Categoría: Poemas

  • Tres poemas de Roberto Bolaño

    Tres poemas de Roberto Bolaño

    Roberto Bolaño (1953-2003), nacido en Chile, narrador y poeta. Considerado como uno de los es­critores latinoamericanos imprescindibles de nues­tro tiempo.

    Con 15 años comenzó su carrera literaria, donde su primera etapa estuvo marcada por la poesía y aunque nunca abandonó este género por completo, sí que la narrativa ocupó un papel importante en su obra.

    Autor de varios poemarios, cuentos, ensayos y novelas donde su estilo literario, aunque difícil de encasillar, estuvo marcado por la libertad, originalidad y fuerte personalidad.

    Tras su muerte dejó inconclusa varias obras, entre ellas su novela “2666″, publicada el 2004 de forma póstuma. Falleció el 15 de Julio de 2003 en Barcelona.

    En 2018 se publicó toda su poesía en un solo volumen “Poesía reunida”.

    “Leer es aprender a morir, pero también es aprender a ser feliz, a ser valiente”.
    Roberto Bolaño

    I

    He soñado labios
    (¿Solitarios y abiertos? ¿Partidos por el viento?)
    Labios como corazón de ornitorrinco
    Se mueven entre las ramas        Nada se escucha
    (¿Han quitado el sonido? ¿El sonido bajo los árboles?)
    Labios húmedos que sonríen al final de mi sueño
    Sobre un fondo de hojas        El empapelado
    de esta pieza de hotel        Dibujo tenaz
    Rumor del medievo

    II

    Los floreros disimulan
    La puerta del Infierno
    Con cierta clase de luz
    Y a determinada hora
    De repente te das cuenta
    Ese objeto es el terror

    III

    Escribe el sexo rojo atravesado por palmeras grises.
    Similar es este eclipse a tus lentes que caen al abismo.
    En la sala de lecturas del Infierno.
    Con los hombres concretos y los hombres subjetivos
    y los buscados por la ley.

    Poemas seleccionados de su poemario Poesía reunida.
  • 3 poemas de Igor Krajchev, poeta macedonio

    3 poemas de Igor Krajchev, poeta macedonio

    Igor Krajchev es un escritor, poeta, crítico literario e investigador macedonio.  Es Licenciado en literatura macedonia y en literaturas eslavas del sur.  Ha publicado tres libros de poesía «Realidades»(2005), Círculo – Medio Círculo (2015), «21» (2019), y dos novelas «Guerreros y Héroes»(2007, 2013) y «Tres Segundos» (2009). De 2009 a 2015, fue miembro del Comité de Organización de la Manifestación Internacional de Poesía «Encuentros de Racin». La obra de Krajchev ha sido traducida al inglés, alemán, checo, ruso, rumano, ucraniano, croata, esloveno y otros idiomas. Ha sido galardonado con numerosos premios: «Premio 9 de noviembre»(2007), el prestigioso premio «Maestros de la prosa» al mejor libro en prosa (2013), el «Premio especial Karamanov 2014» por su libro «El círculo-medio círculo», el premio «Círculo Literario» del Círculo Literario de Bitola (2015), el premio «Festival Lindens» al mejor poema, otorgado por la Asociación de Escritores de Macedonia (2015), el prestigioso premio «Enhalon» al mejor poema en las Veladas Poéticas de Struga (2016), el premio «Placa conmemorativa – 9 de noviembre» otorgado por el Ayuntamiento de Veles (2018), el prestigioso premio «Jovan Koteski» en los Encuentros Literarios de Struga al mejor libro de poesía «21» (2019) y también con el Premio Internacional del Presidente de AIWB (Asociación de Escritores Independientes de Bulgaria). Es el fundador y organizador del festival de poesía online UNITED WORLD OF POETRY, en el que participaron nombres poéticos de fama mundial. Krajchev es miembro de pleno derecho de la Asociación de Escritores de Macedonia , y desde marzo de 2018 es miembro de su Presidencia, también es miembro de la Asociación de Escritores de Croacia, del Gremio de Escritores de Europa y de la Asociación de Escritores Ostwestfalen Lippe, Alemania.

    Mis círculos

    Dibujo mis círculos en las imágenes

    de mi tiempo…

    todo es calidez

    y despreocupación dentro de ellos…

    mis círculos son mis nidos

    donde puedo desplegar mis alas.

    El tiempo

    romperá

    mis círculos

    como los pájaros

    rompen los huevos de sus crías

    entonces sabré volar…

    La vida es un juego de ajedrez

    Estoy jugando la única

    y la más importante partida de ajedrez

    como un duelo contra un oponente desconocido

    siento que pierdo

    que estoy escarificando mis mejores figuras

    para ganar tiempo…

    sólo lamento

    no haberme dado cuenta

    antes

    que el punto no es ganar –

    eso es imposible,

    lo importante es posponer

    la derrota…

    es una pena

    que no podamos volar

    la vista del tablero de ajedrez

    es mejor

    desde arriba…

    Canción de medianoche

    Dejo que la vela

    arda,

    me consuela

    mientras hablo

    con mi sombra en la pared…

    Aprendo a escuchar

    mientras

    hablo con ella…

    La luz,

    a través de mí,

    proyecta a otra persona…

    Me pregunto

    cuántas sombras viven

    dentro de mí y

    cuánta luz hace falta

    para pintarlas

    en la pared…

    No hablo,

    estoy escuchando,

    sólo entonces

    podré oír eso

    que no sé…

    Voy a buscar

    en las formas

    hasta verme

    a mí mismo…

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • Cinco poemas de Julia Ferrer

    Cinco poemas de Julia Ferrer

    Julia María del Solar Bardelli, más conocida como Julia Ferrer, es una de las voces peruanas menos conocidas y, sin embargo, una de las más potentes.

    Nacida en Lima, un 25 de Febrero de 1925, en el seno de una familia acomodada, mostró desde bien joven un carácter rebelde, contestatario e independiente. Esta manera de ser se ve reflejada en muchos de sus poemas, que poseen la misma fuerza que ella poesía. No en vano, el escritor peruano Sandro Chiri afirmó, refiriéndose a Julia: «Ella era como sus poemas: carne y fuego.» Y de hecho, es una frase que define muy bien a la mujer y a su poesía.

    Durante su etapa de estudiante, empezó a interesarse por la poesía, leyendo a diversos autores como Virginia Wolf, Baudelaire (cuya influencia se siente en los poemas de Julia) o Omar Khayyam, uno de los autores que más la marcó. Este interés por la literatura la llevó a frecuentar tertulias que se daban en algunos selectos cafés de Lima; tertulias que versaban alrededor de la literatura y el arte en general. Julia, de hecho, era amante del arte en casi todas sus vertientes. Así, realizó estudios en la Escuela Nacional de Arte Dramático (ejerciendo posteriormente también de profesora de teatro), y cursos de pintura en la Escuela Nacional de Bellas Artes.

    Conocedora de varios idiomas (francés, italiano, portugués e incluso un poco de alemán), realizó diversas traducciones y acabó trabajando, en los últimos años de su vida, en la Biblioteca Nacional de Lima, donde llevó a cabo, como mujer inquieta que era, diversas actividades culturales.

    Mujer de fuerte carácter y ansias de saber, vivió durante unos años en Sâo Paulo con uno de sus maridos y, posteriormente, cuando ese matrimonio se acabó, inició una relación con el actor Octavio Ramírez, con el que realizó diversos viajes por el mundo, visitando lugares como México, España, Italia o Francia.

    Se dice, pero, que su amor más intenso fue con el pintor Carlos Ostolaza, con quien mantuvo una relación de veinticinco años, hasta que Julia falleció el 16 de Febrero de 1995.

    Su obra poética rompe con los cánones tradicionales; Julia, como bien nos marca su carácter libre y autosuficiente, seguía sus propias normas y sus propias modas. Así, nos encontramos con una poesía personal, transgresora, adelantada y única. Rompió los moldes tradicionales para dejarse llevar enteramente por su inspiriación.

    De ahí surge una poesía distinta, una poesía que sorprendía por su forma y, en cierto modo, su crudeza. La poesía de Julia, de hecho, muestra su manera de ser, su independencia y su rebeldía. Navega entre lo real y lo onírico, entre el amor y el deseo. Son un reflejo de su personalidad fuerte, su libertad y su autosuficiencia.

    En vida publicó dos libros de poesía: Imágenes porque sí (1958) y La olvidada lección de las cosas olvidadas (1966), aparte de poemas aparecidos en diversas publicaciones y revistas. En el año 2004 se empezó a recuperar su voz poética a raíz de la publicación de Gesto, una antología que recoge sus poemas y ha ayudado a reconocer a la Julia poeta y a darle el renombre que probablemente merecía.

    POEMA

    y yo

    que todo lo hago realidad

    me enredo mucho

    con el vaho de los nombres

    y es

    que la vida a bocanadas va

    pero en el fondo

    mi corazón

    sufre

    y pisa almendras

    y no sólo eso

    sino también

    de aquel remoto esclavo

    que se escapó del cielo

    tomó la viad

    como quien va a su casa

    me dejó esta piel suave

    y se ocultó detrás de la cortina

    mientras su sangre goteaba en

    el teclado

    el fugitivo aquel

    mal fugitivo

    osó mirarme a la casa

    ¡y todavía tenemos para rato!

    III

    qué infinitamente caminos somos

    qué quietamente viajeros

    inacabables

    qué incrédulamente dioses somos

    qué despreocupadamente muñecos

    convencionales

    qué automáticamente hombres somos

    qué tranquilamente gusanos

    inapelables

    ocurre (a veces)

    que todo lo que sucede a tu alrededor

    te dice cosas

    ¡oh increíble distancia (petulante)

    prodigiosa dimensión

    de pie a estrella

    de banco a estatua

    de ojo a estrella

    de amante a amante

    de aro a niño

    (de forma a color)

    (de color a forma)

    de tres a cinco

    y

    además

    eres un dios

    con un gesto

    puedes cambiar la posición del mundo

    X

    soy un nido constante

    no soy el pájaro

    ni la pájara

    ni los pichones

    soy un nido inagotable

    me quitan algo

    un juguete

    un amor

    yo cojo otro

    igual

    igual que al niño incorregible

    me lo vuelven a quitar

    y hasta me pegan

    me gritan

    pero yo no entiendo

    y si me quietan un juguete

    yo cojo otro

    no importa

    que apunte primavera

    o invierno

    soy carne vertiginosa

    de nuevos gestos me pueblo

    miro vertical

    miro al techo

    entonces

    ¿qué es esto?

    entonces

    ¿es que tengo que amar

    cada vez más

    más

    más fuerte?

    amor tiene mil rostros pero es uno solo

    ser fiel

    es aguardar

    ¿por qué?

    ser fiel

    ¿no será más bien

    amar incesante

    nuevamente

    amar cada vez

    más

    más

    más?

    son mis glándulas sabias

    pero es aún más sabia mi alma

    y su olfato divino

    ¿soy yo la que debe amar

    o dejar a mis visceras y a mi alma

    que amen por mí?

    sería tan fácil huir

    no mirar otros ojos

    ser tuya simplemente

    pero te repito

    si me quitan un amor

    yo

    cojo otro

    IXX

    en la casa en el viento

    toqué la puerta

    toqué feroz la puerta

    llamaba a voces

    llamaba

    toco la puerta siglos

    en la casa del viento

    no existe puerta

    siempre la toco

    toqué por siglos

    manijita de bronce

    puerta olvidada

    siempre toco la puerta

    y está cerrada

    quiero pasar

    de veras

    ábranme

    digo llorando

    pero no existe puerta

    no estás tocando

    en la casa del viento

    toqué la puerta

    y estoy llamando

    el tiempo ya sale a abrirla

    toqué

    toco lo puerta

    hace siglos que la toco

    (en la casa del viento

    no tienden la ropa

    no crecen los niños

    no nunca lloran)

    siento al tiempo que duerme

    en la casa del viento

    puerta no existe y toco

    voces me llaman y entro

    pero no existe puerta

    no existen voces

    pero no se abre

    y entro

    nunca se abrió la puerta

    en la casa del viento

    (nunca tendieron ropa

    nunca bebieron vino

    nunca a la guerra fueron

    en la casa del viento)

    hace siglos que toco

    no abren la puerta

    y entro

  • 3 poemas de Kamal Dhungana, poeta nepalí

    3 poemas de Kamal Dhungana, poeta nepalí

    Kamal Dhungana (Nepal), poeta nepalí nacido en la India. Escribe poemas desde hace cinco años. Además de poesía, también escribe cuentos. Algunos de sus poemas han sido publicados en Vietnam, Bangladesh, China, Serbia, España, India, Egipto, Roma, Palestina, Indonesia y Nepal. Actualmente prepara su primer libro de poesía.

    Última carta

     La última noche de invierno

     el frío me cortaba los dedos

     temblaba, con un bolígrafo de color rojo

     escribía la última carta

     

    Querida, esta es mi última carta

     tal vez esta carta te salvó de mí

     Las memorias perdurarán hasta el último instante

     y vivirán hasta tu último aliento

     hasta después de mi muerte

     Como un caserío después de una inundación

     todo mi mundo se ha vuelto desolado

     los sueños de hoy se desvanecen

     la tierra que piso está desierta

     hasta el cielo azul parece nublado

     contemplo un eclipse lunar cada noche.

     

    Sí querida, hoy serás testigo

     estoy escribiendo esta última carta,

     esta carta es mi última señal para ti

     pero, puede que no sea el último para ti

     sólo esta carta será la última.

     Fuego

    Érase una vez, nuestro amor

    era como un río.

    Ambos fluímos juntos;

    durante mucho tiempo,

    los dos fuimos como el agua.

    Pero hoy,

    quemaste nuestro amor.

    Ya no eres como el agua,

    ni como el fuego,

    has escapado intacta

    pero yo me he quemado

    no una vez, sino dos.

    Primero por el fuego del adiós

    y luego, al volcar el aceite de la lámpara

    El rojo

    Nunca te gustó el color rojo

    Supe luego,

    que nunca te habían gustado

    esas rosas rojas de San Valentín.

    Te escribí con mi sangre.

    No te gustaban esas cartas de amor rojas.

    Incluso te disgustaba el sindoor rojo,

    que traje para adornarte.

    Un día

    tras un accidente,

    necesitabas sangre.

    Pese a la negativa de tus parientes,

    ¿Cómo es que aceptaste mi sangre?

    ¿Cómo es que te gustó que tu colorida vida

    sobreviviera con mi sangre?

    ¡Después de todo,  también era de color rojo!

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 poemas de Marion de Vos-Hoekstra, poeta holandesa

    3 poemas de Marion de Vos-Hoekstra, poeta holandesa

    Marion de Vos-Hoekstra nació en Holanda y está casada con un diplomático de carrera. Ambos sirvieron en Yemen del Norte, Tanzania, Reino Unido, Malí, España, Sudáfrica y Estados Unidos, y ahora en Holanda. Se formó como profesora de francés y como traductora de francés, inglés y holandés. También domina el español y el alemán, toca el piano y la guitarra, es ornitóloga aficionada y realiza dibujos, acuarelas y pinturas al óleo. La naturaleza, la naturaleza humana y su vida nómada son su principal inspiración. Ha asistido a varios talleres de poesía en inglés, entre ellos una Masterclass en Nueva York en Poetshouse y un curso en el prestigioso Instituto 92Y. Es autora de cinco libros de poesía (en inglés y holandés), 4 con Demer Press, y su obra ha sido publicada en varias antologías y revistas internacionales. Ha hecho presentaciones en: Woordfees» de la Universidad de Stellenbosch, Sudáfrica, Museo Literario de Bloemfontein, Sudáfrica, Literary Cafe, Cornelia street, Manhattan, Nueva York US, Dutch club, Nueva York US. Vlaanderen Huis, «De orde van de Prins «Nueva York US, sección holandesa Universidad de Columbia Nueva York, US, De Haagse Kunstkring, La Haya, y en las bibliotecas de Wassenaar y Nimega/Países Bajos.

    La otra primavera

    Ahí está de nuevo

    ese parpadeo de miedo

    cuando las ramas cargadas

    con abundante floración

    te envuelven

    en su insoportable aroma,

    exhibiendo

    su fertilidad descarada.

    Allí, entre los dientes de león,

    la cáscara rota de

    un huevo de gorrión eclosionado,

    el más fino azul pastel

    que jamás hayas visto.

    La primavera ya no encaja,

    en su interior, brotan las semillas de la pérdida.

    Te sientes inadecuadamente estéril.

    Entre continentes

    Esta vida nómada es

    una colisión de placas tectónicas,

    una erupción de la creación,

    fuego para renacer,

    la siembra y la cosecha,

    un fracturado valle entre continentes,

    lleno del magma de la memoria.

    Inspiración

    Todavía es demasiado ligera

    mi alma impregnada de dolor

    no ha sufrido lo suficiente,

    el corte es profundo,

    un funeral ya visto.

    ¿Es el dolor la musa adecuada?

    La vida se derrama.

    Inténtalo de nuevo.

    Música, naturaleza,

    ¿una elección?

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • Pradoalto: “Edifiqué tan lenta biografía, con sólido cimiento de agua oscura…”

    Pradoalto: “Edifiqué tan lenta biografía, con sólido cimiento de agua oscura…”

    Casi finalizando el mes de enero, arribó a Poémame un poeta granadino de verso firme, grave y potente. Dotado de un lirismo claroscuro, hondo y bello, que se percibe madurado en su quehacer poético por años de lectura y escritura.

    “Ternura, lirio, azucena

    esculpiéndose en mi carne.

    Grito.”

    Un poeta prolífico que, en apenas dos meses, nos ha regalado más de cien poemas. Se trata de José Antonio Rodríguez Fernández, “Pradoalto” para todos los compañeros de nuestra comunidad poética. Él mismo se dibuja en su perfil con estas palabras:
    “Aprendiz de poeta desde joven y quizá demasiado hipercrítico conmigo
    mismo.”
    A lo que yo le añadiría (después de leer su hermosa obra compartida) “amante del verso clásico y la mitología griega”, que cultiva, dotando a sus versos de una gran belleza y profundidad.

    “Faunos”

    “Algo sembró de miedo

    el recuerdo insondable de la laguna,

    el esfuerzo por sostener la mirada,

    tibia, de aquellos faunos de ensueño.

    Catedral enigmática del cieno.”


    Admirador declarado de la obra machadiana, de “Don Antonio”, como él le llama. Y ello se refleja en algunos de sus poemas:

    “Las verdinegras alamedas

    como guardianes del sonido

    danzan al viento esbeltas copas

    hienden el tan altivo cielo

    con su aleve viento encendido”

    Así nos traza, en unos cuantos rasgos, su transitar por la vida atravesando el tiempo y el olvido…

    “Del que fui y sigo ocultándome

    apenas si queda una ebria ceremonia

    en la ceniza de todos los versos o quizá

    quede un promontorio de cristales

    y alientos y desmemorias

    y un oculto deseo de esconderme.”

    Sus poemas abarcan también, lo efímero y la fugacidad de la vida…

    “Un hombre arruinado cruza

    por las calles más estrechas

    de los años

    y piensa

    que nada de lo suyo

    fue hecho para durar

    tan sólo

    un instante

    más de lo necesario.”


    Su voz poética cuenta con muchos y muy diversos matices tanto en la forma, como en el contenido de sus letras.

    Practica tanto el verso libre como el clásico. Y lo dota de imágenes de un bello y contundente lirismo, a veces crudo o enigmático. La naturaleza, el ser y sus circunstancias, el paso del tiempo, el dolor, el amor, la muerte, la memoria, la soledad, lo mitológico o lo social…son algunos de los grandes temas recurrentes en sus poemas; imágenes o realidades que sugieren un significado profundo de las cosas.

    Aderezado todo ello con excelentes figuras literarias y una larga lista de recursos estilísticos.

    Como muestra en verso libre, estos tres poemas:

    “Ciprés”

    “Ciprés delgado como savia

    de piel encendiendo silencio

    Ciprés adormecido carne

    envenenada como tumba

    Como nieve ciñendo olvido.”


    “Versos de atardecida”

    “El olmedal tan bravo

    donde circundan

    las olas su quejido

    el cilicio de luz

    que desteje las tardes

    finales del otoño

    estas hojas quemadas

    que entre la niebla

    se pueblan de misterio.”


    “Un día de furia”

    “Como roto jeroglífico de la noche,

    como un jirón de misericordia y sueño

    te espero, vida mía, en el hueco podrido

    del espejo.

    Como cierto énfasis idiota

    que observo en la cintura de los armarios

    y en el grueso tapiz de las palabras,

    grasa derretida del tiempo

    y la fe que ahora he perdido, tal vez,

    para siempre.”

    Y ya, para finalizar, os dejo una pequeña selección de composiciones clásicas en las que reluce, con un brillo especial, el soneto. La verdad, es que no ha sido fácil para mí, hacer dicha selección de poemas, todos tienen algo y son dignos de aparecer en la reseña. Por ello, os invito a pasar por su rincón en Poémame para conocerlo un poco más a través de su poesía. Merece una visita por la gran calidad que se aprecia en sus textos.


    “Pinos Genil (soneto)

    “Son lentas las mañanas del estío,
    el sonoro tapiz de la armonía
    que teje la desnuda algarabía
    de las aves que endulzan este río.

    Despacio van danzando por umbrío
    barranco donde surca el agua fría
    caricias demoradas, profecía
    de hadas por remolino tan sombrío.

    Un ave suspendida en el paisaje
    contiene en su cadencia ese reverso,
    donde espacio y memoria dan encaje

    al susurro del sauce que está inmerso
    en ecos y sonidos, equipaje
    donde ejerce el verano su universo.”


    “Madrigal clásico”
    A M.M.R

    “Deliciosa quimera de tus ojos,
    donde demoro la tarde y sus rojos
    islotes donde llueve la armonía,
    tristeza y melodía,
    en tus labios rubís como cerezas,
    mientras la tarde gime su belleza;
    y un gesto de tu mano desordena
    el hondo suspiro, tierna condena
    entre la llovizna, fría, y la nada
    que desgarra mi alma atormentada.”


    “Biografía” (soneto)

    Edifiqué tan lenta biografía
    con sólido cimiento de agua oscura;
    de enturbiadas columnas, luz impura,
    en una misteriosa astrología.

    El oscuro arquitrabe sostenía
    la indigna letanía, la amargura
    del tiempo que, falaz, ya me asegura
    que el palacio a la muerte ya me guía.

    El tiempo que, por fin, se ha detenido,
    las estancias desiertas ya nos muestran
    esa ardiente ceniza del olvido

    donde algunos recuerdos me demuestran
    el único motivo con sentido:
    tus ojos que a la muerte defenestran.

  • 3 poemas de Janeta Iuga, poeta rumana

    3 poemas de Janeta Iuga, poeta rumana

    Janeta Iuga es una poeta rumana emergente, nacida el 27 de enero de 1988, en Timișoara, donde vive actualmente y realiza su investigación postdoctoral en la Universidad de Occidente. Su obra poética ha sido publicada en varias antologías y revistas, como: Poesía 2020 (Art Creativ), Sentimientos de verano (eCreator), Fila de máscaras (Editgraph), ParnasXXI -poemas bajo el paraguas, Un templo posmoderno para Geea, Pantalla de poesía, El impulso. Ella cree que se puede vencer al tiempo a través del arte, ya que el arte es Dios mismo.

    No sé quién soy

    Mamá

    nunca llegó a decirme esto.

    No sé quién soy

    pues el presente

    tiene polvo en la boca.

    Lo único que sé es que

    que el pasado tiene manos.

    Encima del ojo

    La presencia o ausencia

    caries

    te he besado. ¿Cuándo?

    miro más de cerca

    puedo ver a Dios corriendo

    tacones duros dentro de las heridas blandas.

    Dios duele.

    Más cerca o

    más lejos del suelo

    cada paso dado.

    ¿Qué huella quedará arriba?

    ¿Y cuál abajo?

    Confesión

    Hubo un día en que

    en que reconocí el hecho

    de ser  mortal,

    me arranqué los ojos con frenesí,

    les di la vuelta,

    extendí los orbitales con la mano

    y miré dentro del abismo todo envuelto en carne.

    Una lluvia de muertos se amplificaba alrededor.

    El alma se había podrido.

    Traducido al inglés por Nicoleta Crăete

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 poemas de Odalys Interián Guerra, poeta cubana

    3 poemas de Odalys Interián Guerra, poeta cubana

    Odalys Interián Guerra (La Habana, 1968), poeta, y narradora cubana residente en Miami, dirige la editorial Dos Islas. Entre sus publicaciones están los poemarios: Respiro invariable (La Habana, 2008), Este mar que me vence, Salmo y Blues (Miami, 2017), Sin que te brille Dios (Miami, 2017), Esta palabra mía que tú ordenas (Miami, 2017), Atráeme contigo, en colaboración con el poeta mexicano Germán Rizo (Oregón, 2017). Acercamiento a la poesía (Miami, 2018). Ha publicado, además:  Nos va a nombrar ahora la Nostalgia. Donde pondrá la muerte su mirada, Te mueres, se mueren, nos morimos. Esta es la oscuridad (Miami 2021). Su obra poética y narrativa ha aparecido en revistas y antologías de varios países.  Premiada en el prestigioso Concurso Internacional Facundo Cabral 2013 y en el certamen Hacer Arte con las Palabras 2017. Primera mención en el I Certamen Internacional de Poesía “Luis Alberto Ambroggio” 2017 y tercera mención en el mismo concurso en 2018. Fue merecedora del segundo premio de cuento de La Nota Latina 2016. Premio Internacional ‘Francisco de Aldana’ de Poesía en Lengua Castellana (Italia) 2018. Premio en el concurso Dulce María Loynaz, 2018, en la categoría Exilio. Finalista en los concursos: Pilar Fernández Labrador, y en el Premio Rey David de Poesía Bíblica Iberoamericana (2019).

    Esther

    Porque uno vive entendiendo

    el silencio

    las paredes huecas que tiene la luz

    esas líneas de tiempo incurable

    que nos cercan. 

    Siempre frente a la turba

    y la palabra inservible.

    Siempre frente a la rabia

    y la oscuridad del otro.

    Cállate el miedo

    que tu silueta vaya como un náufrago

    borrando el sol.

    No estrenes tu piedad con el incendiario

    con los que ponen un límite

    con los que se ocupan en mentir

    y disfrazar la vida.

    Que no te extrañe la cadencia sonámbula

    de los que van sin norte.

    Estrena tu infierno

    la sed con que serán sorbidas

    todas las realidades.

    La lluvia donde será quebrado

    el hueso de flexible oscuridad.

    Un triángulo del cielo que se abre

    para dejar pasar los pájaros de siempre.

    El ojo en su víspera Eunice

    el párpado tranquilo de la muerte

    posándose aquí.

    Esta es la hora en que besamos

    los crepúsculos 

    la imagen de la lluvia

    el salmo

    el sitio /un sitio

    desde donde saltamos

    para vernos

    la ilustre orfandad.

    El ojo peligroso que nos mira.

    La vena de Dios

    estallando

    sobre el hueso real de las oscuridades.

    Evitamos decir este es el miedo

    Este es el cortejo huérfano de la luz.

    Este el pájaro de Emily

    con su pata golpeando

    gritando

    danos razón /danos -vida-

    razón.

    Dónde poner el cuerpo

    el trazo de desnudez que arde.

    Alza y Alza la flor sobre la espuma

    quédate como un mirlo ondeando

    en la blancura de la noche.

    Alza y alza el pistilo del Reino mayor

    los pájaros del futuro

    acógelos en su marcha.

    Ven recoge el mástil rompiente

    de las mismas estrellas.

    Aquí se junta el latido

    todos los ojos del amor.

    Qué cielo batirá el cerco de polillas

    que inundarán lo vivo. 

    Quién andará encubriendo los adioses 

    el golpe

    la angostura que viene de esa chispa

    que escapa de la muerte.

    Sylvia

    Juguemos ajedrez con los huesos del mundo

    mientras componemos el cerco

    de catástrofe viva

    mientras no curan las siete muertes

    que cargamos como una cicatriz

    y nos extraen esos tramos de piel

    esos residuos de noches

    y airados letargos.

    La oscuridad ahora es una calle

    como fantasmas la cruzamos

    con los ojos vendados.

    Las palabras viven ahora

    en un hermoso zurrón

    no son perlas arrojadas a los cerdos

    son memoria

    aunque hablen estúpidamente

    de píldoras y oscuridades

    de flores de muertos.

    Juguemos Sylvia

    que avance la esperanza  

    corramos los peones de la asfixia

    Jaque mate a la muerte.

     Estos poemas pertenecen al libro Esta es la oscuridad.

  • Tres poemas de Adrienne Rich

    Tres poemas de Adrienne Rich

    Adrienne Rich nació el 16 de mayo de 1929 en Baltimore, Maryland. Poeta, intelectual, crítica, feminista y activista estadounidense, falleció a la edad de 82 años en San Francisco, California (EEUU) el 27 de marzo de 2012.

    “Una mujer que piensa duerme con monstruos”.

    Adrienne Rich

    I

    Viviendo en los depósitos de tierra de nuestra historia
    Hoy una retroexcavadora sacó a la luz del interior de una falda de tierra desmoronada
    una botella ámbar perfecta un remedio
    centenario para la fiebre o la melancolía un tónico
    para vivir en esta tierra en los inviernos de este clima
    Hoy he estado leyendo acerca de Marie Curie:
    tenía que saber que sufría la enfermedad de los rayos
    su cuerpo bombardeado durante años por el elemento
    que había depurado
    Parece que negó hasta el final
    la fuente de las cataratas en sus ojos
    la piel agrietada y supurante de las yemas de sus dedos
    hasta que no pudo sostener más ni un tubo de ensayo ni un lápiz
    Murió famosa negando
    sus heridas
    negando
    que sus heridas provenían de la misma fuente que su poder.

    Poema “Poder”, de su poemario El sueño de una lengua común.

    II

    Fue sencillo conocerte, sencillo tomar tus ojos
    en los míos, diciendo: éstos son ojos que he conocido
    desde el principio… Fue sencillo tocarte
    en contra del historial truncado, a contrapelo de lo que
    habíamos sido, las decisiones, los años… Fue hasta sencillo
    tomar la vida de la otra en nuestras manos, como cuerpos.
    Qué no es sencillo: despertar de ahogarse
    de donde el océano bate en nuestro interior como una placenta
    a esta cotidiana, aguda particularidad,
    estos dos seres que caminaron media vida sin tocarse;
    despertar a algo engañosamente sencillo: un cristal
    empañado por el rocío, un timbrazo del teléfono, un grito
    de alguien molido a golpes a lo lejos en la calle
    haciendo que cada una de nosotras escuche su propio grito interior,
    conocedoras de la mente del asaltante y el asaltado
    como debe serlo cualquier mujer alerta para sobrevivir a esta ciudad,
    este siglo, esta vida…,
    habiendo amado cada una de nosotras la carne en su tensa o laxa belleza
    más que los árboles o la música (aun amándolos también a ellos
    como si fueran carne –que lo son–, mas carne
    de seres aún insondables en nuestra vida burdamente literal).

    Fragmento II del poema “Orígenes e historia de la conciencia”, de su poemario El sueño de una lengua común.

    III

    Porque ya no somos jóvenes, las semanas han de bastar
    por los años sin conocernos. Sólo esa extraña curva
    del tiempo me dice que ya no somos jóvenes.
    Caminé acaso yo por las calles en la madrugada, a los veinte
    con las piernas temblándome y los brazos en éxtasis más pleno?
    Acaso me asomé por alguna ventana buscando la ciudad
    atenta al futuro, como ahora aquí, esperando tu llamada?
    Con el mismo ritmo tú te aproximaste a mí.
    Son eternos tus ojos, verde destello
    de hierba salvaje refrescada por la vertiente
    Sí. A los veinte creíamos ser eternas.
    A los cuarenta y cinco deseo conocer incluso nuestros límites.
    Te acaricio ahora, y sé que no nacimos mañana,
    y que de algún modo tú y yo nos ayudaremos a vivir,
    y en algún lugar nos ayudaremos tú y yo a morir.

    De su poemario Veintiún Poemas de Amor.
  • Tres poemas de Judith Teixeira: poesía en llamas

    Tres poemas de Judith Teixeira: poesía en llamas

    Los poemas de Judith Teixeira llegaron a mis manos, no por casualidad, sí por curiosidad. Conocía muy poco de las letras de poetas portuguesas y en estos versos tenía la oportunidad de perderme en las preguntas que surgen tras leerla, porque de ella, de su vida, se ignora mucho. La escasa información biográfica que encontré, sirve tan solo para hacerse una pequeña idea sobre el repudio que atrajo su persona en una época en la que era muy fácil silenciar a las mujeres. Aún así, Judith escuchaba su corazón, amaba a quien quería y escribía con ardor y sin tapujos:

    “Ilusión”

    Vienes cada madrugada

    a prenderte en mis sueños

    —¡estatua de Bizancio

    esculpida en nieve!

    Y posas tu mano 

    suave y leve

    sobre mis párpados doloridos…

    ¡Vienes desnuda, llena de gracia,

    muy brillante, iluminada!

    ¡Te veo llegar

    como una alborada

    de sol!…

    ¡Y mi cuerpo se estremece, 

    y mi alma canta,

    como un enamorado ruiseñor!

    Sobre la desnudez joven de tu cuerpo,

    dos cisnes erectos

    quedan cavilando en blancos embelesos,

    y en la seda púrpura

    de mi lecho, 

    en rubros destellos,

    nacen, mortificadas,

    ¡las orquídeas rojas

    de mis sensaciones!…

    Quemaron sus libros por resultar indecorosos, inmorales. Pocos compañeros de letras salieron en su defensa. Incluso, mi querido Pessoa, la creía una escritora minúscula, como así explicaba al andaluz Adriano del Valle en una de sus cartas. Me entristece el desprecio que recibió, aunque me consuele la valentía de una mujer que no se acobardó y persistió en sus publicaciones, volviendo a editar los poemarios, escribiendo alguna obra más. Sin embargo, me preguntó por qué desapareció un día y no volvió a saberse de ella, dónde quedaron esas ganas de contar sus emociones, sus pasiones. No he encontrado una respuesta que me sirva y especulo, porque no creo que el coraje se disipara así como así y no le faltaba sustento económico para su deseo, tampoco contactos. ¿Sería un amor el que le arrebató la voluntad de seguir?

    “Cuándo, no sé”

    Ha de llegar el día

    en que mi tristeza acabará…

    Todo termina… renace y recomienza…

    ¡Y esta tristeza ha de tener fin!

    ¡Y entonces mi alegría 

    volverá!…

    Solo temo 

    que, cuando ella regrese

    yo esté tan cansada de vivir,

    que no pueda celebrar

    este ansia enorme de vencer…

    Sí, porque la tristeza siempre deja

    un poso desolado…

    ¡Pero no! ¡Yo debo ser alegre,

    y enajenar aquí dentro

    toda la amargura del pasado!

    ¡Mas no demores

    la realidad

    de mi sueño!…

    ¡Porque hay quien muere de nostalgia

    y dolor!

    Y no sé si viviré 

    lo suficiente

    si demoras

    mucho más, ¡amor mío!

    Lo que tengo claro es que cada día es menos olvidada, como quien renace otra vez. Por fin, comienza a reconocerse su obra e incluso, tiene ya un premio de poesía con su nombre. Acallaron su voz en vida, pero ya no pueden impedir que llegue a todas partes y donde quiera que esté, estará amando fogosa y soberanamente.

    ¡Déjalo gritar!

    ¡¿Qué importa su clamor,

    si me abrasa tu mirada 

    vivísima?!…

    Atiza, amor mío, el fuego en que me exalto…

    —Envuélveme más…

    todavía más… en tu caricia;

    qu esta alegría de nuestro amor

    suavísimo,

    ¡será más fuerte y gritará más alto!

    Lecturas consultadas:

    – Judite Teixeira. Wikipedia, La enciclopedia libre. Última actualización 14/12/2020. Fecha de consulta: 8/02/2021. https://es.wikipedia.org/wiki/Judite_Teixeira

    – TEIXEIRA, JUDITH (Antología, edición bilingüe de Carlos Sanrune, 2018). Desnuda. Amistades particulares.