Autor: osvid

  • ¡Nuevo reto poético! Consigue el poemario «Caos exquisito» de Alejandro Cárdenas

    ¡Nuevo reto poético! Consigue el poemario «Caos exquisito» de Alejandro Cárdenas

    Este otoño viene cargado de novedades en Poémame, ¡sobre todo en nuestra editorial de poesía!

    Para celebrar el lanzamiento del poemario «Caos exquisito», de Alejandro Cárdenas, os invitamos a participar en un reto muy particular… ¡escribir un poema en respuesta a uno de los poemas contenidos en el poemario de Alejandro!

    El poema al que deberéis responder es éste, titulado, «A este poema le falta un lado«:

    Al otro lado de este poema
    está el no poema y el no poeta,
    la escalera sin peldaños,
    el día que no duerme de noche,
    y la noche que nunca despierta.

    Al otro lado de este poema
    está el sol no nacido
    en un sistema solar
    que no tiene un planeta azul
    en universo que aún cree
    que la vida es una leyenda,
    y la muerte
    ha perdido la fe en su propia existencia.

    Al otro lado de este poema
    está el grito sin garganta,
    las palabras sin alfabeto,
    el llanto que no llora,
    el cóndor que nunca vuela,
    y el cuervo sin ojos, y sin jaula.

    Al otro lado de este poema
    el amor no me encuentra
    y yo no entiendo al amor
    y yo creo que el amor es una leyenda.

    Al otro lado de este poema
    estás tú sin mí
    (y está el aguijón, y la daga)
    y de éste lado estoy yo sin ti
    (y está el dolor, y la llaga )
    construyéndote una existencia
    a punta de palabras y versos
    que aquí no encuentro;
    pues están, al otro lado de este poema.

    Y lo más importante, las BASES:

    ¿Quién puede participar?

    Podrán concursar en este premio autores sin limitación de edad, nacionalidad o residencia.

    ¿Que requisitos debe cumplir mi poema?

    • Los originales deberán estar escritos en lengua española.
    • Los originales deberán estar escritos en verso libre.
    • El poema deberá ser una respuesta al poema «A este poema le falta un lado» de Alejandro Cárdenas.
    • La extensión del poema deberá ser de un máximo de 30 versos.
    • Se podrá presentar un máximo de 1 original.

    ¿Cómo os envío mi poema?

    Los originales se presentarán por correo electrónico enviado a la dirección hola@poemame.com, indicando en el asunto del correo «Reto Poémame – Caos Exquisito«.

    La fecha límite para participar es el día 25 de octubre de 2020 hasta las 23:59 (en tu hora local)

    ¿Cómo se elegirá el poema ganador?

    El jurado estará compuesto por el poeta Alejandro Cárdenas y dos miembros del equipo editorial de Poémame.

    El fallo del premio tendrá lugar a lo largo del mes de noviembre de 2020 y se dará a conocer en los sitios web de Poémame y en sus redes sociales.

    Y lo más importante… ¿cuál es el premio?

    El premio consiste en el poemario «Caos exquisito» de Alejandro Cárdenas que se remitirá por correo ordinario a la dirección postal que indique el ganador o ganadora del concurso.

    En el caso de que este/a no facilite una dirección postal en el plazo de 15 días desde la publicación del fallo, el jurado podrá optar entre declarar un nuevo ganador o dejar desierto el premio.

    La presentación a este concurso supone que aceptas todas estas bases. Cualquier consulta sobre el concurso, sus bases o la forma de participación puedes hacerla por correo electrónico o a través del perfil de Poémame en FacebookTwitter e Instagram.

    ¡Salud y poesía!

  • ¡Poémame ha muerto! ¡Viva Poémame!

    ¡Poémame ha muerto! ¡Viva Poémame!

    Desde 2016, Poémame ha sido un espacio de poesía abierto a la participación de cualquier poeta, en cualquier lugar del mundo.

    El resultado más tangible de estos casi 4 años son los cerca de 100.000 poemas publicados de más de 6.000 poetas registrados, pero de más valor aún si cabe es la hermosa comunidad literaria que se ha creado, que habéis creado, “poemantes”.

    Gestionar este crecimiento supone un reto enorme, en el que es imprescindible cuidar la calidad de los poemas y escritos que publicáis así como mantener y saber transmitir a los recién llegados ese espíritu “Poémame”, consistente en el amor por la poesía y el respeto a los y las poetas que comparten sus creaciones.

    Somos conscientes de que el crecimiento de Poémame ha tenido un precio, en ocasiones con una menor calidad de los poemas publicados, o una interacción más pobre entre los miembros de la comunidad.

    El modelo original de Poémame, en consecuencia, no era compatible con la experiencia literaria que queremos ofrecer y que, como poetas y lectores de poesía, queremos poder disfrutar.

    Es por eso que, para afrontar este reto, creemos que ha llegado la hora de reinventar Poémame.

    Hemos desarrollado una nueva plataforma de publicación de poesía más orientada a la lectura y a los comentarios, a la conversación sobre poesía y entre poetas. La nueva comunidad de Poémame cuenta con una tecnología más moderna y nuevas funcionalidades, pero lo más significativo son los cambios en el funcionamiento de la comunidad:

    • Desaparecen el karma como sistema de reputación así como (¡esto es importante!) la competencia por aparecer en la portada y la obligación de votar para publicar poemas. Con esto pretendemos que el principal incentivo para participar en Poémame sea compartir poesía y disfrutar de la lectura de poemas de otros autores.
    • El registro de usuarios requerirá de aprobación previa. Cualquier usuario deberá enviar una muestra de sus poemas por correo electrónico que será revisado por nuestro equipo de coordinación como paso previo a su entrada en la comunidad. Con esto queremos asegurar tanto la corrección ortográfica como la calidad literaria.
    • Desaparece la publicación automática de poemas en Twitter. Esto, que en un primer momento era una buena idea y facilitó el crecimiento de Poémame, apenas generaba interacción, ni lecturas a los poemas y saturaba la comunicación, pues había días con cerca de 300 tuits automáticos. Había gente que se daba de baja o nos silenciaba para que no llenásemos su Twitter de notificaciones y tanto tuit hacía que las notificaciones fueran irrelevantes… Muy poca gente clicaba en ellos. Queremos generar una comunicación más rica y personalizada, adaptada a las particularidades de cada red social.

    Por último, el “viejo” Poémame no desaparecerá, quedará como archivo donde leer el tesoro poético resultante de estos 4 años. A partir del 30 de junio no se podrá ya publicar nuevos poemas ni comentarios.

    En paralelo, vamos a seguir impulsando nuestra Revista y nuestra Editorial, como proyectos para hacer llegar más lejos y a más lectores aún la poesía. ¡Estad atento porque muy pronto habrá novedades!

    Queremos, por último, daros las gracias por la confianza que habéis demostrado en este proyecto literario, singular y algo loco, durante todos estos años.

    Confiamos en que Poémame seguirá siendo ese espacio único donde se han tejido nuevas amistades y complicidades, tanto literarias como personales.

    Contamos con vosotros, poemantes. Poémame es vuestro.

    ¡Salud y poesía!

  • 8 poemas para el 8M, Día Internacional de la Mujer

    8 poemas para el 8M, Día Internacional de la Mujer

    Como todos los 8 de marzo, en Poémame nos hacemos eco del Día Internacional de la Mujer a través de la poesía.

    En esta ocasión, lanzamos un reto poético consistente en dar una réplica en forma de poema a otro poema que, obviamente, tratase sobre la mujer y hubiera sido escrito por una mujer.

    Como ejemplo, propusimos el poema «Y Dios me hizo mujer», de Gioconda Belli, pero las y los participantes también nos descubrieron poemas de otras poetas, como Rupi Kaur o Laura Casielles. ¡Incluso algunas poetas se dieron la réplica entre sí!

    Elegir 8 poemas de entre todos los enviados al reto no ha sido fácil, pero aquí os compartimos algunos de los más votados.

    ¡Muchas gracias por participar y, parafraseando a Gioconda Belli, levantaos orgullosas, compañeras!


    Y Dios nos hizo iguales, de AM

    (En respuesta al poema «Y Dios me hizo mujer», de Gioconda Belli)

    Y Dios me hizo mujer
    fruto del beso de una amapola
    con la caricia del viento
    que deshojó sus pétalos
    esta vez,
    con fragancia femenina.

    Y me dotaron,
    de robustos remos
    para navegar
    entre las brisas de la libertad
    con mi propio timón
    asumiendo mis mares,
    tanto por las cálidas aguas del sur
    como por las insondables
    galernas marinas.

    Y me esculpieron
    para amar a la vida
    con todos sus brazos
    y todos sus dedos
    con la mano siempre abierta
    enarbolando
    la bandera de la igualdad.

    Que nunca se olvide,
    que Dios me hizo mujer
    y que Dios te hizo hombre
    pintando con el mismo color
    los cimientos humanos.

    Una mujer habita mi piel, de Zenaida (Varimar)

    (En respuesta al poema «Y Dios me hizo mujer», de Gioconda Belli)

    Esculpida con cincel
    avezada llega al sol.
    En tierra estéril planta orquídeas
    de bondad y de bemol.

    En jardines plagados de espinas
    donde las rosas gimen dolor,
    cultiva otras de fragancia nueva
    y las riega con amor.

    En noches de frío invierno,
    llena de dulzura y fervor
    su tarareo musitado
    ocupa espacios con calor.

    Su canto un sirimiri
    riega con vehemencia la vida.
    En sembradíos inhóspitos
    nacen espigas y las cuida.

    Mujer que avanza decidida
    en busca de su condumio.
    Dama amable y virtuosa
    rocía campos con orgullo.

    Los brazos morenos de él
    son apoyo en mi quebranto,
    pañuelo enjuaga mi llanto.
    Con fortaleza y decisión,
    levantada me agiganto.

    Una mujer habita mi piel.
    Con la frente en alto convencida,
    orgullosa por la vida
    de mi existencia comedida.

    En honor a la mujer, por Ana Barroso

    (En respuesta al poema «Y Dios me hizo mujer», de Gioconda Belli)

    Surgí en la vida siendo mujer,
    y entre vientos y mareas,
    me fui descubriendo
    Conocí mi lado más tierno,
    La entrega, el desvelo
    La generosidad y el sosiego
    Admire mis prodigios,
    vi que mis entrañas
    eran un campo de siembra,
    para otras vidas
    con sangre de mis venas
    Mi cuerpo estaba cincelado,
    formando curvas
    y surcos de vértigos,
    llanuras con fisuras
    Y un corazón bordado con sueños
    Surgí con una mente despierta
    Soy sensibilidad y lamento
    Soy mi propia guia
    Soy el valor con dolor tejido
    Soy el llanto silente
    Soy Lucha sin descanso
    Soy amor sin condiciones,
    ni precedentes.

    Y haciéndome Dios mujer, de Sinmi

    (En respuesta al poema «Y Dios me hizo mujer», de Gioconda Belli)

    Y haciéndome Dios mujer
    Como la guerra y como la paz,
    todo bajo un mismo faz.

    Como la tierra y como la mar
    reflejo de mi profundidad.

    Como la luz y la oscuridad
    una mujer con dualidad.

    Como la vida y como la muerte
    en mí todo está presente.

    Como la naturaleza
    con misterios y secretos,
    un ser muy discreto.

    Y en mi piel hay campos de trigo
    que no ofrecen pan ni abrigo.

    Mis labios color de rosas
    tienen espinas dolorosas.

    Mis ojos color miel
    pueden ser como la hiel.

    Y mis cadenas montañosas
    pueden tornarse peligrosas.

    Soy mujer en frasco pequeño
    que a nadie le quita el sueño.

    Y haciéndome Dios mujer,
    ¿Cuál será su querer?

    Me confieso mujer, de María Prieto

    (En respuesta al poema «Y Dios me hizo mujer», de Gioconda Belli)

    Me confieso mujer.

    Y no me hizo Dios…
    Pertenezco a la Tierra que habito.
    Tan solo soy una partícula,
    un elemento más del inmenso universo.

    Mujer hecha de carne
    y de silencios.
    De lluvias y de soles,
    de partes y de un todo.

    Mujer con cicatrices en los ojos,
    surcos labrados
    en la superficie inestable
    de los años.

    Soy de viento enardecido
    o de brisas apacibles.
    Cálida y fría.
    Fuego, agua, tierra.
    Mujer contradictoria e imperfecta.

    A veces muy presente, otras veces
    escondida entre la niebla.
    Como el aire, que fugaz desaparece
    y no se encuentra…
    pero siempre está ahí.

    Un halo de inseguridades me rodea
    y me hago la fuerte.
    Me rompo…
    recojo mis restos y me recompongo.

    Y no me arredro,
    ni me envuelvo en el manto negro
    de la pena doliente.

    Me declaro mujer, madre, amiga,
    compañera…
    Mis manos aúnan manos
    con la sangre de mi sangre.

    Río, siento, vivo, amo, sufro,
    pienso, sueño, canto, vuelo,
    me enfurezco… y por momentos,
    me invade la nostalgia y me llora la tristeza.

    Me confieso…
    mujer de alma agnóstica y pagana,
    subo al cielo y me paseo por el infierno.

    Escribo de mis días… y en mis versos
    procuro desprenderme
    de las pieles sobrantes,
    despojarme
    de la falsa humildad y la soberbia.

    Mis piernas firmes recorren sin respiro
    los caminos abruptos y escarpados
    recolectando la belleza increíble
    de las cosas pequeñas.

    Soy ave buscando su refugio
    en los atardeceres,
    pájaro libre de innecesarias ataduras
    que reivindica,
    que pide la palabra…

    La libertad de una cometa…
    con la cuerda ya suelta.

    No quiero dormitar
    entre barrotes de algodón.
    Ni sábanas de seda.

    Tan solo…
    la ternura de un momento.
    Tan solo necesito… quererme
    y que me quieran.

    Y en cuestiones de amor,
    sumamos uno y uno, y somos dos.
    Hombro con hombro. De igual a igual,
    mi compañero y yo.

    Me declaro mujer…

    Y todas las mañanas me levanto
    orgullosa de serlo.

    Benditas, de Delia Climent

    (En respuesta al poema «La naturaleza que me habita», de Hortensia Márquez)

    Y yo tampoco creo en Dios.
    Bendigo a la naturaleza
    que nos transmitió fuerza
    para cambiar la historia
    para alcanzar derechos.

    Benditas las mujeres
    que lucharon.
    Por ser visibles.
    Por ser iguales.
    Por ser libres.

    Benditas sus palabras.
    Sus ideas.
    Sus escritos.
    Sus poemas.
    Y teoremas.

    Y bendita es la
    magia del vientre
    de la madre
    que nos engendra.

    Mujeres valientes, de Isa García

    (En respuesta a un poema de Rupi Kaur)

    Viniste a esta vida
    para aprender, pero
    también, a enseñar…
    profesora quisiste ser…

    Viniste a esta
    vida, para aprender,
    pero también a
    curar…
    Enfermera quisiste ser…

    Viniste a esta vida,
    para aprender, pero
    también a dar sentido
    a esas palabras, que
    desde dentro de ti,
    nacían, y solas salían…
    Escritora quisiste ser…

    Y muchas profesiones más…

    Y ahora mira atrás,
    puedes ver, que aún quedan
    hilos que atar, aunque hay
    cosas que a lo largo de
    esta vida, han evolucionado,
    por la lucha de todas esas
    mujeres, que nunca han callado,
    que han gritado, que no
    han parado ni un segundo,
    en salir a las calles y luchar
    por nuestros DERECHOS…

    Y aún, queda mucho por hacer…

    Aunque no sea fácil,
    por ser MUJER, y
    te señalen y te juzguen..

    Sigue luchando
    para seguir haciéndote
    un hueco en esta vida.

    Aunque en esta
    vida, hemos
    venido a VIVIR, BAILAR,
    BRILLAR…
    Y no a hacer una
    guerra, de esas que
    acaban en tragedia.

    Hemos venido, a ser
    nosotras mismas, sin
    que nos juzguen, cada
    minuto, segundo, momento,
    por ser MUJER…

    Hay que seguir
    por eso que tanto
    llevan tantas
    mujeres de generaciones
    luchando, y nos han
    dejado ese legado, de
    seguir, sin parar, esta
    lucha, de salir a la calle,
    y gritar por nuestros
    derechos.
    Por una ¡ IGUALDAD!
    JUSTA…

    Mientras tanto, ¡VIVE!,
    sé tú misma,
    no lo estás haciendo
    mal, así qué, de vez
    en cuando, regálate
    flores, porque tú,
    ¡VALIENTE!, ¡LUCHADORA!
    Lo vales…

    Ellas lloran, de Carmen Cantos

    (En respuesta al poema «Homenaje a las hermanas» de Laura Casielles)

    Hay mujeres que admiro y no conozco
    que a veces lloran…

    lloran
    para ser más libres,

    lloran
    porque están despiertas,

    lloran porque
    en sus adentros
    pesan demasiadas guerras…

    lloran porque
    en sus miradas
    arden un sinfín
    de entregas
    y en sus vidas
    opacadas
    corren sueños
    por sus venas…

    lloran
    porque son sinceras…

    lloran
    porque son eternas…

    lloran porque son
    más fuertes
    que el peso
    de sus cadenas…

    lloran porque
    dan la vida

    lloran porque
    nada niegan…

    son mujeres
    que yo admiro,
    que me inspiran,
    que me enseñan…

    y en los cielos
    más oscuros
    brillan más
    que mil estrellas….

    Hay mujeres que yo admiro
    que a veces lloran sus penas.

  • Poémame editará en exclusiva los poemarios de los concursantes de Operación Triunfo

    Poémame editará en exclusiva los poemarios de los concursantes de Operación Triunfo

    Con gran placer poético os anunciamos que Poémame Editorial Abierta de Poesía ha alcanzado un acuerdo para editar, en exclusiva y en todo el mundo, los libros de poesía de todos los concursantes del conocido programa Operación Triunfo en el futuro.

    Este acuerdo permitirá dar voz a autores y autoras de grandísima calidad literaria pero que han sido silenciados y menospreciados tradicionalmente por los círculos de poetas culturetas. «Joder. Joder. Follar. Tú» han sido las primeras declaraciones de uno de los autores cuya obra verá la luz próximamente. «A mí lo que me mola es la profundidad filosófica de la poesía de Alfred, no entiendo que Amaya le dejara», añade.

    Otra joven promesa de la poesía y futura ganadora de la trigésimo novena edición de Operación Triunfo -que se verá en nuestras pantallas en 2022- comentó respecto a las críticas sobre sus faltas de ortografía que su objetivo es «crear un estilo novedoso que se recuerde en el futuro (…) las ‘h’ son un estorbo y encarecen la edición, por eso las elimino, además como no suenan…».

    Las negociaciones se han desarrollado en total secreto durante meses y han involucrado al equipo editorial de Poémame y a representantes de la productora del talent show. Según uno de los abogados que ha asesorado durante el proceso «uno de los puntos más complejos fue acordar el número mínimo de errores gramaticales por poema».

    Desde el equipo editorial de Poémame han manifestado que no se van a quedar ahí y que están ya en conversaciones con otros programas, como Gran Hermano. «Queremos ofrecer a nuestros lectores lo mejor de la nueva poesía», afirman.


  • Fallo del IV Premio de Poesía en línea “Realismo Bastardo”

    Fallo del IV Premio de Poesía en línea “Realismo Bastardo”

    El jurado -compuesto por los poetas Abel Santos, Angi Expósito y Ze Pequeño- ha seleccionado, de entre los más de 80 textos presentados, a 1984, un poema de Jesús de Castro, como ganador del premio de poesía. ¡Felicidades!

    El poema ganador destaca, según el jurado, «por su originalidad, el sarcasmo mordaz de sus imágenes y su carácter crítico hacia la sociedad».

    El jurado también quiere hacer mención especial por su calidad al poema A ras de tierra, de María Prieto.

    Sin más, os invitamos a disfrutar de la lectura del poema ganador:

    1984

    El Papa corre desnudo por el Vaticano
    cantando “Imagine” con los dedos llenos de oro.
    Sigue siendo la era de Herodes y los Santos Inocentes
    sepultados en torno a su trono de huesos.
    Todo está a la venta, incluso Rocinante.
    Ahora están de moda los tractores de combate,
    las verdades post modernas y los viajes a la luna
    en cómodos plazos mensuales.
    1984 sigue siendo un buen año para Orwell
    exclaman viejos dictadores satisfechos en sus tumbas.
    No le busques un sentido al poema o la vida,
    nunca fue esa la intención del poeta-constructor.
    Tal vez el acto más noble de la creación
    sea al mismo tiempo su propia destrucción.

    ¡Muchas gracias por vuestra participación!

  • Primer certamen de poesía erótica con mirada de mujer

    Primer certamen de poesía erótica con mirada de mujer

    Nuestras compañeras de este bar de versos, parnaso, lugar de encuentro, Poémame, @Verinlechuza y @_Sejmet_ han desarrollado una iniciativa dentro de su proyecto Las hijas de Mara y en colaboración con la librería La habitación propia, en Gijón (España). Se trata de un certamen de poesía erótica con mirada de mujer. Como ellas mismas dicen en sus bases, buscan promover la creación literaria de las mujeres y dar voz a su erotismo, tan solapado bajo las costumbres patriarcales y la doble moral. Por eso, desde la plataforma de Poémame, invitamos a consultar sus bases y participar.

    Más información en: https://lashijasdemara.wordpress.com/2019/07/04/i-certamen-de-poesia-erotica-con-mirada-de-mujer.

  • IV Premio de Poesía «Realismo Bastardo» – Poémame

    IV Premio de Poesía «Realismo Bastardo» – Poémame

    Con motivo de la crisis económica que sufre el mundo, y en particular España desde el año 2008, y dado que muchas personas no pueden permitirse ni siquiera el lujo de comprarse un libro, el poeta Abel Santos en colaboración con Poémame, convoca el IV Premio de Poesía «Realismo Bastardo» de acuerdo con las siguientes BASES:

    El poeta Abel Santos.
    El poeta Abel Santos. Foto: Natalia Lucía.
    1. Podrán concursar en este premio autores sin limitación de edad, nacionalidad o residencia.
    2. Los originales deberán estar escritos en lengua castellana.
    3. Los originales podrán estar escritos en verso libre o prosa poética, la temática deberá tratar sobre la “crítica social”, y la extensión del poema deberá estar comprendida entre 4 y 20 versos o líneas, en el caso de trabajos en prosa poética. Se podrá presentar un máximo de 2 originales por autor.
    4. Los originales se presentarán a través del sitio web de Poémame, hasta el día 24 de junio de 2019, mediante el formulario empleado habitualmente para publicar poemas (opción “Publicar”) en la sección «IV Premio de Poesía Realismo Bastardo» para ser incluido en el concurso.
    5. El jurado estará compuesto por los poetas Abel Santos, Angi Expósito y Ze Pequeño. El fallo del premio tendrá lugar a lo largo del mes de julio de 2019 y se dará a conocer en los sitios web de Poémame y en sus redes sociales.
    6. El premio consiste en un lote de libros publicados por el poeta Abel Santos que se remitirá por correo ordinario a la dirección postal que indique el ganador o ganadora del concurso. En el caso de que este/a no facilite una dirección postal en el plazo de 15 días desde la publicación del fallo, el jurado podrá optar entre declarar un nuevo ganador o dejar desierto el premio.
    7. La presentación a este concurso supone la plena aceptación de sus bases. Cualquier consulta sobre el concurso, sus bases o la forma de participación podrá formularse por correo electrónico o a través del perfil de Poémame en FacebookTwitter e Instagram.
  • 5 haikus de Kobayashi Issa

    5 haikus de Kobayashi Issa

    Kobayashi Issa, o tan sólo Issa, tal y como firmó sus haikus. Un nombre sencillo para un hombre sencillo, pero terriblemente golpeado por la vida. Y es que el conocimiento de su biografía nos hace reflexionar, y mirar de otro modo su obra.

    Issa nació con el nombre Kobayashi Nobuyuki, aunque era llamado siempre Yataro. Era la primavera de 1763 en la ciudad de Kashiwabara, en la antigua provincia japonesa de Shinano. Su familia se dedicaba a la agricultura, algo habitual en el Japón feudal del siglo XVIII.

    Kobayashi Issa

    Las desgracias empezaron pronto, muy pronto, para Yataro. Cuando contaba pocos años, su madre falleció. Pasó a estar a cargo de su abuela y fue entonces cuando el pequeño conoció por vez primera el haiku, de la mano de un poeta del pueblo llamado Shimpo.

    Sin embargo, su padre tardó poco en contraer matrimonio de nuevo, un matrimonio terriblemente infeliz. Los problemas con su madrastra no tardaron en aparecer, y tampoco las palizas: Yataro recordaría haber sido golpeado “más de 100 veces en una misma noche”. La situación se hizo aún más insoportable cuando su madrastra dio a luz a su hermanastro.

    Por fin, a la edad de 14 años, una ventana de esperanza se abrió para el joven Kobayashi. Marchó a Edo, la actual Tokyo, enviado por su padre. La nueva ciudad, un mundo desconocido repleto de nuevas gentes y nuevos paisajes debió fascinar a aquel adolescente.

    Sabemos que fue allí donde retomó el contacto con el haiku. Sus días se alternaban entre su trabajo en un templo budista y sus estudios con los poetas Mizoguchi Sogan y Norokuan Chikua, en la escuela de haiku Katsushika. Su talento no tardó en salir a la luz y Seibi Natsume se convirtió en su mecenas.

    Por aquel entonces Issa aún no existía. Sus poemas iban firmados con los seudónimos Kobayashi Ikyo o Nirokuan Kikumei. Fue en 1792 cuando abandonó definitivamente el nombre de Yataro y adoptó el nombre literario de Issa. “Con la primavera / Yataro renació / convertido en Issa”, reza uno de sus haikus.

    Lejos quedaba la traumática infancia en la granja de Kashiwabara y así parecía sugerirlo su nuevo nombre. Tras un viaje por el suroeste del Japón en 1795, Issa publicó su libro de poemas “Tabishui”. En los años posteriores vivió en diferentes ciudades, conoció la legendaria Kyoto, Osaka, Matsuyama, Nagasaki y otras muchas. Pero si bien su fama como poeta se acrecentaba, Issa conoció durante muchos años la pobreza. Años en los que se vio obligado a trabajar duramente y a realizar frecuentes y penosos viajes. Incluso volvió alguna vez a su tierra natal.

    Allí, en Kashiwabara, su padre falleció víctima de la fiebre tifoidea. Los problemas volvieron a surgir con su madrastra y su hermanastro, que le impidieron durante 13 años heredar las propiedades que su padre siempre deseó que fueran para él. En el “Diario de la muerte de mi padre” (1801) relata los pleitos y los emotivos detalles de la enfermedad de su padre. De él dice que, a pesar de la enfermedad que le devoraba, “sonreía alegre a todo el que le ofrecía veneno, y despreciaba al que le obligaba a tomar medicinas”. El cuerpo fue incinerado de acuerdo con los ritos budistas, e Issa guardó sus huesos.

    En los comienzos de 1810 decidió instalarse definitivamente en Kashiwabara y se casó con una joven del pueblo. Tenía ya 50 años pero desgraciadamente no le esperaba un feliz retiro, al contrario aquella fue la época más terrible de su vida.

    En los 10 años siguientes vio morir a sus 4 hijos, y también a su mujer en el parto del último de ellos. Volvió a casarse, ya con 62 años, pero se divorció a los pocos meses. Aún se casó por tercera vez. Entonces su casa se incendió, y volvió a la más absoluta pobreza.

    Los últimos meses de su vida los pasó en un almacén con piso de tierra. Murió en el invierno de 1827, sin llegar a ver el nacimiento de su última hija.

    Hace ya doscientos años de esta historia, pero el fruto de ella, los emocionantes haikus que Issa nos legó, sigue celebrando los sencillos placeres de la vida que tanto le faltaron, y el amor hacia la naturaleza.


    Hasta mis pies
    ¿cuándo y cómo has llegado,
    caracolillo?

    Tampoco yo
    he encontrado un hogar.
    Tarde de otoño.

    Huye el rocío.
    En este mundo sucio
    no hago yo nada.

    De no estar tú,
    demasiado enorme
    sería el bosque.

    Donde haya hombres
    habrá moscas, y habrá
    Budas también.

    (Artículo publicado originalmente en «Los mejores haikus en la red» y en Wikipedia, 2005; traducción de los haikus de Antonio Cabezas)

  • Reflexiona con un haiku de… Jorge Luis Borges

    Reflexiona con un haiku de… Jorge Luis Borges

    Mucho antes de descubrir el haiku, la prosa de Jorge Luis Borges fue parte esencial de mis lecturas de adolescencia. Hace pocos días volví a hojear un manido volumen de bolsillo -que contenía, junto a otros, el célebre «El Aleph»- y releí el siguiente fragmento, titulado «Del rigor en la ciencia».

    En aquel Imperio, el Arte de la Cartografía logró tal perfección que el mapa de una sola provincia ocupaba toda una ciudad, y el mapa del Imperio, toda una provincia. Con el tiempo, esos mapas desmesurados no satisficieron y los Colegios de Cartógrafos levantaron un mapa del Imperio, que tenía el tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con él. Menos adictas al estudio de la Cartografía, las generaciones siguientes entendieron que ese dilatado mapa era inútil y no sin impiedad lo entregaron a las inclemencias del sol y de los inviernos. En los desiertos del Oeste perduran despedazadas ruinas del mapa, habitadas por animales y por mendigos; en todo el país no hay otra reliquia de las disciplinas geográficas.

    – Suárez Miranda: Viajes de varones prudentes, libro cuarto, cap. XIV, Lérida, 1658.

    Inmediatamente, esta lectura trajo a mi memoria uno de los haikus más conocidos del porteño.

    ¿Es un imperio
    esa luz que se apaga
    o una luciérnaga?

    Que sin ser un haiku en sentido estricto nos hace reflexionar sobre la importancia, relativa, de lo que nos rodea y de lo que nos rodeamos, y de cómo el universo entero puede estar contenido en lo más pequeño.

  • 8 haikus de Jack Kerouac

    8 haikus de Jack Kerouac

    Con estas palabras –de la introducción de su libro “Poemas dispersos”- nos daba Jack Kerouac (1922-1969) su concepción del haiku en lengua inglesa (y por extensión en cualquier lengua occidental).

    El estadounidense Jack Kerouac ha pasado a la historia como el escritor más representativo de la Generación Beat. Él y otros como Allan Ginsberg, William Burroughs o Neal Cassady tomaron las carreteras de los EEUU entre los años 50 y 60 en busca de la libertad artística y vital.

    kerouac
    Jack Kerouac

    Si bien Kerouac es conocido sobre todo por su faceta como novelista –sus novelas “En la carretera” (1957) o “Los vagabundos del Dharma» (1958) retrataron el lado oscuro de la acomodada sociedad norteamericana- su obra poética es también particularmente interesante. Y de hecho, a él se debe buena parte de la popularidad del haiku en la literatura norteamericana.

    Kerouac llegó al haiku a través de sus estudios de budismo, de la mano de su amigo Gary Snyder, un conocido poeta zen. Y de igual manera que revolucionó la novela tradicional con sus ideas sobre la “escritura espontánea”, también cambió la manera de entender el haiku: rechazó de plano la métrica estricta de diecisiete sílabas propia del haiku japonés, pero mantuvo en cambio la brevedad expresiva en tres líneas.

    Early morning yellow flowers,
    thinking about
    the drunkards of Mexico.

    Amarillas flores de madrugada,
    pensando
    en los borrachos de México.

    No telegram today
    only more leaves
    fell.

    No hay telegramas hoy
    sólo más hojas
    que caen.

    Nightfall,
    boy smashing dandelions
    with a stick.

    Anochecer,
    un chico destroza el diente de león
    con un palo.

    Siguiendo de nuevo las palabras de Keroauc, “un verdadero haiku debe ser tan sencillo como unas gachas, y aún así mostrarte completamente la realidad”. El haiku permitía a Kerouac mantener esa espontaneidad buscada –vital para él- mediante la imagen descrita pero también sugerida. Veámoslo.

    Missing a kick
    at the icebox door
    It closed anyway.

    Yerra la patada
    en la puerta de la nevera.
    Se cierra igualmente.

    Me gusta este haiku. En mi opinión muestra “el aquí y el ahora” que sugería Basho, acompañado de una fina ironía, la puerta que se cierra igualmente, a pesar de los esfuerzos del protagonista del haiku.

    Evening coming.
    The office girl
    unloosing her scarf.

    Cae la tarde.
    La chica de la oficina
    se desata la bufanda.

    Éste es un haiku sencillísimo, que nos describe una escena diaria en la rutina de una joven. Quizá ha terminado el trabajo y vuelve a casa, o quizá tiene una cita, o quizá va de compras, o quizá… Me sugiere tantísimas cosas.

    In the sun
    the butterfly wings
    Like a church window

    En el sol
    las alas de la mariposa.
    Como la vidriera de una iglesia.

    En este caso se presenta una imagen que se me antoja hermosa. Establece un vínculo entre la belleza de la naturaleza y la belleza del arte, e insinúa cómo éste se inspira en aquella.

    Concluyo este breve recorrido por la obra de Jack Kerouac con una reflexión sobre el carácter universal que el haiku ha tomado en el último siglo, y cómo ha convertido su sencillez en un puente capaz de unir culturas y tiempos y literaturas muy lejanas entre sí.

    And the quiet cat
    sitting by the post
    Perceives the moon

    Y el gato inmóvil
    sentado junto al poste
    se percata de la luna.

    The bottoms of my shoes
    are clean
    from walking in the rain.

    Las suelas de mis zapatos
    están limpias
    de caminar bajo la lluvia.