Poetas del mundo

  • 3 poemas de César Vallejo Mendoza: el gran poeta de Perú.

    3 poemas de César Vallejo Mendoza: el gran poeta de Perú.

    Nació en Perú, el 16 de marzo de 1892, siendo el menor de los once hijos.
    Criado con fuertes valores cristianos, su familia deseaba que fuera sacerdote.
    Estudió en la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
    Sus primeros poemas fueron publicados en revistas y diarios locales.
    Su primer libro “Los Heraldos Negros” es considerado uno de los más
    representativos ejemplos del posmodernismo en la poesía latinoamericana.
    De hecho, Vallejo, es considerado un gran innovador en la poesía universal del
    siglo XX y el máximo exponente de la poesía peruana.
    Decidió viajar a Europa, lo cual hizo con gran esfuerzo económico. Y al llegar a
    París comenzó a trabajar como traductor. Realmente pasó grandes apuros
    económicos en esa época.

    Luego hizo amistad con poetas como los poetas chilenos Vicente Huidobro y Pablo
    Neruda. También fue amigo del poeta español Juan Larrea y el pintor español Juan
    Gris.
    No sólo escribió poesía, abarcó narrativa y ensayos de gran profundidad e incluso
    teatro. Pero la libertad de su proceso creativo se veía afectada por la necesidad de
    hacer otro tipo de trabajos, para subsistir.
    En cuanto a narrativa destaca su obra “Escala melografiadas”, un libro con doce
    relatos verdaderamente originales y de vanguardia.
    Tres décadas después de su fallecimiento se realizó y publicó una recopilación de
    su obra narrativa con el título: “César Vallejo. Novelas y Cuentos completos”.
    La más reciente edición de sus obras completas fue realizada por la Pontificia
    Universidad Católica del Perú en 14 volúmenes, que incluyen poesía, narrativa,
    teatro, ensayo, correspondencias y traducciones.
    A pesar de haber vivido solamente 46 años su obra fue prolífica y de gran
    profundidad.
    Falleció el 15 de abril de 1938.

    A continuación comparto 3 de sus preciosos poemas:


    Ausente
    Ausente! La mañana en que me vaya
    más lejos de lo lejos, al Misterio,
    como siguiendo inevitable raya,
    tus pies resbalarán al cementerio.
    Ausente! La mañana en que a la playa
    del mar de sombra y del callado imperio,
    como un pájaro lúgubre me vaya,
    será el blanco panteón tu cautiverio.
    Se habrá hecho de noche en tus miradas;
    y sufrirás, y tomarás entonces
    penitentes blancuras laceradas.
    Ausente! Y en tus propios sufrimientos
    ha de cruzar entre un llorar de bronces

    una jauría de remordimientos!



    El poeta a su amada
    Amada, en esta noche tú te has crucificado
    sobre los dos maderos curvados de mi beso;
    y tu pena me ha dicho que Jesús ha llorado,
    y que hay un viernes santo más dulce que ese beso.
    En esta noche clara que tanto me has mirado,
    la Muerte ha estado alegre y ha cantado en su hueso.
    En esta noche de setiembre se ha oficiado
    mi segunda caída y el más humano beso.
    Amada, moriremos los dos juntos, muy juntos;
    se irá secando a pausas nuestra excelsa amargura;
    y habrán tocado a sombra nuestros labios difuntos.
    Y ya no habrá reproches en tus ojos benditos;
    ni volveré a ofenderte. Y en una sepultura
    los dos nos dormiremos, como dos hermanitos.


    El pan nuestro
    Se bebe el desayuno… Húmeda tierra
    de cementerio huele a sangre amada.
    Ciudad de invierno… La mordaz cruzada
    de una carreta que arrastrar parece
    una emoción de ayuno encadenada!
    Se quisiera tocar todas las puertas,
    y preguntar por no sé quién; y luego
    ver a los pobres, y, llorando quedos,
    dar pedacitos de pan fresco a todos.
    Y saquear a los ricos sus viñedos
    con las dos manos santas
    que a un golpe de luz

    volaron desclavadas de la Cruz!
    Pestaña matinal, no os levantéis!
    ¡El pan nuestro de cada día dánoslo,
    Señor…!
    Todos mis huesos son ajenos;
    yo tal vez los robé!
    Yo vine a darme lo que acaso estuvo
    asignado para otro;
    y pienso que, si no hubiera nacido,
    otro pobre tomara este café!
    Yo soy un mal ladrón… A dónde iré!
    Y en esta hora fría, en que la tierra
    trasciende a polvo humano y es tan triste,
    quisiera yo tocar todas las puertas,
    y suplicar a no sé quién, perdón,
    y hacerle pedacitos de pan fresco
    aquí, en el horno de mi corazón…!

  • 3 Poemas de Alan Patrick Traynor, poeta irlandés

    3 Poemas de Alan Patrick Traynor, poeta irlandés

    Alan Patrick Traynor es un poeta de Dublín, Irlanda. Es el autor de Seven Days Of Ashes, un libro de poesía escrito sobre el espíritu del Holocausto. Su última colección de poesía Edit not my soul lamenta el mundo alrededor del Poeta Irlandés. Se ha dicho que su poesía es como la mística pintura galvánica que incendia los campos de la Provenza.

    A la luz de Caravaggio

    El viento agonizaba

    cuando Caravaggio escuchó

    a tus ojos

    donde la luz una vez

    besó el lienzo negro

    en las habitaciones de tu cuello

    siete labios como plumas de cuerda

    un ojal, donde suave hilo tira

    en sus agujas

    un salvajismo que despoja a la luna de su luz

    un dialecto sin palabras

    un drama de cabello salvaje deletéreo

    que duele

    en tu hombro

    el encaje blanco

    que te mantiene unida

    estoy cautivado

    en una noche sorda

    que lee tus labios

    Flor del día

    Pájaro

    Como la noche

    Tú

    No puedes volar sentado en mi ventana

    Flor

    Igual que el pájaro

    Tú

    No puedes volar

    Sentada en mi mano

    La lluvia vino

    Para hacernos

    Escuchar

    Su

    Agonía

    Perdido en el otro mundo

    El viento sopla donde quiere Mariela

    teme a las piedras blancas

    que han olvidado

    la montaña de pecho gris

    y el topacio ardiente en tus labios

    el fuego idéntico en tus manos

    que escribió el camino

    llegaste, a través de la fragancia de los árboles

    el fuego salvaje fragmentado

    perdido en un mundo que guarda tu corazón

    el gorrión de pico naranja

    mientras predica al sol

    que sostiene el temblor

    El viento sopla donde quiere Mariela

    y el Ibis Escarlata

    sólo puede mirar

    como, desde sus labios

    su feroz pico negro nada por el aire

    y me pregunto de qué color es el flamenco

    tal como está como un fuego

    temblando

    sobre el agua.

    Traducción al español por Mariela Cordero.

  • 3 Poemas de Gregory Hills, poeta estadounidense

    3 Poemas de Gregory Hills, poeta estadounidense

    Gregory Hills, de 67 años, ha trabajado como terapeuta de adicciones los últimos 30 años. Antiguo batería y cantante en un club nocturno, cambió de profesión a los 37 años.  Además de ejercer como terapeuta a tiempo completo, asesora a magistrados de los tribunales locales en materia de adicciones y rehabilitación. Escribe poesía de forma constante desde 2017. Vive solo en el estado de Michigan, Estados Unidos.

    Por nacer

    Estoy a punto de nacer.

    Un monje me guía hacia el sueño; suavemente

    advirtiéndome que recuerde

    “susurrar amor a altas horas de la madrugada”,

    como medicina para antojos de todo tipo,

    enredos en redes de materia gris, o:

    cuando me encuentro con mis enemigos.

    Luego sueño con colibríes. Especialmente

    los últimos en irse, al llegar el otoño.

    Pierdo la cuenta de ellos contra el infinito, hasta que estoy

    inhalando mayo de nuevo; mezclando energías

    con la primera llegada a mi ventana abierta

    -y por un tiempo;

    me convierto en un oyente de lo más piadoso

    Ocúltame

    En la anatomía del aire

    el tejido conectivo

    de las nubes

    En el espacio aterciopelado, entre

    un callo y las cuentas de oración

    de una madre

    En el fuego del amor divino, cayendo

    en nieve rosa sobre

    ciudades de cristal

    En los ojos brillantes de un ángel

    celebrando el renacimiento

    de un ser perdido.

    Musa secreta

    Cuando lea mi libro en voz alta

    serás la primera en escucharlo.

    y no le contaré ni a un alma sobre nosotros,

    más allá de esta pequeña flor

    Y cómo podría sentirme solo, o incluso triste

    sabiendo que cada mañana

    tus poemas están a salvo

    dentro del altar de mi corazón

    contándole al mundo entero de ti.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Nermin Delić, poeta bosnio

    3 Poemas de Nermin Delić, poeta bosnio

    Nermin Delić es un reconocido poeta y doctor en medicina de Bosnia y Herzegovina. Nació en 1995, tras el fin de la guerra en su país natal. Ha ganado numerosos premios internacionales de poesía y por su compromiso con la promoción del diálogo intercultural entre artistas. Además, es el cerebro de Mili Dueli, el concurso de poesía más popular del sudeste de Europa según la revista estadounidense Forbes.

    vida

    (toda mi apoptosis)

    al final te recuerdan

    sólo cuando naciste

    y cuando moriste

    por lo tanto se nace y se muere

    tanto como sea posible

    corazón mojado

     llueve sobre mi corazón

    y  derrama d

                            o

                             l

                             o

                             r

    te busco

    en mis venas.

    para ti – para morir

     

    si las plantas fueran radiactivas

    las flores se darían mucho más

    todo el mundo llevaría una

    en sus manos

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de  Eduard Harents, poeta armenio

    3 Poemas de Eduard Harents, poeta armenio

    Eduard Harents es licenciado por la Universidad Estatal de Ereván, la Facultad de Estudios Orientales y el Centro de Lengua y Cultura Árabes de la Universidad de El Cairo. Es autor de 10 poemarios y ha publicado en numerosas revistas y antologías armenias y extranjeras. Eduard es el poeta armenio más traducido de todos los tiempos, con su obra traducida a más de 70 idiomas. En 2007, 2009, 2011 y 2013, fue galardonado en las nominaciones a la mejor serie poética y a la mejor traducción, y en 2013, con el primer premio de poetas jóvenes por el libro «Vigilia letárgica». Entre los galardones también figuran: el Premio Literario Internacional de Poesía 2015 y 2019, y el Premio Internacional de Literatura Panorama 2020 (India-Italia).

    ***

    En todos mis lugares de ausencia

    siembro mi reticencia

    de ti…

    Sin embargo, ¿quién puntuó

    entre los aromas de mi palabra?

    Cicatrices absolutas,

    dentro de mi frente de un sueño de vigilia…

    Cuando desees traducir

    mi sangre

    recoge las piedras de Job

    de mis poemas…

    Son células secretas

    del dolor guionizado.

    de tu Hijo

    ***

    Lo sé, algún día despertaré

    de la cena mística,

    llevaré los pasos dañados

    de mi padre

    como pequeños bolsillos

    llenos de amor inconmensurable…

    ¿Pueden mis días -me pregunto-

    escalar esa insoportable

    ligereza?

    ***

    Mi nombre

    es una piedra en el sueño de Dios

    con tallas ornamentales

    de espejos torcidos.

    A través de los huesos de las costillas

    de luz

    la catarata de mi padre

    está tintineando en mi lengua.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Daniel Quintero, poeta argentino

    3 Poemas de Daniel Quintero, poeta argentino

    Daniel Quintero Buenos Aires 3 de diciembre de 1959. Tiene diversas publicaciones en poesía y prosa. Participó en actividades literarias en Uruguay, Chile, Ecuador, Bolivia, Cuba, España y EE.UU. Es uno de los gestores del Fip de Parque Chas LUIS LUCHI 100 Años. 

    ///////////

    Vuelvo a poner en bosque cada hoja de papel que malgasté

    como quien devuelve cardumen

    o deja a merced de las tempestades cada uno de sus naufragios

    cada sorbo de fuego

    viento sobre toda naturaleza

    aquellos otros poemas 

    que tuve que traer a la rastra para que vuelvan a ser madera a flote 

    barcos de una sola raíz.

    Mi versión de las cosas muertas

    Una hoja al caer es lo que deja

     el otoño cuando pasa

    la esperanza que sin ser su religión

    reconoce que en las noches expuestas al silencio 

    hay más oscuridad

     que en cualquier otra latitud. 

    Saldrá el sol 

    por si acaso alcanzará a ser 

    una manera cierta de resurrección. 

    Aprendo a diario este milagro de escribir. 

    ///////////


    Cambio de poema

    a la mitad de la hoja

    porque si es como

    estar cruzando un río

    a mí siempre me gusta

    dudar antes de

    llegar a la otra orilla.

  • Poemas de Luis Gilberto Caraballo

    Poemas de Luis Gilberto Caraballo

    Luis Gilberto Caraballo es un poeta y artista plástico nacido en Caracas, Venezuela en 1962. Caraballo ha publicado siete  poemarios y tiene unos 19 poemarios más inéditos. Además su obra poética ha sido difundida en diversas publicaciones literarias y ha participado en numerosos encuentros internacionales de escritores. Con su poesía Caraballo ha obtenido reconocimientos internacionales de importancia como obtener el primer lugar en el Premio Internacional de Poesía en São Paulo, 2004; así como el máximo galardón en el XXV Congreso Mundial de Poetas en Los Ángeles, California, 2005; una mención honrosa, en el Premio Mundial de Literatura, “Municipalidad de Aguas Verdes”, versión poesía 2009  por el poemario Noches, mares, fragmentos del poema; Mención honorífica en el 1er Premio Mundial Andrés Bello de Poesía 2009 por el poemario, Poemas de números y series infinitas.

    Sus poemarios  publicados son Encuentros con el Sur (Venezuela, 2007), El árbol de las casas vacías (España, 2008), Los caminos del tiempo (España, 2009), Poemas de números y series infinitas (Portugal, 2012), que salió en edición bilingüe en español y portugués; Arpa Invisible (Letras Salvajes, Puerto Rico, 2020); Es tiempo de volver destellos de un regreso (Del Sur a Sur Editores, España, 2021) y La Gruta del Ávila (Letras Salvajes, 2021). Su libro Celajes de noche se gesta y su publicación está pautada para diciembre de este año. Su poesía puede relacionarse con movimientos como el simbolismo, el surrealismo, el trascendentalismo estadounidense e incluso con la poesía mística española pero Caraballo ha sabido crear su propio universo poético.

    En cuanto a su pintura, Luis Gilberto Caraballo ha hecho exposiciones indivisibles como Hollywood-Hábitat Aurico, Venezuela; AVAP, Las imágenes del rostro, 1996; Salón Michelena. Los de la psique, Venezuela, 1996; Galería Montemar de Chile, Tropos del Inconsciente, 1999-2000. Caraballo ha participado en importantes muestras colectivas en Venezuela, Ecuador y Uruguay y trabaja para realizar exposiciones próximamente en su país natal y también en la realización de una muestra de su arte en China, proyecto que se cuaja desde el 2005. Ha realizado dibujos para sus libros Encuentro con el Sur, El árbol de las casas vacías y su libro Poemas de números y series infinitas. Su pintura abarca diversas expresiones como el arte figurativo, neocubismo, neoexpresionismo y arte abstracto. 

    Poemas leídos en el 15 Festival Virtual de Poesía, Poesía por La Paz, de Dois Corrego  en Usiha de Sohno en Brasil, 26 de noviembre de 2022

    I

    Aprendí algoritmos que me explicaron parcialmente algunas cosas y no pude tomar nunca en ellas un tren sin que sintiera que habían muchos asientos vacíos como si no hubiesen suficientes pasajeros mirando la ventana pasar como si hubiese elegido un racimo de palabras y estas estuviesen en un lugar mostrando la soledad de sus jardines el esplendor de su viaje el río de sus sílabas el sentido de su alarido el silencio de sus letras no pude mirar en el tren sin escrutar su silencio la voz de aquella distancia el sentido de la imagen en mis ojos clavaron los algoritmos el tiempo inexistente nació de aquella soledad prendo su arcoíris el silencio que azotan la mirada que busca entender aprender a conocer sus hebras la lluvia y sus acordes de guitarra.

    II

    En mi abismo en mi vacío nace un árbol de raíces difíciles de ubicar por más que busco encontrarlas en el fondo de la tierra en las vasijas de la memoria en los acantilados subterráneos las voces no sé de dónde provienen me hilvanan en mis silencios me ata más allá de las venas de un mundo inalcanzable por mis ojos inaudible el hallazgo es de lo más efímero de una rotura de pasadizos desconocidos y puertas imaginarias esa ventana que calca abre que urde y sueña entreabierta a la realidad tiene un profundo arraigo a lo inasible a la noche a la realidad del sueño que en canoas navega por más que busco son posos profundos y espejos de origen sideral de puertas de maderas interminable mar con un oleaje ciega su voz como si contuviera en la mano el camino hacia su raíz un árbol crecido de sílabas de árboles y bosques de sueños y un delirio inagotable me lleva a sorber en sus copas las nubes y el canto de brisas que en mi yacen es el verdor de sus hojas es la noche interminable de letras y silencios de pausas y esperas me ahondan en mi. Me mantiene en pie en aromas del corazón desconocido en el latido de temblor en la quebradiza página llegó a ver su corteza de una rara tierra y de frutos de un imaginar el cielo en vuelo en exilio el otro que apenas logro palpar ciego.

    III

    En círculos intentando alcanzar la noche en el cielo de la memoria y cuán lejana y distante tan adentro en mi latir tus letras como soplos de mar olorosas a tempestad de estrellas círculos aromada de luna  tan diluida en cada sílaba tan íntegra en el poema de tu oscurana semblante de astros ardiente tu voz en el epígrafe tu rio griego dejado por las escrituras del que hablaba Pitágoras en su geometría de cielos en su niñez trazaba un cubo en la ciudad de Atenas en su silencio cada arista un epígrafe en la mirada de aquellos ojos tomado de algún cometa en el árbol veo sus porvenires como metáforas plateadas de hojas lúcidas los espejos de algún planeta dejado en  órbita del poema calando con sus giros versos volviendo el canto en el ramaje del árbol un lugar una jaula abierta y en tu corteza la que se dibuja en arameo en alguna voz distinguida de orquídeas quienes me escriben con sus labios sus besos aromados en mis manos mis yemas tintan de letras el muro de la noche un eco en el latir de mis pasos.

    IV

    Mi pecho se ha hecho un amasijo de silencios a la espera de la tarde con sus ojos de lluvia quieta carga en el bosquejo nubes de atajos y una frente de aire poblada con olores a brasas dolientes viene en medio del tiempo intentando bailar con la brisa cae con un lirismo de espanto en el árbol se abren las jaulas de los recuerdos y vuelan los pájaros a los matorrales lejanos con ojos de empeño y deudas en el pico el canto abierto en el cielo como pincel de piel limpia y corteza de abrigo aromado para la noche secreta de una Caracas sedienta mi pecho ha subido hasta el último escalón se ha vuelto un cielo sin regreso parece un sueño una hamaca mecida en la montaña azul que vuela entre las nubes y el árbol me trae de vuelta con su rostro de abadía a sus raíces en la memoria canoas de río venas de horas que pasan muy adentro en la selva del alma y van mirando el espejo de su silencio van con las gotas lloviznado el camino de recados que traen consigo el vuelo de los pájaros ni se siente se fueron a otro tiempo a volar sus alas de obsequios y su canto con la noche.

    V

    Cuando el mundo era mundo y el muro era de esclavos y tabúes de tierras en sed asoleadas hasta el silencio nacieron poemas de esencia en el arraigo en el grito de un puñal adosado en el vientre del vacío en la pulpa de la mirada la luna había crecido hasta los confines del cielo era habitada por duendes y sangres eran las venas de la noche que en silencio se habían convertido en versos en el ramaje de un árbol nacido de una tierra fértil era la esgrima del suelo entre un animal primitivo y el eco de un espejo volviéndose rostro en el pozo del estanque brotaron las palabras brotaba el delirio de un cielo tomado de pasión y sangre avezada un torrente de cantos y metáforas de mares y adagios se hicieron en la noche la poesía era el silencio de la memoria el hilo mágico del río que el corazón guarda en arraigo de una tierra desnuda en la intemperie del cielo adeuda un cauce que se ha ido a otro lugar a enjuagarse de idiomas a volver la mirada en la elegancia de sus letras se siente venir palabras y destinos destierros y sentires amaneceres y noches con un brote tomado por la noche arqueada por la flecha de un infinito enclavado en lo difuso en lo inconcluso en la intolerancia de lo salvado en la herradura de un alazán sin rumbo por el llano temido de espantos y nubes destinadas a volverse espejo de otra tierra distinta indescifrable viaje que en versos cala en la penumbra.

    VI

    Vi gemir con sutileza el humo de una cafetera puesta sobre los troncos de una vieja rama del árbol y el sol durmiente había alzado su ardor hasta hacer gemir la tapa del camino parecía un frasco de acertijos así entre aquel cielo poblado de motas blancas desnudas y sin destino cierto y el andar sobre un cemento lleno de césped brotado de hierbas y flores del tiempo el doliente amor de la tierra pulsando el cielo desde lo más febril crecieron en silencio y desde los recuerdos se hizo el aroma en sílabas en los ojos caían los labios en el sabor en las palabras del café el tiempo bailaba sus horas y al lado en las ramas yacía un pájaro de copete amarillo brillando con su linaje de estatua patria mis ojos se encendieron cayeron en el puerto donde el azulejo posa sus patas en el árbol tañido de relojes y horas desconocidas y el encuentro se hace llama bramas de un sueño que asoma sus nubes y el cielo se puebla de versos mis ojos temblaron y desaparecieron en la visión del ramaje quedaron aquellas letras colgadas del iris mientras mis pasos seguían al parque en su delirio.

  • 3 Poemas de Murat Yurdakul, poeta turco

    3 Poemas de Murat Yurdakul, poeta turco

    Murat Yurdakul nació en Adana (1983). Sus poemas, relatos cortos y traducciones se publicaron en varias revistas.  Fue nombrado mejor traductor en el British Journal of Modern Poetry Translation (2018).  Recibió el XIII premio internacional de poesía Premio Vitruvio en Italia (2018), y el VI premio internacional de relato literario Città Del Galateo en Italia (2018).  Participó en la colección de relatos Casa Editrice Cento Verba en Italia (2019).  Homer Literature Awards Tarık Dursun K. Premio de relato 3er premio (2020).  Participó en la antología poética del Centro Internacional de Traducción e Investigación de Poesía en China (2020).  Fue galardonado con el premio internacional Poeta del Año (2022) por el Consejo Ejecutivo Internacional del Centro de Traducción e Investigación de Poesía IPTRC en la República Popular China.  PEN Asia Internacional [Egipto] participó en la selección de poesía «Literatura de la Ruta de la Seda» (2022).

    Pájaros muertos en mí

    ¿Tenemos frío mientras tiemblan las flores de granada?

     Si te vas, ¿quién regará la albahaca?

     ¿Dónde se refugian los pájaros por la noche?

     en todas las floristerías se venden pájaros muertos

     las violetas son pájaros muertos en lugar de narcisos

     un sonido de agua un aroma de albahaca ahora lejos

     recuerda los incendios a los jóvenes muertos ahora

     Paso por los cafés del boulevard

     intelectuales ebrios, penas arabescas

     un mentiroso en la página de un periódico

     Te conviertes en un largo silencio cuando miro las montañas

     Tu corazón se retuerce como cartas no correspondidas.

    Invierno

     

    Escribo en las ventanas el sonido de los pájaros

     El invierno está una corriente de aire, los rieles perforan la noche

     En el balcón se está secando la albahaca

     Así extraño el patio que dejaste

     Los ángeles olvidaron la ciudad, lloré por los dos

     Una mañana visible desde los fríos muros esa arboleda azul, el viejo parque

     El sonido del pájaro que lanza el cielo cansado cae dentro de mí

     Un problema tarde en la noche en mi cara

     La vida es una grosella

     Estamos desnudos, tu cuerpo es arena, tu boca es carta, tu palma es adiós

     Estoy en la sombra de una herida de un corte

     El invierno sangra en mis muñecas

     La tarde dejó sus últimos colores en su cabello desordenado

     Ya no había pozos que gritar

    ¡Sonidos de perros callejeros se acumulan en mi rostro!

     Hay cosas que no olvido mientras observo la lluvia

     Gotas golpeando el cristal, un movimiento…

    en el camino

     

    Tu más hermosa sonrisa se queda una mañana de vacaciones

     en los ojos de los niños

     Se puede decir de las fotos

     Una carta escrita en el agua

     que contiene todo el pasado perdido

     Este amor es un viaje que fluye de mí hacia ti

     Vi pájaros haciendo el amor en tu pecho

      Aprendí en ti que el amor no empieza en la piel sino en el corazón

     Hubo tejados donde guardé tu voz, pájaros encontrados

     Se olvidaron de migrar tras el sonido de las cigüeñas

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Ching-Fa Wu, poeta taiwanés

    3 Poemas de Ching-Fa Wu, poeta taiwanés

    Ching-Fa Wu, (Taiwán) novelista, poeta, prosista y crítico, nació en Meilnung, Kaohsiung, en 1954. Fue comentarista de noticias de «The Common Man’s Daily», Vicepresidente del Comité de Cultura y Director de los Servicios de Cultura del Condado de Pingtung. Ha publicado los siguientes libros: La casa de té de mi madre春秋茶室,Autumn Helenium秋菊,Three Steps人間三步(novelas ). We Human 我族,The Wind風起 Y más de diez libros de poesía.Es un famoso presentador de radio. Su novela, La casa de té de mi madre 春秋茶室 fue llevada a la pantalla en formato de película y una serie de televisión.

    Una confesión sobre las malas hierbas

    Hijo, debes aprender de las malas hierbas.

    Como las malas hierbas

    que se sienten a gusto mientras son despreciadas.

    Hijo, debes aprender de las malas hierbas.

    cuando llegue un viento feroz

    agáchate,

    pero no te rompas.

    Hijo, debes aprender de las malas hierbas.

    Cuando arda un gran fuego

    esconde las raíces profundamente en la tierra

    y nunca crezcas encima de un muro.

    Si alguien te pisotea a tu izquierda

    permite que también pise

    a la derecha, por delante y por detrás.

    Pero no olvides preservar la vitalidad de tus raíces

    el pisoteo es una oportunidad

    para que las malas hierbas se propaguen.

    Designado entre cientos de flores,

    hijo mío-

    la mayor gracia para los Elegidos

    es convertirte en una hierba tenaz.

    Es mi última voluntad-

    hijo, que nunca te rindas

    o vaciles.

    Espera, o haz que un enemigo

    se derrumbe mientras se jacta.

    Tú, hijo mío,

    tendrás la ventaja en ese momento,

    ocupando la tumba del enemigo.

    Hijo, deseo que te conviertas en una hierba

    que, sobre la tumba del enemigo cada noche

    escucha el canto de los grillos.

    Hijo, debes aprender de las malas hierbas.

    Ombligo

    Después de visitar a mi madre en el hospital,

    me miré el ombligo

    mientras me bañaba.

    En trance escuché el llanto de un bebé

    desde lo profundo del ombligo,

    El Centro del Universo-

    Contemplando la insondable Oscuridad,

    llorando en silencio

    Llevo una flor

    Llevo una flor,

    no para ti,

    que eres tan voluble como una nube.

    Llevo una flor

    no para ti,

    que eres tan frágil como el hierro fundido.

    Llevo una flor,

    no para los demás;

    Llevo una flor

    para mí.

    Inmutable, indestructible,

    y que difícilmente será arrebatada por alguien-

    mi sueño.

    Es hora de partir-

    en mi cabello

    llevo una flor blanca de sueños.

    Nota: Este poema está inspirado en una amiga cercana, Miao-yi Tu, que llevaba una flor detrás de la oreja, mostrando su determinación de terminar una relación.

    Traducción al español por Mariela Cordero.

  • 3 Poemas de Felipe Ezeiza #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Felipe Ezeiza #PoesíaVenezolana

    Felipe Ezeiza (Los Teques, Venezuela, 1999). Integrante del grupo Habitantes de la Calima. Ha diseñado y aplicado talleres de escritura creativa enfocados en la construcción de bestiarios, y haikú. Mención publicación en el 6to y 7mo concurso nacional de poesía joven Rafael Cadenas. Ganador del 6to concurso de poesía Descubriendo Poetas. Ganador del 5to concurso nacional de poesía joven Hugo Fernández Oviol. Mención honorifica en la primera edición del Premio internacional de poesía Bruno Corona Petit, y ganador en su segunda edición. Ha publicado Osario (Ediciones Petalurgia, 2022), y  Bestiario del viento (Buscadores de libros, 2022).

    Epitafio

    Liviano

    para acariciarnos       

    a través de la llovizna.

    El hombre del trono de hueso

    El resplandor que guía la historia de nuestra vida

    no alcanzó lo alto de sus copas

    qué solitario animal

    se posa en este árbol antiguo y seco

    del que arrancamos la corteza en el final del páramo

    mascamos sus raíces para extraer

    todo el amargo de la existencia

    intranquilos

    barrancos amarillos y sonoros

    de íntima tristeza

    ramas osificadas que no dan frutos

    que no dan      sombra     ni flores

    un árbol     nada más

    aún crecen sus cabellos

    supremo de fragilidad

    canta en secreto

    una voz

    tal vez     un coro de gargantas iridiscentes

    vibran

    tan livianas

    en el fondo de la tierra    

    como una herida

    oculta en una bandada de pájaros

    ¿los oyes?

    estos son los latidos de mis ancestros.

    Pluma negra / arte poética

    El lenguaje

    nace de la carencia

    en el camino

    algún ser alado

    lo bautiza

    emerge de las sombras

    en los solares de la niñez

    nos atrapa

    y así

    curtido por el hastío

    como un verso de Drummond de Andrade

    cruza los lindes del pensamiento

    toma posesión de los símbolos

    apresura el alcance de su melodía

    limpia    de la pipa    la sangre de un faro

    por supuesto

    ante la primera imagen de tormenta

    la agudeza despliega su sed

    gallo contrahecho

    torcido desde la médula en una nueva figura

    para que el trazo diga más

    el lenguaje

    nos da pistas para aprender a morir

    maleable    cargado de instinto    huidizo

    aconseja:

    escribe     pero no te quedes solo

    pues

    escaso

    el lenguaje

    murmura y murmura hasta pudrirse.