Autor: Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Chill Hwan Ban반칠환, poeta surcoreano

    3 Poemas de Chill Hwan Ban반칠환, poeta surcoreano

    Chill Hwan Ban반칠환 (Corea del Sur). Nacido en Cheongju, el poeta Chill Hwan Ban반칠환   reside actualmente en Gwacheon, provincia de Gyeonggi. Su obra fue galardonada con el Premio Literario Seorabeol en 2002. Ha publicado tres poemarios: «Love that Scoops Dead Stars with a Dip Net», «The Power of Laughter» y «War Maniac Sanctuary». Su primer poemario reflexiona sobre su historia familiar y su infancia. La segunda colección comprende poemas breves que persiguen la economía de la poesía, encarnando la idea de que «las palabras están todas dichas, pero sus significados nunca están completos». La tercera colección explora los temas de la empatía y la coexistencia, presentando imaginaciones lúdicas donde las flores florecen y los pájaros cantan mientras las guerras hacen estragos. Actualmente, prepara su cuarto poemario, «The Joy of Extinction». Algunos de sus poemas se han incluido en libros de texto de secundaria y bachillerato surcoreanos. Además, lleva más de 20 años entregando poemas notables a periódicos matutinos, empezando por el Dong-A Ilbo en 2003 y continuando hasta la actualidad con el Seoul Economic Daily,

    Oruga

    Dicen que era un agrimensor lamentable e incompetente, que  nadie jamás recibió de él mediciones definitivas para clavar estacas, construir vallas o replantear campos con confianza, que hizo lo mejor que pudo, manteniendo sus pasos firmes durante toda su vida, ya fuera corriendo o andando, en alegría o tristeza, para mantener una distancia constante. Se dice que su cinta métrica ni siquiera tenía marcas.

    También dicen que era un agrimensor amable y capaz, que, cuando pasaba, las raíces de los árboles inmediatamente aprendían la distancia hasta los capullos de las flores que nunca podrían alcanzar, y las ramas muertas recordaban la distancia hasta los nuevos brotes que habían olvidado por completo, que intentaba medir la distancia que estaba más allá de su alcance o del tuyo, que realizaba una agrimensura peculiar en la que cuanto más medía, más desaparecían las distancias, que todas las distancias desde la base del árbol hasta la copa, desde la flor hasta el fruto, se convertían en la misma, que todo el árbol sentía el calor de la rama donde se habían posado los pájaros y la descarga de la herida de la rama que había perdido sus hojas, y sin embargo, su cinta métrica seguía sin tener marcas.

    Dicen que lo que midió podría haber sido el corto tiempo de vida que le quedaría, que unas pocas marcas se hicieron en su cinta como arrugas en su vejez, que su sueño era volar lejos como una colorida polilla Geómetra después de hacer una corta visita a la prisión de la Tierra cuando su agotador análisis hubiera terminado, que mediría repetidamente las distancias entre las estrellas, sólo para eliminarlas.

    Se dice que, de repente, un zorzal cubierto de polvo apareció de la nada, gritando «¡Kiyorot! Kiyoort!» y se tragó al agrimensor, que mediría las venas que corrían por el cuerpo del zorzal, se liberaría de la garganta del pájaro y mediría el eco que llegaba a las montañas al otro lado del valle, llevando el calor del zorzal a los lejanos acantilados.

    Toda una vida

    – Meditaciones sobre la velocidad (12)

    En una zanja más adelante, una mosca de mayo que eclosionó por la mañana alcanza la adolescencia al mediodía, encuentra pareja por la tarde, se casa al anochecer y pone muchos huevos a medianoche. Al amanecer, pliega sus alas deshilachadas y grita: «Vine bailando y me voy bailando».

    Una vieja cigarra que obtuvo sus alas y vivió siete días bajo los álamos dijo: «Dominé el arte de emitir sonidos y conocí a un amigo que me reconoció por mi voz. Canté durante una semana entera y las hojas de los árboles no dudaron ni una vez en aplaudir».

    Un anciano de ochenta años murmuró: «Cuando llegó el momento de bailar, lo dejé para el día siguiente. Cuando me llegó la hora de cantar, lo dejé para el día siguiente. Pospuse todas las cosas buenas para el día adecuado, y ahora, estoy luchando por respirar».

    Mientras tanto, en la orilla del mar, una tortuga milenaria camina lentamente a través de su milésimo año.

    ¡Es toda una vida!

    Nido de Urraca

    Ni un martillo, ni un plano.

    ni una gota de pegamento, ni un solo clavo.

    No se usan ramas frescas, sólo ramitas caídas recicladas.

    No hay calefacción en el suelo ni televisión,

    pero a través del techo de paja, las estrellas brillan toda la noche.

    En el corazón del árbol desnudo de invierno,

    la familia de las urracas revolotea como calentadores de bolsillo.

    Dicen que un árbol con un nido de urraca se mantiene firme contra los tifones.

    Las urracas son lo suficientemente sabias como para elegir sólo los árboles más fuertes,

    Pero puede que sea cierto que los árboles se esfuerzan por no dejar caer los nidos.

    Agradecidos por los dulces cantos de las urracas y el control de plagas,

    Los árboles no pueden soportar derrumbarse.

    En verano, dan sombra con sus hojas,

    En invierno, se despojan de ellas para dejar entrar la luz del sol.

    Árboles y urracas, son felices juntos, incluso sin contrato de arrendamiento.

     Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Byeong-il Le이병일, poeta surcoreano

    3 Poemas de Byeong-il Le이병일, poeta surcoreano

    Byeong-il Le이병일 nació en Jinan, Jeollabuk-do, en 1981. Sus obras incluyen numerosos poemas que abordan temas medioambientales y de imaginación ecológica. Ha publicado su primer poemario, «Discovery of the Side» (Changbi, 2012), su segundo poemario, «With Ninety-Nine Lights» (Changbi, 2016), y su tercer poemario, «A Tree is a Tree» (Literary Notebook, 2020). Actualmente, enseña poesía en una universidad y escribe poesía, teatro y prosa.  Trabaja como profesor adjunto de escritura creativa en el Myongji College.

    Un corte por encima

    Cuando la lengua de la jirafa mordisquea las hojas nuevas, la acacia espina de paraguas sólo hace una pregunta:

    «¿Puedes manejarlo?».

    La jirafa abre y cierra los orificios nasales, conteniendo las lágrimas aunque le escuezan los ojos. No le importa viajar lejos contra un fuerte viento para arrancar las hojas.

    «Si fuera así, no necesitaría luchar».

    El tronco del árbol revela sus hojas. Una sola hormiga guerrera dirige a cientos de millones de hormigas de fuego. Escalan los ojos de la jirafa como si tuvieran un destino en mente.

    Ladran zapatos de cuerno de tacón alto. ¡Esto es un castigo! Roe nubes oscuras. ¡Golpeteo!, ¡Golpeteo! Las hormigas llegan al roble de Mongolia, lo que les tomaría el viaje de un siglo alcanzar.

    La lengua de la jirafa, aunque es pinchada por las espinas, no puede saborear el dolor.

    Cada vez que la acacia de espinas de paraguas quería contener el sonido de la lluvia dentro de sí misma, simplemente hacía brotar sus hojas más pequeñas.

    Una lucha y un dilema ahondados por la belleza del vástago y la catástrofe inminente – lo llamo «Un corte por encima», porque el árbol maniobra como algo que está en algún lugar, algo que existe en algún lugar, algo que nunca te llena, incluso cuando se come.

    Un poema sobre la cocina de lujo

    ¿Por qué no dejamos de comer manjares como Pata de oso, Cazuela de tortuga, Hortelano, Foie gras, Fung kan chi, San zu er, Kao ya zhang, Aleta de tiburón y similares?

    Este es mi consejo para los que se quejan de que no tienen nada bueno que comer y para los que afirman que no han comido nada especial: «Por favor, intenten masticar agua durante una comida al día». Incluso en la montaña llena de árboles y hierba, no se puede subsistir sin agua.

    A aquellos que dicen que no han comido nada, a pesar de las toneladas de agua que han bebido, quiero decirles: «No olviden que hay un pozo entre el hambre y la obesidad». Seguimos tallando el sonido de la lluvia en acantilados y piedras para recordar el sabor del agua, o para eliminar su recuerdo de sus mentes para siempre.

    He visto a alguien que fue arañado por el agua. Cubierto de escamas de agua, no pudo volver a ponerse en pie. Su sombra sin aletas se dobló. Sin saber qué decir, solo sigue babeando.

    Festival gourmet: todo tipo de infiernos brillan allí, pero nadie los reconoce. Sólo seguimos mordiendo y masticando hasta nuestra muerte porque no sabemos nada hasta el último momento. Yo soy el que ha vuelto con arañazos del agua. Si vieras con un ojo nublado, aprenderías lo que deberías comer para volver a ponerte en pie, y por qué deberías ser feliz con un cuerpo sangrante. Pero nuestra comprensión llega demasiado tarde y nuestras venas se secan como arañas tarántulas.

    Al árbol con vasijas de porcelana blanca

    Noche de primavera, las vasijas de porcelana blanca cuelgan allí, intactas, dando forma a la redondez.

    Las vasijas nunca lucen desvaídas, aunque tienen un aspecto prominentemente sombrío.

    ¿Por qué deben romperse las vasijas de porcelana en tres formas distintas?

    ¿por qué no se desparraman cuando se rompen?

    mientras reflexiono sobre esto,

    un pájaro da vueltas y vuela hacia el árbol con las vasijas blancas.

    ¿Qué hay en ellas?

    el pájaro se pregunta y llora en silencio.

    Sin desplegar las alas, cae y muere.

    ¿La luz blanca hirió los ojos del pájaro?

    ¿o fue encantado por el aroma

    antes de desplomarse sin memoria?

    eso es blanco, magnolia.

    Mira, el patio vacío en la ladera

    nunca delata que tiene la luz blanca.

    Otros, aparte del de las vasijas de porcelana, estaban completamente fuera de mi pensamiento.

    Estoy meramente en trance por algo ininteligible.

    La excepcional oscuridad en mí es mi locura.

    ¿Puedo ensuciar los patrones de porcelana con mis dedos?

    tal vil temperamento atraviesa el día y la luna,

    acercándose a la inquietante noche de primavera.

    El hecho de que una flor proyecte una sombra significa

    que tiene un cuerpo de silencio y cansancio que perder.

    Su brillantez multicolor es bastante impredecible.

    Por ello, me encariño a las vasijas de porcelana.

    La vasija que es buena para sostener la cabeza decapitada de un dios – Es un nombre que se le da al momento en que se abre el pétalo de una flor.

    ¡Es un fraude condenado al rápido y suave deslustre!

     Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Jasna Gugić, poeta croata

    3 Poemas de Jasna Gugić, poeta croata

    Jasna Gugić nació en Vinkovci, Croacia. Es Vicepresidenta de los Artistas y Escritores Soberanos del Mundo SAPS, Embajadora de la Revista Creativa P.L.O.T.S USA para Croacia, Embajadora de la Unión Creativa Árabe de Élite de la Casa Real del Líbano, Embajadora de la Paz y la Coexistencia Pacífica de Marruecos, Embajadora Mundial de la Alfabetización y la Cultura para los Escritores Mundiales de Asih Sasami Indonesia y miembro de Angeena Internacional, una organización sin ánimo de lucro para la paz, la humanidad, la literatura, la poesía y la cultura. También es coeditora de la antología Compassion-Save the World, un poema escrito por 130 poetas del mundo. Jasna ha publicado tres poemarios. Los dos primeros son bilingües: uno es croata-inglés y el otro croata-polaco. Jasna ha ganado numerosos premios internacionales de poesía y literatura, y su obra se ha traducido a varias lenguas del mundo. Vive y trabaja en Zagreb (Croacia). Sus poemas se han publicado en revistas de Estados Unidos, Reino Unido, España, Grecia, Italia, Rusia, Croacia, India, Siria, Dinamarca, Brasil, México, Bangladesh, Serbia, Albania, Nigeria, Bélgica, China, Chile, Nepal, Pakistán, Corea, Alemania, Turquía, Kosovo, Rumanía, Irak, Nueva Zelanda, etc.

    Lágrima

    Siento una lágrima venir

    en nubes grises

    que huelen a lluvia de otoño,

    llorando

    y mi poema trae inquietud

    en mis pensamientos deshilachados

    dispersos sobre la blancura de la imaginación.

    La desolación llega con las gotas del otoño

    y su olor es espantoso

    y pegajoso como la resina.

    Después de todo, sólo queda el dolor

    como un sello impreso

    en medio del corazón,

    apagado con tu lágrima de remordimiento.

    Si alguna vez vuelves

    permíteme robar una sonrisa

    de tu rostro

    y ahuyentar todas las penas de este mundo.

    Abraza mi silencio

    Abraza mi silencio

    con tus brazos de felicidad

    y envuelve mi corazón

    en hilos de seda

    y no dejes que el viento del sur

    borre una sonrisa

    de la esperanza regalada

    a los caídos.

    Abraza mi silencio

    y oirás

    un latido

    y el estruendo del anhelo

    en el silencio de mi infinitud.

    Abraza mi silencio

    y llámame por mi nombre

    en esta noche de suspenso

    y vendré

    como un hada

    toda de blanco

    a abrir tus ojos

    que brillan

    como estrellas ardientes.

    tus ojos

    son como faros blancos

    en el miedo de mis profundidades.

    tus ojos son como diamantes eternos

    en los colores

    de la vida gloriosa.

    Mis días

    Todos los días están llenos de sonrisas

    y las lágrimas ya no duelen.

    guíame

    por los caminos no recorridos

    lejos, los más lejanos

    donde mi ojo

    nunca ha mirado.

    alégrame con una sonrisa

    y tócame con bondad

    de manera casual,

    como por casualidad.

    y ríe en voz alta

    para que yo pueda oír

    y guardar esa risa

    para otro día triste,

    un día

    sin mis sueños coloridos

    derrite todo mi hielo

    y sé una alegría sin fin

    y haz sonreír la vida de una buscadora.

    Traducción al español por Mariela Cordero.

  • 3 Poemas de Hwi-woong Choi최휘웅, poeta surcoreano

    3 Poemas de Hwi-woong Choi최휘웅, poeta surcoreano

    Hwi-woong Choi 최휘웅 (Corea del Sur).  Nació en 1944 en Yesan, provincia de Chungnam. Se licenció en Lengua y Literatura Coreanas por la Universidad de Dong-A en 1971. Debutó como poeta en 1982 a través de la revista mensual Hyundae Poetry. Entre sus poemarios figuran: Absolute Space (1975), Fantasy City (1986), City of White Ice (1997), City on Desert (2001), Green Screen (2009). También ha publicado un libro de ensayos críticos titulado Oppression. Dream. Liberation. Freedom. Imagination (2006). Ha recibido algunos premios, entre ellos: Premio Literario de la Universidad de Dong-A (de Poesía) en 1968, 4º Premio Literario Dong-A en 2008, 24º Premio de la Asociación de Poetas de Busan en 2016, 8º Premio Literario Cyphon en 2023, etc. Fue editor de la revista de poesía Poesía y Pensamiento desde 2002 hasta 2019, y como redactor jefe de la revista de poesía Busan Poets de 2017 a 2021. Actualmente, trabaja como asesor de planificación para la revista de poesía Instituto de Simbología.

    El fin de los tiempos

    El árbol llora, las cigarras hacen eco de sus llantos.

    Llorando hasta que el rostro del verano se desvanece. El árbol se yergue solitario, solo con las ramas desnudas.

    A través de las ramas, vislumbras el fin del tiempo.

    Desde el distante extremo del cielo, atisbas el vacío de un cuervo.

    Al borde de la Tierra, el espíritu del árbol se yergue sin esperanza.

    Poesía

    No hay sujeto,

    sólo predicados.

    Abundan las acciones,

    y los objetos aparecen ocasionalmente.

    ¿Por qué, entonces, está tan llena de signos de interrogación?

    Ver la verdadera naturaleza

    En la montaña, hay un mar.

    En el mar, hay una montaña.

    Una flor es un pájaro.

    Y un pájaro es un ser humano.

    En un ser humano, hay una bestia.

    En una bestia, hay un Buda.

    Traducción al inglés por Junhyeon Song송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Giordana García Sojo #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Giordana García Sojo #PoesíaVenezolana

    Giordana García Sojo (Mérida, Venezuela). Poeta, editora y promotora cultural. Licenciada en Literatura Hispanoamericana y Venezolana por la Universidad de Los Andes (ULA), diplomada en Gestión y Promoción de Derechos Culturales por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Dirigió la Editorial El perro y la Rana del Ministerio de la Cultura de Venezuela. Organizadora del 1.º y 2.º Encuentro Internacional de Escritoras, Caracas, 2020 y 2022. Creadora del espacio de promoción de poesía venezolana Poesía en Casa. Actualmente, se dedica al diseño, desarrollo y acompañamiento de proyectos editoriales a través de Nila Ediciones. Ha representado a Venezuela en Ferias del Libro y Festivales de Argentina, Bolivia, Brasil y Cuba. Coautora y compiladora de Venezuela, vórtice de la guerra del siglo XXI (La Fogata/El Colectivo, 2020) y Poesía contra el bloqueo (Argo Libri, 2021). Su más reciente libro es el poemario Bajo el rezo animal (Ediciones Solar, 2022).

    Heredad

    ¿Qué puedo yo hincar en ti?

    Una orilla de oscuro río

    para salvar medio cuerpo del miedo.

    Cuido

    la miel acosada por hábiles hormigas

    sobre tu pequeño corazón vibrante

    que sabe bien confinar

    hincando, tú sí

    con incuestionable inocencia

    todos los espantos.

    Conmoción de aliento

    ciénaga mi vientre

    sopor eléctrico Tú

    copia espesa de mí

    suerte de maldición

    la penúltima fe posible.

    Partida

    La niña ahuyenta audacias de muerte

    en los ojos absortos de su madre

    sumerge la bestia en pocillo pequeño

    Leve     golpea su ombligo 

                                       la hunde

    con naturalidad convoca el universo

    de las grietas soplan telarañas

    delicados veleros con voces de sirena

    todo lo vivo bulle en su juego

    la pesada lámpara vuelca bandada

    revuelo de pluma

    caída de luz

    para ver

    ahora sí   ver

             el hilo de cáscaras sobre hormigas

    hacia la absurda camada de vida.

    La edad oscura

     (…) un poco de barro oscuro.

    Era tal vez la ciega tozudez de la poesía:

    su presencia material.

    Pier Paolo Pasolini

    Una no pretende negar el vientre

             elástico pliegue

    de vocación animal.

    Me gusta la palabra niña

       expuesta bajo el sueño del sol.

    Me gusta incluso la cicatriz

             bajo   su reflejo lenguado.

    La penumbra proviene del viaje

        rayo entre tuberías de baños

    era tu aliento de ciudad.

    Fuimos presas de habitaciones

     depravados intocados

             fumando el polvo de caparazones tiernos.

    Pensaba: “el mundo cambiará en nuestra voluntad”

             al galope sin mirar

    el callo recrecido como hongo

             dentro y fuera del cristalino hermano.

    Luego

             confundimos el vapor del iris

    sonámbulos del mismo tren

             en direcciones contrarias.

    Asumí tu miedo

    sentada bajo el trazo

    de mi perla sitiada.

    Vigilante

    organizo tus recuerdos 

    caja rota de ángulos en pie

    como cuerpo de madre en recomposición

             blando   memorioso

    emanando aún

    llamarada por la boca

             de la noche en tránsito encendida.

    Estos poemas pertenecen a Bajo el rezo animal (2022) publicado por Ediciones Solar.

  • 3 Poemas de Lidia Salas #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Lidia Salas #PoesíaVenezolana

    Lidia Salas. Poeta y ensayista venezolana. Obtuvo su maestría en Literatura en la Universidad Central de Venezuela. Autora de los siguientes poemarios: Arañando el silencio Mención de Honor del I Concurso de Poesía Libre. Cartagena. Mambo Café Primera Mención de la I Bienal del Ateneo Casa de Aguas. Venturosa (Fondo Editorial del IPASME. Caracas. 1995) Premio Único del VII Concurso Nacional del IPASME. Luna de Tarot, Ciudad de Babel.  Inédito. Mención Especial del Premio Municipal de Poesía Antonio Arraíz. Barquisimeto. Katharsis y Ciudad de Azul y Vientos. Coautora con Elena Vera de la antología Quaterni Deni. Su libro más reciente. La Palabra. 7 Secretos de su energía creadora. Ha publicado las siguientes plaquettes: Sedas de otoño e Itinerario Fugaz. Muestra de su obra ha aparecido en las siguientes antologías: Poetas en abril, Quienes   escriben   en   Venezuela, Diccionario abreviado de escritores venezolanos, El hilo de la voz, Antología poética del CEV, Antología del Octavo Encuentro Internacional de Escritoras, La mirada Femenina y en el libro de ensayos: Nuevas IDEAS para viejos problemas de Venezuela Positiva.

    Llamarada

                    Un dorado esplendor se posa

    sobre las casas en el declive de la cuesta.

                    ¿Es el aliento de los saurios de luz

    que serpentean sobre el borde de las nubes?

                    ¿Es el reflejo del incendio interior

    que se espeja en las pupilas?

    Íntimo deslumbramiento que sostiene. 

    Pavana

                    Él habla desde la vibración

    de las cuerdas del chelo.

    En el lenguaje de lo ignoto

    el encuentro.

                    Subes las escalinatas del misterio

    con tu camisa blanca, con tu sonrisa blanca.

    Nos cercan las desatadas alas de la música

    Cómplice del sortilegio

    el corazón donde se inclina el instrumento.

    Tonadas

                    La poesía derrama sobre la desnudez

    el néctar de su aliento fermentado.

                    Lava la lengua con el índigo

    de sus tonadas. Deja que la aridez

    del corazón se incendie en sus perfumes.

    Desfallecer en la embriaguez

    del poema.

    Estos poemas pertenecen a Katharsis. Fundación de Estudios Literarios Lector Cómplice. Caracas, Venezuela (2013)

  • 3 Poemas de Gisela Cappellin #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Gisela Cappellin #PoesíaVenezolana

    Gisela Cappellin. (Caracas, 1959). Educadora, poeta, narradora y editora. Cursó estudios de Educación en la Universidad Metropolitana y de Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés Bello. En 1983 funda el Centro Infantil Vizcaya, institución educativa aún se destaca por  su excelencia en educación Preescolar y la cual dirigió por cuarenta años. Las letras siempre han sido medio de expresión de su mundo interior, el cual ha encontrado lugar y reflejo en sus libros. Ha publicado: Roraima: cuaderno de viaje (2005). En Poesía: Sicalipsis (2007), Poemitas. Palabras de estimulación sensorial (2016). En narrativa: La cena (2009), Primavera en Berlín (2010), Espacios privados (2013), Lunas compartidas (2021).  En su sello editorial Gisela Cappellin Ediciones ha publicado a importantes autores venezolanos como la reconocida poeta y editora Carmen Verde Arocha con su libro de poesía Canción gótica(2018); al productor musical, cronista escénico y libretista Federico Pacanins con sus Haikus caraqueños (2019); a la poeta María Dolores Ara y la diseñadora gráfica Elena Terife con una obra titulada Recetas infalibles para sufrir con propiedad (2020); al reconocido profesor y académico Rafael Arraiz Lucca con un libro para niños titulado El árbol y los pájaros (2022) y más recientemente al periodista y crítico de cine Rodolfo Izaguirre con el libro Lo que queda en el aire (2023).

    Deja que este amor

    sea un obsequio

    ha de ser la saturación

    de lo desértico

    generaré desvanecida

    el agua

    gota a gota

    como quien se desangra

    para complacerte.

    Hablaré de amor con sencillez

    con la inocencia de la voz interior

    la íntima libertad de yacer contigo

    y este deseo en secreta gloria

    creciendo en el olor personal

    en la memoria del tiempo sediento

    idéntico a nosotros mismos.

    Sin saber he descubierto

    mi cuerpo que trasciende

    en un grito asfixiado

    mis labios tiemblan

    por la ambición de caricias

    y un río interminable

    de añoranza

    atraviesa la vigilia silente

    al traer

    no sé de donde

    tu recuerdo.

    Estos poemas pertenecen a Sicalipsis. Gisela Cappellin (2007)

    Fotografía M. Sardá

  • 3 Poemas de Victoria Marín Fallas, poeta costarricense

    3 Poemas de Victoria Marín Fallas, poeta costarricense

    Victoria Marín Fallas. Nació en San José, Costa Rica. Es filóloga clásica. Se desempeña como profesora de lectoescritura en la UCR. Dirige la plataforma literaria Revista Virtual Quimera y es jefa de redacción de la EEUCR. Es compiladora de Anábasis, antología de narrativa fantástica y ficción histórica (Nacimiento, CR, 2020) y editora de El Legado y de Los Hijos del Fuego, de próxima aparición. Ganó el XIV Concurso de Escritura Creativa en Lenguas Extranjeras (UCR) en la categoría de poesía en lengua portuguesa. En 2022 publicó su primer poemario La Edad de Hierro (Medusa Editores), el cual fue presentado ese mismo año en la Feria Internacional del Libro de Chihuahua. Actualmente, coordina el Círculo de Lectura Literatura Contemporánea en la UCR, en conjunto con la AEF y Tolle Lege.

    ( Oίοι νύν βροτοί)

    Confieso que mi distracción favorita

    es correr tras la esperanza de morir en otro mundo,

    ejercer contra el espejo la cortesía

    o el castigo más grande.

    Para descifrar el dolor

    hay que beber la sangre

    de quienes se rehúsan a morir.

    Su vértigo está en los pantanos,

    en las esquinas que nadie hurga,

    sepultado bajo la esperanza y el luto del pobre

    —quizás también del hombre recto—.

    Con sus manos debes abrirte la cabeza y mirar,

    prestar oídos —los suyos—

    al canto de la mujer desangrada por el tedio

    que yace en el fondo del estanque.

    Ella sabrá dar con el ser más triste

    para que puedas amarlo ferozmente,

    agotando los deseos y la ira

    hasta quedar en los huesos.

    Entonces, será necesario

     canjear tu vista por la suya

    y darle una puñalada limpia,

    respirar revestida de él o de ella

    y engendrar sola un vacío blanco,

    absoluto e invencible,

    que se tragará

    el sol y la plata de tus días.

    No pensé que hubiera amor

    en un color distinto

    en la barca que fluye

    hacia mi naufragio.

    Estos poemas pertenecen al libro La Edad de Hierro. Medusa Editores.

  • 3 Poemas de José Ochoa Díaz #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de José Ochoa Díaz #PoesíaVenezolana

    José Ochoa Díaz (Caracas). Poeta, narrador, promotor cultural e investigador en el área literaria humanística. Licenciado en Letras y Educación (Universidad de Los Andes). Ha publicado Sombras de invierno (Escuela de Letras, ULA, 1992), Vuelo de enigmas (Ministerio de la Cultura, 2005), La muchacha del Café París (Gobernación del Estado Yaracuy, 2007), La casa llena de siglos (Gitanjali, 2008), y Horacio Oropeza. Cantor de velorios. Compilador (El perro y la rana, 2010). Premio Certamen Mayor de las Artes y las Letras y Premio Historias de Barrio Adentro del Ministerio de la Cultura, Premio de Narrativa “Rafael Zárraga” de la Gobernación del Estado Yaracuy, Premio Beca Estímulo a la Creación Literaria del CENAL. Finalista en el Concurso de Microrrelatos del Museo de la Palabra (España). Reside actualmente en la ciudad de Mérida.

    Mirarte

    con estos ojos inundados

    casa mía

    casa vieja

    es sentir en el tiempo

    en esta piel mítica

    que cada canto tuyo

    estremece con su silencio

    Ya no viviré más aquí

    casa incierta

    casa gris

    Todos mis sueños se han ido

    con el canto de tu soledad

    casa mía

    casa de nadie pero a la vez de todos

    Ya no viviré más aquí

    pero en mi carne y en mis huesos

    queda tu templo.

    Estas manos

    desprovistas de tu cuerpo

    se pierden en el grito ensordecedor

    de tu partida

    Estas manos

    que navegaron una y mil veces

    tu ardorosa piel

    hoy transitan

    los espacios de tu ausencia

    José Ochoa Díaz (De La casa llena de siglos)

  • 3 Poemas de Haingsook Kim 행숙  김, poeta surcoreana

    3 Poemas de Haingsook Kim 행숙  김, poeta surcoreana

    Haengsook Kim 행숙  김 nació en Paju (Corea del Sur). Ha publicado seis poemarios, entre ellos ≪Our Spring Day≫ (2015), y una colección de ensayos, ≪The Road to the Sea≫. Actualmente, es miembro de la Asociación Coreana de Escritores, directora de la Asociación Coreana de Poetas Contemporáneos, directora de la Asociación Coreana de Escritores, etc. Ha recibido el 28º Premio de Literatura Cristiana de Corea, el 16º Premio de Literatura de Ewha, etc. Actualmente, es editora representante de la revista de poesía Instituto de Simbología. Kim muestra el mundo más profundo y rico de significado con el menor número de palabras. Su obra, que parece perseguir la unidad del lenguaje y la existencia, parece desentrañar la Ariadna de la metáfora, que encarna la esquematización de la materia (hyle) que implica tiempo y espacio, o la materialización del esquema. Es una poeta extraordinaria cuya flecha del lenguaje atraviesa siempre el corazón de la existencia. (poeta  Byeon Euisu)

    Una sombra

    Poco a poco

    va siendo borrada

    incluso el color

    incluso la luz

    se desvanece

    la puerta oculta

    donde me embriagué en un largo sueño

    hasta nacer como pétalo.

    El Camino

    Pesada

    masa de flores

    embriagada con ese color

    mirando hacia atrás

    se retuerce

    el hambre

    este lugar

    desconoce la opacidad

    la gente del pueblo

    en la fiesta, comen y beben juntas.

    Este día

    Incluso de noche

    el sol

    no duerme

    despierta

    deambula

    amplio y

    ancho cielo

    la brillante

    puesta de sol

    lo que queda

    gente

    bajar las cortinas

    borrar

    el tiempo y

    el sol. 

    Traducción al inglés por Byeon Euisu

    Traducción al español por Mariela Cordero