Autor: Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Rodolfo Quintero Noguera #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Rodolfo Quintero Noguera #PoesíaVenezolana

    Rodolfo Quintero Noguera [Santiago de los Caballeros de Mérida, Venezuela. 1978] Poeta, ensayista y editor venezolano. Cursó estudios en Derecho, Educación mención Ciencias Sociales y Literatura Iberoamericana en la Universidad de Los Andes. Ha sido traducido parcialmente al inglés, italiano, árabe y francés. Fue Director de la revista de Arte y Literatura Solar (Mérida, Venezuela). Coordinador de Ediciones «Caminos de Altair». Vice-Presidente de Instituto Barinés de Cultura y Bellas Artes y miembro del Directorio de la Red Nacional de Escritores de Venezuela, capítulo Mérida. En actividades literarias y culturales ha viajado a Madrid, París, Montevideo, Amberes, Bruselas, Buenos Aires, Ámsterdam, Quito, Bucaramanga, Santo Domingo y Asturias-Oviedo. Fue Profesor de las Cátedras Pensamiento Político Latinoamericano y Sociedad, Estado y Constitución. Fue miembro del Grupo «Dedalos» Autor de los libros de poemas «El amor a veces el olvido entonces», «Sui Generis», «Doce Orugas en el Viento», «La Flor del Osario» y de los ensayos «El Protocolo de Kioto» y «Ojo de Pez». Actualmente dirige la Revista «Triandáfila». 

    Oración nocturna

    Seré el responsable de que la muerte no muera del todo

    que de sus entrañas resurjan los almendros

    que de su agónico resplandor se restituya el vuelo

    No cerraré mis ojos mientras haya vino en esta mesa

    mientras haya flores y abismos por conocer

     mientras tenga la piel del glande extendida

     y una hembra lustre sus alas para abrigar mis sueños

    Nuestro será el olvido

    Nuestra fue la derrota

    el éxito del fracaso

    el revés y el desengaño

    los antónimos de amor
    Nuestra la incertidumbre

    la palidez y el asombro

    la terquedad silente del ocaso

    un beso que se pudrió 
    Nuestra fue también la tristeza

    las flores negras del osario

    los gestos del abandono

    la cíclica serpiente erguida del rencor   

    Nuestro será el olvido
    Y sin embargo amor
    Y sin embargo…

    Postal de Amsterdam

    Te escribo no de Providencia ni de Camaguey

    ni de Pernambuco

    lo hago desde las ruinas de una ciudad amurallada

    desde los puentes inconclusos de un paisaje íntimo y perplejo
    Te escribo desde la garganta rota de un motel de Amsterdam

    de un lugar tan frío como Estocolmo

    noctámbulo y festivo como tus ojos

    tan azul como París

    Te escribo sobre las piedras arenosas del corazón[de Chiapas

    sobre los espejos de agua del desierto de Atacama

    sobre la cartografía imaginaria

    de un epigrama de amor

    te escribo.

    Agradecimiento especial a la poeta Carmen Virginia Rodríguez por compartir los textos.

  • 3 Poemas inéditos de Juan José Pérez Luis #PoesíaVenezolana

    3 Poemas inéditos de Juan José Pérez Luis #PoesíaVenezolana

    Juan José Pérez Luis  (J.P.Luis), nació en Maracay estado el 12 de abril de 1996. Hijo  menor de Clara Esperanza Luis y Juan Carlos Pérez.  Vive en Belén y al terminar sus estudio de bachillerato entra  a la escuela de Medicina en la universidad de Carabobo donde crece su amor a las letras y en 2014 ingresa a la facultad de Idiomas en la Universidad Arturo Michelena. En ese tiempo es diagnosticado con trastorno maníaco depresivo. En 2017 se muda a Chile a la ciudad de Antofagasta, el desierto, donde participa anualmente el concurso “Antofagasta en 100 palabras”. Se muda en 2022 buscando ideas y huyendo de problemas de adicción al estrecho de Magallanes en la región de la Antártica chilena, ciudad de hielo. Donde pasa un año sanándose y terminando su poemario “De seres”.  Actualmente vive en Santiago de Chile, donde trabaja en una recopilación de cuentos cortos  y su primera novela “Las cuevas del horno”.

      VI

             Heredero

    Tendrás lo que pidas, te daré cada uno de mis momentos.

    Quiero que hagas una familia con los hijos del mar, los del reloj de piedra

    y con los nietos de Júpiter.

    Solo eso quiero.

    Tendrás lo que quieras, no es posible ir contrario a esas     mejillas. Ya es notable tu sabiduría,

    tu aura transparente.

    Maestro o maestra, serás la clave del aprendizaje,

    del amor para siempre. No hemos nacido, aun así, quiero

    que tengas todo lo que no me pertenece.

     

    XXXV

    Bucle

    Crecer, volverse hombre, trabajar.

    Preso de lo mismo piensa lo mismo mientras hace lo mismo de ayer y anteayer y la semana pasada.

    Perder el rumbo, doblar día a día un poco más los renglones de dios. La fe no se pierde.

    No es que se confíe menos en lo divino, mira que se olvidó como rezar.

      

    XXXI

    Cacería

    Porque amó, el desdichado paga con vacío, Mientras de vacío se sigue llenando.

    Sus huesos perdieron la fuerza.

    Como un gusano su vientre va arrastrando.

    Estos poemas pertenecen a su poemario inédito «De seres».

  • 3 Poemas de Ming Chuan Wu, poeta taiwanesa

    3 Poemas de Ming Chuan Wu, poeta taiwanesa

    Ming-Chuan Wu también conocida como la chica de la isla, creció con amigos en círculos artísticos y literarios de la ciudad taiwanesa de Kaohsiung. Es descendiente de la tribu aborigen de Dawulong en Pingpu, Liugui Erpi, y ha establecido un taller de joyería de plata PA-IN. Ha participado en muchas actividades artísticas y medioambientales con sus padres. Es hija del famoso novelista Wu Ching-Fa. En los dos últimos años, ha publicado sucesivamente varias obras en el «li Poetry Club» de Taiwán. «Chief Poetry Club». Su primer poema, «Island Girl», se publicó en diciembre de 2021 y su primera colección de relatos, «Chagall’s Starry Sky», en agosto de 2023. Y seguirá escribiendo poemas.

    Sueño

    Dijiste,

    «Los capullos de las flores serán despertados por la brisa primaveral;

    El fuego se apaga

    sólo para hibernar.

    Abejas y mariposas danzan en la primavera de una mujer,

    sintiendo con ligereza las voluptuosas curvas de la juventud».

    Pero todo lo que quiero es dormir

    en un agujero oscuro y profundo

    como un grano de semilla, antes de recibir agua y luz

    que sólo vaga en sueños

    en la luz y las sombras

    buscando tus contornos».

    Dijiste,

    «Los capullos de las flores serán despertados por la brisa primaveral,

    pero todo lo que quiero es dormir,

    convertir los rugidos de los cañones en truenos en el desierto.

    Los cuerpos en el barro son muñecas dormidas.

    Yo sólo deambulo en sueños.

    Mientras los años son como trapos manchados de té

    que se extienden sobre mi espíritu y mi cuerpo,

    sólo estoy

    soñando,

    despierto,

    teniendo sueños

    y despertando de nuevo

    como un grano de semilla

    que no tiene la certeza de dónde germinar mañana».

    5 de abril de 2022

    Siega y cosecha

    Ella dijo que no se iría

    y que se sentaría a esperar

    que sonara la campana de la muerte.

    Una cierva espera el monzón

    en una zona pantanosa de la colina.

    Invoca a un cocodrilo hambriento

    engulle la cabeza.

    No más mujeres líderes

    entonces, rompe los miembros

    alimenta a los que viven sin armas

    Esos cuerpos hinchados

    pueden ser totalmente reclamados por la Madre Naturaleza.

    ella no se irá

    sin embargo, siéntate y espera

    codiciando el poder,

    el demonio vicioso mira con fijeza para conseguir a los que tienen cuerpos catastróficos

    y vidas.

    #La alcaldesa de Afganistán que aparece en las noticias no quiere abandonar la patria, a la espera de que los talibanes le quiten la vida a ella y a su familia.

    Hay una especie de espíritu

    Tocar las campanas de guerra a principios de primavera

    es un tabú.

    La primavera debería ser la época en que todas las criaturas

    abandonan su letargo.

    cuando las hembras crían a sus camadas

    Pero traen mensajes de primavera con bombas en lugar de petirrojos

    extinguiendo la vida a balazos

    La primavera temprana debería ser la época en que todas las criaturas

    abandonan su letargo

    Pero subestimaron

    la rosa que brota de la tierra arrasada

    es el espíritu de una nación

    Ellos sitúan la democracia y la libertad

    en vidas.

    Pero subestimaron

    los mensajes que se deslizaron con la nieve derretida

    la gente que adora la democracia y la libertad

    vino a defender este país

    poniendo a otros por encima de sus vidas

    El comienzo de la primavera debería ser el momento en que todas las criaturas

    abandonan su letargo

    De las ruinas

    veo un espíritu que despierta

    cegador, hasta un punto que ninguna nación puede ignorarlo

    Veo una especie de flor

    que encierra la más pura elegancia

    floreciendo en los corazones de la gente de todo el mundo.

    #A Ucrania y a todos los que luchan por ella

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Yuleisy Cruz Lezcano, poeta cubana

    3 Poemas de Yuleisy Cruz Lezcano, poeta cubana

    Yuleisy Cruz Lezcano. Nació en la isla Cuba el 13 marzo del 1973, vive en Marzabotto (Bolonia; Italia). La poeta emigró a Italia a la edad de 18 años, estudió en la Universidad de Bolonia y consiguió el título en “Ciencias enfermeristicas y obstetricia” consiguió, además, un segundo título en “Ciencias biológicas”. Trabaja en la salud pública. En su tiempo libre ama dedicarse a la escritura. Numerosos son los premios literarios donde ha obtenido reconocimientos importantes. Es Jurado de dos importantes premios literarios italianos: Premio Literario de narrativa, ensayo y poesía “Nabokov” y el Premio Literario Internacional “Napoli Cultural Classic” Última obra publicación -L’infanzia dell’erba, 2021.

    Fui

    Fui primavera,
    con los cabellos sueltos
    recogía violetas.
    Cada hebra de hierba

    besaba mis sueños.
    Fui verano,
    profundas estrías de oro
    encendían blancas esperanzas,
    con notas de Mozart
    vibrando a cada rayo.
    Fui el otoño,
    jugaba sobre la escalera
    con los racimos de uvas,
    tibias tardes regalaban dulces sueños.
    Desde el profundo, el eco,
    encendía un murmullo de cantos.
    Soy invierno
    y miro el paisaje con nostalgia,
    los sueños son dardos arrojados
    por la ventana,
    pero todavía tengo ganas
    de inventar nuevos sueños.

    Te dejaré morir

    No te mato,
    te dejaré morir
    cuando salga la luna,
    cuando vendrás un ángel
    con afilada lama
    desnudo en el oscuro silencio
    que mancha tu lecho pálido.
    Te dejaré morir y sentirás
    que eyaculas
    cuando el estertor de muerte
    baja por tu garganta.
    El frío entre las piernas
    llamará sustancias tibias
    y tu cuerpo perderá todo,
    menos las cosas que yo amaba.
    Te dejaré morir
    para continuar a amar tu fantasma
    para correr en tu tumba y llevarte
    la frescura de cálidos jardines,
    una cruz que haga sombra en la nada.


    Huellas sin paso

    No habla la arena en el vacío
    de horizontes y paisajes
    el sol achica los ojos
    henchidos por la luz
    que se propaga en el viento.

    El viento que sopla lleva y trae
    los brazos hermanos de la muerte
    que no sabe de qué ausencias
    el vacío está hecho.

    El silencio es ya vacío,
    con paredes de tumbas levantadas
    que olvidan el lugar
    donde se esconden los abrazos.
    La muerte brinda sus espectros
    llenos de incorpóreas sombras
    que han olvidado lo que une
    el hombre a sus promesas.
    Las sombras bailan en los ojos que miran
    el oscuro mundo que los llama
    desde allá donde se pierde
    la forma exacta de la huella.
    ¿Dónde, dónde?
    ¿En qué lugar nos perdimos?
    Nadie habla, nadie sabe donde estuvimos
    antes de llegar a este desierto.
    ¿Dónde se perdió el sueño despierto
    del hombre que vivía los tiempos del alma
    que le daba felicidad y alas?
    Ahora sólo quedan pétalos marchitos
    y el amor que era un don infinito
    se perdió en el incógnito mundo
    que muchos llaman destino.
    ¿Dónde está el viejo camino
    de esa palabra usada
    de quién daba su amor sin pedir nada?
    El hombre bajo el peso de sus espinas
    tiene el alma mutilada y el corazón preso
    que se cierra suicida al beso.
    Como una semilla de luz apagada
    el hombre perdió el tiempo del abrazo
    en el largo camino de pupilas dormidas
    y perdió también el sentido de la vida
    en el intento de dejar una huella sin paso.

  • 3 Poemas de Emanuele Martinuzzi, poeta italiano

    3 Poemas de Emanuele Martinuzzi, poeta italiano

    Emanuele Martinuzzi, nacido en 1981, de Pratese. Se licenció en Filosofía en Florencia. Desde hace algunos años escribe crítica teatral para Teatrionline, el portal italiano de teatro. Algunas de sus anteriores publicaciones poéticas: «L’oltre quotidiano – liriche d’amore» (Carmignani editrice, 2015) «Di grazia cronica – elegie on time» (Carmignani editrice, 2016) «Spiragli» (Ensemble, 2018) «Storie historias inacabadas» (editorial Porto Seguro, 2019) «Notturna gloria» (Robin edizioni, 2021) «L’idioma del sal» (Nulla Die, 2022). Ha recibido numerosos premios nacionales e internacionales, entre ellos el de Embajador Literario de la Sociedad Dante Alighieri. Ha participado en el proyecto «Parole di pietra» (Palabras de piedra), que consiste en esculpir uno de sus poemas en pietra serena y colocarlo en una exposición permanente en el territorio de Sambuca Pistoiese. territorio de Sambuca Pistoiese junto con los de numerosos artistas y personalidades de la cultura. Es comisario del el blog «Emanuele Martinuzzi y la poesía» http://andthepoetry.blogspot.it/.

    Transmutada

    Transmutada

    piel en espera

    comprende el final.

    De Da storie incompiute di Emanuele Martinuzzi, Porto seguro Editorial

    Cada destino

    Todo destino

    es la soledad

    del devenir.

    Da spiragli de Emanuele Martinuzzi, ediciones Ensemble

    Marea dentro de una marea

    Marea dentro de marea, cuando somos

    el desencanto del otro,

    en uno de nuestros perfiles abstractos, atravesados

    y rancios como dulces revoluciones de aburrimiento,

    sin nada más para curarnos

    que el tiempo, en todas partes y en desorden.

    Brote dentro de brote, como suspira

    en los pétalos solitarios de nuestros rasgos

    un destino de rosa, que nos despeina

    en primavera y nos abruma con su torbellino

    de nuestros recuerdos alma y crepúsculo.

    Vacío dentro del vacío, porque las sílabas

    y gemidos son abismos de poesía y oscuridad

    en los que se posan nuestros sentidos

    distraídos, gota a gota, dedo a dedo.

    De l’oltre quotidiano – liriche d’amore de Emanuele Martinuzzi, Editorial Carmignani 

    Traducción del italiano al español por Mariela Cordero

    Foto del autor por Angelo Celsi

  • 3 Poemas de Niloy Rafiq, poeta bengalí

    3 Poemas de Niloy Rafiq, poeta bengalí

    Niloy Rafiq es un poeta bengalí nacido en Kalarmarchara, Moheshkhali, el 6 de agosto de 1983. Ha publicado siete colecciones de poesía: Bishoddha Bishadey Bhashi Aami Raajhnash (Soy el cisne flotando en el aire puro)-2014-Pipasar Paramayu (La eternidad de la sed)-2016-Nona Manusher Mukh (Rostro humano salado)-2017. Aggato Agun (Fuego desconocido)-2019. Ankhi Anka Aadinath (Aadinath en los ojos)-2021. Momer Prarthonay Noto Matir Shorir (Cuerpo de tierra doblado, adorando la vela)-2023-Hoja del Sol (Rud Pata)-2023

    Flor de fuego

    La adicción a la oscuridad prevalece en la escuela de la luz

    los ojos están el interior oculto, travesuras en las montañas 

    el rostro levantado en vergüenza, fragancia de las flores de fuego 

    el sonagaji resonante es una forma de verdad.

    La rosa de un diario valiente está en llamas

    la verde oscuridad de los pétalos quemados por el fuego

    un cuento de las palabras del mapa se cuenta en los gritos

    Nusrat Rafi de arcilla quemada están en el corazón.

    el día ciego amigo de la memoria es la llama del dolor

    una mente llorosa escrita en una infancia maravillosa

    una investigación del manuscrito del asesinato está bajo cubierta

    el poder del testigo es la escritura del tiempo

    un espejo bien hecho ve el mandato por la pluma

    pena de muerte, la dirección final del pecado está colgando a medio camino,

    Sonadwip la isla dorada

    Partículas de fuego en la dulce hoja de betel, cosiendo montañas

    el árbol de la mente se lamenta por el desalojo

    Sonadwip está en la trampa de la fragancia antigua

    la dirección del vagabundo falta en el camino

    Los sanguinarios bajo máscaras crean las espumas engañosas 

    un sueño de París no está tan lejos, ¡rojos y azules en los ojos!

    las flores de agua están indefensas, los rostros cubiertos de vergüenza

    los deportes de la infancia son ahora recuerdos como las hojas caídas.

    Alrededor flamboyanes y fuegos bárbaros

    las viejas raíces se queman hasta convertirse en cenizas, ¡sonidos de llanto!

    la tierra del sueño está en una zona impura y desconocida

    no hay nadie, los gestos son mudos, los ojos por supuesto están nublados.

    Traducido al inglés por Jyotirmoy Nandy

    Nurjahan 

    (En nombre de mi madre que acaba de fallecer) 

    La tierra, el cielo nocturno se apagan

    himnos de lluvia incesante, lámparas de tierra

    ojos heridos son semilleros, artes en artesanía

    ventanas descoloridas a izquierda y derecha, fragancia de sonido

    Jabón perfumado, cuerpo consagrado en el baño

    ‘Nurjahan’ es un hada de cuatro alas en el jardín del Edén

    un rosario de letras cantado por el carro de tierra

    líneas rotas están en el camino del pájaro de la melodía.

    Hileras de árboles en las colinas de la luz

    oración por la proximidad en la cueva principal de la paz

    deja felizmente en el norte y el sur, oh mi madre dadora de nacimiento

    Nonachhari, el manantial salado, sonríe contento con el oro del tiempo.

    Los trozos de vida huyeron al santuario del cero

    volarán como hojas secas a las costillas de las aurículas.

    Traducido al inglés por Jyotirmoy Nandy

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Yang Geum-Hee, poeta surcoreana

    3 Poemas de Yang Geum-Hee, poeta surcoreana

    Yang Geum-Hee nació en 1967 en Jeju (Corea). Ha publicado dos poemarios, «Happiness Account» e «Ieodo, Island of Legend and Existence», así como una colección de ensayos titulada «Happy Companion». Fue la primera presidenta de la Asociación de Literatura de Ieodo, redactora jefe de Jejuin News y trabajó como investigadora en la Sociedad de Investigación de Ieodo. Fue investigadora en el Jeju Sea Grand Center de la Universidad Nacional de Jeju y profesora nombrada especialmente en la Universidad Internacional de Jeju. En la actualidad, es editorialista del New Jeju Ilbo, investigadora especial del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Jeju, vicepresidenta del Comité Regional de Jeju del Centro PEN Coreano, ejecutiva del Instituto Jeju para la Unificación de Corea y ejecutiva de la Asociación Coreana de Ética. Ha ganado cuatro premios literarios.

    El viento no pregunta el camino

    No importa cuánto tiempo pase

    el viento nunca envejece

    aunque el viento no tenga boca…

    siempre dice lo que tiene que decir.

    Aunque el Viento no tenga ojos

    nunca pierde su dirección

    Cuando el viento se enfrenta a un rostro anguloso

    siempre sopla hacia otro lado

    sin arañar ni herir

    El viento nunca se queda

    aunque el rostro sea suave

    Cuando puede recorre el camino sinuoso de la tierra

    sin pedir direcciones.

    Nidos de aves

    Las aves no construyen sus casas

    para sí mismos 

    sino para sus crías

    Construyen nidos en arbustos o huecos de árboles

    y comparten calor entre ellos

    Con esa fuerza

    se convierten en el viento,

    se convierten en las nubes,

    para abrirse camino hacia el cielo

    sabiendo que su destino es volar alto,

    los pájaros no construyen nidos para quedarse.

    El vuelo de la hoja de hiedra

    La bandada en la pared, bañada en el resplandor del atardecer,

    danzando y revoloteando con alas de rojo carmesí.

    En el escarpado acantilado, en su nido,

    orgullosas de sus alas verdes en verano.

    Gracias al muro allí erguido,

    la pasión hizo aún más radiante la luz del sol.

    Como si trenzaran un tejido, las alas se pegaron al muro,

    alargándose para un solo vuelo.

    Sin saber que iba a ser su vuelo final,

    fortalecieron sus alas en medio de la tormenta.

    Esas aves,

    viviendo dentro del reino del muro,

    desean volar más lejos.

    Hojas de hiedra elevándose a un mundo diferente,

    revoloteando suavemente hacia el suelo,

    alcanzando el ápice de la vida a través de un vuelo extático.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Arzu Cura Altunbulak, poeta turca

    3 Poemas de Arzu Cura Altunbulak, poeta turca

    Arzu Cura Altunbulak, nació en 1970 en Yalova. Se graduó en el Departamento de METU. Trabajó como Jefa de Grupo de Calidad en el sector manufacturero durante muchos años. En 2022 fundó su propia empresa. Consultoría de Sistemas de Gestión. Además de poesía, ella también escribe letras de canciones. Está casada y es madre de una hija. Ella vive en Yalova. Sus poemas se han publicado en diversas revistas literarias. Su poema “El pecado se agrieta” que escribió para Mahsa Amini y todas las mujeres asesinadas, se publicó en persa en el octavo número de Honar y Jamee, revista de Sociedad y Arte, publicada en Tebriz, Irán.

    Pájaros sin alas

    Mi rostro era un cielo azul índigo

    árbol, niño y nube en mi jardín

    pájaros encendidos

    mi corazón está en la balanza

    ¿lleva una pluma mis pecados?

    el sol de la tarde con un ala rota vaga por el patio

    las penas aterrizan en las ramas

    sombras ansiosas se mezclan

    recónditos llantos solitarios

    las estaciones cambian en el jardín de la vida

    los pájaros despegan sin alas

    pájaros que son la voz de Dios

    Sonido húmedo del otoño

    Fue un llanto profundo que se mezcló con el valle

    tu amor con el alquitrán de las olas profundas

    golpeado en tu cuerpo

    el sonido húmedo del otoño se convirtió en un ulular

    ruido aislado en el espejo roto

    a los brotes viudos de tu pecho

    venció su amor en años espinosos

    colgó en su red el fino instrumento del destino

    esperanzas aladas en una gasa

    sentó quemaduras de sol en su hombro

    venció su amor en el aire del tiempo

    oyó el sonido de la piel de la rosa

    las lágrimas golpearon las montañas

    nadie murió.

    Cuántos rostros tiene el sonido

    Tu mirada de hiedra vaga lejos

    pasa un carguero desolado, se desgarra azul

    cae sobre las olas férreas del sol

    en la orilla mi sombra se moja

    los barcos se hunden en el recoveco y combaten con el viento

    defensas dormidas en un parpadeo

    veleta silbante

    dime, ¿cuántos rostros tiene la voz?

    mis faldas son flores centáureas mis espinas luchan

    los recuerdos se amontonan en mi carcaj

    las disculpas de patchwork no se pegan

    mi pañuelo blanquecino

    velas de tamarisco a vueltas de encaje

    Traducción : Murat Yurdakul

    Traducción al español: Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Raquel Markus – Finckler #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Raquel Markus – Finckler #PoesíaVenezolana

    Raquel Markus – Finckler Periodista, escritora, poeta, investigadora histórica y editora judía venezolana. Primer lugar de Poesía del Certamen Internacional “Notas Migratorias César Vallejo 2021”, organizado por la Fundación Universidad Hispana, por el cual recibió la Distinción Doctorado Honoris Causa. Primer Lugar de Poesía del Segundo Encuentro Literario Solidario Internacional Distrital 2021 – 2022, correspondiente a la Coordinación Rotary Club Playa Ancha, Chile. “Poeta Oscar Wilde Venezuela 2022” en el II Premio Internacional de Poesía Oscar Wilde, organizado por el Grupo Editorial Bernavil Internacional. Autora de los poemarios “Escribir para existir” (2022), “Donde reside la belleza” (2022) y “Las horas negras” (2023). Integra antologías poéticas realizadas en Argentina, Colombia, España y Venezuela. Participó como jurado en concursos de cuentos y poesía nacionales e internacionales. Miembro activo del Comité Venezolano de Yad Vashem y del Círculo de Escritores de Venezuela. Su trabajo literario, periodístico y de investigación ha sido publicado en libros y en distintos medios de comunicación social, redes sociales y plataformas informativas.

    Eva y la loba

    Y aquel día Eva fue expulsada del paraíso

    …Por Adam

    Se fue caminado sola y desnuda

    dejó su piel en el filo de las rocas

    torturó su cuerpo al sol abrazador

    y ni siquiera podía culpar a Dios

    Se fue sin equipaje y sin razón

    Se fue cargando a cuestas su condena

    Se fue en silencio y sin reclamos

    con un pasado a cuestas y un futuro cancelado

    Llegó a un río desolado y allí sumergió su cuerpo

    quería apagar el fuego

    el de afuera y el de adentro

    y su angustia se fue convirtiendo en alarido

    en su alma convergieron el silencio y el suplicio

    Se cubrió de dudas y lamentos

    expuesta, adolorida, encadenada

    Conmovida, desafiada, aletargada

    y sus poros se llenaron de pelambre

    y sus manos se volvieron garras

    Su cuerpo en cuatro patas emergió de aquellas aguas

    bañado de oro, plata y carbón

    con la fuerza y la fiereza circulando por sus venas

    con una cola larga por timón

    Con el instinto aflorando en sus latidos

    con un aullido intenso conmovido y prolongado

    con un pacto sagrado sellado en plena noche

    con el cuerpo de una loba y en su alma una mujer

    con la luna por testigo y aquel río por Edén

    La culpa

    Oscura y silente, agachada y prudente

    no la veo y allí está

    Nunca la presiento, no avisa su llegada

    jamás llama a la puerta

    Aparece en medio de la noche

    como un naufragio inevitable

    Aparece y me conmueve los cimientos

    los sacude y los destroza

    Aparece y me roba el aliento

    la tranquilidad y el sueño complaciente

    La verdadera villana de mis cuentos infantiles

    La que mueve los hilos en el escenario oscuro

    La que asusta más que un lobo

    La que sabe dónde duele más

    La que elige el lugar exacto para inyectar veneno

    La que sabe de ti más que tú misma

    la que te adivina

    te revela

    y te descifra

    Siempre oculta y sigilosa

    capa tras capa

    siempre viva y fulminante

    a pesar de esas capas

    No hay escape posible de la culpa

    es inevitable como el aire

    Te rodea el alma con sus garras

    te despierta a medianoche

    Te hace aullar en sueños

    te hace rogarle a Dios

    Y un lamento se escapa de tu alma

    Un ruego apenas audible

    Un llanto quebrado

    Un grito ahogado

    Un “por favor”

    Y rezas en cinco idiomas

    inventas una oración

    Súplicas por ser absuelta

    imploras por un perdón

    Pero la culpa no sabe de ruegos

    Ella no absuelve, no perdona y no libera

    Ella es absurda y volátil

    Feroz y caprichosa

    Absoluta y pretenciosa

    De ella no escapas

    ni dormida ni despierta

    Allí donde te atrapa

    te devora

    Belleza en la madriguera

    Sigo sin saber en donde reside la belleza

    pero allá donde esté

    debe sentirse

    un poco rota

    un poco loca

    un poco sola

    La hemos convertido en una deconstrucción colectiva

    En un basurero postmoderno que lo aguanta todo

    Le hemos causado heridas

    que van más allá del tiempo y del encanto

    Se ha configurado en el espejo distorsionado

    que refleja lo que no somos

    Aquello que dejamos olvidado en una esquina

    lleno de polvo y de telarañas existenciales

    Yo llevo una parte de la belleza clavada en mi alma

    escondida de las miradas prejuiciosas

    de los puristas filantrópicos

    de los expertos en la anti métrica

    que casi raya en la antimateria

    Hay un agujero negro en el centro de cada artista

    debido a la belleza perdida

    Y yo resguardo la belleza propia y ajena

    la prestada, la robada y la usurpada

    la disfrazada y la devaluada

    La que resiste la moda y los trending topics

    la que huye de las tendencias de Instagram

    de las pasarelas llenas de modelos anoréxicas

    que desfilan engalanadas con harapos y perchas

    en ropa interior repleta de lentejuelas

    en restos de ropajes que acaparan las vidrieras

    Donde reside la belleza

    seguro hay

    un psiquiatra

    un mago

    y una hechicera

    un huracán

    una empalizada

    y una madriguera

  • 3 Poemas de Juan Martins #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Juan Martins #PoesíaVenezolana

    Juan Martins Poeta y dramaturgo. Escritor. Magíster en Literatura Latinoamericana (UPEL). Crítico Teatral con trayectoria internacional. Director de la revista de Crítica Literaria y Teoría Teatral «Teatralidad». Editor. Destacado con varios premios. Como investigador es coautor del libro «Análisis de la dramaturgia venezolana actual» (2017). España, Ediciones Antígona, S.L., bajo la dirección de José Luis García Barrientos y coordinado por Leonardo Azparren Giménez. Galardonado con el «Premio III Bienal de Literatura de Poesía Abraham Salloum Bitar (2018)» por «Soy una herida que se deja atenuar», editado por bid & co. editor (2019). Habría que destacar su publicación «Gonçalo M. Tavares: el secreto de su alfabeto» (2019).  Ha publicado una serie de libros de ensayo en Venezuela.

    Dejar el tiempo encima del cuerpo.

    Éste, no abandona el temor porque permanezcas en él.

    Juan, sueña el labio mudo

    que no verá nacer.

    Tus rudas manos confundieron

    los gentiles que no comerían piedras de agua,

    sino que el agua es el despertar

    de una luz torpe por lo que ven.

    No entienden que mañana esa luz cegará a los hebreos

    y a los romanos de sus nombres

    que nadie recuerda,

    su bautismo de arena en la tierra de sus manos.

    Anunció al Hombre.

    Tú que le vistes en el candor de tus labios,

    de tus palabras que ensordecen al necio.

    Tú que te negaste al placer del día.

    Tú que escribías por lo que es dado.

    Tú que eres otro hombre, aquél que no soy.

    Tú que no temías a los labios de Salomé.

    Tú que blandiste sus senos en la nada.

    Tú que rechazaste los olores de su voluptuoso cuerpo

    y que el tiempo no encimó en el olvido.

    Tú, dame el sentido de tus versículos

    desde el ramal del ave. Y quítame por un sueño

    mi pecado. Báñame de tu voz áspera y húmeda

    sobre otro bautismo para mi sequedad.

    Enséñame a huir del incestuoso amor en la ciudad eterna.

    Porque el amante oscurecerá con la luna,

    guardado en el pálpito de su mujer que huye de los días.

    La soledad queda

    cuando la humedad no ha sido acosada

    por la palabra,

    el pecado se hace en mí

    como este pedestal.

    Siempre se ha hundido el barrial

    por fundar los colores del cielo, donde todo

    aún era mar y oscuridad, denso movimiento del mar

    sin el voluptuoso clamor del viento.

    Claro, el desasosiego no había nacido de los hijos

    del fenicio. Quien no soy de aquella cabalista suerte

    de una mujer que me espera. Nadie será tu huésped

    ni amoroso ni odiado por el temor a Dios.

    De  SOY UNA HERIDA QUE SE DEJA ATENUAR

    Premio III Bienal Abraham Salloum Bitar

    bid & co. editor

    PAUL GAUGUIN en un presagio suave y dulce
    como el ojo de tu madre.
    Y tú con la piedra de su escándalo,
    en una soledad de los espejos benévolos
    de la cura emocional. Ni Copenhague ni París
    están en la silueta de un velado viaje a la
    soledad de la miseria de tu pincel sordo y crudo
    en un mundo arcaico y secreto de Teha’amana,
    del espíritu que piensa en las formas cenias
    de tus acuarelas, ritmos, rostros de signos
    curvos por el final de tus fuerzas.
    O voluptuosos al límite también de una sabiduría
    y de un Taití rumiante de aquel escándalo.
    Se burlan de ti porque sus dioses no están
    en el corazón gris de Europa, cuyos
    desnudos en nada se parecen al catálogo
    de la muerte como celebración.
    Y el dejo de las Islas Marquesas,
    donde tu talento no es
    ahogado por los negruzcos lienzos del pasado.
    Aquel presagio de la Polinesia, en cambio,
    devuelve la historia de los colores.
    Y tú, como dices, serás algo grande en las manos
    de los otros.
    Y tú, no eres Van Gogh del cielo amarillo,
    donde los espíritus de los muertos no velan a nadie.
    O cantas las resonancias de las formas y del sexo
    como lenguaje de los sueños y la naturaleza
    eterna que los ojos mudos no ven:
    Y tú, no ofendiste a Dios, sino que le sonreíste.
    En mil ochocientos cuarenta y nueve naciste, eso sí,
    en mi corazón: esa cabaña, el país que quiero.
    Y tú, Paul Gauguin, vives.

    De SUELE VESTIR DE SOMBRA
    COLECCIÓN VOZ AISLADA
    El Taller Blanco Ediciones. Cali, Colombia.