José Luis Regojo (1958, Caracas, Venezuela), reside en Barcelona (España) desde su más tierna infancia. Traductor de la obra de Gary Snyder al castellano y catalán en varias editoriales. Autor de diversos libros de gestión de entidades sin ánimo de lucro, artículos periodísticos en ‘Es Diari de Menorca’, el álbum ilustrado ‘Max y su sombra’ (Proteus, 2012), el poemario ‘Fronteras’ (Autografía, 2018) y del libro ‘Recetas y relatos de un año bisiesto’ (Autografía, 2019). Forma parte del Grupo Educación en Derechos Humanos y es cofundador de Innovación y Derechos Humanos. Actualmente, dirige la revista digital de poesía Poémame (revista.poemame.com). Lleva el blog #RegEye .

Aprovechamos que acaba de salir su último libro de relatos Trece meses, publicado por la Editorial Platero en la colección CoolBooks, para conversar con él sobre poesía, educación y derechos humanos.


Desde tu doble condición de poeta y activista por los derechos humanos,¿qué protagonismo tienen los temas relacionados con los derechos humanos en tus poesías?
No es si tienen o no protagonismo en mis poemas y escritos, es que los temas de derechos humanos ya forman parte de mi vida y están integrados en todo lo que escribo y hago normalmente.


Teniendo en cuenta que además de poeta y activista también eres docente, ¿crees que en el aula se puede hacer un uso provechoso de la poesía, para sensibilizar al alumnado en derechos humanos?
¡Claro que sí! La juventud está más interesada en la poesía de lo que nos imaginamos. Otra cosa es que quieran decirlo públicamente. Lo que no tenemos que esperar es a “ver” nada en las caras de nuestro alumnado; nosotros plantamos una semilla y, como pasa con las semillas, unas germinan y otras no.


Camus decía que el compromiso intelectual consiste en hablar (denunciar) en nombre de quienes no pueden hacerlo. Según la definición de Camus, ¿hay poetas intelectuales? ¿ Es la poesía un buen medio para visibilizar injusticias y formular denuncias?
Sí, yo creo que existen los poetas intelectuales, una cosa diferente es que tengan cabida o repercusión entre los medios de comunicación o redes sociales mayoritarias. Parece que lo que no está “masificado” no exista, y no es cierto.
Respecto a la segunda pregunta, sí que pienso que la poesía es un buen medio para visibilizar las injusticias y formular denuncias, solo hay que ver los informes de asociaciones como Amnistía InternacionalHuman Rights Watch o el Pen Internacional para darse cuenta de la cantidad de poetas que malviven en las prisiones de todo el mundo.


Muchos poetas también han sido perseguidos y torturados (y a veces ejecutados extrajudicialmente), junto con opositores políticos, activistas sociales y periodistas, en países absolutistas a causa del eco de sus versos más comprometidos y de denuncia. Hay ejemplos tan emblemáticos como Steve Biko en Sudáfrica, o Víctor Jara en Chile… ¿Qué opinas? ¿Se te ocurre algún otro nombre?
Si vas al web del Pen Català, encontrarás en el apartado de escritores acogidos un buen puñado de poetas de hoy que han tenido que huir de sus países: Salem Zenia, poeta de nacionalidad argelina, militante de la causa bereber y la cultura amazigues, Bássem an-Nabrís, uno de los poetas palestinos más destacados de su generación, el poeta sirio Ugar, Irakli Kakabadze de Tbilisi (Georgia), la nicaragüense Gioconda Belli, la somalí Warsan Shire, la albanesa Flora Brovina, y muchos y muchas más.

Los gobernantes de regímenes autoritarios se dedican a generar un estado de miedo para salvaguardar su status. No soportan, de hecho, tienen miedo de que la gente no tenga un grado de miedo suficiente que favorezca su sumisión al poder. ¿Crees que la poesía ha de ser siempre combativa a favor de la
libertad, o es solo una opción, compatible con otros enfoques poéticos, más intimistas, no reivindicativos, etc.?

No, no creo que tenga que ser siempre combativa. Tiene que haber espacio para todo tipo de expresión poética. Sí que es cierto que algunos poetas, yo entre ellos, buscamos siempre una visión más combativa en nuestros escritos, sean o no poéticos.


Hay una dicotomía filosófica que sobrevuela por encima de muchos textos poéticos: libertad versus amor (compromiso). Adam Zagajewski, el poeta y novelista polaco, bromeaba diciendo «que un buen poeta nunca podrá ser un buen esposo». ¿Qué piensas de esta afirmación?
La verdad es que, a medida que uno va cumpliendo años, tiende menos a hacer afirmaciones tajantes. Creo que cada persona es un mundo y que cada persona contiene muchos mundos diferentes y transversales en su interior, el trabajo pesado es poder compatibilizarlos entre sí.


Muchos poemas -también muchos cuentos infantiles- han usado metáforas (con personajes zoomorfos en lugar de antropomorfos, por ejemplo), a fin de apuntar a la verdad sin decirla. ¿Qué hace que se hayan prohibido libros, películas o canciones, mucho más por lo que sugieren que por lo que muestran?
El miedo de los censores y gobernantes. Ellos saben que no tienen razón y por eso son capaces de prohibir de manera ridícula. Yo he conocido dos ejemplos: un amigo mío cuando hizo la ‘mili’ fue denunciado por tener un libro de Marx en su taquilla y era de ¡Groucho Marx! Por otro lado, tengo un disco de vinilo de Don McLean con una canción, American Pie, del año 1971, que al escucharlo y llegar a unas palabras
que se refieren a la santísima Trinidad (The Father, Son and the Holy Ghost), oyes un pitido que ponía la censura. Recuerdo que entonces quise saber qué decían aquellas palabras. La misma canción habla de Lenin y Marx (And while Lenin read a book on Marx) y la censura no hizo nada. Todo es ignorancia absoluta y miedo.


Se dice que la poesía es anterior a la filosofía (quizás incluso a la religión). ¿No es cierto que aquello que sentimos predominará siempre sobre aquello que pensamos o creemos?
En la “República”, Platón expulsa a los poetas de la nueva ciudad, por la ausencia de verdad en sus composiciones y por el carácter perjudicial de sus mensajes. Sin embargo, la poesía continúa y hace que una parte de la filosofía cambie para constituirse como verdadera poesía, precisamente porque lo que predomina es aquello sin palabras, aquello que sentimos sobre cualquier creencia, sea religiosa o política.

Decía Fellini que en el mundo ya hay bastante poesía, y que lo que hace falta son más poetas. ¿Qué quería decir Fellini con esto?
No lo sé, esto lo tendría que contestar él, pero puesto que no puede, me arriesgo a decir que vivimos en una sociedad llena de políticos, economistas, militares, brokers, analistas, … y, si hiciéramos el esfuerzo de dedicar más atención a las humanidades y a las artes plásticas, quizás el mundo sería un poquito mejor del que estamos dejando a nuestra descendencia.


Si, según Fellini, nos hacen falta más poetas, ¿crees que los planes de educación de nuestro entorno son favorables de cara a la aparición de nuevos poetas?
La respuesta la tienes en el apartado anterior. Está claro que los planes de educación son más favorables a todo lo que sea fomentar y mantener el sistema capitalista y menos el humanismo que se preocupa del medio ambiente, la paz y la serenidad interior.


¿Puede la poesía servir tanto para defender como para atacar los derechos humanos? El presidente serbio Slobodan Milosevic también era poeta, y fue acusado de genocidio y condenado por el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia. Y durante la dictadura franquista había poetas que defendían y elogiaban la sublevación militar y la dictadura del general Franco. En todas las dictaduras ha habido, espontáneos o forzados, poetas que han hecho elogios del dictador de turno. ¿Qué lección podemos sacar de esta realidad?
Que el ser humano tiene tantas aristas como un diamante y desconocemos la mayor parte de lo que podríamos ser capaces de ser y hacer. También los nazis respetaban algunos museos y obras de arte, la ópera y Hitler era una apasionado del cine.


Durante siglos, a las mujeres (igual que a los esclavos) no se les permitió el acceso en la educación, y en algunos países (por ejemplo en Afganistán), todavía existe esta discriminación. ¿Por qué a las mujeres, históricamente, siempre se les ha puesto más dificultades para acceder a este derecho? ¿Por qué en algunas sociedades todavía se niega el derecho a la alfabetización, y a la continuación del proceso educativo de las mujeres?
Quizás porque están más cerca de la poesía, en el sentido humanista del término. Los hombres, por su educación, han sido dirigidos hacia otros campos no humanistas. Afortunadamente, esto está cambiando. De todos modos, yo soy de los que piensa que el siglo XXI es el siglo de las mujeres y esta fuerza femenina
feminista es la que da miedo al sector machista dominante.


Desde la perspectiva del proceso emancipador de las mujeres, ¿qué obra o qué poetas destacarías?
Las norteamericanas Maya Angelou, Emily Dickinson y Sylvia Plath, las argentinas Alfonsina Storni y Alejandra Pizarnik, la mexicana Frida Kahlo, las españolas Gloria Fuertes, Rosalía de Castro, las mujeres de la Generación del 27 (Las Sinsombrero), las catalanas Maria-Mercé Marçal, Montserrat Abelló, … y no
sigo porque a partir de aquí ya me he hecho una serie de enemigos por las múltiples ausencias que tiene este listado. Es lo que pasa cuando te piden un listado.


¿Cuál crees que es la mejor manera de poder aprovechar la poesía de cara a promover, a través de la educación, valores como la libertad, el respeto o la justicia?
Los poemas se pueden utilizar de manera pedagógica desde áreas tan diversas como las lenguas, las matemáticas (la versificación), la historia, la literatura, la oratoria, la filosofía, la música, la química, …. Sé que puede resultar extraño, pero poned en Google ‘poesía y …’ y conoceréis conexiones que no os podéis imaginar.


¿Se te ocurre alguna poesía adecuada, relacionada con lo que hemos hablado, para acabar esta entrevista?

Parlen les dones,
la seva poesia
tendra i forta.
Ben pocs s’aturen
a escoltar aquestes veus,
que, trasbalsades,
un nou llenguatge diuen
nascut al fons dels segles.


Montserrat Abelló (De Dins l’esfera del temps, 1998)

Hablan las mujeres,
su poesía
tierna y fuerte.
Muy pocos se paran
a escuchar estas voces,
que, trastornadas,
hablan un nuevo lenguaje
nacido en el fondo de los siglos.


Montserrat Abelló (De Dentro de la esfera del tiempo, 1998)

Antes de acabar la entrevista, ¿qué nos puedes decir de tu último libro, Trece Meses?

Trece meses es una recopilación de trece relatos, uno para cada mes del año y uno extra para leer un martes o un viernes 13, de la misma forma que la escritura de los mismos comenzó un viernes 13 de abril de 2018 y terminó un martes 13 de abril de 2021. Son relatos donde se combinan la magia y lo fantástico (¡Alehop!, La princesa suiza, Leia, Luna nueva), lo erótico y la pasión (Liturgia de medianoche), la inquietud (El olor, La puta y el portal, La dama del faro, La sombra, Nueve gramos asesinos) y, por último, algunos inciden en la parte más tierna de nosotros mismos (Un cuento chino, El cenicero). El relato número 13 (24 horas en Mumbai) transporta al mundo mágico de la India. Todos ellos tienen algo en común, un punto de realidad que vertebra todas las historias y que nos deja algo claro: la realidad siempre supera a la ficción.