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  • 5 poemas de Patrick Williamson, poeta inglés

    5 poemas de Patrick Williamson, poeta inglés

    Patrick Williamson es un escritor y poeta inglés que vive cerca de París. Sus poemas han sido publicados en revistas literarias como: Blue Nib Press, Paris LitUp y Mediterranean Poetry. Ha publicado Traversi, un poemario bilingue inglés-italiano (Samuele Editore). Ha sido también traductor y editor de The Parley Tree, una antología de poetas del África francófona y del mundo árabe (Arc Publications). Es miembro fundador de la agencia literaria transnacional Linguafranca.

    El poeta inglés Patrick Williamson. Foto: Dino Ignani.

    Más alto

    Somos más altos que tú

    no te rías, esto será así

    pero siempre nos sobrepasas

    Siempre ha sido así

    bueno, casi.

    Escala lunar

    Delicadamente perfumado

    es el contorno de la sombra

    que emites

    claridad que traspasa el marco

    de la ventana

    Esta luz intocable.

    Oscurece, el suelo

    de seda no tiene centro

    el campo resplandece no antes

    no después de la cerca.

    Horizontes eliminados

    el claro alivio

    de siluetas retorcidas

    evidencia

    la existencia de la luz

    se nubla por un instante.

    Mirando

    La luz cae sobre los libros,

    el escritorio, y de repente,

    una sombra cruza

    el jardín de rosas

    mira rápidamente, revisa

    mira hacia atrás,

    las fotos que son una crónica

    de todas nuestras etapas

    yo, de pelo rizado

    cerca del lugar donde él dormitaba-

    Yo plantaré

    una nueva especie de rosa.

    Epílogos

    Toma el hacha en la pared

    aplasta tu puño en la mesa de cristal,

    Siempre voy a amarte

    Corta la rigidez, deja que

    el lenguaje se quiebre en fragmentos

    incómodo, retenido.

    Atraviesa un campo minado

    de sutilezas, elige tus palabras.

    Quiero embriagarme y volar

    en el valle colmado de luz

    lejos de Phoenix,

    a la fuente del ser.

    Mañana

    Detrás de mí, la puerta se cierra,

    El viento se ha ido, fragmentos de luz.

    Escudriño a través de lentes empañados,

    Mi madre tiene una respuesta vívida, se tensa

    Tomo nota de todas las posibles intrigas.

    La primera copa negra como el carbón golpea los sentidos.

    Mi madre habla un lenguaje fibroso,

    Yo ondulo como el océano, postrado.

    Soy tu heredero en esta tierra.

    Guardián de tu memoria, enterrado en lo más hondo

    de tu historia, de tu amor.


    Traducción: Mariela Cordero.

  • 5 poemas de Huguette Bertrand, poeta canadiense

    5 poemas de Huguette Bertrand, poeta canadiense

    Huguette Bertrand es una poeta y editora franco-canadiense. Ha publicado 38 obras de poesía, incluidas varias obras en colaboración con artistas. Sus poemas han aparecido en revistas de Quebec, Bélgica, Francia, Estados Unidos, Gales, Rumania e India así como en revistas en línea y antologías internacionales, traducidos al árabe, rumano, italiano, coreano, japonés, ruso, turco y bengalí. Además ha participado en recitales de poesía, ferias de libros, firmas de libros; ha participado en exposiciones con sus poemas con fotos y pinturas en Quebec, Francia y Noruega, y es la representante canadiense para el movimiento Immagine & Poesia así como la editora de la antología internacional del mismo.


    ENTRE NOSOTROS

    Entre gestos provisorios

    y la entrada del atardecer

    se alza lo conmovedor

    el sabor de la sabiduría

    y la fuente del lugar.

    Exagero este poema

    para conquistar

     la historia de los miedos

    los milagros de la inocencia

    los arboles danzando

    y el canto de la mañana

    desde el despertar del día

    de este tiempo inmóvil

    la luz acaricia

    los sueños de la infancia

    dulce errancia

    en el perfume

    de las flores que duermen.

    NOCHE EXTRAVAGANTE

    Has notado

    que la noche lleva en ella

    toda la luz del día

    sus acentos graves

    los más frágiles

    sus acentos agudos

    los más osados.

    Noche extravagante

    estallido de risa

    en espera del día

    y la vida interior

    sus murmullos

    sus pasiones

    y todos los acentos apropiados

    a medida que avanzan

    los acontecimientos.

    HACER CAMINO

    A la hora de la sombra

    los gritos

    los cantos

    y los tormentos

    la esperanza ha visto a otros

    sobre la plataforma de la historia

    que engendran las promesas

    de lo mejor

    cuando lo peor se impone

    en nuestras travesías

    haciendo camino

    la ruta es larga

    a veces roja

    cuando las banderas se encienden

    a veces verde

    cuando las palomas vuelan

    hacia el mañana

    maravillado

    PASO A PASO

    Paso a paso avanzo

    en un sendero frágil

    a lo largo de las estaciones

    de una edad hostil

    con versos libres bajo el brazo.

    como compañía

    Yo avanzo en el paisaje atemorizado.

    por los arboles yacientes

    cerca de las raíces dormidas

    Yo avanzo paso a paso en el escenario

    del agobiante silencio de las casas

    que el miedo ha hecho mudas.

    Yo avanzo en la arcilla

    secada por la indiferencia

    y los fuegos de la barbarie.

    Voy de un verso a otro

    en el camino del poema

    ahora exhausto.

    ¿DE DÓNDE VIENE?

    Es el viento que sopla

    donde quiere

    él sopla silencios

    entre los ruidos

    y la indigencia

    sopla a través

    de los días de lluvia

    y abundancia

    siempre sopla

    tanto en las penas

    como en las alegrías

    tanto en la tormenta

    como en la en paz

    si cesar sopla

    palabras de amor

    varado en el horizonte

    mudo.

  • «Cuando el niño era niño», un poema de Peter Handke (RIP Bruno Ganz)

    «Cuando el niño era niño», un poema de Peter Handke (RIP Bruno Ganz)

    Una pluma en la pantalla escribe en alemán y una voz en off lee un poema. Es la película  El cielo sobre Berlín (Der Himmel über Berlin), del director alemán Wim Wenders.

    Una película cuyo actor principal, el ángel, es el recientemente fallecido Bruno Ganz y que es un poema en sí misma.

    En la película, Bruno Ganz recita esta poesía de Peter Handke, Cuando el niño era niño.

    Cuando el niño era niño,
    andaba con los brazos colgando,
    quería que el arroyo fuera un río,
    que el río fuera un torrente,
    y este charco el mar.

    Cuando el niño era niño,
    no sabía que era niño,
    para él todo estaba animado,
    y todas las almas eran una.

    Cuando el niño era niño,
    no tenía opinión sobre nada,
    no tenía ningún hábito,
    frecuentemente se sentaba en cuclillas,
    y echaba a correr de pronto,
    tenía un remolino en el pelo
    y no ponía caras cuando lo fotografiaban.

    Cuando el niño era niño
    era el tiempo de preguntas como:
    ¿Por qué yo soy yo y no soy tú?
    ¿Por qué estoy aquí y por qué no allá?
    ¿Cuándo empezó el tiempo y dónde termina el espacio?
    ¿Acaso la vida bajo el sol es tan solo un sueño?

    Lo que veo, oigo y huelo,
    ¿no es sólo la apariencia de un mundo frente al mundo?
    ¿Existe de verdad el mal
    y gente que en verdad es mala?
    ¿Cómo es posible que yo, el que yo soy,
    no fuera antes de existir;
    y que un día yo, el que yo soy,
    ya no seré más éste que soy?

    Cuando el niño era niño,
    no podía tragar las espinacas, las judías,
    el arroz con leche y la coliflor.
    Ahora lo come todo y no por obligación.

    Cuando el niño era niño,
    despertó una vez en una cama extraña,
    y ahora lo hace una y otra vez.
    Muchas personas le parecían bellas,
    y ahora, con suerte, solo en ocasiones.

    Imaginaba claramente un paraíso
    y ahora apenas puede intuirlo.
    Nada podía pensar de la nada,
    y ahora se estremece ante a ella.

    Cuando el niño era niño,
    jugaba abstraído,
    y ahora se concentra en cosas como antes
    sólo cuando esas cosas son su trabajo.

    Cuando el niño era niño,
    como alimento le bastaba una manzana y pan
    y hoy sigue siendo así.

    Cuando el niño era niño,
    las moras le caían en la mano como sólo caen las moras
    y aún sigue siendo así.
    Las nueces frescas le eran ásperas en la lengua
    y aún sigue siendo así.

    En cada montaña ansiaba
    la montaña más alta
    y en cada ciudad ansiaba
    una ciudad aún mayor
    y aún sigue siendo así.

    En la copa de un árbol cortaba las cerezas emocionado
    como aún lo sigue estando,
    Era tímido ante los extraños
    y aún lo sigue siendo.
    Esperaba la primera nieve
    y aún la sigue esperando.

    Cuando el niño era niño,
    tiraba una vara como lanza contra un árbol,
    y ésta aún sigue ahí, vibrando.

  • 13 preguntas y un poeta, Ferran Fernández: «Escribo por necesidad»

    13 preguntas y un poeta, Ferran Fernández: «Escribo por necesidad»

    Ferran Fernández (Barcelona, 1956) se gana la vida como profesor de Periodismo en la Universidad de Málaga y como corrector y diseñador gráfico para varias editoriales. Desde 2009 lo hace con la suya, Luces de Gálibo.

    Ha publicado diversos libros de poesía: Lógica sentimental (Barcelona, 1997), Sufrir en público (Barcelona, 2007), Xeografía nocturna (Ribeira, A Coruña, 2007), Peligro de vida, 99 haikus (Málaga, 2008) y Guía del odio (La Isla de Siltolá, Sevilla, 2011 / Luces de Gálibo, Girona/Málaga, 2017). Asimismo, ha ejercido de editor literario en Puta poesía (Girona, 2010), aparecido en Luces de Gálibo, Bolero mix (Luces de Gálibo, Girona/Málaga, 2013) y Manual del taxidermista (Luces de Gálibo, Girona/Málaga, 2015). Paralelamente a la poesía textual, cultiva la poesía visual y la ciberpoesía, de las que ha realizado un buen número de exposiciones y proyecciones.

    Antes de pasar a la entrevista vamos a ver algunos de sus poemas visuales.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Nací en Barcelona, hace 61 años, de padres inmigrantes murcianos, que regresaron al sur cuando yo aún no había cumplido cuatro años. Al cabo de una década, la familia volvió a Barcelona. Desde hace casi 20 años, vivo en Málaga. En los últimos 25 años he trabajado como profesor universitario  (Periodismo) y llevo casi el mismo tiempo inmerso en distintos ámbitos del mundo del libro: diseño, corrección, edición… En 2009, fundé mi propia editorial, Luces de Gálibo. Empecé a escribir poemas a los 14 años y desde entonces, con algunos paréntesis, no he dejado de escribir. Publiqué mi primer libro bastante tarde (Lógica sentimental, 1997, El Bardo). Desde entonces, han visto la luz seis más. No quiero olvidarme de un factor importante en mi vida, el compromiso político y social. Aunque en los últimos tiempos mi militancia es bastante más tranquila, durante mucho tiempo fui lo que Lenin llamaba un «revolucionario profesional».

    contra el amor
    lucho desalmado

    – Bolero Mix, ed. Luces de Gálibo, Málaga 2013.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    El primer libro de poesía que compré fue Los versos del capitán, de Pablo Neruda, de la mítica colección Losada, editada en Argentina. De esa misma colección compré otros libros de Neruda y de los autores del 27, también los novísimos que publicada El Bardo y los libros de Visor, editados entonces por Alberto Corazón… Quien más me gustaba entonces era Gil de Biedma. Mucho más tarde, cuando leí al argentino Roberto Juarroz, me quedé enganchado. Lo releo constantemente. Con el austriaco Erich Fried me pasa algo parecido. César Vallejo completa el podio.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Mi poesía es bastante conceptual, irónica, concisa, epigramática muchas veces.

    en la pared blanca
    pinto consignas contra el amor
    pero solo tengo pintura blanca

    – Bolero Mix, ed. Luces de Gálibo, Málaga 2013.

    ¿Cree que el poeta evoluciona en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Es  evidente que todo creador o creadora evoluciona, aunque no siempre a mejor… Yo, en lo formal, he ido acentuando las características que señalaba antes, y los asuntos de los poemas los abordo de una manera menos egocéntrica (aunque el yo parezca el protagonista) y más filosófica.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Los poemas, salvo muy raras excepciones, quedan listos en un solo acto. Y es un acto de liberación.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    No me planteo ningún fin. Escribo por necesidad.

    estas manos
    que han de ser ceniza
    ahora solo están
    para encender tu piel

    – Bolero Mix, ed. Luces de Gálibo, Málaga 2013.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Me gusta leer en público y suelo hacerlo con cierta asiduidad. No suelo negarme cuando me invitan. Asisto también a muchas lecturas poéticas y disfruto mucho cuando descubro a algún/a poeta bueno/a. Ocurre de vez en cuando.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Me parece estupendo que se multipliquen las formas de difusión de la poesía, aunque yo tengo un compromiso personal con el papel.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Aparte de los poetas ya citados, os recomiendo fervientemente que leáis a Isabel Bono y a José María Cumbreño, que tienen la ventaja de que están muy vivos y creativos…

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Aparte de las relecturas constantes de las que hablaba antes, estoy con el Cuaderno de la cárcel de Ho Chi Minh (el líder revolucionario vietnamita), un libro que quiero publicar en Luces de Gálibo, y una antología del ruso Aleksandr Blok que compré recientemente en una librería de viejo de Barcelona, y de quien no había leído más que algún que otro poema en antologías de la poesía rusa…

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Quien quiera escribir poesía debe sentir la necesidad vital de hacerlo. Esa es la primera condición. Y leer mucho, no solo poesía. Y ser muy exigente y sincero/a consigo mismo/a.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Yo no llamaría industria editorial a la edición de poesía. Hay muchas pequeñas editoriales que hacen pequeñas tiradas… Salvo raras excepciones, la vida de estas editoriales es efímera. Pero mi visión es muy parcial y limitada. Yo edito con desánimo de lucro.

     ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    No me ha preguntado qué espero de la poesía. La respuesta sería…

    Gracias por la entrevista, pero antes de acabar vamos a leer un último poema del libro que hemos estado leyendo mientras le entrevistábamos y a escuchar de su propia voz un poema que nos ha recitado.

    como un exorcismo
    para sacarte de mí
    escribí un poema

    cada noche lo leo
    y lo releo
    antes de dormirme

    algo es algo

    he conseguido reducirte
    a un puñado de versos

    – Bolero Mix, ed. Luces de Gálibo, Málaga 2013.

    Amigos, amigas, esperamos que, una vez más,  hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y un poeta, Rafa Aranda: «No hace falta ser un virtuoso de la palabra para crear poemas demoledores cargados de contenido»

    13 preguntas y un poeta, Rafa Aranda: «No hace falta ser un virtuoso de la palabra para crear poemas demoledores cargados de contenido»

    Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Barcelona, Rafa Aranda Valles ha desarrollado diversas profesiones en el ámbito empresarial combinándolas con su auténtica vocación: la literatura. Dicha vocación queda reflejada tanto en sus poemas como en sus relatos cortos y cuentos para niños.

    Como es habitual en nuestras entrevistas, antes de pasar a las preguntas vamos a ver y oír a Rafa Aranda.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Escribo desde siempre. Me di a conocer como poeta hace unos veinte años y como novelista hace tres. Tengo publicadas dos novelas “Descanse en paz” (Barcelona. Ed. Círculo Rojo, 2015), “¿Quién cuidará de ti? (Barcelona. Ed. Cronos, 2016) y el poemario “Poemas de amor malditos” (Barcelona. Editorial Hijos del Hule, 2017).

    Imparto un curso de poesía en Aula de Escritores, donde llegan poetas cargados de inseguridad. Mi trabajo es quitarles ese miedo para que su poesía se abra al mundo.

    Esos días grises

    En esos días grises

    en que parece que el mundo acaba.

    En esos momentos tristes

    en que solo llorar nos calma.

    Cuando el corazón te dice

    que escucha la queja de tu alma.

    Piensa en el último beso que diste

    y recuerda que alguien te ama.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    En general, más que autores, me gustan determinados poemas. Aquellos que al leerlos me despiertan alguna sensación. Aunque siempre tuve debilidad por Gloria Fuertes. De ella aprendí que no hace falta ser un virtuoso de la palabra para crear poemas demoledores cargados de contenido.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Un amigo me dijo que yo era un poeta de palabras sencillas. Me gusta emocionar con un poema. Me preocupa el sentimiento que se transmite y que se me entienda. Huyo de metáforas y símbolos. Los recursos que empleo son los que la mayoría de poetas utiliza sin conocer que existen como tal.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Por supuesto. Vivimos en continua evolución tanto en la forma de escribir, como los temas que nos preocupan. La vida es evolución y la poesía, ser poeta, es una forma de vida.

    Huida

    Porque miras sin mirarme.

    Porque no sonríes como antes.

    Porque no me coges de la mano,

    ni me abrazas como amante.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Cuando ya no se me ocurre una forma mejor de decir lo que quiero transmitir con el poema. Suelo corregir poco. Me gusta la espontaneidad de las primeras palabras que surgen. Aquellas que no están muy pensadas. Que son puro sentimiento.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Que el lector sienta lo mismo que yo al escribir mis versos. Y si es posible, remover un poco las conciencias.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Tengo muy poca experiencia, pero las ocasiones en las que he participado han sido positivas. No soy un buen rapsoda, pero seguiremos practicando.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc.?

    Me parece perfecto. Todo lo que implique popularizarla y dejar de entender la poesía como algo propio de unos elegidos irá en beneficio de todos. Es lo mismo que ocurrió el siglo pasado con la música. Son evidentes las diferencias entre Mozart y Justin Bieber. Pero nadie duda que ambos sean música.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Mujer fenomenal de Maya Angelou.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    “Siete maneras de decir manzana”. Un ensayo sobre poesía de Benjamín Prado.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que se quitara de encima el miedo. Ese especial complejo que tenemos muchos al iniciarnos de que la poesía que hacemos no es buena. Que no se justifiquen. He tenido en mis manos poemas de poetas supuestamente novatos que me han erizado la piel.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Como casi todo en esta vida:  un negocio. Y es normal. Por suerte internet y la autoedición permiten dar visibilidad a miles de autores que hubieran quedado en el olvido.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Por qué no escribes en catalán?

    Vida

    Tu mirada,

    mi pasión.

    Tu cuerpo,

    mis cadenas.

    Tus caricias,

    bendición.

    Tu dolor,

    mi pena.

    Tu palabra,

    mi oración.

    Tus deseos,

    mi condena.

    Tu aroma,

    mi adicción.

    Tu vida,

    mi vida entera.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • Las mujeres de los ‘rojos’

    Las mujeres de los ‘rojos’

    La memoria histórica es Paquita Martín, de noventa y tantos años, recitando con una fuerza increíble el poema  ‘Las mujeres de los rojos‘ de Consuelo Ruiz.

    Decencia, dignidad, integridad y valentía de una vida en dos minutos que ponen los pelos de punta. No dejes de verlo.

    Por cierto, aquí os dejamos LA única base de datos unificada de víctimas del franquismo hecha a base de mucho esfuerzo y sin ayudas oficiales por la Asociación Innovación y Derechos Humanos.

    Quisiera escribir un himno

    a un pobre racimo humano:

    las mujeres de los rojos

    que en España nos quedamos,

    para las que no hubo escape,

    Para las que no hubo barco.

    Las que nos quedamos solas

    con sus niños en los brazos.

    Sin más sostén ni más fuerza

    que el que daba el estrecharlos

    como prendas de un amor

    contra nuestros pechos flácidos.

    Todos perdimos la guerra,

    todos fuimos humillados.

    Pero para las mujeres

    el trance fue aún más amargo.

    Largas colas en Porlier

    con nuestros pobres capachos.

    Caminatas bajo el sol

    con los pies semi descalzos.

    Caminatas sobre el hielo

    tiritando en los harapos.

    Largas, duras caminatas

    en busca de algún trabajo.

    Cansancio y humillación

    si lograbas encontrarlo.

    Y si no lo conseguías,

    humillación y cansancio.

    por el pan de nuestros hijos,

    siempre un combate diario.

    ¡Esos días siempre solas,

    esos días largos, largos,

    que fueron semanas, meses,

    que duraron tanto, tanto,

    que entre dolor y entre lágrimas,

    se convirtieron en años!.

    Nuestros hombres en la cárcel,

    nuestros hombres exiliados,

    nuestros hombres cada día

    cayendo como rebaños

    en manos de furia ciega

    de matarifes fanáticos.

    Y las mujeres seguimos,

    a nuestro modo luchando

    y esa guerra, sólo nuestra

    Esa guerra la ganamos.

    Los hijos de nuestros hombres

    Quedaron en nuestras manos

    Y supimos inculcarles

    un culto casi sagrado

    Por los nuestros, los ausentes,

    los padres que les faltaron.

    Se los pusimos de ejemplo

    porque siguieran sus pasos

    y logramos convencerles

    de que eran buenos y honrados,

    aunque en la calle, en la escuela,

    les dijeron lo contrario.

    Éramos pobres mujeres

    y supimos elevarnos

    sobre el dolor, sobre el miedo,

    sobre el hambre y el fracaso.

    Y criamos nuestros hijos

    dignos de sus padres, bravos,

    serios, dignos, responsables.

    Los íbamos cultivando

    pilares para un futuro

    que aún parecía lejano

    y en el que siempre creímos

    con los puños apretados.

    Quisiera escribir un himno,

    grande, estupendo, fantástico,

    de pobres mujeres débiles

    con heroísmos callados,

    de esfuerzos y sufrimientos

    que eran el vivir diario

    Y, a pesar de ello supieron,

    con un esfuerzo titánico

    ir manteniendo la llama

    de amor al padre lejano,

    al padre que estaba preso

    o al que habían fusilado.

    Yo quisiera a voz en grito

    poder entonar un cántico

    Que dijera todo eso,

    que bastante hemos callado.

    Las mujeres de los rojos

    que en España nos quedamos

    creemos tener, al menos,

    el derecho de contarlo.

  • 13 preguntas y una poeta, Paloma Fadón Salazar: «Llegar a pintar una poesía es muy arduo. Hay que sentir su presencia y su hacer bien dentro.»

    13 preguntas y una poeta, Paloma Fadón Salazar: «Llegar a pintar una poesía es muy arduo. Hay que sentir su presencia y su hacer bien dentro.»

    Paloma Fadón

    Queridos lectores de Poémame, hoy volvemos a estar de enhorabuena. Si hace unas semanas pudimos entrevistar a la poeta-calígrafa Tere Vila Matas, hoy nos encontramos con la otra poeta-calígrafa española, Paloma Fadón Salazar.

    Dentro de la cultura china la pintura, la poesía y la caligrafía son consideradas disciplinas artísticas en sí mismas. Esta particular vinculación responde a la idea de concebir a las tres artes reunidas en una sola pieza. Así, a la integración inicial entre pintura y caligrafía se sumaría, durante la dinastía Song (960–1279), la idea de incorporar la poesía como un valor añadido a la obra. Y es a partir de esta dinastía cuando los entendidos concebirán la pintura como un arte integrado por la pintura, la poesía y la caligrafía. Este nuevo enfoque artístico se profundizará luego con los llamados pintores letrados de la dinastía Yuan (1271–1368).

    Paloma Fadón, doctora en arte chino, se ha formado en las facultades de Bellas Artes  de Bilbao y Madrid en España y Hangzhou en la R. P. China.

    Ha escrito seis libros, siempre con la intención de transmitir sus  conocimientos del arte y su propia experiencia con una intención didáctica y de reflexión dialogada consigo misma. Ha expuesto su obra buscando siempre la complicidad del espectador, pues sin la mirada del espectador no hay obra de arte. En la actualidad vive en Granada.

    Antes de pasar a la entrevista, vamos a conocer un poco más la obra poética de Paloma Fadón disfrutando de la exposición Pintando palabras que podemos ver en la web Chinacult.es

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad caligráfica?

    MI vida está centrada y dirigida por el arte. Con 16 años entré en la Facultad de Bellas Artes de Bilbao y acabé en Madrid. Aterricé con 21 años en Nueva York donde visité una exposición de Arte Chino en el Metropolitan Museum of Art y me impactó más que cualquiera vista hasta el momento, corría el año 1981 y ese era un arte del que en España ni siquiera se oía hablar. No entendía nada, desconocía la técnica y el pensamiento me era totalmente ajeno pero a la vez me atraía hasta el punto de tener que volverla a ver y empezar a comprar libros y buscar con quien aclarar conceptos. Por eso a mi vuelta a Madrid y ya cursando las asignaturas de doctorado solicité las becas del Ministerio de Asuntos Exteriores para estudiar en China y me fui en el año 1986. Nada más llegar y sin palabras que poder decir en el Instituto de Lenguas de Beijing encontré un maestro que daba clases de caligrafía y entré en su clase, con gestos me sentó ante un papel y puso un pincel chino entre mis dedos de una forma tan extraña que mi mano no dejaba de dolerme tras las horas que allí pasaba repitiendo y repitiendo caracteres sin decir nada y quizás ahí estuvo la clave, al no poder decir ni escuchar, potencié la capacidad de observación hasta tal punto que las palabras me estorbaban, sólo quería mirar, aprender a ver.

    Agua que al agua vuelve, de luz orlada,
    la ola se abre en espuma.
    Movimiento perpetuo, arco perfecto,
    que se alza, retumba y se recoge,
    ola del mar que el mismo mar sostiene,
    amor que de sí mismo se alimenta. (J. Saramago)

    ¿Cuáles fueron sus primeras influencias?

    Sin duda París y aquellos veranos en los que me sumergía en sus calles recorriendo lo que leía en los libros de arte, aquel deambular por museos, salas plagadas de obras y calles donde imaginaba a los artistas de principio del siglo XX con su pensamiento a cuestas y su hacer rompedor en los estudios. Allí aprendí ese deambular y observar que tanto me enseñó en China durante los tres años que invertí en escribir la tesis que luego leería en la Universidad de Granada.

    ¿Cómo definiría a su pintura?

    Mi pintura está basada en el Arte del Trazo. Hay un Tratado de Pintura Chino que es sin duda el más significativo: el SHITAO o Discurso acerca de la Pintura por el Monje Calabaza Amarga. Está escrito a principios del siglo XVIII y nos introduce de lleno en el Trazo como base y sustento del Arte, en él está la ética, la estética, el pensamiento y la técnica tanto de la composición como de los materiales que son y están en la expresión artística. Tanto este tratado como el libro de los Cambios o I Ching definen mi obra. Una obra que se aleja del concepto de perspectiva única que hemos heredado del Renacimiento y que aún tenemos muy presente en nuestra forma de ver y componer, si bien es cierto que lo damos por concluido y que desde el Impresionismo las diferentes corrientes artísticas que han tenido lugar en Europa fundamentalmente trabajan la salida de ese punto de vista que aglutina una obra artística hasta llegar al performance que se desarrolla en el tiempo e incluso desaparece con él. A pesar de ello, seguimos teniendo muy presente una forma de ver que pide ser superada y para mí fue precisamente la comprensión del Arte Chino la que me sacó a una composición que hay que recorrer y nunca ver de un solo golpe de vista. El Trazo exige encontrar su inicio y seguirlo a lo largo de la obra como un camino, el camino de la vida, el tao, cuya perspectiva va cambiando según se adentra uno en el camino. No hay un único punto de vista, hay un desarrollo y en él tenemos que entrar para visualizar la obra.

    ¿Cree que una calígrafa o pintora “evoluciona” en su pintura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético-caligráfico a lo largo de los años?

    Calígrafa es un término que rechazo. El término caligrafía fue utilizado como traducción del término chino que nada tiene que ver. Viene esta traducción, sin duda errónea, de cuando se hablaba igualmente de la chinoiserie para referirse a lo chino pero sin una comprensión real, hoy hemos investigado y comprendido mejor lo que es chino aunque tengamos que seguir recorriendo el camino. En China, el Trazo es la base y fundamento del Arte y para adentrarse en él, para llegar a su esencia pintan los caracteres de su escritura con el trazo, y lo hacen porque en ellos pueden abstraerlo hasta llegar a su máxima pureza, pureza del Trazo. El carácter es un ejercicio del pensamiento que si bien puede en su origen tener una mayor carga visual, es sobre todo una escritura que evoluciona desde la razón y para ella. Los caracteres son para escribir pero se da un desarrollo artístico de los mismos basado en el movimiento, el movimiento de la vida cuya energía llevamos cada ser humano en nuestras entrañas, comprender ese movimiento es estar en sintonía con la vida misma en la naturaleza y cuanta mayor sintonía mayor capacidad para vivirla en plenitud. Lo más importante que debemos entender de un carácter es el orden de su trazado, se traza siguiendo un orden que es único y que genera un movimiento que lo hacemos nuestro hasta llevarlo incluso a la abstracción, es decir que llega a no poderse leer, a ser puro movimiento y esto es lo más difícil porque parte de algo. Es imprescindible entender que se parte de algo, en este caso de un carácter concreto o de varios, para hacerse libre de todo apoyo, liberarlo, aprender a soltar. La evolución en la Pintura de Palabras está en consonancia con la evolución en la vida, llegar a Pintar una Poesía es lo más arduo. Hay que sentir la poesía, su presencia y su hacer bien dentro. Es una gran experiencia que te coge por sorpresa.

    ¿Cómo siente que una obra está terminada y cómo la corrige?

    Mi agua lustral, mi claro río,
    mi barca de sueños y verdades,
    mi piedra de cielo y roca madre,
    mi regazo azul al caer la tarde. (J. Saramago)

    Se corrige cogiendo otro papel y dejando que el movimiento se libere de ataduras, no se puede corregir en la obra como tampoco en la vida podemos volver al momento del error, tan sólo podemos elegir otro momento para enmendar algo que no nos gusta, corregir un trazo que no nos convence exige coger otro papel y otro momento en el que dejar fluir el trazo.

    La doy por terminada cuando siento que el flujo del trazo es limpio de principio a fin, tan limpio como ese momento me lo permite, sin detenciones generadas por el miedo, el control, querer sujetarlo a lo conocido, lo resultón o lo fácil…

    Una obra terminada responde al momento en el que se realiza, en él sin duda elegimos una de tantas posibilidades que conocemos porque las hemos trabajado previamente en los ejercicios de horas practicando con una poesía o una simple palabra.

    Esto es aceptar el yin y el yang, los opuestos como complementarios, sin elegir uno en detrimento del otro, aceptando la alternancia del silencio y la voz, del trazo rotundo y el sereno, del torbellino y la pausa, no enfocamos en uno, permitimos el desarrollo, el camino. Podemos pintar la misma poesía toda una vida sin repetirnos, ya que entramos en el cambio constante de parámetros en la vida vivida de forma abierta, sin dejarnos atrapar en una posibilidad anquilosando el movimiento.

    Porque no hay dos sin tres, es yin-yang-tao, el camino que nos lleva constantemente de lo yin a lo yang y viceversa. Se trata de dar con el camino en el que ir dando paso a lo uno y lo otro porque cada cosa tiene su momento en la vida y también en la obra. Si dejamos que el trazo camine soltando en cada espacio lo suyo daremos con la obra terminada, a sabiendas que ese simple acto ya ha puesto en la vida nuevas coordenadas con las que llegar a otra composición, sólo queda retomar el aliento y seguir con la que ya está llamando para ser pintada, sin aferrarnos a la definitiva, sólo es un paso que hay que dar previo al siguiente, pero que sin él no hay el siguiente.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su pintura?

    Que el trazo conecte con lo más entrañable, lo más entrañado en mí, porque verlo me permite crecer como ser humano, caminar la vida con mayor plenitud. Sentir que la poesía tiene vida propia en ese momento concreto en que la sueltas desde dentro es crear, crear vida en el arte.

    ¿Qué lugar ocupa, para una pintora calígrafa como usted, las sesiones de pintura rápida o pintura al aire libre?

    Curiosidad, distracción. La pintura al aire libre se basa en la observación que practico andando ya sea en la ciudad o en el campo, observar aprendiendo a ver. La rapidez ha de basarse en la capacidad para coger el pincel sin dominarlo o dirigirlo, dejarlo libre sin controlarlo confiados en lo que llevamos dentro, y así dejarlo salir para verlo y aprender, siempre aprender de la vida. Porque nada está definido a priori, la vida tiene demasiados factores que desconocemos y que sin embargo son concluyentes formando parte de decisiones cruciales, se resumen en esa expresión “de haber sabido hubiera hecho otra cosa” pero lo cierto es que no sabemos y ahí entra a formar parte la intuición, la capacidad de ver más allá de lo que tenemos delante. Confiar en la técnica, en el pensamiento, en la sensibilidad que nos acerca a una poesía es primordial para poder acallarlo todo en el momento de coger el pincel y dejar que surja lo que ni tan siquiera sabemos es parte ya de nosotros, por eso el primer sorprendido ante una obra es el propio artista. Si no hay sorpresa hay control y en vez de abrir el camino lo cerramos. La pintura al aire libre es un buen ejercicio para dejar que lo que es sea, sin interferencias.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la pintura/caligrafía, ya sea en páginas de Internet, foros cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Pues es muy positivo para hacerla cercana y despertar la curiosidad que es el primer paso para aprender.

    ¿Podría recomendarnos un poema/caligrafía de otro pintor que le haya gustado mucho?

    Me costaría elegir, pero el monje calígrafo, pintor de poesía diría yo, más célebre de la historia, Huaisu (725-785) es mi debilidad, un gran representante de la escuela Chan, más conocida en Europa por el término japonés Zen.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Sufismo y Taoísmo” Ibn ´Arabi vol. I y Laozi y Zhuangzi vol. II de Toshihiko Izutsu

    Me interesa mucho la Pintura de la Poesía Árabe.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven pintor/a que se inicia en este camino de la caligrafía/pintura?

    Que lo haga sin miedo, con mucha curiosidad, dispuesto a poner en duda lo aprendido para renovarlo con otros puntos de vista que si en principio puedan parecer contradictorios o incluso excluyentes, son. Sólo valorándolos encontrará la complementariedad y enriquecerá su comprensión.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria de la pintura?

    La encuentro miedosa, aferrándose a lo conocido, asegurándose con el marketing institucional, insegura en su caminar hacia delante por la incomprensión reinante en un mundo del arte en el que parece que todo vale y no es así, hay miedo al ridículo, a parecer un ignorante… hay demasiada industria y poca pintura.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Son los caracteres chinos indispensables para Pintar Palabras o Poesía?

    Pues no, sin duda toda escritura puede ser liberada de su cometido. La artesanía tiene un cometido al que dar respuesta sin embargo el Arte se caracteriza por su inutilidad, es en sí mismo y no para algo concreto. El Arte del Trazo parte de algo, de los caracteres escritos por ejemplo y se puede desarrollar una artesanía bella y espectacular como lo muestran excelentes caligrafías que tienen un cometido claro e ineludible: poder ser leídas. Si bien es cierto que partiendo de esos mismos caracteres podemos ir más allá, porque el Arte siempre tiene que ir más allá, dejar atrás la posible lectura para poseídos del contenido hacerlas bailar en estiramientos o piruetas hasta imprimir una visibilidad nueva a la poesía o palabra en cuestión. Ejemplo maravilloso de este hacer arte lo encontramos en el periodo Heian (794-1185) de Japón que siendo un país ágrafo encontró en los caracteres chinos un inicio a su escritura que transformó hasta llegar a sus silabarios o Kanas en los cuales depositaron un Arte no sólo de su expresión poética sino de la vida misma digna de estudiar con cautela y admiración. En mi caso pinto en castellano la poesía de Saramago por ejemplo, objeto de mi última exposición o las palabras y sentencias de María Zambrano de su libro Claros del Bosque en la actualidad. Está siendo una aventura increíble dejar que se exprese la grafía que utilizo para escribir. Sentí que así debía ser cuando observé que los caracteres chinos por muy aprendidos y bien memorizados que llegara a tenerlos no llegaban a lo más profundo de mí, el Trazo no se soltaba del todo, no llegaba a su total independencia conmigo, dependía aunque fuera mínimamente de mi consciencia, cosa que no ocurre cuando recurro a la escritura propia que puedo dejarla libre cuando ensimismada cojo el pincel y lo dejo actuar, ser en plenitud, o al menos de la que soy capaz.

    Muchas gracias por la entrevista, realmente ha sido un lujo poder haberla entrevistado. Ahora, un último favor, ¿nos enseñaría su estudio?

    Sí, por supuesto. Adelante.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y un poeta, Albert Planelles: «Un poema no acaba nunca. Lo dejas. Si se publica, deja de ser tuyo»

    13 preguntas y un poeta, Albert Planelles: «Un poema no acaba nunca. Lo dejas. Si se publica, deja de ser tuyo»

    Albert Planelles i Vellvé (Barcelona, 1955) es coautor de diversas antologías didácticas de poesía y narrativa y algunos libros de texto de Bachillerato. Un par de desengaños editoriales y sus propias dudas han impedido que se lanzara al mundo editorial hasta el año 2012 con su primer poemario: Converses amagades (Parnàs, 2012).

    A partir de 2012 ha publicado dos poemarios y un dietario, todos ellos en catalán: El camí que desa les hores, Témenos editorial, 2013; Els ulls de l’ombra, Témenos editorial, 2015; El dietario: Quadern de nit, Témenos editorial, 2017.

    También es interesante darse una vuelta por su blog Poetries. En él encontraréis más poemas, aforismos, apuntes de viajes y curiosidades, así como algunas opiniones sobre sus últimas lecturas.

    A continuación vamos a conocer al Planelles poeta con más detenimiento.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Mi biografía no tiene ningún interés. Es anodina. Fui un noi de pis en el barrio del Guinardó de Barcelona. Una ciudad gris, de espaldas al mar, muy diferente de la actual. Me licencié en Historia Moderna y Contemporánea por la Universidad Autónoma de Barcelona, hice la mili y me presenté a oposiciones de Agregaduría de Instituto de Lengua y Literatura catalanas. Posteriormente conseguí la cátedra. No empecé a publicar hasta los cincuenta y tantos años, pese a escribir desde los 18.

    Cuando murió el dictador tenía 20 años y ahora, jubilado, contemplo entristecido que algunas cosas del país han cambiado poco. Como, por ejemplo, los resortes últimos del estado, el Deep State, sin duda neofranquista.

    ¿Cúales fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Recuerdo el entusiasmo que me produjo Marinero en tierra, de Alberti, o las soledades machadianas. También la obra de Ausiàs March y Bartomeu Rosselló-Pòrcel. Y Josep Palau i Fabre o J.V. Foix.

    No creo tener influencias directas. Más bien he recibido impactos muy diversos, filtrados y digeridos a base de años y otras lecturas. Tal vez debo algo más concreto de Espriu, Vinyoli, Estellés, Valente, Pizarnik, Vitale, Ungaretti, Valéry… Y no sólo de poesía.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Que juzguen otros. Hacerlo yo me parece un ejercicio pedante. No sé si mis versos tienen poesía. Intento que digan algo al lector, emotivo o ideológico. En cualquier caso parto de un cierto realismo y navego por el simbolismo más o menos abstracto.

    Té uns ulls que hi caus dins,
    rodoles abís enllà,
    t’engoleix una espiral que s’empetiteix,
    et xucla el negre absolut,
    viatges a l’oblit sol, desolat,
    un pou cec, el buit ple.
    Et fons en el parany
    d’uns ulls meravellosos,
    esquer golut de la bellesa.
    Més enllà, no hi ha res.
    La il·lusió es fa miques
    i esdevé pols.
    El pòsit de l’alè cansat.
    Regna un mar fosc ignot.

    Res de El camí que desa les hores.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Naturalmente! Si no evoluciona, probablemente no llega a la categoría de poeta. Como en toda actividad artística.

    Supongo que he ido perdiendo ingenuidad y literalidad. Soy más elíptico y esencialista.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Como se ha dicho muchas veces, un poema no acaba nunca. Lo dejas. Si se publica, deja de ser tuyo.

    No tengo una única manera de corregir. A veces cambio palabras, juego con sinónimos. A veces elimino versos enteros de un plumazo. Y a veces un poema puede corregirse muchas veces en momentos diferentes. Otros casi no se tocan, surgen en momentos afortunados.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Que conmoviese a algún lector. Que le hiciera pensar. Que encontrara placer leyéndome.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Hago muy pocas. No soy conocido más allá de un círculo reducido de poetas y lletraferits. Asisto a bastantes recitales.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Que bienvenidas sean. En cuanto a la calidad de las mismas, que cada cual discierna su interés.


    Programa de radio en catalán del 2 de abril de 2014 en Ràdio SantVi, emisora municipal de Sant Vicenç de Montalt (Maresme) – Barcelona

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Mira y muerde, muerde y mira…, de Ida Vitale (Reducción del infinito). Un ejemplo de artesanía técnica poética y lirismo. Eso a bote pronto. Podría hacer una larga lista.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Libros: Ensayo sobre la ceguera (en edición catalana), de Saramago; Llum a l’arsenal, del poeta Lluís Calvo y Esdeveniment, del también poeta y amigo Ricard Mirabete.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Ya los dio, y muy bien, Rainer Maria Rilke. No sé si tengo autoridad para dar muchos consejos. En cualquier caso, que no se crea Shakespeare, sea valiente y humilde y trabaje mucho. La poesía no cae del cielo.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    La catalana, que es la que conozco mejor, experimenta una ebullición de editoriales independientes que intentan prosperar fuera del circuito comercial que todo lo engulle. En general, y junto a la circulación por internet y medios digitales varios, tenemos papel impreso para rato. Se publica mucho en España. Diría que en Europa. Creo que es un buen momento. Tampoco soy experto en entresijos editoriales.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Que por que escribo. Respondo. Para explicarme la vida y pensarla una vez vivida. Y por necesidad de hablar de ella. Tal vez es deformación profesional. Fui profesor de literatura durante 35 años.

    Por último y fuera del cuestionario nos gustaría que se autograbase recitando un poema que usted haya escrito.  Gracias.

    Muy bien, aquí está.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y un poeta, David Trashumante: «Cada libro debe indagar, investigar, mutar, negar cualquier espacio de confort»

    13 preguntas y un poeta, David Trashumante: «Cada libro debe indagar, investigar, mutar, negar cualquier espacio de confort»

    David Trashumante, heterónimo de David Moreno Hernández (Logroño, 1978). Es persona, poeta, performer, agitador cultural y copy de la agencia Nociones Unidas. Actualmente vive en Valencia.

    David Trashumante

    Ha publicado Parole, parole y otras palabras (Ed.Trashumantes, 2006), El Amor de los Peces (Unaria Ediciones, 2014), Tacto de Texto (Ediciones del 4 de Agosto, 2014), A Viva Muerte (Baile del Sol, 2015), Tópo (Amargord. Col. Transatlántica/Port Bou, 2016), No fear // No fiera (Pliegos de la Visión, Ediciones Babilonia, 2017) y Tócame (Col. Línea Inclinada, Crecida 2017).

    Lleva más de diez años recitando en todo tipo de superficies. Ha tenido diversas experiencias escénicas reseñables: “No Recital”, ”Adverso”, “War in progress” y ”Tuttipoeti” (esta   última compartida con el grupo efímero -compuesto para un único recital- Piña, Coñote y Guinda) y los espectáculos de polipoesía y performance “I’m a fucking poet”, “Mixer poetry” y “I’m a fucking poet 2.0.” con el grupo POETIKS: junto a los poetas Eddie (J. Bermúdez) y Pedro Verdejo. Junto al músico Álex de Sousa realizó el recital escénico “A viva muerte”, y fue el rapsoda del concierto de divulgación poética “La voz del viento” del coro Divisi. En solitario, está girando el recital de spoken word “Trashumanando”.

    Ha participado como poeta en numerosos festivales y encuentros poéticos nacionales.
    Facilita el Laboratorio de creación Poética Bibliocafé (Valencia); coordina junto a Pedro Verdejo el SLAM VLC y junto a Begonya Pozo el seminario: ¿Nuevas Prácticas Poéticas? de la Facultad de Filología, Traducción y Comunicación de la Universidad de Valencia. También fue el coordinador del área de poesía de Festival Internacional de Arte Intramurs y es el codirector del Festival de Poesía Oral y Escénica de Valencia, Vociferio.

    Con él hemos querido hablar un rato, pero antes vamos a escucharle en Spoken Orality en Barcelona 2014, para ponernos en situación y después leemos su entrevista.


    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Mi vida va cosida a la poesía en todas sus variantes. Desde intentar vivir en poesía, una vida plena de abundancia emocional y solidaridad con todo lo humano, hasta trabajar por y para la poesía: leyendo, escribiendo, recitando, generando eventos poéticos, enseñando, militando… Para todo lo demás, ver mi currículum.

    ¿Cúales fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Pues empecé con clásicos como Walt Withman, Neruda, Lorca, Machado, Salinas… luego descubrí a los poetas de los 50, Gil de Biedma, Goytisolo, Claudio Rodríguez, Gloria Fuertes… pasé por los novísimos Pere Gimferrer, Leopoldo Panero… flipé con Brossa o Paco Pino y me desmelené con Bukovsky o Roger Wolfe. Mis primeras lecturas me llevaron al coloquialismo y la línea clara y leí a los poetas de la experiencia y también me cansé de los poetas de la experiencia. Gracias a manifiestos como el del grupo “Delta Nueve” (Benito del Pliego, Andrés Fisher, Rodolfo Franco…) descubrí otras poéticas más experimentales. También poetas de la diferencia como Ada Salas, Chantald Maiar, Ana Rosetti o Clara Janés y posteriormente gracias a los encuentros de Edita (Uberto Stabile) y Voces del Extremo (Antonio Orihuela) descubrí todo un mundo ninguneado por el canon poético de los 90, donde la performance, los fanzines y las ediciones independientes y la corriente poética de la Poesía de la Conciencia Crítica (Alberto García-Teresa) se acercaba más a mi forma de entender el hecho poético.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Trashumante.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 
    Creo que evolucionar es una obligación. Cada libro debe indagar, investigar, mutar, negar cualquier espacio de confort… En mi caso, desde mi primer libro «Parole, parole y otras palabras» que publiqué en 2006 y tras un parón de casi 8 años, son muchas las lecturas y los recursos aprendidos y por tanto, aunque a veces me sorprendo usando alguna metáfora de entonces, ha cambiado mucho.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?Normalmente, lo dejo enfriar un tiempo (a veces meses) y suelo retomarlo de vez en cuando y voy corrigiendo. Creo que es necesario esa distancia emocional para que tu lector crítico pueda mejorar lo escrito. Luego para armar el libro la cosa se intensifica y puedo estar totalmente obsesionado durante semanas hasta que lo doy por terminado. Incluso, cuando ya tengo el si del editor y la fecha de publicación, suelo seguir cambiando cosas y corregirlo hasta que entramos en maqueta (aquí ya no hago cambios, porque respeto mucho el esfuerzo del maquetador y no quiero darle más trabajo). Ahí pienso que el poema está terminado.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Afectar a los demás desde mi propia afectación, concienciar desde el compromiso de mi cuerpo con mis textos, contactar con los otros, sentir, dar voz, posicionarme políticamente, denunciar, evidenciar, explicar, resensibilizar hasta que podamos disfrutar del silencio, el amor y la paz.

    • Tócame (actuación en Es Baluard, Palma de Mallorca, 2015)

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Las lecturas públicas son un componente diferenciador del arte poético respecto a otras disciplinas escriturales. Al fin y al cabo, la poesía nació de la oralidad, la musicalidad de la rima ayudaba a memorizar los textos y, ante un mundo iletrado, comunicar su contenido. La poesía, más allá del placer de la lectura privada, es energía, ya lo sabía Kerouac que aplicaba técnicas de declamación poética a la lectura de su novela “On de road”, y también aire. Por algo decimos “voz poética”. Así que para mi es esencial, lo que se dice, cómo se dice y quién lo dice, eso configura al poeta. Siento pena de que muchos compañeros y compañeras poetas den por finalizado el trabajo poético en lo escritural y descuiden tanto sus lecturas públicas.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc?

    Vivimos en la sociedad de la información y eso tiene pros y contras. Pros, porque todo el mundo tiene mayor facilidad para dar a conocer su trabajo.Porque se desmercantiliza el asunto y se entra en contacto directo, sin intermediarios, entre poetas y lectorxs. Contra, porque hoy día, tras décadas de aculturación, somos un público acrítico que enseguida se lanza a replicar y emitir sus propios contenidos haciendo que la red sea una jungla de mediocridad a veces insondable. Es decir, nunca se ha producido más literatura que ahora ni nunca se ha leído más que ahora, pero nunca se ha producido más literatura banal que ahora y nunca se ha leído con menos profundidad y tiempo que ahora. El esfuerzo no está de moda y la humildad tampoco. Cuando haces click ya no hay stop.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    Recomiendo encarecidamente este trabajo ciberpoético de Francisco José García Prados.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    «La lengua radical: Antología de la poesía norteamericana» de Esteban Pujals

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que escriba por amor a la poesía, no por fama ni reconocimiento, y con la ambición de ser leído por todo el mundo pero manteniendo a raya al ego.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    50.000 títulos al año. Mucho árbol muerto y pocas hojas con savia.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Eres feliz?

    Por si a alguien no le ha quedado claro, David Trashumante es un poeta por los cuatro costados, o tal como dice él, ‘a fucking poet’.

    Acabamos escuchando a Trashumante recitar un poema inédito que es el prólogo de “APENAS”, poemario que aparecerá a lo largo de 2018 publicado por la editorial Ya lo dijo Casimiro Parker.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y una poeta, Tere Vila Matas: «La simplicidad tan compleja de la caligrafía y el diálogo entre el lleno y el vacío me apasionaron»

    13 preguntas y una poeta, Tere Vila Matas: «La simplicidad tan compleja de la caligrafía y el diálogo entre el lleno y el vacío me apasionaron»

    En la tradición china, poesía y caligrafía han estado siempre estrechamente relacionadas. De ahí la decisión de entrevistar hoy a Tere Vila Matas (Barcelona, 1949), artífice de una propuesta poético-pictórica revolucionaria. Vila Matas es una pintora-poeta innovadora e infravalorada que ha sabido articular un lenguaje propio que mezcla su naturaleza occidental con conceptos estéticos orientales y una técnica china milenaria.

    Algunas personas pueden preguntarse qué tiene que ver una pintora en este entorno poético. Pues bien, en un breve artículo publicado por la Revista de literatura ALGA, Ruth Castilla Mora explica muy bien la relación entre la poesía y el arte caligráfico del que destacamos unos párrafos:

    Durante muchos siglos el arte poético en esta cultura fue consustancial al oficio de letrado. Los letrados practicaban la caligrafía así como escribían poemas, pintaban o tocaban la cítara de 7 cuerdas. Poesía, caligrafía, pintura y música formaban parte de un arte completo mediante el cual se expresaban distintas dimensiones de su sensibilidad.

    En la caligrafía tradicional hay muchas maneras de escribir un mismo carácter. Con la unificación del imperio en el s. III a.C. se retomaron los sistemas más antiguos de escritura (estilo del sello y estilo de los escribas) y se fijó su forma definitiva tal y como se mantendrá hasta la época moderna. En ese momento se desarrollaron tres grandes estilos de escritura: la regular, la cursiva y la escritura de estilo hierba (altamente estilizada y de difícil comprensión, que se sirve de designios puramente estéticos). Con este último estilo se creó un tipo de arte sumamente codificado con el que se acercó la experiencia de la caligrafía a la de una pintura sin objeto.
    La poesía china sufrió una gran transformación a principios del s. XX que culminó con el Movimiento de la Nueva Cultura (conocido también como Movimiento del 4 de Mayo de 1919), que se caracterizó por el uso de la «lengua hablada o báihuà» y que incluía en su bagaje la influencia de una literatura occidental que empezaba a ser ampliamente traducida. A pesar de las vicisitudes que sufrió la poesía por las injerencias políticas que se produjeron en la época de Mao Zedong, hoy en día este movimiento sigue siendo el punto de referencia para buscar las raíces de la modernidad de la literatura china.

    La caligrafía tampoco fue ajena a los acontecimientos socio-políticos del s. XX, y a pesar de haber mantenido su carácter propio ha recibido una profunda influencia tanto de la caligrafía japonesa contemporánea como de la pintura moderna occidental. La capacidad expresiva del trazo, las cualidades de la tinta, el valor de los espacios vacíos, son algunas de las particularidades estéticas que se han ido explorando a través de los siglos mediante las posibilidades creativas del pincel. La práctica de la caligrafía es un acto en el que entran en juego el cuerpo y el espíritu del calígrafo y que permite la concentración y la unidad de toda su energía. Más allá de las ideas que exprese, su gesto queda impregnado de su personalidad y su carácter. Es por ello que se considera que la caligrafía es más que escribir. Se trata de la vida y de vivir.

    La técnica de Vila Matas

    La técnica oriental de la que se sirve Tere Vila Matas se basa en el uso del mal llamado papel de arroz (término utilizado para referirse al papel hecho con partes de la planta del arroz, como la paja de arroz o la harina de arroz. Sin embargo, el término se aplica al papel hecho con otras plantas, o que contiene otras plantas, como cáñamo, bambú y morera) y la tinta china. Este tipo de papel es sumamente absorbente así que la tinta penetra en su interior y no queda suspendida sobre él, como ocurre con otras técnicas. Para que la tinta no se corra en una mancha incontrolable es preciso acariciar suavemente el papel y dejar que el pincel fluya siguiendo los dictados de la fuerza interna, nunca física. La técnica no permite ni titubeos ni correcciones. El pincel es un puñado de pelos en la punta de un mango de bambú, tan sensible que para manejarlo se necesitan años de aprendizaje.

    A Tere Vila Matas la avalan más de cuarenta años dedicada al trabajo e investigación de la filosofía, caligrafía y pintura orientales, fusionándolas y enriqueciéndolas con la cultura occidental. Su fascinación se remonta a los años 70, cuando, tras un proceso de búsqueda en solitario, conoció en París al maestro coreano Ung No Lee, quien le ayudó a entender que la técnica china para enfrentarse al espacio en blanco implicaba el aprendizaje de una filosofía de vida. Trabajó durante diez años con Ung No Lee y “ahora –escribió de ella el periodista Eugenio Madueno- debe de ser una de las pocas pintoras europeas capaz de confundir con sus obras a los mismos chinos”.

    En su brillante trayectoria artística cuenta con importantes premios internacionales, como el de la Innovación Artística de Nueva York y el Grand Prix de la Vigne de Francia. Sus obras cuelgan en el Museo Oriental de Valladolid, el Musée Olympique International de Lausana, el Museo Contemporáneo de Ceret o la Universidad de Bellas Artes de Seúl.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad caligráfica?

    Resumir mi vida, que ya es extensa, ocuparía mucho, pero sí puedo decir que siempre ha estado ligada al arte y muy especialmente, desde mis 17 años, a la pintura y caligrafía china que es ‘el Arte de la Escritura’ y poco a poco ha ido fusionándose con mis conocimientos de pintura occidental y me ha permitido investigar y crear un mundo pictórico y caligráfico nuevo. Todo esto ha sido y es mucho trabajo y muchos años de búsqueda imparable.

    ¿Cuáles fueron sus primeras influencias?

    Mi primera influencia fue el Maestro Sainz de la Maza, de quien aprendí pintura al óleo y dibujo, pero siempre buscando nuevas salidas para el arte. En su estudio fue donde, a través de una compañera filipina, descubrí que había una pintura que cumplía los requisitos que deseaba: la pintura china. Esta pintura no admitía corrección, sintetizaba las líneas y ‘el vacío fuera o dentro de los trazos’ era tanto o más importante que el lleno. Esa simplicidad tan compleja y el diálogo entre el lleno y el vacío me apasionó.

    Trabajé con ella todo el tiempo que vivió aquí, y mi compañera decidió, antes de volverse a su país, dejarme todo su material y a su vez me puso en contacto con su maestro. A través de ella y en la distancia, todo era tan difícil que al final solo fue un corto tiempo. A partir de entonces, empezó mi búsqueda y entrada en el mundo caligráfico y pictórico que ha sido y es mi vida. Decidí adentrarme en el mundo de la estética oriental y con el tiempo he ido asimilando en profundidad los planteamientos filosóficos, las técnicas del dominio del pincel y la expresividad del trazo.

    Sí, mi primer contacto con el mundo oriental fue a través de la pintura tradicional china. Lo que me marcó definitivamente fue, tras un proceso de búsqueda en solitario, conocer en Paris al gran maestro coreano Ung No Lee. Él me desveló todos los secretos del proceso por el cual él había transformado la pintura convencional china en una apasionante estética futurista.  A lo largo de diez años y en un ir y venir a Paris, a la Provenza y trabajando con él cuando podía, hice mi aprendizaje de reflexión, investigación y trabajo uniendo Oriente y Occidente, abstracción y figuración, tradición e innovación estética, siempre en movimiento.

    ¿Cómo definiría a su pintura?

    Siempre he llamado a mi pintura, ‘Fusionismo‘, puesto que es ‘mestiza‘. Utiliza toda la filosofía oriental y la filtra a través de mi mundo occidental, fusionando dos culturas.

    Sin embargo, mi técnica es totalmente oriental y se basa en la caligrafía china. Utilizo pinceles chinos, papel chino, tinta china que hago yo misma con un tintero chino y colores y pigmentos minerales. Todo ello hace que se abra un abanico de posibilidades inacabables de investigación y creación dentro de este mundo tan rico. Yo considero que es una pintura intimista, que requiere mucha concentración antes de realizarla y olvidarse de todo lo demás. Y es por eso que se la considera una forma de meditación más.

    Cuando pintas o haces caligrafía, tus pensamientos no pueden estar en otra parte, es imposible. Por eso es meditación. Cuando mueves el pincel y bailas con él sobre el papel, todo lo que vas a poner y dejar ir ya está decidido con anterioridad; después la tinta se encarga de entrar dentro del papel según tu la dirijas.

    ¿Cree que una calígrafa o pintora “evoluciona” en su pintura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético-caligráfico a lo largo de los años?

    ¡Naturalmente! Si una pintora no evoluciona pictóricamente, está muerta. Una pintora puede seguir viviendo pero si no lo refleja en su pintura, su pintura está estancada y como consecuencia acabada. La esencia de una pintora no cambia, pero si ‘está viva’, su pintura debe reflejar el paso del tiempo y no repetirse. Debe ir evolucionando con la vida, porque todo va unido.

    A la segunda pregunta, confieso que ‘progresivamente’ se va adquiriendo un mayor dominio de la técnica que permite una liberación desde lo más hondo y a través de los trazos, una liberación desde lo más profundo que habita en tu interior.

    Al comienzo es muy duro, requiere mucho trabajo: repetir, repetir y repetir. Conocer cada uno de los trazos y practicar sus movimientos para después liberarlo todo y plasmarlo en el papel. Así, poco a poco vas entrando en el placer de liberar esos trazos con el correspondiente movimiento sacándolos de sus formas establecidas, pero guardando siempre el movimiento aprendido para el manejo del pincel. De esta manera se va entrando paulatinamente en una pintura y caligrafía más libre.

    ¿Cómo siente que una obra está terminada y cómo la corrige?

    Siempre que pinto algo, sé perfectamente cuando llego al final. Es algo que se aprende pintando, viene con el trabajo. Pero es cierto que lo último que se hace es ‘unir toda la obra‘, lo que yo llamo en francés ‘la liaison’, enlazarlo todo, ‘ligarlo’. Eso es realmente difícil, requiere años de trabajo y experiencia.

    También le diré que cuando me pongo delante del papel en blanco y cojo el pincel, ya está todo decidido hasta el final. El proceso de trabajo es lo primero y la ejecución es lo último. Todo está decidido, sí, pero la tinta es algo vivo que el papel recoge, puesto que pinto dentro del papel y no en la superficie como se hace en occidente, donde se raya el papel por decirlo de alguna manera. Aquí, el papel es seco y yo pinto en un papel que absorbe la tinta y si es excesiva se desfigura. Por lo tanto, por mucho que alguien quisiera repetir una caligrafía exacta es imposible. Además, ‘no admite corrección’ y esto es algo que yo valoro muchísimo, y es precisamente una de las cosas más impresionantes que tiene esta pintura. A través del pincel que recoge tu pulsación y tu movimiento se hace imposible pintar y tapar, y es por eso que yo la llamo ‘la pintura de la verdad’.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su pintura?

    Yo no tengo fines ni metas. Sigo una dirección que supone a veces tomar un camino u otro, pero siempre siguiendo una dirección. Las metas para mi no existen, se hace camino y tu eliges en qué dirección quieres ir y dónde te quedas o sigues.

    ¿Qué lugar ocupa, para una pintora calígrafa como usted, las sesiones de pintura rápida o pintura al aire libre?

    Muy respetables e interesantes. Existen muchos ejercicios al aire libre que ayudan a entender más profundamente lo que es dibujar o pintar antes de entrar en el detalle.

    La pintura al aire libre siempre es buena pero hay que hacerlo poco a poco puesto que de no ser así, no puedes abarcar tanta cosa como te ofrece la naturaleza. Es cierto que antes de atreverte a pintar una montaña hay que saber muchas más cosas, ‘para pintar un árbol, antes has de saber pintar una hoja de él‘ y así poco a poco o ‘petit à petit‘ como decía mi Maestro.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la pintura/caligrafía, ya sea en páginas de Internet, foros cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Ung no Lee

    Cuando empecé a hacer caligrafía y pintura, aquí no había nadie que lo hiciera. Yo era como ‘una extraterrestre’ en soledad y poco a poco fui trabajando y pintando hasta que por fin encontré al gran maestro coreano Ung no Lee en París y a partir de lo que yo le enseñé que había hecho, él revolucionó toda mi pintura y caligrafía y me enseñó realmente lo que era la caligrafía y la pintura oriental con mayúsculas y con un añadido en la forma de hacer los trazos y pintar que él había creado y que te permite pintar a lo grande después de un largo y duro aprendizaje y con un gran refinamiento.

    Trabajé con él unos diez años, con idas y venidas a Paris y hasta pude hacerlo en su ‘atelier’ como un gran privilegio. Eso lo explico porque si me pregunta qué opino de la difusión de la caligrafía hoy en día, creo que es bueno que se conozca y se difunda y me alegra pero …. por el respeto que le tengo, a veces creo que se la toma un poco frívolamente, como una ‘chinoisserie decorativa’.

    ¿Podría recomendarnos un poema/caligrafía de otro pintor que le haya gustado mucho? 

    Me es muy difícil elegir uno, puesto que hay tantos y todos buenísimos: Wang Wei, Lu Yu, Li Bo, Chi Tao, Han Shan, casi todos los poetas budistas de la dinastía Tang, etc. pero si tuviera que elegir uno, sería Wang Xi Zhi, autor del prólogo del libro ‘El pabellón de las orquídeas‘ escrito con prosa poética y considerado hasta el día de hoy como una gran obra maestra.

    También elegiría muchos poemas anónimos que para mi a veces me resultan increíblemente buenos. Por ejemplo, uno del siglo I que se titula: ‘La canción del Jang’.

    Jang

    Trabajo cuando el sol se eleva,

    cuando él se acuesta, me acuesto.

    Para beber cavo mi pozo,

    para comer trabajo mi campo.

    ¿Qué importa el poderío del Emperador?

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Leo varios a la vez: arte, ensayos, poemas, … pero el que ahora tengo entre mis manos es ‘Resucitar‘ de Christian Bobin, aunque siempre tengo algún libro relacionado con el arte en toda su extensión.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven pintor/a que se inicia en este camino de la caligrafía/pintura?

    Mucho trabajo y poco a poco, ‘beaucoup travail et petit à petit’ (como decía mi Maestro). También le diría ‘despacio como una tortuga pero con la fuerza de un toro’. Y es que esta pintura, basada en la caligrafía no es ni sirve para pintar ni conseguir trofeos, es algo mucho más importante, ‘te ayuda a vivir’ y la satisfacción de volcar tu persona con el pincel y la tinta. Todo un mundo interior ‘dentro‘ del papel.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria de la pintura?

    Es evidente que muy mal. A veces parece que solo existe el comercio de la pintura y las firmas. Pero también creo que son ciclos y que la pintura y la poesía siempre existirán y nos acompañarán en esta vida de una u otra forma. Nunca desaparecerán.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Ninguna. El silencio es lo mejor, ahí caben todas las preguntas.

    ¿Nos podría enseñar su estudio o parte de él?

    Claro que sí, adelante.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.