Timothée Bordenave. Poeta, cuentista y ensayista, su escritura ha sido descrita a menudo como muy narrativa y personal. Sus escritos se han publicado en Francia y Estados Unidos. Formado como abogado y bibliotecario, lleva varios años dedicándose a la literatura. Pero también es un artista visual, y ha sido representado como tal por varias galerías.

El bosque

El bosque lleno de cantos de pájaros, sonidos de bestias,

alberga un lago en mi corazón, sí, ¡un lago de amor! 

 a menudo vuelvo a él por la noche, a veces durante el día,

para saciar mi sed de las riquezas que aloja. 

Bosque inmenso, bosque hermoso, bosque secreto…   

 A veces salta un ciervo, a veces un jabalí,

se oye un gruñido quizás de un lobo,

avanzo hacia los charcos de sombra,

 a veces descanso al pie de innumerables árboles,

sentado solo, meditando el gozo y la gloria,

conozco mi camino y sé dónde confiar…   

y desde que llegué aquí, he estado buscando

más allá de este lago un castillo de aventuras,

donde vive una joven… Obra de la natura,

 este castillo es todavía desconocido para mí,

 pero está ahí, mi esperanza – cautiva.. 

Luego volveré al bosque, misterios,

 pruebas me esperan allí,

Creo, espero, les dije un castillo, una joven y la corte,

 Después de este lago les dije –

donde mi corazón se precipita,

cantos de pájaros, sonidos de bestias, ya saben el resto. 

Encuentro en el bosque

Mil sonidos familiares bajo el sol que cae,

pueblan estos bosques sombríos donde camino sin prisa,

¡Saboreando mi placer! Y mi mirada se asombra,

ante el amasijo de arbustos, árboles y espinas…   

de repente, asustado por mi paso silencioso,

salta un ciervo, luego otro, y después un tercero. 

Sus saltos me conmocionan y hacen que mis ojos se pierdan,

tras los matorrales – tres bellas bestias.   

 Cuando llegué a casa le dije al guardián del castillo:

«¡Oh, los ciervos, se pueden ver por la mañana temprano,

y usted sabe, señor, que los cazadores les disparan!”  

«Sin duda, por eso huyen”.

Me digo a mi mismo en la noche que reemplaza al día,

me voy a cenar, pensando que ellos, no muy lejos, están corriendo…   

Primeros amores  

 

¿Qué sucedió, tierna amiga, con tan bellos amores?

¿La vida ha pasado y los ha borrado? 

 Hoy estoy solo: un poema tras otro,

para rezar a Dios, para cantarte, para contar el pasado… 

 Eras hermosa y joven y reías –

tiempos fugaces, yo también lo era, gozábamos las horas… 

Sí, pero el inexorable Destino cuenta nuestros días,

 te fuiste, no te mantuve bajo mi techo.   

 ¿Qué será de mi vida errante?

¿Te encontraré en mi corazón que aún arde? 

 Antigua fábula en la que el sabio espera con serenidad a la muerte…   

convertirse en el amado de una princesa en un sueño.

  ¿Lo sabes? Todas las mañanas, cuando sale el sol,

sigo pensando en nosotros bajo el Cielo – el que perdura. 

Traducción al español por Mariela Cordero.

Estos poemas pertenece al libro L’or des jours (2020)



Las colaboraciones en Poémame no son remuneradas, así que si disfrutaste de este artículo nos gustaría invitarte a apoyar a nuestra colaboradora Mariela Cordero en Ko-fi. ¡Muchas gracias!

Buy Me a Coffee at ko-fi.com