Reseñas

  • Fragmentitos de un discurso amorosito, Anaité Ancira (Ed. Liliputienses, 2022)

    Fragmentitos de un discurso amorosito, Anaité Ancira (Ed. Liliputienses, 2022)

    Anaité Ancira García (México DF, 1980). Desde el 2010 ha publicado poemas en revistas digitales e impresas como errr magazine, dédalo revista, periódico de poesía de la UNAM, revista consideraciones, punto en línea,  registro mx, revista trajín, el periódico de las señoras, revista el humo, Jerónimo MX, Hysteria Revista, Grafógrafxs y cartonera Puff.. Publicó el poemario “play, pausa, rec, mute” en 2018 con la editorial GRP, “Antidiario de un ama de casa” en 2019 con Editorial EL Humo y un fragmento de su poemario “fragmentitos de un discurso amorosito” en el número 6 de la revista Grafógrafxs en  2020. Hoy, presentamos «Fragmentitos de un discurso amorosito» publicado este año por la editorial Liliputienses.

    Nos encontramos ante una obra difícil de definir, un poemario inusual, ecléctico, diverso, variado, curioso y único en su género. Precisamente por ello, vale la pena adquirirlo aquí y leerlo para que cada uno se haga una idea propia de lo que tiene entre manos.

    L’ amour pue

    que te pares en un charco de agua puerca con tus tenis nuevos

    que te machuques el dedo con la puerta del coche

    que se te acabe el gas en pleno diciembre

    que se te pegue la lengua a una paleta helada justo antes de ir

        a conocer a los papás de tu

    nueva novia y tengas que hablar en cámara lenta

    que te pegues en el dedo chiquito del pie con la cama todas

        las mañanas

    que le salga humedad a todo el techo de tu casa en época de lluvia

    que todos tus calcetines tengan hoyos

    que te pique la nariz en las noches y no puedas dormir

    que no puedas dejar de estornudar en público y todos

        te quieran linchar

    que te quemes con el primer trago de café todas las mañanas

    que te salga un barro en la oreja y te siga saliendo por la eternidad

    que se tape tu escusado y se inunde tu baño

    que te corten otra vez la luz en fin de semana y no puedas

        arreglarlo hasta el lunes

    que no quieras saber nada de nadie

    que te vuelvas daltónico

    que se te rompan todos los espejos

    que no te guste ninguna película que veas

    que el vino te haga daño

    que te vuelvas alérgico al mar

    que tus libros se llenen de humedad y se hongueen

    que tu sudadera favorita se manche de cloro

    que sientas un constante nudo en la panza y no puedas

        probar bocado

    que la vecina te siga espiando por la ventana

    que la gata de al lado viva en eterno celo

    que nunca quiten la foto horrible del espectacular frente

        a tu casa

    que te toque siempre el metro lleno y que nadie lleve

        cubre bocas puesto

    que te cortes el dedo dándole la vuelta a una hoja

    que te estrelles con una puerta de vidrio

    que pises caca de perro cada vez que salgas a correr

    que se te encarne la misma uña siempre

    que te muerdas la lengua mientras comes tu comida favorita

        y no puedas terminar

    que te engrapes un dedo

    que te olvides de todos

    que todos te olviden

    que te olvides de mí

    Este mismo poema podéis escucharlo aquí.

    Para acabar os incluyo la interpretación del poema “¿Dónde estás? Ya vete ¿dónde estás?”. Interpretación por Eduardo Guzmán.

  • Cero, de Miquel Fernández Rivero (Ed. Opera Prima, 2022)

    Cero, de Miquel Fernández Rivero (Ed. Opera Prima, 2022)

    Después de leer y releer el el poemario de Miguel, una se da cuenta que está ante una descripció abrumadora de la vida, escrito desde lo más hondo del ser. Partimos de un cero, de una nada, vivimos, batallamos, sufrimos, y volvemos a esa nada.


    El poemario nos describe el pasar de la vida en su lado más oscuro; la falta de logros, la resignación, el dolor, la oscuridad, son las pautas que rigen ese camino. El tiempo nos mata, la lucha constante acaba incluso con los recuerdos, con los sueños… incluso rompe los versos, que podrían ser, quizás, la única tabla de salvación en este larguísimo naufragio.

    Quiero vestir mis ojos

    con la luz de unos versos

    que azoten el rayo.

    Fragmento de Poema IV.

    Se entrevé cierto ardor de libertad, de claridad. De hecho, el poemario nos llega lleno de palabras que denotan ese oscuro camino que es la vida. Intentamos sobrevivir en un entorno hostil, donde las luces apenas iluminan, las palabras apenas dicen, el miedo reina, y las heridas están repartidas por doquier.

    Forma parte de esta lucha diaria el estar sometido, el haber venido a un mundo donde casi se tiene que pedir permiso para vivir, donde nos ceden una parcelita para habitar, a cambio siempre de un precio.

    Vagan por los andenes

    perdidos en el vértigo

    de la prisa, ahogados

    por el grito salvaje

    de estas ciudades. Títeres

    movidos por los hilos

    del poder de las élites

    de estos nuevos imperios.

    Poema XXXII

    Se ve en este poema la crítica feroz a unas élites, a un sistema que nos marca la vida y no nos deja opción.

    Es interesante la aparición de CERO a lo largo del poemario, como un recordatorio de que, al final, todo es CERO. Y aparece así, en mayúsculas, recordando que nunca nos abandona, porque CERO es CERO, nada es nada, CERO quizás somos nosotros; una nada que intenta ser algo en medio de esta descarnada lucha que son los días, y aunque gritamos, caminamos, luchamos, arañamos… siempre está CERO alrededor para hacernos saber que a él volveremos. Ese intento de salir a flote sin lograrlo, ese miedo del que a veces regresamos menos vivos que muertos.

    Que la vida nos mata poco a poco, que el tiempo es un arma sutil que nos transforma, nos hiere, nos elimina los sueños, es una idea que planea por todo el poemario: la vida rompe, hace que lo perdamos todo sin quizás haberlo tenido, y esa lucha por seguir adelante, inevitablemente, aja el cuerpo y muerde las ilusiones:

    Si bien es cierto que hay ciertas palabras que marcan la espina dorsal del poemario, palabras como oscuridad, espejo, roto… querría destacar el miedo. El miedo tiene una presencia constante, y me transmite la idea de que el ser se encuentra indefenso ante lo desconocido, ante la vida y el vivir sin saber qué ocurrirá, a sabiendas de que ocurrirá y, probablemente no será bueno. El verso como un alarido desesperado que busca aportar la luz entre tantas sombras, la belleza entre tanta atrocidad, la compañía ante tanta soledad.

    Es el agotamiento de vivir, cuando casi la vida apenas depende de nosotros.

    Sólo nombrar al viento

    nos libera y nos da alas.

    Esa necesidad de libertad, de la que hemos hablado al principio, reaparece en algunos versos, sutil, casi efímera, pero presente como contraste al agotamiento de vivir.

    Es un poemario que, en cierto modo, se me antoja como algo que se abre y se cierra, y en el camino, esta batalla infinita, e invencible, que es el pasar de los días, la propia vida, entre gritos y oscuridades.

    Es un poemario abrumador que atrapa y se clava. Describe el dolor, ya no de uno, sino de cualquier persona, de una manera magistral, con un vocabulario muy bien escogido, que se repite a lo largo del poema, dando todavía más énfasis al dolor y la lucha de la vida. Me ha parecido un poema muy maduro, muy afilado y muy doloroso, del cual recomiendo la lectura pausada, poco a poco, para darnos cuenta, para quizás espolearnos a abrir los ojos y ser capaces de tomar las riendas de la vida y hacerla un poco más amable. Aunque parezca prácticamente imposible.

    Miguel Fernández RIvero (Morón de la Frontera, 1958), comenzó a escribir poesía desde muy joven, adquiriendo una madurez importante en su poética a lo largo de los años. Tiene diversos libros publicados, el primero en el año 186 (Imágenes de un espejo), hasta llegar a 2022, donde Opera Prima nos ha concedido el regalo de disfrutar de este su último libro, CERO.

  • Antes del amanecer de Miquel Osset Hernández

    Antes del amanecer de Miquel Osset Hernández

    Antes del amanecer (Miquel Osset Hernández)

    Bubok Pub. Mayo 2022

    A finales de julio de 1936, un conjunto de milicianos, guardias civiles y voluntarios procedentes de las comarcas de Castellón constituyó la denominada Columna Casas Sala. La finalidad de esta columna era revertir el golpe de Estado del 18 de julio en Teruel.

    La columna estaba bajo el mando del diputado por Castellón Francisco Casas Sala y del coronel de carabineros Hilario Fernández Bujanda. Cerca de mil hombres partieron inmediatamente, sin apenas tiempo ni formación, hacia Teruel. Poco antes de su llegada, se precipitaron los acontecimientos y el golpe se transformó en una contienda sangrienta que serviría al mundo como pequeña muestra inicial de lo que iba a suceder en toda España a partir de ese momento.

    Relato que mantiene la tensión desde el inicio escrito por Miquel Osset Hernández, poeta, escritor y fundador de la editorial Proteus Libros, además de doctor en bioquímica y filología hispánica y directivo en varias empresas internacionales del sector químico. En la actualidad reside en La Habana (Cuba).

    Este libro tiene dos partes principales: el relato y un epistolario de María Zambrano.

    El relato documentado, mantiene fielmente los nombres y apellidos de los principales protagonistas de la “Columna Casas Sala”: Francisco Casas Sala, el jefe político; Hilario Fernández Bujanda, el coronel de carabineros actuando de jefe militar; el capitán Luis Sirera y el teniente Joaquín Osset. Durante el trayecto relatado, se incorporaron fuerzas de la Guardia Civil de Castellón y Cuenca al mando del comandante Ríos Romera.

    La segunda parte del libro son recreaciones más o menos verosímiles a partir de las relaciones entre sus protagonistas (Ferrater Mora, Herminio Almendros, José Mª González Porto, A. Rodríguez Aldave, Eduardo Ortega y Gasset, Antonio Ortega, Joaquín Xirau, López Collantes, Luis Amado Blanco, Concha Méndez, Fina García Marruz), excepto dos cartas originales de Gustavo Pittaluga a María Zambrano.

    Acompaña a estas dos secciones, un índice biográfico de diversos personajes del exilio español en Cuba.

    Hay que reconocer el inmenso trabajo de investigación y documentación hecho por Osset para poder seguir la historia de este acontecimiento y “dar vida a la literatura”, en palabras del autor. Personajes retratados con mucho detalle y realismo, así como una conversaciones que te introducen en ellas como si fueras un personaje más de la historia. Realidad y ficción entrelazadas en un relato que una vez que lo empiezas a leer, no puedes dejarlo.

    Antes del amanecer es de esas pequeñas joyas que las grandes editoriales dejan pasar y no alcanzan a publicar por su burocracia interna. Vosotros y vosotras, lectores afortunados, podéis conseguirlo aquí.

    Temas sugeridos:

    Si quieres consultar la base de datos de víctimas de la Guerra civil española y el franquismo de la asociación sin ánimo de lucro Innovación y Derechos Humanos, haz click aquí.

    Si quieres hacer un uso pedagógico de este libro, haz click aquí.

  • Sencillamente la vida, de Joseba Sasía Muñoz (Ediciones Septentrión 2022)

    Sencillamente la vida, de Joseba Sasía Muñoz (Ediciones Septentrión 2022)

    “Mi vida es tan sencilla que bastarían apenas unas líneas para haceros llegar esa “orilla de mi vida”, en la que veo fluir el río que nos cobija y las hojas que, como yo, buscan la calma de los meandros…”

    Joseba Sasía Muñoz (Barakaldo, 1957) Estudió Derecho y Economía y ha sido premiado en numerosas ocasiones en el concurso Poemas del Mar que convoca el ayuntamiento de Castro Urdiales (Cantabria) donde reside. Ha publicado otros poemas en diferentes revistas literarias y en el ámbito profesional, dirigido publicaciones sobre Restauración y Patrimonio Histórico y también sobre Consumo.

    Sencillamente, la vida, es su primer poemario, publicado por Septentrión Ediciones de Cantabria.

    El poemario se estructura en cinco bloques, pero no son compartimentos estancos sin conexión, todos ellos llevan sus señas de identidad poéticas y son partes de un todo vital.

    El primero, Cruzando la puerta de las palabras, comienza con el poema que da título a la obra.

    “Sencillamente, la vida”

    “Apetitos distintos

    que nos disponen dispares

    para alcanzar el umbral

    de la tierra y de los mares.

    Por la alcazaba quebrada

    del vientre de una mujer,

    sencillamente, la vida,

    apenas el llanto es prisa,

    y en los labios de un suspiro

    se dibuja una sonrisa (…)”

    Se compone de una miscelánea de poemas donde sobresalen los versos sobre el quehacer de la escritura y la poesía.

    “Pliegos de prosa caliente,

    plumas de soledad,

    de versos blancos, tan blancos.

    Pintor de folios callados,

    escultor de los remansos,

    dibuja las olas altas,

    tan altas,

    de versos blancos

    tan blancos (…)”

    “Musas que me inspiran

    como me inspiran las barcas…

    las gaviotas, los recuerdos,

    los años que nunca vuelven,

    las miradas que se pierden,

    los matices que se estrechan,

    como se estrecha la vida

    por las calles del presente (…)”

    “A las gentes de la mar”, va dedicada a su entorno, al modo de vida en la villa marinera de Cantabria donde vive, Castro Urdiales, y sobre todo al mar que le ha servido de gran fuente de inspiración…

    “Barrio de los marineros,

    bajamar de mis sueños,

    sobre la barca varada,

    siguen tendidos los remos.

    Pleamar de esperanza.

    ¡A sotavento!

    Por la acera de las nubes

    caminamos al reencuentro (…)”

    El poemario continúa con “Paisajes de juventud” que dedica a sus padres. Son poemas emotivos e íntimos en los que relata sus vivencias familiares de esta época de su vida.

    Como estos, que dedica a su madre…

    “Campos enteros de trigo,

    redes enteras de peces,

    besos que no dio nadie,

    caricias que se estremecen.

    Ni en los nidos en flor,

    hay aves que tanto quieren (…)”

    “Refugio de mí”, dedicado a su compañera, y “Retoños” reúnen bellos poemas en torno al amor, los hijos, los sentimientos y las vivencias familiares.

    A su mujer:

    “Destapas la arena tierna

    de tu orilla mojada,

    desnudez, de mar conforme

    que te pliegas a mis aguas(…)”

    “Bajamar que refluyes

    embates de besos blancos (…)”

    A sus hijos:

    “Me llamas

    y en tus metáforas

    de lenguaje sin sentido,

    entiendo las palabras de tus pupilas,

    las miradas de tus labios,

    el eco de tus silencios

    y tus manos que me reclaman.

    Recitas versos filiales,

    poeta sin estatura

    que me grabas en el alma (…)”

    El último apartado, “Cuando se quiebran los rasgos, se compone de varios textos donde reflexiona sobre la vida que le tocó vivir, el camino recorrido, el paso del tiempo, el olvido, la vejez que se acerca…Todo ello envuelto en una hermosa melancolía.

    Destaco este, a modo de despedida :

    (A la vida que me cobija)

    “¿Qué habría sido de mi vida

    si en el cauce tortuoso

    del río que me cobija,

    hubiera sido otra orilla

    más abajo o más arriba,

    la que poniendo sus manos

    de limo y de celosía,

    me acogiera en su seno

    y en su seno, mi porfía?(…)”

    Como resumen, diría que, en un lenguaje conciso, sencillo, sin innecesarias estridencias, pero no por ello exento de un lirismo suave y hermoso, “Sencillamente, la vida” es un paseo por la existencia bien elaborado, una larga calle recorrida que desemboca en el mar de la palabra vivida y callada que sale a la luz pública después de un largo recorrido vital por el tiempo y los años.

    Vivir, vivir es lo que importa. En sus palabras encontramos la respuesta:

    “La vida es un sumatorio de tantas y tantas vidas…pasadas, presentes y futuras.
    Cuando unas se terminan, otras germinan de la nada para seguir creando vida.
    El olvido, es la antesala del recuerdo y el recuerdo, el jardín de los sueños; los que fueron y los que pudieron haber sido…”

    Nunca es tarde para que brote de nuevo la poesía y siga dando sus frutos…

    Joseba Saxia es miembro también de nuestra Comunidad Poética Poémame.

    Allí lo conocí y allí ha publicado sus hermosos poemas bajo el seudónimo de “Txopo”.

  • Los ojos desdibujados, de Jorge López Llorente (Ed. Cuadranta, 2021)

    Los ojos desdibujados, de Jorge López Llorente (Ed. Cuadranta, 2021)

    Cuando nos miramos en un espejo, ¿nos vemos realmente a nosotros? ¿Qué es en verdad lo que vemos? Este poemario se centra en diferentes “yo”, que a lo largo del libro fluctúan para dar distintas voces de una misma realidad.

    Partiendo ya del título, y a medida que avanzamos por los poemas nos damos cuenta de la importancia cabal que tienen en estos poemas los ojos, las miradas.

    Un poemario que empieza en el espejo y termina en el espejo, dejando por medio miradas, ojos que miran y ojos que ven, los ojos míos, los ojos tuyos, cierto desdoblamiento y a su vez, la identidad de una mirada.

    El mismo autor nos explica en la nota introductoria que el poemario se encuentra dividido en dos partes, y marca esa separación Sombras, el poema más largo de todo el libro, un poema oscuro donde parece que se han perdido las miradas y todo es una oscuridad revuelta y caótica, casi apática y llena de olvidos. Incluso algunas sombras parecen cobrar vida, y ver, y hablar… para no reconocer. Es una pérdida de mirada, una pérdida de luz

    Una marea de siluetas ensombrecidas

    se bañan en mí y salen y vuelven,

    como en un río de fragmentos, cambiante.

    Me sale una medio sonrisa nerviosa. Me fundo en negro,

    me hago fondo de sombras chinas y oscuridades.

    Fragmento poema Sombras

    Los ojos desdibujados (Cuadranta, 2021)

    Los primeros trece poemas nos dan una visión algo genérica e indefinida, de algunas miradas, de instantes que esas miradas observan, o viven, o sienten. Podría ser cualquiera y, sin embargo, veo a alguien detrás, un yo que se dirige a un tú, aunque este yo y este tú podrían ser todos y nadie a la vez.

    Oscilando entre el verso blanco y el verso libre, estos poemas tienen un aire ligeramente oscuro, pero con asomos de claridad; las miradas pueden ser claras, pero esconden un rincón oscuro, que a veces va más allá de lo visto para adentrarse en uno mismo

    Eres tú, ¿verdad?

    No sé si esas imágenes de ti las imaginé,

    en otro tiempo, otro tú.

    ¿Dónde se esconde tu mirada?

    de la que se cayó con su destello, apenas sin rastro?

    ¿Dónde está esa luz que aletea y vuela

    en mi memoria pintándola de tu voz?

    Ahora son otras las pupilas huecas, sin parpadear

    Fragmento poema Virtualmente irreconocible

    Jorge López Llorente

    Los últimos trece poemas aparecen, en algunos poemas, personajes definidos, que poco a poco dejan de verse. Es como si en los primeros poemas los ojos estuvieran abiertos, y empiezan mirando en un espejo, introduciéndose en lo que se ve dentro de un espejo, y en esta segunda parte, los ojos se cerraran y todo terminara con la mirada del espejo hacia afuera: el poder del espejo es que tiene el dominio del reflejo, y es su venganza.

    A mi gusto

    te envanezco o te humillo, te reflejo y te empaño,

    dibujo y desdibujo tus rostros y cuerpos,,

    pero a ti te da miedo romperme, ja…

    Te muerdo. Te hundo, en frío, en mí,

    pues soy tu herida y tu cuchillo de cristal.

    (No es nada personal).

    Fragmento poema La venganza del espejo

    Los ojos desdibujados es un poemario muy bien escrito, con un gran dominio del lenguaje y mucha profundidad. Un libro que se abre y se cierra en sí mismo, como una mirada que se abre, ve, y acaba cerrada para ver más allá.

    Jorge López Llorente es graduado en Lengua y Literatura Inglesa por la Universidad de Oxford, donde recibió el premio Mason Lowance. Tiene diversas publicaciones en revistas en español e inglés y su relato “Igual que antes” fue merecedor del Premio Mordedores. Los ojos desdibujados es su primer poemario y es un libro que recomiendo leer con atención, para llegar a darse cuenta que todo en él está relacionado de algún modo, que las miradas esconden y ven mucho más de lo que creemos; este libro es una mordida que deja marca.

  • Ellas cuentan la guerra. Las poetas españolas y la guerra civil (II)

    Ellas cuentan la guerra. Las poetas españolas y la guerra civil (II)

    Ellas cuentan la guerra. Las poetas españolas y la guerra civil.(Antología 1936-2013). Edición de Reyes Vila-Belda. Ed. Renacimiento, 2021

    (Segunda parte)

    Tal como comentamos en la primera parte, Ellas cuentan la guerra es una antología, coordinada por Reyes Vila-Belda, de diversas escritoras españolas represaliadas y olvidadas del siglo XX. Una selección de poemas que intenta ser un eslabón más en la recuperación de las escritoras olvidadas y sus obras. Mujeres poetas discriminadas por el hecho de ser mujeres libres que se oponían a la concepción paternalista que creía que escribir sobre la guerra era cosa de hombres. Sus vidas se vieron afectadas por la guerra civil y sufrieron muertes, penurias y, algunas de ellas, exilio. Algunas tuvieron que utilizar pseudónimo para poder publicar, e incluso durante la posguerra, sus poemas fueron censurados.

    Tras haber analizado la primera sección, Las poetas del destierro, a continuación, vamos a comentar la segunda parte del libro, Las poetas que permanecieron en España. Una selección de poemas que detallan escenas vividas que se repetían en la capital asediada, los horrores de la guerra y la nostalgia de la patria abandonada, así como la muerte de seres queridos. Se demuestra el reconocimiento progresivo de los derechos de las mujeres durante la Segunda República hasta el fin de la guerra civil, momento en el cual se implantaron los valores conservadores del Régimen confinando, nuevamente, a las mujeres al hogar. La mayoría de estas poetas escribieron desde el exilio o bajo el anonimato del espacio doméstico.

    Las poetas que permanecieron en España

    Pilar de Valderrama (1889-1979). Madrid. De familia conservadora de la alta burguesía. Guiomar, el amor secreto de Antonio Machado. Casada con el intelectual Rafael Martínez Romarate. La muerte de su hijo, que luchó en el bando nacional, por enfermedad, afectó a su poesía.

    Lucía Sánchez Saornil (1895-1970). Madrid. Telefonista, poeta en las filas del ultraísmo vanguardista y escritora autodidacta. Vivió en Valencia de incógnito. Pareja de América Barroso.

    Ángela Figuera (1902-1984). Bilbao. La principal característica de la poesía de Ángela es su sinceridad durante los duros años del franquismo. Una mujer en un mundo de hombres, madre y abuela que reivindica un papel más activo para la mujeres, una vasca en Madrid. Casada con Julio Figuera.

    Porque es lo cierto que me da vergüenza,

    que se me pare el pulso y la sonrisa

    cuando contemplo el rostro y el vestido

    de tantos hombres con el miedo al hombro,

    de tantos hombres con el hambre a cuestas,

    de tantas frentes con la piel quemada

    por la escondida rabia de la sangre.

    (Fragmento de Belleza cruel)

    Concha Lagos (1907-2007). Córdoba. Editora, escritora y miembro de la Real Academia de Córdoba. Está considerada escritora total, por haber publicado tanto poesía como narrativa, teatro y ensayo. Casada con el arquitecto y fotógrafo Mariano Lagos.

    Carmen Conde (1907-1996). Cartagena (Murcia). Poeta, prosista, dramaturga, ensayista y maestra española, una de las voces más significativas de la generación poética del 27. Primera mujer elegida como miembro de la Real Academia de la Lengua Española. Fundó, con su marido, el poeta Antonio Oliver, la primera Universidad Popular de Cartagena.

    Pino Ojeda (1916-2002). El Palmar de Teror (Gran Canaria). Escritora y artista plástica que abarcó el campo de la novela, la poesía y la pintura. Fue la primera mujer que fundó una galería de arte en Canarias. Se casó con Domingo Doreste. Su muerte le produjo una depresión y marcó su vida y su poesía.

    Gloria Fuertes (1917-1998). Madrid. Escritora de narrativa, poesía, teatro y prolífica autora de literatura infantil y juvenil. Pertenece al movimiento poético denominado Postismo. El conjunto de su obra se caracteriza por la ironía con la que trata temas tan universales como el amor, la soledad, el dolor o la muerte.

    María Beneyto (1925-2011). Valencia. Escribe en castellano y valenciano. Su carrera profesional tuvo dos etapas separadas por un silencio creativo de casi veinte años: desde  finales de los 70 hasta mediados de los 90 no escribió. Cultivó una sensibilidad muy especial hacia la cuestión de género.

    Acacia Uceta (1925-2003). Madrid. Los bombardeos, el dolor, el hambre y el sufrimiento fueron tema recurrente de su poesía. Directora de la sección de literatura del Ateneo de Madrid; fundadora y vicepresidenta de la Asociación de Escritores de Castilla-La Mancha y miembro numerario de la Real Academia Conquense de  Artes y Letras (RACAL). Se casó con el periodista Enrique Domínguez Millán.

    Angelina Gatell (1926-2017). Barcelona. Poeta, traductora, actriz de doblaje y mujer comprometida y luchadora que trabajó activamente en la defensa de diversas causas tanto políticas como sociales y culturales. Se casó con el actor Eduardo Sánchez Lázaro.

    Francisca Aguirre (1930-2019). Alicante. Hija Predilecta de Alicante en 2012 y Premio Nacional de las Letras Españolas en 2018. Su poesía se mueve como testigo del mundo en el que vive y tiene un marcado carácter existencial. Se casó con el poeta Félix Grande.

    Mariluz Escribano (1935-2019). Granada. Profesora, poeta y narradora. La gran poeta del perdón y la memoria siguiendo la estela de Antonio Machado. Recibió el Premio Andalucía de la Crítica, el Premio de las Letras Andaluzas y la Bandera de Andalucía por su trayectoria y compromiso ético.

    En la fosa donde pudren sus cadáveres

    se habían puesto a fumar, se habían sentado…

    Llegaron a creer que no hubo muertos,

    llegaron a creer que todo es campo.

    (…)

    Vestidos de soldados, no de ideas,

    vestidos de obediencia a otro mandato,

    sonríen y se van… No van contentos,

    tampoco se rebelan: son rebaño.

    (Carmen Conde. Fragmento de En un mundo de fugitivos)

    Para finalizar, tal como se indica en la introducción, «recuperar los nombres y la escritura de estas poetas supone reconocer su pasado y su puesto en la historia».

    Recuerda comprar y leer esta antología, no te defraudará.

    Si quieres consultar la base de datos de víctimas de la Guerra civil española y el franquismo de la asociación sin ánimo de lucro Innovación y Derechos Humanos, haz click aquí.

  • Ellas cuentan la guerra. Las poetas españolas y la guerra civil (I)

    Ellas cuentan la guerra. Las poetas españolas y la guerra civil (I)

    Ellas cuentan la guerra. Las poetas españolas y la guerra civil.(Antología 1936-2013). Edición de Reyes Vila-Belda. Ed. Renacimiento, 2021

    Ellas cuentan la guerra es una antología, coordinada por Reyes Vila-Belda, de diversas escritoras españolas represaliadas y olvidadas del siglo XX. Una selección de poemas que intenta ser un eslabón más en la recuperación de las escritoras olvidadas y sus obras. Mujeres poetas discriminadas por el hecho de ser mujeres libres que se oponían a la concepción paternalista que creía que escribir sobre la guerra era cosa de hombres. Sus vidas se vieron afectadas por la guerra civil y sufrieron muertes, penurias y, algunas de ellas, exilio. Algunas tuvieron que utilizar pseudónimo para poder publicar, e incluso durante la posguerra, sus poemas fueron censurados.

    Un ejemplo de esta invisibilización nos la cuenta Vila-Belda en el prólogo: Entre quienes acompañaban a Antonio Machado en su exilio “figuraba la poeta catalana Clementina Arderiu. Ella y su familia integraban el grupo que cruzó a pie la frontera francesa con Machado la noche fría y lluviosa del 27 de enero de 1939. Arderiu ya había publicado tres colecciones de poesía. Viajaba con su marido, Carles Riba, también poeta y republicano comprometido (…) Pero mientras que los nombres de otros acompañantes de Machado, como Tomás Navarro Tomás o Corpus Barga, figuran en los relatos que narran el éxodo del poeta español, el de Arderiu apenas aparece en las listas de quienes integraban esta dolorosa marcha”.

    Ellas cuentan la guerra es una recopilación dividida en dos grandes secciones: Las poetas del destierro y Las poetas que permanecieron en España con un poema, a modo de preámbulo, de una poeta desconocida, Isabel. Publicamos la reseña en dos partes, que coinciden con las secciones del libro. Presentaremos brevemente a cada poeta y os dejamos a vosotros y vosotras la libertad de elegir el poema o poemas que más os gusten, una vez hayáis comprado y leído la antología.

    Mención especial hay que hacer a Reyes Vila-Belda, compiladora de esta antología y catedrática de Literatura Española Contemporánea en Indiana University (EEUU). Autora de diversos libros, entre los que destacamos aquellos dedicados a las figuras de Antonio Machado y Gloria Fuertes.

    El año 1936 marca el inicio de la guerra y también el de la publicación del poema ¡Alarma! de Rosa Chacel sobre los bombardeos, el primero que se conoce sobre el conflicto.

    Sus alas, rojas o negras,

    veloces el cielo surcan

    con maléficos destellos,

    son claras estelas puras.

    Sus fragorosos alientos

    con ira pasando zumban.

    Lanzas de fuego se arrojan,

    que encendidas se entrecruzan;

    meteoros de la tierra

    brotan, siguiendo su ruta.

    (Fragmento de ¡Alarma! de Versos prohibidos)

    Las poetas del destierro

    Clementina Arderiu (1889-1976). Barcelona. Cruzó la frontera con el grupo de Antonio Machado en 1939. Escribió siempre en catalán poemas que idealizan la vida cotidiana. Se casó con el poeta catalán Carles Riba.

    Rosa Chacel (1898-1994). Valladolid. Más conocida como novelista. Ayudó como enfermera los primeros meses de la guerra. Su poesía se puede catalogar como intelectual, clásica y neoclásica. Se casó con Timoteo Pérez, responsable del traslado de los cuadros del Museo del Prado a Suiza.

    Concha Méndez (1898-1986). Madrid. Mujer moderna, deportista, independiente y creadora de su identidad. Trabajó como maestra en Londres. Su poesía es directa, sincera, sensual, perdurable y romántica. Se casó con el poeta y editor Manuel Altolaguirre en 1932, quien la abandonó en 1944.

    Ernestina de Champourcin (1905-1999). Vitoria-Gasteiz. Única mujer incluida en la antología de Poesía Española Contemporánea de Gerardo Diego, pero en su segunda edición, por lo que su nombre se ha ninguneado como parte de la Generación del 27. Trabajó como enfermera en la retaguardia. Se casó con el poeta Juan José Domenchina, secretario personal de Manuel Azaña.

    Ana Mª Martínez Sagi (1907-2000). Barcelona. Deportista, independiente y feminista luchadora por el voto femenino. Primera mujer miembro de la junta directiva del FC Barcelona en 1934. Corresponsal en la columna Durruti. Poeta calificada como heredera de Rosalía de Castro. Mantuvo una relación con la escritora Elisabeth Mulder.

    María Enciso (1908-1949). Almería. Maestra y delegada del gobierno republicano para recoger niños españoles en los campos de concentración franceses. Poesía que reivindica la libertad e interés por mantener viva la memoria histórica. Divorciada de Francisco del Olmo en 1937. Pareja de Ramón Costa, izquierdista catalán.

    Concha Zardoya (1914-2004). Nacida en Chile de padres españoles. Hablaba en catalán con su madre, a pesar de no ser catalanas. Traductora del inglés, crítica literaria y la poeta que más ha escrito sobre la guerra civil española. Poesía con tono propio basado en la poetización de las cosas sencillas, como forma de indagación en los problemas de la condición humana.

    Es mi única patria la palabra.

    Es el único pan que como a diario.

    ¡Corteza dura masco, miga blanda,

    Dorado candeal que besa el labio!

    (Fragmento de Corral de vinos y muertos)

    Mada Carreño (1914-2000). Madrid. Escritora, periodista y ensayista. Su poesía muestra la voz inconfundible de una mujer libre. Se casó con el periodista y editor Eduardo de Ontañón.

    Julia Uceda (1925). Sevilla. Se exilió en 1959 cuando, viajando a París, se dio cuenta del ambiente opresivo de la posguerra. Ganó el Premio Nacional de Poesía 2003. Sus poemas nos conducen a la reflexión sobre el origen y a la búsqueda en el presente de la herencia del pasado remoto. En la actualidad reside en el valle ferrolano de Serantes.

    Nuria Parés (1925-2010). Barcelona. Poeta, ensayista y traductora. Su poesía, de corte intimista, muestra los problemas de la cuestión identitaria y el reproche hacia sus adultos por no asumir un destierro definitivo, lo que dificultó la plena integración de los más jóvenes en el país de acogida. Se casó con el médico exiliado Carlos Parés.

    Aurora de Albornoz (1926-1990). Luarca (Asturias). Poeta, crítica literaria, profesora y ensayista. Sus poemas insisten en referirse a un pasado infantil marcado por el conflicto civil y las penurias de una posguerra vivida. Su tío abuelo, Álvaro de Albornoz, presidió el gobierno republicano en el exilio.

    Algunas de estas poetas fueron conocidas como Las Sinsombrero, mujeres que, al quitarse el sombrero, símbolo de libertad y de rechazo al papel de esposa y madre que se esperaba de ellas, participaron de tú a tú en la vida intelectual española entre los años veinte y treinta del siglo XX.

    De todas las poetas que se exiliaron se puede destacar un rasgo común, la dificultad de adaptación al volver a España por los cambios políticos y culturales sufridos a consecuencia de la dictadura.

    Espérame en tu cruz, España mías.

    Yo volveré cuando las hojas caigan.

    Espérame en tu blanca luz de nardos,

    y en tu viento amarillo de retamas.

    Que si yo no volviera, como sueño,

    El mar, te llevaría mi esperanza.

    (Fragmento de  De mar a mar, María Enciso)

    Si quieres consultar la base de datos de víctimas de la Guerra civil española y el franquismo de la asociación sin ánimo de lucro Innovación y Derechos Humanos, haz click aquí

  • Trece cuentos (1931-1963) de Luisa Carnés (Ed. Hoja de lata, 2017)

    Trece cuentos (1931-1963) de Luisa Carnés (Ed. Hoja de lata, 2017)

    © Archivo herederos de Luisa Carnés

    Luisa Carnés, (Madrid, 1905-México D.F., 1964) fue una novelista y periodista española, autora invisibilizada de la Generación del 27. Nació en el seno de una familia obrera. A los once años ya empezó a trabajar en un taller de sombrerería y en 1928 consiguió publicar una colección de relatos breves: Peregrinos de calvario. A partir de su experiencia como camarera en un salón de té escribió Tea Rooms. Mujeres obreras (1934), muy bien recibida por la crítica por su carácter innovador y su fuerza narrativa. Su carrera literaria se vio truncada por el golpe militar del 18 de julio de 1936.

    Se exilió en México, llevándose como único equipaje una cartera de piel que contenía, entre otras cosas, sus relatos. Este año 2022 se cumplen 58 años de su trágica muerte en un accidente de tráfico, en el más completo de los olvidos para la historia de la literatura del país que la vio nacer.

    Al igual que otras muchas escritoras españolas de su generación, Luisa Carnés se interesó por los temas sociales, que recreó en sus relatos: la defensa de la mujer, de la infancia, de los trabajadores y de la legalidad republicana. Es triste reconocer, que no ha sido hasta hace poco más de treinta años que se la ha tenido en cuenta como escritora de la Generación del 27. A diferencia de muchos de sus integrantes, universitarios la mayoría, Luisa Carnés fue una mujer obrera y autodidacta, la mayor de seis hermanos, abocada al trabajo temprano, que aprendió a escribir para aislarse de la realidad en la que vivía.

    Trece cuentos (1931-1963) es una antología de relatos enmarcados en el realismo social, algunos autobiográficos, dividida en un preludio y cuatro periodos:

    • Preludio: En el tranvía.
    • República: Los mellizos, Una mujer fea, Olivos.
    • Guerra y la posguerra: En casa, La chivata, Sin brújula.
    • México: El álbum familiar, La mulata, El ujier.
    • Internacional: Momento de la madre sembradora, Aquelarre, El señor y la señora. Smith.

    Son relatos, muchos de ellos, descarnados, fruto de observar a su alrededor: la paupérrima situación de la mujer española, la crueldad de la guerra y la represión, y los sufrimientos de la población durante la posguerra. En México, Carnés aborda la nostalgia de los exiliados y su nueva realidad. Siguen algunos fragmentos.

    Olía a chinches y a vejez (…) Los propios mellizos envejecían. Habían cumplido cuarenta y cinco años; su piel agrio limón se cuarteaba, sin apenas haber gustado el contacto de una mujer.

    (Los mellizos)

    Junto a ellas, otras, ante las cuales me habían enseñado desde niña a pasar de largo, sin mirar a las mujeres que se recostaban en los quicios de las puertas, siempre como en espera de alguien que no llegaba, aunque sin aparentar impaciencia, reflejando en sus figuras desvaídas un cansancio de siglos.

    (En casa)

    Las fugitivas habían sustituido los suspiros por lágrimas, habían fundido sus corazones a lo que tenían más cerca y se adormilaban, acunadas por el dolor.

    (Sin brújula)

    No importa dónde fuera. El hecho ha quedado escrito en la historia. Porque la historia se hace así, con hechos no siempre grandes (…) Y toca a las madres escribir la historia.

    (Momento de la madre sembradora)

    Trece cuentos se terminó de imprimir el 5 de mayo del 2017, casi ochenta años hemos tardado en conocer y leer la antología Trece cuentos (1931-1963). Aquí puedes comprarla y apoyar a las editoriales independientes y minoritarias, como Hoja de lata, que se arriesgan y sacan a la luz joyas literarias como la que os mostramos hoy.

    Aquí os adjunto un enlace de eldiario.es donde podéis leer completo el relato La chivata.

    Temas paralelos:

    Si quieres consultar la base de datos de víctimas de la Guerra civil española y el franquismo de la asociación sin ánimo de lucro Innovación y Derechos Humanos, haz click aquí.

    Si quieres hacer un uso pedagógico de este libro, haz click aquí.

  • Rastrillar la zona de Fabricio Gutiérrez (Ed. Liliputienses, 2022)

    Rastrillar la zona de Fabricio Gutiérrez (Ed. Liliputienses, 2022)

    Fabricio Gutiérrez (CDMX, México, 1985) Ha estudiado Filosofía y Letras en la UNAM.  Es autor de Escuela de levitación (2020), Las cartas de amor que no alcanzaron a escribir mis muertos (2021), y Mapa con niebla (2022). Con Rastrillar la zona ganó el «IV Premio de Poesía Centrifugados / Pueblo de San Gil». 

    El lector o lectora se encontrará en un bosque mientras lea Rastrillar la zona observando la relación entre el autor y su padre, tanto previa como posterior a su muerte.

    Si te internas al bosque pasada la tarde

    escucharás a alguien cantando

    a un paso siempre detrás de ti,

    pero si volteas no verás a nadie.

    Un padre que pasa, aparece y desaparece, poema tras poema, por una metamorfosis constante.

    Es un lugar oscuro y vacío por completo.

    Sin embarga, cada vez que entro,

    tropiezo con algo.

    Poemas con continuas referencias al sueño y la muerte y una presencia femenina secundaria, casi inexistente. Algunos de ellos con versos con una delicadeza tal que, más leer el poema, lo susurras para ti:. Por ejemplo en el poema ‘La pequeña rama’: Pero a diferencia de las demás, / esa rama nunca ha dejado de ser movida por el viento. (…) Es solo un instante / pero lo suficiente / para que cuando el pájaro parta / quede la rama temblando.

    Aquí os dejo unos ejemplos más de lo que podéis saborear en el poemario:.

    Huellas de lince

    Un lince pasa por mi sueño
    pero no deja rastro.
    Es afuera del sueño donde quedan impresas sus huellas.
    La mujer que duerme a mi lado las pisa cuando baja de la cama.
    Las pisadas de la mujer y las huellas del lince se confunden.
    Las termina de hacer una sola el viento que entra por la ventana
    que nunca sabré quién a mitad de la noche abre cuidadosamente.

     
    Invisibilidad

    La aparición de un tordo
    puede ser igual de súbita
    que la de un hombre.
    La desaparición de un hombre
    hace pensar en un hilo de tordos.
    La invisibilidad no es para el hombre,
    pero un hombre que mira tordos es invisible.

    Los ojos de los ahogados

    Los ojos de los ahogados
    que nunca fueron sacados del agua,
    ahora nadan en la corriente.
    Esa vez que estuvimos toda la tarde arriba del bote,
    sentimos cómo nos miraban.
    Arrojamos la red y logramos subir un par a la superficie:
    eran grandes y miraban tiernamente
    hasta el punto de hacernos sentir tristes.
    Los devolvimos al agua
    y se fueron hasta al fondo.
    Estamos seguros que nunca más
    volvieron a cerrarse.

    Lo puedes comprar aquí.

  • Los lugares y las sombras, Eduardo Kahane (Ole Libros ed. 2021)

    Los lugares y las sombras, Eduardo Kahane (Ole Libros ed. 2021)

    Eduardo Kahane (Montevideo, 1944) es intérprete en organismos internacionales y miembro de la Asociación Internacional de Intérpretes de Conferencias (AIIC). Titulado por la Universidad Hebrea de Jerusalén en Sociología y Antropología Social, fue profesor del curso para intérpretes del Polytechnic of Central London y primer director del curso de interpretación de lenguas de la Universidad de Salamanca.

    Dirigió el seminario ‘El intérprete como comunicador’ de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo. Ha trabajado en el Servicio Latinoamericano de la BBC, publicado crónicas en El País y supervisado doblajes cinematográficos como Salvar al soldado Ryan o Parque Jurásico, de Steven Spielberg; Nell y Contact de Jodie Foster o ¿Conoces a Joe Black? con Brad Pitt y Anthony Hopkins.

    Escribe relatos, poesía, guiones y dirige y actúa en espectáculos dramáticos y musicales. Fue finalista, con Canto al geranio, del II Premio de Poesía “El Bardo” para poetas nuevos de la Editorial Lumen y en 2017, Ediciones Vitruvio publicó su poemario Contratiempos. Hoy, tenemos el placer de dar a conocer su último poemario:  Los lugares y las sombras con Olé Libros

    Ante nosotros tenemos un poemario, de poco más de 80 páginas, dividido en cinco secciones: Cinco estaciones, Los lugares y las sombras, Desiguales en la herida, Ola sobre ola, Izar una vela blanca.

    La primera de ella, Cinco estaciones, es un viaje sentimental a través del tiempo: desde la juventud estival hasta llegar a la añoranza invernal llena de esperanza.

    El campo duerme en lo vasto
    seco quedó de añoranza
    en surcos que el rayo ha abierto
    pone huevos la esperanza

    La segunda sección que da título al poemario, Los lugares y las sombras, es un conglomerado de metáforas que nos enfrentan, de la mano del poeta, ante el paso del tiempo y el amor.

    El clamor sordo del sótano
    sus voces a rebato
    me esperaban en la esquina
    en que siendo niño
    miraba al río besar el cielo
    para decirme
    que su eco lo llevo marcado
    con saña, como un hierro
    una cifra azul
    o un réquiem.

    Cada etapa
    punto de partida
    destino casual
    me legó un árbol
    el aroma de su madrugada
    un ave, calle, balcón

    Me ha gustado el juego que Kahane hace con las letras. Su poema ‘M de memoria’ es un ejemplo de ello.

    Desiguales en la herida es la tercera sección donde Eduardo Kahane nos seduce con sus versos.

    Desde ti surge
    el rizo de las olas
    un rumor
    de burbujas que rompen
    y peces tornando
    su boca abierta
    hacia el cielo

    Llegamos a la penúltima sección, Ola sobre ola. Con estos poemas, viajamos a diferentes lugares y escenarios en un espectáculo de imágenes y palabras que nos acarician a la par que las vamos leyendo.

    Ola sobre ola
    un mar dormido
    derrama en la orilla
    su antigua salazón
    y requiebros blancos

    Ya estamos llegando al final del viaje, llegamos a puerto con Izar una vela blanca. Kahane empieza fuerte:

    Un verso me es dado
    rapto de un instante
    un mirlo se posa en la ventana
    destello negro, pico amarillo
    corro a contemplarlo
    llego tarde
    como a casi todo
    la imagen se vuela
    y con ella mi palabra
    o la de otro
    Nadie lee dos veces
    el mismo verso

    Sigue con un poema cuyos versos son las ramas de un árbol, incluso es su forma de mostrarse en el papel. Continúa recordándonos que ‘También el cardo es flor’, para acabar ‘silencioso’ abriendo un escenario al lector en el que zambullirse y volver a releer el poemario en otro orden diferente, y así hasta acabar con la posible combinatoria de lecturas de las hermosas y frágiles palabras de Eduardo Kahane, todas ellas muy pensadas y cuidadas.

    Si alguien me hubiera puesto frente a mí estos poemas y me hubiera preguntado la nacionalidad del escritor, no me preguntéis el motivo, pero habría dicho que uruguayo. Hay en todos ellos un suspiro, una ligera y suave capa ‘benedittiana’ que los hace más entrañables y queridos.

    Como conclusión, os puedo decir que son poemas que conectan y que no se hacen de difícil comprensión. Al poeta no le hace falta complicar el lenguaje de sus versos para mostrarnos su calidad literaria. Seguro que, en alguno de ellos, os sentiréis identificados. Ahora solo hace falta que lo podáis acariciar entre vuestras manos y leerlo, para ello, aquí lo tenéis.

    Porque fuimos


    Porque fuimos
    larva, insecto
    pez y reptil
    antes de ser pájaro
    y de ser hombre
    me sobresalta
    el avión que irrumpe
    a punto de tocar tierra
    ave jurásica
    abalanzándose
    sobre una presa

    Al calor de plumones
    me nutrí con gusanos
    de un pico de cigüeña

    dando tumbos
    aprendí a andar
    tras una alondra
    y a romper el horizonte
    con grullas y cormoranes

    libar en el aire
    me costó varias vidas
    -no era colibrí-
    y alguna otra
    distinguir
    la luz del alicanto
    de vigilias
    con vampiro

    Hoy trina
    una mañana antigua

    hoy se escucha un madrigal
    desde el cielo inalcanzable

    no discierno la noche
    del alba
    no hay más tiempos
    ni geografías

    hoy aletea

    tu estación
    ave mujer

    Ola sobre la ola


    Ola sobre ola
    un mar dormido
    derrama en la orilla
    su antigua salazón
    y requiebros blancos

    La arena hiriente
    sopla sobre un teatro
    de figurantes
    sus gargantas roncas
    han depuesto del mutismo
    entre abrazos
    de lapa y lengua
    albur de otro libreto
    en boca de moluscos
    destellos
    y ojos amaneciendo



    El arrojo


    Si no fuera
    que nuestra víscera más animal
    tensa el arco y dispara
    sin titubear
    contra lo adverso
    ante el desamor
    o el ácido instalando su llaga
    y apunta a las palabras
    que sirven de escudo
    contra las excusas de mal perdedor
    y a cada agravio

    Si no fuera
    por esa materia nuestra
    sin oído y sin voz
    que solo es sombra

    Si no fuera
    por el arrojo
    de ese capitán del luto
    navegante de altura
    tonante en la noche
    ya seríamos naufragio

    La encalmada despierta
    con su felicidad bastarda
    lastrada por malos sueños
    entre cenizas acunando
    sus retoños en el bosque
    con lirios y juncos erguidos
        en lo hondo de la ciénaga
    frente a un horizonte abierto
        a marinos ciegos
        que sonríen a medias
    izando una vela blanca.

    En la librería Nollegiu, calle Pons i Subirà 3, Barcelona, podréis conocer a Eduardo Kahane y escucharle recitar alguno de los poemas de esta colección. Domingo 16 de octubre a las 12 del mediodía.

    Próximas presentaciones:

    • Ateneo de Pontevedra: Otoño 2022, fecha a determinar
    • Ávila, Semana Judía de Ávila, 28 de enero de 2023