Categoría: 13 preguntas y un poeta

  • 13 preguntas y un poeta, Hilario Barrero: «Menos es más, cada palabra es un diamante, no la gasten…»

    13 preguntas y un poeta, Hilario Barrero: «Menos es más, cada palabra es un diamante, no la gasten…»

    Hilario Barrero nació en Toledo en 1946, Profesor Emérito de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), tiene una larga y productiva trayectoria que infunde mucho respeto. No os vamos a abrumar con una larga lista, solo vamos a señalar aquellas publicaciones de los últimos diez años:

    • PoesíaAgua y Humo (2010), Libro de familia (2011), Educación nocturna (2017), Blending (2018).
    • NarrativaUn cierto olor a azufre (2009). Dirección Brooklyn (2009), Brooklyn en blanco y negro (2011), Nueva York a diario (Impronta, 2013), Diarios 2012-2013 (La isla de Siltolá, 2015).
    • TraducciónDelicias y sombras, de Ted Kooser (2009), El amante de Italia, de Henry James (2009), Lengua de madera. Antología de poesía breve en inglés (2011), La esperanza es una cosa con alas, de Emily Dickinson (2017); Luces y sombras y otros poemas de Nueva York, de Sara Teasdale (2018); A quien pueda interesar Antología bilingüe (2018).

    A lo anterior podríamos también añadir los textos suyos presentes en numerosas compilaciones y antologías.

    A su faceta de escritor, hemos de añadirle la de pintor, fotógrafo y editor de “Cuadernos de Humo” que es una revista de poesía así como una pequeña editorial que nació en el año 2010 en Brooklyn (Nueva York), por la que han pasado un centenar de poetas, algunos que ya son parte fundamental de la literatura española y otros que están en camino de escribir su propia y singular historia. Cada uno de los números de Cuadernos de Humo es todo un pequeño acontecimiento, mimando cada página y siendo editados de manera artesanal.

    Antes de empezar con las preguntas, vamos a leer su poema titulado ‘Pregunta‘:

    Pregunta

    En la mañana
    la luz hablaba a gritos,
    la sombra muda.En el atardecer
    el miedo a reflejarse
    sin saber
    si es la sombra del cuerpo
    la que quema
    o es el fuego del alma
    que se extingue.

    Ya con la oscuridad te haces la pregunta
    que no tiene respuesta:
    ¿Ha sido siempre la sombra tan pesada?

    Noche clara del cuerpo.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Desde 1978 vivo en Nueva York. Enseñé español en la Universidad de Princeton. En paralelo a mi labor académica, he escrito varios libros intentando conjugar diversos géneros: poesía, traducción y colaboro habitualmente en revistas literarias como Clarín, Hélice, Poesía española, Turia y en periódicos como Abc. Edito Cuadernos de Humo.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    De niño Campoamor, Gabriel y Galán; siempre, los clásicos; en la universidad la Generación del 27, especialmente Cernuda, Salinas y Guillén. Y Brines. Y más tarde la poesía americana.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Un poema más que un arma para el futuro es una navaja del pasado, una mano abierta para el presente y una eternidad basada en el instante de un amor para el futuro. Estoy en deuda con Góngora al que siempre hay que volver, con Quevedo, con Aldana, con la poesía contemporánea en inglés (Auden, Ginsberg, O’Hara, Schuyler, Frost…). Toda buena poesía, toda poesía seria debe tener algo de maldición y algo de misterioso. Todo poema, como la vida, debe ser en cierto modo, oscuro y maldito. La oscuridad le da al poema una distancia y le hace minoritario e inalcanzable: un coto privado de belleza, sólo reservado a un grupo minoritario y privilegiado. Leer un poema debe ser un acto de reflexión, una comunicación con lo espiritual, un ritual, un sacrificio, un ejercicio de la mente y el corazón. Una comunión entre el poeta, el oficiante, y el lector.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    El hombre cambia, el estilo queda. Puede cambiar el tono, la estructura, el léxico, la forma del poema, pero si uno es un poeta con “personalidad” se le debe reconocer. Igual que se reconoce al Greco, a Velázquez, a Picasso o a Brahms, Beethoven o Arvo Part.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    El poema está terminado cuando el lector lo hace suyo. Yo tardo mucho en escribir un poema. Cuando lo termino lo dejo en el cajón que descanse. Y suelo corregir poco. Si hay que corregir, es mejor olvidarlo. “No la toquéis ya más / que así es la rosa…”

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Iluminar la soledad, llenar un vacío, dar muerte a la muerte, encender una vida… Dar a la palabra el “otro” significado, el que nadie ha usado, el que solo conocen los poetas.

    Código

    Para ellos,
    eres el nombre
    que te dieron
    dentro de su legalidad:
    un signo solamente.
    Tu otro nombre,
    el elegido en la noche
    de la boca de lobo,
    es solo mío.
    Un sonido animal.
    Y así te escucho.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Como vivo en USA solo voy a lecturas cuando presento algún libro en España. A veces me invitan comunidades hispanas de aquí o universidades a dar lecturas y siempre es una grata experiencia.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Hay compañeros que piensan que estar en la red no es cosa de un escritor. A mí me parece la octava maravilla. Yo tengo un blog “por hache o por be”, Facebook, Twitter, Instagram…

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho? 

    Cualquier soneto de Quevedo, de Góngora, de Lope, de Aldana… Me gusta “Mi vaquerillo” de Gabriel y Galán. Mi madre nos dormía cantándonoslo.

    He dormido esta noche en el monte
    con el niño que cuida mis vacas.
    En el valle tendió para ambos
    el rapaz su raquítica manta
    ¡y se quiso quitar-¡pobrecito!-
    su blusilla y hacerme almohada!
    Una noche solemne de junio,
    una noche de junio muy clara…
    Los valles dormían,
    los búhos cantaban,
    sonaba un cencerro,
    rumiaban las vacas…
    y una luna de luz amorosa,
    presidiendo la atmósfera diáfana,
    inundaba los cielos tranquilos
    de dulzuras sedantes y cálidas.
    ¡Qué noches, qué noches!
    ¡Qué horas, qué auras!
    ¡Para hacerse de acero los cuerpos!
    ¡Para hacerse de oro las almas!
    Pero el niño ¡qué solo vivía!
    ¡Me daba una lástima
    recordar que en los campos desiertos
    tan solo pasaba
    las noches de junio
    rutilantes, medrosas, calladas,
    y las húmedas noches de octubre,
    cuando el aire menea las ramas,
    y las noches del turbio febrero,
    tan negras, tan bravas,
    con lobos y cárabos,
    con vientos y aguas!…
    ¡Recordar que dormido pudieran
    pisarlo las vacas,
    morderle en los labios
    horrendas tarántulas,
    matarlo los lobos,
    comerlo las águilas!…
    ¡Vaquerito mío!
    ¡Cuán amargo era el pan que te daba!
    Yo tenía un hijito pequeño
    -hijo de mi alma,
    que jamás te dejé si tu madre
    sobre ti no tendía sus alas!-
    y si un hombre duro
    le vendiera las cosas tan caras!…
    Pero ¿qué van a hablar mis amores,
    si el niñito que cuida mis vacas
    también tiene padres
    con tiernas entrañas?
    He pasado con él esta noche,
    y en las horas de más honda calma
    me habló la conciencia
    muy duras palabras…
    Y le dije que sí, que era horrible…,
    que llorándolo el alma ya estaba.
    El niño dormía
    cara al cielo con plácida calma;
    la luz de la luna
    puro beso de madre le daba,
    y el beso del padre
    se lo puso mi boca en su cara.
    Y le dije con voz de cariño
    cuando vi clarear la mañana:
    -¡Despierta, mi mozo,
    que ya viene el alba
    y hay que hacer una lumbre muy grande
    y un almuerzo muy rico… ¡Levanta!
    Tú te quedas luego
    guardando las vacas,
    y a la noche te vas y las dejas…
    ¡San Antonio bendito las guarda!…
    Y a tu madre a la noche le dices
    que vaya a mi casa,
    porque ya eres grande
    y te quiero aumentar la soldada…

    – Autor: José María Gabriel y Galán

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Son dos: The Great Fires, de Jack Gilbert (un poeta que he traducido y que recomiendo) y open eye, open heart, de Ferlinghetti, que me parece un timo.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que lea a los clásicos, que no tenga prisa, que no se crea que es la divina pomada, que vaya a la universidad, si puede, que piense que un poema es un universo, un mundo, una obra maestra y que como tal necesita tiempo, espacio, fondo, forma, ritmo, musicalidad, metáforas, encabalgamientos… Que el adjetivo que no da vida, mata. Que menos es más, que cada palabra es un diamante, que no la gasten…

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Floreciente y saludable. Siempre se ha publicado mucho y siempre el tiempo ha cribado. De los cientos de poetas de hoy solo quedaran cinco o seis.

    Postdata

    Me arrimo a ti
    en una calle estrecha
    y dejo pasar la sombra
    que nos viene siguiendo.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Posiblemente acerca de “Cuadernos de Humo”, qué tipo de música clásica me gusta y mi opinión sobre mi pintura.

    Algunas de esas preguntas las dejaremos para una próxima entrevista, ahora vamos a hacer un triple regalo a nuestros lectores:

    Ejemplo de obra pictórica

    Cuatro poemas

    Un poema

    En qué pozo se esconde, de qué montaña llega, de qué torrente nace, dónde queda escondido el metal de su aliento, en qué túnica de humo se bautiza, qué desnudez la suya, en qué tierra de nadie proclama su inocencia, si pura, qué sangre anima el fuego de su sexo, si es un cuerpo de guerrero bello e inaccesible qué bronce mal fraguado en la hoguera de Apolo le tizna con un virus de moho su torso amoratado, la belleza intocable de un mármol de lujuria, la rúbrica del óxido firmando su sentencia, una rosa agrietada en su esplendor de mayo por la ferocidad sin freno del olfato cobarde, dudando si llamarla con nombre de batalla o con signo de tregua, bautizada de almendra, con el velo nupcial apuntalado de hambrientas gaviotas, o dejar que su sombra se refleje en el hospicio fundiendo los aceros de la tarde, cuando ansías su lengua de muchacha te ofrece la amargura de su boca de fruta no madura, su saliva vinagre, agrios sus labios con bozales de espuma, cuando esperas en noches de tormenta que llueva en la ventana del poema te ofrece la sequía abacial de la cuaderna vía, sudario de la rima condenada, consonantes de polvo y de ceniza, cuando piensas en ella, cuando esperas su aroma de Tedeum triunfal te entona un deprofundis de silencios, encendida la lámpara del aceite esperas su llegada, virgen prudente y necia, beata del incienso que perfuma sus pechos, que llegue cuando quiera, que juegue con tu pelo, que caliente tu boca, que te ayude, que desnude tus ojos, que te envuelva tus manos en tules congelados, que le dé al corazón una armadura de soldado vencido, en tu sien un disparo de pólvora nevada, siempre la incertidumbre de no saber si vuelve, si olvidó mi costumbre de acariciar sus muslos, siempre teniendo miedo de ser tan sólo un siervo que no le da placer a su látigo húmedo, perro que solo bebe de su lluvia oxidada de musgo, de ser tan sólo un hombre sin simiente para su corazón de madre, de ser una mujer para la ambigüedad de su mirada y ofrecerle un orgasmo en la falsa bandeja de mi voz de castrato para su colección de autógrafos sin nombre, y siempre la amargura, la duda, el desaliento de que no me conozca, que me ignore, que no vuelva jamás y si me deja ¿cómo vivir sin el sonido de su voz, sentir sin el cuchillo de su aliento, respirar sin el aroma de su muerte?

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y tenemos otro regalo para los que resisten. Si queréis el PDF del Cuaderno de Humo nro. 23 que saldrá el 7 de diciembre, pedidlo como comentario a este artículo y os lo haremos llegar de alguna manera.

    Gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y un poeta, Abel Santos: «La poesía es un fuego salvaje. Que no te atrape el lado maldito de la poesía»

    13 preguntas y un poeta, Abel Santos: «La poesía es un fuego salvaje. Que no te atrape el lado maldito de la poesía»

    Abel Santos, nacido en Barcelona el 12 de agosto de 1976. Es un poeta autodidacta, su poesía es de un estilo claro y afilado, de una lírica casi en ruinas, que trata de temas urbanos y cotidianos casi siempre inclinados hacia un crecimiento personal.

    Él mismo ha bautizado su poética de Realismo Bastardo, que bebe tanto del mundo real como del mundo poético o más introspectivo, sin una clara escuela o movimiento de arte como padre definido.

    En 1998 publica su primer libro de poesía Esencia, de corte más clásico y lírico.

    En 2010 sale su libro El lado  opuesto al viento, en el que advierte de los peligros de traspasar ciertos límites. Su tercer libro de poesía, 2013, Todo descansa en la superficie, es un libro cuya actitud es la sobriedad y el elemento es el agua. Un nuevo poemario en el que vuelve a romper moldes dentro de su forma de escribir poesía. Jass (2016), y su Antología poética 1998-2014 Demasiado joven para el blues.

    En sus versos se puede ver la influencia de poetas como Raymond Carver, Charles Bukowski, Billy Collins, Michel Houellebecq, Roger Wolfe o Karmelo C. Iribarren, o de pensadores tan dispares entre sí como Erasmo de Rotterdam o Lao Tsé.

    Antes de empezar la entrevista vamos a escuchar a Abel recitar Scat, un poema de Jass

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Crecí sin padres al cuidado de mis abuelos maternos. Mi primer contacto con la poesía era una señora mayor que le encargaba vestidos a mi abuela que era costurera. Aquella mujer apenas sabía leer, pero hacía poesías y las recitaba con un sentimiento y una voz estremecedoras. Quedé fascinado. Fue ya de adolescente que empecé a escribir poemas y sobre todo a escuchar música. A los 22 años publiqué mi primer libro, Esencia, que eran poemas de tono romántico y espiritual. Luego, tuve la desgracia, por una serie de circunstancias personales, principalmente por la muerte de mi abuela, que caí en una espiral de drogas y alcohol con ingreso en un centro psiquiátrico. Nunca dejé de escribir, pero la poesía que entonces reflejaba en el papel hablaba del mundo y el vacío por el que estaba pasando entonces. Tardé 12 años en publicar mi segundo libro y con cierto miedo, pues no sabía cómo reaccionaría la gente a esos poemas tan crudos. Se me abrieron una serie de oportunidades en el mundo literario al par que dejé por completo el consumo de alcohol y otras sustancias. Desde entonces llevo 8 años completamente sobrio, dedicado por entero a la poesía.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    En casa de mi madre y mi padrastro, a la que me fui a vivir con 15 años, no había libros, y fue la mujer de mi hermano mayor que vive en Zaragoza, quien escribía poemas y me prestaba libros. Las rimas y leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer fue el primer libro que me cautivó, y Juan Salvador Gaviota. El primer libro de poemas que me compré fue Los señores y las nuevas criaturas, de Jim Morrison. A los veinte años empecé a comprar y leer muchos libros de poesía: Nicanor Parra, Pablo Neruda, Luis García Montero, Benjamín Prado, Lorenzo Oliván… Fue a los 30 cuando cambié el registro de lectura por autores del llamado Realismo Sucio: Bukowski, Roger Wolfe, Raúl Núñez, Raymond Carver.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Ecléctica. Autobiográfica. Bastarda, como yo la llamo. Tras publicar mi segundo libro El lado opuesto al viento, yo mismo bauticé mi poética de Realismo Bastardo, que bebe de muchas fuentes y estilos literarios: la música, el cine, y de los movimientos poéticos de la Poesía de la Experiencia, la Poesía Confesional, y el Neorrealismo.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura?¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Lo creo. Y si no lo hiciera estaría perdido. Y hay que saber diferenciar entre cantidad y calidad. Yo pido a la hora de escribir cantidad, que luego de lo que vale o no vale ya me encargo yo mismo de destriparlo. Procuro siempre que mi lenguaje poético sea claro, directo, sobrio, como yo mismo, y al mismo tiempo, sincero, veraz, real, como si estuviera confiando al lector mis dudas, mis miedos, mis sentimientos, mis alegrías, mi historia.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Por mi parte, voy acumulando en la memoria creativa frases que he leído y me han llamado la atención en algo que precisamente estoy sintiendo en esos días, estoy atento a las casualidades, conversaciones, situaciones reales con otras personas, una canción que escucho, y voy tomando nota mental de todo ello. Luego de repente, pasa o siento o pienso algo que es el disparador creativo para ponerme a escribirlo, y todo se empasta, todo lo que había en mi memoria creativa se funde y aparece el poema. Lo corrijo siempre teniendo en cuenta la musicalidad. Lo leo en voz alta varias veces para ver si camina bien. Y lo doy por terminado.

    Wladyslaw Szpilman

    Oculto
    en la parte aria de la ciudad
    el pianista ejecuta
    una canción
    Sin tocar las teclas. Sabe
    que todo está a oscuras,
    y la música de Chopin,
    su pureza,
    puede delatarle:

    Negras.
    Blancas. Blancas.
    Blancas.

    El pianista sólo ve
    -letales- las linternas.

    – Del poemario «Las lágrimas de Chet Baker caen a piscinas doradas»

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Emocionar. Ayudar a alguien que esté perdido. Que mi poesía sea capaz de sanar a alguien. Aunque sólo sea a una persona, como la poesía me salvó y me salva a mí cada día del abismo.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Son primordiales. Las lecturas en vivo, tanto las propias como las de otros autores, nos muestran lo que tiene de humano la poesía, que va más allá del libro, tan solemne a veces, tan de pose. Es en las lecturas en vivo donde se ve de qué pasta está hecho realmente el autor o autora, su humanidad.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Son una gran herramienta de comunicación si tenemos en cuenta que los poetas somos como alguien que está solo y lejos, perdido en una estación espacial, mandando mensajes al vacío por si recibe una respuesta. A veces nos responde quien no debe, ja ja ja, pero es una gran herramienta. Volviéndo a la tierra, he hecho grandes amigos y contactos y he recibido propuestas interesantes de otros países para difundir mi poesía.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho?

    Ya no es tarde, de Benjamín Prado. Me cambió hace un par de años, de nuevo, otra vez, la vida.

    Nunca es tarde para empezar de cero,

    para quemar los barcos,

    para que alguien te diga:

    -Yo sólo puedo estar contigo o contra mí.

    Nunca es tarde para cortar la cuerda,
    para volver a echar las campanas al vuelo,
    para beber de esa agua que no ibas a beber.

    Nunca es tarde para romper con todo, para dejar de ser un hombre que no pueda permitirse un pasado. Y además
    es tan fácil:
    llega María, acaba el invierno, sale el sol,
    la nieve llora lagrimas de gigante vencido
    y de pronto la puerta no es un error del muro
    y la calma no es cal viva en el alma
    y mis llaves no cierran y abren una prisión.

    Es así, tan sencillo de explicar: -Ya no es tarde,
    y si antes escribía para poder vivir,
    ahora
    quiero vivir
    para contarlo.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    De qué hablo cuando hablo de escribir, de Haruki Murakami.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Paciencia. Ha iniciado un camino, el difícil camino de la poesía. Que escriba y lea mucho y elija bien sus compañías. Porque cuidado, la poesía es un fuego salvaje. Y que no le atrape el lado maldito de la poesía. Porque no es bueno tragarse más de tres poemas malditos, hasta la maldita poesía lo sabe.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Hay buenas y diferentes propuestas para diversos perfiles de poetas.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    “Abel Santos, ¿cree usted en Dios?”… Y le hubiera respondido: “Sí, creo en Dios. Dios existe, porque a todo lo que existe se intenta engañarlo”…

    Abel Santos publicó en 2016 su quinto poemario Las lágrimas de Chet Baker caen a piscinas doradas (Chamán Ediciones), con prólogo de Diego Vasallo: un libro de poemas breves y espontáneos como una lágrima, escritos en servilletas de bar. Ya va por la segunda edición.

    Lady Shazam, poema que leeremos a continuación pertenece al sexto poemario que está pendiente de publicar, Huelga Decir, con prólogo de Javier Cano. Un poemario que trata de una crisis, de poemas de verso libre de carácter crítico escritos entre 2012 y 2018 y que se centra en dos temáticas: poemas de protesta social y poemas de amor.

    Lady Shazam

    Que cada cosa cruel sea tú que vuelves.
    Julio Cortázar

    Cuando de nuevo pierdas la cabeza

    por saber el nombre

    de otra canción que te vuelve loco,

    recuerda a aquella mujer
    que durante largo tiempo amaste
    y que nadie sabía decirte entonces
    cómo se llamaba,

    la misma
    que por fin fue tuya,
    que su gemido
    era tu música en la rutina,
    hasta que vino a reclamarla
    otro amante, otro
    escenario, otra vida.

    Pongamos que su nombre
    es Lady Shazam,

    la que, a veces, de repente
    te devuelve la radio
    con un golpe de añoranza,
    mientras sigues lavando
    los platos rotos
    de aquellos días.

    Hoy finalizaremos la entrevista con una macro sorpresa para todos vosotros y vosotras que ocurrió durante una lectura de poemas del mes de marzo de 2017 que vale la pena rememorar.

    En el último momento, Abel Santos ha querido despedirse directamente de los lectores de la revista de Poémame con un poema. Aquí tenéis su saludo/despedida de la entrevista.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y un poeta, Pere Gomila: «Hay que trabajar con rigor y no tener prisa por publicar»

    13 preguntas y un poeta, Pere Gomila: «Hay que trabajar con rigor y no tener prisa por publicar»

    Conocí a Pere Gomila en una de mis habituales estancias en  Alaior, población de Menorca, cuando me lo presentó un amigo común, Biel. Pasaron los años y este verano cuando asistí a uno de los eventos poéticos que él organiza en Menorca, Illanvers, nos volvieron a presentar. Esta vez fue una poeta menorquina, Magda Seoane. Ahí es cuando le pedí la entrevista que vamos a poder disfrutar.

    Poeta y escritor, hijo del también poeta Arcadi Gomila, pronto se interesó por la poesía, y formó parte del grupo Es Musols entre los años 1977 y 1979, un grupo de creación artística que escribía y representaba obras de teatro y organizaba recitales de poesía. A los 24 años publicó su primer poemario, «Regió afòtica».  Tiene diversos poemarios publicados y mucha de su obra poética aparece dispersa en diferentes publicaciones. El año 2000 el Institut Menorquí d’Estudis publicó «Tannkas», libro que recoge los poemas publicados en la revista Druïda. Sin olvidar los libros «Els colors de l’edat», publicado el año 1992 y «Geografies del vent», publicado el año 2015. Es una persona que participa activamente en varios medios para dar a conocer la vida cultural de Menorca.

    Aquí un ejemplo de su poesía:

    Tannka

    Per molt que vegis
    els estralls en el bronze
    dels anys que passen,
    hi ha un delit que no cessa
    en l’amarga certesa.

    Traducción:

    Por mucho que veas
    los estragos en el bronce
    de los años que pasan,
    hay un anhelo que no cesa
    en la amarga certeza.

    Antes de pasar a las preguntas, vamos a escucharle recitar el poema Caló de Rafalet.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Nací en Alaior en el año 1954, población en la que he vivido siempre. Estudié el bachillerato en el instituto Joan Ramis, en aquella época sin nombre, pero después de COU no continué mis estudios por varias razones. De manera que a partir de ese momento el resto de mi formación ha sido autodidacta. De pequeño ya me interesó la literatura y realicé pronto mis primeros intentos.

    Empecé a escribir poesía de manera seria durante el bachillerato. Luego mi actividad literaria ha estado centrada sobre todo en la poesía. También colaboro asiduamente en prensa sobre temas literarios. He llevado a cabo una destacada labor en la organización de recitales de poesía.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mi padre era también poeta y en casa había algunos libros de poesía. Fueron las primeras lecturas antes de ir al instituto. Por ejemplo la antología de poetas del siglo XX de Triadú (recuerdo que me gustaba leer en voz alta “El comte Arnau” de Maragall) y algún libro de poesía castellana, sobre todo de Juan Ramón Jiménez. En aquella época, el catalán no existía para la enseñanza, pero cuando tomé consciencia de que debía escribir en mi lengua (debía tener 16 o17 años) descubrí la poesía de Ausias March que me impactó. Y los poetas del siglo XX: Riba, Carner, Espriu, Estellés, Foix, Martí i Pol, Vinyoli…

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Siempre me resulta difícil definirla. Podríamos decir que se trata de una poesía realista, lírica en su mayor parte, que reflexiona sobre temas como el paso del tiempo, el dolor, el amor, las pérdidas, el erotismo. Aunque también me he ocupado de temas sociales o políticos o de la situación de la lengua catalana. Entiendo la poesía como una forma de conocimiento, de indagar sobre la existencia, un intento de comprender cuanto nos rodea y lo que nos acontece.

    Ahora, escuchemos el poema Mirador del Toro

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    De una forma u otra todo poeta evoluciona en su escritura, porque evoluciona como persona, porque a medida que se escribe también se aprende, porque la misma ambición literaria, sin la cual no puede haber buena poesía, le induce a evolucionar, a marcarse nuevos retos. Mi lenguaje poético también ha evolucionado y espero que esta evolución continúe. No me gustaría estar escribiendo siempre la misma obra. Con el tiempo me he vuelto más exigente y he intentado dar a cada libro el carácter apropiado, por esto tengo muchos poemas sueltos que no han llegado a constituirse en libro. El estilo ya es otra cosa.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Soy lento para escribir y suelo corregir mucho, incluso mientras escribo. Siento que el poema está terminado cuando me parece que ya no lo mejoro.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Llegar a la formulación lo más ajustada posible de lo que pretendo comunicar, la búsqueda de la belleza expresiva. Si el lector logra encontrar en mis poemas una parte de todo lo que me ha dado la poesía me doy por satisfecho.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Las lecturas en vivo son importantes. Llevo muchos años organizando recitales de poesía porque creo que es una forma de llegar a un público más amplio del que suele leerla habitualmente. Un público que también necesita de la expresión poética y que encuentra en la voz en vivo del poeta una mejor experiencia en relación con el texto. Después siempre habrá alguien que se acerque al libro a partir de lo que ha escuchado y le ha conmovido. Además no hay que olvidar la oralidad de la poesía, el placer de leerla en voz alta aunque sea para uno mismo.

    Escuchemos ahora el poema Cap de Cavalleria

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Es evidente que las nuevas formas de difusión permiten llegar a un número mucho mayor de personas y que dan la oportunidad a muchos de divulgar sus escritos. El problema es que esta misma abundancia y facilidad permite la convivencia de aportaciones muy interesantes y de gran calidad con una mayoría de textos mediocres o sin ningún valor literario (ciñéndonos al ámbito de la literatura). Hace falta una educación que enseñe a buscar y encontrar en internet todo aquello que tiene valor, que muestre como separar el grano de la paja. Por otro lado es muy de agradecer que podamos acceder a revistas literarias de gran nivel con tanta facilidad.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Es muy difícil hablar de un solo poema, son tantos los que podría recomendar… Pongamos, por decir dos, “Elegia de Vallvidrera” de Joan Vinyoli y “Tots hi serem al port amb la desconeguda” de J.V. Foix

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Soy de combinar varias lecturas a la vez: poesía, ensayo o no ficción y narrativa. Siempre tengo varios libros empezados. Si hablamos de poesía, en estos momentos estoy releyendo la poesía de Margarita Ballester con motivo de la publicación de su obra reunida en el volumen Després de la pluja.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Lo más fundamental es la lectura. Leer mucho y sobre todo leer a fondo a los grandes poetas, aprender de ellos, de ellas. Y trabajar con rigor, no tener prisa por publicar. Corregir y corregir.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Ciñéndonos al ámbito de las letras catalanas, que es el que conozco, creo que se realiza un gran trabajo editorial. A veces pienso que se publica demasiado, pero hay editoriales que llevan a cabo su labor con mucho rigor y seriedad, que saben cuidar las ediciones y a sus autores. En estos últimos años, a causa de la reestructuración del mercado editorial por parte de grandes empresas, han surgido editoriales independientes que trabajan de manera admirable y publican de forma muy rigurosa.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Una pregunta recurrente es por qué no he publicado más. En mi caso, no he sido un autor prolífico, pero no he abandonado nunca a la poesía y, de hecho, estoy esperando a mi pronta jubilación para escribir de manera mucho más intensa.

    Gracias por concedernos esta entrevista. Estamos en otoño y por eso decidimos compartir con nuestros lectores el poema «Tardor» («Otoño»).

    Tardor

    Triomf de la llum, el lent capvespre encès
    sobre un desert paisatge de tardor.
    Cristalls, clapes intenses de claror
    sobre d’un mar esquiu de gent, ofès

    de tant d’estiu de desgavell espès,
    enyoradís, als ulls, de serenor,
    espai obert al goig, pura cançó,
    volgut oblit de tot, afany de res.

    Si el ferit de l’atzar veia aquest mar
    i dels colors s’abeura i de la llum
    i en la calma s’endinsa, delerós,

    sabrà el repòs perfecte, el més avar
    de revelar‑se, esquerp de tot costum
    com el present més ric i dolorós.

    Traducción:

    Triunfo de la luz, incendio del lento atardecer
    sobre un desierto paisaje de otoño.
    Cristales, manchas intensas de claridad
    sobre un mar esquivo de gente, ofendido

    de tanto verano de espeso desorden,
    nostálgico, a los ojos, de serenidad,
    espacio abierto al gozo, pura canción,
    ansiado olvido de todo, afán de nada.

    Si el herido por el azar mira este mar
    y de los colores se impregna y de la luz
    y en la calma se adentra, ansioso,

    sabrá el reposo perfecto, el más avaro
    de revelarse, arisco de toda costumbre
    como el presente más rico y doloroso.

    Antes de irnos, volvamos a escuchar un poema de Pere Gomila, Pou de Na Patarra:

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y una poeta, Aurora Reyes: «Busquen y alimenten su poesía con las letras de otros autores y aprendan todo lo que puedan»

    13 preguntas y una poeta, Aurora Reyes: «Busquen y alimenten su poesía con las letras de otros autores y aprendan todo lo que puedan»

    Aurora Reyes, chilena, estudió Educación Parvularia en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación. Su primera publicación fue un conjunto de poemas titulado “Ante la magia”(1991).

    Queremos empezar la entrevista y ya tenemos un primer problema. ¿Cómo nos dirigimos a usted? ¿Aurora Reyes, Patricia Veloz o Pat Ve?

    Patricia Del Carmen Veloz Pozo es mi nombre de pila, el que me dieron mi Papá y Mamá. Aurora Reyes es mi seudónimo que está debidamente inscrito en el Derecho de Propiedad Intelectual de Chile, al igual que mis libros.

    Leyendo su poemario Aurora publicado por Edición de Alta Marea, El Tabo, Chile 1995 ya nos aclara un poco más el seudónimo:

    Aurora

    Escribir es mi vida.
    Cada vez que lo hago,
    siento la fuerza germinal
    de la palabra.
    Es como si al deslizar el lápiz
    sobre la hoja,
    todo fluyera
    natural y sin prisa.
    Me siento viva,
    siento que nazco de nuevo,
    como nace cada día
    cuando florece la aurora.
    Es por eso que tomo este nombre,
    porque mi vida es nueva día a día,
    porque siento que mi sangre
    es un río de tinta
    que quiere pintar y pintar y pintar…
    Y en este nombre
    Atesoro mis vivencias, mis cariños,
    todo lo que soy.
    En él está mi madre:
    transparente como el alba;
    mi padre:
    inmenso, que todo lo abarca,
    como el amanecer;
    mi hermano:
    vital, como la luz del nuevo día.
    Están esos ojos claros,
    que brillan como el sol naciente.
    Y está Dios,
    con su piedad infinita.
    En el amanecer de Dios descanso,
    Aurora es mi nombre.

    Ahora vamos a escucharla directamente y después la conoceremos con más profundidad leyendo las respuestas a nuestras trece preguntas.

    Nos lee ‘El sitio de la muerte’ de su poemario Aurora.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Lo primero decir que soy chilena y tengo dos hijos hermosos. Vengo de una familia bastante «artística».  Mi abuelo parterno emigró hacia mi país desde España y era pintor, cantante de ópera y poeta.  Curiosamente sus hijos no tuvieron inquietudes artísticas siendo sus nietos quienes desarrollamos este aspecto, así que siempre decimos que el arte saltó una generación. Por parte materna la influencia es más cercana ya que mi madre es una creadora innata dedicada a la pintura.

    Soy una mujer que vive creando, siempre estoy desarrollando alguna artesanía, soy cultora del baile tradicional de mi país, La Cueca, del cual también doy clases y siempre tengo en mi mente algo que puede llegar a convertirse en poesía.

    Empecé a hacer poesía de pequeña, mi madre escribía los versos que le dictaba cuando yo no sabía aún escribir bien. Más tarde publiqué en los anuarios y concursos escolares. Ya en la universidad me aventuré con mi primer libro en una edición artesanal.  Después llegó un libro publicado por editorial Alta Marea, una pequeña editorial que se ubicaba en la costa de la zona centro de mi país, en lo que se conoce como El Litoral de Los Poetas. Luego de eso tengo algunos libros más inscritos. He participado en antologías poéticas en Argentina y en internet he publicado en dos libros online de Autores Colectivos.

    Escribo poesía bajo mi seudónimo  Aurora Reyes, en mi libro está explicado el por qué del nombre.  El apellido fue un homenaje a mi autor favorito Pablo Neruda, cuyo nombre de nacimiento fue Neftalí Reyes.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas poéticas fueron unos cuadernos que mi madre escribía, en los que recopilaba poesías y canciones de autores que le gustaban. En ellos encontré mucho de Bécquer. También muchos autores anónimos del cancionero popular chileno. Poesía y canciones que eran transmitidas oralmente de generación en generación.

    Los poetas Julio Barrenechea y Mario Benedetti acompañaron mi periodo escolar.  Jaime Gómez Rogers, Jonás, también apareció para mi a temprana edad y tuve el honor de conocerlo y mantener una amistad epistolar. Ya en ese entonces encontré a mi autor favorito,  Pablo Neruda, quien me acompaña donde quiera que voy.  Ya no tanto como «primeras lecturas» pero si influyentes en mí están autores como Walt Whitman, Fernando Pessoa, José Pedroni, Nicanor Parra, Eduardo Parra…

    De niña

    En aquellos bancos,
    Sublimada,
    está la idea antigua del futuro.
    Desde ellos
    todo era más fácil,
    menos confuso.
    Todo lo veíamos
    desde la perspectiva
    de la niñez.
    Aquella época
    no era de abstractos
    ni de complicaciones.
    En alguna ocasión
    pudimos huir de la lectura,
    la traducción
    o la matemática del cuaderno,
    pero nunca se puede huir
    de la matemática de la vida.

    ¿Cómo definiría a su poesía? 

    La poesía es mi lenguaje,  pienso en poesía. Es una poesía muy instintiva y visceral.  Nace desde lo más profundo de mí como mi idioma nativo y simplemente no la puedo controlar. Es explosiva y calma a la vez,  aparece en todo en mi vida.

    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Definitivamente evoluciona con la poeta.  En mi caso partió como una necesidad.  Era excesivamente tímida,  tanto que enfermaba si tenía que presentar algo frente a mi clase desde muy pequeña. Simplemente se iba mi voz.  Entonces escribir fue la forma en que pude tener voz.  Creo que de algún modo la poesía me eligió a mí y no yo a ella.  Con el paso de los años y experiencias evidentemente evolucionó junto conmigo y el crecimiento.  Los temas, el sentir, el vocabulario, todo.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige? 

    Normalmente escribo algo y lo leo una y otra vez, muchas veces.  Una vez que el sentimiento está escrito paso a la parte más técnica: métrica, gramática, ortografía.  Luego de eso leo otra y otra vez.  Cuando siento que ya no hay nada más que cambiar, que es lo que quiero decir, entonces está listo.  Es algo que siento y que es difícil describir…un «click» para los más modernos… Algunos poemas pasan por este proceso en forma rápida y otros luego de años aún están en mi carpeta de “Proyectos” pues no han llegado a ese punto.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Quiero expresar mi interioridad y ojalá que otros se identifiquen con lo que escribo.  Lograr lo que los autores que yo leí o leo logran en mí,  aunar su voz a la mía,  compartir un poco de su alma,  imagino que puede traducirse como trascender al cuerpo, al tiempo…

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Con sinceridad no he asistido a ellas.  Me encantaría encontrar un lugar donde pudiera compartir con otros escritores y leernos.  Pienso que debe ayudar a la expresión el hecho de recitar también lo que escribes.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Creo que han sido un buen medio para la expresión de todo aquel que sienta esa necesidad.  No me molesta para nada que todos puedan entregar su aporte.  Está en cada cual encontrar su propio sitio y donde se sienta más cómodo y en los realizadores o desarrolladores de estos sitios llevar a cabo los mecanismos para entregar lo que desean.
    En mi caso,  años atrás publicaba en muchos sitios y con la madurez fui filtrando hasta encontrar los sitios que consideré adecuados para mí.  Pero en general creo que mientras más difusión exista de la actividad poética, mejor.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Un poema que recomendaría es «Invicto» de William Ernest Henley, que siempre me da fuerza y me da a pensar que ojalá uno llegará al momento final con la satisfacción de haber sido el capitán de su alma, lo llevo escrito en mi teléfono y lo leo habitualmente.

    Invicto

    Más allá de la noche que me envuelve,
    negra como el abismo insondable,
    agradezco a los dioses que pudieran existir
    por mi alma inquebrantable.

    En las azarosas garras de la circunstancia
    no me he lamentado ni he llorado.
    Bajo los golpes del destino
    mi cabeza esta ensangrentada, pero erguida.

    Más allá de este lugar de ira y lágrimas
    yace el Horror de la sombra,
    y sin embargo la amenaza de los años
    me encuentra y me encontrará sin miedo.

    No importa cuán estrecha sea la puerta,
    cuan cargada de castigos la sentencia,
    soy el amo de mi destino:
    soy el capitán de mi alma.
    No importa cuán estrecha sea la puerta,
    cuan cargada de castigos la sentencia,
    soy el amo de mi destino:
    soy el capitán de mi alma.

    William Ernest Henley

    En una recomendación más emocional también les diría que lean al gran José Pedroni con su «Maternidad»  y «La cuna de tu hijo«, dos poemas que son un lujo de sentimiento y emoción.

    En cuanto a los comensales del Bar Poémame, entre otros, me encanta la poesía de Rafael Sánchez que me transporta generalmente de manera alegre, tiene ritmo y melodía preciosa y de Mawtinik, que teniendo también melodía en sus escritos es melancólico.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    En este momento en mi mesa de noche tengo Historias de Cronopios y de Famas de Cortazar, que leo antes de dormir.  En mi escritorio por otra parte estoy leyendo  Así habló Zaratustra de Nietzsche y siempre estoy leyendo algo de poesía,  en estos momentos disfruto de la poesía de Jonás y su poemario «Entonces vino el mar»

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Uf,  no soy dada a consejos por pudor más que nada, pues quien soy yo para darlos.  Pero si es necesario dar alguno sería que así como nunca deben dejar de escribir que es muy importante, nunca dejen de aprender, cultivarse,  que busquen y alimenten su poesía con las letras de otros autores y aprendan todo lo que puedan.  Estilos, tipos, gramática,  ortografía.  Que si les gusta un determinado tipo de escritura investiguen, que no se queden solo en que escriben. Algo que podemos hacer es siempre aprender, más hoy que está todo más a la mano, que tenemos la oportunidad de conocer lo que está más allá de nuestras fronteras en una forma mucho más inmediata, gracias a la tecnología. Conocer diferentes culturas, diferentes formas de ver la poesía, o cualquier arte. He conocido algunos muy buenos autores que solo «escriben» y no van más allá para crecer en los aspectos relacionados a escribir.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    En la realidad chilena, diría que es bastante difícil publicar aquí.  Creo que faltan editoriales que se interesen en autores noveles, falta difusión también.  Algo de lo que siempre se habla es que en mi país los libros son caros,  mucho más que en otros lados,  ya que pagan impuestos,  cosa que en otros lados no pasa, entonces la gente no tiende a elegir un libro para comprar.  Pienso que eso evita que la industria se interese en autores que no les reportaran buenas ganancias de inmediato por ser desconocidos.

    Por otro lado con las nuevas tecnologías la industria editorial sufre una merma. Hoy hay muchos medios para publicar más allá del clásico libro en papel y si la industria no se moderniza en ese aspecto decrecerá en forma constante.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Pienso que la entrevista es muy completa y da una idea a quienes leen de la actividad poética del entrevistado. Te agradezco me incluyeras y ha sido un agrado contestarla. Ojalá muchos otros autores del bar aparezcan por aquí y tengan la oportunidad de contar un poco de ellos y así conocernos mucho más. ¡Un abrazo a todos!

    Gracias por la entrevista, pero antes de marcharnos vamos a leer un último poema cantándole a  lo cotidiano de su último libro:

    Arte – Sano

    Primero nace en las manos del que amasa
    todo su esfuerzo en el buen rito del calor
    vierte agua tibia en la levadura fresca
    elevando el grano de futuro sabor
    Horas pasan para que el manjar deleite
    se aferre a las bocas regalando placer
    es trabajo, dedicación y constancia
    que son las promesas de disfrute en tu ser

    Amasa ese hombre con lágrimas y dichas
    amasa, embolla, se dispone a esperar
    leudando sin prisa todo su cansancio,
    sus tristezas y alegrías leuda a la par
    Después de la espera bajo su mirada
    sobando la masa comienza a florecer
    esa redondez elástica muy suave
    que a los moldes va para ponerse a cocer
    El que cocina ha preparado ya el horno
    graduación ideal se dispone a poner
    en sus entrañas de ladrillo candente
    toda masa blanca que será su poder
    Después de ese tan esforzado trabajo
    el cocimiento rápido es un descanso
    el horno entrega sus masas como gajos
    de frutas nuevas a comer al ocaso
    Una brisa dulce y fría, por último
    le da consistencia que en su sabor pesa
    y tienes por fin esa mágica pizza
    que llega a alegrar tu casa, tu mesa

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí. A continuación tenéis unos enlaces por si os interesa seguir el trabajo de Aurora Reyes:

    Blog de Poesía: https://aurorareyespoesia.blogspot.com

    En Twitter: @corazondepoesia

    En Facebook: @corazonpoesia

  • 13 preguntas y un poeta, Alfonso J. Paredes: «Le diría a un joven escritor que cante mucho»

    13 preguntas y un poeta, Alfonso J. Paredes: «Le diría a un joven escritor que cante mucho»

    Alfonso J. Paredes es un escritor autodidacta, un lector empedernido y amante de la literatura y la poesía, además de un asiduo participante en Poémame.

    Acaba de publicar su segundo poemario con la Editorial Punto Didot, “Y en el fondo te digo”, del cual ha publicado algunos poemas en Poémame. Nos pusimos en contacto con él para hacerle una entrevista y a continuación podréis leer el contenido de la misma. Esperamos que la disfrutéis y si queréis saber algo más de Alfonso, os invitamos a visitar a su página web.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Podría contarles mi vida literaria desde que era pequeño, como cualquiera que se dedique a escribir, pues es en sí misma una vocación y con vocación se nace, en mi opinión. Pero también se va adquiriendo la vocación. En cuanto a mi actividad literaria, como en un principio les decía, empieza a muy temprana edad ganando algunos concursos escolares literarios. Aún recuerdo la frase que me dijo mi profesor de lengua a colación de un poema a la muerte que escribí y que he perdido como otros muchos que hice en mi infancia y juventud, “Alfonso, con tu poema me has hecho llorar”. Aquella frase me marcó y supe que tarde o temprano me dedicaría, al menos como hobby o como amateur, a la literatura. Asistí durante algún tiempo a tertulias literarias con un amigo mío que hoy se dedica profesionalmente a la literatura y al fomento de la lectura, Daniel Casado. Allí conocía escritores de importancia como Javier Moro o Pilar Fernandez e incluso llegué a conocer a Almudena Grandes.  Aún no me había decidido a escribir para publicar. Fue luego más tarde, cuando en un momento de mi vida, me pregunté ¿por qué no? Y decidí recopilar algunos poemas y escribir otros, que subí a las redes sociales donde tuvieron gran aceptación. Fue entonces cuando publiqué mi primer poemario “Trilogía Agua, Aire, Vida y Otros Relatos”, a través de Amazon.

    A partir de aquí se sucedieron una serie de acontecimientos favorables para mí en cuanto a literatura. Empiezo a colaborar con revistas como “Club Siglo XXI Arte y Poesía”, “Revista Almiar de Margen Cero” y otras que ahora no recuerdo.  Empiezo a recibir premios como el premio a la mejor poesía de 2016 en la Comunidad Internacional Hispana “Rincón de los Escritores”, finalista en el “1er Certamen Internacional de Poesía Valilux”, seleccionado durante dos años consecutivos por la editorial Diversidad Literaria en dos antologías “Luz de Luna II” y “Versos del corazón III”. He colaborado con un programa de radio dedicado a la poesía, con mi programa “El Misterio del Poeta”, así como, esporádicamente, en otras emisoras de radio como Top Radio Online. He de decir que ya tenía experiencia como locutor de radio convencional (no digital), en Radio Fórum de Mérida, Capital de Extremadura España.También escribo o mejor dicho estoy escribiendo novela histórica, de ficción y una basada en un hecho real como fue el naufragio del pesquero “Enero”. En la Plataforma Wattpad estoy subiendo algunos capítulos de mi novela inédita “El Tributo”. Actualmente, colaboro en el programa de fomento a la lectura que promueve la Diputación Provincial de Badajoz, así como la Junta de Extremadura. Formo parte de la Asociación Extremeña de Escritores y soy Coordinador del club de lectura de mi localidad de residencia “Club de Lectura Don Álvaro”, Don Álvaro es una localidad pequeña de unos 700 habitantes, muy cerca de la capital Extremeña, a 8 Km.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas, estrictamente poéticas, fueron al poeta del pueblo Miguel Hernández, fue quizá quien más influyó en mi estilo y en la decisión de escribir poesía. También Federico García Lorca, su famoso “Poema de la saeta (cante jondo)” “Por la calleja vienen extraños unicornios”. “Platero y yo” de Juan Ramón Jiménez marco mi infancia. Y bueno también he leído y cantado algunos madrigales de la edad media: Alfonso X El Sabio, Juan Vázquez, Juan Del Encina. Y como no “Los Cantares del Mio Cid”. Todo esto en cuanto a poesía, luego en prosa me he leído todo lo de Julio Verne, Mario Vargas Llosa y he de confesar que empecé a leer el Quijote a los 14 años y todavía, con 52 que tengo, voy por la página 30. Pero sí he leído versiones más resumidas del Quijote, por eso de que te obligaban. Voluntariamente de Cervantes he leído otras obras menos importantes peno no por ello peores, que ahora no voy a enunciar porque son muchas, pero puedo decir por ejemplo “Rinconete y Cortadillo”, “La Galatea”, “La Gitanilla”, “El Celoso Extremeño”, y otras muchas.

    Mis primeras lecturas

    Mis dos primeras lecturas “La Tía Tula” y “Cumbres Borrascosas”,
    qué diferencia tan grande entre el Unamuno de la pasión y muerte
    y los brumosos y sombríos páramos de Yorkshire de Émily Brontë,
    entre la trágica maternidad y la venganza y odio de pasiones ansiosas.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Eso me preguntó una vez una sevillana amiga mía, Lucía Rodríguez, a la que dediqué un poema en mi primer poemario. Mi poesía es hacer música con las palabras, cuanto más sencilla y entendible mejor. No busco palabras rimbombantes ni metáforas imposibles, ni sinónimos estrambóticos, que llegado el caso si es necesario los uso, pero procuro no hacerlo. La poesía para mí debe modernizarse y poder llegar a la juventud, que le guste y que la entienda. También debe tener un orden y seguir unas normas básicas, y me refiero a normas básicas a que por lo menos haya dos versos que rimen entre treinta o cuarenta, por poner un ejemplo. La poesía también es musicalidad, pienso que quien no tenga oído musical, le cuesta mucho más hacer un poema que quien lo tenga; todo esto lo digo por lo del ritmo en un verso o estrofa, Diría más, si la rima es difícil de encontrar en el poema, el ritmo supliría esa carencia de rimas, por su lectura melódica. Lo que sí tengo claro, como dije antes, es que la poesía debe llegar a todos de manera natural y sencilla. Todo esto debe estar cimentado en una base, lo que llamamos poesía clásica: sonetos, romances, cuartetos, espinelas etc., que son la base de la poesía moderna y que sin ella no se entendería la poesía como tal.

    Muerte al alba

    Entre hojas camino despacio
    escuchando el rumor de mis pisadas,
    absorto contando el eco que produce
    al crujir, la dichosa hojarasca.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    La evolución en la escritura depende de cada poeta, unos evolucionan otros no. Si se refiere al poeta en general pienso que sí pues, según pasa el tiempo, podemos encontrar nuevas formas estróficas, nuevos estilos e incluso nuevas corrientes.

    Mi lenguaje poético ha evolucionado con los tiempos, siempre me he fijado y he aprendido mucho de los demás. En Poemame, lo digo muy a menudo, cuando comentan algún poema mío, “Yo solo aprendo de vosotros que lo hacéis de maravilla”, es lo que suelo responder a los comentarios. Yo no puedo decir cómo ha cambiado, pues mi punto de referencia es atemporal, eso solo lo puede decir quien me lee, le pongo un ejemplo: un padre no se da cuenta del crecimiento de su hijo/a a cada milímetro que crece, pero un amigo del padre sí nota la diferencia desde la última vez que lo vio, si hace algún tiempo que no lo ve.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    El poema para mí es una historia contada en versos, pueden ser 14, como puede ser un romance interminable. Lo que quiero decir es que el poema tiene una estructura como en una novela, planteamiento del tema, desarrollo, unión y desenlace. Ese esquema es el que tengo claro y es el que me indica cuando un poema está terminado. Emocionalmente me siento cansado y a la vez satisfecho.

    Corregirlo lo hago primero sobre la marcha, luego lo leo por si hay alguna falta de ortografía (todos somos humanos) o de gramática, luego me fijo en la redundancia de palabras para sustituirlas, llegado el caso, por otras de igual significado. Lo leo como si fuera una canción y si tiene ritmo quedo conforme, si no, lo corrijo hasta que tenga ritmo. Por supuesto intento que haya rima, pues sin rima no concibo un poema, aunque como dije antes si hay ritmo puede suplir o enmendar la carencia de rima, pero no en su totalidad. Y por último, como no me fio de mí mismo, hago lo que la mayoría, pasarlo por el procesador de textos y revisarlo ortográfica y gramaticalmente.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    No soy vanidoso, no pretendo el Princesa de Asturias, ni el Nobel de Literatura ni tan siquiera el Nadal. Solo divertirme y transmitir mis emociones y mi amor a la lectura a los demás. Enseñar a la juventud que leer es beneficioso para que nadie les engañe y, sobre todo, disfrutar. Si además obtengo algún reconocimiento, lo tomo como sobrevenido y lo comparto con quienes me apoyan y me siguen

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Es muy importante que te vean y oigan leer. En mi casa leo delante de mis hijas y mi mujer, en la calle leo. Leo cada vez que tengo ocasión y no me escondo para ello. En cuanto a leer públicamente para un evento, le doy la misma importancia, pues es una forma de fomentar la lectura y hacer ver que la edad no es inconveniente para leer. Me gustaría poner de moda leer, cualquier cosa, novela, poesía, historia, trabajos científicos, lo que sea con tal de leer.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Depende: si es para promocionar un libro, poema o relato, como promoción, es una vía con muchas posibilidades ya que te sitúa en cualquier parte del mundo en cuestión de nanosegundos.

    Si lo que se pretende es formar debates, foros de discusión etc., en los que la gente interviene dando su opinión. Esto puede ser beneficioso o peligroso, me explico: peligroso porque en una tertulia literaria a través de la red, no ves la cara del interlocutor, con lo que puede que lo que exprese sea mal entendido o sacado de contexto. Esto mismo puede llevarte a la desilusión, si no tienes una personalidad fuerte y sabes diferenciar la realidad virtual de la convencional. Beneficioso por la rapidez con que llega tu opinión, por la cantidad de tertulianos que te están leyendo y por la diversidad de culturas y países a las que puedes llegar.

    No todo lo que se dice en la red, por desgracia, es verdad y no todo lo que se expresa por Internet es correctamente interpretado.  Lo puedes comprobar cuando escribes un poema en Internet, tú lo lees e interpretas de una forma y los internautas, en la mayoría de las ocasiones, no coincide con lo que has expresado ni en la forma de leerlo.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Si es de un autor famoso, “La Elegía” de Miguel Hernández. Si es de un autor de Poémame, por ejemplo, me gustan mucho los poemas de Miguel Adame o Alejandro Poetry, no sabría ahora decirte uno en concreto, pero cualquiera de ellos suele ser para mí muy buenos. Pero para que no digan que los he elegido al azar y que no los he leído te digo uno de cada uno: “Te Extraño” de Miguel Adame y el soneto con eco de Alejandro Serpentina de Sol”

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Como ahora estoy inmerso en escribir mi novela histórica “El Diario de la Judía”, leo para recopilar datos e informarme sobre la época y circunstancias en las que sitúo mi novela, es por ello que ahora mismo estoy leyendo “El Manuscrito Nazi” de Juan Martorell, que trata de una arqueóloga que se ve envuelta en una aventura que le lleva a adentrarse en los secretos y las creencias esotéricas de los grandes jefes del nazismo.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    En primer lugar, que antes de escribir debe haber leído mucho e incluso mientras escribe. Que no sea vanidoso y que pregunte a alguien con experiencia. Otra de las cosas que le diría es que aprenda las diferentes formas estróficas que existen. También le diría que cante mucho. Si se decide a publicar, que de a leer el manuscrito a cuatro o cinco personas de su confianza para que le den su opinión y, en base a esa opinión, rectifique o no el manuscrito. Es importante que lea y relea el manuscrito e incluso que lo cambie totalmente o elimine ciertas cosas que quedarían mal antes de publicar. Sobre todo, que se deje asesorar. Que no se rinda y que confíe en los profesionales para corregir cualquier falta gramatical u ortográfica. De todo esto depende en gran medida el éxito de una publicación. Por supuesto que el márqueting hace mucho. Por último que no se desilusione si al principio no logra vender o no logra lo esperado, que no se rinda, ya será en otra ocasión

    Algunos versos quiebran albores

    Algunos versos quiebran sabores
    de esos agridulces de la repentina luz de la mañana,
    conjugada con el almizcle de la larga noche
    que de dulces besos y caricias dejaron olores.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    La industria editorial clásica la veo mal parada. Con las nuevas tecnologías y con las nuevas formas de publicar, la auto publicación, por ejemplo, la industria editorial ha cambiado mucho y la editorial clásica se debe poner las pilas si quiere seguir compitiendo. Dentro de poco, van a ser las editoriales que se han modernizado y que han adoptado otra política de publicación, las que se van a llevar el gato al agua. La prueba la tienes con Amazon, La Casa del Libro, Bubok, Letrame, Wattpad, etc.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    La siguiente: ¿Cual es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se le ha hecho?

    Antes de acabar, y ya que Alfonso nos ha hablado de otro poeta al que admira, Miguel Adame. Aquí os incluimos el soneto que le escribió: Soneto Alejandrino a @MiguelAdame 

    No podemos acabar sin escuchar a Alfonso recitar alguno de sus poemas. Más que escoger uno, os dejo que vosotros y vosotras decidáis el que más os guste haciendo click aquí.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y tres poetas de Poémame… (V)

    13 preguntas y tres poetas de Poémame… (V)

    Mes de agosto, mes de calor y de relajo. Tanto que los y las poetas ya no quieren contestar a nuestras preguntas, por eso hemos decidido resumir las que hemos hecho estos últimos meses por si os habéis perdida alguna.

    Mes de agosto, buena oportunidad para leer aquellas que os perdisteis:

    13 preguntas y un poeta, Santiago Arroyo: “Tengo un único fin, erizar los sentidos”

    13 preguntas y una poeta, Hortensia Márquez: “Nunca he buscado ningún fin: escribo por necesidad y por satisfacción”

    13 preguntas y una poeta, Ze Pequeño: “Cuando escribo, siento cierta sensación de liberación”

  • 13 preguntas y varios poetas… (IV)

    13 preguntas y varios poetas… (IV)

    Mes de agosto, mes de calor y de relajo. Tanto que los y las poetas ya no quieren contestar a nuestras preguntas, por eso hemos decidido resumir las que hemos hecho estos últimos meses por si os habéis perdida alguna.

    Mes de agosto, buena oportunidad para leer aquellas que os perdisteis:

    13 preguntas y una poeta, Paloma Fadón Salazar: “Llegar a pintar una poesía es muy arduo. Hay que sentir su presencia y su hacer bien dentro.”

    13 preguntas y un poeta, Rafa Aranda: “No hace falta ser un virtuoso de la palabra para crear poemas demoledores cargados de contenido”

    13 preguntas y un poeta, Ferran Fernández: “Escribo por necesidad”

  • 13 preguntas y varios poetas… (I)

    13 preguntas y varios poetas… (I)

    Mes de agosto, mes de calor y de relajo. Tanto que los y las poetas ya no quieren contestar a nuestras preguntas, por eso hemos decidido resumir las que hemos hecho estos últimos meses por si os habéis perdida alguna.

    Mes de agosto, buena oportunidad para leer aquellas que os perdisteis:

    13 preguntas y un poeta: Josep Masanés

    13 preguntas y un poeta, Sergio Espinosa: “Me interesa cuestionar lo establecido, ponerlo en duda”

    13 preguntas y un poeta, Ánchel Conte: “Un poema es una chispa que salta y la coges al instante o ya no funciona”

    13 preguntas y un poeta, Carlos Asensio: “El camino de cada poeta o escritor es único y personal”