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  • “Es inútil vivir, pero es más inútil morir”: 4 poemas de Jaime Sabines

    “Es inútil vivir, pero es más inútil morir”: 4 poemas de Jaime Sabines

    ¿Alguna vez has sentido que un poema te ha salvado la vida?

    La poesía de Jaime Sabines nos ha salvado la vida, no encontraremos otra poesía que nos devuelva el ánimo, nos llene de asombro y entusiasmo que las letras de Sabines. Los versos de Sabines provocan a sobrevivir en esta época.

    Es inútil vivir, pero es más inútil morir

    Jaime Sabines nos llena de enérgica vitalidad creadora y hondura emocional en su obra poética. Lo consigue al atraparnos con sus versos hechos de palabras ordinarias, que logran contagiar las emociones del poeta, y sobre todo el sentido humano de la poesía misma. No le interesó la forma sino el fondo.

    Si no hay emoción, no hay poesía para mí. Hay muchos poetas que por eso no me gustan, porque hacen las cosas con el cerebro.

    ¡Afuera! ¡Lejos, la función trivial, la musiquita, la rima!… Hay que libertarse. El poeta no es un animal de adorno, ni la poesía un arete o un abanico. Somos hombres, antes que poetas. Y lo hondo, lo profundo, lo oscuro, como lo claro y lo concreto del hombre, debe ir al poema, debe hacerlo, construirlo con su mundo aparte… Y es que hacer un poema es llorar.

    La creación poética de Jaime Sabines siempre fue basada en experiencias reales. Sabines decía: “La poesía que ‘sí se entiende’ los toma desprevenidos. No entienden nada porque creen entender. Abandonan las cautelas más elementales. Creen que un poema que no ofrece dificultades para ser leído burdamente es un poema burdo. Creen que está escrito a lo fácil lo que leen a lo fácil.”

    Deleitemonos con algunos extractos que considero parte de su obra crucial. Sabines ha influenciado y justificado en todo su sentido mi forma de ver la poesía.


    No quiero decir nada,

    porque no sé, porque no puedo,

    porque no quiero decir nada.

    Quiero hablar, barbotar, hacer ruido,

    como una olla con su escándalo de agua.

    Si grito, van a venir las gentes

    a socorrerme. No tengo ganas.

    Una boca discreta, desdentada,

    que no diga nada.

    Parla parlaba.

    Igual a la del tío agonizante

    glogloteando sin palabras.

    Aquí lo enterraron. ¡Basta!

    Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario, o en las diversiones que no tienes, me pongo a odiarte sordamente, con la mitad del odio que guardo para mí.

    Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y siento que estás hecha para mí, que de algún modo me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos me convencen de ello, y que no hay otro lugar en donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor que tu cuerpo.

    Uno apenas es una cosa cierta

    que se deja vivir, morir apenas,

    y olvida cada instante, de tal modo

    que cada instante, nuevo, lo sorprenda.

    Uno es algo que vive,

    algo que busca pero encuentra,          

    algo como hombre o como Dios o yerba

    que en el duro saber lo de este mundo

    halla el milagro en actitud primera.

    ¿No se podrá decir lo que el viento y la hora

    hacen sentir de anhelo sin fatiga?

    ¿no podremos hablar de lo que aquí sucede

    inadvertidamente, bajo el cielo vulgar de cualquier día,

    en la calle, en el pueblo,

    en la cervecería,

    en medio de las voces de los que venden diarios,

    sobre las piedras sucias de saliva?

    ¿La madera del piso,

    la toalla en esa silla,

    los espejos, la cama, las cortinas

    que en la ventana el viento atemoriza,

    el rescoldo del sueño entre los ojos,

    el peine en los cabellos de esa niña,

    esto que llaman soledad, sin nadie,

    mi estómago vacío, la ceniza

    fumada, y la mañana fría?

    LOS AMOROSOS

    Los amorosos callan.

    El amor es el silencio más fino,

    el más tembloroso, el más insoportable.

    Los amorosos buscan,

    los amorosos son los que abandonan,

    son los que cambian, los que olvidan.

    Su corazón les dice que nunca han de encontrar,

    no encuentran, buscan.

    Los amorosos andan como locos

    porque están solos, solos, solos,

    entregándose, dándose a cada rato,

    llorando porque no salvan al amor.

    Les preocupa el amor. Los amorosos

    viven al día, no pueden hacer más, no saben.

    Siempre se están yendo,

    siempre, hacia alguna parte.

    Esperan,

    no esperan nada, pero esperan.

    Saben que nunca han de encontrar.

    El amor es la prórroga perpetua,

    siempre el paso siguiente, el otro, el otro.

    Los amorosos son los insaciables,

    los que siempre -¡que bueno!- han de estar solos.

    Los amorosos son la hidra del cuento.

    Tienen serpientes en lugar de brazos.

    Las venas del cuello se les hinchan

    también como serpientes para asfixiarlos.

    Los amorosos no pueden dormir

    porque si se duermen se los comen los gusanos.

    En la oscuridad abren los ojos

    y les cae en ellos el espanto.

    Encuentran alacranes bajo la sábana

    y su cama flota como sobre un lago.

    Los amorosos son locos, sólo locos,

    sin Dios y sin diablo.

    Los amorosos salen de sus cuevas

    temblorosos, hambrientos,

    a cazar fantasmas.

    Se ríen de las gentes que lo saben todo,

    de las que aman a perpetuidad, verídicamente,

    de las que creen en el amor

    como una lámpara de inagotable aceite.

    Los amorosos juegan a coger el agua,

    a tatuar el humo, a no irse.

    Juegan el largo, el triste juego del amor.

    Nadie ha de resignarse.

    Dicen que nadie ha de resignarse.

    Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.

    Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,

    la muerte les fermenta detrás de los ojos,

    y ellos caminan, lloran hasta la madrugada

    en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

    Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,

    a mujeres que duermen con la mano en el sexo,

    complacidas,

    a arroyos de agua tierna y a cocinas.

    Los amorosos se ponen a cantar entre labios

    una canción no aprendida,

    y se van llorando, llorando,

    la hermosa vida.

  • 5 poemas de Karoline Günderrode, «Tian»

    5 poemas de Karoline Günderrode, «Tian»

    Caroline o Karoline Friederike Louise Maximiliane von Günderrode, que usó el pseudónimo de Tian (Karlsruhe, 11 de febrero de 1780 – Winkel, 26 de julio de 1806) fue una poeta alemana del Romanticismo.

    Hija de nobles, ingresa a los dieciséis años como pensionista en el convento de Cronstett. Cinco años después conoce a Bettina Brentano. La relación entre ambas dará lugar a una apasionada correspondencia y a una novela que Bettina escribirá años después, con aquellas cartas: Die Günderrode, 1840 (libro que Karoline nunca verá).

    Karoline Günderrode

    En el verano de 1806, el hombre al que ama, el filósofo Friedrich Karl von Savigny (1779-1861), decide regresar al lado de su esposa. Karoline, que tiene veintiséis años, se apuñala el corazón y deja su cuerpo a las aguas del Rhin. Como correspondía entonces a los suicidas, no fue enterrada en tierra sagrada.

    Como epitafio para su tumba, había dejado elegido unos versos hindúes que conociera por el poeta Herder.

    Tú, tierra, madre mía, y tú, soplo, mi nodriza.

    Sagrado fuego, amigo mío, y tú, oh hermano torrente.

    Y mi padre, el éter, a todos con veneración

    doy gracias; ahí he vivido con vosotros.

    Y ahora parto al otro mundo, con gusto os dejo.

    Adiós, hermano y amigo, padre y madre, adiós.

    Creuzer, un erudito renombrado en toda Europa, hizo todo cuanto pudo para evitar que se publicase su obra póstuma, Meleté (Μελετή), una mezcla de verso y prosa donde Karoline relataba su romance con Creuzer, que aparecía bajo el nombre de Eusebio. Hubo que esperar cien años para que su obra fuera publicada en 1906.


    ROJO VIVO

    Tú, rojo fuerte,
    hasta la muerte
    se te parecerá mi amor,
    no palidecerá el color,
    hasta la muerte,
    tú, carmín fuerte,
    se te parecerá mi amor.

    AMOR EN TODAS PARTES

    ¿Puedo guardar en mi corazón tan cálidos deseos?
    Contemplar las coronas de flores de la vida,
    y pasar frente a ellas sin llevar yo ninguna,
    ¿y no debo, además, despertar a la desesperación?

    ¿Renunciaré, orgullosa, al deseo más querido?
    ¿Debo, temeraria, entrar al reino de las sombras,
    implorar a otros dioses otros placeres,
    acaso pedir nuevas delicias a los muertos?

    Descendí, pero incluso en el reino de Plutón,
    en el lecho de las noches la pasión arde;
    anhelantes, las sombras se inclinan ante otras sombras.

    Pues perdido está aquel sin fortuna en el amor,
    e incluso aunque descendiera a la laguna Estigia,
    en el fulgor del cielo, seguiría sin olvidar.

    – Poema enviado a su amiga Bettina, antes de suicidarse.

    AMOR

    ¡Oh, rica pobreza! ¡Dichoso recibir que sólo da!
    ¡En el temor valentía! ¡Prisionera en libertad!
    En el silencio palabras,
    durante el día apocadas
    venciendo, vacilando sin paz.

    Viviente muerte que pasa en dichosa vida,
    leal en oponerse, en la necesidad sibarita.
    Disfrutando de languidecer,
    no terminar nunca de ver
    vida en el sueño, en doble vida.

    ANTES, Y AHORA

    Era Tierra un vericueto escabroso,
    sobre la montaña brillaba Cielo,
    a un lado un precipicio era Infierno,
    y a ellos conducían caminos rigurosos.
    Pero es distinto todo ahora, Cielo
    se ha derrumbado, el precipicio se llenó,
    es fácil de andar cubierto de razón.
    Se demolieron alturas sagradas,
    vence la razón en la tierra plana,
    todo lo mide, por pies y por yardas.

    A CREUZER

    Ay, amigo, la tarde veo enrojecer más hondo en el Oeste,
    con una sonrisa sería, irse apagando con triste sonrisa;
    Oh, debo entonces preguntar por qué se vuelve todo turbio y oscuro.
    Pero guarda silencio y llora en mí burbujas de rocío.


    Referencias

    Datos biográficos extraídos del libro “Antología de poetas suicidas (1770-1985)», de Árdora Ediciones, libro de mi biblioteca personal, y de la Wikipedia.

  • 4 poemas de Tarana Turan Rahimli, poeta azerbaiyana

    4 poemas de Tarana Turan Rahimli, poeta azerbaiyana

    Tarana Turan Rahimlies una poeta, escritora, periodista, traductora, crítica literaria, profesora y académica de Azerbaiyán. Es Doctora en Filología, Profesora Asociada de Azerbaiyán y Catedrática de Literatura Mundial de la Universidad Pedagógica Estatal de Azerbaiyán.

    Autora de 7 libros y de aproximadamente 400 artículos, así como editora y revisora ​​de 20 monografías y libros de poesía y miembro activa de la Agencia Literaria Internacional de Turquía, su trabajo se ha publicado en más de 25 países.


    NO FUIMOS CREADOS EL UNO PARA EL OTRO

    Somos seres humanos que provenimos de dos mundos diferentes,

    es oscuro en un mundo, es luminoso en otro.

    Dos corazones diferentes, dos opiniones diferentes,

    no fuimos creados el uno para el otro.

    Mis deseos son como un barco sin velas.

    Tus olas no pueden impulsarme.

    Este amor puede convertirse en una pena como una ruptura,

    no fuimos creados el uno para el otro.

    No quiero que el ardor del amor te calcine

    no puedo soportar las llamas del amor.

    ¿Quién oyó del verano y el invierno juntos?

    No fuimos creados el uno para el otro.

    Creo que todas las personas en mi camino son ángeles,

    pero para ti todas las personas a tu alrededor son estafadores.

    ¿De qué sirve engañarse a sí mismo?

    No fuimos creados el uno para el otro.

    Cada uno de nosotros tiene un espíritu diferente, no nos despedacemos

    no nos empujemos unos a otros en el tren de la vida.

    No tracemos un camino cuyo final se advierta de antemano

    no fuimos creados el uno para el otro.

    VIDA Y MUERTE

    La vida es comenzar a existir

    de la nada.

    La muerte es valorar todo en la vida

    en el último instante de la vida.

    La vida es el camino

    que sabes a donde te lleva.

    El camino está lleno de deseos

    que presionan nuestro endeble corazón,

    El amor es superar la muralla del corazón

    para aproximarse al corazón.

    Cumplir años es

    acercarse a la muerte paso a paso.

    COMO SI ESTE AMOR ESTUVIERA AL BORDE DE LA MUERTE

    Como si este amor estuviera al borde de la muerte.

    Ve, no dejes que tus ojos sean cubiertos de sangre.

    Ahora no existe la costumbre de consolar o esperanzar,

    no te hagas daño, no me desgastes.

    Ahora mis sentimientos han sido congelados,

    no se derretirán ni siquiera si los extiendo al sol.

    Llenaste mi corazón con tanto dolor,

    ningún amor es capaz de penetrar en mi corazón.

    He visto una tumba dentro de tus ojos,

    no insistas en decir «te amo».

    Como si este amor estuviera al borde de la muerte.

    Ve, no dejes que tus ojos se cubran de sangre.

    ESTOY EN UN BOSQUE EXTRAÑO

    Estoy en un bosque extraño,

    las hachas cortan el dolor.

    Quién dice que tengo corazón

    es congoja que punza bajo mi pecho.

    Estoy harta de mí

    cada día descubro un nuevo dolor.

    Cuando quiero dormir

    el desconsuelo cierra mis ojos.

    Estoy dentro del conflicto,

    mi amante me regaló desolación

    Quién dice que estoy llorando.

    Es la pesadumbre la que derrama las lágrimas.

    Traducción: Mariela Cordero.

  • Dira Martínez, poeta: «No hay que tener miedo a deshacer todo lo escrito para empezar de nuevo»

    Dira Martínez, poeta: «No hay que tener miedo a deshacer todo lo escrito para empezar de nuevo»

    La poeta venezolana Dira Martínez Mendoza es Licenciada en Estudios Internacionales por la Universidad Central de Venezuela y Especialista en Estudios Avanzados en América Latina por la Universidad Complutense de Madrid.

    La artista y poeta, Dira Martínez Mendoza.

    Autora del libro (N)aves (Pirata Cartonera), ha participado en múltiples antologías como «Mi país es un Zombie – Antología postmortem» (Editorial Casamanita, México), «Prometeo 97 – La paz se escribe sobre lava» (Revista Prometeo, Colombia), Antología Literaria Internacional «Poesía Hembra» (Perú, 2014), «102 poetas Jamming» (Oscar Todtmann Editores, Venezuela) o la Antología del Festival de Poesía «A voz limpia» (Australia, 2016), así como colaborado en diferentes revistas culturales y fanzines.

    Su propuesta poética destaca por la incorporación de intervenciones de cuerpos con poemas, propuesta con la que participó en White Street Project en Melbourne (Australia) en el 2014.

    Charlamos con ella sobre su visión de la poesía y descubrimos algunos de sus trabajos.


    ¿Cómo nació tu afición por la escritura? ¿Cuándo comenzaste a escribir?

    Comencé a escribir cuando estaba en edad escolar; en mi casa me regalaron un libro de rondas infantiles que todavía conservo. Quizá en aquel momento quería un juguete y llegó en forma de libro; rondas, canciones infantiles, palabras rimando lúdicamente: en medio de esa sonoridad apareció la escritura.

    Te gusta combinar tus poemas con imágenes creadas por ti misma. ¿Tiene algún significado especial para ti?

    Algunas imágenes que realizo representan una lectura transversal del mundo y de los poemas. Voy experimentando y mezclando; es un proceso alquímico entre la palabra escrita y todo lo que se puede transmitir a través de una composición visual: collages, fotografías, abstracciones geométricas, etc. En algunas ocasiones las imágenes sin el acompañamiento de la palabra; no todo es pronunciable y va de la mano con un proceso de transformación interno, un fuego transformando en mi todo lo que toca. Algunas expresiones visuales sin la presencia de la palabra hablan por si mismas. En el lenguaje visual, símbolos para ser sentidos sin necesidad de racionalizar; muchas veces la palabra escrita sugiere límites, un margen, es en la expresión visual donde es posible encontrar un espacio de comprensión no definido e ilimitado, libre interpretación.

    ¿Cómo definirías tu poesía?

    Considero que en este momento no puedo ni quiero definir mi poesía, tampoco quisiera hablar de mi poesía como tal; lo que yo pensaba que era la poesía se desintegró y ahora está en un proceso de comprensión y también de asimilación de otra realidad completamente distinta. La raíz del verbo no la percibo en este momento como antes lo hice, ha sido entender que no comprendemos todo y una de esas cosas es precisamente el origen de la palabra mucho más allá de una definición formal. 

    No me encuentro en este momento en un esquema formal de la escritura, todo lo que estoy haciendo, lo visual y lo escrito está siendo atravesado por una espada que desvanece cualquier idea fija o preconcebida, me estoy dando esa oportunidad de entregarme a todos los asombros, al servicio de otro propósito menos individual, en pro del trascender colectivo. 

    Es un tránsito en medio de esta transformación que estamos viviendo todos, estamos viviendo una transición hacia otro nivel de conciencia; una visión y ampliada de nosotros mismos y de todo aquello que nos rodea.

    Con esto te quiero decir que no se puede limitar algo que todavía no ha concluido.

    La noche es un diluvio columpiándose en las entrañas 
    La noche es en el soñante una esfera deshaciéndose vociferando en el silencio su canto.
    Fallecimos como astros,
    violentísima radiación sideral.


    Hay una prolongación de madrugada
    de atmósfera, de cuarto
    de jardín nocturno 
    de estrellas dando vueltas en su mano
    como si yo fuese su bosque, su luz y su isla
    cómo si yo fuese este campanario líquido en sus ojos 

    Como si yo fuese Tokio en su mapa
    como si una mano ambigua y antigua
    como si una mano turbulenta y serena
    late al unísono conmigo
    al otro lado del mundo
    y me despeina con la voracidad de su viento

    Él arde, yo lo sé. Él arde.
    Y me toca desde sus edificios con isla
    en la orfandad de su canto.

    ¿Qué es el cosmos? ¿Qué representa para tu poesía?

    El cosmos es todo lo que somos, un sistema totalmente integrado. El hombre es un ser universal con capacidades inmensas, degradado a ser esclavo de sus propios límites: raza, género, dogmas. Somos micro y macro cosmos, el universo lo llevamos dentro, somos fractalidad en movimiento. Me preguntas por el cosmos en mi poesía y te puedo decir que abarca todo lo que puede ser una palabra, un campo sonoro de acción creando realidades hasta lo invisible que ha sido, es y permanecerá como inexplicable e inexpresable. 

    I can say reef and it transforms itself into a song
    I look for you in this accumulation of heavenly bodies
    in all of their raggedness surrounded by their own auroras
    We are drawing a new old-sky in our veins
    a heart beat of indecipherable geometry
    a striking display of colours in the eyes.

    ¿Qué valoración tiene para ti actualmente la poesía escrita en Venezuela?

    Siento respeto por la poesía escrita en Venezuela y en cualquier otro lugar; son muchas voces intentando comunicar su propia visión del mundo, esté de acuerdo o no con esa visión. En algún momento sentí inconformidad en Venezuela por considerar que la poesía tenía necesariamente que abarcar otros espacios en medio de un contexto hostil de adoctrinamiento político; un acercamiento más humano y menos contemplativo y encapsulado. Como todo ha sido movimiento, bastante aleccionador, además, todo fue surgiendo de manera natural y ese acercamiento de los autores con el resto de la población ya está ocurriendo, fue un proceso tardío pero inevitable. Me parece hermoso lo que está ocurriendo en ese sentido.

    La escritura actual en Venezuela, en cualquiera de sus géneros, la voz de tantos autores también se ha ido transformando después de haber sido atravesada por este rayo repentino que nos despertó a todos.

    Es un coro de voces afinándose, diferentes propuestas recreando un antes y un después de todo lo que hemos tenido que atravesar para poder encontrarnos, mirarnos a los ojos inevitablemente y poder convertirnos a pesar de nuestras aparentes diferencias semánticas y humanas en una sola voz y un solo canto en Venezuela.

    ¿Te gustaría escribir sobre el éxodo y la miseria en el futuro?

    Son etapas transitadas. Durante un tiempo escribí sobre el éxodo percibida como una memoria que me habitaba, antes de la  reciente «Diáspora Venezolana», también escribí poemas a los desaparecidos latinoamericanos, antes de las más recientes desapariciones forzadas en Venezuela, escribí sobre la brecha social ignorada tanto tiempo en el país, y por supuesto poemas feministas con una postura rígida e intransigente. Escribí sobre muchas cosas que en algún momento representaron una causa en mi vida y una guerra. Posteriormente saqué el poema de la hoja, lo llevé a los cuerpos,  y otros espacios, una experiencia determinante que fue cambiando la percepción que tenía del mundo, fui entrando paralelamente a todo lo que estaba ocurriendo en el país, en una transformación tan aleccionadora y demoledora, un despertar a otra realidad que  todas las durezas se han ido erosionando como una piedra que recibe la constancia del agua. Encontré de esta manera otra fortaleza que ya no necesitaba que me enfrentara contra el mundo, sino sentirme cada día más parte de él, porque ese mundo que yo veía afuera hostigándome sin cesar estaba en muchas de mis fisuras. Ir reconociendo esas fisuras, patrones y repeticiones me ha permitido abrirme a la grandeza de todo aquello de lo que formamos parte. Ha sido revelador, ha sido morir estando en vida para seguir viviendo y avanzando en un camino que ahora siento sin principio ni fin, el camino hacia el despertar del corazón. 

    ¿Qué autores jóvenes recomiendas leer actualmente?

    Recomendar autores es un tema para los expertos literarios, no es mi caso. No soy experta en literatura. Cada autor es un vaso comunicante con su propia comprensión de la realidad, y los lectores deciden a cual expresión de la  «realidad» prefieren acercarse.

    Si pudiera recomendar una lectura, podría decir que la lectura de nuestra propia sonoridad como punto de partida hacia el reconocimiento de otras voces.

    Existe también un lenguaje  imperceptible, un hilo conductor entre cielo y tierra que sacude por completo; son alfabetos libres y abiertos a todo aquel dispuesto a escucharlos.

    También hay un libro amplio y sin folios registrados formalmente dentro del corazón humano. 

    ¿Qué consejos darías a los nuevos poetas?

    El consejo para los nuevos poetas es no tener miedo a deshacer todo lo escrito para empezar de nuevo. Que después de encontrar su propia voz, puedan reconocerse en todas las voces que los precedieron. Que puedan abrirse lo suficiente, para reconocer algún día en su palabra, la raíz del verbo que da origen a todo lo que existe.

  • 8 haikus de Jack Kerouac

    8 haikus de Jack Kerouac

    Con estas palabras –de la introducción de su libro “Poemas dispersos”- nos daba Jack Kerouac (1922-1969) su concepción del haiku en lengua inglesa (y por extensión en cualquier lengua occidental).

    El estadounidense Jack Kerouac ha pasado a la historia como el escritor más representativo de la Generación Beat. Él y otros como Allan Ginsberg, William Burroughs o Neal Cassady tomaron las carreteras de los EEUU entre los años 50 y 60 en busca de la libertad artística y vital.

    kerouac
    Jack Kerouac

    Si bien Kerouac es conocido sobre todo por su faceta como novelista –sus novelas “En la carretera” (1957) o “Los vagabundos del Dharma» (1958) retrataron el lado oscuro de la acomodada sociedad norteamericana- su obra poética es también particularmente interesante. Y de hecho, a él se debe buena parte de la popularidad del haiku en la literatura norteamericana.

    Kerouac llegó al haiku a través de sus estudios de budismo, de la mano de su amigo Gary Snyder, un conocido poeta zen. Y de igual manera que revolucionó la novela tradicional con sus ideas sobre la “escritura espontánea”, también cambió la manera de entender el haiku: rechazó de plano la métrica estricta de diecisiete sílabas propia del haiku japonés, pero mantuvo en cambio la brevedad expresiva en tres líneas.

    Early morning yellow flowers,
    thinking about
    the drunkards of Mexico.

    Amarillas flores de madrugada,
    pensando
    en los borrachos de México.

    No telegram today
    only more leaves
    fell.

    No hay telegramas hoy
    sólo más hojas
    que caen.

    Nightfall,
    boy smashing dandelions
    with a stick.

    Anochecer,
    un chico destroza el diente de león
    con un palo.

    Siguiendo de nuevo las palabras de Keroauc, “un verdadero haiku debe ser tan sencillo como unas gachas, y aún así mostrarte completamente la realidad”. El haiku permitía a Kerouac mantener esa espontaneidad buscada –vital para él- mediante la imagen descrita pero también sugerida. Veámoslo.

    Missing a kick
    at the icebox door
    It closed anyway.

    Yerra la patada
    en la puerta de la nevera.
    Se cierra igualmente.

    Me gusta este haiku. En mi opinión muestra “el aquí y el ahora” que sugería Basho, acompañado de una fina ironía, la puerta que se cierra igualmente, a pesar de los esfuerzos del protagonista del haiku.

    Evening coming.
    The office girl
    unloosing her scarf.

    Cae la tarde.
    La chica de la oficina
    se desata la bufanda.

    Éste es un haiku sencillísimo, que nos describe una escena diaria en la rutina de una joven. Quizá ha terminado el trabajo y vuelve a casa, o quizá tiene una cita, o quizá va de compras, o quizá… Me sugiere tantísimas cosas.

    In the sun
    the butterfly wings
    Like a church window

    En el sol
    las alas de la mariposa.
    Como la vidriera de una iglesia.

    En este caso se presenta una imagen que se me antoja hermosa. Establece un vínculo entre la belleza de la naturaleza y la belleza del arte, e insinúa cómo éste se inspira en aquella.

    Concluyo este breve recorrido por la obra de Jack Kerouac con una reflexión sobre el carácter universal que el haiku ha tomado en el último siglo, y cómo ha convertido su sencillez en un puente capaz de unir culturas y tiempos y literaturas muy lejanas entre sí.

    And the quiet cat
    sitting by the post
    Perceives the moon

    Y el gato inmóvil
    sentado junto al poste
    se percata de la luna.

    The bottoms of my shoes
    are clean
    from walking in the rain.

    Las suelas de mis zapatos
    están limpias
    de caminar bajo la lluvia.

  • 3×3 poemas matemáticos y 1 relato para el Día de Pi

    3×3 poemas matemáticos y 1 relato para el Día de Pi

    π (pi) es la relación entre la longitud de una circunferencia y su diámetro. Dicho así parece sencillo, pero el número pi nos reserva varias sorpresas.

    Pi es un número irracional -no podemos representarlo como la razón, la división, de dos números enteros- y como tal, tiene infinitas cifras. Como muestra, aquí tenéis los primeros 100 decimales de pi:

    3’1415926535 8979323846 2643383279 5028841971 6939937510 5820974944 5923078164 0628620899 8628034825 3421170679

    El número pi es además bastante popular. Ha protagonizado películas, novelas y hasta un capítulo de los Simpson. Sin olvidar, por supuesto, el célebre poema de la poeta Wislawa Szymborska, aquí en traducción de Carlos Marrodán Casas:

    Digno de admiración es el número Pi
    tres coma catorce.
    Todas sus siguientes cifras también son iniciales,
    quince noventa y dos porque nunca termina.
    No deja abarcar sesenta y cinco treinta y cinco con la mirada,
    ochenta y nueve con los cálculos
    sesenta y nueve con la imaginación,
    y ni siquiera treinta y dos treinta y ocho con una broma o sea comparación
    cuarenta y seis con nada
    veintiséis cuarenta y tres en el mundo.
    La serpiente más larga de la tierra después de muchos metros se acaba.
    Lo mismo hacen aunque un poco después las serpientes de las fábulas.
    La comparsa de cifras que forma el número Pi
    no se detiene en el borde de la hoja,
    es capaz de continuar por la mesa, el aire,
    la pared, la hoja de un árbol, un nido, las nubes, y así hasta el cielo,
    a través de toda esa hinchazón e inconmensurabilidad celestiales.
    Oh, qué corto, francamente rabicorto es el cometa
    ¡En cualquier espacio se curva el débil rayo de una estrella!
    Y aquí dos treinta y uno cincuenta y tres diecinueve
    mi número de teléfono el número de tus zapatos
    el año mil novecientos sesenta y tres sexto piso
    el número de habitantes sesenta y cinco céntimos
    centímetros de cadera dos dedos una charada y mensaje cifrado,
    en la cual ruiseñor que vas a Francia
    y se ruega mantener la calma,
    y también pasarán la tierra y el cielo,
    pero no el número Pi, de eso ni hablar,
    seguirá sin cesar con un cinco en bastante buen estado,
    y un ocho, pero nunca uno cualquiera,
    y un siete que nunca será el último,
    y metiéndole prisa, eso sí, metiéndole prisa a la perezosa eternidad
    para que continúe.

    ¡Existe incluso una disciplina, la pifilología, consistente en memorizar el máximo número posible de decimales de pi!

    El físico estadounidense Larry Shaw, comenzó, medio en broma, medio en serio, a celebrar el día de pi el 14 de marzo (3/14 en el calendario estadounidense). Su propuesta tuvo éxito, hasta el punto de que la Cámara de Representantes de los Estados Unidos declaró oficialmente el 14 de marzo como Día Nacional de Pi.

    Las matemáticas mantenían una estrecha relación con las artes, como la música o la poesía, pues son la base de la armonía y de la belleza. Métrica o ritmo son, no lo olvidemos, conceptos matemáticos, y el propio número pi nos ofrece la perfección de la circunferencia.

    Para celebrar este día e invitaros a explorar esta relación de la poesía con las matemáticas queremos compartir con vosotros esta selección de 3×3 poemas y 1 relato que distintas maneras nos acercan a este universo de números, geometrías y teoremas que, lo creamos o no, no nos es tan ajeno.

    Por cierto, son las 3:14 pm.


    TEOREMA – Galius

    Quise decirte

    metales pesados,
    números primos,
    conjeturas,
    hipótesis sin futuro,
    teorema de Fermat,

    cuadrados,
    hipotenusas,

    la parte real de todo,

    cero no es trivial,

    la función zeta de Riemann,
    teoremas pequeños,
    células,
    protones,
    fajones sin ciencia cierta,
    faraones desmedidos,

    cánulas,
    colonoscopias,
    caléndulas,

    agujeros,

    cien mil millones de veces
    quise decirte eso.

    Quiero decirte

    que los ceros son triviales,
    que la función algebraica
    de la función de Kähler
    es cuarto y medio,

    que no sirve de nada eso,

    ni los chinos matemáticos,
    ni la enésima potencia,
    ni los guarismos enésimos,
    ni los signos,
    ni los retoños que brotan,
    ni los virus,
    ni las pandemias,
    ni las ciencias que adelantan,
    ni las zarzuelas,
    ni el hambre,
    ni la escala pentatónica,
    ni la incógnita,
    ni la pinta

    oro, basto, espada, copa,
    escalera de color,

    farol,
    zafarrancho,

    que no es lo que quiero decirte

    Y voy a decirte

    bordillos comen aceras,
    amores se van marchando,
    cantinelas,
    cuchillas apuñalando,
    remeros que no reman,
    culebras no culebrean,
    palabras se quedan secas,
    se marchita la hoja
    en el jardín del poeta,
    por las negras azoteas
    un cuervo revolotea.

    Es lo que quiero que sepas:

    que te quiero,
    pero entiende que no sepa cómo hacerlo,
    no es tan sencillo el problema.

    No es tan fácil nuestra hipótesis,
    no es tan simple el teorema.

    INTERSECCIÓN DEMORADA EN EJE NEGATIVO – Ludico

    Tarde es: cuando el trueno del adiós, resuena en tus oídos.
    Y, yace póstuma, la ceniza, construida en el destello.
    Asíncronos,transitan, la luz y el sonido.
    Cual dolor, viajero, desfasado en los recuerdos.

    Tarde se declara el horizonte de: fumígeno.
    Tarde es, para intentar seguir huellas en la senda 
    Tarde hallaremos quien comprenda,
    Que el vacío; es algo más que la falta del oxigeno

    Tarde afloran las pasiones por erráticas.
    Tarde coincidió, este punto interceptivo.
    A empellones por rigor de matemática,
    A encontrarnos sobre un eje… negativo.

    MI RAZÓN DE SER – Ginebro

    Mi razón de ser fue por mucho tiempo analogía
    me comparaba con la vida y perdía
    las bajas de autoestima eran la causa
    de mirarme en el espejo y ver siempre la misma cara 
    el mismo cabello de alambre, 
    la misma falsa sonrisa, que no era tan falsa
    pero cuya mirada ausente la hacían parecer fingida.
    No fue sino hasta más tarde, que aprendí que no era un menos dos
    como yo pensaba, le restaba méritos a mi existencia
    y por eso cuando me evaluaba… 
    terminaba siempre en cero o a veces menos
    tuve que aprender a sumar y ver la vida como un igual
    y no con un símbolo de más
    tuve que aprender a fraccionarme y buscar en el denominador mis partes
    que el numerador a veces escondía para complicar las cosas.
    Muchas veces me avergoncé de ser yo, y me olvide de volar
    pensando que tenia las alas rotas, muchas veces vi mis vicios
    arrastrándome de regreso, cuando intentaba liberarme,
    muchas veces soñé, que el final no era más que un principio con puntos suspensivos
    y extrañe ser un niño de nuevo, 
    para volver a jugar en los columpios mientras mamá empujaba
    y yo volaba…
    Muchas veces pensé en quitarme la vida por tiranía conmigo mismo,
    cosa que llevo a restarme un par de dígitos más mientras me perdía en las calles
    sin razón de ser y sin salida, vagando en una melodía laberíntica de confusiones
    que albergaba tantas historias en callejones que como yo, no estaban iluminados,
    y ese es un fragmento de la razón que nunca es una razón realmente, porque nadie tiene la razón
    y todos mienten, y yo mentía, y me mentía buscando esa razón.
    Me dolían las extremidades de caminar a cuestas con el saco de mis anteriores años
    que no eran muchos, pero pesaban lo suficiente, 
    me dolía el orgullo de sujetarme para no caer, de tenerme y nunca haberme conocido
    largas reflexiones me hicieron ser amigo de mi mismo y al final
    ya no importaba si caía, o moría, si volaba o me estrellaba, volvería a subir porque me tenia a mi mismo
    y había aprendido a sumar y ya no era un menos dos, porque que podía sumarle dos y empezar de cero,
    y mi razón de ser, obviamente no eran las matemáticas, mi razón de ser era vivir sabiendo todo esto.

    LA NOCHE CON SU CARA CUADRADA – Edith Elvira Colqui Rojas

    La noche con su cara cuadrada,
    dibuja en mis pupilas,
    algoritmos y escala de números.

    Sus ojos numéricos me miran fijos,
    escrutan cada uno de mis movimientos.
    La noche hoy se hizo cuadrada,
    todo es número en sus espacios…

    La noche cuadrada tienes sed
    de mis versos,
    quiere descansar de sus operaciones matemáticas,
    dejar sus ángulos y rectas
    sus parábolas y sus hipotenusas.

    Esta noche de verano
    tan extravagante
    y peculiar;
    ella, mi noche, camina a pasos gigantes
    para alcanzarme.
    Me quiere tocar con sus manos gigantes.

    Noche cuadrada, espigada
    Llévate en tus tablas de resta mis penas.
    Yo apaciguaré el desborde
    de tus números y problemas,
    en mis serenos versos.

    OLAS DE ESTRELLAS – yelivid

    Olas de estrellas viajan sin tocarse.

    Cuando el alba despunta
    en ese punto miro el firmamento
    las estrellas se mueven al unisonó
    como olas marinas sin hastiarse
    su vaivén es suave y acompasado.
    Cuando rio ellas reaccionan
    serpenteando su luz y se propagan 
    hasta el infinito universo.
    Las escalas, triángulos e isósceles y
    toda la matemática junta
    esta contenida en las cavidades huecas de
    estos maravillosos cuerpos.
    Cuando expreso amor las estrellas se
    Convierten en luceros y navegan
    con paso lento y gotas
    de roció dejan caer
    su tintura de plata sobre
    las hebras negras del frondoso ciprés.

    MATEMÁTICA APLICADA – gabilorca7

    Dicen los entendidos,
    que,
    siglos atrás,
    surgió una ciencia exacta,
    la que más,
    las matemáticas,
    que no avanza,
    sigue intacta,
    con el paso de los años
    y pese a los grandes daños,
    no se achanta.

    Pero antes nació el amor,
    con la prontitud de la existencia,
    esa ciencia del corazón,
    que,
    con tesón,
    te agota la paciencia,
    te condena al paredón
    y te parte como un rayo,
    en dos.

    ¿Habráse algún nexo,
    directa o inversamente proporcional,
    que conecte sutilmente arte tal,
    el sexo y la ecuación diferencial,
    el talento perverso del calcular
    con el método tan particular
    de demostrar todo con un beso?

    Desde el principio de inducción,
    hasta la pasión desatada,
    queda claro que nada
    de aquello que hagamos sin ilusión
    tendrá repercusión positiva,
    sí negativa,
    pues las propiedades asociativa, conmutativa y distributiva
    dejan claro
    que haciendo las cosas con orden,
    y descaro,
    acabas llegando a donde quieres.

    Demasiadas relaciones con cosenos negativos,
    imposibles sin paliativos,
    dudando de los motivos
    y refugiándose en canciones,
    y operaciones,
    tan complicadas
    que terminan como si nada
    con una solución compatible determinada:
    la retirada.

    Con un incremento de tiempo lo suficientemente grande,
    llega el momento de conocer
    a esa persona tan amable,
    que te suma,
    multiplica
    y hasta te eleva a la máxima potencia,
    dejando en evidencia los problemas anteriores,
    dividiendo tus defectos,
    y reduciendo los desperfectos ya sufridos
    a decimales sin sentido,
    que te sacan los colores.

    Al fin el solitario cateto,
    encuentra a su cateta,
    y unidos por el ángulo teta,
    forman la hipotenusa de su vida,
    tan obtusa,
    como amplios los sentimientos del poeta matemático y su musa.

    Todo deriva en su alegría,
    en integrar,
    con osadía,
    cada parte de su cuerpo,
    recurriendo a la trigonometría,
    pues mi seno y sus cosenos
    buscan con esfuerzo
    salir por la tangente,
    de este mundo intransigente
    que se queja
    y no respira.

    Finalmente,
    no hay respuesta más contundente y real,
    que aclare el parentesco de matemáticas y amor leal,
    que hacerle el límite al conjunto;
    obteniendo la solución perfecta,
    con carácter erudito,
    cuya respuesta se limita
    a que el límite del amor tiende a infinito.

    DE NÚMEROS Y PALABRAS – Hortensia

    En el devenir de la vida y el lenguaje
    cada cosa tiene su sitio y su orden.

    Y aunque las matemáticas digan,
    que el orden de los factores no altera el producto,
    tiempo es ya de decir que esto será cierto con los números 
    pero no con las palabras.

    Que yo haría una caminata contigo,
    si tu pones la nata y yo el camino.

    Si yo te doy a comer mazapanes,
    y tú me das panes maza, no estamos en sintonía.

    Y si me pongo peineta limpia de hojalata,
    guarda tú una hoja de mi pelo en una lata de tiempo.

    Y si una mañana me siento un hazmerreír,
    Abrázame y hazme reír con cosquillas de seda.

    Y si me pierdo por una angosta bocacalle,
    corre tras de mi por la calle y bésame en la boca.

    Pon orden a los factores alterados del producto,
    si no el orden de los factores sí alterará el producto.

    AMOR AL CUADRADO – Libertad

    Dicen que el verdadero amor
    no quita ni agrega.
    ¿Sumar, restar, dividir, la raíz cuadrada de qué?
    Fuimos una cantidad, nos tomamos dos veces 
    como un factor y nos volvimos eso determinado
    adaptando un aspecto actual bla bla bla,
    nunca me gustaron las matemáticas
    y ahora no me gustas tú 
    ni tus promesas incumplidas
    ni tus regalos no dados
    ni tus cenas mal servidas 
    mucho menos tu manera de actuar
    frente a una sociedad tan ocupada
    me quitaste todo 
    ahora quítame cada potencia agregada a tus te amos 
    cada valor agregado a tus abrazos
    y hagamos una división de todo lo vivido 
    ¿Con que te quedas tú y con que me quedo yo?
    Que sea un reparto equitativo
    ya no quiero perder más de lo que ya he dado 
    deja de ser el denominador 
    ya no me dirás en cuantas partes tengo que dividir mi amor
    que ya sume mis valores 
    y no pienso restarme más
    encuentra tú mismo par
    que yo encontrare mi conjunto infinito.

    MATEMÁTICAMENTE… – cirratus

    Jugar
    al escondite
    en la línea divisoria de tu cuerpo,
    sobrevivir,
    no quedar eliminado,
    salvarme a tiempo, y ser
    esa fracción, que quiebre
    tal vez, tu paraíso…


    Alberti y el colegio – useggb

    A ti, Alberti, poeta del sentimiento y no de la razón. Que dices que el mar no se preocupa de las raíces cuadradas y que el cielo anda libre de los teoremas y matemáticas.

    Se ve, que nunca comprendiste al numérico Pitágoras y nunca te enrolaste como bucanero del fondo del mar. Nunca lo hiciste. Aunque dices que eres marinero y hablas de las sirenas y alguna vez llamas, a esa que dices, que es hortelana del mar.

    Yo si lo sé, Alberti, que tuve que pasar examen en mi trabajo nocturno; ése que tengo, cuando mi cuerpo dormido queda en la cama y yo bajo al fondo del mar, o cosa rara, porque todos lo desean, me mandan de pastor de las estrellas. Me mandan.

    Quizá estabas distraído, o no te lo enseñaron, porque en el cole eras externo. O quizá lo explicaron ese día, que te fuiste a las dunas de la playa, a mear mirando hacia el colegio; ese día de rabonas infantiles, ese día.

    Fueron esos días de los jesuitas, tiempos duros, de hambres, caridades y miserias. Eras externo, que duda cabe, eras externo. Hoy ya no somos externos; hay otras costumbres para los parias, que también se quedan fuera, no sabes cómo se quedan… 

    Se quedan fuera, aunque tengan mucho talento, aunque sepan sacar la raíz cuadrada o dibujar la circunferencia con un trazo; y no es que sea hipocresía, eso ocurre siempre, siempre les ocurre a esos que son parias. Precisamente a esos, que nunca son de aquí, no son de nuestro mundo. Como mucho algún día los tenemos como huéspedes; alguno hasta parece que baja de las nubes.

    Y no te preocupes Alberti, que todo pasa, aunque para algunos se nos venga abajo el cielo.

    Pero para esos, que enseñaron un dios tan lúgubre, que nunca supieron que era Padre, ellos nunca lo fueron; para esos, que siempre les olía la nariz a azufre, para esos nunca hubo cielo, no lo hubo, solo hablaban del infierno.

    No importa que se nos venga abajo, ese cielo creado para estáticos. Ese cielo de hieráticos y santos inflamados por el celo de las iras, ese cielo.

    Crece y crece uno mucho más hermoso, un cielo especial, para esos que saben amar, como tú; para todos los que alguna vez amaron.

  • Sinfonías de un paisaje en la poesía de Rafael Sánchez

    Sinfonías de un paisaje en la poesía de Rafael Sánchez

    Podría definir la poesía  de Rafael Sánchez como una suave melodía que resbala sobre las paredes del alma y se hace nota fuera de las líneas de un pentagrama. Su estilo destaca por el orden de las rimas sostenidas, convertidas en bellas sinfonías, desprendiendo un perfume natural e impregnado de matices y pinceladas de vida.

    Son poemas compuestos con frecuencia de dos estrofas, dos movimientos –adagio, allegro o andante– que finalizan siempre con una coda, entrecomillada, que enfatiza el mensaje que el autor quiere transmitirnos.

    TE HE BUSCADO CORAZÓN…

    Te he buscado, corazón,
    por desiertos infernales,
    y he mirado al infinito
    desde el fondo de los valles,
    he seguido las estelas
    y canciones de juglares
    y hasta en noches muy sombrías
    he mirado en los portales,
    y no estabas, no te he visto,
    ni en el fondo de los mares,
    ni en la pluma del poeta
    ni en sus labios tan amables;
    quizás puede que estuvieras
    y no viera tus cristales
    donde, en ellos, los latidos
    rezumaban tanta sangre…

    Te he buscado, corazón,
    cada día y cada tarde,
    en las sombras de la noche
    y en el alba cuando sale,
    y aquí sigo yo esperando
    el latido que renace,
    de ese verso tembloroso
    prisionero en una cárcel,
    y te espero corazón
    mientras bebo de este cáliz
    y contemplo la distancia
    de algún puente insobornable,
    pero un día, (no sé cuándo),
    sentiré de ti el mensaje,
    la llamada seductora
    con tu voz, tierna y amable…

    «…Te he buscado, corazón,
    y te busco para darte,
    la caricia de las olas
    y su luz, en este instante…»

    ES POSIBLE…

    Es posible que la vida
    nos otorgue sufrimientos,
    decepciones, amarguras
    como muestra del infierno,
    y si ocurre lo antedicho,
    ¿qué nos queda como premio?,
    ¿la esperanza del mañana
    y penumbras de los ciegos?,
    yo no tengo la respuestas
    aunque sí sé lo que quiero,
    un paseo por las nubes
    de tu mano, en mi velero,
    y si acaso no te gusta,
    ese viaje y el paseo,
    bajaremos a los campos
    a embriagarnos de sus versos.

    Es posible que las aguas
    te devuelvan mil reflejos,
    pero aquellos que tú buscas
    ya los tienes en el pecho.
    Son susurros de la vida,
    es la brisa y es el viento,
    la canción de las cigarras
    y el paseo de los elfos.
    Bella niña, no lo dudes,
    tienes vida y tienes tiempo,
    y por eso no lo pienses
    pues tu vida es todo esto:
    los suspiros de los ríos,
    las legañas de los cielos,
    y el candor de cada día
    que te llama con sus besos.

    «…Es posible que en tus ojos,
    se refleje lo que siento
    y te hable sin palabras
    con el roce de mis dedos…»

    En sus versos es habitual sentir el balanceo del columpio invitándonos a echar la vista atrás y volver los pasos sobre el rubor y las  tiernas sonrisas de la infancia.

    BENDITA LA INOCENCIA…

    Bendita la inocencia de los niños
    que viven y disfrutan de los sueños
    yo quiero disfrutar de esa utopía
    y ser un niño más en este invierno,
    las flores se marchitan en otoño,
    y sienten los rigores de los vientos,
    la lluvia y las heladas las castigan
    y acaban en alfombras por los suelos,
    por eso me consuela que en la infancia
    los niños son felices en su tiempo,
    los ratos en que juegan a ser niños
    y en otros en que estudian muy despiertos,
    bendita esa inocencia que proclaman
    y el halo que destilan en los versos,
    los niños son el alma de la vida
    que inundan a los ojos con recuerdos…

    «…Seamos como niños, simplemente,
    busquemos las caricias y los besos,
    seguro que al final de cada día
    también en su inocencia dormiremos…»

    PREGÚNTALE A LAS ESTRELLAS…

    Pregúntale a las estrellas
    que tiene el niño en el alma,
    y es posible que te digan
    que es el fruto de la infancia,
    todo aquello que recogen
    y que dentro de sí guardan,
    los instantes y segundos
    con la calma y marejada,
    que la vida nos entrega
    y que el tiempo con su vara,
    nos regala y administra
    hasta el día en que reclama,
    pero el momento que digo
    está lejos su distancia
    como el tren con sus vagones
    que llegará a la parada…

    Pregúntale a las estrellas
    dónde está el bosque y la magia,
    que contaban los relatos
    y leyendas de las hadas,
    porque los niños le buscan
    en las tardes que se pasan,
    y en las mañanas del cole
    a través de las ventanas,
    es fácil que el roble viva
    rodeado de las hayas,
    y los castaños florezcan
    entre abetos y entre jaras,
    y puede que entre los troncos
    exista ya la cabaña
    de los enanos del cuento
    esperando su llegada…

    «…Pregúntale a las estrellas,
    marinero, por tu barca,
    ya que tienes que remar
    y conseguir tu soldada…»

    Sus versos cayendo en cascada nos  regalan  paisajes llenos de sonidos, aromas y colores. Desde el mar hasta todas las tonalidades que pueda imaginar el cielo… Todo un horizonte de ilustraciones decoran la poesía de este poeta.

    EN LOS CAMPOS VERDES…

    En los campos verdes
    que están en mi aldea
    se observa a las vacas
    que en ellos sestean,
    también hay casonas
    y muchas dispersas,
    con cuadras adjuntas
    y algunas con huertas,
    en esos tejados
    se ven chimeneas,
    que mandan al cielo
    cenizas de leña,
    y así son los campos
    que hechizan mis letras,
    y el verde sublime
    que inunda mi tierra…

    Parece que es magia
    abrir estas puertas
    y ver tras las mismas
    la verde floresta,
    rincones perdidos
    y llenos de juerga,
    que guardan sonrisas,
    sudores y penas,
    y en esta campiña
    nacieron estrellas
    de fuentes ocultas
    en grutas y cuevas,
    surgieron en versos
    de muchos poetas,
    que fueron su norte
    bebiendo su néctar…

    «…Por los campos verdes
    la brisa se cuela,
    dejando recuerdos
    que van a mi oreja…»

    UN ÁRBOL SE NOS MUERE…

    Un árbol se nos muere
    en medio de este campo,
    sus ramas hoy vacías
    mil frutos nos brindaron;
    recuerdo las manzanas
    con un sabor amargo,
    preludio de la sidra
    brindada con el vaso,
    recuerdo que de niño
    buscaba este manzano,
    subiendo por sus ramas
    muy ágil, como un gato,
    pero ahora, en el otoño,
    es justo lo contrario,
    las ramas ya se doblan
    sin frutos y con daño.

    Un árbol se nos muere
    y no quiero llorarlo,
    prefiero su recuerdo
    al paso de los años,
    y vivo aquel instante
    de siega, en el verano,
    la sed nos acuciaba
    los cuerpos muy sudados,
    y al árbol acudíamos
    tal vez, de rato en rato,
    su sombra refrescaba
    lo cual era un milagro,
    los dedos, temblorosos,
    hurgaban por el alto
    buscando entre las ramas
    el fruto tan preciado.

    «…Un árbol se nos muere
    y quiero denunciarlo,
    se va con él la vida
    y un verso inacabado..

    Sin dejar de lado el olor a madera vieja y el humo saliendo de la chimenea, la nostalgia se vuelve verso, la bruma se vuelve tinta… Y en su pluma, pinceladas de recuerdos .

    YO NO QUIERO A LA NIEBLA…

    Yo no quiero a la niebla en el alma
    ni tampoco sus labios resecos,
    ya que siento la sed en los labios
    y una llama que quema mi pecho
    es por eso que busco en la tarde
    una luz que me lleve hasta el puerto
    allí esperan hambrientas gaviotas
    desperdicios de pesca y anzuelos,
    una sombra se acerca a la barca,
    un altivo y precoz marinero,
    en los ojos hay cierta nostalgia
    y en su boca la pipa de enebro,
    me estremezco al mirarle en la noche
    y no sé, soledad, lo que siento,
    una angustia que sale y me atrapa,
    un dolor impaciente en los huesos…

    Yo no quiero sembrar la discordia
    escribiendo poemas y versos,
    pues quisiera el descanso del día
    a través de la pluma y mis dedos,
    y es por ello que busco en la noche
    los colores tan grises y negros
    penetrando en la densa cortina
    y llegando al ciprés de los muertos,
    no me asustan abrazos silentes
    ni el sutil embarazo del miedo,
    aunque trote la sangre en las venas
    y mis ojos anhelen el fuego,
    notaré los aullidos del lobo,
    en el grito furioso y tan seco,
    que desgranan mezquinas gargantas
    reclamando la luz de los ciegos…

    «…Yo quisiera que tú me miraras
    y volvieras conmigo, un momento,
    a los tiempos de ayer que pasamos,
    entre risas, caricias y sueños…»

    ERA UNA CASA VACÍA…

    Era una casa vacía
    con ventanas entornadas,
    chimenea en el tejado
    y la puerta con su aldaba,
    me venía a los recuerdos
    la figura y la fachada,
    de la casa que ahora cito
    con saudades de una infancia,
    porque en ella vine al mundo
    una fecha ya lejana
    a crecer entre mayores
    y a comer lo que se daba,
    fueron tiempos de galernas
    y vivir con mucha falta,
    aunque entonces los suspiros
    daban paso a la esperanza…

    Pasó el tiempo y media vida,
    juvenil y enamorada,
    y cambiamos a la aldea
    por diversas circunstancias,
    traspasamos los desvanes
    con hollines y su magia
    y con ellos la alegría
    de los cuentos de las hadas,
    los cambiamos por paredes
    de edificios y sin gracia,
    en las villas y ciudades
    del trabajo y las migajas,
    y perdimos el encanto
    y el embrujo, por nostalgias,
    que quedaron, cual retales,
    en el fondo de las almas…

    «…Y de la casa vacía
    que reclama la mirada,
    hoy recuerdo, como siempre,
    los rescoldos de una llama,
    una mano enfebrecida
    con la rosa solitaria,
    y un suspiro entre los labios
    por la infancia ya lejana…»

    MARCHARÉ DE NUEVO…

    Marcharé de nuevo
    a buscar la calma,
    a sentir el frío
    de la fuerte helada,
    y tendré el recado
    que la tierra manda,
    ese escalofrío
    que mi pecho clama,
    y estaré despierto,
    quizás en la playa
    o puede que cerca,
    durmiendo en la cama,
    pero no me importa
    oír sin palabras,
    la voz del destino
    que llega y se marcha,
    la voz de los sueños
    cubiertos de algas
    y aquellas guitarras
    un tanto calladas…

    Bogaré, sin prisas,
    en la vieja barca,
    hundiendo los remos
    en las verdes aguas,
    y si acaso dudo
    buscaré el mañana
    la nube sombría
    y quizás dorada, 
    buscaré, te digo,
    a la luna casta
    que sale en el cielo
    a cantar sus nanas
    y si acaso veo
    una rosa blanca,
    burlaré su espino
    para así robarla,
    y será mi premio, 
    mi pequeña maga,
    para ti la rosa,
    lunita de plata… 

    «…Marcharé sin rumbo
    a buscar el alba,
    a sentir tus besos
    mi canija amada…»

    En sus letras también podemos apreciar un corazón de guerrero donde, entre hálitos de tristeza y gritos  de indignación,  el poeta lanza su armadura al viento y desnuda su sentir dejando patente su disconformidad e incomprensión frente a un mundo quebrado e injusto .

    LLUEVE EN LOS OJOS DEL CIELO…

    Llueve en los ojos del cielo
    y también en las estrellas,
    y hasta los ángeles lloran
    por lo que pasa en la tierra,
    y es que los hombres, sin norte,
    siguen buscando riquezas
    en los bolsillos hermanos
    sin entender sus problemas,
    puede que un día se asusten
    al ver su sombra en las puertas,
    donde otras sombras feroces
    forman sutiles tinieblas,
    así sabrán que la lluvia
    es necesaria y concreta,
    se necesita en los campos
    para regar a las huertas…

    Llueve en los ojos del niño
    con sus finísimas perlas,
    que van robando sonrisas
    y mil caricias concretas,
    así se pasa el invierno
    con días grises y nieblas,
    y sigue marzo avanzando
    para atraer primaveras,
    y llegan, sí, no lo dudes,
    aun superando galernas,
    tiemblan los ojos divinos
    con infantil sutileza
    de quién perdió la batalla
    sin acudir a la guerra…

    «…Llueve en los ojos del hombre
    mientras escribe un poema,
    porque sus versos suspiran
    al describir tanta pena

    ME CANSO DE ESCUCHAR…

    Me canso de escuchar las tonterías
    de vagos, pedagogos y de listos,
    proclaman anatemas sin reparo
    y siguen, sin reparo, su camino,
    lo cierto es que «preclaras eminencias»
    acerban su pasión en los sentidos,
    y el odio que destila su garganta
    no tiene contrapeso en otro sitio,
    los vemos en la prensa y en la tele,
    arengan a las masas, sin cilicio,
    lo hacen con palabras seductoras
    que emiten las culebras con estilo,
    y el hombre que precisa de esperanza
    se agarra a ese mensaje tan bonito,
    le sigue y le proclama con su ejemplo
    llegando hasta las puertas del Olimpo…

    Un día el «lenguaraz» mete la pata
    y puede que sus manos y el hocico,
    saliendo con el rabo entre las piernas
    y alguna quemadura por su ombligo,
    y entonces el oyente «papamoscas»
    se queda sumamente confundido,
    sus ojos se despiertan muy cansados
    y ve la realidad como discípulo,
    no juzgues, sin saber, de lo que ignoras
    ni des por verosímil los sonidos,
    que dictan los «profetas de la patria»
    ni aquellos vendedores con sus gritos,
    abundan charlatanes sin conciencia
    que abusan de los hombres y los niños,
    los llevan y los guían a su antojo
    por una libertad sin contenidos…

    «…Me canso, como tú, de la estulticia,
    de ser la marioneta que, sin hilos,
    emplea el charlatán, el periodista,
    y acaba en la tribuna del político…»

    Y como la vida sin un latido, no es vida, sino ceniza, también Rafael nos abre las puertas de su latido y como el aleteo carmesí de una mariposa, nos enamora los sentidos entre amores y suspiros .

    UN DÍA TE ENCONTRÉ…

    Un día te encontré
    buscando mariposas,
    estabas en el campo
    sentada en una loma,
    mirabas a lo lejos
    las nubes misteriosas
    dejando filigranas
    y esteras a las olas,
    el cielo despejado
    hacía que las rosas
    formaran fantasías
    de sueños y de aromas,
    y yo cerré los ojos
    de forma seductora
    sintiendo la caricia
    del sol con mano sorda…

    Un día te encontré
    sintiendo tu persona,
    robando de tus labios
    el néctar que te sobra,
    y tú me diste aquello
    que embriaga cuanto toca,
    el alma enfebrecida
    la sangre luminosa,
    marchamos de la mano,
    buscando tras las rocas
    rincones infinitos
    con alas muy nerviosas,
    alitas pequeñitas
    que posan en las hojas
    libando entre sus pétalos
    el verso de las sombras…

    «…Un día nos miramos
    y vimos que era hora,
    de dar un paso al frente,
    sentirnos mariposas…»

    YO GUARDO EN EL CORAZÓN…

    Yo guardo en el corazón
    el aroma de violetas,
    el fragor de tu sonrisa,
    tus pupilas de inocencia,
    y se quedan impacientes
    los recuerdos en las venas
    recorriendo todo el cuerpo
    cual resacas de mareas,
    en la mezcla se confunden
    con suspiros de sirenas,
    y canciones infantiles
    que no alcanzan los cometas,
    y es un néctar agridulce
    que se funde en un poema
    con los versos impacientes
    que se forman con sus letras.

    Yo guardo en el corazón
    la rosa que tú me dieras,
    el susurro de tus labios
    y aquel beso tras la puerta,
    y lo guardo, bien guardado,
    pues no quiero que se pierdan
    los momentos tan sublimes
    de aquel día en la ribera,
    necesito que palpiten
    y que brillen las estrellas,
    que la luna me sonría
    con su carita tan tierna,
    y preciso este detalle,
    con su metáfora eterna
    para sentir que estoy vivo
    y combatir la pereza.

    «…Yo guardo en el corazón
    los poemas que leyeras,
    para escucharlos, sin prisa,
    y embriagarme con tu esencia…»

  • “Fronteras” de José Luis Regojo

    “Fronteras” de José Luis Regojo

    El pasado viernes 8 de febrero se presentó el poemario “Fronteras”, de José Luis Regojo, en la Librería Animal Sospechoso, en Barcelona y publicado por la editorial Autografía.

    José Luis (Caracas, Venezuela, 1958) es poeta, escritor, traductor al español y catalán de la obra de Gary Snyder, y activista por los derechos humanos. También es miembro del equipo editorial de esta revista.
    De la presentación se ocupó Safia Elaaddam, “hija de inmigrantes” como ella se define. Safia, nos habló de su inexplicable situación, no le conceden la nacionalidad a pesar de haber nacido, vivido y estudiado aquí, y nos explicó las dificultades con las que se encuentran los recién llegados, que ella conoce bien por su labor de voluntariado y su activismo en defensa de sus derechos.
    Fue una presentación en clave política por deseo expreso del autor, que definió ‘Fronteras‘, como “un poemario político. Poesía social y política. Poesía de los olvidados y rechazados”.
    También fue política la intervención de José Luis. Pero, y ahí está su mérito, la política a través de sus poemas, se hizo poesía.

    Fronteras” nace como fruto de la indignación por la crisis de los refugiados de 2.015 y reúne poemas de denuncia que invitan a la reflexión. Como El cortejo de los refugiados

    Un cortejo de refugiados
    pasa pidiendo aprobación,
    la Santa Compaña entre ellos
    No la conocen.
    Una piara de empresarios
    se refocila en su pocilga
    para decidir.
    Una recua de políticos,
    unos tras otros,
    legisla.
    Tú y yo obedecemos.

    En un segundo apartado del poemario el autor nos ofrece diecisiete Haikus, que como bien señala no son haikus puros, sino que sólo se limita a seguir su estructura silábica, pero que sorprenden por su contundencia.

    VII
    En la patera,
    en las vallas cortantes,
    cruzan las sombras.


    José Luis no deja títere con cabeza. Su ADN de activista en favor de los derechos humanos está presente en sus poemas. Como en la parte dedicada a Europa, donde la indignación inspira cada uno de sus versos denunciando la pasividad de los estados y hasta de la iglesia.

    Europa IV

    El tamaño del dolor
    no tapa
    las vergüenzas europeas
    ni los cadáveres sobre sus playas.
    El sonido de los llantos
    no apaga
    las palabras huecas de los políticos.
    Las barrigas llenas
    adormecen
    a sus ciudadanos.
    El viejo reloj está triste
    y su sonido huero.

    Europa VI

    ¡Hasta Dios miente
    copulando con engaños!
    Pariendo mentiras despiadadas
    de esperanzas vacías,
    de promesas incumplidas,
    de lágrimas sin llanto,
    de locuras inmóviles,
    de ignorancia programada.
    ¿Nadie ve la falta de pastor
    en las ovejas sin papeles?
    Mudos y callados
    seguimos con nuestras plegarias
    en el altar de la ignorancia.

    Lectura muy recomendable donde una vez más, la poesía sirve de vehículo para la denuncia. Para mostrar la indignación y sacudir conciencias. Y en este caso, José Luis lo consigue sobradamente llegando a provocar sentimientos y reflexión. En mi caso, incluso un ápice de culpa por formar parte de este circo. Sin duda, esa debe ser la misión de la poesía y “Fronteras” una interesante apuesta de su autor.

    Por último, si queréis un ejemplar dedicado por el propio autor, la representante editorial comentó al final de la presentación que se puede solicitar a la editorial Autografía directamente.

  • 4 poemas de Albert Aoussine, poeta camerunés

    4 poemas de Albert Aoussine, poeta camerunés

    Albert Aoussine es un escritor, poeta y filósofo originario de Camerún. Actualmente reside en Europa del Este. Es el director del Circulo de Filosofía Fundamental y de la Revista Baobab – Revue des mutations du monde noir. Ha publicado ensayos filosóficos y varios poemarios, entre ellos Alquimia Poética (2016), obra de la que compartimos los siguientes poemas.


    Pueblo natal

    Cuando mis pensamientos

    me trasladan a mi pueblo natal,

    escenas ricas en colores,

    avivan mi emoción.

    Allá, bajo los trópicos,

    se vive bien en cualquier estación.

    Los espacios son extensos, vastos

    hechos a la medida de mi respiración.

    Los arboles están rodeados de espeso follaje

    los poderosos baobabs, sirven de abrigo

    y lugares de encuentros

    cuando el sol en el cenit, lanza sus rayos.

    Las chozas agrupadas simétricamente,

    sabiamente espaciadas,

     triunfalmente saliendo de la tierra

    muestran con orgullo, sus tocados de paja.

    Allá, a lo lejos, contemplo

    encantado, la sabana salvaje

    mi sueño de inmensidad.

    Aquí, en estas tierras calientes

    la sabiduría es la norma;

    el hombre es un dulce maestro

    intenta vivir de forma armónica.

    Además, desde el amanecer

    al primer canto del gallo,

    los aldeanos se entregan

    a múltiples ocupaciones.

    Las mujeres, con su tesón habitual,

    se levantan al nacer el alba,

    vestidas con simples paños…

    con los colores-de todas-las estaciones.

    Ellas son las que encontramos

    numerosas, en cada encrucijada.

    a su vez, van a los pozos

    al río más cercano

    y también al más lejano,

    desafían a las colinas, al trabajo de los campos…

    nada parece afectar esta alegría

    profundo, todo lo que ellas hacen:

    pilando mijo, trigo o sorgo

    mientras vigilan al niño dormido.

    Y que bellas lucen,

    cuando en los días festivos,

    se adornan con sus modestas joyas

    con sus mejores galas

    danzan, y cantan con sus voces celestiales.

    Y los hombres bravos y fieros

    a fuerza de pruebas iniciáticas,

    de estatura mediana

    y con una calma olímpica,

    velan activamente, con esmero

    por toda la sociedad.

    Ellos aseguran la paz, la estabilidad

    construyen nuevas chozas

    crean empleos tanto agrícolas

    como artesanales.

    Y durante sus ratos de ocio

    toman un merecido descanso,

    beben vinos locales,

    de sésamo o de dátiles,

    sentados en esterillas

    tejidas por su dedicación.

    Niños y ancianos, mientras tanto

    son testigos a distancia

    de estos eventos.

    Los primeros se inician así de una forma lúdica,

    Los últimos, valen todo su peso

    como guardianes de las tradiciones,

    mediadores, maestros o sabios consejeros.

    Himno a la vida

    Niño,

    fruto de cuerpos tensos.

    rosa de los cuerpos colgados.

    horizonte en flor.

    Así que aquí estás, mañana triunfante.

    en la palma de mis manos

    sonríes con alegría o resignación

    nadie lo sabrá …

    Tengo tanto que decirte

    niño con bronceada frente

    cuando en ti la plena

    conciencia se forme.

    Tu madre ya

    te mece a las canciones de

    orgullosos reinos de África

    libres y florecientes desde la antigüedad.

    Oh sésamo de días felices

    En el país Serer te llamamos oasis.

     Ven frente a mi espejo,

    amuleto hecho por la madre naturaleza.

    Estoy soplando en tu frente,

    que el fuego de la vida

    haga de ti un océano.

    Negro

     – Papá dime, ¿por qué la noche es negra?

    – Porque lo negro está colmado de calma.

    – ¿Por qué es negro el hombre?

    – Porque lo negro es hermoso y gozoso.

    – ¿Por qué lo negro es negro?

    – Para embellecer el cosmos.

    – ¿Por qué el pizarrón es negro?

    – Porque lo negro es inteligente.

    – ¿Por qué el negro es tan pobre?

    – ¡Porque él trabaja para todos!

    Boleto sobre la mesa

    Amigo, querido amigo,

    duermes lejos de los albergues,

    cuando, por un día festivo,

    te marchas al campo.

    Prefiero saberte sobre hierba fresca,

    aspirando los olores del verano

    que, en estas casas tristemente amuebladas,

    madera arrancada del corazón de los bosques.

    Poemas pertenecientes al libro Alquimia Poética (2016). Traducción: Mariela Cordero.

  • Ibn Al Jatib, poeta granadino

    Ibn Al Jatib, poeta granadino

    Ibn Al Jatib (Loja, 15 de noviembre de 1313 – Fez, 1374), poeta granadino, médico y político. Dedicó su vida a lo público, pero a pesar de ello también encontró tiempo para escribir tratados de medicina, retórica, religión, geografía, historia y una complicada poesía del Al Ándalus.

    De familia pudiente, fue conocido como “el de los visiratos”, porque sirvió como ministro tanto a Yusuf l como  más tarde a su hijo Mohamed V, como Primer Ministro y Jefe también del Ejército regular. También tenía el sobrenombre de “Lisan al Din” o “lengua de la religión” por su oratoria. Como médico fue el primero que entendió la existencia del concepto de “contagio” y prescribió la cuarentena y quema de las ropas de los enfermos de peste negra. Se dedicó a muchos más ámbitos y al final, en el año 1372 tuvo que exiliarse. Le encarcelaron en Fez y allí le condenaron a la pena de muerte aunque murió en la cárcel estrangulado por unos sicarios que asaltaron la cárcel donde Al Jatib estaba preso.

    Durante los días de su prisión, lbn Al Jatib se preparó para morir componiendo muchas elegías sobre el triste fin que le esperaba.

    ELEGÍA

    Di a mis amigos: ¡Ibn Al Jatib ha partido!
    ¡Ya no existe!
    ¿Y quién es el que no ha de morir?
    Di a los que se regocijan de ello:
    ¡Alegraos si sois inmortales! 

    Como poeta destaca el hecho de que algunos de sus poemas decoran las paredes de la Alhambra en Granada, concretamente en las tacas de entrada del Salón de Embajadores. Una de ellas comienza así:

    Gano en gala y corona a las hermosas; bajan a mí los astros del Zodíaco.

    Sus más de setenta obras abarcan materias muy diversas. Entre sus obras destacan «Al-Katiba al-Kamina» (El escuadrón al acecho), «Kitab al-sihr wa-l-shi`r (Libro de magia y de poesía), «Istinzal al-lutf» (Invocación de la gracia), «Rawdat al-ta`rif bi-l-hubb al-sharif» (Jardín de la definición del amor supremo), «Al-Ihata fi ta´rij Garnata» o «Ihata» (La historia de Granada), Al-Iklil al-zahir (La diadema resplandeciente) o «Al-lamha al-badriya» (Historia de los reyes de La Alhambra) 

    POEMAS DE LA ALHAMBRA

    Con mis alhajas y mi corona a las más bellas aventajo,
    y hasta mí descienden los astros del zodíaco.
    El jarrón del agua parece en mí un devoto
    de pie ante la alquibla del mihrab orando.
    Mi generosidad en todo momento
    sacia la sed y atiende al necesitado.
    Es como si yo tomara los beneficios de la dadivosidad
    de la mano de mi señor Abu Al Hayyay.
    Luna llena permanezca él brillando en mi cielo
    como en las tinieblas resplandece el plenilunio.

    ***

    Los dedos de mi artífice mi tejido bordaron
    después de engarzar las joyas de mi corona.
    A un trono nupcial me asemejo, incluso lo supero,
    y a los novios la felicidad aseguro.
    Quien a mi viene quejándose de sed,
    mi fuente le da agua dulce, clara y sin mezcla.
    Soy como cuando aparece el arco iris
    con el sol de nuestro señor Abu Al Hayyay.
    Que siga siendo lugar de reunión protegido,
    mientras la casa de Dios reúna peregrinos.


    Traducidos al castellano por José M. Puerta Vílchez

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