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  • Poémame recomienda en octubre

    Poémame recomienda en octubre

    Desde las páginas de Poémame os vamos a recomendar, una vez al mes, las lecturas que aquellos integrantes de la comunidad nos han enviado y que les han gustado por algún motivo que especificarán en su breve reseña.

    Si quieres enviarnos tu recomendación, mira la sección de Ágora para mayor información.

    @jlregojo nos recomienda:

    Un nuevo país al otro lado de mi ventanaTheodor Kallifatides

    Galaxia Gutemberg, 2023.

    Theodor Kallifatides nació en Molaoi (Grecia) en 1938, y emigró a Suecia en 1964. Traductor del sueco al griego de autores como Ingmar Bergman y August Strindberg, así como del griego al sueco de Yannis Ritsos o Mikis Theodorakis. Cuenta con numerosos premios a su carrera literaria.

    En Un nuevo país al otro lado de mi ventana explora sus orígenes griegos y la persona en la que se ha convertido después de décadas de vida en Suecia. Sin duda, este es el libro más personal del autor, aquel en el que reflexiona con más profundidad sobre los que son los grandes temas de sus novelas, el individuo y la historia, la emigración y el sentido de pertenencia, la lengua y la memoria, el amor y la identidad.

    Con el humor y la calidez que le son propios, Kallifatides nos lega aquí su alma al desnudo, y construye un relato de una humanidad radical que os maravillará y emocionará.

    @horten67 nos recomienda:

    Los aires difíciles – Almudena Grandes

    Tusquets 2002

    Almudena Grandes (Madrid 1960 – Madrid 2021), escritora y columnista del diario El País, se dio a conocer en 1989 con Las Edades de Lulú, XI Premio La Sonrisa Vertical. Desde entonces el aplauso de los lectores y la crítica no han dejado de acompañarla.

    En Los aires difíciles, una vez más, Almudena nos lleva por la España de guerra y posguerra. Juan Olmedo y Sara Gómez, dos extrañas que se encuentran en la costa gaditana después de reiniciar sus vidas. Ambos arrastran un pasado muy diferente en Madrid. Sara sufre el estigma de quien lo tuvo todo y lo perdió, Juan Olmedo huye de una tragedia familiar y un tortuoso amor secreto. Se crea entre ellos una amistad y camaradería, que les lleva a contarse sus confidencias.

    Almudena nos lleva de paseo por las heridas recibidas en tiempos difíciles, las secuelas que esas heridas dejan y la necesidad de cicatrizar para volver a empezar.

    @Pequenho_Ze nos recomienda:

    La vida esplicada – Xosé I. Pidal Montes

    Ed. La Semeya, 2022.

    Xosé I. Pidal Montes (El Fadiellu, 1970), escritor asturiano con tres poemarios publicados, Nadie se Salva (Versos & Reversos, 2011), Ensin bones referencies (Suburbia, 2012, escrito en Asturiano) y Parabellum en flor (Versos & Reversos, 2017). De este último publicamos una reseña que podéis ver aquí. La vida esplicada es el primer libro que publica en narrativa.

    En La vida esplicada, usando como hilo conductor lo vivido, lo visto y, sobre todo, lo escuchado, la vida se nos abre de par en par por una puerta que, desafortunadamente, no se suele abrir. Con la memoria y la palabra como protagonistas, se nos muestra una vida que a menudo cae en el olvido, nos hablan voces que el tiempo ha ido silenciando, y nos enseña a mirar la vida, a vivirla y, lo que es más importante, a entenderla. La vida se explica a sí misma a través de historias, imágenes, héroes anónimos a los que pone nombre, con escenas hiladas que nos abren los ojos a  fotografías que el mundo ha ido borrando, para devolverles la nitidez.

    Escrito en lengua asturiana y con un lenguaje puro, a veces poético, que huele a tierra, a miradas y a piel arrugada, Pidal Montes nos lleva a un tiempo real a través de una narrativa tremendamente fluida. Un libro sincero, crudo a veces, tierno en otros pasajes, pero sin duda alguna, un libro honesto, vital, transparente y necesario.

    @mariaprieto nos recomienda:

    Federico (vida de Federico García Lorca) – Ilu Ros

    Editorial Lumen, 2021 

    Ilu Ros (Mula, 1985) es una dibujante e ilustradora murciana. Licenciada en Bellas Artes y en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Granada. Ros ha expuesto su obra gráfica en diversas galerías y, desde 2018, sus obras ilustradas de no ficción han tenido gran difusión. Residió en Londres entre 2011 y 2020 donde creó y publicó sus primeras obras.

    En Federico, la autora nos presenta a un García Lorca desde otra perspectiva novedosa fusionándolo con sus maravillosas ilustraciones, que abarcan toda su vida, desde la infancia hasta la muerte. Escuchamos las voces íntimas de los que lo conocieron, la voz de su familia, de sus amigos y compañeros, las cartas que se escribieron, los lugares donde vivió, la alegría, la tragedia…. Todo ello aderezado con algunos de sus poemas y los personajes de sus obras teatrales más emblemáticas…

    En este dejarme arrullar por Federico me he permitido soñar, y eso me ha llevado a fantasear sobre cómo fueron algunas cosas, a ficcionar un poco lo que he leído sobre él, a imaginar cómo caminaba de niño, a preguntarme qué veía en los caracoles, en las plantas, en las gentes que tanto le atraían…” (Ilu Ros)

    En resumen, es una magnífica obra gráfica y artística llena de poesía, vida y pasión. Imprescindible para los amantes de lo lorquiano.

  • Reto Poémame Despedida

    Reto Poémame Despedida

    En Septiembre, coincidiendo el final del verano con el cierre definitivo de la primera web de Poémame, planteamos a nuestra comunidad un Reto poético: escribir un poema o relato relacionado con las despedidas.

    Estamos francamente contentos con la respuesta que este reto ha tenido! Más de ochenta textos de muy diversos autores han sido presentados; cada uno en su estilo, verso libre, relato, soneto, poesía japonesa… Así que desde aquí os damos las gracias por hacer de esta comunidad algo tan grande y tan bonito! Por ser tan entusiastas y dedicar vuestro tiempo a participar en nuestros retos literarios.

    Puesto que es imposible compartir aquí todas las obras que se han presentado, compartimos aquí una pequeña selección de los aportes que hemos ido recibiendo a lo largo del mes.

    ¡Muchas gracias a todos y a todas por participar!

    LLegada a la mar – @NoosferaMedia

    Cuando te dejé, me prometí que volvería.

    Y aquí estoy.

    Ahondando en tus principios,

    como árbol de hojas cobrizas

    creciendo desde su raíz.

    Mis manos, flores o deleite,

    tocando el triste acorde

    de tus mareas.

    Cuando te dejé, me prometí que volvería.

    Fue en otoño, y en otoño llego, de nuevo, a tu rebalaje.

    En ti, el otoño destella sus

    rayos fulgurantes,

    y hacia ti me atraen.

    Y ahora quisiera hablar contigo,

    y ahora quisiera darte toda mi sangre, quisiera…

    en ti morir

    cada vez que no soporte mi vida.

    Su abuela siempre- @Rraffa

    Siempre le regalaba juguetes rotos de niños ricos.

    Su abuela siempre los recogía en casas de gente rica, donde limpiaba.

    Así, a Javier el mundo siempre le pareció algo imperfecto. La vida era un enorme puzzle incompleto:

    siempre faltaban piezas.

    Debía existir un mundo paralelo, completo, perfecto, no sabía dónde.

    Con su primer sueldo se compró un avión por piezas, para construir.

    Le llevó tiempo, con enorme paciencia, pieza a pieza; ¡no faltaba ninguna!

    Una vez terminado montó a su abuela en el avión; había que verla

    con su pañoleta en la cabeza y sus manos agarrando el bolso sobre el regazo.

    Javier puso en marcha los motores, despegaron y se fueron para siempre

    volando a través de un cielo completamente azul.

    ¡Despidiendo! – @koro

    El reloj cantando

    péndulo jadeante

    casi centelleante

    las horas pasando.

    Palpitando el verso

    no quiere partir

    se acerca el gemir

    del adiós perverso.

    Letargo padece

    llovizna de sueño

    suspiro de ensueño

    quizás no amanece.

    ¡Oh, solo un recuerdo!

    de aquellos poemas

    que eran como gemas

    y hoy voy despidiendo.

    Palabras escondidas – @Marcos

    Con el mapa tachado de fronteras

    camino entre las páginas del tiempo

    aferrado a una nube pasajera.

    Voy dejando palabras escondidas

    en cada bocacalle, en cada puerto,

    donde un viento cruzó por los caminos

    despoblando de tinta los encuentros.

    Extraviados de juicio van los pasos

    a tientas en el mar de los desiertos

    cargando mil fantasmas condenados.

    Ardiendo de preguntas, conmovidos

    acuden los latidos al acecho.

    Moribundos intentos desteñidos.

    Silencios que se tragan los espejos.

    Así es como me voy,

    sin más aliento

    que el verso que palpita en el silencio.

    Tres Jisei (de despedida) – @Mariaprieto

    I

    Llegan al mar

    las aguas de mi río

    el sol poniente

    me ilumina en la ruta

    de eterna despedida.

    II

    Y sola me voy…

    desnuda tal cual vine

    en último viaje

    leve, sutil, ingrávido

    el paso de mi partida.

    III

    (Al viejo Poémame)

    Tus versos lloran

    desdibujados ya,

    adiós nos dicen

    desde un limbo otoñal

    de palabras ausentes.

    Despedidas – @Liberarce

    Harto de las despedidas…

    de mi hijo, de mis padres, de mi hermano, de un amigo,

    de mi pueblo,

    de mis perros, de una vida,

    sea cual sea…

    no hay palabras que respondan

    al dolor de la partida.

    Porque en cada despedida

    se acumulan los recuerdos

    para agrandarnos la herida…

    Porque en cada despedida,

    se nos quiebra el corazón

    y el dolor… son mil espinas…

    Décima (De la nostalgia imposible) – @JoseLuis

    Contemplar ensimismado,

    gustar de sentirse triste

    por lo que ahora reviste

    su total significado

    pero que sabe abocado

    a su inmediato final:

    que ya nunca será igual,

    pues todo tiempo glorioso

    aunque en el recuerdo hermoso

    se nos torna irreal.

    Desorden – @MorAlex7

    La sombra está en los parques,

    las huellas en la arena,

    las horas en el reloj,

    la tarde en las hojas caídas,

    sintiendo, -al mismo tiempo-,

    la lentitud y el paso de los días.

    Cada uno en su herida y su ciudad,

    el mar dándole vueltas al recuerdo,

    el silencio incrustado en el olvido,

    los sueños en la almohada,

    la noche detrás de la madrugada.

    Las ideas, las dudas, los poemas,

    parecen buscar un sol que quema,

    pero aún así están lejos

    -como las despedidas-,

    porque no hay nada

    que no pueda ocurrir cualquier día.

    Que todo esté en su sitio

    es el mayor desorden

    que pueda imaginarse.

    Las cosas de una despedida – @Manuel Arrabal

    El espejo que ha perdido una imagen.

    Las huellas que se borran de la piel y se hacen heridas.

    Una ventana opaca.

    Un camino donde las pisadas ya son transparentes.

    La soledad de un beso al aire.

    Una ventana rota.

    Un cielo donde los ojos ya no vean el infinito.

    La palabra sangre sólo es una imagen derramada.

    Una ventana desdibujada.

    De nada para siempre: Epitafio – @rebktd

    [Llevo su imagen clavada en la sangre,

    sujeto en mi pecho

    un adiós encendido.

    Si extiendo los brazos

    abarco en mis labios

    un vacío oceánico:

    trashumancia de ecos

    sobre un vértigo blanco.

    Me ha gritado el silencio y mirado la muete.

    Me he quedado en la niebla,

    suspendida en su humo

    cubriendo el ocaso.]

  • Rosario, de Blanca Berjano (Valparaíso Ediciones, 2023)

    Rosario, de Blanca Berjano (Valparaíso Ediciones, 2023)

    En cuanto una entra en este poemario, Rosario nos recibe con una escopeta y el dedo en el gatillo. Esa imagen tan abrumadora e intensa será la que marcará el libro entero. Una imagen pequeña, un gesto mínimo, un dedo en un gatillo, una escopeta apuntado. El lector se siente abrumado y atrapado de manera inevitable por Rosario; la Tía Rosario. Una mujer que podría ser cualquier mujer que vivió y sintió el dolor en sus propias carnes de una guerra y una postguerra que dejó huella en sus ojos. En ella están todas, las vivas, las muertas. Las que a día de hoy todavía lloran y recuerdan, haciéndose llagas en la memoria, el dolor y el vacío que quedó tras el paso poderoso de una guerra. La Tía Rosario, o tu tía, o la abuela, o tu abuela.

    Es un poemario ensangrentado y, sin embargo, lleno de vida. El dolor y las heridas reinan sobre los versos, como amenazas oscuras, como recuerdos llagados de una época y de la huella que esa época dejó en los ojos, las manos y el gesto de las mujeres. De las mujeres de Blanca y, por extensión, de las mujeres de esta tierra.

    Es un poemario que sabe a barro, a almas, a armas, a dolor y a vida. Cobran mucha importancia las miradas, los ojos, ese lugar que va más allá de un simple globo ocular, que es la ventana a través de la cual se ve lo que se ha vivido, lo que se ha sentido, donde las heridas bailan sin conseguir hacerse jamás cicatrices definitivas.

    y mis mujeres con los ojitos hundidos en sus cuencas

    me observan

    postradas frente la muralla del lavadero

    vestidas e luto

    pisando la uva en el lagar

    me observa

    mi bisabuela

    con sus ojitos rasgados

    -Fragmento de poema Mis Mujeres

    Es un poemario que es como un disparo que nunca termina, que hiere, que duele, que abre la carne hasta llegar al alma para desollarla. Esa tristeza, ese dolor y esa desolación van más allá del alma, se extrapola al exterior, se ve, se siente y se palpa en los paisajes que Blanca nos describe con un doloroso acierto

    Las Sindicales

    proyectos de casas vacías

    donde anidan las palomas a sus anchas

    donde todavía los portales ostentan

    aquella placa metálica

    de tétricas flechas negras

    -Fragmento del poema Una ramita de laurel

    Paisajes que parten de un lodazal, que son barro, que están vacíos, heridos también, como la tierra misma, faltos de interés, pero tan llenos de historia, que uno quisiera detenerse en ellos. Son las marcas que deja una época cruda y cargada de dureza, la que hace más fuerte la vida, más intensa, la que hace que la memoria nos haga volver a ser aquella niña que jugaba en del salón a la cocina.

    Rosario, de Blanca Berjano. Valparaíso Ediciones, 2023

    Creo que las piedras tienen una gran importancia en este poemario y un gran simbolismo. Las piedras se me atojan como los estratos de los años que se han ido acumulado y han configurado el hoy como lo que es; una realidad hecha sobre esas piedras de color fango, a veces amorfas, estáticas, pero convirtiéndose casi en la raíz y el sustento de lo que una es:

    aprehender el color de la piedra

    sus diferentes estratos que eran mi carne

    hasta llegar a la grasa

    de mi cuerpo de niña

    -Fragmento del poema Quise

    A pesar que podría parecer un poemario oscuro, frío, de plomo y cargado de odio, en el fondo tiene una calidez y que sorprende. Hay amor en Rosario, mucho amor. Mucho amor por esas mujeres anteriores que lucharon y soportaron lo mejor que pudieron (no que supieron, sino que pudieron) todo lo que devino a raíz de la guerra. La fortaleza de estas personas hizo posible la existencia del mundo y de lo que somos ahora. Su memoria, un tesoro que quieren difuminar, la memoria que cuenta lo que ocurrió y cómo la sangre poco a poco teñía el paisaje para acabar en cualquier cuneta o fosa. Los restos de vida que se han unido para crear otra vida más fuerte todavía. Es un poemario lleno de amor hacia esas manos que a pesar de sostener un arma por un lado, por el otro abrazaban con todas sus fuerzas su propia esencia y la de los suyos, que hicieron de un lugar en ruinas un hogar. Y en cierta forma, nos salvaron.

    hundo los brazos en las aguas

    de este pantano espeso

    a tientas busco a mis muertas

    -Fragmento del poema Mis Muertas

    Encuentro entre los poemas una conexión sutil que hace que todos formen un todo inseparable. Cada uno vive independiente, pero se sostiene en el poema anterior, en el siguiente, tal como las mujeres se sostienen en sus antepasadas, para proteger la vida de sus descendientes. Es un poemario que forma un todo que es una losa que pesó en el corazón de todas esas mujeres, de las niñas que vivieron la guerra a través de sus madres, o sus abuelas. Ese peso horrible y frío de la violencia, de los gritos. Pero no hay miedo; el miedo retrocede ante la valentía de unas manos y una mirada que luchan. Unas manos o cientos. Una mirada o miles. El miedo queda arrinconado por la fuerza y la valentía. El único miedo que vive es el miedo a no recordar.

    En algún poema Blanca cede su voz a Rosario, y es ella misma, esa mujer que vivió esos horrores, la que cuenta el sentimiento de dureza y crueldad que la rodean

    estoy como el país partida en dos

    qué suplicio este silencio

    así me dobla la cintura,

    y me queda qué lengua

    si me arrebataron

    la voz

    y mi hermana no es mi hermana

    ni mi casa es ya mi casa

    -Fragmento del poema Rosario

    Este hecho aporta un plus de fuerza a las palabras de Blanca. Duele sentir casi la propia voz de esas mujeres narrando el horror, las pérdidas, mostrando sin reparo sus heridas, su desconcierto, su desencanto y su dolor que sintió en sus propias carnes causado por los que hacían la guerra. La guerra transforma; de algún modo, Tía Rosario nunca volvió a ser la misma. Ellas nunca volvieron a ser las mismas.

    A medida que nos acercamos al final del libro, nos damos cuenta de la guerra palpita todavía; que algunos de esos mismos siguen ahí, protegiendo el camino del que no quieren que nadie se salga. Esa desesperanza por la violencia legitimada, en forma de ley, en forma de gobernante, marca la mirada de estos versos finales en el presente.

    a esos que hoy alzan su brazo impunemente

    quiero increparles

    que me dejen hacer memoria

    la memoria de mis mujeres

    que solo escribo estos versos

    para reconciliarme con mis muertas

    -Fragmento del poema La memoria de mis muejres

    Rosario es un poemario duro, vivo, afilado, que muestra ante nuestros ojos la crudeza de una época y todo su legado, que todavía persiste. Con un lenguaje estudiado y acertadísimo, Blanca rinde un homenaje doloroso, imposible huir del dolor de una guerra, a sus mujeres, a todas las mujeres, y reivindica el poder de la memoria, el existir de esos recuerdos que, al fin y al cabo, son parte de nuestras vidas.

    Un poemario que recomiendo sin ninguna duda, porque está excelentemente escrito, porque transmite el dolor muy de cerca; una no puede más que cerrar los ojos de vez en cuando para soportar esa crudeza poética que viste el poemario de principio a fin. Un poemario que marca y hiere, pero que enseña y muestra que el olvido, a veces, es el peor de los males. Este poemario es un pedacito de historia, de su historia; de nuestra historia.

    Blanca Berjano es Doctoranda y profesora de español en la Universidad de Boulder, en Estados Unidos. Tiene publicados Ratas en el Alféizar (Ménades, 2019), y La Barrera más bonita del mundo (Luces de Gálibo, 2021.), del cual podéis encontrar la reseña en esta misma revista (La barrera más bonita del mundo). Así mismo, ha escrito numerosos artículos en diversos medios literarios y es colaboradora de la revista digital Aullido, donde se ocupa de la sección de poesía escrita por mujeres “Alguien se acordará de nosotras”.

  • Los versos de papá, de Ferran Planàs (Ed. Olé Libros, 2022)

    Los versos de papá, de Ferran Planàs (Ed. Olé Libros, 2022)

    Los versos de papá son una serie de poemas inspirados y dedicados a los propios hijos. Un poemario lleno de imaginación, ternura, miedo, y mucho amor

    Iniciamos el camino con Romances. Con algunos poemas siguiendo la métrica del Romance, otros más enmarcados en el verso libre, esta serie de primeros poemas nos sitúa: nacimiento e inicio de la paternidad. Son poemas impregnados de dulzura, con un vocabulario llano que acerca a los cuentos y poemas infantiles.

    La protección se enaltece en los poemas, mostrando la fragilidad y delicadeza de un niño-bebé, y el sentimiento de protección del padre, cuidándola de las tormentas, acunando y aportando calma y tranquilidad.

    Me parece de una hermosura tremenda el Romance de la cigüeña; cómo Ferran nos narra el nacimiento de su hija:

    Agarrada al dulce monte

    bebes la vida y nos sueñas.

    Mientras en trance confundo

    de mis entrañas poemas

    quieren reunirse contigo,

    ¡buenos días, mi princesa!

    La hora del cuento nos introduce en la magia de los cuentos y, en cierto modo, nos acerca a ese instante precioso en el que los padres leen un cuento a los hijos. Peter Pan, Alicia, e incluso la malvada madrastra cobran protagonismo; estos poemas van plagados de alusiones a cuentos y personajes infantiles sobradamente conocidos, pero escritos de otra manera, dando otro punto de vista y en cierto modo mezclando el cuento con la realidad.

    Los versos de papá, de Ferran Planàs (Olé Libros, 2022)

    Vocecitas de papel se presenta, a mi parecer, como la parte más íntima y emotiva del poemario. Es la parte que más poemas contiene y casi la más intensa.

    La vida es todo aquello que acontece

    desde que naces

    hasta que muero.

    -Respuestas I

    Son poemas en su mayoría breves, verso libre con algún soneto intercalado, algunos con instantes cotidianos que traspasan la piel y se convierten en una emoción inmensa. Desde la ternura a la cabecita apoyada en el regazo a la, por decirlo de algún modo, rabia, por verlos crecer, por ver que se hacen mayores y uno piensa que esos instantes en los que el niño quiere agarrar la mano del padre acabarán por desaparecer.

    Poemas que se ven muy trabajados, sencillos pero con mucha profundidad, diciendo mucho en pocas palabras. Muestran la plenitud de la paternidad, el no desear nada más que una tarde en silencio con los hijos. El sentirse lleno por una tarde en el parque o un beso pequeño en la mejilla. Muestran la grandiosidad emocional de los padres ante un amor tan incondicional e infinito como el amor de los padres a los hijos.

    Aun así, no puedo evitar que me quede en los labios un sutil sabor agridulce, porque esa plenitud tiene fecha de caducidad, porque sabemos que, con los años, los hijos crecen, y esa relación cambia y se convierte en algo muy distinto. No cambian los sentimientos, pero sí las relaciones, y en cierto modo, eso puede provocar cierta tristeza o desazón.

    Tu mano en la mía,

    solo quiero eso.

    Momento fugaz,

    eterno en un verso.

    -Sencillez

    La última parte del poemario, Retratos. Aquí nos encontramos con nueve relatos, líricos y sencillos, que dejan ternura y amor en los labios. Momentos vividos que quedan eternizados en los textos. Recuerdos que cobran vida, vida eterna, a través de las imágenes que los textos configuran en nosotros al leerlos.

    Textos de una ternura exquisita, cuentan una pequeña historia y acaban con una especie de resumen breve, de apenas tres líneas, donde el padre se abre para mostrar la huella que esa historia ha dejado en él.

    Debo decir que los poemas que configuran Los versos de Papá me han sorprendido para bien. Poemas bien escritos, con un lenguaje acertado para padres e hijos, con instantes que cualquier familia puede haber vivido. Los niños pueden entender mucho a los padres con la lectura de un poemario así, cualquier padre o madre podría hacer suyo este libro, y lo que más me gusta, es que está hecho para que lo lean juntos, padres e hijos, para decirse que se quieren sin decírselo.

    Poemas maduros y a su vez con un toque infantil que los hace absolutamente aptos para esa lectura conjunta. Un pequeño gran libro lleno de ternura y, como he dicho al principio, mucho amor.

    Mencionar también que, tanto la portada como las ilustraciones que completan el libro han sido realizadas por Escarlata Fernández García.

    Los versos de papá es el primer poemario de Ferran Planàs, editado por Olé Libros, 2022, y, sinceramente, espero que no sea el último. Un libro precioso que recomiendo, tanto si sois padres, para leer con vuestros hijos, como si no lo sois, para daros cuenta de lo que os pueden llegar a querer vuestros padres.

  • Laisvė, de Natalia Piccinin (Ed. Ópera Prima, 2022)

    Laisvė, de Natalia Piccinin (Ed. Ópera Prima, 2022)

    Laisvė, libertad, es un poemario íntimo, pero colectivo. Dividido en cinco partes, cada una de ellas se centra en una emoción y todo lo que esa emoción puede abarcar, desde un punto de vista individual.

    Así, en la primera parte, introspección, ver el mundo desde dentro, un mundo que ha perdido sus principios, su unión, al tiempo que nos hace ver que hay otro camino, otra luz que debemos encontrar, y quizás debemos empezar a buscarla en nosotras mismas. El mundo, y cuando digo el mundo me refiero a la humanidad, debe cerrar los ojos para ver de verdad. Me hace pensar en la pérdida de los buenos valores, los valores reales y esenciales que son los que realmente sostienen el mundo.

    Me parece una primera parte muy reflexiva, con sentencias sencillas pero brillantes

    el prejuicio mata

    y el desprecio entierra.

    -Versos de Prejuicios

    Llegamos a la segunda parte, enamoramiento. Conocer a esa persona especial nos puede hacer muy felices, pero siempre se sufre. Siempre hay esa duda, el pensar si el sentimiento será correspondido. En estos poemas, la autora empieza a sentir ese enamoramiento, y en los versos casi se puede tocar esa incertidumbre que a la par duele e ilumina, porque una empieza a sentir cosas bonitas, pero

    ¿Resultará?, ¿querrá el destino vernos juntas?

    ¿Será nuestro camino el eterno encuentro?

    Ah, el milagro de se produce, y entonces Natalia nos regala versos de gran intensidad, de pasión y de sentimiento, en su parte más sincera y pura.

    El amor signo infinito sentir,

    obedece a esa ternura y a ese fuego

    que hace de dos.. uno,

    que hace de vos mi espejo.

    Amor, la tercera parte del poemario, quizás la parte más intensa en lo que a este sentimiento se refiere. Se produce la unión de los corazones, de los cuerpos, de las almas. Amor se asienta entre estas dos personas, y a pesar de los posibles temores de pensar si una estará a la altura, si se siente una preparada para amar, el sentimiento es tal, que todo queda relegado a un segundo plano y sólo existe la persona amada y el sentimiento en sí.

    Esa noche desplomaste mi armadura,

    como hace siglos no lo hacías.

    Hoy te digo que tu libre latir

    da sentido a mi vida.

    Un amor incondicional al que la autora se entrega en cuerpo y alma, que aporta plenitud y sentido a la vida.

    Después de esta exaltación amorosa llegamos a la cuarta parte del poemario, desamor.

    Prefiero dejarte ir bonita.

    Por mi entendimiento de humanidad.

    Hoy me rindo ante los sucesos.

    Ni una esperanza queda en libertad.

    El amor se ha ido, la desazón y la culpa pueblan estas páginas en las que la autora nos muestra su herida abierta, su resignación. Denoto cierta crudeza en estos versos y a su vez, un asomo de aceptación; en cierto modo, se siente responsable de esta rotura; en cierto modo, a pesar del dolor, no tiene más remedio que resignarse y dejar ir, porque dejar ir también es una muestra de amor.

    Y tras la herida, llegamos a la parte final del poemario, descubrimiento. Es la parte quizás más reflexiva de todo el poemario.

    Cuando uno es solo sabe

    que las tristezas no se comparten,

    y piensa que la razón es su única compañera.

    Cuando uno es solo…

    El dolor y la tristeza dan paso a estos poemas en los que la autora reflexiona sobre el dejar marchar, sobre la soledad y la penumbra en la que queda el corazón cuando el ser amado desaparece. Es casi el darse cuenta que, al irse, el mundo ha quedado vacío, que no habrá otro amor igual.

    Es un poemario altamente emocional donde cualquier persona puede sentirse identificada, puesto que el puntal de los poemas es el amor y los sentimientos que derivan de él. Un poemario que muestra todas las fases del corazón, desde que ve llegar hasta que ve marchar.

    Un poemario escrito con sencillez, pero con cierta profundidad, donde el amor es el principal protagonista. El amor y la libertad para amar.

    Natalia Piccinin es de Buenos Aires, pero residente en España desde 2018. Licenciada en economía, tiene también un Máster en Dirección Estratégica y Tecnológica, y cuenta con un postgrado en Growth Hacking en IEBS.

    Respecto a su faceta literaria, tienen en su haber más de quinientos poemas escritos bajo el pseudónimo Mihi Lux, se erigió ganadora del concurso ROI con el poema Una historia (Letras del Face 10, Ed. Dunken, 2015, Buenos Aires).  

  • los árboles – les arbres, de Alain Rivière (Ed. ExLibric, 2022)

    los árboles – les arbres, de Alain Rivière (Ed. ExLibric, 2022)

    los árboles, de Alain Rivière, es mucho más que un poemario. Es un libro de imágenes que hablan, un libro de poemas, finalmente un libro de imágenes poemadas o poemas ilustrados. Aunque he de decir que cobra mucha más fuerza tomando ambas cosas, texto e imagen, en conjunto, que no por separado, por lo que me parece un tremendo acierto la edición de este libro, poniendo en una página la imagen y en la de al lado el texto.

    Aun así, me temo que hablaré poco del libro, porque creo que es un libro que ha tenerse entre las manos, ha de tocarse, verse en conjunto, y es muy difícil explicar en palabras toda la magnitud de estas imágenes y sus textos que, por cierto, están escritos en francés, lengua materna del autor, y con su traducción en español.

    Me llaman la atención las fotografías; son imágenes tomadas por el propio autor en un parque al Este de Berlín. Árboles cubiertos de hiedra, ligeramente antropomórficos, en blanco y negro, y jugando mucho con la luz, dotando a las siluetas de los árboles de una vida extraña e interna, de una expresión casi onírica, como si dijeran sin acabar de decir.

    Como he comentado al principio, se podría tomar como un libro de fotografías, o un libro de poemas, pero a mí me ha gustado mucho entrelazarlos. Como si la pequeña reflexión que aparece al lado de cada imagen viniera dictada por el árbol en cuestión.

    Reflexiones ancladas a la naturaleza de los árboles, a la hiedra que los rodea, se enredan alrededor nuestro para abrirnos la mente de otra forma, para ver más allá de las puras imágenes que configuran el libro, aportan un complemento, si bien no estrictamente necesario, sí muy acertado, porque ayudan a dotar de vida esas fotografías, y hacen que el conjunto, imagen y letra, se vea inmenso y profundo.

    Es un poemario breve, de apenas sesenta páginas, pero puedo asegurar que en esas sesenta páginas hay mucho más de lo que puede parecer.

    Desde el paso del tiempo, la lucha, la observación, el esperar, el sentir, el seguir… todo ello aparece en estos textos, que se clavan en la retina a través de las maravillosas imágenes, ofreciendo un todo absolutamente profundo.

    Alain Rivière es escritor y artista nacido en París, pero afincado entre Venecia y Berlín. Ha publicado diversos libros de poesía como Huellas de la sombra, El rostro en llamas o Perros enamorados, libros que se han traducido a diversos idiomas. Igualmente, también a ha realizado diversas exposiciones con su obra pictórica y fotográfica. Los árboles es su último libro, donde aúna dos de sus facetas mejores como artista, y ha sido publicado por ExLibric, 2022.

  • El desamparo del tabú en flor, de José Siles (Verbum, 2022)

    El desamparo del tabú en flor, de José Siles (Verbum, 2022)

    Si tuviera que definir en pocas palabras este nuevo poemario de José Siles diría que es crudo, abierto y real.

    Se abre entre las manos como un baile entre la memoria y el olvido, donde se abren distintos cajoncitos de recuerdos, entremezclándose con emociones presentes, con la evocación y el recuerdo como base de los poemas.

    Esto hace que inevitablemente el poemario adquiera un aire confesional, íntimo y privado en el que se desgranan emociones de ahora junto con las de ayer. Por consiguiente, me atrevería a decir que es un poemario, como el título indica, desamparado; un poemario lleno de cicatrices que nacen de ese olvido.

    Según dice Nietzsche

    El olvido es justo y necesario

    pero condena las cicatrices

    a la nada

    a esa tierra baldía

    donde los recuerdos fueron expulsados

    en aras del establecimiento

    de una dictadura feliz e intratable:

    la del paraíso de las conciencias ingrávidas.

    Fragmento de Bellas Cicatrices

    Es un poemario complejo que hace reflexionar en cada uno de los poemas, acerca de la vida y los sentimientos, pasando por los recuerdos, el deseo, el anhelo y la vida más primaria de las personas.

    Un poemario crudo, desnudo y profundo, que arraiga en la memoria y, partiendo de ahí, analiza y expone las contradicciones a la que el humano suele estar sometido, resultando un poemario duro y herido, intenso y a veces doloroso, pero muy real.

    Taciturnos e inconfesables deseos ocupan los áticos

    erigidos en verticales ebriedades

    desde las simas de tu alma, que aun impura,

    te incomoda despertando remordimientos

    y vaticinando tiempos de oscuras penitencias.

    -Fragmento de La inapetencia del deseo.

    El desamparo del tabú en flor, José Siles

    Osaría decir que el alma y sus caminos inescrutables es la protagonista del poemario; ya dicen que la palabra del alma es la memoria, y por ahí nos lleva José, a través de una memoria clara, contrapuesta con un presente duro y difícil, a veces roto, donde incluso la crueldad parece ser el estandarte de los días.

    También encontramos la parte humana más pura, la esencia más animal, esa parte de nosotros que, sin florituras ni adornos, que cruda y desnuda se aparece, mostrando cierta vulnerabilidad, e incluso un sutil velo de resignación, porque así somos, así nos hemos hecho. Vemos la parte más humana, con esos tabúes en flor que son parte de nuestras vidas.

    Y desde ese viaje por la memoria, se abren ante nosotros transparentes, puros e insalvables.

    ¿Quién busca certezas

    observando la secular podredumbre

    que nos revela el final de nuestro origen?

    ¿Quién bebe a deshoras

    buscando las estrellas perdidas

    que se parapetan tras un sol resplandeciente?

    -Fragmento de la indigesta saciedad de la certidumbre

    A mí, y es una opinión personal, me hace sentir que el poemario está herido que muestra una realidad oscura. Y es muy probable que con esta reseña no sea del todo justa con el poemario de José Siles; es un poemario que me parece muy profundo, que precisa de diversas lecturas para poder leerlo de verdad. Un poemario intenso y muy maduro, que muestra (y demuestra) cómo la memoria y los recuerdos pueden enfrentarse en una eterna paradoja al ahora, a través de nosotros mismos.

    Un poemario que me atrevería a calificar “Poemario de culto” y a la que os invito a entrar, porque abre los ojos, el cuerpo y la mente y, a mí parece, quizás nos hace un poquito más humanos, nos regresa a esa “casa deshabitada” que abre y cierra el poemario, porque al final, la esencia de lo que somos, y de lo que hemos sido, no es más que un tabú en flor desamparado.

    José Siles es catedrático de la Universidad de Alicante, que tiene varios libros de relatos y novelas publicados, habiendo sido algunos de ellos galardonados en diversos certámenes literarios, como La última noche de Erik Bicarbonato, Premio de novela Iruñe Bake). Igualmente, tiene también diversos poemarios publicados, siendo este el más reciente, editado por Verbum, 2022.

  • Manual de modelado de corazones para hombres de hojalata, de Pablo Llanos. (Ed. Cuadranta, 2022

    Manual de modelado de corazones para hombres de hojalata, de Pablo Llanos. (Ed. Cuadranta, 2022

    ¿Las cicatrices unen o separan? Con esta pregunta se abre ante nosotros el Manual de modelado de corazones para hombres de hojalata, de Pablo Llanos. Una primera parte donde ya se nos avisa desde su título que parte de las heridas.

    De hecho, el poemario recoge cincuenta y seis poemas estructurados en cuatro bloques, donde se desgrana el amor, sentimiento principal y columna vertebral del poemario, con todo lo que al amor rodea, desde la pasión hasta la última herida y su último soplo de vida.

    Pensar que siempre

    hubo señales que indicaban

    que lo nuestro no iba a funcionar

    es como pensar

    que rompimos

    antes de empezar.

    -Había Señales

    En este primer grupo de poemas, Pablo nos hablan de una ruptura de una manera transparente y clara, y a pesar de que la entrada a este grupo de poemas nos habla de cicatrices, se intuye todavía una herida abierta, los sentimientos parecen hablar a través del dolor y, a veces, de la rabia que a menudo suele ser consecuencia de ese dolor.

    Poemas más bien breves, directos, con un lenguaje cercano y empático, donde el autor se centra en la ruptura y el sentimiento, sin adornos innecesarios.

    Intentando conseguir

    más espacio en la habitación,

    tiré las cosas que te habías dejado.

    Logré una habitación más vacía.

    -Vacío

    Pablo Llanos

    Seguimos con Ni todas las soluciones son una llave inglesa ni todos los problemas, una tuerca. Segunda agrupación de poemas donde la idea de la separación persiste, dando protagonismo a los recuerdos, a la memoria, al dolor y al vacío. La línea general de poemas más bien breves se mantiene, como pequeñas reflexiones que nacen del dolor de la separación, de lo que queda. Sigo sintiendo de algún modo la mezcla de dolor e ira, pero una ira no agresiva, una ira suave que parte del quizás no acabar de aceptar lo que ha ocurrido; el sentirse traicionado y herido es un sentimiento que se mantiene a lo largo de estos poemas.

    He sido joven

    y, como a todos,

    fueron muchas las chicas

    que me volvieron loco.

    Ahora que tengo una edad

    he de reconocerlo:

    sólo tú has sido capaz

    de volverme cuerdo.

    -Cuerdo por ti

    El tercer bloque de poemas, Breve recopilación de citas entre comillas, un ‘paseo’ por encuentros, distintos sentimientos. De hecho, esto, junto con la idea que el libro en sí explica una historia desde el punto de vista de los sentimientos, me hace pensar en otra fase de la ruptura, la del enamoramiento fugaz, el conocer otras personas, el creer que uno puede volver a amar y enamorarse sin remedio rápidamente, siendo al final solamente una manera de intentar poner un parche a la herida.

    Y esta idea me viene confirmada por los dos últimos poemas de la parte anterior y de esta tercera parte del poemario:

    Ambos finales parten de una misma pregunta: ¿Qué es amar? Que se repetirá un poco más adelante con distintas respuestas que, en cierta manera, marcan la línea del poemario.

    Amar es odiarte

    con todas mis debilidades.

    -Versos finales de la Segunda Parte.

    Amar es quererte

    con todas mis fuerzas.

    -Versos finales de la Tercera Parte

    Nótese que en vamos del odio herido al amor resignado, del n o querer, de la ira de la que antes hablaba, fruto del dolor, al darse cuenta que se sigue amando sin remedio.

    Manual de modelado de corazones para hombres de hojalata (2022, Cuadranta Editorial)

    Y enlazamos así con la cuarta parte del poemario Formas de lograr que aquello que no podía ser dure demasiado.

    Aunque no soy capaz

    de decírtelo a la cara,

    desde hace algún tiempo

    pienso que el amor dura tanto

    como el tiempo que logras

    sostener la mirada.

    -Sostener la mirada

    En mi opinión, me parece la parte más tierna del poemario. Aquí el autor se abre un poquito más; es como un paseo de instantes, de momentos vividos en compañía de la persona amada, con un velo de tristeza, como si el dolor y la ira anteriores se fueran difuminando poco a poco, dando lugar al recuerdo y a la añoranza. La sensación de soldad se confirma al final, otra respuesta a la misma pregunta, ¿Qué es amar?

    Amar es que me quieras

    con todas tus fuerzas.

    Como si ese amor que había existido ya no estuviera, como si ese amor se hubiera ido desvaneciendo poco a poco, día tras día, y quedara solamente esa sensación de frío y soledad.

    Y llegamos a la última parte del poemario, Instrucciones para aprender de los errores y conseguir cometerlos cada vez mejor.

    Tú siempre mirabas el futuro

    y yo no sabía cómo llegar tan lejos,

    nunca superé mi miedo

    a los lugares desconocidos.

    -Fragmento de Una velocidad pausada

    Se me antoja la parte más madura de toda la ruptura. Recuerdos que llevan a reflexiones sobre el amar y el ser amado. Podemos intuir una voz rota, una voz que sigue herida y se arrulla en los recuerdos y el amor infinito, como el de los abuelos, cuya historia aparece en uno de los poemas más bellos del poemario, Morir juntos.

    Terminamos con la última respuesta a la pregunta reiterada del poemario:

    Amar es que me quieras

    con todas mis debilidades.

    Un poemario sencillo pero profundo, que nos lleva de la mano por una ruptura y los sentimientos que engloban esa ruptura. Memoria, amor, instantes… todo ello configura en conjunto una preciosa exposición sentimental, cercana y muy humana con la que todos nos podemos sentir inevitablemente identificados.

    Pablo Llanos, donostiarra afincado en Barcelona, abre su corazón, y el de muchos de nosotros en este poemario. No sólo se enmarca en la poesía, sino que es escritor también de relatos, que han sido publicados en revistas como Orsai, Narrativas o Madera Berlín.

    Ha sido finalista en dos ocasiones del Certamen de Poesía de Fuentetaja, y su primer poemario, Causa y defecto, salió en el año 2021.  Manual de modelado de corazones para hombres de hojalata es su segundo libro, publicado en 2022 por la Editorial Cuadranta.

  • Microartefactos, Daniel Rivallo (Ed. Talón de Aquiles, 2022)

    Microartefactos, Daniel Rivallo (Ed. Talón de Aquiles, 2022)

    Nos encontramos ante un libro especial y muy personal; un libro en el que cada texto es una bre-flexión lúdica, como el mismo autor subtitula.

     Lo primero que me llama la atención es el gran dominio del lenguaje que tiene el autor, combinado con un arte a la hora de escribir relatos; un libro muy bien escrito que hace que el cerebro se active, pues hay que ir más allá de los que las letras explican a primera vista.

    Un conjunto de relatos escritos bajo la técnica In media res, que juega con el significado de las palabras dando lugar a ideas curiosas, distintas, que abren la mente a otros planos más allá de la lógica natural.

    Estoy convencida de que Daniel se ha divertido haciendo este libro, a la vez que ha profundizado, aunque de entrada no lo parezca, en una feroz y a la vez sutil crítica:

    El golpe comienza desde el suelo, la energía se transmite a las piernas y recorre los músculos de la espalda, llega al hombro y al tríceps y finaliza en el puño; todo se paraliza alrededor del ring y lo único que se escucha es el conteo hasta diez del árbitro. Nocaut.

    Una vez finalizado el combate los políticos vuelven a ocupar sus escaños, mientras los empleados limpian el linimento de saliva de sus asientos.

    -Fragmento de Nocaut.

    Con una afiladura brillante, en los mini textos que presenta (artefacto: hecho con arte), entretiene y a su vez hace pensar y, por qué no, abre los ojos. Lo curiosos del libro es que, para esto, el lector ha de ser parte activa, no limitarse sólo a leerlo, sino atreverse a entrar en cada uno de los textos, jugar con el autor a través de los códigos QR que acompañan algunos textos, escogiendo, en su caso, alguna opción que el autor propone. No es un libro de lectura y ya, es un libro que no tienen sentido si no hay una mente al otro lado dispuesta a ver las cosas de otro modo, a descubrir un submundo que está ahí, tras todas las cosas, pero que hay que atreverse a contemplar.

    Le recetaban píldoras para curar sus axiomas.

    -Peregóricas

    Se denota cierto rigor científico, cierta tendencia analítica en todos los textos y, sin embargo, va más allá de lo puramente científico, abre nuevas puertas a nuevas dimensiones, a nuevos pensamientos y visiones que conviven con el mundo y las cosas tradicionales.

    Es un libro que creo que hay que leer simplemente por el placer de adentrarse en otras dimensiones, aprender a jugar con los vocablos y los significados, aprender, ir más allá, salir del acomodo mental habitual y descubrir otras estancias almacenadas dentro de nuestra cabeza que quizás, de otro modo, no habríamos abierto jamás.

    Sin duda alguna, se trata de un libro único y distinto, en el que el autor consigue hacer reflexionar a la vez que entretiene y divierte con sus textos mordaces, tan cargados de significados ocultos, de nuevas maneras de ver las cosas.

    Daniel Rivallo se define como filósofo, dramaturgo, areopagita (por vivir en las nubes), entomólogo de palabras y aforista con-pulso. A parte de Microartefactos, tambien es coautor del libro El punto sobre la y (Talón de Aquiles, 2021)

  • Lucky Strike, de David Rangel (Ed. Tinta Ebria, 2022)

    Lucky Strike, de David Rangel (Ed. Tinta Ebria, 2022)

    Lucky Strike es un poemario distinto; escrito con la intención de entretener, pero también para mostrar un punto de vista hacia diferentes ámbitos de la vida humana, ya sea el amor, la sociedad e incluso, y viendo el título ya nos lo indica, poemas relacionados con el tabaco. De hecho, viene a ser un cigarrillo: mientras uno disfruta del placer del cigarrillo, a menudo se detiene y observa la vida, y piensa, y analiza. Estos poemas bien podrían ser las cosas que pasan por la mente en lo que uno se detiene en una esquina y se enciende un cigarrillo.

    Treinta y ocho poemas configuran este libro, que aparece estructurado en cuatro partes, teniendo diez poemas cada una salvo la última, que son ocho. Cada portada de cada una de las partes va acompañada de unas fotografías realizadas por Gabriel Herrera al que el autor dedica unos de los poemas de libro.

    Son poemas escritos con un lenguaje cerca no y coloquial, como si el autor nos estuviera hablando directamente, en una conversación informal, con una copa y, como no, con unos cigarrillos.

    Primera Parte. Media de Lucky.

    Diez cigarrillos, media cajetilla, diez poemas. Diez poemas de variedad temática, pero con un hilo conductor casi imperceptible que es el cigarrillo; cada poema, cada cigarrillo, una reflexión, un análisis fruto de la observación, ya sea real o imaginaria, de distintas situaciones y ámbitos que, al final, son los que acaban configurando la vida diaria.

    Abrimos con su Colombia natal, con cierta dosis de crítica hacia la vida social del país, ante la situación que se vive:

    Salvo que Colombia es solo

    una equis intachable en una fe de erratas

    un trago de cianuro en la garganta

    una patada en los intestinos y, sobre todo,

    un país inclusivo que

    por el hecho de nacer

    ya nos trajo inválidos

    a todos.

    -Fragmento de Dicen

    Hay cierto regusto en el poemario a desengaño, un darse cuenta que la especie humana está tan degenerada que se presume que no tiene salvación, cierto regusto a decepción, porque la vida no es vida, la vida es un camino arduo y lleno de obstáculos y, esta idea, junto a la desbordada imaginación del lector, da lugar curiosos poemas muy personales, con ideas claras que quizás alguien podría tachar de absurdas, pero que, en su análisis de fondo, dicen mucho más de lo que parece a simple vista. Es una crítica dura y sutil a la vez, del mundo y la sociedad en general.

    Imágenes cotidianas como un paseo en autobús cobran una dimensión distinta al introducir un personaje con el nombre de un reconocido escritor, y dejando ver un alto nivel de “patetismo humano”, si es que se me permite esta expresión. Esto afianza un poquito la idea de la crítica, del mostrar lo más soez de la sociedad, personas perdedoras, tristeza, desorientación, fracaso.

    También hay espacio para las noches, esas noches de añoranza e insomnio que desembocan en poemas y humo; el instante en que uno está consigo mismo, y escribe como hace el amor, dando rienda suelta al sentimiento, usando la poesía como punto de unión y, por qué no, tabla de salvación.

    Se aproxima nuestra despedida,

    yo dejo algo en el papel

    el testimonio

    de un pobre angelito extraviado

    y te dejo que te lleves el poema,

    un cenicero no es más que un cementerio de la fe:

    bota el humo y continúa.

    -Fragmento de Tabacomancia II

    Segunda Parte. Otra Media.

    La otra media cajetilla, diez poemas, diez cigarrillos, diez historias-reflexión.

    Seguimos con estos poemas que describen instantes, que narran emociones y sensaciones, y aborda una vez más la variedad temática con el humano en el centro como denominador común.

    El paso del tiempo nos saluda desde el primer poema, un paseo en autobús que se convierte en un viaje a la infancia, en una mezcla de recuerdos que van desde el amor, el primer amor, hasta una herida y el paso del tiempo, que dejará una (desagradable) huella en nosotros mismos.

    Y es que el primer amor no se olvida ojos verdes, cabello rojo

    las margaritas que adornaba sus senos los besos

    sabor a Coca-Cola

    las largas horas atrapadas en su cabello.

    Ni las primeras cagadas

    cuántas veces sin pagar el pasaje del bus

    y de cuántos eventos de rock

    no salí reventado de la nariz,

    lo mismo ocurre en la primera

    decepción amorosa.

    -Fragmento El Primero.

    Se siente más cercanía los sentimientos internos en esta segunda parte; si bien sigue apareciendo un entorno humano y urbano, con sus miserias y su suciedad, aparecen más marcadas las emociones internas y más privadas.

    De nuevo se siente el velo de desengaño, junto con el aire de crítica que aparece de manera recurrente en los poemas. Como si los sentimientos, en esta vida, acabaran a un lado, fueran secundarios, a favor de cosas que nos hacen la vida más fácil, se supone, pero que olvidan lo esencial.

    Tercera Parte. Ceniceros.

    Persiste la línea general del poemario, humo, desolación y, casi, resignación.

    De esa manera parece que todos estamos

    bajo una misma estrella

    o en la pipa a vapor que se lleva a la boca

    el indigente que cambió los sueños por unos gramos

    de cocaína diluida en la materia gris del cerebro,

    quien cambió unos cuantos pesos por algo de fuego.

    -Fragmento Fumé una pipa en mi juventud.

    El paso del tiempo, la podredumbre humana, el desengaño y el ser consciente que esto es solo un tiempo de paso. Que probablemente no cambiaremos nada y hemos de lidiar con lo que tenemos alrededor porque al final, nos guste o no, eso es nuestro mundo y nuestra vida.

    Entrevemos cierta belleza en estos poemas, una reflexión todavía más profunda. Quizás es la belleza trágica de la tristeza que se abre paso entre los versos, el humo y las calles sucias. Los sentimientos han de tener algo bueno y hemos de ser capaces de protegerlos de todo lo que les rodea. El amor es uno de ellos, existe, está, y es capaz de conmovernos más allá del entorno.

    No existe una forma ni dos ni tres

    de dar el primer beso.

    El primer poema siempre se escribe a ciegas,

    es como cuando uno se enamora

    le crecen alas en las manos sin darse cuenta.

    -Magia

    Se abre camino con más relevancia la soledad. El mundo ya es de por sí un lugar solitario, pero aquí se nos abre, junto con cierta añoranza. Junto con la imagen de quedarse sin cigarrillos, el autor desgrana ligeramente esa sensación de sentirse desvalido en una soledad que, además, no tiene cigarrillos para acompañarla, no tiene ese humo, esa visión contemplativa.

    Cuarta Parte. Cajetillas vacías y poemas de relleno.

    Ochos poemas finales. El tabaquismo cobra el protagonismo en el primer poema, un poema que parece ser el más largo de todo el poemario, donde habla del tabaco y, por extensión de aquellas ‘cosas’ que son nocivas para la salud. Poniendo la idea del tabaco en paralelo con el hecho de escribir, ambos actos son solitarios y ambos, cada uno a su manera y salvando las distancias, llevan a la persona a la reflexión y al análisis. Dos actos escogidos con autonomía que, en este poemario, podrían llegar a darse la mano.

    Es entonces el corazón un cenicero

    que se llena poco a poco

    y cada día que pasa

    una colilla se estrella en el fondo del vidrio.

    Ahí asfixiados mueren, latido a latido,

    las esperanzas de vida y el poema.

    -Fragmento de Todo fumador es poeta.

    La idea genérica de que el mundo y la humanidad se está convirtiendo en ceniza sigue presente. Historias e ideas que van atadas a la negrura humana, a la negrura social.

    Es un libro realmente interesante; pero creo que hay que ir más allá de lo simplemente escrito. Creo que hay que ir detrás de las líneas y sacar ese mensaje que el poemario en cierto modo esconde. Ese desengaño por la vida y por el mundo en general sería, desde mi punto de vista, la tónica y el hilo conductor de estos poemas.

    Son treinta y ocho poemas sin filtro, en su mayoría largos en los que el humo se convierte, en algunos casos, en protagonista y, en cierto modo, de hilo conductor. Imágenes vistas a través del humo, reflexión y observación del entorno, de la vida cotidiana, y más allá todavía, de los sentimientos internos y emociones.