Autor: Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Giuliana Donzello, poeta italiana

    3 Poemas de Giuliana Donzello, poeta italiana

    Giuliana Donzello (Italia). Nació en Venecia en 1949. Se licenció en Literatura y Arte en la Universidad de Florencia. Profesora, investigadora y escritora, ha colaborado con el Departamento de Historia y Crítica de las Artes Contemporáneas de la Universidad de Venecia y con el Sector de Artes Visuales de la Bienal de Venecia. Ha publicado varios ensayos sobre arte. Desde 2008 se dedica a la narrativa y la poesía, con las que ha obtenido numerosos premios internacionales. Varios de sus textos aparecen en antologías, revistas, catálogos, periódicos y diccionarios de escritores y poetas contemporáneos (La stagione delle cicale», “Fiori di sale”, “L’altana”, “Il tre periodico”, “L’Ostatismo ultima impronta del Novecento”, “L’accusa del tempo”, “Chrysalises”, “Topografie di memorie”, “Il silenzio delle cetre”).

    No preguntes al poeta

    No preguntes al poeta

    de dónde surge su voz

    sonidos que en el camino exhaustos

    se elevan libres

    Está dentro de versos que brotan

    sangre para vivir el espacio

    de una hoja en blanco, más allá

    los días que le son concedidos

    y los ojos perdidos en el encanto.

    Su corazón se aferra límpido

    a las nubes plomizas de cielos inmóviles

    al tenue recuerdo de marrones hojas

    otoñales, suspiros ligeros disueltos.

    El tiempo lo arrastra vigoroso

    hacia lo que fue su juventud

    y el orden aparentemente tranquilo

    de la vida presente, del peso incauto

    de cada día vivido y perdido.

    En las horas mudas, en los instantes mudos

    de cadencias de retorcidas sílabas

    frágiles hojas blandas

    colgadas de una rama y a punto de caer.

    Tú, muchacho, que corrías

    El recuerdo de tu infancia

    oh muchacho que corrías alrededor del fuego

    ebrio en el borde del campo

    es un invierno blanco por las bombas

    roto y con el vientre desgarrado

    donde el principio de cada forma

    la noche extrema doma.

    No es de madera el fusil que aprietas

    entre tus manos y sigue disparando

    cuando de pronto te precipitas

    no por miedo, sino vencido por el dolor.

    Un mundo inmóvil es tu país,

    escuálida estación desolada

    En el tiempo suspendido

    no encuentras la espera de días para habitar

    sólo momentos para que tu sacrificio se dilate

    Solitario espera ese prado lejano

    el calor de una casta primavera:

    ha pasado un año y aún

    no se cansa de la tormenta.

    Graba en la hoja el poeta del dolor

    palabras con letras de fuego.

    Y la materia se hace carne viva y sangre

    en el amanecer silencioso sobre una locura roja

    y se blanquea en mudos momentos de terror

    arrastrado en un nuevo invierno

    donde se muere por libertad.

    El último cigarrillo

    Divaga la espera

    en la luz muda de palabras, perdida está la hora

    en el reloj del tiempo

    y buscas el sueño que no llega

    para olvidar el miedo en los sueños

    de los que sacas el bálsamo de los recuerdos.

    En un ventisquero lejano vuelves a encontrar

    la jactancia de un soldadito perdido

    y no creerías su lejanía

    memoria casta aún viva en ti

    y sin embargo sin valor cuando sólo

    en el dolor de un silbido de fusil,

    que de repente surgió del follaje

    saboreabas un café con un amargor inesperado

     por una brasa de cigarrillo

     que en el líquido negro caído

     toda chispa ha apagado

     junto con tu existencia:

     cruel desgracia que ha silabeado

     para ti la reverberación de la muerte.

    Tuyo no será el regreso a la ingenua

    frescura de aquel prado, donde tu madre

    te tendía los brazos para ocultarte,

    niño, bajo su cálido pecho

    proyectando su amplia sombra.

    Y naturalmente sobre ti depositaba su aliento.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Devesh Path Sariya, poeta indio

    3 Poemas de Devesh Path Sariya, poeta indio

    Devesh Path Sariya (nacido el 11 de febrero de 1986) es un poeta, prosista y traductor hindi. Ha publicado; Colección de poesía: La barca de Noé (2022); Colección de relatos: Tofu apestoso (2025); Prosa de no ficción: En las pupilas de los ojos pequeños (Diario de Taiwán, 2022); Traducción: Una grieta en la realidad (2021), Compañeros en el campo de tortura (2023). Premio: Premio Bharat Bhushan Agarwal (2023). La obra literaria de Devesh se ha traducido al inglés, al mandarín y a algunas lenguas indias. 

    Qué saben los tiranos

    ¿Saben los tiranos que la boca de Mussolini,

    una vez escupió veneno? fue rellenada

    con una rata muerta y públicamente

    orinada por una mujer.

    Su cadáver fue colgado al aire libre…

    por encima de la multitud que aullaba

    «Más alto, levántenlo un poco más alto»

    Fue sólo la trágica muerte de Mussolini

    que llevó a Hitler a ordenar a sus confidentes

    no dejar que su cuerpo terminara en manos del público

    y que lo quemasen inmediatamente después de su suicidio.

    Quiero preguntar a todos los tiranos

    ¿Qué sienten de verdad cuando abrazan a sus esposas o amantes,

    ¿Qué sienten cuando tocan tiernamente la cara de sus hijos?

    ¿Qué sienten cuando contemplan

    los retratos de sus padres fallecidos,

    reflexionando sobre los días preciados de su juventud?

    ¿Se dan cuenta de que

    otras personas tienen familias y parientes

    como ellos?

    ¿Sufren en tiempos de enfermedad

    o sienten dolor por la picadura de una hormiga?

    ¿Saben que la gente reza por su muerte

    en lugar de por su bienestar?

    En sus brutales actos de carnicería,

    ¿olvidan momentáneamente

    que la muerte no es una hipótesis

    y que ellos también pueden morir acuchillados

    como cualquier otro ser humano?

    Sólo el tiempo dirá lo que ocurrirá

    pero recuerden que,

    como en Egipto, cada plaza de nuestras ciudades

    arde con el potencial

    de transformarse en otra plaza Tahrir.

    Diez días

    Después de John Guzlowski

    Un anciano cuenta sus recuerdos

    de la guerra mundial.

    Antes de desplomarse a causa de las heridas

    luchó durante diez días.

    Se tarda menos de diez segundos

    para que la bala de un arma se libere

    y hundirse en el pecho de un hombre.

    En diez días de guerra,

    ¿Cuántas veces ocurren esos diez segundos?

    No es una simple cuestión de cálculo.

    No hay sólo un arma enemiga,

    ni cada soldado se enfrenta

    un número igual de armas apuntando hacia ellos.

    ¿Dónde se hunden las balas en los cuerpos

    que se desploman?

    ¿Qué tan profundo traspasan a aquellos

     afortunados que sobreviven?

    ¿Importan estas preguntas?

    ¿Es la muerte simplemente una desgracia?

    ¿Es escapar de la muerte un contratiempo

    disfrazado de coincidencia?

    Por suerte,

    algunos soldados salen ilesos de las balas,

    pero llevan cicatrices de otro tipo…

    el peaje de la guerra soportado durante semanas, meses,

    y a veces años.

    El anciano, herido en la guerra,

    vivió cien años,

    pero llevó las heridas de esos diez días

    durante el resto de su vida.

    Pájaro bajo la lluvia

    Miré afuera,

    atendiendo a mi propia comida.

    Era sólo una suave llovizna.

    Justo cuando terminé de comer,

    la lluvia caía con fuerza.

    Más allá de la ventana de mi casa,

    Un pájaro empapado en el aguacero.

    En el lenguaje de los humanos, grité,

    «Busca refugio entre las hojas,

    o desciende a una rama más baja del árbol»

    Sin embargo, se fue volando,

    posándose en un cable eléctrico cercano.

    Extendió su ala,

    Como si estuviera evaluando su preparación para el vuelo.

    Una vez más, le dije

    «Refúgiate en el porche del templo».

    Aun así, permaneció en el cable.

    «¡Entra!»

    Grité con fuerza, abriendo la ventana de la habitación.

    La ventana permaneció entreabierta,

    Las gotas de lluvia entraban incesantemente en la habitación.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Mi Jiayan, poeta estadounidense

    3 Poemas de Mi Jiayan, poeta estadounidense

    Mi Jiayan (Mi Jialu). Actualmente es profesor asociado en el Departamento de Inglés y el Departamento de Lenguas y Culturas del Mundo en The College of New Jersey, donde también se desempeña como director del Programa de Estudios de China. Vive en Princeton, Nueva Jersey. Su investigación académica abarca la poesía moderna de Oriente y Occidente, los estudios cinematográficos y visuales, la teoría de la crítica cultural, la ciencia ficción y la cibercultura, así como la literatura y la ecocultura de la diáspora asiático-estadounidense. Ha publicado docenas de artículos académicos tanto en chino como en inglés. Editó la primera antología de poesía de la diáspora escrita por chinos estadounidenses, Poetry across Oceans: Selected Poems by Chinese-American Diaspora Poets (2014), y la primera colección mundial de poesía en chino sobre la pandemia, Poetry Can Inspire: An Anthology of Global Chinese-language Poetry in the Age of the Pandemic (2022). También es autor de la colección de poesía bilingüe chino-inglés Deep Breaths (Showwe Publishing, 2019). Su segunda colección de poesía bilingüe chino-inglés, The Wormhole Rose, se publicará en 2025.

    El sombrero de Whitman

    -Visitando la casa natal de Whitman

    Tomo prestado tu sombrero de cuero negro de ala ancha para ponérmelo

    no pretendo robarte el laurel como Rey de la Poesía

    sino sólo inclinarme ante tu estatua

    y presentar mis respetos en tu cuna

    luego, sigo a las alas

    de mariposa desplegadas en tu dedo índice de la mano izquierda

    aventurarse en montañas desoladas y en el desierto

    para recoger un manojo de hojas de hierbas raras

    Dijiste: «Una brizna de hierba no es menos que el día de trabajo de las estrellas».

    También dijiste: «Eso también es un cuerpo eléctrico».

    Efectivamente, en la subsiguiente lectura, a cargo de seis poetas chinos.

    la sala resonó con relámpagos y truenos.

    8/6/2023 Residencia natal de Whitman

     La Rosa del Agujero de Gusano No. 5

    Nunca podrás traspasar la atracción de esta piedra imán

    bebiendo nostalgia, llevándola a lo más profundo de tus entrañas

    cuanto más te acomodas, más hambriento te vuelves

    una lluvia de meteoritos salpica, destrozando huesos

    partículas estelares giran dentro del agujero negro

    cortando a través de las partículas que fluyen de los rayos de luz

    incluso las cuerdas más exquisitas no pueden

    rejuvenecer las flores de durazno esparcidas por la lluvia de primavera

    las sombras de la destrucción siguen parpadeando

    en el portal una rueda de loto hace cruces de día y de noche

    el nirvana del sufrimiento permanece distante

    el estandarte de la taberna en Apricot Blossom Village,

    afilado como una cuchilla

    raspa el caos de un cielo oscuro

    ebrios espíritus en la superficie del agua

    tropiezan, inclinando sus oídos para escuchar

    los escarabajos saltan sobre un caballo blanco, persiguiendo

    el ruido de los cascos en el campo de fresas silvestres

    17/7-18/2023 Princeton

    Recordando los Árboles

    – En conmemoración de seis árboles talados

    Divididos a lo ancho revelan la verdad: palabras como virutas frescas

    arrojadas furiosamente de una trituradora de madera, su corriente de aire

    desencadena frases e imágenes que se acumulan en preguntas

    ¿puede un poema devolverle la vida al abrazo celestial de un árbol?

    escindidos hasta el núcleo, los anillos ocultos que rodean

    no pueden -cuando todo se reduce a eso- liberarse; la oscuridad ahora

    se insinúa en un laberinto de círculos insondables, y, juntando los dos extremos

    de una línea de diez mil samsaras juntos, llegamos a nuestro finiquito.

    Bajo una transformación tan elevada, los tocones de los árboles luchan por mirar hacia arriba

    se despliega una gran ala, no la de un cuervo, sin duda

    sino la de la grulla blanca de los inmortales, apretando sus garras gigantes

    una pata oscila en el aire nublado oscuro

    las plumas de ganso encienden la mezcla caótica, sus plumas se derraman aquí y allá

    una enorme hoja de papel de caligrafía inscrita: el calamitoso año de 2020

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Angela Kosta, poeta albanesa

    3 Poemas de Angela Kosta, poeta albanesa

    Angela Kosta nació en Albania en 1973 y vive en Italia desde 1995. Es traductora, ensayista, periodista, crítica literaria, editora y promotora. Ha publicado 11 libros: novelas, poemas y cuentos en albanés, italiano e inglés. Sus publicaciones han aparecido en diversas revistas literarias y periódicos de: Albania, Kosovo, Italia, Estados Unidos, Inglaterra, China, Rusia, Alemania, Arabia Saudí, Argelia, Polonia, Australia, Egipto, Grecia, España, Tayikistán, Corea del Sur, Hungría, India, Bangladesh, etc. Angela Kosta traduce y escribe artículos y entrevistas para el periódico «Calabria Live», la revista Saturno, el periódico «Le Radici», la revista internacional «Orfeu», la revista Alessandria Today, el periódico Nacional, la Gazeta Destinacioni, la revista Perqasje Italo – Shqiptare , la revista internacional Atunis – Bélgica, colabora con revistas en, International Literature Language Journal (EE. UU.), Bangladesh, etc. Angela Kosta es Embajadora de Cultura y Paz en: Bangladesh, Polonia, Canadá, Argelia, Egipto, México, etc. Angela Kosta ha sido traducida y publicada en 28 idiomas y países extranjeros. Sólo en el segundo semestre de 2023, fue autora en 84 periódicos y revistas nacionales e internacionales con: poemas, artículos, entrevistas, ensayos, etc.

    La luz de la supervivencia

    La luz de la esperanza brilla en la amada

    tierra surcada por bordes heridos donde

    la pobreza vive desnuda.

    Hay señoras desnudas

    con los ojos muy abiertos

    en las aceras llenas de cadáveres

    con ansiedad se alimentan dentro de la basura

    con comida podrida como migas de pan rancio como si fueran para perros callejeros.

    Pero la Luz de la Esperanza triunfa recorre el mundo por los caminos por donde pasa la gente pobre y enferma.

    Pasa por allí como una procesión de antorchas para decirle a la amada Tierra que deje de sufrir.

    Alimenta a los pobres en abundancia

    con la luz de la esperanza.

    La luz oceánica emerge y llena las grietas del alma de los enfermos,

    dondequiera que estén.

    Al abrazar la luz,

    todos se recuperan de los males del siglo:

    ¡Las enfermedades y la pobreza!

    La apoteosis de Belcebú

    Silenciosamente el diablo gobierna el mundo

    desde el infierno extiende sus tentáculos

    como un vampiro

    sediento de sangre chupa continuamente

    se pone lívido con los indefensos.

    en las tormentas de la vida aúlla de ira

    con furioso fuego ardiente destruye

    a los humanos aún en el vientre

    y en el trono del glorioso poder se sienta.

    otras órdenes inventan veneno al probarlo

    del cáliz lleno de lágrimas de humanidad

    el bastión con un ruido sordo hacia el cielo se eleva

    él es ahora el único dios.

    en los valles, las flores se secan

    el polen y la miel se convierten en hiel

    las montañas se mueven,

    cada piedra ya no encuentra paz.

    a los ríos de sangre sólo les queda el lodo

    vuelca toda la tierra y los planetas

    pero el demonio sigue sediento

    con lujuria el tiempo postula

    y nunca muere

    tentáculos por doquier en el espacio se expande

    la desgracia del destino brota en ellos

    sobre cráneos mutilados pisotea

    y renace cada vez que muere la inocencia.

    Cisne mentiroso

    Olas de pensamientos

    en busca de la persuasión

    incómodo por recuerdos taciturnos

    premisa repetida cada mañana

    donde desde lejos con engaño

    tu mano alcanzó la mía

    mientras mi corazón feliz sonreía

    creyendo en la dulce brisa del amor

    en ese mágico infinito del mar

    hoy en una tormenta igual a la vida

    igual que mi alma lacerada

    cisne tendido en las rocas

    donde el rugido de las olas lo lanza más lejos

    en otro lugar de un mundo atormentado

    atormentado por un pasado que ya no existe

    tal vez nunca existió

    pretérito en la trampa de tus ojos

    de tus labios que emitían

    palabras interminables

    engañando cándidos, verdaderos sentimientos

    sabiendo el daño que hacías

    suprimiendo nuestro juramento

    pacto eterno

    hoy un espectro en el olvido.

  • 3 Poemas de Eun Oh오은, poeta surcoreano

    3 Poemas de Eun Oh오은, poeta surcoreano

    Nació en 1982 en Jeongeup, Jeollabuk-do. Se licenció en Sociología en la Universidad Nacional de Seúl y obtuvo un máster en la Escuela de Postgrado de Tecnología Cultural del KAIST. En 2002, debutó en la literatura a través de la revista Hyundae Poetry. Entre sus poemarios destacan Los cerdos del Hotel Tassel, Amamos la atmósfera, De ser a ser, La mano izquierda tiene dolor de corazón, Una vez tuve un nombre y El pronombre de la nada. También ha publicado una colección de poesía juvenil titulada The Work of the Heart y colecciones de ensayo como You Are a Dangerous Robot Now, You and I, Yellow, Gentle Care y Wearing Green. Ha recibido varios premios literarios, como el Park In-hwan Literary Award, el Koo Sang Poetry Award, el Hyundae Poetry Award y el Daesan Literary Award. Es miembro del grupo literario Jakran (Revuelta).

    Sentimientos estacionales

    Me encantaba la esquina

    apoyado en ella,

    nací de nuevo en alguien que esperaba…

    el viento sopló y luego retrocedió.

    Sentí como si algo se hubiera desvanecido,

    rebusqué en mis bolsillos.

    Un perro se acercó,

    un perro que nunca había visto antes.

    Supongo que él tampoco me había visto nunca

    pasé rozándolo,

    me miró.

    Los rostros se volvieron familiares,

    los olores se volvieron familiares.

    El otoño mismo está a medio madurar,

    pero algo dentro de mi pecho había madurado.

    Inconscientemente, me giré para mirar atrás.

    aunque goteaba de sudor,

    el perro no mudó su piel.

    Algo inevitable.

    Aunque goteaba de sudor,

    no me quité el abrigo.

    Algo inevitable.

    Todavía estamos dentro de nuestros caparazones.

    Sintiendo algo en mi agarre,

    busqué en mi bolsillo

    desplegué un recibo arrugado,

    encontré, afortunadamente, un verano.

    La gente con apego persistente

    viven ciertas estaciones

    un poco más que otras.

    Esas cosas

    Cuando lo abrí, estaban allí. Parecían decir: «nos quedaremos, aunque nos olviden»,

    o «nunca nos olvidarás, porque estamos aquí». Pero lo abrí para olvidarlas, porque estoy obligado a recordar si están ahí. No tengo forma de olvidar porque aparecen y me estrangulan.

    No estarán allí. Tal vez no estén ahí. Qué bueno sería que no estuvieran.

    Pero estaban allí. No olvidaré. Tal vez nunca lo olvide. Qué maravilloso sería si pudiera olvidar. Sin embargo, indefectiblemente, estaban allí.

    Estaban fuera, en un lugar desconocido desde dentro. El interior era demasiado acogedor, demasiado ordinario, demasiado similar para notarlo. Las historias internas rara vez salen al exterior; se apiñan y se espesan en el interior.

    Estarán ahí para siempre, mientras yo tenga la voluntad de abrir y manos con las que abrir.

    Aunque se hayan ido, permanecerán en mis pensamientos. Aparecerán en mi mente. Y mi corazón se ahogará. Su ausencia llamará sin cesar a la puerta de su existencia.

    Cuando lo cerré, desaparecieron, como por arte de magia. Que no se vean no significa que se hayan ido. Me sentí culpable por haber cerrado los ojos. Siguen existiendo en algún lugar entre lo que no se ve y lo que no se mira. Esas cosas que aparecen mientras están en mi mente -independientemente de si abro o cierro, o incluso cuando no abro sólo porque no puedo- siguen existiendo.

    Yo

    Cuando quería estar solo, iba al baño.

    Esto me producía una sensación de soledad.

    Sin ninguna razón en particular,

    estar solo delante de los demás me parecía algo de lo que avergonzarme

    pero con el tiempo, empecé a sentirme bien.

    Con el tiempo, estar solo se convirtió en algo cómodo.

    El espejo del baño estaba meticulosamente limpio.

    Aunque ninguna huella dactilar lo marcaba,

    no era fácil de mirar.

    Sonreí ampliamente al espejo

    aunque nadie me miraba,

    las comisuras de mi boca no se levantaron fácilmente.

    Como si hubiera visto algo que no debía,

    como si mi reflejo fuera de alguna manera antiestético,

    La risa estalló en mí.

    Como una historia demasiado absurda para reírse de ella,

    como una cara que se vuelve ridícula de tanto reír,

    como el mejor comediante del mundo,

    En este mundo divertido.

    Pero incluso solo,

    incluso en el baño,

    no podía sonreír sin esfuerzo –

    incluso solo delante de mí mismo.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Eva Petropoulou-Lianou, poeta griega

    3 Poemas de Eva Petropoulou-Lianou, poeta griega

    Eva Petropoulou-Lianou (Grecia). Ella nació en Xylokastro. Trabajó como periodista en 1994 para el diario francés «Le Libre Journal». Ha publicado libros y libros electrónicos: «Yo y mi otro yo, mi sombra», de la editorial Saita, «Geraldine y el duende del lago», en inglés-francés, así como «La hija de la luna», en su 4ª edición, en griego-inglés, de la editorial Oselotos. Su obra ha sido incluida en la Enciclopedia Griega Haris Patsis, p. 300. Sus libros han sido aprobados por el Ministerio de Educación y Cultura de Chipre para la biblioteca de estudiantes y profesores. Colabora con la revista literaria electrónica The poet magazine. Es miembro de la Unión Literaria Internacional, con sede en Estados Unidos. Colabora en la promoción de la literatura y promociona la obra de poetas griegos. Eva es miembro de la «Association Alia Mundi Serbia», de la «International Society of Writers and Artists of Greece» y de la «Piraeus Society of Letters and Arts», así como de la Corinthian Writers Society. Presidente de Grecce asociación Mille Minds de México, Embajador Internacional de la revista electrónica Namaste India.

    Poema de amor

    Tu sonrisa

    sueño un futuro contigo

    sueño un cielo azul

    un atardecer en una isla

    sueño una casa blanca

    y con vistas al mar

    sueño un futuro cerca de ti

    y tengo un mal sueño

    durmiendo sola

    sintiéndome débil

    pero en mi corazón

    no estoy sola porque siento el latido de tu corazón

    siento tu respiración.

    +

    Mi poema

    el rostro que no he visto en años

    tú, el más asombroso ser

    que no puedo tocar

    la belleza se esconde en pequeños pedazos en tu cuerpo y mente

    tú,

    puedo explicar el porqué

    pero desconozco mi qué

    que un día te cruzaste en mi camino

    fuerzas del amor o la pasión me tocaron

    sin razón

    yo estoy mirando al este

    tú estás mirando al oeste

    los milagros ocurren todos los días

    tú,

    una pasión que puedo vivir en un momento privado

    el amor que doy

    el amor que nunca será entendido

    tú,

    en otro espacio o galaxia

    tú,

    mi ideal

    mi jardín

    secreto

    tú,

    los momentos que nunca tuve

    tú,

    la distancia entre dos países

    un puente que intentaré construir para alcanzarte.


    Un hombre precioso

    Las noches y los días van y vienen sin una sonrisa

    los días son tan largos sin una sonrisa

    las noches son una espera de una llamada o un mensaje

    es tan caro este tiempo lejos de tus ojos

    eres mi perla preciosa

    un diamante escondido en el lodo

    esperando el momento de abrazarte y besarte.

    eres mi tesoro escondido en el sol

    esperando el día del reencuentro

    esperando tu mirada ..

    esperando tus labios

    eres mi perla preciosa escondida en una ostra

    en lo más profundo del mar

    eres mi hombre precioso.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Tae-jun Mun문태준, poeta surcoreano

    3 Poemas de Tae-jun Mun문태준, poeta surcoreano

    Tae-jun Mun문태준 nació en 1970 en Gimcheon, Gyeongsangbuk-do. En 1994, debutó en la literatura al ganar el Premio al Escritor Novel de la revista Munye Joongang. Entre sus poemarios destacan The Whispering Backyard, Bare Foot, Flounder, The Growth of Shadows, A Distant Place, Our Last Faces, Is There Any End to What I Long For?, y Morning Reflects. Ha recibido varios premios literarios de prestigio, como el Nojak Literary Award, el Sowol Poetry Award, el Midang Literary Award, el Mogwol Literary Award, el Jeong Ji-yong Literature Prize y el Park In-hwan Award.

    Pie desnudo

    En el mercado de pescado, una concha filo extiende su pie desnudo fuera de su cuerpo en forma de choza.

    Como un Buda muerto que muestra brevemente su pie desde el ataúd

    para los discípulos que lloran de dolor, extiende su pie desnudo,

    empapado durante tanto tiempo en barro y agua, el pie desnudo está hinchado.

    Cuando toco ese pie desnudo, como si le rindiera pleitesía, la cáscara de la concha filo lo retrae lentamente,

    como para promulgar su primera deliberación, o quizás la más antigua.

    A esa velocidad, tanto su tiempo como su camino deben haber fluido,

    debe haber salido al encuentro de alguien,

    se separó de ellos, y regresó tan lentamente,

    debe haber estado descalzo todo el tiempo.

    Después de perder el amor,

    debe haber enterrado su pie descalzo en su pecho,

    soportando la pena, como un pájaro que esconde el pico en el pecho para sobrevivir a la noche.

    Cuando la casa gritó, «Ah»

    Debió aventurarse por las calles con sus pies desnudos llenos de ampollas, pidiendo limosna.

    Cuando regresó a su casa, apestando a pobreza,

    después de vagar por la calle descalzo todo el día,

    cuando los jóvenes, que habían estado llorando «Ah-», llenaron sus estómagos,

    sus lágrimas también debieron haberse calmado, como aquella noche oscura.

    Cuando llega la noche

    El lugar donde entro

    parece el interior de una antigua cueva de piedra

    empiezo a desvanecerme.

    empiezo a desaparecer.

    Entre el chirrido de los insectos,

    me convierto en un grano de arena, una hoja,

    una nube, una elegía, una gota de lluvia.

    La sombra de la montaña se mueve como el agua a lo largo de la orilla

    en cada rama, los pájaros se posan

    revolotean, intercambiando ramas entre sí.

    El cielo abre un vasto espacio a la izquierda,

    para que los pájaros puedan atravesarlo volando.

    Como si todos ellos se hubieran fusionado con el agua que fluye,

    Como si todos ellos estuvieran montados en un velero, a la deriva hacia el cielo occidental.

    El sueño de mi padre

    El sueño de mi padre se alarga cada día,

    envuelto en sopor como hierba marchita.

    Trabajó en todo tipo de empleos en su vida,

    y por eso, hay innumerables razones que lo adormecen ahora.

    Tumbado allí, padre parece un pepino viejo

    se aplica un ungüento, y luego se duerme de nuevo.

    Dejando sólo una almohada de madera detrás,

    puede que pronto se deslice en el mundo del sueño para siempre.

    Hizo todo tipo de trabajos para el mundo –

    ¡Sí, ciertamente lo hizo!

    padre merece su descanso,

    hasta que la sombra del árbol zelkova envejezca.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de No-hae Park박노해, poeta surcoreano

    3 Poemas de No-hae Park박노해, poeta surcoreano

    No-hae Park박노해. Poeta y activista cuya carrera literaria comenzó con la publicación de Dawn of Labor en 1984, una colección de poesía centrada en la liberación de los trabajadores. A pesar de estar prohibido por la dictadura, el libro vendió casi un millón de ejemplares, lo que le valió el apodo de «el poeta sin rostro». Sus obras posteriores, entre ellas True Beginning (1993) y Only a Person Is Hope (1997), fueron escritas mientras estaba encarcelado por su activismo político, en particular por su papel en la Alianza de Trabajadores Socialistas de Corea del Sur. Liberado en 1998, siguió escribiendo y abogando por la paz mundial, publicando colecciones como So You Must Not Disappear (2010) y Seeing Your Heaven (2022). Además de poesía, Park ha publicado ensayos fotográficos y expuesto sus fotografías, tomadas durante sus viajes por zonas de conflicto y regiones empobrecidas de todo el mundo. Sus últimas obras, como The Blue Light Girl (2020) y Tear-Flowering Boy (2024), reflejan su constante dedicación a los derechos humanos y la sostenibilidad ecológica. A través de su organización, Culture of Sharing, Park sigue promoviendo la vida, la paz y la solidaridad mundial.

    Una vez más*

    Una persona llena de esperanza

    ya es esperanza.

    Una persona que busca el camino

    ya es un camino nuevo.

    Una persona verdaderamente buena

    ya es un mundo bueno.

    Está dentro de esa persona.

    Empieza con esa persona.

    Una vez más:

    sólo una persona es esperanza.

    El amanecer de la labor*

    La belicosa labor nocturna ha terminado,

    vierto soju frío

    sobre mi dolorido corazón.

    Ah…

    no puedo seguir así mucho tiempo.

    Seguro, no puedo seguir así

    una vida de comidas de fábricas mal cocinadas de jimbap…

    mi cuerpo cubierto de grasa, en una prueba de fuerza,

    me tambaleo y lo exprimo todo

    en esta guerra de labor.

    Aunque no puedo seguir por mucho tiempo,

    aunque no puedo seguir con seguridad,

    no hay otro camino.

    Si tan sólo pudiera liberarme,

    si tan sólo pudiera salir volando de

    mi agotado destino sombrío a los veintinueve años. . .

    Pero, ¡ay!

    no hay otro camino, no hay otro camino

    aparte de la muerte, no hay otro camino.

    Esta vida obstinada,

    el yugo de la pobreza,

    no hay otro camino que vivir este destino.

    En mi cuerpo desplomado,

    por el bien del trabajo de mañana, que siempre llega,

    vierto soju frío, al amanecer,

    sobre mi corazón dolorido.

    También vierto tenacidad, dignidad, furia y tristeza,

    que son más fuertes que el soju.

    Dentro de cada gota cruda de sudor y sangre,

    que, al final, se romperá y estallará

    del muro indefenso de la desesperación,

    crece, con aliento tranquilo,

    nuestro amor, nuestra furia,

    nuestra esperanza y unidad.

    Por eso, al amanecer, vertemos soju frío

    sobre nuestros corazones doloridos,

    una y otra vez,

    hasta que un nuevo amanecer para los trabajadores

    surja.

    Estoy ahí*

    El centro del cuerpo no es el corazón

    cuando el cuerpo enferma, el dolor se convierte en el centro.

    El centro de una familia no es el padre,

    en cambio, el enfermo se convierte en el centro.

    El lugar donde la dignidad humana es aplastada a punta de pistola,

    donde la conciencia, la justicia y los niños son masacrados,

    ahora mismo, ese lugar es el centro del mundo.

    Líbano,

    Palestina,

    Irak,

    Afganistán,

    tiemblas solo en el incendio.

    Más allá de las fronteras, las religiones y la raza

    a tu lado, empapado en sangre,

    ahora estoy aquí.

    Estoy ahí.

    * Traducido íntegramente al inglés por el Hermano Anthony of Taize

       Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Johnny Gavlovski #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Johnny Gavlovski #PoesíaVenezolana

    Johnny Gavlovski. Escritor. Psicólogo clínico y psicoanalista. Docente Universidad Metropolitana de Caracas. Director académico de www.culturamundis.com Conferencista en universidades de Bogotá, Buenos Aires, Cádiz, Bergen y Oslo. Su trabajo como escritor cubre diversas áreas: NOVELAS (Cuerpo de Ámbar, Ana, recuerdos de la casa verde. ESTUDIOS DE PSICOANALISIS Y ARTE: Sublimaciones, Pollock, desnudo con cuchillo, Pornókrates de Rops, EL Bosco y la alquimia. POESÍA: Poemas químicos, Red de seda, Paisaje inconcluso. DRAMATURGIA, más de veinte obras de teatro traducidas el inglés, croata y sueco.  Ha recibido premios nacionales e internacionales, entre los que destacan 1978: Premio Poesía. UCAB. Premio Municipal de Teatro, 1988 – 1997. Premio Municipal de Cine, 1992. Firma el Libro De Honor Universi¬dad Carolina de Praga, 1997. Premio Actors of the World, Londres, 2008. Seleccionado por la Victoria University Press. New Zealand para la antología de cuentos del mundo Been There, Read That! 2008. Actualmente es colaborador de los portales prodavinci.com y elnacional.com/papel-literario.

    EL LAMENTO DE SÍSIFO

    Sucedió

    la cuesta

    el dolor

    no comprender

    La cuesta

    cuesta

    el peso en el muslo

    el dolor

    la cuesta

    cuesta

    cuesta

    empinada

    arrastrar la pierna

    arrastrarme

    el dolor

    cuesta

    cuesta

    cuesta

    cuesta

    Recostado contra el muro

    grito auxilio

    Silencio

    el dolor

    el asfalto me recibe

    *

    Relataré la historia

    algún día

    -entre líneas-

    sin palabras

    Mi piel escribirá

    un nuevo abecedario

    apagará la angustia

    -Había una vez-

    La mordaza caerá

    ésta

    la del silencio

    la del nudo en el alma

    La palabra rota

    encontrará una cicatriz

    para ser escrita

    Párpados como gaviotas cansadas

    rompen las olas

    vuelan

    sobre otra roca

    se estrellan           

    contra el dolor

    Tus silencios

    se rompen

    contra mis gaviotas

    cansadas

    ELLA, LA DULCE Y TEMIDA

    Aquella tarde, después del mediodía, cuando el silencio pesa de calor; cuando el sopor busca la desnudez, la suave caricia me hizo despertar (nunca he estado más despierto)

    Abrí los ojos, estaba allí, imperceptible presencia. Absoluta presencia

    Afuera conversaban. Respetando mi sueño, pero yo estaba allí, en mi lecho, con los ojos abiertos pude ver cómo el aire se hacía mujer; sentada al borde de mi cama: benévola, amable

    ¿Quieres venir? – me dijo

    La mire

    Dulce. Tan dulce. Inmensa. Su voz, cálida. No había oscuridad en el aura que la cubría, ni vestigio de harapos, con la que el miedo humano la representa. Los miedos hacen eso, disfrazan. La verdad llega desnuda, cubierta en céfiro encaje

    ¿Quieres venir? – me dijo

    Bastaba un sí         Cerrar los ojos

    Ella me tomaría en un abrazo etéreo.      Me deslizaría 

    por un tobogán de terciopelo

    todo terminaría

    ¿Quieres venir? – preguntó

    No

    Aún no

    Hay demasiado amor

    Estos poemas pertenecen a Poemas Químicos © Johnny Gavlovski

    © Editorial Diosa Blanca – 2024 (Caracas, Venezuela)

     Foto Crédito: @acipoyo

  • 3 Poemas de Ha-seok Lee 이하석, poeta surcoreano

    3 Poemas de Ha-seok Lee 이하석, poeta surcoreano

    Ha-seok Lee 이하석 Nació en 1947 en Goryeong, Gyeongsangbuk-do. En 1954, poco después de la guerra de Corea, se trasladó a Daegu con su familia y creció cerca de un pueblo de refugiados en Daemyeong-dong. Las ruinas de la posguerra se convirtieron en el patio de recreo de su infancia, y esta experiencia se convirtió más tarde en un tema central de su poesía, dando forma a lo que se conoce como la estética de los «paisajes en ruinas». Debutó en la literatura en 1971 con una recomendación poética en la revista Hyundai Sihak(Poesía Moderna). Entre sus poemarios figuran Transparent Inside, Mr. Kim’s Profile, We, Strangers, Cypress Fence, On Fridays, I Look Far Away, Drawing Goryeong, Rust, Things, Correspondence, Between Love, Roots of Thunder, Rhapsody of Hyangchon-dong y The Future of Memory. También publicó el poema épico Haewol, Song of the Road. Lee ha recibido numerosos premios literarios, como el Premio Literario Kim Soo-young, el Premio Literario Docheon, el Premio Literario Kim Daljin, el Premio Literario Kim Gwang-hyeop, el Premio de Poesía Lee Yuk-sa y el Premio Literario Budista Moderno.

    Paisaje trasero 1

    En el callejón trasero, junto al depósito de chatarra,

    la puesta de sol se rompe en fragmentos de vidrio desechado,

    y la hierba siente un pulso asesino a través de las esquirlas de vidrio.

    Cae la noche, las gotas suspendidas en el aire

    se aferran a las frías superficies metálicas, resplandecientes –

    sus interiores transparentes quedan al descubierto en la oscuridad.

    Algunas sucumbiendo a su propio peso,

    gotean y se filtran en el suelo,

    llegan a las raíces y se mezclan con óxido rojo,

    tornándose en charcos de agua oxidada.

    otras se evaporan, desapareciendo en la oscuridad.

    Bajo la tierra, trozos de metal enterrado bloquean el camino de las raíces,

    con el tiempo se entrelazan con ellas, se vuelven lánguidas.

    La hierba cubre las pocas historias impresas en un periódico,

    sorteando el camino del metal, domándolo cómodamente pero de manera constante,

    antes de que se extiendan hacia el próximo destello de rocío.

    El mar de parto

    El Mar del Oeste nutre toda vida, incluso las humildes algas marinas,

    constantemente agitadas y revueltas por el implacable oleaje.

    Raspando sus bordes con olas que surgen de sus profundidades en ebullición,

    obligando a los bañistas a retroceder, jadeando:»¡Oh, Dios!»

    pero borrando nuestras huellas en capas en un instante,

    arañando sin cesar sus propias fronteras,

    hirviendo como una olla de sopa de algas,

    circula constantemente alrededor de la costa distante.

    Como una nueva madre que llora, agitando sus extremidades,

    pero finalmente, con alivio, da a luz a su hijo,

    El mar, burbujeante como una sopa de algas,

    nunca deja de sacar algo de sus húmedas profundidades.

    Un hombre, dirigiendo cuidadosamente su barco de pesca,

    nervioso por el parto de su esposa en casa,

    siente el tirón de las olas, como los dedos de su esposa que lo instan a regresar,

    pero todo lo que saca de la olla del mar hirviente

    es un arco iris ondulante.

    Más allá del horizonte, las nubes se elevan como vapor,

    y por fin, sobre el techo de las olas,

    resuena el llanto de un recién nacido: «¡Wah!».

    Piedra

    1

    Como la piedra es hueca en su núcleo,

    su grano desigual, como el agua.

    Así me quedé, como olas que nunca alcanzan la orilla.

    Mi mirada desesperada sólo crea

    una grieta en tu dirección.

    2

    ¿En qué tipo de piedra

    me estoy condensando?

    Lentamente, me hundo en tus profundidades.

    Cuando te arrojo una piedra

    sólo queda la mirada de la piedra que se va.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero