Autor: Gemma Rabaneda i Sureda

  • Érase una vez… la poesía de Cirratus

    Érase una vez… la poesía de Cirratus

    Cirratus, también conocido como Luís Ángel López Vélez, es experto en tomar cafés con la vida y sonreírle. Probablemente sea de esos momentos que surge la poesía que nos regala ya sea a través de su cuenta de Twitter (@cirratus_), su cuenta en Poémame (@cirratus) o su blog.

    El primer poema que publicó en Poémame ya avisó que algo bueno había llegado:

    Estrellas compartidas…

    Hoy he vuelto una vez más
    al hayedo que nos desnudó los sueños,
    sigue aquí, impasible al tiempo.

    Muestra aún las marcas tatuadas
    en cada tronco profanado,
    y huelen todavía los besos cobijados
    entre sus hojas perennes.

    Se perfuma el aire de tomillo y brezo,
    que se mezcla con el jazmín de tu recuerdo,
    mientras ceden mis pasos vacilantes.

    Hoy es el ayer de abrazos infinitos,
    de miradas a un cielo encendido
    en busca de una estrella compartida
    para morir algún día.

    He regresado a buscarte
    para decir una vez más que te quiero,
    y me he tatuado en las arrugas
    el perfil indeleble de tus ojos.

    En este viejo tronco retorcido
    ha de vivir eternamente,
    cautivo de una piel que ya no siente.

    Ves amor;
    nuestra estrella sigue allí,
    donde un día la pusimos
    para ser retiro eterno.

    He vuelto para mirarla una vez más,
    para decirla que voy,
    que deje encendida su estela
    y así encontrar el camino,
    que se van agotando el tiempo y la vida.

    Me embargó un cúmulo de sensaciones y aromas que se me clavaron en el alma. Después de seguir leyendo más poemas suyos me di cuenta que su poesía va dotada de una maravillosa carga emocional (entiéndase carga emocional como una tormenta intangible que asola el alma), así como de cierta crudeza que la hace única y especial. Se funden en sus versos una mezcolanza de sentimiento, poesía, y paso del tiempo (de la mano de la memoria y los recuerdos), que hacen que, sin apenas darse cuenta, al lector se le encienda una llamita en su interior. De hecho, afirma que “somos emociones”, y sabe cómo despertar la emoción perfecta en el momento adecuado, ya sea con un poema suave como una caricia, o afilado como un alfiler.

    Sobran palabras cuando la poesía puede hablar por sí misma, así que les dejo aquí una pequeña selección de sus poemas. Déjense enamorar….

    A veces

    A veces
    me escondo del tiempo
    detrás de tu magia.

    A veces
    se abre una puerta
    que estaba cerrada.

    A veces
    me pongo unas alas
    cosidas al pecho.

    A veces
    regreso de dentro
    en busca del alba.

    Y a veces…

    A veces
    cuando llego,
    no encuentro nada…

    Una sonrisa es la llave

    Una sonrisa es la llave
    que abre el corazón
    en armónico gesto,
    una sonrisa
    es una mirada al alma,
    un beso que se da sin serlo…

    Puede que no dure mucho

    Puede que no dure mucho
    este paisaje,
    esta luna que nos mira,
    este sueño imaginario,
    este beso de otoño
    en esta primavera…

    Acabo este artículo invitándoles a dar un paseo por los versos de este autor con la promesa que no les dejará indiferente. Y si se me permite, pongo el cierre con uno de mis poemas favoritos:

    A veces muere la poesía

    Tantos versos
    agolpados en la memoria,
    tantas runas esperando
    un chamán capaz de interpretarlas,
    poniendo en orden su rima.

    Vomitar un poema
    casi se hace indispensable,
    no por el hecho de ordenar los sentimientos,
    sino por la ausencia de los mismos
    y la turbación que ello causa.

    Quién no ha escrito un verso
    como antesala de un sollozo
    que sin saberlo se convierte en poesía,
    quién no ha llorado tinta
    mientras el corazón le dolía.

    Tener tantos versos
    agolpados en la memoria,
    que el espacio y el tiempo
    se funden en uno,
    incapaces de ser más que un instante pasajero.

    Ese instante donde el puño
    aprieta con desdén la pluma
    ajusticiando el momento,
    y entonces muere un poema entre las manos
    desangrado sobre el lienzo de la vida.

    Esa vida que se torna caprichosa
    haciendo del destino un «ya veremos»
    y asfixia el pulso y el alma,
    dejando morir los versos sin llegar a ser
    ese «quizás» que nos salve la existencia.

    A veces,
    la poesía muere
    ahogada por el puño del destino.

  • Cinco poemas de Navidad y una felicitación

    Cinco poemas de Navidad y una felicitación

    La Navidad aun con sus luces y sus sombras es un momento cargado de sentimientos y, cómo no podía ser de otro modo, los autores de Poémame se han hecho eco de ello. Os ofrecemos una selección de cinco de estos poemas navideños y una felicitación, casi declaración de principios, que os invitamos a leer y compartir.

    La Estrella que vuelve (Galilea)

    Ya vuelve un año más;
    que en el cielo
    repleto de estrellas
    faltaba una sola por llegar.

    Estrella que anuncia sueños,
    luces, sabores y sonidos.

    Sombras vestidas de rojo
    que en la noche se cuelan,
    acercando anhelados sueños.

    Luces brillantes
    que pintan en el Alma,
    la ilusión mágica
    de un tiempo feliz.

    Sabores,
    que en su dulce tradición,
    nos llevan al recuerdo
    y al cálido reencuentro.

    Sonidos,
    que en Villancicos aprendidos
    allá por la niñez,
    repetimos a los que llegan.
    Para que recuerden
    y no olviden.
    Para que soñando
    enseñen a soñar.
    Que la Estrella siempre vuelve
    y lo hace por Navidad.

    Navidad en solitario (Evan Huygens)

    Navidad en solitario
    mientras recorro Granada
    por sus ríos
    y sus barrios.

    Ya nada es como antes
    y muchas cosas
    han cambiado.

    Veo feliz a la gente,
    que lanzan cohetes y
    muestran una sonrisa
    permanente.

    El sol y el día mueren
    y las familias buscan el
    calor de sus más allegados.

    Yo, que vuelvo al piso
    por la noche,
    me permito el capricho
    de comprarme un libro.

    Antes solía decir que
    mi mejor regalo eras tú,
    pero te fuiste.

    En realidad me siento
    bien y realizado.
    Veo a los niños felices
    y me vuelvo despreocupado.

    Al llegar ceno solo,
    reposo pensativo y
    comienzo a leer.

    Noche de paz (Alejandro Poetry)

    Quizás fue otoño,
    o tal vez fue un invierno.
    Noche de Paz.

    Niebla (Silvia Mago)

    La nieve describe en el aire
    el baile que nosotros nunca.
    Hace menos frío si tus manos acarician mis mejillas en son de guerra.

    Tic, tac, tic, tac…

    No salgo de casa para no dejar mis huellas.
    Te mando flores allá donde no puedes recibirlas.

    Tu silla sigue vacía.
    Y yo,
    haciendo ángeles que no vuelan en el suelo de mi habitación.

    Llega del mar (Rafael Sánchez)

    Llega del mar el nordeste
    con la brisa delicada,
    que acaricia mis mejillas
    y con premura las raspa,
    para luego deslizarse
    por los cabellos y espalda
    entregándome su abrazo,
    restañándome las lágrimas,
    acelerando el latido
    de este pecho que cabalga,
    con la sangre impetuosa
    por recobrar la esperanza,
    en las fiestas que se acercan,
    la Navidad tan ansiada,
    que a los niños y mayores
    nos invita y nos reclama.

    Rompe una estrella, la noche,
    y parpadea lejana,
    pues va dejando su estela,
    la claridad y templanza,
    a los pastores y magos
    que hasta Belén van de marcha,
    para ofrecer los presentes,
    los regalos y las dádivas,
    al Niño que allí ha nacido,
    con un brillo en la mirada,
    de María, que es su madre,
    entre el pesebre y la paja,
    en esta noche de invierno
    y en medio de la nevada,
    con un mensaje en sus labios
    del Amor y la Palabra.

    Por eso quiero que suenen
    los tambores y las gaitas,
    los rabeles y ocarinas,
    los violines y guitarras,
    y todos los instrumentos
    que nos anuncien la danza,
    por este niño nacido
    con la sonrisa en el alma,
    que transmite y nos entrega
    una paz y una templanza,
    serenando corazones,
    taquicardias elevadas,
    y hasta haciendo que los hombres
    tranquilicen hoy las armas,
    y se olviden por un tiempo
    de las guerras y las balas.

    Ya sé que es una utopía
    y que el nordeste es la llama,
    que enciende los corazones,
    en estas fechas sagradas,
    cambiando los escenarios,
    los personajes, las sagas,
    los minutos y segundos
    de serenar las miradas
    y proclamar que es posible
    el compartir las migajas,
    de este mundo en que vivimos,
    y esta tierra que es la casa,
    de los hombres y mujeres,
    en continentes y razas,
    porque en Belén ha nacido
    este Niño de los parias.

    Te desearía una Feliz Navidad (Rafael Roldán)

    Te desearía una Feliz Navidad y un próspero año 2018 pero me suena a tópico y cumplido. Por eso te deseo que hoy seas feliz, sin más. En este momento tienes la posibilidad de alegrarte de la vida, de reconocer a tus personas queridas como lo mejor que jamás soñaste, de respirar, de sentir, de amar e incluso de sufrir. Si es así, todavía dispones del gran regalo de la vida. ¿Qué más quieres?

    No es necesario que digas nada, simplemente sonríe. Aunque nadie te vea estarás siendo consciente de tanta riqueza. Disfruta sin medida, abraza para sentirte cada vez más cerca de la humanidad, saborea el pan duro que no consumiste el día anterior, recréate contemplando las hojas caídas, mira hacia atrás y ríete de tus payasadas. Sueña en la vigilia y duérmete recordando cualquier cuento infantil. Tal vez aparezca esa estrella que siempre has estado buscando.

  • D. Etéreo (Daniel Gómez): «Grandes editoriales han aprovechado las redes para mercantilizar a cualquier coste su «producto” poético»

    D. Etéreo (Daniel Gómez): «Grandes editoriales han aprovechado las redes para mercantilizar a cualquier coste su «producto” poético»

    “Escribo poesía. No encuentro un vicio que consuma más y a mayor precio.”

    Daniel Gómez, también conocido en algunas redes sociales como D. Etéreo es poeta por vocación. Zaragozano, de 27 años, tiene un libro publicado por la editorial Estrellas Fugaces, «A lo hecho, Verso», junto con el poeta Fran Pozuelo, y uno en solitario, una plaquette llamada «Réquiem«. Ha realizado recitales por diferentes lugares de la geografía española, siendo el último con motivo de la Diada de Sant Jordi, en Barcelona.

    “Escribo por mí, y quizás por los que no están” (Presentación, A lo hecho, verso).

    Dani, ¿por qué escribes poesía?

    Pues es una pregunta difícil para empezar, ja ja ja. Veamos, digamos que poesía escribo desde un tiempo antes de publicarla y/o mostrarla y quizá no ha cambiado apenas sus principales motivos: desahogo, desconexión, paz, limpieza o recarga.

    Escribo poesía por muchas cosas, pero quizá sea difícil definir la principal. Me hace sentir bien, ya no solo escribir poesía, sino leerla, recitarla, escucharla de otras bocas.

    La poesía es una droga, lo dije en uno de mis últimos poemas, y creo que la afirmación, salvando las distancias, es muy real.

    Escribo por los que no están, sí, en ocasiones sí, es un homenaje por toda esa gente que no puede escribir o que no ha podido leerme y que sé, les habría emocionado.

    “El campamento base lo planto en torno a la poesía” (Lecciones, A lo hecho, verso).

    ¿Concibes tu vida sin poesía?

    A día de hoy no concibo mi vida sin poesía, ya digo, no sólo propia, sino ajena.

    La poesía es una tela de araña, pero nosotros, los insectos que caemos en ella, no queremos salir, queremos ser arañas, tejer otra tela y hacer de esto un círculo vicioso.

    “Es hora de levantar la cabeza y ganar esta guerra, estrategia, ambición y un buen arma, voluntad y palabra” (Resumen, Réquiem).

    Muchos de tus poemas ponen el acento en temas sociales y políticos. ¿Consideras que la poesía es una buena arma?

    Cualquier forma artística puede ser un arma, en este caso, a través de la palabra, que es una pistola y una rosa a la vez, es decir, puede usarse para denuncia social, para reivindicación, para crítica, pero también para ensalzar lo bello, lo anhelado, lo soñado o lo que ansiamos conseguir.

    Todo puede tener cabida a través de la palabra y, quizá, la poesía tiene un poder para con la denuncia y la protesta. Yo vivo y escribo lo que vivo, lo que veo, si un día siento que debo contar en mi poesía lo enamorado que me encuentro, lo hago, pero hay días en los que la rabia inunda el folio y es de las pocas vías de escape y de protesta que tengo tan a mano.

    “Me desangro en letras, en tinta inmortal y fría que tan rápido seca” (Tocado, pero no hundido. A lo hecho, verso).

    ¿Crees que desnudarse emocionalmente es un requisito básico a la hora de escribir poesía? Es decir, ¿se puede mentir escribiendo poesía?

    Mentir, ha quedado claro, que hoy en día se puede en cualquier faceta, ámbito y forma.

    Se le da demasiado poco valor a lo real, a la palabra (a la honestidad, digo) y a la verdad. Habrá quien mienta escribiendo poesía o quien escriba en cadena cosas que no siente, por sacar beneficio del tipo que sea. Yo no, no concibo mentir en mi vida, ni en mi poesía, menos si cabe.

    Desnudarse emocionalmente no sé si sería un “requisito básico”, pero mostrarnos transparentes nos dota de una mayor belleza y de una mayor sinceridad. Recibir feedback de la gente, si eres natural, es de los mayores placeres que pueden existir.

    “Piedra del camino, papel y poema” (Apuesta, Réquiem).

    ¿Qué autores consideras que te han influenciado más a la hora de escribir? ¿Cuáles son tus autores de cabecera?

    Estos años he ido descubriendo un gran número de poetas y escritores que me han dejado huella y me han impresionado, y muchos quizá no vendan ni 200 ejemplares de sus libros.

    En mi ciudad por ejemplo, y no nombro por no dejarme a nadie en el tintero, hay una gran cantidad de buenos escritores y poetas.

    Mis influencias son variopintas, desde Bukowski o Panero, pasando por Pizarnik o Luis Eduardo Aute, Shariff, Chantal Maillard u Orwell, Galeano y Kerouac.

    Autores de cabecera tengo varios, ya que soy un tipo ansioso en la lectura y siempre comienzo varios libros a la vez. Si me debo quedar con uno que leo y releo a menudo y me emociona y fascina, sin duda: Karmelo C.Iribarren.

    “No he descubierto la poesía, ni vosotros la parusía de los versos”.

    Te mueves mucho por las redes sociales. ¿Crees que las redes han ayudado o han perjudicado a la poesía?

    Quizá me mueva demasiado y sea momento de aminorar el ritmo un poco, lo reconozco.

    Las redes tienen, como casi todo, sus pros y sus contras, hay que saber usarlas bien y pueden aportar grandes cosas.

    Por ejemplo, si no fuese por las redes, no habría conocido a un gran número de poetas a los que sigo y a los que considero amigos, no habría ido con un librito de la mano a Madrid o Barcelona y no habría sucedido esta entrevista.

    También hay quien las usa para lamerse heridas, engrandecerse el ego o conseguir dinero y reconocimiento rápido y/o fácil.

    Yo lo tengo como un aporte más, un canal donde abrirme en canal a la gente y compartir mi poesía (que es una parte íntima de mí) con otra gente.

    Ligado a la pregunta anterior, ha habido cierto auge de poetas que han ganado renombre en las redes. ¿Crees que la poesía puede acabar siendo una “moda” dejando un poco la calidad poética de lado en favor de lo que pide la mayoría? ¿Se está perdiendo el criterio estricto de lo que es realmente poesía?

    Es muy complejo, ya que todo se ha globalizado y también , en general muy similar y destinado a un mismo público juvenil que llena sus presentaciones y les proporciona mediante un efecto fan, altos beneficios económicos y publicitarios, gracias al boca a boca o el whatsapp a whatsapp y redes sociales.

    Por otra parte, yo soy un mero novato en este mundo que es la literatura y la poesía y siempre he abogado por una libertad y un respeto hacia cualquier otro escritor u artista. Si es mera moda, caerá. Quizá se esté perdiendo el criterio estricto de lo que es realmente poesía como dices, pero creo que hay que dar un tiempo para ver hacia donde lleva esta corriente.

    “No me quedan muchas palabras, ellos me las sacaron todas”.

    ¿Has realizado talleres en algunas escuelas, qué te aporta esta experiencia?

    Sí, he realizado talleres y charlas con niños en varios colegios y también en residencias de ancianos.

    Como dice la cita introductoria, no me quedan muchas palabras. Me aportan valor, me aportan cariño, fe en la humanidad, en la palabra y en la generosidad para con alguien desconocido, que les va a mostrar algo que hasta ese momento, desconocen. Recomiendo muy mucho mover iniciativas en colegios, residencias, centros sociales, cárceles, etc. Siempre voy con algo que enseñar y acabo siendo yo el que aprende más de todos y todas ellas.

    Gloria Fuertes termina uno de sus poemas afirmando que “La poesía debería ser obligatoria”. Entiendo que quizás consideras que la poesía es un género al que no se le da la importancia que merece en las escuelas. ¿Quizás se debería promover más, con actividades como recitales o charlas de poetas, como haces tú?

    Sin lugar a dudas, no se le da ni por asomo la importancia que merece y no se le dedica el tiempo deseable. Promover la cultura, la literatura, el arte, y dentro de ello, la lectura y la creatividad mediante, por ejemplo, en este caso, la poesía, debería ser un paso a dar en las escuelas. Yo he dado algunos talleres y charlas con niños de 3 a 14 años y les acerca mucho más a la poesía que darles un libro de por ejemplo Quevedo o Bécquer y que lo lean y analicen letra por letra.

    Creo que se podría iniciar con actividades más sencillas desde el inicio de la etapa escolar e ir adentrándoles progresivamente autores como los anteriormente citados u otros.

    Obviamente yo solo doy mi humilde opinión, el tema es mucho más complejo y daría para tertulias muy amenas y largas.

    “Reivin”. Háblanos un poquito de Reivin; esa faceta tuya de cantante o proyecto paralelo donde recitas tus versos a ritmo de rap. ¿Crees que la poesía y la música van de la mano? ¿Se complementan de algún modo?

    Uf, esa faceta empezó en mi adolescencia y en los últimos años ha quedado un poco solapada por la faceta poética. No descarto retomar grabaciones, ni he dejado de escribir con un ritmo de fondo, letras de rap. La poesía y la música son muy volubles y muy afines. Algunas de las presentaciones o recitales en los que he participado han sido amenizados o incluso fusionados con guitarra, violín, piano, etc. y el resultado ha sido fabuloso.

    Se complementan y se hacen coros mutuamente. En el caso del rap, hay una fuerte cercanía en cuanto a métricas, forma de expresión y rima. Cada una tiene sus diferencias, sus matices y sus singularidades, pero pueden compararse e incluso, fusionarse.

    “Luz al final del túnel no sé, pero disfruto del Sol cada día, por si algún día se harta de alumbrarme” (Un penacho, Réquiem).

    ¿Qué nuevos proyectos poéticos tienes ahora entre manos?

    Ahora mismo, en el momento de responder esta bella entrevista, estoy terminando de ensayar mi participación en el Poetry Slam de Zaragoza, donde tengo el honor y placer de ser finalista.

    Más allá, no tengo nada planeado. Quiero vivir, leer, soñar y si ha de llegar algo, bienvenido sea. Sigo con talleres pendientes de fechas en colegios y residencias y escribo a menudo, pero muestro menos. Quiero que el próximo poemario u obra que muestre, sea yo 200 % y sea digna de ser publicada. Y pienso que queda camino y queda mucho que mejorar, aprender y sobre todas las cosas, vivir para poder plasmarlo. Cuando crea que es el momento, lo sacaré a la luz.