Autor: Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Tae-il Park 박태일, poeta surcoreano

    3 Poemas de Tae-il Park 박태일, poeta surcoreano

    Tae-il Park 박태일 Nació en Hapcheon, Gyeongnam, en 1954. Completó su doctorado en la Universidad Nacional de Pusan y debutó como poeta en 1980. Entre sus poemarios figuran Longing for the Tavern, Mount Akgyun in Autumn, Mugwort and Wormwood, Land of Grass, The Sea, Called by the Mongolian Word Dalai, The Moon of Okbi, and The Yeunbyun Traveler and The Yeungil Ankai. También ha publicado una selección de poemas titulada People Who Fish for Dragons. Entre sus trabajos de investigación y crítica destacan The Space and Place of Modern Korean Poetry, Empirical Studies and Methods in Modern Korean Literature y Park Tae-il’s Poetry Life, Learning Life, entre muchos otros. Actualmente es profesor emérito de lengua y literatura coreanas en la Universidad de Kyungnam.

    No hay camino para mi anhelo

    No hay camino para mi anhelo.

    Mientras las gaviotas argénteas pasan todo el día

    midiendo el ancho del cielo,

    llamo tu regreso, como la salpicadura, el chapoteo del agua.

    Rodeado por su sonido,

    me siento solo en el extremo del terraplén.

    Enviando mi amor lejos

    Enviando a mi amor lejos,

    me miro a mí mismo, después de haber dicho adiós

    la oficina de correos del pequeño pueblo ha cambiado.

    el nuevo empleado tiene manos pequeñas, un marco pequeño

    ah, incluso las despedidas deben ser pequeñas.

    El amor partió por expreso,

    pero el amor que no podría ser clasificado como expreso

    se adormece, doblado en blanco en la bolsa de correo.

    Yo, que nunca conocí un amor expreso, envío una carta expresa.

    Incluso después de que mi amor se vaya, ¿seguiré encontrando una tienda de amor?

    Llueve y los autos pasan corriendo.

    Pelando una manzana, le digo adiós a mi amor.

    En la cama, debajo de la cama, me despido.

    ¿Dónde está la esquina magullada de este adiós?

    Un mes después de enviar a mi amor, hago una llamada.

    «Fuera de la ciudad», tal vez otra despedida espera.

    Con una voz húmeda como un bar de madrugada,

    tal vez un encuentro con otro amor.

    El amor se aleja, y me olvido de mi amor –

    lo olvido en la calle, en el metro.

    Después de que mi amor se haya ido, ¿seguiré encontrando una tienda de amor?

    «Que ganes mucho amor», sonríe otro amor.

    Yo también deseo reunir tanto amor como las estrellas en la noche.

    Despido a mi amor,

    cierro la puerta de la tienda del amor.

    Esperaré hasta el viernes.

    Quizás el sábado o el domingo pueda llamar.

    El ginkgo cuelga el teléfono,

    y el amor cae en una ráfaga.

    Eglantina

    ¿Qué debería hacer cuando de repente surgen pensamientos sobre ti

    mientras camino por el terraplén de la mañana?

    ¿Y si tuviera que entrar en la otra vida antes que tú?

    haría una pausa, luego vagaría, a la deriva por los años que compartimos.

    Y seguramente te desearía felicidad y plena floración.

    A través de los años que has vivido sin mí, y los años que vivirás sin mí,

    si yo fuera el primero en irme,

    sólo para encontrarte, sonrojándote suavemente carmesí a la orilla del agua.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Min-bok Ham 함민복, poeta surcoreano

    3 Poemas de Min-bok Ham 함민복, poeta surcoreano

    Min-bok Ham 함민복

    Nacido en 1962 en Chungju, Chungcheongbuk-do, se licenció en el Departamento de Escritura Creativa del Instituto de las Artes de Seúl y debutó en la literatura en 1988. Publicó su primer poemario, One Day of Mr. Melancholy, en 1990, entre muchos otros.Ha recibido premios como el Today’s Young Artist Award del Ministerio de Cultura y Turismo (1996), el 18º Premio Literario Yusim en la categoría de poesía (2020), el Violet People’s Poet Award (2011), el gran premio en la categoría literaria del 6º Premio Yoon Dong-ju (2011) y el 2º Premio Literario Aegi (2005).

    El árbol muerto

    Un árbol muerto, dejado en pie,

    aunque una vez quise cortarlo.

    En el árbol muerto, la muerte vive.

    Raíces, tronco, hojas y florecimientos abandonados,

    el árbol está solo, sostenido por la muerte.

    Trato de nutrir a la muerte, pero la muerte no es algo que se pueda cultivar.

    Observo la muerte: todas las muertes son una.

    El árbol muerto se mece con el viento, se empapa con la lluvia,

    pero la muerte no se mece, ni se moja.

    El árbol muerto no necesita agua ni alimento.

    Las arañas tejen sus casas, los pájaros se posan y descansan.

    La sombra yacente de la muerte en pie -.

    Cuando el árbol muerto desaparezca, también desaparecerá la muerte.

    Esta quietud-.

    Un árbol de la muerte iluminando la vida-.

    Un tiempo de modesta decadencia sin hedor-.

    Ahora, por fin, renuncio a una parte de mí,

    y observo el árbol.

    Caja de herramientas

    La muerte es una llave inglesa que aprieta y afloja la vida.

    La muerte es un lubricante que la da a la vida un giro suave.

    La muerte es una cinta métrica que se desenrolla para medir la vida.

    La muerte es un martillo que sujeta la vida firmemente en su lugar.

    La muerte es un cepillo de alambre que raspa el óxido de la vida.

    La muerte es un pegamento instantáneo que une un momento de la vida a otro.

    La muerte es una línea de tiza que marca la dirección de la vida.

    La muerte es un nivel que equilibra la vida.

    La muerte es una alisadora, que elimina las redundancias de la vida.

    La muerte es una cizalla que corta la vida.

    Ah, la muerte es una caja de herramientas, que contiene toda la vida.

    La muerte no existe, porque está vigorosamente viva.

    La vida es una caja de herramientas,

    cargada de muerte que no existe.

    Apuntalando el vacío

    Una flor es un color que florece en un mundo de matices.

    Todos los colores de este mundo se han rendido, excepto el de la flor,

    ¡Qué vasto borde guarda la flor!

    ¡El fragante, silencio hueco!

    La flor descansa en el corazón mismo de una despedida.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de On-yun Jo 조온윤, poeta surcoreano

    3 Poemas de On-yun Jo 조온윤, poeta surcoreano

    On-yun Jo 조온윤 Tras graduarse en el Departamento de Escritura Creativa de la Universidad de Chosun, ganó el Concurso Literario de Año Nuevo de Munhwa Ilbo en 2019. En 2022, publicó su poemario Basking in Sunlight  y fue seleccionado como investigador literario para la Academia Coreana de Creación Artística. También fue invitado al Festival Internacional de Escritores de Seúl.

    «Recojo frases de los asuntos mundanos del día y las llevo a la noche, donde las convierto en poesía. Capturo las escenas que encuentro en la vida cotidiana o las imágenes que surgen cuando sueño despierto y las almaceno en forma de frases. Cuando cae la noche, me siento en mi escritorio y las transformo en poemas. Especialmente cuando escribo poesía, creo que es esencial sumergirme en la sensación de estar «solo». Por eso suelo escribir poemas a altas horas de la noche o al amanecer, cuando siento que soy la única que queda en el mundo». (On-yun Jo)

    Tres caminantes

    Tres personas caminaban

    uno necesitaba a los tres:

    al que ama,

    al que más ama – a sí mismo

     y al que no ama –

    ¿De qué otra manera podría decidir

    quién merece el pan tierno que no se ha comido?

    incluso aquel a quien

    la ternura del pan era desconocida

    necesitaba a los tres.

    con tres,

    incluso si uno se mantenía alejado,

    los otros dos no se sentirían solos.

    La familia parasitaria

    Dicen que algunos pájaros ponen sus huevos en los nidos de otros pájaros

    y dejan que críen a sus crías.

    Entonces, ¿de qué se nutren estas aves?

    quizá sólo cuenten piedras.

    Cada familia en el mundo

    ha sido engañada por los trucos parasitarios de Dios.

    Creen que compartir un techo asegura el amor por sus crías…

    ¡Pero ten cuidado al contar!

    mi cuerpo nunca es dos, siempre es uno

    mi parte nunca es dos, siempre es una.

    ¡Sólo aquellos que cuentan mal nutrirán el amor!

    El Archivista

    Nadie golpeó,

    Sin embargo, abrí la puerta.

    Un trozo de luz solar, encajado en la grieta de la puerta,

    cayó a mis pies.

    La nota no contenía un mensaje,

    como si no traicionara a las horas

    que habían estado encerradas durante tanto tiempo.

    Como una pelota que se detiene, demasiado tímida para rodar,

    parecía confiar a mis registros

    los secretos de la noche, agazapados.

    lo escribí como «hibernación».

    luego como «autorreflexión».

    Si preguntas «¿de qué?», yo diría que es

    de las sombras encerradas demasiado tiempo,

    de la enfermedad confiada sólo a mí.

    Por primera vez, las anoté,

    dirigiendo una carta a un futuro extraño,

    sorprendido por la calidez de una palmada desconocida

    juntándose en mi hombro.

    Aunque nadie llamó,

    abrí la puerta y miré alrededor de la silenciosa habitación.

    Sin una palabra de perdón,

    la luz del sol entró,

    reclinándose a placer.

    Si pudiera asirla y desplegarla,

    si esas horas, nunca grabadas

    por fin llegasen a mi puerta,

    seguramente escribiría esto:

    «No haré preguntas.

    Perdonaré lo que ha hecho tu soledad,

    como los niños que tocan el timbre y salen corriendo».

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Jae-nam Kang 강재남, poeta surcoreana

    3 Poemas de Jae-nam Kang 강재남, poeta surcoreana

    Jae-nam Kang 강재남 Nació en Tongyeong, Gyeongnam, y debutó en la literatura en 2010 a través de Poetry Literature. Ha publicado dos poemarios, Strange and Beautiful, The Shadow Grew in Secret, y un ensayo poético titulado Words That Could Not Reach You. Ha ganado el Korea East-West Literary Award, el Dongju Literary Award y el Sisanmaek Poetry Award. También fue seleccionada para el Programa de Apoyo a Jóvenes Artistas de Arte y Cultura de Corea y recibió la Beca Creativa ARKO Artist. En la actualidad, escribe una columna de prosa en el periódico Gyeongnam y es presidenta de la Asociación de Poesía de Tongye. Presidenta del Comité Operativo del Premio Literario Tongyeong.

    Así fue

    Me encontré con un verano. ¿Fue el último día de carnaval? ¿O quizás un domingo de Cuaresma? Rastreando en mi memoria, debió de ser en un pueblo de las tribus germánicas.

    A la sombra de un roble mongol, canté el Nibelungenlied. Era joven, vagaba sin rumbo, arrastrando una muñeca juguetona, completamente envuelta en niebla.

    Llamé a la muñeca «Dengdit», un nombre parecido a la palabra «cielo». No ha llovido.

    Hoy puede llamarse «hoy», porque ha sobrevivido y aún perdura. Sigo viviendo, envejeciendo y volviéndome inútil, deslizándome inevitablemente hacia la enfermedad. Así es como vivo.

    En el bosque, el aire estaba cargado del olor acre del agua estancada. La noche de los frutos silvestres podridos –

    El decimoctavo sol se alzaba sobre la sabana.

    ¡Era la estación seca del monzón!

    Incapaz de llamarme por un cierto nombre

    Quizás comencé primero en tu camino,

    pero el viento se detuvo sólo brevemente, y luego siguió adelante.

    Escribiendo mi nombre en la esquina del viento que pasa,

    me sentí triste, porque el otoño ha llegado con tanta indiferencia.

    A medida que las hojas se volvían rojas, tu figura se volvía distante.

    Soporté la agonía de verte partir,

    y ahora estoy de pie en el viento otoñal, entre las hojas.

    Me pesa reconocerme,

    así que hoy doy sólo unos pasos,

    arrancando un trozo de nube para usarlo como telón de fondo.

    Viejas penas abrazan a las nuevas,

    y lloré como las hojas del zumaque.

    El mundo estaba sumido en silencio

    entregándome a un día cada vez más frágil,

    envío un fragmento de mi pena hacia el oeste.

    ¿Podría yo también envejecer tan despreocupadamente?

    Vivir el otoño, esperando a que caigan las hojas, es doloroso.

    Mi humilde vida se siente como si se prolongase por cien años.

    Soliloquio a la deriva

    El atardecer llegó tarde, y todo lo que yo sabía era esperar.

    El atardecer llegaba tarde, y yo sentía que podía crecer rápidamente durante él.

    El girasol, apoyado en la pared, era recatado.

    Aquella tarde, cuando las semillas se derramaron de sus labios herméticamente cerrados…

    Me tragué las palabras del girasol, deseando disolverme en la pared, envejecer y secarme.

    El atardecer llegó tarde, y mis palabras no pudieron viajar lejos; las frases no escritas me pesaban.

    Los tentáculos de la vida echaron raíces en el pesado silencio,

    y hasta que pude reconocerme, tuve que abrazar mi propia espalda.

    De haber sabido que el sonido de los pétalos cayendo brillaría en mis ojos, habría dicho: «No te sientas culpable».

    Cuando volvieron las palabras, huecas y despojadas de sus significados, debería haber dicho: «No permanezcas en silencio».

    Pero no sabía que la tarde se apuntaba a sí misma con una pistola, y de su boca brotaban flores negras.

    El atardecer llegaba tarde, y yo no podía prever en qué dirección iría el resplandor vespertino,

    Y de repente, recordé la espalda de mi joven padre mientras cruzaba la galaxia.

    La tarde llegó tarde, y no pude descifrar las huellas que las mariposas dejaron en las venas abultadas de mis dedos.

    Fallé en tirar del hilo final de la oscuridad que aún permanecía sin revelar.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Juan Ortiz #Poesía Venezolana

    3 Poemas de Juan Ortiz #Poesía Venezolana

    Juan Ortiz es un músico, poeta, escritor y artista plástico nacido el 5 de diciembre de 1983 en el pueblo de Punta de Piedras, Isla de Margarita, Venezuela. Es egresado en Educación Integral en la mención de Lengua y Literatura de la Universidad de Oriente, Núcleo Nueva Esparta.

    Durante su carrera, ha ejercido como profesor universitario de literatura, historia, artes y guitarra en Unimar y Unearte. Hoy en día, es columnista del periódico El Sol de Margarita y ha colaborado con los portales digitales Gente de Mar, Writing Tips Oasis, Frases más Poemas, Lifeder, y Actualidad Literatura. Actualmente, el autor vive en Buenos Aires, Argentina, donde trabaja como editor, corrector de estilo, creador de contenidos y escritor a tiempo completo.

    En la flor de los metales acústicos

    (a Julia Elena)

    La hallé en la flor de los metales acústicos,

    orquídea de voz temprana,

    cedro nácar enraizado en los arrecifes.

    Guardaba bajo su lengua los silencios oportunos

    tejidos en los vuelos de un alcatraz anciano que descansa a lo lejos

    en espera de los últimos vientos.

    Cuando la guerra es el arte, ella se esconde,

    refugia sus ojos en los óleos de un lienzo del santo patrono de su pueblo

    y recuerda que entre los que matan hay vestigios de dibujantes y cantores,

    que luego de la sangre volverá la locura de los trascendidos a redimir todo.

    La hallé en la flor de los metales acústicos,

    está en ese estado en que aún habla con Dios

    —esgrimen sabiduría ambos—,

    mis oídos no les entienden,

    pero en mi alma algo resuena,

    algo se acerca al principio.

    Neblina blanda

    «Reinaré esta hoja de resistencias», me dije, trazando con mis dedos un recuerdo

    en tu espalda, fascinado con lo profundo de las aguas que me recibían. El fondo de la cama aturdía, la almohada pesaba. Algo sujetaba la noche a la alcoba, a nosotros.

    Parecías volver de un letargo, de un azul que duerme, diluida en la espina con los ojos perdidos en la ventana.

    Yo te miraba a lo lejos, en la esquina mojada de septiembres, te veía irte sonora

    a los balcones a lamentar las brevedades del insomnio en una neblina blanda

    que rezaba por dentro.

    Tan solo vine a cerrar la noche

    No he venido a mucho, tan solo a cerrar la noche. Vengo del veneno

    que llaman conciencia, que besa al hombre y lo deja solo, sin estirpe.

    No he venido a grandes cosas, tan solo a encender los muros infranqueables de la razón, a repartir soledades entre las multitudes, hijas de los maderos en las rutas

    milenarias e infinitas de las palmas de las manos.

    No he venido a exceder con más horas los espacios,

    paso simplemente a retirar los conjuros en los sótanos de los árboles

    donde los amantes esconden el mejor amor, el que no se ve.

    No, no he venido a mucho, de hecho, nunca he estado.

    Estos Poemas pertenecen a la antología poética “Naufragio”. Juan Ortiz

  • 3 Poemas de Hyun-rim Shin 신현림, poeta surcoreana

    3 Poemas de Hyun-rim Shin 신현림, poeta surcoreana

    Hyun-rim Shin 신현림 Es poeta y fotógrafa. Nació en Uiwang, Kyunggi-do, Corea del Sur, y estudió lengua y literatura coreanas en la universidad, especializándose después en Bellas Artes en la Escuela de Diseño de la Universidad de Sangmyung.  Es una artista polifacética, goza de gran prestigio entre la crítica y el público coreanos. Su primer poemario, «Throw a Burning Shoe at a Boring World», le valió el reconocimiento inicial. Se hizo muy popular con su poemario «Blues at the end of a century», que alcanzó el número 1 de la lista de los más vendidos en la sección de poesía. También es autora de otros numerosos libros de poesía, como «Sick People At Sunset», «I Rode Through The City On A Bed», «Alice», «Apple Blossom When You Come», «Hug for 7 Seconds. Recientemente, fue reconocida como una de las nueve mujeres representativas de Corea por Tilted Axis, una editorial inglesa. En 2019, su relato corto, «Paper Gravestone», fue seleccionada como ganadora. Por su tercera exposición de fotografía titulada «Apple Orchard Photo Studio», fue elegida como una de las cuatro artistas coreanas representativas en el Festival Internacional de Fotografía de Ulsan en 2012.  Además de su poesía, Shin ha escrito varios ensayos sobre arte, como «My beautiful window», « So Fascinating Modern Art », «Time with a lover», «Tiempo con un amante» entre otros. Ha impartido cursos sobre texto, imagen y escritura poética en la Universidad Nacional de Arte de Corea y en la Universidad de Ajou.

    ¿Cómo desvelan el amor? ¡Ustedes, almas solitarias!

    ¿Cómo amas? Yo simplemente olvido y sigo adelante.

    ¿Cómo amas? No puedo encender bien las velas. 

    ¿Cómo amas? Amo con un desconsuelo profundo como un pozo y sueños enredados.

    ¿Cómo amas? Encuentro a dos personas. Lo que una no puede cumplir, la otra tal vez sí.

    ¿Cómo amas? Tengo un compañero para toda la vida más allá de los límites del matrimonio.

    ¿Cómo amas? Todo es una molestia.

    ¿Cómo amas? Basta con tocarse a escondidas.

    ¿Cómo amas? El amor ya me resulta difícil y el sexo aún más.

    ¿Cómo amas? Sin comentarios.

    ¿Cómo amas? Ya no estoy aquí.

    Comencé de nuevo

    Comenzar de nuevo es comprenderte de verdad a ti mismo.

    Es sentir y conocer todo con todo tu ser

    como si rompieras una cáscara de huevo. 

    Es darte cuenta de lo que significa ser humano y por qué vives.

    No hay necesidad de luchar por falsos conocimientos, olores penosos

    o ideologías dañinas que te han causado sufrimiento.

    Necesitas estudiar genuinamente y comprender en profundidad la historia.

    Debes valorar tu libertad como ciudadano, y llevarla adelante.

    Debes desechar el agua estancada que se ha acumulado dentro del huevo,

    limpiarte y dejarte secar por el viento para renacer de nuevo.

    En lugar de hacer más de lo que puedes

    debes desecharlo todo para ganarlo todo, que es el camino hacia la libertad.

    Si aguantas, estudias y trabajas diligentemente durante sólo diez años,

    el huevo se convertirá en una importante caja de ahorros.

    Tras diez años de dedicación, se abrirán tus propios sueños y caminos.

    Lo que tienes que hacer es vivir al máximo, como el sol que sale entre las nubes.

    Yo también tuve 22 años

    Soñaba con viajes cortos y romances largos,

    comía tomates parecidos al sol,

    creyendo que incluso la tristeza podía convertirse en un tónico herbal.

    El Canon de Pachelbel sonaba en YouTube.

    Pensaba en el mar

    cuando veía una gran lona azul en una obra.

    Mirando al cielo occidental, almorcé.

    Me preguntba si un sándwich de huevo podría convertirse en una enorme manta

    si se extendiera sin fin.  Igual que los griegos equiparaban la ceguera con la muerte,

    asentí con la cabeza que tener ojos para ver es la felicidad.

    Entonces, podría volver a ser una joven de 22 años.  Te necesito a ti que moverás mis muebles.

    Te necesito a ti, que colgarás mis cortinas.

    Te extraño a ti, que plantarás árboles conmigo en la traicionera colina de la Tierra.

    Así que no me pidas que busque un sirviente Tú me darás un toque de atención antes que cualquier otra cosa.

    Soltándome el cabello, que de la noche a la mañana ha crecido hasta alcanzar la longitud de Rapunzel,

    siento la melodía del Canon de Pachelbel como la seda.

    El hombre se dirige hacia mí, cabalgando sobre mi cabello.

    No es visible para nadie más que para mí.

    Toqué el Canon de Pachelbel, que para mí es el innegable himno nacional del Planeta Tierra,

    siguiendo su ritmo que fluía tan profundo y suave como la seda.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Jeong-lock Lee이정록, poeta surcoreano

    3 Poemas de Jeong-lock Lee이정록, poeta surcoreano

    Jeong-lock Lee이정록

    Nacido en 1964 en Hongseong, Chungcheongnam-do, Corea del Sur, Jeong-lock Lee estudió educación literaria china en la universidad, y literatura y artes en la escuela de posgrado. Debutó como poeta al ganar el Concurso Literario de Año Nuevo del Daejeon Ilbo en 1989 y del Dong-A Ilbo en 1993. Ha publicado 11 poemarios, entre ellos «»There Are Times When Things Happen That Way,» «Dictionary of Childlike Language,»» y «»A List of Things That Don’t Hurt Even When Put in the Eye». Sus poemarios para adolescentes incluyen «»To the Me Who Has Not Yet Come» » y  «»Whatever». Sus colecciones de ensayo incluyen «If I Can’t Write Poetry, I Take the City Bus» y «The Poet’s Drawer». También ha escrito tres libros infantiles, entre ellos «Father and Son», cuatro colecciones de poesía infantil, entre ellas «Being Nine Is Tough», y ocho libros ilustrados, entre ellos «Chair». Lee ha recibido varios premios literarios: el Daejeon Ilbo Literary Award, el Kim Soo-young Literary Award, el Kim Dal-jin Literary Award, el Yun Dong-ju Poetry Award, el Park Jae-sam Literary Award, el Han Seong-gi Literary Award, el Dica(foto-poema) Poetry Award, el Cheon Sang-byeong Children’s Literature Award y el Wildflower Literature Award.

    Amor lento

    El Buda de piedra

    se convierte en un montículo de arena mientras cierras y abres los ojos una vez.

    Lo hace incluso antes de que puedas parpadear.

    Querida mía,

    no digas que todo fue fugaz.

    La luna perdura un mes entero por un solo guiño.

    Hay veces en que las cosas suceden así

    Incluso en una suave carretera,

    hay veces en que el volante da una sacudida

    Es cuando alguien al otro lado de la Tierra roza su pie con lágrimas.

    Hay veces en que el vaso de Soju sobre la mesa tiembla por sí solo.

    Es cuando los ojos llenos de lágrimas se muerden los labios jóvenes y se golpean el pecho

    tras una larga mirada al atardecer en un lugar donde el fuego de las armas ha cesado.

    Hay veces en que las cosas suceden así.

    Empiezo a golpearme el pecho para reventar una bolsa de suspiros,

    pero bajo el puño cerrado en silencio.

    Es porque temo perturbar el sueño profundo de un bebé en algún lugar

    que es lactado por primera vez en tres o cuatro días.

    Hay veces en que una vela parpadea, mostrando su mecha negra,

    y luego vuelve a la vida.

    En ese momento,

    ha pasado sus brasas a un lugar oscuro y lejano.

    Azalea

    Nos las arreglamos, de una forma u otra.

    Si ese Buda de piedra en el acantilado

    hubiera guardado todos los sonidos de los martillazos

    ¿cómo podría sonreír tan serenamente?

    Viviendo así, un día, incluso

    una azalea florecerá en su cabeza.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Ju-ri Oh오주리, poeta surcoreana

    3 Poemas de Ju-ri Oh오주리, poeta surcoreana

    Ju-ri Oh오주리 nació en Seúl. Licenciada en Literatura Coreana por la Universidad Nacional de Seúl. Nacional de Seúl. En 2010, debutó en el Munhagsasang, y su poemario, «Rose Mausoleum», fue seleccionado como libro compartido por el por el Consejo de las Artes de Corea. Entre sus libros académicos se incluyen 《A Study on the Existence and Truth of Kim Chun-su’s Metaphysical de Kim Chun-su》(seleccionado como libro académico Sejong Academic Book en 2020), 《A Study on Love in Modern Korean Poetry》, 《La poesía del ser: Un estudio ontológico sobre Contemporary Korean Poetry》, y 《The Pure Poetry: Un estudio ontológico sobre el Poetry of Being: An Ontological Study on the Contemporary Korean Poetry》. Actualmente prepara su segundo poemario y su quinto libro académico. Es profesora en la Universidad Católica de Kwandong desde 2017.

     El cisne y el poeta

    Descendiendo de la Vía Láctea, el cisne permanece en las aguas derretidas por el glaciar del lago de San Wolfgang.

    El patrón de luz en el agua y en el cisne se funden en uno; el cisne es el creador de la luz.

    ¿Es porque la luz divina abraza al cisne  que no huye cuando el poeta se acerca?

    Perdido en el camino de regreso al mundo secular, el poeta abre su existencia ante el cisne radiante.

    Mientras el horizonte se filtra en gotas de luz, el cisne lleva el lenguaje divino al poeta, diciéndole: «Existes como uno, tu existencia es una». Las sombras que bordean el lago guardan los ecos de una conversación silenciosa. Nada de la nada pudo romper el momento en que el cisne y el poeta se encontraron.

    Como el reloj de Dios se detiene en el aire, el poeta renace, renace como cisne en el lago eterno de la poesía.

     

    Ontología del ballet 1

    La muerte es un ala que se extiende desde su cuerpo. Es un patrón negro en el aire. Una gota de oxígeno emerge de ella como muerte, y otra gota de oxígeno entra en ella como vida.  Ella flota en medio del flujo entremezclado.

    Es el flujo del tiempo lo que mueve sus pasos de donde estaba a donde no estaba.

    En el tiempo abrasado, donde el movimiento desvanecido, el silencio llena el espacio entre el aquí y el allá. Sólo el alma se asemeja al tiempo.

    El peso del oxígeno solidificado – Es un exceso incapaz de circular por las partes inferiores de su cuerpo.

    Hasta que el exceso se oxida por completo, la luz se convierte en un escenario, donde ella es la manifestación. Recibe la luz con el cuello; sus párpados se resisten a abrirse.

    La luz fluye a lo largo de su superficie, líneas nacientes. El tiempo se asemeja al alma. Deja de ser una línea que avanza y comienza a trenzar su tejido interior.

    Mientras se forman circuitos de luz dentro de su alma, la superficie espera. Aunque se revela su existencia como reflector, aún sigue esperando el momento en que los sueños desolados se conviertan en superficie.

    La luz es su vestimenta. Cuanto más profunda es la luz, más se marchita.

    Del ‘Yo de la Luz’ al ‘Yo de la Oscuridad’

    El alba llena el espejo de vanidad.

    Es el momento en que Dios mezcla por igual los pigmentos de la luz y la oscuridad. En mi piel translúcida, el «yo de la luz» y el «yo de la obscuridad» se enfrentan.

    La belleza es el momento en que una rosa emerge de un mundo oculto.

    Incluso sin amor, una doncella parece fresca junto a la rosa.

    El «yo de la luz» acuna el tiempo por venir, mientras que el «yo de la oscuridad» guarda el tiempo pasado, cada uno en una caja de cristal contra mi pecho. El tiempo en estas dos cajas de cristal enhebra perlas en una sola cuerda, atándola alrededor de mi cuello.

    El «yo de la luz» susurra al «yo de la obscuridad»:

    Dios no destruyó la oscuridad con la luz. Dios no destruyó la luz con la oscuridad.

    En la perla que encierra el alba, luz y oscuridad se arremolinan como mis lágrimas.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de  Eon Kim김언, poeta surcoreano

    3 Poemas de  Eon Kim김언, poeta surcoreano

     Eon Kim김언 nació en Busan, Corea del Sur, en 1973. Ha publicado siete libros de poesía, entre ellos The Breathing Tomb (2003), The Giant (2005) y Let’s Write Novels (2009). Entre sus otras obras se incluyen una colección de prosa, Everyone Has Sentences in Their Heart (2017); un libro de poesía, Poetry Doesn’t Talk About Parting (2019); un libro de crítica, Beyond the Writing of Violence and Charm (2023); y una colección de prosa, Old Reading Books (2023). El poeta Eon Kim ha recibido varios premios, entre ellos el Premio Literario Midang (2009), el Premio Literario Park In-hwan (2012), la Placa Literaria Kim Hyun (2021) y el Premio Literario Daesan (2021). Desde 1998, se ha convertido en una figura clave en la escena poética coreana, con una serie de obras marcadas por un fuerte pensamiento existencialista. Actualmente se desempeña como profesor de escritura creativa en la Universidad de Artes de Chugye.

    No sé de dónde vino el agujero.

    Abrí la puerta del baño y te encontré llorando dentro.

    Estabas sentada en el inodoro con la espalda encorvada, sollozando.

    ¿Por qué lloras?

    quise preguntar pero decidí no hacerlo, porque sé que no me lo dirías de todos modos.

    Quise preguntar, pero decidí no hacerlo una vez más. Sería inútil.

    No sé qué o quién lo ha provocado,

    pero una persona que llora tiene todas las razones para llorar. Una persona que llora desborda lágrimas. Es demasiado tarde para preguntar en un intento de detenerlas.

    Hasta que sus sollozos cesen, hasta que sus lágrimas se detengan,

    o hasta que se sequen, espero y vigilo el baño.

    Te observo. Por suerte, no hay ventana en el baño, ni siquiera una pequeña.

    No hay lugar para que tus sollozos escapen al exterior.

    No hay ninguna pared exterior por la que puedan fluir tus lágrimas.

    Hoy, las nubes de la mañana pasan a la deriva por las ventanas del salón,

    que podrías ver fácilmente si tuvieras una ventana en el baño.

    Me quedo allí, olvidando tus lágrimas, embelesado por las nubes que pasan a la deriva. ¿Cómo puedo consolarte? ¿Cómo puedo detener las nubes?

    Soy un extraño. Un extraño que ama. Un extraño que odia. Un extraño indiferente.

    Soy un extraño, como una nube a la deriva donde le plazca, o como esta mañana, que permanece inmóvil.

    El extraño menos capaz de detener al extraño dominante.

    Estoy frente al baño, tolerando las nubes.

    Sentí algo filtrarse, como agua que se escapa. No sé de dónde vino el agujero…

    Estructura

    Una estructura con un segundo piso construido sobre el primero. Una estructura con un segundo piso construido sin el primero.  Una estructura con un tercer piso construido sin el segundo. Una estructura que sube hasta la cima, donde se vuelve a construir una casa en la azotea. Ahora estoy mirando hacia abajo. ¿Cómo terminó aquí? Pensé que era codicioso. La estructura no sabe nada del sótano. No conoce un silencio indiferente dentro de la Tierra, que el sótano sostiene. Si lo supiera, se desmoronaría desde el primer piso. Desaparecería del segundo. En este barrio donde sólo sobreviven los últimos pisos para construir casas en las azoteas, la lava que flota alrededor se enfría de arriba abajo.

    Mochila

    Dentro había un libro de poemas.  En ella también había una conciencia clara. Una persona que colapsaba estaba dentro, y una persona no identificable también estaba allí. Había un alma indistinguible del cuerpo y la muerte indistinguible del alma en ella. En realidad, todo se movía. Un órgano estaba siendo destruido, y dos órganos estaban siendo destruidos, y desde el tercer órgano en adelante, todas las cosas que yo no podía entender estaban sucediendo. Alguien me estaba pinchando. ¿Qué hay dentro? No es algo inmensamente significativo. Tampoco es algo trivialmente insignificante. Simplemente contiene cosas desconocidas para mí, y tú las sacas y las lees en voz alta.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Yong Mee Cho조용미, poeta surcoreana

    3 Poemas de Yong Mee Cho조용미, poeta surcoreana

    Yong Mee Cho조용미 debutó en 1990 a través de «Hangil Literature». Entre sus poemarios figuran «La ansiedad se come el alma», «Diez mil peces vuelan montaña arriba», «Autorretrato en tela de cáñamo», «El cerezo en flor de mi villa», «Planeta memoria», «Mis otros nombres» y «Tu belleza». También tiene una colección de prosa titulada «Cien años en la isla». Yong-Mee Cho ha recibido varios premios, entre ellos el Premio Literario Kim Dal-jin, el Premio Literario Kim Jun-seong, el Premio Literario Gosan y el Premio Literario Mokwol.

    Tu belleza

    Siempre das la espalda a la luz.

    Es una escena que he creado.

    Tu belleza debería ser objetiva.

    Debes trascenderte a ti misma.

    Además, tu belleza debe ser

    Ética.

    Tu belleza debe ser definitiva y decisiva.

    Tu belleza debe ser

    Impecable.

    Tu belleza debe crear

    un evento de soledad.

    Tu belleza surge de mí.

    Tu belleza es siempre

    mi mayor prueba.

    Hay una luz detrás de ti

    que eclipsas un poco.

    Observatorio Albireo

    Es una noche de fuerte dolor de cabeza, y anhelo visitar el Observatorio del Albireo para contemplar las estrellas.

    Al conectar las estrellas de la constelación de Lyra, curiosamente, aparece un pez.

    Del mismo modo, cuando conecto mi yo actual con un momento del pasado, surge una completa desconocida.

    Si quiero escudriñarla, tengo que aventurarme más en el espacio.

    ¿Seguiré siendo la misma persona cuando regrese después de viajar tan lejos?

    Por ahora, sólo sufro de una fiebre alta, postrada en cama por la certeza y la monotonía de la vida.

    Mis labios solo están agrietados, pero tengo la sensación de haber perdido la mitad de las palabras.

    Probablemente debería observar este dolor de cabeza desde un lugar más distante, como descubrir los peces de la constelación de Lyra.

    Mi cuerpo y carne son difíciles de alinear conmigo misma.

    Mi vida es un viaje extenuante que exige llegar al Observatorio Albireo.

    No está demasiado lejos; después de que mis labios se agrieten unas cuantas veces más y soporte otra fiebre, me volveré tan ligera como los pétalos de las flores en primavera.

    Mi cuerpo podría viajar a un lugar irrecuperable, diferente.

    Mi carne devora lentamente mis recuerdos.

    Aquí, preveo penas pasadas, revisito sucesos inminentes y me enfrento al dolor que me ha sido dado.

    Cada dolor es único; como un cisne que se desliza sobre el agua, deseo recuperarme lentamente, aquí, en este lugar.

    Mis otros nombres

    Fernando Pessoa es Alberto Caeiro, Ricardo Reis y Álvaro de Campos.

    Tiene docenas de nombres diferentes; son seudónimos, pero también desea ser una persona diferente con cada nombre.

    ¿Hasta qué punto puedo seguir siendo yo mismo?

    ¿Cómo puedo demostrar mi identidad y cuándo no debo revelar mis otras caras?

    ¿Cómo puedo darme cuenta de esta verdad de que soy un cúmulo de potencial para no ser yo mismo?

    ¿Hay alguna forma de negar que el yo de hace un momento no es el mismo que el yo del momento siguiente?

    La tarea de darme cuenta perfectamente de que no soy yo mismo es un trabajo profundamente solitario.

    Vivir mi vida y luego volver a otra vida mía requiere una ilusión meticulosa.

     Ser testigo de la muerte de otro yo antes de morir exige una sincronización precisa.

    ¿Por qué debo ser siempre únicamente yo mismo?

    Incluso hoy, me escondo apropiadamente en mi interior, observando estrictamente la posibilidad de no ser yo mismo.

    ¿Fui realmente él, y él fue otro yo?

    ¿Cómo puedo ignorar la verdad de que soy un cúmulo de potencial para no ser yo mismo?

     

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero