Categoría: Poetas mujeres

  • Flora Alejandra Pizarnik en el recuerdo

    Flora Alejandra Pizarnik en el recuerdo

    Hace cuarenta y ocho años se apagaba, tal día como hoy, la voz de Flora Alejandra Pizarnik, pero no hemos dejado de escuchar a la poeta, si cabe, con más fuerza que antes. Hablábamos de ella en nuestra revista de Poémame, unos años atrás: 5 poemas de Alejandra Pizarnik y más tarde, con el artículo: 8 poemas de Alejandra Pizarnik. Un ave de las emociones. Hoy volvemos a cogernos de la mano de poemas y diarios, sus palabras, prosa y verso, para refrescar lo que sabemos o para servir de humilde estímulo a los que aún no la conocen.

    Nacida en la primavera de 1936, con Argentina como hogar —aunque pasara una corta etapa en París (1960-1964)—, nuestra poeta se ha convertido en un mito que ha ido creciendo con los años, con no pocas alusiones a su infancia, temores, depresión y muerte, en artículos, libros, documentos audiovisuales y demás análisis de su vida y de su obra. Aquí no pretendo dar más allá de unos cuantos brochazos que resuman, malamente, las emociones que me quedan tras leer distintos libros sobre ella.  Porque hay tantas Pizarnik que sería imposible por mi parte retratarla toda, completa. 
    Hay quienes destacan los complejos infantiles que acarreaba tras las continuas comparaciones con su hermana, las adicciones, su obsesión con el lenguaje, los altibajos emocionales, la orientación sexual, los intentos de suicidio… Yo me quedo con lo que ella decía y que cada uno interprete como le apetezca. De su diario, la tormenta rutinaria: 

    Lo de siempre. Sensación de estar pagando lo que tengo y lo que espero. Mi insomnio y mi fatiga corroboran.

    Y la necesidad de huir de sí misma: 

    La sensación inigualada de estar de más, de estar de sobra en mí, porque yo no me necesito para vivir, no me pertenezco, no sé qué hago en mí, para qué me sirvo.

    Incluso, un resquicio para la esperanza: 

    Aún no rechazo íntegramente el mundo. Aún me aferro a los engaños gestadores de ilusiones fantásticas. Aún sopla en mí la optimista esperanza de hallar el puente transitable entre los límites y el infinito. Aún no tengo conciencia de la total impotencia del hombre.

    En sus poemas he encontrado versos maravillosos, destilando sensualidad: 

    Debajo de mi vestido ardía un campo con flores alegres como los niños de la medianoche;

    pero también he vivido su miedo: 

    Sé del miedo cuando digo mi nombre. / Es el miedo, / el miedo con sombrero negro / escondiendo ratas en mi sangre, / o el miedo con labio muertos / bebiendo mis deseos.

    Y me he dormido en su tormenta: 

    Mi sueño es un sueño sin alternativas y quiero morir al pie de la letra del lugar común que asegura que morir es soñar.

    Poseída por la poesía de Pizarnik, me quedo en La palabra del deseo:

    Esta espectral textura de la oscuridad, esta melodía en los huesos, este soplo de silencios diversos, este ir abajo por abajo, esta galería oscura, oscura, este hundirse sin hundirse.

    ¿Qué estoy haciendo? Está oscuro y quiero entrar. No sé que más decir. (Yo no quiero decir, yo quiero entrar.) El dolor en los huesos, el lenguaje roto a paladas, poco a poco reconstituir el diagrama de la irrealidad.

    Posesiones no tengo (esto es seguro; al fin algo seguro). Luego una melodía. Es una melodía plañidera, una luz lila, una inminencia sin destinatario. Veo la melodía. Presencia de una luz anaranjada. Sin tu mirada no voy a saber vivir, también esto es seguro. Te suscito, te resucito. Y me dijo que saliera al viento y fuera de casa en casa preguntando si estaba.

    Paso desnuda con un cirio en la mano, castillo frío, jardín de las delicias. La soledad no es estar parada en el muelle, a la madrugada, mirando el agua con avidez. La soledad es no poder decirla por no poder circundarla por no poder darle un rostro por no poder hacerla sinónimo de un paisaje. La soledad sería esta melodía rota de mis frases.

  • 3 poemas de Nicoleta Crăete, poeta rumana

    3 poemas de Nicoleta Crăete, poeta rumana

    Nicoleta Crăete nació el 11 de septiembre de 1980 en Rumania. Ha ganado numerosos premios literarios, principalmente de poesía, entre ellos: Primer Preremio en la sección de poesía y el trofeo del Festival de literatura Moştenirea Văcăreştilor en Târgovişte, Primer Premio en el Concurso de poesía Tudor Arghezi en Tg.-Jiu, en la sección Bilete de Papagal, entre otros. Su primer libro de poemas, «La mujer con cuerpo de cera», se publicó en febrero de 2019, en la editorial Grinta, en la colección Poezia 9, por obtener el premio en la sección de manuscritos del Festival Internacional de Poesía de Sighetu Marmației. El poemario también fue galardonado con el Premio Libro del Año en el Ion Cănăvoiu Festival de Literatura en octubre de 2019. Sus poemas han sido traducidos al inglés, checo, español, francés, árabe y hebreo.También es traductora y Editora en Athanor.

    Sueño volcado

    El amor es un andamio donde dormimos.

    mientras que nuestro sueño tiene vistas hacia los pájaros

    no te hagas una cuna con los cabellos mojados de una mujer

    un pájaro ha construido un nido en ella

    para que pudiera morir

    vas a plantarla al día siguiente

    y sabrás que no sabes nada de lo que sabes

    mientras lees en los cuerpos

    con tus manos ciegas.

    Todo lo que te queda es enlazar a los árboles boca abajo.

    Para que la tierra los refleje cuando te llamen.

    con un nombre extraño.

    Poema iluminado

    el miedo se ha sentado en la base del mundo para descansar

    por encima de su cabeza algunas hormigas han estado rompiendo semillas

    una dos

    siete nueve

    y así es como desde el oído derecho surgió una religión

    sostenida por largas patas

    los devotos del medio la adorarían

    los devotos de la izquierda también la adorarían

    incluso los adorados también le rendirían culto

    y demasiada concordia habría existido en el mundo

    si hubiera sido

    pero desde el oído izquierdo la rabia crecía desde el final

    estados de ánimo, inundaciones

    guerras

    los devotos correctos los adorarían

    incluso los adorados también les rendirían culto

    sólo sostenme la vela para que pueda escribir

    Sé que lo soy.

    cada vez en el otro lado

    donde estoy

    la luz

    tira de mis cuerdas cuando hablo

    disminuí un contenido

    dentro del gusano desde el núcleo de la cosa

    un triste y temeroso dios manchado

    golpea brevemente

    le tomo de la mano

    como si fuera un niño.

    tres pequeñas sombras

    se suicidan

    en las uñas malas

    y

    tú me cuentas historias.

    Traducción por Mariela Cordero.

  • 3 poemas inéditos de Tibisay Vargas Rojas #PoesíaVenezolana

    3 poemas inéditos de Tibisay Vargas Rojas #PoesíaVenezolana

    Tibisay Vargas Rojas (Caracas, Venezuela, 1961). Escritora venezolana, licenciada en Educación, mención Lengua y Literatura, por la Universidad de Carabobo. Ha publicado en revistas y periódicos (físicos y virtuales) nacionales e internacionales. Poemarios: Llana palabra (1993), Pasollano (1993), De humo y sal (1998), Tachaduras (2000), Tema de miseria (2002, reedición 2019), De un patio a otro (2005), Tercera Persona (2008) y Poemas (2009). Premios: Poesía Ipasme (1992); Poesía Infantil «Rafael Rivero Oramas» (1997); 3er lugar en el Concurso Nacional Interuniversitario de Poesía (1998); 1er Premio del Concurso Interuniversitario de Poesía Cuam (2001), finalista en el IX Concurso Nacional de Literatura Infantil «Miguel Vicente Patacaliente» de la Fundación Cultural Barinas (2003).

    *

    Esta es una ciudad
    de cinco costados
    aunque el vaticinio
    ha hecho arder cuatro
    entre páginas
    desde la margen del río
    hasta su desembocadura
    en los mares que limita
    ha debutado
    la historia dentada del hombre
    devorado por la culpa
    de sus decisiones
    sólo el quinto se perfila
    como llaga paciente
    a merced de incrédulos dedos
    que por ver y creer
    llegaron tarde.

    Cada esquina
    me depara un recuerdo
    con el peso exacto
    y la medida que empuño
    tal una roca
    tiene la prestancia
    de lo utilitario
    atado al cuello
    permite el fondo
    sin demora
    lanzado con tino
    abolla
    en lugares recónditos
    con la puntualidad
    de lo irrecuperable
    si paso de largo
    estático y gris
    será sólo referencia en una calle
    o guijarro
    golpeado con el pie
    de lo ignorado.

    (A los morros de San Juan)

    Salgo a menudo
    a recoger guijarros
    en esta playa cenozoica
    abro mi lectura
    sobre cada espiral petrificado
    cada concha
    preservó el aliento
    de tiempos inocentes
    bajo un cielo amarillo
    ajeno a lo humano
    su mirada
    sobre esta isla de la ciudad
    descansa con la suficiencia
    de lo eterno
    motas de polvo al viento
    todos pasamos.

    Estos poemas pertenecen al libro inédito Ciudad perdida

  • Li Qingzhao : ¿tantas cosas…, tantas, caben en una sola palabra:           tristeza?

    Li Qingzhao : ¿tantas cosas…, tantas, caben en una sola palabra: tristeza?

    Li Qingzhao (1083-c. 1151) Escritora china de la Dinastía Song.*

    *(La dinastía Song  fue una dinastía gobernante en China entre los años 960 y 1279; que sucedió al periodo de las Cinco Dinastías y los Diez Reinos y fue sucedida por la dinastía Yuan).

    Nació en Shandong alrededor del año 1083 y pasó su infancia en Licheng —actual Jinan— en el seno de una familia culta y de militares, su padre era amigo de Su Shi. (Fue uno de los grandes escritores chinos  e importante pintor y calígrafo).

    Estudió en profundidad historia antigua y literatura china, y creció en un entorno donde destacaba la inspiración lírica. De niña era capaz de recitar más de cien poemas. En su juventud también sobresalió en la interpretación con la lira, el ajedrez, la caligrafía y la pintura.

    Su padre la había animado a escribir poesía desde muy joven y a asistir a encuentros de hombres poetas, (estos encuentros eran exclusivos para hombres, las mujeres podían asistir pero no estaba bien visto que ellas escribieran poesía,). Se reunían en torno a una mesa con vino e iban diciendo dos versos por poeta, y así componían sus poemas.

    Las mujeres podían participar, pero eran las cortesanas las que lo hacían, las “mujeres respetables” no estaba bien visto que lo hicieran.  Muy pocos poemas de mujeres se conservan, ya que solo los hombres solían poder publicar.

    Imágenes sacadas del programa de televisión «La historia de China» en TVE2 de televisión española

    A los 17 años ya había publicado y era conocida.

    Fue muy criticada en la época, no solo por escribir poesía, además por decir determinadas cosas no muy bien aceptadas.

    Esta fue una era de grandes contradicciones. Voces de mujeres comenzaron a alzarse, pero al mismo tiempo, por ejemplo, se pone de moda el vendaje en los pies para que el pie femenino no creciera mucho.

    Las mujeres podían ser cultas, pero debían cultivar la lealtad al padre, al hermano y después al marido.

    En 1101, se casó con Zhao Mingcheng, hijo de un importante funcionario con quien compartía un gran interés por las colecciones de arte y la epigrafía. Se mudaron a Kaifeng. Al comenzar su marido su carrera de oficial, se ausentaba mucho y esto le inspiró para sus poemas, de hecho los dos se escribieron poesía sobre su añoranza, su cariño. Además  de poemas sobre sus hijos.

    La caída de los Song de Norte (1126) y la creación de la Dinastía Jin (1115-1234), hizo que la pareja se instalara en Nankín en 1128, perdiendo gran cantidad de sus colecciones de bronce— difícilmente transportables — y pinturas vendidas para sobrevivir. Su marido falleció a los cuarenta y cuatro años (1129), por problemas de salud.

    Desesperada acabó por refugiarse con su hermano en Hangzhou (1132), donde la Corte acababa de fijarse. Este le consigue un segundo matrimonio casi a sus cincuenta años que resultó ser nefasto, ya que su marido la maltrataba y no se preocupaba de ella, por lo que no dudó en pedir el divorcio a las pocas semanas.

    Los grandes cambios y las vicisitudes en su vida le dieron a los poemas de Li Qingzhao una riqueza temática, una verdad y una madurez artística muy hermosa.  Sus poemas ganaron la admiración. en los poemas de la vejez y de la muerte, correspondiente a la última etapa de la vida de Li Qingzhao, ya viuda, la voz de la poetisa está cargada de soledad, tristeza y aflicción, porque es consciente de que los días de la juventud ya se han ido y que los sueños felices se han perdido para siempre.

    “Tonos lentos” (poemas de la vejez y la muerte)

    busco

             busco y busco

    pero sólo frío y soledad

        sólo frío

            tristeza y aflicción

    Incluso un sol templado, repentino,

    haría más difícil mi consuelo

    tres o cuatro copas de vino

    ¿qué pueden contar una larga noche

    contra el furioso viento que se acerca?

    ahora que pasan los gansos salvajes

    me duele más mi corazón

    y es que somos, ellos y yo,

           viejos conocidos de antaño

    sobre la tierra se amontonan

    los crisantemos tristes

             ya marchitos y ajados

    ¿es que nadie ha querido recogerlos?

    vigilo la tarde en mi ventana

    yo sola

        ¿cómo podré resistir la oscuridad?

    además, de los árboles, una lluvia fina

       va cayendo

                 gota a gota

                              hasta el anochecer

    ¿tantas cosas…, tantas,

    caben en una sola palabra:

                                     tristeza?

    El resto de su vida la pasó sola, encontrando refugio en una poesía jalonada de una desesperación cada vez más honda y la melancolía del amor perdido y la patria martirizada.

    “Quince años ha, bajo la luna,

    me dedicaste un poema,

    improvisado entre las flores.

    Ahora, de nuevo estoy aquí.

    Las flores, parecen las de antes

    y la luna, es siempre la misma

    Más, ¡qué distinto es lo que siento¡”

    L.Q.

    *************

    En la era Song (año 1065)  ya existía una Universidad donde se estudiaba principalmente a Confucio, el acceso no era universal, ya que las mujeres estaban excluidas.

    Curiosamente fue a través de los escritos que dejó L.Q.,  como las mejores descripciones de está era han llegado hasta nuestros días.

    En la Universidad de Kaifeng, hoy en día se estudia su obra para conocer aquella era.

    Brillante observadora de su tiempo, se dedicaba a salir a la puerta de su casa y observar a la gente y la vida cotidiana. Esto estaba mal visto en una mujer de la alta sociedad en su tiempo.

    Únicamente se conservan alrededor de cien poemas en formato ci y unos pocos en shi.

    Recibió su nombre un cráter de Venus.

    Karol Beffa puso música a cuatro de sus poemas: Fragments of China (Klarthe).

    Una de las primeras publicaciones en lengua española  es Poesía completa (60 poemas) de Li Qingzhao, noviembre 2010 – editorial Ediciones del oriente y del mediterráneo. Traducción de Pilar González España

  • 3 poemas de Nigar Arif, poeta azerbaiyana

    3 poemas de Nigar Arif, poeta azerbaiyana

    Nigar Arif (1993) es una poeta azerbaiyana. Estudió en la Universidad Pedagógica Estatal de Azerbaiyán en la Facultad de Inglés en 2010- 2014. Nigar Arif es miembro de la Unión Mundial de Escritores Turcos Jóvenes y se graduó en la III Escuela de Escritores Jóvenes en la Unión de Escritores de Azerbaiyán. También es miembro del «Foro Internacional para la Creatividad y la Humanidad» en Marruecos. Su poesía se ha traducido al inglés, el turco, el ruso, el persa, el español y el montenegrino.

    No creo que si…

    No volveré a pasar por estos lugares,

    Los recuerdos de aquí deben permanecer en la profundidad;

    De mis ojos arrebataron la esperanza.

    Y devoraron mi alma.

    Estos caminos se han cubierto de arbustos espinosos,

    Pero mi ayer está descalzo.

    Mis deseos contigo se han convertido en hojas secas

    Mis sueños contigo se han cubierto de una gruesa capa de polvo.

    No creo que si este lugar hubiese ardido,

    Importaría que estuviese cubierto de hierba y flores.

    Podría ser un lugar de encuentro para algunos,

    Pero sería solo el ataúd de nuestro amor.

    El reloj avanza con lentitud.

    Mira el reloj del mundo

    Tiene una hora de retraso

    O bien la alegría se demora,

    O la vida se ahoga en el dolor.

    Incluso si habla y ríe

    como un viejo feliz.

    Las risas del mundo son patéticas…

    como el débil pasado .

    Está suplicando o buscando

    con una mano anhelante.

    Y pasa los días en los escalones

    Luchando contra el viento.

    De los ojos del barrendero

    Caen sus noches.

    Sosteniendo su escoba con las manos callosas

    Despierta a las calles somnolientas.

    Es un conductor de autobús

    Pasajero entre los deseos,

    Buscando su destino

    Con la esperanza de cambiar.

    Mira el reloj del mundo

    Tiene una hora de retraso

    Vamos a repararlo de nuevo,

    Para alcanzar una vida mejor.

    El viento

    Hey viento, que tocas todas las puertas,

    ¿La puerta que buscas suficiente para ti?

    ¿Dónde están ahora esas puertas abiertas de los ardientes días de verano?

    ¿Dónde están los que te amaban, para cenar y descansar?

    ¿Dónde están aquellos que una vez se complacieron en recibirte y tratarte como su invitado?

    Hey viento, que tocas todas las puertas,

    ¿Dónde están tus amantes ahora?

    Ahora el clima es invernal

    ¿Se han congelado también?

    No llames, querido, no llames,

    Nadie te abrirá la puerta,

    Nadie cuidará de ti, ni te llamará,

    No más.

    ¿Quién, ahora que el clima cambió te llamaría?

    Ve, querido, ve.

    Anda a deambular por estas aburridas calles grises

    Y a romper árboles secos dominado por la ira

    Solo espera a que el invierno se convierta en verano querido viento,

    y tus amigos regresarán con el sol.

    Traducción al español por Mariela Cordero.

  • Sis poemes de na Maria-Mercè Marçal

    Sis poemes de na Maria-Mercè Marçal

    La figura de la Maria-Mercè Marçal es troba, de manera inevitable, lligada a la poesia, a la cultura i a la lluita feminista.

    Nascuda a Barcelona el 13 de Novembre de 1952 quasi de manera accidental, donat que ella sempre es va considerar filla d’Ivars d’Urgell, al Pla d’Urgell, viu vinculada al món de la cultura des de ben petita. La seva mare era una apassionada del teatre, i era gran coneixedora de milers de versos i cançons. D’altra banda, el seu pare sempre les va apropar, a ella i a la seva germana, al món de la cultura. Tal com ella solia dir: «A la meva mare li dec el sentit, la riquesa de la llengua, i el cant. Al meu pare, l’estímul cap a la cultura.»

    Una figura imporant per a la seva vida, dins de l’ambit familiar, fou la Mercè, la germana de la seva mare i padrina de la Maria-Mercè. Una dona que residia a Barcelona, que mai no es va voler casar i va fer la seva vida com ella va voler. Això va refermar en la poeta, en la seva convicció en la determinació i lluita feministes. Això la va convertir en una dona valenta i lluitadora. De fet, l’any 1980, fou mare soltera i va haver de batallar per ser considerada com a tal. Aquest fet, unit al seu lesbianisme declarat (la seva relació més intensa i important fou amb la professora Fina Birulés), encara va impulsar més la seva lluita pel reconeixement dels drets de la dona i la seva llibertat, i encara més en una societat tradicional i encara molt endarrerida pel que fa a la situació social de la dona. Aquesta lluita es veu molt marcada en molts dels seus poemes, que mostren l’esperit rebel i defensor de les dones.

    Llicenciada en Filologia Clàssica a Barcelona, al principi dels anys 70, va començar a donar classes de català a Sant Boi, dins del marc de la resistència franquista, i mai no va abandonar la docència, sent professora de llengua i literatura catalanes de secundària durant tota la seva vida.

    Maria-Mercè Marçal.

    El 1972 es casà amb el també poeta Ramon Pinyol, amb qui va conviure quatre anys. Amb ella va fundar Llibres del Mall, una editorial destinada principalment a publicar llibres de poesia i impulsar algunes traduccions.

    És l’any 1976 que comença a fer-se un nom com a poeta arrel de resultar guanyadora del premi de poesia Carles Riba, amb el recull de poemes Cau de Llunes. Només tenia 24 anys. Així, comença en ferm la seva trajectòria literària. Paral·lelament, però, la seva vida política també agafa més força, formant part del Comité Executiu del PSAN (Partit Socialista d’Alliberament Nacional dels Països Catalans). De fet, la seva militància en grups d’esquerra i feministes va ser constant i intensa, tot i que els darrers anys de la seva vida es va acabar centrant més en l’àmbit cultural i literari.

    Tres anys més tard, l’any 1979, publica el que és el seu segon poemari, Bruixa de Dol. Comença a fer-se un nom sòlid tant en l’àmbit literari com en el de la lluita feminista, col·laborant en publicacions com Reduccions, Dones en Lluita i Escrivint a les parets. Fins i tot, cantants de la talla de Marina Rossell, Maria del Mar Bonet o Celdoni Fonoll, posen música a alguns dels seus poemes.

    Portada de la primera edició de Cau de Llunes. 1976

    L’any 1994 es produeix el seu esclat com a escriptora de narrativa, amb la publicació de la seva novel·la La passió segons Reneé Vivien, amb la que obté nombrosos premis i la consolida com a narradora, juntament amb el seu gran nom en poesia.

    La Maria-Mercè mai no abandona, malgrat el seu èxit literari, la lluita feminista, éssent fins i tot, impulsora de la creació del Comité de dones escriptores dins el Centre Català del PEN, arran de la fundació d’aquest moviment femení internacional l’any 1992.

    La seva vida rep un dels cops més forts quan l’any 1996 li és diagnosticat un càncer de pit, contra el que va lluitar durant dos anys, però que finalment va provocar-li la mort el 5 de Juliol del 1998. La Maria-Mercè tenia quaranta-cinc anys, i una filla de divuit.

    La seva obra literària consta de vuit poemaris, la novel·la ja esmentada, així com una de caire infantil, juntament amb alguns relats, un assaig, Sota el signe del Drac, que recull la seva trajectòria com a crítica literària, i nombroses traduccions, d’entre les que destaquen les traduccions de Marguerite Yourcenar o Marina Tsvètaieva.

    A continuació us deixem un recull de sis poemes, i una invitació a conèixer més profundament la vida i obra d’una autora cabdal en el món de la literatura catalana.

    PASQUINS PER A LA REVOLTA VEGETAL

    Amb totes dues mans

    alçades a la lluna

    obrim una finestra

    en aquest cel tancat.

    Hereves de les dones

    que cremaren ahir

    farem un afoguera

    amb l’estrall i la por.

    Hi acudiran les bruixes

    de totes les edats.

    Deixaran les escombres

    per pastura del foc,

    cossis i draps de cuina,

    el sabó i el blautet,

    els pots i les cassoles,

    el fregall i els bolquers.

    Deixarem les escombres

    per pastura del foc,

    els pots i les cassoles,

    el blauet i el sabó

    i la vendra que resti

    no la canviarem

    ni per l’or ni pel ferro,

    per ceptres ni punyals.

    Sorgida de la flama

    sols tindrem ja la vida

    per arma i escut

    a totes dues mans.

    El fum dibuixarà

    l’inici de la història

    com una herua de joia

    entorn del nostre cos

    i plourà i farà sol

    i dansarem a l’aire

    de les noves cançons

    que la terra rebrà.

    Vindicarem la nit

    i la paraula DONA.

    Llavors creixerà l’arbre

    de l’alliberament.

    La nit em clava

    el seu ullal

    i el coll em sagna.

    Sota les pedres

    l’escorpit

    balla que balla.

    La pluja lenta

    fa camí

    fins a la cambra.

    L’escala fosca

    del desig

    no té barana.

    INTERLUDI ROMÀNTIC

    Amb el ventall em defenso de tu.

    Abaixo els ulls, com la dama d’abans.

    Però sense saber-ho i sense mans

    et faig senyals amb el gest oportú.

    Tanco els ventall, i em crema la mirada.

    Duc un petó menut al cap dels dits

    que et cerca enjogassat. A la postada

    dels bibelots he amagat els neguits,

    i de sobte s’estimben, de tant vent

    que fan, pintats, ocells i violetes.

    El vespre, avergonyit, fuid de puntetes.

    La nit truca a la porta tendrament

    i em cega amb pluja de bona saó

    mentre els follets surten en processó.

    CANÇÓ DE FER CAMÍ

    Vols venir a la meva barca?

    Hi ha violetes, a desdir!

    Anirem lluny sense recança

    d’allò que haurem deixat aquí.

    Anirem lluny sense recança

    -i serem dues, serem tres-.

    veniu, veniu, a la nostra barca,

    les veles altes, el cel obert.

    Hi haurà rems per a tots els braços

    -i serem quatre, serem cinc!-

    i els nostres ulls, estels esparsos,

    oblidaran tots els confins.

    Partim pel Març amb la ventada,

    i amb núvols de cor trasbalsat

    Sí, serem vint. serem quaranta,

    amb la lluna pel estendard.

    Bruixes d’ahir de l’ona salada

    serem cinc-centes, serem mil.

    Perdrem el compte a la tombada.

    Juntes farem la nostra nit.

    DIVISA

    A l’atzar agraeixo tres dons:

    haver nascut dona,

    de classe baixa i nació oprimida.

    I el tèrbol atzur de ser tres voltes rebel.

    HEURA

    Heura que m’envaeixes el ventre i la follia!

    freu entre el vel i l’aigua, ennuvolat de foc.

    T’estim: sóc la pluja que amara l’enderroc

    d’on, tenaç, s’bre un fruit amb colors d’alegria.

    Heura que véns de mar. Freu amb l’ona a ple brull.

    L’estrall tot just et frega la pell: la vida es bada.

    Per tu, jo seré el sol i a lluna granada,

    i una casa sense urc amb celler, pou i trull.

    L’hort foscant de l’atzar que esbatana les portes

    a peu pla i que convida a la festa dels lilàs.

    La tendra que estrena balcó i cel de domàs.

    El bleix que aviva en dansa d’aram les fulles mortes.

    L’olivera i el cep. Bòbila, farga i era.

    I el gresol d’on treu la flama

  • 3 poemas de Danijela Trajković, poeta serbia

    3 poemas de Danijela Trajković, poeta serbia

    Danijela Trajković es una poeta, cuentista, crítica literaria y traductora serbia. Tiene un máster en lengua y literatura inglesas de la Universidad de Filosofía de Kosovska Mitrovica, Serbia. Su trabajo ha sido publicado en todo el mundo en revistas, periódicos y antologías. El primer libro de Danijela, «22 Wagons», una selección de poesía contemporánea anglófona, fue publicado en 2018 por la Academia Istok, Knjaževac.

    PERÚN*

    Un manicomio. Inquilino.

    Bajo la camisa blanca

    las moras negras

    han sido tragadas por

                                            los ojos negros.

    Oscuridad.

    La leona devora

                               virilidad.

    La luz. El agua.

    Penetración. Profundidad.

                                   Unción.

    Perun. Árbol. Dividido.

                                 ¡Vida!

    *En la mitología eslava, Perun (cirílico: Перýн) es el dios más alto del panteón y el dios del cielo, del trueno, del rayo, de las tormentas, de la lluvia, de la ley, de la guerra, de la fertilidad y de los robles.

    Pensamientos

    A veces

    mis pensamientos

    vuelven locos a los árboles

    las ramas me aprietan el cuello

    con el fin de silenciarlos

    y en ese preciso instante

    el último pensamiento

    pierde el sentido

    y el poder

    las ramas huyen

    y el pensamiento que sobrevive

    resucita a sus hermanas

    una por una..

    Mientras que la vida vislumbra un sueño

    La vida está afuera

    En la habitación están

    Los ojos dorados de la Luna

    La respiración serena de mi hija

    Y yo…

    La vida exterior es tranquila

    Vislumbra un sueño de cómo

    No es ser vida

    Nadie quiere interrumpir su sueño

    Los perros no luchan por el hueso

    Que los gatos lamieron

    Los gatos no persiguen a los ratones

    Los ratones no muerden el maíz

    Que un ama de casa

    Colgó en la pared

    Para luego hacer palomitas de maíz

    El viento no seca el cerezo blanco

    Y así…

    La vida duerme

    Como una chica que vislumbra un sueño

    de tener superpoderes.

    Traducción al español por Mariela Cordero.

  • 3 poemas de Sonia Chocrón #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Sonia Chocrón #PoesíaVenezolana

    Fotografía por Manuel Sardá.

    Sonia Chocrón Caracas, (1961). Comunicadora social. Poeta y narradora, guionista. En 1988 viaja a México invitada por el Premio Nobel Gabriel García Márquez para fundar el Escritorio Cinematográfico homónimo, donde co-escribe guiones para cine y tv.

    Ha publicado poesía: Bruxa (2019), Mary Poppins y otros poemas (2015), Poesía Re-unida (2010), Fe de errantes. 17 poetas del mundo (2006), La buena hora (2002), Púrpura (1998), Toledana (1992); novela: La dama oscura (2014), Sábanas negras (2013), Las mujeres de Houdini (2012); cuento: La virgen del baño turco y otros cuentos falaces (2008), Falsas apariencias (2004).  Su trabajo literario, así como sus guiones, le han merecido premios y reconocimientos.

    Sagrado Corazón.

    Si yo tuviese  un don y si pudiese

    trazarme la figura sobre un lienzo

    respetando la armonía y lealtad de los espejos

    haría de mi faz un cuerpo

    con el corazón desterrado

    Aéreo  blando  pegajoso

    roja carne sin alma y no sintiendo

    las agujas que en él duermen.

    De “la Buena hora”. Monteávila Editores, 2002

    Amor

    Pero ¿Cómo es posible que lo seas todo

    al mismo tiempo:

    agua,

    sed

    y un cuenco vacío?

    De “El ansia”. Inédito

    Adolescencia

    La margarita se deshoja

    Llena de miedo y apetito

    una mañana de verano inclemente

    y cruel

    Nadie lo nota

    Son treinta y cinco grados a la sombra

    y el peor de los ahogos:

    Me quiere

    No me quiere

    De “El ansia”. Inédito

  • 3 poemas de Lena Yau #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Lena Yau #PoesíaVenezolana

    Foto por Emilio Kabchi.
    Lena Yau (Caracas, 1968) es narradora, poeta, periodista e investigadora. Especialista en el vínculo entre literatura e ingesta. Licenciada en Letras y Master en Comunicación Social por la Universidad Católica Andrés Bello. Asesora literaria de El sabor de la eñe. Glosario de literatura y gastronomía (Instituto Cervantes, 2011). Autora de los poemarios Trae tu espalda para hacer mi mesa (Gravitaciones, 2015), de Lo que contó la mujer canalla (Kalathos, 2016), y de Bonnie Parker o la posibilidad de un árbol (Utopía portátil, 2018); de la novela Hormigas en la lengua (Sudaquia, 2015) y del libro de relatos Bienmesabes (2018). Sus cuentos y poemas han figurado en antologías (Fundavag, Mantis y Pre-textos). Reside en Madrid.

    Bonnie Parker y la posibilidad de un árbol

    El árbol tiene su casa

    en jardines ajenos


                        lo trepas

    lo abrazas                            lo salvas

               de palabras que hachean


                   él hace memoria

                 tú giras en sus aros

               pidiendo cántame el mar

    Ya entonces volabas, Bonnie Parker.

    Quizás por eso

    eres madera

    percutora de zarcillos

    frente en ritual.

    En la sombra del jabillo

    lago lunar sobre el asfalto

    te iniciaste.

    Supongo que todos nacemos

    en el camino más espinoso.

    Bonnie Parker o la posibilidad de un árbol . Utopía portátil, 2018.

    La conjura de la necia

    Yo, porque ese es el orden de los pronombres, la que naufraga agotando lejanías.

    Tú, porque aunque me niegues estás en la almohada fría que abrazo después del sexo sin ti.

    Él, porque tal es la historia, el que sabe pero calla.

    Ella, por la misma razón, la que disfruta de tus ganas intensas e irresolutas.

    Nosotros, las palabras que buscan conjurar ausencias.

    Vosotros, corifeos ciegos, ojos mudos.

    Ellos, los testigos del fracaso estrepitoso de nuestro intento de amor.

    Desbravar fue el verbo irregular que nos acompañó.

    No supimos, no pudimos, no debimos.

    Escupo mi sombra en un vano intento de olvido.

    De Lo que contó la mujer canalla. Editorial Kalathos. 2016. Caracas.

    Catara

    El corazón caminaba.

    La tierra se abrió.

    Cayó.

    (Desde la grieta, grita)

    Ahora es tubérculo que guarda ponzoña.

    Clarea.

    Ralla.

    Comprime.

    Haz líquido.

    Reserva.

    El dolor: animal clavado con alfileres en una pared.

    (Palpita en silencio)
    Un exoesqueleto en vivisección.

    Descarta pies, cabeza, piedad.
    Retira cuidadosamente el abdomen.
    Aceita un hierro candente.

    Lancea sin dudar.

    Su presencia: enfermedad del cuerpo.

    (Escalofríos. Temblor dental)

    Una quemadura de vapor.

    Rajas de ají chirel con venas y semillas.

    Jugo del tubérculo corazón.
    Insecto dolor mutilado y tostado.
    Mezcla sin agitar.


    Él está:

    En la hoja en blanco.

    Sal.

    En la hoja escrita.

    Pimienta.

    En la letra invisible.

    Limón.

    En las oquedades del discurso.

    Reposo.

    (Todo lo que somos es lo que no somos).

    Unta el preparado en cada parte que reclame su huella.

    Espera a que el nombre se infle en ampolla.
    Deja que crezca y reviente por cuenta propia.


    Levanta la piel para barrer debajo.

    Barrerlo de ti.

    Repite el proceso hasta la cicatriz.

    Reza estas instrucciones en su memoria.



    De Trae tu espalda para hacer mi mesa. Editorial Gravitaciones. España. 2015

  • 3 poemas inéditos de Amarú Vanegas #PoesíaVenezolana

    3 poemas inéditos de Amarú Vanegas #PoesíaVenezolana

    Amarú Vanegas (Venezuela). Poeta, ingeniera, actriz y productora de teatro. Magister e investigadora en Literatura. Fundó Catharsis Teatro y Fundación Cultural Púrpura. Ha realizado tertulias artísticas desde el 2012 en Venezuela, Ecuador, Colombia, Chile, Uruguay y Argentina. Publicaciones: Mortis, monólogo (2001); El canto del pez (2007); Criptofasia Premio V Concurso de Relatos SttoryBox, España (2016); Dioses proscritos, Premio Internacional de Poesía Candelario Obeso, Colombia (2016); Añil, Premio Internacional de Poesía Alfonsina Storni, España (2019) y Cándido cuerpo mío, España (2019). Textos suyos han sido incluidos en antologías y revistas internacionales.

    Desprendimiento

    Algún asesino más poderoso

    más fuerte

    me interceptó cuando cruzaba

    el callejón de los cuchillos

    y me atajó. (Miyó Vestrini)

    La que cuenta sus caídas

    está dispuesta a contar

    sobre las aguas que la atraviesan.

    Ríos de mercurio trajeron sombras

    y otros pánicos a nuestras bocas.

    Amontonaron sus sonidos en idiomas esquivos.

    Es que las bocas quizá

    fueron obra de cuchillos sembrados

    en todas las partes del cuerpo

    y cada grieta habla una lengua

    al interior de la herida.

    Así saltaron también nuestras manos quemadas,

    pieles grises remontaron los cauces

    donde ningún árbol se persigna.

    Todas fuimos ofrendadas al apocalipsis

    en medio de la plaga y los excesos.

    Golpes de fiebre, oro, fluidos corporales

    y el corazón intacto en las orillas.

    Se sigue abriendo el hueco,

    un efímero vacío que grita sus deseos.

    Se entierran los hachazos,

    se aprieta el puño,

    se apunta el arma.

    Y esas fuerzas vigorosas hostigan,

    reclaman el tributo de las fosas.

    Machete y bala sostienen su armonía

    orquestando el contrapunto.

    Contamos las caídas, sí.

    Pero también respiramos la paz de la sonrisa.

    Perdonen nuestras ofensas

    y que el peso de estas carnes

    haga inclinar sus balanzas.

    Ofelia

    Soñé con Ofelia.

    Exprimía la muerte en sus velos,

    sonreía y cantaba.

    Dando pasos cada vez más corpóreos

    hilvanaba sus últimas horas

    y los antiguos caminos devolvían el tiempo.

    En toda ella, blanca y exacta,

    festejaba la corriente,

    ya que Ofelia misma era el río.

    Algunos hablarían de la caducidad

    de los fantasmas, pero sus aguas

    rechazaron la insolencia de la muerte.

    La infantil sombra asomó los verbos iniciáticos

    reclamó lo que otros habían robado.

    Observó a los dioses con indiferencia

    hasta precipitar sus templos.

    Y al decirse viva invocó las fuerzas naturales,

    y el agua se tornó cuerpo,

    y el cuerpo transmutó en habla

    y así; portando la palabra precisa,

    con la tierra en las uñas, la mujer erigió un continente.

    Ni una hoja cayó del árbol a su espalda,

    nada se le negó.

    Al restaurar el orden de las cosas

    volvió a sonreír Ofelia.

    Solo esgrimió

    un adiós con la mano pálida y un guiño

    antes de volver al sueño que me haría despertar.

    Desconocido

    No temas cambiarte el nombre,

    la ciudad imaginada no lo recordará.

    Su estrago arde más allá del precipicio.

    Completa tu forma hueca

    antes del disparo frente al espejo.

    Hereda tus pertenencias.

    Reúne trozos,

    baraja las fotos de difuntos

    y los mechones sucios de tus hijos.

    Abre el vientre

    de la aldea que te escupe.

    En el humo encontrarás la memoria.