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  • 3 poemas de Alicja Maria Kuberska, poeta polaca

    3 poemas de Alicja Maria Kuberska, poeta polaca

    Alicja Maria Kuberska es una poeta, novelista, periodista y editora polaca. Ha publicado varios poemarios, entre ellos: La realidad del vidrio (2011) y En la frontera del sueño (2014). Actualmente es editora de la serie de antologías Metáfora de lo contemporáneo (Polonia). Ha obtenido diversos premios y reconocimientos como la Distinción y Medalla en el Concurso de Poesía Nosside en Italia (2014 y 2015), la Medalla de la Academia Europea de Ciencia, Artes y Letras en Francia (2018), el Premio del Festival Internacional Cultural «Tra le «Italia» (2018). También fue nominada dos veces para el Premio Pushcart en los Estados Unidos. Es miembro de las Asociaciones de Escritores Polacos en Varsovia (Polonia) y IWA Bogdani (Albania). También es miembro de la junta de Soflay Literature Foundation (Pakistán), Our Poetry Archive (India), embajadora polaca de cultura de Inner Child Press y pertenece al Consejo Asesor Editorial de Sahitya Anand (India).


    EL TREN

    Subí al tren de la vida.

    Sin nada

    sin ropa

    sin sentimientos

    una hoja de papel en blanco.

    El papel secante absorbe todo.

    Salí cargada con fardos

    de recuerdos e impresiones.

    Los empaqué con esmero.

    Algunos de ellos se desvanecieron, como

    la tinta de letras antiguas.

    Los até con cintas de todos los colores.

    Estos blancos son mis

    recuerdos insustanciales

    y los negros son pesados ​​y traumáticos.

    Encontré a muchos pasajeros,

    a lo largo de este dilatado viaje.

    Y polizones también.

    Quienes fueron recogidos

    en diferentes paradas.

    Cada encuentro,

    incluso éste, el más breve,

    es como el destello de un sol dorado.

    Aleteo de alas de mariposa

    que ha enriquecido y colmado mi equipaje de experiencias.

    CONVERSIÓN

    Es una pena que no pueda comprar un alma nueva.

    En los supermercados, no hay ofertas especiales.

    – ¡Nueva alma! A la venta!

    El alma vieja es disfuncional.

    Es mucho más fácil tener una visión simplista del mundo.

    Mantén tus pies en el suelo y no tengas sueños.

    Ser codicioso protege el corazón.

    La vida tiene una dimensión física. Los ideales duelen.

    Gana un lugar sobresaliente en la carrera de ratas,

    descarta los sentimientos, las lágrimas.

    Mi alma es capaz de perdonar.

    No puede aprender a confiar de nuevo.

    Se dice que no se entra dos veces en el mismo río.

    ¿Irrazonable? Tal vez.

    No escucha a la razón.

    Se aleja de la gente.

    ES ELLA

    Nos cruzamos de cerca cada día,

    la distancia del miedo nos separa.

    La vida nos obliga al mutuo desprecio y aceptación.

    A veces, como un niño revoltoso, ella estropeará algo,

    para llamar la atención, para cautivar con un gesto.

    La veo en el viento, que con descuido.

    Vuelca las hojas marchitas.

    Y de pie erguida con orgullo en los tallos endurecidos por las heladas.

    Pinta árboles grises y arrugados, rompe las ramas con un crujido.

    Ella está muda en las apretadas gargantas de los pájaros,

    con fijeza, ella mira con ojos vidriosos.

    Ella lo habita todo y nos recuerda su presencia.

    Ella explica con paciencia el significado de la certeza.

    Sé que ella no nos permite tomar nada,

    cuando ella toca el réquiem y nos invita al sueño eterno.

  • «Hábitats», de Belén Olavarría (Ed. CatorceBis)

    «Hábitats», de Belén Olavarría (Ed. CatorceBis)

    Todos tenemos lugares, ambientes donde nos sentimos seguros, ese lugar donde nos quedamos y desde el que establecemos lazos hacia otros espacios. Nuestro hábitat conecta con los hábitats de nuestros semejantes para configurar lo que podríamos llamar nuestro mundo. Estos lugares, instantes, sentimientos y emociones se dan cita en Hábitats (Belén Olavarría, Editorial CatorceBis, 2018) para ofrecernos una visión más profunda de todos los pequeños mundos que configuran el mundo, desde uno mismo en su propio hábitat, hasta diferentes y diversos habitantes, con sus emociones y sus suertes.

    El poemario se nos presenta dividido en tres partes, Nuestro Hábitat, Habitantes de un lugar llamado Tierra y Un habitáculo para el romanticismo.

    PRIMERA PARTE: ESTE ES NUESTRO HÁBITAT

    […]

    Y la niebla,

    que anega el paisaje con su tupido manto,

    sólo recula ante la insistencia

    de la luz,

    el brillo,

    el sol,

    esa alegría inesperada

    que te sobrecogió por un instante.

    (Fragmento del poema Niebla en el Camino)

    Esta primera parte parece querer acercarnos al hábitat personal, donde quizás se encuentra la esencia de la persona. Es como si fuera nuestro primer período, nuestra introducción a la vida y las emociones que ello conlleva. Se nos presenta un lugar lleno de brillos, sonidos y cierto asomo de alegría mezclado con tintes nostálgicos de recuerdos. La brisa suave del verano parece abrir la cortina de flecos que nos da acceso a ese hábitat íntimo y personal:

    CORTINAS DE PLÁSTICO

    ¿Te acuerdas de cuando las puertas eran de flecos de

    plástico?, ¿y el aire caliente tocaba la escala completa

    de notas musicales sobre ellas? Esa era la brisa de la

    siesta.

    Luego estaba el viento del atardecer, nada que ver

    tenía con el anterior,

    cuando las cortinas eran atravesadas por una

    corriente melancólica y reconfortante

    que anunciaba el final del verano.

    Una brisa descarada, que penetraba por unas ventanas

    de cielo violáceo

    y jugaba a abombar solamente los flecos del centro,

    como si una señora encinta

    fuera a entrar de improviso.

    No puedo evitar leer este poema y pensar en el origen, la llegada al mundo, la naturaleza de nuestro nacimiento. Como si a partir de ese momento, entráramos en lo que será nuestro propio e íntimo hábitat y, día a día, empecemos a construir, mediante experiencias, instantes, emociones, el que será nuestro lugar en el mundo.

    Paralelamente, nos encontramos con cierta calma, con la pereza propia de las tardes calurosas, donde el aire caliente mece con calmada quietud los flecos de cualquier cortina de cualquier hogar, de nuestro hogar, para quebrarse de improviso por la entrada de una mujer encinta; quizás nuestro propio nacimiento.

    A lo largo de los poemas de esta primera parte, nos encontramos con variedad de emociones, de sentimientos, pero la gran mayoría aparecen arropados por el calor y la luz del sol, de destellos; eso la convierte en brillante, le da luminosidad y fuerza, pero de manera magistral, Belén de repente nos adentra en cierta tristeza, la melancolía de un ocaso en el que una se convierte, de nuevo, en charco en la arena.

    FUI CASTILLO DE ARENA

    Fui castillo de arena.

    En un corolario naviero

    una mañana de junio

    tuve forma de agujero.

    Una zanja anti-invasores

    de crecidas que uno no espera,

    mejor preverse ante cambios en los corazones.

    Y piscina instantánea,

    poza,

    o enterradora de los que se dejan.

    Pero al caer la tarde

    volví a ser charco de arena.

    Este poema, uno de los más preciosos del libro, creo que engloba emoción, sentimientos, imaginación, tristeza, recuerdos… es casi como una vida condensada en unas pocas líneas.

    SEGUNDA PARTE: HABITANTES DE UN LUGAR LLAMADO TIERRA

    […]

    Ahora que lo pienso

    creo haberte visto antes, allá por mi adolescencia.

    Puede que fuéramos grandes amigas

    de esas que comparten confesiones.

    Salimos a la luz del día,

    pero tú te has marchado ya.

    (Fragmento del poema El Reflejo.)

    En esa segunda parte, quizás la más intensa del libro, salimos de nuestro hábitat particular para adentrarnos en el mundo. Perdemos nuestro ‘yo’ más puro y avanzamos hacia adelante. Quizás es esa la manera de adentrarnos en la madurez, pero inevitablemente, combatiendo a veces ese deseo de mirar hacia atrás para ver si logramos vernos de nuevo.

    Es en esta parte central del libro donde encontramos poemas que presentan una mayor profundidad. Se adentra en diferentes universos o pequeños hábitats que configuran el mundo, regalándonos pequeñas ventanas desde las que podemos observar -y sentir- otros hábitats, otras emociones diferentes, más adultas, más maduras, más intensas, más fuertes.

    Vemos, por ejemplo, el poema Hábitats, que precisamente da nombre el libro; un poema intenso, con una profundidad densa que, a su vez, mezcla fuerza y ternura, y que Belén nos presenta Dedicado a todos aquellos que tienen Síndrome de Asperger, a los que tienen cualquier discapacidad y, en especial, a Laura.

    HÁBITATS

    Habitas en la luz de personas dormidas,
    ciudadanos de un hogar, llamado Tierra,
    que siempre sujetan una mano amiga.

    Habitas en los dientes de león propulsados por el aire,
    en las lanas tejidas por insectos
    que resplandecen al sol,
    en el agua de lluvia que recogen las aceras
    y que no es más que un espejo,
    en las fórmulas complejas que recoge tu libro
    y que tan poco te cuestan recordar.

    Habitas en tu armario y en tu ropa,
    la que odias elegir cada día,
    en el cepillo que peina tu pelo y al que tampoco
    gustas visitar.
    Habitas en tus virtudes y flaquezas,
    en la fragilidad de tus evidencias,
    en la posibilidad de que yo también tenga debilidades,
    en el ocultismo de mi realidad.

    Compañero incansable que devora mis días,
    soy habitante de tu reino.

    Habitas en la luz de personas dormidas.

    Diferentes hábitats nos son expuestos, enseñándonos que hay muchos mundos que confluyen en ese lugar llamado Tierra. Sin embargo, son poemas que no escapan del realismo y de la actualidad, tocando temas tan en auge hoy como la inmigración; en el poema ¿Dónde está mi hogar?, un poema desgarrador, sutil e intenso, expone la soledad, el dolor, la valentía y a menudo el desconcierto que supone el verse sin hogar, en lugares extraños y con gente extraña:

    […]

    Sin embargo, el tiempo pasó

    y en las pieles de otros observé la soledad.

    Crecía como una ortiga en un arriate de petunias,

    y me pregunté cómo ellos sobrevivían a aquello,

    dónde estaría su hogar;

    si ya no les quedaba nada en este mundo,

    si no había un espacio,

    un momento, persona o rutina

    que el tiempo no les hubiera arrebatado.

    <<Sólo se tienen a sí mismos>>, pensé.

    Y ese es su verdadero hogar.

    (Fragmento del poema ¿Dónde está mi hogar?)

    TERCERA PARTE: UN HABITÁCULO PARA EL ROMANTICISMO

    LA CUEVA

    Debajo de tus hombros hay una cueva.

    Justo entre tu nuca y tu columna,

    donde sólo a media tarde accede el sol

    y el color de una toalla turquesa bajo tu piel

    imita los reflejos que el agua cubierta proyecta sobre

    la piedra,

    y la piedra eras tú.

    Esta tercera parte se nos presenta más suave y más, quizás, emocional que las otras dos. Sentimientos como la identidad, la memoria, la nostalgia más tierna, se encuentran en estos poemas para, como dice el título, constituir un habitáculo para el romanticismo. Y es que sentimientos los hay casi en todas partes, en todas las emociones, y a veces quizás sólo debemos querer sentirlos:

    […]

    A veces la felicidad se encuentra en los momentos,
    en las circunstancias que les dieron paso:
    una ilusión,
    un pensamiento,
    un deseo.

    (Fragmento del poema Veinticuatro de Diciembre)

    Encontramos recuerdos, encontramos princesas, encontramos poesía, encontramos fecha navideñas, encontramos alma, aromas, sentimientos… ganas de sentir, de vivir, de amor:

    HABLÁBAMOS DE AMOR

    Algún día hablábamos de amor
    y fue primavera,
    que abandonó la estación
    más lúgubre del año.

    Estábamos en plena era del milenio,
    veríamos los vientos por ser diferentes y peculiares,
    adorábamos perdernos entre la gente desconocida
    y ser “otros”,
    beber del cielo
    que nació fundente en la mañana con carne de juerga,
    desplomarse en la piel del sofá,
    y robar momentos a la vida
    perenne por llegar.

    Hablábamos de amor
    y el futuro era presente.
    Lo único que amé en la vida eras tú,
    la única razón de existencia
    que encontré para quedarme.

    Dijimos que brindaríamos
    por nuestra permanencia al momento,
    por no sucumbir al instante,
    al miedo fugaz que a veces nos amenaza.

    Tuve que amar antes la idea de mi vida
    para encontrar en ti la paz,
    y fue tan cierto como bello
    que cuando más me quise a mí misma
    más difícil me supo amar.

    Este pequeño habitáculo para el romanticismo esconde aquellas cosas que, aun sin poderse ver ni tocar, casi sostienen el mundo. Es un final emotivo, sentido y bonito para un libro que nos pasea por multitud de emociones, de personas, de lugares, de hábitats que, al final, configuran el mundo.

    «Hábitats» (Editorial CatorceBis, 2018), es el segundo poemario de la sevillana Belén Olavarría. Y lo recomiendo.

  • 5 poemas de Emily Dickinson, poeta estadounidense

    5 poemas de Emily Dickinson, poeta estadounidense

    Emily Elizabeth Dickinson (Amherst, Massachusetts, 10 de diciembre de 1830 – Ibídem, 15 de mayo de 1886) fue una prolífica y enigmática poeta americana.

    Proveniente de una prestigiosa y acomodada familia de Nueva Inglaterra vivió en un entorno de fuertes convicciones ideológicas y políticas en el que la severa religiosidad puritana aceptaba como única expresión artística la del coro de la iglesia. Por elección personal, pasó gran parte de su vida recluida en su casa, años en los que además de alejarse del mundo decidió vestir solamente de blanco («mi blanca elección» según sus palabras). En vida solamente publicó siete poemas bajo anonimato y no fue hasta transcurridos cuatro años de su muerte que se publicaría su primer poemario gracias a su hermana menor, Lavinia,  quien sentía una gran admiración por el talento poético de Emily y respetó  hasta su muerte su deseo de mantener ocultas sus obras.

    Emily Dickinson (1830-1886)

    En sus poemas se respira la soledad aunque también una fuerza excepcional, una exaltación privada sin límites… con una sensibilidad que se palma en cada uno de sus versos en los que le habla a Dios, a la muerte, a la belleza y al paso del tiempo… dejando entrever en muchas ocasiones una pasión o un casto sentimiento por un amor que se ve obligada a ocultar.

    Lo mismo que si el mar se retirase

    dejando ver un mar aún más lejano,

    y este a su vez igual con otro mar,

    siendo los tres tan solo conjeturas

    de otros mares posibles

    que no tiene orillas…

    Todos ellos al borde todavía

    de mares no nacidos.

    Eso es Eternidad.

    Emily escribía sin adornos ni reglas eliminando verbos, signos de puntuación y conectores. Sus mejores poemas son breves y poseen una concisión que es la condensación de un pensamiento que con medios muy simples logra los máximos efectos, pues es capaz de crear un lenguaje metafísico y emotivo. Es, sin duda, una de las grandes poetas en lengua inglesa de todos los tiempos.

    Durante un día o dos desconcertada,

    turbada aunque sin miedo,

    encontré en mi jardín

    a una doncella a la que no esperaba.

    Me hace señas y allí empiezan los bosques,

    me llama y todo empieza.

    Sé bien que en una tierra

    así jamás he estado.

    No habla nunca mi rey,

    y así con mis preguntas me abro paso

    penosamente hasta el final del día.

    Me conformo de noche, cuando duermo,

    si me es posible en sueños, con asomarme

    a salones cerrados por el día.

    De hacerlo, cuando llega la mañana

    es igual que si cientos de tambores

    en torno a mi almohada redoblasen,

    con mi cielo de niña hecho vítores,

    y cantasen victoria

    todos los campanarios de mi alma.

    Y de no ser así, aquel pajarillo

    que hay en el huerto no se puede oír,

    y dejo de rezar en aquel día

    «hágase tu voluntad»,

    porque mi voluntad es lo contrario

    y sería un perjurio.

    ¡Oh noches de locura!

    Si estuviera contigo

    serían esas noches

    nuestro gozo sin fin.

    ¡Qué inútiles los vientos

    si a su puerto ha llegado el corazón!

    ¿De qué sirven los mapas y la brújula?

    ¡Remando al Paraíso!

    ¡Oh este mar! ¡Si pudiera

    anclar en Ti esta noche!

    No es el morir lo que nos duele tanto,

    vivir sí que nos duele mucho más;

    pero morir es algo diferente,

    lo que está al otro lado de la puerta.

    Los pájaros se suelen ir al sur

    sin esperar que lleguen las heladas,

    van en busca de un clima más benigno.

    Los que se quedan son como nosotros.

    Ante la puerta de la granja esperan

    ateridos limosnas de migajas

    que concedemos… hasta que las nieves

    nos dicen compasivas que ya es hora

    de regresar a casa.

    Referencias

    Datos biográficos extraídos de Wikipedia y del libro «Morí por la belleza» (Poesía Portátil- Penguin Random House).

  • 3 poemas de Hamdi Meça, poeta albanés

    3 poemas de Hamdi Meça, poeta albanés


    Hamdi Meça (1952) es un poeta, escritor y ensayista albanés, cuya obra literaria ha obtenido diversos premios y distinciones. Sus poemas han sido traducidos a varios idiomas y publicados en diferentes países. Tiene una Maestría en Lengua y Literatura albanesa de la Universidad de Shkodra y ha ejercido durante muchos años como profesor de literatura (1975-1995).


    La hinchada exclamación

    Oh exclamación del alma

    ¿Qué estás escondiendo?

    ¿Estás escondiendo el nacimiento del mundo?

    ¿Estás escondiendo la muerte del mundo?

    ¿Estás escondiendo ambas cosas y su lucha para aniquilarse la una a la otra?

    Etna

    Vesubio

    Los volcanes de Islandia.

    Y los otros retazos de la corteza terrestre.

    Vomitando

    Todo lo que contiene una hinchada exclamación.

    Introspectivas

    No más

    madera

    fluyendo sobre superficies

    no más

    carbón

    colmando las profundidades

    de piedra y madera.

    Hoy en día

    la gente pide prestado

    fuego

    del infierno

    El testimonio de la piel

    El papel nunca muere

    El hombre nació en el papel.

    El papel cambia el papel no muere.

    En papel escribo

    incluso hablo con el papel

    obedezco al papel sin darle órdenes.

    Papel, tan conmovedor

    el papel tiene su propia piel.

    Es por eso que

    llegada la hora, no me voy.

    Lo que escribo

    lo dejo en lugar de mí mismo

    por

    la piel que me cubre

    que testificará

    en el día del juicio

  • 13 preguntas y una poeta, Patricia Arenillas/Cherie Soleil:»Leer a otros es el primer paso para comenzar a acercarnos a nosotros mismos»

    13 preguntas y una poeta, Patricia Arenillas/Cherie Soleil:»Leer a otros es el primer paso para comenzar a acercarnos a nosotros mismos»

    Por primera vez en la poesía contemporánea, las mujeres han asumido un liderazgo generacional, hasta convertirse en la manifestación literaria más importante de inicios del siglo XXI. Patricia Arenillas (Cherie Soleil), nacida en Madrid en 1977, es la primera poeta que aparece en la muestra de mujeres poetas digitales, Decir mi nombre, que reseñamos en las páginas de esta revista.
    Patricia o Cherie es una poeta que arriesga y por eso nos apeteció entrevistarla. Vamos a escuchar uno de sus poemas primero.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Nací en Madrid, y ya desde muy pequeña sentí la necesidad de escribir. Llenaba cuadernos y cuadernos con diarios, poemas y dibujos.  Durante la época de Universidad tuve un grupo de rapsodia en el que poníamos música a mis textos. Fue entonces cuando tuve mi primer contacto con el mundo editorial, y no me gustó nada, así que, desde entonces, he seguido escribiendo diariamente pero siempre sin pretensión de publicar.

    Otra parte fundamental en mí es la música. No soy músico, pero escribo como si hubiera música de fondo. En mis poemas, la música es importante, aunque no aparezca de manera explícita.

    Actualmente trabajo gestionando grupos musicales, y estoy con el montaje de “El Bultuntún “, una obra de teatro de mi autoría que esperamos estrenar este año. A raíz de un accidente, comencé a plantearme de nuevo la posibilidad de reunir y organizar todo el trabajo de estos años y publicar un libro de poesía, y en mitad de todo eso, Martín Rodríguez Gaona me escribió para que formara parte de “Decir mi nombre. Muestra de poetas contemporáneas en el entorno digital” que acaba de publicar la Editorial Milenio. Por otra parte, estoy completamente absorbida escribiendo una novela, que espero terminar en breve.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Machado, Borges, Lorca, Aleixandre, Miguel Hernández, Rimbaud, Idea Vilariño, Bukowsky, Ginsberg, Maya Angelou, Peri Rossi, Luisa Futoransky, Whitman.

    Curiosamente, han dicho de mí que soy una mujer whitmaniana. Me da la risa, porque durante toda mi adolescencia andaba con Hojas de Hierba en el bolso fuera donde fuera. Así que supongo que me ha influenciado más de lo que yo había llegado a vislumbrar.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    No me gusta encasillarme, pero supongo que mi poesía es un compendio de lo que soy. Es sincera. Nunca me ha interesado la parte formal de la poesía. Y aunque es impulsiva, creo que la impulsividad que hay en ella nace de la lucidez, de la reflexión previa y de la crítica. Es como si una vez hubiera meditado algo necesitara expresar la emoción que me produce.


    AMORES IMPOSIBLES
    No hay remedio.
    Me embarga una tristeza anárquica,
    se me pega a las costillas
    y al respirar molesta.
    No hay remedio,
    No tengo remedio.
    Soy adicta a las incompatibilidades:
    Me siguen gustando el chocolate,
    los coches caros,
    y los amores imposibles.

     
    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Mis poemas han ido cambiando conmigo, conforme aprendía cosas, y cambiaba mi percepción del mundo, según mis intereses y mis circunstancias.  Pero creo que hay una esencia en ellos que nunca se ha alterado, algunos temas siempre han sido trascendentales: lo que significa para mi ser mujer, la verdad, la injusticia, la sexualidad, el amor, la muerte. Hay algunas ideas de fondo que se han mantenido a lo largo de todo este tiempo.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    He escuchado a muchos autores decir que un poema no se termina de completar nunca. En mi caso, el poema suele responder a una necesidad concreta, y generalmente siento que está terminado cuando escribo la última palabra. Como he comentado no me interesa tanto lo formal. Por eso, tampoco suelo editar. Para mí, la poesía es una herramienta de expresión desde la pureza, y vestirla o adornarla, solo hace que pierda sentido.


    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Hasta que me he decidido a publicar lo que escribía, mi único fin era el de reconfortarme a mí misma. Pero si tuviera alguna pretensión más allá de eso, sería la de, en primera instancia, provocar emoción en el lector. Creo que el poder de cualquier disciplina artística reside en eso, primero en emocionar, y después en hacer empatizar y en remover por dentro, en generar una reflexión, y creo que eso es muy positivo en un mundo que tiende a la indiferencia.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    No me gusta exponerme. Me gusta quedarme detrás de mis palabras, y que sean mis palabras las que importen. Pero entiendo que, las lecturas en vivo ayudan a que lo que haces se conozca. En realidad, es un tema que me provoca cierto conflicto, entiendo la necesidad y, por otra parte, lo detesto.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Me parece que el mundo es ya inconcebible sin tener en cuenta Internet. Y creo que el poder de Internet como medio de difusión es casi infinito. Por eso, hay que concienciar a la gente de que las palabras son importantes, y que deben usarse con cierto rigor, o de lo contrario corremos el riesgo de que dejen de tener sentido. Creo que esto es especialmente llamativo en el periodismo, donde las noticias falsas y los bulos proliferan como setas, pero creo que también es aplicable a cualquier terreno en el que la palabra sea la protagonista.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho?

    Hay cientos, pero voy a aprovechar la oportunidad para reivindicar al poeta palmero Félix Francisco Casanova y su poema: Eres un buen momento para morirme. De entrada, porque es un autor español de gran talento, aunque no demasiado conocido. Murió con solo 19 años y a pesar de ello, dejo un legado que, para mí, es especialmente cercano e interesante, ya que está estrechamente relacionado con su amor por la música, y por su amor por la vida, por aprovechar de forma consciente y plena cada instante y además, porque cuando lo leí por primera vez, me evocó otros versos bellísimos de Luis Rosales, que en su momento calaron en mi profundamente: «Porque la plenitud es un viaje sin estaciones de regreso, / y en el momento en que se logra comienza a decaer: / la termina su propia intensidad…, / esto es tan inevitable y tan humano / que quisiera morir en este instante de alegría…». LUIS ROSALES.

    Amaneciendo y anocheciendo
    a un mismo tiempo,
    cariño, ¿no es ésta la forma
    en que te gustaría vivir?
    En mi cabeza hay un álbum
    de fotos amarillentas
    y lo voy completando con mis ojos,
    con los más leves ruidos,
    atrapando olores en el aire
    y en cada sueño que sueño.
    ¿Sabes una cosa, pequeña?
    La última página de mi álbum
    tiene tu boca lluviosa mordiéndome un labio,
    un disco de rock´n´roll
    y calcetines de colores.
    Mis ojos han sido rápidos,
    te he hecho el amor con la ropa puesta
    a través de una
    larga pajita dorada
    mientras cruzabas la calle
    con el cabello ardiendo.
    Pero ahora son tus pies
    quienes dan mis pasos,
    ¡así que no te equivoques
    pues me caería!
    Te bebo en cada vaso de agua
    que sacia mi sed,
    mis palabras son claras como niños pequeños
    o espesas como semen empapando cortinas,
    pero hoy tengo que inventar
    un nuevo idioma
    para conversar con tus tiernos maullidos eléctricos
    y los gritos de euforia
    de la gente que vive en tu cabeza.
    Debes saber que a veces
    soy como un entierro interminable,
    siempre triste y azul
    subiendo y bajando
    por la misma calle.
    Pero otras veces soy un río de risa
    corriéndome por toda la ribera,
    haciendo el amor a la mar,
    una felicidad contagiosa,
    un revólver de amor, nena,
    y voy a disparar justo a tu corazón
    ¡bang bang!
    ¿te di?
    Quiero arrollarte, enrollarte y arrullarte,
    montaña de aguardiente
    y tarde rojiza.
    Eres un buen momento para morirme.

    (Félix Francisco Casanova)

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Estoy releyendo Una habitación propia. (Virginia Woolf)

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Primero que lea. Leer a otros es el primer paso para comenzar a acercarnos a nosotros mismos. Para identificarnos o para diferenciarnos. Y lo segundo es que traten de vivir en la lucidez, de manera consciente, teniendo presente que la vida es de paso. Creo que cuando uno hace eso patente siente de una forma más verdadera y eso se traduce en expresarse mejor. Y nuevamente, no desde el sentido meramente formal, que también, sino desde las propias emociones y su significado.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Creo que como en casi todos los ámbitos, el consumismo marca el ritmo del sector editorial. Creo que se arriesga más bien poco, que mayoritariamente se va a lo fácil, a lo que es sabido que se traducirá en ventas. Creo que hacen mucha fuerza en lo que ya tiene un lugar en el mercado y se preocupan poco de descubrir autores nuevos. Aunque como en todo, también hay excepciones.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Creo que la entrevista está muy bien planteada, y no le faltan preguntas, pero si tuviera que añadir una que, creo que puede ser bastante representativa para definir a una persona, sería la siguiente: ¿Venderías tu alma al diablo?

    En mi caso es NO. Bajo ningún concepto.

    Muchas gracias por la entrevista. Pero antes de despedirnos vamos a escuchar a Patricia Arenillas/Cherie Soleil recitar otro de sus poemas.

  • 5 poemas de Octavio Paz: Escribir como un acto mental, verbal y físico

    5 poemas de Octavio Paz: Escribir como un acto mental, verbal y físico

    Hablar de Octavio Paz es hablar de un gran ensayista y un magnífico poeta. La poesía de Octavio Paz es una poesía genuina de gran sensibilidad, fue un gran estudioso de la poesía clásica, además deun gran admirador de la cultura mexicana y el arte popular. Para muchos fue el mejor poeta de México, para mí lo fue y lo es hasta el momento.

    Desde muy joven los grandes poetas contemporáneos vieron su gran futuro en la literatura hispanoamericana. La poesía de Octavio Paz trasciende y profundiza en cada una de su obra poética, su poesía escucha la vida y se escucha a sí mismo, esa es la esencia de su grandeza.

    El poeta Octavio Paz.

    Escribir es un acto mental, verbal y físico que permite un distanciamiento crítico de lo que se quiere expresar. Al ir componiendo los versos, las estrofas, el poeta contempla como en un lienzo las líneas que va trazando y cuanto se corresponden con su intención creadora. Pero además, la escritura es el puente que se teje entre el poeta y otras personas. La necesidad de entender la experiencia impulsa a escribirla y todo lenguaje tiende a la comunicación. En medio de los demás, la poesía se vive en soledad, pero hecha poema se vuelve fraterna. El poema es una de las formas de trascender hacia los otros.

    – Ulises Huete, El País

    Juan Malpartida, en un artículo publicado la revista Letras Libres, nos habla de esta trascendencia, o sentido, en la obra de Paz:

    Octavio Paz es uno de los poetas fundamentales del siglo XX. en su obra encontramos una señal que lo convierte en un escritor único: hay sentido. Esto, el sentido, la gravitación de su pensamiento sea cuando escribe sobre el significado de las diferencias entre la métrica francesa y la española o sobre las memorias de Chateaubriand o las de Vasconcelos, es un rasgo poco habitual que convierte la información o la reflexión en algo precioso.

    (…) ese sentido es, en realidad, una búsqueda de sentido, y la búsqueda misma dibuja un rostro. El rostro de Paz es el de la pasión pero también el de la distancia, el enamorado de la geometría de Fourier (la idea, la proporción, el número) tanto como del pasado inextricable de Rousseau. Para letras libres en la obra de Paz encontramos refinadas especulaciones abstractas y exaltaciones de presencias que rehúyen la abstracción. Octavio Paz sabe ver en un poema de cinco líneas un universo, actitud poco frecuente en nuestro actual mundo de gigantismo exhibicionista según el autor. Para Paz el secreto del poeta consiste en ser un buen administrador de sus distracciones, esa es la clave, saberse diluir y aprender de lo que vemos y sentimos y plasmarlo en un lienzo de papel.

    (…)

    Octavio Paz murió sin creer en la trascendencia. No se fue a otro mundo: se quedó en este. Alguna vez, viendo de cerca la muerte, no pidió la iluminación, sino abrir los ojos: tocar el mundo «con mirada de sol que se retira», «memoria y olvido, al fin, una misma claridad instantánea». Pidió en ese poema, frente a iluminación o liberación, algo más modesto y terrenal: la reconciliación. Abrir los ojos, mirar, tocar el mundo con mirada de sol que se retira no nos da la vida eterna ni nos explica los arcanos del ser, pero quizás nos otorgue, al cabo, algo más importante: el valor de ser hombres.

    La obra poética de Octavio Paz es muy inmensa, podemos escoger muchos poemas como nuestros poemas preferidos. Les dejo el mío, “Como quien oye llover”.

    COMO QUIEN OYE LLOVER

    Óyeme como quien oye llover,
    ni atenta ni distraída,
    pasos leves, llovizna,
    agua que es aire, aire que es tiempo,
    el día no acaba de irse,
    la noche no llega todavía,
    figuraciones de la niebla
    al doblar la esquina,
    figuraciones del tiempo
    en el recodo de esta pausa,
    óyeme como quien oye llover,
    sin oírme, oyendo lo que digo
    con los ojos abiertos hacia adentro,
    dormida con los cinco sentidos despiertos,
    llueve, pasos leves, rumor de sílabas,
    aire y agua, palabras que no pesan:
    lo que fuimos y somos,
    los días y los años, este instante,
    tiempo sin peso, pesadumbre enorme,
    óyeme como quien oye llover,
    relumbra el asfalto húmedo,
    el vaho se levanta y camina,
    la noche se abre y me mira,
    eres tú y tu talle de vaho,
    tú y tu cara de noche,
    tú y tu pelo, lento relámpago,
    cruzas la calle y entras en mi frente,
    pasos de agua sobre mis párpados,
    óyeme como quien oye llover,
    el asfalto relumbra, tú cruzas la calle,
    es la niebla errante en la noche,
    es la noche dormida en tu cama,
    es el oleaje de tu respiración,
    tus dedos de agua mojan mi frente,
    tus dedos de llama queman mis ojos,
    tus dedos de aire abren los párpados del tiempo,
    manar de apariciones y resurrecciones,
    óyeme como quien oye llover,
    pasan los años, regresan los instantes,
    ¿oyes tus pasos en el cuarto vecino?
    no aquí ni allá: los oyes
    en otro tiempo que es ahora mismo,
    oye los pasos del tiempo
    inventor de lugares sin peso ni sitio,
    oye la lluvia correr por la terraza,
    la noche ya es más noche en la arboleda,
    en los follajes ha anidado el rayo,
    vago jardín a la deriva
    –entra, tu sombra cubre esta página.

    Estos son algunos de los poemas más representativos de Octavio Paz, disfruten su lectura y lean poesía latinoamericana. Les aseguro que no se arrepentirán.

    ENTRE IR Y QUEDARSE

    Entre irse y quedarse duda el día,
    enamorado de su transparencia.
    La tarde circular es ya bahía:
    en su quieto vaivén se mece el mundo.
    Todo es visible y todo es elusivo,
    todo está cerca y todo es intocable.
    Los papeles, el libro, el vaso, el lápiz
    reposan a la sombra de sus nombres.
    Latir del tiempo que en mi sien repite
    la misma terca sílaba de sangre.
    La luz hace del muro indiferente
    un espectral teatro de reflejos.
    En el centro de un ojo me descubro;
    no me mira, me miro en su mirada.
    Se disipa el instante. Sin moverme,
    yo me quedo y me voy: soy una pausa.

    VIENTO

    Cantan las hojas,
    bailan las peras en el peral;
    gira la rosa,
    rosa del viento, no del rosal.
    Nubes y nubes
    flotan dormidas, algas del aire;
    todo el espacio
    gira con ellas, fuerza de nadie.

    Todo es espacio;
    vibra la vara de la amapola
    y una desnuda
    vuela en el viento lomo de ola.

    Nada soy yo,
    cuerpo que flota, luz, oleaje;
    todo es del viento
    y el viento es aire siempre de viaje.

    BAJO TU CLARA SOMBRA

    Un cuerpo, un cuerpo solo, un sólo cuerpo
    un cuerpo como día derramado
    y noche devorada;
    la luz de unos cabellos
    que no apaciguan nunca
    la sombra de mi tacto;
    una garganta, un vientre que amanece
    como el mar que se enciende
    cuando toca la frente de la aurora;
    unos tobillos, puentes del verano;
    unos muslos nocturnos que se hunden
    en la música verde de la tarde;
    un pecho que se alza
    y arrasa las espumas;
    un cuello, sólo un cuello,
    unas manos tan sólo,
    unas palabras lentas que descienden
    como arena caída en otra arena…

    Esto que se me escapa,
    agua y delicia obscura,
    mar naciendo o muriendo;
    estos labios y dientes,
    estos ojos hambrientos,
    me desnudan de mí
    y su furiosa gracia me levanta
    hasta los quietos cielos
    donde vibra el instante;
    la cima de los besos,
    la plenitud del mundo y de sus formas.

    LA POESÍA

    A Luis Cernuda

    Llegas, silenciosa, secreta,
    y despiertas los furores, los goces,
    y esta angustia
    que enciende lo que toca
    y engendra en cada cosa
    una avidez sombría.
    El mundo cede y se desploma
    como metal al fuego.
    Entre mis ruinas me levanto,
    solo, desnudo, despojado,
    sobre la roca inmensa del silencio,
    como un solitario combatiente
    contra invisibles huestes.
    Verdad abrasadora,
    ¿A qué me empujas?
    No quiero tu verdad,
    tu insensata pregunta.
    ¿A qué esta lucha estéril?
    No es el hombre criatura capaz de contenerte,
    avidez que sólo en la sed se sacia,
    llama que todos los labios consume,
    espíritu que no vive en ninguna forma
    mas hace arder todas las formas.
    Subes desde lo más hondo de mí,
    desde el centro innombrable de mi ser,
    ejército, marea.
    Creces, tu sed me ahoga,
    expulsando, tiránica,
    aquello que no cede
    a tu espada frenética.
    Ya sólo tú me habitas,
    tú, sin nombre, furiosa substancia,
    avidez subterránea, delirante.
    Golpean mi pecho tus fantasmas,
    despiertas a mi tacto,
    hielas mi frente,
    abres mis ojos.
    Percibo el mundo y te toco,
    substancia intocable,
    unidad de mi alma y de mi cuerpo,
    y contemplo el combate que combato
    y mis bodas de tierra.
    Nublan mis ojos imágenes opuestas,
    y a las mismas imágenes
    otras, más profundas, las niegan,
    ardiente balbuceo,
    aguas que anega un agua más oculta y densa.
    En su húmeda tiniebla vida y muerte,
    quietud y movimiento, son lo mismo.
    Insiste, vencedora,
    porque tan sólo existo porque existes,
    y mi boca y mi lengua se formaron
    para decir tan sólo tu existencia
    y tus secretas sílabas, palabra
    impalpable y despótica,
    substancia de mi alma.
    Eres tan sólo un sueño,
    pero en ti sueña el mundo
    y su mudez habla con tus palabras.
    Rozo al tocar tu pecho
    la eléctrica frontera de la vida,
    la tiniebla de sangre
    donde pacta la boca cruel y enamorada,
    ávida aún de destruir lo que ama
    y revivir lo que destruye,
    con el mundo, impasible
    y siempre idéntico a sí mismo,
    porque no se detiene en ninguna forma
    ni se demora sobre lo que engendra.
    Llévame, solitaria,
    llévame entre los sueños,
    llévame, madre mía,
    despiértame del todo,
    hazme soñar tu sueño,
    unta mis ojos con aceite,
    para que al conocerte me conozca.

  • Jorge Inojosa: la crudeza en los versos de un no poeta

    Jorge Inojosa: la crudeza en los versos de un no poeta

    Él mismo lo dice: Poetas, escritores… No soy uno de ellos,/ los respeto mucho como para decir eso. Sin embargo, hemos podido encontrar en los poemas de Jorge Inojosa (@JTricker) un mundo de reflexiones que, a veces, dan la impresión de dejar sobre nosotros un toque agrio, creciente, conforme avanzan los versos (Aferrado y sin acción,/meditando mi contexto, mi situación,/no veo la mano indolente acercándose a mí,/aplastándome y haciéndome incapaz de sufrir./Un charco de sangre que ni siquiera era mía, sino de muchos otros,/es lo que queda de mí, lo que permanece para otros ojos.); y otras veces, nos sacuden la conciencia como para hacernos despertar. Esto último lo vemos en su poema La red:

    Estamos todos dentro de esta bien llamada red,
    como un cardumen de peces sin rostro. 
    Como delata su humanidad esta red, 
    al ser tan versátil, tan sabia, tan útil, y tan perversa. 
    Que pintura tan diversa de la humana naturaleza. 
    Ayer alguien opinó igual que yo, 
    jamás lo conoceré. 
    Hoy jugué con alguien, 
    jamás lo conoceré.
    Mañana veré una mujer hermosa, 
    jamás la conoceré.

    El poeta se muestra crítico consigo mismo, pero también con el resto y nos invita a adoptar esa actitud, a no creernos todo lo que tradición nos pone sobre los ojos. Así los versos: “más vale pájaro en mano, que cien volando”. /Frase derrotista, cobarde, asquerosa y conformista; /no vayas por nada más, aun si las oportunidades vuelan ante ti por cientos, /no vaya a ser que pierdas lo poco que tienes como sustento. Podría parecer que guarda pocas esperanzas, que impregna de negatividad su poesía. Nada más lejos para alguien que ve una nueva oportunidad hasta en un día gris: A muchos les parece triste o deprimente, /mi estado favorito del ambiente. /No hay calor que me moleste. /No hay brillo que me encandile.

    O también, su poema La muerte, una declaración de intenciones y, por qué no, un desafío a la vida. Con él os dejo, a la espera de nuevos versos que nos arrastren a lo más profundo de nuestras inquietudes, de nuestros deseos y nuestros miedos. 

    “Al fin va a descansar”.
    “Tal vez fue lo mejor”. 
    “Lo mejor es aceptarlo”. 
    “No hay que temer, es natural”. 
    “La muerte no es el final”. 
    Todas frases de consolación, 
    mentiras que nos decimos para lidiar con la muerte, 
    mentiras que incluso yo mismo he dicho y creído alguna vez. 
    La verdad es que pocas cosas generan tanto ruido en mi ser, como ella. 
    Un ruido escandaloso, triste, amargo e iracundo. 
    Estaría mintiendo si digo que no le temo a la muerte, 
    pero sin pretender ser fuerte, no es mi mayor emoción. 
    Son la angustia y la ira las que más invaden mi corazón, 
    pues palidece el temor ante la preocupación y la frustración. 
    Preocupación de no lograr la miseria que como humano puedo permitirme ambicionar. 
    Frustración de que sea una miseria lo que mi condición de humano me permite ambicionar. 
    ¿Qué son cien años o menos? En este mundo de límites tan extremos y de tortuoso avanzar. 
    La muerte hace que mis oportunidades sean más preciosas, para las más importantes cosas podré dos o tres veces fallar. 
    La muerte me separa de mis seres queridos, y personas que admiro, todo me quiere arrebatar. 
    Por esto y muchas cosas más, te odio, maldita muerte, y lo haré hasta mi amargo final.

  • Una historia de amor contada en 14 poemas

    Una historia de amor contada en 14 poemas

    La poesía nos desnuda, nos reconforta, nos abraza, nos da un refugio en la tempestad, nos hace ver como somos muchas veces en realidad.

    La poesía también es amor y a veces pasa de un amor platónico a un amor literal. Solo cuando el verdadero corazón es sincero y la fuerza de la poesía nos descubre, nos enamora, nos cautiva, nos apasiona.

    Las historias de amor son verdaderas, de carne y hueso, historias con un final feliz, no todo es solo pasión o locura. El amor verdadero también es solidario, empático y reconfortante.

    A veces el verdadero amor navega por los versos de Poémame.

    Bienvenido ese amor.


    CONVIVENCIA VIRTUAL (DE @VSMC2002 A @LETIZIA)

    Es cada día al ocaso que me desperezo
    cuando mis brazos estiro y versos compongo
    -mientras que el sol deja de verse redondo-
    y qué de tus labios extraño los besos.

    Es al atardecer que suelo buscarte
    para lazos ardientes construir,
    es cuando mi corazón deja de latir
    y sé que me toca en suerte no tenerte.

    Es en la madrugada que siento una punzada
    -que suelo trocar por sueños placenteros-,
    construimos nuestros lazos imperecederos
    y tu despedida penetra como una estocada.

    Es al alba que la almohada vacía
    me recuerda que la noche es larga
    y entonces surge una pena amarga
    y me dice que tú aún no eres mía.

    Es durante la mañana que te sigo
    y CDMX en metrobús entera recorro,
    -cual tu sombra aunque haga frío-
    causando en mi empleo algún engorro.

    Es al mediodía en que ambos bromeamos
    contándonos noticias de Uruguay y México
    -descubriendo vericuetos de los léxicos-
    y algún que otro chiste fino cruzamos.

    Es durante las veinticuatro horas
    que el tic tac de mi reloj Casio suena,
    que mi solitaria alma sigue en pena
    porque aunque lo disimula, te añora.

    VELADA ROMÁNTICA (DE @LETIZIA, INSPIRADO POR @VSMC2002)

    Esta noche será especial
    Mi corazón ha preparado una
    Velada romántica que nunca
    los dos podremos olvidar…

    El jardín es el lugar perfecto donde las antorchas encendidas, embellecen y adornan el sendero que conducen a tus labios y los míos en un solo sentido.

    La mesa con mantel blanco y adornada con un centro de rosas flotantes, son tus ojos que reflejan la inocencia que un día fue robada pero que hoy será rescatada….

    La música de fondo que despierta los sentidos, son tus brazos que me llevan a hacerle honor al baile de las estrellas
    en ese universo que me has prometido…

    La distinguida cena, de mis manos con amor ha sido preparada, como lo es mi alma de oro y barro, envuelta en tela de satín, en una promesa a ti entregada…

    El vino que alegra el alma, son las caricias de tu palabra dulce y exquisita, que expresa lo que en años fue ignorada…

    Y por último, el postre que es anhelado
    por nuestro húmedo paladar, seducido por el chocolate, como el deseo de que nuestros cuerpos uno a otro en un dulce encuentro, se arrebaten…

    DIÁLOGOS III (DE @VSMC2002 A @LETIZIA)

    ¿Cuántos mensajes podría enviarte?
    ¿Cuántos «te quiero» podría susurrar?
    ¿Cuántas estrellas te podría bajar?
    ¿Y todo eso sin temor a atosigarte?

    ¿Cuántas promesas podría hacer
    aún antes de tu piel tocar,
    a tu propia sombra acompañar
    y por tu sonrisa enloquecer?

    ¿Cuántas noches hemos compartido
    manteniéndonos siempre unidos?
    ¿Cuántos silencios, risas y canciones,
    poemas, odas, cuentos y desamores?

    ¿Qué placer encuentro en la historia
    de Ramsés, Cleopatra y Marco Antonio?
    ¿Akenatón y Nefertitis, el valle del Nilo,
    Persia, Esparta, Sumeria y Babilonia?

    ¿Crees que leí de Voltaire sus Memorias?
    ¿O que visitaré Cádiz, Bilbao y Logroño?
    Prefiero a todo eso, ver en tu compañía,
    de los árboles sus hojas caer, en otoño.

    Visitar Tenochtitlán juntos, pero solos;
    correr bajo la lluvia, reírnos como tontos,
    contar estrellas fugaces, ver cómo nacen
    y leer, los versos que para mi tú haces.

    Hoy de todo lo que ya hemos hablado
    a la única conclusión que he llegado,
    es que de nada sirve ser tan versado,
    si no estoy pronto en CDMX, a tu lado…

    NOCHES DE OCTUBRE (LUNA DE MIEL) (DE @LETIZIA A @VSMC2002)


    Las noches de Octubre
    tienen algo peculiar, es la
    luna, la más bella en sus
    noches, en un derroche
    de suavidad en la letra
    de esta canción:

    Tú, cubierto de miel,
    mi piel es hoja satín, donde
    escribes y escribes sublimes
    y exquisitos versos sin fin…

    Las noches de octubre, la luna
    curiosa, es testigo de los trazos
    que en poesías te entregas
    completo en mis brazos…

    Ven amado mío¡ Deja que tu
    rocío gotee intensamente, lento
    pero sin pausa, sobre las flores
    de mi jardín encantado, con
    movimientos… delicadamente.

    Las noches de Octubre, ya no
    serán iguales, porque nuestros
    ojos por fin se mirarán.
    En el llamado Edén, tú y yo
    en un beso y aliento fundidos
    también se perderán…

    Tú, cubierto de miel, la luna
    se ha convertido en mi
    confidente y aliada,,, también
    de miel, bañada…

    POR QUÉ TE AMO (DE @VSMC2002 A @LETIZIA)

    ¿Por qué las plantas aman la lluvia?
    Como el silencio extraña el ruido,
    como la voz susurra al mismo oído,
    así reciben el agua toda las alubias.

    ¿Por qué el can ama a su dueño?
    Al igual que al otoño sigue el invierno
    al igual que lo efímero a lo eterno
    así por el amo el can vela su sueño.

    ¿Quién puede vivir sin amor?
    Tan solo las mismísimas piedras,
    y de ellas se aprovecha la hiedra,
    también el agua las desgasta
    hasta que solo se tornan arena.

    ¿Qué es necesario para ser amad@?
    Tal vez sonreír, tal vez soñar
    tal vez todos necesitamos un amo
    sin llegar a ser su esclav@.

    Si pudiera te regalaría el astro rey
    aunque jamás infringiría una ley.
    Durante meses tan solo tus palabras
    han sido un bálsamo para mi alma,

    Y ahora, que yaces en mi cama
    que mis besos tan solo reclamas
    y que mis manos rocen las tuyas,
    aparece en ti semejante duda.

    Por más que mi vida haya sido ruda
    prefiero seguir el camino de Buda,
    cortarme antes ambas manos
    a con ellas causarte algún daño.

    Y me preguntas por qué te amo…

    POÉMAME INCANDESCENTE (COLABORACIÓN DE @LETIZIA Y @VSMC2002)

    Poémame está que arde
    hemos encendido hogueras
    difíciles de apagar;
    que opacan vanidades
    que esconden alardes;

    Es verdad cariño,
    ¿qué podemos hacer?
    dice un dicho
    que el dinero y el amor,
    no se pueden esconder…

    Pasajeros de un mismo tren
    en nuestras noches de aquelarre
    aquellas donde el paseo por CDMX
    hiciera que soñara con besarte

    Y donde en cualquier oscuro rincón,
    dejamos aquel ritual de espejos
    y miro tu voz de frente
    que me hace desvanecer
    hasta el amanecer…

    Lágrimas derramadas
    sobre inexistentes cálices
    susurros intermitentes
    que surcaron los aires

    Abriendo horizontes que
    no tienen principio ni fin
    pero en el punto medio
    hicieron encontrarnos…

    Besos prometedores
    que no nos dejaron
    incólumes,
    en un tranvía de deseos
    que partía cada tarde

    Y que de tanto delirar
    Buscamos cada mañana
    Encontrarnos en el
    mismo lugar…

    Tú en Ciudad de México
    y en mi añejo corazón
    contando yo las horas
    para subir al avión

    Esperándote en el
    Umbral de las esperanzas
    pretendiendo anidarte
    en mi corazón…

    Tú en Montevideo
    encendiendo mi pasión
    con promesas adornadas
    por el tic tac del reloj

    Al que una vez
    sentados frente a frente
    decidiremos perpetuar
    en una sola dirección…

    Vestime de orlas nacaradas
    para avivar tus deseos
    de mi abuela anillo de plata
    hecho de diamante su camafeo

    Donde en dicha piedra lleva
    «Nuestro amor»
    como relieve eterno…

    Gargantilla de oro
    mi más preciado tesoro
    que guardaba primorosa
    cual si fuera una rosa…

    Así superando tu pasado
    y el mío, conjugando el
    verbo amar, en el libro
    nuevo de historias Infinitas…

    Maestre en el viejo arte
    de envolver con palabras
    en esas tardes aciagas;
    púseme camisa almidonada

    Cuyo cuello perfumado de
    tanto sollozar, me permites
    con mis labios besar,
    enredando mi silencio
    y tu penar hasta esas
    tardes apaciguar…

    Con traje y corbata,
    de charol mi calzado
    buscando te gustara
    mi sombrero alado…

    Desde luego, Caballero¡
    No obstante, para la noche
    en la cima conquistar,
    mi estremecer, es suficiente
    de tu interior, ese,
    tu sutil destello…

    EL AMOR NO TIENE FRONTERAS (DE @VSMC2002 A @LETIZIA)

    Querernos no fue una estrofa
    tampoco fue un amor de primavera,
    fue la cosa más maravillosa
    que podría habernos sucedido
    en nuestras vidas enteras.

    Fue un viaje en líneas aéreas
    fue un paseo de una semana
    fue solaz, fue todo calma;
    fue al querer despedirnos,
    dejar completamente el alma.

    Por eso estás hoy en mi lecho,
    princesa mía, mi bienamada;
    pues sin ti, ¿qué habría hecho?
    tan solo llorar sin pausa.

    ¿Quién anidaría en mi pecho?
    ¿Con quién reiría por nada?
    ¿Por qué habría ido a México,
    si no fuera porque me amas?

    Tres meses harán ya mañana.
    Parece toda una eternidad;
    a veces, solo una semana;
    será por nuestra afinidad,
    será porque nunca me regañas.

    Te amaré en cada segundo
    usaré esa hermosa fragancia:
    el Amor, en toda instancia;
    viajaré por todo el mundo
    cuidarte, será mi ganancia.

    Lo nuestro no fue un sueño
    mucho menos, una quimera;
    sí floreció una primavera,
    aunque para ti fuera otoño
    porque pese a todo, el Amor,
    de veras, no tiene fronteras…

    A MI LEAL VASALLO (DE @LETIZIA A @VSMC2002)

    En este valle sombrío
    donde mis pies andan
    descalzos de esperanzas
    mi leal vasallo quien un día
    prometió su vida dar a cambio
    de la mía…

    Hoy a prueba de fuego se ha
    sometido.
    Se encuentra fuera de mi alcoba
    donde un salto de dolor
    repentino de negro ha hecho
    sombra, me ha
    atravesado el alma.

    Él espera pacientemente
    el momento para entregarme
    de sus ásperas manos, un ramo
    de flores silvestres que ha
    encontrado en su camino a mí.

    Ha entrado a mi lecho, donde
    su sonrisa lo aviva todo y
    me recuerda donde es el lugar
    secreto de felicidad.
    Tomo con debilidad el ramo, con
    el más grande de los cariños
    que alguien me haya hecho sentir.
    Pero estas se marchitan en
    cuanto a mis manos llegan.

    Mis lágrimas las enjuagan
    Se limpian con el recuerdo de
    su amor prometido, es el amor puesto
    en cada verso de sus poemas
    lo que avivan la esperanza de
    ver el nuevo y radiante día…

    Es la voz de mi dulce
    Vasallo diciéndome con voz sosegada
    y pacífica que cada noche
    por mí en su plegaria pide el
    momento en que mi alma
    pueda de nuevo brincar de alegría
    sin importar el día de mañana.

    Solo disfrutar la luz de este
    Día, pero en su beso tierno
    y dulce, eternizar su leal
    cariño, hasta que mi dolor
    Por fin se extinga…
    Y juntos recorrer los valles
    verdes, sin soltarnos de la
    mano y caminar hasta
    el fin de los tiempos…

    UNA CANCIÓN DE AMOR (DE @VSMC2002 A @LETIZIA)

    Así mismo lo entendí yo
    el día en que te conocí;
    mil y una veces la he oído
    y seguirá siendo así.

    El amor surgió ipso facto,
    tomar la decisión no demoró:
    mi corazón pronto se enamoró
    y lo sellamos con un pacto.

    Tu dulce voz, tus palabras,
    tus caricias y tus besos,
    me sumieron en un embeleso
    del que nadie jamás escapa.

    No me pediste riquezas,
    tampoco una estrella,
    tan solo que te quisiera
    y lo hice con mi alma entera.

    Y así fue como supimos
    que uno para el otro nacimos
    por lo que preferí casarme
    y vivir de tu alma cautivo
    a la ignominia del contubernio.

    Conté cada gota de rocío
    que caía mientras a mi lado
    en el lecho dormías, plácida,
    y entonces supe que contigo

    Estaría oyendo la más bella
    canción de amor, que era
    el palpitar de tu corazón,
    y que por el resto de mi vida
    sería yo el ser más feliz
    que en esta tierra habitó…

    EN UN RINCÓN DEL PARAÍSO (DE @LETIZIA A @VSMC2002)

    Descubrí el amor de los agapornis,
    y mis pensamientos se despejaron
    como el cielo cuando las nubes
    dejan mirar la sonrisa del rey…

    Acaricié la seda de los horizontes
    donde la voz del viento ennoblece
    el espíritu y los recuerdos mudos
    se montan en las alas del olvido…

    Encontré la puerta llamada libertad
    y los colores del agua y la tierra
    apaciguaron la tormenta, dejando
    el día gris en manos del arcoíris…

    Escuché el sonido de los ríos
    y los salmones alegres se zambullían
    a contracorriente para dejar nacer
    las nuevas ilusiones…

    Miré los lirios de la media luna y sus
    movimientos se mecían con inocencia
    mientras entre mis labios tu nombre
    pronunciaba con cadencia…

    En tus ojos, tu boca y tus manos,
    recuperé de aquel paraíso, un rincón.
    Y mi alma anidó junto a ti, encontrando
    la paz que un día tuve y había perdido…

    SOÑAR (DE @VSMC2002 A @LETIZIA)

    Soñar… noche y día;
    por eso, reto a la vida
    a que me despierte ahora
    que la tristeza no me ahoga.

    Escuchar…la suave brisa;
    por eso, tejo silencios
    donde escucho tus latidos
    que suenan como una melodía.

    Querer… quererte aún más;
    por eso, me causa gracia
    que haya quienes digan
    que lo nuestro duró un día.

    Gracias… a ti querida;
    por eso, tiene sentido mi vida:
    dicha plena, felicidad y algarabía,
    troqué dolor por paz y gozo,
    como si fuese un alquimista.

    Besar…besar tu cuerpo;
    por eso, cada vez que despierto
    miro como respira tu pecho, y pienso
    qué haría sin ti, en mi lecho.

    Aguardar… aguardar la vejez;
    por eso, ahora no temo a la muerte,
    porque, a diferencia de otros
    he tenido mucho más que suerte.

    Apresar… juntos cada instante;
    por eso, de la poesía soy diletante,
    me gusta como una afición,
    prefiero tus labios beber con fruición…

    VEN (DE @LETIZIA A @VSMC2002)

    De los segundos muertos
    surgió un instante, donde tu tiempo
    y el mío se hicieron amigos

    Tú llorabas cada mañana, yo,
    mientras veía ocultarse el sol

    Mi corazón me dolía de tanto
    espacio contenido para amarte
    y te dije: “ Ven, quédate en esta vida
    conmigo y recorramos el mundo”

    Ya no lloras, ya no duele, solo ha
    quedado en el pasado todo lo malo.

    Ahora atesoramos los momentos que
    un día serán los mejores recuerdos.
    La alegría nos acompaña en medio de
    las tristezas al recorrer el nuevo rumbo…

    ¡HERMOSO! (DE @LETIZIA A @VSMC2002)

    Eres hermoso, porque
    te miro por quien eres
    por dentro.

    No encuentro, no, otro
    adjetivo más sublime que
    Hermoso…

    Porque una simple e ingenua,
    pregunta, el destino quiso
    que fuera acertada.

    Las compuertas de tus más
    recónditos secretos se abrieron
    para encontrar la respuesta
    más buscada…

    Y ahora de tus versos me has elegido
    tu musa. Me has concedido
    el honor de resguardar tu alegría.
    Oh privilegiada soy entre los deseos
    de muchas…

    Encuentro esa hermosura que te
    engalana, aquella que muchos pueden
    admirar, pero que solo yo, puedo
    nadar en toda su profundidad…

    Entre mis manos eres como la más
    preciosa piedra, y cuyos sentimientos
    me permites ser de tu tesoro, del latir
    de tu corazón, tu más fiel guardiana…

    ¡
    Eres hermoso!

    REFLEXIONES I (DE @VSMC2002 A @LETIZIA)

    Amarte es entregarme íntegro,
    sin pedir el vuelto.
    Daré mi vida por ti.

    Y moriré contento.

  • 4 poemas de Tatiana Terebinova, poeta rusa

    4 poemas de Tatiana Terebinova, poeta rusa


    Tatiana Terebinova es una poeta rusa que vive en Otradny Región Samara y Moscú. Egresada de la Academia de Artes y Cultura de Moscú (1989), escribe verso libre y haikus. Obtuvo el Premio del Festival Internacional de Verso Libre de Moscú (1996). Sus poemas han sido publicados en diversas antologías rusas, entre ellas Verso libre PROMETEI,  Arion (Moscú), Diario POetri (2018, №№ 1 – 3, Moscú), Jour-nal sto-litsa (2018, №3, Moscú). Su nombre se menciona en la enciclopedia de Historia y Cultura de Samara (1995).


    UN HOMBRE

    Un hombre – el camino del universo

    hacia la inspiración de los encuentros.

    Alguien llama

    a la puerta o

    al corazón.

    La luna – un jinete sangriento –

    lava sus heridas

    en las limpias aguas de tu alma.

    EN LO PROFUNDO DE LAS PALABRAS

    Hoy es tu día de

    signos y cambios

    las ramas de un manzano te esperan

    en los pétalos de libélulas.

    Amantes y niños

    te reconocen por mirar las estrellas.

    El cielo es una misteriosa

    espiral del alma.

    La deidad de las semillas.

    Está madurando de nuevo en las hierbas.

    Sombras caen

    en los espejos.

    La esperanza está buscando una tórtola

    En las coronas del alma.

    Nace tu espíritu

    en el yunque del tiempo.

    En lo profundo de las palabras

    flamas – arden,

    pasos – resuenan

    y flechas – caen.

    EL CIELO INGRÁVIDO SE SIENTA EN TU HOMBRO

    Los jardines florecientes vuelan hacia el abismo refulgente del cielo.

    Una gatita roja se durmió en los campos azules.

    Y una pequeña serpiente de agua mira hacia las estrellas desde un charco.

     Hoy la ciudad es un ala de ángel dormido.

    Una vez más, el silencio se ha convertido en Dios, y en Sus ojos.

    Todos los tiempos de espera te hablan,

    como arroyos bajo un fino trozo de hielo del tiempo.

    El cubo de oro de las efusiones de la luna

    su oro recubierto de voces extrañas.

    Y el cielo ingrávido se sienta en tu hombro.

    Y cuando una trémula paloma gris azulada se duerma:

    Deja que la llama de tu desconsuelo me abrase.

    UNA PALABRA COMO UNA CUCHILLA

    Una palabra como una cuchilla-

    en las corrientes heladas

    de cielos calcinados.

    Una palabra como alas de devotas cascadas-

    atraviesa la voz de la piedra

    del gran abismo.


    Traducción: Mariela Cordero.

  • “Es inútil vivir, pero es más inútil morir”: 4 poemas de Jaime Sabines

    “Es inútil vivir, pero es más inútil morir”: 4 poemas de Jaime Sabines

    ¿Alguna vez has sentido que un poema te ha salvado la vida?

    La poesía de Jaime Sabines nos ha salvado la vida, no encontraremos otra poesía que nos devuelva el ánimo, nos llene de asombro y entusiasmo que las letras de Sabines. Los versos de Sabines provocan a sobrevivir en esta época.

    Es inútil vivir, pero es más inútil morir

    Jaime Sabines nos llena de enérgica vitalidad creadora y hondura emocional en su obra poética. Lo consigue al atraparnos con sus versos hechos de palabras ordinarias, que logran contagiar las emociones del poeta, y sobre todo el sentido humano de la poesía misma. No le interesó la forma sino el fondo.

    Si no hay emoción, no hay poesía para mí. Hay muchos poetas que por eso no me gustan, porque hacen las cosas con el cerebro.

    ¡Afuera! ¡Lejos, la función trivial, la musiquita, la rima!… Hay que libertarse. El poeta no es un animal de adorno, ni la poesía un arete o un abanico. Somos hombres, antes que poetas. Y lo hondo, lo profundo, lo oscuro, como lo claro y lo concreto del hombre, debe ir al poema, debe hacerlo, construirlo con su mundo aparte… Y es que hacer un poema es llorar.

    La creación poética de Jaime Sabines siempre fue basada en experiencias reales. Sabines decía: “La poesía que ‘sí se entiende’ los toma desprevenidos. No entienden nada porque creen entender. Abandonan las cautelas más elementales. Creen que un poema que no ofrece dificultades para ser leído burdamente es un poema burdo. Creen que está escrito a lo fácil lo que leen a lo fácil.”

    Deleitemonos con algunos extractos que considero parte de su obra crucial. Sabines ha influenciado y justificado en todo su sentido mi forma de ver la poesía.


    No quiero decir nada,

    porque no sé, porque no puedo,

    porque no quiero decir nada.

    Quiero hablar, barbotar, hacer ruido,

    como una olla con su escándalo de agua.

    Si grito, van a venir las gentes

    a socorrerme. No tengo ganas.

    Una boca discreta, desdentada,

    que no diga nada.

    Parla parlaba.

    Igual a la del tío agonizante

    glogloteando sin palabras.

    Aquí lo enterraron. ¡Basta!

    Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario, o en las diversiones que no tienes, me pongo a odiarte sordamente, con la mitad del odio que guardo para mí.

    Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y siento que estás hecha para mí, que de algún modo me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos me convencen de ello, y que no hay otro lugar en donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor que tu cuerpo.

    Uno apenas es una cosa cierta

    que se deja vivir, morir apenas,

    y olvida cada instante, de tal modo

    que cada instante, nuevo, lo sorprenda.

    Uno es algo que vive,

    algo que busca pero encuentra,          

    algo como hombre o como Dios o yerba

    que en el duro saber lo de este mundo

    halla el milagro en actitud primera.

    ¿No se podrá decir lo que el viento y la hora

    hacen sentir de anhelo sin fatiga?

    ¿no podremos hablar de lo que aquí sucede

    inadvertidamente, bajo el cielo vulgar de cualquier día,

    en la calle, en el pueblo,

    en la cervecería,

    en medio de las voces de los que venden diarios,

    sobre las piedras sucias de saliva?

    ¿La madera del piso,

    la toalla en esa silla,

    los espejos, la cama, las cortinas

    que en la ventana el viento atemoriza,

    el rescoldo del sueño entre los ojos,

    el peine en los cabellos de esa niña,

    esto que llaman soledad, sin nadie,

    mi estómago vacío, la ceniza

    fumada, y la mañana fría?

    LOS AMOROSOS

    Los amorosos callan.

    El amor es el silencio más fino,

    el más tembloroso, el más insoportable.

    Los amorosos buscan,

    los amorosos son los que abandonan,

    son los que cambian, los que olvidan.

    Su corazón les dice que nunca han de encontrar,

    no encuentran, buscan.

    Los amorosos andan como locos

    porque están solos, solos, solos,

    entregándose, dándose a cada rato,

    llorando porque no salvan al amor.

    Les preocupa el amor. Los amorosos

    viven al día, no pueden hacer más, no saben.

    Siempre se están yendo,

    siempre, hacia alguna parte.

    Esperan,

    no esperan nada, pero esperan.

    Saben que nunca han de encontrar.

    El amor es la prórroga perpetua,

    siempre el paso siguiente, el otro, el otro.

    Los amorosos son los insaciables,

    los que siempre -¡que bueno!- han de estar solos.

    Los amorosos son la hidra del cuento.

    Tienen serpientes en lugar de brazos.

    Las venas del cuello se les hinchan

    también como serpientes para asfixiarlos.

    Los amorosos no pueden dormir

    porque si se duermen se los comen los gusanos.

    En la oscuridad abren los ojos

    y les cae en ellos el espanto.

    Encuentran alacranes bajo la sábana

    y su cama flota como sobre un lago.

    Los amorosos son locos, sólo locos,

    sin Dios y sin diablo.

    Los amorosos salen de sus cuevas

    temblorosos, hambrientos,

    a cazar fantasmas.

    Se ríen de las gentes que lo saben todo,

    de las que aman a perpetuidad, verídicamente,

    de las que creen en el amor

    como una lámpara de inagotable aceite.

    Los amorosos juegan a coger el agua,

    a tatuar el humo, a no irse.

    Juegan el largo, el triste juego del amor.

    Nadie ha de resignarse.

    Dicen que nadie ha de resignarse.

    Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.

    Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,

    la muerte les fermenta detrás de los ojos,

    y ellos caminan, lloran hasta la madrugada

    en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

    Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,

    a mujeres que duermen con la mano en el sexo,

    complacidas,

    a arroyos de agua tierna y a cocinas.

    Los amorosos se ponen a cantar entre labios

    una canción no aprendida,

    y se van llorando, llorando,

    la hermosa vida.