Mariela Cordero

  • 3 poemas de Sonia Chocrón #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Sonia Chocrón #PoesíaVenezolana

    Fotografía por Manuel Sardá.

    Sonia Chocrón Caracas, (1961). Comunicadora social. Poeta y narradora, guionista. En 1988 viaja a México invitada por el Premio Nobel Gabriel García Márquez para fundar el Escritorio Cinematográfico homónimo, donde co-escribe guiones para cine y tv.

    Ha publicado poesía: Bruxa (2019), Mary Poppins y otros poemas (2015), Poesía Re-unida (2010), Fe de errantes. 17 poetas del mundo (2006), La buena hora (2002), Púrpura (1998), Toledana (1992); novela: La dama oscura (2014), Sábanas negras (2013), Las mujeres de Houdini (2012); cuento: La virgen del baño turco y otros cuentos falaces (2008), Falsas apariencias (2004).  Su trabajo literario, así como sus guiones, le han merecido premios y reconocimientos.

    Sagrado Corazón.

    Si yo tuviese  un don y si pudiese

    trazarme la figura sobre un lienzo

    respetando la armonía y lealtad de los espejos

    haría de mi faz un cuerpo

    con el corazón desterrado

    Aéreo  blando  pegajoso

    roja carne sin alma y no sintiendo

    las agujas que en él duermen.

    De “la Buena hora”. Monteávila Editores, 2002

    Amor

    Pero ¿Cómo es posible que lo seas todo

    al mismo tiempo:

    agua,

    sed

    y un cuenco vacío?

    De “El ansia”. Inédito

    Adolescencia

    La margarita se deshoja

    Llena de miedo y apetito

    una mañana de verano inclemente

    y cruel

    Nadie lo nota

    Son treinta y cinco grados a la sombra

    y el peor de los ahogos:

    Me quiere

    No me quiere

    De “El ansia”. Inédito

  • 3 poemas de Nikola Yozgof-Orbach, poeta israelí

    3 poemas de Nikola Yozgof-Orbach, poeta israelí

    Nikola Yozgof-Orbach nació el 08/06/1984 en Safed, al norte de Israel. Yozgof-Orbach es poeta, editor, periodista, investigador, doctor en demografía y literatura. Es miembro del cuerpo docente de la Universidad de Safed y en el instituto Herzl de la Universidad de Haifa. Ha publicado  8 libros de poesía, 5 libros académicos y diversos de artículos académicos, artículos profesionales y artículos de revisión en los campos de Geografía, Demografía, Literatura e Historia.

    En medio del monte Carmelo

    Hay un pequeño erizo

    Oculto entre las hojas revueltas.

    Duerme

    El eterno sueño invernal

    Entre los tocones de los árboles chamuscados.

    ¿Quién lo despertará cuando se extinga el fuego?

    ¿Quién se acordará de él anhelando que llegue la primavera?

    Renovación

    Desviste el lenguaje.

    Quita todo el antiguo decorado

    de las letras extenuadas.

    Deja que el lenguaje bíblico

    respire

    después de 2.500 años.

    Por favor, vuelve a desnudar al hebreo.

    Suprime esos diacríticos innecesarios.

    Frente al espejo

    Ojalá estuvieras aquí

    me digo a mí mismo

    ojalá me conocieras mejor

    ojalá pudieras abrazarme

    mientras ambos nos hundimos

    en un océano de soledad

    sin notarnos el uno al otro

    como si

        nosotros

            fuésemos

               solo

                    una persona.

         

    Traducción por Mariela Cordero.

  • 3 poemas de Lena Yau #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Lena Yau #PoesíaVenezolana

    Foto por Emilio Kabchi.
    Lena Yau (Caracas, 1968) es narradora, poeta, periodista e investigadora. Especialista en el vínculo entre literatura e ingesta. Licenciada en Letras y Master en Comunicación Social por la Universidad Católica Andrés Bello. Asesora literaria de El sabor de la eñe. Glosario de literatura y gastronomía (Instituto Cervantes, 2011). Autora de los poemarios Trae tu espalda para hacer mi mesa (Gravitaciones, 2015), de Lo que contó la mujer canalla (Kalathos, 2016), y de Bonnie Parker o la posibilidad de un árbol (Utopía portátil, 2018); de la novela Hormigas en la lengua (Sudaquia, 2015) y del libro de relatos Bienmesabes (2018). Sus cuentos y poemas han figurado en antologías (Fundavag, Mantis y Pre-textos). Reside en Madrid.

    Bonnie Parker y la posibilidad de un árbol

    El árbol tiene su casa

    en jardines ajenos


                        lo trepas

    lo abrazas                            lo salvas

               de palabras que hachean


                   él hace memoria

                 tú giras en sus aros

               pidiendo cántame el mar

    Ya entonces volabas, Bonnie Parker.

    Quizás por eso

    eres madera

    percutora de zarcillos

    frente en ritual.

    En la sombra del jabillo

    lago lunar sobre el asfalto

    te iniciaste.

    Supongo que todos nacemos

    en el camino más espinoso.

    Bonnie Parker o la posibilidad de un árbol . Utopía portátil, 2018.

    La conjura de la necia

    Yo, porque ese es el orden de los pronombres, la que naufraga agotando lejanías.

    Tú, porque aunque me niegues estás en la almohada fría que abrazo después del sexo sin ti.

    Él, porque tal es la historia, el que sabe pero calla.

    Ella, por la misma razón, la que disfruta de tus ganas intensas e irresolutas.

    Nosotros, las palabras que buscan conjurar ausencias.

    Vosotros, corifeos ciegos, ojos mudos.

    Ellos, los testigos del fracaso estrepitoso de nuestro intento de amor.

    Desbravar fue el verbo irregular que nos acompañó.

    No supimos, no pudimos, no debimos.

    Escupo mi sombra en un vano intento de olvido.

    De Lo que contó la mujer canalla. Editorial Kalathos. 2016. Caracas.

    Catara

    El corazón caminaba.

    La tierra se abrió.

    Cayó.

    (Desde la grieta, grita)

    Ahora es tubérculo que guarda ponzoña.

    Clarea.

    Ralla.

    Comprime.

    Haz líquido.

    Reserva.

    El dolor: animal clavado con alfileres en una pared.

    (Palpita en silencio)
    Un exoesqueleto en vivisección.

    Descarta pies, cabeza, piedad.
    Retira cuidadosamente el abdomen.
    Aceita un hierro candente.

    Lancea sin dudar.

    Su presencia: enfermedad del cuerpo.

    (Escalofríos. Temblor dental)

    Una quemadura de vapor.

    Rajas de ají chirel con venas y semillas.

    Jugo del tubérculo corazón.
    Insecto dolor mutilado y tostado.
    Mezcla sin agitar.


    Él está:

    En la hoja en blanco.

    Sal.

    En la hoja escrita.

    Pimienta.

    En la letra invisible.

    Limón.

    En las oquedades del discurso.

    Reposo.

    (Todo lo que somos es lo que no somos).

    Unta el preparado en cada parte que reclame su huella.

    Espera a que el nombre se infle en ampolla.
    Deja que crezca y reviente por cuenta propia.


    Levanta la piel para barrer debajo.

    Barrerlo de ti.

    Repite el proceso hasta la cicatriz.

    Reza estas instrucciones en su memoria.



    De Trae tu espalda para hacer mi mesa. Editorial Gravitaciones. España. 2015

  • 3 poemas de José Luis Ochoa #PoesíaVenezolana

    3 poemas de José Luis Ochoa #PoesíaVenezolana

    José Luis Ochoa (Valle de La Pascua, Venezuela, 1965). Poeta, ensayista, psiquiatra, y docente universitario. Ha publicado los libros De viajes y Encuentros (Fondo Editorial Pequeña Venecia – Fundación CELARG, 1994), Poemas (Editorial La Tinta del Alcatraz, México, 1994), Cantos hiperrealistas (Editorial Eclepsidra, 1997) y Ruinas vivas (Editorial Eclepsidra, 2013). Fue ganador del Premio de Poesía “Fernando Paz Castillo” otorgado por el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG) en 1992. Sus poemas y ensayos han aparecido en diarios y revistas literarias nacionales y extranjeras. Su obra poética ha sido incluida en varias antologías de poesía venezolana e internacional. Fue miembro del Grupo literario Eclepsidra, de Caracas y de Maltiempo Editores, Grupo literario y editorial de Barquisimeto. Es profesor de la Universidad Nacional Experimental del Yaracuy (UNEY)

    Contorsionista

         Brazo sobre brazo

         cabeza con espalda

         el cuerpo es un ovillo

                              una flor

         que se oculta y se abre

         en el movimiento de sus músculos

         y del mundo.

         En el rostro asombrado

         de los que observan

         se dibuja el paso de la tarde.

         Entre el público me pregunto:

         ¿conocerá el contorsionista

         cómo se vive

         cómo se siente

         el dominio de este músculo

         llamado intemperie

         desasosiego

         alma?

         Cae el día

         aplauden

         y su cabeza se inclina

         en un suave gesto.

                           (De viajes y encuentros, 1994) 

    Mártires.

    Sostienen sus cuerpos

    con la angustia de las flores rotas

     -los mártires de hoy y de siempre-

    dicen palabras mutiladas bajo la intemperie

     de este paisaje esculpido por los golpes

      de un martillo renegrido.

     “Ya no hay más orgullo que mostrar

       sólo el trofeo de nuestros despojos

        la vida imposible arrojada a los pies

        de ídolos que tratan con desdén”

        -piensan los mártires de hoy y de siempre-

        cuando ocultan sus rostros

        tras máscaras pétreas

        como actores de reparto en el teatro

        diario de oropeles.

        Después inundan sus habitaciones

        con lágrimas de silencio

        elevan plegarias inconstantes

        -estos mártires de hoy y de siempre-

        cuando la noche los convierte en espectadores

        obsesivos de sus historias anónimas.

                                                            (Ruinas vivas, 2013)

    Ciudad con lluvia y melancolía.

     Esta ciudad áspera

      viste sus trajes de harapos

       en los días con lluvia

       muestra el rostro

        de su tiempo de pájaros

        que buscan cobijo en los balcones

        de las casas blancas y en ruinas.

        Esta ciudad de seres exiliados

        en la orfandad de los lugares enfermos

        respira el viento que brota de sus entrañas.

        Parece suplicar con la voz callada

        de los desamparados

        a los dioses ausentes

        en estas horas del frío

        en estos años de la gran ira

        resiste nuestra ciudad tantas veces sitiada

        susurra unas oraciones sin destino

        en los días de piedra de hierro

        que llevamos sobre nuestros dorsos heridos

        como si fuésemos Sísifo o Atlas

        caminando cabizbajos por las calles mojadas.

                                                                              (Ruinas vivas, 2013)

  • 3 poemas inéditos de Amarú Vanegas #PoesíaVenezolana

    3 poemas inéditos de Amarú Vanegas #PoesíaVenezolana

    Amarú Vanegas (Venezuela). Poeta, ingeniera, actriz y productora de teatro. Magister e investigadora en Literatura. Fundó Catharsis Teatro y Fundación Cultural Púrpura. Ha realizado tertulias artísticas desde el 2012 en Venezuela, Ecuador, Colombia, Chile, Uruguay y Argentina. Publicaciones: Mortis, monólogo (2001); El canto del pez (2007); Criptofasia Premio V Concurso de Relatos SttoryBox, España (2016); Dioses proscritos, Premio Internacional de Poesía Candelario Obeso, Colombia (2016); Añil, Premio Internacional de Poesía Alfonsina Storni, España (2019) y Cándido cuerpo mío, España (2019). Textos suyos han sido incluidos en antologías y revistas internacionales.

    Desprendimiento

    Algún asesino más poderoso

    más fuerte

    me interceptó cuando cruzaba

    el callejón de los cuchillos

    y me atajó. (Miyó Vestrini)

    La que cuenta sus caídas

    está dispuesta a contar

    sobre las aguas que la atraviesan.

    Ríos de mercurio trajeron sombras

    y otros pánicos a nuestras bocas.

    Amontonaron sus sonidos en idiomas esquivos.

    Es que las bocas quizá

    fueron obra de cuchillos sembrados

    en todas las partes del cuerpo

    y cada grieta habla una lengua

    al interior de la herida.

    Así saltaron también nuestras manos quemadas,

    pieles grises remontaron los cauces

    donde ningún árbol se persigna.

    Todas fuimos ofrendadas al apocalipsis

    en medio de la plaga y los excesos.

    Golpes de fiebre, oro, fluidos corporales

    y el corazón intacto en las orillas.

    Se sigue abriendo el hueco,

    un efímero vacío que grita sus deseos.

    Se entierran los hachazos,

    se aprieta el puño,

    se apunta el arma.

    Y esas fuerzas vigorosas hostigan,

    reclaman el tributo de las fosas.

    Machete y bala sostienen su armonía

    orquestando el contrapunto.

    Contamos las caídas, sí.

    Pero también respiramos la paz de la sonrisa.

    Perdonen nuestras ofensas

    y que el peso de estas carnes

    haga inclinar sus balanzas.

    Ofelia

    Soñé con Ofelia.

    Exprimía la muerte en sus velos,

    sonreía y cantaba.

    Dando pasos cada vez más corpóreos

    hilvanaba sus últimas horas

    y los antiguos caminos devolvían el tiempo.

    En toda ella, blanca y exacta,

    festejaba la corriente,

    ya que Ofelia misma era el río.

    Algunos hablarían de la caducidad

    de los fantasmas, pero sus aguas

    rechazaron la insolencia de la muerte.

    La infantil sombra asomó los verbos iniciáticos

    reclamó lo que otros habían robado.

    Observó a los dioses con indiferencia

    hasta precipitar sus templos.

    Y al decirse viva invocó las fuerzas naturales,

    y el agua se tornó cuerpo,

    y el cuerpo transmutó en habla

    y así; portando la palabra precisa,

    con la tierra en las uñas, la mujer erigió un continente.

    Ni una hoja cayó del árbol a su espalda,

    nada se le negó.

    Al restaurar el orden de las cosas

    volvió a sonreír Ofelia.

    Solo esgrimió

    un adiós con la mano pálida y un guiño

    antes de volver al sueño que me haría despertar.

    Desconocido

    No temas cambiarte el nombre,

    la ciudad imaginada no lo recordará.

    Su estrago arde más allá del precipicio.

    Completa tu forma hueca

    antes del disparo frente al espejo.

    Hereda tus pertenencias.

    Reúne trozos,

    baraja las fotos de difuntos

    y los mechones sucios de tus hijos.

    Abre el vientre

    de la aldea que te escupe.

    En el humo encontrarás la memoria.

  • 3 poemas inéditos de Hernán Zamora Rapale #PoesíaVenezolana

    3 poemas inéditos de Hernán Zamora Rapale #PoesíaVenezolana

    Fotografía: Nelson Garrido

    Hernán Zamora Rapale Arquitecto (USB, 1988). MSc en Diseño Arquitectónico (UCV, 2011). Doctor en Arquitectura (UCV, 2013). Profesor Asociado en la Escuela de Arquitectura Carlos Raúl Villanueva, de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo en la Universidad Central de Venezuela, donde también es Coordinador y profesor de la Maestría en Diseño Arquitectónico.Ganador del XIII premio de poesía Fernando Paz Castillo y autor de diez poemarios publicados, entre ellos: Desde el espejo del baño (Maracay: La liebre libre, 2000), No somos nuestros (Caracas: La nave va, 2003), La casa de las hormigas (Caracas: El pez soluble, 2004), 39 grados de cielo en la tierra (Caracas: OT Editores, 2015; y Orfeado insilio (OT Editores y Amazon KDP, 2019; disponible en amazon.com ).

    CRISIS

    Dice que atraviesan una tempestad


    Se sujeta con fuerza al mástil
    del navío en el que se prometieron

    La escucha en silencio


    No le confiesa su embeleso
    por el canto lunar que le serena
    por la voz que sin amarras le atrae


    ¡Que la tempestad no lo dirija hacia esa gruta!


    ¡Que no se arroje a su oscuridad para alcanzarla!

    TODA LA AMARGURA DEL MUNDO

    Se detiene frente a él

    Trae

    toda la amargura del mundo

    Vomita

    Moriría

    si no lo hiciese

    En sus miasmas

    él se disuelve

    Apolo niño

    se acerca

    La abraza

    Ella se vuelve silencio

    La besa

    Hechos luz se alejan

    Huirán hacia el sueño

    donde él no los refleja.

    SALUDOS


    La alegría se detuvo un rato sobre mi mesa
    plegada  blanca
    vuelta garabatos  besos y saludos


     
    Un hallazgo desde entonces
    me tiene tonto de tan dichoso

     
    Descubrí que para pronunciar su nombre
    mis labios deben sonreír

    Estos poemas pertenecen a la selección inédita Devaneos.

  • 3 poemas de Eden Soriano Trinidad, poeta filipina

    3 poemas de Eden Soriano Trinidad, poeta filipina

    Eden Soriano Trinidad es una poeta y traductora filipina. Ha sido galardonada con el premio a la trayectoria en el 12º Festival Internacional de Poesía de Guntur y Poesía sobre Ruedas, celebrado en Guntur, Andra, Pradesh e Hyderabad, India, (2019).

    Su libro Her Eden Blooms, fue traducido y publicado por el Dr. Lanka Siva Rama Prasad. Tradujo al idioma filipino un libro de poesía épica del Dr. L Sr Prasad, titulado «El féretro del bermellón», las colecciones de poemas zen de Krishna Prasai, la Era de la Basura de Mai Van Phan y el Cómo creció el gemelo del Dr. Milutin Djurickovic. Todos los sábados sus poemas son traducidos, recitados y transmitidos por el programa de la Radio online Visión Universal de México en los idiomas inglés y español. Sus obras se publican en el Instituto de Literatura y Escritura Creativa de la Universidad de Filipinas, Panitikan.ph.

    Oh palma

    Ella… le ofreció una flor…

    La palma de su mano lo exaltó de forma inusitada

    Lucía demasiado bien para la poesía.

    Quería bañarla con besos

    Y tocarla con ternura.

    La palma de su mano lo hace delirar

    Y sentir su sensualidad

    La encuentra tan encantadora,

    Y desea… desposarse con ella

    El pino de palma se yergue hasta el cielo,

    No me toques, las mejillas arden con timidez.

    ¡Oh, Palma!

    Te amo tanto.

    Eres tan hermosa como las flores que tocas,

    como las que encuentras a lo largo del camino de la vida.

    Súplica

    Profundo

      es el corte provocado por los

     Errores

      en la vida son solo peldaños hacia el éxito en la

    Vida

     sin aprensiones, pero solo el

    Dolor

     crea la percepción y

    Gira

     cada página cotidiana de mi

    Experiencia

      que es un desafío para ser valiente y

    Para

      confiar, creer y tener la convicción de

    Que

      alcanzaré las estrellas con las que

    Yo

      He soñado desde que era una niña.

    Alas Cortadas

    la sociedad cortó sus alas florecientes

    derribó sus muros

    hurgó en los bolsillos de su conocimiento

    desnudó sus dones

    los ojos desaprobadores derritieron su confianza

    lo acusaron «es hijo del demonio»

    un virus desgarró su torrente sanguíneo

    a su tierna edad

    pensamientos intrusivos

    paralizaron su cerebro

    y lo llevaron al límite

    lo acusaron «eres un problema de la sociedad»

    no hay manera de trascender y desafiarlos

    con las alas cortadas ya no podía volar

    sin conocer su pasado

    la hemorragia interna lo sacudió

    casi le quita la vida…

    Traducción al español: Mariela Cordero

  • 3 poemas inéditos de Mariela Casal #PoesíaVenezolana

    3 poemas inéditos de Mariela Casal #PoesíaVenezolana

    Mariela Casal, Caracas 1967. Poeta, compositora, intérprete, artista plástica. Ha publicado: La Fosa, Hábito Angularis, Almácigo, De-lirio, Curare-Curaré-Cantaré y Hotel. 

    Integra toda su creación como un sólo cuerpo lírico. Ofrecemos su poema: La piedad y su canción: El regreso. 

    III
    EL APRENDIZ REPITE SIEMPRE EL MISMO MANUSCRITO
    APRENDER
    ES UNA PRÁCTICA

    IV
    EL APRENDIZ VIVE EN SU CAVERNA
    EL VIAJE FIJA SU DIRECCIÓN

    V
    EL AMOR
    EL AMOR ES
    EL FIN
    DE LAS PALABRAS

    Del libro inédito
    EL ORO VIENTO DEL BAMBÚ
    Trilogía. Héroes míos, Dunas, Oro: Taller Aprendiz

  • 3 poemas de Ann Christine Tabaka, poeta estadounidense.

    3 poemas de Ann Christine Tabaka, poeta estadounidense.

    Ann Christine Tabaka es una poeta y escritora estadounidense con residencia en Delaware. Su obra poética ha sido premiada en varias ocasiones  y sus poemas han sido publicados en diversas revistas literarias y antologías internacionales. En 2017 fue nominada para el Premio Pushcart de Poesía. Obtuvo el premio Spillwords Press 2020 Publicación del Año (Poética). Es autora de 10  poemarios.  Recientemente ha sido publicada en varias antologías de micro-ficción y de narrativa breve (cuentos). Su trabajo literario ha sido publicado recientemente en: The American Writers Review; The Phoenix; Burningword Literary Journal; Muddy River Poetry Review; The Write Connection; Ethos Literary Journal, North of Oxford, Pomona Valley Review, Page & Spine, West Texas Literary Review, The Hungry Chimera, Sheila-Na-Gig, Foliate Oak Review, The Stray Branch, The McKinley Review, Fourth & Sycamore.

    La inmortalidad está escrita en papel, no en las estrellas

    Mi alma es de papel.

    Mi sangre es tinta.

    Escribo las historias de mi corazón.

    El día se hace largo

    y la noche despierta

    los misterios de mi mente.

    La oscuridad llama,

    mi bolígrafo está listo,

    el cuaderno está sobre mis rodillas.

    El papel es mi salvación

    mientras las imágenes se despliegan sobre sus hojas.

    Página tras página

    el drama se profundiza,

    hasta que logra liberarse.

    Cada hoja blanca, se rasga y sale volando,

    como una paloma a la luz de la luna

    buscando una morada para descansar.

    Para legar mis palabras al universo,

    y así seguir viviendo cuando deje de existir.

    ¿De qué color es el viento?

    ¿De qué color es el viento?

    Azul, con olor a sal que viene del mar.

    Púrpura, como la lavanda que florece en el jardín.

    Verde, cuando los pinos adornan mi paseo por el bosque.

    Negro, como la noche se extiende por el cielo.

    Naranja, cuando el sol del atardecer se hunde en el horizonte.

    Oro, cuando cruje a través de los altos juncos.

    Rojo, cuando estás cerca de mí,

    Y me abrazas 

    El viento es el color de mis pensamientos,

    mientras baila detrás de mis ojos cerrados. 

    Procesión

    Junio, julio, agosto,

    el verano aquí y allá.

    Septiembre, octubre, noviembre,

    en la cúspide del invierno.

    Lluvia gélida de diciembre

    cae de un cielo color pizarra.

    Tocado por el frío del invierno,

    el ruiseñor canta

    su estribillo chillón.

    Un  trance profundo supera

    un mundo durmiente sepultado

    en un cristal luminoso.

    Enero, febrero,

    aguardan el regreso del calor.

    Ciclos de arrepentimiento

    aceleran la época de la creación.

    Marzo, Abril, Mayo

    ver más allá del deseo,

    para llevarnos a casa de nuevo.

    * Publicado por Raven Cage, Diciembre 2018

  • 3 poemas de Georgina Ramírez #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Georgina Ramírez #PoesíaVenezolana

    Georgina Ramírez, nació en Caracas Venezuela en el año 1972. Actualmente reside en Santiago de Chile. Creadora y directora del movimiento cultural LA PARADA POÉTICA. Sus poemas han sido publicados en las antologías poéticas: El Ojo Errante (Venezuela); La Mujer Rota (México); La voz de la ciudad (Venezuela); Miradas y palabras sobre Caracas, para bien o para mal (Venezuela); Arte Poética (Argentina); 102 Poetas Jamming (Venezuela); Cien mujeres contra la violencia de género (Venezuela); Aquel invierno que gritamos (España); La Mujer Rota (República Dominicana).Autora de: Piel de Durazno (plaquete de poesía) Taller Editorial El pez soluble; Lo que calla la noche, Ediciones del movimiento; Daño oculto, Oscar Todtmann editores.

    La guerra que no me contaron

    No es la guerra

    niño mío

    quien te borra

    Ese hueco en las entrañas

    no es la bala

    Caes

    con todas las preguntas

    en el rostro

    y todas tus mañanas

    cercenadas

    Es el hambre niño

    es el hambre quien te mata.

    Azores

    Esta isla que hoy habito

    tiene tu nombre

    llegué aquí de tanto naufragio

    contenido en el pecho

    primero fui sirena

    luego sal

    en mar también

    me convirtió tu partida

    un cuerpo

    vestido de ausencia

    de a poco

    el agua fue cesando

    y solo quedó este fragmento de tierra.

    Un poema llamado país

    No es solo partir

    y dejar el hambre en las esquinas

    Es escuchar en tu idioma

    palabras ajenas

    Explicar la miseria que te curte la piel

    y te inunda la mirada

    Defender la dignidad

    de las siete estrellas tatuadas

    Sí

    partir es partirse

    van pedazos de ti

    sin ti

    recorriendo caminos

    que no conducen

    Partes con el hambre de todos

    en la espalda

    y cada bocado duele

    por el que nada

    lleva a la boca

    y buscas algún sabor

    que llene tanto vacío

    Así se parte

    así nos partimos

    mientras vamos en trenes

    que nunca llegarán a casa.

    Estos poemas son inéditos.