogía de nuevo. Normalmente suelo tener entre manos algún libro de poesía y alguna novela.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que leyera. Creo que leer poesía, desde los más clásicos hasta poesía contemporánea, es básico y muy bueno.

    Necessito tastar-te i descobrir
    que aquest miratge que amagues rere els llavis
    té un gust salat.

    Regust de mi que et vull regalar.

    Si obres els llavis
    i estens la mà,
    m’acabaràs trobant…

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    La verdad, con cierta desconfianza y con algo de miedo. La veo muy lejos y como algo que no domino. De todas formas, el tema editorial es algo que no me preocupa en exceso. Mi meta cuando escribo no es publicar. Si sale la opción y me gusta, lo haré (como fue el caso hace cuatro años, o lo es ahora con este segundo poemario), pero no es algo que me preocupe en exceso, por lo que he de admitir que no conozco tanto el sector como para poder opinar.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Todavía estoy sorprendida que me hayáis tenido en cuenta para responder estas preguntas…. ¡cómo para pensar en que quizás falta alguna! Por decir algo, quizás una pregunta podría ser si creo que con la poesía se puede cambiar el mundo. Y creo que no exactamente, pero sí se pueden agitar conciencias y corazones, y eso sí puede llegar a cambiar el mundo. Ya lo decía Celaya: La poesía es un arma cargada de futuro.

    Por último y fuera del cuestionario nos gustaría que se grabase recitando un poema que usted haya escrito y sea especial por algún motivo y nos explicase el por qué para nuestro canal de Youtube. Gracias

    Como he comentado, las lecturas en vivo no son mi fuerte… por eso, con vuestro permiso, por ahora no veo grabándome recitando un poema. Mira, incluso dejo la puerta abierta, por si algún rapsoda se anima a recitar alguno. Para mí sería un placer.

    I al final…

    Fidels desitjos
    busquen perviure
    en una memòria aterrida.

    Que gran la nit, que fosca,
    que callada.

    Shhhhhhhhhh…
    en el mar de les imatges,
    per sempre més,
    un somni descansa.

    De todas maneras, hemos conseguido una grabación de un poema de Ze Pequeño hecha por Joan Femenia y que podemos oír aquí.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • D. Etéreo (Daniel Gómez): «Grandes editoriales han aprovechado las redes para mercantilizar a cualquier coste su «producto” poético»

    D. Etéreo (Daniel Gómez): «Grandes editoriales han aprovechado las redes para mercantilizar a cualquier coste su «producto” poético»

    “Escribo poesía. No encuentro un vicio que consuma más y a mayor precio.”

    Daniel Gómez, también conocido en algunas redes sociales como D. Etéreo es poeta por vocación. Zaragozano, de 27 años, tiene un libro publicado por la editorial Estrellas Fugaces, «A lo hecho, Verso», junto con el poeta Fran Pozuelo, y uno en solitario, una plaquette llamada «Réquiem«. Ha realizado recitales por diferentes lugares de la geografía española, siendo el último con motivo de la Diada de Sant Jordi, en Barcelona.

    “Escribo por mí, y quizás por los que no están” (Presentación, A lo hecho, verso).

    Dani, ¿por qué escribes poesía?

    Pues es una pregunta difícil para empezar, ja ja ja. Veamos, digamos que poesía escribo desde un tiempo antes de publicarla y/o mostrarla y quizá no ha cambiado apenas sus principales motivos: desahogo, desconexión, paz, limpieza o recarga.

    Escribo poesía por muchas cosas, pero quizá sea difícil definir la principal. Me hace sentir bien, ya no solo escribir poesía, sino leerla, recitarla, escucharla de otras bocas.

    La poesía es una droga, lo dije en uno de mis últimos poemas, y creo que la afirmación, salvando las distancias, es muy real.

    Escribo por los que no están, sí, en ocasiones sí, es un homenaje por toda esa gente que no puede escribir o que no ha podido leerme y que sé, les habría emocionado.

    “El campamento base lo planto en torno a la poesía” (Lecciones, A lo hecho, verso).

    ¿Concibes tu vida sin poesía?

    A día de hoy no concibo mi vida sin poesía, ya digo, no sólo propia, sino ajena.

    La poesía es una tela de araña, pero nosotros, los insectos que caemos en ella, no queremos salir, queremos ser arañas, tejer otra tela y hacer de esto un círculo vicioso.

    “Es hora de levantar la cabeza y ganar esta guerra, estrategia, ambición y un buen arma, voluntad y palabra” (Resumen, Réquiem).

    Muchos de tus poemas ponen el acento en temas sociales y políticos. ¿Consideras que la poesía es una buena arma?

    Cualquier forma artística puede ser un arma, en este caso, a través de la palabra, que es una pistola y una rosa a la vez, es decir, puede usarse para denuncia social, para reivindicación, para crítica, pero también para ensalzar lo bello, lo anhelado, lo soñado o lo que ansiamos conseguir.

    Todo puede tener cabida a través de la palabra y, quizá, la poesía tiene un poder para con la denuncia y la protesta. Yo vivo y escribo lo que vivo, lo que veo, si un día siento que debo contar en mi poesía lo enamorado que me encuentro, lo hago, pero hay días en los que la rabia inunda el folio y es de las pocas vías de escape y de protesta que tengo tan a mano.

    “Me desangro en letras, en tinta inmortal y fría que tan rápido seca” (Tocado, pero no hundido. A lo hecho, verso).

    ¿Crees que desnudarse emocionalmente es un requisito básico a la hora de escribir poesía? Es decir, ¿se puede mentir escribiendo poesía?

    Mentir, ha quedado claro, que hoy en día se puede en cualquier faceta, ámbito y forma.

    Se le da demasiado poco valor a lo real, a la palabra (a la honestidad, digo) y a la verdad. Habrá quien mienta escribiendo poesía o quien escriba en cadena cosas que no siente, por sacar beneficio del tipo que sea. Yo no, no concibo mentir en mi vida, ni en mi poesía, menos si cabe.

    Desnudarse emocionalmente no sé si sería un “requisito básico”, pero mostrarnos transparentes nos dota de una mayor belleza y de una mayor sinceridad. Recibir feedback de la gente, si eres natural, es de los mayores placeres que pueden existir.

    “Piedra del camino, papel y poema” (Apuesta, Réquiem).

    ¿Qué autores consideras que te han influenciado más a la hora de escribir? ¿Cuáles son tus autores de cabecera?

    Estos años he ido descubriendo un gran número de poetas y escritores que me han dejado huella y me han impresionado, y muchos quizá no vendan ni 200 ejemplares de sus libros.

    En mi ciudad por ejemplo, y no nombro por no dejarme a nadie en el tintero, hay una gran cantidad de buenos escritores y poetas.

    Mis influencias son variopintas, desde Bukowski o Panero, pasando por Pizarnik o Luis Eduardo Aute, Shariff, Chantal Maillard u Orwell, Galeano y Kerouac.

    Autores de cabecera tengo varios, ya que soy un tipo ansioso en la lectura y siempre comienzo varios libros a la vez. Si me debo quedar con uno que leo y releo a menudo y me emociona y fascina, sin duda: Karmelo C.Iribarren.

    “No he descubierto la poesía, ni vosotros la parusía de los versos”.

    Te mueves mucho por las redes sociales. ¿Crees que las redes han ayudado o han perjudicado a la poesía?

    Quizá me mueva demasiado y sea momento de aminorar el ritmo un poco, lo reconozco.

    Las redes tienen, como casi todo, sus pros y sus contras, hay que saber usarlas bien y pueden aportar grandes cosas.

    Por ejemplo, si no fuese por las redes, no habría conocido a un gran número de poetas a los que sigo y a los que considero amigos, no habría ido con un librito de la mano a Madrid o Barcelona y no habría sucedido esta entrevista.

    También hay quien las usa para lamerse heridas, engrandecerse el ego o conseguir dinero y reconocimiento rápido y/o fácil.

    Yo lo tengo como un aporte más, un canal donde abrirme en canal a la gente y compartir mi poesía (que es una parte íntima de mí) con otra gente.

    Ligado a la pregunta anterior, ha habido cierto auge de poetas que han ganado renombre en las redes. ¿Crees que la poesía puede acabar siendo una “moda” dejando un poco la calidad poética de lado en favor de lo que pide la mayoría? ¿Se está perdiendo el criterio estricto de lo que es realmente poesía?

    Es muy complejo, ya que todo se ha globalizado y también , en general muy similar y destinado a un mismo público juvenil que llena sus presentaciones y les proporciona mediante un efecto fan, altos beneficios económicos y publicitarios, gracias al boca a boca o el whatsapp a whatsapp y redes sociales.

    Por otra parte, yo soy un mero novato en este mundo que es la literatura y la poesía y siempre he abogado por una libertad y un respeto hacia cualquier otro escritor u artista. Si es mera moda, caerá. Quizá se esté perdiendo el criterio estricto de lo que es realmente poesía como dices, pero creo que hay que dar un tiempo para ver hacia donde lleva esta corriente.

    “No me quedan muchas palabras, ellos me las sacaron todas”.

    ¿Has realizado talleres en algunas escuelas, qué te aporta esta experiencia?

    Sí, he realizado talleres y charlas con niños en varios colegios y también en residencias de ancianos.

    Como dice la cita introductoria, no me quedan muchas palabras. Me aportan valor, me aportan cariño, fe en la humanidad, en la palabra y en la generosidad para con alguien desconocido, que les va a mostrar algo que hasta ese momento, desconocen. Recomiendo muy mucho mover iniciativas en colegios, residencias, centros sociales, cárceles, etc. Siempre voy con algo que enseñar y acabo siendo yo el que aprende más de todos y todas ellas.

    Gloria Fuertes termina uno de sus poemas afirmando que “La poesía debería ser obligatoria”. Entiendo que quizás consideras que la poesía es un género al que no se le da la importancia que merece en las escuelas. ¿Quizás se debería promover más, con actividades como recitales o charlas de poetas, como haces tú?

    Sin lugar a dudas, no se le da ni por asomo la importancia que merece y no se le dedica el tiempo deseable. Promover la cultura, la literatura, el arte, y dentro de ello, la lectura y la creatividad mediante, por ejemplo, en este caso, la poesía, debería ser un paso a dar en las escuelas. Yo he dado algunos talleres y charlas con niños de 3 a 14 años y les acerca mucho más a la poesía que darles un libro de por ejemplo Quevedo o Bécquer y que lo lean y analicen letra por letra.

    Creo que se podría iniciar con actividades más sencillas desde el inicio de la etapa escolar e ir adentrándoles progresivamente autores como los anteriormente citados u otros.

    Obviamente yo solo doy mi humilde opinión, el tema es mucho más complejo y daría para tertulias muy amenas y largas.

    “Reivin”. Háblanos un poquito de Reivin; esa faceta tuya de cantante o proyecto paralelo donde recitas tus versos a ritmo de rap. ¿Crees que la poesía y la música van de la mano? ¿Se complementan de algún modo?

    Uf, esa faceta empezó en mi adolescencia y en los últimos años ha quedado un poco solapada por la faceta poética. No descarto retomar grabaciones, ni he dejado de escribir con un ritmo de fondo, letras de rap. La poesía y la música son muy volubles y muy afines. Algunas de las presentaciones o recitales en los que he participado han sido amenizados o incluso fusionados con guitarra, violín, piano, etc. y el resultado ha sido fabuloso.

    Se complementan y se hacen coros mutuamente. En el caso del rap, hay una fuerte cercanía en cuanto a métricas, forma de expresión y rima. Cada una tiene sus diferencias, sus matices y sus singularidades, pero pueden compararse e incluso, fusionarse.

    “Luz al final del túnel no sé, pero disfruto del Sol cada día, por si algún día se harta de alumbrarme” (Un penacho, Réquiem).

    ¿Qué nuevos proyectos poéticos tienes ahora entre manos?

    Ahora mismo, en el momento de responder esta bella entrevista, estoy terminando de ensayar mi participación en el Poetry Slam de Zaragoza, donde tengo el honor y placer de ser finalista.

    Más allá, no tengo nada planeado. Quiero vivir, leer, soñar y si ha de llegar algo, bienvenido sea. Sigo con talleres pendientes de fechas en colegios y residencias y escribo a menudo, pero muestro menos. Quiero que el próximo poemario u obra que muestre, sea yo 200 % y sea digna de ser publicada. Y pienso que queda camino y queda mucho que mejorar, aprender y sobre todas las cosas, vivir para poder plasmarlo. Cuando crea que es el momento, lo sacaré a la luz.