Autor: Mariela Cordero

  • 5 poemas de Maki Starfield, poeta japonesa

    5 poemas de Maki Starfield, poeta japonesa

    La poeta japonesa Maki Starfield. Fuente: Facebook de la autora.

    Maki Starfield (Ehime,1972) es una poeta y artista japonesa. Cuenta con una Maestría en Artes de la Universidad de Sophia. Es miembro de la Asociación de Poetas Universales de Japón. También es miembro Sokyu, Sawa y Evergreen (Sociedades japonesas de Haiku). Sus poemas han sido publicados en revistas literarias de Italia, China, Rumania, India y Corea. Ganó el 12º Concurso anual Mainichi Haiku. Ha publicado en coautoría más de diez libros bilingües, con poetas de distintos lugares del mundo. Sus poemas han sido traducidos en diez idiomas.

    Como artista ha participado en diferentes exposiciones como Design Festa Vol.40 en Tokyo Big Site (2014). También ha obtenido distinciones como el Premio de la Asociación de Arte Contemporáneo Kindaibijutsu (2017) y el Premio Dojinsho en la 44a Exposición de Taiyo Bijutsu en (2018).

    Vestido

    Disfruta cada encuentro
    porque puede que no vuelva a suceder.
    llevo puesto un vestido de palabras
    —un vestido rojo en mi muerte.

    Jardín de septiembre

    Una cosa simple
    Conquistada despacio,
    Haré un jardín en mi cuerpo.
    Allí florecerá tu rosa.
    Estoy en cada pétalo
    La radiación de tu rosa también está dentro de mí.

    Unidad

    Ni en el corazón, ni en la razón, ni en el egoísmo,
    pero dónde yo estoy, tú también estás conmigo.
    Vivo contigo en esta felicidad.

    Ni en el cielo, ni en la tierra, ni en una piedra que rueda cuesta abajo,
    pero dónde yo estoy, tú también estás conmigo.
    Vivo contigo en esta felicidad.

    Ni la vida, ni en la muerte, ni el Estado, ni en los padres,
    pero dónde estoy yo, tú también estás conmigo.
    Vivo contigo en esta felicidad.

    Aquí hay un país sin guerra

    Aquí hay un país sin guerra.
    Ya no existen los rivales
    Tampoco existe un soberano dominante.
    Todo es pacífico
    Todas las personas se comunican con telepatía.

    No existe la pobreza, ni el crimen, no existe la enfermedad.
    La gente vive largos años.
    Como un bebé feliz en el regazo de su madre
    Un país que ríe siempre.

    Con una copa de vino en la mano
    Un país tumbado sobre su espalda, acariciado y besado.
    Sin un sistema monetario, no existe la necesidad de trabajar para vivir
    Un país donde todos hacen el trabajo que desean hacer.

    Deberíamos abolir ahora las armas nucleares
    Los dictadores no son necesarios.
    (Lo que queda, en conclusión, es el pecado del crimen)

    Un país sin gobernante.
    No está controlado por nadie
    No sabe de democracia, tampoco de socialismo.
    Aquí hay un país pacífico, sin guerra.

    Fortuna lunar

    1
    Un montón de ortigas
    Floreció encima del cemento—
    ¡Verde glorioso!

    2
    Mi amor está lejos,
    Pero esta noche
    Miramos la luna juntos.

    3
    Desnudos en un sueño,
    Nos abrazamos con fuerza,
    Me quedo sin aliento.

    4
    ¡La magia de un beso!
    Ahora tú
    Conviértete en la llama de mi deseo.

    5
    Durmiendo juntos,
    Dos locos enamorados;
    La luna nos aprueba.

    6
    Floreces
    En mi jardín—
    Una rosa prodigiosa.

    7
    Tu saliva
    Grabada en mi boca —
    ¡Sabor eterno!

    8
    Ecos de un sueño…
    El lago me acompaña:
    Palabras de agua.

    9
    ¡Un poeta!
    Su corazón está colmado
    con maravillas.

    10
    Palabras aladas…
    Los arboles de melocotón están floreciendo
    en mi ciudad natal.

    11
    Tres pétalos para ti.
    ¿Por qué está Fortuna
    en el centro?

    12
    El sueño del poeta
    Está a la deriva.
    Pero el sueño es verdad.

    13
    En un jardín
    Te veo en plena floración,
    Listo y despeinado.

    14
    No me hago ilusiones, ¿verdad?
    Pero sin ilusiones
    ¡Estás jugando!


    Traducción: Mariela Cordero.

  • 4 poemas de Gouthama Siddarthan, poeta indio

    4 poemas de Gouthama Siddarthan, poeta indio

    Gouthama Siddarthan (India, 1968) es un poeta, cuentista, ensayista y crítico literario que desempeña una activa vida literaria en Tamil Nadu (India). Tiene 15 libros publicados, que incluyen series de historias y ensayos. 10 de sus libros se han publicado en 8 idiomas (tamil, inglés, español, alemán, búlgaro, portugués, italiano y chino). Dirige la revista literaria ‘UNNATHAM’, que se enfoca en literatura del mundo moderno y cuyo próximo número especial sobre «narrativas latinoamericanas» se encuentra en preparación.


    Tres flores

    Tres tazas emanan su aroma con el té espumoso,
    Tierno, vaho gris ondulante
    He estado esperando por esto
    En un paisaje sin espacio ni tiempo.

    Una taza está destinada para mí;
    ¡La otra, para ti, Parra!
    Es decir, para tu antipoesía.
    Que define la poesía como
    ‘Refinar un papel vacío’

    Y otra taza más para
    Andal que proclamó
    «No cambiaremos nuestro amor lujurioso».

    ¡Las flores de acacia han brotado, Parra[1]!
    La frialdad de la casa de té.
    Transporta la fragancia de las flores.
    Mezclada con el aroma del té.

    La temperatura de la frialdad cambia,
    Gira y sale.
    Flota la fragancia de las flores de mullai[2]

    Por allá viene en Andal.

    La flor maitreya[3] florece en mi bolsillo
    Resplandece, emite un olor dulce.
    Ahora el té se vuelve un brebaje almibarado y caliente.

     

    Notas de verano

    Ahora las brasas del sol ardiente florecen
    Es un momento mágico para susurrar en poesía.
    Deja que las palabras ardan,
    Pero, Sol, esta no es la nota de verano.

    Las últimas hojas caen de las plantas que se mecen.
    Es el instante mágico para tocar música.
    Que griten las cuerdas del deseo.
    Pero, Músico, esta no es la nota de verano.

    Girasoles en el suelo rojo están ardiendo
    Es un momento mágico para derramar.
    La infusión del suelo rojo
    Deja que la manivela de agua oscile,
    Pero, Girasol, esta no es la nota de verano.

    La fragancia del cuerpo se destila en el sudor.
    Es un momento mágico para abrazar a la amada.
    Que los cuerpos se enlacen entre sí.
    Pero, Mi Llama, esta no es la nota de verano.

    Si la música del verano ardiente.
    Trae el sabor de la tierna fruta de la palma.
    Para nuestros labios cautivos en la unión quemante
    Cuando las brasas arden por ti
    Se desbordan como palabras por todo mi cuerpo.
    Que se ha ahogado en ti con deseo.
    Voy a escribir las notas de verano
    A lo largo y ancho de tu cuerpo.

     

    Flor amarilla

    Salgo de la oficina por una taza de té.
    El verano golpea mi cráneo
    Camino a través de las sombras de los rascacielos.
    La sombra de un trabajador que cuelga precariamente.
    Desde la cúpula de un edificio pasa por encima de mí.
    El olor de su cuerpo se asemeja al de la tierra arada bajo un sol ardiente.
    Ráfagas y besos en mi cráneo
    Luego, las sombras de la jungla de concreto se desvanecen,

    En un instante una flor amarilla estalla.

     

    Naranja

    Por la mañana
    Surge mi avidez
    Por comer el fruto de la naranja.

    El sabor de los segmentos de la pulpa.
    Ordenados con elegancia en su interior.
    Como semillas
    Estimulan mi lengua.
    ¿Por qué floreció este deseo hoy?

    Mi amor,
    La pulpa de la fruta
    Pelada con tu mano
    Aumenta
    El deseo insaciable y
    El sabor de la fragancia.
    Que se esparció por toda la cama
    Después de nuestra primera unión.
    En aquel día.

    Cubro tu cuerpo
    Con la cáscara pelada
    De esa naranja
    Tu cuerpo se convierte
    En una naranja magnífica.

    Al punto de la extenuación
    Habiendo extraído
    La fragancia de
    La naranja
    En el dormitorio que se convirtió en bosque.
    Y después de mirar en tu cuerpo.
    La naranja señala.
    Otro cuerpo

    De una fruta a otra
    De un cuerpo a otro.

    Hoy
    La luz del sol me envuelve
    Con la fragancia de
    La naranja.
    La naranja  madura.
    Y oscila sobre mi cabeza.


    Notas

    Traducción: Mariela Cordero. 

    Agradecimiento especial: Gustavo Osorio (Ita Letter), traductor.

    [1] El poeta chileno Nicanor Parra tuvo una ruptura amorosa cuando estaba disfrutando de las fragantes flores de acacia. Cada temporada en que florecían dichas flores, tristes recuerdos de separación inundaban su mente.

    [2] Flores nativas de Tamil Nadu. Andal, una antigua poeta tamil, que tenía una devoción teñida de amor por el Señor Perumal (deidad hindú), compuso un corpus de canciones que se aproximan a la idea de poesía romántica. La vista de las flores de «mullai» en abundancia le recordó a su amante, es decir, a lord Perumal. La leyenda dice que ella tejió las flores en una guirnalda y se la regaló a Él, solo después de haberla usado ella misma.

    [3] Alternativa poética a la flor de caléndula llamada «sevvanthipoo» en Tamil, que le presenté a ella cuando nos separamos en el estilo dramático clásico.