Autor: Gemma Rabaneda i Sureda

  • Nostalgia, emoción y vida desde una esquina soleada en los versos de Karlos V

    Nostalgia, emoción y vida desde una esquina soleada en los versos de Karlos V

    Llegó de puntillas, despacito, sin hacer mucho ruido. Como cuando vas caminando por una calle y de repente encuentras una esquina donde da el sol Otoñal, y te quedas ahí, con los ojos cerrados y aun así, mirando esa cegadora luz que te calienta la piel; y esa esquina es casi poética. Ahí se encuentra nuestro compañero Carlos Bernabeu, con una mesita y una pluma, dispuesto a regalarnos sus versos. Y es que a Karlos V le gusta escribir desde su esquina soleada, pues sus ideas nunca se detienen, ni siquiera en esos momentos de paz:

    Aparece un rayo de sol en la ventana sur,
    la tarde se colma de gracia, las manos y los pies se calientan,
    las ideas siguen su curso y duermen

    Hablar de su poesía es hablar de emoción, de nostalgia, de vida. Y todo con una profundidad casi imperceptible, pero sus versos tienen la capacidad de adentrarse mucho más adentro, no quedarse únicamente en la belleza, en la cadencia o el ritmo, sino que intenta adentrarse hasta llegar a aquellas zonas más oscuras, que no siempre nos gusta visitar de nosotros mismos, y dejarnos con el alma en suspense.

    También cabría destacar cierta melancolía sutil que a veces impregna sus versos. Da valor al pasado, a los recuerdos, es como si el pasado estuviera detrás de nuestra espalda, dispuesto a sacar la cabeza cuando más lo hayamos olvidado. Da importancia a los recuerdos (el presente es una fábrica de recuerdos, afirma) y a veces hay cierta tristura empañando sus versos, el pasado a veces sobrevuela su poesía muy suavemente, a veces con nostalgia, a veces con dolor, pero siempre de una manera sutil, como si no quisiera darle la importancia que realmente le da.

    Esta idea se puede ver por ejemplo en su poema Orígenes,

    Orígenes

    Tu lugar es la suma
    de muchos lugares superpuestos,
    como las calles de tu pueblo
    cuarenta años después,

    tu lugar quedó para siempre enmascarado
    por un arroyo de tiempo, ignorancia y sordera,

    ahora ya es tarde
    para sentir aquel calor olvidado
    que te acecha obstinadamente,

    imagina lo que tendrás que escarbar para llegar a reconocer algún vago
    recuerdo, para orientarte entre la nada,

    imagina el tiempo que te llevará reconocer algún rostro
    que te llevará a otro rostro y este a otro más,

    llegarás a un rostro final
    que son trazos de sombras que anidan en tu memoria,

    buscarás hasta que comprendas que se puede comprender
    lo mismo de otra manera, hasta que el frío y la oscuridad
    te desalienten,

    mirarás fijamente a los ojos de la gente
    queriendo imaginar lo que ocurrió en tu ausencia,
    pero nunca podrás entender lo que nació entre humo,

    no podrás dar significado a las palabras que entonces
    no quisiste oír,
    a todas aquellas tardes que pasaste con los ojos cerrados
    esperando despertar en otro mundo.

    Se considera un alma rebelde en un cuerpo domesticado, y esta idea indirectamente se ve plasmada en sus versos: verso libre, no se adapta a una métrica fijada, sino que deja que las palabras tengan vida propia. Sin embargo, sus poemas están cuidadosamente escritos, de manera que tienen una belleza y un ritmo que parecen innatos. Son como preciosos pedazos de vida o emoción que el autor decide compartir.

    Al leer sus poemas, una tiene la sensación que le están hablando directamente, hay una cercanía entre lector y autor, quizás por empatía, quizás por la emoción que sus versos esconden, sin caer en una sensiblería innecesaria; de hecho, sabe jugar con las emociones y el sentimiento en su justa medida. De ahí que muchos de sus versos calen hondo sin saber muy bien por qué.

    Noches y olvido

    I

    Cae la noche
    sobre los rostros que el sol
    había tatuado en tus ojos,
    baña la tierra
    el manto frío que habita el cielo,
    goza la hierba
    y el matorral que todo lo admite,
    el silencio también acaba cubierto de oscuridad,
    las piedras ocultan
    su color
    el hombre acerca sus manos al fuego
    y aprende a aceptar
    su suerte.

    II

    Los minutos son bocados
    de tiempo
    sobre tu cuello blanco
    y brilla tu rostro mientras
    tu alegría se refugia
    en un rincón desolado
    a la espera del sol, de la música de un barco,
    de la sal que el mar
    le regala al viento,
    la muerte no existe en este mundo
    salado,
    la luz de tus manos
    gana la eternidad y la sombra de tu cuerpo
    es ya un extraño
    que habita en ti
    cuando acaba el día,
    el brillo de tus ojos
    atraviesa el espejo al que se rinde tu rostro,
    así todas las noches de lluvia, cada domingo
    encharcado de ausencias,
    la harina que el tiempo
    ierte en tu cuerpo
    acaba entre los dientes de todos los seres
    que ocupan para siempre
    tu imaginación.

    III

    Toda la sal que habita en tu piel
    son residuos de madrugadas rotas y amores
    perdidos.

    IV

    La noche es una mujer
    desconocida en el tiempo,
    con su oscuridad nos anuncia el fin,
    el minúsculo adiós, el ocaso que a todos
    nos espera,
    será una noche, una solitaria sin la mirada azul
    de la luna, nos abrazará en silencio,
    lentamente hasta presentarnos
    al último frío.

    V

    Sé que ya han comenzado a enfriarse
    las paredes
    de mi nuevo destino, allí
    comenzaré a desvestir
    lo que hasta hoy me empeñé
    en ocultar,
    todos los vicios que hacían mal
    ya no son nada,
    todo el temor al dolor
    y a vivir en soledad
    es ya una broma,
    ahora
    el frío final está cada día más cerca,
    ese abrazo fraternal que tanto añoré
    ya no puede con esta furia, con la
    templanza y seguridad que da
    el saberse perdido
    al perder el miedo a abrazar
    de cuerpo entero
    el olvido.

    Ah, pero no todo se queda ahí…. el amplio abanico emocional de sus poemas también pasa por el amor.

    volver a verte, a tocarte
    y sentir que todo cobra sentido
    deliberadamente

    Como todo poeta, ama, y ese amor se ve en pequeños versos que a veces se cuelan, en pequeños instantes que por un momento acarician el latido y hacen que el corazón nos tiemble un poquito.

    Leamos por ejemplo su poema Fragmento:

    Fragmento

    Entre las sábanas sucias de un otoño olvidado
    se desliza tímido el invierno,

    he regado las plantas
    y quitado el polvo de los libros que aún me quedan
    por leer,

    he buscado información contrastada y advertido que
    norte y sur no tienen la misma piel,

    febril voz la mía
    que trata de frenar el ímpetu del viento,
    que espanta las respuestas y desgarra el silencio,

    recuerdo el sonido de tus pasos
    aquel último domingo camino de la estación,
    nuevos mundos en la retina, ritmos internos que revivirían
    nuestros cuerpos,

    sin saliva te dije adiós,
    en mi interior surgía una voz que me rogaba
    que todo fuera mentira,

    cuando se adivina un error
    tiembla el terreno por el que se camina,

    volví a casa
    perdido ya de inviernos
    y recorrí uno a uno todos nuestros secretos:

    aquel banco de madera blanca bajo el olmo,
    la vieja taberna y su dueña temblorosa,
    el paseo junto al río, la luz
    apagada de tu ventana, el mercado cerrado y la barca oxidada
    desde la que inventábamos las noches de marea alta
    un idioma que nos impidiera recordar,

    te dije adiós con la boca seca
    y guardaré silencio hasta que vuelvas.

    Es un amor suave, una nostalgia delicada que acaricia el poema entero, pero con ese velo triste y nostálgico que disparan la emoción por dentro, pero a su vez, sus versos aportan una paz emocional que es difícil explicar con palabras.

    Me gustaría que os adentrárais en su maravilloso universo poético y os dejéis envolver por su emoción, su vida, su nostalgia, su paz.

    Los años que nos pasan

    La vida te pide amar,
    pero el miedo es hierba mala
    que no se deja intimidar
    por sombras ni colores,
    que no se combate con la química
    de unos ojos, de unos labios
    o con millones de promesas.

    Las noches de luna fría
    buscan asustar tu piel
    y hacer temblar tu corazón,

    la luna
    es una hoz de plata afilada,
    una guadaña sonriente
    que te amenaza con su luz.

    Hay noches que propician el encuentro
    de todas esas armas rutilantes,
    son madrugadas que se graban en la frente
    al juntarse dolor y placer
    abrazos, sudor y lágrimas,
    pies descalzos entre el fuego
    y el hielo,
    madera y acero.

    Esas noches disueltas, perdidas
    en el éter,
    sin memoria,
    que albergan cuerpos
    destruyéndose en su roce,
    amor que se evapora,
    que huye por las grietas
    dejando en el suelo el áspero puñal
    de los años que nos pasan.

    Alentejo

    Los días gotean sus horas
    sobre este mar tan amplio como seco,
    entre el granito y las cicatrices de unas casas
    que viven por viejas,

    sólo el pájaro
    rompe el inmenso silencio
    de una paz que cuesta asimilar,

    la tierra de este sur
    revela sus ausencias
    y ordena,
    bajo su capa de calor,
    las imágenes de un tiempo
    destinado a perdurar
    más allá de nuestros huesos.

    El sol del poeta

    Los días se escurren entre las manos como alimento extraño
    por el paladar de un hambriento,
    se vive aguardando la llegada
    de algún hecho, un cambio,
    esperamos, sin sabernos dormidos
    que algo nos despierte, nos ilumine,
    algo que no está en ninguna página
    ni en ninguna canción,

    creemos
    en el brillo de una mirada, en alguna
    sombra pasajera, sin embargo somos incapaces
    de retener la alegría,

    se inunda el jardín lleno de flores
    antes de que aparezca la lluvia, deseamos sin
    identificar nuestro anhelo, y por ello
    todo pasa y seguimos atendiendo, subidos al
    carro del tiempo, pretendiendo que no seguimos
    su curso, que él no pasa por nosotros,

    nosotros, que perdimos tanto en el camino, que
    no supimos nunca descifrar más de un idioma,
    porque nuestra verdadera lengua siempre fue
    la que usamos en los sueños, en esas aventuras que luego
    tratamos de entender y transformamos en luces, estrellas, vientos,
    brisas, abrazos o besos,

    por eso la palabra es la herramienta que mejor
    rastrea el futuro, la que ayuda con sus destellos
    a iluminar los escondrijos donde se cobija
    lo que nos preocupa, lo que no conocemos y sin embargo
    late dentro, muy dentro de nosotros sin saberlo,

    por eso el poeta sabe que algo va a acontecer y viaja
    subido en el río de la palabra, en el aura
    que emite una mirada, en el silencio que cabalga
    cada noche en el interior de su pecho, en un más allá
    que aparece en el sonido de una radio, en el aroma que escapa
    de un balcón, en la fuerza protectora
    que fluye por sus venas
    y en el sol que nunca lo abandona.

    Abandono

    Un día abandonas
    la sensación de soga al cuello,
    los restos mohosos de tantos sueños
    devorados,
    la corbata impronunciable,

    abrigado sólo por la luna
    bordeas la cuneta de la vida
    y sientes en la nuca el roce de la paz,

    una vez el abandono comienza su conquista
    existe el riesgo
    de querer succionar todo demasiado rápido,
    aligeras el equipaje y deambulas por aceras sucias,
    mercados callejeros, las suelas de los
    zapatos empapadas de fruta podrida y grasientas tripas de pescado,

    la libertad es un vapor
    que ofrece su alcohol entre dolores de cabeza
    y estómagos vacíos,

    el abandono tiene por bandera una camisa sucia
    y arrugada al viento de un mundo pasajero,
    unos ojos que miran sin pedir nada,
    una frente cansada, un silencio tan amplio
    que te persigue cuando paras,

    el abandono es un perro que ladra sólo para ti,
    la sombra que te huye, los pies que duelen antes de andar
    mientras la vida se diluye al fondo de los parques,

    ahora,
    cuando todos tus bienes son casi todo males,
    buscas el calor entre cartones,
    nadie conoce el orden en ese rincón oscuro del puerto
    donde seres en vela celebran su eterno verano,

    mañana es un arco iris en blanco y negro
    que despide migas de una hogaza caliente y pura,
    las migajas que aún concede la vida
    a quienes abandonaron su miedo
    a tiempo.

    Y para terminar, os dejo con uno de mis poemas favoritos de Carlos, donde podemos encontrar justo los elementos más característicos de su poesía: la nostalgia, belleza y emoción. No sin antes invitaros a dar un paseo por su perfil de Poémame o por su blog, Mi esquina soleada.

    Volver

    Volver a casa, regresar de una prolongada ausencia,
    encontrar entre el silencio de las paredes
    el eco de aquellos días lluviosos,
    aquellas tardes grises
    que batían sin saber nuestra distancia,

    ver entre la penumbra mi figura, aquel joven
    inquieto libro en mano, buscando palabras que explicaran algo
    que ya sabía inexplicable,

    dejar entrar de nuevo la luz y el viento
    para que limpien el poso de tantos lamentos,
    lloros y risas acumuladas en estos pasillos
    donde por primera vez
    roce tu mano,

    volver a verte, a tocarte
    y sentir que todo cobra sentido
    deliberadamente,

    sé que sólo seré sombra sin la luz de tu mirada, esa luz
    que me trajo hasta aquí, hasta el principio, para intentar recobrar
    entre el tiempo todas las caricias perdidas,
    para saber que mi lengua necesita ser hablada
    y mis ojos advertir tu piel,

    uno no recoge todo lo que siembra
    y a veces sufre con las cosechas ajenas,
    uno mira siempre al frente tratando de olvidar un dolor
    que ya no duele,
    un peso que se agolpa en la espalda como si el pasado
    fuera una herida sin rostro,
    una deuda impagable que adquirimos al nacer.

  • Gloria Fuertes, poeta de guardia

    Gloria Fuertes, poeta de guardia

    A muchos de nosotros, cuando oímos el nombre de Gloria Fuertes, nos asoma una sonrisa tierna en los labios. Creo que si tuviera que definir con una sola palabra a Gloria, esta sería ternura; pues esta mujer tenía el mágico don de sacar ternura de cualquier cosa, de cualquier hecho. Pero no debemos olvidar que su poesía también era dura y afilada; detrás de la ‘aparente’ sencillez, se esconde un mundo de horror (la Guerra Civil), el dolor por la pérdida de personas queridas (como Phyllis, el gran amor de su vida, que murió de cáncer y con la que estuvo 15 años… a partir de ese momento, Gloria siguió sonriendo, pero un poquito menos), o simplemente el ambiente en el que creció, en el seno de una familia con pocos recursos y que no apoyó sus ansias literarias ni aprobaba verla encerrada en su cuarto devorando libros o inventando y dibujando historias.

    Cuando mi madre me veía con un libro, me pegaba. Nadie de mi familia me dijo nunca “escribe, hija, escribe, que lo haces bien”… Nadie. No tengo nada que agradecer a mi familia. Pero cuando se quiere una cosa, aunque tu familia no te ayude, se consigue.

    Y así lo hizo; ella quería escribir, y acabo siendo una poeta reconocida e independiente que vivió como quiso, vistió como quiso y escribió como quiso. No es que rompiera las normas, es que tenía las suyas propias y esas son las que seguía.

    Me dijeron
    -O te subes al carro
    o tendrás que empujarlo.

    Ni me subí ni lo empujé.
    me senté en la cuneta
    y alrededor de mí,
    a su debido tiempo,
    brotaron amapolas.

    Solía ser criticada por sus versos sencillos, por sus rimas fáciles; fue incluso apartada y marginada, como muchos otros, por su postura pacifista, antifranquista, por homosexual, por ser mujer que decía lo que pensaba y, es más, a menudo lo escribía. Y aunque sus versos pueden parecer tremendamente sencillos, -Gloria escribía como hablaba, con un lenguaje totalmente coloquial y natural-, cabe tener en cuenta que a veces en la poesía, el camino de la sencillez puede llegar a ser el más complejo, aunque viendo los versos de Gloria, pudiera parecer cosa de niños.

    Nacida en el año 1917, mostró desde muy pequeñita su facilidad para jugar con la imaginación. Su vida no era fácil, era la niña de los zapatos rotos, e incluso se tuvo que poner a trabajar muy jovencita para ayudar a la familia. Un dato curioso, es que su primer trabajo fue, justamente, con una máquina de escribir.

    La pobreza es hermosa cuando se tiene algo que te canta y te suena debajo de la carne, como si hubiera dentro un ángel ensayando.

    Su juventud no fue fácil, pero no hay mal que por bien no venga, que se dice, y gracias a que ayudaba a su madre a hacer trabajo de limpiadora en la redacción de la revista Lecturas, apareció su primer poema publicado. Esto fue cuando Gloria tenía quince años: tuvo el atrevimiento de dejar sobre la mesa del director de la revista el poema Niñez, juventud, vejez, y éste apareció publicado la semana siguiente:

    Nacer, vivir, crecer, saltar,
    reír, chillar, mentir,
    aprender, amar, estudiar,
    brincar, jugar, correr,
    reír, reír… ¡niñez!

    Hablar, pensar, cantar,
    moverse, andar,
    jugar a amar,
    cambiarse de lugar,
    sin quietud… ¡juventud!

    Sufrir, llorar, gemir,
    sentir, pensar, no vivir,
    quietud, resignación,
    desolación…
    tristeza, dejadez… ¡vejez!

    El fallecimiento de su madre, en el año 1934 le llegó demasiado temprano; Gloria siempre afirmó que su madre se fue ‘»cuando más falta le hacía». Eso hizo que tuviera que dejar los estudios para ponerse a trabajar de contable en una oficina: «A mí me gustan los cuentos, no las cuentas», solía decir. No fue esa la única vez que trabajó en una oficina, pero incluso a esto supo encontrarle un lado tierno y fantástico:

    La siniestra oficina
    se humanizaba por las noches
    se oía un leve teclear.
    Las máquinas se escribían
    —unas a las otras cartas
    de amor.

    Gloria Fuertes. Retrato de Arturo Espinosa (Flickr/CC BY 2.0)

    Hizo amigos ligados al mundo literario, y de la mano del poeta Carlos Edmundo de Ory (Cádiz, 1923 – Francia, 2010) se introdujo en el llamado Postismo; un movimiento literario creado a principios de los años 40 en España, que venía a ser la última de las vanguardias, el último de los ismos, el culto al disparate, que decían sus miembros. Aunque fue un movimiento que duró pocos años, el nombre de Gloria quedó atado a ese movimiento por el estilo ‘no académico’ de su poesía, por las altas dosis de imaginación, por esa ‘locura inventada’ que tanto rodeaba sus versos, aunque ella fue, por encima de todo, una escritora independiente que encontró su propio estilo en la necesidad de explicar lo que sentía y no saber muy bien cómo hacerlo.

    Como ya hemos comentado antes, en ella reinaban el pensamiento y el sentimiento pacifistas, con una tendencia clara al amor y a la ternura, sufrió la Guerra Civil española en su carne, en su alma y en su corazón. Así definía Gloria este conflicto bélico que tanto la marcó:

    Fue el crimen a sangre fría,
    duró tres años,
    ese horror lo viví día a día,
    en plena juventud
    tuve hambre y frío
    muriendo y conviviendo
    con el cadáver de mi alegría.

    Y dejó huella en muchos de sus versos:

    Te matan y después
    piden perdón al cadáver.

    Antifranquista declarada, no se le cayó jamás el lápiz a la hora de desnudar sus pensamientos e ideas en los poemas:

    Un día que tenga tiempo
    os contaré la aventura de mi infancia
    con el lobo Franco.

    Yo era una caperucita roja en zona roja.
    El lobo Franco se enteró que en mi cestita
    no llevaba solomillo y queso para mi abuelita
    y al ver que llevaba libros y poesía,
    mandó su jauría
    y me detuvo en la Gran Vía.

    Los criados del lobo
    me metieron en prisión,
    me mordisquearon a gusto,
    por poco me muero del susto.

    En el bosque de cemento
    pasé un miedo atroz.
    Yo era una caperucita roja
    y “el Franco” un lobo feroz.

    Y es que Gloria escribía lo que vivía, lo que sentía, y contaba lo que ocurría en su mundo. Conocida a veces como una poeta de postguerra, se encuentra muy frecuentemente el tema de la violencia y la muerte en sus versos, como podría ser el caso de este poema llamado El corazón de la Tierra, donde aparte del horror de la guerra, también aparece la Tierra, un elemento también recurrente en sus versos y con el que la poeta solía identificarse bastante, pues la tierra tiene corazón, igual que ella:

    El corazón de la Tierra
    tiene hombres que le desgarran.
    La Tierra es muy anciana.
    Sufre ataques al corazón
    —en sus entrañas—.
    Sus volcanes,
    laten demasiado
    por exceso de odio y de lava.

    La Tierra no está para muchos trotes
    está cansada.
    Cuando entierran en ella
    niños con metralla
    le dan arcadas.

    Pero Gloria amaba; amaba la vida, amaba el mundo, amaba a los hombres y a las mujeres aunque no se lo merezcan, y amaba los niños.

    No es todo hacer poesía para el pueblo, sino un pueblo para la poesía. Por eso escribo para el niño y para el adolescente, que pronto serán ese nuevo pueblo decente.

    No en vano se dedicó a hacer lecturas de poemas, para los más pequeños, les llevaba libros si no tenían medios para obtenerlos; de hecho, con su novia Phyllis, crearon una biblioteca ambulante para acercar la literatura a los niños de los pueblos.

    Quiero que todos los poetas hagamos un arte útil, necesario. Que llevemos nuestros libros al pueblo y no a cuatro intelectuales, liricoides, técnicos-críticos, fríos o ñoños.

    La poesía es un arma cargada de futuro, que decía Celaya. Para Gloria la poesía era una valiosísima y preciosa herramienta con la que se podría cambiar el mundo, las mentes, las almas y los corazones:

    La poesía no debe ser un arma,
    debe ser un abrazo,
    un invento,
    un descubrir a los demás
    lo que les pasa por dentro,
    eso, un descubrimiento,
    un aliento,
    un aditamento
    un estremecimiento.
    La poesía debe ser
    obligatoria.

    Pero consideraba que el futuro eran los niños, y hacia ellos quiso enfocar gran parte de su poesía, para que aprendieran, sintieran y se dieran cuenta que el mundo es mucho, muchísimo más que lo que tienen delante de los ojos. Quizás por eso destacó más la poesía que hizo para los niños, haciendo incluso programas en la televisión dirigidos a un público infantil, mientras la que iba más dirigida a los adultos, poco a poco, fue cayendo más en el olvido.

    El libro de Gloria Fuertes. Antología de poemas y vida.
    Edición de Jorge de Cascante. Ed. Blackie Books

    A lo largo de su trayectoria publicó en revistas, ganó premios, publicó numerosos poemarios, dio clases en Estados Unidos, hizo recitales llenando auditorios, programas en la televisión… y todo con la finalidad de acercar la poesía y la literatura a todas las personas, a grandes y pequeños… Tuvo grandes amigos, creó grupos literarios con los que organizaban lecturas, explotó la noche madrileña… pero siempre tuvo un pequeño rincón de soledad y tristeza dentro de ella, pues era poeta.

    De pequeña e imaginaba que los poetas eran siempre bichos raros, pero ya de mayor he visto que son –somos- como las personas corrientes, sólo que un poco más tristes.

    Gloria jamás se cuestionó si su poesía debía tener alguna etiqueta (social, rebelde, triste…), ella sólo decía que su poesía salía del amor, y si con ella lograba emocionar, consolar o alegrar, su sonrisa se hacía más amplia. Escribía a la Humanidad, así, con la h mayúscula, y siempre, siempre lo hizo con corazón.

    Ahora que se cumplen veinte años de su muerte, os quiero dejar aquí algunos poemas suyos, de esos que se suelen denominar, dentro de su obra, para adultos. Su faceta de poemas infantiles la celebramos con una selección de poemas infantiles publicados en Poémame.

    Espero que los disfrutéis, los sintáis y los améis, pues están escritos con mucho, muchísimo amor.

    Me entretengo queriéndote

    Por la tarde, al atardecer
    -después de los versos-,
    me entretengo queriéndote,
    me entretengo.
    Apago las luces
    y enciendo el amor,
    y al amor de la lumbre
    que brota del recuerdo…
    (¡Es hermoso el otoño para amarte!)
    …encandilo mis ojos
    y caliento mis dedos,
    pongo agua en los nardos
    y un disco de silencio.

    Aunque no estás conmigo
    a tu imagen queriendo,
    por la tarde yo sola,
    me entretengo,
    queriéndote, me entretengo.

     

    Cristales de ausencia

    Cristales de tu ausencia acribillan mi voz,
    que se esparce en la noche
    por el glacial desierto de mi alcoba.
    -Yo quisiera ser ángel y soy loba-.
    Yo quisiera se luminosamente tuya
    y soy oscuramente mía.

    Mi accidente será un buen epitafio:
    Cuando una calle bajo el sol cruzaba,
    de dolor –o de amor- es lo mismo,
    murió desbaratada.

     

    Silencio de nieve

    Ante postura amorosa,
    ante paciencia rebelde,
    silencio de nieve.
    Ante mi entrega diurna,
    ante mi herida reciente,
    silencio de nieve.

    Cuando grito la injusticia,
    silencio de nieve.
    Cuando grito que te quiero,
    nadie me entiende.

    Llamo al amor por su nombre,
    llamo a la puerta de enfrente,
    no me importa que me queme,
    llamo a tu llama
    silencio de nieve.

     

    Aviso

    Está seco, sus ramas sin hojas,
    su tronco sin ojos,
    sus cables sin savia,
    se mueve sin amor.
    Está seco.
    Nada le estremece,
    por nada hasta blasfema.
    La Bolsa y el Negocio
    sólo le hacen vibrar.
    Está seco.
    Se mete en Ministerios,
    administra guardillas,
    rebaja los jornales,
    que su vida es así.
    Yo lo he visto
    os advierto:
    Enterrad a ese hombre cuanto antes.

     

    No perdamos el tiempo

    Si el mar es infinito y tiene redes,
    si su música sale de la ola,
    si el alba es roja y el ocaso verde,
    si la selva es lujuria y la luna caricia,
    si la rosa se abre y perfuma la vida,
    si el amor va y me besa y me deja temblando…
    ¿Qué importancia tiene todo eso,
    mientras haya en mi barrio una mesa sin patas,
    un niño sin zapatos o un contable tosiendo,
    un banquete de cáscaras,
    un concierto de perros,
    una ópera de sarna?
    Debemos inquietarnos por curar las simientes,
    por vendar corazones y escribir el poema
    que a todos nos contagie.
    Y crear esa frase que abrece todo el mundo;
    los poetas debiéramos arrancar las espadas,
    inventar más colores y escribir padrenuestros.
    Ir dejando las risas en la boca del túnel
    y no decir lo íntimo, sino cantar al corro;
    no cantar a la luna, no cantar a la novia,
    no escribir unas décimas, no fabricar sonetos.
    Debemos, pues sabemos, gritar al poderoso,
    gritar eso que digo, que hay bastantes viviendo
    debajo de las latas con lo puesto y aullando
    y madres que a sus hijos no peinan a diario,
    y padres que madrugan y no van al teatro.
    Adornar al humilde poniéndole en el hombro nuestro verso;
    cantar al que no canta y ayudarle es lo sano.
    Asediar a usureros y con rara paciencia convencerles sin asco.
    Trillar en la labranza, bajar a alguna mina;
    ser buzo una semana, visitar los asilos,
    las cárceles, las ruinas; jugar con los párvulos,
    danzar en las leproserías.
    Poetas, no perdamos el tiempo, trabajemos,
    que al corazón le llega poca sangre.

     

    Hay un dolor colgando

    Hay un dolor colgando del techo de mi alcoba,
    hay un guante sin mano y un revólver dispuesto
    hay una exactitud en la aguja del pino
    y en icono viejo llora la Virgen Madre.
    Todo esto sucede porque estamos cansados.
    La vida no nos gusta y seguimos inertes,
    a lo mejor venimos para ser algo raro,
    ya lo peor nos vamos sin haber hecho nada.
    Vienen los gatos flacos con lujurias en boca,
    cantando eso que cantan a los pies de la urna,
    y salen los espíritus debajo de la cama
    cuando crecen los naipes en las manos del fauno.


    NOTA: Las citas literales y entrecomilladas de Gloria y algunos de sus datos biográficos han sido extraídos de El Libro de Gloria Fuertes, Antología de poemas y vida editada por Blackie Books.

  • 10 poemas para niños a la sombra de Gloria Fuertes

    10 poemas para niños a la sombra de Gloria Fuertes

    Gloria Fuertes. Retrato de Arturo Espinosa (Flickr/CC BY 2.0)

    El 27 de noviembre se cumplen veinte años del fallecimiento de la poeta para los niños por excelencia. Gloria dedicó gran parte de su vida y su obra a los más pequeños porque consideraba que también había que hacer un pueblo para la poesía, y los niños de ‘ahora’ serían el pueblo del ‘después’. Acercó este género literario a los niños mediante lecturas y recitales, programas de televisión, canciones incluso…. a día de hoy, sus poemas siguen saliendo en los libros de las escuelas y los niños siguen conociendo la poesía de su mano.

    Aunque pueda parecer sencilla, la poesía infantil es mucho más compleja de lo que parece, suele tener versos cortos, con rima fluida que le dé incluso cierto aire de canción, y un vocabulario asequible para los niños pero que, a su vez, haga volar su imaginación.

    En Poémame queremos completar nuestro homenaje con una recopilación de poemas infantiles publicados en la web, y alguno que otro dedicado con mucho amor, como a ella le gustaba, a Gloria, la poeta de los niños.


    Arcoiris – @cirratus

    Blandiendo tu cuerno,
    cuernito de plata,
    galopas el viento
    caballito de magia,
    tú,
    guardián de los cuentos,
    corcel de las hadas
    que adornas tu frente
    con tan bella espada.

    Y así,
    todas las noches,
    cuando el sol se apaga,
    vigilas inquieto
    los bosques y playas
    donde viven los duendes,
    por si los asaltaran
    legiones de orcos
    provistos de lanzas.

     

    Soneto infantil – @Aurora

    Le he tejido a la luna una bufanda,
    unos guantes y un gorro bien modernos,
    para hacerle más dulces los inviernos.
    Son de un suave color lavanda.

    Va haciendo, de su capa, propaganda,
    soltando comentarios muy maternos
    a los astros pequeños y más tiernos
    que le han hecho, de abrigos, su demanda.

    Ahora tengo un pedido de sombreros
    de todas las medidas y colores,
    de lana, fieltro y tela de algodón.

    Y coso para todos los luceros,
    con el fin de acabar con sus temblores,
    poniendo en cada hilván el corazón.

     

    Niña en el bosque – @canocs19

    Los frutos del bosque
    comía la niña
    entre verdes hojas,
    rojas y amarillas.
    Sentada en la hierba,
    las aves la cuidan.
    Los esbeltos árboles
    por ella se inclinan.

     

    Nana – @Alicia_Fernández

    En su mecedora
    se sentó la Luna.
    El gato de angora
    al pie de la cuna.

    Y duerme mi niño,
    rey del amor.
    Que la noche te traiga
    sólo candor.

    Que las estrellas sean
    tus centinelas.
    Que ahuyenten malos sueños
    con cantinelas.

    Que los búhos vigilen
    desde sus ramas.
    Que las que hilen
    tus sueños, sean las hadas.

    ¡Duerme, mi bien!
    Que por la mañana
    el Sol te salude
    desde la ventana.

     

    Yo soy Gloria – @Donaciano_Bueno_Diez

    Hola niños,
    yo soy Gloria,
    la que perdió la memoria
    que guardaba en su zurrón,
    pegó un mordisco al turrón
    creyendo que era zanahoria
    y allí quedaron sus piños
    ¡qué susto me dio el bribón!
    y hoy la he visto ¡maldición!
    agua sacando en la noria.

    Sé dónde anda
    mas no insisto.
    Hay quien dice que la ha visto
    con su pato, con su pata,
    con su gata turulata
    presumida, dando el pisto.
    Que marchó de cuchipanda
    con su música y su panda
    y su novio el Evaristo.

    Si me crees,
    no me creas
    que metida en las peleas
    y amarrada a ese bigote
    del soneto, su estrambote,
    toreando en las capeas
    le soltaba una patada
    y, procaz, la carcajada
    se montaba en el cogote.

    ¡Virgen santa,
    Ave María!
    Qué de artista no sería
    que subida en una lata
    nos cantó una serenata
    y hasta el público aplaudía.
    Mas por poco se atraganta
    -se hizo un nudo en la garganta-
    y creyó que se moría.

     

    Pregunta difícil – @defelapp

    -Amiga lechuza,
    respóndame usted:
    ¿qué cosa terrible,
    yo tengo en los pies?

    Si tocan un son,
    le bailo danzón

    Si escucho reggae
    lo bailo al revés.

    También me equivoco
    bailando joropo.

    -Lo siento mi amiga,
    no sé contestar…
    ¡Pues nunca una rana
    yo he visto bailar!

     

    Canción para un ratón – @Verín

    Hace tiempo que un ratón
    salió a ver el mundo
    asomando su hocico por mi costado.
    Quería escuchar mi corazón
    con ése latir tan profundo
    desde el otro lado.

    Fue trepando a mi regazo
    sin pedir explicaciones,
    pues bien sabía el ratón
    que el latir de mi corazón
    es una de las razones
    del calor de mis abrazos.

    Dice que soy la más bella,
    a veces, también la más fea…
    Que soy bucanera en su cuento
    donde no hay ranas, ni doncellas,
    donde sea como sea
    ella, el ratón, es la dueña del viento.

    Pues claro que si preciosa,
    serás la reina del planeta,
    serás… lo que tú quieras que ser.
    Ratón o mariposa
    surcando el mar en tu galeta
    hacia el amanecer.

    Y yo aprenderé a tu lado
    lo bonito de los besos
    y lo dulce que es reírse por reír.
    Saliste de mi costado
    como un ratoncito travieso,
    para enseñarme a vivir.

     

    Apaga la luz del mundo – @carlosmiguelez

    Apaga la luz del mundo (papá)
    que voy a dormir solita
    pues soy una niña valiente
    que luz ya no necesita.

    Un cuento, mimos y un beso
    es todo lo que necesito
    para quedarme dormida
    abrazadita a mi osito.

    Te puedes marchar tranquilo
    yo sé que estas a mi lado
    y no tardarás en venir
    si el miedo me ha despertado.

    Apaga la luz del mundo (papá)
    que no luzca ya luminosa
    mas caigo en sueño profundo
    al alba despierto orgullosa.

     

    Pula, pula, pula corda – @Jonnata_Henrique

    Pula, pula, pula corda
    Sai do chão, toma cuidado
    Pra corda não te pegar
    Pula, pula, pula corda
    Quanto mais é demorado
    Mais divertido vai ficar
    Pula, pula, pula corda
    Se você for alcançado
    Outro amiguinho(a) vai pular
    Acorda e gira, gira a corda
    Pula, pula, pula corda
    Brinca, brinca, até cansar

     

    Soneto a Gloria Fuertes – @raulrib2

    Sublime poetisa de los niños,
    de las rimas llenas de fantasía,
    sabor a golosinas de sandía,
    del regaliz con que te haces tus aliños.

    Quintales de ilusión y de cariños,
    dulcifican Gloria tu poesía,
    y son como una amable melodía,
    la belleza y ternura de tus guiños.

    Atiborras las letras de sabores,
    y me cantas con voz ronca al oído
    el cuento que me duerme y que me arrulla.

    Tu verso es un Arco Iris de colores
    que chispea en un cielo compungido,
    porque sin ti, el gallo… ya no maúlla.

  • Poémame cumple dos años

    Poémame cumple dos años

    Hace poco más de dos años recibí un mensaje vía Twitter, de un usuario llamado Poémame en el que se me invitaba a curiosear en la web Poémame.com y quizás publicar algún poema.

    Admito que al principio me costó un poco, dejé el mensaje ahí y pensé, bueno, otra web literaria, veremos… Pero un día de Octubre me dije, ¿por qué no? y decidí enviar un poema a ver qué ocurría.

    Recibí un comentario de @osvid donde me daban las gracias por compartir mis versos, y me daban la bienvenida a Poémame. Eso ya es diferente, me dije, he estado en otras webs literarias y no recuerdo que nadie me diera la bienvenida. La verdad es que ese gesto me animó a seguir publicando poemas. Estoy hablando del año 2016. Hoy, 23 de Septiembre de 2018, Poémame cumple dos años. y Yo sigo ahí, publicando versos y disfrutando de la lectura de poemas que personas como yo, ha encontrado en Poémame un lugar donde compartir sus textos, donde leer a otros autores e interactuar con ellos.

    No soy más que una usuaria de la web, como todos vosotros; llegué aquí por casualidad, monté mi mesita de versos y ahora he de admitir que me encanta recibir visitas, y me apasiona pasear por el resto de mesitas de los demás poetas, compartiendo lecturas, impresiones, sensaciones… y lo que más me importa y me cautiva, emociones. Porque principalmente, si algo es Poémame, es emoción. Sí, es poesía, es literatura, pero ¿qué son la literatura y la poesía si no emoción?

    A día de hoy, para mí Poémame es mucho más que un sitio web. Habréis visto que nos gusta decir que Poémame es un Bar literario y os diré por qué. Poémame es un lugar donde nos encontramos persones apasionadas de la poesía y, por extensión, de la literatura en general. Aquí nos leemos, aprendemos unos de otros, compartimos, e incluso colaboramos y hacemos versos entre varios autores, cosa que enriquece terriblemente la creación de cada uno. En Poémame he encontrado poesía, he aprendido y algo que no es fácil de decir cuando se habla de lugares virtuales, he hecho amigos, amigos a los que quizás no les he visto los ojos, pero les he visto el alma. Y eso, compañeros, no es fácil de pasar por alto. Ahora puedo decir que hay personas en el mundo a las que quiero mucho y ni siquiera les he dado la mano.

    Por todo esto y más, quiero desde aquí felicitar a Poémame por sus dos años, por darnos este precioso espacio donde poder dar rienda suelta a nuestra creatividad, donde poder encontrar personas que, quizás de otro modo, no las habría encontrado, donde poder encontrar poesía en estado puro, todo en un ambiente sano, alegre y literario.

    No quiero olvidar dejar un inmenso agradecimiento a Óscar David (@osvid), por su dedicación, por regalarnos su tiempo, por poner tantísima ilusión en algo que al final disfrutamos todos los demás.

    Os puedo decir que desde que estoy en Poémame, mi vida no es la misma, mi vida está más llena, y eso, amigos míos, es impagable.

    Por esto hoy quiero compartir con vosotros una serie de poemas que se han ido publicando en la web por y para Poémame; lo comparto con vosotros, pero uno mi voz a la vuestra para dedicárselo a Óscar, a Poémame y brindar dando las gracias por todo: ¡larga vida a este Bar!


    Nuestro Bar (@Malulita_)

    No se si es verso libre, prosa, historia o cuento
    sólo se que allí en ese pequeño bar brilla el intelecto

    Allá a lo lejos
    entre el bosque de poesía, ¿lo ves?
    allí ese árbol, el más hermoso
    el más verde y frondoso

    ése lleno de historias de vida,
    entre los miles que hay
    se distingue por sus hojas
    con miles de versos escritos
    que de muchos colores arroja.

    Creció a través del tiempo
    para cada uno de ustedes
    simboliza la amistad
    con mucha fraternidad

    Sembrado en tierra fértil
    abonado con lirismo excelente
    siempre fue regado de anhelos,
    letras y mucho compañerismo

    Si sus ramas y hojas ves adornados
    son los hurras, aplausos y bravos
    flores y sombreros que lanzamos
    al brindar por un compañero
    y su poema perfectamente logrado

    ¿Recuerdas?
    cuando andábamos de mesa en mesa
    brindando con la copa de la vida
    dándonos felicitaciones o tomando consejos

    ya embriaga de contento hasta confundía
    los nombres de las poetisas y apenada
    mil colores a la cara me subían
    ellas de tan buen humor se reían,
    ¡uuuufff! ¡qué alegría!

    Quisiera ponerle al árbol un letrero brillante
    en lo más alto de la copa como el que ilumina
    nuestro poético bar sus veinticuatro horas abierto,
    poetas y poetisas entran y salen todo el día
    ha sido el mejor acierto

    Siempre recuerda
    que éste árbol en sus hojas lleva magia
    pues creció con un tronco fuerte
    con raíces muy profundas
    que se extendieron a todo continente

    para que logres tus sueños,
    a los que pones mucho empeño
    te deseo la mejor de las suertes
    en tu noble labor de poeta y escritor.

    Tú eres como ese sembrador
    del poema de Rafael Blanco Belmonte
    que a diario siembra en el monte
    para personas que aún no nacen ni conoce

    y tú, tú siembras letras al mundo
    que como buena semilla crecen se expanden,
    brillan, dan frutos, se hacen grandes
    para delicia de quién te lee

    Deja decirte que tienes un lugar en mi corazón
    aunque estemos muy lejanos
    y nos separe cielos, mares u océanos
    y la distancia sea muy extensa.
    el habernos conocidos esa fue la recompensa

    te dejo mis buenos deseos
    además de mi fraternidad
    para que los siembres en tu víscera cardiaca
    no olvides que hoy en día se destaca
    todavía el amor y la amistad.

    Recuerda además hoy y siempre
    que te doy mi mano franca
    mi abrazo y compañía
    y mi cariño a distancia

    Yo me llevo en mi corazón
    muy adentro del alma mía
    áquel pequeño y alegre lugar
    que ha sido nuestro bar
    que felices nos unió un día

    Sí, nuestro querido bar poético.

     

    Poémame (@Satanasisalive_)

    «Encontré una casa de poetas
    donde vive una familia,
    encontré versos de libretas,
    en sus bordes y comillas.

    Entré a un espacio de mentes libres,
    de mentes agudas y llorosas,
    encontré líneas versos simples
    de letras escritas en prosas.

    Conocí una casa de poetas,
    donde las lágrimas
    se visten de lluvia,
    donde la vida
    nace y muere en un verso,
    donde en un escrito
    y unas cuantas rimas
    le dan la vuelta al universo.

    Conocí una casa de poetas, llamada Poémame.

     

    Generación Poémame (@MarcZarzosa)

    Abordamos los temas que son más dispares,
    pincelando los poemas de nuestro futuro,
    adornamos conciencias y lindos lugares…
    rompiendo mil lanzas por este infiel muro.

    Comentamos, amamos y colaboramos,
    como nadie en la historia se había atrevido,
    pajita a pajita construimos el nido,
    ramita a ramita cruzamos el charco.

    Generamos belleza y mundos ocultos,
    aunamos las piezas de un puzzle sin rectas.
    Le damos grandeza al tonto y al culto,
    buscamos la mezcla y la rima perfecta..

    Batimos en duelo sin miedos e insultos,
    tocamos el alma callando al tumulto.
    Rogamos al cielo el dar con la letra,
    y mientras lo piensas alcanzas la meta.

    Publica en portada, nuevo y destacado,
    y siente el delirio de ser valorado.
    Embriaga tu vida de oda o sainete,
    nada que envidiar a la del veintisiete.

     

    Nunca pensé (@Robert_Allen_Goodrich)

    Nunca pensé
    que llegaría a este nivel
    en esta Casa de las Letras
    en esta morada internacional.

    Gracias Poémame
    por dejarme entrar día a día
    noche a noche
    a este mundo poético virtual.

    Nunca pensé
    que llegaría este momento.

     

    Garabatos de palabras (@ArthaMoreton)

    Llevo unos días sintiéndome afortunada
    por haber encontrado este lugar tan denso de almas
    y me detengo por un momento a dar las gracias
    por tantas emociones que siento al leer vuestras palabras

    Añoro siempre las teclas de aquella Olivetti
    en la que jugaba a escribir de pequeña
    las primeras palabras que resonaban en mi mente
    y que no quería que echasen a volar dispersándose en la nada.

    Nunca me he considerado
    ni una poeta, ni una escritora, ni una pintora,
    aunque me atreva a escribir poemas, novelas y pinte cuadros

    Soy solo una persona que necesita
    que el relleno que escapa de mis costuras
    no desperdicie sentimientos en vano
    y barro mis emociones lanzándolas al teclado
    o cargando de pigmentos los pinceles

    Me siento una vez más atrapada por la sinestesia
    y aturdida por la serendipia que me lleva hasta vuestras palabras
    esas que al leer encienden mi alma
    y me rindo ante vuestros poemas, relatos y pensamientos

    Muchas son las obras de arte que me dejaron el corazón petrificado
    siendo difícil respirar tras contemplar tanta belleza
    recuerdo haber pasado media hora ante este cuadro
    aunque me pareció una dulce eternidad

    Es uno de tantos cuadros que me hubiera gustado pintar
    como son muchas de vuestras palabras las que desearía escribir.

     

    Ese bar donde se beben versos (@_Sejmet_, @Pequenho_Ze)

    Lugar para un encuentro inesperado,
    rincón para curarse las heridas,
    letras que no pasan inadvertidas
    a los ojos que vieron demasiado.

    Palabras que nos hieren el costado,
    nos arrancan sonrisas escondidas.
    Poetas que asoman a nuestras vidas
    abriéndose en canal a nuestro lado.

    Poémame, susurra o grita en alto
    verdades o mentiras descaradas.
    Decídete empleando prosa o verso,

    que desde aquí tu voz callada exalto:
    da luz a tus palabras más guardadas,
    lánzate a conquistar el universo.

     

    Me imagino un Poémame (@_Sejmet_)

    Sin nombres que señalen, que limiten el hondo piélago de la imaginación, me imagino un Poémame inserto en la naturaleza de los días. Más que un bar, una cabaña moderna. Mitad pastoril, mitad urbanita. Me imagino llegando a su puerta y en pie la primera persona con luz tras el humo que deja un cigarro sujeto en su mano, mientras coge en la otra una copa incompleta de cava, de cava y de letras. Me saludará con euforia y, a borbotones, saldrá la palabra derramada por su boca. Me imagino a un rompeolas en activo, salpicando frescura, y tendré que entrar, lo sé.

    A los pocos segundos habré traspasado el umbral y me costará tragar la paz que respire. Un inmenso mundo se abrirá a mis ojos. Sin ir más lejos, a la derecha hallaré, pegada a un estante repleto de libros, una sombra de alguien que mira por una ventana. Miraré yo también, y pensaré que estoy loca, cuando vea que ha sido capaz de poner ahí arriba, en el cielo, la suma de varios planetas alineados. Después, le dirá a la luna algo susurrado y ella asentirá. ¿Desde cuándo la luna comprende a un poeta?

    Seguiré mi camino dejando la duda enganchada a una mesa y sentada a mi izquierda, encontraré otra sombra anudando unos versos, usando un cordel para unirlos, atando sonidos, poniendo la rima con gran precisión. Le oiré mascullar entre dientes: esto nunca será perfecto. Es el ceño fruncido en su frente la experiencia reunida. Dejaré que prosiga el poeta con sus mediciones y me marcharé.

    En la barra del bar me estará esperando paciente una copa que no habré pedido y alguien con pinta de jefe me va a ofrecer en bandeja o en estrofa —según le apetezca—, unos versos crujientes, diciendo que soy poesía. No tengo ni idea de qué habrá en la copa, pero sabrá a farra, y mientras lo pienso, notaré que alguien retira el asiento que hay a mi lado, se sienta y me mira con ojos humildes que escriben sin pluma letras doloridas y reclamos de amor. De pronto, llamarán a la puerta y entrará la noche abrazada a un poeta que trae la mochila repleta de estrellas para colocarlas en nuestro salón. Contará que las ha cogido del cielo subido a la Torre Eiffel. Y no me va a causar asombro, no. Allí todo es posible. Hasta ver el mar cubriendo unos ojos que lloran poesía.

    Al final, perderé la conciencia del tiempo que lleve en el bar, porque en Poémame no existen relojes. El tiempo se mide en historias trasladadas a la Edad Media con vocablos rebuscados, o amparando oscuridades, dando alas a lo prohibido, despertando la inquietud o invitando a la calma, dependiendo del momento, ora vestidos, ora desnudos.

    Poémame (@Pequenho_Ze)

    Poémame el hambre literaria
    que navega por mis venas
    apresada.
    Rímame las esperanzas,
    desata las emociones
    que están guardadas.
    Haz de mi viaje un verso,
    de mi café una trovada
    de nuevos sueños.
    Ábreme otra ventana
    que muestre tu cielo y tu mar,
    ábreme el alma.

    Poémame las nieves de los labios,
    las grietas de los dedos,
    la mirada.
    Haz del huracán que acecha
    brisa de verano tierna,
    funde la escarcha.

    Que aunque no te veo los ojos
    sé que estás ahí esperando
    con tus versos en mis manos;
    mi mesa siempre es tu mesa,
    en la tuya tengo una silla…
    ¿nos poemamos la vida?

     

    24/07 Poémame ( @Letizia & @vsmc2002)

    Genio titular de Poémame…
    Cómo te explico,
    que el alcance de este, tu proyecto
    ha logrado un universo de letras
    como las mismas estrellas…
    lo nunca en tu mente esperado…

    Han venido desde tierras lejanas
    Desde Levante y Poniente
    Los versos y poesías que iluminan
    como el sol entre persianas…

    Todos aquí gozamos de una hermosa
    comunidad, sin importar distancias,
    montañas, mares, muros, barreras
    ni banderas…

    Y lo más grandioso: no cobras
    alquiler por dejar vivir la poesía
    en este bello universo ¡¡¡
    Tú vives en él porque estás
    detrás de ellos…

    24/7 se visitan los pasillos del gran
    salón Poémame, llamado también
    Bar de Letras…
    Aquí en sus patios nos damos cita
    poetas, poetisas, escritores, aprendices,
    simpatizantes, lectores, conocedores,
    curiosos y sin querer ofender,
    hasta plagiadores…

    Gran razón por la que todos
    los días en este paraíso que se ha
    formado, florece ricamente,
    y sus jardines embellecen el universo
    de la poesía, aún en medio de
    un mundo casi devastado…

    Que continúe con gran éxito esta
    maravillosa galaxia de letras
    donde la tinta y el papel no tiene
    límites…

    Ensalzado por miembros cuyos nombres
    se encuentran leyendo noblemente este
    humilde reconocimiento, y de quienes
    prefiero mantener a discreción.
    Y sin embargo sus nombres se visten
    del grandioso abecedario…
    desde la A hasta la Z.

    Bendita la hora en que tuviste
    la genial idea de crear este mágico
    lugar, donde todos y cada uno
    de los que formamos parte de él
    tenemos una y mil historias
    que contar….
    Gracias Óscar David, ¡mil gracias!

  • Poesía con aroma a sándalo: La pluma de Marisa Béjar

    Poesía con aroma a sándalo: La pluma de Marisa Béjar

    “Despiértame y déjame donde sólo el amor reine”

     La poesía de Marisa Béjar es un mundo en sí misma; un mundo fantástico de brumas y espíritus etéreos, luces y sombras, aromas, emociones y sentimientos; es como un viaje en el tiempo hacia una atmósfera medio gótica, medio medieval, medio romántica, que sorprende y atrapa por su magia. Tiene el don de pintar cuadros que dibujan imágenes oníricas, inquietantes, pero siempre con un pequeño destello de luz brillante. Este ambiente puede palparse, por ejemplo, en su poema «El escriba», en el que el lector casi puede oír el chisporroteo del cirio, el aroma a cera derretida, a papiro:

    El escriba vaga
    con alma traslumbrada
    y pluma amortajada.

    El porta cirios centellea,
    en duermevela fluyen letras.
    Tinta seca: catalepsia.

    Pero su poesía es también dinámica e inquieta, con una gran riqueza tanto por su vocabulario como por la variedad temática; cierto que en la mayoría de sus poemas aparece ese pequeño matiz oscuro tan característico pero, a su vez, esconde diversidad de sentimientos y emociones que atrapan y perfilan un universo único y tremendamente seductor en el que apetece adentrarse.

    Descenso

    Es un descenso ahogadero,
    acuña hielo mi pecho:
    sedimentos de espectros pendencieros.

    Siempre mi piel sin sustento,
    siempre oscuro el desfiladero.

    Si te llamo, sólo muevo los labios,
    tampoco hay heraldo de mi llanto.

    Es el reflejo de lo inverso:
    de morir ingrávido y cálido,
    a ser pesado acero en el cieno.

    Son mecenas que pulverizan mis venas.
    Consanguíneos de anfibios
    desmenuzando mi halo.

    Basculo en vano
    intentando hallar tu mano.

    Y al otro lado descubro un embrionario
    sentimiento de bienaventuranza.
    ¿Eres tú en la distancia?

    Otra característica de la poesía de Marisa, y quizás un fiel reflejo de su personalidad (tengamos en cuenta el dato que boxeó durante once años) es el espíritu luchador que no admite derrotas:

    es la pasión del luchador herido
    la que permite mantenerte erguido
    ante el dolor infligido

    Para Marisa, el dolor puede llegar a ser un motor para seguir adelante y no dejar jamás de levantarse, una lucha acérrima donde la fuerza del alma juega un papel importante.

    Aun así, a veces parece perderse en plena desesperación sin ese hombro donde esconderse a llorar, sin esa mano amiga/amada donde apoyarse; el suelo se puede llegar a quebrar bajo sus pies bajo el peso de una ausencia.

    Sólo mi alma errante
    en suspiros lacerantes
    si ya no estás cerca.

     Y es que las ausencias dejan mella en sus versos, convirtiendo algunos de sus poemas en un doloroso desgarro y suspiros.

    Góndola amada

    Lóbregas aguas estancan
    mi góndola amada.
    Donde yace el amor desusado,
    novelescos sueños cobijados.
    Rasgueo el odio con mi manos,
    ya no te hallo, ¿Qué hago?
    El tiempo es barro envarado,
    inmisericorde,
    inabarcable en llanto.
    Mi góndola amada,
    donde vimos cornisas doradas.
    El viento silabeaba tu amor,
    sin argucias, sólo pasión.
    Mi corazón descorchado
    a ti
    bramaba sin fin.
    Ahora en cordaje rasposo amarrado,
    desacostumbrado al desamparo
    te sigue hablando.

    O nos habla de ese pequeño detalle que sobresale de toda la atmósfera mundana, como se puede ver en el relato «El mirlo que escucho al anochecer» en el que hace un paralelismo del canto del mirlo con el alma y los sentimientos.

    (…) Es una lucha titánica, pero él logra coronarse en medio del desbarajuste urbano. Consigue crear un canal único en el que su voz se enarbola por encima del caos.

    Nos une un magnetismo especial: cuando se aproxima la hora me tiendo en la cama y su dulce cantinela me transporta a otro mundo. Es una especial conexión de almas interespecies.

    Una de las cosas que más destaca en su poesía es el arte que tiene para jugar con las palabras, creando versos de gran belleza y curadas rimas, dotando sus poemas de una elegancia y delicadeza áspera fascinantes:

    Dosel de nogal trenzado

    Caja de música desconchada
    yace en mi almohada.

    Lisonjeras notas
    cincelan de gloria mi alcoba.

    Transmigración auspiciada:
    ¡Volveré a sentirme amada!

    En ampuloso espasmo
    el dosel de nogal trenzado
    deviene exiliado.

    Soy aire, soy paz:
    ¡Antinomia irreal!
    Soy esqueje de ti mismo
    porque sólo en ti existo.

    Mi espíritu argentado
    en corazón sincopado
    cuando estás a mi lado.

    Distendido paraje ensortijado
    en herrumbre bañado…

    Por el bosque levitando,
    portón enrejado chirriando
    anunciando mi paso.

    Jardín en candil iluminado:
    y vuelvo al dosel de nogal trenzado.

     

    Su voz

    Su voz es laúd chapeado
    en principesco pasado.
    Piqueta dorada,
    vitualla en mi alma.

    Son renglones
    de sinsabores
    que libertinos
    huyen del Nilo,
    En busca de un aforismo:
    ¿Existe el amor que siempre alimente cuerpo y espíritu?

    Cuentan las hadas que su dorsal sobrenadaba en el agua.
    Siento sus tibias ondas
    meciendo mi cuerpo
    en silencio.
    Extático placer,
    dádiva que arquea mi espalda.

    ¿Su voz en el aire?
    ¡No!
    Me aguarda tras el cortinaje.

    La pluma de Marisa va más allá de la poesía, y es que la magia trasciende este género para deleitarnos con su maravillosa prosa poética:

    Soy una gota de agua en un vierteaguas

    Soy una gota de agua, pero no resido en la inmensidad del océano. Vivo en un vierteaguas. Me aferro a la porosidad de mi sustento aunque sé que no es eterno. Ese es mi suelo: tribulación y desconsuelo. Voy en busca de un asidero que me corone como un Ser imperecedero. No quiero vivir en un atolladero que me hostiga todos los días con mirar arriba.

    Demudó el cielo raso y claro, ¡ahora está encapotado! Mi mundo bucólico quedó expirado, en breve mi vida será tornado.

    No puedo parar la avanzadilla de la tediosa camarilla. Los truenos me advierten la llegada de la emboscada. Debo formar barricadas, me niego a caer en la nada…Me espera una vida aciaga. No quiero abandonar el vierteaguas, allí quise fundar mi propio reino; un pequeño lago que sólo en sueños logré atisbarlo. Es un bello recuerdo idealizado en un anclaje amado. Vacuos deseos malogrados, vetados en rictus de agrado.

    El descenso será inmediato, el cielo relampaguea imperioso por desatar su marea. Esa fuerza condensada cercenará mi dulce morada. ¿Y dónde vagará mi alma varada?

    Quisiera que hubiera una balaustrada que me eximiera de una vida frustrada. ¡Sí, eso! ¡Una mágica balaustrada; perlada de polvos de hadas! Pero yo no puedo fabricarla, sólo soy una gota de agua en un vierteaguas y nadie acude a mis plegarias. Y en un vano intento de arraigo ¡CAIGO!… Es un sustento insurrecto al sosiego. Me aterra más el vacío que llegar al suelo frío.

    Ahora mi vida transmuta. Me hallo inmersa en una siniestra gruta; sin sol ni luna. Avanzo sin cordura, sólo con la hambruna de vivir mi próxima aventura.

    Y no me detengo, se apodera de mí un sentimiento contrafóbico con bravura.

    ¡A lo lejos hay luz! Y detrás de una duna otra gota de agua me saluda.

    ¡Tanto miedo que tenía de caer al suelo y estoy viviendo en mi idealizado reino!

    El cielos de los perros, de Marisa Béjar (La Fábrica de Sueños, 2018)

    No en vano este año se ha publicado su novela, El Cielo de los Perros (La Fábrica de Sueños, 2018), donde se encuentra este mezcla de sentimientos, emociones y el mundo fantástico.

    Para terminar este pequeño repaso a la obra de Marisa Béjar, quisiera unirme al homenaje que @Malulita_, poeta de Poémame, le hizo al dedicarle este precioso poema:

    Flor azul (por @Malulita_)

    A la poetisa Marisa Béjar a su elegancia al escribir

    Flor azul con el mar
    en cada pétalo pintado
    azul diáfano del cielo .
    Flor que nace de la melancolía
    donde se posa el ave azul
    a cantar su mejor melodía.
    Donde las mariposas
    revolotean al ritmo
    de las notas de amor.
    Flor de nostalgia,
    azul preferido del poeta
    flor de virginal pureza
    Que con porte y estilo te yergues
    en libertad suave y serena
    luz difusa en bellas letras
    con elegancia escribe el poeta
    sentimientos en flor azul
    que nunca se extingue.


    Si quieres descubrir la prosa y la poesía de Marisa Béjar te invitamos a visitar su blog «La pluma de Marisa Béjar» y su perfil literario en Poémame.

  • Satanás is alive, y nunca hubierais dicho que fuera poeta

    Satanás is alive, y nunca hubierais dicho que fuera poeta

    @SatanasIsAlive aterrizó en Poémame a principios de junio para revolucionar el Bar de Poémame con su poesía absolutamente cautivadora.

    Adentrarse en sus versos, es introducirse en un universo dotado de cierto romanticismo crudo, mucho sentimiento, madrugadas, frío, cuerpos y con un sello personal indiscutible que los convierte una red en la que el lector queda atrapado sin apenas darse cuenta.

    Dice que le frustra no saber dar un final correcto a sus escritos, pero lo cierto es que sus poemas tienen un principio y un final que se dan la mano para hacer un poema cerrado y redondo. Os ofrezco un repaso por algunos de sus poemas, para saborear los diferentes colores, emociones y matices que se encuentran en sus versos.

    Hay poemas que traen un frío que nada es capaz de aliviar:

    Un café, en el anochecer de las mañanas

    Y entonces no,
    supe que no me interesaba
    sentir desaires
    al borde de un suspiro.

    Ni los reproches
    de una mente desgastada.

    No me interesaba
    sentir un abrazo
    frío,
    ni un tibio café
    por las mañanas.

    Yo era el barco
    de papel,
    ella la laguna
    al borde de los
    recuerdos.

    Y no necesité «Te quieros»
    como desayuno,
    no necesité más
    abrazos del viento
    ni piel de porcelana.

    Los pies
    caminaron por ruinas
    de caminos
    que nunca fueron
    ciertos y
    las lágrimas
    de una luna me abrazaron
    a través de
    la ventana.

    Y desde entonces
    la duda es cierta
    la mentira es vana,
    las curas vienen muertas
    con un frío café
    por las mañanas.

    En algunos de sus poemas, el tiempo, la soledad y la desolación se abren paso para quedar clavados en el alma del lector.

    Cuarenta veces invierno

    Olvídate de las flores bajo la aurora de tu mirada,
    olvídate del calor del café de la mañana,
    deja atrás al fantasma del pasado,
    ponle el cerrojo al corazón cuando salgas por la puerta.

    Porque olvidas besos y te quedas con los versos, que se ahogaron en tu boca
    y lloraron en tu mirada.
    Porque floreces cuando amaneces pero relampagueas de lluvia bajo el insomnio.

    Porque siendo fuerte te haces frágil,
    porque siendo frágil aprendes a ser fuerte,
    pero para ese rancio corazón ya no es fácil,
    olvidar querer, sin querer la vida ni la muerte.

    Has bailado sola,
    las manos del tiempo han dado arrugas de brisa a tu piel,
    la mirada de las nubes han dicho,
    que no has aprendido a caminar,
    por primero querer correr.

    Y desde entonces caminas en arrabales de sentimientos marchitos,

    donde los corazones vacíos se ahogan en mares de ron,
    donde la cura es el dolor y la sed de aliento es insaciable,
    donde mueres sin ser tú, sin ser nada, sin ser nadie.

    A veces plasma el amor en las letras de una manera casi musical, ese besar los versos, ese perder el corazón en un poema, dejando claro que alma con sus suspiros es poesía.

    Dejó de ser poesía

    Hice de versos rimas,
    condené la vida en un escrito perverso,
    asesiné al tintero sin conocer la vida,
    enterré el cadáver entre el paréntesis de un verso.

    Respiré en el cuello de una línea,
    besé las letras de una piel como mejor lienzo.
    Naufragué en una boca como Joaquin Sabina,
    en un retazo de papel le di la vuelta a un universo.

    Desde entonces
    ha de condenarme
    la mirada de una rima,
    la bocanada de un papel,
    escrito en un viejo recordatorio
    en los recónditos lugares,
    donde habitan los retazos de una piel.

    El alma de un libreto vaga entre prosas,
    las hojas pasaron a ser muchas cosas,
    pasó a no ser lo que parecía,
    perdió el suspiro del alma y dejo de ser poesía.

    Hay poemas que aparecen marcados por una herida triste que sólo la lluvia y la luna pueden mitigar.

    La falda de una habitación

    Se dice que en el amanecer de una noche,
    se dejaron besos empapados en el ombligo de un cuerpo,
    se dice que bajo el infierno de la luna y el capó de un coche,
    las mariposas hicieron ríos de un mar muerto.

    El renacimiento
    al tintero del tiempo
    cobró vida,
    los corazones
    posan cada noche
    en las miradas
    que nunca tocaron,
    de los abrigos de seda
    sin despedida.

    Las nubes
    levantan sus faldas,
    consienten las almas
    de vidas perdidas,
    al caer la noche
    bajo la falda
    no hay abrigo
    tampoco almas,
    está la lluvia
    de su lado y la luna,
    aliviando la grieta
    de la herida.

    Las ojeras del viento,
    posaron en los rostros del tiempo,
    y las dudas del pasado,
    no saciaron el arrepentimiento.

    En el matiz oscuro
    de un cielo gris
    hubo una historia
    con principio sin fin
    donde el amor,
    por noches lo decide
    el viento de los sentimientos
    del refugio,
    y la voluntad,
    era olvidada
    en la gaveta de una habitación.

    En algunos poemas es capaz de meter el universo entero en un solo verso.

    A veces el universo

    A veces el universo
    se atasca en un abismo,
    ese que deja muda a la letra,
    ciego al sentimiento,
    a veces el universo
    se atasca en las orillas
    del recuerdo.

    A veces el universo
    suplica piedad
    de las almas,
    y pide clemencia por las mismas.

    A veces el universo
    va de la mano,
    con otro universo,
    a veces hace de sí
    mismo lluvias,
    e inunda mares,
    donde creía
    haber desiertos.

    A veces el universo
    se llena de dudas,
    y rompe en letras
    las penas que viven
    dentro de sus sentimientos.

    A veces el universo,
    es solo otro universo,
    y de vez en cuando,
    cabe el mismo,
    en la escritura de un verso.

    Para acabar este breve recorrido por los poemas, os dejo un poema que sobresale por su exquisita belleza y esperanza, puesto que después de cualquier tormenta, siempre, siempre escampa.

    Cuando el corazón escampa

    Ya no llueve,
    ya el cielo no nubla
    sus arrabales
    de montañas rosadas,
    las viejas miradas
    han dejado de ser
    tan grises,
    la lluvia ha dado
    espacio al sol
    sobre las mejillas.

    El Jazz acampa
    en los oídos,
    de los apasionados
    escritores,
    que dan vida
    a las letras en versos
    de su universo.

    El sol
    ha dejado de quemar
    la lluvia
    ha dejado de doler.
    las mañanas,
    el pasto fresco,
    el «Buenos días»
    de una madre,
    las ganas
    de querer,
    el querer poder.

    Las mañanas
    ya son frescas,
    las tardes
    han caído
    cálidas,
    y la noche
    se ha vuelto nuestra.

    Ya no hay escombros
    en el cementerio de
    recuerdos,
    al son del fuego
    se han vuelto cenizas,
    se han ido
    sin decir adiós,
    el tiempo pasó,
    y al mal
    se lo llevó la brisa.

    Ya
    la falda de la luna
    no baila sola,
    y el sentimiento
    olvidado
    ha tomado vida
    como recuerdo,
    ya
    la vida no va
    tan lenta,
    va rápida
    para el loco
    que fingió ser
    feliz,
    cuando siempre
    habitó
    en la mente
    de un cuerdo.

    Pero escampa,
    para los ojos
    que llovieron,
    y ahora,
    sale el sol
    por las mañanas,
    con su abrigo de piel,
    para el corazón
    que supo naufragar
    algún vano
    sentimiento perverso.

  • 8 poemas para Federico

    8 poemas para Federico

    El 18 de agosto de 1936, Federico García Lorca fue fusilado por los franquistas en un camino de Granada. Moría en ese momento uno de los autores más representativos de la Generación del 27 y de la literatura española en general.

    Principalmente poeta y dramaturgo, Lorca, en sus años más jóvenes, pareció interesarse más por la música que por la literatura, llegando a ser incluso alumno de Manuel de Falla y manteniendo con este compositor una gran amistad. Pero finalmente su época de estudios en la Residencia de Estudiantes hizo que se relacionara estrechamente con intelectuales y escritores y se decantara más por la literatura, sin dejar del todo de lado la música, puesto que en su obra se pueden encontrar numerosas referencias musicales.

    A pesar de arrebatársela tan joven, su vida fue altamente intensa. Alrededor del año 1920, Lorca ya había publicado diversos libros de poemas así como algunas piezas teatrales, pasó unos meses en Nueva York, también La Habana, para finalmente regresar a Madrid en el 1930 e incluso dirigió una compañía de teatro llamada La Barraca.

    Su cuerpo, a día de hoy, sigue todavía en algún lugar cercano al camino donde fue fusilado, en una fosa común que hasta ahora no se ha podido encontrar.

    Este pasado 5 de junio se cumplieron ciento veinte años de su nacimiento, y en Poémame lo recordamos con una selección de poemas dedicados al maestro.


    Lorca Federico – @PiedehierroR

    A Lorca:

    Una paloma blanca con cuello azul metalizado
    revolotea por la Alhambra, buenos días cielo.

    Federico, las fuentes de Granada lloran lágrimas de princesa destronada y por el Sacromonte los gitanos bailan entre calderos de bronce y plata, hazaña que solo ellos saben sacar de su alma.

    Los pétalos caen de una buganvilla en la
    ventana, la bulla a lo lejos se confunde con la alborada
    prodigio de la naturaleza
    puya acerada.

    Después del crepúsculo
    la mortífera metralla.

    Llenó el horizonte de dolor y olvido
    quejidos del alma.

    El silencio lapidado la palabra
    el creador y la escritura.

    Fundirse como injerto en el árbol, por la mañana.

     

    A F. García Lorca – @Fernandogallego

    ¡Ay, madrugada despierta
    de luna grande escarlata ¡
    Enardecen los luceros,
    las azucenas se apagan.
    Los lirios del río bajando
    el verde plañir del agua;
    porque ha muerto Federico,
    el poeta de Granada.
    Fusileros de aguardiente
    entre la frente se clava
    peces con luces de vidrio
    bajo los ojos del agua
    la luna mira a los niños,
    la luna llora y se apaga;
    y los luceros del alba,
    vestidos de banderillas
    de rosa, oro y escarcha
    alumbran a las estrellas
    en el llanto de las fraguas.
    Porque ha muerto Federico
    está de luto Granada.
    Entre la sal y el jengibre,
    del albaicín a la alhambra
    van los gitanos descalzos
    con un nardo de esperanza
    gritando entre los sollozos
    tu muerte desconsolada.
    ¡Ay, Federico García ¡
    La pena negra se jacta
    de descargas de fusiles
    la madrugada borracha.
    Con tus manos de aceitunas
    y tu vientre de esmeralda;
    rodando estás por el suelo
    de la Vega de Granada.
    Tu sangre de limonero
    vertiendo la vega baja
    cubriéndose de amapolas
    un silencio de mortaja.
    ¿Dónde tu flor de corpiño?
    ¿Dónde tu fuente dorada?
    ¿Dónde los rizos vacíos
    de los destellos del agua?
    ¿Dónde Mariana Pineda?
    ¿Dónde el lucero del alba?
    ¿Dónde Antoñito el Camborio?
    ¿Dónde tu prieta navaja?

    Parad el tropel de luto
    que está la noche cerrada.
    Ya oscurece, el cielo turbio,
    las heridas se desangran

    ¡Ay, Federico García ¡
    Tu cara verde gitana
    se besa con las estrellas
    al filo de la mañana.
    porque ha muerto Federico,
    el poeta de Granada.

     

    Asesinaron los sueños – @Robert_Allen_Goodrich

    A Federico García Lorca.

    Con armas en mano
    aquellos críminales y asesinos
    acabaron con los sueños
    de un gran poeta y escritor
    un dramaturgo como pocos
    un poeta extraordinario
    uno de los grandes de todos los tiempos.

    ¿Por qué?
    ¿por su sexualidad?
    ¿por sus pensamientos?
    ¿por su inteligencia?
    ¿por qué no dejo que comprarán su conciencia?
    ¿por qué no pudieron silenciarlo a la buena?
    ¿por qué?
    ¿quizás?
    porqué él era mucho mejor que ellos
    le tenían miedo a la verdad.

    El duende
    el ruiseñor
    el poeta
    el dramaturgo
    aquel que escribía bajo la lluvia
    con la luz de la luna
    iluminando su sendero
    y su visión de tiempo y espacio.

    Un hombre culto y lleno de esperanzas
    lleno de sueños e ilusiones
    un maestro de la prosa y el verso
    un dramaturgo como pocos
    el padre de todos
    el maestro, el amigo
    el escritor y soñador
    el duende mágico y culto.

    El romántico y soñador
    ese que escribió los dramas más extraordinarios
    aquellas «Bodas de Sangre»
    «En la casa de Bernarda Alba»
    allá junto a «La zapatera prodigiosa»
    bajo «el maleficio de la mariposa»
    allá junto a Doña Rosita
    con la fuerza de la sangre
    bajo la intensa lluvia de la aurora
    y la luz de la luna.

    Fusilado cobardemente
    cuyos restos fueron enterrados
    como si se tratase de un animal cualquiera
    sin darse cuenta de que aquel día
    enterraban al más grande de los poetas de su generación.

    Decían que era un homosexual
    que era un masón
    que era un socialista
    puras excusas para acabar con su vida
    con los sueños de un poeta.

    Federico tu gente te recuerda
    hoy más que nunca.

     

    ¡Que no has muerto, Federico! – @moonlighting85

    Federico,
    hoy, ¿por qué no has venido?
    antes del cañón sonoro
    y del eco muerto del río.

    Federico sabio,
    el mas brillante amigo;
    amigo de todos
    los que vivieron contigo;
    los que contigo vivir
    hubiésemos querido,
    y tras tu silencio pedido,
    contigo prestos morimos…

    Dueles, Federico.
    Dueles de cerca
    al huerto;
    dueles de lejos
    a la tierra sangrante
    de la lunulata de Tages,
    adivina de tu destino.
    Dueles a causa del llamado
    a tu arribo sordo.
    Duele la ausencia
    de las seis cuerdas.
    Duele la sombra de tu alma…
    Dueles antes
    porque no dueles,
    pero dueles siempre, Federico.

    Tus pasos
    vagan incesantes
    al reflejo de tu sombra
    por el fortín de oro;
    por el cielo impetuoso
    donde tu Luna
    entona cada noche
    el cante hondo
    de tu amor y tu lloro.

    Granada,
    tu andaluz guía
    luciendo viva
    por ti ha muerto de a poco;
    por la ausencia de tus manos
    en sus muros;
    de tus letras
    recitadas
    en los versos
    de algún loco,
    va lamentándose
    ante la inerte
    crueldad de tus despojos.

    Federico,
    ayer, di,
    ¿por qué no has venido?
    a cosechar historias
    de las nochebuenas;
    a brindar con agave
    y burlar a la parca
    con tu recitar límpido,
    franco, suave…

    Federico,
    corazón del corazón y la azucena,
    ¿por qué, genio?
    ¿por qué no has venido
    dispuesto a cobijarte
    bajo las alas
    del águila real?
    pa’ contarle
    de la espera
    por tu niña amarga;
    de la verde carne,
    de tu amor oscuro
    o del sonámbulo romance.

    Federico.
    Suyo.
    Nuestro.
    Mío.
    El niño gitano.
    El hombre herido…
    ¡Anda!
    dile al amante perdido,
    cuéntale a la tristeza
    por qué no has venido.

    Aquí,
    sin ti, sobrevivimos
    los que ya te conocemos;
    los que te cantamos
    el desconsuelo
    cuando a la memoria regresas
    al Soneto de la dulce queja, 
    desde el mundo aquel
    donde se conocieran;
    donde quizás nos encontremos.
    En el mundo secreto
    de las almas perpetuas…
    esas que duermen
    por un rato,
    un minuto,
    un siglo…
    Esas que nos dicen,
    esas que te dicen
    aunque no hayas venido,
    aunque te volvieses
    por la tiniebla
    de la muerte
    sobre el mismo camino
    en tu Pequeño poema infinito…

    Aunque no hayas venido
    nos dices con tu voz de Madrigal:

    ¡Silencio!
    que no querías llantos…

    ¡A callar, has dicho!

    ¡Que no has muerto!
    ¡Que no has muerto,
    Federico!

     

     

    Lorca – @Letrasquesemuev

    Dame tu sed
    que a las escaleras de tus libros
    junto a ella beberé.
    Azuzan recorrerte,
    como aguas del Darro,
    el Albaicín de aljibes.
    Dame tu atlas
    que con él caminaré
    por reencuentros
    de un tiempo que perderé.
    Crujen agujas de reloj,
    de la Alhambra a las bellas Alpujarras
    que divagando en ellas veo
    tus ventanitas de oro
    cuando te leo.
    Que hasta el alba triste lloró
    por lo que,
    quienes hoy te quieren oculto,
    te hicieron.
    Verdugos del pueblo
    que te asesinaron ayer.
    Duerme Lorca,
    duerme en tu serena
    noche del alma,
    para siempre oscura
    y bella.

     

    Los gitanos van llorando – @EscritorJesus

    Los gitanos van llorando
    en sus carromatos de feria.
    A paso corto, los lagartos
    les acompañan en su pena.
    No tienen poeta payo
    que les escriba de tristezas.
    Ya Granada va de luto,
    ya Andalucía se quiebra.
    Quién consolará a los gitanos,
    quién a los lagartos su pena.
    Federico mientras tanto,
    en una cuneta cualquiera.

     

    Las palabras del agua – @useggb

    (Al Federico García Lorca,
    del poema: Manantial)

    Tu, Megisto nigromante
    de los mitos andaluces.
    Con el corazón en llamas,
    y sin la paz del amante,
    con las nieblas en el ojo,
    no leíste atentamente
    el mensaje de tu chopo.

    Las fuentes lo van lamiendo,
    y va cantando con ellas
    las palabras de la vida,
    palabras vivas sonrientes
    que le suben por su torso.
    Porque la vida es alegre,
    aunque tu estuvieras triste.
    Y fue por esa tristeza,
    Gran Megisto nigromante,
    que el mensaje no entendiste.

    No son palabras oscuras.
    Son palabras de la vida,
    palabras vivas y alegres.
    Esas son, las que hablan,
    ya que si puedes oírlas,
    los manantiales y fuentes.
    Para leer no hacen falta
    los chorros de cometas,
    ni torrentes de luceros;
    ni como gigante extenderte,
    de la raíz a las ramas
    escrutándoles los nervios;
    para así escuchar las fuentes.

    Solo sintiendo la vida
    con un sentimiento alegre,
    conseguirás de tu chopo
    esa comprensión tan viva.

    Ya no tendrás que morir
    ni romper jamás tus ramas.
    Todo sonido del agua
    es un repicar de loas
    al corazón de la vida.
    Como chorros de cometas
    y torrentes de luceros
    cada uno de los átomos
    de las alturas al suelo.

     

    La muerte le habla – @FVieiraAutor

    Duerme en tu yunque
    de plata gitana
    que la luna te aguarda
    para llevarte verde a su cama,
    a dormir con ella
    en el reflejo del agua,
    donde naranjas camborias navegan
    y ella se peina de fría plata.

    Mil claveles rojos cubren tu pecho
    y adornan tu hermosa cara.
    Miles de voces en silencio
    te lloran desde Granada.

    Duerme en tu yunque
    de alma gitana
    mientras los negros,
    con sus martillos,
    te rezan, lloran y callan.

  • 8 poemas y un relato para celebrar el Día del Libro

    8 poemas y un relato para celebrar el Día del Libro

    El 23 de abril es una fecha fuertemente vinculada a la literatura. En esta fecha fallecieron autores de la talla de William Shakespeare, William Wordsworth, Alejo Carpentier, Garcilaso de la Vega, Josep Pla o Miguel de Cervantes. Por ese motivo, la Conferencia General de la UNESCO decidió hacer de este día el Día del Libro.

    De hecho, fue Vicent Clavel i Andrés, escritor, periodista y traductor valenciano, quien propuso en el año 1923, a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona, la idea que el 23 de abril fuera declarado el día del libro que finalmente fue aprobado por el rey Alfonso XIII en 1926.

    No fue hasta 1995 que el Día del Libro quedó oficialmente instaurado a nivel mundial: la Unión Internacional de Escritores lo propuso, se presentó en la UNESCO y finalmente quedó marcado en el calendario de todo el mundo, coincidiendo con Sant Jordi. La tradición en muchos países pasa por que los enamorados intercambien un libro y una rosa. Asimismo, es el día en que cientos de escritores salen a la calle a firmar libros y encontrarse con sus lectores.



    Como no podía ser de otra manera, Poémame quiere rendir su particular homenaje a los libros y conmemorar este precioso día con una selección de poemas y un relato publicados en la web. ¡Que lo disfruten!


    ~~~Ellos son así ~~~ – @rebktd

    Hay letras que vuelan
    Y en el aire historias…

    Hay tinta en la hoja
    Y en su margen aroma …

    Hay libros que viajan
    y otros que abren puertas

    Entre sus renglones
    siempre hay sensaciones

    Siempre un personaje
    que será tu cómplice

    Siempre habrá una página
    que te identifique

    que te marque un antes
    y un después por siempre

    Siempre habrá una línea
    dándote respuestas

    Siempre habrá una coma
    marcándote un tiempo

    Te cederá un punto
    dónde tomar aire

    Y si no es suficiente

    Siempre hay un aparte
    sacándote el aire

    Siempre están ahí
    dispuestos a darte;

    Lo que necesites

    …Para cada instante…

    Ellos son así

    ~~Desnudan y visten ~~~

     

    Un libro, sol para el alma – @AljndroPoetry

    Cuentan de puertas
    de saber y de ensueño
    letras y umbrales
    de historias infinitas,
    tinta, seres, lugares;
    de cuentos y relatos,
    basto conocimiento,
    luz y sapiencia;
    los faros de verdad
    sol para el alma.

     

    Día del libro (23 de abril) – @horten67

    Beber de las fuentes
    que la mano de otros te ofrece.
    Encontrar historias
    y vidas afines y distantes.

    Conocer,
    aprender,
    descubrir,
    volar,
    viajar,
    sumergirte en un mar de sensaciones.

    Dejarte llevar por vidas,
    historias,
    sentimientos,
    anhelos,
    deseos
    y buscar en rincones ocultos otras puertas.

    Llenarte el alma,
    la mente,
    el corazón,
    y saber que aún puedes encontrar más.

    LEER UN BUEN LIBRO.

     

    Clásicos – @Canet

    Si algo existe que pueda perforar mi alma
    y haga latir mi meticulosidad hasta enterrarme
    en las vísceras de la tierra
    es ilustrarme con la literatura crucificado con Bach de fondo,
    porque no conozco, ni existe deleite
    más colosal que su húmeda
    fuente de sueños empotrándome
    en la sabrosa sapidez de los clásicos,
    percibir a través de sus muslos con versado contoneo
    a Wilde rozándome la piel
    con su prosa rasurada;
    al jardinero del mal Baudelaire caldeando mi garganta bramante,
    al tiempo que murmura entre convulsiones
    «son más bellos los sueños de los locos que los del hombre sabio»;
    a Sade con sus ríos impúdicos y púbicos que desembocan en mi boca,
    «en el amor, todas las cumbres son borrascosas»;
    a Dostoyevski, epiléptico barbudo que siempre
    acude al escondido jardín de mis labios;
    a Hesse, empequeñeciendo mi ética,
    despeinándome y aturdiéndome;
    a Flaubert, Huysmans, Kafka, Maupassant,
    un cuarteto a mis pestañas adherido,
    ¿y Poe?, ay ,¡por los clavos de cristo!
    consumir todos los clásicos ambiciono.

     

    Tiempo – @Jeilen

    Busco el tiempo,
    para los millones de libros de la biblioteca de la facultad que no leeré
    Tengo ilusiones
    Poéticas
    Filólogas

    No hay tiempo,
    Quizás se lo llevó un centro comercial
    Un café con amigas
    O una eternidad junto a mi otra mitad

    El tiempo se escapa
    Libros en vitrinas,
    Apuntes de filología

    ¿Dónde está el tiempo,
    para ampliar mis horizontes literatos?Tiempo discreto
    Tiempo continuo
    Tempus fugit

    No hay tiempo

     

    Alta literatura – @elcaminodeangi

    Cuando uno era
    más joven y más tonto, esperaba
    ese golpe de belleza que te inspira
    el poema perfecto.

    La tenía, la tenía…
    Mas era de locos.

    Ay, molinos con ínfulas de gigante.
    Ya no quiero ser el héroe
    de un imposible.
    Quisiera liberarme de esa quimera,
    como el oro desprecia la avaricia.

    Toda la poesía
    suena complicada,
    pero no lo es.

    Y ahora, que la noche y el arte
    me encuentran solo y más viejo,
    todo es esperar, oír
    la alta literatura de tus pasos
    tras la puerta de casa.

     

    Lectura nocturna – @danilll2000

    Los escucho
    De forma tan clara
    Como si estuvieran aquí

    El filósofo
    El asesino
    El poeta
    El policía
    Los gritos
    De la víctima

    Las legiones de Roma
    Marchando
    Buscando
    Nuevas fronteras

    Las bombas
    Que caen
    Sobre Londres

    Las voces
    De la historia
    La filosofía
    La poesía
    La literatura
    Retumban
    En el silencio
    De la noche

     

    Espero no enterarme de que estoy escribiendo de vos – @geropoetico

    Sos mi literatura favorita,
    el cuento que me cuento antes de dormirme.
    Sos también mi cielo inentendible,
    que me gusta así, sin explicaciones.
    Sos también mi creación,
    que lleva nada de imaginación, y todo de vos.
    Sos también la que no puedo,
    la manzana que me prohibí siquiera pensar.

    Espero no enterarme de que estoy escribiendo de vos.

     

    La musa en títulos e índices – @MauricioSegal

    Era, ciertamente, un autor prolífico pese a su autodidactismo. Falleció de una extraña enfermedad a la edad de 69 años, y la cantidad de escritos que publicó (y quedan aún sin publicar) es de, más o menos, el triple de la edad que alcanzó. No estoy seguro porque las matemáticas no son mi fuerte.

    Con respecto a su obra, ésta consiste en más de cien minicuentos —destacan El plagioDolor sordoDías húmedosLa casa de las paredes pintadas de negroCiego espejo, y más—, otros cien cuentos de relativa extensión —Carámbanos de vidrio y Todos los hombres son los más conocidos como el lector sabe—, y algunos poemas en prosa —ya que las reglas del verso le resultaban demasiado difíciles de entender. (Se consideraba incapaz de concluir una novela, de ahí a que no haya escrito ninguna).

    La fuente pieria de la que bebía para obtener sus ideas es un detalle casi morboso que considero necesario obviar; pero cada quien tiene sus obsesiones, y entre los morbosos hay un investigador que destaca por querer encontrar una respuesta al interrogante. A mí, personalmente, con leer o escuchar la palabra imaginación me basta. No así a este tal Brian Bodart, que publicó hace unos años La musa en títulos e índices, un libro de más de mil doscientas páginas (excluyendo notas y bibliografía) que, en resumidas palabras, puede explicarse de la siguiente manera: La genial imaginación de este autor dependía de un extraño estímulo: leer sólo los títulos e índices de un libro ajeno; es decir, convertía el defecto del prejuicio en una virtud ya que el libro entero de un autor no le inspiraba en absoluto; porque, dice La musa…, el título de una novela y los títulos de los cuentos de un índice le permitían crear su propia historia, con su propio mundo, descripciones, diálogos e incluso cuentos dentro del mismo cuento. Pese a que no compartí aquel argumento surrealista, el autor logra convencerte de ello una vez cerrado el libro. Casualmente, en estos instantes se encuentra sobre la mesa, bajo la lámpara encendida; es de noche y sus bordes se disuelven en la oscuridad de la habitación debido a que el libro no logra iluminarse en su totalidad. Tiene una portada color púrpura y el dibujo de un dragón escarlata en el medio. Como pie de página, a la izquierda del nombre de la editorial, puede leerse Novela Juvenil porque La musa en títulos e índices no es ninguna investigación. Daría más detalles del libro pero acabo de cometer la torpeza de revelar mi secreto.

  • 7 poemas para celebrar el Día Internacional de la Poesía

    7 poemas para celebrar el Día Internacional de la Poesía

    Era el año 1997 cuando el poeta y editor Antonio Pastor Bustamante propuso a la UNESCO la creación del Día Mundial de la Poesía, con el objetivo de impulsar este género y la comunicación a través de la palabra y la creatividad. Tal propuesta fue aprobada casi de manera inmediata. Después de diversas opciones, fue en 1999 que se acordó que el día elegido fuera el 21 de Marzo.


    En Poémame queremos también celebrar este día con una pequeña selección de poemas por y para la Poesía. Decía Violeta Parra, gracias a la vida que me ha dado tanto. Tomamos prestadas sus palabras y damos gracias a la poesía, que nos ha dado tanto.

    Que la disfruten.


    Poesía – @raulrib2

    Refleja un atardecer, o le canta a la luna,
    duerme al recién nacido con su canción de cuna.
    Con una copa, al piano, de su mente al cantante
    le brotan en la noche, las rimas asonantes.
    Y una lánguida dama, suspira enamorada
    si le regalan dulces versos con la mirada.
    Es tan suave y tierna, como pétalos de flor,
    son las bellas palabras que anuncian el amor.
    Es susurro, es arrullo, fontana que te seda,
    rumor que te conforta, murmullo en la arboleda.
    Dar ritmo a la palabra, dictarla con cadencia,
    las musas que te inspiran, del lirismo, su esencia.
    La lágrima, el abrazo, besarte, y la caricia
    de la seda de tu piel, sentirla con delicia.
    Torrente de sentidos, y mucha sutileza,
    es describir la vida, con halo de belleza.
    El delirio de un sueño, volar con fantasía,
    el arduo sentimiento… dime ¿qué es poesía?

    Te celebro enamorada – @DeeDee y @rebktd

    Sin saber si naciste de la vida
    o la vida nació de tu existir
    te celebro con todo mi sentir
    acuarela de magia florecida

    Oleaje de tinta embravecida
    latiendo corazón en tu vivir
    sentimiento palpita en tu vestir
    en fogata de versos encendida

    Pentagrama de dulce melodía
    desnudando mi piel en las entrañas
    de pureza tu esencia me alimenta

    en cascadas te esparces, poesía,
    perfumando con luz a las montañas;
    es de ti que mi mundo se ornamenta.

    Costuras de poeta – @sarrd8r

    Con mis versos en los bolsillos
    el azahar como vaho de mi inspiración,
    renuncio a etiquetas prendidas
    en el pecho de la vanidad.

    Poeta hidalgo de letras
    derramadas en costuras
    como portales de quimera muda.

    Ramos con tejido de poesía
    germinada en pasados de dunas
    como espectros sin cobijo,
    futuros versados en boliche del deseo
    huyendo del presente maduro
    de impúdico granito.

    Bruñir pozos en cada latido,
    sentarme en los ribetes del abismo
    con los pies de mi pluma colgados,
    rasgando la tinta del desvelo.

    Ansío trocar los guijarros de mi juicio
    por alboradas deshaciéndose en lluvia,
    encordar letras cual trampa del tiempo
    donde descanse el ruido de la punzada
    fluyendo en marisma blanca de lutos.

    Y nos llamaste poetas – @Transmisor_d_Sinestesias

    Hasta que viniste
    supe de trazos imposibles

    de la luz
    que surge del agua,
    del iris
    donde nadar

    de la voz
    que lame los poros
    de la noche
    que perfora sentidos

    de desquebrajadas estrellas
    y fantasías en migajas…

    Supe de huecos
    en el cielo,
    de las puertas
    en el pecho

    del disparo
    de una mirada,
    de lo que lloran
    mis soles

    de lo que gritan
    las pupilas,
    de la voz cañón
    de un latido…

    Hasta que te conocí
    supe del cáliz prohibido
    creador de locuras

    de las olas
    en la epidermis
    de las arenas de melancolías…
    y océanos de mente en blanco…

    del elixir de ilusiones
    de pasión y lunas desbordadas

    Hasta que me abrazaste
    supe de cristalinas libertades
    del big bang de sensaciones…

    Madre, musa, maestra
    me ungiste y bautizaste
    como a todos tus hijos
    quizás como el menor de ellos
    y nos llamaste Poetas…

    Me dicen las letras (tlajtokuikayotl) – @MiguelAdame

    Aprendí a respirar en automático
    a disfrutar las flores y suspirar mi aliento
    impregnando de sus eternas fragancias
    a disfrutar del viento cuando más descobijado estaba.

    Nadie me enseñó a vivir en la ausencia
    a querer a plenitud con todas mis fuerzas
    a sentir la muerte con la vida plena
    a curar mis heridas con la nostalgia de las letras.

    Sólo tú me llevaste de la mano
    como fiel regazo en primavera pasada
    soportando el desamor atrincherado
    en un desvelo enfermo y nunca olvidado.

    Fuiste para mí una palabra libre
    el mejor susurro en una tormenta airada
    el calor en la desolación del mismísimo silencio
    con mi mejor razón para versar con calma.

    Eres mi propia revolución
    ante las angustias efímeras y mal sanas
    mi fuerza suprema que sostiene a la cólera incendiada
    más que un montón de ideas que en su dulce galope se escapan.

    Eres mi voz en el ruido que sólo colapsa
    nunca ignoré los versos que me hablan
    nací con ellos en una prematura mañana
    moriría por ellos si sólo fuera un aliento de esperanza.

    Poesía – @EstebanPerezsan

    Por qué llegas silenciosa si mis gritos te conocen
    y te escondes enfrente de los ojos y me tocas,
    caricia alada que en los labios queda
    como hilos de lluvia, como hiedra,
    si huelo tu sed y bebo tu agua,
    por qué llegas así, furtiva en la palabra,
    si te amo con los cinco sentidos, poesía.

    Poesía – @elreflejoderox

    La poesía
    es tinta
    que permanece
    flotando después
    de atravesar una tormenta,
    rastros de rayos
    y centellas,
    locura
    que intenta ser,
    apenas, lo idílico
    de las emociones
    a los ojos
    de un intento de poeta.
    Por eso,
    los grises
    caben en tantos colores,
    el alma
    envuelve las manos,
    una voz
    se escucha en las letras
    y se siente como
    estalla el corazón
    a la sombra de la razón.

  • 6 poemas feministas para reivindicar el Día Internacional de la Mujer

    6 poemas feministas para reivindicar el Día Internacional de la Mujer

    Desde hace muchos años, el 8 de Marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer. Su origen se remonta a mediados del siglo XIX; en esa época cada vez más mujeres se incorporaban al trabajo en fábricas, realizando jornadas intensas de doce horas diarias a cambio de un sueldo miserable. Esto provocó que el día 8 de Marzo de 1857 más de un centenar de mujeres salieran a las calles de Nueva York al grito de “Pan y rosas” para reclamar un salario acorde con su trabajo y mejores condiciones de vida.

    No fue hasta principios del siglo XX que en un Congreso Internacional de Mujeres Socialistas, en 1910, Clara Zetkin, dirigente del partido Social Demócrata Alemán y fundadora del periódico “La Igualdad”, propuso que se estableciera el 8 de Marzo como el Día Internacional de la Mujer, para recordar y homenajear aquellas mujeres que llevaron a cabo las primeras acciones para la defensa de la mujer; si bien es cierto que en varios países se tardaron varios años en reconocerlo.

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    A tal objeto, nos gustaría hacer nuestro pequeño homenaje a la mujer con una pequeña selección de poemas para vosotras. Eso sí, sin olvidar que todavía nos queda mucho camino por recorrer, mucha lucha por ganar y llegar a la plena libertad para las mujeres. No debemos olvidar que aún hay muchos lugares donde la mujer vive sometida, discriminada y sin igualdad de derechos.

    ¡Va por vosotras, luchadoras! Y sobretodo, nos queremos vivas.


    Soneto a mis mujeres – @raulrib2

    «En el Día Internacional de la Mujer, mi pequeño homenaje a mis mujeres… a todas las mujeres»

    Ay mamá, mujer que me diste vida,
    la tuya se evaporó… tan fugaz,
    que sombría quedó la oscuridad
    de una fúnebre noche en tu partida.

    Desconsolada y muy triste, afligida,
    nos quedó otra madre, todo bondad,
    mi abuela, que nos amó de verdad,
    hebra de amor en nuestra piel cosida.

    ¿Quién me cuida? Otra mujer, otra vez,
    aquella que me arrulla en primavera,
    y en el hosco estío calma mi sed.

    Son ellas, madre, abuela y compañera,
    una aquí, otras más allá, en los alcores,
    mujeres de mi vida… mis amores.

    Día Internacional de la Mujer – @EvanHuygens

    Día Internacional de la Mujer
    Que en las calles sacan pecho
    Mas parece que fue ayer
    Cuando carecían de derechos

    Tenaces, luchadoras
    Cual madre mía
    Siempre es vuestra hora
    Y no sólo este día
    Feliz día de la mujer trabajadora

    Mujer – @EPadrón

    Hoy quiero guardar tiempo de silencio,
    por las almas buenas,
    que hoy ya no están.
    Esas que ni tumba alcanzan y penan,
    en la eternidad.
    Recibieron rosas entre golpe y golpe
    y tal vez un beso.
    Fueron engañadas por las risas bellas,
    genuina mentira.
    ¿Y cómo es posible
    que quien dice amarte
    te pueda dañar?
    Miedo que consume,
    tras un puño rudo que causa dolor.
    Terror tras los gritos
    y agresión que escupe tan solo terror.
    Amenaza infame
    que cierra tus puertas
    y tira la llave.
    Que corta ilusiones,
    deseos,
    la vida…
    ¡Eso no es amor!
    El amor es viento apacible y bello,
    que besa y abraza,
    que te ve preciosa, que te quiere libre,
    feliz y triunfante.
    Ese sentimiento no puede dañarte,
    es lo más sublime que puede arroparte.
    Y puedes confiar en quien te respeta,
    protege, valora y te da un lugar:
    el lugar perfecto, el más importante.
    El hombre que te ama comparte tus sueños
    y te hace vibrar,
    es tu luz etérea y cuida de ti,
    como el gran tesoro que pueda tocar.
    Mujer, eres luz.
    Mujer, eres fuerza.
    Mujer, eres vida.
    ¡Atrévete a ser!
    Ámate, mujer.

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    Esclava – @Galilea

    Pesan tus pestañas cubiertas
    por escarcha de lágrimas heladas.
    Mujer esclava, usada y mancillada.
    Mujer que sufres la ignominia
    de una sociedad que calla…
    y acepta… y consiente…

    Trafican con tu cuerpo
    arrancando dignidad y esperanza.
    Y se te hielan las lágrimas entre surcos
    de maquillaje rancio y cuarteado.

    Herida en tu fortaleza y sometida,
    un pozo negro e infame quiere anularte.
    Y el cuerpo se quiebra y el Alma agoniza…
    pero tú te levantas y gritas;
    aúllas dolorida reclamando justicia.

    Ave Fénix que renaces
    desde la inmensidad del sufrimiento,
    delatando en tus ojos
    la hipocresía de quien calla…
    y acepta… y consiente…
    sin transparencia ni sonrojo.

    A mis hermanas – @María_L._Alonso

    Si mis dedos,
    mis pies,
    mis piernas,
    si mi cuello,
    mis ojos,
    mi cabeza,
    si mis manos,
    mis brazos,
    mi espalda,
    si mis pechos,
    mi ombligo,
    mi alma
    fuesen capaces de sentir
    las heridas y cicatrices
    que todas llevamos en los cuerpos,
    despedazaría las cuerdas,
    las cadenas,
    las sogas,
    ahogaría los gritos,
    los golpes,
    el quejido,
    repararía los daños,
    las lágrimas,
    la locura,
    cosería los cortes,
    los quiebres,
    la Historia.

    Sin título – @LiaKarachuri

    Temo por mí, temo por todas las mujeres de mi vida,
    No me siento segura ni a la luz ni a oscuras,
    Por las calles hay cuerpos inertes que cedieron en la lucha,
    otras más que nunca se enteraron que llegaron al final.

    ¿Qué culpa tenemos de haber nacido con este género?
    ¿Qué culpa tienen nuestros padres?
    ¿Por qué me odias a mí monstruo de la noche?
    Silencio…no me respondes, entonces que sea Dios el que te juzgue.

    Hoy, este llanto quema mi ser como el aguardiente,
    Es tanto que hasta el ave matutina esconde su canto.
    Ya no quiero ser más el blanco de tus vituperios
    Solo quiero la tranquilidad y equidad,
    Quiero la bondad y la paz.

    Tenemos que alzar nuestro canto al unísono.
    Gritar que somos muchas
    Somos la vida
    Somos amor.
    Porque la mujer tiene valor, ¡sí!, el mismo que tienes vos.