Reseñas

  • Los ojos desdibujados, de Jorge López Llorente (Ed. Cuadranta, 2021)

    Los ojos desdibujados, de Jorge López Llorente (Ed. Cuadranta, 2021)

    Cuando nos miramos en un espejo, ¿nos vemos realmente a nosotros? ¿Qué es en verdad lo que vemos? Este poemario se centra en diferentes “yo”, que a lo largo del libro fluctúan para dar distintas voces de una misma realidad.

    Partiendo ya del título, y a medida que avanzamos por los poemas nos damos cuenta de la importancia cabal que tienen en estos poemas los ojos, las miradas.

    Un poemario que empieza en el espejo y termina en el espejo, dejando por medio miradas, ojos que miran y ojos que ven, los ojos míos, los ojos tuyos, cierto desdoblamiento y a su vez, la identidad de una mirada.

    El mismo autor nos explica en la nota introductoria que el poemario se encuentra dividido en dos partes, y marca esa separación Sombras, el poema más largo de todo el libro, un poema oscuro donde parece que se han perdido las miradas y todo es una oscuridad revuelta y caótica, casi apática y llena de olvidos. Incluso algunas sombras parecen cobrar vida, y ver, y hablar… para no reconocer. Es una pérdida de mirada, una pérdida de luz

    Una marea de siluetas ensombrecidas

    se bañan en mí y salen y vuelven,

    como en un río de fragmentos, cambiante.

    Me sale una medio sonrisa nerviosa. Me fundo en negro,

    me hago fondo de sombras chinas y oscuridades.

    Fragmento poema Sombras

    Los ojos desdibujados (Cuadranta, 2021)

    Los primeros trece poemas nos dan una visión algo genérica e indefinida, de algunas miradas, de instantes que esas miradas observan, o viven, o sienten. Podría ser cualquiera y, sin embargo, veo a alguien detrás, un yo que se dirige a un tú, aunque este yo y este tú podrían ser todos y nadie a la vez.

    Oscilando entre el verso blanco y el verso libre, estos poemas tienen un aire ligeramente oscuro, pero con asomos de claridad; las miradas pueden ser claras, pero esconden un rincón oscuro, que a veces va más allá de lo visto para adentrarse en uno mismo

    Eres tú, ¿verdad?

    No sé si esas imágenes de ti las imaginé,

    en otro tiempo, otro tú.

    ¿Dónde se esconde tu mirada?

    de la que se cayó con su destello, apenas sin rastro?

    ¿Dónde está esa luz que aletea y vuela

    en mi memoria pintándola de tu voz?

    Ahora son otras las pupilas huecas, sin parpadear

    Fragmento poema Virtualmente irreconocible

    Jorge López Llorente

    Los últimos trece poemas aparecen, en algunos poemas, personajes definidos, que poco a poco dejan de verse. Es como si en los primeros poemas los ojos estuvieran abiertos, y empiezan mirando en un espejo, introduciéndose en lo que se ve dentro de un espejo, y en esta segunda parte, los ojos se cerraran y todo terminara con la mirada del espejo hacia afuera: el poder del espejo es que tiene el dominio del reflejo, y es su venganza.

    A mi gusto

    te envanezco o te humillo, te reflejo y te empaño,

    dibujo y desdibujo tus rostros y cuerpos,,

    pero a ti te da miedo romperme, ja…

    Te muerdo. Te hundo, en frío, en mí,

    pues soy tu herida y tu cuchillo de cristal.

    (No es nada personal).

    Fragmento poema La venganza del espejo

    Los ojos desdibujados es un poemario muy bien escrito, con un gran dominio del lenguaje y mucha profundidad. Un libro que se abre y se cierra en sí mismo, como una mirada que se abre, ve, y acaba cerrada para ver más allá.

    Jorge López Llorente es graduado en Lengua y Literatura Inglesa por la Universidad de Oxford, donde recibió el premio Mason Lowance. Tiene diversas publicaciones en revistas en español e inglés y su relato “Igual que antes” fue merecedor del Premio Mordedores. Los ojos desdibujados es su primer poemario y es un libro que recomiendo leer con atención, para llegar a darse cuenta que todo en él está relacionado de algún modo, que las miradas esconden y ven mucho más de lo que creemos; este libro es una mordida que deja marca.

  • Ellas cuentan la guerra. Las poetas españolas y la guerra civil (II)

    Ellas cuentan la guerra. Las poetas españolas y la guerra civil (II)

    Ellas cuentan la guerra. Las poetas españolas y la guerra civil.(Antología 1936-2013). Edición de Reyes Vila-Belda. Ed. Renacimiento, 2021

    (Segunda parte)

    Tal como comentamos en la primera parte, Ellas cuentan la guerra es una antología, coordinada por Reyes Vila-Belda, de diversas escritoras españolas represaliadas y olvidadas del siglo XX. Una selección de poemas que intenta ser un eslabón más en la recuperación de las escritoras olvidadas y sus obras. Mujeres poetas discriminadas por el hecho de ser mujeres libres que se oponían a la concepción paternalista que creía que escribir sobre la guerra era cosa de hombres. Sus vidas se vieron afectadas por la guerra civil y sufrieron muertes, penurias y, algunas de ellas, exilio. Algunas tuvieron que utilizar pseudónimo para poder publicar, e incluso durante la posguerra, sus poemas fueron censurados.

    Tras haber analizado la primera sección, Las poetas del destierro, a continuación, vamos a comentar la segunda parte del libro, Las poetas que permanecieron en España. Una selección de poemas que detallan escenas vividas que se repetían en la capital asediada, los horrores de la guerra y la nostalgia de la patria abandonada, así como la muerte de seres queridos. Se demuestra el reconocimiento progresivo de los derechos de las mujeres durante la Segunda República hasta el fin de la guerra civil, momento en el cual se implantaron los valores conservadores del Régimen confinando, nuevamente, a las mujeres al hogar. La mayoría de estas poetas escribieron desde el exilio o bajo el anonimato del espacio doméstico.

    Las poetas que permanecieron en España

    Pilar de Valderrama (1889-1979). Madrid. De familia conservadora de la alta burguesía. Guiomar, el amor secreto de Antonio Machado. Casada con el intelectual Rafael Martínez Romarate. La muerte de su hijo, que luchó en el bando nacional, por enfermedad, afectó a su poesía.

    Lucía Sánchez Saornil (1895-1970). Madrid. Telefonista, poeta en las filas del ultraísmo vanguardista y escritora autodidacta. Vivió en Valencia de incógnito. Pareja de América Barroso.

    Ángela Figuera (1902-1984). Bilbao. La principal característica de la poesía de Ángela es su sinceridad durante los duros años del franquismo. Una mujer en un mundo de hombres, madre y abuela que reivindica un papel más activo para la mujeres, una vasca en Madrid. Casada con Julio Figuera.

    Porque es lo cierto que me da vergüenza,

    que se me pare el pulso y la sonrisa

    cuando contemplo el rostro y el vestido

    de tantos hombres con el miedo al hombro,

    de tantos hombres con el hambre a cuestas,

    de tantas frentes con la piel quemada

    por la escondida rabia de la sangre.

    (Fragmento de Belleza cruel)

    Concha Lagos (1907-2007). Córdoba. Editora, escritora y miembro de la Real Academia de Córdoba. Está considerada escritora total, por haber publicado tanto poesía como narrativa, teatro y ensayo. Casada con el arquitecto y fotógrafo Mariano Lagos.

    Carmen Conde (1907-1996). Cartagena (Murcia). Poeta, prosista, dramaturga, ensayista y maestra española, una de las voces más significativas de la generación poética del 27. Primera mujer elegida como miembro de la Real Academia de la Lengua Española. Fundó, con su marido, el poeta Antonio Oliver, la primera Universidad Popular de Cartagena.

    Pino Ojeda (1916-2002). El Palmar de Teror (Gran Canaria). Escritora y artista plástica que abarcó el campo de la novela, la poesía y la pintura. Fue la primera mujer que fundó una galería de arte en Canarias. Se casó con Domingo Doreste. Su muerte le produjo una depresión y marcó su vida y su poesía.

    Gloria Fuertes (1917-1998). Madrid. Escritora de narrativa, poesía, teatro y prolífica autora de literatura infantil y juvenil. Pertenece al movimiento poético denominado Postismo. El conjunto de su obra se caracteriza por la ironía con la que trata temas tan universales como el amor, la soledad, el dolor o la muerte.

    María Beneyto (1925-2011). Valencia. Escribe en castellano y valenciano. Su carrera profesional tuvo dos etapas separadas por un silencio creativo de casi veinte años: desde  finales de los 70 hasta mediados de los 90 no escribió. Cultivó una sensibilidad muy especial hacia la cuestión de género.

    Acacia Uceta (1925-2003). Madrid. Los bombardeos, el dolor, el hambre y el sufrimiento fueron tema recurrente de su poesía. Directora de la sección de literatura del Ateneo de Madrid; fundadora y vicepresidenta de la Asociación de Escritores de Castilla-La Mancha y miembro numerario de la Real Academia Conquense de  Artes y Letras (RACAL). Se casó con el periodista Enrique Domínguez Millán.

    Angelina Gatell (1926-2017). Barcelona. Poeta, traductora, actriz de doblaje y mujer comprometida y luchadora que trabajó activamente en la defensa de diversas causas tanto políticas como sociales y culturales. Se casó con el actor Eduardo Sánchez Lázaro.

    Francisca Aguirre (1930-2019). Alicante. Hija Predilecta de Alicante en 2012 y Premio Nacional de las Letras Españolas en 2018. Su poesía se mueve como testigo del mundo en el que vive y tiene un marcado carácter existencial. Se casó con el poeta Félix Grande.

    Mariluz Escribano (1935-2019). Granada. Profesora, poeta y narradora. La gran poeta del perdón y la memoria siguiendo la estela de Antonio Machado. Recibió el Premio Andalucía de la Crítica, el Premio de las Letras Andaluzas y la Bandera de Andalucía por su trayectoria y compromiso ético.

    En la fosa donde pudren sus cadáveres

    se habían puesto a fumar, se habían sentado…

    Llegaron a creer que no hubo muertos,

    llegaron a creer que todo es campo.

    (…)

    Vestidos de soldados, no de ideas,

    vestidos de obediencia a otro mandato,

    sonríen y se van… No van contentos,

    tampoco se rebelan: son rebaño.

    (Carmen Conde. Fragmento de En un mundo de fugitivos)

    Para finalizar, tal como se indica en la introducción, «recuperar los nombres y la escritura de estas poetas supone reconocer su pasado y su puesto en la historia».

    Recuerda comprar y leer esta antología, no te defraudará.

    Si quieres consultar la base de datos de víctimas de la Guerra civil española y el franquismo de la asociación sin ánimo de lucro Innovación y Derechos Humanos, haz click aquí.

  • Ellas cuentan la guerra. Las poetas españolas y la guerra civil (I)

    Ellas cuentan la guerra. Las poetas españolas y la guerra civil (I)

    Ellas cuentan la guerra. Las poetas españolas y la guerra civil.(Antología 1936-2013). Edición de Reyes Vila-Belda. Ed. Renacimiento, 2021

    Ellas cuentan la guerra es una antología, coordinada por Reyes Vila-Belda, de diversas escritoras españolas represaliadas y olvidadas del siglo XX. Una selección de poemas que intenta ser un eslabón más en la recuperación de las escritoras olvidadas y sus obras. Mujeres poetas discriminadas por el hecho de ser mujeres libres que se oponían a la concepción paternalista que creía que escribir sobre la guerra era cosa de hombres. Sus vidas se vieron afectadas por la guerra civil y sufrieron muertes, penurias y, algunas de ellas, exilio. Algunas tuvieron que utilizar pseudónimo para poder publicar, e incluso durante la posguerra, sus poemas fueron censurados.

    Un ejemplo de esta invisibilización nos la cuenta Vila-Belda en el prólogo: Entre quienes acompañaban a Antonio Machado en su exilio “figuraba la poeta catalana Clementina Arderiu. Ella y su familia integraban el grupo que cruzó a pie la frontera francesa con Machado la noche fría y lluviosa del 27 de enero de 1939. Arderiu ya había publicado tres colecciones de poesía. Viajaba con su marido, Carles Riba, también poeta y republicano comprometido (…) Pero mientras que los nombres de otros acompañantes de Machado, como Tomás Navarro Tomás o Corpus Barga, figuran en los relatos que narran el éxodo del poeta español, el de Arderiu apenas aparece en las listas de quienes integraban esta dolorosa marcha”.

    Ellas cuentan la guerra es una recopilación dividida en dos grandes secciones: Las poetas del destierro y Las poetas que permanecieron en España con un poema, a modo de preámbulo, de una poeta desconocida, Isabel. Publicamos la reseña en dos partes, que coinciden con las secciones del libro. Presentaremos brevemente a cada poeta y os dejamos a vosotros y vosotras la libertad de elegir el poema o poemas que más os gusten, una vez hayáis comprado y leído la antología.

    Mención especial hay que hacer a Reyes Vila-Belda, compiladora de esta antología y catedrática de Literatura Española Contemporánea en Indiana University (EEUU). Autora de diversos libros, entre los que destacamos aquellos dedicados a las figuras de Antonio Machado y Gloria Fuertes.

    El año 1936 marca el inicio de la guerra y también el de la publicación del poema ¡Alarma! de Rosa Chacel sobre los bombardeos, el primero que se conoce sobre el conflicto.

    Sus alas, rojas o negras,

    veloces el cielo surcan

    con maléficos destellos,

    son claras estelas puras.

    Sus fragorosos alientos

    con ira pasando zumban.

    Lanzas de fuego se arrojan,

    que encendidas se entrecruzan;

    meteoros de la tierra

    brotan, siguiendo su ruta.

    (Fragmento de ¡Alarma! de Versos prohibidos)

    Las poetas del destierro

    Clementina Arderiu (1889-1976). Barcelona. Cruzó la frontera con el grupo de Antonio Machado en 1939. Escribió siempre en catalán poemas que idealizan la vida cotidiana. Se casó con el poeta catalán Carles Riba.

    Rosa Chacel (1898-1994). Valladolid. Más conocida como novelista. Ayudó como enfermera los primeros meses de la guerra. Su poesía se puede catalogar como intelectual, clásica y neoclásica. Se casó con Timoteo Pérez, responsable del traslado de los cuadros del Museo del Prado a Suiza.

    Concha Méndez (1898-1986). Madrid. Mujer moderna, deportista, independiente y creadora de su identidad. Trabajó como maestra en Londres. Su poesía es directa, sincera, sensual, perdurable y romántica. Se casó con el poeta y editor Manuel Altolaguirre en 1932, quien la abandonó en 1944.

    Ernestina de Champourcin (1905-1999). Vitoria-Gasteiz. Única mujer incluida en la antología de Poesía Española Contemporánea de Gerardo Diego, pero en su segunda edición, por lo que su nombre se ha ninguneado como parte de la Generación del 27. Trabajó como enfermera en la retaguardia. Se casó con el poeta Juan José Domenchina, secretario personal de Manuel Azaña.

    Ana Mª Martínez Sagi (1907-2000). Barcelona. Deportista, independiente y feminista luchadora por el voto femenino. Primera mujer miembro de la junta directiva del FC Barcelona en 1934. Corresponsal en la columna Durruti. Poeta calificada como heredera de Rosalía de Castro. Mantuvo una relación con la escritora Elisabeth Mulder.

    María Enciso (1908-1949). Almería. Maestra y delegada del gobierno republicano para recoger niños españoles en los campos de concentración franceses. Poesía que reivindica la libertad e interés por mantener viva la memoria histórica. Divorciada de Francisco del Olmo en 1937. Pareja de Ramón Costa, izquierdista catalán.

    Concha Zardoya (1914-2004). Nacida en Chile de padres españoles. Hablaba en catalán con su madre, a pesar de no ser catalanas. Traductora del inglés, crítica literaria y la poeta que más ha escrito sobre la guerra civil española. Poesía con tono propio basado en la poetización de las cosas sencillas, como forma de indagación en los problemas de la condición humana.

    Es mi única patria la palabra.

    Es el único pan que como a diario.

    ¡Corteza dura masco, miga blanda,

    Dorado candeal que besa el labio!

    (Fragmento de Corral de vinos y muertos)

    Mada Carreño (1914-2000). Madrid. Escritora, periodista y ensayista. Su poesía muestra la voz inconfundible de una mujer libre. Se casó con el periodista y editor Eduardo de Ontañón.

    Julia Uceda (1925). Sevilla. Se exilió en 1959 cuando, viajando a París, se dio cuenta del ambiente opresivo de la posguerra. Ganó el Premio Nacional de Poesía 2003. Sus poemas nos conducen a la reflexión sobre el origen y a la búsqueda en el presente de la herencia del pasado remoto. En la actualidad reside en el valle ferrolano de Serantes.

    Nuria Parés (1925-2010). Barcelona. Poeta, ensayista y traductora. Su poesía, de corte intimista, muestra los problemas de la cuestión identitaria y el reproche hacia sus adultos por no asumir un destierro definitivo, lo que dificultó la plena integración de los más jóvenes en el país de acogida. Se casó con el médico exiliado Carlos Parés.

    Aurora de Albornoz (1926-1990). Luarca (Asturias). Poeta, crítica literaria, profesora y ensayista. Sus poemas insisten en referirse a un pasado infantil marcado por el conflicto civil y las penurias de una posguerra vivida. Su tío abuelo, Álvaro de Albornoz, presidió el gobierno republicano en el exilio.

    Algunas de estas poetas fueron conocidas como Las Sinsombrero, mujeres que, al quitarse el sombrero, símbolo de libertad y de rechazo al papel de esposa y madre que se esperaba de ellas, participaron de tú a tú en la vida intelectual española entre los años veinte y treinta del siglo XX.

    De todas las poetas que se exiliaron se puede destacar un rasgo común, la dificultad de adaptación al volver a España por los cambios políticos y culturales sufridos a consecuencia de la dictadura.

    Espérame en tu cruz, España mías.

    Yo volveré cuando las hojas caigan.

    Espérame en tu blanca luz de nardos,

    y en tu viento amarillo de retamas.

    Que si yo no volviera, como sueño,

    El mar, te llevaría mi esperanza.

    (Fragmento de  De mar a mar, María Enciso)

    Si quieres consultar la base de datos de víctimas de la Guerra civil española y el franquismo de la asociación sin ánimo de lucro Innovación y Derechos Humanos, haz click aquí

  • Trece cuentos (1931-1963) de Luisa Carnés (Ed. Hoja de lata, 2017)

    Trece cuentos (1931-1963) de Luisa Carnés (Ed. Hoja de lata, 2017)

    © Archivo herederos de Luisa Carnés

    Luisa Carnés, (Madrid, 1905-México D.F., 1964) fue una novelista y periodista española, autora invisibilizada de la Generación del 27. Nació en el seno de una familia obrera. A los once años ya empezó a trabajar en un taller de sombrerería y en 1928 consiguió publicar una colección de relatos breves: Peregrinos de calvario. A partir de su experiencia como camarera en un salón de té escribió Tea Rooms. Mujeres obreras (1934), muy bien recibida por la crítica por su carácter innovador y su fuerza narrativa. Su carrera literaria se vio truncada por el golpe militar del 18 de julio de 1936.

    Se exilió en México, llevándose como único equipaje una cartera de piel que contenía, entre otras cosas, sus relatos. Este año 2022 se cumplen 58 años de su trágica muerte en un accidente de tráfico, en el más completo de los olvidos para la historia de la literatura del país que la vio nacer.

    Al igual que otras muchas escritoras españolas de su generación, Luisa Carnés se interesó por los temas sociales, que recreó en sus relatos: la defensa de la mujer, de la infancia, de los trabajadores y de la legalidad republicana. Es triste reconocer, que no ha sido hasta hace poco más de treinta años que se la ha tenido en cuenta como escritora de la Generación del 27. A diferencia de muchos de sus integrantes, universitarios la mayoría, Luisa Carnés fue una mujer obrera y autodidacta, la mayor de seis hermanos, abocada al trabajo temprano, que aprendió a escribir para aislarse de la realidad en la que vivía.

    Trece cuentos (1931-1963) es una antología de relatos enmarcados en el realismo social, algunos autobiográficos, dividida en un preludio y cuatro periodos:

    • Preludio: En el tranvía.
    • República: Los mellizos, Una mujer fea, Olivos.
    • Guerra y la posguerra: En casa, La chivata, Sin brújula.
    • México: El álbum familiar, La mulata, El ujier.
    • Internacional: Momento de la madre sembradora, Aquelarre, El señor y la señora. Smith.

    Son relatos, muchos de ellos, descarnados, fruto de observar a su alrededor: la paupérrima situación de la mujer española, la crueldad de la guerra y la represión, y los sufrimientos de la población durante la posguerra. En México, Carnés aborda la nostalgia de los exiliados y su nueva realidad. Siguen algunos fragmentos.

    Olía a chinches y a vejez (…) Los propios mellizos envejecían. Habían cumplido cuarenta y cinco años; su piel agrio limón se cuarteaba, sin apenas haber gustado el contacto de una mujer.

    (Los mellizos)

    Junto a ellas, otras, ante las cuales me habían enseñado desde niña a pasar de largo, sin mirar a las mujeres que se recostaban en los quicios de las puertas, siempre como en espera de alguien que no llegaba, aunque sin aparentar impaciencia, reflejando en sus figuras desvaídas un cansancio de siglos.

    (En casa)

    Las fugitivas habían sustituido los suspiros por lágrimas, habían fundido sus corazones a lo que tenían más cerca y se adormilaban, acunadas por el dolor.

    (Sin brújula)

    No importa dónde fuera. El hecho ha quedado escrito en la historia. Porque la historia se hace así, con hechos no siempre grandes (…) Y toca a las madres escribir la historia.

    (Momento de la madre sembradora)

    Trece cuentos se terminó de imprimir el 5 de mayo del 2017, casi ochenta años hemos tardado en conocer y leer la antología Trece cuentos (1931-1963). Aquí puedes comprarla y apoyar a las editoriales independientes y minoritarias, como Hoja de lata, que se arriesgan y sacan a la luz joyas literarias como la que os mostramos hoy.

    Aquí os adjunto un enlace de eldiario.es donde podéis leer completo el relato La chivata.

    Temas paralelos:

    Si quieres consultar la base de datos de víctimas de la Guerra civil española y el franquismo de la asociación sin ánimo de lucro Innovación y Derechos Humanos, haz click aquí.

    Si quieres hacer un uso pedagógico de este libro, haz click aquí.

  • Rastrillar la zona de Fabricio Gutiérrez (Ed. Liliputienses, 2022)

    Rastrillar la zona de Fabricio Gutiérrez (Ed. Liliputienses, 2022)

    Fabricio Gutiérrez (CDMX, México, 1985) Ha estudiado Filosofía y Letras en la UNAM.  Es autor de Escuela de levitación (2020), Las cartas de amor que no alcanzaron a escribir mis muertos (2021), y Mapa con niebla (2022). Con Rastrillar la zona ganó el «IV Premio de Poesía Centrifugados / Pueblo de San Gil». 

    El lector o lectora se encontrará en un bosque mientras lea Rastrillar la zona observando la relación entre el autor y su padre, tanto previa como posterior a su muerte.

    Si te internas al bosque pasada la tarde

    escucharás a alguien cantando

    a un paso siempre detrás de ti,

    pero si volteas no verás a nadie.

    Un padre que pasa, aparece y desaparece, poema tras poema, por una metamorfosis constante.

    Es un lugar oscuro y vacío por completo.

    Sin embarga, cada vez que entro,

    tropiezo con algo.

    Poemas con continuas referencias al sueño y la muerte y una presencia femenina secundaria, casi inexistente. Algunos de ellos con versos con una delicadeza tal que, más leer el poema, lo susurras para ti:. Por ejemplo en el poema ‘La pequeña rama’: Pero a diferencia de las demás, / esa rama nunca ha dejado de ser movida por el viento. (…) Es solo un instante / pero lo suficiente / para que cuando el pájaro parta / quede la rama temblando.

    Aquí os dejo unos ejemplos más de lo que podéis saborear en el poemario:.

    Huellas de lince

    Un lince pasa por mi sueño
    pero no deja rastro.
    Es afuera del sueño donde quedan impresas sus huellas.
    La mujer que duerme a mi lado las pisa cuando baja de la cama.
    Las pisadas de la mujer y las huellas del lince se confunden.
    Las termina de hacer una sola el viento que entra por la ventana
    que nunca sabré quién a mitad de la noche abre cuidadosamente.

     
    Invisibilidad

    La aparición de un tordo
    puede ser igual de súbita
    que la de un hombre.
    La desaparición de un hombre
    hace pensar en un hilo de tordos.
    La invisibilidad no es para el hombre,
    pero un hombre que mira tordos es invisible.

    Los ojos de los ahogados

    Los ojos de los ahogados
    que nunca fueron sacados del agua,
    ahora nadan en la corriente.
    Esa vez que estuvimos toda la tarde arriba del bote,
    sentimos cómo nos miraban.
    Arrojamos la red y logramos subir un par a la superficie:
    eran grandes y miraban tiernamente
    hasta el punto de hacernos sentir tristes.
    Los devolvimos al agua
    y se fueron hasta al fondo.
    Estamos seguros que nunca más
    volvieron a cerrarse.

    Lo puedes comprar aquí.

  • Los lugares y las sombras, Eduardo Kahane (Ole Libros ed. 2021)

    Los lugares y las sombras, Eduardo Kahane (Ole Libros ed. 2021)

    Eduardo Kahane (Montevideo, 1944) es intérprete en organismos internacionales y miembro de la Asociación Internacional de Intérpretes de Conferencias (AIIC). Titulado por la Universidad Hebrea de Jerusalén en Sociología y Antropología Social, fue profesor del curso para intérpretes del Polytechnic of Central London y primer director del curso de interpretación de lenguas de la Universidad de Salamanca.

    Dirigió el seminario ‘El intérprete como comunicador’ de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo. Ha trabajado en el Servicio Latinoamericano de la BBC, publicado crónicas en El País y supervisado doblajes cinematográficos como Salvar al soldado Ryan o Parque Jurásico, de Steven Spielberg; Nell Contact de Jodie Foster o ¿Conoces a Joe Black? con Brad Pitt y Anthony Hopkins.

    Escribe relatos, poesía, guiones y dirige y actúa en espectáculos dramáticos y musicales. Fue finalista, con Canto al geranio, del II Premio de Poesía “El Bardo” para poetas nuevos de la Editorial Lumen y en 2017, Ediciones Vitruvio publicó su poemario Contratiempos. Hoy, tenemos el placer de dar a conocer su último poemario:  Los lugares y las sombras con Olé Libros

    Ante nosotros tenemos un poemario, de poco más de 80 páginas, dividido en cinco secciones: Cinco estaciones, Los lugares y las sombras, Desiguales en la herida, Ola sobre ola, Izar una vela blanca.

    La primera de ella, Cinco estaciones, es un viaje sentimental a través del tiempo: desde la juventud estival hasta llegar a la añoranza invernal llena de esperanza.

    El campo duerme en lo vasto
    seco quedó de añoranza
    en surcos que el rayo ha abierto
    pone huevos la esperanza

    La segunda sección que da título al poemario, Los lugares y las sombras, es un conglomerado de metáforas que nos enfrentan, de la mano del poeta, ante el paso del tiempo y el amor.

    El clamor sordo del sótano
    sus voces a rebato
    me esperaban en la esquina
    en que siendo niño
    miraba al río besar el cielo
    para decirme
    que su eco lo llevo marcado
    con saña, como un hierro
    una cifra azul
    o un réquiem.

    Cada etapa
    punto de partida
    destino casual
    me legó un árbol
    el aroma de su madrugada
    un ave, calle, balcón

    Me ha gustado el juego que Kahane hace con las letras. Su poema ‘M de memoria’ es un ejemplo de ello.

    Desiguales en la herida es la tercera sección donde Eduardo Kahane nos seduce con sus versos.

    Desde ti surge
    el rizo de las olas
    un rumor
    de burbujas que rompen
    y peces tornando
    su boca abierta
    hacia el cielo

    Llegamos a la penúltima sección, Ola sobre ola. Con estos poemas, viajamos a diferentes lugares y escenarios en un espectáculo de imágenes y palabras que nos acarician a la par que las vamos leyendo.

    Ola sobre ola
    un mar dormido
    derrama en la orilla
    su antigua salazón
    y requiebros blancos

    Ya estamos llegando al final del viaje, llegamos a puerto con Izar una vela blanca. Kahane empieza fuerte:

    Un verso me es dado
    rapto de un instante
    un mirlo se posa en la ventana
    destello negro, pico amarillo
    corro a contemplarlo
    llego tarde
    como a casi todo
    la imagen se vuela
    y con ella mi palabra
    o la de otro
    Nadie lee dos veces
    el mismo verso

    Sigue con un poema cuyos versos son las ramas de un árbol, incluso es su forma de mostrarse en el papel. Continúa recordándonos que ‘También el cardo es flor’, para acabar ‘silencioso’ abriendo un escenario al lector en el que zambullirse y volver a releer el poemario en otro orden diferente, y así hasta acabar con la posible combinatoria de lecturas de las hermosas y frágiles palabras de Eduardo Kahane, todas ellas muy pensadas y cuidadas.

    Si alguien me hubiera puesto frente a mí estos poemas y me hubiera preguntado la nacionalidad del escritor, no me preguntéis el motivo, pero habría dicho que uruguayo. Hay en todos ellos un suspiro, una ligera y suave capa ‘benedittiana’ que los hace más entrañables y queridos.

    Como conclusión, os puedo decir que son poemas que conectan y que no se hacen de difícil comprensión. Al poeta no le hace falta complicar el lenguaje de sus versos para mostrarnos su calidad literaria. Seguro que, en alguno de ellos, os sentiréis identificados. Ahora solo hace falta que lo podáis acariciar entre vuestras manos y leerlo, para ello, aquí lo tenéis.

    Porque fuimos


    Porque fuimos
    larva, insecto
    pez y reptil
    antes de ser pájaro
    y de ser hombre
    me sobresalta
    el avión que irrumpe
    a punto de tocar tierra
    ave jurásica
    abalanzándose
    sobre una presa

    Al calor de plumones
    me nutrí con gusanos
    de un pico de cigüeña

    dando tumbos
    aprendí a andar
    tras una alondra
    y a romper el horizonte
    con grullas y cormoranes

    libar en el aire
    me costó varias vidas
    -no era colibrí-
    y alguna otra
    distinguir
    la luz del alicanto
    de vigilias
    con vampiro

    Hoy trina
    una mañana antigua

    hoy se escucha un madrigal
    desde el cielo inalcanzable

    no discierno la noche
    del alba
    no hay más tiempos
    ni geografías

    hoy aletea

    tu estación
    ave mujer

    Ola sobre la ola


    Ola sobre ola
    un mar dormido
    derrama en la orilla
    su antigua salazón
    y requiebros blancos

    La arena hiriente
    sopla sobre un teatro
    de figurantes
    sus gargantas roncas
    han depuesto del mutismo
    entre abrazos
    de lapa y lengua
    albur de otro libreto
    en boca de moluscos
    destellos
    y ojos amaneciendo



    El arrojo


    Si no fuera
    que nuestra víscera más animal
    tensa el arco y dispara
    sin titubear
    contra lo adverso
    ante el desamor
    o el ácido instalando su llaga
    y apunta a las palabras
    que sirven de escudo
    contra las excusas de mal perdedor
    y a cada agravio

    Si no fuera
    por esa materia nuestra
    sin oído y sin voz
    que solo es sombra

    Si no fuera
    por el arrojo
    de ese capitán del luto
    navegante de altura
    tonante en la noche
    ya seríamos naufragio

    La encalmada despierta
    con su felicidad bastarda
    lastrada por malos sueños
    entre cenizas acunando
    sus retoños en el bosque
    con lirios y juncos erguidos
        en lo hondo de la ciénaga
    frente a un horizonte abierto
        a marinos ciegos
        que sonríen a medias
    izando una vela blanca.

    En la librería Nollegiu, calle Pons i Subirà 3, Barcelona, podréis conocer a Eduardo Kahane y escucharle recitar alguno de los poemas de esta colección. Domingo 16 de octubre a las 12 del mediodía.

    Próximas presentaciones:

    • Ateneo de Pontevedra: Otoño 2022, fecha a determinar
    • Ávila, Semana Judía de Ávila, 28 de enero de 2023
  • Vulváfora de Esther Lapeña (Libros del Innombrable, 2022)

    Vulváfora de Esther Lapeña (Libros del Innombrable, 2022)

    Tras el parón estival, iniciamos una nueva temporada de la mejor manera posible, reseñando otras de las joyas que publica Libros del Innombrable, editorial nacida el año 1998 con el propósito de editar a autores «raros», libros descatalogados y traducciones inéditas en castellano. Editorial que tiene un catálogo abierto al ensayo, la poesía, la narrativa, el teatro y otras vertientes de la escritura. De igual modo albergan diferentes parcelas de la creación con temas vinculados con todas las disciplinas artísticas (la pintura, la música, la arquitectura, simbología…) . Aquí podéis saber más de Los libros del Innombrable.

    Hoy os presentamos el poemario Vulváfora de Esther Lapeña, una madrileña (1982), hija de un maño y una arriacense de origen humilde, que ha trabajado desde los dieciséis años aprendiendo distintas profesiones (ensobradora, profesora, redactora, traductora, administrativa, diseñadora…), aunque su verdadera vocación siempre ha sido humanista. Lapeña es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad Autónoma de Madrid, allí cofundó en el año 2006 (junto a Nuria Rovira, Javier Gil y Lara Osorio) un precioso fanzine de marcado carácter postista, llamado 13 Trenes. Los integrantes de la revista formaron ese mismo año el Grupo 13 Trenes y se asociaron a la Red de Arte Joven de la Comunidad de Madrid, organizando actividades culturales en distintos centros y bibliotecas. Tanto el grupo como la revista convivieron hasta el año 2014.

    En el año 2016 comienza a colaborar con Ediciones Paralelo como lectora de contenidos y se lanza a dirigir su propio proyecto, Odisea Cultural, (consistente en una página web y una revista de carácter digital con contenidos culturales) en el cual trabaja actualmente.

    Sus artículos y poemas han sido publicados en distintas revistas y antologías como El perro blanco (Monográfico a Fernando Arrabal, Libros del Innombrable, 2011); Francesca Woodman Poetic Proyect (Neurótica Books, 2012); Voces del Extremo. Poesía y Desobediencia (Amagord, 2014); Miles de Tierras (Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales, 2014), etc. Su última publicación ha sido en la antología Poéticas del caos (Libros del Innombrable, 2019).

    Lapeña es una poeta que nos muestra un ejemplo de poesía postista. El postismo, según la Wikipedia, «es un movimiento marginal —que no grupo—, cuyo nombre es la contracción de postsurrealismo (como puede leerse en el Segundo manifiesto, aparecido en La Estafeta Literaria, número especial de 1946 y firmado por Eduardo Chicharro Briones, Carlos Edmundo de Ory y Silvano Sernesi), pero que en un principio quiso significar «el ismo que viene tras todos los ismos». Con esta denominación querían significar que este movimiento venía a ser la síntesis de todas las vanguardias literarias precedentes». Podéis leer más aquí.

    Según Jaime D. Parra, uno de los prologuistas del poemario, Vulváfora, simbolizada por la v, se compuso en 5 años (en latín v), y se armaba con abundancia de citas críticas, de comentarios internos y también con algún dibujo. Algo que espejeaba con los textos creativos: como dos pantallas frente a frente una de la otra. Pero la v de Vulváfora era también una imagen de la escritura, donde un plumín hábilmente diseñado dejaba caer su gota de tinta creativa, al fondo. El alma del mundo. Esther Lapeña no hace otra cosa que eso al llevar al extremo su poesía postista-musical-experimental: al mandato de Chicharro, el mago creador del postismo. Sus árboles letrísticos, su color verdad no es más que eso. Vulváfora: No hay un libro de mujer poeta filopostista igual en esta línea. Erótico visual. Radical postismo.

    La vulva habla

    y sus palabras son simillas

    que dan la fruta del amor

    La vulva canta

    cuando le da la risa

    grita si siente dolor

    La vulva escribe

    (cuando se siente sola)

    versos mientras bebe licor.

    Estamos ante un poemario que recoge, en palabras del segundo prologuista, Gustavo Vega, lo más significativo del postismo, de la poesía experimental, que le sucedió, y de la poesía de mujeres, que ya dominaban en 13 Trenes (un grupo poéticoartísticoestrafalario), pero incidiendo en un aspecto esencial: el erotismo.

    Es un libro dividido en tres partes: la primera, de poemas en línea a partir de la etimología y simbolismo de la palabra ‘vulva’; la segunda, de poesía concreta con poemas numerados con números romanos; y la tercera parte utiliza el color verde para, a partir de la V, mostrarnos ejemplos de poesía visual.

    Soy el Verbo convertido en Vulva

    la Vulva que habita en el Verso

    el Verso bendecido por la lluvia

    La lluvia sobre el árbol cayendo

    La imagen de la cubierta es de César López.

    No olvides que para que estas editoriales sobrevivan, hay que comprar sus libros. No pierdas tu oportunidad aquí.

  • La ruptura no será televisada de Mana Muscarsel Isla (Ed. Liliputienses, 2022)

    La ruptura no será televisada de Mana Muscarsel Isla (Ed. Liliputienses, 2022)

    © foto de Youtube

    Mana Muscarsel Isla es escritora, performer, música y activista cuir. Es, además, psicóloga especialista en géneros y sexualidades. Nació en la Patagonia argentina en 1987 y migró a Buenos Aires en 2006. Publicó su primera novela Casino Casa Grande en EME Editorial (2018), el libro infantil con música original Un regalo de Cuento en la Editorial Muchas Nueces (2017), y ha publicado ensayos en revistas, fanzines y libros colectivos.

    ‘La ruptura no será televisada’ es un poemario que nos presenta la relación amorosa explicada desde el punto de vista de una mujer lesbiana. Un sendero en el que la poesía, la identidad y el género recorren un camino que el lector o lectora irá descubriendo entre verso y verso.

    Tengo mi casa toda llorada
    el baño la ducha
    mi habitación llorada
    la mesa de luz llena de papel higiénico llorado
    entre las sábanas lloradas
    donde duerme mi gata con
    el ronroneo opacado por el ruido de mi llanto

    A veces siento que tengo que copiar

    algunas letras y números

    tener en cuenta las mayúsculas

    elegir las imágenes correctas

    para demostrar que no soy un robot

    Me hubiera gustado poder decirte
    necesito estar cómoda en tu casa
    cebar un mate sin que el agua se enfríe

    Aquí podéis escucharla directamente

    Si te ha gustado, no te olvides de comprar este poemario aquí.

  • Perennia de Mònica Miró Vinaixa (Godall ed. 2015)

    Perennia de Mònica Miró Vinaixa (Godall ed. 2015)

    Reseña en catalán al final.

    Mònica Miró Vinaixa

    Barcelona, 1969) es licenciada en Filología Latina y en Filología Francesa y Máster en Historia de las Religiones. Profesora, escritora y traductora, ha sido docente en la Universitat de Barcelona, en la Universitat Pompeu Fabra y en la Universitat Oberta de Catalunya. Imparte cursos de escritura creativa y de literatura clásica en la Escola d’Escriptura del Ateneu Barcelonès.

    Es autora de numerosos estudios sobre lengua y cultura latinas, literatura francesa, antropología de las religiones y lengua y literatura catalanas. Godall edicions ha publicado hasta el momento dos de sus obras: la antología de epitafios poéticos latinos Perennia (2015), traducida al español en el año 2016, y la colección de haikus y tankas Hybrida (2019).

    Perennia. Poesía epigráfica latina. Edición bilingüe. Godall Edicions 2016

    La autora, en su introducción Palabras de piedra erigidas contra el tiempo dice:


    Son textos que cada persona puede leer y completar según su experiencia de vida o su bagaje lector, y que muestran las realidades diversas de la muerte en Roma, desde la aceptación resignada del hecho inevitable hasta la necesidad imperiosa de establecer un imaginario del más allá.

    Tenía que ser una pequeña/gran editorial la que publicase un poemario de este tipo. Un milagro que muestra la valentía de esta editorial y debería avergonzar a las editoriales multinacionales que no suelen arriesgar, y menos aún en poesía. Este milagro, Perennia, es una compilación de cincuenta epitafios romanos que Mònica Miró pone a disposición del público lector por primera vez.

    Perennia nos acerca al mundo romano a través del día a día y con la muerte siempre presente, no olvidemos que son epitafios. Diferentes estilos y concepciones sobre la muerte; una muerte que no respetaba edades. Encontramos, entre sus páginas, epitafios a personas que van desde la infancia, pasando por la adolescencia, hasta vejez. Hombres y mujeres, de diferente condición social.

    Preguntas

    ¿Por qué existimos? ¿Por qué hablamos? ¿Qué

    es, en definitiva, nuestra vida? Hasta hace poco

    ha vivido con nosotros un hombre, ahora ese hombre no existe. …

    La edición es bilingüe, lo que permite repasar el latín estudiado en el instituto.

    Es importante leer el prólogo, imprescindible, de la propia autora con el título Palabras de piedra erigidas contra el tiempo. En definitiva, este es un libro para tener, releer y disfrutar a sorbos.

    De la nada a la nada

    Nada somos ni hemos sido nada, los mortales.

    Mira, lector, qué deprisa hemos vuelto a la nada

    de la nada.

    Perennia significa aquello que dura, que es eterno, inmortal, siempre y cuando lo compres aquí. Te acompañará y no te defraudará.

    VERSIÓ CATALANA

    Mònica Miró Vinaixa

    (Barcelona, 1969) és llicenciada en Filologia Llatina i en Filologia Francesa i Màster en Història de les Religions. Professora, escriptora i traductora, ha estat docent a la Universitat de Barcelona, a la Universitat Pompeu Fabra i a la Universitat Oberta de Catalunya. Imparteix cursos d’escriptura creativa i de literatura clàssica a l’Escola d’Escriptura de l’Ateneu Barcelonès.

    És autora de nombrosos estudis sobre llengua i cultura llatines, literatura francesa, antropologia de les religions i llengua i literatura catalanes. Godall edicions ha publicat fins ara dues obres seves: el recull d’epitafis poètics llatins Perennia (2015) i la col·lecció de haikus i tankes Hybrida (2019).

    Perennia. Poesia epigràfica llatina. Edició bilingüe.Godall Edicions 2015. Primera reimpressió de la segona edició: abril 2021.

    L’autora, a la seva introducció Mots de pedra erigits contra el temps diu:

    Són textos que cadascú pot llegir i completar d’acord amb la seva experiència de vida o segons el seu bagatge lector, i que mostren les realitats diverses de la mort a Roma, des de l’assumpció resignada del fet inevitable fins a la imperiosa necessitat d’establir l’imaginari del més enllà.

    Havia de ser una petita/gran editorial qui publiques un poemari d’aquest estil. Un miracle que mostra la valentia d’aquesta editorial i hauria de fer avergonyir a les editorials multinacionals que no acostumen a arriscar, i menys en poesia. Aquest miracle, Perennia, és un recull de cinquanta epitafis romans que la Mònica Miró posa a l’abast del públic lector per primera vegada.

    Perennia ens apropa al món romà a través del dia a dia amb la mort sempre present, no oblidem que són epitafis. Diferents estils i concepcions sobre la mort; una mort que no respectava edats. Trobem, a les seves pàgines, epitafis a persones que van des de la infantesa, passant per l’adolescència, fins a la vellesa. Homes i dones, de diferent condició social.

    Preguntes

    Per què existim? Per què parlem? Què és, al capdavall,

    la nostra vida? Fins fa poc amb nosaltres

    ha viscut un home, ara l’home no hi és…

    L’edició és bilingüe, la qual cosa permet repassar el llatí estudiat a l’institut.

    És important llegir el pròleg, imprescindible, de la mateixa autora amb el títol Mots de pedra erigits contra el temps. En definitiva, aquest és un llibre per tenir, rellegir i gaudir a glops.

    Del no-res al no-res

    No som res ni hem estat res, els mortals. Mira,

    lector, que de pressa hem tornat al no-res del

    no-res.

    Perennia significa allò que dura, que és etern, immortal, sempre que el compris aquí. T’acompanyarà i no et defraudarà.

  • Memoria, historia y olvido en El sacrificio de Urías de Víctor Cuchí Espada

    Memoria, historia y olvido en El sacrificio de Urías de Víctor Cuchí Espada

    Víctor Cuchi Espada nos entrega en 2021 su primera novela, El sacrificio de Urías (Editorial Navarra, México). La novela está dividida en tres partes muy claras, enmarcadas por acontecimientos históricos precisos, como ha destacado Héctor Zarauz en su presentación en México. La primera parte encuentra al personaje principal, el joven mexicano Jaime Urías en Nueva York en 1932 para embarcarse en el dirigible Graf Zepelín hacia Zúrich, Suiza, a reclamar una pequeña fortuna para su familia, la cual ha venido a menos económicamente durante el gobierno de Plutarco Elías Calles. En ese dirigible, Urías conoce a una familia venezolana, la familia Salom, que huye de Venezuela hacia Inglaterra por la dictadura de “El Bagre”, Juan Vicente Gómez Chacón.

    La segunda parte, mucho más breve, encuentra a Jaime Urías como veterano de las fuerzas aliadas que lucharon en contra el fascismo. Está ahora en Colombo, Sri Lanka, y es 1945. En la tercera, ya el protagonista de la novela se mueve por otro escenario exótico por Alejandría, Egipto, durante la época de la nacionalización del Canal de Suez por Gamal Abdel Nasser en 1956.

    Las peripecias de Urías han sido muchas y Víctor Cuchi Espada, que es historiador de profesión, intercala la historia de su personaje central, Urías, con la historia de Latinoamérica, de Europa, y del Oriente Medio. Aunque la novela tiene todo este complejo trasfondo histórico coincido con Ricardo Sevilla, en que El sacrificio de Urías es una novela altamente poética y se narra desde la memoria de Urías que abarca un periodo de su vida de unos 25 años. De hecho, la novela abre con una meditación del personaje central sobre memoria, pasado, y olvido. Una meditación filosófica y lírica.

    Esta novela, narrada con gran pulcritud e inteligencia, capta rápidamente la atención del lector a pesar de sus referencias históricas. En la primera parte, como señalé, vemos a un Jaime Urías joven, quien entabla amistad en su viaje por dirigible con la familia del senador Salom, su esposa Margarita y la hija de éstos, Ofelia, de la cual Urías se enamora de modo platónico. Con esta familia viaja un supuesto secretario, Renán Maraver, con quien nuestro protagonista se reencuentra en la tercera parte de la novela. En esta primera parte, Cuchi Espada consolida su personaje central. Urías emerge ante nuestros ojos como un joven observador, inteligente, con capacidad de sacrificio, ya que se embarca en este viaje dirigible a reclamar una fortuna familiar en Zúrich, Suiza. Urías, además, es capaz de identificarse con la familia venezolana que huye, pues como él, ha sido afectada por los sucesos políticos de su país. Ofelia, como Urías, es muy joven y capaz del sacrificio, ya que cuida de manera esmerada a su padre. En la diégesis de la novela estos personajes jóvenes son los protagonistas de esta primera parte de la historia.

    La segunda parte es breve y el diálogo entre Urías y su amigo Harry Calember le da una gran agilidad al texto. Parece una secuencia rápida de diálogos cinematográficos. Urías planea trabajar en refinerías petroleras. Es interesante que Urías parece querer moverse más al extranjero que en su natal México. Urías ya es ciudadano británico o está amparado por este gobierno y piensa trabajar en Asia. Víctor Cuchí Espada no sólo ha dado una profundidad ética a este personaje sino que lo ha calibrado como un ente universal, un migrante, que por las peripecias de su vida se ha movido o se moverá por cuatro continentes. De hecho, Héctor Zarauz calificó esta novela de excéntrica, pues le parece inusual una novela mexicana con esta dimensión universal.

    La tercera parte es de un gran lucimiento narrativo de parte de Cuchi Espada. Urías se encuentra en Alejandría, Egipto, con el enigmático doctor Renan Maraver, quien está desahuciado médicamente. Éste involucra a Urías en la búsqueda de Ofelia, quien, se supone, anda como enfermera en esa región. Esta parte es de gran intensidad narrativa, pues con habilidad el autor narra la situación de guerra en la que se van a encontrar sus personajes. Como dije, estamos en esta parte en la crisis del 1956 causada por la nacionalización del Canal de Suez. Las escenas de guerra son narradas con gran viveza y emoción. El lector siente la vulnerabilidad de los personajes que se enfrentan con los “desastres” de la guerra. Aquí, vemos el conflicto humano entre Urías y el doctor Maraver. El lector se entera del “sacrificio de Urías”: el dinero que fue a reclamar para su familia en Suiza se lo dio a Maraver y a la familia Salom. Hay mucho resentimiento de parte de Urías hacia Maraver, quien no se sabe qué hizo con el dinero. En los momentos del conflicto bélico, Urías desea la muerte de Maraver. Este aparece como el Rey David bíblico que sacrifica al joven Urías.

    El sacrificio de Urías es desde el punto literario una novela corta, intensa, bien escrita y llena de conflictos y emociones. La novela se lee con gran agilidad y tiene pasajes de gran belleza lírica, como apuntó brillantemente Ricardo Sevilla. Se narra como una memoria. Los personajes son interesantes y Cuchi Espada deja espacios ambiguos que el lector podría interpretar o completar. La memoria es porosa y la memoria literaria también; por ello me parece más que acertado que Cuchi Espada deje en suspense (en un aparente olvido narrativo) al lector en más de una ocasión. Esto confirma su gran habilidad como novelista.

    Héctor Zarauz y Ricardo Sevilla recalcan la universalidad de esta pequeña gran novela, pues Urías se mueve como el hombre contemporáneo por el mundo. Pero me parece que Víctor Cuchi Espada le da una dimensión más profunda a su novela: El sacrificio de Urías recrea el sacrificio del Urías mítico. En un momento Urías compara a Ofelia con la Antígona griega y al pobre senador Salom con un senador romano. Esta novela adquiere un carácter universal en el pasado y en el presente. El sacrificio de Urías es casi eterno. En su brevedad, esta novela surge como una novela anclada en una historia reciente (que tiene conexiones con lo que acontece hoy) y en los mitos. En este sentido, esta novela me recuerda al Réquiem por un campesino español de Ramón J. Sender.

    El sacrificio de Urías se consigue en Amazon.com