David Trashumante, heterónimo de David Moreno (Logroño, 1978). Es persona, poeta, performer y activista cultural. Actualmente vive en Valencia. Ha publicado los poemarios Aisha (2021), Apenas (2018, Ya lo dijo Casimiro Parker), Tócame (2017), No fear // No fiera (2017), Tópo (2016), A viva muerte (2015), Tacto de texto (2014), El amor de los peces (2014), Parole, parole y otras palabras (2006), los poemas expandidos Este poema no (2018) y Gatopardo al cubo (2018), el libro-acción Hikikomori (2020, Ya lo dijo Casimiro Parker) y su antología Amor. Antología 2006-2019 (2019). Coordina el Laboratorio de Creación Poética de la Escuela de Escritura Bibliocafé y es el codirector de Vociferio [Festival de Poesía de Valencia].
David Trashumante publica su nueva obra, Aisha, con la editorial Ya lo dijo Casimiro Parker. Es una recopilación de ecopoemas, composiciones que se centran en la denuncia del ecocidio mediante un canto a la madre naturaleza. (Ecopoesía es un concepto que acuñó el escritor chileno Nicanor Parra a partir de su poemario Ecopoemas, que tiene que ver con la ecología). Aisha, que en dariya, un dialecto marroquí, significa vivaz, es un libro de amor, de amor al aire, a la naturaleza, a la palabra, al olvido, al libro, al experimento, al presente…, de amor al poema y sus silencios. Es un libro de amor a todo lo vivo y contra la destrucción de los ecosistemas. En un momento como el actual, en el que el daño a la naturaleza es generalizado, grave y sistemático, es muy conveniente que un poemario como Aisha denuncie, con la voz singular del poeta de larga trayectoria, David Trashumante, el ecocidio imperante.
Podéis ver en el canal de YouTube de Trashumante un videorrecital homónimo:
Es un buen momento para conocer algunos de los poemas que integran Aisha y poder adquirirlo por la página web de la editorial Ya lo dijo Casimiro Parker: www.yalodijocasimiroparker.com/es/catalogo/libros-de- poemas/aisha.html
Para más información sobre el autor: http://www.davidtrashumante.es/contacto.
Felicitamos a Dani Orviz por haber sido declarado Campeón del Mundo 2020 de #PoetrySlam. Por este motivo volvemos a publicar la entrevista que nos concedió el año 2018.
Conocí a Dani Orviz por casualidad cuando fui a un slam poético en Barcelona. Me pareció genial su actuación y al acabar me dirigí a él, le compré un libro y le pedí una entrevista. Aceptó, pero no llegaba. Pasaron los meses y fui a la final del Slam de escritura y él era el presentador/conductor del acto. Allí que fui, ¿te acuerdas de la entrevista? Sí, sí, no te preocupes, pronto te llegará. Y así fue. Aquí la tenéis.
Antes de empezar, veamos una biografía rápida:
Poeta, video-artista, slamer, performer y juglar 2.0. En el año 2102 se proclamó campeón Europeo de Poetry Slam tras haber logrado también la victoria en el Campeonato Nacional. Posteriormente, en el año 2013, obtuvo la medalla de bronce en el Campeonato mundial de Poetry Slam celebrado en París. Ha publicado los poemarios «La del medio de las Ketchup» (2014), “Muere sonriendo” (2012) y “Mecánica Planetaria” (2010), en el que ha basado el espectáculo multimedia que actualmente representa en escenarios nacionales e internacionales. Internacionalmente, ha recitado su poesía en festivales tan prestigiosos como los de Voix Vives (Francia), Ruunoviikko (Finlandia), Crazy Tartu (Estonia), Weiter Sagen (Alemania), Sziget (Hungría) o Notturni di Versi (Italia), entre muchos otros.
¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?
Nací en Asturias hace 42 años, y desde entonces he vivido en Madrid y en Barcelona. Fue en Madrid en donde empecé a recitar poesía en el mítico Bukowski Club, tras haber estado escribiendo en semi-secreto casi toda la vida. También, poco después, empecé a participar en los Poetry Slams que empezaban a celebrarse en el Libertad 8. A partir de ahí comenzó una vertiginosa carrera hacia adelante que me ha acabado llevando a vivir de la poesía y a recitar por toda Europa y parte del extranjero.
¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?
Pues creo que mi primer contacto con la poesía, así de niño, fue mediante los poemas de Gloria Fuertes. Más tarde conocí los clásicos: Quevedo, Bécquer, Lope… Y ya casi en la adolescencia descubrí “Aullido”, de Allen Ginsberg, que me añadió una nueva dimensión y me abrió una puerta hacia una poesía más abstracta y deconstructiva: Gimferrer, Pizarnik, Vallejo, Panero…
También, y también como a mucha gente de mi generación, me viene una fuerte influencia de letristas de canciones: Primero Sabina, Serrat, Auserón… y más tarde Robe de “Extremoduro”, Evaristo de “La Polla Records” , Juan Abarca de “Mamá Ladilla”… Una mezcla explosiva.
¿Cómo definiría a su poesía?
Portada de Massaslam
Un difícil pero divertido equilibrio entre la estructura clásica y la irreverencia postmoderna. Ahí queda eso.
¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?
Sí, indudablemente el poeta evoluciona del mismo modo que lo hace personalmente a lo largo de su vida. Yo cuando empecé escribía de una manera muy “escultórica”, es decir, golpeando con el cincel hasta que todo en el poema quedaba lo más cercano posible a mi idea inicial. Con el tiempo fui aprendiendo a ser más “impresionista” cuando era necesario, a ser más espontáneo y no tener miedo a dejar que el propio poema me guiase en vez de al revés.
¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?
Muchas veces he leído que un poema nunca está terminado del todo, y creo que eso es verdad. Siempre, por tiempo que pase, le sigues viendo cosas que le cambiarías o arreglarías. Pero bueno, hay un punto en el que por no volverte loco del todo, hay que decir: “ya está” y dejarlo ahí. Correcciones hago bastantes, e incluso cuando luego lo pongo en escena, el propio recitado va puliendo y cambiando cosas.
Portada de Viejo Caos Universal
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
Comunicarme con el público y crear junto con ellos un momento que trascienda mínimamente lo rutinario. También, si fuese posible, ayudarles a ordenar ideas y ofrecerles nuevos puntos de vista sobre la existencia. Lo mismo que otros poetas han hecho por mí.
¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?
En mi caso son básicas. La mayor parte de mi producción poética está enfocada a ser transmitida en directo, a viva voz, y sin su lectura en vivo no encuentra su dimensión total. Eso sí, también me parece muy bien que haya poetas que decidan dejar sus versos en papel y no recitarlos. La lectura en vivo no creo que deba ser nunca una obligación sino otra opción creativa más.
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?
Me parecen muy bien. A pesar de que todo el tema de las redes se ha acabado convirtiendo en un Leviatán que muchas veces nos supera, en casos como éste le sigo viendo más ventajas que inconvenientes. Para cualquiera, escriba lo que escriba, todos los canales están abiertos y su audiencia puede ser mundial con poquísimo esfuerzo de difusión. Yo, por ejemplo, le debo gran parte de mi carrera a la difusión en redes.
¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?
Os recomiendo tres poemarios: “Kaddish”, de Allen Ginsberg, que es mi poemario favorito de todos los tiempos. “Nuevo documento de texto”, de Rafael Sarmentero, que también anda por ahí cerca. Y de lo último que ha salido, recomiendo “Apenas”, de David Trashumante.
¿Qué libro está leyendo en la actualidad?
Acabo de terminar una biografía del modista Yves Saint Laurent y ahora mismo estoy con “Compañía de sueños ilimitada”, de J.G. Ballard
¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?
Le daría 3: El primero, que escriba sin parar. El segundo, que tenga autocrítica sobre lo que escribe. Y el tercero, que gaste la menor energía posible en discutir/quejarse/chafardear en redes sociales y que gaste toda esa energía en escribir. Y con esto volvemos al primer punto.
Portada de La del medio de las Ketchup
¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?
Pues no muy bien: Con unas (muy) pocas editoriales grandes que sólo van a lo seguro y unas muchísimas editoriales pequeñas que sí que arriesgan pero viven continuamente al borde de la quiebra. Afortunadamente, como decía en la pregunta 8, las nuevas tecnologías han permitido que se abra un cierto nicho de autoedición y autodifusión que bien empleado puede permitir sobrevivir a los artistas, como es mi caso.
¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?
Cuando Jesucristo caminó sobre las aguas…¿se mojó los pies?. Y como solo me has preguntado por la pregunta, la respuesta (que la sé) la dejaré en el aire…
Quizás si entráis en su blog, encontraréis la respuesta.
Antes de irnos vamos a escuchar cómo es ‘un día en la vida‘ de Dani Orviz.
Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.
La Sala Carme Teatre de Valencia fue el espacio donde se pudo disfrutar del espectáculo de Iris Almenara y Dani Odisseu ‘Sin anestesia’ dentro del festival de polipoesía celebrado el mes de enero de 2019.
El miedo es como una aguja de la que desprenderse.
Fue el primer trabajo de la poeta y soprano Iris Almenara y el multinstrumentista Dani Odisseu del que destacamos el poema «Titulares».
Un trabajo lleno de texturas sonoras que adentraron al público en la oscuridad emocional de un mundo poético plagado de imágenes surrealistas. Un espectáculo polipoético de denuncia, experimentación y lirismo que lo han convertido en una excepción dentro del circuito del spoken word español.
Este poema que hemos disfrutado fue grabado por Jorge García Guerrero, la peluquera fue Ysa Cruz. El recital «Sin Anestesia» es la nueva apuesta de La Trashumante Management para esta temporada y de su director de Escena y Manager David Trashumante al que ya entrevistamos en la Revista de Poémame.
Simplemente, no nos queda más que felicitar y agradecer a Iris Almenara, que también fue entrevistada en la revista, y a todo el equipo por su aportación para que todas las mujeres asesinadas, maltratadas y humilladas que cada día llenan las páginas de nuestros diarios y ocupan minutos en los noticiarios no sean olvidadas.
Mes de agosto, mes de calor y de relajo. Tanto que los y las poetas ya no quieren contestar a nuestras preguntas, por eso hemos decidido resumir las que hemos hecho estos últimos meses por si os habéis perdida alguna.
Mes de agosto, buena oportunidad para leer aquellas que os perdisteis:
L’automàtica, fundada en 1963 por José Fandos bajo el nombre de IFA talleres gráficos y más tarde dirigida por Ferrán Fandos, es una imprenta ubicada en el núm. 89 de la calle Grassot en Barcelona. Se convierte en la asociación cultural L’automàtica en 2011 y ahora es un espacio dedicado a la experimentación, la autoproducción, el diálogo y la autoedición.
Un colectivo de diseñadores gráficos, artistas e ilustradores que han recuperado una imprenta tipográfica en Barcelona y la han convertido en una asociación cultural autogestionada.
En este entorno se sitúa Sonhoras, un grupo que nace para reivindicar el retorno a ciertos formatos de propagación para la poesía. sin renunciar a la vocación experimental. Se quieren hacer cargo de la edición de voces radicales que se vienen escuchando desde hace tiempo en formatos de escritura alejados de la página y hacerlo precisamente en forma de libro: más allá de nociones y lenguajes, y siempre en su idioma original.
Sonhoras publica un mínimo de 3 libros por año, proponiendo un mecanismo compartido de edición, en el que cada poeta será editado por otro poeta de sus mismas coordenadas. Libros bicéfalos, escrituras de a dos.
Los números-libro serán un trabajo compartido entre escritura, plástica y materia. Su elaboración, así como su realización física, se hará con técnicas lentas. Rechazan las antologías, y apuestan por el libro como objeto artístico per se. Sus mecanismos de impresión no son masivos: combinan las técnicas artesanales con la mecánica pura. Se alejan todo lo posible del desierto de lo digital. Quieren abrir y reivindicar la pluralidad lingüística y de lenguajes. Por ello cuentan con el apoyo inestimable de papeleros, encuadernadores, serigrafistas, y sobretodo pivotan sobre el eje entintado de L’automàtica como centro neurálgico de construcción.
Sonhoras intenta dibujar una estrategia de distribución, adquisición y fabricación imaginativa y nada nueva a la vez, contra una realidad cada vez más homogénea. todos los libros-números de Sonhoras se imprimirán de la forma más artesanal posible, alimentando un saber-hacer que implica intensamente al cuerpo y sus capacidades, tanto propias como extendidas. Esto les permitirá un mayor control de los procesos afectivos de impresión, una actitud de complicidad con tecnologías marginales, y una ampliación de las variantes materiales. Producir con cuidado, con fuerza, con complicidad, a favor del trabajo bien hecho y con una misma importancia entre el autor y el productor material.
Sonhoras se estructura como un espacio de afinidades, de encuentro y de resistencia. Por ello entienden que debe funcionar de forma compartida y no se podrán comprar ejemplares sin convertirse en suscriptor. La suscripción, acompañada o no por la compra de números sueltos, será por un periodo anual renovable y solamente será posible obtenerla personalmente en las acciones eventos donde estén presentes, o a través de la página web de la revista. El precio por ejemplar es único y siempre el mismo, ya inicialmente fijado en 25€.
Sonhoras está integrada por Gerard Altaió y Eugenio Tisselli con la confabulación de muchos más.
El tiraje inicial de cada número se limitará a 30 ejemplares, y se imprimirán nuevos ejemplares a demanda. No hay almacén, como tampoco hay distribución al uso. Sonhoras no se encontrará en librerías, ni en otros espacios comerciales. Sonhoras no tiene ninguna voluntad de negocio. Los libros-número se reciben de mano en mano en las acciones Sonhoras de L’automàtica que sucederán cada mes; así como en eventos puntuales, encuentros fortuitos, espacios que den lugar a la poesía experimental, o por correo postal en el buzón de casa. Aquí podéis ver las acciones Sonhoras hechas hasta ahora.
David Trashumante, heterónimo de David Moreno Hernández (Logroño, 1978). Es persona, poeta, performer, agitador cultural y copy de la agencia Nociones Unidas. Actualmente vive en Valencia.
David Trashumante
Ha publicado Parole, parole y otras palabras (Ed.Trashumantes, 2006), El Amor de los Peces (Unaria Ediciones, 2014), Tacto de Texto (Ediciones del 4 de Agosto, 2014), A Viva Muerte (Baile del Sol, 2015), Tópo (Amargord. Col. Transatlántica/Port Bou, 2016), No fear // No fiera (Pliegos de la Visión, Ediciones Babilonia, 2017) y Tócame (Col. Línea Inclinada, Crecida 2017).
Lleva más de diez años recitando en todo tipo de superficies. Ha tenido diversas experiencias escénicas reseñables: “No Recital”, ”Adverso”, “War in progress” y ”Tuttipoeti” (esta última compartida con el grupo efímero -compuesto para un único recital- Piña, Coñote y Guinda) y los espectáculos de polipoesía y performance “I’m a fucking poet”, “Mixer poetry” y “I’m a fucking poet 2.0.” con el grupo POETIKS: junto a los poetas Eddie (J. Bermúdez) y Pedro Verdejo. Junto al músico Álex de Sousa realizó el recital escénico “A viva muerte”, y fue el rapsoda del concierto de divulgación poética “La voz del viento” del coro Divisi. En solitario, está girando el recital de spoken word “Trashumanando”.
Con él hemos querido hablar un rato, pero antes vamos a escucharle en Spoken Orality en Barcelona 2014, para ponernos en situación y después leemos su entrevista.
¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?
Mi vida va cosida a la poesía en todas sus variantes. Desde intentar vivir en poesía, una vida plena de abundancia emocional y solidaridad con todo lo humano, hasta trabajar por y para la poesía: leyendo, escribiendo, recitando, generando eventos poéticos, enseñando, militando… Para todo lo demás, ver mi currículum.
¿Cúales fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?
Pues empecé con clásicos como Walt Withman, Neruda, Lorca, Machado, Salinas… luego descubrí a los poetas de los 50, Gil de Biedma, Goytisolo, Claudio Rodríguez, Gloria Fuertes… pasé por los novísimos Pere Gimferrer, Leopoldo Panero… flipé con Brossa o Paco Pino y me desmelené con Bukovsky o Roger Wolfe. Mis primeras lecturas me llevaron al coloquialismo y la línea clara y leí a los poetas de la experiencia y también me cansé de los poetas de la experiencia. Gracias a manifiestos como el del grupo “Delta Nueve” (Benito del Pliego, Andrés Fisher, Rodolfo Franco…) descubrí otras poéticas más experimentales. También poetas de la diferencia como Ada Salas, Chantald Maiar, Ana Rosetti o Clara Janés y posteriormente gracias a los encuentros de Edita (Uberto Stabile) y Voces del Extremo (Antonio Orihuela) descubrí todo un mundo ninguneado por el canon poético de los 90, donde la performance, los fanzines y las ediciones independientes y la corriente poética de la Poesía de la Conciencia Crítica (Alberto García-Teresa) se acercaba más a mi forma de entender el hecho poético.
¿Cómo definiría a su poesía?
Trashumante.
La Reencarnación (actuación en la Sala Nice de Ciudad Real (24-XI-2015)
¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?
Creo que evolucionar es una obligación. Cada libro debe indagar, investigar, mutar, negar cualquier espacio de confort… En mi caso, desde mi primer libro «Parole, parole y otras palabras» que publiqué en 2006 y tras un parón de casi 8 años, son muchas las lecturas y los recursos aprendidos y por tanto, aunque a veces me sorprendo usando alguna metáfora de entonces, ha cambiado mucho.
¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?Normalmente, lo dejo enfriar un tiempo (a veces meses) y suelo retomarlo de vez en cuando y voy corrigiendo. Creo que es necesario esa distancia emocional para que tu lector crítico pueda mejorar lo escrito. Luego para armar el libro la cosa se intensifica y puedo estar totalmente obsesionado durante semanas hasta que lo doy por terminado. Incluso, cuando ya tengo el si del editor y la fecha de publicación, suelo seguir cambiando cosas y corregirlo hasta que entramos en maqueta (aquí ya no hago cambios, porque respeto mucho el esfuerzo del maquetador y no quiero darle más trabajo). Ahí pienso que el poema está terminado.
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
Afectar a los demás desde mi propia afectación, concienciar desde el compromiso de mi cuerpo con mis textos, contactar con los otros, sentir, dar voz, posicionarme políticamente, denunciar, evidenciar, explicar, resensibilizar hasta que podamos disfrutar del silencio, el amor y la paz.
Tócame (actuación en Es Baluard, Palma de Mallorca, 2015)
¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?
Las lecturas públicas son un componente diferenciador del arte poético respecto a otras disciplinas escriturales. Al fin y al cabo, la poesía nació de la oralidad, la musicalidad de la rima ayudaba a memorizar los textos y, ante un mundo iletrado, comunicar su contenido. La poesía, más allá del placer de la lectura privada, es energía, ya lo sabía Kerouac que aplicaba técnicas de declamación poética a la lectura de su novela “On de road”, y también aire. Por algo decimos “voz poética”. Así que para mi es esencial, lo que se dice, cómo se dice y quién lo dice, eso configura al poeta. Siento pena de que muchos compañeros y compañeras poetas den por finalizado el trabajo poético en lo escritural y descuiden tanto sus lecturas públicas.
Los poetas contra los poetas (Slam Poetry de Ciudad Real celebrada el 25 de Noviembre de 2015 en la Tetería Pachamama)
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc?
Vivimos en la sociedad de la información y eso tiene pros y contras. Pros, porque todo el mundo tiene mayor facilidad para dar a conocer su trabajo.Porque se desmercantiliza el asunto y se entra en contacto directo, sin intermediarios, entre poetas y lectorxs. Contra, porque hoy día, tras décadas de aculturación, somos un público acrítico que enseguida se lanza a replicar y emitir sus propios contenidos haciendo que la red sea una jungla de mediocridad a veces insondable. Es decir, nunca se ha producido más literatura que ahora ni nunca se ha leído más que ahora, pero nunca se ha producido más literatura banal que ahora y nunca se ha leído con menos profundidad y tiempo que ahora. El esfuerzo no está de moda y la humildad tampoco. Cuando haces click ya no hay stop.
¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?
¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?
¿Eres feliz?
Por si a alguien no le ha quedado claro, David Trashumante es un poeta por los cuatro costados, o tal como dice él, ‘a fucking poet’.
Acabamos escuchando a Trashumante recitar un poema inédito que es el prólogo de “APENAS”, poemario que aparecerá a lo largo de 2018 publicado por la editorial Ya lo dijo Casimiro Parker.
Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.