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  • “PORQUE NADIE SABÍA CÓMO LLAMARTE” DE IVAN NAVARRO

    “PORQUE NADIE SABÍA CÓMO LLAMARTE” DE IVAN NAVARRO

    «Porque nadie sabía cómo llamarte» es el segundo poemario de Iván Navarro. Este joven valenciano, psicólogo de profesión y fotógrafo y poeta de pasión, presenta su confirmación como escritor mediante esta publicación de Ole Libros.

    En este segundo poemario Iván Navarro avanza en la senda que comenzó con «Necesaria Subjetividad», sus libros aúnan todas sus facetas vitales arrastradas por la corriente de un rio que fluye como el pensamiento. Iván Navarro es, por encima de todo, un pensador.

    «Porque nadie sabía como llamarte» se compone de cuarenta poemas distribuidos en cien páginas, que además de versos, acogen fotografías del autor y aforismos. 

    La primera selección de poemas tiene como título: «Peripecias» una sucesión de poemas y fotografías tomadas por el propio autor. Toda una declaración de intenciones. Iván no renuncia a ese tira y afloja entre sus varios yos. Los poemas que componen esta parte están muy anclados a tierra, casi recreándose en los pequeños objetos y en los gestos más cotidianos. Además, están íntimamente ligados con las fotografías que los acompañan. Se puede asegurar que son écfrasis. 

    “Tengo un cajón que mantengo cerrado

    es pequeño

    y está en mi mesita de noche.

    Si fuese mesita de día,

    no tendría ese cajón.”

    El libro comienza con tres poemas Basura perfumada, Única opción y Mi pequeño cajón, después nos encontramos con La mujer es mirada que es el primer poema al que prosigue una fotografía titulada del mismo modo: La mujer es mirada.  El siguiente poema repite la combinación con una fotografía titulada de la misma forma: El invierno en la cota. Es aquí cuando nos damos cuenta de que el hilo conductor es la écfrasis, o cómo decía Roland Barthes, el “punctum”.

    El lingüista francés explicaba en su libro «La cámara lucida» que hay algo en las fotografías más allá de la técnica y la composición: algo que no buscas en la foto cuando la miras, si no que sale de la imagen y viene a punzarte. Y para definirlo utilizaba esta palabra latina – punctum – que significa pinchazo, pero que en otra acepción también significa casualidad. 

    Es aquí cuando el lector se detiene y vuelve atrás, revisa los tres primeros poemas, pensando en que probablemente han sido sacados de alguna fotografía que el autor nos ha escamoteado y, no sabemos si es así, pero los poemas cobran otra dimensión. Adquieren la capacidad de materializarse.

    Quiero volver a Barthes y a su Cámara Lúcida, libro en el que después de exponer su teoría sobre la semiótica de la fotografía, reflexiona sobre el tiempo y la muerte a partir de una fotografía de su propia madre en la que Barthes se expone con una escritura íntima al tiempo que muestra el esfuerzo por encontrar la esencia de esa fotografía de su madre. Es aquí donde viene el dato curioso que engrana con la poesía de Iván Navarro: Esa es la única fotografía que no se encuentra en el libro de Barthes y, sin embargo, la más recordada por sus lectores.

    Regresando a «Porque nadie sabía cómo llamarte», la secuencia de poemas, fotografías, y huecos donde debería haberlas se sigue repitiendo en todas estas Peripecias hasta la última imagen, titulada como el libro y que además es también la portada.

    Ella se da al cigarro, mirando a la vecina de enfrente
    mientras hablan de la vida,
    la ajena,
    y espero
    absorbiendo cada bocanada,
    con el deleite que envuelve su cara,
    y entonces pregunta sin mirar:
    «¿tú sabes por qué te llamas así?»
    Me mira sorbiendo la cerveza de lata verde
    mientras arrastra el silencio con una mueca:
    «Porque nadie sabía cómo llamarte».

    En resumen, el autor nos ha dado unas claras instrucciones de uso para entender que esta primera parte se asienta sobre dos figuras retóricas, la écfrasis y la elipsis, con la peculiaridad de que esta última la realiza no con las palabras, sino con las imágenes. 

    Iván Navarro ha puesto el listón alto y nos tememos que no pueda mantenerlo en la segunda parte, a la que titula: “Esbozo de una voz: Aforismos poéticos”.  Vemos aquí una decisión inteligente, el Iván fotógrafo da paso al Iván psicólogo, le cede la voz dándole un claro pie: el lenguaje. El testigo de Barthes lo recoge Wittgenstein para elaborar toda una gestación del lenguaje, desde la forma de la boca y su articulación, pasando por ser pensamiento, palabra, lenguaje, habla y voz. 

    Es un reto difícil el que afronta Iván en esta parte y decide sustentarlo en una estructura de poemas formados por aforismos que remite en su forma al “Tractatus Phillosophycus” de Wittgenstein.

    El Iván Navarro psicólogo sienta al filósofo  y lingüista austriaco en el diván, le dice: ¡Habla, te escucho!: 

    “ 2.15121 Sólo los puntos extremos de las marcas tocan el objeto a medir.” 

    Y de las notas de Iván se esboza una voz:

    “Formación de una boca

    Un agujero depende de los bordes que lo configuran. Para que se dibujen es necesario el roce o el tacto: es ahí cuando empiezan a perfilarse. Necesitan de un objeto externo que dé forma al vacío que contienen.” 

    Para acabar nos encontramos con una parte más similar a su primer poemario “Necesaria Subjetividad” (Cuadranta, 2021), que lleva por nombre Vértigo pero que bien podría haberse llamado Necesaria Ambigüedad. Aquí nos reencontramos con el Iván de su primer poemario, donde se esforzaba por poner en valor la subjetividad y encontrar las verdades objetivas que encierra. Siguiendo el hilo conductor de lenguaje, el autor es aquí un salmón que nada a contracorriente por el caudal de versos y palabras hasta llegar a su origen, a su primer poemario, en una suerte de poética circular.

    Escribe Vicente Luis Mora en su Circular 22:

    “El modo cámara es quizá el modo literario más complejo que existe. Es la subjetividad misma con la que el escritor, el cineasta, observan el mundo. ¿Objetividad? Bastará con que la tengáis los críticos. Además, el realismo no puede ser total, tiene que ser selectivo.”

    Imagino entonces lo que cuesta aplicar ese modo cámara a la poesía. Podría hablar del verso libre en el que se elabora el poema o alguna cuestión técnica, pero esto se quedará vano en la poesía de Iván. Si hay que hablar de sus recursos técnicos habría que acudir a términos cinematográficos como dónde ha puesto el objetivo, a qué plano corresponde el poema o la iluminación que ha utilizado. Una poética de profundidad de campo, esa es la poética de Iván

    Encuentro en tu mejilla,

    seguida por tus labios

    que se estiran con sutileza,

    algo cercano a la forma.

    Lo efímero se vuelve íntimo

    que acaba convirtiéndose en inútil,

    necesariamente inútil.

    Lo bello se vuelve fútil,

    necesariamente fútil,

    para escapar del tiempo impropio.

    Así que siguiendo las palabras de Mora, me veo en la tesitura de ser objetivo y asegurar que Iván Navarro Lluesma es un escritor de trabajo duro, que pica en la piedra de su poética hasta tenerla moldeada. Transmite la sensación de que aún no hemos visto la obra terminada porque cada uno de sus poemarios son solo las marcas de los golpes de una obra total. 

  • Contrición bajo los signos, Jaime D. Parra (Libros del Innombrable, 2022)

    Contrición bajo los signos, Jaime D. Parra (Libros del Innombrable, 2022)

    Jaime D. Parra. Nacido en Huércal-Overa y residente en Barcelona. Interesado en las creaciones experimentales, la poesía de mujeres y el mundo de los símbolos. Autor de ensayos y antologías, como La simbología (2001), El poeta y sus símbolos (2001), Las poetas de la búsqueda (2002), Místicos y heterodoxos (2003), La poesía otra de Barcelona (con Carlota Caulfield, 2004), Poesía in-versa (con Amalia Sanchís, 2018), Claves de simbología (2018), Poéticas del origen (2019), Poéticas del caos (2019), Poesía bajo sospecha (2020) y Radical 3, I-II-III (2020, 2021,2022), que siguen siendo la base de su actividad ensayística y axiológica. En poesía ha escrito, expuesto o publicado obras como Contrición bajo los signos (1ª ed. 1978), Poemas gráficos (1994), La sombra y la nada (2003), Huellas vacías (2005), Escolium (2007), Dominós aperturas: Integral de Á má zú lat (2015), Éxodo y otros poemas (2021), Wyoming (2022) y Papeles del desierto (2022), que reunirá con Sueños, en Literatura no escrita. En la actualidad coordina el ciclo de lecturas poéticas Radical 3 de la Llibreria de la Imatge y colabora en las de Animal Sospechoso, ambas de Barcelona.

    En junio de 2022 entrevistamos a Jaime D. Parra sobre su trayectoria poética. Aquí tenéis la entrevista: La poesía es alquímica: una entrevista con Jaime D. Parra

    Ya en el prólogo, Carmen Borja nos informa que en mayo de 1978 aparecía la primera edición de Contrición bajo los signos. Se abría con una cita de la Ética de Spinoza («Contrito llámase al ser cuando está por debajo de sí por tristeza»), una «Invocación para que este libro concluya» y un prólogo manuscrito del autor, en el que exponía sus ideas sobre la vida en general, sus congojas en particular y los caminos por los que la poesía moderna podía rescatarse a sí misma. Había allí juventud, ingenuidad, ímpetu, autocompasión y un punto de jactancia, pero también ideas interesantes de cuño cernudiano —me refiero al Cernuda de la prosa crítica—, que en mi opinión no solo eran muy válidas sino imprescindibles. Aunque no aparezca en la nueva edición, sino un fragmento, no quería dejar de subrayar su valor.

    Contrición bajo los signos es un poemario que se nos presenta de la mano, no solo del prólogo que hemos mencionado, sino también por un epílogo de Gustavo Vega que nos informa que estamos ante un libro complejo en el que se dan cita diferentes recursos de la llamada vanguardia clásica con otros más recientes del experimentalismo de los 60 y la poesía visual. Fue una primera, juvenil, y fructuosa experiencia de búsqueda —dentro y fuera del lenguaje—, que acompañará a Jaime D. Parra a lo largo de toda su vida y obra.

    Tenemos entre manos un libro, publicado originalmente en 1978, que mantiene toda su frescura y personalidad. Tal como nos informa Miguel Ángel Ordovás en El Periódico de Aragón, Jaime D. Parra utilizó las técnicas de la vanguardia para amplificar la expresividad de la palabra, y no como un mero recurso decorativo o embaucador. Así, la introducción de dibujos y figuras, de números y figuras geométricas, de poemas escritos como un tebeo o un telegrama, lo que hacen es amplificar la intención del poeta para reflejar de manera extendida y poética “el vacío asfixiante en el que se vio y se movió”, como el propio autor indica en el currículum vitae que cierra el libro.

    Entre las páginas del poemario asistimos también a un diálogo entre Parra y otros poetas como Juan Larrea, Octavio Paz, García Lorca, Rimbaud, Francisco Pino, Nicanor Parra o Carlos Edmundo de Ory.

    Mientras que Contrición bajo los signos fue escrito entre los años 1974 y 1975, la edición que nos presenta Libros del Innombrable también recoge un segundo poemario, La contrición contrita, que fue escrito entre los años 1976 y 1977 del que destacamos el poema En el principio fue el caos.

    En primer lugar existió el Caos (…) Del caos surgieron Erebo y la negra Noche. De la Noche a su vez surgieron Éter y el Día (…) Después de ellos nació el más joven, Cronos.
    Hesíodo


    Solamente había inmovilidad y silencio en la oscuridad (…) llegó aquí entonces la palabra
    Popol Vuh


    En el principio fue el caos, el torbellino esencial, la energía primera, la nada.
    Antes de la luz de la galaxia y el polvo de gas y azufre flotante.
    Luego vino la ráfaga de todo lo demás: el lado oscuro de la divinidad, negro total, la sustancia nebulosa. El sonido del resplandor.
    El caos como una sombra en espiral: aire y fuego girando en un vórtice.
    La palabra era esperada, como un teclado de sones y armonías.
    Pero el ruido la retrasaba.
    La onda expansiva fue jugando con lo líquido, lo gaseoso, lo terroso y lo ígneo;
    y del son surgieron las luminarias,
    la voz de los mundos, las estrellas chispeantes.
    Todo bello y terrible, como la visión de una roca en combustión.
    Nadie vino a saber en qué iba a terminar toda aquella conglomeración de materias
    convulsas, excesivas, diversas..
    Gracias a la pulverización y a la condensación fueron surgiendo formas
    al principio informes, vermiformes, pluriformes, enanas o tamañas.
    Y fue repitiéndose la consideración de los patrones, los fractales: redondo, cuadrado,
    alargado, pisciforme, ovalado, puntiagudo, lanceolado. Y combinándose todo
    con todo y todo, se fue generando este puzle de casos.
    Y mundos y mundos y trasmundos dentro de otros mundos que generan
    mundos y devoran mundos fueron generándose.
    Nacimientos y devoraciones y defunciones y nuevos nacimientos helicoidales.
    Las formas del caos.
    La palabra llegó por fin y se hizo hermosa, cuando todo ya estaba inventado,
    intentando reinventarlo todo de nuevo, recrearlo. Y con ella llegaron los porteadores
    de sintagmas, los palabreros,
    que empezaron a crear delirios de palabras, aguijones de palabras, figuras
    de palabras, mejoradas con cosas
    extrañas: labios en flor, globos del agobio, vasijas donde contener un poco de viento.
    Pensamientos, enredos pulverizados, vocales, deseos. Cosas: Casos: Caos.

    Recuerda comprarlo aquí.

  • SPAM de Álvaro Bellido (Boria Ed. 2023)

    SPAM de Álvaro Bellido (Boria Ed. 2023)

    Álvaro Bellido (©Helia Fotovisión)

    Álvaro Bellido Fernández (Córdoba, 1979), poeta cordobés afincando en Murcia, es autor de las plaquettes Ciudades de Interior [Mursiya Poética, Colectivo Iletrados, 2015] y Desordenado Etcétera [Proyecto Entremés, 2017]. Ha publicado los poemarios Todo es Vorágine [Boria Ediciones, 2018] y Spam [Boria Ediciones, 2023]. Afincado en Murcia y en la A-92, The Smiths, Salitre 48, Lucía y la nostalgia.

    Tras ‘Todo es vorágine’ del año 2018, Bellido nos presenta su segundo poemario, SPAM, en donde el recuerdo aparece como una especie de ‘spam’ de la memoria. Dividido en tres apartados. El primero lleva el título de La carne y la guerra / Exhumación del desastre, seguido de Debris / La basura, desde el principio, para finalizar con Hijos de la lluvia / Anamnesis y desperfectos.

    SPAM es un poemario que parte de una dedicatoria a un poeta, para mí, desconocido, Alun Lewis, nacido en Gales en 1915 y fallecido en Birmania en 1944. En la primera parte, se ven momentos de la vida de Alun Lewis durante la Segunda Guerra Mundial. ¿Por qué se trasladará Bellido a los años 40 y a la guerra? La respuesta la tienes tú, una vez hayas leído el poemario.

    La segunda parte está compuesta por un extenso poema en el que plantea una metáfora para referirnos al presente y a nuestro mundo: la basura, los residuos, que en buena medida son lo que sobra. Planteamientos filosóficos y científicos acompañados por saltos adelante y atrás en el tiempo y el espacio entremezclados entre sí. ¿Seremos nosotros la basura?

    La última parte, según recoge el prologuista, Héctor Castilla, «Álvaro escoge un tema más personal al que le aplica algunas de las imágenes que ha ido utilizando a lo largo del libro y juega, sobre todo, con esa idea de que los recuerdos que nos llegan de manera inesperada podrían considerarse correo basura, es decir, spam. Y se pregunta si habría alguna posibilidad de acabar con esos recuerdos igual que hacemos con esos correos electrónicos indeseados con los que nos ametrallan

    El papel y las bombas

    I. Fuego cruzado

    Encendías un cigarrillo y soltabas aquello
    como el que suelta el humo
    de una placentera calada:
    «No puedo más con esta guerra nuestra».

    Era tu forma de lanzar las bombas.

    Ser soldado en el frente
    debe ser algo parecido a esto.
    Mi respuesta, a tu altura;
    tu mirada, nuestros abismos,
    y así todo.

    Tu mirada lo decía en voz alta:
    todas las guerras acaban en abismos,
    todas las guerras son batallas perdidas.

    Pero seguíamos empeñados
    en mantener un tibio fuego cruzado.
    Por eso, las respuestas a balazo limpio
    y el dolor como objetivo,
    la venganza como forma de vida.

    Intercambio de golpes
    para dolernos mejor.

    Y ambos mirándonos
    como quien mira al vértigo.

    II. El papel

    Tras una de nuestras contiendas,
    te observé incorporarte, desolada,
    acogiste en tu regazo el portátil
    que abriste, que iluminó tu tristeza.
    Te vi absorta buscar algo en Google
    y copiar unos versos en un papel
    para después doblarlo cuidadosamente,
    de forma ritual, recreándote incluso.
    Lo acabarías guardando entre las hojas
    de aquel libro que te presté la tarde anterior.
    Te secaste los ojos. Me miraste:

    la mirada más triste.

    Hay miradas que anticipan infiernos.

    III. El poeta o el soldado

    «He empezado a morirme
    y el implacable silencio de los cañones
    es mi negro intermedio, mi juventud
    y mi madurez,
    en la flor de la furia
    la plegada amapola,
    la Noche».

    Aquel soldado se llamaba Alun Lewis
    y así terminaba su Centinela.

    En tu letra redondeada
    aquellos versos encajaban algo peor.
    Tampoco le hacía honor
    el papel cuadriculado.

    IV. Bombas sin detonar

    Son noticia, de vez en cuando.
    Por sorpresa, aparecen
    en algún barrio céntrico
    de Londres, San Petersburgo o Berlín.
    Entonces, por seguridad,
    ordenan el desalojo,
    acordonan la zona,
    llaman a los expertos.

    Nocivo, bélico spam.

    Han pasado 70 años
    y aún podría morir gente.

    V. Spam cuadriculado

    Releo un libro que tenía olvidado
    y de él cae un papel cuadriculado
    doblado con esmero.

    Al desplegarlo me estalla
    un pasado ingrávido y atroz
    de letra redondeada.

    No he tenido tiempo
    de ordenar el desalojo,
    de acordonar la zona,
    de llamar a ningún experto.

    Han pasado 15 años
    de aquella búsqueda en Google,
    de aquella bomba sin detonar.
    Algo sigue muriéndose por dentro.

    Para acabar, quiero destacar la valentía de Boria Ediciones, y en particular a su editor, Luis Sánchez Martín, por haberse arriesgado durante mucho tiempo a traernos buena poesía y excelentes poetas. Por eso, tanto por la fuerza del poemario como por el apoyo a la editorial, sería importante que lo demostrases comprando, al menos, un ejemplar y entres a formar parte del club de los elegidos que disfrutarán con la lectura de SPAM. Lo puedes obtener aquí.

    La excelente ilustración de la cubierta es de Miriam Martínez Abellán.

  • ‘Mensajes de Gaia’, de Raquel Reyes Díaz

    ‘Mensajes de Gaia’, de Raquel Reyes Díaz

    Raquel Reyes-Díaz es filóloga y docente tinerfeña que estudió Filología Hispánica en la Universidad de La Laguna y trabaja para el Ministerio de Educación desde 2002. Es además Licenciada en Filología Inglesa, con Premio Extraordinario Fin de Carrera.

    Su trayectoria laboral abarca mayoritariamente la docencia, aunque también se ha formado y trabajado en otras áreas. Ha residido varios años en Inglaterra e Irlanda, y en España, en Salamanca y Alcalá de Henares. En Inglaterra trabajó como profesora de español en un colegio en Hertfordshire. Allí escribió su primer libro, Parque Drac. Animalario fantástico de poesía y travesuras, una colección de cuentos rimados para niños lanzado por la editorial infantil Mr Momo con el alias Lady Dragon. Ganó el IV Premio Literario Amparo Walls 2022 de ACTE Canarias con el libro de microrrelatos Los espejos de Venus. Minileyendas de lo humano y lo divino, de próxima publicación. 

    Ha participado en publicaciones conjuntas como Cuaderno de profesores poetas, obtuvo el 2º premio en el X Certamen Poesía Municipio de Antigua con Puntuación reprobable y fue finalista en el I Concurso de microrrelatos del Museo de Historia de Madrid. Escribe para la revista digital Tamasma Cultural en una sección dirigida al público infantil y coordina el Club de Lectura infantil Pejeverde en la Biblioteca Municipal de la Villa de Candelaria. Participa en actividades literarias con la Asociación Cultural Canaria de Escritores/as ACTE, en espectáculos de narración oral con cuentacuentos y canciones y también en vídeos de entretenimiento y educativos en el canal de YouTube  Isla de las Letras.

    Atardecer

    El cielo rosa

    entrega al océano

    con delicadeza

    su sol redondo

    para que lo duerma

    Mensajes de Gaia es el único libro de poesía que ha publicado hasta la fecha y consiste en un conjunto de poemas breves y reflexiones. Sus versos manifiestan cierta influencia de la poesía simbolista y la imaginería del haiku. Está escrito en estilo libre y estructurado a modo de pieza musical en cuatro partes: Aire, Agua, Tierra y Fuego. Pretende ser un canto a la vida, un recorrido por los paisajes y elementos a través de las emociones como la alegría, la incertidumbre, la tristeza y la desolación, con la convicción final de que después de cada noche negra el sol siempre asoma.

    Quimera

    En la huerta

    de los limoneros

    la oruga madrugadora

    se atiborra

    de las hojas verdes

    recién regadas.

    Sueña que será

    la primera en anunciar,

    volando,

    la primavera.

    Podéis conseguir el poemario y contactar con la autora aquí:  www.instagram.com/raquelreyesdiaz

    La naturaleza nos habla, sencilla o solemne, pero siempre hermosa. “La poesía de la Tierra nunca muere” (John Keats).

  • ‘Astroblema’, de Carlos Asensio (Siltolá Poesía)

    ‘Astroblema’, de Carlos Asensio (Siltolá Poesía)

    Carlos Asensio (Palma de Mallorca, 1986) es escritor, sociólogo y editor. Su anterior poemario es «Arder o quemar» (Maclein y Parker, 2019). Su poesía ha aparecido en antologías como «La casa del poeta» (2021) y «Cuando dejó de llover» (2021) y en revistas como Zéjel, OcultaLit, Casapaís, Nayagua o Maremágnum. Es cofundador de la editorial Circo de Extravíos, por la que fue reconocido como editor con el premio Young Talents en la Feria del Libro de Frankfurt en 2019. Colabora con El Asombrario, donde escribe sobre cultura y literatura LGTB+.

    Hace años, en diciembre del año 2017, tuvimos la oportunidad de entrevistar a Carlos Asensio para la revista: 13 preguntas y un poeta.

    Desde entonces, Asensio ha colaborado con diversas reseñas para nosotros. Hoy, tenemos el placer de poder presentar Astroblema. No obstante, antes de nada, ¿qué es un astroblema? Se trata de la depresión que deja el impacto de un meteorito en la superficie de un cuerpo planetario. También se conoce como ‘cráter de impacto’.

    El cráter de impacto

    rebosa de nieve

    tras el vendaval.

    Se cumple por fin

    la profecía del frío.

    Ahora que ya sabemos el significado del título, damos otro paso. Leemos la contraportada del poemario y nos acompañan unas palabras de la poeta salmantina, Maribel Andrés Llamero:

    No se dejen engañar por la forma inocente del artefacto que tienen delante, porque la luz no siempre llega del modo en la que la esperamos. Este libro, como meteoro insolente, ha venido para chocar, no contra sus manos. De Carlos Asensio será la autoría de un profundo cráter en el que nada volverá a crecer igual. Alrededor del Astroblema, los versos se ponen en pie para mostrarnos los ojos del poeta que, con la garganta clara, dialoga con Huidobro frente al fuego, instantes antes del colapso. Este lugar ya no existe y no hay tiempo que perder. Por eso, abran la primera página, impacto en 3, 2, 1.

    Astroblema es un poemario sobre el dolor, y el fin de las cosas, todo acompañado de esperanza, de una vuelta a la vida. Es una colección de poesía del colapso con un objetivo esperanzador. Todo termina para poder empezar. No es un fin, es un repensar el mundo desde otra óptica. Romper para renacer, en definitiva.

    Flaqueza en las pupilas

    belleza inerte del duelo

    y hombros caídos por

    el peso de la gravedad.

    Llegó la hora de partir.

    Poemas que ponen en perspectiva la importancia de las cosas. Muestran que existe un posible nuevo comienzo de la vida. Es interesante escuchar la entrevista que le hicieron en El Gesto Más Radical, un programa de radio en Ágora Sol Radio, donde podréis escuchar directamente a Carlos Asensio.

    Vamos a acabar con la cita de Vicente Huidobro con la que comienza el poemario:

    La eternidad quiere vencer

    Y por lo tanto no hay tiempo que perder

    Por eso mismo, como no hay tiempo que perder, aquí podréis encontrar Astroblema.

  • ‘Más allá de las sombras’, de Antonio Ramírez Córdova (Ed. Tablado, 2022)

    ‘Más allá de las sombras’, de Antonio Ramírez Córdova (Ed. Tablado, 2022)

    En 2022, Ebrahim Narváez nos entrega una segunda edición del poemario “Más allá de las”, del prolífico escritor puertorriqueño, Antonio Ramírez Córdova. El libro es sencillo pero elegante con un diseño de portada de Mireya Colin Escalante sobre una fotografía de Nélida González. El libro lleva un inteligente prólogo de Santiago Risso, autor peruano, que resalta la calidad de las letras de Ramírez Córdova, sus logros literarios y las estructuras y temas de estos poemas. 

    Más allá de las sombras recibió el Premio Internacional Vicente Rodríguez Nietzsche en 2019. 

    Hoy acojo con beneplácito esta reedición pues Ramírez Córdova nos ofrece una poesía humana y trascendente en este poemario. Desde su título el autor invoca una dualidad que no lo es tanto; la sombra y lo que está más allá de ella. En los poemas las dualidades abundan: la celda y el espacio afuera; la oscuridad y la luz; la prisión y el anhelo de libertad; la palabra y el silencio. 

    Pero vayamos por parte. El libro se abre con dos epígrafes. Uno del propio Ramírez Córdova: “Todo poema sale de un cántaro/y en todo nido,  está la libertad”. El otro epígrafe de Francisco Uruondo  dice: “Del otro lado de la reja está la realidad, de este lado de la reja está la realidad, lo único irreal es la reja”. 

    Ambos epígrafes presentan dicotomías paradojas. El poema se libera del cántaro y sale y es libre pero en el nido el pájaro también es libre. De un lado y otro de la reja está la realidad y lo único irreal parece ser la reja que quiere dividir. En el poemario de Ramírez Córdova la celda, la prisión, la cárcel aparecen como símbolos de lo que coartan o intentan coartar la libertad, más siempre hay algo tan real como ellas fuera (y aún dentro) como lo son la luz, los pájaros, los ríos. Así por ejemplo, este poeta escribe: “Alma del tiempo/hay un coro de luces/en esa celda”. (19) Por otro lado, siempre el pensamiento o el anhelo de libertad está en el alma cautiva y este escritor apunta: “Noche cerrada,/a su pensamiento llega/un caballo balado,/sin desviarse del tiempo,/Ella alcanza su vuelo”. (23)

    Es evidente en este poemario que la dama, la figura femenina, mujer en la celda, se asocia con la palabra. La falta de libertad humana implica la falta de libertad de expresión. Escribe Ramírez Córdova: “Sueña con la noche/con la arena de plata/pero vientos hostiles,/como ladrones nocturnos/caen en su celda/y otra vez,/es,/en plenitud de Aurora/ el rastro azul de un pájaro marino/que vuela sobre palabras clausuradas”. (25) Es de gran optimismo el pensar, sin embargo, que la poesía se alza como un bálsamo para la persona encarcelada: “La prisión no te desvanece,/la poesía/te ronda en su constante/ divagar de asombro./Te da aliento en tu barca./Cuando decimos tu nombre/sale un rayo de Sol/y tu corazón partido,/asomado a la noche/se hace palmera”. (27) 

    Es de notar que los símbolos en este poema se entrelazan, se entrecruzan y se engarzan como en una joya preciosa. La dama rebelde, la palabra que se niega, la que se libera, y la poesía son un todo o parte de un todo que este gran poeta opone a la cárcel, la celda, la prisión. Todo en ese anhelo trascendente de llegar “más allá de las sombras”. 

    El chiaroscuro en este poemario es de gran acierto. El juego constante de luz y sombras en los poemas de Ramírez Córdova es tan eficaz como en una pintura barroca: “La prisión elige la penumbra,/alejada del canto de los pájaros,/pero una lámpara/se enciende entre dos alas/y sale de la Luz en río claro./Es su magia,/es un fino silencio”. (29)  

    El último poema que citaría de este poemario es uno donde las dualidades, los juegos de luz y sombra, la palabra y el silencio parecen reconciliarse como parte de un todo, como ese espíritu absoluto del que hablaba Hegel: “Escuchas tu silencio,/que es plenitud de palabras/en la balanza el tiempo,/y tu Invisible fulgor/en la inclinada noche,/es/como una luna rojiza/que se llena de aliento,/en la deliberada sombra”. (53)

    Celebro la publicación de este libro con alegría y gozo. En un mundo tan fracturado  y cínico como en el que vivimos, celebro la poesía que quiere ir más allá de las sombras. La poesía mística, trascendente, filosófica y aún religiosa de autores contemporáneos como Luis  Gilberto Caraballo, Guillermo Arroniz López y nuestro Antonio Ramírez Córdova porque elevan el alma y nos hacen ver que detrás de las dualidades hay un espíritu absoluto que nos reconcilia como humanos. 

  • ‘Delirios de madrugada’, Luisa Chico y Eduardo Savinien (Cursiva ed.)

    ‘Delirios de madrugada’, Luisa Chico y Eduardo Savinien (Cursiva ed.)

    Hoy les presentamos un poemario hecho a cuatro manos. Escrito entre Luisa Chico y Eduardo Savinien.

    Luisa Chico, nacida en Santa Cruz de Tenerife, es una escritora,  etnógrafa, folclorista y gestora cultural de largo recorrido. Fundadora de Acte Canarias (Asociación Canaria de Escritores/as) en 2018, donde ejerció como presidenta hasta el año 2020.

    Es difícil resumir su currículum en pocas palabras, pero hay que destacar que actualmente lleva la revista de cultura canaria, de la que es fundadora, Tamasma Cultural.

    Ha participado y editado diversas antologías y escrito novelas, poemarios y biografías de las que destacamos las siguientes,

    Sueños de pescador(novela). Publicada por Isla Rapid en 1995.

    Historia de una vida biografía de don Sebastián Melo Castellanos, en 1996.

    Agacheros60 años de folclore, (folclore canario). Publicado por el Tagoror Cultural de Agache en 1998.

    Nuestros bailes, paso a paso (folclore canario). Escrito conjuntamente con Diego Felipe y publicado por Farutes del Atlántico en 2009.

    Burbuja vital (poesí­a). Publicado con Editorial Cursiva, en 2017.

    Crisol de letras (relatos).Publicado por Begin Book, dentro de las colecciones de AOC, Asociación Orientada a la Cultura, de Albertine Orleans.

    Delirios de madrugada (poesía),escrito conjuntamente con Eduardo Garcí­a y publicado con Editorial Cursiva, dentro de la Colección Tigaiga de Acte Canarias, en 2018.

    El cumpleaños de la princesa (cuento infantil). Publicado en 2018 por Begin Book, dentro de la colección Chinija de AOC, Asociación Orientada a la Cultura, de Albertine Orleans.

    Brandán (novela).Publicada con Editorial Cursiva, dentro de la Colección Teide de Acte Canarias, en 2020.

    La pueden seguir en su blogVivencias de Luisa  Chico:  https://vivenciasdeluisachico.blogspot.com.es/

    Eduardo Savinien, natural de Arucas, Gran Canaria, es profesor de Educación Primaria y Especialista en Educación Física. Autor prolífico en Redes Sociales con varias series: «Palabras para Roxana», «Mi Doliente Voz», «La Sombra del Ciprés (Suburbalia) y «Alfarero del Verso» Tamasma Cultural. Ha participado en diversas antologías poéticas, «Poetas 88», editada por Albertine Orleans Creative  y «Trilogía Antológica»,  proyecto de Afesol Salud Mental (Andalucía), editado por Ediciones Algorfa.

    Delirios de madrugada es un poemario que surgió de la unión entre Gran Canaria y Tenerife, según cuenta Chico, y que ambos autores escribieron conjuntamente y lo dividieron en tres apartados:

    Añoranza (19 poemas), Ilusión (14 poemas), y Plenitud (12 poemas). 

    Es un poemario al que ambos autores dedicaron mucho tiempo y esfuerzo, horas robadas al sueño pero que se veía compensado por aquello que los dos compartían: ambos aman las letras. En clave de prosa, charlan a través de una red social y, en clave de verso, enlazan sus palabras en los poemas que fueron surgiendo.

    Delirios de madrugada muestra al mundo, en palabras de Luisa Chico, cuán mejor sería si en lugar de luchas y rencillas simplemente nos aventurásemos a hacer cosas juntos.

    Vislumbré su sombra a lo lejos

    sobre la arena

    murmurando miedos

    y masticando olvidos.

    Le rondaba el recuerdo

    de un ayer cercano.

    Mares de ensueño se precipitaban

    por el desfiladero infinito de sus ojos.

    Le sentí llegar despacio

    tratando que el suave roce de sus pies

    no hicieran ruido al pisar la arena,

    sabedor, al fin,

    de que invadía mi espacio vital,

    mi soledad y mi hastío.

    No me importó que conociera mis miedos,

    porque era… él,

    mi amigo.

    Antes de finalizar, no quiero dejar de felicitar a Juan Francisco Santana Domínguez por el excelente prólogo a la edición. Me permito la libertad de citarle cuando dice: Mis felicitaciones por ese desnudo de sentimientos y por llevarnos de la mano y a compartir con ustedes sus sombras y también sus luces, así como el alivio de sus deseos de poder recuperar unos momentos en los que la Felicidad, ¡esa gran ausente!, fue la gran protagonista.

    Les dejo la entrevista que realizaron a Luisa Chico en Digital Faro Canarias, así como esta grabación en YouTube para que disfruten del poemario, que pueden conseguir aquí.

  • La sed y el brindis, Ícaro Carrillo (Ed. En Huida, 2022)

    La sed y el brindis, Ícaro Carrillo (Ed. En Huida, 2022)

    Ícaro Carrillo nació en Cieza (Murcia) en 1984. En 2017 publicó su primer poemario, titulado Musas, blasfemias y trincheras con Zerkalo Ediciones, Un espejo para Medusa (Ediciones En Huida, 2018) y ha colaborado en antologías, revistas y fanzines poéticos de entre los que destacan: Versos de acogida (Barcelona Actúa/Poemame.com), Manifiesto Azul (Colectivo Iletrados), Poetry News, Bohemia revista de poesía crítica y La última resistencia fanzine.

    La sed y el brindis marca, con línea dura y una voz poética muy potente, la división entre un pesimismo predominante y la esperanza «impuesta» por el nacimiento de las hijas del autor.

    Al lector o lectora de este poemario le recomendaría que hiciera el ejercicio de leerlo al mismo tiempo que el poemario Lengua madre de Alicia Párraga. Ambos libros tienen una complicidad, un nexo en común que no voy a desvelar, pero que al leerlos en paralelo transmiten una imagen diferente a la lectura individual de cada uno por separado. Un ejemplo: ‘1ª cita’ (de Lengua madre) y ‘Candela’ (de La sed y el brindis). No digo más.

    LA ARISTOCRACIA DEL BARRO


    El latido de una mentira

    suele caducar antes que su estruendo

    así que huimos del mármol

    moldeando ídolos de tierra y sol.

    Somos la aristocracia del barro

    y blindamos nuestras paredes con estas palabras:

    tras un disparo injusto

    primero cae el pájaro,

    después el cielo entero.

    DESPUÉS DEL INCENDIO


    Los mapas que alquilamos coquetean con el fuego

    prendiendo caminos -uno tras otro-

    hasta desembocar en un callejón sin salida.


    Aprendemos sobre la marcha

    que avanzar al margen de la senda

    es la herencia del lobo.


    Este poema es de tinta y papel

    porque el mordisco de la ceniza

    siempre viene después del incendio.

    No olvidéis comprarlo aquí.

  • ‘Guía del odio’ de Ferran Fernández (Luces de Gálibo)

    ‘Guía del odio’ de Ferran Fernández (Luces de Gálibo)

    De vez en cuando conviene sacar el polvo a la librería e intentar ordenar los libros apilados que van quedando por los rincones de la casa. Eso tiene una ventaja increíble: encontrar pequeñas joyas que ya no recordabas que tenías en casa. Así ha ocurrido con la Guía del odio de Ferran Fernández, poemario editado por Luces de Gálibo en 2017.

    Ferran Fernández lleva media vida publicando libros ajenos y ha estado enseñando periodismo en la Universidad de Málaga hasta hace bien poco. Su labor como editor independiente es impecable. Como poeta es una persona inteligente y con una obra muy sólida a sus espaldas. Si queréis saber más del poeta, podéis leer la entrevista que le realizamos en 2018.

    La Guía del odio es un poemario inteligente y lleno de ironía impreso con la tipografía, diseño y calidad de papel a que nos tiene acostumbrados la editorial Luces de Gálibo.

    Un libro repleto de inteligencia e ironía. Un libro de poesía necesaria.

    abro la ventana

    para ventilar la alcoba

    y se me llena de humo


    abro la puerta

    para recibir al amigo

    y se me escapa el amor


    abro la boca

    para gritar mi rabia

    y me la tapa el eco

    la realidad no me gusta

    armo el brazo

    para lanzar la piedra

    y el espejo me devuelve

    mi gesto combativo

    hecho añicos

    participo en todas las escaramuzas

    en las que pueda salir perdiendo


    es mi forma de prepararme

    para la gran batalla final


    confío en que las continuas derrotas

    acaben por hacerme invencible

    a mis enemigos

    los quiero con locura


    por eso me temen

    Podéis comprar este poemario aquí.

  • Lengua madre, Alicia Párraga (Ed. En Huida, 2022)

    Lengua madre, Alicia Párraga (Ed. En Huida, 2022)

    Alicia Párraga (El Esparragal, Murcia, 1985), licenciada en Filología Clásica por la Universidad de Murcia, trabaja como profesora interina en diversos institutos públicos desde 2009. Algunos de sus poemas fueron publicados en la revista digital Bohemia y en los fanzines Carne para el perro y Manifiesto Azul. En 2020 vio la luz su primer poemario, titulado Kairós (Boria Ediciones). Desde entonces ha participado en Los Lunes Literarios (Colectivo Iletrados) y Poetas En Cercanías (Letras de Contestania). Además ha sido traducida al italiano por el Centro Cultural Tina Modotti.

    Lengua madre es testigo de cómo la vida y la muerte van de la mano, nos presenta una estirpe de mujeres hechas de hambre, ausencias y amor, mujeres que acompañan en el primer suspiro y en el último estertor. Estas páginas hablan de lo que el tiempo no puede borrar.

    Nos encontramos ante un poemario en mayúsculas. Una poeta con voz propia y contundente. Un excelente dominio del léxico que hace que sus poemas nos lleguen al corazón, poemas con alma, no sintéticos como bastante de la poesía ‘influencer’ actual.

    LA ESTIRPE DE LAS HOJAS

    Una hoja en blanco. Virgen. Inmaculada.

    Esos somos durante los 9 meses que ocupamos el sagrario

    cálido, acuoso, frágil

    de la mujer que acoge un caos como a su mesías particular.


    En la primera cita,

    sus lágrimas templadas lavan con infinita generosidad

    la piel de la ciruela que aún conserva

    el ardor de su sangre.


    Ese primer vínculo, esa alquimia cotidiana

    prepara la blancura del folio para un reciclado continuo,

    adereza con sal la tinta

    con la que se escriben las historias


    que se escriben al margen de la Historia.

    LA INMOVILIDAD NO TIENE ROPERO

    Diez días de su muerte

    y la penumbra sigue en el cuarto.


    Años atrás, su armario

    se convirtió en botica.

    Los babis de faenar

    y la camisa estampada de las bodas

    cedieron su espacio a camisones de verano,

    de entretiempo y de franela.


    Donde antes hubo pañuelos

    había gasas,

    donde antes hubo ropa interior

    había pañales,

    donde antes hubo una piedra pómez

    había crema para las escaras.


    La resistencia al declive

    la encarnaban un frasco de colonia

    y la caja donde guardaba sus pendientes.

    Puñetazos de coquetería

    en tiempos de postración.

    PASOS

    Los primeros pasos tropiezan

    con un manojo de ansias y titubeos

    ante la incertidumbre

    de una libertad incipiente.

    Los últimos se enredan

    con el miedo

    a la pisada que convertirá

    los huesos en polvo de arena.


    Nadie puede guiar el devenir de esas huellas.

    Confórmate con tender tus brazos

    y ser sostén cuando sea preciso.

    GUSANOS DE SEDA

    La sangre nos salpica desde que nacemos.

    Hinchazón y un coro de aleteos azulados

    acompañan al solista en su debut.


    ¿Qué fue de esas mariposas?

    ¿Emigraron al abrigo de los pueblos del sur?


    Nadie sabe dónde moran,

    qué flores liban,

    qué viento las mece.

    Hay quien piensa que regresan al olor

    de la muerte.

    Se vuelven orugas

    y abrigan con seda

    el cuerpo

    que un día albergó

    su primer vuelo.

    Lengua madre es un poemario para tener en la biblioteca personal, pero primero, hay que comprarlo.