Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Miladis Hernández Acosta, poeta cubana

    3 Poemas de Miladis Hernández Acosta, poeta cubana

    Miladis Hernández Acosta (Guantánamo, Cuba, 1968). Poeta, editora, crítica y ensayista. Licenciada en Historia por la Universidad de Oriente. Ha publicado el ensayo: Las náufragas porfías (Ed. Primigenios. Miami, 2020 y Ediciones Loynaz, Pinar del Río, 2016). Los poemarios: Los blancos territorios. Antología creciente (Ed. Primigenios, 2021), Bosque de Tárnow ( Ilíada Ediciones, Berlín, 2021); La niebla del paraíso (Ed. DMcPherson.Cuba, 2021); Viento de cenizas (Antología Mínima. Ed Primigenios, 2021)  El oro del imperio (Ed. Siglo 21.  España. 2020); La confesión infinita (LP5. Chile, 2020); El fuego del ángel (segunda edición. Ed. Primigenio, 2020), Al sur de los páramos (tercera edición. Ed Primigenios, 2020), La sombra que pasa (Segunda edición. Ed. Primigenios, Miami. 2020); entre otros.Ha obtenido los premios Tomás Savignón 1992 y 1993, Regino E. Boti en poesía 1993, 1995 y 2000 y mención en ensayo en el 2000, Manuel Navarro Luna 1993, José María Heredia (premio 1995 y mención en el 2006), primer accésit en el 6to Concurso Internacional La Puerta de los Poetas (Francia, 1998), premio Santiago 1994; premio Ángel Escobar 2002, mención especial en el Encuentro Iberoamericano sobre la poeta Dulce María Loynaz (2000), mención en el concurso Palma Real (Torino, Italia, 2003) y mención Alcorta 2009. Primera mención certamen Hermanos Loynaz 2016.

    Nigeria/ matanza de cristianos

    Habrá que buscar las pieles o el suelo ennegrecido

    Sin calderas que ofrecen el zumo temerario

    Para que el hambre o el crimen no ocupen la razón.

    Habrá que ajustarse. Asimilar es un acto temerario

    Como el caldo hirviendo dentro del hierro esplendente

    Sin que logre brotar una nueva existencia

    Sustancia progresiva para levantarme

    O darme por vencida cuando ya lo hice

    Antes de que el fuego se prendiera y salieran los sebos

    De cristianos que oraban.

    Solo soy el que se desvive o busca en otra parte

    Lo que no ofrece un ningún mercado.

    Habrá que volver hacia la honda gruta

    Evitar un cisma sin que nada sea tomado por las fuerzas.

    Despedir los efectos de esa hoja insípida

    Con sabor extraño que encuentro en el fondo de una cisterna.

    Habrá que salir del hueco o del rocío

    Sedarse como la nube se deshace

    Sin absorber el agua

    Que no es insular ni sirve solo a los creyentes.

    No soy quien se solaza

    Simplemente no sé dónde se obtiene el pasto más fértil

    Ni una llanura para la nieve

    Ni esa alegría que nunca tuve en mis arterias.

    Cuál es en cuestión el estado natural de un hombre

    [que sobrevive

    Para rastrear el alimento. Sobradas onzas que van

    Por el río o por el camino de las olas

    Hacia esa carpa de los sirvientes

    Donde todos estamos en marchas guerreras

    U otra forma de resquemores

    Contra el pavimento o el contrapeso de esos corazones

    Ajo finisecular o masa de hígados nigerianos

    Como panes cortados en la balanza.

    Hay un hueso viril dentro de la tabla y unas cebollas.

    Alrededor de los mercaderes encuentro ese algodón.

    Café. Aspirinas. Maní tostado

    Restos del sabor que cuece la carestía. Carne viva rebotando

    Resquebraduras brutales o pesca de cosas mortuorias.

    ¿Cómo reiniciarme con esos rayos de sol que envejecen

    [mi cara?

    ¿Cómo sustituir una cabeza de ovejo colgada de un gancho

    Filtrando su última lágrima?

    Cabeza de ovejo que enterramos en la tierra cuando creemos

    Que así sumimos aquello

    Que después de haber dado todo

    En polvo trigo o carnada para los orantes

    Nos han traicionado.

    Libro: La niebla del paraíso.

    Ed. Dmcpherson. 2021.

    De Vancouver a Río de Janeiro

    Siempre le di cierta importancia al hecho de nacer en enero

    Dado que algunas revoluciones comienzan en este mes

    Y crecen como yo bajo el rigor o la amenaza

    En ese raro letargo que producen los domingos

    Donde busco el engranaje de una fábrica

    De extracción de alcohol de caña y no de trigo inflamable

    Un día del cual se denomina: inicio del día ordinario.

    Yo no soy ordinaria ni consumo lágrimas cúpricas

    Pero sí obstinadas como las revoluciones de lágrimas más reales

    Que hacen los dioses. Cangrejos que palpo mientras pasan

    [los días

    Más crueles o menos digerido según el tramo de la cadeneta

    Sobre la zanja que drena han de brotar mosquitos tropicales.

    Supongo que alguien siempre llega con exóticos alcoholes

    A aliviarme en medio de la tormenta y pasa su mano

    [por mi espalda

    O mi ombligo queriendo quitar o poner lo que me falta

    [por x motivos.

    Mi hija me explica cómo un río de otra nación de lengua

    [portuguesa

    Nace en enero y se escapa queriendo unir ese río conmigo

    Como mismo se escapa una bala o una virgen bajan de la tablilla

    Cuando el mundo no es más

    Que una castrante procesión aldeana

    Clamando de un lado a otro

    Por formas comunes de supervivencia

    Ni en el Tíbet ni en Camboya

    Ni en el surco de aldea correctiva

    De insectos o casillas de mis dolores.

    Tengo mis propias doctrinas y un calabazar

    De flores hermafroditas y armazones

    De cosas o cicatrices pegados en los remos cuando espero

    Que las cosas ocurran en ese tramo consentido

    Oraciones o paja de miel silvestre para no descalcificarme

    Ser más puro como flores que se adhieren

    Sobre losas resbaladizas del patio o de esa montaña

    Que subo para hallar al monje que viaja por el río

    Con verdad corpulenta y huesos descalcificados

    Como los míos transitando por ese otro río donde

    Navegaron los vietnamitas con serpientes de aguas dulces

    Como esas que encuentro en el panal de zánganos rojos

    En isla caribeña donde escucho: nada niña en plato llano.

    A lo lejos están los bárbaros y yo me escandalizo

    Por las dobles apariciones del libro que en el Tíbet descubro

    Para lograr que un moribundo desaparezca

    Sin importarme las razones del hilo que se va cortando.

    Yo he hecho esa vigilia con cruces y azul metileno

    Para luego arrepentirme por pedir que una vida se apague

    O las gentes cambien los rumbos concebidos.

    Después que el moribundo alcanza la paz que trae la muerte

    U otras reencarnaciones por no decir estados de putrefacciones

    Como yo me he pasado por conveniencias

    De un lado a otro como el muerto según el monje

    Con uñas duras en forma de hueso. Vuelve a nacer

    Sin saberlo.

  • 3 Poemas de Valbona Jakova, poeta albanesa

    3 Poemas de Valbona Jakova, poeta albanesa

    Valbona Jakova es una poeta y traductora albanesa nacida en Tirana, hija de Frano Jakova, compositor, nieta del dramaturgo Kolë Jakova y de los políticos Tuk y Filip Jakova. Ha traducido del italiano a Pablo Neruda, Giuseppe Ungaretti, Umberto Bellintani, Beppe Costa, Jack Hirschman y algunos textos teológicos del padre Livio Fanzaga en albanés: «¿Por qué creo en Medjugorje?», «El falsificador». En 2010, publicó la colección de poesía «La Tempesta Delle Ore» en Italia, con Albatros Il filo, libro que ganó el segundo premio en el concurso AlberoAndronico 2011, como autor de lengua materna no italiana para libros publicados entre (2005 – 2010). En 2019, ‘Veliero Editrice’ publicó el libro infantil ‘I tre Porcellini e i Porcellini emigranti’. En 2020, publicó el libro de poemas ‘Calling to the Good’ Gilgamesh Edizioni. En Italia, es ganadora de numerosos premios en concursos internacionales. Sus poemas se han publicado en numerosas antologías.

    Cae

    No es un sol inmóvil,

    suspendido en el horizonte,

    un corazón que ralentiza sus latidos

    un cuerpo destripado

    de su ser

    por encima de su cabeza

    un alma que exhala

    dejando el cuerpo atrás.

    Es un amor

    que poco a poco,

    sin lágrimas disminuye

    sin ninguna esperanza de volver

    tropieza, no se levanta,

    sobrepasa el horizonte

    cae y en ese instante

    muere.

    Los venenos del mundo

    Veneno para los que sonríen con los ojos,

    porque ven el azul,

    veneno para los que sonríen con los labios,

    porque hablan un idioma diferente,

    veneno para los que sonríen con todo su ser,

    porque experimentan la alegría,

    veneno a quien sonríe con el alma,

    porque un sol se derrama sobre sus rostros,

    veneno para los que no tienen cara para mostrar,

    porque le han cortado la cabeza,

    veneno para los que hacen el bien,

    pues deben cortarle las manos,

    veneno, mucho veneno para el amor,

    porque inventó la libertad.

     

    El después

    El después fue sólo el largo

    silencio del conquistador.

    Estaba inmerso en el aliento culpable

    anunciado por una razonable

    predicción, ese silencio persistente

    atravesado por días que se remuerden

    sin cansarse y sin romperse,

    dando la razón a la razón.

    pero el tiempo es el enemigo de la vanidad.

    Cegado buscabas a toda costa

    un trofeo, mi dolor, lo alcanzaste,

    lo tocaste y escurrido

    se te escapó de las manos

    como un bálsamo untuoso

    que contiene el principio

    pero no el milagro.

    Tú, odiabas los milagros,

    tú, no querías curarte.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Gloria Mindock, poeta estadounidense

    3 Poemas de Gloria Mindock, poeta estadounidense

    Gloria Mindock es editora de Cervena Barva Press. Es autora de seis libros de poesía, el más reciente, Ceniza, que ganó seis premios de libros. Gloria ha sido traducida y publicada en once idiomas. Su obra ha aparecido en Gargoyle, KGB Lit, The James Dickey Review, 10 X 10, Growth: Journal of Literature, Culture, & Art (Macedonia) y otras. Fue poetisa laureada de Somerville, MA (EEUU) en 2017 y 2018.

    Un día en Ucrania

    Rastrillando las hojas caídas y formando un montón,

    Estoy deseando saltar en ellas,

    lanzarlas al aire.

    Pisarlas, escuchar el crujido,

    el sonido empuja el frescor hacia el suelo.

    Anidan en la tierra,

    encuentran suelo de una manera diferente

    Esto siempre me hace pensar en ti-

    Donde tú estás.

    ¿Ves los colores como

    cambian y caen?

    Casi coinciden con tu uniforme.

    ¿Me observarás mientras envejezco y declino

    hasta que esté en la tierra?

    ¿Habrá alguien que me visite?

    ¿Me encontrarás mientras espero?

    Falso

    No te he visto desde hace años

    Eras sólo una imagen, desvaneciéndose…

    Tu corazón late por la fama.

    El fracaso está ligado a ti.

    No lo vi.

    Estaba todo ahí pero enterrado.

    Rompí nuestras fotos en el baúl.

    Los recuerdos como los sueños se olvidan.

    Se desintegran en el aire.

    Solo brisas que pasan

    sin detenerse en la piel.

    Pérdida

    Hoy, me he tirado

    a la basura.

    Trozos de mí, recuerdos…

    Todo terminará en la basura de todos modos.

    Debo ser yo quien diga adiós.

    Enviar todo en un viaje al incinerador.

    Estoy de luto por los pedazos de mí

    quema

    como si nunca hubiera estado aquí.

    Tal vez me escuches

    llorar por todo lo que dejé ir.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Ching-Fa Wu, poeta taiwanés

    3 Poemas de Ching-Fa Wu, poeta taiwanés

    Ching-Fa Wu, (Taiwán) novelista, poeta, prosista y crítico, nació en Meilnung, Kaohsiung, en 1954. Fue comentarista de noticias de «The Common Man’s Daily», Vicepresidente del Comité de Cultura y Director de los Servicios de Cultura del Condado de Pingtung. Ha publicado los siguientes libros: La casa de té de mi madre春秋茶室,Autumn Helenium秋菊,Three Steps人間三步(novelas ). We Human 我族,The Wind風起 Y más de diez libros de poesía.Es un famoso presentador de radio. Su novela, La casa de té de mi madre 春秋茶室 fue llevada a la pantalla en formato de película y una serie de televisión.

    Una confesión sobre las malas hierbas

    Hijo, debes aprender de las malas hierbas.

    Como las malas hierbas

    que se sienten a gusto mientras son despreciadas.

    Hijo, debes aprender de las malas hierbas.

    cuando llegue un viento feroz

    agáchate,

    pero no te rompas.

    Hijo, debes aprender de las malas hierbas.

    Cuando arda un gran fuego

    esconde las raíces profundamente en la tierra

    y nunca crezcas encima de un muro.

    Si alguien te pisotea a tu izquierda

    permite que también pise

    a la derecha, por delante y por detrás.

    Pero no olvides preservar la vitalidad de tus raíces

    el pisoteo es una oportunidad

    para que las malas hierbas se propaguen.

    Designado entre cientos de flores,

    hijo mío-

    la mayor gracia para los Elegidos

    es convertirte en una hierba tenaz.

    Es mi última voluntad-

    hijo, que nunca te rindas

    o vaciles.

    Espera, o haz que un enemigo

    se derrumbe mientras se jacta.

    Tú, hijo mío,

    tendrás la ventaja en ese momento,

    ocupando la tumba del enemigo.

    Hijo, deseo que te conviertas en una hierba

    que, sobre la tumba del enemigo cada noche

    escucha el canto de los grillos.

    Hijo, debes aprender de las malas hierbas.

    Ombligo

    Después de visitar a mi madre en el hospital,

    me miré el ombligo

    mientras me bañaba.

    En trance escuché el llanto de un bebé

    desde lo profundo del ombligo,

    El Centro del Universo-

    Contemplando la insondable Oscuridad,

    llorando en silencio

    Llevo una flor

    Llevo una flor,

    no para ti,

    que eres tan voluble como una nube.

    Llevo una flor

    no para ti,

    que eres tan frágil como el hierro fundido.

    Llevo una flor,

    no para los demás;

    Llevo una flor

    para mí.

    Inmutable, indestructible,

    y que difícilmente será arrebatada por alguien-

    mi sueño.

    Es hora de partir-

    en mi cabello

    llevo una flor blanca de sueños.

    Nota: Este poema está inspirado en una amiga cercana, Miao-yi Tu, que llevaba una flor detrás de la oreja, mostrando su determinación de terminar una relación.

    Traducción al español por Mariela Cordero.

  • 3 Poemas de Felipe Ezeiza #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Felipe Ezeiza #PoesíaVenezolana

    Felipe Ezeiza (Los Teques, Venezuela, 1999). Integrante del grupo Habitantes de la Calima. Ha diseñado y aplicado talleres de escritura creativa enfocados en la construcción de bestiarios, y haikú. Mención publicación en el 6to y 7mo concurso nacional de poesía joven Rafael Cadenas. Ganador del 6to concurso de poesía Descubriendo Poetas. Ganador del 5to concurso nacional de poesía joven Hugo Fernández Oviol. Mención honorifica en la primera edición del Premio internacional de poesía Bruno Corona Petit, y ganador en su segunda edición. Ha publicado Osario (Ediciones Petalurgia, 2022), y  Bestiario del viento (Buscadores de libros, 2022).

    Epitafio

    Liviano

    para acariciarnos       

    a través de la llovizna.

    El hombre del trono de hueso

    El resplandor que guía la historia de nuestra vida

    no alcanzó lo alto de sus copas

    qué solitario animal

    se posa en este árbol antiguo y seco

    del que arrancamos la corteza en el final del páramo

    mascamos sus raíces para extraer

    todo el amargo de la existencia

    intranquilos

    barrancos amarillos y sonoros

    de íntima tristeza

    ramas osificadas que no dan frutos

    que no dan      sombra     ni flores

    un árbol     nada más

    aún crecen sus cabellos

    supremo de fragilidad

    canta en secreto

    una voz

    tal vez     un coro de gargantas iridiscentes

    vibran

    tan livianas

    en el fondo de la tierra    

    como una herida

    oculta en una bandada de pájaros

    ¿los oyes?

    estos son los latidos de mis ancestros.

    Pluma negra / arte poética

    El lenguaje

    nace de la carencia

    en el camino

    algún ser alado

    lo bautiza

    emerge de las sombras

    en los solares de la niñez

    nos atrapa

    y así

    curtido por el hastío

    como un verso de Drummond de Andrade

    cruza los lindes del pensamiento

    toma posesión de los símbolos

    apresura el alcance de su melodía

    limpia    de la pipa    la sangre de un faro

    por supuesto

    ante la primera imagen de tormenta

    la agudeza despliega su sed

    gallo contrahecho

    torcido desde la médula en una nueva figura

    para que el trazo diga más

    el lenguaje

    nos da pistas para aprender a morir

    maleable    cargado de instinto    huidizo

    aconseja:

    escribe     pero no te quedes solo

    pues

    escaso

    el lenguaje

    murmura y murmura hasta pudrirse.


  • 3 Poemas inéditos de Cristina Gálvez Martos #PoesíaVenezolana

    3 Poemas inéditos de Cristina Gálvez Martos #PoesíaVenezolana

    Cristina Gálvez Martos (Caracas, Venezuela, 1987). Licenciada en Letras por la UCV. Ha publicado: Psicopompa (Monte Ávila Editores, 2015); Bicorne (Casa de las Letras Andrés Bello, 2016); Fauna de Cal (Casa de los Escritores del Uruguay, 2020) y Animal más oscuro (plaquette antológica digital, Fundarte, 2022). En 2017 obtuvo una mención honorífica en el Concurso Internacional de Poesía Castello di Duino. En 2019 obtuvo el segundo lugar en el Concurso de Narrativa de la Asociación Uruguaya de Escritores, con su cuento “El niño del agua”. Actualmente se desempeña como docente y traductora. Cursa la Maestría en inglés como lengua extranjera de la UCV.

    Circular

    Circular y concéntrica me buscaba

    sin saber dónde me había dejado.

    Acaso quedé en un café o una vidriera

    o nunca cumplí el trayecto de un punto al otro

    o llevaba una carga pesada y me senté

    u observaba a los paseantes

    o estaba allí como un tótem

    junto a ella, en la otra casa.

    Yo me buscaba y la verdadera

    era la extraviada.

    Celeste

    Nunca estuve más triste y más viva que en el frío del otoño,

    cuando engendré una semilla que regaba al no haber nadie en casa

    cuando fui secretamente amada

    y cortaba en dos la tarde limpia, el pasto verde, el cielo

    con el filo de mi cuerpo.       

    Nunca encontré más horizonte o me sentí más sola

    en esta parte del mundo:

    era invisible, mas todo me miraba

    y la palabra del mar venía hasta mi oído

    y la mano del mar me sujetaba.

    Y el corazón del mar, celeste, se iba tras de mí

    por todas partes.

    Ciudad Río

    Tras la vidriera

    polvo sobre libros apilados

    un gato sucio, hecho ovillo

    olor a moho y humedad en cada recinto:

    en los viejos edificios, cúpulas, balcones.

    Hallé una fuente de palabras

    que guardé en la claridad del papel,

    alguien que llevó la muerte adentro, aun así

    fue a encontrarme.

    Yo he pretendido olvidarla

    mientras,

    su tentáculo me hizo bajar al río.

    En el borde

    retumba

    un cuerpo de agua.

  • 3 Poemas de Ana Stjelja, poeta serbia

    3 Poemas de Ana Stjelja, poeta serbia

    Ana Stjelja nació en 1982 en Belgrado (Serbia). En 2005 se licenció en la Facultad de Filología en el Departamento de Lengua y Literatura Turca. En 2009 obtuvo un máster en Sufismo. En 2012 se doctoró en literatura serbia (con la tesis sobre la vida y la obra de una de las primeras escritoras serbias y viajeras del mundo, Jelena J. Dimitrijevic). Es una galardonada poeta serbia, escritora, traductora, periodista, investigadora científica independiente y editora. Ha publicado más de 30 libros de diferentes géneros literarios. Es autora de numerosos trabajos de investigación y ensayos sobre literatura, feminismo y diversas culturas. En 2021 completó con éxito el taller de escritura creativa de ONU Mujeres Awake Not Sleeping – Reimagining Fairy Tales for a new generation y obtuvo un Certificado de Apreciación. En julio de 2022, completó con éxito el curso de Introducción a la Psicología en la Universidad estadounidense de Yale, donde su profesor fue el catedrático y mundialmente famoso psicólogo (canadiense-estadounidense) Paul Bloom. Vive en Belgrado. En 2018 creó la Asociación Alia Mundi para promover la diversidad cultural. Es miembro de la Asociación de Escritores de Serbia, la Asociación de Traductores Literarios de Serbia, la Asociación de Periodistas de Serbia y la Federación Internacional de Periodistas (FIP)

    El viaje

    A la lejana tierra de Oriente

    quiero navegar

    en un barco de seda pura

    y terciopelo dorado

    para contemplar la alegría de las flores

    y a la brumosa montaña danzando

    al ritmo de las campanas del templo.

    La luna, como el rostro más brillante

    me guía por los oscuros túneles

    de vastos mares y océanos.

    Mis maletas están cargadas

    de recuerdos,

    mi corazón tiene curiosidad

    por los lugares no descubiertos

    de las tierras lejanas, muy lejanas…

    Estoy lista.

    Mi viaje puede comenzar.

    Danza extática

    El reloj está corriendo.

    Se nos acaba el tiempo.

    Las horas, los minutos y los segundos

    se funden en el fuego de la vida.

    Las manecillas del reloj cuelgan

    agotadas por las batallas.

    Debemos forjar una nueva espada,

    hecha de luz pura,

    para que podamos usarla como linterna,

    o antorcha que nos muestre el camino,

    mientras bailamos como chamanes,

    o artistas extáticos

    en el oscuro escenario del nuevo reino.

    Última vez

    Sol, qué hermoso eres

    ¿Te acuerdas de mí?

    tus brillantes rayos

    antes calentaron mi corazón.

    Estrella, qué lejos estás

    ojalá pudiera atraparte

    ojalá pudiera meterte en mi bolsillo

    pero todo es en vano, eres intocable.

    Tierra, negra como la noche, pesada como un pecado

    estás muy cerca; incluso puedo tocarte

    puedo sentir tu voz

    llamas a las almas perdidas, por última vez.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Francis Kurkievicz, poeta brasileño

    3 Poemas de Francis Kurkievicz, poeta brasileño

    Francis Kurkievicz es poeta, escritor y profesor, nacido en Paranaguá/PR. Vivió durante 20 años en Curitiba/PR donde se licenció en FILOSOFÍA – UFPR/2002, también hizo una especialización en YOGA – UNIBEM/2010 y recibió un MBA en Producción RTVC, UTP/2011. Publicó, en diciembre de 2020, por la Editora Patuá, el libro de poemas B869.1 k96. En 2019 fundó Ayatori Editora, a través de la cual reeditó su libro de cuentos infantiles Meninices. Tiene poemas publicados en las revistas Acrobata, Hiedra, Mallarmargens, Arara, Estrofe y en el sitio web escritas.org – traducciones en la revista Zunái, Escamandro, Letra & Fel, Aboio, Life & Legends – artículos en el periódico Memai. En 2022 se publicaron sus poemas en las dos mayores antologías de poesía del mundo: World Poetry Tree, organizada por Adel Khosan – Dubai/EA, y Living Anthology of Writers of the World, organizada por Margarita Al – Rusia.

    | Distraído |

    Distraído por el mundo

    Seguí con mi vida.

    Fue cuando el destino me llamó.

    Con desatino le respondí:

    – ¿Qué quieres, mendigo?

    | Verbo

    Para el tonto

    mil palabras no son suficientes.

    Para un buen entendedor

    media palabra es suficiente.

    Pero para el poeta

    hasta el silencio es sabio.

    | Poema

    El poema es lo que es,

    A pesar de la intención del autor,

    A pesar de la interpretación del lector,

    el poema es siempre lo que es.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Jeanette Tiburcio, poeta mexicana

    3 Poemas de Jeanette Tiburcio, poeta mexicana

    Jeanette Esmeralda Tiburcio Márquez. Poeta y escritora, arquitecta de formación egresada de la Universidad Nacional Autónoma de México y pedagoga del Centro de Estudios Superiores de Veracruz, con numerosos libros publicados en los géneros de poesía y narrativa, tiene más de 20 títulos de posgrado en diversos campos, estudios de Maestría en Educación Lingüística y en Innovación e Investigación. Recibió ‘El Sol de Oro’ por su destacada contribución a la educación y la cultura. En India ha sido reconocida tres veces con el Premio Internacional Madre Teresa, el Premio de la Paz Mahatma Gandhi  y la Orden de los Héroes Verdaderos, allí también se la llama embajadora de la paz. Es fundadora y presidenta internacional de Mil Mentes por México Internacional, y vicepresidenta del Consejo de Derechos Humanos y Anticorrupción de los Consejos Mundiales de India. Obtuvo el Premio Mundial “César Vallejo” a la Excelencia cultural, Perú, 2021.

    Hamaca

    A la merced de un recuerdo

    Nos colgamos en el tiempo,

    Divisando los momentos

    Luminosos del ayer,

    Donde se tejió la historia

    Esculpida con dolor,

    Donde se vivió la gloria

    Luminosa en el amor Maridada con café.

    Veracruz tierra de Dios

    Templo de mi suspirar

    A pesar del devenir

    Y el camino por fraguar,

    Tu sigues con tu vaivén

    Resistiendo las suradas,

    Tu sigue con tu sonrisa

    Y alegría mi tierra amada,

    Creando lazos de acción

    Con aroma de naranja,

    La poesía de Agustín,

    La propuesta de Zardain

    Y la magia de Papantla.

    Corazón al fuego.

    Dedicada a mi Padre.

    Aprendo a confundirme

    Con la noche y sus silencios

    Abrazando las historias 

    Resilientes del ayer

    Buscando tus ojos

    A las 3 de la mañana

    Me sumerjo en los misterios…

    Y creo… y dudo… recuerdos dogmáticos

    Argumentum ad Verecundiam

    Viviendo la verdad que desconozco.

    Muriendo en las falacias heredadas

    Me aferro a lo que se y recuerdo

    Tratando de anclarme en transparencias del hacer

    Y creo y dudo, 

    Memorias tatuadas

    -No podrás recordar a los muertos

    Si no te queda memoria- decías… 

    Y así dejo un lugar,

    Al final de cada cosa,

    Al final de cada día, 

    Buscando tu presencia Poderosa, 

    Dudando lo Que vivo,

    Te busco en mí,

    Te miro en él…

    Y me pregunto

    ¿Quién arrojó mi corazón al fuego?

    Mujer sin sombra

    Me intercambiaron la dulzura

    Por coraza

    Para proteger mi pecho 

    Y cubrir mi espalda,

    En estos tiempos inciertos

    De malignos celos

    Y tierra infértil,

    De asesinos de cadáveres

    Confundidos, mendigantes

    Que entienden el ser

    A través del poseer.

    Me intercambiaron la rudeza

    Por bondad y entendimiento,

    Para soportar los tiempos

    Y resguardar mi nombre, entendiendo…

    Que nadie puede tener buena reputación

    Cuando pasa el juicio, por la boca de un parlero

    Que perfuma el ego con bálsamo de veneno y ámbar gris.

    Me desplazo en este mundo

    Dejando pasar la luz

    Sin las ansias materiales

    Consciente de la misión,

    Y expectante de los tiempos,

    Confiando, sólo confiando

    En la Física de Dios.

  • 3 Poemas inéditos de Yhonais Lemus #PoesíaVenezolana

    3 Poemas inéditos de Yhonais Lemus #PoesíaVenezolana

    Yhonais Lemus, escritora venezolana (1988), profesora universitaria. Ha publicado La trascendencia de los insectos (2008) El Perro y la Rana; Caracas, Hilos Celestes (2013) Editorial Torino; Caracas, Entre el rostro/rastro de Clarice Lispector (2018) Editorial Académica Española; Madrid, Destellos Acuosos (2019) Halley Ediciones; Buenos Aires, Memorias de la piel (2020) Halley Ediciones; Buenos Aires. Ha sido merecedora del Primer Premio “Metafórica Revista” (2022) con el libro Nagapushpa  que será publicado por la editorial Vuelo de Quimera.Su poesía ha sido traducida al inglés, francés y alemán. Cursó una Maestría en Literatura Latinoamericana en la Universidad Simón Bolívar, institución de la que ha sido parte del equipo docente. Facilita talleres de escritura creativa y colabora en múltiples proyectos editoriales.

    *

    te siento como un mecanismo polisémico que me libera. Se me escapa la lengua, me atraviesa como un río. En este momento entiendo que la verdad se centra en el abismo y que la carne que soy oscila entre el vacío y el éxtasis. En “el aquí”; en este pobre espacio, pasa la palabra conjurando el pasado y el futuro. Entiendo que este rompecabezas es el ensamble de lo que aún no veo y excede mis sentidos. La lengua, incierta, escurridiza, me está envolviendo ahora, como una serpiente que lleva días sin engullir a alguna presa, se apropia de lo negado, del significante. Mi ser está llegando a la palabra y voy descifrando el enigma: lo bello de cada cosa esta detrás del asombro,

                                  la mirada fulgurante –esa misma,  la de la infancia- ante lo habitual re/significa, da vida.

    *

    , ella intenta escribir para saborear la pregunta sobre ¿qué hay entre el mundo y su horizonte? se encuentra en busca de algún develamiento, de alguna nueva articulación, pero siente cómo se va cerrando en cada paso toda posibilidad. Debe darse prisa, confiar en el instinto; creer y crear. Confiesa aquí, en el instante previo a estas palabras, que ya había decidido no tomárselo tan en serio, en ser vaga e imprecisa, en volver al origen de cada palabra porque las respuestas sobre lo real y lo poderoso vienen a cuentagota. Tiene que estar atenta, lo sabe, dejar que la mirada salga y flote, como un ojo centinela sobre todas las cosas para entender lo que limita y excede a cada pieza; eso que se muestra y oculta entre el plano claro y el abismo.

    *

    ahora te percibo pálida, distante, con todas esas palabras siendo simple palabras y con todas esas palabras siendo más que simples palabras, dándote un hogar;  viviendo en el eterno poema encarnado. La frustración ante el silencio se aproxima con tu pérdida,

                                                                   , me paralizo, padre, cuando tu ser elige arrancarse de lo que sí.