Poetas del mundo

  • 3 Poemas de Bahaa Iaali, poeta libanés

    3 Poemas de Bahaa Iaali, poeta libanés

    Bahaa Iaali Es un poeta y traductor libanés, nacido en Bebnine, Akkar, en 1995. Es licenciado en Historia y Mitología por la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Libanesa. Fue profesor en prácticas en la Universidad libanesa, antes de dedicarse al periodismo y la traducción, donde escribió y tradujo en numerosos periódicos y plataformas culturales como: «Al-Faisal», «Al-Jadeed», «Al-Araby al-Jadeed», «Ultra Sawt» y «Romman Magazine». También trabajó como editor literario en la editorial Dar Al-Rafidain entre 2019 y 2020. Trabajó como traductor independiente y tradujo al árabe muchos libros de escritores, entre los que destacan Jean Cocteau, Emmanuel Bove y René Bazin. Ha publicado – La luz es el último pájaro del cielo (الضوء آخر عصفورٍ في السماء) – Nueva editorial Dalmoun, Damasco 2017.- Canciones de un pueblo envuelto en la niebla – Poema largo (أغنياتٌ لقريةٍ مضبّبة – قصيدة مطوّلة) – Revista Al-Jadeed, Londres 2021

    Damasco

    Un día que no empieza sin ver la puerta

    Un día que sirve un poco de alcohol a sus visitantes para que lo olviden por la noche

    Un día que no quiere hablar

    Y los visitantes, desde que piensan en completarlo

    no hablan.

    Hoy es un ingeniero iletrado del mañana, que sigue pensando en cómo pasará

    Hoy es lo que fluía de la lengua del vendedor de croissants en Qaymariya, y lo que se hablaba por callejones donde una vez una amante se esfumó, escuchando el clamor de la sangre, el clamor de los años afilados sobre las cabezas cubiertas de herrumbre.

    ***

    ¡Oye tú!

    ese silencio que sigue ahí cuando me voy no puede morir

    tu cabeza que está atestada de cuentos populares

    me devora poco a poco, así que me duermo

                luego cambio de escena, todavía duermo

                entonces, vuelvo,

    entonces trato de recordar lo que el hombre asesinado dijo mientras miraba el bosque donde perdió a su hermano, recuerdo como el tiempo me hilaba como un jersey me tejía de hilos que estaban disponibles, sin importar sus colores,

    entonces vuelvo tan lentamente como el internet en la cima de una montaña

    entonces me pongo de pie

    guardo silencio y

    guardo silencio otra vez

    hasta que todas las formas de muerte rueden desde mi cabeza.

    ***

    Nada es certero respecto a lo que los absurdos dijeron sobre el cierre de la carretera entre Tracia y los Balcanes. Nada sugiere el miedo en la voz de Jacques Brel mientras toma su último aliento. Polvo, escombros, aire contaminado es lo que sé que me espera allí, o en el camino de la voz de Jacques. Sin embargo, soy plenamente consciente de que el músico no se cansa de los pesos de lava que caen sobre y alrededor de su cabeza.

    Mi voz llegó, y mi cuerpo todavía está esperando

    con el sabor de las manzanas, se anhela un sueño tierno que camine tan dulce como el andar de una virgen en mi cabeza.

    Nada de lo que preocuparse

    Nada puede hablar con el camino para que se abra,

    Nada puede permanecer en silencio mientras camino manchado de polvo.

    Traducción al inglés: Reem Ghanayem y Shurouk Hammoud

    Traducción al español: Mariela Cordero.

  • 3 Poemas de Timothée Bordenave, poeta francés

    3 Poemas de Timothée Bordenave, poeta francés

    Timothée Bordenave. Poeta, cuentista y ensayista, su escritura ha sido descrita a menudo como muy narrativa y personal. Sus escritos se han publicado en Francia y Estados Unidos. Formado como abogado y bibliotecario, lleva varios años dedicándose a la literatura. Pero también es un artista visual, y ha sido representado como tal por varias galerías.

    El bosque

    El bosque lleno de cantos de pájaros, sonidos de bestias,

    alberga un lago en mi corazón, sí, ¡un lago de amor! 

     a menudo vuelvo a él por la noche, a veces durante el día,

    para saciar mi sed de las riquezas que aloja. 

    Bosque inmenso, bosque hermoso, bosque secreto…   

     A veces salta un ciervo, a veces un jabalí,

    se oye un gruñido quizás de un lobo,

    avanzo hacia los charcos de sombra,

     a veces descanso al pie de innumerables árboles,

    sentado solo, meditando el gozo y la gloria,

    conozco mi camino y sé dónde confiar…   

    y desde que llegué aquí, he estado buscando

    más allá de este lago un castillo de aventuras,

    donde vive una joven… Obra de la natura,

     este castillo es todavía desconocido para mí,

     pero está ahí, mi esperanza – cautiva.. 

    Luego volveré al bosque, misterios,

     pruebas me esperan allí,

    Creo, espero, les dije un castillo, una joven y la corte,

     Después de este lago les dije –

    donde mi corazón se precipita,

    cantos de pájaros, sonidos de bestias, ya saben el resto. 

    Encuentro en el bosque

    Mil sonidos familiares bajo el sol que cae,

    pueblan estos bosques sombríos donde camino sin prisa,

    ¡Saboreando mi placer! Y mi mirada se asombra,

    ante el amasijo de arbustos, árboles y espinas…   

    de repente, asustado por mi paso silencioso,

    salta un ciervo, luego otro, y después un tercero. 

    Sus saltos me conmocionan y hacen que mis ojos se pierdan,

    tras los matorrales – tres bellas bestias.   

     Cuando llegué a casa le dije al guardián del castillo:

    «¡Oh, los ciervos, se pueden ver por la mañana temprano,

    y usted sabe, señor, que los cazadores les disparan!”  

    «Sin duda, por eso huyen”.

    Me digo a mi mismo en la noche que reemplaza al día,

    me voy a cenar, pensando que ellos, no muy lejos, están corriendo…   

    Primeros amores  

     

    ¿Qué sucedió, tierna amiga, con tan bellos amores?

    ¿La vida ha pasado y los ha borrado? 

     Hoy estoy solo: un poema tras otro,

    para rezar a Dios, para cantarte, para contar el pasado… 

     Eras hermosa y joven y reías –

    tiempos fugaces, yo también lo era, gozábamos las horas… 

    Sí, pero el inexorable Destino cuenta nuestros días,

     te fuiste, no te mantuve bajo mi techo.   

     ¿Qué será de mi vida errante?

    ¿Te encontraré en mi corazón que aún arde? 

     Antigua fábula en la que el sabio espera con serenidad a la muerte…   

    convertirse en el amado de una princesa en un sueño.

      ¿Lo sabes? Todas las mañanas, cuando sale el sol,

    sigo pensando en nosotros bajo el Cielo – el que perdura. 

    Traducción al español por Mariela Cordero.

    Estos poemas pertenece al libro L’or des jours (2020)

  • 3 Poemas de Pedro Licona, poeta Colombiano

    3 Poemas de Pedro Licona, poeta Colombiano

    Pedro Licona, poeta, novelista y cuentista colombiano (1948). Filólogo . Director de la Organización Casa de Poesía (Neiva 1995 _ 2016). Coordinador de la Biblioteca Departamental Olegario Rivera. Director de la Revista Espiral. Ha publicado obras técnicas y literarias, entre ellas: Lámparas de mi Tierra( cuentos), Viaje a pie al Akasha( poemas), Paisaje de Memoria _ Antioquia (poemas), Sambapalo(novela), Tiempo de Gracia( novela), Ilusion( poemas). Recibió reconocimiento de Niranjai Desai, Director de Asuntos Culturales de la India(1993). Sus poemas han aparecido en revistas nacionales y extranjeras. Poemas suyos han sido traducidos al inglés, italiano, rumano y árabe.

    Cuando de pronto los cerrojos del crepúsculo

    Hay  mundos cercanos al cansancio de la luz

    Magia dormida en el corazón de la leche materna

    Girando entre las cuerdas cansadas del crepúsculo.

    Las sombras que se aproximan se alimentan sin abrir  los ojos

    Donde la sangre reclama un trozo de mudez,

    Rueda suelta entre párpados y lechos,

    • Suaves impulsos de fusibles helados –

    Llamando al tiempo, para brillar sobre su alfombra.

    Plegaria

    Prendido a los pliegues de esta atmósfera, nubarrones de calor

    Pido bendiciones, solicito un canto.

    Busco a alguien, algo que me ayude a llamar a las puertas del cielo

    Porque voy en pos de su refugio, concedido por las voces ardientes, en el nombre

    De  “aquel que enceguece”, entona salmos con el lenguaje preciso para el destierro.

    “Vuelvo  la esquina de la plegaria”, mientras pido bendiciones,

    Solicito un canto.

    De los suspiros algo nace…

    Ofrezco la cura para todos los males,

    Un olvido,  los movimientos de la agonía

    Luego del goce y los misteriosos llamados de la ilusión.

    No a los arrepentimientos que llevan a las almas, la pena

    Si a los pases mágicos que secan todas las heridas.

    Desde allí canto, desde la emoción, satisfecho; la consumación

    Y el arrepentimiento antes de la mentira.

    Dios sea alabado bajo su capa de amparo

    Porque “…después de esa lucha que los débiles conocen

    Hay algo más que muerte…”

    Estos poemas pertenecen a

    Paráfrasis para Dylan Thomas:

                          ( Poemas tomados de la Versión de Elizabeth Azcona Cranwell)

  • 3 Poemas de Jüri Talvet,poeta estonio

    3 Poemas de Jüri Talvet,poeta estonio

    Jüri Talvet. Nació en 1945 en Pärnu (Estonia). Licenciado en filología y literatura inglesa por la Universidad de Tartu (1972) y Doctor en filología y literatura hispánicas por la Universidad de Leningrado (San Petersburgo, 1981), donde tuvo que presentar su tesis al no existir entonces estudios hispánicos en Estonia, ha presidido desde 1992 hasta 2020 la Cátedra de Literatura Mundial y Comparada en la Universidad de Tartu. Hoy es profesor emérito. En 1992, además, fundó los estudios hispánicos en la misma universidad, que han acogido también lectorados de catalán y portugués. Por otra parte, se le debe la fundación de la Asociación Estonia de Literatura Comparada y de su revista anual, Interlitteraria, de ámbito internacional, que publica en cuatro idiomas. Ha dado a la imprenta ocho libros de poesía y nueve de ensayo, de los que varios se han traducido y editado en inglés, español, italiano, francés, catalán, japonés, ruso, rumano, serbio y griego. Su obra poética y ensayística se ha divulgado también en revistas de numerosos países y en diversos idiomas. Ha sido galardonado con el Premio Anual de Literatura de Estonia (Ensayo, 1986), el Premio Juhan Liiv de Poesía (1997), el Premio Conmemorativo Ivar Ivask (2002), el Premio Internacional Naji Naaman de Literatura (2020, por toda su obra) y el Premio Nacional de la Ciencia de Estonia en 2021 por toda una vida dedicada a la literatura, la investigación y la docencia universitaria, y ha recibido otras importantes distinciones. En 2016 fue elegido miembro de la Academia Europea.

    EN EL DÍA DE SAN VALENTÍN

    se deja un regalo en la puerta.  

    Se toca el timbre con fuerza y se huye.

    Me asomo y miro

    de un lado a otro con agradecida

    sorpresa: ¿quién pudo haber sido?

    Y luego vuelvo y fluyo en ti –

    como la lluvia, el sentido y la belleza. 

    NUNCA TE OLVIDARÉ. Tampoco

    al jardín de rosas, sereno y silencioso.

    Ni a la pintura desprendida del marco de la ventana.

    La obra perdura más que la sombra del viento,

    cuando bajando de un tren extraviado, madre ‒

    en otra tierra, en otra era, donde hasta

    los letreros estaban escritos en un idioma extraño

    ‒todo al revés‒, te llevé

    en mi regazo toda la noche.    

    TE SALVÉ LA VIDA, DICES, PORQUE

    un instante antes de que se derribara

    desde un alero, una pesada roca

    de hielo y cayera

    justo delante de ti,

    te detuviste

    a pensar en mí, por un momento.

    De manera invisible,

    el amor habla

    y protege siempre que puede.

    Y si no puede, entonces tal vez

    sería inútil eliminar las capas

    de ropa, carne y huesos ‒

    para hallar el alma.

    El experimento

    podría no tener éxito, como ocurre con la cebolla o la col

    Traducción al español por Mariela Cordero

    Foto por  Agnieszka Herman,( 2019).

  • 3 Poemas de Sandesh Ghimire, poeta nepalí

    3 Poemas de Sandesh Ghimire, poeta nepalí

    Sandesh Ghimire es un empresario, ingeniero civil, escritor y poeta, activista internacional por la paz y educador de Nepal. Ha publicado artículos en el boletín internacional Srujan Panicle. Susrelatos y poemas fueron publicados en la revista Kametsa (Perú) y en revista Homo Universalis (Grecia) y artículos en varios periódicos. Recientemente publicó su libro de poesía Paz y Armonía.

    La madre naturaleza

    Rara vez me encuentro triste

    tampoco recuerdo la última vez que reí

    las brisas sobre mi suelo son siempre frescas

    por esa razón actúo como una loca

    los sueños y los deseos están llenos de elecciones y despojos

    lo que queda, al final, es el silencio de la virtud

    madre naturaleza eres tan amorosa y amable

    aunque los deseos humanos han arruinado tu entorno

    hubo un tiempo en el que el cielo era prudente

    tu verdor estaba lleno de belleza y espíritu

    pero mira madre lo que hemos hecho

    nuestros absurdos experimentos te han dejado muchas cicatrices

    Madre tierra, Madre naturaleza queremos reconstruir

    lo que hemos arruinado, queremos recrearlo

    danos una oportunidad más, un día más

    queremos corregir todo lo que salió mal

    queremos corregir todo lo que salió mal

    Esperanzas

    Es una noche fría

    el cielo está lleno de estrellas y luz

    estoy caminando hacia mis esperanzas y sueños

    tratando de tomar el control de mi vida solitaria

    ¿cuántos sueños tengo que sacrificar

    para ser un hombre de clase alta?

    ¿cuántos caminos tengo que recorrer

    para alcanzar esa vida que complacerá a todos?

    mi sangre y mi sudor

    trabajando todo el día y la noche

    para llegar a vivir ese hermoso instante

    de no tener que luchar por todas mis necesidades

    la esperanza es mi única amiga

    en este momento de soledad

    derribaré el cielo

    para traer el brillo a mi vida

    para traer el brillo a mi vida

    La vida es un viaje

    La vida es un viaje con recuerdos

    logros junto a fracasos y rupturas

    sigue caminando

    es un viaje de aprendizaje y formación

    hallarás lo mejor de ti

    con la edad, brotará la sabiduría

    sigue caminando

    es un camino de prosperidad y apogeo

    muchos fueron y vinieron

    muchos sintieron que nunca caerían

    sólo vive feliz

    no sabes cuándo terminará tu tiempo

    la vida es un viaje con recuerdos

    amigos junto a enemigos y némesis

    sólo reza por cada alma bondadosa

    alcanzarás tus metas en la vida

    alcanzarás tus metas en la vida

    Estos poemas pertenecen al libro  Paz y Armonía

  • 3 poemas de Gad Kaynar-Kissinger, poeta israelí

    3 poemas de Gad Kaynar-Kissinger, poeta israelí

    Gad Kaynar-Kissinger  es un profesor asociado jubilado del Departamento de Teatro de la Universidad de Tel Aviv. Su poesía se ha publicado en las principales revistas y suplementos literarios israelíes, y se ha reunido en siete poemarios, entre ellos una publicación bilingüe hebreo-español Lo que queda (What Remains). Obtuvo el premio de «La Unión General de Escritores de Israel» (2010). Kaynar es actor de teatro, televisión y cine, y traductor de 70 obras de teatro del inglés, alemán, noruego y sueco. Por sus traducciones de Ibsen fue designado en 2009 por el Rey de Noruega como “Caballero de Primera Clase de la Real Orden Noruega de Mérito”.

    Otra canción de amor

    Para Shlomi M., un creyente hereje

    Como un escriba de la Torá grabando la Biblia entera

    en la cáscara de un huevo

    con mis uñas mordidas grabo los pergaminos

    de mi amor por ti en el tallo de mi hueco

    corazón  

    Y los obispos de mi sangre se precipitan urgentes y sin aliento

    por los túneles de mis venas obstruidas

    para entregar

    una réplica de su mandato a la última de mis

    células moribundas.

    El camino está pavimentado con células de sangre de amor

    alegres y rojas y blancas

    indefensas

    como globos ennegrecidos después de una fiesta

    que en medio de sillas volcadas

    entre botellas rotas

    el último de sus invitados

    lo escupe y abandona

    y sigue tarareando

    para abrazarse

    y bailar consigo mismo 

    Cartas de amor amarillentas

    En la noche cuando los envidiosos muros se velan a sí mismos

    con la oscuridad y sobre nosotros sus alas extienden ensayan la divina

    destrucción, nuestro cuerpo ensaya la postura de nuestro nacimiento y muerte.

    Oculta dentro de sí misma como una solapa desesperada de un sobre

    para que no se nos escapen

    las amarillentas cartas de amor

    que una vez nos escribimos

    se revelaran.   

    Kamikaze

    Bajo mi cama atesoro

    una colección de miedos

    para alimentar mis terrores nocturnos

    y en las noches áridas de horror

    me asusto a mí mismo 

    como un fogonero de locomotora a la antigua

    que si se acaba el carbón se levanta

    con su pala y se lanza al fuego 

    para que el tren avance a toda velocidad

    y se estrelle contra la estación.  

    Traducción del hebreo al inglés  Natalie Fainstein

    Traducción del inglés al español Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Ahmet Yalcinkaya, poeta turco

    3 Poemas de Ahmet Yalcinkaya, poeta turco

    Ahmet Yalcinkaya nació en diciembre de 1963 en Giresun, Turquía. Es poeta, ingeniero, científico y traductor. Estudió ingeniería, robótica, administración, negocios, física y teología en varios niveles, desde asociado hasta doctorado en universidades turcas, estadounidenses y suecas. Vive y trabaja en varias geografías y continúa sus estudios, investigaciones y enseñanzas en Suecia. Publicó cinco libros de poesía, una antología de poesía y varios libros técnicos. Sus poemas, ensayos, cartas, entrevistas y traducciones de poesía se han publicado en periódicos y revistas locales e internacionales. Algunos de sus poemas han sido traducidos al inglés, uzbeko, árabe, tamil, turcomano, rumano, azerbaiyano, alemán, albanés, ruso, kirguís, italiano y griego.

    Un atardecer en el Mediterráneo

    El cielo había hecho un lienzo de sueños purpúreos

    de esta manera se sabe que soy la ola que falta

    y se sabe que hay alguien azotando la ciudad con su cabello

    por las tardes

    y una enorme tormenta se partió en dos como satén azul

    el Mediterráneo enloquece con la brisa salvaje

    lo que le pasa le está pasando a mi corazón

    con el viento irresistible de una belleza

    congela mis sueños y mi corazón

    no sólo el Mediterráneo se está azotando a sí mismo

    todo es una locura aquí todo el tiempo, todo el camino

    la misma tormenta encuentra cualquier cosa con corazones unidos por una flecha

    rodea el mar por todas partes con un beso gélido

    chapoteando en la playa de Antalya como un potro enloquecido

    quitando el manto satinado de las aguas de la cabecera

    me envuelve a mí, a ti, a todos nosotros, y esto

    traigo de vuelta a la fuerza con mis manos

    a los que se han ido

    entonces viene y corta todos los caminos con un rayo de luz

    el Mediterráneo mira mágicamente

    locamente enamorado y tan indefenso

    roba esos corazones con ojos azules

    arranca los horizontes de bronce con su voz conmovedora

    y todos los vientos se juntan fluyendo en sus ojos

    ahora todo es azul, todo es unicolor

    hay un cuadro único hacia donde puedo mirar

    al atardecer en el Mediterráneo esta vez la armonía

    es azul y no bronce, siendo un conjunto lejano

    ¿es entonces la vecindad tan profunda o envejecí?

    armonía que conecta la tierra y el cielo mientras lo miramos,

    el tiempo se detuvo al atardecer.

    La Historia

    El tiempo estaba amarillento en ese día

    como una hoja

    y la mujer dio a luz a la traición

    pura de nácar así se muestra

    pasaron siete vendimias

    con gritos y alaridos

    mientras siete periodos habían sido derribados

    el tiempo andaba cojo en ese día

    aunque se dice que estaba rojo sangre

    la serpiente nació de inmediato

    las aguas se retiraron lentamente / poco cayeron

    ese día

    los vientos del noroeste sofocaron una llama

    con gracia en una emboscada

    y el molino se detuvo,

    se detuvo como si esperara racimos

    de fama,

    el amanecer

    detuvo el molino

    que no durmió durante siete días

    Si muriera por extrañarte

    Tu perfume sigue en mi sillón

    tu voz resuena en el pequeño salón.

    No soy consciente de estar o de no estar

    como si mi brazo siguiera en el tuyo…

    ¿Estás en el balcón… o es un sueño?

    ¿está tu cuerpo caminando en la habitación, en secreto?

    si tu puerta está abierta, tu corazón permanece abierto…

    cuando muera extrañándote ¿se arrepentirá tu alma?

    Traducción del turco al inglés: Richard Mildstone y A. Edip Yazar

    Traducción del inglés al español: Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Daniel Arella #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Daniel Arella #PoesíaVenezolana

    Daniel Arella (Caracas, 2 de julio de 1988). Licenciado en literatura hispanoamericana y venezolana; Magister en filosofía por la Universidad de Los Andes. Ha publicado los poemarios: Al fondo de la transparencia (Los caminos de Altair, Venezuela, 2009); El andrógino ebrio en el haitón. (Nuevos Clásicos, Bolivia, 2017); Anatomía del grito (LP5: Fox Island, 2020), libro por el que recibió en metálico el XIX Premio Latinoamericano de Poesía por Concurso Ciro Mendía (Caldas, Antioquia, Colombia) en el año 2015. Es Premio de Ensayo Goethe Institut, 2020, por la Pontificia Universidad Católica del Perú  Editor de la revista de géneros fantásticos IO de Cali, así como miembro del consejo editor de la revista POESÍA de la Universidad de Carabobo.

    Estás sombrío

    Poema

    Estás más muerto que santo

    Poema

    Estás aguantando las lágrimas

    Poema

    Estás tronado en los árboles

    Poema

    Estás mentando madre a los cuervos

    Poema

    Estás asfixiando la luz del lunes

    Poema

    Estás murmurando canciones de amor que nadie recuerda

    Poema

    Estás violentando la blancura del ángel

    Poema

    Estás volao partiéndote la crisma en el aire

    Poema

    Estás cristal estás diamante

                                                   Poema

    Estás embrujado caballo tormento del camino

     Poema

    Estás plagado de dioses falsos: Ormún, Oñul, Azesal Poema

    Estas mierato cándido del fuero

                               Poema

    Estás roncando la suerte del vendaval

                     Poema

    Estás olvido mariése calápida

              fugaz

        Poema

    Estás rotao laminio luminia delirio togonal

    Poema

    Estás sembrado  Estás pal perro

    Estás de Sal

    [Leonardo Lumen. “Coronación del Pico Bolívar en Yagé.

    4978, 4 versos de altura”; 1: 00 a.m., 04 de junio del 2015 /Mérida]

    Heroin

    a Diego Segovia y los vampiros que lograron volver.

    Esa canción de Lou Reed, “Heroin”

    es uno de los mejores poemas

    compuestos en lengua inglesa

    El Nazareno tuvo que haber muerto en paz con esa letra

    descansando en el mar de letra

    al fondo de su oscuridad metálica

    hasta ser aire del viento de piedra

    profunda piedra del misterio

    reventada como una cabeza

    Esa canción de Lou Reed

    es la Madre

    follando en el castillo de la sabiduría

    con un William Blake atónito

    reventado en semen

    dentro de un jardín oculto

    Tú eres la heroína

    Tu muerte me basta

    se incrusta en el costado

    calzando como un anillo

    Estremece la masa de nervios

    con los rayos de Dios

    Electrocuta el alma

    hasta matarla de insomnio de luz

    en la misma santa tarde

    en que Schreber iba

    a parir en las nubes

    su misterio endurecido

    Suleika, eres la Heroína

    Tu paciencia de sauce perfora mis amuletos

    con su silencio magnético

    Yo soy en cada una de esas hojas

    el amanecer

    Me duelen sus raíces hundiéndose

    en la tierra rapaz

    hacia el centro de mi corazón

    el lugar

    de todas las apariciones

    [Jamal Jstor Wallace. H Hembra (Traducido por Ricarda Rebol);

    6: 03 a.m., 14 de mayo del 2022 / New York]

    Rostro de nadie

    Escribir poemas es dar la cara

    pero un poema no es todavía un rostro

    Y si es verdad que al loco lo traiciona el rostro

    al poema lo traiciona la cara

    y al loco lo traiciona el poema

    y el poema los traiciona a todos

    El poema es cara o cara, no hay azar, eso es todo

    Cada arruga de ese rostro es un verso de ese poema

    Cada cicatriz de ese rostro en un verso de ese poema

    Cada marca de dolor de ese rostro es un verso de ese poema

    Cada cortada de ese rostro es un verso de este poema

    La nada no es la resignación perfecta

    La nada es la perfecta responsabilidad

    Nada de blanca ceniza

    nube de amor sin soledad

    perdida en la miel

    es luz anterior a la luz

    no es ausencia

    una colmena de relámpagos

    un cielo hecho de tierra

    es el espíritu que se hizo cuerpo y memoria para esperarte

      [Antón Zsü. Monstruosidad de cielo en las cosas tilas;

    6:27 a.m., 11 de abril del 2025 /Zúrich

    Estos poemas pertenecen al libro Anatomía del grito(LP5, Fox Island, 2021)]

  • 3 poemas de Eldar Akhadov, poeta azerbaiyano

    3 poemas de Eldar Akhadov, poeta azerbaiyano

    Eldar Akhadov. Nació en Bakú en 1960. Vive en Krasnoyarsk. Es miembro de la Unión de Escritores de Rusia y de otras organizaciones de escritores de Rusia, Ucrania y Azerbaiyán, miembro de la Sociedad Geográfica Rusa, copresidente del Consejo Literario de la Asamblea de los Pueblos de Eurasia, miembro del Club de Escritores del PEN Internacional. Es autor de 65 libros de poesía y prosa. Galardonado con el Premio Literario Estatal del Gobernador del distrito autónomo de Yamal-Nenets, galardonado con el Premio Nacional «Pluma de Plata de Rusia», «Por el bien del mundo», «El Norte es un país sin fronteras», medalla de plata del IV Festival Literario de Festivales de toda Rusia. Medalla de plata del IV Festival Literario de Festivales de Eurasia. Titular del título internacional «Caballero de la Poesía» (Serbia, 2020). Premio de la Asociación de Traductores Literarios de Montenegro por el libro «Sentido de la vida» en serbio (2020).Ganador de decenas de otros premios y concursos, entre ellos en Alemania (Premio de la editorial ZA-ZA Verlag, 2018), en Grecia (Premio Homero, 2018). en Italia (ganador del diploma del Premio Accademia Giulia Brignone, segundo puesto en el Premio Vincenzo Padula, ambos en 2020). Los libros de Akhadov han sido publicados en Rusia, Estados Unidos, Serbia e India en ruso, inglés y serbio.

    El filo de la navaja

    Este borde es peligroso,

    no camines sobre él, no juegues.

    Cualquier cosa

    podría hacerte caer.

    Tal vez crees que

    te cortará como al aceite,

    y no como a algo vivo.

    Buscas algo:

    Hermano, este no es tu problema,

    no hay nada en la línea de meta.

    Y nadie apreciará este movimiento.

    Y nadie saldrá a tu encuentro.

    Sin suerte, sin fama, sin dinero –

    solo problemas.

    Pero, por desgracia, sin ninguna maldición, sin ninguna oración

    No puedes evitarlo…

    Pisas la hoja de afeitar,

    y el camino resplandeciente sigue brillando.

    Latido del corazón

    El planeta en el que vivimos es muy pequeño.

    Si miras desde la Tierra

    puedes ver las estrellas en el cielo,

    al otro lado de la Tierra – también hay cielo.

    Creemos estar separados

    por enormes distancias,

    pero si queremos,

    los poetas podemos sentir los latidos del corazón de los demás.

    Te diré cómo hacerlo.

    Cuando escribo poemas,

    me tiendo en la tierra sintiendo su poder a mis espaldas.

    Tiéndete sobre la tierra y empieza a escribir poesía…

    Y oirás el latido de mi corazón desde

    el otro lado del planeta.

    Escribimos poemas y miramos el cielo.

    Porque entre nosotros no hay más que cielo.

    Piedra

    Cuando me haya ido, no te molestes en construir ninguna lápida

    encuentra una roca grande y pesada, y graba mi nombre en ella.

    Y no la pongas en el cementerio,

    ponla donde sientas que debe estar.

    Sólo una piedra con mi nombre.

    Fuerte, pesada, para que no se desmorone.

    Acércate de vez en cuando.

    Organiza a su alrededor cualquier reunión que consideres oportuna:

    Manifestaciones, conciertos, comidas, lo que sea.

    Acuérdate de mí.

    Eso me hará feliz.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 poemas de Jerónimo Alayón #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Jerónimo Alayón #PoesíaVenezolana

    Jerónimo Alayón (Caracas, 1966). Poeta y escritor venezolano. Columnista en el diario El Nacional (Caracas) y en ViceVersa Magazine (New York). Finalista del XXV Premio Internacional Juan Rulfo (París, 2008) con el relato El último tren. Profesor de español en la Universidad Central de Venezuela desde 1994.
    Licenciado en Letras (1993) por la Universidad Católica Andrés Bello. Cursó estudios en la maestría de Literatura Latinoamericana (Universidad Simón Bolívar). Se ha dedicado de manera autodidacta al estudio de la filosofía desde 1995.

    Ha publicado los poemarios El canto del Jokili (2000), El dios desolado (2011), Paralítica luz (2011), El arpa y la niebla (2011) y Evanescencia (2015); el libro de relatos Las alas del escorpión (2015), y el libro de no ficción Comunicándonos más allá de las palabras (2009). Algunos de sus poemas, relatos y ensayos están recogidos en antologías internacionales (digitales e impresas) y en revistas literarias. Es miembro de la Asociación Hispánica de Humanidades (Greensboro, Carolina del Norte, EE. UU.) y del Círculo de Escritores de Venezuela. Fue alumno del Taller de Poesía, de Leonardo Padrón, del Taller de Narrativa, de Bárbara Piano, y del Taller de Literatura Fantástica, de Luis Britto García. Desde 2012 se ha dedicado a crear un sistema filosófico-literario denominado idealismo simbólico.

    La abdicación del reloj

    Tengo miedo del reloj que abdicó

    del tiempo cuyo paso no se escucha

    de la hora vestida de días

    eternos

    Tengo miedo de saber

    que el tiempo y la hora son extraños entre sí

    de aceptar la máscara del momento

    Y ahora cuando digo momento

    y asumo esta perplejidad del tiempo

    podría decir también

    que mañana habrá un instante

    preciso

    en que seré entraña de cualquier reloj infartado

    Tengo miedo

    de ser tiempo y temporalidad al unísono

    de medirme en la paraplejia del reloj averiado

    de saber que el reloj soy yo,

    De mí parten las aves esta mañana

    Ya no apremio las aves

    esas que a mí llegaban cada alborada

    De mí parten las aves esta mañana

    Todo el miedo es paz

    ya no hay lucha

    de una parte de mí

    con el resto de lo que no soy

    por fin soy uno

    y abrazo mis tristezas

    sin reclamo

    ni solemnidad

    y por sobre su hombro

    veo partir de mí las aves esta mañana

    Las palabras también se van de mí

    como trenes que olvidaron sus rieles

    Estoy aquí

    ya no hay esclusas ni diques

    todo se marcha de mí

    sin adiós

    en paz

    sin mí

    en las aves que de mí parten esta mañana

    Ahora escucho el silencio.

    que se fuga por entre las letras de mi nombre

    Todo el límite que he negado cruzar está aquí

    La poesía es una despedida sin estridencias

    Mínima filosofía acostado sobre la tierra húmeda

    Los ríos más profundos son siempre los más silenciosos.

    Quintus Curtius Rufus

    Hace algún tiempo decidí marcharme

    ya no estoy

    mis palabras dejaron de parecer lenguaje

    hartas del mundo que cabe en una postal

    Me bebí toda mi ausencia

    La niebla lo sabe

    escribo para convocar el silencio

    para no decirme

    para vivir atrás de las palabras mis otros silencios

    Y sin embargo

    aún me queda esta paz de embozar las ausencias

    Hoy he mirado la tierra húmeda

    más que otros días

    allí reposan las únicas palabras

    que merecen crecer con la hierba

    Tenía dieciséis cuando me llamaron idiota

    leía a Leibniz

    en tanto que otros miraban cuerpos de mujeres desnudas

    yo elegí el principio de la razón suficiente

    y entendí que las palabras también son mónadas

    (solo si existen por el silencio)

    A mis cincuenta y tantos sigo siendo un idiota

    Leibniz estaba en lo cierto

    «Natura non facit saltus»

    (la naturaleza no obra por saltos)

    y sigo aquí

    pensando que el mundo olvidó su primer silencio

    Lo sabe la polilla

    que devora el tiempo yacente en el reloj

    Lo decía Bukowski

    «El tiempo es la cruz de todos»

    él sabía que la locura cabe en una habitación

    yo creo que cabe toda en una palabra

    Volví de la noche

    con la levedad de quien se cayó del porvenir

    Si me fuese dado conocer la nada

    sabría que la poesía estuvo allí

    justo antes del fuego sagrado

    Entonces me iría de los calendarios

    Me acostaría sobre la tierra húmeda

    con los únicos silencios que merecen ser palabras