Mari Kashiwagi es una poeta, curadora de arte y escritora japonesa. Recibió el prestigioso premio Gendaishi Techo para jóvenes poetas emergentes en 1995. Los poemas de su segundo libro La raízdel néctar hasta donde llega su resonancia (2008) también se publicaron en la web de Poetry International (www.poetryinternational.org).En 2015 publicó Amber canciones infantiles. Participó en el festival Struga Poetry Evenings (Macedonia, 2014), InterLese (Alemania, 2016) y The Princeton Festival (Estados Unidos, 2018). Su nueva colección de poemas Mariposa fue publicada en japonés junto a una traducción al inglés de Takako Lento. Actualmente vive en Tokio.
Mariposa
Mariposa avanza colapsando el espacio entre
lo audible y lo inaudible
*
Mariposa es
el tiempo floreciendo profusamente al borde del tiempo
*
Mariposa es tan etérea que no puede soportar el peso de saber
*
Mariposa es Tiempo girando después de que ella exista
*
Mariposa vino a predecir todavía se encuentra libre de toda memoria
*
Mariposa se ha ido dejando atrás solo tiempo en forma de mariposa
*
Mariposa
que ella se irá
está sellado en su ser
*
Lluvia, estrella y luna.
Lluvia escucha a una mariposa
*
Para una mariposa
el día amanece más cálidamente
*
Estrella no está dispuesta a dejar a Mariposa
*
Mariposa cautiva a la luz lunar
*
Una mariposa a punto de emerger atada a una estrella
Hace cuarenta y ocho años se apagaba, tal día como hoy, la voz de Flora Alejandra Pizarnik, pero no hemos dejado de escuchar a la poeta, si cabe, con más fuerza que antes. Hablábamos de ella en nuestra revista de Poémame, unos años atrás: 5 poemas de Alejandra Pizarnik y más tarde, con el artículo: 8 poemas de Alejandra Pizarnik. Un ave de las emociones. Hoy volvemos a cogernos de la mano de poemas y diarios, sus palabras, prosa y verso, para refrescar lo que sabemos o para servir de humilde estímulo a los que aún no la conocen.
Nacida en la primavera de 1936, con Argentina como hogar —aunque pasara una corta etapa en París (1960-1964)—, nuestra poeta se ha convertido en un mito que ha ido creciendo con los años, con no pocas alusiones a su infancia, temores, depresión y muerte, en artículos, libros, documentos audiovisuales y demás análisis de su vida y de su obra. Aquí no pretendo dar más allá de unos cuantos brochazos que resuman, malamente, las emociones que me quedan tras leer distintos libros sobre ella. Porque hay tantas Pizarnik que sería imposible por mi parte retratarla toda, completa. Hay quienes destacan los complejos infantiles que acarreaba tras las continuas comparaciones con su hermana, las adicciones, su obsesión con el lenguaje, los altibajos emocionales, la orientación sexual, los intentos de suicidio… Yo me quedo con lo que ella decía y que cada uno interprete como le apetezca. De su diario, la tormenta rutinaria:
Lo de siempre. Sensación de estar pagando lo que tengo y lo que espero. Mi insomnio y mi fatiga corroboran.
Y la necesidad de huir de sí misma:
La sensación inigualada de estar de más, de estar de sobra en mí, porque yo no me necesito para vivir, no me pertenezco, no sé qué hago en mí, para qué me sirvo.
Incluso, un resquicio para la esperanza:
Aún no rechazo íntegramente el mundo. Aún me aferro a los engaños gestadores de ilusiones fantásticas. Aún sopla en mí la optimista esperanza de hallar el puente transitable entre los límites y el infinito. Aún no tengo conciencia de la total impotencia del hombre.
En sus poemas he encontrado versos maravillosos, destilando sensualidad:
Debajo de mi vestido ardía un campo con flores alegres como los niños de la medianoche;
pero también he vivido su miedo:
Sé del miedo cuando digo mi nombre. / Es el miedo, / el miedo con sombrero negro / escondiendo ratas en mi sangre, / o el miedo con labio muertos / bebiendo mis deseos.
Y me he dormido en su tormenta:
Mi sueño es un sueño sin alternativas y quiero morir al pie de la letra del lugar común que asegura que morir es soñar.
Poseída por la poesía de Pizarnik, me quedo en La palabra del deseo:
Esta espectral textura de la oscuridad, esta melodía en los huesos, este soplo de silencios diversos, este ir abajo por abajo, esta galería oscura, oscura, este hundirse sin hundirse.
¿Qué estoy haciendo? Está oscuro y quiero entrar. No sé que más decir. (Yo no quiero decir, yo quiero entrar.) El dolor en los huesos, el lenguaje roto a paladas, poco a poco reconstituir el diagrama de la irrealidad.
Posesiones no tengo (esto es seguro; al fin algo seguro). Luego una melodía. Es una melodía plañidera, una luz lila, una inminencia sin destinatario. Veo la melodía. Presencia de una luz anaranjada. Sin tu mirada no voy a saber vivir, también esto es seguro. Te suscito, te resucito. Y me dijo que saliera al viento y fuera de casa en casa preguntando si estaba.
Paso desnuda con un cirio en la mano, castillo frío, jardín de las delicias. La soledad no es estar parada en el muelle, a la madrugada, mirando el agua con avidez. La soledad es no poder decirla por no poder circundarla por no poder darle un rostro por no poder hacerla sinónimo de un paisaje. La soledad sería esta melodía rota de mis frases.
Nicoleta Crăete nació el 11 de septiembre de 1980 en Rumania. Ha ganado numerosos premios literarios, principalmente de poesía, entre ellos: Primer Preremio en la sección de poesía y el trofeo del Festival de literatura Moştenirea Văcăreştilor en Târgovişte, Primer Premio en el Concurso de poesía Tudor Arghezi en Tg.-Jiu, en la sección Bilete de Papagal, entre otros. Su primer libro de poemas, «La mujer con cuerpo de cera», se publicó en febrero de 2019, en la editorial Grinta, en la colección Poezia 9, por obtener el premio en la sección de manuscritos del Festival Internacional de Poesía de Sighetu Marmației. El poemario también fue galardonado con el Premio Libro del Año en el Ion Cănăvoiu Festival de Literatura en octubre de 2019. Sus poemas han sido traducidos al inglés, checo, español, francés, árabe y hebreo.También es traductora y Editora en Athanor.
Sueño volcado
El amor es un andamio donde dormimos.
mientras que nuestro sueño tiene vistas hacia los pájaros
no te hagas una cuna con los cabellos mojados de una mujer
un pájaro ha construido un nido en ella
para que pudiera morir
vas a plantarla al día siguiente
y sabrás que no sabes nada de lo que sabes
mientras lees en los cuerpos
con tus manos ciegas.
Todo lo que te queda es enlazar a los árboles boca abajo.
Para que la tierra los refleje cuando te llamen.
con un nombre extraño.
Poema iluminado
el miedo se ha sentado en la base del mundo para descansar
por encima de su cabeza algunas hormigas han estado rompiendo semillas
una dos
siete nueve
y así es como desde el oído derecho surgió una religión
sostenida por largas patas
los devotos del medio la adorarían
los devotos de la izquierda también la adorarían
incluso los adorados también le rendirían culto
y demasiada concordia habría existido en el mundo
si hubiera sido
pero desde el oído izquierdo la rabia crecía desde el final
Tibisay Vargas Rojas (Caracas, Venezuela, 1961). Escritora venezolana, licenciada en Educación, mención Lengua y Literatura, por la Universidad de Carabobo. Ha publicado en revistas y periódicos (físicos y virtuales) nacionales e internacionales. Poemarios: Llana palabra (1993), Pasollano (1993), De humo y sal (1998), Tachaduras (2000), Tema de miseria (2002, reedición 2019), De un patio aotro (2005), Tercera Persona (2008) y Poemas (2009). Premios: Poesía Ipasme (1992); Poesía Infantil «Rafael Rivero Oramas» (1997); 3er lugar en el Concurso Nacional Interuniversitario de Poesía (1998); 1er Premio del Concurso Interuniversitario de Poesía Cuam (2001), finalista en el IX Concurso Nacional de Literatura Infantil «Miguel Vicente Patacaliente» de la Fundación Cultural Barinas (2003).
*
Esta es una ciudad de cinco costados aunque el vaticinio ha hecho arder cuatro entre páginas desde la margen del río hasta su desembocadura en los mares que limita ha debutado la historia dentada del hombre devorado por la culpa de sus decisiones sólo el quinto se perfila como llaga paciente a merced de incrédulos dedos que por ver y creer llegaron tarde.
Cada esquina me depara un recuerdo con el peso exacto y la medida que empuño tal una roca tiene la prestancia de lo utilitario atado al cuello permite el fondo sin demora lanzado con tino abolla en lugares recónditos con la puntualidad de lo irrecuperable si paso de largo estático y gris será sólo referencia en una calle o guijarro golpeado con el pie de lo ignorado.
(A los morros de San Juan)
Salgo a menudo a recoger guijarros en esta playa cenozoica abro mi lectura sobre cada espiral petrificado cada concha preservó el aliento de tiempos inocentes bajo un cielo amarillo ajeno a lo humano su mirada sobre esta isla de la ciudad descansa con la suficiencia de lo eterno motas de polvo al viento todos pasamos.
Estos poemas pertenecen al libro inédito Ciudad perdida
Li Qingzhao (1083-c. 1151) Escritora china de la Dinastía Song.*
*(La dinastía Song fue una dinastía gobernante en China entre los años 960 y 1279; que sucedió al periodo de las Cinco Dinastías y los Diez Reinos y fue sucedida por la dinastía Yuan).
Nació en Shandong alrededor del año 1083 y pasó su infancia en Licheng —actual Jinan— en el seno de una familia culta y de militares, su padre era amigo de Su Shi. (Fue uno de los grandes escritores chinos e importante pintor y calígrafo).
Estudió en profundidad historia antigua y literatura china, y creció en un entorno donde destacaba la inspiración lírica. De niña era capaz de recitar más de cien poemas. En su juventud también sobresalió en la interpretación con la lira, el ajedrez, la caligrafía y la pintura.
Su padre la había animado a escribir poesía desde muy joven y a asistir a encuentros de hombres poetas, (estos encuentros eran exclusivos para hombres, las mujeres podían asistir pero no estaba bien visto que ellas escribieran poesía,). Se reunían en torno a una mesa con vino e iban diciendo dos versos por poeta, y así componían sus poemas.
Las mujeres podían participar, pero eran las cortesanas las que lo hacían, las “mujeres respetables” no estaba bien visto que lo hicieran. Muy pocos poemas de mujeres se conservan, ya que solo los hombres solían poder publicar.
Imágenes sacadas del programa de televisión «La historia de China» en TVE2 de televisión española
A los 17 años ya había publicado y era conocida.
Fue muy criticada en la época, no solo por escribir poesía, además por decir determinadas cosas no muy bien aceptadas.
Esta fue una era de grandes contradicciones. Voces de mujeres comenzaron a alzarse, pero al mismo tiempo, por ejemplo, se pone de moda el vendaje en los pies para que el pie femenino no creciera mucho.
Las mujeres podían ser cultas, pero debían cultivar la lealtad al padre, al hermano y después al marido.
En 1101, se casó con Zhao Mingcheng, hijo de un importante funcionario con quien compartía un gran interés por las colecciones de arte y la epigrafía. Se mudaron a Kaifeng. Al comenzar su marido su carrera de oficial, se ausentaba mucho y esto le inspiró para sus poemas, de hecho los dos se escribieron poesía sobre su añoranza, su cariño. Además de poemas sobre sus hijos.
La caída de los Song de Norte (1126) y la creación de la Dinastía Jin (1115-1234), hizo que la pareja se instalara en Nankín en 1128, perdiendo gran cantidad de sus colecciones de bronce— difícilmente transportables — y pinturas vendidas para sobrevivir. Su marido falleció a los cuarenta y cuatro años (1129), por problemas de salud.
Desesperada acabó por refugiarse con su hermano en Hangzhou (1132), donde la Corte acababa de fijarse. Este le consigue un segundo matrimonio casi a sus cincuenta años que resultó ser nefasto, ya que su marido la maltrataba y no se preocupaba de ella, por lo que no dudó en pedir el divorcio a las pocas semanas.
Los grandes cambios y las vicisitudes en su vida le dieron a los poemas de Li Qingzhao una riqueza temática, una verdad y una madurez artística muy hermosa. Sus poemas ganaron la admiración. en los poemas de la vejez y de la muerte, correspondiente a la última etapa de la vida de Li Qingzhao, ya viuda, la voz de la poetisa está cargada de soledad, tristeza y aflicción, porque es consciente de que los días de la juventud ya se han ido y que los sueños felices se han perdido para siempre.
“Tonos lentos” (poemas de la vejez y la muerte)
busco
busco y busco
pero sólo frío y soledad
sólo frío
tristeza y aflicción
Incluso un sol templado, repentino,
haría más difícil mi consuelo
tres o cuatro copas de vino
¿qué pueden contar una larga noche
contra el furioso viento que se acerca?
ahora que pasan los gansos salvajes
me duele más mi corazón
y es que somos, ellos y yo,
viejos conocidos de antaño
sobre la tierra se amontonan
los crisantemos tristes
ya marchitos y ajados
¿es que nadie ha querido recogerlos?
vigilo la tarde en mi ventana
yo sola
¿cómo podré resistir la oscuridad?
además, de los árboles, una lluvia fina
va cayendo
gota a gota
hasta el anochecer
¿tantas cosas…, tantas,
caben en una sola palabra:
tristeza?
El resto de su vida la pasó sola, encontrando refugio en una poesía jalonada de una desesperación cada vez más honda y la melancolía del amor perdido y la patria martirizada.
“Quince años ha, bajo la luna,
me dedicaste un poema,
improvisado entre las flores.
Ahora, de nuevo estoy aquí.
Las flores, parecen las de antes
y la luna, es siempre la misma
Más, ¡qué distinto es lo que siento¡”
L.Q.
*************
En la era Song (año 1065) ya existía una Universidad donde se estudiaba principalmente a Confucio, el acceso no era universal, ya que las mujeres estaban excluidas.
Curiosamente fue a través de los escritos que dejó L.Q., como las mejores descripciones de está era han llegado hasta nuestros días.
En la Universidad de Kaifeng, hoy en día se estudia su obra para conocer aquella era.
Brillante observadora de su tiempo, se dedicaba a salir a la puerta de su casa y observar a la gente y la vida cotidiana. Esto estaba mal visto en una mujer de la alta sociedad en su tiempo.
Únicamente se conservan alrededor de cien poemas en formato ci y unos pocos en shi.
Recibió su nombre un cráter de Venus.
Karol Beffa puso música a cuatro de sus poemas: Fragments of China (Klarthe).
Una de las primeras publicaciones en lengua española es Poesía completa (60 poemas) de Li Qingzhao, noviembre 2010 – editorial Ediciones del oriente y del mediterráneo. Traducción de Pilar González España
Nigar Arif (1993) es una poeta azerbaiyana. Estudió en la Universidad Pedagógica Estatal de Azerbaiyán en la Facultad de Inglés en 2010- 2014. Nigar Arif es miembro de la Unión Mundial de Escritores Turcos Jóvenes y se graduó en la III Escuela de Escritores Jóvenes en la Unión de Escritores de Azerbaiyán. También es miembro del «Foro Internacional para la Creatividad y la Humanidad» en Marruecos. Su poesía se ha traducido al inglés, el turco, el ruso, el persa, el español y el montenegrino.
No creo que si…
No volveré a pasar por estos lugares,
Los recuerdos de aquí deben permanecer en la profundidad;
De mis ojos arrebataron la esperanza.
Y devoraron mi alma.
Estos caminos se han cubierto de arbustos espinosos,
Pero mi ayer está descalzo.
Mis deseos contigo se han convertido en hojas secas
Mis sueños contigo se han cubierto de una gruesa capa de polvo.
No creo que si este lugar hubiese ardido,
Importaría que estuviese cubierto de hierba y flores.
Podría ser un lugar de encuentro para algunos,
Pero sería solo el ataúd de nuestro amor.
El reloj avanza con lentitud.
Mira el reloj del mundo
Tiene una hora de retraso
O bien la alegría se demora,
O la vida se ahoga en el dolor.
Incluso si habla y ríe
como un viejo feliz.
Las risas del mundo son patéticas…
como el débil pasado .
Está suplicando o buscando
con una mano anhelante.
Y pasa los días en los escalones
Luchando contra el viento.
De los ojos del barrendero
Caen sus noches.
Sosteniendo su escoba con las manos callosas
Despierta a las calles somnolientas.
Es un conductor de autobús
Pasajero entre los deseos,
Buscando su destino
Con la esperanza de cambiar.
Mira el reloj del mundo
Tiene una hora de retraso
Vamos a repararlo de nuevo,
Para alcanzar una vida mejor.
El viento
Hey viento, que tocas todas las puertas,
¿La puerta que buscas suficiente para ti?
¿Dónde están ahora esas puertas abiertas de los ardientes días de verano?
¿Dónde están los que te amaban, para cenar y descansar?
¿Dónde están aquellos que una vez se complacieron en recibirte y tratarte como su invitado?
Hey viento, que tocas todas las puertas,
¿Dónde están tus amantes ahora?
Ahora el clima es invernal
¿Se han congelado también?
No llames, querido, no llames,
Nadie te abrirá la puerta,
Nadie cuidará de ti, ni te llamará,
No más.
¿Quién, ahora que el clima cambió te llamaría?
Ve, querido, ve.
Anda a deambular por estas aburridas calles grises
Y a romper árboles secos dominado por la ira
Solo espera a que el invierno se convierta en verano querido viento,
La figura de la Maria-Mercè Marçal es troba, de manera inevitable, lligada a la poesia, a la cultura i a la lluita feminista.
Nascuda a Barcelona el 13 de Novembre de 1952 quasi de manera accidental, donat que ella sempre es va considerar filla d’Ivars d’Urgell, al Pla d’Urgell, viu vinculada al món de la cultura des de ben petita. La seva mare era una apassionada del teatre, i era gran coneixedora de milers de versos i cançons. D’altra banda, el seu pare sempre les va apropar, a ella i a la seva germana, al món de la cultura. Tal com ella solia dir: «A la meva mare li dec el sentit, la riquesa de la llengua, i el cant. Al meu pare, l’estímul cap a la cultura.»
Una figura imporant per a la seva vida, dins de l’ambit familiar, fou la Mercè, la germana de la seva mare i padrina de la Maria-Mercè. Una dona que residia a Barcelona, que mai no es va voler casar i va fer la seva vida com ella va voler. Això va refermar en la poeta, en la seva convicció en la determinació i lluita feministes. Això la va convertir en una dona valenta i lluitadora. De fet, l’any 1980, fou mare soltera i va haver de batallar per ser considerada com a tal. Aquest fet, unit al seu lesbianisme declarat (la seva relació més intensa i important fou amb la professora Fina Birulés), encara va impulsar més la seva lluita pel reconeixement dels drets de la dona i la seva llibertat, i encara més en una societat tradicional i encara molt endarrerida pel que fa a la situació social de la dona. Aquesta lluita es veu molt marcada en molts dels seus poemes, que mostren l’esperit rebel i defensor de les dones.
Llicenciada en Filologia Clàssica a Barcelona, al principi dels anys 70, va començar a donar classes de català a Sant Boi, dins del marc de la resistència franquista, i mai no va abandonar la docència, sent professora de llengua i literatura catalanes de secundària durant tota la seva vida.
Maria-Mercè Marçal.
El 1972 es casà amb el també poeta Ramon Pinyol, amb qui va conviure quatre anys. Amb ella va fundar Llibres del Mall, una editorial destinada principalment a publicar llibres de poesia i impulsar algunes traduccions.
És l’any 1976 que comença a fer-se un nom com a poeta arrel de resultar guanyadora del premi de poesia Carles Riba, amb el recull de poemes Cau de Llunes. Només tenia 24 anys. Així, comença en ferm la seva trajectòria literària. Paral·lelament, però, la seva vida política també agafa més força, formant part del Comité Executiu del PSAN (Partit Socialista d’Alliberament Nacional dels Països Catalans). De fet, la seva militància en grups d’esquerra i feministes va ser constant i intensa, tot i que els darrers anys de la seva vida es va acabar centrant més en l’àmbit cultural i literari.
Tres anys més tard, l’any 1979, publica el que és el seu segon poemari, Bruixa de Dol. Comença a fer-se un nom sòlid tant en l’àmbit literari com en el de la lluita feminista, col·laborant en publicacions com Reduccions, Dones en Lluita i Escrivint a les parets. Fins i tot, cantants de la talla de Marina Rossell, Maria del Mar Bonet o Celdoni Fonoll, posen música a alguns dels seus poemes.
Portada de la primera edició de Cau de Llunes. 1976
L’any 1994 es produeix el seu esclat com a escriptora de narrativa, amb la publicació de la seva novel·la La passió segons Reneé Vivien, amb la que obté nombrosos premis i la consolida com a narradora, juntament amb el seu gran nom en poesia.
La Maria-Mercè mai no abandona, malgrat el seu èxit literari, la lluita feminista, éssent fins i tot, impulsora de la creació del Comité de dones escriptores dins el Centre Català del PEN, arran de la fundació d’aquest moviment femení internacional l’any 1992.
La seva vida rep un dels cops més forts quan l’any 1996 li és diagnosticat un càncer de pit, contra el que va lluitar durant dos anys, però que finalment va provocar-li la mort el 5 de Juliol del 1998. La Maria-Mercè tenia quaranta-cinc anys, i una filla de divuit.
La seva obra literària consta de vuit poemaris, la novel·la ja esmentada, així com una de caire infantil, juntament amb alguns relats, un assaig, Sota el signe del Drac, que recull la seva trajectòria com a crítica literària, i nombroses traduccions, d’entre les que destaquen les traduccions de Marguerite Yourcenar o Marina Tsvètaieva.
A continuació us deixem un recull de sis poemes, i una invitació a conèixer més profundament la vida i obra d’una autora cabdal en el món de la literatura catalana.
PASQUINS PER A LA REVOLTA VEGETAL
Amb totes dues mans
alçades a la lluna
obrim una finestra
en aquest cel tancat.
Hereves de les dones
que cremaren ahir
farem un afoguera
amb l’estrall i la por.
Hi acudiran les bruixes
de totes les edats.
Deixaran les escombres
per pastura del foc,
cossis i draps de cuina,
el sabó i el blautet,
els pots i les cassoles,
el fregall i els bolquers.
Deixarem les escombres
per pastura del foc,
els pots i les cassoles,
el blauet i el sabó
i la vendra que resti
no la canviarem
ni per l’or ni pel ferro,
per ceptres ni punyals.
Sorgida de la flama
sols tindrem ja la vida
per arma i escut
a totes dues mans.
El fum dibuixarà
l’inici de la història
com una herua de joia
entorn del nostre cos
i plourà i farà sol
i dansarem a l’aire
de les noves cançons
que la terra rebrà.
Vindicarem la nit
i la paraula DONA.
Llavors creixerà l’arbre
de l’alliberament.
La nit em clava
el seu ullal
i el coll em sagna.
Sota les pedres
l’escorpit
balla que balla.
La pluja lenta
fa camí
fins a la cambra.
L’escala fosca
del desig
no té barana.
INTERLUDI ROMÀNTIC
Amb el ventall em defenso de tu.
Abaixo els ulls, com la dama d’abans.
Però sense saber-ho i sense mans
et faig senyals amb el gest oportú.
Tanco els ventall, i em crema la mirada.
Duc un petó menut al cap dels dits
que et cerca enjogassat. A la postada
dels bibelots he amagat els neguits,
i de sobte s’estimben, de tant vent
que fan, pintats, ocells i violetes.
El vespre, avergonyit, fuid de puntetes.
La nit truca a la porta tendrament
i em cega amb pluja de bona saó
mentre els follets surten en processó.
CANÇÓ DE FER CAMÍ
Vols venir a la meva barca?
Hi ha violetes, a desdir!
Anirem lluny sense recança
d’allò que haurem deixat aquí.
Anirem lluny sense recança
-i serem dues, serem tres-.
veniu, veniu, a la nostra barca,
les veles altes, el cel obert.
Hi haurà rems per a tots els braços
-i serem quatre, serem cinc!-
i els nostres ulls, estels esparsos,
oblidaran tots els confins.
Partim pel Març amb la ventada,
i amb núvols de cor trasbalsat
Sí, serem vint. serem quaranta,
amb la lluna pel estendard.
Bruixes d’ahir de l’ona salada
serem cinc-centes, serem mil.
Perdrem el compte a la tombada.
Juntes farem la nostra nit.
DIVISA
A l’atzar agraeixo tres dons:
haver nascut dona,
de classe baixa i nació oprimida.
I el tèrbol atzur de ser tres voltes rebel.
HEURA
Heura que m’envaeixes el ventre i la follia!
freu entre el vel i l’aigua, ennuvolat de foc.
T’estim: sóc la pluja que amara l’enderroc
d’on, tenaç, s’bre un fruit amb colors d’alegria.
Heura que véns de mar. Freu amb l’ona a ple brull.
L’estrall tot just et frega la pell: la vida es bada.
Per tu, jo seré el sol i a lluna granada,
i una casa sense urc amb celler, pou i trull.
L’hort foscant de l’atzar que esbatana les portes
a peu pla i que convida a la festa dels lilàs.
La tendra que estrena balcó i cel de domàs.
El bleix que aviva en dansa d’aram les fulles mortes.
Danijela Trajković es una poeta, cuentista, crítica literaria y traductora serbia. Tiene un máster en lengua y literatura inglesas de la Universidad de Filosofía de Kosovska Mitrovica, Serbia. Su trabajo ha sido publicado en todo el mundo en revistas, periódicos y antologías. El primer libro de Danijela, «22 Wagons», una selección de poesía contemporánea anglófona, fue publicado en 2018 por la Academia Istok, Knjaževac.
PERÚN*
Un manicomio. Inquilino.
Bajo la camisa blanca
las moras negras
han sido tragadas por
los ojos negros.
Oscuridad.
La leona devora
virilidad.
La luz. El agua.
Penetración. Profundidad.
Unción.
Perun. Árbol. Dividido.
¡Vida!
*En la mitología eslava, Perun (cirílico: Перýн) es el dios más alto del panteón y el dios del cielo, del trueno, del rayo, de las tormentas, de la lluvia, de la ley, de la guerra, de la fertilidad y de los robles.
Sonia Chocrón Caracas, (1961). Comunicadora social. Poeta y narradora, guionista. En 1988 viaja a México invitada por el Premio Nobel Gabriel García Márquez para fundar el Escritorio Cinematográfico homónimo, donde co-escribe guiones para cine y tv.
Ha publicado poesía: Bruxa (2019), Mary Poppins y otros poemas (2015), Poesía Re-unida (2010), Fe de errantes. 17 poetas del mundo (2006), La buena hora (2002), Púrpura (1998), Toledana (1992); novela: La dama oscura (2014), Sábanas negras (2013), Las mujeres de Houdini (2012); cuento: La virgen del baño turco y otros cuentos falaces (2008), Falsas apariencias (2004). Su trabajo literario, así como sus guiones, le han merecido premios y reconocimientos.
Foto por Emilio Kabchi. Lena Yau (Caracas, 1968) es narradora, poeta, periodista e investigadora. Especialista en el vínculo entre literatura e ingesta. Licenciada en Letras y Master en Comunicación Social por la Universidad Católica Andrés Bello. Asesora literaria de El sabor de la eñe. Glosario de literatura y gastronomía (Instituto Cervantes, 2011). Autora de los poemarios Trae tu espalda para hacer mi mesa (Gravitaciones, 2015), de Lo que contó la mujer canalla (Kalathos, 2016), y de Bonnie Parker o la posibilidad de un árbol (Utopía portátil, 2018); de la novela Hormigas en la lengua (Sudaquia, 2015) y del libro de relatos Bienmesabes (2018). Sus cuentos y poemas han figurado en antologías (Fundavag, Mantis y Pre-textos). Reside en Madrid.
Bonnie Parker y la posibilidad de un árbol
El árbol tiene su casa
en jardines ajenos
lo trepas
lo abrazas lo salvas
de palabras que hachean
él hace memoria
tú giras en sus aros
pidiendo cántame el mar
Ya entonces volabas, Bonnie Parker.
Quizás por eso
eres madera
percutora de zarcillos
frente en ritual.
En la sombra del jabillo
lago lunar sobre el asfalto
te iniciaste.
Supongo que todos nacemos
en el camino más espinoso.
Bonnie Parker o la posibilidad de un árbol . Utopía portátil, 2018.
La conjura de la necia
Yo, porque ese es el orden de los pronombres, la que naufraga agotando lejanías.
Tú, porque aunque me niegues estás en la almohada fría que abrazo después del sexo sin ti.
Él, porque tal es la historia, el que sabe pero calla.
Ella, por la misma razón, la que disfruta de tus ganas intensas e irresolutas.
Nosotros, las palabras que buscan conjurar ausencias.
Vosotros, corifeos ciegos, ojos mudos.
Ellos, los testigos del fracaso estrepitoso de nuestro intento de amor.
Desbravar fue el verbo irregular que nos acompañó.
No supimos, no pudimos, no debimos.
Escupo mi sombra en un vano intento de olvido.
De Lo que contó la mujer canalla. Editorial Kalathos. 2016. Caracas.
Catara
El corazón caminaba.
La tierra se abrió.
Cayó.
(Desde la grieta, grita)
Ahora es tubérculo que guarda ponzoña.
Clarea.
Ralla.
Comprime.
Haz líquido.
Reserva.
El dolor: animal clavado con alfileres en una pared.
(Palpita en silencio) Un exoesqueleto en vivisección.
Descarta pies, cabeza, piedad. Retira cuidadosamente el abdomen. Aceita un hierro candente.
Lancea sin dudar.
Su presencia: enfermedad del cuerpo.
(Escalofríos. Temblor dental)
Una quemadura de vapor.
Rajas de ají chirel con venas y semillas.
Jugo del tubérculo corazón. Insecto dolor mutilado y tostado. Mezcla sin agitar.
Él está:
En la hoja en blanco.
Sal.
En la hoja escrita.
Pimienta.
En la letra invisible.
Limón.
En las oquedades del discurso.
Reposo.
(Todo lo que somos es lo que no somos).
Unta el preparado en cada parte que reclame su huella.
Espera a que el nombre se infle en ampolla. Deja que crezca y reviente por cuenta propia.
Levanta la piel para barrer debajo.
Barrerlo de ti.
Repite el proceso hasta la cicatriz.
Reza estas instrucciones en su memoria.
De Trae tu espalda para hacer mi mesa. Editorial Gravitaciones. España. 2015