Y, ahora, Poémame también es revista digital

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El pasado 23 de septiembre Eduardo Madrid compartía el primer poema de Poémame, probablemente más por amistad (una de esas amistades que merecen un buen poema) que por convencimiento. Desde entonces han pasado muchas cosas, me atrevería a decir que todas buenas: cerca de 3000 poemas, más de 700 poetas y lectores registrados, versos excelentes, versos que conmueven, versos que sorprenden y, lo más importante, un buen puñado de nuevas amistades, poéticas y virtuales.

En gran medida animado por algunos de estos poetas (el propio Eduardo pero también Canet, Verín, Homenajea, Miguel, Pequenho Ze…) y con la idea de ser un medio complementario al cuaderno colectivo de poemas que en definitiva es Poémame, nace Poémame – Revista abierta de poesía. De poesía, porque su objetivo es promover la publicación de contenidos de calidad y la experimentación en la intersección de la poesía con otras artes y con la sociedad. Y abierta porque, al igual que Poémame, la revista está abierta a cualquier autor y a cualquier tema que, de una manera u otra, trate sobre poesía o aporte una visión poética sobre el mundo.

Artículos de divulgación, investigación u opinión; entrevistas a autores, tanto emergentes como consolidados; reseñas de libros de poesía… y, por supuesto, poemas, muchos poemas: traducciones, poemas gráficos, recitados o audiovisuales y selecciones de los mejores poemas publicados en Poémame.

Una revista por y para poetas. Es por ello que esperamos contar con vosotros, como lectores y como autores.

Podéis enviar vuestros textos a través de este formulario y, por supuesto, Poémame sigue a disposición de todos los poetas para publicar sus poemas y descubrir nuevas voces.

¡Salud y poesía!

Comentarios

4 respuestas a «Y, ahora, Poémame también es revista digital»

  1. Avatar de melebasaja
    melebasaja

    El espectro se acerca por las campos
    Enseguida entrará a la muchedumbre
    Cruzará el arco iris triste
    Camino a la ciudad
    A masificar gérmenes
    A coleccionar estupided
    Es cazador del quejido
    del pocasangre
    Ve desde la ventana el frente
    Hoy ve un animal
    Lamiendose sus heridas
    Cortes de venganza
    Cortes de embuste
    Y sólo es el princio
    Pasen a este circo
    Ya no se si soy el protagonista
    O un mero viajero
    Pasaba por vuestro campamento
    Aver si esa noche me daban cobijo
    Un plato y un cuchillo
    No vayan a asesinar mis limitaciones
    Atentar contra mi fe pagana.
    Desnudar la razón
    y negarle la verdad
    Dejadle que le azote
    Grita el pueblo
    Abanderados en ira
    En sus cabezas
    asoman cuernos
    La pesadilla del nobtambulo
    Perdido en este tiempo
    De cicatrices y duelo
    El luto guarda lo incierto
    Y yo sólo quiero pisar tierra
    rozarme con las ramas
    Los pies en el suelo
    Sino llegará el día
    en que tu bandera vuele.
    Vuelve el señor de las bestias
    En una mano el látigo
    En la otra creaba o tallaba dragones
    » Que escupian al pueblo »
    Es el año de la plaga
    Refugiaros o guardar fuerzas
    Para la siguiente guerra.
    Ese látigo que apunta a tu sueño
    Que rrasga tus deseos
    Es el arma que devora el alma
    Y desde el pricipio se hizo inmortal.
    Vencerle con la voluntad no basta
    Hay que estirparlo
    para que en años venideros
    No regrese buscando amar.
    Otra vez te enterro la avalancha
    Sobre mi cráneo golpeaba la ventisca
    Nadie aviso por que debía estar preparado
    Pero no siempre llega el porvenir
    A mi pérdida consciencia
    Uno no.siempre está alerta
    Cuando cierra los ojos
    Las murallas se tiñeron de gritos
    Las piedras gritaban auxilio
    Es mi hogar esta vez lo invadido
    Dejararemos de jugar al escondite
    Si se trata de un juego
    De otra manera sino
    recogere equipaje y leguas
    Y me refugiare donde más fuerte
    Me golpee.
    Me fundire a hierro
    Para que no pasen de largo
    Los buitres con cabezas de flecha.
    Cabare otro agujero
    Para meter lo perdido
    Que no atormente a mi mente
    Que sólo ve pesadillas
    Y quiere para correr
    Mas terreno
    No un cuadrilátero de alambre
    Con miles de ojos
    Robando tu bella imaginación.
    Tus paisajes tus memorias
    Parece que no caben bajo la suela
    Por eso parto antes de venir el sol
    Y así día tras día
    Esperando a que se alarguen
    los minutos
    y no tengan Que señalar a nadie
    Las agujas.
    Me pondré a la sombra
    No vaya a cojer calor mi bara
    Es donde mejor uno piensa
    no hay nadie
    agujereando tus sienes
    No hay calvario
    Si luchas contra el frío
    Rebosante la poza del sabio
    Pero pa ti hoy
    no guarda Consejo.
    Nadie invito a tu persona
    Dejando fuera
    tu entender del mundo.
    Que no se quiebre mi bara
    Cuando golpee al cielo
    Que no se quiebre mi bara
    Cuando se reencarna en ira
    Y tiñe de negro
    El cantar del Gilguero.
    Reposare en esta ciénaga
    escoderan mi saco de huesos
    Los seres magicos de este aroma
    Hasta que deje de ocultarnos
    La niebla
    Luego viajare a otra paraje
    Otro donde no se vaya la tormenta
    En el siguiente viaje de vuelta
    Y me abandone
    dejando tristes mis raíces.
    Seré yo
    El que se ve colgado de una cruz
    El que quiere amarrarse en una roca
    Y dejar que le devore
    la angustia de esta mar
    Seré yo el causante del encierro
    De los puentes
    Que sólo quiere
    Juntar a dos amantes
    No terminó el castigo
    Ni no liberan mi tormento
    No hay cura
    En este bote hundido y ciego
    no hay luz ni sendero
    Si no asesino a mi otro ser.
    Y lucho en el precipicio
    Hasta el desgate de esta isla
    Quien me llevo nadie sabe
    Capricho de dioses
    Cebandose en tragicomedia
    Ya no culpó a nada ni nadie
    Esperar a que llega la noche
    Aver si hoy tienen hambre
    las bestias
    O sólo huelen humo
    Y salen corriendo
    Por que les persiga
    La guerrera esperanza .
    A eso me aferró
    A la escalera de sueños
    Por muy destrozados
    que esten los peldaños
    Mis pisadas son añicos
    Del mapa de este regreso
    Volveran a abatir mis alas
    Soldando las heridas
    a mis huesos
    Sanara mi deambular paseo
    Aunque no lo decoren tus besos
    Levantarse sin victoria
    Acostarse con derrota
    Hasta tumbar a golpes
    La marea que te arrastra.
    Y te impide aferrarte
    a tu recuerdo.

  2. Avatar de Samuel
    Samuel

    Marioneta
    Eh perdido el control
    Lo se
    ¿Porque apagas el farol?
    No lo se
    Este amor nunca será correspondido
    Lo se
    Este amor ya no es fluido
    Lo se

    Mi mente a sido encarcelada
    Sin poder controlar nada
    Esa flecha que me lanzaste ,solo a hecho que mi corazón se vuelva «poderoso»
    Ahora él es controlado por ti
    Y yo controlado por el
    Eso lo se

    No se cómo arrancar está flecha
    Y si lo hago quedara sicatris
    Porque de mi corazón te haz vuelto la emperatriz

    Solo quiero terminar esto ya
    No lo soporto más
    Este alboroto siempre es más…
    Solo espero el día de el aborto de este amor y me deje en paz

    Solo me queda esperar más
    Mucho más
    Eso lo se
    El es muy fuerte
    Pero tu lo alimentas
    Ya de este amor que tengo ya me dejaron la cuenta
    Es muy caro para mí
    ¿Acaso no te queda un dólar extra?

  3. Avatar de ornella

    HEARTNOF THE SEA

    Tu voz y tu olor me atrapa en una tempestad .
    Librame y dejame en esta paz
    Matame , saname en tu altar ,
    Que el hombre ni Dios puedan separar .

    En esta o en la otra vida , te voy a encontrar
    Solo esperame junto al mar para navegar
    Rumbo al sol en el alta mar .

  4. Avatar de mARIO ANONIMO

    Pájaro sin Alas

    Pájaro sin alas
    Sin árbol y sin nido
    Anidas en el hastío
    De una ciudad sin alma
    En su negra y profunda calma
    Duermes tu sosiego.

    Se queman en el ardiente fuego
    Tus sueños y tus desvelos
    Cruzan por el negro cielo
    Mil pájaros ciegos
    Negra tormenta color luto
    Como el árbol que no da fruto
    Morirán quemados
    En el abrupto Acantilado
    De la grieta encendida
    Que llevo en mi alma partida.

    Vieja guarida
    Donde se funden mis anhelos
    Rincón sin cielo
    Sin nubes y sin sol
    Como un viejo farol
    Se apagara su triste arrebol
    En el silencio sombrío
    En una noche de frío.

    El viento con su hiriente silbido
    Cantara la muerte del Poeta y Mendigo
    Entre las desnudas sombras
    Que caminan heridas
    Por las calles esparcidas

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