Mbizo Chirasha – (Cronista y editor, Africa Writers Caravan. Editor jefe en Time Of The Poet Republic. Curador de proyectos en Womawords Literary Press. Colaborador principal en Brave Voices Poetry Journal. Autor y editor en Porcupine Quill. Artista afiliado a UNESCO-RILA 2020. Becario de Libre Expresión en PEN Deutschland.2020. Poeta en Residencia del Café Ficticio 2019. Becario africano de Ihraf.org. Escritor colaborador de la revista Monk Arts and Soul Magazine. Artista de poesía destacado en World BeyondWar.Org. Escritor de artículos literarios y comentarios políticos en Cultural Weekly. Escritor africano destacado en la serie internacional de poesía Demer Press. Poeta de performance africano destacado en el Festival Internacional de Poesía de Medellín 2020.

Repúblicas de Casava

Juba


Hijo del esperma perdido en los atardeceres de la masturbación política

Wagadugu

Fecha límite de nuestras revoluciones

Darfur

Estómago estreñido, enfermedad devastadora, monje dormido exangüe.

Nairobi

Cultura perdida en el polvo del léxico sajón y la jerga de las alcantarillas

Soweto           

Xenofobia y afrofobia ebria.

Marikana

Ampolla cervical de la inacabada revolución los hongos.

Harare            

La corrupción del polonio transforma a los ancianos en matones políticos

Congo              

La logia de secesionistas y guillotinas humanas

Querido Comisario

Querido Comisario 

mi poesía canta acerca de 

babuinos políticos soplando vientos de venganza, 

de las manchas en los traseros en los valles de los trabajadores subpagados de la ciudad

de la áspera y crepitante arcilla roja de las sanciones aplastando la pobreza y corrompiendo el rostro de mi pueblo, 

la camiseta presidencial desgarrando los abdómenes de los estafadores de la calle 

la silenciosa y amarga risa de los bosques políticos tras la caída de los limoneros políticos 

Querido Comisario 

mi poesía canta acerca de

de las huellas de madres luchadoras y cuernos verdes 

de los hechizados por la cocaína de un estado del partido

de los nuevos estafadores de slogans bebiendo promesas después de la retórica del té de hierbas del cambio 

de las fosas nasales de las calles que gotean hedor y basura 

de lágrimas cincelando pechos pedregosos de madres que perdieron sus úteros 

en el carbón del recuento de votantes 

Querido Comisario 

mi poesía canta de 

el ritmo de los tambores campesinos bailando al nuevo compás

sin saberlo,

de malabaristas políticos comiendo palillos de tambor de los votantes después de otro saqueo de votos.

Maiduguri

Soy Biafra sentada sobre petróleo

Estoy sangrando uranio y té

Estoy cargada con cenizas y carne de Sambisa

Soporto silbidos y obscenidades de revoluciones equivocadas

Aso a mis hijas para la cena

Tejo palabras en el viento y en la madera

Nací con hambre de ser libre

No nací libre

Vomito xenofobia y  pasado

Planto la libertad en el Volta de Sankara

Canto del Congo que perdió su pan, su estación y su arena. Campesinos borrachos de amargura dispuestos a morir

Bujumbura, viendo al Ebola cenar con las repúblicas

Kalinga-linga embarazada de cobre bailando en la oscuridad.

Cantar Maiduguri, síntoma de lucha inacabada

La muerte camina desnuda en los ensordecedores bosques de Warange

Los niños plantan balas como maíz en Bokungu

Los disidentes mastican el desprecio

Las marionetas mastican banderas

Estamos cansados de cosechar desprecios y granos

Los zorros de la propaganda saquean las papeletas para engordar a sus cachorros y

A sus perras

Los mongoles se embolsan el estado con sus harapos

Las lenguas salivantes cuelgan para otro festín electoral

Hermano ¡la pobreza se sienta instala en la piel como un sarpullido.

Traducción por Mariela Cordero