Devesh Path Sariya (nacido el 11 de febrero de 1986) es un poeta, prosista y traductor hindi. Ha publicado; Colección de poesía: La barca de Noé (2022); Colección de relatos: Tofu apestoso (2025); Prosa de no ficción: En las pupilas de los ojos pequeños (Diario de Taiwán, 2022); Traducción: Una grieta en la realidad (2021), Compañeros en el campo de tortura (2023). Premio: Premio Bharat Bhushan Agarwal (2023). La obra literaria de Devesh se ha traducido al inglés, al mandarín y a algunas lenguas indias. 

Qué saben los tiranos

¿Saben los tiranos que la boca de Mussolini,

una vez escupió veneno? fue rellenada

con una rata muerta y públicamente

orinada por una mujer.

Su cadáver fue colgado al aire libre…

por encima de la multitud que aullaba

«Más alto, levántenlo un poco más alto»

Fue sólo la trágica muerte de Mussolini

que llevó a Hitler a ordenar a sus confidentes

no dejar que su cuerpo terminara en manos del público

y que lo quemasen inmediatamente después de su suicidio.

Quiero preguntar a todos los tiranos

¿Qué sienten de verdad cuando abrazan a sus esposas o amantes,

¿Qué sienten cuando tocan tiernamente la cara de sus hijos?

¿Qué sienten cuando contemplan

los retratos de sus padres fallecidos,

reflexionando sobre los días preciados de su juventud?

¿Se dan cuenta de que

otras personas tienen familias y parientes

como ellos?

¿Sufren en tiempos de enfermedad

o sienten dolor por la picadura de una hormiga?

¿Saben que la gente reza por su muerte

en lugar de por su bienestar?

En sus brutales actos de carnicería,

¿olvidan momentáneamente

que la muerte no es una hipótesis

y que ellos también pueden morir acuchillados

como cualquier otro ser humano?

Sólo el tiempo dirá lo que ocurrirá

pero recuerden que,

como en Egipto, cada plaza de nuestras ciudades

arde con el potencial

de transformarse en otra plaza Tahrir.

Diez días

Después de John Guzlowski

Un anciano cuenta sus recuerdos

de la guerra mundial.

Antes de desplomarse a causa de las heridas

luchó durante diez días.

Se tarda menos de diez segundos

para que la bala de un arma se libere

y hundirse en el pecho de un hombre.

En diez días de guerra,

¿Cuántas veces ocurren esos diez segundos?

No es una simple cuestión de cálculo.

No hay sólo un arma enemiga,

ni cada soldado se enfrenta

un número igual de armas apuntando hacia ellos.

¿Dónde se hunden las balas en los cuerpos

que se desploman?

¿Qué tan profundo traspasan a aquellos

 afortunados que sobreviven?

¿Importan estas preguntas?

¿Es la muerte simplemente una desgracia?

¿Es escapar de la muerte un contratiempo

disfrazado de coincidencia?

Por suerte,

algunos soldados salen ilesos de las balas,

pero llevan cicatrices de otro tipo…

el peaje de la guerra soportado durante semanas, meses,

y a veces años.

El anciano, herido en la guerra,

vivió cien años,

pero llevó las heridas de esos diez días

durante el resto de su vida.

Pájaro bajo la lluvia

Miré afuera,

atendiendo a mi propia comida.

Era sólo una suave llovizna.

Justo cuando terminé de comer,

la lluvia caía con fuerza.

Más allá de la ventana de mi casa,

Un pájaro empapado en el aguacero.

En el lenguaje de los humanos, grité,

«Busca refugio entre las hojas,

o desciende a una rama más baja del árbol»

Sin embargo, se fue volando,

posándose en un cable eléctrico cercano.

Extendió su ala,

Como si estuviera evaluando su preparación para el vuelo.

Una vez más, le dije

«Refúgiate en el porche del templo».

Aun así, permaneció en el cable.

«¡Entra!»

Grité con fuerza, abriendo la ventana de la habitación.

La ventana permaneció entreabierta,

Las gotas de lluvia entraban incesantemente en la habitación.

Traducción al español por Mariela Cordero


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