Categoría: Poetas mujeres

  • 3 poemas de Sue Zhu, poeta china neozelandesa

    3 poemas de Sue Zhu, poeta china neozelandesa

    Sue Zhu (淑文), poeta china neozelandesa, pintora y organizadora de intercambios culturales internacionales. Fue presentadora de televisión en Dalian de China, ahora vive en Auckland. Es directora de la Asociación de Poesía y Arte de Nueva Zelanda, directora honoraria del Centro de Cultura y Arte EEUU-China, representante en Nueva Zelanda del movimiento literario artístico «Immagine y Poesia» en Italia.Es una de las fundadoras de All Souls Poetry, vicepresidenta del Festival Internacional de Cultura y Arte Dragon-Boat de Montreal (Canadá), presidenta de la rama neozelandesa de la Alianza de Poesía Juvenil de Hong Kong, miembro de la Sociedad China de Poesía, y asesora y editora de algunas revistas y clubes de poesía chinos en Nueva Zelanda, EEUU y China. Ganó el X Premio Literario italiano Il Meleto di Guido Gozzano con obras recomendadas para su lectura pública, fue nominada para el «Premio Pushcart», recibió el Certificado de Logro conferido por la Fundación Munir Mezyed para la Cultura y las Artes en Rumanía.

    La muerte como renacimiento

    El sonido de los gritos sigue y sigue

    La sangre salpica todo el suelo

    «¡Qué pena, qué dolor!

    La ciudad se asfixia»,

    Esto dice mi madre cada día

    Hasta que no le quedan fuerzas

    Han estado cavando en la zona

    Los árboles se rinden para dar paso

    Mientras ella grita por ellos

    Y las lágrimas tiemblan en sus ojos

    Me apresuré a darle unos pañuelos,

    Deseando que fuesen el mensaje

    Ella debería haberlo sabido.

    El pez de madera

    Meditemos

    Cómo el pez de madera

    Que es martillado

    Miles de veces

    Pero aún así es capaz de respirar.

    Esto nos dice que

    La supervivencia siempre va

    Unida al sufrimiento

    Hay que pensar en

    la impermanencia como algo normal

    El pez de madera es silencioso

    Pero siempre está despierto

    Y es tolerante e indulgente.

    (* Pez de madera — también conocido como bloque de templo chino o campana de madera, En la mayoría de las tradiciones budistas Zen/Ch’an, el pez de madera sirve para mantener el ritmo durante el canto del sutra).

    El río

    La lluvia y la nieve que caen desde arriba te traen a la existencia

    y controlan el cielo y el viento

    Muchas veces, muchos encuentros

    Después de tu inevitable andar, finalmente te desvaneces en el océano

    habiendo aprendido lo que puede ser la amplitud de la vida

    Los peces van y vienen por el límpido arroyo

    Fluyes suavemente de las aguas tranquilas hacia las olas agitadas

    Al final, serás como un salmón de río

    Anhelando volver al origen de la vida

    Traducción al inglés: George Onsy

    Traducción al español: Mariela Cordero

  • Consuelo Suncín-Sandoval, la dona que va inspirar Le petit prince

    Consuelo Suncín-Sandoval, la dona que va inspirar Le petit prince

    La dona que va inspirar Antoine de Saint-Exupéry per a escriure Le petit prince.

    Encara que alguns la veien com una seductora caçafortunes, la veritat és que la salvadorenca Consuelo Suncín-Sandoval Zeceña va saber conquistar el cor d’Antoine de Saint-Exupéry fins a tal punt que va ser qui va inspirar «El petit príncep». Per a molts crítics, l’obra mestra de la literatura que va escriure Saint-Exupéry no és més que un relat de la seva turmentada relació matrimonial que va durar 13 anys i en la que la seva dona és la rosa. Fins i tot la mateixa Consuelo va escriure en 1945, un any després de la desaparició de l’escriptor, «Memòries de la rosa», un manuscrit sobre la relació de la parella que va romandre ocult per dècades i va ser trobat per casualitat diversos anys després de la seva mort el 1979 i publicat en l’any 2000.

    Però qui va ser Consuelo? Va néixer a Armènia, El Salvador, el 1901. Provenia d’una família benestant, propietària de terres i cafetars a la seva ciutat natal, i va rebre educació fora del seu país específicament a San Francisco, a Ciutat de Mèxic ia França. Es dedicava a la pintura i a escriure poesia (va publicar diversos llibres). Consuelo i Antoine es van conèixer a Buenos Aires el 1930 i el enamorament va ser instantani. Quan va conèixer a Sant-Exupéry, el 1930, ja era una dona divorciada i vídua. És per això que va ser etiquetada com «amoral» en els cercles aristòcrates francesos als quals pertanyia el seu futur marit. Va morir a Grasse (França) el 1979.


    «Recordo els ulls de la meva dona una altra vegada. Mai veuré qualsevol cosa més a part d’aquests ulls. Ells pregunten».
    (Antoine de Saint Exupéry, Terre des Hommes, 1939).

  • 3 poemas de Emanuela Rizzo, poeta italiana

    3 poemas de Emanuela Rizzo, poeta italiana

    Emanuela Rizzo nació en Galatina el 15 de septiembre de 1978 y se trasladó a Parma en 1997 para cursar sus estudios, donde se graduó en Economía Política en 2002. Siempre apasionada por el arte y la poesía, está presente en varios sitios web y blogs con sus poemas. Forma parte de varias asociaciones culturales y organiza y participa en varios eventos culturales. Sus poemas se han publicado en varias antologías italianas y extranjeras. Recibió el reconocimiento al mérito de Marlene Pasini por la iniciativa #iostoacasaequestaseravileggounapoesia. Ella ama la naturaleza y es una firme partidaria de la defensa de la belleza. Participó en la Bienal de Arte en honor del pintor Sandro Greco, cuyo crítico de arte fue Gillo d’Orfles con dos de sus poemas. Durante la pandemia, se escribieron varios artículos sobre la iniciativa que ella lanzó en la web #iostoacasaequestaseravileggounapoetry con la que involucró a poetas de todo el mundo para hacer videos de lectura de poesía durante el período de confinamiento.

    Sé la hoja que baila

    Sé la hoja que baila

    algunas almas son árboles

    que se doblan al viento,

    hojas caídas en un otoño delirante.

    Otras almas son ruedas oxidadas,

    surcadas por el tiempo,

    erosionadas por la vida, casi siempre ingrata.

    Y hay otras  almas,

    que leen

    en otoño y bailan,

    giran,

    como las hojas,

    y casi parece primavera,

     ¡y su perfume también es intenso!

     Cada hoja que cae se convierte en abono para una nueva vida.

     Sé la hoja que baila,

     en cada estación.

    Los colores y la luz

    Las caricias son cortadas,

    los nuevos amores se dan besos digitales.

    Generaciones de sonrisas sin filtro,

    yacen abandonadas en una caja de zapatos de cartón obsoleta.

    Llenate con la esperanza del futuro,

    todavía hay que brindar por el nuevo año.

    Hasta los años se desvanecerán,

    ¿Cuál es el punto de contarlos?

    Soy romántica,

    como pocos otros sobrevivientes,

    nuevos sobrevivientes,

    con ojos brillantes,

    como diamantes de cristal,

    Quise hacer latir un corazón encendiendo una vela.

    Le ofrecí un vaso colorido,

    lleno de luces resplandecientes,

    a la ternura que espero

    para sobrevivir a todo esto y vivir miles de años más.

    Levántate mujer

    Olvida el silencio,

    grita tu dolor,

    Cura tus cicatrices y levántate.

    No olvides que las palabras,

    son más fuertes que el acero,

    y afiladas como cuchillas,

    siempre podrán vencer toda fuerza terrenal.

    Levántate, aunque estés herida,

    recuerda el viento

    que desquicia las ramas.

    Sé como la naturaleza que todo doblega, sin avisar.

    Levántate mujer.

    y recuerda que el hombre

     nació de una mujer,

    todas somos fuertes

    cuando la naturaleza nos hace sentir su llamado. ¡Levántate y lucha!

    ¡Habla y serás libre!

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas inéditos de Carmen Rosa Orozco #PoesíaVenezolana

    3 Poemas inéditos de Carmen Rosa Orozco #PoesíaVenezolana

    Carmen Rosa Orozco (San Juan de Colón, Venezuela 1978). Poeta. Pedagoga en Educación Integral. Administradora de Empresas. Comerciante. Ha publicado los libros de poesía: Hileras de Sol, Delebles y Entreluz. Posee 8 poemarios inéditos. Ha sido publicada en: Pasajeras antología del Cautiverio de la Editorial Lector Cómplice, Astorga Redacción (España), el Papel Literario de El Nacional, Revista Nacional de Cultura,  Antología Poética Sujeto Almado, Revista Actual, Antología Los Dragones de Papel, Revista Hipsipila (Universidad de Caldas, Colombia). También ha sido representada en los portales electrónicos: Palabra Virtual, mi pequeña Venecia, Letralia, El meollo, el Ojo Memorioso, poesía.org., entre otros. Obtuvo los siguientes reconocimientos literarios: Premio Único del Concurso de Poesía de la Dirección de Cultura y Bellas Artes de la Gobernación del Estado Táchira, Premio de Poesía del IUFRONT, I Bienal de Literatura Juan Beroes.

    I

    Quiero una luz

    sin día ni noche

    como Baudelaire al lado de su prostituta

    no en espera del amor

    sino junto a eso pequeño que se desenvuelve

    aún en contra de nuestro desconocimiento

    Si se revuelva el jugo de la naranja

    dentro de la cáscara imperceptible

    aguda en su arrojo

    minúscula en su hombría

    No sé de donde provienen estas palabras o hacia donde van

    en círculos que se cierran hasta desaparecer

    II

    Y si digo que esta es la más pletórica poesía

    que carece de ritmo sonoridad coherencia

    pero aun así

    es inasible su contacto

    si lo que digo en mí

    es tan válido como el universo

    entonces se convierte en el más vasto

    Si me resisto a borrar una línea

    o a modificar

    es la vanidad más asquerosa, se dirá

    Y si disminuyo el ancho de mis fosas nasales

    y elimino las cicatrices de mi rostro

    Entonces no importa el que nace o el que muere

    ni la mano que escribe o la que siembra

    aún menos la transformación

    Y si se adjudica la certeza a la celeridad

    No hay estructuras cambiables

    es más resuelto el respiro prolongado

    Estos poemas pertenecen al libro inédito: Para leer la brevedad.

    IV

    Quise devorar el silencio

    ser arquetípica

    y preceder al misterio de mi preñez

    pero me encontré sola

    como un ave nocturna

    de lo más rapaz e inmisericorde

    que haya conocido.

    Este poema pertenecen al libro inédito: De Oriana y otros apuntes.

  • Cinco poemas de Emily Brontë

    Cinco poemas de Emily Brontë

    Emily Jane Brontë es conocida principalmente por su extraordinaria y única novela Cumbres Borrascosas, que es considerada una de las obras maestras de la literatura victoriana. Pero hay mucho más detrás de esta novela; tenemos a la Emily poeta. La muchacha que sucumbió a la nostalgia, al silencio y a la soledad, que descubrió en la naturaleza lugares asombrosos, voces increíbles, correspondencias místicas que la ayudaron a descubrir y a desarrollar un mundo interior y un imaginario magistral.

    Nacida en Thorton, en el año 1818, hija de un pastor anglicano, la muerte prematura de su madre, cuando ella tenía solamente tres años, hizo que los hijos quedaran a cargo del padre y una tía materna, y fueron enviados a un colegio interno. Fue precisamente ahí donde las dos hermanas mayores contrajeron la tuberculosis, de la que acabaron muriendo poco después.

    La vida de Emily se desarrolló principalmente en Thorton, salvo por un viaje a Bruselas, donde estudió francés y piano. Pero la imaginación desbordante de Emily, y el resto de sus hermanos, hizo que su infancia transcurriera entre la realidad y los mundos e historias imaginarias. Compartía la pasión por la literatura con sus dos hermanas, Charlotte y Anne, y su hermano Branwell. En esa vida en parte aislada en los páramos de Yorkshire, crearon unos mundos imaginarios, Angria, Gondal, y Glass Town. Solían inventar e imaginar historias que ocurrían en sus reinos. Incluso escribieron crónicas y poemas sobre sus mundos.

    Emily Brontë

    Tras la muerte de su tía materna, Emily queda al cargo de la casa y de su hermano Branwell, enfermo por sus adicciones al alcohol y al opio. Sin embargo, las tres hermanas no dejaron de escribir sus relatos y versos hasta que, empujadas por una iniciativa de Charlotte, decidieron publicar, en el año 1846, una colección de poemas de las tres hermanas, bajo pseudónimo: Poems by Currer, Ellis and Acton Bell. Si bien es cierto que el libro en su momento no tuvo gran repercusión, los poemas de Emily (bajo el nombre de Ellis) destacaron hasta convertirla, con el tiempo y junto a la publicación de su novela Cumbres Borrascosas (1847), en un a de las voces indiscutibles de la literatura inglesa.

    En la época en la que vivían, las mujeres tenían un papel secundario, y ni siquiera se veía con buenos ojos que se dedicaran a la literatura; de ahí que los poemas fueran publicados con pseudónimos, cada uno con la inicial de cada una de las autoras. Eso provocó, también, que los personajes femeninos de sus escritos fueran mujeres fuertes, inteligentes e independientes.

    A pesar de la novela, la inclinación artística principal fue la poesía. Gran parte de su vida la dedicó a escribir versos

    La poesía de Emily se caracteriza por una vitalidad enfocada al espíritu y al mundo interior; la infancia peculiar de Emily, la muerte prematura de su madre y sus hermanas, la austeridad marcada por la figura de su padre, la favorecieron la inclinación casi instintiva de Emily a la introversión, que remedió con la literatura. No pudiendo vivir hacia afuera, Emily optó por vivir hacia adentro, y escribirlo. En cierto modo, eso la hacía más libre a la hora de escribir, pues no se basaba en las ‘normas’ literarias de la época, sino que seguía sus propias normas y su propia inspiración.

    Manuscrito de Emily Brontë – British Library Board

    También destaca de su poesía el sentimiento desbordante; la intensidad, las emociones al extremo y la esencia romántica, marcando así, en cierto modo, lo que podría ser la base de la poesía victoriana posterior, combinando imaginación y sensibilidad, con tendencia al ensueño y la visión.

    Por otro lado, destaca la intensidad de los personajes, -algunos son heredados por la novela, intuyéndose en sus versos y crónicas de Gondal, personajes como Catherine Earnshow o Edgar Linton-, y la fuerza de las pasiones desmedidas y/o mal dirigidas.

    En cierto sentido, el páramo donde creció, la aridez del entorno, la soledad, la introversión, también marcaron sus versos, sabiendo transmitir tanto el dolor y el recuerdo por las pérdidas, así como encontrando el amor por la naturaleza. Emily, igual que sus hermanas, no encajaba en el mundo, en la sociedad, en su época. Se podría decir que vivía en un universo paralelo, pero ese mundo suyo no podría escapar del todo de su entorno real.

    Emily falleció un 19 de Diciembre del año 1848, dejando un legado literario, en novela y en poesía, que a día de hoy se considera esencial en la literatura inglesa.

    A continuación, os dejamos una pequeña selección de su poesía. ¡Que la disfrutéis!

    SUAVE NEBLINA SOBRE LA COLINA

    Suave neblina sobre la colina;

    no habrá mañana tormenta.

    No; el día se ha cansado de llorar,

    ya agotó su reserva de callada tristeza.

    Oh, he vuelto a los días de mi infancia,

    de nuevo soy una niña;

    y bajo el techo paterno que me abriga,

    junto a la vieja puerta de la entrada,

    miro caer esta tarde nubosa,

    tras un día de lluvia,

    Neblinas azules, dulces neblinas de verano

    empañan las montañas a lo lejos.

    La humedad impregna la alta hierba verde,

    espesa como lágrimas en la mañana;

    y pasan como en sueños vaharadas de fragancias

    que recuerdan otros tiempos.

    Traducción de Ángeles Caso.

    ESTROFAS

    No lloraré porque me vayas a dejar,

    no hay nada aquí que amar.

    Y doblemente el mundo oscuro me entristecerá

    mientras tu corazón sufra en él.

    No lloraré, porque la delicia del verano

    siempre debe terminar en amargura;

    y hasta la historia más feliz, cuando concluye,

    lo hace con una tumba.

    Y estoy cansada de la angustia

    que hace los inviernos insoportables,

    cansada de ver languidecer el espíritu

    durante años de desesperación mortal.

    Así que, si una lágrima, cuando te estés muriendo,

    llegara a derramar,

    es solo que mi alma está suspirando

    por marcharse y descansar contigo.

    Extraído de Emily Brontë, Poesía Completa – Alba Poesía

    REMEMBRANZA

    ¡Frío bajo tierra… y la profunda nieve amontonada sobre ti,

    lejano, aislado, frío en la tumba sombría!

    ¿Me habré olvidado de amarte, mi único Amor,

    separados al fin por la ola del Tiempo que todo lo separa?

    Ahora, cuando esté sola, ¿dejarán mis pensamientos

    de sobrevolar las montañas hacia esa costa del norte,

    reposarán sus alas donde el brezo y el helecho

    cubren tu noble corazón para siempre, por siempre jamás?

    Frío bajo tierra… y quince diciembres desolados,

    desde aquellas colinas doradas, se han derretido en la primavera:

    ¡en verdad es leal el espíritu que recuerda

    después de tantos años de mudanza y sufrimiento!

    Dulce Amor de juventud, perdóname si te olvido

    mientras la marea del mundo me arrastra consigo;

    otros deseos y otras esperanzas me asedian,

    esperanzas que pueden ensombrecerte mas no hacerte daño.

    Ninguna nueva luz ha iluminado mi cielo,

    ninguna mañana ha vuelto a brillar para mí;

    toda la dicha de mi vida se entregó con tu vida,

    toda la dicha de mi vida está enterrada en la tumba contigo.

    Pero, cuando se fueron los días de los sueños dorados

    y la Desesperación no tenía ya poder para destruir,

    entonces aprendí cómo amar la existencia,

    fortalecerla y alimentarla sin ayuda de la alegría.

    Entonces refrené las lágrimas de la pasión inútil,

    desenganché mi joven alma del anhelo de la tuya,

    con firmeza rechacé su ardiente deseo de precipitarse

    a descender a esa tumba que ya era más que mía.

    Mas todavía no me atrevo a dejar que desfallezca,

    no me atrevo a complacerme en el extasiado dolor de la memoria

    tras haber apurado esta angustia divina,

    ¿cómo podría adentrarme en el vano mundo otra vez?

    Extraído de Emily Brontë, Poesía Completa – Alba Poesía

    EL VIEJO ESTOICO

    Las riquezas tengo en poca estima;

    y del amor me río con desprecio;

    y el deseo de la fama no fue más que un sueño

    que desapareció con la mañana.

    Y si rezo, la única oración

    que mueve mis labios es:

    “¡Deja que se vaya el corazón que ahora soporto

    y dame libertad!”.

    Sí, cuando mis días veloces se acercan a su meta,

    eso es todo lo que imploro:

    en la vida y en la muerte¡, un alma sin cadenas,

    con valor para resistir.

    Extraído de Emily Brontë, Poesía Completa – Alba Poesía

    ESPERANZA

    La Esperanza solo fue una amiga asustadiza;

    se sentaba al otro lado de la reja de mi celda

    a observar cómo se iba cumpliendo mi destino,

    igual que hacían los hombres de corazón egoísta.

    En su miedo, podía llegar a ser cruel:

    a través de los barrotes, un lúgubre día,

    miré hacia fuera para verla ahí,

    ¡y ella apartó su rostro!

    Como un falso guardián haciendo una guardia falsa,

    aun cuando había lucha, ella susurraba paz;

    cantaba mientras yo lloraba,

    pero, si yo escuchaba, se callaba.

    Era falsa e implacable:

    cuando mis últimas alegrías cubrían el suelo

    y hasta la Pena miraba con remordimientos

    aquellas tristes reliquias desperdigadas,

    la Esperanza, en cambio, cuyo rostro habría sido

    un bálsamo para mi convulso dolor,

    abrió sus alas y se remontó a los cielos,

    se marchó, ¡y jamás volvió!

    Extraído de Emily Brontë, Poesía Completa – Alba Poesía

  • 3 Poemas inéditos de María Dayana Fraile #PoesíaVenezolana

    3 Poemas inéditos de María Dayana Fraile #PoesíaVenezolana

    Maria Dayana Fraile (Puerto La Cruz, Venezuela – 1985). Licenciada en Letras por la Universidad Central de Venezuela. Obtuvo una maestría en «Hispanic Languages and Literatures» en University of Pittsburgh. Su primer libro de cuentos Granizo (2011) recibió el Primer Premio de la I Bienal de Literatura Julián Padrón. Su cuento “Evocación y elogio de Federico Alvarado Muñoz a tres años de su muerte” (2012), recibió el Primer Premio del concurso «Policlínica Metropolitana para Jóvenes Autores». Su poemario Ahorcados de tinta (2019) fue publicado por CAAW en Miami. Escritos de su autoría han sido incluidos en distintas muestras de narrativa venezolana como, por ejemplo, en la Antología del cuento venezolano de la primera década del siglo XXI, editado por Alfaguara, y el dossier de narradores venezolanos del siglo XXI editado por Miguel Gomes y Julio Ortega, publicado en INTI. Revista de literatura hispánica.

    ¿Puedo beber tu sangre?

    1

    Yo ingresé a la verdad psiquiátrica

    Un templo para los fundidos

    Un templo de venas azules y huevos estrellados.

    Yo fui sometida por una secta de matones que debatían acerca de mi salud mental

    Yo fui sometida

    Sometida

    Sometida

    Ilusión cósmica

    Todo lo que escribo es contra el sistema de la mentira psiquiátrica

    Se trata de una saga sagrada de bombillos marchitos

    Prisión de vanidades: los adoctrinados por tu amor

    no podemos volver.

    Ballena blanca entrando en la bahía

    La jadeante respiración del moribundo de la cama de al lado

    Caníbal hundiéndose en el paraíso de la crema ácida

    Galeón con velas de terciopelo, comercial o de guerra

    Su estela se prolongó hasta el paraíso providencial, tierra de grandes virtudes y valientes ciudadanos

    Su estela se prolongó por la vía intravenosa y descubrió un continente entero pululando en mi corazón de colifor-tema-constructivo

    La tripulación se zambulló en mi sangre y nadó hasta mi garganta

    Los marineros se sujetaron de mis dientes como de un archipiélago rocoso

    Salieron, uno por uno, pisaron mi lengua y alcanzaron la habitación de luces blancas

    Las enfermeras gritaban, yo estaba dando a luz el horror de una tripulación perdida

    2

    Yo ingresé a un templo para los quemados

    Un templo de batas azules y orina dibujando paisajes mustios en el suelo

    Me sentía decapitada como una Medusa o como una virgen raptada de su apartamento

    Del teléfono goteaba un arcoíris mientras llamaba al 911

    Intenté llamar a la policía pero ellos eran la policía

    Yo fui sometida

    Sometida

    Sometida

    La sinestesia de los colores era un duelo profundo

    Porque una lata de guisantes es la medida del amor

    Cuando estás encerrada en el psiquiátrico en contra de tu voluntad

    Y solo queda la noche de los guisantes y la salsa espesa volando por los aires

    Ambarinos mis ojos de tanto comer ballenas

    Era terrible quedarme sin señal en un lugar como ése

    Mis referencias eran McMurphy siendo lobotomizado

    La ventana de mi habitación daba a una calle martirizada por los estudiantes de enfermería que patinaban en el hielo como cuervos arrogantes

    Los otros pacientes se sumergían en mi herida, nadaban con snorkel y chapaletas y cambiaban los canales de mi imaginación

    3

    Yo ingresé al templo de la mentira empírica

    Me sometieron con esposas en un breve paseo por la catástrofe literal

    Me llevaron en las entrañas de un elefante mecánico

    Me dieron tres pastillas y dibujaron mi cerebro en la noche de los escalpelos suicidas

    Yo solo quería comer unicornios y libros por kilogramos

    Las enfermeras estaban clavadas en un corcho con el cronograma semanal

    Con sus cuerpos perforados por alfileres de sangre y el primer latido de la mañana brotando de entre sus piernas de orquídeas

    Mostraban sus pantimedias de encajes y el puño en alto para los pacientes que no entendían la longitud de aquella manzana podrida.    

    Yo ingresé al templo de la mentira abstracta

    El pene de Urano arremetía contra mi lucidez en forma de inyecciones que borraban del mundo sensible

    Los tecnócratas me dejaban mensajes en la contestadora: 

    ¿Puedo beber tu sangre?

  • 3 poemas de Magaly Salazar Sanabria #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Magaly Salazar Sanabria #PoesíaVenezolana

    Magaly Salazar Sanabria nació en La Asunción, Isla de Margarita, Estado Nueva Esparta, Venezuela. Licenciada en Letras en la Universidad Central de Venezuela (1974). Magíster en Literatura Hispanoamericana, Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Instituto Pedagógico de Caracas (1992). Estudios de Doctorado en la Universidad de Barcelona, España, en Filosofía y Ciencias de la Educación (1985). Doctora en Cultura y Arte para América Latina y El Caribe, Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Instituto Pedagógico de Caracas (2012) Nombre de la Tesis Doctoral: “El mar y la religiosidad en la canción popular y tradicional margariteña desde una visión poética”.Profesora Universidad Central de Venezuela, Simón Bolívar y Universidad Pedagógica Experimental Libertador1974-1999. Actualmente es Vicepresidenta del Círculo de Escritores de Venezuela. Miembro Correspondiente de la Academia Venezolana de la Lengua por el Estado Nueva Esparta.    

    Obra publicada: No apto para los ritos de la sacralización (1987), Ardentía (1992), La Casa del Vigía (1993), Bajío de sal (1996), Levar fuegos y sietes (1998), Cuerpos de resistencia (2006), Caudalía (2010 1a.ed.), Caudalía (2013, 2a.ed.), Andar con la sed (2016)        

                                                                

    Ardentía

    Llámame

    con aquello de andar por lo alto.

    Llámame

    con éso de jadear dentro

                         y me devolveré

    con mis fotografías

                          que no caben en la muerte.

    Llámame con mis amores y heridas.

    Cítame sobre el mar

    y será de noche

    cuando alumbre el cardumen

    y te contaré de la ardentía,

                                   lo que ella sabe de mí.

    Del libro: (1992) Ardentía. Barcelona: Venezuela: Fondo Editorial del Caribe

    LI

    Cuando tu cuerpo busca entre el mío

    una razón

    para hacer de él una copa de vino o de flores,

    Ese amoroso deleite

                               de tu mano sobre mis superficies

                                                              me desaparece

    pero logras vencer la codicia

    para contemplarme

    olorosa a mujer recién amada

    y descubres que el cerebro corre

    apenas llegado el corazón

    y que un temblor celado en la proximidad

    orienta los sentidos y se abren espacios

                                         y la lógica hace equilibrios para no caer

                                         y vienen hacia nosotros, desde alguna parte,

                                                  palabras en libertad

    y de repente, las campanas decretan

    una pausa para que nos oigamos

    y se recoge en la juntura perfecta

                                                          el espíritu.

    Del libro:  (1996) Bajío de sal. Caracas: Universidad Pedagógica Experimental Libertador

    Hombre con sed

    Difícil  es caminar bajo el sol

    Sin intuir las horas de la salvación.

    De tanto andar nos acercamos al pozo

    “do tiene su manida”

    el agua.

    Alguien nos pidió de beber.

    Era un Hombre con  sed

    pero sin cubo para la hondura del agua

    y  nosotros gente cibernética y con prisas;

    algo diferimos entre la compasión y el amor

    El hombre era el Poeta Mayor

    y nos dio agua de vida

    y escribimos,

    nos apacentamos,

     observando el mundo

    desde la aspiración de la gaviota.

    Y la cima se hizo amiga de la mar.

    Del libro: Caudalía (2013) Caracas:El pez soluble

  • 3 poemas de María Gabriela Lovera Montero #PoesíaVenezolana

    3 poemas de María Gabriela Lovera Montero #PoesíaVenezolana

    María Gabriela Lovera Montero (Caracas, 1972). Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Católica Andrés Bello, con Máster en Edición de Libros de la Universidad de Alcalá de Henares. Ha publicado los siguientes títulos: Extraño vértigo, LP5 Editora, 2020; Duendes caseros ¡hasta en la tostadora!, EDAF, Madrid, 2016; Desvelos, Amargord Ediciones, Madrid, 2012; Sabia Vida Savia: manual de irrealismo pragmático, Amargord Ediciones, Madrid, 2008; Y de la noche tanto, Editorial 50 de 50, Caracas, 2004; Por debajo del viento, editorial El Pez Soluble, Caracas, 2000. Ha sido incluida en varias antologías de poesía venezolana y latinoamericana: La flor en que amaneces; Fanky, antología arbitraria Perú-Venezuela; El puente es la palabra; EN-OBRA; La maja desnuda; Voces nuevas, entre otras.

    Esquela

    Todo lo que cae,

    inerte,

    sobre la hoja:

    ¿Con qué palabras lo entierro en el poema?

    Nuevo mandamiento

    Hagámonos bosque los unos a los otros.

    Vertebremos el silencio.

    y en lugar de palabras,

    elevemos el fruto.

    Que los pájaros lo coman de la frente,

    luego vuelen.

    Inmigrante

    Inclinas un poco la nostalgia al andar.

    Se nota que te pesa el otro lado del mundo.

    Esbozas el hilo tenue del funámbulo

    entre husos horarios.

    Intentas cruzar con palabras de otros tiempos,

    pero tu boca es un desequilibrio.

    Tambaleas de pasado,

    titubeas de presente.

    Volver

    es un vértigo incurable.

    Estos poemas pertenecen al libro Extraño Vértigo Editado por LP5 Editora, Chile, 2020

  • 5 poemas de Josefina de la Torre, una mujer de vanguardia

    5 poemas de Josefina de la Torre, una mujer de vanguardia

    “Llevabas

    en los pies arena blanca

    de una playa desconocida.

    Por eso

    cuando a mí llegaste

    no sentí tus pisadas.(…)

    Llevabas

    en las manos abiertas

    espuma blanca de aquel mar” (…)

    Hablar de Josefina de la Torre, es hablar de una artista polifacética en todos los sentidos. Aunque es conocida sobre todo por su obra poética, cultivó distintas artes. Además de ser una de las pocas escritoras vinculadas a la Generación del 27, también fue cantante lírica y actriz de cine, teatro y televisión.

    Nació en Las Palmas de Gran Canaria, en 1907 y formó parte de una familia amante del arte y la cultura; entre ellos había poetas, pintores o músicos. Desde niña comenzó a escribir poemas y aprendió a tocar algunos instrumentos como el piano, el violín y la guitarra. También aprendió a cantar y a actuar en un pequeño teatrillo que había construido su abuelo en la casa familiar de Las Canteras. Allí organizaba junto a su hermano Claudio, algunas obras de teatro en las que participaban todos los miembros de la familia.

    Cuando su hermano Claudio recibe el premio Nacional de Literatura en 1923, Josefina lo acompañó a Madrid para terminar sus estudios como cantante y actriz. Y allí se instaló para desarrollar su carrera literaria y artística. Entre 1926 y 1935 conoció a los escritores de la Generación del 27. Con ellos, publicaba sus poemas en revistas literarias tan prestigiosas como España, Alfar, Verso y prosa, La gaceta literaria o Azor  y acudía a tertulias para charlar y discutir sobre poesía. Rafael Alberti y Federico García Lorca fueron referentes y modelos indiscutibles para ella.  

    “Del cielo cae una lluvia
    redonda de puñaladas.
    Cien heridas en el lomo
    de la tierra verde y blanda.”

    Y precisamente fue en 1927 cuando publicó su primer libro, Versos y Estampas que fue prologado por Pedro Salinas, el cual dijo de ella:

    “Era un águila. El águila misma de la inspiración cazada viva por primera vez en el continente poético, llevada cautiva, ejemplar único y sin precio camino de Europa. Y que ahora estaba sola, perdida en la noche entre cielo, hondo mar, apoyada en las alas anchas, mientras que en cien lugares del mundo la esperan con la ventana abierta y la pluma preparada, tantos y tantos, con el corazón anhelante, en vano.”

    Fue una mujer independiente, que vivió de su propio trabajo durante toda su vida. Una auténtica artista, además de ser una excelente poeta. Trabajó como cantante y actriz de cine y de teatro y llegó a fundar su propia compañía teatral, la Compañía de Comedias Josefina de la Torre. También trabajó en la radio y colaboró en series de televisión.

    Sus años de juventud coincidieron con la II República Española (1931-1936), que fue una época de enormes avances para las mujeres y quiso ser una de esas mujeres modernas, de vanguardia, tal y como ella misma nos cuenta en la célebre antología Poesía Española (1934) de Gerardo Diego, en la que estuvo incluida. Se la relaciona con el grupo de las Sinsombrero, mujeres artistas y poetas adscritas a la Generación del 27, como Concha Méndez, Ernestina de Champourcín, Carmen Conde, Maruja Mallo, Margarita Nelken o María Teresa de León.

    Su obra en verso es muy breve, pero recoge algunas de las tendencias líricas más relevantes de la primera mitad del siglo XX. Heredera del Modernismo, se centró de lleno en la corriente de la “poesía pura” que dominaba en la literatura española de la década de 1920.

    Su obra poética se resume en cuatro libros, no obstante, numerosos poemas suyos permanecen dispersos por las diversas revistas en las que fueron apareciendo.

    • El primer libro que publica, en 1927, se titulaba Versos y estampas.
    • Dos años más tarde, en 1930, publica sus Poemas de la isla, donde se aprecia la influencia neopopularista de la Generación del 27, con una poesía ya más intelectualizada.
    • Marzo incompleto, publicado en 1968, es una obra plena de madurez.
    • Y en 1989 se publica su obra poética completa, en la que se incluye el poemario Medida del tiempo, inédito hasta ese momento.

    Los temas frecuentes que aborda en ellos son: la infancia, la muerte y la soledad; pero entre todos, destaca el paisaje insular, concretamente el mar y la playa, dentro de la tradición poética canaria y en sus últimos poemas el paso del tiempo y la vejez, que ensombrecen su tono.

    “No te acerques al estanque:
    antes me he mirado en él
    y vi su fondo a través
    de mi sombra.
    No te acerques al estanque:
    tendrás el pecho hondo y frío
    y tembloroso del agua.”

    En su obra, con una aparente sencillez expresiva que no es tal, puede notarse una fuerte atracción por lo moderno, una gran admiración por la naturaleza y una voz clara y profunda, capaz de llevarte a la reflexión.

    Escribió en prosa algunos relatos, novelas cortas y algunas adaptaciones teatrales.

    Josefina murió el 12 de julio de 2002 en Madrid, a la edad de 95 años. La prensa se hizo eco de la noticia, denominándola “La última superviviente de la Generación del 27”.

    En este poema, que abre el poemario Medida del tiempo, se dirige a sus compañeros de la Generación del 27 a los que llama por su nombre y les reprocha su silencio y su olvido, después de haber sido sus maestros y guías.

    “Mis amigos de entonces,

    aquellos que leíais mis versos

    y escuchabais mi música:

    Luis, Jorge, Rafael,

    Manuel, Gustavo…

    ¡y tantos otros ya perdidos!

    Enrique, Pedro, Juan,

    Emilio, Federico…

    ¿por qué este hueco entre las dos mitades?

    Vosotros ayudasteis

    a la blandura del que fue mi nido.

    Yo me formé al calor

    que con vuestras palabras me envolvía.

    me hicisteis importante.

    Con vuestro ejemplo,

    me inventé una ambición

    y tuve

    vuelos, insospechados de gaviota.

    Gaviota, sí,

    porque fue el mar mi espejo

    y reflejó mi infancia, mis septiembres…

    ¡Amigos que de mí hicisteis nombre!

    A la mitad vertiente de mi vida

    hoy os llamo.

    ¡Tendedme vuestras manos!

    Yo me sentí nacer,

    para luego rozar de los cimientos

    la certera caricia.

    Pero de pronto,

    un día me cubrió lo indefinible,

    algo sin cuerpo, sin olor, sin música…

    y me sentí empujada,

    cubierta de ceniza,

    borrada con olvido.

    ¿Dónde estabais vosotros, compañeros,

    vuestras letras de molde, vuestro ingenio,

    vuestra defensa

    contra el desconocido ataque?

    ¡Oh, amigos!

    Enrique, Pedro, Juan,

    Emilio, Federico…

    nombre que no responderán mi voz.

    Manuel, Gustavo,

    lejos…

    Luis, Jorge, Rafael…

    Que aunque el afán

    vientos nos dé para encontrarnos,

    ignoro en qué ciudad

    y si llegará el día

    en que vuelva a sentirme descubierta.”

    Y a continuación otros cuatro poemas representativos de sus distintas obras, una poesía íntima y rica en experiencias personales, con pasión y sin estridencias:

      “La tarde tiene sueño
    y se acuesta en las copas de los árboles.
    Se le apagan los ojos
    de mirar a la calle
    donde el día ha colgado sus horas
    incansable.
    La tarde tiene sueño
    y se duerme mecida por los árboles.
    El viento se la lleva
    oscilando su sueño en el aire.”

                                    (De Versos y estampas)

      “Todos los días
    llama a mi puerta el desconsuelo
    Estoy vacía y su eco resuena
    por todos los rincones de mi vida.
    Se estremece mi sangre
    que es un hilo de hielo
    al faltarme el calor de tu presencia.
    No comprendo el idioma del paisaje;
    qué quiere decir sol,
    cielo azul
    aire.
    No comprendo mi ritmo,
    ni mi esencia,
    ni por qué sigo andando,
    respirando,
    contemplando a la gente,
    a los perros que pasan,
    a los pájaros
    que mi balcón visitan diariamente.
    Ni por qué la mirada,
    mis ojos,
    abarcan el entorno que me envuelve.
    Ya no comprendo nada.
    El mundo se me ha vuelto
    un compañero extraño
    que camina a mi lado
    y no conozco.
    ¿Qué quiere decir vida?
    Ya no encuentro
    aquel sabor que un tiempo me dejara.
    Las palmas de mis manos
    se cierran sin calor,
    desconsoladas.
    Que eran tuyos tu casa y tu paisaje;
    que está en ellos la huella de tus pasos,
    el hueco de tu cuerpo.
    Y está la casa llena
    de tu recuerdo.”

     “Me busco y no me encuentro.

    Rondo por las oscuras paredes de mí misma,

    interrogo al silencio y a este torpe vacío

    y no acierto en el eco de mis incertidumbres.

    No me encuentro a mí misma.

    Y ahora voy como dormida en las tinieblas,

    Tanteando la noche de todas las esquinas.

    Y no pude ser tierra, ni esencia, ni armonía,

    que son fruto, sonido, creación, universo.

    No este desalentado y lento desgranarse

    que convierte en preguntas todo cuanto es herida.

    Y rondo por las sordas paredes de mí misma

    esperando el momento de descubrir mi sombra”

                                                (De Marzo incompleto)

    “Cuando veo mi imagen reflejada
    en la luna impasible del espejo,
    siento cómo me duele su reflejo
    tan fiel a mi verdad enajenada.
    Esta forma que late y se rebela,
    un tiempo fue de amor y fue de vida;
    y aún hoy, que huellas saben de su huido,
    queda una voz para su luz en vela.
    Pero un día vendrá el irremediable
    que a este espejo me asome, ya acabada.
    Y la raíz de fuego insobornable
    que crece en mi interior, aún no saciada,
    conmoverá la cárcel indomable
    con su llanto de ruina abandonada.”

                                     (De Medida del tiempo)

    REFERENCIAS:

    Datos extraídos de la biografía de la autora:

  • 3 Poemas de Mihaela Farcas, poeta rumana

    3 Poemas de Mihaela Farcas, poeta rumana

    Mihaela Farcas es Licenciada en Psicología General con Maestría en Psicología Clínica, Asesoramiento Psicológico y Formación en Terapia Cognitivo Conductual. Ha publicado poesía en importantes revistas como O mie de semne, Orizont, New York Magazin, Levure litteraire, Literadura, Discobolul. Ha ganado varios premios literarios. Es miembro de Pavel Dan, un círculo literario con sede en Timișoara.

    El Arco de la Histeria

    (mi corazón, un pájaro viejo con plumas elegantes, brilla en los cerebros aplastados por los cambios tectónicos)

    Quiero que nos aferremos el uno al otro

    hasta que hayamos trazado los límites de un marco seguro

    que en nuestras proyecciones brilla con toda su fuerza

    en el coloso que se extiende sobre

    las barras de hierro de la soledad.

    Hipersexualidad

    // ahora estamos aplicando el método crítico- paranoico //

    Soy mi único sujeto

    – un poeta de intensidades

    y hombres abandonados

    con corazones de ganchillo de hilo quirúrgico –

    Confundo la adicción con la redención

    como si la luz fuera a lavar

    otra vez las hojas quemadas con cloruro

    o si los dedos retráctiles del hombre dormido

    que no me conoce

    alguna vez fueran a expulsar la soledad

    que cubre mis muslos

    como metástasis imparable.

    El olor de la lluvia tamborileando sobre los adoquines

    esta veleta recorta un lugar inseguro

    donde se nos permite respirar

    sólo a través de las branquias artificiales que inventamos

    y el aire tóxico inunda nuestros pulmones

    como un nudo cartilaginoso

    rodando a la velocidad

    de un asteroide adjunto

    a la falange.

    Traducción al español por Mariela Cordero