Amarú Vanegas (Venezuela). Poeta, ingeniera, actriz y productora de teatro. Magister e investigadora en Literatura. Fundó Catharsis Teatro y Fundación Cultural Púrpura. Ha realizado tertulias artísticas desde el 2012 en Venezuela, Ecuador, Colombia, Chile, Uruguay y Argentina. Publicaciones: Mortis, monólogo (2001); El canto del pez (2007); Criptofasia Premio V Concurso de Relatos SttoryBox, España (2016); Dioses proscritos, Premio Internacional de Poesía Candelario Obeso, Colombia (2016); Añil, Premio Internacional de Poesía Alfonsina Storni, España (2019) y Cándido cuerpo mío, España (2019). Textos suyos han sido incluidos en antologías y revistas internacionales.
Desprendimiento
Algún asesino más poderoso
más fuerte
me interceptó cuando cruzaba
el callejón de los cuchillos
y me atajó. (Miyó Vestrini)
Laque cuenta sus caídas
está dispuesta a contar
sobre las aguas que la atraviesan.
Ríos de mercurio trajeron sombras
y otros pánicos a nuestras bocas.
Amontonaron sus sonidos en idiomas esquivos.
Es que las bocas quizá
fueron obra de cuchillos sembrados
en todas las partes del cuerpo
y cada grieta habla una lengua
al interior de la herida.
Así saltaron también nuestras manos quemadas,
pieles grises remontaron los cauces
donde ningún árbol se persigna.
Todas fuimos ofrendadas al apocalipsis
en medio de la plaga y los excesos.
Golpes de fiebre, oro, fluidos corporales
y el corazón intacto en las orillas.
Se sigue abriendo el hueco,
un efímero vacío que grita sus deseos.
Se entierran los hachazos,
se aprieta el puño,
se apunta el arma.
Y esas fuerzas vigorosas hostigan,
reclaman el tributo de las fosas.
Machete y bala sostienen su armonía
orquestando el contrapunto.
Contamos las caídas, sí.
Pero también respiramos la paz de la sonrisa.
Perdonen nuestras ofensas
y que el peso de estas carnes
haga inclinar sus balanzas.
Ofelia
Soñé con Ofelia.
Exprimía la muerte en sus velos,
sonreía y cantaba.
Dando pasos cada vez más corpóreos
hilvanaba sus últimas horas
y los antiguos caminos devolvían el tiempo.
En toda ella, blanca y exacta,
festejaba la corriente,
ya que Ofelia misma era el río.
Algunos hablarían de la caducidad
de los fantasmas, pero sus aguas
rechazaron la insolencia de la muerte.
La infantil sombra asomó los verbos iniciáticos
reclamó lo que otros habían robado.
Observó a los dioses con indiferencia
hasta precipitar sus templos.
Y al decirse viva invocó las fuerzas naturales,
y el agua se tornó cuerpo,
y el cuerpo transmutó en habla
y así; portando la palabra precisa,
con la tierra en las uñas, la mujer erigió un continente.
Conocí a esta poeta norteamericana en 1981, cuando vino a dar la ponencia en la ceremonia de graduación en mi universidad que, en aquel momento, era de mujeres. No nos congratuló por nuestros títulos, sino que nos advirtió de lo mucho que nos tendríamos que afrontar en el mundo real que nos esperaba. Concluyó su discurso con estas palabras “Ladies, this editorial was written in 1864 under tremendous pressure. You are living in a world and going out into a world that has much more pressure. And yet, you can do it. You must do it. You must take responsibility for the time you take up and the state you occupy. Seize it, this world, as yours. Yours to change. Yours to increase. Yours to improve. You are phenomenal,”[1] y acabó recitando su poema “Phenomenal Woman.” A estas alturas, no recuerdo sus palabras – las cito – pero sí recuerdo lo mucho que me impresionaron, lo mucho que ella me inspiró a la hora de buscar la mujer fenomenal que llevaba dentro.
Nacida Marguerite Johnson en St. Louis, Missouri en 1928, Maya Angelou murió en Carolina del Norte en 2014. A lo largo de su vida fue cantante, bailarina, actriz, compositora y la primera directora de cine afroamericana de Hollywood, además de escritora, editora, guionista, poeta y activista (con Martin Luther King Jr. y Malcolm X). En 2000, Angelou recibió la National Medal of Arts del presidente Bill Clinton, para cuya inauguración presidencial escribió y recitó On the Pulse of Morning (un fragmento del cual reproduzco a continuación) y en 2010 recibió el mayor honor civil de Estados Unidos, la Presidential Medal of Freedom, de manos del presidente Barack Obama.
Hasta el momento, en España sólo existía la traducción, de Carlos Manzano, de su primer tomo autobiográfico, Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado, pero ahora por fin hay una traducción, de Nieves García Pardos, de su Poesía completa, publicada este año por ed. Valparaiso. Para conocer sus datos biográficos, hay una página de Wikipedia en castellano, y una más amplia en inglés en la fantástica web de la Poetry Foundation, cuyos enlaces encontrarán al final de esta entrada.
He elegido cinco poemas que considero ofrecen una iniciación a la grandeza de la obra de esta mujer singular, además de tener cada uno un lugar en mi trayectoria poética íntima y personal. El primero, y quizás más famoso, se titula Caged Bird (Pájaro enjaulado) y antecede a su autobiografía I Know Why the Caged Bird Sings.
Source: The Complete Collected Poems of Maya Angelou (Random House Inc., 1994)
El segundo, Still I Rise, es mi poema favorito, y aquí dejo un video de ella recitándolo en inglés, junto con una traducción ‘guerrera’ que hice yo hace unos años.
Source: The Complete Collected Poems of Maya Angelou (1994)
El tercero es un fragmento publicado en Poetry Foundation de su largo poema, encargado por Bill Clinton en su primera inauguración como presidente de los Estados Unidos, On the Pulse of Morning (el enlace es al poema entero en inglés).
Source: The Complete Collected Poems of Maya Angelou (Random House Inc., 1994)
Incluyo el cuarto poema, Remembering, porque he encontrado su versión castellana en internet, y porque me encanta el título del libro del que procede: Just Give Me A Cool Drink Of Water ‘Fore I Diiie.
El quinto y último poema es uno de los que me envió mi hija menor, estudiante universitaria en EEUU. Mientras estemos lejos la una de la otra, la poesía de Maya Angelou nos mantiene en contacto. Con The Telephone nos rinde homenaje a las mujeres que esperamos, remendando todo lo que hay a nuestro alcance, a que suene ese aparato que hace de carabina de nuestra vida, entre nuestras necesidades y nuestra necesidad.
The Telephone
It comes in black
and blue, indecisive
beige. In red and chaperons my life.
Sitting like a strict
and spinstered aunt
spiked between my needs
and need.
It tats the day, crocheting
other people’s lives
in neat arrangements,
ignoring me,
busy with the hemming
of strangers’ overlong affairs or
the darning of my
neighbors’ worn-out
dreams.
From Monday, the morning of the week,
through mid-times
noon and Sunday’s dying
light. It sits silent.
Its needle sound
does not transfix my ear
or draw my longing to
a close.
Ring. Damn you!
Source: The Complete Collected Poems of Maya Angelou (Random House Inc., 1994)
Eden Soriano Trinidad es una poeta y traductora filipina. Ha sido galardonada con el premio a la trayectoria en el 12º Festival Internacional de Poesía de Guntur y Poesía sobre Ruedas, celebrado en Guntur, Andra, Pradesh e Hyderabad, India, (2019).
Su libro Her Eden Blooms, fue traducido y publicado por el Dr. Lanka Siva Rama Prasad. Tradujo al idioma filipino un libro de poesía épica del Dr. L Sr Prasad, titulado «El féretro del bermellón», las colecciones de poemas zen de Krishna Prasai, la Era de la Basura de Mai Van Phan y el Cómo creció el gemelo del Dr. Milutin Djurickovic. Todos los sábados sus poemas son traducidos, recitados y transmitidos por el programa de la Radio online Visión Universal de México en los idiomas inglés y español. Sus obras se publican en el Instituto de Literatura y Escritura Creativa de la Universidad de Filipinas, Panitikan.ph.
Oh palma
Ella… le ofreció una flor…
La palma de su mano lo exaltó de forma inusitada
Lucía demasiado bien para la poesía.
Quería bañarla con besos
Y tocarla con ternura.
La palma de su mano lo hace delirar
Y sentir su sensualidad
La encuentra tan encantadora,
Y desea… desposarse con ella
El pino de palma se yergue hasta el cielo,
No me toques, las mejillas arden con timidez.
¡Oh, Palma!
Te amo tanto.
Eres tan hermosa como las flores que tocas,
como las que encuentras a lo largo del camino de la vida.
Hoy quiero presentaros a una amiga y paisana que se llama Begoña Ruiz Hernández. Su primer libro, “Las montañas azules” (Ed. Cuadernos del Laberinto), es un viaje por esa España de preguerra civil. Se ha convertido en uno de mis libros preferidos y os recomiendo su lectura. Es absolutamente precioso.
No os hablaré más de ella, prefiero que lo haga ella misma con este cuestionario.
1 – ¿Podrías contarnos un poco de tu vida y actividad literaria?
Nací en El Losar del Barco, un pueblo muy pequeño en la provincia de Ávila. En mi casa no había libros y en mi pueblo no había biblioteca, solo una escuela donde los alumnos estábamos mezclados desde párvulos a quinto de EGB. La maestra nos tenía copiando todo el día entero como si fuéramos amanuenses y al mínimo ruido nos castigaba sin comer. Nos dejaba encerrados, solos, en la escuela desde la una hasta las tres, que empezaban las clases vespertinas. En esos castigos descubrí unos cuentos intocables en el armario y empecé a leerlos clandestinamente. Nunca olvidaré ese placer prohibido.
Poco tiempo después, me regalaron un libro de cuentos donde leí “la princesa triste” y pensé: “ojalá yo fuera capaz de hacer sentir lo mismo que yo he sentido”, entonces empecé a escribir historias que más tarde tiré a la basura.
Durante la adolescencia y mis años de facultad leí mucho, pero me olvidé de escribir. Lo retomé cuando murió mi hermano, Ciri. Entonces, me di cuenta que la vida se acaba y es mejor dedicarla a hacer lo que realmente deseas.
En 2013 gané un concurso de relatos y a partir de ahí ya no solo escribía para mí, sino también para el público. Gané otros concursos de relatos, empecé a escribir la columna “El reloj de arena” en El Diario de Ávila y en 2016 publiqué mi primera novela “Las montañas azules”.
2 – ¿Cuáles fueron tus primeras lecturas y qué autores te influyeron?
Como ya he dicho anteriormente, los cuentos clásicos fueron mis primeras lecturas. En la adolescencia devoré las novelitas de Corín Tellado y luego, gracias a los profesores del instituto, conocí a los clásicos. Posteriormente, estudié filología inglesa y entonces empecé a leer autores que no olvidaré y a los que recurro con frecuencia: Las hermanas Brönte, Jane Austen, Orwell, Huxley… también me gusta la literatura Hispano-Americana: García Márquez, Juan Rulfo, Cortazar, Vargas Llosa, Isabel Allende…
3.- ¿Cómo definirías a tu escritura? Háblanos un poco de tu último libro.
Es difícil definirse a uno mismo, pero por si alguien quiere acercarse a mis libros, tratan de personajes que les ha tocado vivir en tiempos difíciles, atrapados en costumbres incomprensibles contra las que tienen que luchar. Los escenarios suelen ser pueblos pequeños, porque allí han ocurrido grandes historias que merecen ser contadas. También intento rescatar un vocabulario autentico que se está perdiendo.
El último libro, publicado ha sido “Las montañas azules”. Ocurre en 1933, Dioni la protagonista quiere estudiar, algo bastante difícil para una mujer en esa época. Al pueblo llegan unos alemanes que están haciendo un trabajo filológico y Dioni los ayuda a cambio de que ellos la lleven a hacer los exámenes de bachillerato. La novela tiene una parte histórica: a través de las cartas y conversaciones de los alemanes, el lector asiste a la llegada de Hitler al poder; al mismo tiempo, en España, están ocurriendo grandes cambios durante la 2ª República: reparto de tierras, derecho a voto para la mujer…
El último libro escrito es otra novela que saldrá el año que viene.
4 -¿Crees que el escritor “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado tu lenguaje a lo largo de los años?
Sí, creo que evolucionamos en todos los aspectos de la vida, si no la existencia sería un “déjà-vu” absurdo. En la escritura crecemos. Espero que mi lenguaje sea más rico y creo que mis personajes van siendo más osados y complejos.
5 – ¿Te gusta la poesía? ¿Has pensado en escribir poesía alguna vez? ¿Algún poeta preferido?
Sí, me gusta mucho la poesía. En Las Montañas Azules, hay un romance que escribí sobre unos enamorados que fueron devorados por los lobos.
Me gusta Lorca y su romancero gitano, también Benedetti ahora que se han oído tanto sus poemas como “no te rindas” y Hortensia Márquez con su libro “Derramando palabras” que es muy variado en el que expresa diferentes sentimientos con los que coincido.
6 – ¿Cuál es el fin que te gustaría lograr con tus novelas?
Me gustaría que las leyera mucha gente y que les ayudara, de alguna manera, en su vida, como a mí me han ayudado otros libros. Los libros son muy buenos amigos. Al mismo tiempo los personajes resucitan cada vez que alguien los lee y me los imagino andando por otros mundos, entrando en las vidas de otras personas.
7- ¿Qué lugar ocupa, para una escritora como tú, las presentaciones de libros y la firma de ejemplares?
Cuando empecé con las presentaciones lo pasaba fatal, porque me sentía abrumada delante del público, pero yo creo que ya lo he superado. El cara a cara tiene su parte buena, los lectores me comentan lo que han sentido al leer mi novela o incluso algunos me preguntan por personajes como si fueran de mi familia “¿Qué fue de Andresito?” “¿y de Flora?” y me cuentan historias similares que les han ocurrido a ellos. Por lo tanto, es una comunicación muy activa.
8 – ¿Qué opinas de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc…?
Me parece muy bien, los tiempos cambian y hay que adaptarse. La tecnología nos permite acercarnos a muchos autores que de otra forma no leeríamos, por ejemplo yo conocí a “poémame” a través de las redes; Julio Collado publica artículos y poemas en Facebook que leo con mucho gusto. Las redes sociales ofrecen una gran variedad y amplían nuestros círculos.
9 – ¿Podrías recomendarnos un libro de otro/a autor/a que te haya gustado mucho?
Poesía: Derramando palabras de Hortensia Márquez.
Relatos: Mala baba de Pablo Garcinuño.
Ensayo: Heterodoxos y olvidados de Adolfo Yáñez.
Novela: Patria de Aramburu.
10 – ¿Qué libro estás leyendo en la actualidad?
Estoy leyendo “La madre de Frankenstein” de Almudena Grandes y al mismo tiempo releo a viejos amigos como El Gran Gatsby de Fitzgerald.
11.-¿Qué consejos le darías a un/a joven escritor/a que se inicia en este camino?
El único consejo que puedo darle es que escriba y no deje de hacerlo. A veces no sale el relato o el poema como lo hemos imaginado, pero la creación lleva un tiempo y hay que ser paciente.
12.-¿Cómo ves tú actualmente la industria editorial?
La industria editorial está como cualquier otra industria actualmente. Las grandes empresas o marcas, ya sean de comida, coches o libros, acaparan todos los negocios.
Una pequeña empresa no puede alcanzar las mismas vías de distribución que una grande. Conseguir que una gran editorial publique un libro de autor desconocido es casi imposible, dado que su objetivo es mercantilista e invierten en algo seguro. Sin embargo, la calidad de un libro no depende de la editorial que lo publique, solo el tiempo es honesto con el arte.
13.-¿Cuál es la pregunta que te gustaría que te hubiera hecho y no te la he hecho?
Me has hecho muchas preguntas y muy interesantes todas. Muchas gracias, ha sido hermoso para mí rememorar mi amor por los libros en esta entrevista.
Mariela Casal, Caracas 1967. Poeta, compositora, intérprete, artista plástica. Ha publicado: La Fosa, Hábito Angularis, Almácigo, De-lirio, Curare-Curaré-Cantaré y Hotel.
Integra toda su creación como un sólo cuerpo lírico. Ofrecemos su poema: La piedad y su canción: El regreso.
III EL APRENDIZ REPITE SIEMPRE EL MISMO MANUSCRITO APRENDER ES UNA PRÁCTICA
IV EL APRENDIZ VIVE EN SU CAVERNA EL VIAJE FIJA SU DIRECCIÓN
V EL AMOR EL AMOR ES EL FIN DE LAS PALABRAS
Del libro inédito EL ORO VIENTO DEL BAMBÚ Trilogía. Héroes míos, Dunas, Oro: Taller Aprendiz
Ann Christine Tabaka es una poeta y escritora estadounidense con residencia en Delaware. Su obra poética ha sido premiada en varias ocasiones y sus poemas han sido publicados en diversas revistas literarias y antologías internacionales. En 2017 fue nominada para el Premio Pushcart de Poesía. Obtuvo el premio Spillwords Press 2020 Publicación del Año (Poética). Es autora de 10 poemarios. Recientemente ha sido publicada en varias antologías de micro-ficción y de narrativa breve (cuentos). Su trabajo literario ha sido publicado recientemente en: The American Writers Review; The Phoenix; Burningword Literary Journal; Muddy River Poetry Review; The Write Connection; Ethos Literary Journal, North of Oxford, Pomona Valley Review, Page & Spine, West Texas Literary Review, The Hungry Chimera, Sheila-Na-Gig, Foliate Oak Review, The Stray Branch, The McKinley Review, Fourth & Sycamore.
La inmortalidad está escrita en papel, no en las estrellas
Mi alma es de papel.
Mi sangre es tinta.
Escribo las historias de mi corazón.
El día se hace largo
y la noche despierta
los misterios de mi mente.
La oscuridad llama,
mi bolígrafo está listo,
el cuaderno está sobre mis rodillas.
El papel es mi salvación
mientras las imágenes se despliegan sobre sus hojas.
Página tras página
el drama se profundiza,
hasta que logra liberarse.
Cada hoja blanca, se rasga y sale volando,
como una paloma a la luz de la luna
buscando una morada para descansar.
Para legar mis palabras al universo,
y así seguir viviendo cuando deje de existir.
¿De qué color es el viento?
¿De qué color es el viento?
Azul, con olor a sal que viene del mar.
Púrpura, como la lavanda que florece en el jardín.
Verde, cuando los pinos adornan mi paseo por el bosque.
Negro, como la noche se extiende por el cielo.
Naranja, cuando el sol del atardecer se hunde en el horizonte.
Cuando uno oye el nombre de Patti Smith, no puede evitar asociarlo con el mundo de la música, pero lo cierto es que puede ser considerada una artista tremendamente completa, puesto que aparte de la música, ha cultivado géneros como la pintura, la fotografía y la literatura. Hoy nos vamos a dar un pequeño paseo por ese lado suyo quizás menos conocido. Hoy nos adentramos un poquito en la poesía de Patti Smith.
Nació en Chicago, en el año 1946, en el seno de una familia religiosa (su madre era testigo de Jehová), cosa que hizo que recibiera una educación basada en fundamentos religiosos; sin embargo, acabó por abandonar la religión, puesto que le parecía, y más teniendo en cuenta que Patti siempre fue una mujer de mente abierta, demasiado restrictiva y encorsetada.
Patti Smith y Robert Mappelthorpe, en el Chelsea Hotel
Se graduó en 1964, pero debido a dificultades económicas familiares, se puso a trabajar en una fábrica y, poco después, se mudó a Nueva York, donde conoció al que sería su amante, su pareja y su amigo hasta el momento de su muerte, Robert Mappelthorpe, fotógrafo con el que convivió una temporada en el mítico Chelsea Hotel. De hecho, las fotos de las portadas de sus discos fueron hechas por Mappelthorpe. Fue en el Chelsea Hotel donde también se produjo su acercamiento a la llamada Generación Beat, donde conoció los poemas de Ginsberg, que a su vez se convirtió también en uno de sus autores favoritos.
Es a principios de los años 70 que se introduce en el panorama musical, escribiendo como periodista sobre rock en algunas revistas del género.
Paralelamente, ya cultivaba su faceta literaria, ofreciendo lecturas públicas de sus poemas en el mítico barrio Greenwich Village, de Nueva York, en clubs y en alguna iglesia incluso, a la vez que, de manera esporádica, realizaba las funciones de redactora para publicaciones como Rolling Stones o Cream. De hecho, Patti no tenía intención de dedicarse a la música como cantante, le atraía más el tema de la escritura, y durante esa época se editaron sus primeros libros: Seventh Heaven, Useless Death (un poema largo publicado en capítulos) o Kodak. Sin embargo, su primer disco, Horses, no apareció hasta el año 1975, y fue el que la catapultó a la fama, aunque el año anterior ya hizo algunas actuaciones con la que entonces era su banda, la llamada Patti Smith Group.
Centrándonos, pero, en su faceta literaria, diremos que Patti adora la poesía desde bien joven. «Escribimos porque no podemos limitarnos a vivir», afirma. La literatura, según ella misma afirma, ha sido siempre el eje principal en el que su vida se sostiene; de muy joven ya devoraba los libros de poesía, y se dice que se introdujo en este género gracias en parte a un libro de Rimbaud llamado Les Iluminations, que recoge diversos poemas del poeta francés; un libro que le trajo en parte cierta salvación, y marcó de algún modo sus letras, introduciendo elementos de la poesía francesa en las almas estadounidenses. De hecho, Rimbaud es un autor que la acompañó toda su vida y el que más la marcó.
Manuscrito del poema Devotions, de Patti Smith
No en vano hay numerosas influencias literarias en su música, como por ejemplo su disco Banga (2013), llamado así por el perro que aparece en la novela El Maestro y Margarita, de Mikhaïl Bulgàkov. O el personaje de Jo, de la novela Mujercitas, de Louisa May Alcott, que le llama la atención por ser distinta a sus hermanas, por su sed ávida de literatura y su apariencia, menos femenina de lo que era habitual en la época en la que se centra la novela.
Cabe destacar un momento importante en la trayectoria de Patti Smith que tuvo lugar durante su estancia en París, con su hermana, antes de instalarse en el Chelsea Hotel, a principios de los 70, y es que en una visita al cementerio de Père Lachaise, estuvo dos horas sentada frente a la tumba de Jim Morrison, y allí, afirma, tuvo una especie de revelación que le descubrió su ritmo e universo interior, y le marcó hacia dónde quería dirigirse. (Fuente: Jotdown Magazine).
La producción literaria de Patti está constituida por más de una veintena de libros, de entre los que destaca Just kids, editado en el año 2010, donde relata la etapa, a modo de memorias, en la que convivió con Mappelthorpe.
En su mayoría libros de poemas, sus libros también recogen, en algunos casos, relatos, dibujos e incluso pequeñas autobiografías, como sería el caso de Woolgathering, de la década de los 90, o Devotion, publicado en el 2017, o recopilaciones de letras (Patti Smith Complete, 1998).
Son tantos los matices que engloba su poesía, que toda su obra constituye un universo propio e inmenso. En cierto modo, la poesía de Patti es luchadora, humana y justa, basándose en una realidad escrita que busca abrir los ojos y causar un golpe de efecto en el lector.
Pero también cuenta con un lado fantástico. De joven, tuvo varias temporadas de enfermedad con altas fiebres, que le provocaban alucinaciones. Esto quedó, de algún modo, en su modo poético, junto con su desbordante imaginación, de manera que a veces sus poemas pueden verse como ensoñaciones oníricas, basadas en realidad.
Transmite con gran maestría el dolor del mundo y la humanidad, marcada por hechos concretos que se expanden en el poema, tocando las emociones y provocando, en cierto modo, una reflexión íntima en el lector.
[…]
Así es como
vagamos por el campo helado
descalzos y con las manos vacías
apenas humanos.
Sorteando un desierto
que aún no conocemos;
aquí es donde el tiempo se detiene
y no tenemos adónde ir.
Pero también se muestra su faceta más tierna. La poesía de Patti Smith es potente en cuanto a sentimiento y emoción se refiere, pasional e intensa, especialmente en los poemas que dedicó a su amigo Mappelthorpe:
¿Pero quién cantará de él?
¿Quién cantará su bienaventuranza?
El ojo irreverente, la sonrisa radiante.
Porque él, su propio mensajero, se ha ido.
Ha saltado a través del cristal órfico
para vagar eternamente
en busca de la pefección.
Sus tobillos azules tatuados con estrellas.
Por otro lado, su poesía tiene el poder de ser vital, defiende la juventud como una actutid, no como una etapa de la vida; una postura, puesto que la juventud no tiene que ver con la edad, sino con el espíritu.
Patti, fotografiada por Sara Kulwrich
En sus poemas, se puede sentir la influencia de algunos de su autores favoritos, como el ya mencionado Rimbaud, quizás su influencia más notable y el autor que más la ha marcado, pero también Blake, Bolaño, Wilde o Parra entre muchos otros. Sus versos no escapan de esa etiqueta que suele caracterizar la poesía más ‘oscura’, el llamado malditismo, pero lo cierto es que su poesía, a pesar de parecer críptica y oscura, puede llegar a ser transparente y convertirse en una ventana a través de la cual, en ocasiones, podemos ver el lado más oscuro del mundo y la humanidad, en versos de gran belleza.
Poesía marcada, también, en algunos casos por la muerte de personalidades influyentes para ella, e incluso amigos, como Janis Joplin con la que coincidió en el Chelsea Hotel, Jim Morrison, para ella inspirador y revelador, Frida Kahlo o Jimy Hendrix.
[…]
Diario. Domingo. 8 de abril. 1973.
Muere Picasso
Abril es el mes más cruel etc. ¿Qué queda?
Los husos de Brian Jones. El amigo Jim Morrison. La bandana
de Jimy Hendrix. El ángel de la cinta de la frente. La guirnalda de Judie.
El cuello almidonado de Baudelaire. El birrete
esculpido de Voltaire. El yelmo de los cruzados como
un templo en sí mismo. El bolso de viaje de Rimbaud. Su genuflexión
artificial. Espacio surrealista. Cerebro de pájaro de Brancusi.
Fragmento de Picasso riendo.
En líneas generales, es una poesía descarnada y cruda, que no tiene tendencia a dar rodeos, sino que tiene un mensaje directo, con un lenguaje desnudo que deja al descubierto emociones y heridas, sentimientos y vida.
Para terminar esta pequeña introducción a su poesía, os dejo cinco poemas de Patti. Espero que los disfrutéis y os abra la puerta, si no la conocéis, a su amplio universo poético. Hay mucho, muchísimo por descubrir y disfrutar.
El muchacho que amaba a Miguel Ángel (A Robert Mappelthorpe)
El muchacho que amaba a Miguel Ángel
decían tenía el rostro de un Dios
otros veían un demonio con sandalias de esparto
y un zarcillo de vid enredado en los rizos
venas fluían por su brazos de mármol que cantaban
esculpiendo montañas como niebla cubriendo
una grieta en el corazón y la áurea honda
creaba de una manera que ni soñamos
cuchilla que raspa el dorso del deseo
músculo expuesto de un amor no cosechado
somos el búfalo una raza moribunda
remolcados en carros huesos augustos
vergüenza un éxtasis que nadie puede poseer
esclavos abrazados mientras clama la sapiencia
volúmenes de nada escritos en piedra
Al Dalai Lama
Una pequeña súplica
puede que no sea nada
excepto la cáscara de un loto
llenando de papel la distancia
para la planta de tus pies
una piel solitaria
para levantar y transformarse
en una gorra para acunar
tu cabeza reverente
un oído para oír
el gran cuerno
una zapatilla para montar
los escalones del templo
una piel solitaria
desnudando este deseo
que tus manos
se llenen de nada
que tu juguete
se esparza por el cielo
pequeños ramilletes amarillos
explotando estrellas
como sonrisas
y la risa de una campana
Mariposas
No puedo caminar
no puedo ver
más allá de lo que está
frente a mí
me recuesto
pero no lloro
transportada en el espacio
por las mariposas
Sobre mi cama
otro cielo
con las alas que enviaste
a mi vista
todo el dolor se disuelve
en otra luz
transportada a través del tiempo
por la mariposa
Me llegó esta cancioncita
como un pequeño regalo
mientras me paré
junto a la cama de Frida
se las regalo
con mucho
amor
Escrito en su visita a la casa de Frida Kalho
Arte en el cielo
Navegando por el terreno cubierto de plumas dejando caer frases como
he estado en sitios peores
he estado en mejores
he andado por ahí…
Y todo lo que deseas es una mano amiga
que te saque del lodazal,
de la belleza,
que te levante…
Dejo que las ventanas vuelen, sobre los ríos, el campo y la rama que se dobla.
A lo largo de la orilla del río unas mujeres cogen agua; otras golpean las camisas de sus maridos con una piedra. Niños medio desnudos muerden frutas extrañas, delicadamente dulces, y cantan.
Un día todos estaremos muertos.
Pero los que se siguen moviendo
rastreando y volviendo sobre sus pasos
nunca morirán
Se llamarán
Rembrandt, Colón,
Soñé que era una misionera
Soñé que era una mercenaria
Mi mochila era un corte de lino
atado como un globo a un palo.
Arriba las nubes se forman una y otra vez. Parecen -un embrión, un amigo que se ha ido y descansa horizontal. Sobre un gran brazo, compasivo como un resorte que recibiera la orden de alcanzar y agarrar ese bolso de lino y todo lo que lleva dentro, aunque sólo fuera el alma de una idea- el color del agua, el peso de una colina.
Devociones. A Arthur Rimbaud
Él era joven. Él era muy joven.
Era demasiado maldito.
Se emborrachó con la sangre de jóvenes muñecas.
Con el poder de esas risas locas.
Corriendo codo a codo
con la visión de su propio demonio.
Rápidamente penetró a las jóvenes muñecas.
Clavó alfileres en inocentes cabezas.
Su tristeza dorada producía una mala semilla.
Ja ja. Fue el último en reírse.
Cabellos rubios enredados con tu aliento vital.
Hidrógeno blanco. Rimbaud.
Salvador de los científicos olvidados: los alquimistas.
La alquimia de la palabra.
El poder de la palabra.
Los disparos de los rayos del amor
en las ceremonias obscenas
no dejan marcas doradas de prueba.
Detrás, Rimbaud,
bendito Rimbaud herido Rimbaud
ángel con mangas de cabello azul (NO) luz sin sombra.
Georgina Ramírez, nació en Caracas Venezuela en el año 1972. Actualmente reside en Santiago de Chile. Creadora y directora del movimiento cultural LA PARADA POÉTICA. Sus poemas han sido publicados en las antologías poéticas: El Ojo Errante (Venezuela); La Mujer Rota (México); La voz de la ciudad (Venezuela); Miradas y palabras sobre Caracas, para bien o para mal (Venezuela); Arte Poética (Argentina); 102 Poetas Jamming (Venezuela); Cien mujeres contra la violencia de género (Venezuela); Aquel invierno que gritamos (España); La Mujer Rota (República Dominicana).Autora de: Piel de Durazno (plaquete de poesía) Taller Editorial El pez soluble; Lo que calla la noche, Ediciones del movimiento; Daño oculto, Oscar Todtmann editores.
Angélica González más conocida como Angélica Liddell (Figueras, 1966), es una escritora, directora de escena y actriz española que ha recibido numerosos premios entre los que destaca el Nacional de literatura dramática, El León de Plata de la Bienal de teatro de Venecia 2012 y el premio Leteo 2016. En 2017 ha sido nombrada Chevalier de l’Ordre des Arts des Letres por el Ministerio de Cultura de la República Francesa.
En vez de disparar a alguien, escribo, es una fortuna ¿no?
En el escenario puedo asesinar con total libertad
y también puedo suicidarme un millón de veces.
Para Liddell, arte y vida es escritura y biografía, la creación poética mantiene nexos a la vez evidentes y complejos.
El dolor es el informe puro , la única representación posible del dolor es el informe puro. El resto es espectáculo.
Belgrado canta lengua el misterio del cuerpo glorioso
La violencia tan explícita de sus obras, adquiere una dimensión mitológica, porque ahonda en lo más profundo de la condición humana y nos lleva directamente a nuestras pulsiones más innombrables.
“No quiero ser hermoso quiero ser el hombre más horrendo sobre la tierra, quiero ser el peor, quiero destruirlo todo.”
Mateo en el matrimonio palavrakis
“Por lo tanto si lo convencional en esta sociedad es el sexo liberado, la rebelión llegará desde las cumbres del amor, (soy esclava del señor), desde la poesía de la sombra y el delirio, no desde la prosa en la convención plana y sin artistas”
El sacrificio como acto poético
De su libro «Los Deseos en Amhertst», ediciones Trashumante, 2008.
Intento hacer una soga con las trenzas
las arañas me observan desde las esquinas sucias
desde lo alto,
nunca me importo tener la casa sucia
Ni el corazón sucio
Ni mi vagina sucia
me duchaba con lejía para no sufrir demasiado
De su libro «La casa de la fuerza», ediciones la uÑa RoTa, Premio nacional de literatura dramática 2012
Te haré invencible con mi derrota/Anfaegtelse
“Por qué esa es la pregunta del dolor
Por qué
Por qué nos cargaste de sufrimiento,
Si no nos diste fuerza para soportarlo
Por qué
Por qué arrancaré mi carne con mis propios dientes y seguiré amándote
Por qué
Por qué no me quitas la rebelión si te has decidido a seguir jodiéndome la vida
A seguir dándome por el culo
A seguir humillándome
A seguir haciéndome daño
A seguir mintiéndome
A seguir engañándome
Porqué no me quitas la rebelión
Hazme sumisa
Quítame la rebelión
Por qué cojones no me quitas la rebelión
Por qué la gente quiere ayudarme a ser feliz
No necesito ayuda para ser feliz
necesito que me dejes en paz
necesito que te vayas a la mierda
necesito que dejes de joderme la vida
eso es lo que necesito para ser feliz
no necesito ayuda para ser feliz
necesito la respuesta de Dios
necesito pelear con Dios necesito los puños de Dios.
Te haré invencible con mi derrota
De su libro Una costilla sobre la mesa marzo 2018. Ediciones La uÑa RoTa S.L
-Rompimiento de Gloria-
1.
Cuando nacemos somos antiguos
En cuanto nos lavan perdemos antigüedad
La siguiente necesidad de quedar mudo para siempre.
Eso es la poesía.
2.
Ahora tenemos una costilla sobre la mesa y esta creencia en la prehistoria.
Sigues recortado en cristal negro sobre la gran página policromada del mundo.
3.
No me preocupa que las cenizas tóxicas oscurezcan el sol, no me preocupa que la luz ceda ante la oscuridad, puedo caminar en dirección al volcán hasta que el calor me abrase, ese viaje de ida y vuelta entre la vida y los símbolos no es nada más que la búsqueda instintiva de la fe, la carga del conocimiento enfrentada a la mística de los prodigios. Bajo el símbolo subyace el inconsciente sometido al rigor visible de la liturgia, cuyo resultado es la revelación. El volcán sometido al rigor de la poesía. En la proximidad del volcán, es la proximidad de la muerte lo que transforma nuestras acciones más triviales en símbolos de una fuerza superior al humano. Los hechos más cercanos a nuestra muerte son aquellos que más fuerza simbólica cobran. De ahí la importancia del peligro. Despertarme, acostarme, los alimentos que mi cuerpo rechaza, las aceras, la taza de café, esta vida religiosa, sin necesidad de dogmas y sin perspectiva de salvación, todo adquiere la fuerza sobrehumana de los símbolos a causa de una proximidad insuperable con el peligro y por supuesto, con el final. El símbolo es libertad pura. Por ejemplo, desde la ventana de mi hotel en Nápoles saco el brazo y señalo el Vesubio, podría correr sin parar hasta la falda de la montaña, libertad pura. No somos capaces de admitir la libertad. SI admitiéramos la libertad, tendríamos que admitir el derecho natural a preferir el Mal al Bien. Precisamente, la tragedia de la libertad consiste en esto,en que se puede elegir entre el Bien y el Mal. De algún modo, pues, debe suceder lo prohibido: el símbolo.
4.
Las cenizas escupidas por el volcán oscurecieron el sol.
Salimos del hotel a caminar bajo ese bautismo de signos.
Era como si te hubieras esparcido
en millones de partículas, paleolítico.
Lo más bello siempre está en el cielo.
El mundo es una enorme piel cubierta de llagas.
Los dementes mueren de noche y nos dejan solos.
No podremos escribir el relato de nuestra propia muerte.
Khosiyat Rustamova nació en 1971 en la aldea de Olmos, en el distrito de Chust de la provincia de Namangan. Estudió en la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de Uzbekistán (1988-1993) y en la Universidad de Literatura Superior (2001-2004). Desde 2015 es jefa de redacción del periódico El mundo del libro. Ha publicado La casa en el cielo (1997), Rescate (2003), El manto (2004), Un muro (2006), Agosto (2008), Ocupación (2011), 40:0 (2011) , Consolación (2005) y Nubes descontroladas (2019). Sus poemas se han traducido al turco, azerbayano, ruso, alemán, kasajo e inglés. Ha traducido al idioma uzbeko poemas de Marina Tsvetaeva, Eugene Eutushenko, Anna Akhmatova, Boris Pasternak, Rasmiye Sabir, Ramiz Rovshen, Nigar Refibeyli, Riza Khalil, Neguib Fazil Kisakurak y Khusnu Daglarja. Ha recibido algunas distinciones como la medalla Shukhrat – Fama (2004). Obtuvo el premio internacional de Azerbaiyán Mikail Mushfeek (2015). Es miembro de la Unión de Escritores de Uzbekistán.
¿Dónde estuviste en el curso de tantos años?
¿fue tu vida como un sueño largo y terrible?
¿fue difícil para ti llamar
a mi puerta al menos una vez al pasar?
ahora es arduo permanecer en este mundo,
y mientras me visto y me preparo para irme,
te quedas en algún lugar de mi vida
como un anfitrión que sale a despedirme.
¡Me miras!
¿Quieres decirme algo?
tu sombra está frente a mí,
Luna, a pesar de que te esfuerzas,
tu sombra se proyecta en mi ventana de todos modos.
Esto pasa todos los días: antes del amanecer,
antes de que se aproxime la brisa del alba,
sin falta, el voluminoso rostro del
toca todas las ventanas una por una.
Los jardines comparten todo su amor
con el mundo entero.
La mancha del sol permanecerá
en la ventana que limpié con esmero.
¿Te vas ahora?
sería maravilloso que no lo hicieras.
Si me dejas
el mundo se colmará con mi dolor.
Así que sería maravilloso que te quedaras,
y hagas que el viento sople con fuerza en este mundo.
Después de todo, ya está oscuro,
los caminos están en penumbras.
El cielo está nublado
puede que pronto llueva.
¡Detente! ¿O quizás debería ir contigo
para abandonar este mundo para siempre?
Traducción del inglés al español por Mariela Cordero