Poemas

  • 3 Poemas de  Fahredin Shehu, poeta kosovar

    3 Poemas de Fahredin Shehu, poeta kosovar

    Fahredin Shehu es un poeta kosovar, autor de más de 20 libros de poesía, ensayo y novela. Su poesía se ha traducido a unos 40 idiomas y le ha reportado numerosos premios literarios.  Por su singular expresión filosófica y artística fue galardonado en Suiza con el título de Doctor Honoris Causa y Académico Vitalicio, y fue nominado al premio Pulitzer. Participó en más de 50 festivales internacionales de poesía y en más de 50 antologías mundiales. Es el director del Festival Internacional de Poesía de Kosovo.

    Un sabor cuántico

    Ella se subió el vestido

    su pie rozó la membrana del agua,

    las corrientes de emoción fluyeron desde el pie

                                           a la cabeza

    escalofríos en todo el cuerpo,

    una uva en la boca

    espumante, gotas bermellón-

                     deslizándose por su mandíbula.

    Exquisito, el vino se convirtió en sabor,

    como si todos los otros sabores desaparecieran

    sólo por este instante de

    realidad cuántica que habito y

    el Tiempo perdió su significado.

    ¿Quedarse o…?

    Céfiro, petróleo perfumado

    el Sol se esconde tras la cima de la montaña

    es como la muerte ata sus piernas

    las gotas de sangre del símbolo de Libra

    en mi túnica blanca de algodón

    Para quedarse en un sueño o

    para morar aquí teniendo

    el sabor de la Absenta

    en mi boca

    Capas

    Capas sobre capas

    de hojas doradas de recuerdos

    Encontré la diferencia entre

    la información, el conocimiento, el saber

    la sabiduría y la revelación

    Mientras todo sabe a confusión

    la nube de la Conciencia sobre

    la cima de mi cabeza

    esconde los siete colores del Arco Iris y

    el Vanta-Negro oculto en lo profundo

    bajo el abismo de la superficie

    todo trajo escalofrío y emoción

    mientras el Umami envuelve

    mi lengua incapaz de pronunciar

    una palabra de Amor.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • Thèrése Wilms Montt

    Thèrése Wilms Montt

    María Teresa de las Mercedes Wilms Montt, también conocida como Thèrése Wilms Montt (Viña del Mar, 8 de septiembre de 1893 – París, 24 de diciembre de 1921), fue una escritora chilena de principios del siglo XX. Considerada una precursora feminista. Rebelde a los valores burgueses de su sociedad, fue internada a la fuerza en un convento; sin embargo, con la ayuda de su amigo Vicente Huidobro, huyó a Buenos Aires. Amiga también de los escritores Gómez de la Serna, Enrique Gómez Carrillo, Joaquín Edwards Bello, Víctor Domingo Silva y Ramón María del Valle-Inclán. Y siendo este último, autor del prólogo del poemario editado en 1928 «Anuarí», dedicado a un muchacho de diecinueve años, enamorado de Teresa, que se suicidó delante de ella.

    «Se ahogó mi risa en el espejo.

    Largo crujido siniestro lanzó a la noche el cristal de plata.

    Una, dos… calló la hora, metal frío de planeta en la rigidez del páramo.

    Epiléptica de calentura la luna se dio a los balcones.

    Y el cadáver de mi risa es una esmeralda blanda que al deshacerse vuelve en la superficie argollas y cruces brillantes.»

    «Reposa tranquilo, Anuari. Seré siempre tuya. He hecho de rni cuerpo un templo, donde venero tus besos y tus caricias, con la más honda adoración.

    Llevo clavada, como un puñal, tu sonrisa en el punto donde se posan mis ojos; esa sonrisa con los dientes apretados, que hacian de tu boca un capullo sangriento, repleto de blancas, relucientes semillas.

    Anuari. Tu sonrisa es una obsesión destructora que mata todas mis risas, tu sonrisa provoca en mi mente la inquietud del relámpago en medio de la noche. Es veneno de nácar que destila en mi corazón hasta paralizarlo.»

    «(…) Cuando comprendo que no te veré jamás, una onda de angustia me sale del corazón, envolviendo mi cerebro en un vértigo de catástrofe, en un ansia de masacrar la belleza de la vida»

    «Cuántas veces he estrujado sobre estas páginas hasta la esencia de mi espíritu,  y después en el lánguido agotamiento, he esperado, la cabeza  entre las manos, el llamado alontanado de tu voz adorada, viniendo de un más allá brumoso, vedado para las almas que habitan todavía cuerpos mortales… «

  • 3 Poemas de Anna Maria Mickiewicz, poeta polaca

    3 Poemas de Anna Maria Mickiewicz, poeta polaca

    Anna Maria Mickiewicz  es una poeta, escritora, traductora y editora de origen polaco. Fundadora de la editorial Literary Waves, escribe tanto en polaco como en inglés. Se trasladó a California y luego a Londres, donde vive desde hace muchos años. Dirige la revista The Literary Memoir, de Londres, y Contemporary Writers of Poland (Estados Unidos). Es miembro de la English Pen. Sus obras poéticas han sido difundidas en Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Canadá, Polonia, México, Italia, Bulgaria, Hungría, Salvador, India. Ha sido galardonada con la medalla Gloria Artis al Mérito de la Cultura por el Ministerio de Cultura polaco, la Cruz de la Libertad y la Solidaridad y el Premio Literario Joseph Conrad (Estados Unidos). Fue designada como Artista polaca del año  2021 por la revista literaria y artística trimestral «YPSILON» de la Fundación Benjamin Franklin.

    Ellos no fueron los que…

    No fueron ellos

    los que ordenaron a los árboles callar

    los que amordazaron a los pájaros primaverales

    se erigen en el resplandor del sol naciente

    preocupándose por lo que sucederá.

    Parque del Regente

    Le propuso

    nubes invisibles

    en el Parque del Regente

    y ella

    envuelta en una muselina rosa

    rodeada por el sol

    con sus pies dorados

    cruzó la puerta de cristal

    bajo el cielo suspendido

    en un reloj de acero

    en lo alto de las torres victorianas

    en una tarde brumosa.

    Londres 2013

    El misterio del tiempo

    En la soledad de un jardín silencioso

    las campanillas de primavera

    despiertan a Sócrates

    de su sueño de un diálogo

    Hace un pacto

    con el cierre evanescente de la eternidad

    forjado con

    frágiles telarañas

    Guardará los secretos

    encantados

    en el canto del mirlo

    Sócrates me llama en medio de la noche

    está llorando

    Londres 2013

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • Louise Elisabeth Glück: poeta estadounidense

    Louise Elisabeth Glück: poeta estadounidense

    Louise Elisabeth Glück (Nueva York, 22 de abril de 1943) es una poeta estadounidense en lengua inglesa. Fue la duodécima poeta laureada (2003-2004) por la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. El 8 de octubre del 2020 se anunció que ganó el Premio Nobel de Literatura.

    «Por su característica voz poética, que con su austera belleza hace universal la existencia individual».

    Su primer libro de poemas, Primogénito, tuvo una recepción favorable. Su creciente prestigio hizo que en 1984, se incorporara a la facultad de Williams College en Massachusetts como profesora. Al año siguiente, la muerte de su progenitor la impulsó a la escritura de una de sus obras cumbre, Ararat. A este le siguió otro de sus libros más importantes, El iris salvaje, por el que ganó el Premio Pulitzer.

    MENSAJEROS

    «Sólo la espera es necesaria, te hallarán.

    Los gansos que vuelan bajo sobre la ciénaga,

    brillantes en el agua negra.

    Te hallarán. 

    Y los venados:

    qué bellos son,

    como si no les estorbaran sus cuerpos.

    Despaciosamente llegan al claro

    a través de lienzos de sol.

    ¿Por qué estarían así, tan callados,

    si no estuvieran esperando?

    Casi inmóviles, hasta que sus tiestos

    enmohecen, los arbustos tiemblan al viento,

    rechonchos y sin hojas.

    Sólo es preciso dejar que suceda:

    aquel grito —desátate, desátate—

    como luna que se arranca de la tierra

    y se alza llena en su círculo de dardos,

    hasta que ellos aparecen delante

    como cosas muertas que la carne agrava,

    y tú sobre ellas, herida y dominante.»

    LAGO EN EL CRÁTER

    «Entre el bien y el mal hubo una guerra.

    Decidimos que el cuerpo fuese el bien.

    Eso hizo que el mal fuese la muerte,

    que el alma se volviera

    completamente en contra de la muerte.

    Como un soldado que desea

    servir a un gran señor, el alma

    desea cerrar filas con el cuerpo.

    Se puso en contra de la oscuridad,

    en contra de las formas de la muerte

    que reconocía.

    De dónde viene la voz

    que dice: y si la guerra

    fuese el mal, que dice

    y si fue el cuerpo el que nos hizo esto,

    nos hizo tener miedo del amor.»

    EL LÍMITE

    Una y otra vez, una y otra vez, ato

    mi corazón a la cabecera de la cama

    mientras mis acolchonados lamentos

    se endurecen contra su mano.

    Está aburrido,

    me doy cuenta. ¿Acaso no me trago sus engaños,

    no pongo sus flores en agua? Lo miro cortar los trozos de carne

    sobre el encaje de mamá,

    distribuir magras porciones piadosamente… Puedo sentir sus muslos

    contra mí por amor a los niños.

    ¿La recompensa? Por las mañanas, destrozada

    por esta casa, lo miro tostar su pan

    y probar su café, evadiéndose.

    Las sobras son mi desayuno.

  • Amor Vincit Omnia: Selección de Poemas de Amor #PoetasdelMundo

    Amor Vincit Omnia: Selección de Poemas de Amor #PoetasdelMundo

    Amor Vincit Omnia. El amor lo vence todo: Selección de Poemas de Amor #PoetasdelMundo

    Cupido y Psique de Jacques-Louis David (1748-1825)

    Amor Vincit Omnnia es una frase que se encuentra en la Égloga X, de las Bucólicas de Virgilio, poeta romano también conocido por su famosa epopeya La Eneida. El amor entonces viene a representar una fuerza omnipotente que parece vencer cualquier adversidad, o tal vez el amor es una bestia atroz que con su potencia salvaje todo lo derriba, hasta la razón. Para Virgilio también el amor se define como una llama antigua como se menciona en La Eneida, cuando Dido conversa con su hermana.

    ¡Sí, las señales

    en mí conozco de la llama antigua ! (…) «.

    Al ser llama antigua, el amor se atavía (además de la omnipotencia) de un carácter atemporal y sempiterno. Cada época y cada cultura definen al amor de forma distinta, su presencia prevalece sin importar el tiempo ni la ubicación geográfica. Pudiera pensarse que el amor es una presencia suprema, que, aunque expresada de múltiples formas siempre vence y conquista. Esta selección reúne diversas voces poéticas que han participado en la sección #PoetasdelMundo. Estas voces comparten una misma pulsión, un centro común: el amor. El sentimiento amoroso se embarca en una travesía que cruza Japón, Grecia, China, Rumania, Estonia, Corea del Sur,Taiwán, Bulgaria, Turquía, Mongolia, Macedonia, Azerbaiyán, Israel, India, Serbia, Francia e Italia.

    Amor Vincit Omnnia; et nos cedamus Amori» «El amor lo vence todo, démosle paso al amor»


    Jardín de septiembre

    Una cosa simple

    conquistada despacio,

    haré un jardín en mi cuerpo.

    Allí florecerá tu rosa.

    estoy en cada pétalo

    La radiación de tu rosa también está dentro de mí.

    Maki Starfield (Japón, 1972)


    En el bosque

    Al final

    no necesito oro

    y sedas. Si es posible

    dame un poco de forraje

    por la noche, para alimentar a mi caballo.

    Él también está cansado.

    En el silencio dame

    un girasol dorado.

    Caminaré entre las cigarras

    y los cucos cantando.

    No me arrepiento de haber amado mucho.

    Lo único que lamento

    es llegar demasiado temprano, o demasiado tarde.

    Hadaa Sendoo (Mongolia, 1961)


    Fin del secreto

    Soy amante del folklore macedonio

    allá uno espera– hasta la tumba.

    Yo voy a esperar por ti 100 años

    y cada día deberá ser junio.

    Y deberás velar

    mientras los otros se duermen

    delante de nosotros

    para que me puedas contar

    acerca de tus propios hijos, y yo te cuente sobre mis hijas.

    Y sobre los dos gatos persas con grandes colas peludas.

    Te esperaré 100 años,

    pero no más que eso.

    Zvonko Taneski (Macedonia,1980)


    Un camino

    La reminiscencia es un océano que no tiene fondo.

    Remembrando un segundo, una flor se intoxica levemente;

    Remembrando un minuto, una flor se silencia;

    Remembrando un momento, una flor se marchita;

    Remembrando un día, una flor arde;

    Remembrando una noche, una flor se torna en ceniza.

    Cuando dos amantes se distancian uno del otro,

    Una milla está marcada por la belleza;

    Cien millas significan soledad;

    Mil millas están pavimentadas con los trozos de un corazón roto;

    Diez mil millas se acumulan, inesperadamente, en un poema.

    El camino que dejaste atrás

    Rima mi poema con cada uno de tus pasos.

    Miao-Yi Tu 凃 妙 沂 (Taiwán,1961)


    Concierto Femenino

    Su rostro brilla

    en el cielo de mis heridas abiertas

    cura todos mis dolores purpúreos 

    llueve en mi alma mansamente

    – Existe la posibilidad de besar el infinito

    ella me amamanta todos los días una y otra vez

    desde el principio hasta la eternidad

    Sus manos están floreciendo

    en los prados olvidados de mi piel

    me recuerdan el rojo alfabeto

    del deseo escrito en la historia de mi cuerpo

    – Existe la posibilidad de acariciar la serenidad

    Ella despierta mis esperanzas sordas una y otra vez

    del desaliento a la creación sin fin.

    Serkan Engin (Turquía,1975)


    Segundo telón

    …crezco mientras te miro fijamente,

    así como mi reflejo en el espejo.

    Crezco en los bosques de tus ojos…

    luego

    me convierto en leña para la hoguera de tus manos,

    ¡y en un bocado de mentira después!

    una hora antes de la mañana

    tu cabello es de color crepuscular,

    y tus ojos tienen el color de la oscuridad

    ¡una hora después del anochecer!

    tus manos son de algodón…

    déjame cuidarlas para que no se las lleve el viento.

    Ser un ala antes de volar,

    para así comprender su idioma…

    ¡Estoy tan vivo que puedo ser un idioma!

    ¡Soy tan similar a las palabras que puedo ser una voz!

    Umid Najjari (Azerbaiyán,1989)


    Primario

    Las dudas.

    Las preguntas desnudas.

    Nos fundimos en la dicha.

    Una Mujer y un Hombre.

    Y alguien,

    que

    abre

    las puertas universales.

    Rozalia Aleksandrova (Bulgaria)


    Renacimiento

    aguanta mi lengua

    hasta que contenga tu respiración

    y nos convirtamos en dos

    en esta metáfora

    llamada amor

    el aroma es lo que se adhiere a nuestros huesos

    por otra parte

    mi saliva es más tóxica que tu sudor

    disuelve todos los recuerdos

    lo que queda de tu cuerpo

    es amnesia

    a veces

    no te digo

    nombres dulces

    eso no es propio de mí

    a veces

    pero en tu carne

    naceré

    una y otra vez

    como un canto de supervivencia

    con un aroma sagrado.

    Debasish Parashar (India)


    En el día de San Valentín

    se deja un regalo en la puerta. 

    Se toca el timbre con fuerza y se huye.

    Me asomo y miro

    de un lado a otro con agradecida

    sorpresa: ¿quién pudo haber sido?

    Y luego vuelvo y fluyo en ti –

    como la lluvia, el sentido y la belleza.

    Jüri Talvet.  (Estonia,1945)


    Estrella copernicana*

    Quiero conocer a Byul.

    me gané el pan dando estrellas a los nobles.

    para comprar un mejor telescopio,

    para robar un atisbo de otra estrella.

    A veces hice pactos con el cielo.

    Tanto como el tiempo ha sido

    mis estrellas amadas se están haciendo cada vez más grandes.

    Si miras hacia el interminable cielo nocturno

    tan embriagador como el aroma de una flor llena de espinas.

    Las estrellas se derraman en mi corazón.

    La última vez que vi esa estrella,

    esta vez, es esta estrella.

    Dando vueltas y vueltas

    el cometa que volvió después de 4.200 años

    me enamoré de él

    un encuentro equivocado

    aunque todos vuelvan tarde

    vienes de tan lejos cojeando

    te daré mi mano caliente

    todo se convirtió en polvo

    la estrella zombi cayó al abismo

    no creo que nadie recuerde

    mi último acompañante

    te daré un pequeño abrigo.

    Todo se derrama

    con la lluvia de meteoritos soñando con un bello final

    un cálido encuentro de pecho a corazón

    mirando cada vez más alto, hacia el cielo

    cara a cara con las estrellas

    hacia otro lugar de residencia.

    Hoy voy a conquistar estrellas otra vez.

    *Nicolás Copérnico (1473-1543): Astrónomo polaco. Negó la teoría geocentrista e insistió en la teoría de Ji Dong. Esta revolución del universo y de la visión del mundo se llama Revolución Copernicana.Traducción del coreano al inglés por Jaehyung Park

    Sungrye Han (韓成禮, 한성례) Corea del Sur,1955


    Otra canción de amor

    Para Shlomi M., un creyente hereje

    Como un escriba de la Torá grabando la Biblia entera

    en la cáscara de un huevo

    con mis uñas mordidas grabo los pergaminos

    de mi amor por ti en el tallo de mi hueco

    corazón 

    Y los obispos de mi sangre se precipitan urgentes y sin aliento

    por los túneles de mis venas obstruidas

    para entregar

    una réplica de su mandato a la última de mis

    células moribundas.

    El camino está pavimentado con células de sangre de amor

    alegres y rojas y blancas

    indefensas

    como globos ennegrecidos después de una fiesta

    que en medio de sillas volcadas

    entre botellas rotas

    el último de sus invitados

    lo escupe y abandona

    y sigue tarareando

    para abrazarse

    y bailar consigo mismo

    Gad Kaynar-Kissinger (Israel)


    Trébol

    Trébol,

    ¿Dónde está mi trébol?

    aquí hay tres hojas,

    aquí hay cinco hojas,

    entonces, ¿cómo podría encontrar el de cuatro hojas?

    ¿Mi amor pertenece a

     la hoja izquierda o la derecha?

    ¿caerá la última hoja en tu pecho?

    Contemplo el sol en el resplandor del atardecer

    para observar la luna en la oscura noche estrellada.

    lo que pretendo purificar es tu corazón

    y lo que mi corazón ata es tu afecto.

    En el vasto universo

    el sol y la luna alternan durante un año entero,

    tú y yo

    corremos hacia un cúmulo de nubes en el espacio interestelar.

    Luo Fu(Kitty Hsu) Taiwán.


    Rastros de besos

    Hasta el supuesto final

    de amores incumplidos

    y de innumerables penurias

    A las tantas coartadas

    en las mentiras de los adultos

    y pasiones artificiales

    De repente apareces tú

    en medio

    del ritmo de los transeúntes

    y tropiezo contigo

    Para dejar tras de ti

    rastros de besos.

    Dimitris P. Kraniotis (Grecia,1966)


    Encuentro blanco como la nieve

    Déjame darte un encuentro blanco como la nieve,

    como este mundo blanco como la nieve,

    te está esperando allá,

    eres silente.

    Esbozo dibujado

    contra el fondo de mi

    para ti

    en la nieve blanca luz y sombras, soy tentado.

    Tu calor

    derrite la más leve distancia,

    en minutos los corazones se exaltan

    amo tu onda serena.

    Parece que las aves incuban en su nido,

    para caer dentro de mis ojos

    En este instante blanco como la nieve,

    te daré la reverencia más cercana.

    Puedes sentir

    una de las miradas más inalterables,

    con un torpe movimiento,

    ¿Podré darte un blanco colmado de cielo?

    El mundo es tan cercano como promete,

    promesa hecha en el pasado con ingenuidad,

    y ahora la promesa nos mira intacta.

    Sólo pasas por este camino

    me gusta,

    permaneces silente,

    esperando por este mundo blanco como la nieve

    déjame darte un encuentro blanco como la nieve.

    Tian Yu  田 宇 (China, 1994)


    Las hojas de magnolia

    se precipitan con urgencia, el viento repentino

    trae otra estación.

    Después de todo, un año después

    de lo vivido todavía perdura

    su perfume en la almohada

    y el cabello rubio encontrado entre las sábanas

    es un recuerdo de aquel tiempo.

    Las horas se escapan de las manos

    pero la primavera comenzó para ti

    en aquel invierno de un beso esperado,

    durante la guerra.

    Quizás con tu abuela la última vez

    una Misa de Ramos… oraciones

    en el vacío, en la humedad de un arrozal.

    Los ritos de Pascua otra década:

    sabías que acabaría

    – y, sin embargo, esperabas – que acabara

    como los reinados de bárbaros depredadores.

    Como aquellos vándalos saqueadores

    que después de Genserico capitularon

    ante la llegada de las tropas bizantinas.

    Luca Ariano (Italia,1979)


    Jardín

    El olor de la hierba segada en el jardín

    me ha hecho sentir un poco alegre

    porque tú también cortaste tu cabello ayer

    pronto retornaras a tu lugar de nacimiento

    escucho la melodía constante de los insectos

    y sé que tú y yo estamos vivos.

    Danijela Trajković (Serbia)


    Sueño volcado

    El amor es un andamio donde dormimos.

    mientras que nuestro sueño tiene vistas hacia los pájaros

    no te hagas una cuna con los cabellos mojado de una mujer

    un pájaro ha construido un nido en ella

    para que pudiera morir

    vas a plantarla al día siguiente

    y sabrás

    que no sabes nada de lo que sabes

    mientras lees en los cuerpos con tus manos ciegas.

    Todo lo que te queda es enlazar a los árboles boca abajo.

    Para que la tierra los refleje cuando te llamen.

    con un nombre extraño.

    Nicoleta Crăete (Rumania)

     


    Los colores y la luz

    Las caricias son cortadas,

    los nuevos amores se dan besos digitales.

    Generaciones de sonrisas sin filtro,

    yacen abandonadas en una caja de zapatos de cartón obsoleta.

    Llénate con la esperanza del futuro,

    todavía hay que brindar por el nuevo año.

    Hasta los años se desvanecerán,

    ¿Cuál es el punto de contarlos?

    Soy romántica,

    como pocos otros sobrevivientes,

    nuevos sobrevivientes,

    con ojos brillantes,

    como diamantes de cristal,

    Quise hacer latir un corazón encendiendo una vela.

    Le ofrecí un vaso colorido,

    lleno de luces resplandecientes,

    a la ternura que espero

    para sobrevivir a todo esto y vivir miles de años más.

    Emanuela Rizzo (Italia)


    Primeros amores 

     ¿Qué sucedió, tierna amiga, con tan bellos amores?

    ¿La vida ha pasado y los ha borrado?

     Hoy estoy solo: un poema tras otro,

    para rezar a Dios, para cantarte, para contar el pasado…

     Eras hermosa y joven y reías –

    tiempos fugaces, yo también lo era, gozábamos las horas…

    Sí, pero el inexorable Destino cuenta nuestros días,

     te fuiste, no te mantuve bajo mi techo.  

     ¿Qué será de mi vida errante?

    ¿Te encontraré en mi corazón que aún arde?

     Antigua fábula en la que el sabio espera con serenidad a la muerte…  

    convertirse en el amado de una princesa en un sueño.

      ¿Lo sabes? Todas las mañanas, cuando sale el sol,

    sigo pensando en nosotros bajo el Cielo – el que perdura.

    Timothée Bordenave (Francia)

    Selección y Traducción al español: Mariela Cordero

    Imágenes: Cupido y Psique de Jacques-Louis David (1748-1825.

     Detalle de Psique reanimada por el beso del amor de Antonio Canova (1787)

  • 3 Poemas de Chen Ming-keh, poeta taiwanés

    3 Poemas de Chen Ming-keh, poeta taiwanés

    Chen Ming-keh (nacido en 1956 en Taiwán). Se doctoró en física por la Universidad Nacional de Tsing Hua en 1986. En la actualidad es profesor del departamento de Física de la Universidad Nat, l Chung-Hsing. En 1987, se convirtió en miembro de la sociedad de poesía Li. Ahora es miembro de la editorial de poesía Li. Ha publicado diez libros de poesía y dos libros relatos cortos. Ha sido galardonado con siete premios de literatura en Taiwán. En sus poemas son frecuentes las metáforas.

    Taraxacum

    El viento, es muy confortable

    así que yo, encerrado en la grieta de las piedras

    puedo agitar las manos y esperar

    que el viento me traiga noticias en el olor a flores

    (desde el vasto vacío)

    ¡Oh! todavía estoy esperando

    no soples para dispersarme.

    Desapareceré  

    Campanilla

    Por el rocío de la mañana

    la campanilla se levanta muy temprano

    sus ojos, abriéndose con parsimonia, fulguran

    ante el futuro ilimitado del luminoso rocío

    el rocío de la mañana desaparece de repente

    la campanilla lo busca por todas partes

    está tan cansada que se arrastra por el suelo

    no puede abrir los ojos, el rocío de la mañana nunca se queda

    En la multitud

    Tambaleándome entre la multitud

    me preocupaba caer, ser pisoteado

    ¿Cuándo podría

    como una flor entre las flores,

    capturar la brisa?

    Traducción al español por Mariela Cordero.

  • Marina Ivánovna Tsvetáyeva: poeta rusa

    Marina Ivánovna Tsvetáyeva: poeta rusa

    Marina Ivánovna Tsvetáyeva 1892,  Moscú, fue una escritora rusa, que destacó como poeta y prosista. Es una de las poetas más originales del siglo XX. Su poesía proviene de lo más profundo de su personalidad, de su excentricidad y de su uso muy preciso del idioma.

    Dejó unas obras muy vivas, de impresionante calor, intransigente y llenas de valentía, donde está el recuerdo de toda una serie de escritores y artistas de su época, así como el retrato de sus propias obsesiones, con una lengua entrecortada y agudísima. Su correspondencia cruzada con Pasternak y Rilke (sólo publicables desde 1979) nos da la media de su personalidad, su fuerza especial y la atracción de todo tipo que ella ejerció.

    «Abiertas las venas: imparable,

    irrecuperable, brota la vida.

    ¡Trae vasijas y cuencos!

    Cada cuenco será superficial

    la vasija -plana,

    sobre su borde -y más allá-

    fluirá hacia la negra tierra para alimentar la hierba.

    Irreversible, imparable

    irrecuperable, el verso brota.»

    «Rainer, quiero encontrarme contigo,

    quiero dormir junto a ti, adormecerme y dormir.

    Simplemente dormir. Y nada más.

    No, algo más: hundir la cabeza en tu hombro izquierdo

    y abandonar mi mano sobre tu hombro izquierdo, y nada más.

    No, algo más: aún en el sueño más profundo, saber que eres tú.

    Y más aún: oír el sonido de tu corazón. Y besarlo.»

    «Así como me gusta

    besar las manos

    y ofrendar nombres,

    también me gusta

    abrir las puertas

    -¡de par en par!- a la oscura noche.

    Apoyando la cabeza,

    oír los recios pasos

    hacerse más ligeros,

    y cómo el viento mece

    el bosque somnoliento

    y desvelado.

    ¡Oh noche!

    Van creciendo los arroyos

    que en el sueño desembocan.

    Ya se me cierran los ojos.

    en medio de la noche

    alguien se ahoga.»

    «El poeta trae de lejos la palabra.

    Al poeta lo lleva lejos la palabra.

    Entre sí y no, por baches indirectos

    de parábolas, signos, planetas,

    hasta lanzándose desde el campanario

    agarra un garfio, pues el camino del cometa

    es el camino del poeta. Casuales eslabones

    ese es su enlace. Mirar las estrellas

    de nada sirve! en el calendario

    no se pronostican los eclipses del poeta

    él es el que desordena los naipes,

    falsea el peso y las cuentas,

    el preguntón en el pupitre,

    el que a Kant para el arrastre deja.

    El que en el pétreo foso de la bastilla

    es como un árbol que crece en su belleza…

    aquél de huellas siempre desaparecidas,

    él que es el tren al que cualquiera

    llega tarde,

    su camino es el de los cometas.

    El camino del poeta arde pero no calienta,

    arranca pero no cría, estalla y se quiebra.

    Tu camino es el de enredadas cabelleras,

    no pronosticado en el calendario del poeta.»

  • 3 Poemas de Valentina Novković, poeta serbia

    3 Poemas de Valentina Novković, poeta serbia

    Valentina Novković, se graduó en el Departamento de Lengua y Literatura Rusas. Escribe poesía, relatos cortos, traduce del ruso al serbio, escribe reseñas. Sus poemas han sido traducidos al ruso, inglés, macedonio, rumano, uzbeko, azerí, coreano y bangla. Ha recibido numerosos premios de poesía y prosa. Ha publicado tres libros de poesía Timeless (Draslar, 2014) Drop on Drought (Parthenon, 2018) y Puzzles of Tenderness (Liberland, 2021), así como el libro de relatos Two Hours from Reality (AWS, 2020)

    Trabaja como editora en Liberland, donde edita obras de artistas de Serbia y alrededores y traduce obras de autores de la zona de habla rusa. Periodista del portal Focus News, donde sus interlocutores eran numerosos creadores de Rusia y la antigua Unión Soviética. Responsable del programa regular de la biblioteca «Milutin Bojić», «Conversación con un poeta». Miembro de la Asociación de Escritores de Serbia, de la Asociación Literaria Serbia y asociada al Instituto de Literatura Infantil. Vive en Belgrado.

    Balanceo de la cuerda

    La vida tiene ojos grises

    que han olvidado

    lo que es la felicidad

    y pompas de jabón

    que una niña en silla de ruedas

    intenta alcanzar.

    Una sonrisa es a veces

    un hueso roto de ilusión

    y una piel que es crucificada

    por un objetivo superior.

    Y sobre todo

    es un ligero balanceo de la cuerda

    que nos mantiene en pie

    mientras caminamos sobre el hielo.

    Mientras Dios escucha

    Hay algo devastador en

    la sonrisa de un día

    que carga con el hambre

    y la oración en un mismo hombro.

    En él, una anciana con margaritas

    y una prímula reza por

    un trozo de supervivencia,

    pliegues de gracia en la palma

    de su mano.

    El mundo tiene las garras

    de un cisne herido

     y el olor de la alegría

    en los ojos de los niños

    que nadie supo mimar.

    Con tinta invisible

    deletreamos nuevos caminos

    acuerdos entre

    sauces y nenúfares.

    Mientras el Señor escucha.

    Paloma

    Esta es, quizás

    mi madre que,

    como una paloma,

    se posa libremente en

    mi palma.

    Guardando bálsamos

    en su pico herido

    para mis

    dolores celestiales

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Dimitris P. Kraniotis, poeta griego

    3 Poemas de Dimitris P. Kraniotis, poeta griego

    Dimitris P. Kraniotis nació en 1966 en Stomio de Lárisa en Grecia central en donde creció. Estudió medicina en la Universidad Aristóteles de Salónica. Vive en Lárisa y trabaja como médico especialista en medicina interna. Ha publicado nueve libros de poemas en seis lenguas en Grecia y en el extranjero. Poemas suyos han sido traducidos en 25 lenguas y se han publicado en varios países del mundo. Ha participado en Festivales Internacionales de Poesía y ha sido galardonado con muchos premios internacionales por su poesía. Es Académico en Italia, Doctor en Literatura, Presidente del 22 Congreso Mundial de Poetas (en Larissa, Grecia, 2011), Director del Festival Mediterráneo de Poesía (en Larissa, Grecia), Presidente de la Sociedad Mundial de Poetas (WPS),  Embajador del Movimiento «Poetas del Mundo» en Grecia y miembro del Movimiento Mundial de Poesía (WPM), del PEN Grecia, de la Sociedad de Escritores Griegos, de la Sociedad Nacional de Escritores Griegos, etc.

    Cara o cruz

    Cuando escribo

    juego conmigo mismo

    cara o cruz

    Me desangro al correr

    con mi mente

    tropiezo

    en mi corazón

    Robo emociones

    bailo lamentos

    Cuando me castigan

    con la poesía

    me repongo

    con palabras.

    Repetición

    En medio del camino

    me encontré con

    un viejo error mío

    y pasé de largo

    me apresuré

    para repetirlo

    Rastros de besos

    Hasta el supuesto final

    de amores incumplidos

    y de innumerables penurias

    A las tantas coartadas

    en las mentiras de los adultos

    y pasiones artificiales

    De repente apareces tú

    en medio

    del ritmo de los transeúntes

    y tropiezo contigo

    Para dejar tras de ti

    rastros de besos.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • Chantal Maillard: poeta española nacida en Bélgica

    Chantal Maillard: poeta española nacida en Bélgica

    Chantal Maillard (Bruselas, 1951) es una poeta y filósofa española nacida en Bélgica, Premio Nacional de Poesía (2004) y Premio de la Crítica (2007). Reside en Málaga desde 1963. En 1969 renuncia a la nacionalidad belga y adopta la española.

    Es autora de numerosos libros de poemas, ensayos y obra en prosa. Le fue concedido el Premio Nacional de Poesía (España) en 2004 por su obra Matar a Platón y, en 2007, el Premio de la Crítica de poesía castellana, así como el Premio Andalucía de la Crítica, por Hilos.

    Los trasvases entre su obra ensayística y poética son múltiples. Uno de sus temas principales, la observación de los procesos mentales, apuntado ya desde muy temprano en su producción ensayística y en la prosa de sus primeros diarios, Filosofía en los días críticos, se consolida en los sucesivos cuadernos —Diarios indios, Husos. Notas al margen, Bélgica y La mujer de pie— hasta indagar los límites del lenguaje en los poemas de Hilos.

    En [Daniel. Voces en duelo. Chantal Maillard y Piedad Bonnett. Barcelona: Vaso Roto, 2020.]

    Piedad Bonnet: Dice el psicoanalista que el salto hacia el vacío / es, en forma simbólica, / un regresar al vientre de la madre. / De otro modo me hubieras buscado. / De otro modo habría yo querido recibirte.

    Chantal Maillard: Tarde. Llegar / Tarde. / Cuando han entornado los párpados. / No saber interpretar el eco / Ángel aún sin hacer/.

    […] En el escenario a oscuras, dos sillas frente a frente. En medio, el abismo. Dos voces trazando puente sobre la nada. Proyectados, la pena es menos pena, el dolor menos propio. Al fin y al cabo ¿no habitamos todas el mismo cuerpo? Y allí donde la mente se resiste, el poema encuentra”.

    [En Husos. Notas al margen.]

    «El mí: husos. Un haz de husos tensos».

    «[…] Se deslizan tus ojos por los caracteres impresos. Hay cierto placer en esa redundancia de lo escrito. Paradójico placer, cuando lo escrito, en vez de consolidar la superficie, la horada»

    En  [Hainuwele]

    «Anduve por el dorso de tu mano, confiada,

    como quien anda en las colinas

    seguro de que el viento existe,

    de que la tierra es firme,

    de la repetición eterna de las cosas.

    Mas de repente tembló el universo:

    llevaste la mano a tus labios

    y bostezando abriste la noche

    como una gruta cálida.

    Llevabas diez mil siglos despertando

    y el fuego ardía impaciente en tu boca.»

    En [La mujer de pie]

    «La palabra con la que definimos a una persona no es sólo una palabra, sino a la vez el centro y el punto de fuga de un haz de relaciones»

    «[…] —¡Están rompiendo puertas! ¡Me están rompiendo puertas !

    —¿Dónde, abuela?

    —Dentro… Sí, dentro de mí.

    —¿Quienes?

    —No sé

    Pocas horas más tarde, las puertas habían estallado.»