De la generación de poetas descubiertos entre las publicaciones de Poémame, esta es la tercera entrevista que publicamos después de haber conocido mejor a Ze Pequeño, y a Santiago Arroyo. Hoy conoceremos a Hortensia Márquez.
Hortensia tiene un libro publicado, Derramando palabras, del que vamos a destacar algunos versos sueltos y le oiremos recitar un par de poemas que no son de este poemario:
Para ponernos en situación, vamos a escuchar cómo Hortensia nos recita su poema Pacto tácito.
¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?
Nací en El Barco de Ávila (Ávila) hace 51 años. La cuarta de 6 hermanos (5 chicas y un chico). Mi padre mecánico de maquinaria agrícola y mi madre ama de casa (empezó a trabajar con 8 años y ya no pudo estudiar). Escribo desde que tenía unos 13 o 14 años (aún conservo aquellos primeros poemas de adolescencia). Leer siempre ha sido para mí una necesidad (literatura y poesía), aunque con etapas de menos actividad debido al trabajo y otras ocupaciones. He trabajado en muchas cosas, aunque mi actividad más larga fue de Administrativa en una multinacional. Pero la que recuerdo con más cariño fue un año en una librería. Aprendí, descubrí y me enamoré por completo de la escritura en todos sus géneros. Mi primera colección de libros la hice con el dinero que me daba mi madre los domingos. Siempre hay un libro que estoy leyendo y una larga lista (cada vez más) de libros por leer.
¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?
Mis primeras lecturas poéticas fueron las que incluía el libro de literatura en el cole. Ya entonces descubrí el placer al leer poesía. Sin lugar a dudas me gustaban muchos poetas (Lorca, Machado, Rosalía de Castro, Teresa de Jesús, Celaya, …), pero destacaba Miguel Hernández. Conecté con su poesía desde el primer momento, yo tenía entonces unos 13 o 14 años. Pero el libro que me marcó y por el que decidí que quería seguir escribiendo fue “Azul” de Rubén Darío. El autor que más me ha influido ha sido Joaquín Sabina. A día de hoy sigo pensando que es el poeta que más me emociona.
No siempre hay luz
Inseguridad fugaz, que llegas a veces,
desordenas mi mundo de palabras
y me haces nadar sin otros peces.
¿Cómo definiría a su poesía?
Difícil definirme…. sencilla, visceral, personal, muy de sentidos y sentimientos.
¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?
Sí, sin lugar a dudas. Madurar es evolucionar y la vida es posiblemente la maestra que más enseña. Mi poesía actual, aunque le quede poso, no es la misma de hace 20 años. Creo que ni la de hace 10. Mi lenguaje poético se ha enriquecido a lo largo de la vida de leer, de sentir, de absorber todo lo que me emociona o eriza la piel, y eso se transmite en mi poesía. Es una escritura más madura y más segura. Aunque mi peor enemigo sigo siendo yo. Supongo que nunca estaré del todo satisfecha con lo que escribo.
¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?
Cuando comienzo a escribir un poema es casi como un impulso. De pronto me surge una palabra o una frase y ahí empiezo. Escribo un pequeño párrafo y leo comprobando que transmito y se entiende lo que quiero decir. Y continúo hasta que siento que ya no quiero decir más. Después releo un par de veces o tres, buscando posibles errores ortográficos y modificando alguna palabra que no sea la que buscaba. Pero tengo que reconocer que los toco poco. Lo que escribo es lo que en ese momento siento que quiero contar y procuro no cambiar mucho. Escribo todos los días, igual que leo todos los días. Esto creo que también me ayuda para escribir.
Mariposa efímera
Reivindico mi derecho
a ser yo, para mí, por mí
y dejar que el mundo siga viviendo
como mariposa efímera.
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
Nunca he buscado ningún fin. Escribo por necesidad y por satisfacción. Si me reporta algo más, bienvenido sea. Pero mi finalidad principal es sólo escribir.
¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?
Pues no demasiado importante, no más que la lectura intima. Reconozco que soy más de leer para mí y conmigo. No la descarto y me gusta escuchar cuando alguien sabe leer bien (o cantar bien, que no quiero decir tener buena voz, cantar con sentimiento). Pero lo considero una forma más de transmitir poesía.
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?
Que son la voz de los pequeños escritores. De los que no llegamos a los grandes medios. Para mí ha sido la forma de poder publicar un libro, ya que fue a través de mi blog, como la editorial que me ha publicado me descubrió y por lo que contactó conmigo. Literatura y poesía al alcance de todos y a disposición de todos. Muy a favor.
¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho?
El poema de un autor desconocido (hasta ahora). Se ha hecho famoso por ganar un programa televisivo de talentos. Lo cual ya dice mucho, que alguien recitando poesía propia gane un concurso de ese tipo, ya es meritorio. Se llama César Brandon, “La relación de amor entre 0 y 1”.
¿Qué libro está leyendo en la actualidad?
Tengo empezados dos de poesía y una novela. «Sin Coraza» de Javier Hortal, un viaje a través del amor y el dolor de un padre que perdió a su hijo adolescente de cáncer. Muy emotivo el libro y el autor. Al cual tengo el inmenso placer de conocer personalmente. Poeta muy recomendable. «La esencia está en el aire» de nuestra querida compañera de poémame Rebeca Tejedor Díaz. Una maravilla de persona y de libro.
Una novela que acabo de terminar es «Las montañas azules» de Begoña Ruiz Hernández. En una época como ésta tan reivindicativa por los derechos de la mujer, este libro habla del papel de la mujer en el medio rural, en torno al año 1932 más o menos. Libro muy recomendable, la dedicatoria es “A mi madre, que no pudo estudiar por ser mujer”. Nos damos cuenta a donde hemos llegado, de dónde venimos y todo lo que aún nos queda por hacer. Y el que empezaré hoy es “La chica de la niebla” de Donato Carrisi.
¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?
Ninguno. No me gusta nada dar consejos. La poesía es visceral. Hay que escribir si se siente y se quiere, sin esperar mucho más.
(Silencio)
Susurro
incesante que
lame despacio y
eternamente la
nuca fría,
curvada del
instante en que yo
olvidé vivir.
¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?
La verdad es que no sabría que decirte. Hay mucha gente escribiendo mucho, pero siempre oímos hablar de los mismos, y no siempre (para mi) son los mejores.
¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?
Ninguna en especial, creo que las preguntas hechas están bien. Gracias.
Siembra poeta
el terreno vacío
con versos frescos.
Gracias a usted. Pero antes de acabar vamos a escuchar a Hortensia recitando un nuevo poema, Rayito que ya no está.
Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.
Hoy entrevistamos a Santiago Arroyo Dorado que acaba de publicar el poemario El Donante de Sentidos en ediciones Mouse. Poeta malagueño que trabaja de vigilante de seguridad en hospitales de Málaga y padre de dos hijos. Él mismo se define así:
Solo necesito una ajada mochila, un lápiz roído por la constancia y un cuaderno con los renglones torcidos, porque hay demasiado mundo y poco cielo.
Antes de entrar de lleno en la entrevista, le tengo que comentar que me ha sorprendido mucho que todos sus poemas acaben con ‘Amén’, ¿por qué?
Es muy sencillo, mis poemas nacen de mis vísceras, como si fueran oraciones, una vez terminé uno de esa forma con un amén al final, lo he guardado como seña de identidad.
Perfecto, pues hablando de señas de identidad, vamos a comenzar la entrevista. ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?
Pues verás, tengo 56 años, hijo de emigrantes andaluces, en la actualidad vivo en Málaga desde el año 1974. Aunque nacido en Vitoria, Álava, el 30 de noviembre de 1961, soy malagueño, porque los malagueños nacemos donde queremos. Hijo de emigrantes de una pedanía de la provincia de Córdoba, Albendín, llevo residiendo en Málaga desde 1974 tras vivir en diferentes ciudades en mi infancia: Vitoria, Reims (Francia) y Pamplona.
Mi actividad literaria empezó muy tarde, en el año 2003. A raíz de la muerte inesperada de una amiga en accidente de moto escribí mi primer poema, muy básico. Después de aquel suceso, no podía dejar de escribir, de hecho llegué a pensar que todo era como resultado de algún tumor cerebral que me oprimía alguna parte del cerebro… ja ja ja es broma. Pero es cierto que estaba enormemente sorprendido, ya no decir mi entorno más próximo. Mi mujer me conoce desde 1986 y sabía que no había escrito nunca, hasta el punto que al principio pensó que hacía copio-pego de diferentes cosas navegando por Internet. Hasta que, en el aniversario de boda del 2004, estábamos cenando en un Mesón, llovía, frente a mi había una ventana de medio punto y empecé a mascullar letras. Al llegar a casa escribí todas aquellas sensaciones que me produjeron los elementos y ahí se convenció. He seguido escribiendo, muy espaciadamente, hasta que en noviembre del año pasado encontré Poémame y desde entonces es una eclosión de letras y evolución en mi forma de escribir que me han llevado a publicar mi primer libro “El Donante de Sentidos”
Poeta vagabundo de versos,
títere de silencios,
en su soledad de musa
anheló sanar su inspiración
renegada de palabras y letras.
¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?
Mis primeras lecturas fueron Federico García Lorca, Miguel Hernández y sobre todo Gustavo Adolfo Bécquer.
¿Cómo definiría a su poesía?
Bufff quizás eso lo debería definir los lectores, pero si hay una palabra es intimista, una gran amiga me dijo una ocasión que escribo como si yo fuera la única persona que fuera a leerlo.
¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?
Sí claro que evoluciona y debe hacerlo si no quiere desaparecer como poeta. He evolucionado en mis figuras poéticas, básicamente, en transgredir ésas figuras con escritura un tanto abstracta en ocasiones.
¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?
Depende, en ocasiones liberado, otras agotado…. no sé depende de cómo o por qué haya escrito. No soy de corregir mucho, cuido que no se repitan palabras, expresiones, repaso las comas hecho que para mí son muy importantes porque creo que le dan fuerza a los poemas.
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
Un único fin, transmitir, no dejar indiferente, erizar los sentidos.
Vida que transita por una vía
con estación en el olvido,
vida escrita, sangrada,
con renglones arrugados.
¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?
No siempre el poeta es buen trovador de sus propias letras, pero sí es cierto que un buen poema bien expresado en voz alta es una pequeña obra de arte.
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?
Pues que son una maravilla, poder hacer llegar a lugares y personas, que de otra forma sería impensable no solo hacerles llegar mis poemas, sino incluso conocerlos, hablar con personas de cualquier parte del mundo.
¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?
Como no podría ser de otra forma, de Poémame, tengo un elenco de poetas a los que soy afín, pero mi debilidad, mi espejo es Ze Pequeño, conocida en las redes como @pequenho_ze y el primer poema de mi admirada amiga que hizo que deseara quedarme a vivir entre sus versos es “En crujidos”
¿Qué libro está leyendo en la actualidad?
Releyendo “Los renglones torcidos de Dios” de Torcuato Luca de Tena.
¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?
Que se olvide de encorsetar sus poemas, que los sangre, que crezcan manteniendo sus sentidos receptivos a toda forma de escritura.
El amor perdurable
es el no paladeado,
sobrevive anudado al deseo,
a la ausencia de recuerdos.
¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?
Un desastre y la poesía totalmente abandonada por parte de la industria.
¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?
Por qué escribo….
Buscar el silencio
en el ruido de tu ausencia,
cerrar los ojos
para mirarte en cada verso.
Por último, y fuera del cuestionario, nos gustaría que se autograbase recitando un poema que usted haya escrito y sea especial por algún motivo y nos explicase el motivo para nuestro canal de Youtube.
Voy a recitar Bandera blanca, un poema escrito a tres manos en Poémame con @pequenho_ze y @hotel_k:
Bandera blanca
Las riendas aprietan
el polvo de los zapatos,
el corazón emparedado
en la última despedida,
ha amordazado todos los ünguentos
que tenía preparado,
para la posible caída sin red
desde este extraño trapecio.
La importancia del camino
ha cedido a las paredes,
y todo son muros pesados que se ciernen
a ambos lados
de mi complementariedad.
De latidos absortos,
paralizados en laberintos,
ladrillos de silencios con los que
se alimentaron nuestros diques,
sima de nuestro perdón bastardo,
hoquedad de cielos y promesas.
¿Y ahora qué?,
no se pueden levantar imperios
cuando la fractura se ha extrapolado
en un no volver.
Me cosí ambas manos a la espalda
para no desgarrar las distancias
-cada vez más largas-
con besos de aire,
con una ineludible culpabilidad
que se esconde tras una dignidad
demasiado canalla para ser certera.
Levantando estaciones
donde esperarnos,
sin renunciar al billete de vuelta
a la casilla de salida.
Será mejor hacer ovillos de silencio
y tomar carreteras secundarias
con los ojos vendados.
Muerdo las penas para conservar
el sabor de la última palabra,
y me quedo a observar cómo arden
las últimas fuerzas.
Quemando mis naves
como acto desesperado
de habitar en tu isla,
clavar mi bandera blanca,
derribar despedidas,
recolectando esperanza
para plantarla en tu orilla.
Amén
Muchas gracias, Santiago. Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.
Ze Pequeño, también conocida como Gemma Rabaneda Sureda, nacida una fría Nochebuena de hace algunos años en Barcelona, se considera aprendiz de poeta y confiesa no poder vivir sin literatura, aunque no se dedique profesionalmente a ello. Autora del poemario escrito en catalán ‘Poetitzant-te’ (Ed. Neopàtria).
Este libro es una pequeña gran historia de amor. Una alma cautivada por unos ojos que un día pasaron frente a una puerta. En ese momento y a través de palabras y sonrisas todo se fue ligando hasta que los ojos se encontraron… y se desencontraron. Como la vida misma.
La autora ha colaborado en dos antologías de poemas promovidas por la Associació de Relataires en Català y también en la exposición de poemas ilustrados para la Marató de TV3, la radiotelevisión catalana.
¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?
No he estudiado nada relacionado con la literatura. No soy ninguna experta en eso. Mi actividad literaria es muy casera y simple. Me dedico básicamente a escribir por el puro placer de hacerlo desde muy joven. Alguna vez he participado en algún recital, y me muevo mucho por las redes y mi blog, donde comparto poemas, ya en castellano como en catalán.
Hace cuatro años publiqué mi primer poemario Poetitzant-te (Neopàtria, 2014) y el segundo, esta vez en castellano, está en proceso ahora mismo.
¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?
Me introduje en el mundo de la Poesía de la mano de Gustavo Adolfo Bécquer y Miquel Martí i Pol. A esos dos poetas les debo mi primer amor por los versos. Con ellos aprendí que hay una manera de sacar lo que me sobra y llenarme de lo que falta. Posteriormente, llegaron otras lecturas como Pedro Salinas, Ricard Creus, Jaime Sabines, Gil de Biedma, Ángel González o Adam Zagajewski, por nombrar a unos pocos.
Creo que mis influencias más notables, salvando las distancias por supuesto, serían precisamente Bécquer y Martí i Pol (puesto que me calaron muy hondo) y creo que le debo mucho también a Sabines y Alejandra Pizarnik, una de mis autoras de cabecera.
¿Cómo definiría a su poesía?
Soy incapaz de definir mi propia poesía. Para mí es como un pequeño espejo en el que me veo por dentro a lo largo de los días vividos. Creo que siento en voz escrita. Y de ahí me sale la poesía.
¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?
Lo creo. De hecho, creo que todo, poco a poco, evoluciona y cambia. Leer a diferentes autores me ha ayudado mucho a ir aprendiendo y definiendo poco a poco un asomo de estilo poético; creo que leer ayuda mucho y enseña.
M’adono de l’errada:
he tornat a parar taula per dos.
Por supuesto, el ir escribiendo constantemente hace que una cada vez se sienta más ligada a sus letras, y por ende, más exigente con las mismas. Creo que así como la vida avanza y cambia, la poesía (para mí estrechamente relacionada con las emociones y los sentimientos) cambia a su vez.
¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?
Cuando escribo algo y siento cierta sensación de liberación, entonces me digo que el poema ya ha dicho todo lo que tenía que decir, o ya he sacado lo que tenía que sacar. La verdad es que no suelo corregir mucho mis escritos. A lo sumo cambiar alguna palabra por otra por temas de cadencia o sonoridad, pero no suelo modificar.
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
Si sirve para que las personas ahonden en sí mismas, se sientan identificadas, vean en palabras emociones que sienten y no sabían cómo explicar, ya es mucho para mí. No persigo grandes fines poéticos, básicamente, con conseguir que las almas se emocionen y sientan algo con lo que escribo me siento contenta.
Se m’enganxa a la pell
l’aire amarg d’aquest diumenge
i no aconsegueixo asserenar
aquesta eterna deferència.
¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?
Si te soy sincera, he participado en un par de recitales, como decía al principio, pero he de admitir que me aterran. No me veo leyendo mis poemas ante la gente. Quizás con el tiempo me anime un poco más, pero así de entrada la verdad es que no me motivan mucho las lecturas en vivo, disfruto mucho más asistiendo a lecturas poéticas que no haciéndolas.
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?
Creo que las redes e internet en general han ayudado mucho a difundir la poesía. A su vez, creo también que son un arma de doble filo. Es muy difícil definir qué es poesía y qué no, pero en Internet cualquier cosa se puede catalogar como ‘poesía’, quizás por desconocimiento del género.
De todas formas, como he dicho, mi valoración es positiva en general. Ayuda a la difusión, a darse a conocer, a conocer autores nuevos e incluso a saber también si lo que una escribe vale la pena.
¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?
Ufff… qué difícil escoger uno… Me decanto por “Con ganas de llorar”, de Jaime Sabines, básicamente porque me siento muy identificada; especialmente con los últimos versos del poema, y lo hice un poco mío….
Con ganas de llorar, casi llorando,
traigo a mi juventud, sobre mis brazos,
el paño de mi sangre en que reposa
mi corazón esperanzado.
Débil aquí, convaleciente, extraño,
sordo a mi voz, marcado
con un signo de espanto,
llego a mi juventud como las hojas
que el viento hace girar alrededor del árbol.
Pocas palabras aprendí
para decir el raro
suceso de mi estrago:
sombra y herida,
lujuria, sed y llanto.
Llego a mi juventud y me derramo
de ella como un licor airado,
como la sangre de un hermoso caballo
como el agua en los muslos
de una mujer de muslos apretados.
Mi juventud no me sostiene, ni sé yo
lo que digo y lo que callo.
Estoy en mi ternura
lo mismo que en el sueño están los párpados,
y si camino voy como los ciegos
aprendiéndole todo por sus pasos.
Dejadme aquí. Me alegro. Espero algo.
No necesito más que un alto
sueño, y un incesante fracaso.
¿Qué libro está leyendo en la actualidad?
Estoy leyendo los Diarios, de Alejandra Pizarnik, que creo que es un libro que siempre iré leyendo, junto con su poesía completa. Paralelamente estoy releyendo Narcissus and Golmund, de Hermann Hesse. Me gusta repetir los libros que me han dejado huella de algún modo, y hacía tiempo que este no lo cogía de nuevo. Normalmente suelo tener entre manos algún libro de poesía y alguna novela.
¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?
Que leyera. Creo que leer poesía, desde los más clásicos hasta poesía contemporánea, es básico y muy bueno.
Necessito tastar-te i descobrir
que aquest miratge que amagues rere els llavis
té un gust salat.
Regust de mi que et vull regalar.
Si obres els llavis
i estens la mà,
m’acabaràs trobant…
¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?
La verdad, con cierta desconfianza y con algo de miedo. La veo muy lejos y como algo que no domino. De todas formas, el tema editorial es algo que no me preocupa en exceso. Mi meta cuando escribo no es publicar. Si sale la opción y me gusta, lo haré (como fue el caso hace cuatro años, o lo es ahora con este segundo poemario), pero no es algo que me preocupe en exceso, por lo que he de admitir que no conozco tanto el sector como para poder opinar.
¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?
Todavía estoy sorprendida que me hayáis tenido en cuenta para responder estas preguntas…. ¡cómo para pensar en que quizás falta alguna! Por decir algo, quizás una pregunta podría ser si creo que con la poesía se puede cambiar el mundo. Y creo que no exactamente, pero sí se pueden agitar conciencias y corazones, y eso sí puede llegar a cambiar el mundo. Ya lo decía Celaya: La poesía es un arma cargada de futuro.
Por último y fuera del cuestionario nos gustaría que se grabase recitando un poema que usted haya escrito y sea especial por algún motivo y nos explicase el por qué para nuestro canal de Youtube. Gracias
Como he comentado, las lecturas en vivo no son mi fuerte… por eso, con vuestro permiso, por ahora no veo grabándome recitando un poema. Mira, incluso dejo la puerta abierta, por si algún rapsoda se anima a recitar alguno. Para mí sería un placer.
I al final…
Fidels desitjos
busquen perviure
en una memòria aterrida.
Que gran la nit, que fosca,
que callada.
Shhhhhhhhhh…
en el mar de les imatges,
per sempre més,
un somni descansa.
Ferran Fernández (Barcelona, 1956) se gana la vida como profesor de Periodismo en la Universidad de Málaga y como corrector y diseñador gráfico para varias editoriales. Desde 2009 lo hace con la suya, Luces de Gálibo.
Ha publicado diversos libros de poesía: Lógica sentimental (Barcelona, 1997), Sufrir en público (Barcelona, 2007), Xeografía nocturna (Ribeira, A Coruña, 2007), Peligro de vida, 99 haikus (Málaga, 2008) y Guía del odio (La Isla de Siltolá, Sevilla, 2011 / Luces de Gálibo, Girona/Málaga, 2017). Asimismo, ha ejercido de editor literario en Puta poesía (Girona, 2010), aparecido en Luces de Gálibo, Bolero mix (Luces de Gálibo, Girona/Málaga, 2013) y Manual del taxidermista(Luces de Gálibo, Girona/Málaga, 2015). Paralelamente a la poesía textual, cultiva la poesía visual y la ciberpoesía, de las que ha realizado un buen número de exposiciones y proyecciones.
¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?
Nací en Barcelona, hace 61 años, de padres inmigrantes murcianos, que regresaron al sur cuando yo aún no había cumplido cuatro años. Al cabo de una década, la familia volvió a Barcelona. Desde hace casi 20 años, vivo en Málaga. En los últimos 25 años he trabajado como profesor universitario (Periodismo) y llevo casi el mismo tiempo inmerso en distintos ámbitos del mundo del libro: diseño, corrección, edición… En 2009, fundé mi propia editorial, Luces de Gálibo. Empecé a escribir poemas a los 14 años y desde entonces, con algunos paréntesis, no he dejado de escribir. Publiqué mi primer libro bastante tarde (Lógica sentimental, 1997, El Bardo). Desde entonces, han visto la luz seis más. No quiero olvidarme de un factor importante en mi vida, el compromiso político y social. Aunque en los últimos tiempos mi militancia es bastante más tranquila, durante mucho tiempo fui lo que Lenin llamaba un «revolucionario profesional».
contra el amor
lucho desalmado
– Bolero Mix, ed. Luces de Gálibo, Málaga 2013.
¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?
El primer libro de poesía que compré fue Los versos del capitán, de Pablo Neruda, de la mítica colección Losada, editada en Argentina. De esa misma colección compré otros libros de Neruda y de los autores del 27, también los novísimos que publicada El Bardo y los libros de Visor, editados entonces por Alberto Corazón… Quien más me gustaba entonces era Gil de Biedma. Mucho más tarde, cuando leí al argentino Roberto Juarroz, me quedé enganchado. Lo releo constantemente. Con el austriaco Erich Fried me pasa algo parecido. César Vallejo completa el podio.
¿Cómo definiría a su poesía?
Mi poesía es bastante conceptual, irónica, concisa, epigramática muchas veces.
en la pared blanca
pinto consignas contra el amor
pero solo tengo pintura blanca
– Bolero Mix, ed. Luces de Gálibo, Málaga 2013.
¿Cree que el poeta evoluciona en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?
Es evidente que todo creador o creadora evoluciona, aunque no siempre a mejor… Yo, en lo formal, he ido acentuando las características que señalaba antes, y los asuntos de los poemas los abordo de una manera menos egocéntrica (aunque el yo parezca el protagonista) y más filosófica.
¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?
Los poemas, salvo muy raras excepciones, quedan listos en un solo acto. Y es un acto de liberación.
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
No me planteo ningún fin. Escribo por necesidad.
estas manos
que han de ser ceniza
ahora solo están
para encender tu piel
– Bolero Mix, ed. Luces de Gálibo, Málaga 2013.
¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?
Me gusta leer en público y suelo hacerlo con cierta asiduidad. No suelo negarme cuando me invitan. Asisto también a muchas lecturas poéticas y disfruto mucho cuando descubro a algún/a poeta bueno/a. Ocurre de vez en cuando.
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?
Me parece estupendo que se multipliquen las formas de difusión de la poesía, aunque yo tengo un compromiso personal con el papel.
¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?
Aparte de los poetas ya citados, os recomiendo fervientemente que leáis a Isabel Bono y a José María Cumbreño, que tienen la ventaja de que están muy vivos y creativos…
¿Qué libro está leyendo en la actualidad?
Aparte de las relecturas constantes de las que hablaba antes, estoy con el Cuaderno de la cárcel de Ho Chi Minh (el líder revolucionario vietnamita), un libro que quiero publicar en Luces de Gálibo, y una antología del ruso Aleksandr Blok que compré recientemente en una librería de viejo de Barcelona, y de quien no había leído más que algún que otro poema en antologías de la poesía rusa…
¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?
Quien quiera escribir poesía debe sentir la necesidad vital de hacerlo. Esa es la primera condición. Y leer mucho, no solo poesía. Y ser muy exigente y sincero/a consigo mismo/a.
¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?
Yo no llamaría industria editorial a la edición de poesía. Hay muchas pequeñas editoriales que hacen pequeñas tiradas… Salvo raras excepciones, la vida de estas editoriales es efímera. Pero mi visión es muy parcial y limitada. Yo edito con desánimo de lucro.
¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?
No me ha preguntado qué espero de la poesía. La respuesta sería…
Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Barcelona, Rafa Aranda Valles ha desarrollado diversas profesiones en el ámbito empresarial combinándolas con su auténtica vocación: la literatura. Dicha vocación queda reflejada tanto en sus poemas como en sus relatos cortos y cuentos para niños.
Como es habitual en nuestras entrevistas, antes de pasar a las preguntas vamos a ver y oír a Rafa Aranda.
¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?
Escribo desde siempre. Me di a conocer como poeta hace unos veinte años y como novelista hace tres. Tengo publicadas dos novelas “Descanse en paz” (Barcelona. Ed. Círculo Rojo, 2015), “¿Quién cuidará de ti? (Barcelona. Ed. Cronos, 2016) y el poemario “Poemas de amor malditos” (Barcelona. Editorial Hijos del Hule, 2017).
Imparto un curso de poesía en Aula de Escritores, donde llegan poetas cargados de inseguridad. Mi trabajo es quitarles ese miedo para que su poesía se abra al mundo.
Esos días grises
En esos días grises
en que parece que el mundo acaba.
En esos momentos tristes
en que solo llorar nos calma.
Cuando el corazón te dice
que escucha la queja de tu alma.
Piensa en el último beso que diste
y recuerda que alguien te ama.
¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?
En general, más que autores, me gustan determinados poemas. Aquellos que al leerlos me despiertan alguna sensación. Aunque siempre tuve debilidad por Gloria Fuertes. De ella aprendí que no hace falta ser un virtuoso de la palabra para crear poemas demoledores cargados de contenido.
¿Cómo definiría a su poesía?
Un amigo me dijo que yo era un poeta de palabras sencillas. Me gusta emocionar con un poema. Me preocupa el sentimiento que se transmite y que se me entienda. Huyo de metáforas y símbolos. Los recursos que empleo son los que la mayoría de poetas utiliza sin conocer que existen como tal.
¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?
Por supuesto. Vivimos en continua evolución tanto en la forma de escribir, como los temas que nos preocupan. La vida es evolución y la poesía, ser poeta, es una forma de vida.
Huida
Porque miras sin mirarme.
Porque no sonríes como antes.
Porque no me coges de la mano,
ni me abrazas como amante.
¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?
Cuando ya no se me ocurre una forma mejor de decir lo que quiero transmitir con el poema. Suelo corregir poco. Me gusta la espontaneidad de las primeras palabras que surgen. Aquellas que no están muy pensadas. Que son puro sentimiento.
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
Que el lector sienta lo mismo que yo al escribir mis versos. Y si es posible, remover un poco las conciencias.
¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?
Tengo muy poca experiencia, pero las ocasiones en las que he participado han sido positivas. No soy un buen rapsoda, pero seguiremos practicando.
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc.?
Me parece perfecto. Todo lo que implique popularizarla y dejar de entender la poesía como algo propio de unos elegidos irá en beneficio de todos. Es lo mismo que ocurrió el siglo pasado con la música. Son evidentes las diferencias entre Mozart y Justin Bieber. Pero nadie duda que ambos sean música.
¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?
Mujer fenomenal de Maya Angelou.
¿Qué libro está leyendo en la actualidad?
“Siete maneras de decir manzana”. Un ensayo sobre poesía de Benjamín Prado.
¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?
Que se quitara de encima el miedo. Ese especial complejo que tenemos muchos al iniciarnos de que la poesía que hacemos no es buena. Que no se justifiquen. He tenido en mis manos poemas de poetas supuestamente novatos que me han erizado la piel.
¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?
Como casi todo en esta vida: un negocio. Y es normal. Por suerte internet y la autoedición permiten dar visibilidad a miles de autores que hubieran quedado en el olvido.
¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?
¿Por qué no escribes en catalán?
Vida
Tu mirada,
mi pasión.
Tu cuerpo,
mis cadenas.
Tus caricias,
bendición.
Tu dolor,
mi pena.
Tu palabra,
mi oración.
Tus deseos,
mi condena.
Tu aroma,
mi adicción.
Tu vida,
mi vida entera.
Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.
Queridos lectores de Poémame, hoy volvemos a estar de enhorabuena. Si hace unas semanas pudimos entrevistar a la poeta-calígrafa Tere Vila Matas, hoy nos encontramos con la otra poeta-calígrafa española, Paloma Fadón Salazar.
Dentro de la cultura china la pintura, la poesía y la caligrafía son consideradas disciplinas artísticas en sí mismas. Esta particular vinculación responde a la idea de concebir a las tres artes reunidas en una sola pieza. Así, a la integración inicial entre pintura y caligrafía se sumaría, durante la dinastía Song (960–1279), la idea de incorporar la poesía como un valor añadido a la obra. Y es a partir de esta dinastía cuando los entendidos concebirán la pintura como un arte integrado por la pintura, la poesía y la caligrafía. Este nuevo enfoque artístico se profundizará luego con los llamados pintores letrados de la dinastía Yuan (1271–1368).
Paloma Fadón, doctora en arte chino, se ha formado en las facultades de Bellas Artes de Bilbao y Madrid en España y Hangzhou en la R. P. China.
Ha escrito seis libros, siempre con la intención de transmitir sus conocimientos del arte y su propia experiencia con una intención didáctica y de reflexión dialogada consigo misma. Ha expuesto su obra buscando siempre la complicidad del espectador, pues sin la mirada del espectador no hay obra de arte. En la actualidad vive en Granada.
¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad caligráfica?
MI vida está centrada y dirigida por el arte. Con 16 años entré en la Facultad de Bellas Artes de Bilbao y acabé en Madrid. Aterricé con 21 años en Nueva York donde visité una exposición de Arte Chino en el Metropolitan Museum of Art y me impactó más que cualquiera vista hasta el momento, corría el año 1981 y ese era un arte del que en España ni siquiera se oía hablar. No entendía nada, desconocía la técnica y el pensamiento me era totalmente ajeno pero a la vez me atraía hasta el punto de tener que volverla a ver y empezar a comprar libros y buscar con quien aclarar conceptos. Por eso a mi vuelta a Madrid y ya cursando las asignaturas de doctorado solicité las becas del Ministerio de Asuntos Exteriores para estudiar en China y me fui en el año 1986. Nada más llegar y sin palabras que poder decir en el Instituto de Lenguas de Beijing encontré un maestro que daba clases de caligrafía y entré en su clase, con gestos me sentó ante un papel y puso un pincel chino entre mis dedos de una forma tan extraña que mi mano no dejaba de dolerme tras las horas que allí pasaba repitiendo y repitiendo caracteres sin decir nada y quizás ahí estuvo la clave, al no poder decir ni escuchar, potencié la capacidad de observación hasta tal punto que las palabras me estorbaban, sólo quería mirar, aprender a ver.
Agua que al agua vuelve, de luz orlada, la ola se abre en espuma. Movimiento perpetuo, arco perfecto, que se alza, retumba y se recoge, ola del mar que el mismo mar sostiene, amor que de sí mismo se alimenta. (J. Saramago)
¿Cuáles fueron sus primeras influencias?
Sin duda París y aquellos veranos en los que me sumergía en sus calles recorriendo lo que leía en los libros de arte, aquel deambular por museos, salas plagadas de obras y calles donde imaginaba a los artistas de principio del siglo XX con su pensamiento a cuestas y su hacer rompedor en los estudios. Allí aprendí ese deambular y observar que tanto me enseñó en China durante los tres años que invertí en escribir la tesis que luego leería en la Universidad de Granada.
¿Cómo definiría a su pintura?
Mi pintura está basada en el Arte del Trazo. Hay un Tratado de Pintura Chino que es sin duda el más significativo: el SHITAO o Discurso acerca de la Pintura por el Monje Calabaza Amarga. Está escrito a principios del siglo XVIII y nos introduce de lleno en el Trazo como base y sustento del Arte, en él está la ética, la estética, el pensamiento y la técnica tanto de la composición como de los materiales que son y están en la expresión artística. Tanto este tratado como el libro de los Cambios o I Ching definen mi obra. Una obra que se aleja del concepto de perspectiva única que hemos heredado del Renacimiento y que aún tenemos muy presente en nuestra forma de ver y componer, si bien es cierto que lo damos por concluido y que desde el Impresionismo las diferentes corrientes artísticas que han tenido lugar en Europa fundamentalmente trabajan la salida de ese punto de vista que aglutina una obra artística hasta llegar al performance que se desarrolla en el tiempo e incluso desaparece con él. A pesar de ello, seguimos teniendo muy presente una forma de ver que pide ser superada y para mí fue precisamente la comprensión del Arte Chino la que me sacó a una composición que hay que recorrer y nunca ver de un solo golpe de vista. El Trazo exige encontrar su inicio y seguirlo a lo largo de la obra como un camino, el camino de la vida, el tao, cuya perspectiva va cambiando según se adentra uno en el camino. No hay un único punto de vista, hay un desarrollo y en él tenemos que entrar para visualizar la obra.
¿Cree que una calígrafa o pintora “evoluciona” en su pintura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético-caligráfico a lo largo de los años?
Calígrafa es un término que rechazo. El término caligrafía fue utilizado como traducción del término chino que nada tiene que ver. Viene esta traducción, sin duda errónea, de cuando se hablaba igualmente de la chinoiserie para referirse a lo chino pero sin una comprensión real, hoy hemos investigado y comprendido mejor lo que es chino aunque tengamos que seguir recorriendo el camino. En China, el Trazo es la base y fundamento del Arte y para adentrarse en él, para llegar a su esencia pintan los caracteres de su escritura con el trazo, y lo hacen porque en ellos pueden abstraerlo hasta llegar a su máxima pureza, pureza del Trazo. El carácter es un ejercicio del pensamiento que si bien puede en su origen tener una mayor carga visual, es sobre todo una escritura que evoluciona desde la razón y para ella. Los caracteres son para escribir pero se da un desarrollo artístico de los mismos basado en el movimiento, el movimiento de la vida cuya energía llevamos cada ser humano en nuestras entrañas, comprender ese movimiento es estar en sintonía con la vida misma en la naturaleza y cuanta mayor sintonía mayor capacidad para vivirla en plenitud. Lo más importante que debemos entender de un carácter es el orden de su trazado, se traza siguiendo un orden que es único y que genera un movimiento que lo hacemos nuestro hasta llevarlo incluso a la abstracción, es decir que llega a no poderse leer, a ser puro movimiento y esto es lo más difícil porque parte de algo. Es imprescindible entender que se parte de algo, en este caso de un carácter concreto o de varios, para hacerse libre de todo apoyo, liberarlo, aprender a soltar. La evolución en la Pintura de Palabras está en consonancia con la evolución en la vida, llegar a Pintar una Poesía es lo más arduo. Hay que sentir la poesía, su presencia y su hacer bien dentro. Es una gran experiencia que te coge por sorpresa.
¿Cómo siente que una obra está terminada y cómo la corrige?
Mi agua lustral, mi claro río, mi barca de sueños y verdades, mi piedra de cielo y roca madre, mi regazo azul al caer la tarde. (J. Saramago)
Se corrige cogiendo otro papel y dejando que el movimiento se libere de ataduras, no se puede corregir en la obra como tampoco en la vida podemos volver al momento del error, tan sólo podemos elegir otro momento para enmendar algo que no nos gusta, corregir un trazo que no nos convence exige coger otro papel y otro momento en el que dejar fluir el trazo.
La doy por terminada cuando siento que el flujo del trazo es limpio de principio a fin, tan limpio como ese momento me lo permite, sin detenciones generadas por el miedo, el control, querer sujetarlo a lo conocido, lo resultón o lo fácil…
Una obra terminada responde al momento en el que se realiza, en él sin duda elegimos una de tantas posibilidades que conocemos porque las hemos trabajado previamente en los ejercicios de horas practicando con una poesía o una simple palabra.
Esto es aceptar el yin y el yang, los opuestos como complementarios, sin elegir uno en detrimento del otro, aceptando la alternancia del silencio y la voz, del trazo rotundo y el sereno, del torbellino y la pausa, no enfocamos en uno, permitimos el desarrollo, el camino. Podemos pintar la misma poesía toda una vida sin repetirnos, ya que entramos en el cambio constante de parámetros en la vida vivida de forma abierta, sin dejarnos atrapar en una posibilidad anquilosando el movimiento.
Porque no hay dos sin tres, es yin-yang-tao, el camino que nos lleva constantemente de lo yin a lo yang y viceversa. Se trata de dar con el camino en el que ir dando paso a lo uno y lo otro porque cada cosa tiene su momento en la vida y también en la obra. Si dejamos que el trazo camine soltando en cada espacio lo suyo daremos con la obra terminada, a sabiendas que ese simple acto ya ha puesto en la vida nuevas coordenadas con las que llegar a otra composición, sólo queda retomar el aliento y seguir con la que ya está llamando para ser pintada, sin aferrarnos a la definitiva, sólo es un paso que hay que dar previo al siguiente, pero que sin él no hay el siguiente.
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su pintura?
Que el trazo conecte con lo más entrañable, lo más entrañado en mí, porque verlo me permite crecer como ser humano, caminar la vida con mayor plenitud. Sentir que la poesía tiene vida propia en ese momento concreto en que la sueltas desde dentro es crear, crear vida en el arte.
¿Qué lugar ocupa, para una pintora calígrafa como usted, las sesiones de pintura rápida o pintura al aire libre?
Curiosidad, distracción. La pintura al aire libre se basa en la observación que practico andando ya sea en la ciudad o en el campo, observar aprendiendo a ver. La rapidez ha de basarse en la capacidad para coger el pincel sin dominarlo o dirigirlo, dejarlo libre sin controlarlo confiados en lo que llevamos dentro, y así dejarlo salir para verlo y aprender, siempre aprender de la vida. Porque nada está definido a priori, la vida tiene demasiados factores que desconocemos y que sin embargo son concluyentes formando parte de decisiones cruciales, se resumen en esa expresión “de haber sabido hubiera hecho otra cosa” pero lo cierto es que no sabemos y ahí entra a formar parte la intuición, la capacidad de ver más allá de lo que tenemos delante. Confiar en la técnica, en el pensamiento, en la sensibilidad que nos acerca a una poesía es primordial para poder acallarlo todo en el momento de coger el pincel y dejar que surja lo que ni tan siquiera sabemos es parte ya de nosotros, por eso el primer sorprendido ante una obra es el propio artista. Si no hay sorpresa hay control y en vez de abrir el camino lo cerramos. La pintura al aire libre es un buen ejercicio para dejar que lo que es sea, sin interferencias.
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la pintura/caligrafía, ya sea en páginas de Internet, foros cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?
Pues es muy positivo para hacerla cercana y despertar la curiosidad que es el primer paso para aprender.
¿Podría recomendarnos un poema/caligrafía de otro pintor que le haya gustado mucho?
Me costaría elegir, pero el monje calígrafo, pintor de poesía diría yo, más célebre de la historia, Huaisu (725-785) es mi debilidad, un gran representante de la escuela Chan, más conocida en Europa por el término japonés Zen.
¿Qué libro está leyendo en la actualidad?
“Sufismo y Taoísmo” Ibn ´Arabi vol. I y Laozi y Zhuangzi vol. II de Toshihiko Izutsu
Me interesa mucho la Pintura de la Poesía Árabe.
¿Qué consejos le daría a un/a joven pintor/a que se inicia en este camino de la caligrafía/pintura?
Que lo haga sin miedo, con mucha curiosidad, dispuesto a poner en duda lo aprendido para renovarlo con otros puntos de vista que si en principio puedan parecer contradictorios o incluso excluyentes, son. Sólo valorándolos encontrará la complementariedad y enriquecerá su comprensión.
¿Cómo ve usted actualmente la industria de la pintura?
La encuentro miedosa, aferrándose a lo conocido, asegurándose con el marketing institucional, insegura en su caminar hacia delante por la incomprensión reinante en un mundo del arte en el que parece que todo vale y no es así, hay miedo al ridículo, a parecer un ignorante… hay demasiada industria y poca pintura.
¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?
¿Son los caracteres chinos indispensables para Pintar Palabras o Poesía?
Pues no, sin duda toda escritura puede ser liberada de su cometido. La artesanía tiene un cometido al que dar respuesta sin embargo el Arte se caracteriza por su inutilidad, es en sí mismo y no para algo concreto. El Arte del Trazo parte de algo, de los caracteres escritos por ejemplo y se puede desarrollar una artesanía bella y espectacular como lo muestran excelentes caligrafías que tienen un cometido claro e ineludible: poder ser leídas. Si bien es cierto que partiendo de esos mismos caracteres podemos ir más allá, porque el Arte siempre tiene que ir más allá, dejar atrás la posible lectura para poseídos del contenido hacerlas bailar en estiramientos o piruetas hasta imprimir una visibilidad nueva a la poesía o palabra en cuestión. Ejemplo maravilloso de este hacer arte lo encontramos en el periodo Heian (794-1185) de Japón que siendo un país ágrafo encontró en los caracteres chinos un inicio a su escritura que transformó hasta llegar a sus silabarios o Kanas en los cuales depositaron un Arte no sólo de su expresión poética sino de la vida misma digna de estudiar con cautela y admiración. En mi caso pinto en castellano la poesía de Saramago por ejemplo, objeto de mi última exposición o las palabras y sentencias de María Zambrano de su libro Claros del Bosque en la actualidad. Está siendo una aventura increíble dejar que se exprese la grafía que utilizo para escribir. Sentí que así debía ser cuando observé que los caracteres chinos por muy aprendidos y bien memorizados que llegara a tenerlos no llegaban a lo más profundo de mí, el Trazo no se soltaba del todo, no llegaba a su total independencia conmigo, dependía aunque fuera mínimamente de mi consciencia, cosa que no ocurre cuando recurro a la escritura propia que puedo dejarla libre cuando ensimismada cojo el pincel y lo dejo actuar, ser en plenitud, o al menos de la que soy capaz.
Muchas gracias por la entrevista, realmente ha sido un lujo poder haberla entrevistado. Ahora, un último favor, ¿nos enseñaría su estudio?
Raquel Lanseros (Jerez de la Frontera, España, 1973). Poeta y traductora, es una de las voces más premiadas y reconocidas de la actual poesía en español. Cerca de 200 críticos de más de 100 universidades (Harvard, Oxford, Columbia o Princeton, entre ellas) la han elegido la poeta más relevante en lengua española nacida después de 1970. Autora de los libros Leyendas del promontorio, Diario de un destello, Los ojos de la niebla, Croniria y Las pequeñas espinas son pequeñas, este último uno de los más vendidos en España en 2014. Croniria está publicado en inglés en Estados Unidos, mientras que Diario de un destello en francés se ha publicado en Francia bajo el título de Journal d’un scintillement. Su obra ha sido reunida en las antologías personales La acacia roja, Un sueño dentro de un sueño y A las órdenes del viento.
Entre los importantes galardones que ha recibido destacan el Premio Unicaja de Poesía, el Premio Antonio Machado en Baeza, el Premio del Tren o el Premio Jaén de Poesía, así como un accésit del Premio Adonáis.
De su trabajo como traductora destaca su versión rimada de los poemas de amor de Edgar Allan Poe, publicada en España y El Salvador con el título Poemas de amor; su traducción de una selección de poemas de Lewis Carroll, publicada bajo el título de Poemas; y su traducción de Los ojos de Elsa, el libro más reconocido de Louis Aragon y publicado por primera vez en español. Asimismo, ha publicado obra crítica, como Poesía soy yo, una antología de poetas del siglo XX en español, editada y prologada junto a Ana Merino.
Doctora en Didáctica de la Lengua y la Literatura, Máster en Comunicación Social y Licenciada en Filología inglesa, su obra ha sido parcialmente traducida a numerosos idiomas, e incluida en innumerables antologías y publicaciones literarias de todo el mundo, entre las cuales Poesía ante la incertidumbre ha superado la docena de ediciones en diferentes países. Participa en talleres de creación poética, cursos, festivales y encuentros literarios por todo el mundo, a la vez que colabora con prestigiosas revistas literarias y culturales internacionales.
Forma parte permanente del proyecto literario-teatral Hijos de Mary Shelley, que reúne a poetas, novelistas, dramaturgos y músicos. Es la traductora oficial al español para el proyecto europeo Pop Science, auspiciado por la Universidad de Ginebra, el CERN y la Academia Mundial de la Poesía, del que fue seleccionada representante española.Antes de pasar a la entrevista, vamos a ver y a escuchar a Raquel Lanseros recitar ‘Hacia la luz‘.
¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?
Mi actividad literaria comprende, además de la escritura de poesía, actividades como la traducción o la investigación académica. Me dedico también a la docencia universitaria, dentro del marco de la literatura y la enseñanza de lenguas.
¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?
Leí a temprana edad, como muchos lectores de mi generación, a poetas como Antonio Machado, Gustavo Adolfo Bécquer, Pablo Neruda, Miguel Hernández o Federico García Lorca. Todos ellos significaron para mí una referencia a la hora de comprender y sentir la poesía con su multiplicidad de universos sonoros y significativos.
No creo que yo sea la persona más adecuada para definir mi poesía, ya que nadie es buen juez y parte. Simplemente intento escribir poesía en libertad y en consonancia con mi verdad interior, indagando siempre.
¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?
Todo poeta evoluciona con los años por el propio aprendizaje que supone el paso del tiempo, como lo hace cualquier ser humano. Que ello entrañe una búsqueda estilística o no, ya depende de cada uno. En mi caso, la indagación es global, hasta el momento.
¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?
Paul Valéry dijo que un poema nunca se termina, sólo se abandona. Y tiene razón, llega un momento en el que el poeta siente que ya no puede hacer nada más por el poema, lo cual no significa siempre que esté perfectamente terminado. Yo corrijo muchísimo en algunos casos y muy poco en otros.
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
Transmitir la verdad que anida dentro de un ser humano, con su grito y su silencio, su alegría y su desgarro, su desesperación y su serenidad, su memoria y su olvido. Con apoyo de todos los recursos que el lenguaje brinda.
¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?
Las considero muy edificantes y formativas, tanto las ajenas como las propias.
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?
Creo que cualquier soporte para la difusión de la palabra es válido y supone una plataforma a explorar. El medio nunca es el fin.
¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho?
Hay cientos de poemas que me han fascinado a lo largo de mi vida. Por ejemplo, Stopping by Woods on a Snowy Evening, de Robert Frost.
¿Qué libro está leyendo en la actualidad?
El espíritu de la Tierra, una antología poética de Miguel Torga.
¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?
Que leyese poesía sin parar, de todo tiempo, procedencia y estilo. Y que fuese todo lo fiel a sí mismo/a que pudiese.
Yo soy mi propio riesgo. Doy por cierta
la sed de infinitud que me espolea.
Ante el placer de respirar me postro.
– Himno a la claridad
¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?
Con sus luces y sus sombras, como cualquier industria. Pero hay bastantes editoriales, grandes y pequeñas, que hacen un trabajo espléndido por visibilizar y poetenciar la Literatura.
Hay pocos camaradas
y mucha escarcha rota.
– Yago Bazal se deja ver dos horas
¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?
Creo que la entrevista ha sido bastante completa, no echo de menos ninguna pregunta en particular.
Solo nos queda recordar que Raquel ya fue la poeta que nos hizo reflexionar en el Poemareflexiona de hace unas semanas y que podéis volver a leer aquí. Pero, antes de finalizar la entrevista vamos a escuchar uno de los poemas de Raquel Lanseros recitado por ella misma: ‘Invocación’. Aunque fue escrito hace unos años, mantiene su vigencia pues es una oración o ruego al tiempo y a nosotros mismos.
Que no crezca jamás en mis entrañas
esa calma aparente llamada escepticismo.
Huya yo del resabio,
del cinismo,
de la imparcialidad de hombros encogidos.
Crea yo siempre en la vida
crea yo siempre
en las mil infinitas posibilidades.
Engáñenme los cantos de sirenas,
tenga mi alma siempre un pellizco de ingenua.
Que nunca se parezca mi epidermis
a la piel de un paquidermo inconmovible,
helado.
Llore yo todavía
por sueños imposibles
por amores prohibidos
por fantasías de niña hechas añicos.
Huya yo del realismo encorsetado.
Consérvense en mis labios las canciones,
muchas y muy ruidosas y con muchos acordes.
Por si vinieran tiempos de silencio.
Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.
Albert Planelles i Vellvé (Barcelona, 1955) es coautor de diversas antologías didácticas de poesía y narrativa y algunos libros de texto de Bachillerato. Un par de desengaños editoriales y sus propias dudas han impedido que se lanzara al mundo editorial hasta el año 2012 con su primer poemario: Converses amagades (Parnàs, 2012).
A partir de 2012 ha publicado dos poemarios y un dietario, todos ellos en catalán: El camí que desa les hores, Témenos editorial, 2013; Els ulls de l’ombra, Témenos editorial, 2015; El dietario: Quadern de nit, Témenos editorial, 2017.
También es interesante darse una vuelta por su blog Poetries. En él encontraréis más poemas, aforismos, apuntes de viajes y curiosidades, así como algunas opiniones sobre sus últimas lecturas.
A continuación vamos a conocer al Planelles poeta con más detenimiento.
¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?
Mi biografía no tiene ningún interés. Es anodina. Fui un noi de pis en el barrio del Guinardó de Barcelona. Una ciudad gris, de espaldas al mar, muy diferente de la actual. Me licencié en Historia Moderna y Contemporánea por la Universidad Autónoma de Barcelona, hice la mili y me presenté a oposiciones de Agregaduría de Instituto de Lengua y Literatura catalanas. Posteriormente conseguí la cátedra. No empecé a publicar hasta los cincuenta y tantos años, pese a escribir desde los 18.
Cuando murió el dictador tenía 20 años y ahora, jubilado, contemplo entristecido que algunas cosas del país han cambiado poco. Como, por ejemplo, los resortes últimos del estado, el Deep State, sin duda neofranquista.
¿Cúales fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?
Recuerdo el entusiasmo que me produjo Marinero en tierra, de Alberti, o las soledades machadianas. También la obra de Ausiàs March y Bartomeu Rosselló-Pòrcel. Y Josep Palau i Fabre o J.V. Foix.
No creo tener influencias directas. Más bien he recibido impactos muy diversos, filtrados y digeridos a base de años y otras lecturas. Tal vez debo algo más concreto de Espriu, Vinyoli, Estellés, Valente, Pizarnik, Vitale, Ungaretti, Valéry… Y no sólo de poesía.
¿Cómo definiría a su poesía?
Que juzguen otros. Hacerlo yo me parece un ejercicio pedante. No sé si mis versos tienen poesía. Intento que digan algo al lector, emotivo o ideológico. En cualquier caso parto de un cierto realismo y navego por el simbolismo más o menos abstracto.
Té uns ulls que hi caus dins,
rodoles abís enllà,
t’engoleix una espiral que s’empetiteix,
et xucla el negre absolut,
viatges a l’oblit sol, desolat,
un pou cec, el buit ple.
Et fons en el parany
d’uns ulls meravellosos,
esquer golut de la bellesa.
Més enllà, no hi ha res.
La il·lusió es fa miques
i esdevé pols.
El pòsit de l’alè cansat.
Regna un mar fosc ignot.
Res de El camí que desa les hores.
¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?
Naturalmente! Si no evoluciona, probablemente no llega a la categoría de poeta. Como en toda actividad artística.
Supongo que he ido perdiendo ingenuidad y literalidad. Soy más elíptico y esencialista.
¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?
Como se ha dicho muchas veces, un poema no acaba nunca. Lo dejas. Si se publica, deja de ser tuyo.
No tengo una única manera de corregir. A veces cambio palabras, juego con sinónimos. A veces elimino versos enteros de un plumazo. Y a veces un poema puede corregirse muchas veces en momentos diferentes. Otros casi no se tocan, surgen en momentos afortunados.
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
Que conmoviese a algún lector. Que le hiciera pensar. Que encontrara placer leyéndome.
¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?
Hago muy pocas. No soy conocido más allá de un círculo reducido de poetas y lletraferits. Asisto a bastantes recitales.
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?
Que bienvenidas sean. En cuanto a la calidad de las mismas, que cada cual discierna su interés.
Programa de radio en catalán del 2 de abril de 2014 en Ràdio SantVi, emisora municipal de Sant Vicenç de Montalt (Maresme) – Barcelona
¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?
Mira y muerde, muerde y mira…, de Ida Vitale (Reducción delinfinito). Un ejemplo de artesanía técnica poética y lirismo. Eso a bote pronto. Podría hacer una larga lista.
¿Qué libro está leyendo en la actualidad?
Libros: Ensayo sobre la ceguera (en edición catalana), de Saramago; Llum a l’arsenal, del poeta Lluís Calvo y Esdeveniment, del también poeta y amigo Ricard Mirabete.
¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?
Ya los dio, y muy bien, Rainer Maria Rilke. No sé si tengo autoridad para dar muchos consejos. En cualquier caso, que no se crea Shakespeare, sea valiente y humilde y trabaje mucho. La poesía no cae del cielo.
¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?
La catalana, que es la que conozco mejor, experimenta una ebullición de editoriales independientes que intentan prosperar fuera del circuito comercial que todo lo engulle. En general, y junto a la circulación por internet y medios digitales varios, tenemos papel impreso para rato. Se publica mucho en España. Diría que en Europa. Creo que es un buen momento. Tampoco soy experto en entresijos editoriales.
¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?
Que por que escribo. Respondo. Para explicarme la vida y pensarla una vez vivida. Y por necesidad de hablar de ella. Tal vez es deformación profesional. Fui profesor de literatura durante 35 años.
Por último y fuera del cuestionario nos gustaría que se autograbase recitando un poema que usted haya escrito. Gracias.
Victoria Ash, granadina de 1985. Cuando entras en su blog, Detrás de la piel, lo primero que encuentras es su propia definición: «Me encanta bailar, escribir y soñar despierta. Soy adicta a las sonrisas y a las personas que guardan lo más bonito de sí mismas «detrás de la piel». Muy fan de quienes van con el corazón por delante. Sin miedo. Si yo estoy aquí, puede que TU también.»
Los que la conocen, dicen de ella que «lleva a su Granada en el corazón y en los labios. Siempre mira a los ojos como queriendo verte por dentro. Baila hasta con el alma incluso cuando llueve. Sería capaz de cualquier cosa por hacerte reír. Su canción favorita es la voz de su madre. A veces, le salen sueños por la boca porque no sabe contener la ilusión. Sonríe como si nunca la hubiesen herido y abraza dejando parte de sí. Y por eso escribe. Porque enseñarte lo que tiene detrás de la piel le acerca a ti.»
Ha publicado los poemarios La culpa es de las musas y Besos de nadie, además del libro de relatos Detrás de la piel.
Para Victoria Ash, la poesía es instinto de supervivencia. Crea un vínculo especial con sus lectores a través de sentimientos comunes que encuentran en sus poemas.
Mis miedos al aire
Pero es que yo,
la ropa interior no me la quito
si no es para hacer el amor,
que eso sí es poesía.
He de reconocer que después de haber leído su poemario, veo en él a dos poetas, la poeta que escribe para adolescentes con el corazón roto, para adolescentes en busca de un amor romántico. Por otro lado, me ha sorprendido encontrar a una poeta social. En el poema ‘Sigue dormida’, Ash es una poeta que exige cambios y que se pone del lado de los jóvenes sin futuro, de los inmigrantes y del rechazo a la ley mordaza. El poema ‘La quiero a ella‘ es un poema que me ha transportado a Galeano, Gabriela Mistral, Cernuda e incluso al poeta beat norteamericano Gary Snyder.
Hoy, de todas maneras, vamos a conocer un poco mejor a Victoria Ash la poeta y nos olvidaremos de la mujer, si es que se pueden separar.
Los poemas que ilustran la entrevista son de su poemario Besos de Nadie, publicado por Espasa en 2016.
Llorar es otra forma de sonreír’
Imagino
que echarte de menos,
debe ser el privilegio
que tengo
frente a los que
no te han conocido.
¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?
Hasta la fecha tengo tres libros publicados: dos de ellos de poesía, Besos de nadie (Espasa, 2016) y La culpa es de las musas (Lapsus Calami, 2015); y uno de relatos, Detrás de la piel (Ediciones Torremozas, 2015). Asimismo, realizo recitales poéticos con toques de humor.
¿Cúales fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?
Si no fueron las primeras, sí las que me llegaron dentro, porque recuerdo especialmente a Neruda y a Benedetti.
Sin ti
Que no es lo mismo respirar
que coger aire
o no haberte conocido
que aprender a vivir sin ti.
¿Cómo definiría a su poesía?
Auténtica, pasional e íntima.
¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?
Creo y espero que sí, que esta evoluciona con uno. En mi caso, noto una evolución en el ritmo y musicalidad del poema.
¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?
Para mí está terminado cuando siento que eso era lo que tenía que decir. Para corregirlo lo dejo reposar para tomar perspectiva.
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
Mejorar, en la medida que pueda, mi pequeño mundo.
¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?
Un lugar muy importante. Amo el directo porque no creo que haya mejor forma de transmitir un mensaje que mirando a los ojos. Además, tener la oportunidad de hablar con el lector, de sentir sus impresiones en primera persona me parece un privilegio.
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?
Suponen una gran oportunidad, tanto para el autor como para el lector, de hacerse oír. Creo que, bien usadas, nos acercan.
¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho?
Abril, por ejemplo de Ernesto Pérez Vallejo.
¿Qué libro está leyendo en la actualidad?
Estoy con dos: Mujeres que compran flores de Vanessa Montfort y Dios hizo el mundo en siete días… y se nota de Luis Piedrahita.
¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?
Sé auténtico. Es la única forma de sentir, de emocionar y de ser feliz. Lo demás es traicionar(se).
Me atrevo a vivir
Prometo seguir mi instinto y
creer en lo que siento.
Y aunque a veces duela,
prometo atreverme a vivir.
¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?
Abierta a la poesía pero demasiado pendiente del número de seguidores en las redes sociales del autor. Este número no siempre se corresponde con calidad y talento.
¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?
Aquella que me hubiese sorprendido y no imaginase. Así que, ¡tampoco yo sé cuál es!
Una vez acabada la entrevista, queridos y queridas lectores, vamos a escuchar a Victoria Ash.
Amigos, amigas, creo que deberíais darle una oportunidad a Victoria Ash, una mujer, una poeta que a medida que vaya evolucionando solo nos puede traer poesía de la buena.
Esperamos que, una vez más, hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.
David Trashumante, heterónimo de David Moreno Hernández (Logroño, 1978). Es persona, poeta, performer, agitador cultural y copy de la agencia Nociones Unidas. Actualmente vive en Valencia.
David Trashumante
Ha publicado Parole, parole y otras palabras (Ed.Trashumantes, 2006), El Amor de los Peces (Unaria Ediciones, 2014), Tacto de Texto (Ediciones del 4 de Agosto, 2014), A Viva Muerte (Baile del Sol, 2015), Tópo (Amargord. Col. Transatlántica/Port Bou, 2016), No fear // No fiera (Pliegos de la Visión, Ediciones Babilonia, 2017) y Tócame (Col. Línea Inclinada, Crecida 2017).
Lleva más de diez años recitando en todo tipo de superficies. Ha tenido diversas experiencias escénicas reseñables: “No Recital”, ”Adverso”, “War in progress” y ”Tuttipoeti” (esta última compartida con el grupo efímero -compuesto para un único recital- Piña, Coñote y Guinda) y los espectáculos de polipoesía y performance “I’m a fucking poet”, “Mixer poetry” y “I’m a fucking poet 2.0.” con el grupo POETIKS: junto a los poetas Eddie (J. Bermúdez) y Pedro Verdejo. Junto al músico Álex de Sousa realizó el recital escénico “A viva muerte”, y fue el rapsoda del concierto de divulgación poética “La voz del viento” del coro Divisi. En solitario, está girando el recital de spoken word “Trashumanando”.
Con él hemos querido hablar un rato, pero antes vamos a escucharle en Spoken Orality en Barcelona 2014, para ponernos en situación y después leemos su entrevista.
¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?
Mi vida va cosida a la poesía en todas sus variantes. Desde intentar vivir en poesía, una vida plena de abundancia emocional y solidaridad con todo lo humano, hasta trabajar por y para la poesía: leyendo, escribiendo, recitando, generando eventos poéticos, enseñando, militando… Para todo lo demás, ver mi currículum.
¿Cúales fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?
Pues empecé con clásicos como Walt Withman, Neruda, Lorca, Machado, Salinas… luego descubrí a los poetas de los 50, Gil de Biedma, Goytisolo, Claudio Rodríguez, Gloria Fuertes… pasé por los novísimos Pere Gimferrer, Leopoldo Panero… flipé con Brossa o Paco Pino y me desmelené con Bukovsky o Roger Wolfe. Mis primeras lecturas me llevaron al coloquialismo y la línea clara y leí a los poetas de la experiencia y también me cansé de los poetas de la experiencia. Gracias a manifiestos como el del grupo “Delta Nueve” (Benito del Pliego, Andrés Fisher, Rodolfo Franco…) descubrí otras poéticas más experimentales. También poetas de la diferencia como Ada Salas, Chantald Maiar, Ana Rosetti o Clara Janés y posteriormente gracias a los encuentros de Edita (Uberto Stabile) y Voces del Extremo (Antonio Orihuela) descubrí todo un mundo ninguneado por el canon poético de los 90, donde la performance, los fanzines y las ediciones independientes y la corriente poética de la Poesía de la Conciencia Crítica (Alberto García-Teresa) se acercaba más a mi forma de entender el hecho poético.
¿Cómo definiría a su poesía?
Trashumante.
La Reencarnación (actuación en la Sala Nice de Ciudad Real (24-XI-2015)
¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?
Creo que evolucionar es una obligación. Cada libro debe indagar, investigar, mutar, negar cualquier espacio de confort… En mi caso, desde mi primer libro «Parole, parole y otras palabras» que publiqué en 2006 y tras un parón de casi 8 años, son muchas las lecturas y los recursos aprendidos y por tanto, aunque a veces me sorprendo usando alguna metáfora de entonces, ha cambiado mucho.
¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?Normalmente, lo dejo enfriar un tiempo (a veces meses) y suelo retomarlo de vez en cuando y voy corrigiendo. Creo que es necesario esa distancia emocional para que tu lector crítico pueda mejorar lo escrito. Luego para armar el libro la cosa se intensifica y puedo estar totalmente obsesionado durante semanas hasta que lo doy por terminado. Incluso, cuando ya tengo el si del editor y la fecha de publicación, suelo seguir cambiando cosas y corregirlo hasta que entramos en maqueta (aquí ya no hago cambios, porque respeto mucho el esfuerzo del maquetador y no quiero darle más trabajo). Ahí pienso que el poema está terminado.
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
Afectar a los demás desde mi propia afectación, concienciar desde el compromiso de mi cuerpo con mis textos, contactar con los otros, sentir, dar voz, posicionarme políticamente, denunciar, evidenciar, explicar, resensibilizar hasta que podamos disfrutar del silencio, el amor y la paz.
Tócame (actuación en Es Baluard, Palma de Mallorca, 2015)
¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?
Las lecturas públicas son un componente diferenciador del arte poético respecto a otras disciplinas escriturales. Al fin y al cabo, la poesía nació de la oralidad, la musicalidad de la rima ayudaba a memorizar los textos y, ante un mundo iletrado, comunicar su contenido. La poesía, más allá del placer de la lectura privada, es energía, ya lo sabía Kerouac que aplicaba técnicas de declamación poética a la lectura de su novela “On de road”, y también aire. Por algo decimos “voz poética”. Así que para mi es esencial, lo que se dice, cómo se dice y quién lo dice, eso configura al poeta. Siento pena de que muchos compañeros y compañeras poetas den por finalizado el trabajo poético en lo escritural y descuiden tanto sus lecturas públicas.
Los poetas contra los poetas (Slam Poetry de Ciudad Real celebrada el 25 de Noviembre de 2015 en la Tetería Pachamama)
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc?
Vivimos en la sociedad de la información y eso tiene pros y contras. Pros, porque todo el mundo tiene mayor facilidad para dar a conocer su trabajo.Porque se desmercantiliza el asunto y se entra en contacto directo, sin intermediarios, entre poetas y lectorxs. Contra, porque hoy día, tras décadas de aculturación, somos un público acrítico que enseguida se lanza a replicar y emitir sus propios contenidos haciendo que la red sea una jungla de mediocridad a veces insondable. Es decir, nunca se ha producido más literatura que ahora ni nunca se ha leído más que ahora, pero nunca se ha producido más literatura banal que ahora y nunca se ha leído con menos profundidad y tiempo que ahora. El esfuerzo no está de moda y la humildad tampoco. Cuando haces click ya no hay stop.
¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?
¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?
¿Eres feliz?
Por si a alguien no le ha quedado claro, David Trashumante es un poeta por los cuatro costados, o tal como dice él, ‘a fucking poet’.
Acabamos escuchando a Trashumante recitar un poema inédito que es el prólogo de “APENAS”, poemario que aparecerá a lo largo de 2018 publicado por la editorial Ya lo dijo Casimiro Parker.
Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.