Poetas del mundo

  • “PORQUE NADIE SABÍA CÓMO LLAMARTE” DE IVAN NAVARRO

    “PORQUE NADIE SABÍA CÓMO LLAMARTE” DE IVAN NAVARRO

    «Porque nadie sabía cómo llamarte» es el segundo poemario de Iván Navarro. Este joven valenciano, psicólogo de profesión y fotógrafo y poeta de pasión, presenta su confirmación como escritor mediante esta publicación de Ole Libros.

    En este segundo poemario Iván Navarro avanza en la senda que comenzó con «Necesaria Subjetividad», sus libros aúnan todas sus facetas vitales arrastradas por la corriente de un rio que fluye como el pensamiento. Iván Navarro es, por encima de todo, un pensador.

    «Porque nadie sabía como llamarte» se compone de cuarenta poemas distribuidos en cien páginas, que además de versos, acogen fotografías del autor y aforismos. 

    La primera selección de poemas tiene como título: «Peripecias» una sucesión de poemas y fotografías tomadas por el propio autor. Toda una declaración de intenciones. Iván no renuncia a ese tira y afloja entre sus varios yos. Los poemas que componen esta parte están muy anclados a tierra, casi recreándose en los pequeños objetos y en los gestos más cotidianos. Además, están íntimamente ligados con las fotografías que los acompañan. Se puede asegurar que son écfrasis. 

    “Tengo un cajón que mantengo cerrado

    es pequeño

    y está en mi mesita de noche.

    Si fuese mesita de día,

    no tendría ese cajón.”

    El libro comienza con tres poemas Basura perfumada, Única opción y Mi pequeño cajón, después nos encontramos con La mujer es mirada que es el primer poema al que prosigue una fotografía titulada del mismo modo: La mujer es mirada.  El siguiente poema repite la combinación con una fotografía titulada de la misma forma: El invierno en la cota. Es aquí cuando nos damos cuenta de que el hilo conductor es la écfrasis, o cómo decía Roland Barthes, el “punctum”.

    El lingüista francés explicaba en su libro «La cámara lucida» que hay algo en las fotografías más allá de la técnica y la composición: algo que no buscas en la foto cuando la miras, si no que sale de la imagen y viene a punzarte. Y para definirlo utilizaba esta palabra latina – punctum – que significa pinchazo, pero que en otra acepción también significa casualidad. 

    Es aquí cuando el lector se detiene y vuelve atrás, revisa los tres primeros poemas, pensando en que probablemente han sido sacados de alguna fotografía que el autor nos ha escamoteado y, no sabemos si es así, pero los poemas cobran otra dimensión. Adquieren la capacidad de materializarse.

    Quiero volver a Barthes y a su Cámara Lúcida, libro en el que después de exponer su teoría sobre la semiótica de la fotografía, reflexiona sobre el tiempo y la muerte a partir de una fotografía de su propia madre en la que Barthes se expone con una escritura íntima al tiempo que muestra el esfuerzo por encontrar la esencia de esa fotografía de su madre. Es aquí donde viene el dato curioso que engrana con la poesía de Iván Navarro: Esa es la única fotografía que no se encuentra en el libro de Barthes y, sin embargo, la más recordada por sus lectores.

    Regresando a «Porque nadie sabía cómo llamarte», la secuencia de poemas, fotografías, y huecos donde debería haberlas se sigue repitiendo en todas estas Peripecias hasta la última imagen, titulada como el libro y que además es también la portada.

    Ella se da al cigarro, mirando a la vecina de enfrente
    mientras hablan de la vida,
    la ajena,
    y espero
    absorbiendo cada bocanada,
    con el deleite que envuelve su cara,
    y entonces pregunta sin mirar:
    «¿tú sabes por qué te llamas así?»
    Me mira sorbiendo la cerveza de lata verde
    mientras arrastra el silencio con una mueca:
    «Porque nadie sabía cómo llamarte».

    En resumen, el autor nos ha dado unas claras instrucciones de uso para entender que esta primera parte se asienta sobre dos figuras retóricas, la écfrasis y la elipsis, con la peculiaridad de que esta última la realiza no con las palabras, sino con las imágenes. 

    Iván Navarro ha puesto el listón alto y nos tememos que no pueda mantenerlo en la segunda parte, a la que titula: “Esbozo de una voz: Aforismos poéticos”.  Vemos aquí una decisión inteligente, el Iván fotógrafo da paso al Iván psicólogo, le cede la voz dándole un claro pie: el lenguaje. El testigo de Barthes lo recoge Wittgenstein para elaborar toda una gestación del lenguaje, desde la forma de la boca y su articulación, pasando por ser pensamiento, palabra, lenguaje, habla y voz. 

    Es un reto difícil el que afronta Iván en esta parte y decide sustentarlo en una estructura de poemas formados por aforismos que remite en su forma al “Tractatus Phillosophycus” de Wittgenstein.

    El Iván Navarro psicólogo sienta al filósofo  y lingüista austriaco en el diván, le dice: ¡Habla, te escucho!: 

    “ 2.15121 Sólo los puntos extremos de las marcas tocan el objeto a medir.” 

    Y de las notas de Iván se esboza una voz:

    “Formación de una boca

    Un agujero depende de los bordes que lo configuran. Para que se dibujen es necesario el roce o el tacto: es ahí cuando empiezan a perfilarse. Necesitan de un objeto externo que dé forma al vacío que contienen.” 

    Para acabar nos encontramos con una parte más similar a su primer poemario “Necesaria Subjetividad” (Cuadranta, 2021), que lleva por nombre Vértigo pero que bien podría haberse llamado Necesaria Ambigüedad. Aquí nos reencontramos con el Iván de su primer poemario, donde se esforzaba por poner en valor la subjetividad y encontrar las verdades objetivas que encierra. Siguiendo el hilo conductor de lenguaje, el autor es aquí un salmón que nada a contracorriente por el caudal de versos y palabras hasta llegar a su origen, a su primer poemario, en una suerte de poética circular.

    Escribe Vicente Luis Mora en su Circular 22:

    “El modo cámara es quizá el modo literario más complejo que existe. Es la subjetividad misma con la que el escritor, el cineasta, observan el mundo. ¿Objetividad? Bastará con que la tengáis los críticos. Además, el realismo no puede ser total, tiene que ser selectivo.”

    Imagino entonces lo que cuesta aplicar ese modo cámara a la poesía. Podría hablar del verso libre en el que se elabora el poema o alguna cuestión técnica, pero esto se quedará vano en la poesía de Iván. Si hay que hablar de sus recursos técnicos habría que acudir a términos cinematográficos como dónde ha puesto el objetivo, a qué plano corresponde el poema o la iluminación que ha utilizado. Una poética de profundidad de campo, esa es la poética de Iván

    Encuentro en tu mejilla,

    seguida por tus labios

    que se estiran con sutileza,

    algo cercano a la forma.

    Lo efímero se vuelve íntimo

    que acaba convirtiéndose en inútil,

    necesariamente inútil.

    Lo bello se vuelve fútil,

    necesariamente fútil,

    para escapar del tiempo impropio.

    Así que siguiendo las palabras de Mora, me veo en la tesitura de ser objetivo y asegurar que Iván Navarro Lluesma es un escritor de trabajo duro, que pica en la piedra de su poética hasta tenerla moldeada. Transmite la sensación de que aún no hemos visto la obra terminada porque cada uno de sus poemarios son solo las marcas de los golpes de una obra total. 

  • 3 Poemas de Yang Geum-Hee, poeta surcoreana

    3 Poemas de Yang Geum-Hee, poeta surcoreana

    Yang Geum-Hee nació en 1967 en Jeju (Corea). Ha publicado dos poemarios, «Happiness Account» e «Ieodo, Island of Legend and Existence», así como una colección de ensayos titulada «Happy Companion». Fue la primera presidenta de la Asociación de Literatura de Ieodo, redactora jefe de Jejuin News y trabajó como investigadora en la Sociedad de Investigación de Ieodo. Fue investigadora en el Jeju Sea Grand Center de la Universidad Nacional de Jeju y profesora nombrada especialmente en la Universidad Internacional de Jeju. En la actualidad, es editorialista del New Jeju Ilbo, investigadora especial del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Jeju, vicepresidenta del Comité Regional de Jeju del Centro PEN Coreano, ejecutiva del Instituto Jeju para la Unificación de Corea y ejecutiva de la Asociación Coreana de Ética. Ha ganado cuatro premios literarios.

    El viento no pregunta el camino

    No importa cuánto tiempo pase

    el viento nunca envejece

    aunque el viento no tenga boca…

    siempre dice lo que tiene que decir.

    Aunque el Viento no tenga ojos

    nunca pierde su dirección

    Cuando el viento se enfrenta a un rostro anguloso

    siempre sopla hacia otro lado

    sin arañar ni herir

    El viento nunca se queda

    aunque el rostro sea suave

    Cuando puede recorre el camino sinuoso de la tierra

    sin pedir direcciones.

    Nidos de aves

    Las aves no construyen sus casas

    para sí mismos 

    sino para sus crías

    Construyen nidos en arbustos o huecos de árboles

    y comparten calor entre ellos

    Con esa fuerza

    se convierten en el viento,

    se convierten en las nubes,

    para abrirse camino hacia el cielo

    sabiendo que su destino es volar alto,

    los pájaros no construyen nidos para quedarse.

    El vuelo de la hoja de hiedra

    La bandada en la pared, bañada en el resplandor del atardecer,

    danzando y revoloteando con alas de rojo carmesí.

    En el escarpado acantilado, en su nido,

    orgullosas de sus alas verdes en verano.

    Gracias al muro allí erguido,

    la pasión hizo aún más radiante la luz del sol.

    Como si trenzaran un tejido, las alas se pegaron al muro,

    alargándose para un solo vuelo.

    Sin saber que iba a ser su vuelo final,

    fortalecieron sus alas en medio de la tormenta.

    Esas aves,

    viviendo dentro del reino del muro,

    desean volar más lejos.

    Hojas de hiedra elevándose a un mundo diferente,

    revoloteando suavemente hacia el suelo,

    alcanzando el ápice de la vida a través de un vuelo extático.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Juan Martins #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Juan Martins #PoesíaVenezolana

    Juan Martins Poeta y dramaturgo. Escritor. Magíster en Literatura Latinoamericana (UPEL). Crítico Teatral con trayectoria internacional. Director de la revista de Crítica Literaria y Teoría Teatral «Teatralidad». Editor. Destacado con varios premios. Como investigador es coautor del libro «Análisis de la dramaturgia venezolana actual» (2017). España, Ediciones Antígona, S.L., bajo la dirección de José Luis García Barrientos y coordinado por Leonardo Azparren Giménez. Galardonado con el «Premio III Bienal de Literatura de Poesía Abraham Salloum Bitar (2018)» por «Soy una herida que se deja atenuar», editado por bid & co. editor (2019). Habría que destacar su publicación «Gonçalo M. Tavares: el secreto de su alfabeto» (2019).  Ha publicado una serie de libros de ensayo en Venezuela.

    Dejar el tiempo encima del cuerpo.

    Éste, no abandona el temor porque permanezcas en él.

    Juan, sueña el labio mudo

    que no verá nacer.

    Tus rudas manos confundieron

    los gentiles que no comerían piedras de agua,

    sino que el agua es el despertar

    de una luz torpe por lo que ven.

    No entienden que mañana esa luz cegará a los hebreos

    y a los romanos de sus nombres

    que nadie recuerda,

    su bautismo de arena en la tierra de sus manos.

    Anunció al Hombre.

    Tú que le vistes en el candor de tus labios,

    de tus palabras que ensordecen al necio.

    Tú que te negaste al placer del día.

    Tú que escribías por lo que es dado.

    Tú que eres otro hombre, aquél que no soy.

    Tú que no temías a los labios de Salomé.

    Tú que blandiste sus senos en la nada.

    Tú que rechazaste los olores de su voluptuoso cuerpo

    y que el tiempo no encimó en el olvido.

    Tú, dame el sentido de tus versículos

    desde el ramal del ave. Y quítame por un sueño

    mi pecado. Báñame de tu voz áspera y húmeda

    sobre otro bautismo para mi sequedad.

    Enséñame a huir del incestuoso amor en la ciudad eterna.

    Porque el amante oscurecerá con la luna,

    guardado en el pálpito de su mujer que huye de los días.

    La soledad queda

    cuando la humedad no ha sido acosada

    por la palabra,

    el pecado se hace en mí

    como este pedestal.

    Siempre se ha hundido el barrial

    por fundar los colores del cielo, donde todo

    aún era mar y oscuridad, denso movimiento del mar

    sin el voluptuoso clamor del viento.

    Claro, el desasosiego no había nacido de los hijos

    del fenicio. Quien no soy de aquella cabalista suerte

    de una mujer que me espera. Nadie será tu huésped

    ni amoroso ni odiado por el temor a Dios.

    De  SOY UNA HERIDA QUE SE DEJA ATENUAR

    Premio III Bienal Abraham Salloum Bitar

    bid & co. editor

    PAUL GAUGUIN en un presagio suave y dulce
    como el ojo de tu madre.
    Y tú con la piedra de su escándalo,
    en una soledad de los espejos benévolos
    de la cura emocional. Ni Copenhague ni París
    están en la silueta de un velado viaje a la
    soledad de la miseria de tu pincel sordo y crudo
    en un mundo arcaico y secreto de Teha’amana,
    del espíritu que piensa en las formas cenias
    de tus acuarelas, ritmos, rostros de signos
    curvos por el final de tus fuerzas.
    O voluptuosos al límite también de una sabiduría
    y de un Taití rumiante de aquel escándalo.
    Se burlan de ti porque sus dioses no están
    en el corazón gris de Europa, cuyos
    desnudos en nada se parecen al catálogo
    de la muerte como celebración.
    Y el dejo de las Islas Marquesas,
    donde tu talento no es
    ahogado por los negruzcos lienzos del pasado.
    Aquel presagio de la Polinesia, en cambio,
    devuelve la historia de los colores.
    Y tú, como dices, serás algo grande en las manos
    de los otros.
    Y tú, no eres Van Gogh del cielo amarillo,
    donde los espíritus de los muertos no velan a nadie.
    O cantas las resonancias de las formas y del sexo
    como lenguaje de los sueños y la naturaleza
    eterna que los ojos mudos no ven:
    Y tú, no ofendiste a Dios, sino que le sonreíste.
    En mil ochocientos cuarenta y nueve naciste, eso sí,
    en mi corazón: esa cabaña, el país que quiero.
    Y tú, Paul Gauguin, vives.

    De SUELE VESTIR DE SOMBRA
    COLECCIÓN VOZ AISLADA
    El Taller Blanco Ediciones. Cali, Colombia.

  • 3 Poemas de Argenis Díaz #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Argenis Díaz #PoesíaVenezolana

    José Argenis Díaz (1954). Escritor, ensayista, articulista y poeta nacido en Villa de Cura, estado Aragua, Venezuela. Es miembro activo y directivo del grupo Senderos Literarios, La Victoria, estado Aragua, y de la A. C. Villa Literaria Zamora de su ciudad natal. Es miembro de la Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela (Sacven, N° 13054). Se ha desempeñado como redactor cultural y columnista en diarios regionales. Fue también editor y coeditor de las revistas Laberinto y coeditor de la revista Huellas del Sendero.Ha publicado los poemarios De espaldas al silencio (1992) y Alas de papel (1997), además de formar parte de varias antologías. Tiene los libros digitales: Fuego sagrado (antología poética); Crónicas y personajes de la Villa de San Luis, ambos disponibles en Amazon; Graffiti y otros poemas, Mi tío el escritor (narrativa). Administra el blog Letra y artes de Zamora y Aragua. Venezuela [villaliteraria2010.blogspot.com].

    Resignado

    la vida se me va

    Hoy la tristeza

    se hace mirada

    y silencio

    La infancia

    es un recuerdo infinito

    La casa nos sigue

    casi nos azota

    con su dura corteza

    pero sigue aquí

    adentro

    donde todo pasa

    como un río profundo

    que tarde o temprano

    llegará al mar

    para diluirse.

    A veces me asombra

    lo inútil de escribir

    Las palabras se pierden

    en este marasmo

    Cada letra es una angustia

    los pensamientos vuelan.

    Leo mi propio letargo.

    Me atosiga la alteridad

    me obliga a pensarte

    Más allá de la hoja en blanco.

    Este batir de alas que me asombra

    Este batir

    Corazón agitado

    Vuelo al infinito

    Suspendido en el tiempo

    te busco

    en jardines y cementerios

    pétalos y aromas

    Rosa de los vientos

    Te yergues en el espacio que habitas

    en los átomos y órbitas

    de un extraño planeta peregrino.

  • 3 Poemas de Jesús Rafael Marcano Guzmán #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Jesús Rafael Marcano Guzmán #PoesíaVenezolana

    Jesús Rafael Marcano Guzmán, Maturín (1993). Literato, Artista origami, mangaka, tallerista, traductor literario, gramático y gestor cultural. Sus escritos son principalmente de un transfondo místico, filosófico, épico-fantástico, románticos y apologéticos con un estilo japonés inspirado en el wafismo. Libros publicados: Antología poética #Nos une la poesía 21 autores  (Mérida, 2021), Hanasaki (Mérida, 2021) reseñado por la poeta y profesora Dulce Burkooitz en la Real Orden Poético-Literaria Juan Benito (España, 2021 ), Edición Electrónica Editorial Soy Livre (2022). Miembro fundador del fondo editorial #Nos une la poesía. Fundador del movimiento cultural Jaykismo, creador de la lengua artificial literaria ᚠaïry långuage.

     * 

    Como los cielos

    Estrellados —Sus ojos,

    Lluvia estelar.

     * 

    Su pelo negro

    Azabache —Largo,

    Y despeinado

     * 

    Como sakuras …

    ¡Tú, princesa oriental!

    Eres lindeza.

    —Jesús R. Marcano (Serie de haikus inéditos dedicados a su novia filipina su amada «Athena»)

  • 3 Poemas de Andrey Kostynsky, poeta ucraniano

    3 Poemas de Andrey Kostynsky, poeta ucraniano

    Andrey Kostynsky – poeta, editor. Licenciado en Derecho por la Universidad Nacional Yaroslav Mudryi y Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Kharkiv. Ha publicado en almanaques y revistas «Articulation», «Children of Ra», «Graphite», «Southern Lights», «Semitones», «128bit», «Arab-e-Latif», etc. Autor de los libros «Ll», «Ensayo del alba», «Iogol» y otros.

    Isla

    Este es un momento fatídico para la piedra

    que fue arrojada al mar.

    Una vez que toca la superficie del agua,

    se convierte en una isla por un segundo…

    Kharkiv está siendo bombardeada

    Kharkiv está siendo bombardeada.

    Kharkiv está en llamas.

    Los cobardes están bombardeando.

    Los cobardes guardan silencio.

    La represalia está tan cerca.

    ¡Pronto!

    Estamos en el mismo nivel que el suelo ahora.

    Pero al mismo tiempo estamos al mismo nivel que el cielo.

    Para los que se arrastran esto es incomprensible.

    El pez

    Gotas en la ventana fueron dejadas por la lluvia de invierno

    luego la escarcha las fue convirtiendo en escamas

    ahora el ojo de la Luna está ligeramente abierto

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Aníbal Fernando Bonilla, poeta ecuatoriano

    3 Poemas de Aníbal Fernando Bonilla, poeta ecuatoriano

    Aníbal Fernando Bonilla (Otavalo, Ecuador, 1976). Máster en Estudios Avanzados en Literatura Española y Latinoamericana en la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR). Licenciado en Comunicación Social. Ha publicado, entre otros, los poemarios Gozo de madrugada (2014), Tránsito y fulgor del barro (finalista del Premio Nacional de Poesía Paralelo Cero 2018),  Íntimos fragmentos (2019), la recopilación de artículos de opinión en ConTextos (2009), Evocación de la tierra habitada (2011, 2014), y Tesitura inacabada (2022). Columnista de diario El Telégrafo entre 2010 y 2016. Actualmente es articulista de El Mercurio, de Cuenca, así como colaborador en la revista digital venezolana Letralia, Tierra de Letras y en el portal loscronistas.net. Ha participado en eventos de carácter literario, cultural y político en España, Nicaragua, Argentina, Uruguay, Cuba, Bolivia y  Colombia.

    Verdades

    Observo

    mi rostro

    del otro lado

    del acantilado.

    Huella

    de soles,

    bramido

    en la corteza

    del día.

    Somos

    dos caminantes

    al acecho

    del trueno y la piedra.

    El espejo no miente.

    De Tránsito y fulgor del barro, Aníbal Fernando Bonilla, El Ángel Editor, Quito, 2018.

    LI

    Las metáforas silenciadas

    en la rotura del desafío

    sin embargo

    del lápiz diminuto.

    Las horas convulsas

    en la magia del tiempo.

    Los entretelones

    que se resisten al anuncio

    ante el extravío de las hojas perennes,

    aislamiento después de los adioses.

    Nuevamente

    las blancas paredes

    que calladas

    lo dicen todo.

    De Íntimos fragmentos, Aníbal Fernando Bonilla, El Ángel Editor, Quito, 2019.

    XLIX

    Fragmento de luz

    tras el último beso de agosto,

    ojos ávidos de cristal

    de aquel gato en vigilia.

    Sortilegio en el mar

    ante el aplomo de la noche circundante,

    canción roja de metal

    en el desplome de los cuerpos afligidos.

    Surco en la tierra fatigada

    por la inclemencia de los siglos

    y el rumor de catacumbas,

    la duda permanente

    en el mañana azul

    como papel de celofán

    en el viento.

  • 3 Poemas de Simón Zambrano #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Simón Zambrano #PoesíaVenezolana

    Simón Zambrano. (Araure, Venezuela, 1976).Poeta, Escritor, Mediador de lectura, Editor. Reside en Mérida. Estudió Letras en la Universidad de los Andes y Pedagogía en la Universidad Politécnica Territorial de Mérida Kleber Ramírez. Tesista de la Maestría en Pedagogía Crítica-UPTMKR. Facilitador de Talleres de Mediación de la Lectura para el Centro Nacional del Libro y de Escritura creativa para la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello. Ha publicado Nido con aves muertas, Yo vivía en el refugio de mis palabras andantes, Insomne me miro al espejo, cuentos de la sierra, sinfonía de huesos, Caballito de crines doradas (Literatura Infantil), Temblor de pájaros, entre otros. Ha publicado en periódicos, revistas y antologías dentro y fuera del país. Ganador del premio DAES-ULA, 2006 y de la Bienal Nacional de Literatura Ramón Palomares 2019.Editor de la Revistas Literarias La Botella del náufrago y Materia Oscura. Es fundador de Páramo Editorial, en Chile.

     * 

    Tan negro como el trueno 

    caliente de tantas lenguas

    disputándose la libertad 

    tan Taino como Caribe y Arawuaco

    hecho de azúcar 

    persignándose con la izquierda

    mirando al monte

    desde el mar 

    una sola frontera 

    para tanta sangre

    ¿Cimarrón, dónde te escondes?

    La lucha viaja de isla en isla

    dejó de llover 

    y el cuero huele a sándalo. 

     * 

    Déjelo que huela  a pájaro 

    hecho agua 

    que se vaya pa encima 

    descalzo porque piensa en todos 

    nadie lo atravesará 

    porque es hábil como el trueno 

    déjelo que evapore 

    al enemigo 

    con hojas de su tabaco 

    envolviendo los mares 

    su rabia nos pertenece 

    para morir de arcoíris 

    debajo de la costa 

    parpadea la costumbre

    y la madre amamanta a los luceros 

    que se encienden 

    de tanta lágrima 

    déjelo que llueva 

    pa que se haga hombre.

    * 

    Palmar-ito

    Palmar-ote

    Pal mar todo 

    palmar mano

    palpar pal negro 

    plantación zumbando 

    negruzco cantando en la noche 

    ojos brillando en cañaveral 

    negra zumbando 

    repique de tambor 

    en sangre cortada de raíz 

    mal de ojo del blanco pal negro 

    mestizo, cimarrón 

    amamantar la línea solitaria 

    amontonado en candela 

    el vestido recoge 

    la silaba del creole 

    que apisona la nostalgia 

    y un trueno 

    ahuyenta

    a las gallinas. 

    Agradecimiento especial a la poeta Carmen Virginia Rodríguez por compartir los textos.

  • 3 Poemas de Kuei-hai Tseng, poeta taiwanés

    3 Poemas de Kuei-hai Tseng, poeta taiwanés

    Kuei-Hai Tseng (1946) es médico y poeta, armado con el corazón de un poeta y la agudeza del entrenamiento médico, dirigió su atención hacia la gente, las cosas y el medioambiente desde los años 1980. Sus poemas se desarrollan junto con los aspectos de la vida que se desenvuelven a lo largo de la trayectoria de su vida. Sus poemas tienen el poder de discernir las tendencias desde los ínfimos detalles. Documentan el paisaje humano, el sufrimiento de la tierra, la rasgadura y cicatriz entre etnias, y la imaginación y tristeza de la nación a través de los ojos de un intelectual. Su poesía documental es una breve historia espiritual de los intelectuales taiwaneses de los últimos cuarenta años.  

             

    Un paciente

    El paciente vino a verme para su cita

    le acaban de diagnosticar cáncer de pulmón

    docente nacido en Shandong

    alto y delgado con el rostro reservado

    con aire cansado y enfermo

    durante treinta años, ha escrito infinitas palabras con tiza en la pizarra.

    Con cierta cautela le pregunté:

    ¿Dónde vive?

    ¿Su esposa? ¿Amigos?

    Sólo movió la cabeza sin decir nada

    coco a poco su cabeza se fue inclinando

    una lágrima de repente se derramó

    cundiendo

    en el mapa de Taiwán.

    —De la obra, El Festival de las Ballenas, Mayo de 1983.

    Cometas

    ¡Acompáñenme a la Plaza de la Memoria a volar cometas! ¡Hijos míos!

    A volar alto

    más y más alto

    como si volara este corazón mío

    Dejen atrás esta ciudad

    elévense más alto con fuerza

    más alto hasta tener la vista despejada a lo lejos

    la tierra

    de mi infancia ante sus ojos.

    —De la obra, El Festival de las Ballenas, Mayo de 1983.

    Lentes

    Como siempre, me quité los lentes

    antes de dormir

    eran vívidas las escenas que se desplegaban en mi sueño

    me desperté afligido y arrepentido

    porque algunos sueños eran a menudo demasiado bellos

    ¡otros, demasiado aterradores!

    He llevado lentes desde que tenía veinte años, soy miope

    siempre creía que el mundo existía

    en la manera en que mis lentes me lo revelaba a la vista.

    Día tras otro, limpio con esmero esos orbes de cristal

    con ganas de ver el brillo de una nueva esperanza

    no obstante, cada tantos años, la edad cambia la refracción ocular

    hace falta un nuevo par de lentes que me brinde una visión clara de mi realidad.

    Tantos esfuerzos y apuros padecidos

    aún no soy capaz de alcanzar

    la visión estándar determinada por el mundo.

    —De la obra, Poemas de Kaoshiung, Febrero de 1986

    Traducción por Dr. Khédija Gadhoum

    Selección poética por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Kang Byeong-Cheol, poeta surcoreano.

    3 Poemas de Kang Byeong-Cheol, poeta surcoreano.

    Kang Byeong-Cheol es un autor, poeta, traductor y Doctor en Ciencias Políticas coreano. Nació en la ciudad surcoreana de Jeju en 1964. Empezó a escribir en 1993, publicando su primer relato corto, «Song of Shuba», a los veintinueve años. Publicó una colección de relatos cortos en 2005. Ha ganado dos premios de literatura y ha publicado más de ocho libros. Fue miembro del Comité de Escritores en Prisión (WiPC) de PEN Internacional (2009-2014). Fue editor de NewJejuIlbo, un periódico de la ciudad de Jeju (Corea). Es investigador ejecutivo del Instituto Coreano para la Paz y la Cooperación.

    Pasado y momento presente

     Si amas tanto tu pasado,

     si ves las revelaciones de lo divino en el pasado,

     entonces, quédate en el pasado de la dulzura.

     De lo contrario, vive en el momento dinámico presente,

     enfrenta al viento suave y dulce frente a ti

    Florecimiento del loto

    Érase una vez un sabio que dijo

    sé feliz,

    siéntete cómodo,

    aprende a calmarte

    mantén la paz mental

    La fama y las medallas no significan nada

    todo desaparece como polvo en el viento

    cuando la humanidad en ti se haya ido

    perderás una joya preciosa

    Cuando eres joven no respetas las leyes de la naturaleza.

    Todo está en un estado constante cambio

    todo está envejeciendo

    no escuchas a los sabios

    Cuando entablas conversaciones sin sentido

    que sepas que estás compitiendo donde no debes

    puedes enmendar los errores

    sigue las reglas escritas y no escritas…

    Respira profunda y lentamente

    sé feliz

    siéntete cómodo

    mantén la paz

    hay grandeza

    disfruta de la alegría de vivir con sabiduría

    Joya en la flor de loto

    brilla intensamente en ti, en mí y en nosotros

    la vida continúa, y el poder de la misericordia es grande…

    que la gente sea acogida por la gente

    Que la flor de loto te brinde frutos

    para la Paz en tu mente

    Bosque de abedules cubiertos de nieve

    Habiendo volado alrededor del mundo,

    ahora estoy viendo la nieve caer

    en el bosque de abedules blancos de Polonia.

    Sólo me falta el sol de la ciudad de Jeju.

    No hay nada más precioso que el sol.

    El sol de otoño de la ciudad de Jeju es precioso.

    Nunca sabrás cuánto me gusta el sol.

    Nada puede hacerme feliz cuando el cielo está gris.

    Anhelo el sol mientras veo caer la nieve

    en el bosque de abedules blancos de Polonia.

    Los copos de nieve caen sin cesar sobre los abedules cubiertos de nieve.

    Traducción al español por Mariela Cordero.